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I ENCUENTRO VENEZOLANO DE ECONOMÍA POLÍTICA MARXISTA

Caracas, 6 – 8 Julio, 2016

Eje temático

El papel de las organizaciones sociales en los procesos de cambio que se
impulsan en América Latina.

 
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»Diversidad sexual e ideología de géneros desde una perspectiva marxista«
Autores
José Contreras-Quintero
V-14.588.929 (36 años) 0426-7747577 — josch.kjk@gmail.com
Ingeniero Geólogo – ULA (2005)
Profesor Instructor ad honorem, Facultad de Ingeniería – UCV (2013 – 2016)
Trabajador en Investigación & Desarrollo Petrolero/Ambiental. Intevep (2005 – 2015)
Trabajador en Nuevos Desarrollos — Dirección Ejecutiva de Ambiente
PDVSA Casa Matriz (2015 – 2016)
Escritor (narrativa, ensayo, teatro)
Activista LGBTI. Colectivo Venezuela Igualitaria (2014 – 2016)

Ciro Casique Silva
V-17.652.472 (30 años) 0416-7111929 — casiqueciro@gmail.com
Arquitecto – UBV (2016)
Coordinador de la Dirección para el desarrollo de las artes en las comunidades –
IARTES (2016)
Proyectista. Dirección de Ecoconstrucción – MPPHV (2013 – 2016)
Activista LGBTI. Alianza Sexo-Género-Diversa Revolucionaria
(2013 – 2016)

 
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Diversidad sexual e ideología de géneros desde una perspectiva marxista
José Contreras-Quintero. Colectivo Venezuela Igualitaria. josch.kjk@gmail.com
Ciro Casique. ASGDRe. casiqueciro@gmail.com

RESUMEN
La diversidad sexual humana debe entenderse como un fenómeno dinámico que
contiene cada una de las orientaciones sexuales espontáneas o construidas, conocidas
o por conocer. Lo mismo ocurre con la identidad y expresión de géneros, en
contraposición a lo que postula la ideología de géneros esgrimida por el
fundamentalismo religioso. Estos enfoques resultan coherentes con una perspectiva
marxista, en contraste con algunas posturas asumidas a lo largo de la historia en los
principales procesos socialistas, en particular la etapa que siguió a Stalin en la Unión
Soviética y algunas posturas de personajes específicos señalados como homofóbicos.
La propuesta presenta la relación entre las sexualidades humanas y la lucha de clases,
derechos

proletarios

versus

derechos

burgueses,

procesos

de

cambio

y

emancipaciones sexuales en América; así como el esbozo de algunos retos para el
marxismo contemporáneo, nuestroamericano, venezolano, ante la diversidad sexual y
la disidencia de géneros.

Palabras clave: sexualidad, idealismo, géneros, diversidad, economía política

 
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Diversidad sexual e ideología de géneros desde una perspectiva marxista
Contreras-Quintero, J. & Casique Silva, C. (2016)

En los últimos años, a lo largo del desarrollo de la revolución bolivariana en Venezuela,
se ha venido acuñando un concepto que, para los autores, se aplica como conveniente
eufemismo para evadir la mención o visualización de un sector de la población que,
presuntamente, constituye una minoría: la población sexo-diversa o sexo-génerodiversa.
Decimos presuntamente, porque la diversidad sexual, del mismo modo en que la
biodiversidad abarca todas las formas de vida, debe incluir todas las sexualidades
humanas tanto conocidas o construidas, como desconocidas, en construcción o por
construir.

Cuando

se

dice

»diversidad

sexual«,

heterosexuales,

asexuales,

demisexuales y pansexuales deben incluirse y ser incluidxs, así como la parcialidad
LGB —Lesbianas, Gays, Bisexuales— del paquete LGBTI. Esta concepción despoja a
la diversidad sexual de esa semántica de »disidencia, divergencia, desviación o
mutación« sexual que solo sirve para que actores y actrices políticas conservadoras
puedan hablar en público sin atragantarse. Por otra parte se encuentra la disidencia o
diversidad de géneros, en la que habría que incluir mujeres, varones o personas
andróginas, cisgénerxs, transgénerxs, transexuales e intersexuales, en oposición al
paradigma binario establecido a través de la ideología de géneros machista y patriarcal.
Al investigar el desarrollo de las aproximaciones marxistas a la cuestión sexual y de
géneros, se encuentra que los mayores avances y aportes han surgido desde los
movimientos feministas, más que desde los movimientos marxistas, comunistas o
postcapitalistas propiamente dichos, en los que ha predominado el interés de la lucha
contra la explotación del hombre por el hombre, entendiéndose a este »hombre« como
un varón cisgénero heterosexual. Las mujeres heterosexuales u homosexuales, los
varones homosexuales, la gente bisexual y la que rompe con la ideología de géneros

 
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ha sido históricamente relegada, omitida, condenada y hasta perseguida en el contexto
de algunos movimientos revolucionarios históricos.

§ 1. Idealismo sexual e ideología de géneros
En una carta dirigida a Marx el 22 de junio de 1869, Engels escribió:
»Los pederastas se ponen a contarse y descubren que constituyen una potencia
en el Estado. No falta más que la organización, pero parece según esto que ya
existe en secreto. Y que ya cuentan con hombres importantes en los viejos
partidos e incluso en los nuevos, de Rösing a Schweitzer. „Guerra a los coños,
paz a los culos“ se dirá de ahora en adelante. Todavía es una suerte que seamos
personalmente demasiado viejos para temer que tengamos que pagar un tributo
con nuestro cuerpo para la victoria de ese partido (...) Dicho sea de paso que
solo en Alemania un tipo parecido (Ulrichs) puede manifestarse y transformar la
guarrería [prácticas sexuales XXX] en teoría (...) Desgraciadamente, no tiene
todavía el valor de confesar lo que es (...) Pero solo espera que el nuevo Código
Penal de Alemania del Norte reconozca los „derechos del culo“ y las cosas
cambiarán...« —negrillas añadidas— (Courouve & Kozerawski, 1981; op. cit.
Borrillo, 2001 p. 82)
Posteriormente, en „El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado“, Engels
señala sobre el pueblo alemán: »En su migración (...) hasta las estepas de los nómadas
que bordean el mar Negro, los germanos se depravaron profundamente y tomaron de
aquellos pueblos, además de sus habilidades ecuestres, sus sucios vicios contra
natura«

—negrillas

añadidas—

(Engels,

1884).

Estos

y

otros

fragmentos,

particularmente de Engels, sirvieron para que los »ideólogos comunistas« asumieran y
construyeran dogmas homofóbicos. En el caso de Rusia, el país traía una herencia
homofóbica zarista bastante violenta (p. 201, Miller, 1995) que, sin embargo, fue
superada en el proceso revolucionario soviético liderado por Lenin, según consta en la
Enciclopedia Soviética de 1930 (p. 83, Borrillo, 2001). Dicho texto fue modificado en

 
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1953, tras la muerte de Stalin, enunciando que »la homosexualidad es una inclinación
contra natura hacia las personas del propio sexo...« (ut supra). De este modo, para el
comunismo teórico en buena parte del siglo XX, la homosexualidad fue considerada
como fenómeno social o político resultante de una descomposición moral propia y
exclusiva

del

capitalismo.

Negaban

la

concepción

liberal-burguesa

de

la

homosexualidad como enfermedad, reaccionando a su positivismo, trasladando su
origen a las condiciones de existencia social y al alcoholismo, asumiendo que los
homosexuales incluidos en una sociedad »favorable«, cesarían en sus desviaciones.
Los homosexuales entonces fueron perseguidos y castigados tanto por los soviéticos
estalinistas como por los faschistas Nazi, llegando a atribuir el origen de la
homosexualidad desde cada bando al bando contrario, coincidiendo en la medida de
penalización y persecución.
Para el activismo LGBTI de la Izquierda revolucionaria, particularmente aquellos que se
reconocen como marxistas, comunistas o postcapitalistas, un cuestionamiento
persistente ha sido la contradicción implícita hallada en estos registros históricos de
manifestaciones LGBTI-fóbicas —en su momento, quizá, esencialmente homofóbicas,
i.e., hacia los varones homosexuales o afeminados— por parte de instituciones,
movimientos, partidos o personalidades involucradas en procesos revolucionarios de
gran envergadura como lo fueron aquellos en Rusia, también en Cuba, en contraste con
el proceso en la DDR (República Democrática Alemana, por sus siglas en alemán,
Deutsche Demokratische Republik), donde la homosexualidad fue despenalizada en
1968, incluso antes que en la República Federal Alemana (BRD) (Grumbach, 1995).
Sobre el caso cubano:
»...Fidel Castro, asume la persecución contra los homosexuales de hace medio
siglo. Aquellas políticas fueron la causa de que centenares de homosexuales
fueran enviados a las Unidades Militares de Ayuda a la Producción... ...bajo la
acusación de ser contrarrevolucionarios. Otros acabaron en el exilio. „Sí, fueron
momentos de una gran injusticia, ¡una gran injusticia!, la haya hecho quien sea.

 
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Si la hicimos nosotros, nosotros... Estoy tratando de delimitar mi responsabilidad
en todo eso...“« (De Benito, 2010)
A continuación, extracto del discurso pronunciado por Fidel Castro en la Universidad de
La Habana, 1963:
»(DEL PUBLICO LE DICEN: “¡Los flojos de pierna, Fidel!”, “¡los homosexuales!”)
¡Un momento! Es que ustedes no me han dejado completar la idea (RISAS y
APLAUSOS). Muchos de esos pepillos vagos, hijos de burgueses, andan por
ahí con unos pantaloncitos demasiado estrechos (RISAS); algunos de ellos
con una guitarrita en actitudes “elvispreslianas”, y que han llevado su
libertinaje a extremos de querer ir a algunos sitios de concurrencia pública a
organizar sus shows feminoides por la libre. Que no confundan la serenidad de
la Revolución y la ecuanimidad de la Revolución con debilidades de la
Revolución. Porque nuestra sociedad no puede darles cabida a esas
degeneraciones (APLAUSOS). La sociedad socialista no puede permitir ese
tipo de degeneraciones. ¿Jovencitos aspirantes a eso? ¡No! “Arbol que creció
torcido...”, ya el remedio no es tan fácil. No voy a decir que vayamos a aplicar
medidas drásticas contra esos árboles torcidos, pero jovencitos aspirantes, ¡no!
Hay unas cuantas teorías, yo no soy científico, no soy un técnico en esa materia
(RISAS), pero sí observé siempre una cosa: que el campo no daba ese
subproducto. Siempre observé eso, y siempre lo tengo muy presente. Estoy
seguro de que independientemente de cualquier teoría y de las investigaciones
de la medicina, entiendo que hay mucho de ambiente, mucho de ambiente y de
reblandecimiento en ese problema. Pero todos son parientes: el lumpencito,
el vago, el elvispresliano, el “pitusa” (RISAS).« —cursivas añadidas— (Castro,
1963).
Fidel parecía seguir la misma retórica de Engels con términos como libertinaje,
feminoides, degeneraciones, árboles torcidos, subproductos... cerrando con una
equiparación de homosexuales con vagos y lumpen. Encontrar que la posible fuente

 
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primaria de esta contradicción se halle justamente en Engels, demanda del marxismo
contemporáneo, en especial del nuestroamericano, del venezolano, un urgente ejercicio
de revisión dialéctica del contexto de aquellos escritos; en especial, los movimientos
que se identifiquen con los aportes de Ludovico Silva (1971) y Maritza Montero (1997).
¿Por qué Engels y Castro emplearon esos términos? —justamente como los que
reproduce la Enciclopedia Soviética estalinista. Veamos las siguientes citas de Borrillo
(2001) sobre la homofobia:
»Como cualquier forma de intolerancia, la homofobia se articula alrededor de
emociones (creencias, prejuicios, convicciones...), de conductas (actos,
prácticas, procedimientos, leyes...) y de un dispositivo ideológico (teorías,
mitos, doctrinas, argumentos de autoridad...) (...) Igual que los extranjeros, los
homosexuales, por sus „prácticas extrañas“, son sospechosos de amenazar la
cohesión cultural y moral de la sociedad« (p. 37)
»Los elementos precursores de una hostilidad meditada hacia los gays y las
lesbianas emanan de la tradición judeo-cristiana. ...el cristianismo, acentuando la
hostilidad de la ley judía, colocó enseguida los actos homosexuales y, por tanto,
a las personas que los cometen, no solo fuera de la salvación, sino también y,
sobre todo, fuera de la naturaleza« (p. 45, Borrillo, 2001)
»...la percepción de la homosexualidad como una práctica nociva para el
individuo y para la sociedad, condujeron al emperador Teodosio I en [el año] 390,
a ordenar la condena a la hoguera de todos los homosexuales pasivos... ...el
papel de pasivo, asociado necesariamente a la feminidad, implicaba una
amenaza para el vigor y la supervivencia de Roma« (p. 50)
»Forma de opresión específica, la homofobia liberal encierra a los homosexuales
en el silencio de la domesticidad. Las dicotomías privado/público... ...organizan la
jerarquía de las sexualidades, reservando la plaza visible a una y la secreta a la
otra« (p. 79)

 
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»Durante mucho tiempo la diferencia de sexos justificó el tratamiento
discriminatorio (tutelar) de las mujeres, de la misma manera que la diferencia de
razas legitimó la esclavitud y el colonialismo« (Guillaumin, 1995. op. cit.)
El materialismo dialéctico al ser aplicado por Marx como materialismo histórico no solo
dio luces en el área de la economía y las relaciones de producción: ha trascendido las
divisiones metafísicas del conocimiento hacia otras ciencias sociales y no sociales. Han
sido algunos movimientos feministas los pioneros en la aplicación del método marxista
a la cuestión del género. En este sentido persiste la pugna con sectores
fundamentalistas religiosos que endilgan la etiqueta de ideología a las teorías de
género, reproduciendo esa práctica, verdaderamente falsificadora, de la inversión de
valores, conceptos y conocimientos contrahegemónicos.
A continuación, se cita la presentación que el obispo auxiliar de Lima da al documento
»La Ideología de Género. Sus Peligros y Alcances« de 1998:
»Se ha estado oyendo durante estos últimos años la expresión "género" y
muchos se imaginan que es solo otra manera de referirse a la división de la
humanidad en dos sexos, pero detrás del uso de esta palabra se esconde toda
una ideología que busca precisamente hacer salir el pensamiento de los seres
humanos de esta estructura bipolar.
Los proponentes de esta ideología quieren afirmar que las diferencias entre el
varón y la mujer, fuera de las obvias diferencias anatómicas, no corresponden a
una naturaleza fija que haga a unos seres humanos varones y a otros mujeres.
Piensan más bien que las diferencias de manera de pensar, obrar y valorarse a
sí mismos son el producto de la cultura de un país y de una época determinados,
que les asigna a cada grupo de personas una serie de características que se
explican por las conveniencias de las estructuras sociales de dicha sociedad.
Quieren rebelarse contra esto y dejar a la libertad de cada cual el tipo de
"género" al que quieren pertenecer, todos igualmente válidos. Esto hace que

 
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hombres y mujeres heterosexuales, los homosexuales y las lesbianas, y los
bisexuales sean simplemente modos de comportamiento sexual producto de la
elección de cada persona, libertad que todos los demás deben respetar.
No se necesita mucha reflexión para darse cuenta de lo revolucionaria que es
esta posición, y de las consecuencias que tiene la negación de que haya una
naturaleza dada a cada uno de los seres humanos por su capital genético. Se
diluye la diferencia entre los sexos como algo convencionalmente atribuido por la
sociedad, y cada uno puede "inventarse" a sí mismo.
Toda la moral queda librada a la decisión del individuo y desaparece la diferencia
entre lo permitido y lo prohibido en esta materia. Las consecuencias religiosas
son también obvias. Es conveniente que el público en general se dé clara cuenta
de lo que todo esto significa, pues los proponentes de esta ideología usan
sistemáticamente un lenguaje equívoco para poder infiltrarse más fácilmente en
el ambiente, mientras habitúan a las personas a pensar como ellos. Este librito
puede ayudar mucho en precisar conceptos y llamar a una toma de posición con
respecto a la mencionada ideología.«

Parafraseando a Ludovico Silva (1975, p. 40): si juzgásemos a Engels por lo que dijo y
escribió en su momento histórico, mal andaríamos en materia de perspectiva marxista.
Esto en dos sentidos: primero, en no descalificar a Engels por sus posturas
definitivamente reaccionarias, dogmáticas, contradictorias y antidialécticas sobre la
homosexualidad; y, segundo, en no preservar el error en el que cayeron los estalinistas,
Fidel Castro y otros movimientos o personajes revolucionarios a lo largo de la historia
de intentos de construcción socialista, de utilizar, sin cuestionar, esos lamentables
escritos.
Así como el liberalismo dice que la persona humana es egoísta, individualista o
capitalista »por naturaleza« —lo que no se ha podido demostrar—; la verdadera

 
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ideología de género-sexo, promulgada por fundamentalistas religiosos, dice que la
persona humana que nace con determinado equipamiento genital desarrollará un
comportamiento preestablecido auspiciado por dicha genitalia: es decir, que la persona
humana con pene, testículos, próstata, &c., se desenvolverá automáticamente como
varón masculino heterosexual y que la persona humana con vagina, clítoris, ovarios,
&c., se desenvolverá automáticamente como mujer femenina heterosexual. Esto es un
idealismo, una abstracción infundada que terminó convirtiéndose en un relativismo
absoluto y todavía se impone del mismo modo que el Liberalismo: a sangre y fuego. Es
una visión particular encasquetada como general por ese sector antihumano con poder
político y militar que nos adversa como clase: la burguesía originaria, la del varón
europeo heterosexual machista y misógino (Contreras-Quintero, 2016).
Decimos que es una abstracción infundada porque cuando observamos la realidad
material encontramos, en primer lugar, que todas las personas humanas nacemos con
pezones: ¿para qué necesita pezones un varón? Resulta que durante las primeras
semanas de gestación todos los mamíferos estamos configurados para ser hembras.
En segundo lugar, no todas las personas humanas nacen con genitales que encajen en
aquella dicotómica prescripción maniquea que llamamos heteronormalidad, con su
heteronormatividad asociada, derivada de la ontogenia judeocristiana: varón y hembra
los creó [el] dios [hebreo]. En tercer lugar, que no todas las personas humanas,
independientemente de la configuración de sus genitales, llegan a desempeñar
espontáneamente las pautas de comportamiento, ademanes y cadencias que la
sociedad machista ha impuesto como presuntos cánones en cuanto a la identidad y
expresión del género: hay varones afeminados, mujeres amasculinadas y varones y
mujeres neutrales que no sabe una o uno de buenas a primeras con cuál género
identificarles. Abunda la gente que asume que un varón afeminado tiene que ser
homosexual y que una mujer amasculinada tiene que ser lesbiana. Tampoco falta la
gente que asume que todo varón homosexual quiere ser mujer y que toda mujer
lesbiana quiere ser varón. Ni la que pregunta a una pareja de mujeres o varones:
¿quién es la mujer? (Contreras-Quintero, 2016).

 
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Estamos sometidxs por una concepción estática o idéntica de la sexualidad: que no
muta, que no cambia, que no atraviesa etapas distintas, que no experimenta procesos
como la materia: la sexualidad también es así. Por eso, se han manifestado
sexualidades distintas en todos los pueblos del mundo a lo largo de la historia e incluso,
algunas personas, que se consideran heterosexuales, han llegado a experimentar otras
manifestaciones sexuales. La visión patriarcal de la sexualidad niega sexualidades
disidentes, aun así, cuando reconoce la aparición de una sexualidad disidente, niega
entonces la posibilidad de volver perfectamente a la sexualidad hegemónica o de ir a
otra sexualidad disidente: desde su metafísica idealista, no admite contradicciones.
Yendo más allá, nos atrevemos a proponer un debate, desde una perspectiva marxista,
que apunte a una sexualidad humana dinámica, en contraposición a la sexualidad
humana estática.
La disidencia sexual ha pasado históricamente, en Europa y sus áreas de influencia —
civilización occidental— de ser considerada una práctica común y hasta virtuosa en la
Antigüedad griega y romana, a ser vista como pecado o herejía en las edades Media y
Moderna, como delito en la primera etapa de la Edad Contemporánea y como
enfermedad o desviación entre los siglos XIX y XX; hasta comenzar a ser vista como
derecho humano a partir del siglo XXI. Desde el Liberalismo se anuncia ya que la
heterosexualidad será una de las víctimas del progreso humano en este siglo.

Media
Antigüedad 

Moderna 

Contemporánea 

Práctica común (normalizada) 

Abominación

Enfermedad

Delito 

Derecho

Virtud 

Pecado, Herejía 

Psicopatía 

 

Humano 

Fig. 1 Evolución histórica de la concepción social de la disidencia sexual y de género

 
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Del mismo modo que en la Antigüedad europea, algunos pueblos originarios en Abya
Yala consideraban virtuosas o admirables tanto las prácticas sexuales homoafectivas
como la transgeneridad femenina (González Fernández de Oviedo, 1950; Pedro Mártir
de Anglería, 1530, 1989; op. cit. Amodio & Rivas, 2004; Navarrete, 2013, pp 71-72). En
algunos casos, era requisito o cualidad inherente a los chamanes el ser homosexual.
En otros casos, que persisten en la actualidad en comunidades vivas en Venezuela, la
sexualidad dinámica es un fenómeno cotidiano sobre el cual ni siquiera se discute.

§ 2. Sexualidades humanas y lucha de clases
La crítica marxista, generalmente, no ha salido de la perspectiva economicista que
intenta explicar cómo el sistema capitalista oprime a los pueblos; en muchos casos, los
movimientos obreristas han reducido considerablemente la lucha de clases a la
condición exclusiva de obrerxs sometidxs bajo distintos mecanismos usados dentro del
metabolismo burgués. Algunas de las categorías que usaron Marx y Engels
indudablemente dieron luces para el trabajo de explicar cómo opera el capitalismo. En
esta oportunidad traemos algunas a colación para ser usadas en un intento de
proyección, reinterpretación y reuso en las luchas por la diversidad sexual y de géneros.
»La división del trabajo dentro de una nación se traduce ante todo, en la
separación del trabajo industrial y comercial con respecto al trabajo agrícola y,
con ello, en la separación de la ciudad y el campo y en la contradicción de los
intereses entre una y otro. (…) La posición que ocupan entre sí estos diferentes
sectores [sectores de individuxs que cooperan en determinados trabajos] se halla
condicionada por el modo de explotar el trabajo agrícola, industrial y comercial
(patriarcalismo, esclavitud, estamentos, clases). Y las mismas relaciones se
muestran, al desarrollarse el comercio, en las relaciones entre diferencias.« —
Marx & Engels (2007)

 
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La subjetividad construida desde el pedestal burgués en el sistema capitalista ha podido
consolidar la separación de lxs obrerxs. Es importante para su dominación que estxs no
puedan constituir una de sus mayores columnas vertebrales en la lucha contra el
explotador o la explotadora: la unificación de la clase obrera. A la/el individux, en el
sistema económico hegemónico, se lx inserta en relaciones metabólicas donde se le
imponen lógicas individualistas, desde el miedo al otrx, desde la diferenciación entre
clases, desde los títulos académicos, desde distintas maneras de separarlxs.
Para lxs explotadores es muy importante conseguir esta separación, con ella el pueblo
en su diversidad no se unificaría para la defensa de su historia, de sus tierras, de sus
fábricas, de sus viviendas, de su identidad, de su dignidad: mientras más separadxs
estén, menos posible será su liberación. El capital sabe que segregar y fragmentar al
pueblo en sectores sociales jerarquizados le sirve para acumular mayor plusvalía y lo
usa como mecanismo para la activación del principio »sálvese quien pueda«, principio
este que defiende las prebendas y la propiedad privada de los medios de producción de
los sectores más elevados en la escala de la jerarquía social. Uno de los mayores
baluartes en la defensa de esta constitución organizacional del capitalismo es la
academia. Esta establece mecanismos y privilegios meritocráticos que profundizan y
robustecen consecuentemente la organización que propone la división social de la
fuerza del trabajo. Dicha separación se expresa en la preservación y reproducción de
las clases sociales.
Este sistema está tan bien constituido que se apoya en otras formas de opresión que le
sirven de soporte para la extracción de la plusvalía que a su vez le habilita la
dominación, e.g.: racismo, clasismo, etnocentrismo, machismo, antropocentrismo y
androcentrismo, entre otras.
Algunos movimientos feministas y masculinistas marxistas han podido concluir que la
concepción binaria sexo-género ha sido construida para la dominación, y es que en el
sistema actual sobreviven el patriarcado y el machismo como subsistemas de control
sobre la identidad de los cuerpos. Este fenómeno no es nada nuevo, tiene milenios y ha

 
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pasado por diversos sistemas socioeconómicos como el esclavismo, el feudalismo y
ahora el capitalismo. Una verdad histórica es que el patriarcado es un sistema que ha
adoctrinado las conciencias y los pueblos a través de la obediencia, para hacerlos
dóciles y manipulables, desde lo cual podrán ser enajenados y convertidos en esclavos
e instrumentos para la acumulación de riquezas por la clase dominante.
»El género es un concepto que categoriza el fenómeno social de la división
sexual del trabajo que se manifiesta en la existencia de tareas masculinas y
femeninas significándolas, o construye significativamente la relación social entre
los sexos; la categoría género, nos ayuda, por tanto, a entender cómo las
mujeres han sido explotadas en el pasado y lo son, en la actualidad de manera
diferente con respecto a los hombres.« — (Vargas Arenas, 2010)
El sistema que nos oprime por género y sexo es el patriarcado. Este vasto, cruel y
asesino sistema propone abarcarlo casi todo, si no todo. La construcción sobre lo que
es una mujer y un hombre, lo que se supone que debería ser si se es macho o hembra,
establece incuestionables patrones de comportamiento social y sexual, uno de ellos es
que todo hombre debe constituirse en oposición de lo femenino, por ejemplo: las
mujeres están encargadas del trabajo doméstico, mientras que los hombres
heteronormados consideran que ejecutar dichas tareas los degrada. Otro ejemplo: las
mujeres deben atender en todos sus deseos al hombre, cuidar sus hijxs, mientras que
él es proveedor de la vivienda y el alimento: cuidar la casa y cuidar los hijxs no es para
él, &c. En todo esto aparecen las mujeres y los hombres haciendo trabajos mutuamente
excluyentes. La burguesía sabe que se apropia de la plusvalía producida por las
mujeres en lo doméstico, proletarias de los proletarios, al no pagarles cuando preparan
muy bien a sus maridos para ir a trabajar en las fábricas burguesas; además de parir,
cuidar y criar a la fuerza productiva de relevo: su prole.
La íntima relación que el patriarcado posee con el capitalismo deja a las mujeres y a las
personas con orientaciones sexuales e identidades genéricas disidentes en situación de

 
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discriminación y subordinación frente al hombre y, en especial, frente a los hombres de
la clase dominante.
Los tipos de violencias forman parte de los mecanismos con los que el capitalismo y la
clase dominante detienen la crítica sobre la desigualdad económica y sexo-género
disidente. La desigualdad entre los hombres heterosexuales y las demás personas que
practican sexualidades disidentes se sostiene o justifica con la intimidación, la burla, los
chistes, el sometimiento; con lo cual se puede conseguir la sumisión esperada para el
fin del explotador. Podríamos decir que existen plusvalías económicas que se
construyen también desde una plusvalía sexual, proponiendo el término para su
discusión. La ASGDRe

(Alianza Sexo-Género Diversa Revolucionaria) ha venido

advirtiendo desde hace algunos años, desigualdades como esta:
»(…), no es igual lo que padecen un homosexual, una lesbiana o trans de un
barrio, en las zonas más pobres respecto a l@s que tienen mayor poder
adquisitivo o se encuentran en las escalas económicas más altas. Una clara
evidencia de esto, de las formas en que opera el patriarcado en alianza con el
sistema capitalista para oprimir a la población no-heterosexual, es el caso de las
transexuales quienes se ven obligadas a retirarse del sistema educativo por la
discriminación y el odio sembrado desde los prejuicios religiosos y machistas.
Después para adaptar su cuerpo a la idea de mujer u hombre que le impone el
mismo sistema opresor se ven obligadas a pagar costosas operaciones
quirúrgicas, y por último (luego de ese ajuste que seguramente dista mucho de lo
que ellas o ellos esperaban que fuera su cuerpo), se ven obligadas a realizar los
trabajos más degradantes. Todo el rechazo y discriminación que han sufrido
cobra sentido económico: el sistema capitalista y su aliado, el patriarcado, las
arrincona irremediablemente como mano de obra barata para uno de los trabajos
más peligrosos, la prostitución.« — (ASGDRe, 2012)
Respecto a lo antes nombrado, el capital no es ingenuo, sabe cómo hacer para
convertir luchas proletarias, populares y reivindicativas en un nicho más del mercado.

 
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Desde sus grandes Think Tanks preparan recomendaciones para los gobiernos y para
el sistema económico en general, puesto que saben que las personas excluidas son
personas que pueden producirles más y mayores ganancias. Hemos encontrado cómo
desde la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional —USAID, por sus siglas en
inglés— se ejecutan exhaustivos estudios estadísticos con análisis liberales, en los que
se incluyen temas como la integración de las personas no-heterosexuales para ser
consideradas con un presunto reconocimiento (i. e., incluyendo sus demandas sociales)
a las cuales integran luego como esclavxs satisfechxs, felices y full-of-pride, pero
esclavxs al fin, dentro de la panacea del neocolonialmente llamado »libre mercado« y
su »desarrollo económico«. Encontramos en las economías gay friendly un engaño más
para los pueblos. Para ampliar lo dicho en este apartado es importante consultar el
informe de la USAID hecho por Badgett et al. (2014).
Se trata de otra arista de la lucha de clases, sin duda, se trata de la misma lucha dada
contra el racismo: tan legítimas como el acceso a la tierra, la vivienda, la ciudad, los
medios de producción, la distribución del valor del trabajo, la salud, la soberanía
alimentaria, el acceso al agua, &c. Sin embargo, estamos desunidxs como seres
individuales y como seres gremiales: es impostergable la construcción de un Ser
Colectivo que aglutine y haga transversales todas las diversas luchas que en suma
conducen a nuestra liberación.

§ 3. Derechos proletarios vs. derechos burgueses
Desde el contexto de las sexualidades humanas, abordamos el tema de la democracia
proletaria o revolucionaria frente a la democracia burguesa o representativa. Esto en el
marco del Estado Social de Derecho burgués, nos lleva a plantear la discusión acerca
de los derechos humanos: derechos burgueses versus derechos proletarios.
En primer lugar, la declaración »universal« de derechos humanos de la ONU fue
adoptada en 1948: hoy día quizá ninguno de sus autores esté con vida. Han pasado 68

 
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años y el texto no ha sido sometido a un debate internacional. Los derechos
establecidos allí como »universales« constituyen un relativismo absoluto burguésliberal-socialdemócrata-occidental y violan por sí mismos el derecho de Libertad de
Pensamiento, ya que se han impuesto como Pensamiento Único que no fue sometido a
debate ni votación (v. et. Contreras-Quintero, 2015).
En segundo lugar, los acontecimientos históricos de estas décadas nos demuestran
que estos derechos humanos no se cumplen ni siquiera entre integrantes de una misma
familia, no hablemos de las instituciones del Estado ni del mundo como comunidad de
Estados. Veamos qué dijo Galeano (2013) en »La cultura del terror«:
»la extorsion,
el insulto,
la amenaza,
el coscorrón,
la bofetada,
la paliza,
el azote,
el cuarto oscuro,
la ducha helada,
el ayuno obligatorio,
la comida obligatoria,
la prohibición de salir,
la prohibición de decir lo que se piensa,
la prohibición de hacer lo que se siente,
y la humillación pública son algunos de los métodos de penitencia y tortura tradicionales
en la vida de familia. Para castigo de la desobediencia y escarmiento de la libertad, la
tradición familiar perpetúa una cultura del terror que humilla a la mujer, enseña a los
hijos a mentir y contagia la peste del miedo.
Los derechos humanos tendrían que empezar por casa —me comenta, en Chile,
Andrés Domínguez«

 
19

En tercer lugar, faltan derechos en esa declaración. Nos hemos expandido
humanamente y hemos descubierto nuevos derechos que merecen estar incluidos allí
como el derecho a la alimentación sin tóxicos, derecho al aborto, derecho a la
eutanasia, derecho al suicidio, derecho al cambio de género, derecho a la pereza, al
placer, derecho a la libre asociación sexoafectiva (monógama, polígama, heterosexual,
bisexual, homosexual, pansexual, asexual) como alternativas al matrimonio, &c.
Sin embargo, Naciones Unidas ―como federación de Estados burgueses― nos dice:
Artículo 29. Nº 3 »Estos derechos y libertades no podrán en ningún caso ser ejercidos
en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.«
Artículo 30. »Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que
confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y
desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los
derechos y libertades proclamados en esta Declaración.«
Y como uno de esos derechos es la propiedad privada (Artículo 17) vemos como la
posibilidad de llevar a cabo una revolución socialista, comunista, anarquista o
anticapitalista por parte de la gente que trabaja, ha quedado establecida como delito en
el derecho burgués, por tanto, todo Pueblo o Nación que decida tomar un rumbo
marxista o, en general, disidente al establishment capitalista será criminalizada
internacionalmente y presentada como delincuente con este instrumento ideológico. La
Tabla 1 presenta una comparación entre ciertos derechos burgueses reconocidos y
nuestra propuesta de derechos proletarios que integra parte de lo expuesto por Bansart
(2009) desde una perspectiva ecosocialista.

 
20

 
Tabla 1. Esquema de una propuesta de derechos proletarios
Derechos Proletarios
Orientación sexual

Derechos Burgueses
No discriminación por sexo

Identidad y expresión de género
Identidad y expresión de género dinámica

Identidad de género estática o irreversible 1

Libre asociación sexual, afectiva o ambas

Matrimonio

- filiación, adopción

- filiación, adopción

- propiedad colectiva

- propiedad privada

- bien común

- herencia

Inclusión (autonómica)

Integración (heteronómica)

Vida pública (visibilización)

Vida privada (invisibilización)

- cultura

- nivel de vida adecuado

- trabajo

- bienestar

- espacios
- memoria
- educación
- información
- alimentación
Medicina alternativa (disidente)

Salud, seguro social, medicina canónica

Ocio, pereza

Descanso, tiempo libre, vacaciones

Placer, amor libre, soberanía sexual

Matrimonio heterosexual, reproducción

Rebelión

Sujeción 2

§ 4. Procesos de cambio y emancipaciones sexuales en América
Nos interesa llevar la atención de los procesos de cambio que se han dado y se están
dando en América, particularmente en nuestra América del Sur, hacia las
emancipaciones sexuales y de disidencia de géneros en varios ámbitos: el de los
movimientos populares o sociales, colectivos y otras organizaciones proletarias; el de
                                                            
1

  algunos Estados que han concedido el cambio de identidad de género lo permiten una sola vez,
pudiendo ser irreversible o reversible solo por vía judicial 

2

 expresada en los artículos 29 y 30 de la DUDH-ONU (1948) 

 
21

los partidos marxistas, el de los Estados (burgueses o en transición) y el de las
organizaciones inter-Estados o multilaterales.
En los encuentros convocados por organizaciones multilaterales alternativas como el
ALBA, CELAC, UNASUR y MercoSur se han dado espacios para foros sociales
paralelos a los foros diplomáticos en los cuales se analizan, se cuestionan, se
diagnostican las situaciones sociales de diversos tópicos entre los cuales se incluyen
los derechos de la población LBGTI, así como los programas y planes de acción
propuestos para abordar la construcción de políticas públicas en los Estados que
integran dichas organizaciones.
La cronología detallada de los avances en la aprobación del matrimonio igualitario o
uniones civiles entre parejas del mismo sexo-género, con o sin todos los derechos
asociados al matrimonio como institución burguesa, queda fuera del alcance de este
trabajo, en el sentido de que respecto al matrimonio igualitario diremos lo siguiente:
desde el punto de vista estratégico marxista, anticapitalista, el matrimonio es una
institución que deberá ser superada, sin embargo, desde el punto de vista táctico o
pragmático, la aprobación del matrimonio igualitario es un primer paso en ese proceso
de superación al implicar una transformación de la institución matrimonial, incluso de la
institución matrimonial histórica heterosexual machista, al menos de la manera en que
está propuesto en el proyecto de Ley Matrimonio Civil Igualitario en Venezuela
presentado a la Asamblea Nacional por el colectivo LGBTI Venezuela Igualitaria (2014),
con el apoyo de más de 40 organizaciones LGBTI.
Dichas aprobaciones del Matrimonio Igualitario o las uniones civiles hay que analizarlas
con detenimiento desde el punto de vista político, ya que llama la atención que países
como Estados Unidos (2015), México (2015) y Colombia (2016), caracterizados por una
sólida dominación neoliberal y conservadora, hayan llevado a cabo estos procesos de
manera repentina, expedita y sucesiva, sin negar la existencia ni el esfuerzo histórico
de sus movimientos sociales reivindicativos LGBTI (para el caso de EEUU: Trottier,
2012). Consideramos que en estos casos puede haber varias lecturas. Una de ellas es

 
22

 

que, dada su cualidad mediática, el tema LGBTI puede servir a aquellas
administraciones para desviar la atención de sus sociedades de temas álgidos como la
violencia policial, el repunte racista, la desaparición de los 43 de Ayotzinapa, el
narcotráfico, el conflicto colombiano y las crisis económicas en general. Otra puede ser
que el mero reconocimiento e integración de la población LGBTI a la institución
heteronormada suma puntos en la valoración de los Estados en términos de inclusión y
derechos humanos, principalmente desde la perspectiva liberal: un retoque a la
máscara que el capital y el establishment usan para camuflarse ante los pueblos a los
que explotan y oprimen. En este mismo sentido, el capital ha descubierto que la
integración del proletariado LGBTI a la dinámica del libre mercado abre las puertas para
un sector que suele tener mayor poder adquisitivo y que, a la vez, la integración LGBTI
parece tener un impacto positivo en el desarrollo económico desde la perspectiva liberal
(Badgett et al., 2014) y en la reafirmación de la estructura celular de la sociedad
burguesa, que implica la preservación de la propiedad privada de los medios de
producción a través de la herencia.
En América todavía existen Estados que se encuentran en aquella concepción
burguesa de la homosexualidad como delito y la penalizan, en especial aquellos que
han tenido influencia colonial británica: Barbados, Belice, Granada, Guyana, Jamaica y
Trinidad y Tobago. Por otra parte, se encuentran los Estados que han logrado avances
un poco más legítimos y honestos en esta materia como Argentina, Brasil y Uruguay;
mientras países como Bolivia, Chile, Cuba y Ecuador han tenido dinámicas de avance
divergentes y particulares muy interesantes. Por su parte, Centroamérica, Perú,
Paraguay y Venezuela siguen en deuda social con sus poblaciones LGBTI.
Pasando ahora a los movimientos políticos formales o partidos marxistas, comunistas,
encontramos como primera referencia lo expresado por el Partido Comunista de Brasil
en cuanto a que en el año 1922 sostuvieron las primeras discusiones sobre
homosexuales, bisexuales y transexuales, admitiendo que tenían una idea equivocada
de que no era necesario discutir sobre género y sexualidades en el partido, ya que no
veían una relación entre esa temática con la centralidad del trabajo.

 
23

Fig. 2 Emblema del Movimento LGBT del Partido Comunista de Brasil

Actualmente reconocen que fue un equívoco pues en una sociedad esencialmente
desigual que produce cada vez más y mayores desigualdades, en la que ser trabajador
significa luchar constantemente por los derechos, ser trabajador LGBTI entraña una
lucha doble contra las desigualdades comunes con el proletariado heterosexual y
cisgénero, así como contra la violencia sufrida por LGBTI-fobia no solo desde el
establishment burgués, sino en el propio seno proletario.
Otra referencia interesante en el ámbito de nuestra América nos la da Tonatiuh (2014):
»uno de los primeros apoyos que en este país [México] se dieron al tema de la
homosexualidad nació de un grupo indígena, en específico del Ejército Zapatista
de Liberación Nacional (EZLN), que durante su irrupción en la escena nacional
en aquel histórico año de 1994, sorprendió con un personaje nunca antes visto,
ni en esa, ni en revolución civil anterior alguna: la coronel Gisella, un transexual
chiapaneco (sic.) que desfiló entre las filas de los rebeldes.«
En Venezuela, colectivos como Contranatura y la Alianza Sexo-Género Diversa
Revolucionaria vienen desarrollando procesos de teorización de temáticas LGBTI,
rescate de su memoria histórica: luchas, opresión, invisibilización; así como análisis
antropológicos,

sociológicos

e

históricos.

La

ASGDRe,

además,

ha

venido

 
24

 

aproximándose a espacios, sectores, colectivos y movimientos que luchan por los
derechos a la ciudad, la vivienda, la semilla, el derecho de las mujeres a una vida libre
de machismo, matrimonio igualitario; buscando hacer transversal la lucha LGBTI en el
seno del conjunto de luchas proletarias.

§ 5. Retos para el marxismo ante la diversidad sexual y de géneros
»Sabernos oprimidxs nos empodera, reconocernos como opresorxs nos aterroriza. Tal
movimiento implica asumir que las relaciones que estamos construyendo y
reproduciendo se encuentran atravesadas por una violencia terrible que lleva milenios
enquistada en nuestra sociedad. Pero como dice una poesía de Gabo Ferro „lo que da
terror te define mejor“: reconocernos opresores nos aterroriza por sobre todas las cosas
porque implica reconocer nuestros privilegios y renunciar a ellos.« — (Fabbri, 2013)
Actualmente, dentro del sistema capitalista, la población no-heterosexual y muy
especialmente las compañeras transfemeninas y los compañeros transmasculinos,
carecemos de igualdad de derechos burgueses frente a nuestrxs compañerxs
heterosexuales y cisgénerxs de otras luchas (antirracial, anticapitalista, antimperialista,
&c.) quienes históricamente han podido ejercer aquellos derechos. Nuestra población
LGBTI sufre a diario diversas formas de discriminación, desigualdad, sorna,
sometimiento, no reconocimiento, invisibilización, desamparo judicial, persecución
policial, odio social y crímenes que, en muchos casos, causan la muerte. Esto no lo
sufren a diario, desde la infancia, nuestros compañerxs proletarixs heterosexuales. Es
necesario decir que desde nuestrxs propixs camaradas estamos siendo sometidxs a
muchos de estos perjudiciales efectos producto de la LGBTI-fobia histórica que los
distintos regímenes opresores han vertido en nuestras falsas conciencias como pueblos
esclavos con enormes prejuicios.
Creemos urgente y muy necesario abordar acciones tácticas para detener, en lo
inmediato, ciertas condiciones de desigualdad dentro del sistema y acciones

 
25

estratégicas para la construcción de la nueva sociedad con mayor igualdad, que
ineludiblemente deberá ser anticapitalista.
En nuestro caso, la deuda legislativa con la población LGBTI de Venezuela sigue
pendiente. A diferencia de sus pares del Mercosur como Argentina, Bolivia, Brasil y
Uruguay; Venezuela no ha legislado en la materia. Colectivos y movimientos LGBTI y
Feministas han desarrollado propuestas legislativas como parte de las acciones de
Pueblo Legislador, entre las que se incluyen Matrimonio Civil Igualitario; Identidad de
Género; tipificación como crímenes de odio a los relacionados con la orientación sexual,
identidad o expresión de género; no discriminación en todos los ámbitos; y Educación
Inclusiva en sexualidades humanas. Mientras tanto, esta población se encuentra en
estado de indefensión legal y, por tanto, de desigualdad social o exclusión.
Respecto a lo antedicho, proponemos las siguientes acciones tácticas para su
ejecución por parte de los diversos movimientos y organizaciones antisistema, en
especial, marxistas. Estas propuestas han sido derivadas a partir de las que hemos
presentado ante las voceras y los voceros del Plan Estratégico Socialista de PDVSA
2016 – 2025, en diciembre de 2015:
- Construir una campaña comunicacional y programas de formación que
promuevan o habiliten el debate y la no discriminación por orientación sexual,
identidad o expresión de género.
- Apoyar a los colectivos antipatriarcales en la

difusión de información

relacionada con efemérides o días internacionales asociados a la diversidad
sexual y las luchas de la población LGBTI (17 de Mayo, 28 de Junio, &c.),
reconociendo y saludando a trabajadoras y trabajadores no heterosexuales.
- Hacer un llamado a la participación abierta de la clase trabajadora y militante
del

país

y

del

mundo

en

despatriarcalización de la vida.

eventos

asociados

a

las

luchas

por

la

 
26

 

- Erradicar toda práctica, política o medida que se base sobre ideologías
lesbofóbicas, homofóbicas, bifóbicas o transfóbicas en todas nuestras formas de
organización social contra el capitalismo patriarcal.
- Promover el uso del lenguaje inclusivo en todas nuestras comunicaciones,
panfletos y escritos militantes.
- Identificar o constituir e impulsar el movimiento feminista y el movimiento por la
diversidad sexual y la disidencia de género en las organizaciones marxistas.
- Articular con colectivos que luchan desde la sexo-género diversidad para la
generación de programas de formación en Feminismo/Masculinismo orientados
al derrumbe del capitalismo patriarcal.
- Difundir información y luchas sexo-género diversas a través de los diversos
medios de comunicación que poseamos como movimiento articulado.
- Promover en nuestras comunidades y organizaciones la discusión para una
deconstrucción de la moral burguesa/machista a favor de la construcción de una
ética liberadora, feminista y revolucionaria.
- Construir participativamente y divulgar en el seno de los movimientos obreros
un protocolo para las organizaciones de salud en los centros del trabajo, a fin de
proveer atención a personas con VIH/SIDA (sean trabajadores o sus familiares),
de acuerdo a la Ley ad hoc.
- Incluir dentro de las reivindicaciones de salud la provisión del tratamiento para
VIH/SIDA como parte de las acciones de atención de enfermedades crónicas
directamente en los centros de trabajo.
- Ejecutar una campaña de divulgación y debate de la Ley para la Promoción y
Protección del Derecho a la Igualdad de las Personas con VIH/SIDA y sus
Familiares dentro de la militancia marxista; tomando en cuenta que, según la
teoría canónica, la infección de VIH no hace excepciones de edad, género ni
orientación sexual; además, existe un movimiento subversivo que defiende
teorías disidentes de VIH/SIDA que sugieren una relación entre el capital y la
ciencia médica para promover el consumo y justificar la farmacodependencia de
antirretrovirales y otros suplementos, mercancías de grandes transnacionales

 
27

farmacéuticas alineadas con la política de »hacer vivir«, muy metida en la
médula del Estado contemporáneo.
Lo antes escrito como programa preliminar está pensado para atender las profundas
desigualdades actuales entre nuestrxs compañerxs heterosexuales y lxs noheterosexuales, además de ser un incentivo para lxs compañerxs sexo-género
disidentes con la intención de que se sumen al proceso de acumulación de fuerzas para
el derrumbe del capitalismo.
En la guerra contra la opresión de los pueblos del mundo debemos levantar todas
nuestras banderas, con todos nuestros programas de lucha, para ir juntxs a las batallas
contra el capitalismo patriarcal que oprime a las grandes mayorías del mundo. No
podemos separarnos ni un poco, en las hendijas que se abran estará entrando la
contrarrevolución para hacer que nos dividamos y separemos, pues ese es uno de los
mayores éxitos del actual sistema imperante: la atomización de las diversas luchas, que
se den luchas sectoriales, que no nos unifiquemos en este constante batallar, porque
separadxs somos débiles, ineficaces.
»Todo cambio radical y profundo debe afectar en forma decisiva las estructura de
dominación establecidas en usos y costumbres que avalan las jerarquías, de las cuales
la sexual entre hombres y mujeres es la expresión más cotidiana. (...) El principio
autoincentivador y expansivo en la Revolución exige la transformación de todas las
formas de sometimiento de las relaciones sociales y también un sentido trascendental
de procesos culturales alternativos para la construcción de sociedades sin explotación,
con equidad e igualdad« — Carosio & Vargas Arenas, 2010.
Desde esta perspectiva, proponemos que lo importante acá debe ser la construcción
de un gran programa de lucha que debe incluir todas la diversas reivindicaciones
populares por la liberación, donde todxs nos veamos reflejadxs para destruir la
dictadura del capitalismo patriarcal, pues, en este panorama, lo que debemos construir
es lo contrario: donde pueden caber muchas formas diversas de constitución de la

 
28

 

nueva vida, como cada pueblo decida hacerla, pero definitivamente no-capitalista ni
patriarcal.
Al programa tradicional de lucha del marxismo proponemos que se agregue como
horizonte estratégico, la idea del gran programa de lucha presentado como bloque
unido y popular por y para la construcción de la Comuna Antipatriarcal desde donde
disputaremos el poder por el territorio para que las sexualidades y la disidencia de
género no estén constreñidas a guetos, por el derecho a la construcción de una
sexualidad libertaria y sin prejuicios, por la construcción del cuidado colectivo de la vida,
por la socialización de los medios de producción y reproducción, por una educación
libre de dogmas capitalistas y patriarcales, por el derecho al placer, por el derecho a la
interrupción voluntaria del embarazo, por una economía comunal feminista, por la
repartición de la plusvalía económica y sexual.

Referencias
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cuerpo, en la cama, en la calle. Archivo General de la Nación. Centro Nacional
de Historia. Caracas. 2012
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Economies. USAID. The Williams Institute. Los Angeles. 2014
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• Castro, F. Discurso pronunciado por el comandante Fidel Castro Ruz, primer
ministro del gobierno revolucionario de Cuba, en la clausura del acto para
conmemorar el VI aniversario del asalto al palacio Presidencial, celebrado en la
escalinata de la Universidad de La Habana, el 13 de marzo de 1963. Tomado del
portal Cuba.cu en junio, 2016.
Enlace: http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1963/esp/f130363e.html
• Contreras-Quintero, J. Los derechos humanos no están grabados en piedra.
Caracas. 2015
Enlace: https://tarentatuy.wordpress.com/2015/05/12/los-derechos-humanos-noestan-grabados-en-piedra/
• Contreras-Quintero, J. Casique, C. & Piermattei G. Propuestas. Plan Estratégico
Socialista 2016-2025. Equidad de Géneros, Salud Integral y Diversidad Sexual
en PDVSA. Caracas. 2015
• Contreras-Quintero, J. Que no es de Izquierda. Caracas. 2016
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• De Benito, E. Castro se disculpa por la homofobia de la revolución. El País. 2010
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• Fabbri, L. Apuntes sobre feminismos y construcción de poder popular. Puño y
Letra Editorialismo de Base. Rosario. 2013
• Galeano, E. La cultura del terror. Ventanas. Editorial el perro y la rana. Caracas,
2013. pp 50-51
• Grumbach, D. Die Homophobie der Linken - Schwule Emanzipation und linke
Vorurteile (Buchbesprechung). Die Linke und das Laster. Schwule Emanzipation
und linke Vorurteile. Männerschwarmskript, Hamburg. 1995. p. 186
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Rana. Caracas. 2007

 
 

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Vintage. New York. 1995
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Biblioteca. Caracas. IVª Edición 1997 (reimpresión 2008)
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• Silva, L. Teoría y práctica de la ideología. Fundación »Ludovico Silva«. 1971
(reimpresión 2008, MPPIBC)
• Silva, L. Anti-Manual para uso de marxistas, marxólogos y marxianos. Colección
Estudios. 1975. (reimpresión 2009, Monte Ávila)
• Tonatiuh, M. Ser indígena y homosexual. 2014
Enlace:

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• Trottier, T. El movimiento LGTB y la lucha por la igualdad. 2012
Publicado en castellano por el portal luchadeclases.org.ve
Original

en

inglés:  http://www.marxist.com/usa-lgbt-movement-and-fight-for-

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• Vargas Arenas, I. Mujeres en tiempos de cambio. Archivo General de la Nación;
Centro Nacional de la Historia. Caracas. 2010