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Datos biograficos Ge José Maria Mata Don José Marfa Mata nacié en la ciudad de Xalapa, Ver. el 13, de noviembre de 1819; ‘perte- necié al Partido Liberal Mexi- cano, en el que milité al lado de Ia faccién de los radicales. Su pensamiento y accién los podemos evaluar a través de su brillante labor realizada du- rante el Congreso Extraordi- nario Constituyente de 1856- 1857, acontecimiento que en- tenderemos mejor remontdndo- nos a esa etapa histérica. Para cumplir con uno de los puntos del Plan de Ayutla, el ci- tado congreso se reunié ‘el 14 de febrero de 1856 en el Pa- lacio Nacional, atendiendo a la convoeatoria que el afio ante- rior hizo el general Juan Al- varez para elaborar la consti- tucién prometida a los mexica- nos, que responderia a sus nece- sidades, y que romperia la anti- gua estructura que impedia a la sociedad y al individuo su pleno ynormal desarrollo, La idea fundamental de este congreso fue precisamente, la elaboracién de una Ley Supre- ma que creara nuestra nacio- nalidad mexicana dentro de un estado moderno, quedando es- tablecido en el pueblo un régi- men de democracia e igualdad politica que garantizara sus li- bertades civiles, pero para lo- gar reestructurar el pais en esta forma, sus convocantes sa- bian muy bien que tenian que sostener una terrible lucha con- tral poder politicoy eeonémico de Ja Iglesia y contra el milita- rismo. Este congreso, estuvo inte- ‘grado principalmente por politi- cos, estadistas, periodistas, lite- ratos y personas de otras diver- sas profesiones, pertenecientes al Partido Liberal, que se a- noté el triunfo de la republi- ca, Fueron hombres de ideas avanzadas, de una vasta cul- tura y sobre todo conscientes de los problemas que afrontaba el pueblo mexicano y de la ur- gente necosidad de resolverlos. Su doctrina filoséfica fue el Li- beralismo, que aleanzé su ma- yor difusién y aceptacién en el Siglo XVIII en Europa, y segin la cual, el estado no tiene que intervenir en las relacio- nes econémicas que existen en- tre los individuos, las clase: © las naciones; en’ pocas pala. bras, predica Ia libertad abso- luta del individuo en materia econémica, politica y espiritual, Estas ideas ya habian produ- lo revoluciones trascendenta- les que eambiaron el mundo oc- cidental: la Revolucién de In- dependencia de las colonias in- glesas de norteamériea, la Re- volucién Francesa y los movi- mientos de independencia de las colonias americanas. En el siglo XIX, éste fue el clima ideolégico que prevalecia entre los hombres progresistas de nuestro pais, especialments entre los miembros del Partido Liberal, en el que se distin- guid, como ya citamos, un selec- to grupo de intelectuales en- tre los que destacaron: Melchor Ocampo, Ponciano Arriaga, Va- lentin Gémez Farfas, Francisco Zarco, Ignacio Vallarta, Ignacio Ramirez, Santos Degoliado, Be- nito Judrez, Guillermo Prieto, José Maria Lafragua, Isidro OF vera, Miguel Oseguera y desde luego José Marfa Mata, que entre tan bri ites hombres logré destacar fuertemente su personalidad. Todos ellos ama- ton verdaderamente a nuestro vejado y explotado pueblo, del que fueron sus auténticos re- Presentantes, porque al abra. zar su causa expusieron gares, sus bienes, su posicién, y como catélicos que fueron, Iglesia los excomulgs, perdie- ron su derecho a ser enterra- dos en los cementerios, de en- trar a los templos y muchas cosas més de orden espiritual, que para los hombres de aq lla época fueron pérdidas muy sensibles. Los calumniaron, los persiguieron, los combatieron todos aquellos que tenfan in- tereses creados; todos aquellos que tenfan el poder y la riqueza; todos aquellos que querfan ir poner nuevamente la Const tucién de 1824 que les protegia sus riquezas y sus privilegios. Sin embargo, aunque tam- bién Iaméndose liberales, es- tuvieron representando al pue- 135 blo en el Congreso Extraordi- nario Constituyente de 1856- 1857, muchas personas miem- bros de las elases dominantes: falsos liberales que iban con la idea premeditada de obstaculi- zar los trabajos de los verda- deros reformadores, créandoles problemas tendientes a impedir que fueran aprobados articu- Jos que les lesionaban sus in- tereses y también a que fuera jurada y oxpedida la Consti- tucién ofrecida por el Plan de Ayutla. El Presidente Comon- fort también envié a los conciliadora qi cardcter indecis santes de muchos transtornos durante los debates del Con- greso, Estas fueron algunas razones por las que se distinguieron dos facciones: radicales y modera- das, que se pudieron observar muy marcadas en el transcurso de ios debates. Don José Marfa Mata, des- pués de dos afios de destierro ‘en los Estados Unidos (1853- 1855), que le impuso don An- tonio Lépez de Santa Anna du- rante su dictadura, junto con Ocampo y Arriaga formaron la Junta Revolucionaria que di- rigié el movimiento de Ayu- tla: més tarde regresé a México entusiasmado por el progres del pais donde vivié expatriado, que estaba gobernado confor las mismas ideas que ellos de- 136 seaban aplicar en México, re- anudando su lucha més activa mente dentro del partido Libe- ral para hacer cumplir el Plan de Ayutla. Al efectuarse las elec- ciones para diputados al Con- ‘greso Constituyente result6 électo junto con don Juan Soto, José de Emparan, Manuel Zéra- te y Alberto Lépez como di tados propietarios, y como su- plentes: Rafael Gonzélez P, Mi guel Palacio, Mariano Vega, Pe- dro Ignacio Bravo y Bernardo ‘Séyago, para representar al Es- tado de Veracruz, y posterior- mente, estando ya en la Ciudad de México, organizar los traba- jos del Congreso. Al efectuarse Jas elecciones para las distintas comisiones y represontaciones, figuré como diputado suplente para representar al Estado de ‘México; quedé como suplente en la Comisién para el Proyecto de la Constitucién; formé parte de las Comisiones de Justicia y do Guerra y result6 electo Pre- sidente de! Congreso durante el jones de! mes de yuedando asi demos- ‘su gran capacidad y lo llevaron a con dentro de un organismo tan im- portante. El Congreso quedé instalado el 17 de febrero de 1856 y los di- putados emprendieron la lucha por sus ideales; dieron princi- pio las discusiones sobre el pri- mer punto que fue la revision de los actos del gobierno de Santa- ‘Anna, y gracias a la energia de don José Marfa Mata, se pudo lograr el enjuiciamiento del dic- tador; porque los conservado- res querfan impedir las inves- ‘tigaciones minuciosas, querian que se omitiera todo aquello que iba a desprestigiar a su par- tido, pero allf estaban los ra- dicales luchando y entre ellos don José Maria Mata, quien du- rante su destierro, junto con don Melchor Ocampo, no perdié el tiempo, porque ambos reali- zaron investigaciones sobre el asunto de Texas y la conducta de Santa-Anna, con tan buen éxito, que consiguieron dos do- cumentos firmados por el ge- neral Almonte, secretario de Santa-Anna y el propio Santa- ‘Anna, cuyo contenido comprobé sus relaciones con los texanos y el convenio secreto que ce- lebré con ellos por medio del cual se comprometié a influir para que se reconociera la in- dependencia de Texas; por esta traicién, México sufrié la pér- dida de tan extenso territorio, prédigo en la produccién de grandes cantidades de algodén y cereales. Estos documentos valiosos fueron aportados por los cita- dos constituyentes y agregados al ccimulode acusaciones que ya se tenjan paral enjuiciamiento del dictador. El constituyente xalapefio, tomé parte casi en todos los de- bates del Congreso y en diver- 808 asuntos elaboré proyectos de Ley que presenté él mismo; entre ellos esté as elaboré ira log Ja ratificacién de la Toy do Administracion do Justi. cia de 22 de noviembre de 1855, ‘0 sea, la que conocemos como “Ley Juérez”, este proyecto fue aceptado y aprobado por el con- y sancionado por el go- bierno. Con esto se logré la abolicién de los fueros militar y eclesidstico en materia civil, que perdieron sus derechos de yotar en las elecciones y de ser electos para ocupar puestos de eleccién popular, asi como de te- ner tribunales especiales para juzgar a sus miembros delin- cuentes. En otro proyecto de Decreto, pidié Ia ratifieacion de la Ley del Gobierno, que fijé la manera de hacer efectiva la responsabi- lidad de Santa-Annay sus agen- tes; fue admitido y turnado a Ja Comisién de Justicia. En uno mis, solicité la aprobacién de la Ley sobre Libertad el tabaco; le fue admitida y se pasé a la Co- misi6n de Industrie En una proposicién que hizo, pidié que se anulara la orden del general Santa-Anna por la cual se despojé de sus bienes al Ayuntamiento de Veracruz; también fue aprobada por el Congreso y sancionada por el gobierno, consiguiendo de esta manera la restitucién de los citados bienes a su duefio. ‘Se pueden citar muchas pro- posiciones que hizo durante los debates, que nos dan una idea de la importancia de sus apor- taciones legislativas dentro del organismo constituyente. Sus numerosas intervencio- hes, que podemos leer en la Historia del Congreso Consti- tuyente de 1856-1857 de don Francisco Zarco, nos muestran que fueron oportunas dado sus extensos conocimientos juridi- cos. Durante la defensa de los articulos que se debatieron so- bre los diversos ramos de gober- nacién, relaciones, hacienda, crédito piblieo, justicia, nego. cios eclesidsticos, guerra, in- dustria, libertad de imprenta, policfa, peticiones, guardia na- ional, libertad de conciencia; en cada oportunidad recordaba que el Congreso estaba repre- sentando al pueblo y que se debia consultar su opinién; que el pueblo era el que tenia que decir la ultima palabra en las resoluciones diffciles, porque de 61 emanaba el poder de que es- taba investido el Congreso; in- dicdindonos con estas ideas, que estaba consciente de su gran responsabilidad como represen- tante del pueblo y que verda- deramente estuvo al servicio de éste, porque en todos los deba- tes en que intervino se observa que se preocupé porque la legi lacién fuera de beneficio popu- lar. Como orador, sus discursos més brillantes los dijo en de- fensa del Articulo 15 sobre la li- bertad de Conciencia; en los que se aprecia sus juicios certeros y los ejemplos histéricos que nos dan la medida de su vasta cul- tura, Los trabajos de los radie les sobre este articulo, se malo- graron, no obstante su energia para defenderlo; los documen- tos nos dicen que fue el Articulo més debatido, pues comenzaron las discusiones el 29 de julio y terminaron hasta el 5 de agosto del mismo afio de 1856, EI principio de la Libertad de Conciencia, del cual se deducia la libertad de Cultos, dio lugar a discusiones muy refiidas. El sefior Zarco escribié al respecto en una parte de su Cronica Parlamentaria del periédico El Siglo XIX, lo siguiente: 137 ‘materia tan importante e% tun triunfo de los buenos princi- ios." Los conservadores y el clero hicieron fuerte presién sobre el congreso, y el argumento que contrapusieron para im- pedir que fuera aprobado este articulo fue la unidad religiosa. Los liberales radicales también pusieron en juego todos sus re- cursos para vencer la resisten- cia, pero ya estaban muy de- bilitados, pues su grupo se re- dujo a una minorfa de 44 y ol triunfo fue para los conservado- ; siendo retirado el articulo discusiones. meses de_no- viembre y diciembre del 56 y enero del 57, tuvieron que re- doblar sus esfuerzos los radi les, porque la inasistenci liberada era cada voz mi table; es en esta etapa cuando el sefior Mata desplegé toda su energia para impedir que fueran frustrados los trabajos del Congreso; en cada sesién 4 zareo, Francisco, periédico Et pumas 138 instalaba a los diputados para que asistieran a las sesiones; el Presidente del Congreso les negé los permisos, porque ame- nudo se suspendian por falta de quorum; todo esto como ya se cité, con el fin deliberado de entorpecer los trabajos que asi convenia a los reses de muchos de los dipu- tados. Ante esta situacién tan desesperante, don José Maria Mata propuso en el mes de enero de 1857, que se declarara el Congreso en sesién perma- nente para terminar los traba- jos siendo aprobada su propo- sicién y para esto, redacté un documento por el cual se com- prometieron cincuenta y seis di- putados, a trabajar en sesién permanente, que duré del 28 al 81 de enero de 1857. Gracias a su determinacién, el 5 de febrero siguiente fue jurada la Constitucién por los diputados y el Presidente de la repiblica; siendo coronados as{ los esfuerz0s de los liberales radicales y especialmente del Sr. Mata, que hasta el ultimo momento estuvo firme y ac- tivo a pesar de su enferme- dad, pues la fiebre que le pro- ducia su tensién nerviosa lo es- taba consumiendo; recibiendo por toda au labor en el Congreso asi como otros liberales, el me- recido calificativo de “Padre de la Constitucién de 1857", que le aplica al pueblo mexicano. Los liberales radicales reco- nocieron que tuvieron que ce- der y renunciar a muchos de sus principios, y que por contrarias que fueran a su ideologia nume- rosas disposiciones, tenian que jurar y defender la Constitucién porque significaba el triunfo de su partido, y porque con ella terminaban los abusos contra la libertad por parte del gobierno xy se acababan Jos privilegios de las clases dominantes. Después de ser promulgada la Constitucién, el gobierno dis- puso que fuera jurada su obser- vaneia por todos los funciona- rios y empleados pablicos bajo pena de perder el puesto que desempefiaban si se resistian; la reaceién del clero fue inme- diata y por su parte, dispuso ex- ‘comulgar a todas las personas que prestaran juramento a la Constitucién; cientos de fansti- cos renunciaron a sus puestos por temor de ser excomulgados, quedando sus familias sin me- dios para subsistir, recurriendo os enemigos a la Constitucién a hacer colectas para ayudar- los, y, obviamente, estos aconte- cimientos despertaron odio con- tra el gobierno. El clero se movilizé y dié ins- trucciones a los sacerdotes para azuzar al pueblo, con el fin de que hiciera toda clase de demos- traciones hostiles en contra de Ja Constitucién; por esta causa, se produjeron motines y pro- nunciamientos en varias partes del pais, durante los cuales se atropelld y persiguié a las auto- ridades; desatdndose posterior- mente Ia Guerra de Reforma que duro tres afios. No obstante esta fuerte re- sistencia, al final de sus lu- chas, los reformistas lograron importantes conquistas, entre Jas que se pueden citar: la so- paracion de la Iglesia y el es- tado, la libertad de ensefianza, la abolicién de los fueros mili- tar y eclesidstico, la represen- tacidn democrética y popular de la integraci6n de los Congresos de la Unién y de los Estados, al afianzamiento por los esta- dos del principio federalista, de acuerdo con los intereses de la libertad de accién y sus anhe- Jos de progreso, el arraigo en la conciencia del pueblo del sis- tema republicano como forma propia del gobierno nacional, la nacionalizacién de los bienes de la Iglesia, la institucién de ma- trimonio eivil, el registro y los jucces civiles, inaci de los cementerios, la implan- tacidn de un calend: gular las fiestas reli Después de finalizados los trabajos del Congreso, José Ma- ria Mata desempefié otros car- mn 1860, jugé un gran pa- pel como enviado extraordina- tio y ministro plenipotencia- tio del gobierno de don Be- nito Judrez, ante el gobierno de los Estados Unidos de América, para negociar el reconocimiento del gobierno constitucional y para conseguir un empréstito, Teconocimiento que gracias a su habilidad diplomatica y a sus trabajos realizados se legs a lo- grar, encargéndosele inmedia- tamente, la negociacién de un tratado sobre vias de trénsito y comercio, que en Ia historia de ‘México se conoce con el nom- bre de “McLane Ocampo", por- que en él intervinieron el mi- nistro de Estados Unidos Ro- bert C. McLane y don Melchor Ocampo, que figuraba enton- ces como ministro de Relacio- nes Exteriores del gabinete de Juérez, radicado en Veracruz; tratado que siguis teniendo co. mo restricei6n: no vender, hipo- tecar, ni en modo alguno enaje- ar ninguna parte del territorio de la Nacién. De este tratado se aproveché el gobierno conservador para desprestigiar a los liberales, pe- ro algunos historiadores se han preocupado por demostrar que era un asunto afiejo que venia desde los gobiernos de don José Joaquin Herrera, Mariano A- ta y Santa-Anna y que, con- i6 primeramente en la soli- itud del gobierno de Estados Unidos de un paso a través del Istmo de tehuantepeo, pero el Sr. McLane, ampliando la so- licitud, pidié otro paso desde la frontera de Estados Unidos hasta el puerto de Guaymas, con el permiso, si el caso lo re- queria, de que las tropas nor- teamericanas cuidaran el trén- sito de dichos pasos. El tra- tado fue firmado y ratificado por el gobierno del Sr. Judrez para satisfaccién de los conser- vadores, pues estos hechos pro- Yocaron una reaccién contraria al gobierno constitucional, in- cluso en el Puerto de Veracruz donde estaba radieado. Pero no ccurrié asf con el gobierno del Sr. Buchanan, a quien la prensa criticaba tan duramente como al gobierno constitucional me- xicano, porque las autoridades norteamericanas firmaron pero no ratificaron el tratado; de- bido a la politica existente en su pais: los problemas de los bandos esclavistas y antiescl vistas en que estaba divi Ja poblacién, las ya préximas elecciones para presidente de Ja Repablica en las que triunfo don Abraham Lincoln; las am- biciones territoriales de los es- tados surianos que tenian en su poder la presidencia de la reptblica, la labor de obstaculi- zacién de los representantes de los paises europoos Inglaterra y Francia y la fuerte oposicién de algunos grupos de Ia poblacién y organismos gubernamentales ‘como el cuerpo diplomético, que apoyaba al gobierno conserva- dor de Zuloaga con el fin de lo- grar la venta de Sonora y de Chihuahua. EI Sr. Mata en cumplimiento de su deber, acudié a todos sus recursos para obtener la ratificacién del tratado; y pro- curé crearle un ambiente fa- vorable mediante entrevistas y propaganda entre los miembros del Senado, teniendodesu parte a los demécratas y a algunos 139 republicanos y también, entre- vistando al Presidente Bucha- nan quien, a través de su Minis- tro McLane, luch6 finalmente por la rectificacién pero acep- tando las modificaciones pro- puestas por el senador republi- cano Mr. Simmons, a las que se habfa estado resistiondo. Al final, tanto demécratas como republicanos rechazaron el tratado con y sin modifica- ciones, porque con anteriori dad los demécratas habian he- cho s objeciones al Articulo 80. del mismo; en vista de que, no se establecié en él, puerto para el libre consumo de las tercancias convenidas, en los ‘términos de la via de Rio Bravo en Mazatlan; manifestando que esto no sélo resultaba perjudi- cial a los intereses de los Esta- dos Unidos, sino también a los de México, ‘porque apoysindose en él las demés naciones, po- drian solicitar la importacién li- bre de los efectos exprosados en aquél, con lo cual, disminuirian muy considerablemente las ren- tas de las naciones contratan- tes; agregando después, que en l tratado oe legislaba sobre ra- mos de comercio que era atri- bucién del Congreso Federal, sin darle participacién a éste, pues la Cémara de represen: tantes no prestaba su atencién 4 los tratados conforme a la Constitucién de Estados Uni- dos y que no consideraban con- veniente que su pais se obligara no logislar por diez afios so- 140 bre un punto tan importante, y principalmente, en el caso de que sobreviniera alguna guerra alguna otra circunstaneia que hiciese necesario imponer de- rechos a los articulos cuya ad- misién se declaraba libre en el Articulo 80. del tratado, Por su parte, el Sr. Mata, co- municé sus objeciones al res- pecto a su gobierno en su in- forme del 28 de febrero de 1860, que se encuentra en la obra del Ing. Jorge L. Tamayo, Benito Judrez, Documentos, Discursos y Correspondencia, en el que dice: Es la primera, que cuando Méxi- co tiene tan articulos que cambiar se fa excluido de Ta lista la cochlailla, el café, el cacao, la vainilla, la zarzaparri- pie al henge prosuco' at ita, el hens by luctos Son que so cbtience del steno do ee ° wee nese: nes En isan Gus tablece un privilegic en favor do uno de los puertos con perjuicio So toden os dere qu san en if ems, y que obligaré al mo ac ue te slpen fs resultados a fied teas ‘extensiva a todos los demés.? En la negociacién del Tratado McLane-Ocampo, no aélo cum- plié el Sr. Mata con In comisién que le encomends el gobierno constitucional de don’ Benito Juérez, sino que, personalmen- 2, Tamayo Jorge L. Benito Judres, Docu mentos, Discursos y Correspondencia, Mé- ico, Secretaria del Patrimonio Nacional Ia. Balin 8, 1965... pe. 448-449, te, tuvo un marcado interés en que se celebrara dicho tratado, @ pesar de las duras criticas de que fueron objeto tanto él como todas las dems perso- nas que participaron en este asunto, pues su opinién sobre el mismo diferia de la de los demés, ya que tendia adefender Ia soberania de México, a resol- ver de inmediato el fuerte pro- blema econémico que enfrenta- ban los liberales, pero en una forma més benigna en cuanto a los intereses que tenian que pa- gar por un préstamo y a aplicar la politica del buen vecino para terminar con el desorden y las guerras que tanto habian des- prestigiado a México. Para conocer textualmente las ideas del Sr. Mata, en la misma obra ya mencionads del , Tamayo se puede leer el interme que le envi6 al Prosi dente de la Repiblica Lic. Be- nito Juarez, sobre una entre- vista que tuvo con el Sr. Bucha- nan el 9 de junio de 1858, en el que dice en'una parte: ‘Yo he dicho que creo que us- ted estard dispuesto a celebrar todo tratado que responde en principios de justicia y de mu- tua conveniencia para ambos paises. Por mi iEMadosdi gn lions obliga tratados sien ello se ot - bierno de Betados Unides a re- ‘conocer y mantener en esas vias Ja Soberanfa de México y sélo fen e808 tratados de poner coto alespiritu filibustero que tan en boga est en Estados Unidos del Sur, precisamente en los que te- nemos més cerea. Con esos tra- tados se podria hacer otro, para que el gobierno americano ga antizara un préstamo para el bierno mexicano y ast se ob- ria el dinero con el mode. radisimo interés del 5% anual y enlazarfamos moral y fisica- mente a los dos paises y a los dos gobiernos, en lo cual veo ol terminode’ las revueltas de nuestro desgraciado pais: En el siguiente afio de 1861, José Maria Mata fue comisio- nado para hacer las reformas nocesarias a la Constitucién de 1857, las cuales presenté en el Congreso para el que nueva- mente fue elegido, pero antes de Stamayo, Jorge L, b,c, 448-449, incorporarse a dicho organismo desempené por breve tiempo el cargo de ministro de Hacienda, Tamo que se encontraba en to- tal bancarrota y desorden, en el cual atacé de inmediato los vie- Jos problemas que venian arras- trando, procediendo a reorgani- zarlo, dictando medidas urgen- "8 que restringian hasta al pro- pio presidente, y como es na- tural se gané muchos enemi- gos, que sin pensar en el bien del pais se consideraban per- judicados en sus intereses al ser cambiado el estado de co- sas; enemigos que ya lo habfan atacado desde el momento en que la prensa dio a conocer su designacién para el Ministerio, pues el sefior Mata era cono- ido por su moralidad; pero 61 se sintié satisfecho de este trabajo porque hizo lo que tanto habi deseado hacer y que otros no se habian atrevido, pues don Gui- lermo Prieto, segtin parece, por 80 renuncié. Margarita Olivo Lara, en sus Biografias de Veracruzanos I- lustres, dice: Durante el Imperio de Maxi- miliano, no pudiendo hacer re- sistencia al Partido Liberal, se intern el St. Mata con ah iia en una finca que al norte del Estado de Verncraz cerca de Nautla, dedicéndose a Gite hngoquele he pabioats jue luego que le fue posible a loa Fopublicanoe enfrentarvo los ‘europeos y organizar In defensa de México, salié el Sr Mata de su retiro y ayud6 eficazmente a la causa enviando pertrechos de guerra y dinero a don Porfi- rio Diaz para la batalla del 5 de Mayo. En 1869 result nuevamente para diputado, pero a fines de este afio salié para Europa lle- vando consigo a su familia y vi- sité muchas ciudades importan- tes, regresando en 1870, Por el aio de 1877, don Porfirio Diaz lo nombré ministro de México * en Estados Unidos, puesto que desempefié con la misma efica- cia caracteristica en él, ya que durante su gestién se suscité un conflicto internacional con mo- tivo del paso de tropas nortea- mericanas a nuestro pais y tuvo la habilidad necesaria para ro- solver el caso y asi lograr que fueran retiradas.® Don José Maria Mata eo- nocié desde los dias de su destie- ro en los Estados Unidos a don Melchor Ocampo, hombre rele- vante en nuestra historia mexi- cana, el Filésofo de Ia Reform guien por lo llegé a ese pais. El michoacano —ejercié gran influencia en el grupo de revo- lucionarios desterrados, debido ‘@ su gran preparacién tedrica, ya que fue un investigndor dedi- ado a las ciencias sociales. Sus ‘Olivo Lara Margarita, “Biografta de ‘Joné Marta Mata” Bi de Veracruz hos Iustrados, México. Microfl del Seai- nario de Investigaciones Histéricas, 1031, e184 0 187 SRamirer Lavoignet, David, Indditos de Xalapa, 1978, p. 29. 141 estudios los hizo en Morelia, en la ciudad de México y también en Europa. Para sus investiga- ciones sociales, convivi6 direc- tamente con los campesinos de Michoaeén, su lugar de origen, endonde fue dos veces gobern: dor; alli puso en préctica sus in- novaciones que después llevé al Congreso. El problema que més le preocupé en nuestro pais fue el de las relaciones entre los- miembros de la igle y el gobierno civil, sobre el que ‘se desataban las controversias ‘enormes riquezas que posefa la Iglesia y a la situacién paupérrima del gobierno civil. EI Sr. Mata y don Melchor Ocampo, fueron extraordinaria- mente afines, porque fueron personas entregadas al estu- dio de las ciencias sociales; lo que los puso en condiciones dé analizar cuidadosamente la si tuacién que reinaba en México x les permitié conocer en dénde 30 encontraba Ia raiz de los pro- blemas que habian de combatir; cuando el Congreso Extraordi- nario Constituyente se encon- traba en pleno trabajo, estos re- formistas llegaron a emparen- tar, pues don José Maria Mata conocié a Josefa Ocampo hija de don Melchor, a quien también frecuenté durante su destierro ‘en el pais del Norte; contra- yendo matrimonio con esta da- n el mes de septiembre de 1856, procreando una hija que Hlevé el nombre de Jose- 142 catélica - fina Mata Ocampo. Su esposa fallecis en 1887, cuando el Sr. Mata desempefiaba el puesto de presidente municipal de Marti- nez de la Torre, Ver.; mas tarde fundé en su memoria una es- cuela con el nombre de Josefa Ocampo. ‘Tres afios més tarde, en 1890, contrajo un nuevo matrimonio con Ia Srita. Flavia Torre, ori- ginaria de Misantla, Ver., con la que procreé otra hija que llevé el nombre de Flavia Mata ‘Torre; murié su segunda es- posa y en su memoria también fund6 otra escuela con su nom- bre Flavia Torre de Mata; en la misma ciudad de Misantla, Ver., se encuentra también en su finca Independencia una es- cuela més que funds para varo- nes. Su interés por la educacion se puso de manifiesto con la creacién de estos planteles a Jos que dot6 con todos los ele- mentos necesarios para su fun- cionamiento, incluyendo como en el caso de la Escuela Josefa Ocampo un capital de dos mil pesos en fincas risticas para que con los créditos se pagara el sueldo de la maestra aa{ como una habitacién anexa al edifi- cio, para la misma. Su preo- cupacién por la educacién se remontaba hasta los dias de su juventud, en que deseaba se fomentara la educacién para adultos. Para ello 61 mismo fun- 6 una escuela para este fin en la ciudad de Xalapa aparte de otras actividades que realizaba entonces. En materia agraria, también uniéla.accién ala palabra segin su costumbre, fraccionando ‘unos terrenos y vendiendo a las personas pobres del lugar lo- tes a precios muy bajos, pagade- ros # largo plazo. De esta ma- nera, principalmente los cam- pesinos beneficiados se convir- tieron en propietarios de sus te- rrenos, que se dedicaron al cul- tivo del café, cafia de azticar, vainilla, maiz y frijol y también, eriaban ganado bovino ‘Su muerte ocurrié el 25 de fe- brero de 1895; sus restos fueron levados a la Cémara de Diputa- dos y después en 1900, fueron trasladados a la Rotonda de los Hombres Ilustres situada en el Panteén Dolores de la Ciudad de México; a sus horas fiine- bres acudié don Porfirio Diaz y su gabinete y se le tributa- on los honores de general de brigada por los servicios presta- dos a su patria, porque desde su Juventud se inicié como Guar- dia Nacional, participando en la defensa de Veracruz durante la invasin americana de 1847; después en la Batalla de Ce: rro y en la Guerra de Guerri- las organizada por don Juan Soto y finalmente, en la Inter- vencién Francesa, durante la Batalla del 5 de Mayo. Ramires Laveignet, Mero. David, Apun- tes Inéditos de Xalapa, 1978, p. 31. EnMartinezde la Torre, Vor, elparque principal lleva el nom: bre de José Maria Mata; en México existen algunas calles que llevan su nombre y en la ciudad de Xalapa se honra su nombre con una calle que esta en el centro de la ciudad, aun- que en honor a la justicia, con- ideramos que no ge le ha pres- tado la debida atencién a este revolucionario xalapefio, tan destacado en la Historia de Mé- xico, porque su vida abarcé, ‘como ya explicamos, gran parte del siglo XIX, participando acti- vamente en la politica de México como funcionario, como mi tar, y como legislador y ors dor, en su brillante actuacién dentro del Congreso Extraor- dinario Constituyente de 1856- 1857, de acuerdo con las actas de debates, el 18 de febrero de 1856, a las tres dela tarde se ve- rifieé la solemne apertura de las sesiones del Congreso citado; asi también, las Crénicas par- lamentarias’y demés noticias de El Siglo XIX, periédico of cial dirigido por don Francisco Zarco, que como ya se cité fue secretario de actas del congreso constituyente citado. Maria Galindo Juarez Bibliogratia Cue Canovas, Agustin, EY Tratado de ‘MeLane-Ocampo. Judrer, Los Bs tados Unidos y Europa’ México on SRE? P 1956, 8 Hit, nzélez io, Francisco, Xa- ‘Talleres Graficos de la Na. a, 1907, pa, 189.0 147 y 095 49444, Propiedad dal Seminatio de tive do Lar, 0 ta le Veroeriaanes : cional. 184-187 pe. Microfilm del ‘do Historia. Ramirez La David. Notas His- ‘t6ricas. a Bae, restr ne, Pris Tome, ASE Spe ects figua y Here Metone le racruz, Editorial Citlaltepletl, To- ‘mos III y IV, 1969, 248 pa. Romero Flores, Jess, Comentarios @ la Historia de México 182. 1861, México, Libro-Méx. Edito- rea, 1958, p.'101, Biblioteca del Gobierno del Estado de Veracruz, Correspondencia Privada det Dr. Jo- se Maria Mata con D. Melchor campo. Morelia, Edicin del Go- born dal aad, pga Mereantil 8 de RL. 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