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Sistema Circulatorio

Circulación: Movimiento continuo de la sangre en el cuerpo de los animales en una dirección determinada, x conductos adecuados (vasos sanguíneos) y pasando x un centro propulsor (corazón) y x los órganos respiratorios, con objeto de llevar a las células los alimentos y el oxígeno que necesitan y recoger los productos destinados a la eliminación.

Circulación menor (o pulmonar): (Corazón-pulmón-corazón) (lado derecho del corazón)

Es el recorrido que efectúa la sangre carboxigenada (pobre en oxigeno) para poder oxigenarse. La sangre sale del ventrículo derecho por la arteria pulmonar, la que inmediatamente después se divide en dos ramas (derecha e izquierda) y cada una entrará en un pulmón. Una vez dentro de los pulmones, las arterias se van haciendo cada vez más delgadas, formando arteriolas y finalmente capilares. A través de ellos se produce la hematosis, que es el intercambio de gases que se produce entre el aire de los alveolos pulmonares (incorporado desde el exterior) y la sangre, con el fin de oxigenar la sangre y desechar CO2. Los capilares se unen en vénulas y venas de mayor diámetro y paredes más gruesas cada vez hasta formar cuatro venas pulmonares (dos por cada pulmón) que llevaran sangre oxigenada a la aurícula izquierda del corazón.

Circulación mayor (o general del cuerpo): (corazón-resto del cuerpo-corazón) (lado izquierdo del corazón)

De la aurícula izquierda, la sangre pasa al ventrículo izquierdo. De allí sale la arteria aorta, con muchas ramificaciones (las primeras de estas ramificaciones son las arterias coronarias) que se dirigen hacia todas las células del cuerpo, donde se realiza el intercambio gaseoso celular: la sangre suministra a las células de oxígeno y nutrientes, y recoge el CO2 y demás desechos celulares (este intercambio se lleva a cabo en los capilares). Luego de recorrer todo el cuerpo, la sangre ya es muy pobre en oxígeno y está cargada de CO2. La sangre retorna al corazón a través de las venas cavas superior (que proviene de la zona de la cabeza) e inferior (originada en la zona inferior del cuerpo). Ambas desembocan en la aurícula derecha.

Sangre: Es un tejido formado por una gran cantidad de líquido intercelular de color amarillo claro, llamado plasma y una, y por millones de células especializadas (eritrocitos, leucocitos y plaquetas) que en su conjunto forman el 45% de su volumen. Es el medio en el que se encuentran disueltos oxígeno, CO2, nutrientes, desechos celulares, gases y hormonas que se transportan por el cuerpo.

Componentes de la sangre y sus funciones:

Glóbulos rojos (eritrocitos)

Plasma Células especializadas

 

Glóbulos blancos (leucocitos)

 

Plaquetas (trombocitos) Plasma: (90% agua 10% sustancia disueltas)

Con excepción de pocas sustancias como el oxígeno (que es transportado unido a la hemoglobina), la mayoría de las moléculas requeridas por las células individuales, así como las sustancias de desecho de estas células, se transportan en la sangre disueltas en el plasma. Éstas moléculas que se encuentran disueltas en el plasma son:

proteínas (albúmina, globulinas, fibrinógeno: participa en la coagulación), hormonas, nutrimientos (glucosa, vitaminas, aminoácidos, lípidos), gases (CO2, oxigeno), sales (sodio, potasio, magnesio) y desechos como la urea.

Glóbulos rojos:

Representan el 99% de las células en la sangre, son los transportadores de oxigeno por excelencia y los principales responsables de la viscosidad en la sangre. Cuando un glóbulo rojo madura expulsa su núcleo y sus mitocondrias. Casi todo el volumen de un glóbulo rojo maduro consiste en hemoglobina. La hemoglobina tiene una gran afinidad por el oxígeno, y esta unión es reversible (puede unirse al oxígeno y luego liberarlo). La unión de la hemoglobina con el oxígeno ocurre cuando la sangre llega a los pulmones (circ.menor). En contacto con los tejidos del cuerpo (circ.mayor), la hemoglobina cede el oxígeno; así, este gas se difunde desde la sangre hacia las células (intercambio gaseoso celular). La hemoglobina también contiene el 25% del CO2 presente en la sangre.

Poseen un lapso de vida breve. Al mismo tiempo que mueren son reemplazados por la formación, a igual ritmo, de nuevos glóbulos rojos en la médula ósea.

Glóbulos blancos:

Representan – del 1% de las células en la sangre, poseen núcleo, actúan para proteger el organismo virus, bacterias y partículas extrañas, y utilizan el sistema circulatorio para viajar al sitio de invasión. A diferencia de los glóbulos rojos, pueden migrar desde los vasos sanguíneos hacia el espacio intersticial (espacio entre

las

células): Cuando detectan una partícula extraña, viajan hacia ella por los vasos

sanguíneos, rodeando toda la zona, y salen de los mismos a través de angostas aberturas que se encuentran en la pared de los capilares. En el torrente sanguíneo toman una forma esférica, pero cuando abandonan los capilares se transforman en células ameboides que, en un proceso llamado fagocitosis, atrapan e incorporan las baterías, alimentándose de ellas. Frecuentemente mueren durante este proceso y los desechos se acumulan en forma de pus. Los nuevos glóbulos blancos que reemplazan a los que son destruidos se forman constantemente en el bazo (que forma parte del sistema inmunitario), en la médula ósea y en otros tejidos.

Plaquetas:

Son fragmentos de células inusualmente grandes, los megacariocitos, que se encuentran en la médula ósea. No poseen núcleo y su ciclo vital es aún más breve que el de los glóbulos rojos. La función principal de las plaquetas es iniciar la coagulación de la sangre para obturar roturas de los vasos sanguíneos.

Luego de su activación, las plaquetas entran a la sangre y desempeñan un papel importante en la coagulación sanguínea, que impide la excesiva pérdida de sangre por una herida. La formación de un coagulo es un proceso complejo. Se inicia cuando las plaquetas y otros elementos del plasma se ponen en contacto con una superficie irregular, como un vaso sanguíneo dañado. Las plaquetas se acumulan, se adhieren entre sí, cierran la herida y liberan sustancias que actúan sobre una proteína que se encuentra en el plasma: el fibrinógeno. Esta proteína sufre una reacción química y se convierte en fibrina, cuyas moléculas formaran una red en la cual se “enredan” los glóbulos rojos y las plaquetas. La red de fibras con células atrapadas forma el coágulo.

Dibujo del corazon y sus partes:

Luego de su activación, las plaquetas entran a la sangre y desempeñan un papel importante en

Aurícula izquierda: Cámara cardiaca que recibe la sangre rica en oxigeno procedente de los pulmones y la impulsa al ventrículo izquierdo.

Ventrículo izquierdo: Cámara cardiaca que recibe sangre rica en oxigeno de la aurícula izquierda y la impulsa a las arterias para que se distribuya por el cuerpo.

Arteria aorta: Vaso que recibe la sangre rica en oxígeno del ventrículo izquierdo y la reparte, a través de sus ramificaciones, por todo el cuerpo. Las primeras de estas ramificaciones son las arterias coronarias.

Vena cava (superior e inferior): Vaso que lleva a la aurícula derecha la sangre que ya ha circulado por el cuerpo, pobre en oxígeno.

Aurícula derecha: Cámara cardiaca que recibe la sangre pobre en oxígeno que ya ha circulado por el cuerpo y la impulsa al ventrículo derecho.

Ventrículo derecho: Cámara cardiaca que recibe la sangre pobre en oxigeno de la aurícula derecha y la impulsa en dirección a los pulmones.

Arteria pulmonar (Inmediatamente se divide en dos ramas (izquierda y derecha): Es el vaso que lleva la sangre pobre en oxígeno desde el ventrículo derecho a los pulmones.

Vena pulmonar (2 x cada pulmón): Vasos que transportan a la aurícula izquierda la sangre que se ha oxigenado en los pulmones.

Válvula mitral: Impide que la sangre retorne del ventrículo izquierdo a la aurícula izquierda.

Válvula tricúspide: impide que la sangre retorne del ventrículo derecho a la aurícula derecha

Válvula aortica (semilunar): impide que la sangre retorne desde la aorta al ventrículo izquierdo.

Válvula pulmonar (semilunar): impide que la sangre retorne del conducto pulmonar al ventrículo derecho.

Vasos sanguíneos (arterias venas y capilares):

 

ARTERIAS

CAPILARES

VENAS

función

Son las encargadas de

Llevan a cabo la

La sangre

llevar la

desde

difusión o intercambio

carboxigenada que

el

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a

de derechos,

proviene de los

los

nutrimientos, gases y

capilares, drena en

transportando

 

hormonas entre la

vasos sanguíneos

el

oxígeno (excepto en

sangre y las células

mayores, llamados

las arterias

 

corporales. La presión

vénulas, que se vacían

pulmonares, donde

dentro de los capilares

en venas mayores, las

transporta sangre con

provoca la salida

cuales proporcionan

CO2) y los

continua de fluido del

a nivel de los alveolos

una vía de baja

Con cada salida de sangre a partir de los ventrículos, las arterias se expanden ligeramente como globos de pared gruesa. Entre los latidos cardiacos, se retraen, ayudando a bombear la sangre y a mantener un flujo constante a través de los vasos + pequeños. Se ramifican en vasos de menor diámetro, llamadas arteriolas.

plasma sanguíneo (liquido intersticial) hacia los espacios que rodean los capilares y los tejidos. El intercambio de materiales entre la sangre capilar y las células cercanas se efectúa mediante este líquido intersticial, el cual baña casi todas las células del cuerpo. También en ellos se produce la hematosis

pulmonares, proceso en el cual se libera C02 y se oxigena la

resistencia por medio de la cual la sangre puede regresar al corazón. Las venas pulmonares son las únicas venas del organismo que llevan sangre oxigenada.

sangre.

estructu

Tienen paredes

y mantener la presión

Son los vasos de

Las paredes de las

ra

gruesas, formadas por

menor diámetro.

venas son mucho más

tres capas de células que les confieren gran elasticidad para resistir

sanguínea. Los músculos de sus paredes, que son del tipo músculo

Poseen paredes formadas por una célula de grosor, lo cual posibilita el intercambio de sustancias necesario para la vida celular.

delgadas y más expansibles que las de las arterias. Están equipadas con válvulas unidireccionales que impiden el retroceso de la sangre y permiten el

del

(dependientes

flujo sanguíneo solo hacia el corazón.

autónomo), les permiten contraerse y dilatarse para controlar la presión arterial y cantidad de sangre que

llega a los órganos.

El latido del corazón está controlado por una región especializada de la aurícula derecha, el nódulo sinoauricular o marcapaso, el cual inicia y regula la contracción del corazón. Los nódulos o tejidos nodales están formados por células musculares, especializadas en la estimulación del musculo cardiaco. El marcapasos envía impulsos que viajas por las paredes musculares de las dos aurículas y las estimula para que se contraigan. Los impulsos llegan luego al nódulo auriculoventricular y de allí al haz de Hiss, conjunto de fibras que provocan la contracción casi simultánea de los ventrículos. Las aurículas comienzan a relajarse casi al mismo tiempo que los ventrículos comienzan a contraerse. Cada latido consiste en una contracción o sístole, que empuja la sangre fuera del corazón, y una relajación o diástole, que representa el momento que el corazón se llena de sangre.

Un ciclo cardiaco o latido consiste en la sístole auricular, la sístole ventricular y la diástole general. Se denomina ciclo porque estas etapas se repiten continuamente.

La sístole auricular: cuando los músculos auriculares se contraen, las válvulas

bicúspide y tricúspide se abren y dejan pasar la sangre de los ventrículos. La sístole ventricular: los ventrículos se contraen y la sangre sale por las arterias

aorta (ventrículo izquierdo) y pulmonar (ventrículo derecho), para lo cual las válvulas semilunares de estas arterias deben estar abiertas. La diástole general: una vez vacíos, los ventrículos están relajados; como las aurículas también lo están, la sangre comienza a entrar en ellas.

Regulación del aparato circulatorio:

Regulación nerviosa del latido cardiaco

La regulación nerviosa del latido cardiaco es ejercida por el sistema nervioso autónomo, tanto simpático como parasimpático, que actúa principalmente sobre los nódulos marcapasos.

Inervación simpática: Las neuronas simpáticas van desde el bulbo raquídeo

hasta la medula espinal. Los nervios simpáticos estimulan el nódulo sinoauricular y así la frecuencia cardiaca aumenta. La estimulación de los nervios simpáticos produce la liberación de la noradrenalina, lo cual tiene dos efectos separados: aumenta la frecuencia cardiaca y aumenta la contractibilidad. Inervación parasimpática: Los impulsos nerviosos parasimpáticos llegan al corazón por los nervios vagos derecho e izquierdo, los cuales actúan sobre los nódulos marcapasos, inhibiéndolo: liberan acetilcolina, la cual provoca el descenso de la frecuencia cardiaca y de la contractibilidad del musculo cardiaco.

Regulación química del latido cardiaco

Las hormonas liberadas a la circulación por la glándula suprarrenal (adrenalina y noradrenalina) aumentan la frecuencia cardiaca mientras adecua a todo el cuerpo para que responda a una situación de amenaza o la presencia de eventos peligrosos.

Presión arterial: Es la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias. Presión arterial máxima y mínima en un adolescente en condiciones normales:

Presión sistólica

• mínima: 105 mm hg

• maxima: 120 mm hg Presión diastólica: • mínima: 73 mm hg • máxima: 80 mm hg

Como actúa el estrés sobre la presión arterial:

Importancia del aparato circulatorio en el cuerpo humano:

Proveer a cada célula del cuerpo los nutrimientos, gases y hormonas que

necesitan. Transportar las sustancias de desecho para su eliminación.

Regula el PH y la temperatura corporal.

Protege al organismo de partículas extrañas e infecciones

Evita la excesiva pérdida de sangre ante una herida (por la formación de coágulos)

Factores que modifican la presión arterial: