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EL DERECHO A PROBAR O DERECHO A LA PRUEBA COMO ELEMENTO

ESENCIAL DE UN PROCESO JUSTO
1. INTRODUCCIÓN
La importancia de reflexionar en torno a la prueba puede advertirse si se
aprecia que através de los diversos medios de prueba los hechos que
configuran una pretensión o una defensa pueden dejar de ser simples
afirmaciones para pasar a ser hechos sobre los cuales el juzgador adquirió
convicción o certeza. Sin ella, los hechos del caso y los petitorios de las
partes no serían más que simples conjeturas sin solidez ni eficacia alguna (a
no ser aquella que pudiera obtenerse por la velada acción directa), ya que
conforme reza el viejo aforismo: tanto vale no tener un derecho como
tenerlo y no poder probarlo.
Su ausencia impide o dificulta la sana composición y prevención de los
conflictos, así como el levantamiento de las incertidumbres jurídicas, pues, o
el juzgador rechaza la pretensión cuyos hechos no han logrado ser
acreditados, o declara como verdad simples afirmaciones que quizás no
correspondan con la realidad (en el supuesto de que su decisión se base en
simples ficciones o presunciones). En efecto, los medios de prueba son los
que permiten al juzgador tener contacto con la realidad del caso concreto,
por lo tanto, si no llega a conocer con exactitud los hechos que lo
constituyen no podrá aplicar correctamente el derecho, existiendo el peligro
de que emita decisiones injustas.
Por si fuera poco, la prueba tiene fines extraprocesales que confirman su
importancia: dar seguridad jurídica a las relaciones económicas y sociales
(por ejemplo, a través de los documentos que acreditan la celebración de un
contrato o la existencia de una obligación), prevenir o evitar los conflictos ,
servir de certificación de los derechos subjetivos y de los diversos status
jurídicos.
Todos estos datos ponen de manifiesto la importancia de reflexionar en
torno a este instituto para tratar de elaborar un marco conceptual básico
que permita a los juzgadores admitir, actuar y valorar adecuadamente el
material probatorio a fi de alcanzar la verdad jurídica objetiva y evitar
decisiones injustas.
Para ello es útil recordar, cuantas veces sea necesario, que un Estado de
Derecho, o de Justicia, no puede ser tal, si los mecanismos de solución de
conflictos de su sociedad no están impregnados, en su esencia, de un
sustento fundamental o constitucional. Al ser el proceso y el procedimiento
los mecanismo de solución de conflictos por excelencia, sus institutos
básicos, como el de la prueba, tienen necesariamente ese fundamento. Por
tal motivo, toda reflexión que pretenda abarcar de manera completa este
instituto debe tener en cuenta dicho sustento.
Conforme a ello, la prueba no es vista más como un simple medio para
acreditar los hechos del caso, ni como una mera diligencia que atienda tan

orientar. sean objetiva y materialmente justas. recononciéndose además la necesidad de que cuente con poderes inquisitivos para investigr los hechos y decretar la actuación de medios probatorios de oficio (siempre que tales podres sean ejercidos en armonía con el derecho de defensa. políticos o particulares al no estar comprendidos dentro del ámbito de aplicación de este último derecho. Paralelamente. dentro de una estricta comprensión estadounidense (lugar donde el derecho a un debido proceso ha alcanzado su mayor desarrollo) los elementos que integran el derecho a la tutela jurisdiccional efectiva están comprendidos dentro del derecho a un debido proceso. éste es un derecho complejo que está conformado por un conjunto de derechos destinados a asegurar que el inicio. En nuestra opinión.pues. practicados y valorados adecuadamente (de conformidad con los principios y demás bienes jurídicos que delimitan su contenido). el derecho a la prueba se presenta como uno de los elementos esenciales que configura un proceso justo. es vista también desde la perspectiva de juzgador. es visto como un derecho fundamental autónomo o como un derecho integrante de otro derecho fundamental de naturaleza compleja: el derecho a un proceso justo o debido proceso (según un sector de la doctrina y de la jurisprudencia). el derecho a probar – también llamado derecho a la prueba. explorar y gestionar los medios de prueba. . el derecho a probar y los elementos de la tutela jurisdiccional efectiva pertenecen al contenido del debido proceso. No consideramos que el derecho a probar sea integrante del derecho a la tutela jurisdiccional efectiva. al que se le reconoce un papel protagónico para vigilar.sólo a las normas que regulan su admisibilidad o desarrollos procedimentales. EL DERECHO A PROBAR COMO ELEMENTO ESENCIAL DEL DERECHO FUNDAMENTAL A UN PROCESO JUSTO La prueba. Siendo el derecho a la prueba el que garantiza que los medios probatorios ofrecidos serán admitidos. desarrollo y conclusión de un proceso o procedimiento. arbitrales. la ubicación del derecho a probar dentro del contenido del debido proceso hace innecesaria e inútil su ubicación dentro del derecho a la tutela jurisdiccional efectiva. militares. así como las decisiones que en ellos se emitan. La razón es simple.es un derecho de carácter procesal que integra el derecho fundamental a un proceso justo – o simplemente debido proceso. por lo tanto. y el derecho a la tutela jurisdiccional efectiva (según otro sector de la misma). los derechos fundamentales y los valores del ordenamiento jurídico político) 2. pues eso significaría reducir su ámbito de aplicación a los procesos jurisdiccionales. Además. dejando de lado los procedimientos administrativos. o mejor: el derecho a probar. sino que es vista como un derecho básico de los justiciables a producir la prueba relacionada con los hechos que configuran sus pretensión o su defensa.