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LAS FORMAS DEL GOCE
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DIACRONÍA DEL CONCEPTO
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Alejandra Loray
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lo pulsional. La Etica del psicoanálisis. vinculándolo al mismo tiempo a la política. de tránsito” (Bruno. lo más rápidamente posible la carnicería final” (Bruno. de acuerdo con Lacan. intentando resolver la paradoja pues en Freud. Freud aísla este goce por sus manifestaciones en la clínica. 242). 244). el colmo del goce es dejar de gozar. de modo abreviado. Lacan establece la relación entre discurso y goce. “El discurso. Es por lo irreductible del goce y sus manifestaciones en la vida individual y social que a lo largo de su enseñanza Lacan elabora y reformula la este concepto que hace al discurso psicoanalítico diferente respecto de su abordaje desde otras disciplinas como la lingüística. 2011. en este momento de paso. es lo que se las apaña con (ce qui fait avec) lo real del goce a diferencia del discurso en el sentido común de la retórica que no quiere saber nada de él” (Bruno. “El goce. 2011. la sociología o la literatura por ejemplo. pues ninguna guerra se reduce a un argumento simbólicamente regulado. desde el momento en que una primera carne se hizo verbo. al hablar del reverso del psicoanálisis. y lo sitúa más allá del principio del placer. El goce es lo que funciona y busca el fuera de límites. es un exceso que no cesa de realizar. el sujeto podría encontrar el colmo del goce (…) el dolor más exquisito se obtiene. la reacción terapéutica negativa. p. el masoquismo. designa lo irrepresentable del sujeto que fracasa en el intento de ser representado por el lenguaje. El goce. la satisfacción pulsional. La pulsión de muerte no tiene que ver con el principio del placerdisplacer que funcionan como regulador que lleva al sujeto a mantener su conducta dentro de ciertos límites. el ello introducido en la segunda tópica freudiana. op. p. 2011. “Es esencial recordar esto en el momento en que. modo como se presenta la pulsión de muerte. Cit. se plantea la cuestión del lugar que tiene el psicoanálisis en lo . Lacan da a la categoría de goce un rango principal en el psicoanálisis continuando la formulación freudiana de El problema económico del masoquismo “El principio de Nirvana expresa la tendencia de la pulsión de muerte” (Bruno. el juego infantil al que denomina fort-da. por otra parte. 243) Es posible considerar que la categoría de discurso permite a Lacan franquear esta paradoja. P. 243) Freud situaba en el goce el nervio de la guerra.LAS FORMAS DEL GOCE DIACRONÍA DEL CONCEPTO Alejandra Loray El goce designa. barricada entre dos o mas campos. p. aparece ya en la obra de Freud y su conceptualización precisada por Lacan fundamentalmente en el Seminario 7. “Justo antes de ´dejar de gozar´(la muerte). Freud postula el principio de nirvana como la realización del grado cero del goce.

. El Goce imaginario. . que mas adelante se convertirá en el lugar de la palabra.La diferenciación en esta estructura de la vertiente del lenguaje donde se destaca la autonomía de lo simbólico con su lógica propia. . Esta disimetría de la situación analítica llevará a la introducción de la instancia del Otro. las cuestiones destacadas de de este período son: . 1. Su relación con los tres registros en los que se ordena la experiencia analítica y la vida humana: Imaginario. Esta relación se inscribe sobre el eje simbólico A---S. 1996. centradas en: - El análisis del binomio significante-goce. del lenguaje. (por ej. supone pues.La comunicación concebida como intersubjetiva y dialéctica (apoyada en los desarrollos hegelianos.Los desarrollos sobre la estructura del lenguaje. no de la teoría de las pulsiones sino de aquello que proviene de la técnica del desciframiento del inconsciente en tanto incumbencia de lo simbólico. Miller denomina a este primer paradigma la imaginarización del goce. .La concepción de la estructura como soporte de la palabra en tanto dadora de sentido.político. y no sólo el analítico. p. en la situación analítica los dos sujetos no son equivalentes). incluso el Otro absoluto con propiedades distintas a las del sujeto. Simbólico y Real. Esta elaboración permite dar cuenta de aquello que del inconsciente es descifrable en la experiencia analítica. pues existe una satisfacción que se localiza en lo imaginario aunque no sea nombrada como goce. que no sea del goce…” (Lacan.La introducción de la disimetría como ajuste o corrección a la intersubjetividad. siguiendo las elaboraciones de Ferdinand de Saussure y Roman Jakobson. 83) Jacques-Alain Miller ordena los distintos momentos de elaboración de la teoría del goce en Lacan en lo que denominó Los seis paradigmas del goce.El privilegio del desciframiento. . (…) Sólo es factible entrometerse en lo político si se reconoce que no hay discurso. la diferencia entre significante y significado que se aloja en una estructura de comunicación.El velamiento de las consecuencias respecto del goce debido al énfasis puesto en el lenguaje. . . Esta conceptualización corresponde al primer movimiento en la enseñanza de Lacan que introduce lo simbólico como dimensión diferenciada de la experiencia analítica y de la existencia y cuya función es determinante y ordenadora de lo imaginario. de la estructura y de todas las determinaciones del sujeto. Esta operación de Lacan sobre la teoría y la obra de Freud supone el privilegio.

es decir. En este primer paradigma la libido tiene un estatuto imaginario y. Así es ubicada la satisfacción esencial en el otorgamiento de sentido que se sitúa en la comunicación misma. permanece la satisfacción imaginaria. 2000. Tanto las formaciones lingüísticas del sujeto. Lacan interpreta el yo a partir del narcisismo y éste a partir del estadío del espejo. No es dialéctico (. en esta época. En las formaciones del inconsciente algo se cifra y se descifra y en esto mismo hay satisfacción. fundamental en este momento el desciframiento se origina en el eje simbólico. está presente. en la primera orientación de Lacan hay una desvalorización de la pulsión que no advertimos cuando hablamos de lo imaginario pero que sin embargo. fuera de él queda lo imaginario. el eje imaginario es también el eje pulsional. orientado en de lo imaginario a lo simbólico con cierto menosprecio por lo imaginario y por eso mismo de la pulsión. encontrando la fórmula freudiana del yo como reservorio de la libido. que sin embargo no cubre todo aquello de lo que se trata la satisfacción en Freud. como el chiste o el síntoma se sostienen en un sentido reprimido cuya liberación y reaparición producen satisfacción. pues necesita del símbolo.. el goce imaginario.. que es otro orden de realidad.. Lacan entra en el psicoanálisis con este binarismo de oposición entre sentido y goce. el goce no procede del lenguaje ni del sujeto sino que se relaciona con el yo como instancia imaginaria.) cuya base es una X donde se oponen lo simbólico y lo imaginario. (1954-55/ 1983. estancado e inerte” (Miller.-A. siendo su primera operación separar imaginario y simbólico. correspondiente a los Seminarios 1 y 2 es posible ubicar una primera satisfacción que es la simbólica. en tanto tal. J. El sentido. donde se realiza otra satisfacción. p. de modo que. ya sea como interlocutor o como lugar de la estructura del lenguaje. no es intersubjetivo sino intra-imaginario. . En este momento. p.Esta primera elaboración de Lacan desemboca en el esquema L.365 y sig. No todo es simbólico. A este eje se opone la pareja imaginaria a-a´ que proviene del estadío del espejo que tiene sus raíces en la Introducción del narcisismo de Freud (1914/1995a). Es en el eje imaginario a-a´ donde se encuentra goce como distinto de la satisfacción simbólica y donde Lacan se esfuerza por introducir todo lo que en Freud está señalado como investidura libidinal. lo que llamamos goce.44) Estas elaboraciones tienen consecuencias y aplicación clínica pues permite dar cuenta de aquello que del inconsciente es descifrable en la experiencia analítica. que será precisamente el goce. del significante y además del Otro. Lacan considera que la libido freudiana circula en el eje imaginario en la medida en que es fundamentalmente narcisista. frente a la satisfacción simbólica imperante. Entre a y a´ hay libido.) está permanentemente descripto por Lacan como permanente. Pero existe además lo que Freud denomina el punto de vista económico. “El goce propiamente dicho. la cuestión de la satisfacción. Aspecto privilegiado del desciframiento simbólico que localiza la satisfacción esencial en la comunicación por medio del otorgamiento de sentido.

el superyó. Es decir que además de la satisfacción simbólica. este goce imaginario emerge en la experiencia analítica en las fallas de la cadena simbólica. no agotan todo. Esta disyunción se corresponde con la del campo del yo y el del inconsciente. . que desemboca en el segundo paradigma al que Miller (2000) denomina significantización del goce (p. En ella la libido. Es el yo del narcisismo interpretado a partir del estadío del espejo en el que puede leerse la afirmación freudiana del yo como reservorio de la libido. punto nodal donde imaginario y simbólico se concentran y que determina durante mucho tiempo la dirección de la cura centrada en el fantasma. esta satisfacción simbólica no agota todo lo que concierne a la satisfacción en Freud: las pulsiones. inscribiéndose la demanda del Otro en la formula de la pulsión con lo que se evidencia su correspondencia con el registro simbólico.146).Sin embargo. por lo tanto el predominio y determinación de lo simbólico. a la que llamará goce. El establecimiento de las leyes del significante llevará a un progresivo dominio de éste sobre lo imaginario que implica la articulación simbólica de lo que era imaginario. Se destacan en este paradigma: -La reescritura conceptual en términos simbólicos de la reserva imaginaria del primer paradigma por ejemplo:  La transferencia es desplazada al eje simbólico. la investidura libidinal. metáfora y combinación. La pulsión se escribe a partir del sujeto tachado simbólico de la demanda. pues dejan fuera lo imaginario. da cuenta de una disyunción entre el goce y el significante. Es en este sentido que esta primera doctrina del goce. Su fórmula ($ ◊ a) articula la imagen en función significante al sujeto tachado simbólico y representa la articulación de lo simbólico y lo libidinal. ubicada en lo simbólico por ser asimilable a una cadena significante. de modo que se produce progresivamente un desplazamiento de lo imaginario a lo simbólico. sino del yo como instancia imaginaria. tiene estatuto imaginario y en tanto tal no procede del lenguaje ni proviene del sujeto. La sigla (S ◊ D) con que Lacan matematiza la pulsión revela esta significantización del goce. El goce en lo simbólico Lo imaginario queda por fuera de lo simbólico pero está dominado por éste. otro orden de realidad donde se realiza otra satisfacción. Allí Lacan introduce lo que en Freud es la investidura libidinal.  Las pulsiones son arrancadas del goce imaginario para estructurarse en términos de lenguaje y como tales pasibles de metonimia. -La producción de la fórmula del fantasma. las fijaciones. el goce. 2. está el goce localizado el interior del eje imaginario (a-a´ del esquema Lambda). que funciona como obstáculo a la elaboración simbólica. estancado e inerte.

El montaje simbólico e imaginario que encontramos en el grafo del deseo (Lacan. el sujeto barrado es una función significante y como tal ligado a la muerte. como la libido se inscribe en el significante. Existe la barrera simbólica de la ley y la barrera imaginaria de lo bello que impide alcanzar la Cosa. el borramiento del goce anulado por el significante que lo restituye como deseo significado. pulsional correspondiente al orden de lo real. Así con el término das Ding. Es también una oposición entre.y lo que siempre conlleva de malo el goce. El goce pasado por el lenguaje equivale a una cadena significante inconsciente constituida por el vocabulario de la pulsión. lo que establece una oposición entre la homeostasis del placer y los excesos constitutivos del goce. que produce el tercer movimiento en la doctrina del goce. el cuerpo viviente por la inserción del pequeño a como imagen de goce captada en lo simbólico.-El falo representa un momento fundamental de este paradigma y se evidencia el pasaje de su estatuto imaginario. la Cosa. que permite ubicar lo que es del orden del bien –del lado del placer. desplazando el goce imaginario por vía de la significantización aplicada a todos los conceptos. por lo que el goce sádico es la máxima expresión de este paradigma. El concepto de deseo implica la mortificación del goce por el significante y la satisfacción está ligada a la cadena significante que vehiculiza el deseo que circula como significado bajo el significante. -Formulación del concepto de deseo. por fuera de lo simbolizado. por lo que en el Seminario 7 La Etica del Psicoanálisis (Lacan. tomado de Freud. El mismo se reparte entre el deseo. introduce la satisfacción verdadera. El goce real o goce imposible El paradigma anterior no contempla la satisfacción pulsional y produce una aparente reabsorción del goce por lo simbólico del 2° paradigma. evidenciando la oposición entre la libido transcripta como deseo. por un . Es la satisfacción de la metonimia que no da respuesta a la satisfacción propia de la pulsión pues la satisfacción aparece siempre en términos simbólicos. y el fantasma donde se localiza la vida. como goce mortificado. demostrando en su formulación del deseo. 1987b) está construido para contener el goce real en una zona exterior. inasimilable. Este paradigma destaca la mas profunda disyunción entre significante y goce. Este pequeño a conserva sus límites imaginarios y concentra el punto de lo libidinal ligado a lo viviente. 1959-60/1988c) introduce el goce imposible. La discontinuidad entre goce y significante alcanza en este paradigma el carácter de ruptura radical. que se desliza entre los significantes y la libido como das Ding que aparece por fuera de todo significante y significado. Lo imaginario continúa existiendo en su propia dimensión y el goce es reabsorbido en lo simbólico. El goce pasa a lo real: fuera del sistema. Mostrando la máxima oposición entre el principio del placer que aparece en cierto modo como una barrera frente al goce. significado de la demanda inconsciente. que ya lo diferencia del órgano a su estatuto simbólico. 3.

forjando una alianza estrecha entre ambos. Este momento conceptual muestra que el deseo y el fantasma no saturan aquello de lo que se trata en el goce y se encuentra forzado a echar al goce fuera de lo simbólico y lo imaginario. de un vacío. es mostrar la articulación estrecha entre lo simbólico y el goce mostrando que desde esta perspectiva el goce se inserta en el funcionamiento significante. a través de una pulsión que hace un ida y vuelta (Miller. poniendo al goce del lado de la Cosa. No hay posibilidad de establecer una nueva alianza entre el goce y el Otro si se permanece en La Cosa. desde esta perspectiva la evidencia del carácter estructuralmente disarmónico de la relación al goce. Esta denominación obedece a que Miller considera al objeto a. Es lo que hace del goce del Otro. de fragmentos de la Cosa. dirá Miller. luego de la formalización del Seminario 10 La Angustia. (196263/2006) el goce toma la forma del objeto a. forma en que se presenta el goce en este paradigma.154) 4. el objeto a es simplemente la presencia de un hueco. La promoción del objeto pequeño a responde a ello. . revisando las bases de las que había partido en su informe de Roma. (Miller. La Cosa es.-simbolizado. p. La finalidad de las operaciones de alienación y separación. en Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis (1964/1997). No está ya situado en un abismo sino en un pequeño hueco. de lo que falla en el Otro. p. Lacan se esforzará por pensar en sus seminarios la relación del significante con lo fuera-de-lo. como fragmento de La Cosa del Seminario 7 (1988/1959-60). que presenta el goce masivo. como objeto. semblante y lo que es real por otro lado. en el sentido de lo que le falta. lo que logrará mas adelante haciendo aparecer al goce. Esta conceptualización desmiente el clivaje entre significante y goce. placer. Esta conceptualización se introduce en el Seminario 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis (1997/1964) opuesto al Seminario La ética del psicoanálisis.lado. es equivalente al Otro barrado. en el goce masivo. goce absoluto. El síntoma es. La Cosa. el Otro del Otro. El goce normalizado También designado como goce normal o fragmentado. Es el modo en que el sujeto formula que el goce es malo y refleja la disarmonía básica del goce con el sujeto. de allí la denominación normal. Otro. fuera de lo simbolizado. en tanto falta en el Otro. que emerge en calidad de la Cosa. significante. ubicado en un lugar abismal. lo que es artificio. que formaliza sirviéndose de la teoría de los conjuntos. es conexa éste. en definitiva. se fragmenta acorde a la norma del significante. 2000. imaginario. a modo. 2000. Lacan dice. fuera del alcance al que solo puede accederse por forzamiento o transgresión. No tenemos acceso al goce a través de la transgresión heroica sino por la pulsión vuelta a pensar. 154-155). en lo real.

como tal sustancial (. hace de la Cosa elemento múltiple. correspondiente a la época de la enseñanza de Lacan en que se enmarca esta investigación. La primera. que es ahora un borde que se abre y se cierra. tomando la cadena significante mínima S1-S2 la represión quiere decir que uno de los dos pasa por debajo. p. está dotado de una propiedad significante. Este carácter elemental del objeto a es el que encarna su inscripción en el orden simbólico (…) Hay una materia significante. p. la alienación.  La segunda. un elemento de goce.. El objeto a en este paradigma. separación. Es (…) la recuperación del esfuerzo de significantización del segundo paradigma (. a saber. 1964/1997. aquel que representa al sujeto. sin embargo. sin duda que aquí no se trata del significante. La alienación unifica los conceptos freudianos de identificación y represión. es lo que Lacan llama división del sujeto. donde estaba el sujeto como conjunto vacío viene el objeto a. responde a la definición y . Acorde con esto se modifica la definición del inconsciente. encontrando al mismo tiempo la represión.159-160) 5.. y es eso lo que mantiene la diferencia entre el objeto y el significante (2000. mostrando de este modo la comunidad de estructura entre el inconsciente simbólico y el funcionamiento de la pulsión. Lo que le permite decir: “(…) la manifestación de la pulsión (…) todo en ella se articula en términos de tensión.188). la de presentarse como un elemento. lo que Miller explica del siguiente modo: Es como si el Otro del significante impusiera su estructura a la Cosa. pero hay un sustancia de goce. es una operación de orden simbólico cuyo resultado es una respuesta de goce: la separación. el objeto perdido.. es su figura elemental y a la vez está sujeto al Otro. la identificación supone un significante del Otro que representa al sujeto.) el objeto a traduce una significantización del goce. que presenta cierta ambigüedad pues reproduce la Cosa. respetando. El goce discursivo Esta conceptualización. y su relación con el sujeto es tan solo de comunidad topológica.. homólogo a una zona erógena.) pero que. Articulé el inconsciente como algo que se sitúa en las hiancias que la distribución de las investiciones significantes instaura en el sujeto (…) algo en el aparejo del cuerpo está estructurado de la misma manera que el inconsciente” (Lacan. retraduce la función de la pulsión respondiendo a la identificación y a la represión. sin duda. El objeto a es. al que éste se identifica permaneciendo al mismo tiempo como conjunto vacío.

éste queda aparentemente reabsorbido en lo simbólico. 2000. El recurso de Lacan a la teoría de los conjuntos (Seminario 11. (de alguna manera es la respuesta a la absorción total del goce por lo simbólico del 2° paradigma presentando un goce masivo imposible de ser tratado por vía simbólica). Lo que implica .  Será necesario el pasaje por el goce normal y la formalización del objeto a. p. p. ya no se la considera opuesta como simbólico e imaginario. el goce imposible de das Ding. para plantear luego de qué modo el ser viviente. 239) Esta conceptualización presenta diferencias con los paradigmas anteriores en los cuales:  1° paradigma. para que pueda plantearse la doble dimensión del sujeto. Con la noción de discurso cambia la idea de la relación entre significante y goce. el Otro y la dialéctica del sujeto en relación al Otro.  En el 2º paradigma a través de la significantización del goce. al modo de los significantes. 2006.p. 2006. en relación al significante y al goce y el discurso como dispositivo de articulación entre ambos. de los significantes con el goce. 239 y Miller. su combinación con el ser vivo y con su pérdida de goce (Miller. pero siendo elemento de goce. y la repetición es destacada por Lacan como repetición de goce (Miller. y por eso indica (.. de donde puede concluirse que lo que Lacan (. no requiere significantizar el goce.elaboración de los cuatro discursos y se deduce de los Seminarios16 y 17 y de Radiofonía (1977). sus efectos..) llamó discurso es de alguna manera alienación y separación unificados. 4º paradigma.) que hay una relación primitiva del saber. En las conceptualizaciones anteriores de su enseñanza..  En el 3°. por añadidura. queda atrapada en lo imaginario.. éste no se alcanza por transgresión o forzamiento. lo que implica un borramiento del mismo por efecto del significante. la libido freudiana se localiza. la libido es capturada por este aparato simbólico. sino que: - Existe una relación originaria entre significante y goce. pues el objeto a puede funcionar como elemento. sino que es primitiva y originaria. siempre procedía describiendo la estructura significante. se presenta en completa disyunción con lo simbólico. No hay primero la articulación significante con su lógica y después. el goce. Esta relación con el goce es intrínseca al significante. 1964/1997) es para mostrar la estrecha articulación entre lo simbólico y el goce.160) La relación entre los significantes y el goce no se establece en un segundo tiempo. ni por el desvío de la separación.

que se lee significante de una falta en el Otro) “(. Esta definición del sujeto por medio del significante tiene las características de ser binario y orientado. y esta fórmula se inscribe en el discurso diciendo que S1 es representante del sujeto. que ubica al Otro en tanto lugar. 5. resumida en la alienación. La relación originaria entre significante y goce La forma de relación entre significante y goce tiene una fractura que Lacan explicita en el Seminario 17. 2000. y al mismo tempo. 1987b.799).. Este binario da cuenta de aquello del sujeto que puede representarse (en sentido estricto es el único caso en que puede hablarse de sujeto). no tendrá solo efecto de sentido sino también efecto de goce.1. repetición cuyo principio es el fracaso en cumplir de manera completa la representación de que se trata” (Miller.) un significante a la vez suplementario en relación al conjunto de todos los significantes que representan al sujeto.163) Lacan da a S2 el valor de S(A) tachado.. algo más próximo a la estructura.también que el funcionamiento significante. representación que elude su falla. Este segundo significante sitúa el lugar del Otro significante. p. S1-S2 es la estructura del lenguaje reducida a su expresión mínima y se corresponde con la definición el sujeto como lo que es vehiculizado por el significante para otro significante. por lo que pueden señalarse dos momentos: La relación significante-goce hasta el Seminario 17 En el Seminario 17 la operatoria descripta posibilita el advenimiento del sujeto. la misma tiende a repetirse (Miller. de un ser del que el significante va a hacer un sujeto barrado” (Miller. pero no explica cual es la materia sobre la que el significante opera para hacer surgir al sujeto.. en tanto instancia de los significantes enlazados. p. p. Tenemos entonces el principio de la repetición significante en la medida en que ninguno lo representa “Por representar lo irrepresentable abre al significante a su repetición.162) El significante hace surgir al sujeto al precio de fijarlo en la representación que le da. p. inscribiéndose en menos en el conjunto de los significantes que representan al sujeto” (Ibid. el vacío constitutivo que se evidenciaría si se borra este S1. “Previamente a la puesta en marcha del aparato significante tenemos la instancia aún misteriosa de un ser previo en donde va a inscribirse este aparato. 2000. da cuenta de aquello del sujeto que puede representarse (el sujeto en relación al significante). que está representado pero a la vez permanece por estructura irrepresentable.164) . 2000. La vertiente significante. pues el significante 1 (S1) tiene valor de representación subjetiva para otro (S2). p. Este sujeto no está nunca en el presente. 168). Dado que ninguna representación identificatoria es completa. refleja la definición de significante de Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano: “Nuestra definición del significante (no hay otra) es un significante es lo que representa al sujeto para otro significante” (Lacan.

1987b. 1987b.165) De este modo da cuenta de la transformación de la libido en términos de deseo. 2000. pues lo que responde en el Otro es el puro y simple agujero. sobre el que se inserta el aparato significante. Esto muestra la incidencia del significante sobre el viviente produciendo la pérdida de vida. lo que lleva a Lacan a decir que el goce falta en el Otro “Ese goce cuya falta hace inconsistente al Otro” (Lacan. Cuando la pregunta del sujeto se refiere a las identificaciones el Otro puede responder con significantes. es decir. al punto que podemos decir que sin el significante no habría ningún sujeto en lo real. lo que es el sujeto a nivel de la pulsión. p. barrado. p. resta el goce imposible por fuera de lo simbolizado. 1987b. p. ( I ) (Miller. De allí la angustia. 1987b) a través de la célula elemental del grafo del deseo. menos phi como significación (. sin embargo lo vivo permanece como resto después de la captura significante. pues el deseo por su marca significante es deseo muerto. y los esfuerzos de Lacan van en el sentido de explicar cómo. p. el significante falta en el Otro. dos estatutos significantes del goce.) y phi mayúscula como significante. pues el goce no se inscribe en esta configuración significante. en términos significantes. Intento de dar cuenta de ello distinguiendo menos phi y phi mayúscula. es decir como vacío. que podría articular la significación del goce como goce prohibido y que falta. a pesar de la transcripción de la libido en términos de deseo.2. pero no sutura las propiedades freudianas de la misma. por lo tanto. Y es donde se introduce el S (A) tachado del siguiente modo: (. inherente a su función misma de ser el tesoro del significante. la incidencia del significante sobre el viviente produce la mortificación y aquello que del sujeto puede hacerse presente vía la representación. no podría ser anulado. pero cuando el ¿qué soy? se ubica al nivel de la pulsión. pero en los significantes constituyentes de la cadena superior. dicho de otra manera en términos de pulsión... (…) que responda sin duda desde el lugar en la cadena inferior.800) Esto acentúa la antinomia entre significante y goce.799) 5. tal como postula en Subversión del sujeto… (Lacan.. lo que se produce a través del falo “. En el seminario 17 introduce como . y que el sujeto está en lo real como discontinuidad o falta. construcción sobre un momento mítico que no entrará en el desarrollo posterior del grafo del mismo Escrito.) S(A) tachado y se leerá: significante de una falta en el Otro. mítico sujeto de la necesidad.. mortificado con el significante del goce. (Lacan. En este escrito Lacan intenta aplicar la lógica del significante al goce. el viviente. Es allí donde lo que resta es “(…) ese ser que aparece como faltando en el mar de los nombres propios (…)” (Lacan. La relación significante-goce en el Seminario 17 Hasta aquí entonces el ser previo a la puesta en marcha de la estructura es un ser de goce.798) Esto quiere decir que el S(A) tachado es lo que responde en el Otro a la pregunta del sujeto a nivel de la pulsión. Esto en la medida en que al Otro se le pide (che vuoi?) que responda del valor de ese tesoro. Este significante es causa del sujeto..Este ser previo podría concebirse como un ser de goce.

La palabra entropía procede del griego (ἐντροπία) y significa evolución o transformación. concebida como una pérdida producida como efecto de la mortificación significante.17).) escabullirse no es transgredir (. de esta puesta en relación surge el sujeto. suplemento de la pérdida de goce. como expresa el autor: (.” (Lacan. representado por algo. Así la pérdida es el agujero. el objeto a como plus de goce.) aquí no se trata de transgresión.) la pérdida del objeto es también la hiancia. en la fábula freudiana de la repetición. no lo articulo como un forzamiento o una transgresión (. el engendramiento de algo radical. sino más bien de irrupción. a esa pérdida responde un suplemento de goce. Por eso es concebible que vinculemos con esto la función del surgimiento del significante. que designa una magnitud que mide la parte de la energía que no puede utilizarse para producir un trabajo. no se produce por forzamiento o transgresión. En la juntura de un goce privilegiado. como transformación y conservación. la hiancia que puede ser denominada la representación de la falta de goce. p. por cierta pérdida (…) (Lacan..3. 1969-70/1992. anulación de goce.La noción de entropía Se verifica de este modo una operación doble pues por un lado hay mortificación. Denota a la vez una pérdida de energía que no podrá reutilizarse para un trabajo y una ganancia. una recuperación. Lacan lo toma para dar cuenta de que se produce al mismo tiempo.. se recupera bajo la forma del objeto a.) Por esta misma razón llamo plus de goce a lo que surge allí. al que Lacan llama plus de goce. es decir que no puede reutilizarse. como en el tercer paradigma. (. Una vez surgido S1. de algo que es del orden del goce – un sobrante (Lacan.... La entropía puede crearse. p.18). En este momento el acceso al goce.) es en relación con la juntura con el goce sexual que surge.. la castración.. que por estar en esta juntura designa la pérdida del goce sexual.17) Ésta pérdida es el objeto a. primer tiempo se repite ante S2. es algo inherente a un sistema. que da cuerpo a un esquema literalmente articulado. una caída en el campo. el agujero que se abre a algo que no se sabe si es la representación de la falta de goce (. La entropía es un término de la termodinámica.novedad es la primariedad de la relación entre significante y goce.. 1969-70/1992. sino que es la repetición significante la que vale como repetición de goce. “Hay una relación primaria del saber con el goce y ahí se inserta lo que surge en el momento en que aparece el aparato que corresponde al significante.. pero sirviéndose de la noción de entropía. 5. p.. opaco. 1969-70/1992. y a su vez es imposible de destruir (es posible decir igual que el plus de goce en el encuentro significante y goce opaco). por lo que denota también el grado de irreversibilidad de un proceso. La repetición significante implicaba anteriormente la representación significante del sujeto dividido que siempre dejaba .

que hace del uno condición del otro. Este es el valor de la frase hay una relación primaria del saber con el goce. a modo de analogía. 2006. pero se la consideraba consecuencia de la naturaleza de la vida sexuada. suplemento de la pérdida. que haya un plus de goce que recuperar” (Miller.) este se funda en un retorno de goce. existiendo entre ambos una relación primaria. y éste situado como la condición misma de la emergencia del significante. apunta al goce. p.” (Miller..167).251). lo que Lacan concibe como pérdida. gasto de goce. Antes el problema que se planteaba era como lo simbólico capturaba un dato previo. 2006. en este quinto paradigma se considera que la pérdida de goce es efecto del significante. De aquí que Lacan plantee que el significante es aparato del goce. Hasta estos desarrollos el sujeto necesitaba la repetición significante por su representación y por su división que deja siempre una parte irrepresentable.. ahora se presenta la cuestión de “. . es medio de goce se está indicando que el goce es inseparable de los efectos del lenguaje. lo que traspone lo dicho sobre el sujeto: por un lado.. “La entropía hace que esto tome cuerpo. contrariamente a toda noción de autonomía de lo simbólico” (Miller. entropía. la inserción del aparato significante en el goce.Por un lado hay anulación. Esto implica la renuncia a la autonomía y prevalencia de lo simbólico. 2000 p. es un cuerpo afectado por el goce. p.Por otro lado. pues al enunciar que el saber.p. no mencionado anteriormente. . El seminario 17 muestra que la repetición es necesaria para el goce. esta representación no es exhaustiva.167) que produce al mismo tiempo la pérdida de goce y el suplemento. donde a la vez se origina. 2006. Esta relación primitiva es doble: . el goce está representado por el significante y.. el punto de inserción del aparato significante es el goce. valiéndose del concepto entropía para mostrar. por otro. oponiendo a la transgresión la simple repetición significante que vale como repetición de goce.una parte del sujeto irrepresentable. Este punto de inserción. la articulación significante. Este seminario muestra la repetición que requiere el goce “(. mortificación del goce. llevaba a una sustitución del cuerpo por el sujeto ya que existía el funcionamiento autónomo del orden simbólico. sino fallida y condiciona la repetición” (Miller. En el paradigma anterior también se consideraba una pérdida que afectaba la vida. El acento está puesto ahora en el significante como marca de goce “(…) el significante amo conmemora una irrupción de goce. El avance de esta conceptualización permite establecer que el mítico ser previo a la puesta en marcha del sistema significante. a esta pérdida responde un suplemento de goce y se introduce el objeto a como plus de goce. El acceso al goce se produce con la forma de la entropía por el funcionamiento del discurso. como el plus de goce toma cuerpo de una pérdida.252).

hasta producir una inversión de lo que planteara hasta ese momento. el significante es causa. y luego el significante emerge del goce ya que lo conmemora. que abundan en la sociedad para causar nuestro deseo y taponar la falta de goce aunque sea por un instante. el goce del plus de gozar. la sublimación. paradigmático esta prohibido y algo lo suple. que es como toma cuerpo la pérdida entrópica. Cuando Lacan en los discursos escribe la pareja significante sujeto barrado y el a y hace girar los términos. modificándose la idea de una lógica autónoma del significante. que hay una circularidad primitiva entre significante y goce. La noción de plus de goce Esta noción aporta algo nuevo sobre el goce. como lo que colma pero jamás exactamente la pérdida de goce que al mismo tiempo que da a gozar conserva la falta de goce se amplifica la lista de los objetos a. pues esta lógica se sostiene en la relación con el cuerpo. En el Seminario 20 Lacan empieza por el goce. de este modo el goce es reducido tanto como es posible al funcionamiento de un significante. Mostrando hasta que punto la introducción misma del significante depende del goce y que el goce es impensable sin el significante. pensado como das Ding está en un lugar fuera de lo simbólico. en tanto hasta ese momento el punto de partida era el lenguaje. pues la repetición no se detiene. deslizándose entre los significantes. haciéndola extensiva no solo a los objetos a de la pulsión. diferente de las variaciones de lo simbólico y lo imaginario. Cuando es pensado como objeto a de la pulsión podemos hacer la lista a partir de las pulsiones diseñada por Freud y ordenada por Lacan. el mismo. 2000. p. El goce fálico que es el goce perfecto. sin su conexión con el goce adquiriendo un nuevo valor la metonimia. medio el goce. es decir que el goce es la finalidad del significante. la palabra. Este paradigma está marcado por la relación primitiva entre significante y goce. con la reserva de que no es un significante. 6. evidencia que el este objeto reconoce funcionar como un significante. sino a todos los objetos de la industria. son los poco de goce. Aún (1995) extremando hasta el límite las conceptualizaciones del quinto paradigma. es decir todo lo que pueda llegar a colmar a menos phi sin lograr hacerlo de modo exhaustivo. Esta repetición está acondicionada y animada por el desfasaje entre la falta y su suplemento (–phi y a) lo que constituye el principio de la repetición como forma fundamental del significante (Miller. Es lo que Lacan denomina nimios objetos a. como una identidad. y el modo en que esta capturaba al . Pero cuando se piensa como plus de goce.Por lo cual es impensable el orden simbólico. pues donde estaba el sujeto. La no relación entre el goce y el significante La última conceptualización del goce en Lacan se extrae del Seminario 20. el Otro. estará el goce perdido.253).4. 5. Puede establecerse en esta articulación entre significante y goce una relación de causa efecto.

términos todos que funcionaban como garantía de conjunción. Es en el lugar de la intersección vacía.organismo viviente. p. e incluso si bien lo llevó hasta una relación originaria. . de la relación que no hay que se localizan rutina o invención. llevando hasta el extremo de plantear el lenguaje como semblante. En lugar de términos de estructura trascendentales. categoría que alcanza también al Otro. todos los elementos que aseguraban la conjunción son solo conectores. la articulación S1-S2. es decir por la vía del sentido. En esta última parte de su enseñanza produce un giro y reconstruye su aparato conceptual con los vestigios del anterior. el Edipo mismo. a la que pertenecen la tradición y la herencia por ejemplo. al Nombre-del-Padre. En Aún. y tiene una función originaria de goce. llegando con el concepto de discurso a plantear la relación originaria del significante con el goce. moviliza. concebido ahora no como comunicación sino como goce. que funcionaban. 172) Lalengua es la palabra en disyunción con la estructura del lenguaje. La noción de no-relación del Seminario Aún. cuestionando la operación sobre el goce por la vía de la palabra. Este paradigma se funda en la “no relación” - Entre el significante y el significado Entre el goce y el Otro (lo simbólico) Entre el hombre y la mujer Lo que Lacan pronuncia como No hay relación sexual y por tanto. y lo considera derivado respecto “(…) a lo que inventa llamar lalengua. rutina o invención frente a la no-relación. articulaciones. entran en este nuevo momento conceptual en duda respecto de ser solo suplencia. El concepto de no relación puede ser puesto en tensión con el de estructura. Existen términos que pueden funcionar como operadores de conexión o suplencias de la no relación. términos que quedan reducidos a una función de broche entre elementos profundamente heterogéneos y disyuntos. Esto toca también al discurso psicoanalítico en la última enseñanza de Lacan. Mientras que el goce era en su enseñanza siempre secundario con relación al significante. como el lenguaje de un modo autónomo y previo a la experiencia. prima “(…) la pragmática e incluso una pragmática social”. o la invención e incluso la experimentación del lazo. Lo que puede suplir esta conexión que falta es del orden de la rutina. que es la palabra antes de su ordenamiento gramatical y lexicográfico. horada lo que se admite en tanto estructura. (Miller. al falo. la metáfora paterna. También es el cuestionamiento del concepto de palabra. separado de la comunicación. p. el Otro. (Ibid. cuestiona el concepto del lenguaje como primordial. 173). fue necesario este sexto paradigma para que el lenguaje su estructura que eran hasta entonces tratadas como dato primario aparecieran como secundarios y derivados. término éste que implica establecer múltiples relaciones. 2000.

“Cuando lo dejan solo.1989/1972. p. es decir. 2000. hasta el lazo conyugal que. “Es el reino del Un-goce” (Miller. p. un goce que se establece en la no relación al Otro. Este movimiento de lacan lleva a descubrir “(…) en el psicoanálisis mismo lo que triunfa hoy en el lazo social. Este concepto de no relación (…) pone límite al concepto de estructura (…) vivimos la reapertura de esta intersección vacía. irresistiblemente. En Aún es la salida propia de la palabra de goce. la palabra como modo de satisfacción del cuerpo hablante.Este paradigma toma como punto de partida el goce. sin pensar más . del solitario. Otro que designa lo simbólico. en efecto. 1989/1972. ibid. Y el psicoanálisis está referido a un cuerpo viviente que habla “¿No es esto lo que supone propiamente la experiencia analítica?: la sustancia del cuerpo a condición de que se defina sólo por lo que se goza” (Lacan. a la comprensión. es decir goce sin el Otro” (Miller. o al servicio de las relaciones entre los seres sexuados. 146) Todas estas formas. Nuevamente es el goce del cuerpo. la palabra solitaria. “No hay relación sexual quiere decir que el goce es en el fondo idiota y solitario. y que. 2000. (…) el pnto de partida encontrado en el goce es el verdadero fundamento de lo que aparece como la extensión. p. incluso la demencia. 177) Hay un goce de la palabra. vuelve problemático todo lo que es relación y comunidad. lo que se llama. es la palabra que es goce “Es lo que quiere decir el blablablá (…) último grado de la calificación peyorativa de la palabra (…) quiere decir que considerada desde la perspectiva del goce la palabra no apunta al reconocimiento. goce fálico. Sobre este goce pueden hacerse algunas puntualizaciones que dan cuenta de distintas figuras y formas del goce Uno: - - - El lugar del goce es el propio cuerpo. por lo que Lacan se ocupa de “(…) poner en evidencia todo lo que del goce es goce Uno. goce del cuerpo. p. He aquí por qué Lacan aísla esta figura del goce Uno q1ue es el goce masturbatorio” (Miller. (Ibid.179) . En un . del individualismo contemporáneo” (Miller. lo que podría enunciarse: No hay relación=Hay goce. 178). Hay goce en tanto propiedad de un cuerpo viviente. 2000. que demuestra que el goce es fundamentalmente Uno. p. lo que reconduce a un Uno solo. la sublimación como reconocimiento. a diferencia de la palabra tomada como comunicación. 32) esto indica la disyunción entre el goce y el Otro. p. son formas del goce Uno. no en tanto dirigida al Otro al servicio de la comunicación. prescinde del Otro. que no es más que una modalidad del goce Uno. 177) . goce sublimatorio. El no hay relación da cuenta del régimen del Uno que no conviene ni conjuga con el Otro. Lacan despliega otra versión del goce Uno en tanto concentrado en la parte fálica del cuerpo. p. En este goce Lacan implica a la sublimación en una versión que no implica al Otro como había trabajado hasta aquí. goce de la palabra. Lacan “Define este goce fálico como goce del idiota. el individualismo moderno. el significante. Es siempre el propio cuerpo el que goza a través del medio que sea. el cuerpo hablando sublima todo el tiempo” (Lacan. 176) .

Aún. (2000). El lenguaje aparato del goce. Libro 17. Buenos Aires. (1997).(1992). Esto no quiere decir que no haya estructura. Miller.179-180) Referencias - Bruno. (6° reimp.. p. El Seminario. Escritos 2. (1964) Buenos Aires: Paidós Lacan. La angustia. Radiofonía.. (1962-63).(2011) .. (2006). pero hoy es mucho más difícil que antes aislar y circunscribir lo que es estructura y lo que es real” (Ibid. Vol.J. De un Otro al otro. J. Libro 10. Libro 2. El Seminario. Libro 11. Introducción del narcisismo. Buenos Aires: Colección Diva. Buenos Aires: Paidós Lacan. S. (1954-55) (7° reimp. El Seminario. J.. Libro 7. P. XIV. Buenos Aires: Paidós. J. J. J. (2012).1996).. (1968-69).. (1972-1973)Buenos Aires: Paidos Lacan. J. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Lacan. (1983). Otros escritos. Buenos Aires: Paidós. El Reverso del Psicoanálisis. ( 2° reimp. J. J. 1997) Lacan.468) Lacan. El Seminario. (1995a).Buenos Aires: Paidós. Libro 20. Lacan. que todo sea semblante. (2008).. Hay lo real. La experiencia de lo real. (1969-1970). La invención del síntoma. J. (1987b) Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano. (2006a). El Seminario. (195960). Paidos.-A. . J. (1989).. Buenos Aires: Amorrortu (Trabajo publicado en 1914) Lacan. El yo en la teoría de Freud y en la técnica psicoanalítica. pasador de Marx. El Seminario.. lo trascendental cede al pragmatismo.65-104). En Obras Completas (1° ed.movimiento irresistible. 6° reimp. p.-A. p. Lacan. El Seminario. S&P: Barcelona - - Freud. Miller.. Buenos Aires: Siglo XXI (Trabajo de 1960) Lacan. 2007) Buenos Aires: Paidós. La ética del psicoanálisis..).(3° reimp. Buenos Aires: Paidós . (1988c). Libro 16.