Teatro de Frontera 22/23

HO'I'EL JllÁREZ
Dramaturgia de feminicidios

2008 Aguilar Alan, et alt: Teatro / Coedicion Union College,
Editorial Espacio Vacío, UJED-Durango, México: Siglo XXI, 2008
350p. ; 2lcm.X 13.5 cm.- (Teatro de Frontera 22)
Incluye las obras:
Los trazos del viento
Sirenas de río
Lomas de Poleo
Justicia light
La ciudad de las moscas
Mujeres de Ciudad Juárez
Jauría
Hotel Juárez
Desere (El desierto)
Tlatoani (Las mujeres de
Suárez)
Estrellas enterradas

ALAN AGUILAR
DEMETRIO AVILA
EDEBERTO GALINDO
ERNESTO GARCÍA
VIRGINIA HERNÁNDEZ
CRISTINA MICHAUS
ENRIQUE MIJARES
VICTOR HUGO RASCON BANDA
CRUZ ROBLES
JUAN TOVAR
ANTONIO ZÚÑIGA

ISBN: 978-968- 93-04-33-3
1.- Teatro Mexicano-México. Siglo XXI. Serie.
Imagen de portada: M.C. Escher
Diseño: Jorge Pérez Monroy

ISBN: 978-968- 93-04-33-3

ESTRELLAS ENTERRADAS
Obra de teatro en cinco postes y un prólogo

ANTONIO ZÚÑIGA
¡Oh mar que bebiste la tarde
hasta descubrir sus estrellas:
no lo sabías, y ya sabes
que los hombres se libran de ellas!
Alfonso Reyes
Prólogo.
Dunas de arena blanca. Al centro, un poste de electricidad con un
travesaño superior que forma una cruz. Dos cables tensos que
conectan del poste se pierden a la distancia hacia derecha e izquierda. Una radio de onda corta hace oír la señal de la estática.
De. pronto, los cables de la izquierda se empiezan a mover jalados
desde lejos.
TEÓFILO (Desde lejos): [No.rasi no! [Bájalos, bájalos:
Los cables caen de golpe hasta el suelo.
¡Así no, pinche mudo!
RADIO: ¡Betiiiii,Betiiiii, Bettiiiil ¡Iiiiiiiiii!
TEÓFILO: ¡A ver, quítate, carajo! [Primero se amarra, luego se
hace una cola de rata y al último se refuerza! [Pon atención,
aliviánate! ¡Si serás güey, a ver, bájate!
Los cables de la izquierda vuelven a subir y se tensan. El
ruido del radio cesa.
309

PRIMER POSTE.
Un montículo de arena forma una pendiente suave y lisa en la que
se refleja la sombra en cruz del poste central. En el cielo azul y
blanco se alcanza a ver la luna a pesar del día. Dos chamarras
cuelgan de uno de los escaladores fijos al poste. A un lado, junto a
una caja de controles eléctricos, hay un costal y algunos zapatos
regados.
Dos hombres vestidos con overol de la CFE y con dos gruesos
cinturones para escalar, permanecen sentados con la espalda recargada en la base del poste. Están como tostándose al sol, con el
overol doblado a la altura de la cintura y los ojos cerrados.
Mientras Obed abanica su cara con sus guantes de carnaza, Teófilo
escala a la parte superior del poste con los dos cables amarrados
a la cintura. Despega los cables superiores y conecta los que ha
levantado. Estos últimos quedan pendientes hasta el piso.
RADIO: .Bueno, bueno, un veinte a la treinta y tresl ¡Obed!
·T
¡ eo'fil o, contesten .... 1
Teó.filodesciende a gran velocidad pero Obed llega primero
al radio al arrastrarse cual roedor del desierto. Toma el radio, lo cubre con su cuerpo, para protegerlo le muestra furioso los dientes al otro que se acerca poco a poco previendo un peligroso ataque.
TEÓFILO: Calmado, venado, calmado
OBED (Grita): Ahi, ahí, ahiiiiiiii. .. ¡Te gané! (Ríe). .Como meteo.
? ! · Queta l?, As'1, mira:· ·SShhhhhhhhffift
!.
ro, ¿no,.¿
¡
TEÓFILO: ¡Pinche astronauta! (Ríe. Luego de un titubeo, Obed
rie tamoiéns. .Presta, cabrón'.
Obed se acerca a la caja de controles eléctricos.
RADIO: [Bueno, bueno, un veinte a treinta y tres! [Contesten'
TEÓFILO: No lo hagas por que te chingo ...
RADIO: ¡Veinte a la treinta y tres, contesten!
OBED: Sorry, sorry, sorry ... [Pum, pum, pum! ¡Cataplás, purrrrfff
r

310

TEÓFILO: ¡No lo hagas, mira, oye, oye ... ! ¡El radio~ ¡Oye cómo
suena! (Imita): ¡SflHhhht, sfffhhht!

Silencio.
OBED: No se oye nada ...
TEÓFILO: Quita tu mano de ahí.
OBED: ¿De aquí..?

Levanta el puño cerrado.
¡A la una, a las dossss ... a las dosss y media para lasssss ....
Tresss!
TEÓFILO: ¡Calma, calma, mi chavo!
OBED: No me digas, no me digas, no me digas mi chavo.
TEÓFILO: Es un decir ...
OBED (Muestrafurioso los dientes): Así le decías a ella. Mi
chava, mi chava.
TEÓFILO: Era de cariño. Nada más.
OBED: Tú la violaste.
TEÓFILO: ¡No, ya te dije que no!
OBED: Te la llevaste al terreno donde está el árbol, no te hagas, el
árbol grande, el que parece pino, el único árbol del barrio. ¿A
qué te supo, a árbol?
TEÓFILO: [Estás como idiota ... !
OBED: ¡¡No me digas así! ¡No lo vuelvas a hacer!
TEÓFILO: ¡Idiota, tarado!
OBED: No te burles de la gente como yo.
TEÓFILO: [Soquete, retrasado!
Obed acciona el control eléctrico y se produce un corto circuito en laparte superior del poste. 'Ieofilo se cubrepecho a
tierra y Obed aprovecha para desaparecer.
¡Obed, Obed ... ! ¡¿Dónde está"! Que no te encuentre, ¿eh?
Que no te encuentre, pinche mudo ... [Obed! ¡Obeeed! (Silencio). ¡Obeddd! (Silencio). ¡Obeeddd! ¡No te escondas,
Obeeed! (Silencio).
RADIO: ¡Sí, aquí, bueno!
311

TEÓFILO (El ruido lo hace voltear asustado. Se acerca al
radio. Luego de calmarse): ¡Bueno, sí, aquí Teófilo, cambio!
Estática del radio.
¡No mames ... ! Estaba ocupado, sí, ocupado, cabrón. ¿Pos qué
creías? Me pegaste un susto de aquellas ... No eso ya está desde hace mucho ... sí. .. sí. .. sí. .. (Silencio). Algo de aire, pero
por lo demás ahí vamos. Sí, sí, bien ... todo bien. ¿Eso? De
volada. !Cálmala .. ! ¿Subo como de rayo a checar y luego me
. ... '),
dices
Estática del radio. Teófilo sube al poste a gran velocidad,
con obvia destreza y fuerza, tal como trepa un gato. El
viento sopla y mueve los cables. Una nube se atraviesa y
tapa el sol. La luz pierde poco a poco su brillo. La sombra
en cruz del poste aparece y desaparece intermitente. Teófilo
arranca los cables quemados por el corto circuito y baja al
radio.
¡Yaestá, adelante!
Ruido del radio.
Te paso el reporte en un rato, ¿no?
Obed regresa. Ambos se quedan mirando mientras se escucha el radio. Teófilo le hace un gesto que empieza por ser
una amenaza y termina siendo un gesto defastidio. Obed lo
ignora. Cabizbajo, va J; se sienta haciendo un nudo con cS'U
cuerpo para esconder su cara.
RADIO: .Un veinte a las treinta y tres .... !
TEÓFILO: [Si: ¡Veintea la treinta y tres aquí! ¡Todo listo y eléctrico a más no poder! ¡A ver, anota! ¿Cómo? No, ¿qué te pasa'!
Positivo hasta el tuétano. Dejando de lado el poste dos. Atrás el
negativo, adelante el positivo ... Bueno, con algunos problemas
en la vanguardia por el molesto protón ... [Cambioi
Ruido de la estática.
¿Cómo que cuál? El protón americano, el diecisiete, patas de
cable amarillo, ojos de amarre trunco, cola de rata doble, cu312

al
io!

l

qué
.esero
De
me
ud;

El
i

y

ira

ilo
al

·u'er

lo
su

ria?
el
as

le
1-

chilla lista, alta intensidad, transformador portátil intercambiable, de cabeza dura y bajo rendimiento. . . ¡Cambio!
Ruido de la estática. Obed vacía el costal de zapatos, para
organizar con ellos una figura humana sobre la arena. Ríe
al ver su obra, corre y salta el rededor.
OBED (Grita): ¡Al la una, se la come Luna! ¡A las dos se las ve
Roy! ¡A las tres, las besa Andrés! ¡A las cuatro les quitan el
zapato!
Toma los zapatos amarrados por las agujetas para lanzarlos a los cables intentando que se prendan de los mismos.
Una sombra de mujer aparece en la cima del montículo de
arena ... Obed la descubre y se detiene. El viento se escucha,
Obed lo imita.
[Uuuula,uuuula, Luuula! ¡Schhhhuuuu! Schhhuuula, chuuu-la ...
¡Chula! ¡Lula la chula! ¡Esa es Lula! ¡Lulaaaa, Lula, veeennn!
La sombra extiende sus manos al mismo tiempo que Obed
levanta la suyas. Teofilo no lo ve.
(Horrorizado): ¡Luuuula, esLuuula!
TEÓFILO: ¿Quién? (Baja como rcyo): ¿Qué pasa, qué tienes ... ?
OBED: Es Lula, allá, allá.
TEÓFILO: ¿Dónde?
Obed se queda mudo señalando hacía donde está la sombra.
¿Dónde? (Silencio). ¿Ya ves lo que te pasa por no tomar agua?
RADIO: ¡Veinte a la treinta y tres, adelante!
TEÓFILO: ¿Estás bien?
Obed asiente.
RADIO: ¡Adelante, adelante, cambio! [Aqui la central! ¿Allá quién
interviene? ¡Cambio!
TEÓFILO (Tras dudar un instante): ¡Bueno, bueno, adelante!
RADIO: ¡Acuerdate que en el tendido no hay quinto malo! ¡Cambio!
TEOFILO: ¡Sí, ya sé! ¡La corriente va en el quinto, Y:'ª sé! [No,
313

no, al contrario! Fácil de arreglar. Ningún problema por supuesto,
dos tres amarres internos, una conexión rápida y un enroque
para asegurar y todo marchando de aquellas. ¡Cambio!
Obed recoge los zapatos y se queda sentado como hipnotizado.
(Lanza un silbido): ¡Jálate el cable, pero ya! ¡Vas que vuelas,
pinche mudo!
Obed se aleja por la izquierda jalando los cables que penden del poste.
Adelante, sí, un poco desnivelado. Como fuera de balance pero
en fin. Gajes del oficio. No hay de qué preocuparse, repito.
Todo por arreglarse aquí entre familia. [Cambio!
Ruido de estática.
Doscientos o trescientos metros, material seguro, recursos suficientes y buen ánimo, aunque cansados de parlotear. Radio con
mucha interferencia. Voces jugando con la onda corta, de ahí en
más, ninguna novedad.
RADIO: Beeeeeeeeeee.
TEÓFILO: ¡Bueno, sí, bueno, sí, aquí Teo, ¿allá quién?
Ruido de estática.
Bueno, sí, bueno sí. ¿Me escuchas? ¡Cambio!
RADIO: .Tres catorce veinte! Tres postes, dos tendidos, seis cuchillas. . .Cambio:
TEÓFILO (Permanece inmovilv. No entiendo, hay mucha interferencia, ¡cambio l
Los cables de la izquierda se levantan jalados desde lejos.
.No, así no: [Bájalos, bájalos:
Los cables caen de golpe.
[Así no, pinche mudo!
Arroja el radio a la arena y se aleja por la izquierda.
RADIO: ¡Betiiii! ¡Mi amor entero es de mi novia popotitos! Adel~te, por favor, conteste, por favor ... (Se corta de golpe).
TEOFILO (Desde lejos): ¡Aver, quítate, carajo! ¡Primero seama314

rra, luego se hace una cola de rata y al último se refuerza! ¡Pon
atención, mi astronauta! ¡Si serás güey, a ver, bájate!

Pausa. Los cables flojos suben y se tensan.
¡Vamos al otro poste! (Silencio). ¡No, pinche mudo! Primero
hay que recoger todo, güey!

Se acercan ambos. Teófilo continúa vociferando mientras
Obed recoge en silencio la herramienta.
Si no hablas, para mí mejor. Me importa un pito ... con tal de
que hagas bien tu jale, me vale madre que te pongas un cierre en
el hocico.

Mientras el viento amaina, Teófilo se sienta a fumar. Una
nube se desplaza y el sol le pega de frente. La sombra en
cruz del poste aparece en el montículo de arena en una nueva posición.
¿Está grueso el calor, no? (Silencio). Una cosa sí te advierto,
cuando yo te pida algo me lo traes de volada, ¿estamos? (Silencio). Estás igual que la güerita, ¿eh? (Silencio). Igualito, cabrón. No más no le gustaba algo y cerraba el pico ...
OBED (Atropellado por la emoción): Yo ... no soy así. .. ¿eh?
Déjame, que yo ... no soy ella ... ¿eh ... ?
TEÓFILO: ¿No que no hablabas?
OBED: ¡A launa ... alas dos ... alastres ... !
TEÓFILO: No me amenaces, ¿Oka?
RADIO: ¡Veinte a la treinta y tres! Teófilo, adelante, si, si, sí, si.
Adelante, Teófilo. .Cambiot
TEOFILO: Contesta.
RADIO: Bueno, bueno, si._.
TEÓFILO: [Contéstale astronauta!
RADIO: [Veinte a la treinta y tres, contesten!
TEÓFILO: ¡Ahí está la base! [Contesta, pinche mudo!
r

Obed va hacía el radio.
RADIO: ¡Huuuuuuffffffl
¡Pliiiiiiiiiisssss!

¡Ahhhhhhhffft!
315

¡Coooooofflfttt!

El viento sopla levantando una tolvanera y los cables tensos de ambos lados del poste se agitan fuertemente. El ruido del radio cesa de golpe. Silencio.
OBED (En un susurro): ¿Quién será? (Silencio). Se oía muy extraña, como asustada, ¿no?
TEÓFILO: Es el viento, na' más.
OBED: Pero ...
TEÓFILO: Nos van a llegar los aironazos más fuertes. Así que a
darle, mi astronauta. Movidos como bandidos ...
OBED: Es voz de mujer, de niña ...
TEÓFILO (Imita a Obed): ¿Quieres agua? (Obed niega): Por
eso alucinas, por no tomar agua en todo el día.
OBED (Grita): ¡Tenemos que ayudar!
Silencio.
TEÓFILO: ¿Sabes qué? Me caes mejor de mudo.
(Jbed va a replicar; 'Ieofilo le muestra el puño,
En boca cerrada no entran moscas, mi chavo. (Silencio). Voy a
ver el terreno. Jálate las cosas, yo te calmo en el siguiente poste.
Toma la punta de los cables que salen del rollo sobre el suelo .Y sale corriendo. El cable gira a la velocidad de su carre-

SEGuNDO POSTF
Los hombres recargados al poste. Los cables tensos de lado derecho tiemblan por el viento. El sol pega a plomo. Teófilo se levanta en silencio v iala dos tiras de cable del carrete v sale corriendo .
El cable gira a la velocidad de ia huida. Obed se levanta y corta el
cable cuando el carrete deja de girar. Toma las puntas y asciende a
lo alto del poste. Desprende los otros cables conectados y los
suelta. Conecta los otros dos.
TEÓFILO (Grita desde lejos): [No, así no, bájalos, bájalos!
Obed suelta los cables que caen de golpe.
(Se acerca): ¡Así no, pinche mudo!
.,J

...,

~"

316

r

·.

RADIO: ¡Betiiii,Betiiii, Betiiiii! ¡Iiiiiiiiiii!
TEÓFILO: ¡A ver, quítate, carajo! ¡Primero se amarra, luego se
hace una cola de rata y al último se refuerza! ¡Pon atención, mi
astronauta! ¡Si serás güey ... ! ¡A ver, bájate!
Obed baja en silencio.
No sabes porque no preguntas. Por eso no aprendes, mudo. En
este poste la corriente es natural... ¿Sabes qué es eso? Qué vas
a saber ... Por eso te traje, mi chavo, para que no estés nomás
en la casa con los ojos pelones, viendo como idiota las cosas ...
para que te alivianes y aprendas algo en la vida ... (Silencio).
¿Sabes? Por esos cables camina una energía cabrona, una energía que sale del polo mayor y hace coordenadas en el tercero y
quinto poste. Por eso hay que tener precaución ... ¿Entiendes,
tarado?
Obed pinta la palabra L[!LA sobre la arena con letras grandes.
~A..ti ... a ti te pasa como cuando la energía se reconcentra y no
fluye y produce remolinos. Pinche lelo ... A ti se te cruzan los
cables en la cabeza y ni cuenta. Mira, por aquí corren ciento
veintitantos mil voltios de poder. Los suficientes para hacerte
hablar sin detenerte para toda la vida y por la vida que sigue.
Suficiente para convertirte la lengua en chicharrón. Qué digo
' polvo .. as1, mira... ~¡"P'
ehi c h arron,
'" asame las perras!¡
Obed busca en su overol.
¿Las dejaste en el otro poste? (Silencio}. No te digo, animal.
Andas en la luna. (Saca una navajas Ponte al hacha, mi chaó

,_

.

r

o

..•..

,

VO ..

:l
a
s

Obed borra v vinta sobre la arena: LA J\[JJ\:1~4E'STA TRJ,_\.·TE·
¡Pásamelos cables!
Obed prende los cables de un bastón que se va extendiendo
hasta llegar a lo alto del poste.
Si uno de estos cables toca ligeramente tu piel y te agarra mal
1..

o

317

·-----

parado, basta y sobra para que salgas como tapón de sidra, a
dar con los dientes al piso, despanzurrado y negro cual carbón ... (Realiza un último ajuste. Conecta y tensa los cables): ¡Listo! ¿Sabes qué digo yo? Que esto de la electricidad
es bonito ... como un desafio cada vez ... (Se amarra al poste
de lospies y se tiende hacía abajo, con la cabeza colgando):
¡Mira, baboso! ¡Como dicen en las luchas: Niño, esto que ves,
no lo repitas nunca! (Se balancea peligrosamente).
Obed se arremolina en su propio cuerpo por el miedo.
(Baja). ¿Qué te pasa, mi chavo?¿ Tienes miedo?
Obed corre a sus brazos.
Estás temblando. Cálmate, no más jugaba. Lo hago para que
me hagas caso. Lo que quiero es que me hables, que me digas
algo. ¿Qué, no me vas a hablar?
Obed asiente.
¿Me perdonas?
Obed va a la arena y borra donde decía: LA NIÑA ESTÁ
TRISTE y pone: LA NIÑA ESTA M[!ERTA.
Si no quieres hablar, allá tú. (Patalea para borrar el mensaje
sobre la arena. Regresa, se acerca a Obed y lo derriba de un
golpe en la cara): [Atrabajar, que a eso venimos! (Silencio).
¡Vamos al otro poste!
Obed se encamina.
[No, pinche mudo! ¡Primero hay que recoger todo, güey:
Una nube cruza}' todo se nubla. Teófilo se aleja. Obed llora
mientras recoge la herramienta.
TERCER POSTE.
Obed recoge la herramienta.
RADIO: Quiero mi zapato o no puedo volver. ¿No me oye? Sola
solita y sola, ¿entiende? Al principio fue un tormento, como que
el zapato se hizo a la forma de los dos pies. Zurdo y derecho,
derecho y zurdo ... no voy ... no voy a descansar ...
318

Obed se detiene a oír la voz de Bety. Siente frio, se sienta
recargándose en el poste y se cubre hasta la cabeza con las
chamarras. Del monticulo de arena emerge Bety. Bajita,
delgada y morena, de pelo largo y lacio. Viste uniforme escolar y una bata de trabajo. Sólo calza un zapato azul eléctrico.
BETY ¿Cuantas veces repites lo mismo? Como yo, siempre empiezo algo que no termino y al otro día lo mismo.
El radio transmisor repite algo de lo que ella dice. Bety dibuja un avión en la arena.
¿No te aburres? Yo sí. (Brinca en el avión). Es cosa de los
días, de mis días. . . a la cinco de la mañana me levanto. Antes
de que salga el sol, antes que nadie. Tomo la ruta para no
amontonarme en la esquina. Es lo que más detesto; levantarme
tan temprano y cuando más a gusto estoy en mi cama.
Obed saca unas pinzas .V distrae su atención en el trabajo.
Ir al trabajo es todo un rollo, ¿no?
Obed asiente como para si.
¿Sabes dónde trabajo?
Obed sacude la cabeza como amodorrado.
En la empresa con más futuro, en el mejor ambiente maquilador
de todo México. . . ¿Tú sabes quién soy?
Obed niega con la cabeza.
j Cuantos años tienes?
OBED: ..;Qué?
TV ,..,....,
. .·t
1e ,,pregunte
us anos
...
BE
'-.-J
OBbD iHabia directo al radio): Diez ... diecisiete.
BETY: Como yo ... (Silencio). También trabajo. ¿Sabes? 14 de
agosto del 96. Fecha de ingreso inmediato, por la vía rápida.
Sin requisito: Tu firma o tu huella del dedo, en un solo día. Chamba
instantánea, como el cofimeit. (Obed ríe). Sin comentarios ...
(Se acerca hasta él): Cierra los ojos ... Ahora siente ... Sólo
siente, una vez ... (Obed cierra los ojos, quiere hablar). Si
·;J

u

1. ~. :

319

hablas me desconecto. (Silencio). Como tú, también trabajo ...
Llegar, checar y a la tarea, a cien por hora. Entrar a chambear
como desgraciada, sin darle tiempo a las manos para otras cosas ... (Le hace cosquillas. É'l contiene la risa). Un cable tras
otro, miles de cables de colores. Hasta dejar el arnés de alambres como panza de marrano, corno tripas de gato. (Arrecia
las cosquillas, Obed se retuerce, abre los ojos y la busca sin
poder mirarla. Ella lo toma de la mano y él se detiene al
contacto). Conectar así, azul con azul, blanco y blanco ... más
rápido que ya ... ¿Como te llamas? (Obed mima su nombre).
Qué raro ... A mí me gustan los nombres raros. Yo soy ... (Minia
su nombre). ¿Entiendes? (Obed asiente). Y que no te encuentren tirado, porque se te arma. Como a mí con la Chacha cara
de caballo, supervisora Maclein, hija de san Petesburgo ... (Obed
pone cara de circunstancia). PeterBurgs, el camarón, el dueño de la fábrica, alias el demonio rojo, cara de tomate y nalgas
pintas ... Bueno, así dice la Chayo que las tiene el güero.
OBED: ¿QuiéneslaChayo
... ?
BETY: No hables. (Silencio). Ala Chayo el frío le hace los mandados, ella enseña pierna y toda la cosa. Y qué piernas, porque
lo que le falta de cara a la pobre, le sobra de músculo.
Obed se levanta y se oct~pa en despuntar los cables.
Esa Chavo nomás trabaia nara el gimnasio v nara su comida
lait ...
Obed apaga el radio Bety sigue mimando sin que se escu~
che. Luego elepensarlo un poco, Obed lo enciende de nue._,'

•...•

s:

'--'

,._,;

r;

~){>

¿No? Su padrotón está en su mente todo el día, el mas güeno,
siempre esperado y temido: Tavo ventanas .... Las ventanas son
porque le falta un diente al frente ...
Obed toma una cuchilla, escala hasta la cima del poste y la
conecta en su lugar
320

Ya hasta le pusieron la regadera.
Obed va a apagar nuevamente el radio.

BETY: ¿Tu no has visto por aquí a la güerita?
OBED: ¿A quién?
BETY: Lu-la, le dicen Lula.
OBED: ¿Cómo?
BETY: Si me dejas contarte de mí, luego t~ digo de ella. (Silencio). Era un sábado. Todas fuimos tiempo extra. Luego de nueve horas extras, las que siguen cuentan triple. Además te dan
comida, transporte, bono de asistencia, bono de puntualidad y
sumas puntos para la navidad. Toda una ganga. Y yo, pues sí,
jugué por el bono y perdí.
Obed se abstrae sobre el radio.
Perdí todo ... (Silencio). Perdí porque no hubiera ido. ¿Para

qué? Perdí todo por avariciosa, por unos cuantos pesos ...
OBED: Pero ¿qué tiene eso que ver con Lula?
BETY: Ya voy Pérate ... ¿O me voy?
OBED: No, no. Sigue.
BETY: Ese día, iban todas de gala. Listas para la tardeada, estrenando y toda la cosa. Toda la fábrica olía a Avón. Cuando se
oyó la chicharra de salida, y ya cuando íbamos todas despavoridas se me acercó la Chayo para convencerme. Yo no quise ir.
Ella fregó y fregó para que le hiciera caso, pero no, aferrada y
terca me mantuve. Luego llegó la Cacariza y también la Gallinacea
para convencerme. No, no y no, puro no ...
Obed va a replicar:
No comas ansias. (Silencio). Si hubiera sabido, voy con ellas .
El sol pinta la arena de sombras.
Pero, cómo va una a saber. .. (Silencio). El camión salió de la

planta dejando un olorazo a perfume. Yo me fui caminando hasta la estación de bomberos. El aire chiflaba y calaba hasta el
alma. Esperé un ratote y nada, ni un bus, ni nada. Unos muchachos se pararon y me empezaron a decir de cosas. Me hice la
321

disimulada y los ignoré, pero siguieron. Uno güero, con mal del
pinto, me empezó a sacar la lengua y me dio miedo. Me cruce
para despistarlos, pero no, ahí se quedaron hasta que llegó el
carro azul. (Silencio). Él también tenía los ojos azules. (Silencio). ¿O grises?
OBED:¿Qué?
BETY: Tornasoles ... porque le cambiaban de color, pero siempre
le brillaban, eso sí. Era una cosa muy rara, porque me dio confianza. Me invitó como uno de esos papás que leen cuentos en
la tele o que anuncian en la navidad. Natural, no dije que no, me
subí al carro y sacando la mano, les aventé un dedo a los chavos
que se quedaron en la esquina. Luego lo vi todo en pedacitos
porque agaché la cara y me entretuve con las uñas mientras le
decía a dónde iba. No sé qué me contestó antes de que me
pegara con el puño cerrado. El anillo se me apareció grandote
en los ojos luego del tercer golpe. Qué raro, nunca me salió
sangre. Me caí a un lado del asiento y le vi los pies encuerados,
con las uñas muy largas pero muy limpias y parejitas. Me levantó del pelo y los ojos se me cerraron. Me arrastró con una mano,
mientras que con la otra manejaba. No sé por dónde, pero daba
muchas vueltas ... o yo, más bien yo daba vueltas. (Silencio).
Me metió la cara entre sus piernas. (Silencio). Le mordí la pierna y me aflojó un poco. (Silencio). Le arañé la mano y me quedé con pellejos ... (Silencio) ..Abrí la puerta para salirme del
carro, pero me detuvieron las rayitas blancas de la carretera
que pasaban como rayo, una tras otra, sin detenerse. Luego él
me jaló y dio la vuelta para que la puerta se cerrara. Sí, la puerta
se cerró de fregazo. (Silencio). Me volteó para quitarme los
zapatos. Le vi las manos, eso sí. Los dedos eran ... eran ... ya
no me acuerdo. Se le saltaban las venas, eso sí. Parecía que
tenía todas las venas armadas como arnés eléctrico, como cable de alta tensión. Batalló para quitarme el zapato, pero cuan322

do al fin pudo se río. Me quise levantar ya sin aire y me pegó

con el tacón en la cabeza con toda su fuerza. Mientras me quedaba dormida alcance a ver que amarró mi zapato en el espejo
del carro ... (Silencio). Después me quedé dormida ... (Silencio). Y hasta ahora, siempre pensé que estaba dormida ... (Silencio). Pero estoy muerta.
En el montículo de arena, la sombra en cruz del poste, desaparece. Obed se queda como hipnotizado viendo elfenomeno.

Te gustan las estrellas, ¿verdad?
Obed asiente.
A mí no.
Obed pone cara de no entender.

Siempre están allí, enterradas en la noche. (Silencio).
OBED: ¿De dónde me estás hablando? (Silencio). ¿Cuál es tu
clave? ¿Tu frecuencia cuál es?
BETY: Qué tonto eres ...
OBED: No quiero saber más. [Cállate]
BETY: ¿Ni de la güerita?
OBED:¿Qué?
Bety le rosa la cara con su mano. Obed se queda muy quieto, temblando de miedo.

BETY: Se llama Venus ... y es la que más brilla.
Obed se traga un grito.

Cuando quieras hablar con ella, búscala en el cielo junto a la
luna. Ella te va a oír. Ella te va a llevar a donde tú quieras ... para
eso es tu hermana, ¿no?
Obed se queda mirando al cielo.

La güera ésta, tiene los cachetes muy rojos, por eso brilla tanto.
(Algo llega a su mente): El otro día me la tope aquí abajo ...
Obed descubre el avión pintado en la arena. No lo puede
creer, luego empieza a brincar sobre él.

La gente se desespera siempre ... como tú. Que te quedas ca323

Hado. Si no empiezas a hablar, no vas a saber nada nunca. Fíjate con quién andas y te diré quién eres, ¿eh? La gente sabe más
de lo que dice. Pero el que no busca no encuentra y el que no
pregunta no llega. Así que ya despierta y empieza a hablar ...
¿Entendiste? Habla, pregunta, indaga, hasta que te digan la verdad ... (Silencio).¿ Tienes un zapato azul?

OBED: ¡No!
BETY: ¡Si no encuentro mi zapato no puedo regresar!
OBED: ¿A dónde quieres regresar?
BETY: ¿Tú sabes si uno escoge su destino? (Silencio). ¿Entiendes?
Obed niega moviendo la cabeza.
No te hagas, que todo entiendes. Cuerpo de hombre, cara de
diablo, patas de cabra, ojos de fuego que queman y lastiman,
ojos que te hacen daño mientras escupen baba y no te puedes
soltar aunque quieras ...
OBED: No quiero oír, no. (Se cubre los oidos. El radio sube de
volumen).
BETY: Porque yo sí me defendí.
OBED: ¡No quiero hablar! .Te retiro la palabra: ¡Les retiro lapalabra a todos! iA todos!
BET'Y: Mis uñas guardan pellejo, mis dientes también cortaron ...
Ccnmigo no fue fácil, conmigo la sufrió. Enorme como es, como
cerro es, como montaña casi ... Porque sus OJOS son dos anzue1 os, nrimero
hav un dulce v-- luego lanzan lumbre ... hasta chu~
Darte la sangre y dejarte en el pecho un hoyo negro.
()BED: i Yaaaaa ¡ · .AJto, alto í ¡ Stop! ¡ Stoooop i
BETY: Como quieras. ¡Cambio y fuera!
El radio se apaga. Obed descubre las huellas dejadas por
Betv en su retirada. Siente su cabeza como en un remolino.
Corre a borrar las huellas sobre la arena. Agotado se deja
caer de espalda. La sombra en cruz coincide con su cuerpo
extendido.
_,

·'-

324

'!º

TEÓFILO (Llega): ¿Tú te pondrías un zapato azul?
Obed se levanta como resorte, le muestra los dientes, furioso.
¿Qué te pasa?
Obed traga saliva e intenta calmar su remolino interior.
¿Un zapato así? (Muestra el zapato azul eléctrico que trae
consigo). ¿Sigues enojado?
OBED: Sí. Digo, no. No. Es decir, a lo mejor, bueno más bien no,
más bien estoy ... quiero estar ... I, m tired ... I 'm hangry. . . I
nou ...
TEÓFILO: ¿Quieres hablar? Háblame en cristiano.
OBED: Yes Sr.
TEOFILO: Pues habla.
OBED: Inou ... I. .. es que tengo frío.
Silencio.
TEÓFILO: Ahora que lo dices ... pues si. __yo también estoy tern.
blando de frío.
Se frota los brazos. Sin hablar. sin ponerse de acuerdo se
cubren con sus chamarras y se sientan muyjuntos uno del
otro, recargándose en el poste para darse calor con sus espaldas.
CUARTO POSTE.
El ulular sereno del viento se mezcla con el sonido característico
del aparato transmisor de onda corta. Obed y Teófilo permanecen sentados con la espalda recargada en la base del poste,
como tostándose al sol, con el overol doblado a ia cintura y los
ojos cerrados. Obed abre los ojos y voltea al horizonte que
está a sus espaldas.
OBED: Según el sol ya es la hora.
TEOFILO: ¿Y?
OBED: I'rn Tired ..
TEÓFILO: Si me vas a hablar, háblame en cristiano.
r

325

Silencio. Por atrás como una ráfaga cruza una sombra.
OBED: ¡Mira, ahí, ahí está!
TEÓFILO: No veas directo al sol porque te deslumbra, ya te dije.
La sombra cruza de nuevo. Es como la sombra que deja un
buitre al volar en círculo.
OBED: ¿No me crees? ¡Abre los ojos, mita!
TEÓFILO: No. Quiero disfrutar mi tabaco, ¿sí?
OBED: Como quieras. (Camina de un lado a otro. Saca un zapato del costal. Mira al horizonte. Con dificultad): Aquella
tarde era como esta tarde; caliente y fría. La ... la luz se metía a
la bodega por las rendijas de la ventana de madera que ... que ...
Cuando entró la gü ... güerita riendo como loca, me desperté y
me asomé sin abrir del todo ...
TEÓFILO: Para tu energía negativa, mi chavo. Respira hondo, así:
una, dos veces y vuelve a empezar hasta que te aclares y dejes
de soñar despierto ...
Obed se levanta sacudiendo la cabeza y empieza a caminar
en un círculo interminable. Luego de varias vueltas se marea y se detiene. Atrás cruza Bety brincando en un pie. Se
detiene, mira sus pisadas y regresa arrastrando una rama
para borrarlas.
OBED: ¡Ahí está otra vez, ahí!
TEOFILO: ¿Dónde? Pausa. Nada. Otra vez nada.
OBED: Ahí estaba, ahí. ..
TEÓFILO: Ahí vas de nuevo. La corriente alterna de tu corazón re
desmadra el cerebro y no te deja ver.
OBED: Es ella, ella ... como la Lula, ¿te acuerdas?
TEOFILO: No.
OBED: Salí ... con cuidado que no me ... vieras ... (Se acelera y
habla de corrido): Y antes de saltar por la ventana la la güera,
gritó. Me acuerdo muy bien que también sonó el reloj grandote
de ... de ... ¡Bong bong bong bong! Como estrella fugaz:
326

••
¡Shhhhhfffit ! (Corre de un lado a otro, tropieza y cae). Como
asteroide solitario en el universo galáctico: ¡Uuuuuuuuu:f:Hffi1
TEÓFILO: ¡Te vas a quedar arriba, tarado!
Silencio.
OBED: Eran las seis, como ahorita, ¿te acuerdas?
TEÓFILO: ¡Deja de estarme chingando!
OBED: I was seven years old ... ytú veintitantos, ¿no?
TEÓFILO: Alucinas ... ¿Ves? Ya estás hablando de más ...
OBED (Abre los ojos): Lagüera tenía diez ... más o menos.
TEÓFILO: ¿Ahora nadie te va a parar la lengua?
OBED: Yo te retiré la palabra y yo te la regreso. Ahora te aguantas. Y me respondes. ¿Tú ... ? ¿Tú la violaste ... ?
RADIO: Bettiiiii, Betiiiiiii, aquí, Betiiiii.
TEÓFILO: ¡Ah qué mi Obed, hablas así, porque no tienes poste
fijo! La neta así no juego. (Quiere huir).
OBED: Yo no estoy jugando.
Teofiio regresa y lo levanta en vilo, tomándolo del overol
Take it easy, Teófilo.
TEOFILO: Cuando hablas inglés me caes peor. No quiero más de
lo mismo, ¿Oka? (Lo deja caer).
OBED: ¿Más de lo mismo? A ti puede parecerte así: lo mismo,
pero a mí no. Las cosas no cambian aun y cuando tú las quieras
olvidar.
TEOFILO: Estás con la guardia fija. (Lo patea].
()BED (Trata de evadir Ios golpes'; Sin darme cuenta, ía cosa
creció dentro. Para que cupiera el rencor, el corazón se me hizo
más chiquito. Arrugándose ...
Ieofilo desiste y se aleja.
¿Te gustó?
TEOFILO: ¿Qué?
OBED: La güerita, la Lula, la niña, ¿te gustó?
TEÓFILO: Llévatela calmada, háblame en un solo idioma y deja
de estar mezclando todo. No quieras conectar todos los cables
327

porque te truenan en la cara y te saltan los dientes en mil

cachitos ... ¿Quieres un trago de agua?
Silencio.
OBED: Eres mi tío ... y no te guardo rencor.
TEOFILO: ¿Rencor?
OBED: Hasta te ... te ... aprecio.
TEÓFILO: Tu desmadre, tu vida y tus ideas no las quiero oír. Entre tu cabeza y la mía hay un desierto de por medio. Cuatro
horas de desierto a la velocidad de la luz. Desde este lugar en el
que estamos sentados hasta allá, al pueblo al que le llevaremos
la energía.
OBED: Ya van más de cien niñas muertas ... ¿Quién me asegura
que una de ellas no es mi hermana desaparecida? ¿Quién me
asegura que no la mataste luego de violarla?
Teófilo le suelta un golpe. Al Caer,Obed reacciona, se apodera de la pierna del otro clavando sus dientes con toda su
fuerza. Teófilo lo toma de los cabellos y lo hace girar en el
aire.
TEÓFILO: Si he sabido que te iba a dar el telele a cada rato ni te
traigo.
OBED: ¿La mataste, dime, la mataste?
En elfondo aparece Bety. Ella habla y Obed repite.
BE TY: Sí la mataste ... luego de llevarla al terreno.
OBED: A: terreno, ahí.
Teófilose repliega.
BE TY: Le quitaste la ropa, le bajaste los calzones, la mordiste y la
escupiste, le llenaste de baba el cuerpo ...
OBED: El cuerpo de baba.
TEÓFILO: No es cierto, no es cierto ....
BETY: Sí es cierto. [Cobarde!
OBED: ¡Cobarde! ¡Dime la verdad!
TEÓFILO: ¡Pinche tarado! ¿Qué quieres? ¿Qué buscas?
BETY: La verdad.
r

328

il

l-

OBED: La verdad ... ¿Tú la mataste, la mataste ..? ¡Dime!
TEÓFILO: Alucinas, porque tienes sed.
OBED: ¿Sed? ¿Tengo sed?
BETY: Sí. Tenemos sed. Mucha sed ... toda la sed ... la garganta
reseca ... Por eso quiero que pagues con tu carne. Y que no
pase de mañana o pasado. Que el diablo borre tu nombre ... Que
empiece un viento en tu corazón, que apague tu vela ...
Una nube se atraviesa. Todo en penumbra. Los cables se
agitan fuertemente. Teófilo se asusta y se repliega.

s

a
e

Ojalá y que te mueras en un camino. Y si te mueres, yo voy a
estar riendo.
OBED: Ojalá y que te mueras en un camino.
BETY: Métele un cuchillo en el corazón ...
Obed toma una llave y se enfrenta a Teófilo.

[Rómpele una pierna! ¡Clávale un clavo en la panza! [Que no se
vaya a escapar! .Mátalo, mátalo ... ! (Ríe).
I

Obed también suelta la carcajada. Descarga un golpe sobre
'Ieofilo que lo hace caer.

¡Pégale, mátalo de una vez!
Obed suelta varios golpes. En su arrebato se distrae y se
tropieza. Ieofilo aprovecha para sujetarlo.

TEÓFILO: Ya estuvo bueno, pinche Obed ... Calmado.
Obed sigue pataleando.
iCambio! [Cambio! ¿Entiendes, entiendes, pinche loco ... ~:

.Cambio y fuera!
Un golpe final con su cabeza a ta cabeza de Obed. Bety
aesaparece.

La mujer es una joya, por eso hay que cuidada.
OBED: Como siempre ... Lo quisiste arreglar y la regaste más.
TEÓFILO: Olvídate de eso. (Sube al poste ágilmente). Piensa
en la luz. En esa gente a oscuras que ha de estar muerta de
ilusión en el pueblo vecino. Esperando a que tú y yo conectemos ...
329

OBED: Todo lo que quiero es saber dónde está mi hermana.
TEÓFILO: Arní cuando algo me está quemando adentro, prefiero
olvidarlo.
OBED: Le tienes miedo a las cosas.
TEÓFILO: No cuando son reales, de ahorita mismo. De este día.
OBED: Quiero que me digas dónde está.
TEÓFILO: Sé lo mismito que tú, que un día se fue y no ha regre-

sado.
OBED: ¿Me lo juras? (Levanta elpuño cerrado y lo pone frente
aél).

TEÓFILO: El que nada debe nada teme.
OBED: See the moon y júralo.
Ambos voltean a ver la luna. Teófilo hace una señal para
_Jurat:
¿Ves cómo está roja hoy? Como si estuviera ensangrentada.

TEÓFILO: ¡Astronauta te dicen ... r
OBED: Roja, como la niña de los ojos que la reflejan.
TEOFILO: Es como un ovni, ¿no?
OBED: Cuando la luna está llena, como ahora, es cuando más
viajan los muertos ... (Silencio). Tengo sed.
'
1EOFILO: ¿Todavía? ¿Quieres agua?
Obed no contesta, recoge los zapatos· regados y los echa al
costal.
Si quieres, te puedes regresar. Mira, mi chavo.
OBED: No soy tu chavo.
TEÓ FILO: No te hagas, es un decir.
OBED: Después de aquel día en el que estuvo contigo, la güerita
no volvió a hablar con nadie.
TEÓFILO: .Yo no le hice nada!
Silencio.

OBED: Sí le hiciste. Como me hiciste a mí. Como le has hecho a
otros ... Tú estás enfermo y no lo quieres ver.
TEÓFILO: .Entiende de una vez por todas, pinche loco ... ! .Yo
330

na.

>refiero

:te día.
regre-

'rente

'Jara

a ...

nás

al

no le hice nada!
Obed sonríe triunfal.
Quita tu cara de baboso y ponte a trabajar, ¿eh? (Silencio).
Voy al otro poste.
Obed levanta el costal de zapatos, toma la bolsa de herramienta y se aleja seguido por Teófilo. La sombra en cruz del
poste sobre la arena cambia lentamente de lugar
QUINTO POSTE.
En el desierto sólo se escucha el viento. De pronto, el ruido cesa.
Tras el silencio llega Teófilo cargando la caja de herramientas. Obed
lo sigue cargando la bolsa de zapatos. Teófilo avienta el radio a la
arena. Obed se dirige hacia donde ha caído el radio pero antes de
llegar es detenido de un tirón. Teófilo apaga el radio. Se miran
frente a frente, muy cerca sus caras, sintiendo sus alientos, retadores.
RADIO: ¿Qué día es? ¿Qué hora es? Le va a tronar, le va a explotar ...
Obedy Teófilo saltan como fieras sobre el radio. Se inicia
una pelea por la posesión del aparato. En ciertos instantes
sus cuerpos se congelan por el cansancio, mientras el radio
se escucha.
OBED: ¡Oves?
_,
~
TEOFILO: Presta acá. (Toma etradiov. ¡SL bueno. sf Correcto,
el poste derecho al lado zurdo ... si claro y preciso ... No, gracias ... Bien, y sin novedad.
o, gracias ... .Cambio y fuera!
•OBED: .No lo anaauesi
Se lanza sobre Ieofiio .Y se abraza a él como un cansado
boxeador a su contrincante. En el abrazo, pegan sus caras
.fuertemente, mejilla con mejilla, al tiempo que lanzan golpes y exclamaciones de dolor. Teójilo separa a Obed tomándolo de los hombros y luego le escupe la cara. La furia se
acrecienta, se toman de los pelos uno al otro, se muerden, se
'

:a

~

.1.

'-'

331

'

•.

dan patadas y puñetazos hasta que Obed suelta un chorr
de sangre por la boca.
TEÓFILO (Se repliega triunfante): ¿Para eso viniste, para esta
chingándome? No había por qué llegar a los madrazas por unas
pinches voces extrañas en tu cabeza.
Obed se le abalanza y Teó.filolo repele.
Cómo eres terco, neta. Te digo que te calmes, que no le hagas
caso al ruido que traes aquí. (Le toca lafrente). Sacúdete y
piensa bien, mi chavo. No te claves porque te quedas cruzado.
Venimos a jalar, a llevar luz. Eso es lo importante del punto.
Llevar luz a un pueblo no es cualquier cosa, mi chavo ...
OBED (Escupe): No soy tu chavo.
'
TEOFILO: Sí lo eres.
OBED: I'm not.
TEÓFILO: Es un decir.
OBED: Fuck you.
TEÓFILO (Lo derriba tomándolo del cuello): No me hables en
inglés. (Silencio). ¿Ok?

Obed asiente. Teofilo lo suelta.
OBED: Remember me? ¿A qué te supe? ¿A árbol?
TÉOFILO: Voy a callarte de una vez por todas, pinche loco. (Recoge el radio. lo levanta, lo deja caer; lo patea hasta hacerlo pedazos. Saca un pañuelo y se lo ofrece. Obed toma et
pañuelo con temor y sin poder evitarlo dobla las piernas·
cae. Ahoga un grito ocultando la cara. Teofilo arroja el radio a la arena. va al rollo de cable y extiende las dos puntas
hasta donde está Obedy se los da en las manos): .Ajalar.
que para eso nos pagan! Además, ¡no hay cosa más chingona
que hacer la luz:
OBED: Sí hay.
TEÓFILO: ¿Qué?
OBED :Las niñas. Las niñas güeritas, las niñas hijas de mis herma-

332

'a un chorro

e, para estar
ros por unas

10 le

hagas
;acúdete y
; cruzado.
Iel punto.

)

...

::i.bles en

o. (Re-

'tzacermae/

nas y
elra'lntas
ialar,

zona

na-

nas que son también mías, las niñas que tienen miedo y que no
dicen nada, que responden a una mirada y que se callan a otra ...
TEÓFILO: ¿Qué es lo que quieres?
OBED: Que veas las estrellas. Y que me digas cuál de esas es
Lula.
TEÓFILO: No te entiendo.
OBED: Te voy a enseñar algo.
TEÓFILO: ¿Algo?
OBED: Esto. (Se baja el pantalón para mostrarle las piernas):
Cinco quemadas de cigarro que hacen una rueda.
TEÓFILO:No.
OBED: ¿Te acuerdas? (Canta): Ala rueda rueda de san Miguel ...
TEÓFILO: Ya pagué por eso. Ya no quiero saber más.
OBED: ¿No te duele lo que me hiciste?
TEÓFILO: ¿Sabes qué ..? Me gustas más de mudo, ¿eh? (Toma
los cables y sube al poste a gran velocidad). Que me duela
no cambia nada. (Conecta los cables).
Obed va hasta la caja de controles. Bety aparece atrás cantando cual sirena.
BETY: Que pague con su carne.
Y no pase de mañana o pasado.
Que trece Diablos mujer, que trece
Diosas de la muerte
Borren su nombre.
Que empiece un viento en su corazón
Que apague su vela.
Que muera en un camino.
Que le aplaste un carro.
Que le aplaste una bicicleta.
Rómpale una pata.
Y si se muere, voy a estar riendo.
Métele un cuchillo en su corazón.
Clávale un clavo en su cuerpo ...
333

Obed acciona la palanca. En el poste se produce una explosión. Teójilo lanza un grito. Su cuerpo se convulsiona pero
queda pendiente del poste amarrado de los pies. Sobre la
arena se proyecta su sombra enforma de un Cristo al revés.
OBED: ¿Teo? ¿Teófilo? (Silencio). ¿Teófilo? (Suelta el llanto

desconsoladamente).
TEÓFILO: Si serás chillón.
OBED: ¿Qué?
'
TEOFILO: Ayúdame.

Obed le ayuda a bajar.
Ven.
OBED:No.
TEÓFILO: Siéntate aquí. Ven.
OBED: Es que yo ...
TEÓFILO: Estoy sin fuerza, ven. (Se recargaen elposte y resbala hasta sentarse). Estoy mareado.
OBED ( 1Se acerca): Te vas a morir ...
TEÓFILO: ¿Eso quisieras?
OBED: Sí. .. digo, no.
TEÓFILO: No me hagas reír porque me duele.
OBED: ¿Entonces?
'l'EÓF!LO: Dos tres días entumido y ya ... (Silencio). ¿Me quitas
las botas, mi chavo?
·DBED: No soy tu chavo.
:t t:OFILO: Es un decir.
Obed lo descalza.
Sí me duele.
()l:H::~I):¿Qué?
TEOFILO: Lo que te hice. Me duele mucho ... de veras.
OBED: Está bien.
TEÓFILO: ¿Me vas a perdonar?
OBED: No. Y te retiro la palabra para siempre.

334

TEÓFILO: Como quieras. Mira, mi astronauta, el sol se despide ...
En el horizonte, el sol roza la tierra llenando el espacio de
color rojo.

_,'"'3)-

Indice

Nota del editor
La vida vale
Memoria de duelo
Los trazos del viento
Sirenas de río
Lomas de Poleo
JusticiaLight
La ciudad de las moscas
Mujeres de Ciudad Juárez
Jauria
Hotel Juárez
Desere (El desierto)
Tlatoani (Las muertas
de Suárez)
Estrellas enterradas

Enrique Mijares
VictoriaMartinez
Rocío Galicia
Alan Aguilar
Demetrio Ávila
Edeberto Galindo
Ernesto García
VirginiaHernández
Cristina Michaus
Enrique Mijares
VíctorHugo Rascón Banda
Cruz Robles

03
05

Juan Tovar
Antonio Zúñiga

289
319

19
61

71
89
121

149
171
189
233
275

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful