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LOS DONES DEL ESPIRITU SANTO

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Índice
El Don
El Don
El Don
El Don
El Don
El Don
El Don

de Sabiduría.
3
de Inteligencia. 9
de Consejo.
12
De Fortaleza
18
de Ciencia.
23
de Piedad. 29
de Temor de Dios.

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1. El Don de Sabiduría.
Se define la sabiduría como la ciencia adquirida por los primeros principios: «el
nombre de sabiduría viene de sabor; como el gusto sirve para conocer el sabor de
los alimentos – dice San Isidoro, –lo mismo la sabiduría, es decir, el conocimiento
que se tiene de las criaturas por el primer principio, y de las causas segundas por
la causa primera, es una regla segura para juzgar bien de cada cosa» 2
El don de sabiduría es un conocimiento sabroso da Dios, de sus atributos y de sus
misterios, como infinitamente adorables y amables. De este conocimiento resulta
un sabor delicioso, del que a veces participa aun el cuerpo, y que es más o menos
grande según el grado de perfección y de pureza en que se encuentre el alma.
San Francisco estaba tan lleno de este gusto de la sabiduría, que cuando
pronunciaba el nombre de Dios o de Jesús, sentía en su boca y en sus labios un
sabor mil veces más dulce que la miel y el azúcar.
Al don de sabiduría pertenecen las dulzuras, los consuelos espirituales y las
gracias sensibles Son los efectos de este don, mas cuando no llegan sino a la
parte inferior, pueden venir del demonio, sobre todo en las almas que todavía no
están del todo purificadas.
Hay esta diferencia entre la sabiduría y la ciencia. Que ésta no produce
generalmente el gusto espiritual que aquélla hace sentir al alma; y la razón es,
porque la ciencia no mira más que a las criaturas, aunque sea con relación a Dios,
en cambio a sabiduría mira a Dios, cuyo conocimiento está lleno de atractivos y de
dulzura.
Todo esto proviene de la caridad, cuya perfección, o sea el fervor, es la salud del
alma; pues cuando el alma está de una vez bien curada de sus enfermedades y
languidece, cuando está ya completamente sana, saborear a Dios y las cosas
divinas como sus propios bienes, sin sentir las repugnancias, ni los disgustos, ni la
dificultades que sentía antes por su insuficiente te preparación.
Este gusto de la sabiduría es a veces tan perfecto que una persona que lo tuviese,
al oír dos proposiciones, una formada por la razón y otra inspirada por Dios,
podrá discernir entre ellas al momento, conociendo la que viene de Dios por una
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Sapiente dictus est sapore, quia sicut gustas est aptus ad disr.retionem scporis ciborum, sic
sapiens ad dignoscen. .tiom rerum atque causarum. Isidor. Etym., IX vº Sapiens.
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Sapieetia est sopor boni. son al principio agradables y deliciosas. el espíritu va haciéndose cada vez más fuerte y más capaz de soportar las operaciones divinas sin emoción ni suspensión de los sentidos. ib. Ber. en esos momentos. o como El enfermo conoce los síntomas de su enfermedad por la experiencia y sentimiento que tiene. Y por el contrario. pero al final no se halla en ellas más que amargura.. ya no puede hacer uso de los sentidos. El gusto del bien le es como natural.. entra en admirables conocimientos de Dios y descubre cosas tan grandes que. lntrcns scpientia dum sensum carnis inca tuat. según San Bernardo (l). De aquí proceden los arrobos y los éxtasis. Vincit malitiam sapientiu in mentibus ad quos in. hasta llegar muchas veces a no sentir sino desagrado por todo lo demás. Al principio las cosas divinas son insípidas y cuesta trabajo saborearlas. dice Santo Tomás 3 (2) . treeerit. purificct intellectum cordis. Serm. El bien y sólo el bien es el atractivo que las lleva a hacer el bien. que por todo lo demás sólo siente desagrado. Página 4 de 31 . aenat et repe r'. sin embargo. que llena de tal manera el alma del gusto del bien y del amor a la virtud. como hacía Nuestro Señor. San Bernardo expone admirablemente esta doctrina en uno de sus sermones sobre el Cantar de los Cantares: «La sabiduría 3 «Stultitia est sapor mali». Así como se encuentran personas tan malas que parece que no sienten gusto más que en el mal y hacen el mal con jactancia y por el solo placer de hacer el mal. pero sin que apareciese nada al exterior por medio de arrobamientos y éxtasis. que uno que come azúcar distingue fácilmente su sabor del de otras cosas dulces. lo mismo hay almas tan buenas que no encuentran sabor más que en el bien y no obran en todas cosas por ninguna otra consideración que por hacer el bien. tanto o mejor que el médico por su ciencia. poco más o menos. los Apóstoles y algunos otros santos. alguna imperfección en las almas que los experimentan. las cosas de la tierra que halagan los sentidos. (2) «Sapientio est amor eirtutis. la Santísima Virgen. Scpit ipsa Sapientia qm in bonis nullum melius».como cierta relación natural que tiene con su objeto: «par quamdam. que revelan. Un alma que por la mortificación se ha curado bien de sus pasiones. de la misma manera.. Porque a medida que un alma se va purificando. objecti conneturalitaitem». como no estar completamente purificados o acostumbrados a estas gracias extraordinarias. palatum. Sano palato jan sapit bonum. que tenían siempre el espíritu ocupado con los conocimientos más sublimes con transporte a internos maravillosos. 85 in Cant.. saporem molí quem illa inwenerit sapore ester nainons meliori. y que por la pureza de corazón consigue una perfecta salud. Idem. lo que es el como de la iniquidad y el verdadero carácter de la locura. pero después se nos hacen dulces y tan sabrosas que se paladean con placer. Este es el efecto propio de la sabiduría..

no buscando ni estimando más que esto y despreciando todo lo demás. Fatídicas excludit tontum uwm rationis et est purae nega-tionis: stultitia autem est quid positivum et praeae dwpo-. en cuanto que éste tiene el gusto y el sentido de la discreción que le falta e aquél» 5 (4). Cada uno tiene una manía por la que se apasiona y a la que todo lo refiere. y el Sabio nos asegura que «el numero de los necios es infinito». Q. necios. cuando entra en un alma vence la malicia y destierra al sabor del mal que ella había introducido. no encontrando satisfacción más que en esto. pero no expresan exactamente los términos de la Summa. no es otra cosa que el sabor del bien. para apoyar la Summa. se forma en el alma proporcionalmente como la sabiduría. circa unieersalem causam. La locura en cambio tiene por fin y por principio. que se encuentran en la edición de 1694. con mucha razón. que es de todos los bienes el más excelente y dulce»4 El vicio opuesto a la sabiduría es la locura. El P. Dice San Isidoro. modera los sentimientos de la carne. En efecto. Lo juzga todo con relación a este elevado fin. Ktym. que «el loco y el sabio son opuestos.. o el placer a algún otro bien temporal. cura el gusto corrompido del corazón. que en materia de moral se llama «altissima causa». Página 5 de 31 . la mayor parte de los hombres tienen el gusto depravado y puede llamárseles. sigue y gusta en todas las cosas. 6 Cibus meus est ut faciom voluntatem. Ilae. y que el otro juzgue mal porque no toma esta elevada causa como regla de sus sentimientos y de sus acciones6. la suprema y primera causa. Cuando entra en el alma. et ideo opponitur sapientiae quae /acit recfum judicium. expresan el pensamiento de Santo Tomás (Ila. 34. Joan. examinemos nuestros gustos y nuestras repugnancias. VE. Esto es lo que busca. «pro altissima causa». purifica el entendimiento. Lallemant ha podido resumir así la enseñanza da la Cuestión 46.sitionis». El mundo está lleno de esta clase de locura. La sabiduría lo refiere todo al último fin. en la criatura y no en Dios. puesto que obran como ellos. poniendo su último fin por lo menos en la práctica. lo cual es estar loco de remate. Isid. sin sentir afecto ni pasión más que por esta idea. Si queremos conocer si somos del número de los sabios o de los locos. X. pero por principios contraríios. refiriéndolo todo a lo mismo. porque juzga con relación al primer principio y al último fin. Lo que hace –como señala Santo Tomás – que el uno juzgue bien de las cosas en lo que se refiere a su conducta. Vº Sapiens.. da al alma la perfecta salud que la pone en disposición de paladear el sabor del bien y el de la sabiduría misma. XLVI). Estos dos textos. llenando el alma de las delicias que el bien lleva siempre consigo.es el amor a la virtud. I. 5 «Stultus dicitur ex hoc quod perderse judicat circo communem eitae rationem. ejus qm misit me. ya sea hacia Dios y 4 Insipiens est contrarías sapienti eo auod sine separe est discretionis et sensus».

«Los Apóstoles salían llenos de alegría de le asamblea del Consejo porque habían. un Santo Domingo. Hay tres clases de sabiduría reprobadas por la Sagrada Escritura y que son verdaderas necedades: Primera. no es otra cosa que esta divina locura que no ama más que lo que nuestro Señor y los santos han amado. la abyección. sabiduría terrena: cuando no se saborea más que las riquezas. Nuestro Señor Jesucristo dejó en todo lo que tocó durante su vida mortal – la pobreza. Act. Los santos han corrido tras el olor de estos perfumes: un San Ignacio. La sabiduría divina es una locura según el parecer del mundo. sabiduría animali: cuando se saborean únicamente. 25. Hay solamente una locura que es ante Dios una verdadera sabiduría. y que. burlaban de él.las cosas divinas o del lado de las criaturas y las cosas de la tierra. sabiduría diabólica: cuando no se encuentra gusto más que en la propia excelencia. la Santísima Virgen y los Apóstoles? Dijo Jesucristo : «Mi alimento es hacer La voluntad del que me ha enviado» (l). los desprecios.. Y San Pablo dice : «Estoy lleno de gozo en medio de mía sufrimientos» 8. Amar la pobreza. ¿De dónde brotan nuestras satisfacciones y nuestros contratiempos? y En qué encuentra reposo y contento nuestro corazón? Esta clase de examen es un medio excelente para adquirir la pureza de corazón. que tenía todas sus delicias cuando se. I Cer. y tercera. 9 Quod stultum est Dei sapientius est hominibus. la cruz – un suave olor y un gusto delicioso. 8 Supenabundo gaudio in ama Cribulafione nostra. sido dignos de sufrir oprobios por el nombre da Jesucristo» 7. pero son pocas las almas cuyos sentidos estén suficientemente limpios como para sentir este olor y paladear este sabor tan sobrenatural. examinando con frecuencia durante el día nuestras inclinaciones y tratando de dirigirlas poco a poco hacia Dios. Esto es ser loco según el mundo. las persecuciones. los placeres del cuerpo. En nosotros está el ver con cuál de estos dos juicios queremos 7 lbant Apostoli gaudentes c conspectu concilii quo-aiom digni habiti su@t pro nomine Jesu contumeliam pcfi. donde generalmente me mofaban de él. Pensar que Nuestro Señor nos podía rescatar sin sufrir y merecernos todo lo que nos mereció sin morir en una muerte tan infame como la de cruz. segunda. que es un don del Espíritu Santo. 41.. Y sin embargo. 4. pero «lo que en Dios parece locura. VII. es más prudente que la sabidurías de todos los hombres» 9. la cruz. la sabiduría. que en Toulouse donde era respetado por todo el mundo. Qué diferentes son de los de Dios los juicios de los hombres. un San Francisco. ¿Qué agrado sentirían con los placeres de la vida y con las grandezas del mundo Nuestro Señor. a quien le gustaba más estar en Carcassonne.. y la sabiduría humana en una locura según el juicio de Dios. '$1 Cor. escogió la muerte de era para nuestra salvación. que amaba con tal pasión el desprecio que hacia cosas por quedar en ridículo. Debíamos hacérnoslo familiar. es una locura según la razón humana. V. Página 6 de 31 . no obstante. l.

«Pax est tranguillitas ordinisa. ¿de qué perfección son capaces estos religiosos y qué provecho pueden hacer al prójimo? ¿Qué confusión sentirán a la hora de la muerte cuando se den cuenta de que durante toda su vida no han gustado ni buscado más que lo que halaga la vanidad. pudiendo decirse que no tienen alegrías ni tristezas que no se relacionen con esto o que. les parece insípido y no le encuentran gusto. L Página 7 de 31 . Si a una persona que posea este don. son más sensibles a ello que a todo lo demás. y cuanto más nos guste la estimación y la fama. Este estado es terrible y merece ser llorado con lágrimas de sangre: pues. V. Si saboreamos los honores y las alabanzas. mayor será nuestra locura. De eivit. Todo lo demás que se refiere a Dios o a la perfección. 9. se encuentren personas a las que no les guste nada más que lo que las eleva a los ojos de los hombres y que todo lo que han hecho durante sus veinte o treinta años de vida religiosa haya sido únicamente por este fin que ambicionan. Ejemplo : «Curam habe de bono nomine». Así como opuestamente. incluso en la Religión. ya sea porque la sabiduría nos hace como insensibles a todo lo que puede turbar el corazón. somos locos en esta materia. Aug.. cuyo rigor tratan de mitigar con interpretaciones forzadas y conformes a las inclinaciones de la naturaleza corrompida. Cuando estas personas están tristes. a una sola palabra de esperanza que se les diga sobre su engrandecimiento. por lo menos. XIII. Por lo demás.conformar el nuestro. «Ratioeabile obsequiam vestrum». Math. se le dicen injurias. Dei : Lib. eap. y no sólo se conducen ellos por estos principios erróneos de la sabiduría mundana y diabólica. XIK. enseñándoles máximas del todo contrarías a las de Nuestro Señor y a las del Evangelio. sino que también comunican sus sentimientos a los demás. etc. es necesario que el servicio que prestas a Dios sea razonable. tened cuidado de vuestra reputación : «Corporalis exercitatio ad modicum valet». e incluso. tratan a las prácticas espirituales como bagatelas y cosas divertidas para espíritus débiles. ni siquiera 10 11 Beati pacifici. ella no se inquieta. las veremos cambiar de aspecto y su corazón se desbordará de alegría como si fuese una noticia muy importante. como no tienen el gusto de la devoción. a mayor afecto por la humillación y por la cruz. aunque falso. Es monstruoso que. como hacen los mundanos. mayor será nuestra sabiduría. La bienaventuranza que corresponde al don de sabiduría es la séptima: «Bienaventurados los pacíficos»10: ya sea porque la sabiduría todo lo ordena según Dios y porque la paz consiste en este perfecto orden 11. S. fundándose en pasajes mal entendidos de la Sagrada Escritura y sobre los cuales edifican su ruina. los ejercicios del cuerpo valen muy poco . Es preciso tomar uno u otro como regla de nuestras acciones.

no son ya capaces de saborear ni los bienes oí los males de la tierra. 12 «Stultus est qui propter stuporem non noveCur». no sienten el mal trato que pueda dárseles ni se conmueven por ninguna cosa humana. I. asid. sino por una razón superior: acostumbrados a no gustar más que el soberano bien. Página 8 de 31 . porque gustando el alma las cosas divinas. El fruto del Espíritu Santo que corresponde al don de sabiduría. y esto.se da por enterada. como los que están locos de locura natural. y teniendo de ellas un conocimiento como experimental. las cree con mayor firmeza. lo mismo los que son sabios can la sabiduría sobrenatural. llega a verlas con una especie de evidencia. son insensibles a las ofensas y a las cosas que más pueden molestar porque les falta el juicio y la razón12 . es el de la fe. no por estupidez. Etym.

porque Dios habla allí según sus sentimiento. las criaturas en lo que con Dios se relaciona. San Gregorio Nacianceno. que estaba en la última hora. sus figuras alegóricas y las ceremonias del culto divino. Lo que la fe nos hace creer simplemente. hablando de sus días. lo que repugna a nuestro sentido porque no podemos comprender cómo el santo Apóstol ha podido decir. el don de inteligencia nos lo hace penetrar con más claridad y de una manera que parece hacer evidente lo que la fe enseña. y tercero. Dice Santo Tomás. objetos: primero. que están incalculablemente separados de los nuestros. Es difícil entender la Sagrada Escritura. nos dice San Juan en su primera epístola: Esta es la última hora» (1). ya que de otro modo no sería un don del Espíritu Santo. es leer con frecuencia la Sagrada Escritura. Naturalmente somos muy cortos en la proporción en que el Espíritu Santo nos ilumina por remedio de la fe y de las demás luces que nos comunica. Por ejemplo. Los que tienen el cargo de instruir a los demás – como los predicadores y los directores – deben estar llenos de este don. esto es verdadero en el sentir de Dios. El don de inteligencia es una luz que el Espíritu Santo concede para penetrar las verdades oscuras que la fe propone. Todos los demás libros espirituales son en parte obra da la gracia y en parte obra de la naturaleza. que esta penetración debe hacer concebir una idea verdadera y una justa estimación del fin último y de todo lo que con él se relaciona. El Don de Inteligencia. pero El los modera de tal forma que podemos entenderlos si nuestro corazón está bien purificado. Es un gran abuso leer tantos libros espirituales y casi nada la Sagrada Escritura. Inteligencia es el conocimiento íntimo de un objeto : «intelligere ese intus legere».2. La fe considera tres clases de. Y sin embargo. que es el único que no tiene en sus obras ningún error de los condenados por la Página 9 de 31 . por eso se extraña uno de que algunos no quieran creer los artículos de nuestra fe o que puedan dudar de ellos. Ha resplandecido en los santos Padres y en los Doctores y es particularmente necesario para comprender el sentido de la Sagrada Escritura. pero el medio de recibir al Espíritu Santo y de ser conducidos por el. aunque la oscuridad de la fe permanece siempre. segundo. Dios y sus misterios. nuestras acciones para dirigirlas al servicio de Dios.

Así San Bernardo. S. es la grosería respecto de las cosas espirituales. quitando todo le que la puede manchar: las pasiones. Il. más viva y más perfecta (2). es la fe. La fe precede a los dones y es su fundamento. cuando quería rezar. después de su adulterio y después de que hizo morir a Urias estuvo nueve meses sin reconocer su pecado. y quizá no hubiera abierto los ojos si Dios no le llega a enviar al profeta Natán para ponerle delante su situación lamentable.El vicio opuesto al don de inteligencia. pero los dones a su vez perfeccionan la fe. Esto es lo que sucede a las almas que están muy purificadas.Iglesia. . (2) Haec est novissimc hora. Beati mundo carde. y nosotros lo aumentamos todavía más con nuestros pecados y con nuestras pasiones y afectos desordenados.. V. y San Basilio. Después vienen los dones del Espíritu Santo y la hacen más penetrante. dejaba los pensamientos de las demás ocupaciones y los recogía una vez terminada la oración. los afectos viciosos de la voluntad. Dice Santo Tomás que esta pureza se extiende a todas las potencias del alma. y aunque se la haya leído cien veces. Mat. aprovechando la pureza de corazón. los errores y las falsas máximas del entendimiento. se la sigue leyendo y se profundiza cada vez más sus misterios. Página 10 de 31 . 18. El fruto del Espíritu Santo que se relaciona con este don y con todos los demás que ilumina el entendimiento. Había recibido de El hermosos conocimientos y altos sentimientos. San Agustín. Dice San Agustín que es indispensable creer primero y afianzarse bien en este piadoso afecto tan necesario a la fe. no leyeron más que la Sagrada Escritura durante once o doce años. Este vicio es natural. I Joon. (1) Sit primum pietas credentu. que no le viene ningún pensamiento más que en el tiempo y lugar conveniente y con la duración necesaria. Deberíamos leerla antes que a los Santos Padres. Sin embargo. A este. ya que con pureza de corazón se entra poco a poco en los diversos sentidos que tiene. Por su pureza han logrado este perfecto dominio sobre ellas mismas. Se nota esto mucho más en las personas que están en pecado mortal. David tenía un corazón excelente para amar a Dios. Incluso regula de tal manera la imaginación. los movimientos desordenados del apetito concupiscible. lligentis.. cuya doctrina es tan sólida. don corresponde la sexta bienaventuranza: «Bienaventurados los limpios de corazón» (1). ~rit postes fructua ice.

nos parecerá una cosa. si es fiel en usar bien este poco. sino que es necesario juzgar si es buena también en las circunstancias presentes. que prescribe la consideración y la elección de medios para llegar a un fin (2). El Don de Consejo. Tercero. que no hubiesen sucedido si hubiéramos elegido otra cosa que. como los ojos de un príncipe que no se preocupan ni de su alimento. puesto que no basta saber si una cosa es buena por si misma.3. el don de consejo lo aplica en particular. AI que le comunique poco. porque es el medio de acertar siempre. hasta que tenga tanto como le hace falta para cumplir los designios de Dios y Llevar a cabo los deberes de su empleo y de su vocación. siendo el Espíritu Santo La regia infalible tanto de nuestras acciones como de nuestros conocimientos. Por lo tanto.. Es una luz por la cual el Espíritu Santo muestra lo que se debe hacer en el lugar y en las circunstancias presentes. es fácil comprender su necesidad. sin inquietudes ni cuidados. Pero. el don de consejo atiende a la dirección de las acciones particulares. Lo que la sabiduría. según La fidelidad con que se corresponda. Segundo. puede estar seguro que recibirá más. de su ejecución se seguirán grandes inconvenientes. no obstante. Primero. queriendo deliberar sobre lo que debemos hacer. pues. Así. peligros o faltas. y si es mejor que otra y más propia para el fin que se pretende. Este don lo comunica el Espíritu Santo más o menos. y puede ser que efectivamente lo sea por si misma. la fe y la ciencia enseñan en general. hubiese sido mejor porque no hubieran resultado Las malas consecuencias de La otra que nos parecía mejor. Y todo esto se conoce por el don de consejo. ni de nada de lo que con su bienestar se relacione. Sucederá alguna vez que. dejándolo todo al cuidado de su padre. La conducta más segura es la que se recibe del Espíritu Santo por el don de consejo. incluso a la luz sobrenatural. ni de su modo de vivir. Pues Página 11 de 31 . y no debíamos de seguir ninguna otra. Consejo es un acto de la prudencia. porque al seguiría podemos estar seguros de andar por los caminos de Dios y de su divina Providencia. porque esta dependencia del Espíritu Santo hace que vivamos con una gran paz. .. mejor y más perfecta. hasta que esté lleno en La proporción de su capacidad es decir. aunque menos perfecta.

Una persona que se dedicase. La pureza de corazón es un medio excelente para obtener el don de consejo. a la perfección de su estado y al cumplimiento de los designios de Dios en toda La amplitud de su vocación. bien sean de fe o de otro don cualquiera que no baja tanto a los casos particulares. que hemos sido llamados a una Orden apostólica. Además. adquiriría gran prudencia sobrenatural y destreza divina para manejar toda clase de asuntos. le pediremos luz para hacerla bien. No seguiremos sino Las invenciones de nuestro espíritu que. perdón de las faltas que hayamos cometido. reconociendo humildemente nuestra ignorancia y debilidad y diciéndole que seguiremos su dirección con entera docilidad de espíritu y de corazón. Todas las mañanas debemos pedir al Espíritu Santo su ayuda para todas las acciones del día. necesitamos de un extraordinario don de consejo: si nos falta este don del Espíritu Santo. en la que la acción y la contemplación deben ir unidas. a un grado más elevado tanto en la vida activa como en la contemplativa. que una persona está Llena del espíritu de Dios cuando realiza suficientemente todas Las funciones de su estado. tendría abundancia de. y puede por consiguiente guiarnos con certeza en todas las circunstancia por medio de su consejo. al principio de cada acción. No obraremos más que por principios de una destreza natural o por una prudencia adquirida. no haremos nada que no vaya lleno de defectos y toda nuestra conducta será puramente humana. son contrarias al espíritu de Dios. adquirieron San Ignacio y San Francisco Javier un extraordinario don de prudencia. y encontraría mil santas maneras de ejecutar las empresas dirigidas a la mayor gloria de Dios. Los directores de almas y los superiores especialmente deben sacar de la oración Página 12 de 31 . Pues no puede llamarse vanidad el que cada uno aspire. La prudencia humana. mejor que por todas las luces que podamos tener. que los hace admirar tanto. y porque nuestra vida activa es casi continua. a pesar de todos sus conocimientos y destrezas. tiene en esto muchos fallos y consigue poco resultado. sin presunción. comúnmente. al igual que los demás dones precedentes. que es el único que sabe en que situaciones especiales nos podemos encontrar. De esta manera estaremos durante todo el día pendientes de Dios. Nosotros. Por la pureza de corazón y una fiel dependencia de la dirección del Espíritu Santo. constantemente a purificar su corazón y que tuviese un solido y buen juicio.se juzga con razón. luces y de conocimientos infusos para la dirección de las almas. y al final. podemos aspirar. Para esto.

sino también caridad para prevenir con oportunos avisos las faltas que podrían cometer: hasta conviene muchas veces que se contenten con una secreta y Página 13 de 31 . El gobierno de los superiores. porque no nos dedicamos con toda el alma a conseguir la perfección. Los superiores no solamente deben tener celo para castigar las faltas de los inferiores. la ciencia y la prudencia humana. y poseyendo ciencia y talentos naturales suficientes. que esta infinitamente por encima de todos los razonamientos humanos y miras políticas. son las que teniendo la conciencia pura y el alma exenta de pasión y desprendida de todo interés. sobre todo en las ocasiones relacionadas con la practica de la obediencia. con las mismas dificultades que un inferior que es a la vez superior de algunos. no se encuentra. de confianza en sus luces y del apego a su manera de pensar. ya que un inferior que no tiene nadie a quien mandar. religioso o civil. o mejor dicho. o cualquier otro cuerpo eclesiástico. Los directores subalternos tienen mucha necesidad del don de consejo. Los talentos naturales. al lado de las luces sobrenaturales que comunica el Espíritu Santo y cuyos dones están muy por encima de la razón. sirven muy poco en materia de dirección espiritual. los que se dejan guiar por los dones del Espíritu Santo no pueden equivocarse. esta en peligro de obedecer demasiado a favor o en contra de su cargo o a caer en el otro extremo de no obedecer bastante. sean en un grado superior. Las personas mas indicadas para guiar a los demás y aconsejar en lo que atañe a las cosas de Dios. por el otro. que son los únicos principios de su manera de proceder: no ven absolutamente nada de la dirección del Espíritu Santo. Es un error creer que los mas sabios son los que dan mejores resultados y los mas aptos para desempeñar los cargos y para conducir las almas. pero tenemos la desgracia de no conocer bastante en la práctica estos sublimes dones que son los principios por los que se regían los santos.las luces para desempeñar las funciones de su cargo. están muy unidas a Dios por la oración y sometidas a todos los movimientos del Espíritu Santo. precisamente por ser sobrenatural. lleva consigo el que los fallos que en su desempeño se cometen hayan de ser forzosamente grandes y de penosas consecuencias. no lo harían siempre según el gusto de los que solamente se guían por la prudencia humana. Estos los critican con frecuencia porque su vista no se extiende mas allá de los limites de la razón y del sentido común. y a cumplir los deberes de su cargo. Los que gobiernan con la luz del Espíritu Santo el Estado. En esos conflictos. aunque no. estando obligado a obedecer por un lado. Los sabios deben guardarse bien de un cierto espíritu de suficiencia. el gobierno de Dios por medio de los superiores. en el ejercicio de esta virtud.

son pecados cuando provienen de falta de diligencia para disponerse a recibir las inspiraciones del Espíritu Santo. El apresuramiento es muy Página 14 de 31 . lo mismo que los otros que se oponen a los dones precedentes. según el movimiento del Espíritu Santo: cuando concurren estas tres circunstancias. En diversos lugares de la Sagrada Escritura pueden señalarse rasgos admirables del don de consejo: El silencio de Nuestro Señor delante de Herodes. o cuando se deja uno llevar y obscurecer por la impetuosidad de una pasión. obligando así. Debe exigirse solamente el exacto cumplimiento de las reglas y ordenes ya establecidas. gobierno. si teniendo varias luces del Espíritu Santo sobre una misma cosa. el juicio de Salomón. cuando no se toma el tiempo necesario para pedirle consejo antes de obrar. siguiendo únicamente el ímpetu de la actividad natural y sin tomarse el debido tiempo para consultar al Espíritu Santo. las respuestas que dio para salvar a la mujer adultera y para confundir a los que le preguntaban si se debería pagar tributo al Cesar. se puede de ordinario obrar con seguridad v no hay peligro de sobrepasarse. Una regla importante para el buen. la empresa de Judit para librar al pueblo de Dios del ejercito de Holofernes. es evitar la multiplicación de ordenes inútiles. y no para perjudicarlos y mortificarlos. Los buenos superiores se alegran de tener en sus manos el poder de la autoridad para hacer el bien a sus súbditos y para aliviarlos. El vicio opuesto al don de consejo.paternal reprimenda. que mas bien convendría aligerar. Este defecto. por un motivo de complacencias. por el ejemplo de los demás o por algún habito o costumbre. a saber: la necedad. y que por otra parte se esta dispuesto a seguir otra conducta si el Espíritu Santo la inspirase. Los pecados de los santos son: no seguir ciertas luces del Espíritu Santo y omitir algunos puntos de perfección. la grosería y la ignorancia. y cuando al obrar se precipita uno tanto que no se esta en condiciones de recibir su asistencia. siguen la mis fácil por dejadez de espíritu o por irreflexión. que no procede uno movido por ninguna inclinación ni afecto natural. como por ejemplo. y esta uno igualmente inclinado a resolverse en pro o en contra. es la precipitación a obrar con demasiada prontitud y sin haber considerado bien antes todas las cosas. por la dulzura. que no sirven mas que para sobrecargar a los inferiores y hacer pesado el yugo de la religión. la conducta de Daniel para justificar a Susana de la calumnia de los dos ancianos y la de San Pablo cuando convoco a los fariseos y saduceos y apelo del tribunal de Festo al de Cesar. a corregirse al que ha faltado y evitando otras faltas que la aspereza de la penitencia podría hacerle cometer. Cuando se ve que no hay ningún mal en hacer o en decir alguna cosa.

pone alboroto.contrario al don de consejo. alimenta el amor propio y hace.. Y la explicaron que da San Agustín. porque llena el espíritu de tinieblas. Sin. En cambio el don de consejo. tanto mas cuanto que nos falta cordura y madurez de espíritu. El santo Obispo de Ginebra combate frecuentemente este defecto en sus escritos. No se señala el fruto del Espíritu Santo que directamente corresponde a este don de consejo. derrama en el corazón una unción y una paz completamente opuestas al apresuramiento y a sus efectos. como este don dirige especialmente las obras de misericordia. debemos ejecutarla con rapidez.rdes. estamos acostumbrados a una conducta pueril y tenemos demasiada buena opinión de nosotros mismos. puede decirse que los frutos de bondad y benignidad le pertenecen en cierto modo. Es también un defecto opuesto al don de consejo la lentitud. La bienaventuranza correspondiente. las circunstancias cambian y las ocasiones se pierden. quia ipsorum miserebitur Dous). a este don es la quinta: (Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzaran misericordia) (1). Página 15 de 31 . Debemos evitarlo a toda costa. iluminando el espíritu. pero una vez tomada la resolución según la luz del Espíritu Santo. Itaque beati miseirico. Dice: (Est autem justum consilium. que nos apoyemos en nosotros mismos. no tiene otro fruto. embargo. propiamente hablando.. Porque confiando demasiado en uno mismo. Estamos muy sujetos a este vicio. adjuvet infirmiorem in qua eat ipse potentior. que la operación que dirige y a la que tiende. porque si se deja. En las determinaciones es indispensable obrar con sensatez. es que Dios no deja de ayudar con su gracia a los que con desprendimiento asisten a los demás en sus necesidades. no se presta la debida atención a las luces y a los consejos de la razón y de la gracia. porque es un conocimiento practico que. La temeridad es también muy contraria a este don. ut qui se a potentiori adjuvari vult. amargura e impaciencia en el corazón.

Este don es muy necesario en determinadas ocasiones: cuando se es combatido por grandes tentaciones. sea a manos de los infieles. permaneciendo fieles a Jesucristo hubiesen tenido la ocasión de morir por Él? Hay tres clases de buena muerte: primera. segunda.4. hiciera varias limosnas en diversos tiempos. dar la vida por su rebaño. Tenemos mucha necesidad de este don por la dificultad de ciertos empleos en que la obediencia puede colocarnos. No bastan en estas ocasiones las gracias comunes. Página 16 de 31 . Hay que convencerse de que por un solo acto de generosidad cristiana. en el alma y en el cuerpo para hacer y sufrir cosas extraordinarias. Lo mismo que si una persona. morir en misiones extranjeras. consejo y de fortaleza. el honor o la vida. porque no fiándose de ella misma y convencida de su debilidad y de su nada. morir al servicio de los apestados. al entrar en religión. Y todo ello constantemente y de una manera heroica. El Don De Fortaleza La fortaleza es la virtud que nos asegura contra el temor de las dificultades. tercera. pues es una disposición habitual que el Espíritu Santo pone. para acometer las obras más difíciles. No puede calcularse la cantidad de gracias que atrae sobre los demás la virtud de los que así se exponen. como pueden hacerlo los Obispos. para resistir a las cuales es preciso estar dispuesto a perder las bienes. de los peligros y de los trabajos que se presentan en la ejecución. o por el exceso de trabajo o por cualquier accidente relacionado con el ejercicio de su celo. merece tanto como si. Entonces el Espíritu Santo asiste poderosamente al alma fiel con el don de. ¿Qué seria ahora de Orígenes y Tertuliano si antes de su caída. por eso une el Profeta el don de consejo y el de fortaleza: el uno ilumina el espíritu y el otro fortalece el corazón. merece uno mucho más delante de Dios que por todo el resto de su vida aunque sea muy larga. Todo esto lo hace admirablemente el don de fortaleza. los párrocos y los Superiores. para exponerse a los más espantosos peligros y para soportar los trabajos más rudos y las penas más amargas. diera de un golpe todos sus bienes a los pobres. permaneciendo en el mundo. hacen falta luces y fuerzas extraordinarias. implora su socorro y pone en El toda su confianza. ¿Y qué sabemos nosotros el tiempo que viviremos después y el estado en que estaremos para morir? . de nuestras empresas.

abrasado de celo.El don de fortaleza. debemos ser espléndidos y valientes en el servicio de Dios Sin el don de fortaleza. las tempestades. Este espíritu es el que hace que los santos no teman ningún peligro cuando se trata de cumplir los designios de Dios y de procurar su gloria. en lo que se refiere a los cuerpos. causa de Dios». Pero la función principal del don de fortaleza se dirige al espíritu. los enemigos de Dios cuando luchamos por la. Se observa en la vida de los santos. desafiaba San Francisco Javier a los ejércitos infieles. San Juan Crisóstomo no temía más que al pecado. Un día la Emperatriz Eudosia quiso enterarse de qué era lo que el más temía. Santa Catalina de Siena y el P. En una de sus cartas dice que: «el remedio mas seguro en estas ocasiones es confiar en Dios y no temer nada. como se vio principalmente en su viaje al Japón. intentando aprovechar ese temor para someterlo a su deseo. pasar por alto todas las dificultades que se encuentran en la vía del espíritu y que son tan contrarias a nuestras inclinaciones Página 17 de 31 . Por este espíritu de fortaleza. pudo nuestro Señor en Getsemaní. exigen la generosa determinación de. y el mayor mal que nos puede suceder es temer a. donde el demonio era adorado. Animado por este espíritu. que algunos. La mortificación y la oración.. hace capaces a los que Dios se lo comunica de una energía milagrosa: como David. González Silveira pudieron hacer con este don mortificaciones asombrosas y que estaban muy por encima de las fuerzas naturales. que ya llega el que me ha de entregar» (1). como Santo Domingo. Para adelantar en la perfección y ser capaces de hacer grandes cosas. Pero se encontró con que el santo Obispo no temía ni la cárcel ni el destierro ni la muerte: sólo temía ofender a Dios. diciéndole que le haría sentir los efectos de su venganza mas el santo se burlaba de todas sus amenazas y confiaba enteramente en Dios. los naufragios y la muerte. sobreponerse al temor de su pasión y de su muerte y. decir a los Apóstoles al salir de la oración: «Levantaos y vamos de aquí. que son sus principales ejercicios. Sansón y otros del Antiguo Testamento. y se le presentaba algunas veces para asustarle. que hizo en el pequeño y mal barco de un pirata idólatra. desterrando todos los temores humanos y poniendo en la voluntad y en el instinto una divina firmeza que hace al alma intrépida. no pueden hacer muchos ni notables progresos en la vida espiritual.

y del otro la consideración de otra persona y el temor de desagradarla. aunque pronuncien discursos sencillos y poco pulidos. De este modo ha hecho caer u varios grandes personajes y ha derrumbado. o hacer algún acto de mortificación. San Francisco Javier. En la acción. San Atanasio.» (1) Los mártires están en primera fila entre los héroes del Cristianismo. que son las que nos detienen en nuestras empresas y hacen que huyamos a la vista de las humillaciones y de la amargura. que habiendo presidido como delegado papal el Concilio de Nicea y luchado contra los Arrianos durante mucho tiempo y con tanto celo por la fe. ganando tantas victorias a estos herejes. Nada es tan perjudicial para la vida del espíritu como el temor que excita el demonio por me. había hecho ya la mitad del camino. poseen esta gracia. El vicio opuesto al don de fortaleza es la timidez o temor humano. aunque sepan que después tendrán pena de no haberla cumplido. el sufrimiento es mucho más heroico y difícil que la acción. llamado «gratia sermonis». nos quedamos con Página 18 de 31 . Pesadas estas dos consideraciones. y una cierta cobardía natural que nace de nuestro amor propio y de la afición a las comodidades. Decía Santa Teresa que «el alma que practicaba la oración con firme resolución de no dejarla nunca. pero se equivocan: éste es otro don particular. Así lo hacían los apóstoles. gracia de la palabra. si se encuentran con este o con el otro. Algunas veces los obreros evangélicos que. algunas columnas de la Iglesia: como al famoso Osio. enemigos del Hijo de Dios. dada por el bien del prójimo y no por la utilidad de los que la reciben. San Ignacio. porque la fuerza se demuestra más en el sufrimiento. No es posible decir todo el mal que hace el respeto humano. Aquí tenemos de. la naturaleza encuentra alivio y es como la dueña. Obispo de Córdoba.naturales. pero sin embargo. no tienen valor para llevar a la práctica su buena resolución. Se les pone la palma en la mano como señal de su fortaleza y de su victoria. San Vicente Ferrer. Por lo tanto. A los santos mártires debe la Iglesia su propagación por toda la tierra y la reducción del Imperio Romano a la fe. Algunos atribuyen a este don la fuerza que algunas veces da Dios a la palabra de los santos para convencer los entendimientos y mover los corazones. un lado nuestra regla y los intereses de Dios. gracia gratuita.dio de mil respetos humanos. guardar la regla del silencio u otra cualquiera. si podemos emplear este término. A algunos le gustaría hablar de cosas espirituales. en el sufrimiento todo es contrario a la naturaleza. fue al fin vencido por el temor y firmó la condena de. no dejan de hacer maravillosa impresión en las almas. que en la acción. que es preciso resistir generosamente.

La longanimidad y la paciencia son los frutos de este don. y la segunda. Porque una persona animada por la fuerza del Espíritu Santo. siguiésemos las luces del don de consejo y tuviésemos todo el valor que nos da el don de fortaleza. Pertenece al don de fortaleza la cuarta bienaventuranza: «Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia. para no cansarse ni aburrirse en el sufrimiento del mal. y después caemos insensiblemente en grandes miserias. Tememos que un empleo que la obediencia nos quiere dar.» (1). así la prudencia humana y la timidez se hacen Compañía y mutuamente se ayudan insinuando razones para justificarse. pero tenemos demasiados miramientos humano. como San Juan Crisóstomo. y este temor hace que lo rehusemos. Los que se dejan guiar por la prudencia humana son excesivamente tímidos. no nos resulte bien. y hace que por miedo a cometer faltas. y todo nos da miedo. Este defecto es muy frecuente en los Superiores. como San Ignacio. quitándonos la oportunidad de hacer todo el bien que podríamos si. desea insaciablemente hacer y sufrir grandes cosas. fortaleza y lo dirige ayudándonos a emprender grandes cosas. Son muy pocas las personas que hagan por Dios y por el prójimo todo lo que pueden. y desear las afrentas y las persecuciones. Página 19 de 31 . afrontar los peligros. como San Francisco Javier. Es imposible calcular de cuántas omisiones es culpable este apocamiento. no hagan más que la mitad del bien que deberían hacer. Dios nos abandona y retira sus gracias. Puede haber nada que mejor señale nuestra poca virtud y el gran imperio que el respeto humano ejerce sobre nosotros? Por esto. no temer más que el pecado. Somos cobardes para las penitencias corporales y esta cobardía hace. que las evitemos demasiado. Mil temores nos detienen en todo momento y nos impiden avanzar en los caminos de Dios.la ultima. Hay que imitar a los santos. sin que puedan vencer esas vanas aprensiones ni el celo ni la obediencia. nos limitamos a un pequeño y cómodo empleo. Por aprensión de gastar nuestra salud. para no aburrirse ni cansarse en la espera y en la práctica del bien. ¡Qué infidelidad y qué dejadez! Y esto es lo que hacemos todos los días. La primera. Así como el don de consejo acompaña al de.

La ciencia se define como un conocimiento cierto adquirido por el razonamiento.5. El discernimiento de espíritus pertenece al uno y al otro: pero la sabiduría lo tiene por la vía del gusto y de la experiencia . o cuando quiere uno determinarse a obrar. El don de ciencia nos hace ver pronta y ciertamente todo lo que mira a nuestra conducta y a la de las criaturas. su fines y sus intenciones. y al de sabiduría a poseerlas. sus méritos y deméritos. elevándose del conocimiento de las causas segundas a la causa primera y universal.que es una manera de conocer más elevada. sus cualidades. pero en Dios está sin razonamiento y por una simple visión de los objetos. Ambas a dos hacen conocer a Dios y a las criaturas.que es una participación de la ciencia de Dios-. La sabiduría y la ciencia tienen algo de común. el término medio que es imprescindible guardar entre los dos extremos en los que se puede caer en el ejercicio de las virtudes. El Don de Ciencia. lo que debemos creer o no creer. Página 20 de 31 . es un acto del don de sabiduría. y la ciencia por puro conocimiento. sus efectos y sus consecuencias. nuestros actos interiores y los movimientos secretos de nuestro corazón. sus motivos. El don de ciencia . su bondad. ya que en lo que concierne a casos particulares: ocasiones en que uno se encuentra. cuánto tiempo hay que dar a cada cosa en particular. sus principios. pertenece al don de consejo prescribir lo que debe hacerse. el estado de nuestra alma. El don de ciencia ayuda al de inteligencia a descubrir las verdades oscuras. Mas todo esto en general. su malicia. hacer o no hacer. juzgando a los seres creados por el conocimiento del primer Ser. es un acto del don de ciencia. es una luz del Espíritu Santo que ilumina el alma para hacerla conocer las cosas humanas y dar sobre ellas un juicio exacto. en relación a Dios y en cuanto son ellas objeto de la fe. Y cuando se conocen las causas humanas por el gusto que se tiene de Dios. el orden que hay que guardar en el estudio que se debe hacer. Pero cuando se conoce a Dios por las criaturas.

sabrán decirle lo necesario para curar sus escrúpulos. cuánto se las debe consolar o mortificar. frágiles y poco duraderas son. Si les plantean dificultades de conciencia. Ven maravillas en la práctica de la virtud. no os contestarán ni una palabra porque las conocen sin ninguna razón y sólo por una luz superior a toda razón. ha hecho el Espíritu Santo». animaba y hablaba por su boca. Un predicador conoce por este don. un director de almas se da cuenta del estado de las que tiene bajo su dirección: sus necesidades espirituales. Un día. incapaces de hacernos felices. Si tienen que hacer una exhortación a religiosos o a religiosas. Ven rápidamente las acciones que son inspiradas por Dios y conformes con sus deseos. que tenia que predicar delante de un príncipe. nocivas y peligrosas para la salvación. pero a pesar de aplicarse extraordinariamente -. y todo el mundo salía conmovido. las resuelven admirablemente. lo que debe decir u su auditorio y lo que puede exigirles. en relación al fin sobrenatural de nuestra creación. los remedios para sus defecto.el concepto que debemos tener de las criaturas y su uso debido de la vida interior y sobrenatural. Era fácil echar de ver que el Espíritu Santo le. Página 21 de 31 . el camino más corto y seguro para conducirlas bien. Señalan imperfecciones donde los otros no alcanzan a ver. Le señalaron la diferencia de estos dos sermones y el le dijo: «Es que ayer predicó el Hermano Vicente y hoy lo. no están expuestos a equivocarse en sus sentimientos ni a dejarse sorprender por las ilusiones que llenan el mundo. tendrán para ellos ideas conformes a las necesidades espirituales de estos religiosos y al espíritu de su orden. cuán vanas. Descubren grados de perfección que los demás desconocen. enseguida se dan cuenta si se separan un poco de los caminos de Dios. Los que más participan del don de ciencia. Si les preguntáis la razón de sus respuestas. San Vicente Ferrer predicaba con los éxitos prodigiosos que leemos en su vida. lo que Dios obra en ellas y lo que debe poner de su parte para cooperar con Dios y llenar sus designios. los obstáculos que ponen a su perfección. la manera de tratar y conversar con el prójimo. Se abandonaba completamente al Espíritu Santo. tanto para preparar sus sermones como para pronunciarlos. ni el príncipe ni el resto de sus oyentes quedaron tan satisfechos de este sermón estudiado como del que predico al día siguiente y que lo hizo como de ordinario según el espíritu de Dios. Si un alma escrupulosa se dirige a ellos. Por este don. creyó que debía prepararse con más estudio y diligencia humana. son los más iluminados en todos estos conocimientos. Un superior conoce cómo debe gobernar a sus inferiores.

sino. Dichosos los que Dios ha favorecido con. A fin de que el trato con los hombres. que ésta sea la que anime. A esta luz. Su habilidad para engañar aun a los más adelantados. la unión con Dios. este extraordinario don. en lo que se refiere a nuestra solicitud de ganarlos para Dios. de. que nos. que en medio de los trabajos de la vida activa. La ciencia del Espíritu Santo enseña a guardarse de estas seducciones. Sentiréis sus efectos y veréis algunas veces que con un solo pensamiento os hará decir cosas grandiosas para el bien de vuestros oyentes. no estimaba San Pablo las cosas de la tierra más que como estiércol. él permanece en su mala costumbre. que nuestros cargos.Todo predicador debe hacerse extremadamente sumiso al espíritu de Dios. estriba en que al escoger los medios de perfección. y Página 22 de 31 . por la contemplación. La causa de su tormento será algún pecado secreto que no trata de corregir. y aunque Dios lo apremia y le ofrece su gracia. La principal Preparación para el pulpito es la oración y la pureza de corazón. gocemos del reposo interior de la contemplación. y nos le hagan alcanzar en Si mismo. dirija y ordene a la otra. Por la luz de este don se conoce lo que las criaturas tienen de ellas mismas y lo que tienen de Dios. no pueda sernos perjudicial. Cada cual quiere gozar de ella y pocas personas reconocen su error antes de la muerte. A los menos perfectos y a los tibios. como a Jacob. del placer y el falso brillo de los vanos honores. les hace tomar los unos por los otros. y su tentación y tormento sigue durando. El demonio también nos engaña con frecuencia. apresurándose para gozar de esta satisfacción que prometen. Basta poner de vuestra parte lo Que es vuestro deber y lo demás dejárselo a Dios -. que sin cesar nos equivocamos. pero no hay que apurarse por eso. Esto se llega a conocer con el don de ciencia. lo que halaga a los sentidos. Un religioso puede padecer escrúpulos o tentaciones contra su vocación. porque no aprecian más que. El vendrá al fin y no dejará de derramar en vosotros su luz. Casi todo el mundo se deja encantar por sus apariencias engañosas. Generalmente los hombres no juzgan así. la mayor parte de los santos estuvieron engañados. sirvan para unirnos más estrecha y amorosamente con El. Estamos tan llenos de ilusiones y tan poco en guardia contra los encantos de las criaturas. incluso. no nos impidan. los engaña presentándoles grandes dificultades y mostrándoles los atractivos. quien dice el sabio que: «Dios le dio la ciencia de los santos» (l). es preciso advertir que nuestra vida debe estar de tal manera mezclada de acción y de contemplación. Dios algunas veces se hace esperar un poco para probarnos.

imaginando que ya no creará nuevas criaturas. aún se dedicará menos a la acción. Hasta los más viciosos saben y creen esto. del Espíritu Santo. pone los cimientos. en la eternidad. antes de construir el edificio. es una gran desgracia caer en las manos de un director que se rija únicamente por la prudencia humana y que tenga más política que fervor. al exterior. que esté muy iluminado por el don de ciencia. Dios. Dios le comunica. y estos cimientos son el conocimiento de nosotros mismos y de nuestras miserias para evitar que nos enorgullezcamos con sus dones. por decirlo así. Cuando un alma se ha aplicado constantemente y durante algún tiempo a este trabajo. casi enteramente llenos de ellos. El maestro. Eso indica que no está lejos de la contemplación y tiene como cierta seguridad de los dones que Dios le va a conceder si corresponde fielmente a sus designios. Un medio excelente para adquirir el don de ciencia. antes del tiempo. y a Dios mismo. el discípulo. empieza a ver claro en su interior. Página 23 de 31 . pues Dios. Propongámonos como modelo a Jesucristo. es dedicarse mucho a la pureza de corazón. quiere hacernos sentir vivamente nuestras miserias. por la acción. dándole poco a poco el conocimiento de ella. no ocupándose más que en conocerse y amarse. como lo estaba San Ignacio. que no dejará de derramar sus luces en el alma. que es el que más falta nos hace después del de su divina Majestad. Pero lo mejor para nosotros hasta que podamos llegar a esto y después de haber cumplido con la obediencia y la caridad. según el estado de su alma y las disposiciones presentes. no basta saber que por nosotros mismos ni somos nada ni podemos nada. que dedicó treinta años de su vida a la contemplación y tres o cuatro solamente a la que llamamos mixta. velar cuidadosamente sobre su interior. de tal manera que estemos. Para adelantar mucho en la perfección son necesarias dos cosas: una de parte del maestro y la otra de parte del discípulo. Este es el primer estudio de la escuela de la perfección. que tenga una vocación plenamente sometida a la gracia y un ánimo valiente. fue puramente contemplativa. cuya vida. Tendremos esta ventaja si poseemos los dones. en verdad. darse cuenta de todos sus desórdenes y señalar las faltas más salientes. a la lectura y demás ejercicios de la vida contemplativa. En el tiempo obra. como lo tenia San Francisco Javier. pero de tal modo que su actividad no es nada al lado de la contemplativa. y después del tiempo. Para un alma sobre la que Dios tiene grandes designios. será recogernos y dedicamos a la oración. para que tengamos de nosotros mismos un conocimiento sensible y experimental. haciéndolo sin dificultad por medio de las repentinas luces que. Este cuidado atraerá las bendiciones de Dios.en el prójimo.

como el primer día. Pertenece a este don la tercera bienaventuranza: «Bienaventurados los que lloran» (1). A pesar de todo. quisiéramos tener en las manos nuestro. no ocultándoles ningún movimiento de nuestro corazón. porque se creen muy espirituales y a vosotros os juzgan poco iluminados en las vías místicas. Inútilmente se leen tantos libros para adquirir la ciencia de la vida interior cuando es de lo alto de donde viene la unción y la luz que enseña. se enfadan si les dices lo que pensáis sobre su caso. Y en este libro muchas almas sencillas y sin estudio obtienen conocimientos que están escondidos a la sabiduría mundana. a ser posible. nuestro Señor da a los hombre ejemplos de virtud antes que hacer lecciones y dar preceptos: «Coepit lesus facere ete docere». si queréis que hagan algún progreso. En este libro estudió San Antonio para adquirir la ciencia de los santos y sobrepasar la orgullosa doctrina de los filósofos. de tal suerte que. Han sido explicadas anteriormente. descubriéndonos que de las criaturas no debemos esperar más que miserias y llantos. para poder guiarnos a nosotros mismos y conducir a los demás. interior para mostrárselo. se aprende incomparablemente más que en todos los libros espirituales y que en todas las especulaciones del mundo.Alguna vez veréis personas que hacen --dicen ellas oración de contemplación o que toman las perfecciones divinas como tema de sus meditaciones. Un alma pura se instruirá más en un mes por la infusión de la gracia que otras en muchos años por medio del estudio. a la guarda del corazón. Comúnmente pasamos la vida en las tres clases de ignorancia a las que San Lorenzo Justiniano dice que están sujetas las personas que hacen profesión de vida espiritual. mas iluminado que los ancianos porque me. es indispensable hacerlas volver a los principios de la vida espiritual. Durante toda la vida debemos descubrir nuestra conciencia al Superior y al Padre Espiritual con gran candor y sencillez. El vicio opuesto al don de ciencia es la ignorancia o falta de conocimientos que podemos y debemos tener para conocer nuestro comportamiento y el de los demás. Por el mérito de esta humildad. Para convencernos de esta verdad. he aplicadlo a guardar vuestros mandamientos» (1). En el ejercicio de las virtudes. y que sin embargo. Página 24 de 31 . obtendremos de Dios el don de discernimiento de espíritus. Porque la ciencia que nos da el Espíritu Santo nos enseña a conocer nuestros defectos y la vanidad de las cosas de la tierra. están llenas de errores y de imperfecciones groseras porque han subido demasiado alto sin haber purificado antes su corazón. David dijo a Dios: «Yo he sido.

Página 25 de 31 .El fruto del Espíritu Santo que le corresponde a la fe. los perfecciona este don. porque los conocimientos que tenemos de las acciones humanas y de las criaturas por la luz de la fe.

según el humor Página 26 de 31 . Este es el principio del dulce atractivo que la lleva hacia Dios y de la diligencia que ponen en su servicio. espíritu de hermano para con los iguales. espíritu de padre para con los inferiores. Dice San Agustin que el don de piedad da a los que lo poseen un respeto amoroso hacia la Sagrada Escritura. La piedad es la amorosa aptitud del corazón que nos lleva a honrar y servir a nuestros padres y allegados. Es también lo que les hace afligirse con los afligidos. que son naturalmente fervientes y activas. La religión y la piedad nos conducen ambas al servicio. de Dios: la religión lo considera como Criador y la piedad como Padre. y una tierna inclinación para socorrerlos. De esta fuente es de donde brotan las lágrimas de los santos y de las personas piadosas. los bienaventurados que lo poseen en la gloria. Nos da espíritu de hijo para con los superiores. en lo cual esta es mis excelente que aque11a. soportar sin aspereza las debilidades de los enfermos y las faltas de los imperfectos. ya que es imprescindible ejercitar la virtud y observar las reglas. La piedad tiene una gran extensión en el ejercicio de la justicia cristiana: se prolonga no solamente hacia Dios. sino que es estar grave y comedido con los que lo están. hacerse todo para todos. Es preciso señalar que hacerse todo para todos --como hacia el Apóstol-. entiendan o no su sentido. llorar con los que lloran. El Don de Piedad. sin salirse nunca de los limites de la virtud: es tomar la presteza al modo como lo hacen las personas perfectas. quebrantar el silencio con los que lo quebrantan. Este don se encuentra en la parte superior del alma y en la inferior: a la superior le comunica una unción y una suavidad espiritual que dimanan de los dones de sabiduría.6. es practicar la virtud con miramiento y condescendencia. entrañas de compasi6n para con los que tienen necesidades y penas. fervorosos con los espíritus fervorosos y alegre con los alegres. las almas que sufren en el purgatorio y los hombres que viven en la tierra. en la inferior excita movimientos de dulzura y devoción sensible. como la Sagrada Escritura que contiene su palabra. sino a todo lo que se relacione con El. por ejemplo. alegrarse con los que están contentos. de inteligencia. El don de piedad es la disposición habitual que el Espíritu Santo pone en el alma para excitarla a un amor filial hacia Dios. en fin. no es.

Buenaventura. a enfadarnos con ellos por la menor cosa y a conservar 'hacia ellos en nuestro corazón sentimientos de amargura de venganza. Página 27 de 31 . pero que otros defienden. con lo qué con nosotros se relaciona. Esta dureza se encuentra también frecuentemente entre los sabios que no unen la devoción con la ciencia y que para justificarse de este defecto lo llaman solidez de espíritu pero los verdaderamente sabios han sido siempre los mas piadosos. Santo Tomás. a no molestarnos en servir a los demás. El vicio contrario al don de piedad es la dureza de corazón. pero no de un espíritu fuerte. y hasta superiores. esta crítica es injusta. que Son -dicen ellos-. Lainez. a no soportar sus defectos. ellos no sostienen. que no todas esas devociones menudas. Es una desgracia muy grande cuando en la religión se estiman más los talentos naturales adquiridos que la piedad. más sensible será a los intereses de Dios y del prójimo. Algunos condenan ciertas devociones fundadas en opiniones teológicas que. llamando fortaleza de espíritu a a esta dureza de corazón tan contraria al don de piedad. de odio y de antipatía. que dicen que ellos prefieren tener un espíritu capaz para los negocios. Por lo tanto. Deberían pensar que la devoción es un acto de religión o un fruto de la religión y de la caridad. Esta dureza es extrema en los grandes del mundo.y el gusto que tengan aquéllos con quienes tratan y tanto como lo permita la prudencia. cuanta más caridad y amor de Dios tenga un alma. Un alma que no puede llorar sus pecados.propias de mujeres. a que veamos sin pena las ofensas a Dios y sin compasión las miseria del prójimo. tiene o mucha impiedad o mucha impureza. como San Agustin. a que no vibremos más que. Suárez. No tienen razón. Opuestamente. Lessius. en los ricos avariciosos. como ordinariamente sucede a los que tienen el corazón endurecido. ya que la religión sigue inmediatamente a las virtudes teologales en orden de dignidad. o de lo uno y lo otro. preferible a todas las otras virtudes morales. Belarmino. Alguna vez veréis religiosos. San Bernardo y en la Compañía. en las personas voluptuosas y en los que no ablandan su corazón con los ejercicios de piedad y el uso de las cosas espirituales. que nace del desordenado amor a nosotros mismos: este amor nos obliga a ser insensibles con todo lo que no sea nuestros propios intereses. porque en asuntos de devoción. por lo menos con lágrimas del corazón. toda opinión probable es suficiente para servir de fundamento. y por consecuencia.

Una palabra dicha a otro en confianza le puede perjudicar enormemente. que hacen a las ordenes religiosas los primeros que introducen en ellas el amor y la estimación a los talentos y a los empleos brillantes. La bienaventuranza perteneciente al don de piedad es la segunda: «Bienaventurados los mansos». No se puede imaginar el daño. Página 28 de 31 . La razón es porque la mansedumbre quita los impedimentos de los actos de piedad y la ayuda en su ejercicio. jamás.Cuando un Padre. Es un veneno que hace corroer el corazón y del que quizá no se cure. perjudica mucho a esta pobre juventud. respetable por su edad y por sus cargos. Es una leche envenenada que se ofrece a los jóvenes a la salida del noviciado y que tiñe sus almas de un color que no se borra nunca. dice delante de Los Hermanos jóvenes que estima los grandes talentos y los empleos brillantes. Los frutos del Espíritu Santo que corresponden a este don son la bondad y la benignidad. o que prefiere a los que destacan en entendimiento y en ciencia más que a otros que se distinguen por su virtud y piedad.

El Don de Temor de Dios. con frecuentes vueltas sobre nosotros mismos para conocer el estado de nuestro interior y ver lo que allí sucede contra la fidelidad del perfecto servicio de Dios. las imperfecciones insignificantes. que es lo que consigue este don y lo que le hace ser la base y el fundamento de todos los demás. Los que por una secreta desesperanza de una mayor perfección hacen esto con ellos mismos. los menores desórdenes del corazón y sus primeros movimientos. es la huida del mal. Dios merece que se le sirva Página 29 de 31 . El primer paso en el camino de Dios.  Cuando se cae en una falta. no sea necesario tener tanto escrúpulo de evitar luego los pecados pequeños. Es una gran ofuscación pensar. se aleje de todo lo que pueda desagradarle.7. Este don consigue inspirar al alma los siguientes efectos:  Una continua moderación. Debemos tener tal delicadeza de conciencia.  Una cuidadosa vigilancia sobre las inclinaciones desordenadas. El gusto de Dios hace que nuestro temor sea amoroso. tan gran cuidado y exactitud que no nos perdonemos la menor falta y combatamos y cercenemos hasta los menores desarreglos de nuestro corazón. sometiéndose a su voluntad.  Un gran horror de todo lo que pueda ofender a Dios y una firme resolución de evitarlo aun en las cosas más pequeñas . Se empieza a gustar de Dios cuando se le empieza a temer. El don de temor de Dios es la disposición común que el Espíritu Santo pone en el alma para que se porte con respeto delante de la majestad de Dios y para que. puro y libre de todo interés personal. generalmente inspiran a los demás iguales sentimientos y siguen la misma pauta floja con las almas que dirigen: en lo cual se equivocan lamentablemente. y la sabiduría perfecciona recíprocamente este temor. como algunos que después de hacer una confesión general. una humilde confusión . un santo temor y un profundo anonadamiento delante de Dios. Por el temor se llega al sublime don de la sabiduría.

sea sólo por sorpresa y por breves momentos. tanto que. por así decirlo. Es raro conseguir la plena victoria sobre nuestros movimientos desordenados: casi nunca llegamos a dominar uno tan perfectamente que no se nos escape algo o que no nos quede aún un poco. sin soportar ninguna sujeción. si no vigilamos de tal manera todos los movimientos de nuestro corazón y todos nuestros pensamientos. No llegaremos nunca a una perfecta pureza de conciencia. se peca sin escrúpulo y no se tienen en cuenta las faltas pequeñas. es la de vigilar de tal forma nuestro corazón que no se nos infiltre en él ni el menor movimiento irregular sin que lo percibamos y lo corrijamos prontamente. estando nuestra voluntad tan íntimamente unida con Dios que los reprima en el momento mismo en que se da cuenta. Todos los días se nos escapan una infinidad que no conocemos. Éstos son raros. Cuando uno se da cuenta de haber cometido un pecado. pues caminan siempre bajo la luz del Espíritu Santo que los conduce. que no se nos escape apenas nada de que no podamos dar cuenta a Dios y que no tienda a conseguir su gloria . El vicio opuesto al temor de Dios es el espíritu de orgullo. y entonces es perjudicial al alma e impide las comunicaciones y los afectos que el amor divino operaría en ella si no la encontrase en la estrechura y en la frialdad del temor. para evitar que este pecado impida las gracias siguientes. no se nos escapen sino muy poquitas cosas exteriores o actos internos que no tengan la gracia por principio. Una de las mayores gracias que Dios nos hace en esta vida y que nosotros debemos pedir más. un examen particular de todo. ya sea por falta de atención o defecto de una resistencia suficientemente enérgica. lo que sucederá indefectiblemente. debe arrepentirse en seguida y hacer un acto de contrición.con esta perfecta fidelidad. tomando por ejemplo un plazo de ocho días. se está delante de Dios con poco respeto y se cometen Página 30 de 31 . Algunos no necesitan hacer examen particular porque no cometen ni la menor falta sin que sea prontamente apercibida y reprimida. para ello nos ofrece su gracia: a nosotros nos toca cooperar. y hacen. si se deja de hacer penitencia. Y que si se nos cuelan algunos. de independencia y de libertinaje: éste hace que no se quieran seguir sino las propias inclinaciones. El espíritu de temor puede también llegar al exceso.

una palabra dicha sin pensar. a falta de una perpetua conversión de nuestro corazón a Dios. pero estando como estamos elevados a un estado sobrenatural. debemos confesar que todos los días tenemos pérdidas inconcebibles por nuestra negligencia y dejadez. templanza y castidad. La desnudez de espíritu que comprende el despego total del afecto a los honores y a los bienes temporales se sigue necesariamente del perfecto temor de Dios. despreciando todo lo demás. y que la intención y el interior. no permite que nos elevemos ni delante de nosotros mismos buscando nuestra propia excelencia. conseguido por la preciosa sangre del Hijo de Dios. A este don de temor pertenece la primera bienaventuranza: “ bienaventurados los pobres de espíritu”. Esto sería cierto si estuviésemos en un estado puramente natural . se descuidan las ocasiones de practicar la virtud. contribuyen con el don de temor a refrenar la concupiscencia. que siendo eterna en su duración es en cierta manera infinita. y se vive en el relajamiento y en la tibieza.irreverencias en su presencia. y los otros dos. es poca cosa. porque al quitar o moderar las comodidades de la vida y las placeres del cuerpo. se desprecian sus inspiraciones. siendo éste el mismo espíritu que nos lleva a someternos plenamente Dios y a no estimar más que a Dios. no son más que el cuerpo. a las que damos tanta importancia. Los frutos del Espíritu Santo que corresponden a esta don son los de modestia. porque nada ayuda tanto a la modestia como el temeroso respeto a Dios que el espíritu de temor filial inspira. es el alma. ni por encima de los demás buscando las riquezas y las comodidades temporales. considerando que a cada instante de nuestra vida responde toda una eternidad y que la menor de nuestras acciones merece la posesión o la privación de la gloria. Persuadámonos de una vez en las acciones exteriores. una acción hecha sin dirigir la intención. Página 31 de 31 . El primero. Se dice que un pensamiento inútil.