Está en la página 1de 1

Opinin

Yahualica y Zapotlanejo

Venzamos nuestros
temores imaginarios
Por el padre Miguel ngel Prez Magaa

Un len se aproxim hasta un lago de aguas espejadas


para calmar su sed y al acercarse a las mismas, vio su
rostro reejado en ellas y pens: Vaya!, este lago
debe ser de este len. Tengo que tener mucho cuidado
con l. Atemorizado se retir de las aguas, pero tena
tanta sed que regres a las mismas. All estaba otra vez
el len. Qu hacer? La sed lo devoraba y no haba
otro lago cercano. Retrocedi. Unos minutos despus
volvi a intentarlo y, al ver al len, abri las fauces
amenazadoramente, pero al comprobar que el otro
len haca lo mismo, sinti terror. Sali corriendo,
pero era tanta la sed!
Lo intent varias veces de nuevo, pero siempre hua
espantado. Pero como la sed era cada vez ms intensa,
tom nalmente la decisin de beber agua del lago,
sucediera lo que sucediese. As lo hizo.Y al meter la
cabeza en las aguas el len desapareci!
Muchos de nuestros temores son imaginarios. Slo
cuando los enfrentamos, desaparecen. No dejes que
tu imaginacin descontrolada usurpe el lugar de la
realidad ni te pierdas en las creaciones y reejos de tu
propia mente.
El cristiano ya maduro, el cristiano ya formado en
Cristo, vive una alegra a la que no puede vencer ninguna
tentacin, ningn pecado, ninguna persecucin, ni
nosotros mismo.
Cuando nos dejamos llevar por imaginaciones que
nos quitan la paz, nos estamos pareciendo al len de
esta ancdota.
Es muy importante que tengamos serenidad de mente
para no dejarnos impresionar por tantos fantasmas que
en realidad no existan y solamente nos perjudican.
Por eso necesitamos tener nuestra mente ocupada
en algo bueno que nos de mucha paz y muchas deseos
de servir a Dios y a nuestros semejantes durante toda
nuestra vida.

7 das Sbado 29 de octubre de 2016

11