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LA VACA

CAPITULO UNO
La trágica y feliz historia de la vaca
La historia cuenta que en cierta ocasión un viejo y experimentado
maestro deseaba enseñar a uno de sus jóvenes estudiantes los secretos
para vivir una vida prospera y feliz. Sabiendo los muchos obstáculos y
dificultades que enfrentan los seres humanos en esa búsqueda por la
felicidad, él pensó que la primera lección debía ser entender la razón por
la cual muchas personas viven atadas a una vida de conformismo y
mediocridad. Después de todo, pensó el maestro, muchos hombres y
mujeres parecen incapaces de sobre ponerse a los obstáculos que les
impiden alcanzar el éxito y terminan viviendo vidas apenas tolerables. Él
sabía que para el joven pudiera entender esta importante lección, debía
ver por sí mismo que sucede cuando permitimos que la mediocridad
gobierne nuestra vida.
Para impartir esta importante lección, el maestro decidió que aquella
tarde saldrían en busca de algunos de los parajes más pobres de
aquella provincia. Después de caminar un largo rato encontraron el
vecindario más triste y desolador de la comarca. Sus habitantes
parecían haberse resignado a su suerte, permitiendo así que la pobreza
se adueñara de sus vidas.
Una vez allí, el maestro le pidió al joven que buscara la más pobre de
todas las viviendas, la cual sería su aposento aquella noche. Después de
mucho caminar, los dos hombres llegaron a las afueras del pueblo y allí,
en la parte más alejada de un pequeño caserío, en medio de un terreno

a duras penas era suficiente alimento para sobrevivir. Ciertamente la vaca jugaba un papel de gran prominencia en la vida diaria de sus dueños. cuatro hijos y dos abuelos se las arreglaban para acomodarse de cualquier manera en aquel reducido espacio. No había nada. Sus miradas tristes y sus cabezas bajas eran señal de que la pobreza no solo se había apoderado de sus cuerpos sino que también había encontrado albergue en su interior. y el improvisado techo dejaba filtrar el agua por todas partes. El dueño. y la suciedad que ceñía sus cuerpos. eran clara evidencia de la profunda miseria que ahí remaba. aunque amenazaban con venirse abajo en cualquier momento. La basura y desperdicios se acumulaban a su alrededor dándole un aspecto decadente y repulsivo. « ¿Está atada. Cuando entraron su sorpresa aun mayor al ver que en aquella casucha de apenas diez metros cuadrados vivían ocho personas. Para sorpresa suya. Sin embargo. en medio de este estado de penuria y dejadez total. pero con bienvenidos si no les importa la incomodidad «. la vaca? ». Sus ropas viejas y remendadas. « ¿Será posible para dos cansados viajeros encontrar posada en su hogar esta noche? » » Hay poco espacio.baldío. extraordinaria bajo tales circunstancias. « Es hora de ordeñar la vaca ». a pesar de que la escasa leche que producía. sin duda alguna. como tratando de descubrir cualquier objeto de algún valor en medio de la indigencia total que parecía haberse adueñado de aquella morada. El animal no era gran cosa. . una vaca. pertenecía a las más pobre de todas las familias de aquel vecindario. Sus paredes se sostenían en pie de milagro. El padre. salió a su encuentro. un tanto alarmado por la presencia de los dos forasteros. la madre. « Asegúrese que la vaca ha bebido suficiente agua ». dijo el maestro. Aquella casucha a medio derrumbarse. - » Saludos buen hombre «. se detuvieron ante la casa más pobre y desvencijada que habían visto hasta entonces. pero la vida de aquella familia parecía girar en torno a él. respondió el hombre. al salir nuevamente de la casa a que estaban equivocados. Los dos visitantes escudriñaban atónitos cada centímetro de espacio. la familia contaba con una posesión. « Hay que darle de comer a la vaca ».

pero aún no estaba del todo claro para el joven cual era la causa que había originado tal estado de abandono. el maestro lo sabía y había llegado el momento de que su joven discípulo la aprendiera. la vaca parecía servir a un propósito mucho mayor. el segundo. maestro y discípulo partieron. y sin que éste pudiera hacer nada para evitarlo. el joven estudiante abandonó la morada sin estar seguro de haber aprendido la lección que su maestro había querido enseñarle. Sin inmutarse ante la preocupación y angustia del muchacho y sin hacer caso de sus interrogantes. si no la envidia de sus vecinos. Después de todo. El primero. . ¿Qué has hecho maestro? dijo el joven susurrando angustiadamente para no despertar a la familia. los dos viajeros se dispusieron a continuar su camino. el anciano maestro le dijo en voz baja: » Es hora de que aprendas la lección que nos trajo a estos parajes ». tal posesión les había ganado el respeto. el anciano se dispuso a continuar su marcha. Y allí. ¿Qué lección es ésta que deja a una familia en la ruina total? ¿Cómo has podido matar esta pobre vaca que era su única posesión? ¿Qué sucederá con ellos ahora?. No obstante. asegurándose de no despertar a nadie. antes de emprender la marcha. a no más de cincuenta metros de distancia de la morada. muy temprano. angustiado ante la certidumbre de que sus acciones seguramente la habían condenado a muerte. ante la incrédula mirada del joven. aparentemente indiferente ante la suerte que le esperaba a aquella pobre familia por la pérdida del animal. los dos viajeros pasaron la noche. En un lugar donde el infortunio y la escasez eran el pan de cada día. Esta era la verdadera lección. Y allí. Era lo único que los separaba de la miseria total. Así pues. súbitamente el anciano saco una daga que llevaba en su bolsa y con un movimiento rápido y certero proporciono al animal una mortal herida que ocasiono que este se derrumbara instantáneamente y sin hacer mayor ruido. Después de darle una última mirada a aquel lugar. dejando atrás aquella macabra escena. en medio de la suciedad y el desorden.No obstante. tratando de llevarse consigo una imagen mental de la desolación de la cual había sido testigo durante su corta estadía. Lentamente el anciano camino en dirección al lugar donde se encontraba atado el animal. Al día siguiente. lo único que habrían visto durante su corta estancia eran los resultados de una vida de conformismo y mediocridad.

¿A dónde habrían ido a parar aquel pobre hombre y su familia? ¿Qué habría sucedido con ellos? Quizás fue la pena moral la que los doblegó. aún después de todo este tiempo. aparentemente. asegurándose que se encontraban en el mismo lugar. Muy probablemente. pero sus esfuerzos por localizar la humilde vivienda fueron vanos. se había adueñado de este y había construido una mejor vivienda. Lo primero que cruzo por la mente del joven fue el presentimiento de que la muerte de la vaca había sido un golpe demasiado duro para aquella pobre familia. Una vez más paso por su mente el siniestro papel que él había jugado en la infeliz suerte de aquella pobre gente. un año después. Después de varios días los dos viajeros llegaron nuevamente al caserío. El lugar parecía ser el mismo. se habían visto obligados a abandonar aquel lugar y una nueva familia. había sido construida recientemente.Durante los días siguientes al joven le asaltaba una y otra vez la nefasta idea de que. La historia cuenta que. una tarde el maestro llamo al joven a su lado y le sugirió retornar nuevamente por aquel paraje a ver qué había ocurrido con la familia. con mayores posesiones. La sola mención de aquel episodio aparentemente olvidado fue suficiente para despertar en el joven los recuerdos de aquel episodio que. ¿Qué les habría ocurrido? ¿Sobrevivieron al duro golpe? ¿Pudieron empezar una nueva vida? ¿Cómo los encararía después de lo sucedido? A regañadientes el joven acepto y a pesar de todas las dudas que pesaban en su corazón emprendió el regreso a aquel lugar en compañía de su maestro. ¿Qué otra suerte podían correr tras haber perdido su única fuente de sustento? Y así fue como aquella familia debió comenzar una nueva etapa de su vida enfrentando la posibilidad de una miseria aún mayor. pero donde un año atrás se encontrara la casucha ahora se levantaba una casa grande que. Cuál no sería su sorpresa cuando del interior de la casa vio salir al mismo hombre que un año atrás les había dado posada. la familia seguramente moriría de hambre. Todo esto pasaba por la mente del joven mientras se debatía entre el deseo de acercarse a la nueva vivienda para indagar por la suerte de los antiguos moradores. En un . Se detuvieron para observarla a la distancia. él no había comprendido totalmente. o continuar su viaje y así evitar la confirmación de sus peores sospechas. sin la vaca.

a menos que hiciéramos algo rápidamente. la leche que producía había sido nuestra única fuente de sustento. durante nuestro breve paso por aquí’. «por primera vez en nuestra vida tuvimos el dinero suficiente para . «fuimos testigos de la inmensa pobreza en la que ustedes se encontraban. donde se dispuso a relatarles los pormenores de una historia que cambiaría para siempre en su vida. exclamó el hombre con gran alegría. nos dimos cuenta que. a pesar de que su aspecto era totalmente distinto. nos dimos cuenta que la improvisada granja producía mucho más de lo que necesitábamos para nuestro propio sustento.comienzo el muchacho pareció no reconocerlo. «Debo confesar». coincidencialmente el mismo día de su partida. así que decidimos venderle algunos vegetales que nos sobraban a nuestros vecinos y con esa ganancia compramos más semillas. Necesitábamos buscar otras fuentes de alimento para nuestros hijos. continuo el hombre. «que nuestra primera reacción ante la muerte de la vaca fue de desesperación y angustia. «Hace un año. algún maleante. Sin embargo. dijo el joven. Más aún. estaba aseado y su amplia sonrisa mostraba que algo significativo había sucedido. Poco después vimos que el sobrante de la cosecha alcanzaba para venderlo en el mercado del pueblo». envidioso de su escasa fortuna había degollado salvajemente al pobre animal. muy probablemente nuestra propia vida estaría en peligro. ¿Qué ocurrió durante este tiempo para que todo cambiara?» Ignorante del papel que el joven y su maestro habían jugado en la muerte de su vaca. así que limpiamos el pario de la parte de atrás de la casucha. Por mucho tiempo. Sus ojos brillaban. era claro que se trataba de la misma persona. conseguimos algunas semillas y sembramos hortalizas y legumbres para alimentarnos». Les conto como. poseer este animal nos había ganado el respeto de nuestro vecinos». «Sin embargo. «Y de repente sucedió». el hombre los invito nuevamente a su casa. ¿Cómo era posible? ¿Qué habría acontecido durante ese año? Rápidamente se dispuso a saludarle y sin perder tiempo procedió a indagar que había sucedido en este lapso de tiempo que obviamente había cambiado su suerte y la de su familia. «Pasado. El joven no daba crédito a lo que veía. poco después de aquel trágico día. vestía ropas limpias. algún tiempo.

Así. por ver más allá de sus circunstancias presentes». pero tampoco eres totalmente miserable. es fácil conformarte con lo poco que . Él joven escuchaba atónito el increíble relato. El maestro. además de ser su única posesión. poco a poco. aunque no la calidad de vida que verdaderamente deseas para ti y tu familia. pero que cubre tus necesidades mínimas. -» En otras palabras. respondió el maestro. Cuando ya no pudieron contar más con la falsa seguridad que les daba sentirse poseedores de algo. así solo fuera una pobre vaca. apuntó el joven. el principio de una vida de nuevas y mayores oportunidades. -» ¿Comprendes ahora? La vaca. hubiese abierto las puertas de una nueva vida». la vaca que sus vecinos veían como una bendición.comprar mejores vestimentas y arreglar nuestra humilde casa. quien había permanecido en silencio escuchando el fascinante relato del hombre. Era obvio que la muerte del animal no había sido el final de aquella familia. Estas frustrado con la vida que llevas. es fácil tomar la decisión de dejarlo y buscar uno mejor. cuando tienes un trabajo que no te gusta. tomaron la decisión de esforzarse por buscar algo más. con el que no logras satisfacer tus necesidades económicas mínimas y el cual no te trae absolutamente ninguna satisfacción. ¿Ves lo trágico de esta situación?» «Cuando tienes un trabajo del cual no gustas. «Así sucede cuando logras convencerte que lo poco que tienes es más que suficiente. Finalmente entendió la lección que u sabio maestro quería enseñarle. -» ¡Exactamente! ». sin por el contrario. este año nos ha traído una vida nueva. El conformismo se apodera de tu vida y se convierte en una cadena que no te permite buscar algo mejor. No obstante. Sabes que no eres feliz con lo que posees. cuando en realidad Vivian en medio de la miseria». les daba la sensación de no estar en la pobreza toral. mas no lo suficiente como para cambiarla. era también la cadena que los mantenía atados a una vida de conformismo y mediocridad. respondió el joven sin ningún titubeo. habría logrado todo esto?» -»seguramente no». llamó al joven a su lado y le preguntó en voz baja: « ¿Crees que si esta familia aun tuviese su vaca. y te ofrece cierta comodidad. Es como si la trágica muerte de nuestra vaca.

El joven estaba absorto. -»Qué gran lección». aquel día marcaba el comienzo de una nueva vida. Maquinamos excusas que ni nosotros mismos creemos. Después de todo. Indudablemente.tienes. oportunidades que sólo podremos apreciar si decidimos deshacernos de nuestras limitaciones. A menos que te deshagas de ella. «Todos tenemos vacas en nuestras vidas». no podrás experimentar un mundo distinto al actual. excusas y justificaciones que nos mantienen atados a una vida de mediocridad. Estas condenado a ser víctima de por vida de estas limitaciones que tú mismo te has encargado de establecer. Durante el resto del viaje recapacito acerca de todas aquellas limitaciones que él mismo se había encargado de adquirir a lo largo de su vida. las cuales nos dan un falso sentido de seguridad cuando frente a nosotros se encuentra un mundo de oportunidades por descubrir. Muchos cargamos con pretextos y disculpas para explicar por qué no estamos viviendo la vida que queremos. pensó el joven discípulo e inmediatamente reflexiono acerca de sus propias vacas. hay muchos que no tienen nada y ya quisieran contar con el trabajo que tú tienes». agrego el maestro. Es como si hubieses decidido vendar tus ojos y conformarte con tu suerte». Llevamos a cuestas creencias. Es fácil caer presa del dar gracias que por lo menos cuentas con algo. «Al igual que aquella vaca. ¡una vida libre de vacas! CAPÍTULO DOS . esta actitud nunca permitirá progresar. fascinando con todas las observaciones que su maestro le hacía. Prometió liberarse de todas las vacas que lo mantenían atado a una existencia de mediocridad y le impedían utilizar su verdadero potencial.

no es que lleguen «consistentemente tarde a todo». Después de compartir esta metáfora con cientos de miles de personas de todas partes del mundo. Para ellas. lo cual les permite ejercer un gran poder sobre nuestra vida. Preferimos llamarlas de mil maneras más aceptables. admiten dar excusas. y de escuchar sus «explicaciones lógicas y razonables».No todas las vacas mugen como vacas Al igual que con muchos otros malos hábitos la gran mayoría de nuestras vacas suelen pasar inadvertidas. o suelen ser víctimas de «tráfico impredecible». Es más. son simplemente explicaciones legítimas y puntuales de circunstancias que. y preferimos pensar que lo que estamos haciendo es «siendo prácticos para evitar decepciones mayores». sino que: o prefieren llegar con un «pequeño retraso» para evitar ser las primeras. sus justificaciones no suenan como excusas. deshacernos de nuestras vacas. Ellas vienen disfrazadas de diferentes formas que las hacen menos reconocibles y más aceptables. No todas las vacan mugen como vacas. Sé que seguramente preferirías que te pidiera que «realizaras un cambio de . ¿Ves la manera tan fácil como podemos racionalizar nuestros malos hábitos? Convertimos nuestros pretextos en «explicaciones lógicas». Nunca admitiremos ser mediocres. pocas personas son conscientes de ellas y. Sé que suena un poco violento hablar de matar tus vacas. preferimos pensar que lo que estamos haciendo es «estableciendo niveles aceptables de rendimiento». Esta es la razón por la cual muchas personas les es difícil aceptar que puedan contar con alguna vaca en su vida. convenientemente se encuentran fuera de su control. Ya sé que esas otras expresiones son más tolerables y producen menos remordimientos. Nos negamos a aceptar que estemos conformándonos con segundos lugares. he llegado a la conclusión de que muchos de nosotros simplemente no estamos dispuestos a afrontar la idea de tener que. un número aún menor. y por lo cual debemos aniquilarlas si deseamos triunfar. a nuestros miedos preferimos llamarlos «precauciones acertadas» y nuestras pobres expectativas han pasado a ser «una manera más realista de ver la vida». Según ellas. Eso es precisamente lo que las hace tan peligrosas.

o que «buscaras eliminar tus malos hábitos». La mayor diferencia entre éstas y las actitudes limitantes es que. el tráfico estaba horrible». de la cual hablaremos en el siguiente capítulo. De la misma manera que no llamaríamos a nuestro trabajo a decir: «no voy a trabajar el día de hoy porque le prometí a mi hijo que iría a la reunión de padres de familia». dudas. toda vaca pertenece a una de estas dos categorías: Las excusas y las actitudes limitantes. Sabemos que ellas simplemente no son ciertas. si queremos triunfar. al igual que con cualquier otra vaca. justificación. Tan absurdo como pueda parecer. En general. De otro lado. excusas como ésta son socialmente más aceptables que la verdad. En esta metáfora. está conformada por los miedos. no fue el tráfico lo que hizo que llegásemos tarde. Sin embargo. el precio de saber que no somos lo suficientemente seguros e íntegros . Son solamente una manera fácil de justificar nuestra mediocridad y quedar bien al mismo tiempo. debemos ser totalmente honestos con nosotros mismos. en la mayoría de los casos. Sencillamente no hicimos un esfuerzo por estar tan temprano como debíamos. estamos pagando un precio muy alto por estas excusas socialmente aceptables. No obstante. explicaciones racionales. En la categoría de excusas se encuentran las justificaciones. Con frecuencia. la vaca representa todo pretexto. miedo o falsa creencia que nos mantiene atados a una vida de mediocridad y nos impide lograr la calidad de vida que de verdad merecemos. «Siento haber llegado tarde. limitaciones y falsas creencias. que «trataras de modificar tu comportamiento». evasivas. la categoría de actitudes limitantes. Y la honestidad comienza por llamar las cosas por sus verdaderos nombres y no por expresiones más sensibles o sustitutos más tolerables. Pero es claro que dar una excusa significa ser deshonestos con nosotros mismos o con alguien más. mentira. disculpas y las llamadas «mentirillas blancas». utilizamos las excusas en nuestro afán por explicar por qué no hemos hecho aún aquello que sabemos que deberíamos estar haciendo. racionalización. y para cubrir este desatinado o evitar las críticas tomamos el camino más fácil: inventamos una excusa. pretextos. Culpamos al tráfico porque no quedaría bien decir que la verdadera razón de nuestra tardanza era que no queríamos perdernos los últimos quince minutos del noticiero. Sin embargo.actitud». simplemente llamamos y decimos que estamos enfermos. ni nosotros mismos creemos nuestras propias excusas. En lugar de esto.

Ahora bien.como para enfrentar las consecuencias de hablar siempre con la verdad. no haremos nada para remediar dicha situación. debemos entender que evadirlas no nos permite enfrentar y corregir el problema real que necesita ser resuelto. Son una forma cómoda de eludir nuestras responsabilidades y justificar nuestra mediocridad. mientras pensemos que alguien más es el culpable. Sin embargo. Fracasé en mi matrimonio pero la culpa fue de mi esposa que no hizo un esfuerzo por comprenderme. Después de todo. «Infortunadamente no tengo suficiente tiempo para ejercitar todo lo que debiera». - Reprobé el examen pero la culpa fue del maestro que no nos dio suficiente tiempo para estudiar. ten la plena seguridad que la hallarás sin mayor dificultad. No he avanzado en mi trabajo pero la culpa es de mi jefe que no aprecia mi talento. un rechazo en nuestra relación. Lo peor de todo es que. él se rehusaba a tener que cambiar su estilo de vida. Hay sólo tres verdades acerca de las excusas. o una crítica. no es nuestra culpa. ¿Excusas yo? ¡Nunca! Las excusas son las vacas más comunes. «esta es la manera como siempre he comido». «trabajo hasta muy tarde. Cuando Samuel tuvo que confrontar la difícil realidad de cambiar drásticamente su dieta alimenticia e implementar un riguroso plan de ejercicio físico para lidiar con la diabetes con la cual había sido diagnosticado. no hay nada malo con tratar de evitar estas situaciones poco placenteras. «si . A pesar de que era su vida la que estabas en peligro. él encontró suficientes excusas para no hacerlo. Lo que estas excusas buscan es exonerarnos de toda responsabilidad y colocamos en el papel de víctimas. un conflicto en el trabajo. Las excusas son una manera de decir: «Yo lo hice pero no fue mi culpa». lo cual me impide levantarme temprano para ir al gimnasio». encontrando culpables por todo aquello que siempre estuvo bajo nuestro control. La primera es que si verdaderamente quieres encontrar una disculpa para justificar cualquier cosa. Es posible que lo que estemos tratando de justificar con cualquiera de estas excusas sea una mala nota en la escuela.

Pronto comienzas a notar que estás viviendo una vida reactiva. El problema que estabas evitando enfrentar mediante la excusa continuara igual. la llevas un paso más cerca de convertirse en realidad. la tercera verdad acerca de las excusas es que una vez las utilices. habrás retrocedido. cada vez que utilizas dicha excusa. no toda las personas logran hacerlo a tiempo. El problema es que ninguna de estas excusas le ayudará a mantener su diabetes bajo control. Esperemos que se dé cuenta de eso antes de que sea demasiado tarde. Tanto así. Porque lo cierto es que todos tenemos todo el tiempo que necesitamos. Finalmente. ¡Sí! No importa qué tan increíble y absurda pueda sonar tu excusa. Cada vez tu excusa adquiere una mayor validez. ni un minuto más. por el contrario. Recuerdo el caso de un empresario con quien tuve la oportunidad de trabajar hace ya varios años. que las escucharas decir: «yo sé cómo te sientes porque a mí me sucede exactamente lo mismo». ni un minuto menos. es que encontraras aliados. Lo segundo de lo cual puedes estar seguro una vez comiences a utilizar cualquier excusa. Samuel llegó al punto de utilizar el nefasto adagio: «De algo tenemos que morirnos. sin tiempo para hacer aquello verdaderamente importante para ti. víctima de un enfisema pulmonar dijo: «no puedo creer que haya permitido que este absurdo hábito me haya matado». No habrás avanzado hacia su solución sino que. notaras inmediatamente que nada habrá cambiado. Lo interesante es que cuando nos detenemos a evaluar si dichas ideas son ciertas o no. Peor aún. hasta que termina por ser parte de tu realidad. Repetir y reafirmar estas ideas y creencias erradas tiene un efecto paralizante sobre nosotros. Poco antes de morir. vas a encontrar personas que la crean y la compartan. Infortunadamente.comiéramos sólo aquello que es bueno para nuestra salud nos moriríamos de hambre de todas maneras». pierdes un poco más de control sobre tu tiempo y tu vida. Era uno de esos fumadores empedernidos que habían terminado por aceptar su mal hábito como una de esas cosas sobre las cuales simplemente no tenía ningún control. de urgencia. ¿no es cierto?». Tanto el triunfador como el fracasado . descubrimos que muchas de ellas son falsedades que han perdurado gracias a que nadie tomó el tiempo para cuestionar su veracidad. Cada vez que dices «no tengo tiempo» buscando justificar el no hacer lo que sabes que debes hacer.

corazón que no siente. Indudablemente. Lo que no te dice que de boca cerrada tampoco sale ninguna idea). Asumimos que si se han convertido en dichos populares debe ser porque guardan una profunda verdad. ¿te has preguntado si los siguientes refranes encierran alguna verdad. Estas dos ideas no sólo nos hacen sentir impotentes. Tus amigos no las necesitan y tus enemigos no las creerán de todas maneras. Por ejemplo. y repetidas con cierta frecuencia. un gran número de excusas terminan por convertirse en adagios y aforismos que adoptamos como si fueran formulas infalibles de sabiduría. No obstante. En boca cerrada no entran moscas. o si sólo son vacas que oportunamente utilizamos para justificar una situación de conformismo que parece afectar a muchos? - Es mejor malo conocido que bueno por conocer. a pesar de no ser más que mentiras revestidas de una fina capa de algo que se asemeja a la verdad. . Así que olvídate de las excusas. Lo importante no es ganar o perder sino haber tomado parte en él juego. Ojos que no ven. sino que terminan por cegarnos ante la grandeza de nuestra propia capacidad para aprender y cambiar. (Que mejor. La única diferencia entre ellos es la manera como eligen invertir su tiempo. muchas veces lo que los ha convertido en dichos es que son vacas compartidas por un gran número de personas. las excusas son una manera simple de evitar lidiar con el peor enemigo del éxito: la mediocridad.cuentan con veinticuatro horas en su día. Como dice el dicho… Al ser compartidas por muchos. que quien no habla no yerra. Ejemplo de conformismo). Más vale poco que nada. La reiteración y el paso del tiempo las ha convertido en dichos populares. Dichos como: Perro viejo no aprende nuevos trucos o árbol que crece torcido jamás su rama endereza popularizan dos ideas equivocas y absurdas: hacernos creer que existe una edad después de la cual es imposible aprender algo nuevo y buscar convencernos de que hay ciertos hábitos o comportamientos imposibles de cambiar. Unos nacen con buena estrella y otros nacimos estrellados. (Es decir. Lo más curioso en tomo esta clase de vacas es que muy pocas veces cuestionamos la supuesta enseñanza que encierran.

así el precio por su falta de acción sea una vida de mediocridad. una de las actitudes limitantes más poderosas que existen. son muy reales para quien las está experimentando. prefiriendo mantenerse en un trabajo del cual no disfrutas y que no te está llevando a ningún lado. a pesar de las dolencias que les pueden estar aquejando. lo ilógico de decir “no” a una nueva oportunidad profesional. No obstante. irracionales y lejanas de la realidad como puedan parecer. «es mejor malo conocido que bueno por conocer». corazón que no siente»? No te imaginas cuántas personas prefieren no ir al médico. el miedo que nos produce es tal. o padres que no se atreven a preguntarle a sus hijos si algo anda mal. influenciadas por esta absurda idea. tan absurdas. Después de todo recuerda que mal de muchos… consuelo de bobos. simplemente porque. CAPÍTULO TRES Toda vaca comienza su vida como una mansa ternera En el capítulo anterior dije que nuestras actitudes limitantes. aquello que tenemos carece de bases y no es más que una mentira que aparenta ser real. En muchas ocasiones. Tan absurdo como esto pueda parecerte. ¿Qué tan reales? Consideremos por ejemplo los temores. porque. Ahora. Así que antes de apresurarte a utilizar cualquiera de estas supuestas «joyas de la sabiduría popular». después de todo «ojos que no ven. hay muchas personas que utilizan este viejo adagio para justificar su inactividad. Imagínate por ejemplo. por miedo a lo que puedan descubrir. ¿Qué piensas de la idea de que para evitar sufrir es mejor vivir en la ignorancia. que nos puede paralizar y detener para actuar. hasta cuando ya es demasiado tarde. asegúrate de no estar perpetuando aquellas vacas que lo único que logran en tu vida es hacer más llevadero el conformismo. .Examinemos más de cerca algunos de estos populares refranes para poder apreciar cuál es el verdadero precio que estamos pagando por su uso.

que en la lista de los temores o miedos más comunes. Comienzan a sudar. ¿Qué tan real es este temor para algunas personas? Llegas a ser tan intenso. Su estado mental y físico cambia inmediatamente. así de terrible e intimidante es . Tan absurdo como pueda parecer. su corazón empieza a latir mucho más rápido y sus piernas se debilitan al punto de sentir que se van a desmayar. Si crees que esto exagerando. trata de hacer que una de estas personas se pare frente a un grupo a decir unas cuantas palabras y observa lo que sucede.Hablar en público es un buen ejemplo de esto. hablar en público se encuentra mucho más arriba que el mismo miedo a la muerte. para muchos hablar frente a un grupo de personas produce más ansiedad y miedo que la misma idea de morir.