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LA SANGRE

Es un líquido que contiene muchas células activas de distintas clases, otras sustancias y gases. Para ser más precisos, se trata de un tipo particular de tejido conjuntivo en el que la sustancia intercelular es fluida y las células están libres.

LA SANGRE DE ACUERDO A LA EDAD DEL NIÑO Y ADOLESCENTE

Edad

Hemoglobina

Rango

Hematocrito

promedio (g/l)

Hb en g/l

%

Al nacer (sangre del

18.1

12.1 a

53

cordón) (gramos por litro)

24.1

a 60 días

  • 3 15.7

11.7 a

45

19.7

  • 2 12

a3 meses

10 a 14

36

3 meses a 3 años

13

12 a 15

39

4a8años

14

12.5 a

42

 

15.5

  • 9 15

a 15 años

13 a 17

45

TIPOS DE CÉLULAS EN LA SANGRE

En

la

sangre

existen

tres

tipos

de

libres,

o

tres

categorías

de

elementos. La primera, más numerosa, está constituida por

glóbulos rojos

(eritrocitos o

hematíes), cuyo número en un individuo sano oscila alrededor de los 4,5-5

millones por milímetro cúbico. Ellos confieren a la sangre su típico color rojo,

aunque si

se observa un

hematíe aislado se ve de color amarillo. Tan

sólo

reunidos en grandes cantidades adquieren los eritrocitos su tonalidad típica. Los eritrocitos tienen forma de discos bicóncavos, no poseen núcleo y por lo

tanto

no

se

reproducen.

LA SANGRE Es un líquido que contiene muchas células activas de distintas clases, otras sustancias ytejido conjuntivo en el que la sustancia intercelular es fluida y las células están libres. LA SANGRE DE ACUERDO A LA EDAD DEL NIÑO Y ADOLESCENTE Edad Hemoglobina Rango Hematocrito promedio (g/l) Hb en g/l % Al nacer (sangre del 18.1 12.1 a 53 cordón) (gramos por litro) 24.1 a 60 días 3 15.7 11.7 a 45 19.7 2 12 a3 meses 10 a 14 36 3 meses a 3 años 13 12 a 15 39 4a8años 14 12.5 a 42 15.5 9 15 a 15 años 13 a 17 45 TIPOS DE CÉLULAS EN LA SANGRE En la sangre existen tres tipos de células libres, o tres categorías de elementos. La primera, más numerosa, está constituida por glóbulos rojos (eritrocitos o hematíes), cuyo número en un individuo sano oscila alrededor de los 4,5-5 millones por milímetro cúbico. Ellos confieren a la sangre su típico color rojo, aunque si se observa un hematíe aislado se ve de color amarillo. Tan sólo reunidos en grandes cantidades adquieren los eritrocitos su tonalidad típica. Los eritrocitos tienen forma de discos bicóncavos, no poseen núcleo y por lo tanto no se reproducen. Glóbulos rojos: Se crean mediante la hematopoyesis en la médula espinal Los glóbulos rojos tienen una vida bastante breve (alrededor de un centenar de días) pero son continuamente sustituidos por otros producidos en la espinal mediante el proceso conocido como médula hematopoyesis . Transportados por la corriente sanguínea, no salen de los capilares; como máximo, se " id="pdf-obj-0-190" src="pdf-obj-0-190.jpg">

Glóbulos rojos:

Se crean mediante la hematopoyesis en la médula espinal

Los glóbulos rojos tienen una vida bastante breve (alrededor de un centenar de

días) pero son continuamente sustituidos por otros producidos en la

espinal mediante el proceso conocido como

hematopoyesis. Transportados

por la corriente sanguínea, no salen de los capilares; como máximo, se

deforman elásticamente para entrar en los de menor diámetro, y retoman a continuación su forma original.

EL HEMATOCRITO

Mide la porción de la sangre compuesta por glóbulos rojos. En concreto, mide el volumen de glóbulos rojos que transportan oxígeno a través de la corriente sanguínea a todas las células del organismo. Esto es muy importante, ya que se necesita oxígeno para mantener los órganos sanos.

CUÁL ES EL RANGO DE HEMATOCRITO PARA LOS NIÑOS.

En el momento del nacimiento, el rango normal de hematocrito de un recién nacido se encuentra comprendido entre el 42 y el 64%. Tras el nacimiento hasta el primer mes, el rango normal es de entre un 31 y un 67%. Entre el primer y el segundo mes, el rango normal de un bebé se encuentra entre el 28 y el 55%. Entre el segundo y el sexto mes, el rango normal se encuentra entre el 28 y el 42%. Entre los seis meses y los dos años, el rango normal de un bebé se encuentra entre el 33 y el 40%. Entre los dos y los seis años, el rango normal de un niño se encuentra entre el 34 y el 40%. Entre los seis y los doce años, el rango normal está entre el 35 y el 45%. Para las niñas entre las edades comprendidas entre los doce y los dieciocho años, el rango normal es de entre el 36 y el 46%. Para los niños entre las edades comprendidas entre los doce y los dieciocho años, el rango normal está entre el 37 y el 49%. Estos valores pueden ser diferentes en diferentes hospitales dependiendo del equipo utilizado para medir los niveles de hematocrito.

En

los

niveles más altos de hematocrito en comparación con los

niveles normales, existe un recuento de glóbulos rojos más elevado. Un hematocrito elevado puede aparecer en las personas que viven en altitudes elevadas y en aquellos individuos que son fumadores crónicos.

La deshidratación produce un falso alto nivel de hematocrito que desaparece cuando se restaura el equilibrio adecuado de líquidos.

Algunas otras causas, poco frecuentes, de unos niveles elevados de hematócrito son provocadas por una enfermedad pulmonar, ciertos tumores, un trastorno de la médula ósea conocida como policitemia rubra vera y por el abuso de la eritropoyetina (Epogen). Esta última causa se puede presentar en los atletas que se dopan.

Los niveles bajos de hematocrito son conocidos como anemia. Hay muchas razones para desarrollar anemia, una de las más comunes es la carencia de hierro en la sangre pero existen otras causas que pueden producir un hematocrito bajo en los resultados de un análisis de sangre.

Algunas

de

las

razones

más

comunes son

la

pérdida de

sangre (lesión

traumática, cirugía, hemorragia y cáncer de colon), deficiencia nutricional (hierro, vitamina B12 y ácido fólico), problemas de médula ósea (sustitución de la médula ósea por un cáncer, la supresión por los medicamentos de quimioterapia e la insuficiencia renal) y por hemoglobina anormal (anemia de células falciformes).

CONTEO DE GLÓBULOS ROJOS EN BEBÉS Y NIÑOS

En el caso de los bebés, la cantidad normal de glóbulos rojos es de 5,8 millones/ml con una concentración de hemoglobina de 18 g a 20 g/100 ml. En el caso de los niños, la cantidad normal de glóbulos rojos dependerá de su edad pero suele ser de 3,6 a 4,8 millones/ml y tiene una concentración de hemoglobina de 11 g a 12 g/100 ml.

TRANSPORTE DE HEMOGLOBINA COMO FUNCIÓN DE LOS GLÓBULOS ROJOS

No engloban nunca microbios ni otros corpúsculos extraños que puedan encontrarse en la sangre. Su función se limita al transporte de la hemoglobina, una sustancia proteica de composición química muy compleja, que contiene

átomos de

hierro.

LA HEMOGLOBINA

Tiene la propiedad de fijar, en su paso a través de los pulmones, el oxígeno

del aire para transformarse en

oxihemoglobina. A continuación esta proteína,

a lo largo de su recorrido por el cuerpo, cede su oxígeno y se reduce de nuevo

a hemoglobina. La oxihemoglobina posee un color rojo claro, mientras que la hemoglobina es de color rojo oscuro, lo que explica la diferencia de color entre la sangre arterial y la sangre venosa, que confiere a las venas visibles bajo la

piel un color azulado.
piel un color
azulado.

GLÓBULOS BLANCOS O LEUCOCITOS

glóbulos blancos

(denominados leucocitos). Son mucho menos numerosos que los

eritrocitos (entre 5.000 y 9.000 por milímetro cúbico en un individuo sano). Existen tres

tipos principales:

inmunitario),

y
y

linfocitos

(responsables del proceso

granulitos

monocitos. Todos ellos son células con

capaces de

englobar y destruir los microbios o corpúsculos de sustancias extrañas y nocivas que se encuentren en la sangre. Pueden asimismo pasar a través de las paredes de los vasos sanguíneos y migrar a través de los tejidos. Su función esencial es proteger el organismo de las infecciones. Cuando, por ejemplo, una herida, por pequeña que sea, abre la vía de acceso a los organismos patógenos, los leucocitos migran a través de los tejidos hasta el punto afectado, atacan los microbios, los engloban y los destruyen por medio de un proceso denominado fagocitosis. Muchos leucocitos mueren en esta lucha:

sus despojos forman esa sustancia más o menos líquida conocida como pus. Los leucocitos son por tanto el ejército de defensa del cuerpo, siempre preparados para entrar en acción contra los enemigos vivos que puedan penetrar. La más mínima lesión de nuestro cuerpo conlleva perturbaciones bioquímicas en el punto afectado, con producción de compuestos que, una vez en la corriente sanguínea, funcionan como un timbre de alarma.

LAS PLAQUETAS O

TROMBOCITOS

la sangre

contiene un número inferior de plaquetas o

trombocitos. Esta

tercera categoría de elementos está constituida por fragmentos celulares

formados por una pequeña porción de citoplasma rodeado de

celular. Los trombocitos tienen un

diámetro de dos

o tres milésimas

de

milímetro y su número asciende a no más de 250.000-500.000 por milímetro cúbico de tejido sanguíneo. Las plaquetas juegan un papel importante en la coagulación de la sangre, necesaria para detener las hemorragias.

EL PLASMA: PARTE FLUIDA DE LA SANGRE

La parte fluida de la sangre es el

plasma, un líquido amarillento que constituye

algo más de la mitad del volumen sanguíneo. Está compuesta por agua en un 90%, con gran cantidad de sales minerales disueltas, de las que la más abundante es el cloruro de sodio, indispensable para el desarrollo de numerosos procesos fisicoquímicos importantes para la economía del organismo. Además de sales, la sangre transporta sustancias nutritivas y de desecho que son paulatinamente asimiladas o eliminadas según las vías ya descritas, y las sustancias producidas por las glándulas de secreción interna, las hormonas.

Por último, la sangre contiene algunas

proteínas, entre las cuales se encuentra

el

fibrinógeno, una sustancia que en contacto con el medio externo se

transforma en

fibrina

y constituya una especie de red que envuelve los

elementos celulares en la masa gelatinosa del coágulo. El líquido ligeramente

opalino que queda cuando se eliminan las proteínas del plasma es el

GLÓBULOS BLANCOS O LEUCOCITOS glóbulos blancos (denominados leucocitos). Son mucho menos numerosos que los eritrocitos (entrenúcleo capaces de englobar y destruir los microbios o corpúsculos de sustancias extrañas y nocivas que se encuentren en la sangre. Pueden asimismo pasar a través de las paredes de los vasos sanguíneos y migrar a través de los tejidos. Su función esencial es proteger el organismo de las infecciones. Cuando, por ejemplo, una herida, por pequeña que sea, abre la vía de acceso a los organismos patógenos, los leucocitos migran a través de los tejidos hasta el punto afectado, atacan los microbios, los engloban y los destruyen por medio de un proceso denominado fagocitosis. Muchos leucocitos mueren en esta lucha: sus despojos forman esa sustancia más o menos líquida conocida como pus. Los leucocitos son por tanto el ejército de defensa del cuerpo, siempre preparados para entrar en acción contra los enemigos vivos que puedan penetrar. La más mínima lesión de nuestro cuerpo conlleva perturbaciones bioquímicas en el punto afectado, con producción de compuestos que, una vez en la corriente sanguínea, funcionan como un timbre de alarma. LAS PLAQUETAS O TROMBOCITOS la sangre contiene un número inferior de plaquetas o trombocitos . Esta tercera categoría de elementos está constituida por fragmentos celulares formados por una pequeña porción de citoplasma rodeado de membrana celular . Los trombocitos tienen un diámetro de dos o tres milésimas de milímetro y su número asciende a no más de 250.000-500.000 por milímetro cúbico de tejido sanguíneo. Las plaquetas juegan un papel importante en la coagulación de la sangre, necesaria para detener las hemorragias. EL PLASMA: PARTE FLUIDA DE LA SANGRE La parte fluida de la sangre es el plasma , un líquido amarillento que constituye algo más de la mitad del volumen sanguíneo. Está compuesta por agua en un 90%, con gran cantidad de sales minerales disueltas, de las que la más abundante es el cloruro de sodio, indispensable para el desarrollo de numerosos procesos fisicoquímicos importantes para la economía del organismo. Además de sales, la sangre transporta sustancias nutritivas y de desecho que son paulatinamente asimiladas o eliminadas según las vías ya descritas, y las sustancias producidas por las glándulas de secreción interna, las hormonas. Por último, la sangre contiene algunas proteínas , entre las cuales se encuentra el fibrinógeno , una sustancia que en contacto con el medio externo se transforma en fibrina y constituya una especie de red que envuelve los elementos celulares en la masa gelatinosa del coágulo. El líquido ligeramente opalino que queda cuando se eliminan las proteínas del plasma es el suero . " id="pdf-obj-3-97" src="pdf-obj-3-97.jpg">

suero.