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POESI{A Y TRADUCCION: CONSTELACIONES TEORICAS Y TRADUCCIONES COMPARADAS Por Delfina Muschietti waguté hay de ese estar en la lengua hacia el cual no cesamos de regresar? Jacques Derrida! CONSTELACIONES TEORICAS L. Hacia una nueva Filologia Este trabajo se inscribe en el proyecto de fundacién de una nueva Escuela de Traduccién Poética. Partimos de la técnica de lectura que Walter Benjamin llamé constelacién: una forma de mosaico de fragmentos-datos formales yuxtapuestos, cuya corre- lacién puede producir en el lector cierto tipo de iluminaciones que disparan la reflexién tedrico-critica®. En este caso se trata de yincular el texto ya canénico del mismo Benjamin “La tarea del traductor”, publicado en el afo 19233, y que colocamos como | (1996). £1 monolingitismo del otro. Buenos Aires, Manantial, 1997. 2. No es ocioso en este sentido el titulo de Jluminaciones dado a la recopilacién de las obras completas de Benjamin. Es comprensible, cambién, como explica Agamben Ja roticencia que este método despertara en el pensamiento marxista de su amigo y companero de la Escuela de Frankfurt Theodor Adorno. Ver Agamben. Giorgio. (1978) Infancia ¢ storia, Torino, Binaudi, 2001, Trad. al espaol dufancia ¢ historia. Buenos Aires, Adriana Hidalgo, 2003. 2 BI breve e ineludible ensayo fue escrito en 1921 y publicado en 1923 como Intro- duccién a un libro de poemes de Baudelaire traducidos al aleman por Benjamin. Por eso la datacién oscila entre esas dos fechas cuando aparece el texto en kas bibliografias. Puede leerse en la recopilacién de sus textos Angelus Novus Edhasa, Barcelona, 1971; y en publicacién mas reciente: Diunaso Lépex. Garcia, Teorkas de la traduccién. Anto- logia de textos, Cuenca, Ediciones de la Universidad de Castilla-La mancha, 1996. punto de partida para nuestro programas con otro texto también fundamental, en este caso para la lectura de Ja poesia, publicado tan sdlo un afio después y firmado por el formalista ruso Turi Tinianov*: el pasaje de contacto es el modo en que ambos con- sideran da forma de decir del texto como eje del andlisis. Si Benj: min plantea la traduccién como una ampliacién de la operacién critica de lectura, ya que toda obra literaria se halla a la espera de ser traducida, al mismo tiempo propone un método basado en la inmanencia y la inmediatez del dato formal®. De este modo el texto de Benjamin hace constelacién con el texto de Tinianoy, y completa por la misma época el aspecto critico que éste dejaba planteado in muce, pero en suspenso. Me refiero a la importancia del proceso de lectura, que serfa repuesto con toda fuerza ted- ica en la década del 40° por Ian Mukarovsky —continuador de ‘Tinianov en [a Escuela de Praga—, y luego por su descendencia, la llamada Estética de la Recepcidn de los afios 70°. El texto de Benjamin deja bien claro dicha importancia porque la obra de arte se produce sin considerar el destinatario —dice~, pero al mis- mo tiempo espera ser traducida: la traduccién, por lo tanto, for- ima pat te de su crftica yse resuelve en Una ampliacion de la obra. La relaci6n Benjamin-Tinianoy, en la lectura de la conste- lacién propuesta con las dos obras de 1923 y 1924, nos ofrece “Tinianoy, lui (1924). El problema de la lengua pottica, Buenos Aires, Siglo XI, 1973. El cftulo en ruso y fecha original figuran en la Bibliogralfa de Victor Erlich (1969), ELformatismo ruso, Barcelona, Seix Barral, 1974. A esta primera constelacién no dudarfa en agregar el libro de César Vallejo, Title, de 1923, con su radical expe- rimentacién poética, *Tal como puede leerse en Sobre algunas temas en Baudelaire, ensayo que fuera am- pliamente ctiticado por Adorno, precisamente por la falta de la categorfa de me- in en la perspectiva de lectura benjaminiana. Una clara presentacién de dicho debate puede leerse en el intercambio epistolar Adorno-Benjamin, analizado por Giorgio Agamben, op.cit, pags. 115-131. © Fin ia que se destaca la obra de Jauss, con el fatnoso concepto dela operacién de lec- tua como el encuentto entre el “horizonte de expectativa” con el que llega el receptor mente le presenta, Bl horizonce de expectativa a la obra y aquello que la obra efectiva puede set comparado con el “prejuicio” 0 “pre-comprensién” pensado por Gadamer en Verdad y método, Salamanca, Sigueme, 1988, Conceptos que pondremos mds ade- lante en constelacién con la eseucha flotante de Freud. Ja posibilidad de plantear la traduccién de poesfa como parte de una nueva filologia. Asi lo proponemos en la introduccién de nuestro sitio de internet www.poesiaytraduccion.com.at. Para ilegar a este punto nos resulta de inapreciable valor la lectura que Giorgio Agamben realiza de la obra de Benjamin en Jnfanzia e storia. En el final del libro, Agamben lanza un desaffo, que to- mamos como propio cuando leemos la constelacién Benjamin- Tinianov: el programa de una nueva filologia, una “disciplina de la interdisciplinariedad” en la que confluyen “poetas, histo- riadores, oradores, gramaticos” y en la que se considerar4n “en un mismo nivel las disciplinas critico-filolégicas y la poesia”? Se trata, nos dice Agamben, de un viejo proyecto que se rastrea desde el Romanticismo en Schelling y que continuaron pensan- do los poetas modernos (Blake, Rilke, Novalis, Yeats). Se wata de situarse en “un lugar en ef cual la fractura que divide, en la cultura occidental, poesia y filosofia, se vuelva una experiencia conciente y problematica’, esto es productiva.* En el programa de la nueva Jilologia, Agamben destaca como sus bases prioritarias dos aspectos que Benjamin sefta- laba como especificos del método filoldgico: la “representa- cidn aténica de la facticidad” y “la devocién mdgica por los pacticulares”.’ Nédtese la conjuncién paraddjica, propia de la obra de Benjamin, de téuminos que provienen de la experiencia sacro-mistica-amorosa (aténita-devocidén-magica) y de térmi- nos que se relacionan con la observacién empirico-cientifica y la reflexién filosdfica (facticidad-particulares). En Calle de direc- cidn tinica habia propuesto “perderse en lo concreto y particular para extraerle directamente su misterio, sin ninguna mediacién teérica”! En la introduccién al Libvo de los pasajes se describe asi ” Agamben, op.cif, pég.148 (la craduceidn es mia, ver nota 2) ® Una investigacién en este mismo sentido he intentado plancear en el primer 4 del artfculo “Leer y traducit: restos y robos melancdlicos”, publicado em Filologia, XXXII 1-2, Buenos Aires, 2000-2001, pags 269-288. ° Son palabras de Benjamin citadas por Agamben en op.cit. pag. 147. © Conclusién de Tiedemann, Rolf, “Introduccién” a Benjamin, Walter (1927-1940). Libro de los Pasajes. Madsid, Akal, 2005. Para el libro de Benjamin se consigue la su practica tedrica: “Semejante entrega a lo particular existente es lo que caracteriza en general a su pensamiento. Ignorando la maquinaria parlante de la filosofia oficial, con sus tablas de mandamientos y prohibiciones transcendentales, se decidid no sin arrogancia por una especie de delicada empiria, como la de Goethe”! Por otro lado, también Tinianov focalizaba el quid de la cuestién en el detalle concreto y factico del ritmo (en sus condiciones mdximas y minimas resueltas en el blanco de la pagina) y sus infinitas variaciones, avances y regresos: esa forma especifica de la poesia requerfa una lectura especilica, capaz de leer en intensidades y estallidos de sentido esa lengua nueva. En esa misma trama que va de Benjamin a Tinianoy, se halla situada la nueva filologia que proponemos: una practica que re- guiere un adiestramiento técnico-cientifico-filolégico con bases en la lingiiistica, la critica y la teorfa (literaria, histérica, cultu- ral, estética) para ia lectura del texto poético y su traduccién; pero que al mismo tiempo, alejada de la tirania del mercado profesional (que pide velocidad y que mide tiempo de trabajo con dinero), se dedique en el Ambito de una investigacién a esa devocién por el dato particular del texto a la que Benjamin hacia alusién, Sdlo el adiestramiento en una infinita devocién por el detalle de la forma puede conducir a nuestro objetivo: formar buenos traductores le poesia, que antes deben incorpo- rar la técnica de la lectura del poema, Ja captacién de su ritmo y sus resonancias seménticas derivadas. El segundo e indivisible aspecto ligado a esta devocién filolégico-formal es el desarrollo simultaneo de una reflexidn filosdfica que se desprende de esta minuciosa practica experimental 0 delicada empiria, que propo- nemos siguiendo a Benjamin, Precisamente porque la poesia, también alejada de la voracidad del mercado editorial, funciona en nuestra época como un laborarorio de experiencias y de for- ente con otra traduccién en el titulo: Calle de mano tiniea, Madrid, edicién re Bditora Nacional, 2002. pig, 13 de Tiedemann, el subrayado es siempre mio. 10 | ' } i i | mas de relacién entre subjetividad y mundo o cultura'’, nos ofte- ce un campo propicio para la especulacién tedrica donde esos conceptos claves de Ja cultura contempordnea (subjetividad y experiencia, cuerpo y género, memoria e identidad individual y cultural) pueden ser pensados en su funcionamiento dindmico. 2. Traduccién de poesia: fantasma y mapa de la repeticién Una filologia absorta en la facticidad y la devocién magica por los particulares y por el detalle, decimos con Benjamin. El poema es una caja de resonancias y desde ella el sentido estalla, yiaja, difiere, afirmamos siguiendo a Tinianov. El poema parte las palabras, se parte, arma y desarma melodias, tonalidades, € insiste en la repeticién como clave del ritmo, el procedimiento dominante —casi hechizo— en la poesfa. Para waducir un poema hay que estar atentos a las intensidades que Hlegan de esa forma singular, insistentes en repetir ciertas zonas o claves en el armado de tonalidades y melodias. Hay que estar atentos como lectores a ese juego de la repeticién sonora o de sentido (gamas de signifi- caciones superpuestas, opucstas o en armonja flotante), desmon- tarla, hacerla hablar! en ese espacio sintético que es el poema. Traducirlo sera, entonces, hallar una nueva forma que, como ” Ya Jo habla visto Benjamin en su lectura de la poesia de Baudelaire (ap.ci#) como cristalizadora de una experiencia nueva que Ja sociedad de su tiempo atin no podia yert esto es, la ciudad cosmpolita donde anonimia y multitud conviven. Los poetas amplian el mundo con nuevas zonas de visibilidad. (para esta formulacién cfr el “Prd- logo” de Silvia Delfino a La minada oblicua, Buenos Aires, La Marca, 1993). Coincide asf también, lo sefialado por Rimbaud en sus famosas cartas del vidente, con li Guattari en (1993) Qué es la filosofia?, la perspectiva teérica de Gilles Delueze- Barcelona, Anagrama, 1994. 3 Como dice Lacan “Pero el anilisis no consiste en encontrar, en un caso, el rasgo diferencial de la teorfa, y en creer que se puede explicar con ello por qué su hija estd muda, pues de lo que se trata es de hacerla hablar (1964, “La excomunién”, Intro- duccidn a Seminario XI:Los cuatro conceptos fundamentales del psicoandlisis, Primera edicién 1973 en Parfs, Barcelona, Paidés, 2005 pag.19). De eso se trata tanto también can fa forma en la poesia como luego con !a repeticién en las elecciones de traduccién: de hacertas hablar.