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Profesorado de secundaria en Filosofía

Filosofía Contemporánea y Actual
Profesor: Cesar Carrillo

3°2°

Informe: Frederich Nietzsche; Genealogía de la Moral; prologo.
Preliminarmente el texto se divide en 8 partes en las que el autor desarrolla los diferentes tópicos, no
inconexos, pero con diferente acercamiento para el lector.
El desarrollo comienza llamando a la reflexión, a un despertar de la consciencia sobre el sí mismo
como un ser sensible a las vivencias y de las cuales nos reconocemos. De cierta manera, critica el
cómo nuestro conocimiento se basa en elementos extrínsecos al propio ser por considerarlos más
valiosos o significativos (“Nosotros los que conocemos somos desconocidos para nosotros,
nosotros mismos somos desconocidos para nosotros mismos”….” Estamos siempre en
camino hacia ellas cual animales alados de nacimiento y recolectores de miel del espíritu,
nos preocupamos de corazón propiamente de una sola cosa ––de «llevar a casa» algo…”)
El llamado de atención llega al punto de que compara las campanadas de un reloj que despiertan a
alguien sobresaltándolo, que lo llevan a preguntarse sobre el ruido, y cuando entra en sí, luego de que
reconoce tal sonido deja de sorprenderle. Así mismo, cuando las vivencias nos sorprenden, entramos
en un estado de disconfort con esa situación, pero luego hacemos que pierda valor porque tenemos
objetivos por delante que son más importantes que aquello que acaba de ocurrirnos. De cierta manera
vivimos absortos de nosotros mismos (“Necesariamente permanecemos extraños a nosotros
mismos, no nos entendemos, tenemos que confundirnos con otros, en nosotros se cumple
por siempre la frase que dice «cada uno es para sí mismo el más lejano», en lo que a
nosotros se refiere no somos «los que conocemos»...”)
Luego de ese llamado de atención, empieza a esbozar el tema principal de su estudio, pero se detiene
a desarrollar una actitud del pensador, una actitud del filósofo.
Su pensar se desarrolla con el tiempo, tiene una raíz fundamental, en otras palabras, hay una raíz
metafísica que lleva a cada filósofo a desarrollar su forma de ver el mundo y de “conocer al
conocedor”. La voluntad fundamental de desarrollar el conocimiento es lo que define al filosofo, no es
caer en gracia a los favores de la ciencia y estar de acuerdo con todos, y para esto hace una muy
buena referencia sobre el árbol que da frutos y el filosofo (“Antes bien, con la necesidad con que
un árbol da sus frutos, así brotan de nosotros nuestros pensamientos, nuestros valores,
nuestros síes y nuestros noes, nuestras preguntas y nuestras dudas –– todos ellos
emparentados y relacionados entre sí, testimonios de una única voluntad, de una única
salud, de un único reino terrenal, de un único sol. –– ¿Os gustarán a vosotros estos frutos
nuestros? –– Pero ¡qué les importa eso a los árboles! ¡Qué nos importa eso a nosotros los
filósofos!...”).
Seguidamente comienza a explicar cómo es que llego a esos interrogantes y entra de lleno sobre el
tema, ya que inicia con la pregunta sobre el origen del bien y el mal y como con el paso del tiempo
cambio su enfoque al respecto, para separarse de prejuicios propios, de tal manera que como él dice
creo en si un país propio en el que podía ver si estos valores eran beneficiosos o perjudiciales para la
humanidad.
A partir de allí hace referencia a aquello que lo llevo a alzar su voz para hacer público su conocimiento.
Quizá de manera tosca en forma de aforismos, pero tratando de remplazar un error por otro más
cercano a la verosimilitud.

Alumno: Sosa José Luis

de un origen sin conocer el trasfondo o la historia de su objeto de pensamiento (“…mi deseo era proporcionar a una mirada tan aguda y tan imparcial como aquélla una dirección mejor. algo que los filósofos anteriores no le atribuían valor alguno. situado más allá de toda duda. etc. a saber. y en su camino hace una crítica al desarrollo del pensamiento de quien habla de una genealogía. y ponerla en guardia.. autosacrificio. Pero el día en que podamos Alumno: Sosa José Luis . desde luego.Profesorado de secundaria en Filosofía Filosofía Contemporánea y Actual 3°2° Profesor: Cesar Carrillo Sigue luego con lo que para mí es lo más interesante. que acabaron por quedarle como los «valores en sí».. Continua con una reflexión. la jovialidad. podemos tener un ejército en contra el día de mañana. Se trataba en especial del valor de lo «no––egoísta». no es cosa de cualquiera. por ejemplo. en una palabra. el que alguna vez se nos permita tomarla con jovialidad. lo fundado en documentos. como si él estuviera presente. y basándose en ellos dijo no a la vida y también a sí mismo…”) Llevaba a entender que había una mirada ascética sobre la moral (lo que da paso a que el individuo no se reconozca a sí mismo o no trate de entenderse) dada por el concepto de la compasión ya que implicaba una negación del sí mismo una “seducción a la nada” una enfermedad que contaminaba y a la que necesariamente había que oponerse ya que implicaba algo nuevo. que. toda la larga y difícilmente descifrable escritura jeroglífica del pasado de la moral humana?. laboriosa y subterránea. hasta ahora no se ha dudado ni vacilado lo más mínimo en considerar que el «bueno» es superior en valor a «el malvado» superior en valor en el sentido de ser favorable. lo realmente comprobable. tendremos una sociedad más débil. Pues. provechoso para el hombre como tal -incluido el futuro del hombre-…”). si se aceptan las nuevas ideas. Sigue luego en su reflexión. real y efectivo. o. a los cuales cabalmente Schopenhauer había recubierto de oro. quiero decir. el gris. aquel libro. pero con respecto a aquellos a quienes busca como dotados de esos mismos interrogantes que él tiene. ¡Pues resulta evidente cuál color ha de ser cien veces más importante para un genealogista de la moral que justamente el azul. Se pregunta por el valor de la moral y su postura es contraria a la de los filósofos europeos del momento inclusive su propio mentor como fue Schopenhauer (“Lo que a mí me importaba era el valor de la moral. valiente. al cual se dirige. ya que llega a los verdaderos interrogantes de su pensamiento. la pasión y la secreta contradicción de aquel libro. contra esas hipótesis inglesas que se pierden en el azul del cielo. de los instintos de compasión. hablando de aquello que le pasa a la persona que se atreva a cuestionar al valor de la moral como la apertura de interrogantes que llevan a entender que el valor de lo bueno está por encima de lo malo por una cuestión de utilitarismo y que eso mismo bueno puede ser un veneno (“Se tomaba el valor de esos «valores» como algo dado. autonegación. para decirlo en mi lenguaje. la dirección hacia la efectiva historia de la moral. aquello puede dejarse como un momento irónicamente cómico por la seriedad con la que se estudiaba (“los problemas de la moral…me parece que no hay ninguna cosa que compense tanto tomarla en serio.”). La moral como se entendía (o todavía se entiende) se toma con seriedad porque resulta una verdad que no se deja atrás. de esa compensación forma parte. por ejemplo si perdonamos a todos nuestro enemigos. pues también él era un «escrito polémico». útil. así como un paradigma persistente. la gaya ciencia –– es una recompensa: la recompensa de una seriedad prolongada. divinizado y situado en el más allá durante tanto tiempo. si nos compadecemos de los más débiles. lo efectivamente existido. Pero si se sigue adelante. impermeable a todo descubrimiento. en tiempo todavía oportuno. en efecto. –– y en este punto casi el único a quien yo tenía que enfrentarme era mi gran maestro Schopenhauer.

Profesorado de secundaria en Filosofía Filosofía Contemporánea y Actual 3°2° Profesor: Cesar Carrillo decir de todo corazón: « ¡Adelante! ¡También nuestra vieja moral forma parte de la comedia!».. él. viejo y eterno autor de la comedia de nuestra existencia!. el grande. Por último trata de explicar cómo entender sus escritos. sobre esto podemos apostar.. Alumno: Sosa José Luis .”). y que lecturas pretéritas debería tener el lector para que este texto no le resulte incomprensible. habremos descubierto un nuevo enredo y una nueva posibilidad para el drama dionisíaco del «destino del alma» ––: ¡y ya él sacará provecho de ello.