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TEMA 14: EL HOMBRE CAIDO

«El hombre se encuentra dividido en sí mismo. Por esto toda la vida humana, sea individual que
colectiva, presenta las características de una lucha dramática entre el bien y el mal, entre la luz y las
tinieblas (GS 13). A la luz de la salvación que nos viene ofrecida en Cristo la Escritura y la enseñanza de la
Iglesia nos hacen ver el sentido profundo de esta experiencia: el hombre ha buscado conseguir desde el
inicio de la historia su fin fuera de Dios, y por eso, todo hombre que viene al mundo se encuentra bajo la
esclavitud del pecado (aunque en un sentido análogo respecto al pecado personal) y tiene necesidad de la
redención de Cristo».
Objetivo: Realizar una buena presentación de la tesis 14b propuesta por Ladaria. Para ello propongo,
para este tema, presentar en un primer momento las líneas fundamentales del pecado original desde la base
de la Escritura (sobre todo Gn 2-3 y Rm 5, 12-21) y la Tradición (sobre todo Trento). A partir de aquí pasar
rápidamente a la presentación teológica del pecado original desde la perspectiva cristológica de Ladaria.
I.- El Testimonio de la Escritura:
Los dos textos clásicos sobre los que se fundamenta bíblicamente el pecado original, término que por
cierto nunca aparece en la Escritura, son Gn 2-3 y Rm 5, 12-21, aunque a lo largo de la historia se han
agregado junto a estos otros de menor relieve (Sal 50, 7; Jb 14, 4; Sb 2, 23; Ef 2,3; etc.). Sin embargo, no
podemos decir que, en cada texto, de por sí encontremos la prueba evidente de la doctrina del pecado
original ya que es raro que se pueda descubrir en un solo texto el fundamento de un dogma, pero, tomados
en su globalidad, y también en un contexto más amplio, representan entonces un argumento sólido.
I.1.- EL ANTIGUO TESTAMENTO.
En el AT aparece como una constante la existencia del pecado en el hombre, un pecado que
afecta esencialmente a su relación con Dios, aunque también supone una ruptura con la comunidad. En
Israel las relaciones entre el individuo y el grupo se integran y complementan entre sí de tal modo que existe
una solidaridad en el bien y en el mal. En esta relación recíproca «la culpabilidad individual induce, en
suma, una responsabilidad colectiva»1.
En el relato de la caída recogido en Gn 2-3, expresado en el género literario sapiencial, se nos
presenta el pecado como ruptura de la relación entre el hombre y Dios, al pretender el hombre, libremente,
ocupar el lugar de Dios y además hacerlo frente a él. De este modo se manifiesta lo que, en síntesis, es todo
pecado en el hombre. Es, pues, el inicio de una historia marcada por el pecado.
La reflexión sobre el género literario de Gn 2-3 llevada a cabo por los teólogos católicos la sitúa
como una narración etiológica2 que no excluye su índole simbólica. Flick-Alszeghy dirán que en este
mixtum compositum el autor, al querer explicar la fuente de las miserias que someten hoy a los hombres,
«enseña una doctrina religiosa, concebida en el lenguaje de las formas míticas, pero que supone también
hechos realmente acaecidos»3.
1

RUIZ DE LA PEÑA, 56; cf. también LADARIA, 57-60; véase acerca de la «personalidad corporativa» en Israel FLICKALSZEGHY, 53-54.
2
Mientras los teólogos protestantes, de forma generalizada, subrayan el carácter exclusivamente simbólico de Gn 2-3, en
cambio, la mayoría de los católicos, integrando éste, acentúan su carácter de etiología histórica -expresión acuñada por Rahnero sea, «una etiología que no sólo caracteriza acertadamente a la condición presente (el estado presente de la humanidad es como
si hubiera sido producido por un pecado), sino que indica realmente el origen de esta situación en un hecho sucedido en un
tiempo determinado» FLICK-ALSZEGHY, 49; cf. RUIZ DE LA PEÑA, 68-76; LADARIA, 62, especialemte la nota 15.
3
FLICK-ALSZEGHY, 50.

14b - 1

Frente al AT que afirmaba la pecaminosidad universal. un paso del corazón de piedra al corazón de carne o. a. fundamentalmente. la superioridad que sobre el pecado y la muerte adquiere la obra redentora de Dios en Jesucristo.. 2). y no al revés»5. en Rm 5.Evangelios: Continúan la visión del AT pero poniéndola en relación con Cristo y el Reino: es necesaria una metanoia. Y que estas condiciones tienen que ver con una relación con Dios defectuosa. como un combate entre la luz y las tinieblas. Por eso dirá Pablo que «como por la desobediencia de un solo hombre. 69-78. 5 RUIZ DE LA PEÑA.La existencia humana marcada por el pecado. Es el misterio de la salvación lo que esclarece el misterio del pecado. de la carne al Espíritu. 86-102. . Solidaridad que es señalada incluso en aquellos autores que valoran e insisten en la responsabilidad personal (Jr 31. porque ésta es la relación fundamental de la que dependen todas las demás (consigo mismo. Hay ruptura de relaciones con Dios y con el prójimo. 14b . I. por cuanto. 1-7). debido sobre todo a las dificultades intrínsecas al mismo texto. todos fueron constituidos pecadores. 12-21. 19. 29. El apóstol quiere enseñarnos aquí. 4 Según RUIZ DE LA PEÑA. éste es un hecho a la vez personal y social. 12-216. b. RUIZ DE LA PEÑA. 2 EL NUEVO TESTAMENTO. Este nuevo nacimiento se realiza por la aceptación de la fe (y el seguimiento) de Cristo y de su Reino.. Ez 18. c. y su origen histórico al comienzo de la humanidad 4. No debiera ser. Lo cual va a definir la realidad como un campo donde crecen juntos el trigo y la cizaña.Hay una solidaridad de todos en el pecado de los demás. LADARIA. «se encuentran firmemente atestiguados por la revelación veterotestamentaria: la culpabilidad humana ha convertido el mundo en un reino del pecado. y no la caída de Adán.La existencia humana marcada por el sufrimiento y la muerte. Dada la importancia del pasaje y las diversas interpretaciones que pueden hacerse de él. Un nuevo nacimiento (Jn 3. y la solidaridad de Cristo con todos los hombres (reino de la gracia y de la vida).. con los otros. tomando como base Gn 2-3. nos remitimos a las exposiciones más detalladas que ofrecen FLICK-ALSZEGHY. así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos» (Rm 5.Hoy se sostiene que no es un relativo. 56-71.. En cambio. Somos solidarios tanto en la historia iniquitatis como en la historia salutis. Es la cruz de Cristo. lo que es lo mismo. sus orígenes se confunden con los de la propia humanidad». por tanto. que se ha leido tradicionalmente bajo la perspectiva de S.El AT. declara que todos hemos sido redimidos del pecado por medio de Jesucristo. nos proporciona algunos datos importantes de la doctrina del pecado original: la existencia de una pecaminosidad universal que llega hasta el presente. en el AT una constante en considerar: a. la hondura y la extensión del pecado universal sólo podía captarse inequívocamente a la luz de la salvación universal. En esto consiste el pecado."in quo" referido a Adán: hubo una inclusión de todos en el pecado de Adán.Pablo: El texto fundamental es Rm 5. constatando este hecho.. lo que nos da la medida cabal de las dimensiones de la culpa. 78. ** Se da. La aportación decisiva del NT a la doctrina del pecado original no la hallamos en los evangelios sino en el corpus paulinum y.2 . sino una locución de empalme: dado que. el NT. no se encuentra en éste una conexión evidente entre la pecaminosidad universal y el primer pecado. con el mundo). a pesar de la idea de solidaridad -ahora en su aspecto negativo. más concretamente. b. 80. Y esto no es inevitable ni normal. ya que somos imagen de Dios y una sola carne con todos los hombres. Y para demostrar la universal eficacia de la redención de Jesucristo. Agustín: . Pablo pone de relieve el paralelo entre Adán y Cristo. Se contraponen dos formas distintas de solidaridad: la solidaridad de Adán con todos los hombres (reino del pecado y de la muerte). «La realidad. entre el reinado del pecado y el de la gracia...de todos los hombres en el AT. 6 Nos limitamos a presentar lo fundamental del texto.

a la solidaridad con el Cuerpo de Cristo. pero sí una serie de elementos que la Iglesia desarrollará posteriormente. 14). 83. recibiendo la filiación y la koinonía: se pasa de la solidaridad con el cuerpo de pecado.La función mediadora de un acto humano (Adán) en el estado universal de perdición. Para los Padres.LOS CUATRO PRIMEROS SIGLOS: LOS PADRES.La libre decisión personal es la que confirma nuestra solidaridad en el destino previo de gracia o de perdición. Lo que entra en la historia. II. se pueden observar.cf. 14b . I. en la Escritura no se encuentra inmediatamente la afirmación de la presencia ya en los niños de un pecado propio y verdadero. sino de la universalidad de la salvación de Cristo. Pero. 7 8 LADARIA. a diferencia de las exageradas acentuaciones de la teología posterior. reina la muerte. Este se tiende a ver como un estado heredado de Adán por lo cual la humanidad recibe como herencia una corrupción que se manifiesta. ni se peca por una transgresión positiva como la de Adán. todos los hombres están afectados negativamente por la decisión de Adán. LADARIA. y no se explica el modo con el que el pecado es transmitido a cada persona8.El convencimiento de que el origen del mal ha sido causado por una opción humana culpable situada al comienzo de la historia. también 1 Co 15.. 15. La historia y situación de pecado no han tenido por autor a Dios. 45-49). FLICK-ALSZEGHY. expresada y continuada por los pecados de todos. Pablo está resumiendo en este pasaje los capítulos primeros de la epístola. incluso cuando no había ley. RUIZ DE LA PEÑA. particularmente.. d.La Tradición de la Iglesia: II. ** Pablo distingue entre pecado (hamartía) y transgresión (parábasis. 21-22. 19). 78. en la muerte. y el restablecimiento de la mediación perdida en Jesucristo. La balanza entre la historia de perdición y la historia de salvación se inclina siempre del lado de Jesús. el destino común de solidaridad en la perdición y en el mal. etc. sino el pecado del hombre. Sin embargo. sólo es superada por la solidaridad de todos en Cristo. no se especifica quién es Adán (¿un sujeto concreto o un colectivo?).. 107. sin embargo. delito (v. 77. y que se manifiesta social e individualmente. b. desobediencia (v. sino la fuerza del mal. desencadenador de la sobreabundancia de la gracia. A pesar de lo dispar de la literatura de los Padres de estos primeros siglos. se suele afirmar que el hecho de que el hombre peque resulta como consecuencia del pecado de Adán.18).. cf. c. Esta universalidad se establece al aceptarlo por la fe. La solidaridad de todos en Adán. No encontramos una presentación completa o más o menos esquematizada del pecado original en la Escritura. Por eso. por consiguiente. alienación.. que es el contrapunto de la definitiva solidaridad de salvación en Jesús»7. origen del pecado y de la muerte en el mundo.La pecaminosidad universal que hace del mundo un reino de pecado. algunas tendencias comunes referentes al pecado original. Rm 12. entendida no sólo en sentido biológico sino total: separación de Dios. El nos libra de los pecados personales (hémarton) y de la fuerza del pecado (hamartía) en la que somos introducidos y hacia la que nos inclinamos inevitablemente. «A la luz de la salvación de Jesús aparece cuál es la verdadera situación de la humanidad antes o fuera de Cristo. lo que le interesa a Pablo no es hablar del pecado original.17. Recogemos como esenciales de la revelación bíblica las siguientes enseñanzas: a. 1.3 . el pecado-hamartía no es una transgresión. 3 CONCLUSIONES. Es decir.

Todos nacen con un «pecado» distinto de los pecados personales. 131-151. por eso quiere poner a salvo. la necesidad universal de Cristo redentor.LA TEOLOGIA ESCOLASTICA. y acuñará por vez primera el término peccatum originale. 2. ya que. 138-142. quien sistematizará la doctrina del pecado original en su controversia contra los pelagianos. Respecto a la transmisión del pecado original. en cierto modo. 129. Agustín llega a designar como pecado original el estado en el que se halla el descendiente de Adán que no se ha incorporado a Cristo. ante el papel secundario y ejemplar que desempeña Cristo en el pelagianismo. FLICK-ALSZEGHY. Las explicaciones a estas cuestiones abiertas vendrán desde las distintas tendencias predominantes: la corriente agustiniana (Pedro Lombardo. formalmente. En definitiva. mientras que. Y. LADARIA. 121-122. en Nuevo Diccionario de Teología.SAN AGUSTIN. en cuanto implica la muerte del alma (es decir. RUIZ DE LA PEÑA. 86-91. materialmente. 94-115. sigue la corriente anselmiana. se transmitiría el pecado por generación. LADARIA. FLICK-ALSZEGHY. En Sto. aunque desde la tipología Adán-Cristo se acentúa. M. en el que se encuentra todo descendiente de Adán. Por ello debe admitir en los niños un pecado. el pecado original. y entonces Cristo no sería el redentor de toda la humanidad. en la ausencia de la justicia original. 79-86. cf. en la tradición práctica. Tomás se llega a una síntesis de las anteriores corrientes cuando distingue que la esencia del pecado original. significaría que éstos no necesitan la redención de Cristo. entonces. 93-95. 12) subrayando la implicación en el pecado de Adán. Agustín. Partiendo de esta necesidad absoluta que tienen todos los hombres de Cristo para ser salvados llega a la afirmación de la universalidad absoluta del pecado. LADARIA. en el siglo V. La teología escolástica se mueve bajo una óptica agustiniana y se sitúa en continiudad con la enseñanza magisterial. y los niños que mueren sin él son condenados. RUIZ DE LA PEÑA. resultan ser aspectos de esta única realidad que es el pecado original11. la unidad y la solidaridad de todos los hombres en Cristo. dentro de la perspectiva unitaria de la historia de la salvación. consiste. Fundamentalmente aparecen tres cuestiones en la reflexión escolástica: la naturaleza del pecado original (en qué consiste). 14b . El bautismo borraría. cf. el rito de bautizar a los niños «se fundamenta comúnmente en la necesidad que todo ser humano tiene de ser tocado por la acción salvífica de Cristo»9. 1329-1349. de lo contrario. II. pero dentro de una concepción de la humanidad como solidaridad corporativa12. Agustín descubre progresivamente que Cristo es el redentor de todos. y el tipo de pecaminosidad (en qué sentido es pecado). Madrid 1982. 9 10 11 12 RUIZ DE LA PEÑA. la solidaridad de todos los hombres con Adán. FLICK-ALSZEGHY. escuela de Laon) veía en la concupiscencia habitual la esencia del pecado original y. en la concupiscencia. y la generación no sería la causa sino sólo la condición de la transmisión del pecado.Aflora también cada vez con mayor frecuencia la frase «todos hemos pecado en Adán» (traducción incorrecta del eph'ho de Rm 5. S. aparecía como la pérdida de la justicia original. La realidad del pecado cae. II. su transmisión (su modo de difundirse). sobre todo. «Pecado original». pues. Será S. Para el santo «la situación del hombre al nacer se asemeja a la del hombre que comete un pecado personal. la privación de la gracia) y la perversidad de la voluntad (la concupiscencia dominante) como consecuencia del pecado personal de Adán»10.4 . para la corriente anselmiana. Cf. y sólo la gracia de Cristo los libera de esta situación. Su influjo resultará determinante en el posterior desarrollo de la doctrina. FLICK. tanto la concupiscencia como la muerte del alma o la solidaridad moral con Adán. 122-134. 3. de ahí que.

habían ya formulado el concilio de Cartago (418) que. Estas fueron completadas por las respuestas teológicas a las nuevas exigencias planteadas por la cuestión del pecado original a la Iglesia en ese momento. 4.5 . 104. c) del que sólo nos puede liberar la gracia de Cristo. muerte del alma (canon 2). d) éste borra totalmente cuanto hay de pecado en el bautizado y. Se establecería un orden de normatividad donde el nivel más profundo sería de índole cristológica: el hombre necesita de la gracia de Cristo. Las intervenciones del magisterio en este período serán poco significativas. El concilio de Trento. Por último. II. LADARIA.EL CONCILIO DE TRENTO. unido al anterior.Con el nominalismo (siglos XIV-XV) reaparece el agustinismo. protestantismo) de los cuales se distanciaba la fe de la Iglesia católica. 5. b) que afecta interiormente a todos (cánones 2. tales como: ¿en qué consitía el estado de justicia original? ¿en qué sentido (el modo) es pecado el pecado original? ¿por qué todos somos solidarios en el pecado? Distinguiendo entre lo que el concilio afirma (propone como dato de fe) y aquello que dice (traduce en palabras y fórmulas). ésta es la razón por la que muchas preguntas quedan sin respuesta». 3. e) la situación universal de pecado tiene como factor desencadenante la acción histórica de una libertad humana (canon 1)»15. que insiste en la concupiscencia como elemento formal del pecado original. utilizando por vez primera el término «pecado original». LADARIA. Dz 1046-47) y. la concupiscencia remanente tras el bautismo no es ya pecado en sentido propio en los bautizados (canon 5). Bayo por Pío V (cf. sino los efectos del mismo. GONZÁLEZ FAUS. FLICK-ALSZEGHY. 16 FLICK-ALSZEGHY. 15 RUIZ DE LA PEÑA. 197-198. y el concilio de Orange (529) que dio por concluida la controversia semipelagiana. 4). el único que da a todos la salvación.DE TRENTO AL VATICANO II. retomó las enseñanzas magisteriales que. 4). Por esta razón dejó abiertas cuestiones que permanecían discutidas entre los teólogos católicos14. condenó el pelagianismo. sería el eclesiológico-sacramental. en la sesión V del año 1546. que caracterizaría la pecaminosidad humana en relación al relato de su origen (pecado original originante)16. hasta el siglo XX la intervención más importante del magisterio acerca del pecado original se limita a la condena de M. más que presentar una visión completa del problema. véase el comentario que hacen de los cánones de Trento. un segundo nivel. por tanto. 98-105. comunicada por el bautismo (cánones 3. ya que la salvación de Cristo se lleva a cabo por medio de la Iglesia que administra el bautismo para el perdón de los pecados. oponerse a algunos errores respecto al pecado original (pelagianismo. Prácticamente. en un tercer plano se colocarían las afirmaciones antropológicas. La intención de los Padres en los cánones de esta breve sesión 13 era. podemos destacar en la definición del dogma elaborada por Trento las siguientes enseñanzas normativas: « a) la existencia del pecado original. poco antes del concilio Vaticano II. 14 14b . 345359. y el cuarto nivel es el etiológico. 153. y se olvida la síntesis tomista. 13 Dz 787-792 (DS 1510-1516). donde se señala cómo la humanidad no incorporada a Cristo está oprimida por el pecado que le imposibilita su salvación. «El concilio no quiso definir la esencia del pecado original. para no interferirse en las discusiones entre las escuelas. 164-165. conviene señalar cómo en el decreto las afirmaciones pertenecen a niveles distintos. II.

pero «es mejor tomar como punto de partida la solidaridad de los hombres en el bien. El concilio se expresa en modo más bien amplio. 1. Un problema para la comprensión del pecado original o «solidaridad negativa de los hombres en el mal y el pecado». mientras los teólogos.6 .Reflexión Sistemática: El pecado original. se puede abordar el problema del pecado original en los niños.INTRODUCCION. Creo que puede ser muy importante este comentario de Ladaria a GS 13. Dz 2328) donde se alude al pecado original en el contexto de las teorías de la evolución. 19 Sigo aquí la reflexión ofrecida por Ladaria en su manual Teología del pecado original y de la gracia. Lumen Gentium 2. erigiéndose contra Dios y tratando de conseguir su fin fuera de él. por tanto. BAC. por su parte. Si en el concilio Vaticano I no llegó a tratarse el tema. Se debe dejar a un lado el planteamiento tradicional que supone la teología del pecado original anterior a la cristología y a la soteriología. sin entrar en la discusión de problemas concretos»17. señalar que el magisterio de Juan Pablo II. Es importante ver qué relación tiene el dogma del pecado original con el misterio de Cristo y con la llamada a la unidad de los hombres en él según el designio primigenio de Dios. Cristo sería 17 LADARIA. 18 Cf. Sacrosanctum concilium 6). primer padre del que todos descendemos. el hombre. 20 LADARIA. ruptura de la amistad original con Dios y privación consiguiente de gracia para los hombres19: III. el fundamento último de la solidaridad de todos los hombres está en Adán. Se alude a él para iluminar la situación del hombre en el mundo. III. es decir. Este punto de partida ha ayudado a formular la condición pecadora de la humanidad. 22. 14b . y consiguientemente en el mal. LADARIA. sólo desde la situación de quien peca personalmente. RUIZ DE LA PEÑA. En los últimos años la teología ha hecho un gran esfuerzo por reformular esta doctrina. 18. aunque había sido creado por Dios en un estado de justicia. Madrid 1993. bajo su seguimiento.en la encíclica Humani Generis de Pío XII (cf.. «Según este modo de pensar. una división profunda del hombre. aunque con un lenguaje existencial y en una perspectiva salvífica (Gaudium et spes 10. Sin entrar en materia discutible. Por último. Hay. en qué medida han de ser considerados también ellos como pecadores»20.LA UNIDAD DE TODOS LOS HOMBRES EN CRISTO. 105-106. 155-158. y Pablo VI reafirmará el dogma tradicional tanto en el symposium sobre el pecado original (1966) como en los números 16-18 del Credo del pueblo de Dios (1968). ha reafirmado la formulación dogmática. 107. de modo que toda la historia y la humanidad nos muestran la lucha del bien y del mal. de quien con su pecado ratifica el pecado de Adán. pero se refiere a él sobre todo en GS 13.. abusó de su libertad. se atiene a la doctrina tradicional. y las repercusiones comunitarias del pecado. 106-131. ya que hace referencia directa a la formulación misma de la tesis 14b elaborada por él mismo. sobre el Nuevo Catecismo holandés. intentaban replantear la doctrina tradicional del pecado original 18. 13. Es importante integrar la teología del pecado original en el conjunto de la revelación cristiana. desde el inicio de la historia. III. Durante los años posteriores al Vaticano II cobró una mayor actualidad. «El Vaticano II no se ocupa con detalle del tema. ha sido considerarlo casi exclusivamente en conexión con el bautismo de los niños. Tiene una coherencia dentro de la voluntad salvífica universal de Dios y la universalidad de la redención de Cristo. La experiencia humana de división interna y externa concuerda con esta enseñanza de la revelación. 2. sin entrar en problemas controvertidos. 106. en el Vaticano II encontramos pocas referencias a la cuestión del pecado original. tentado por el diablo. y en el punto 2 de la declaración que una comisión cardenalicia hizo.

Y esta mediación positiva. El pecado significa que esta cooperación a la obra de Dios no ha sido aceptada. «Si los hombres no podemos realizar sin él nuestra vocación divina. La única mediación de Cristo no es "exclusiva" sino "inclusiva". en consecuencia. Sólo a partir de la solidaridad y unión en Jesús podemos entender que el pecado rompe y disgrega.. por tanto. ha fallado. 2 Co 5. El pecado original tiene que ver con la solidaridad de los hombres en Cristo. pero ésta afecta también. y que. 111-112. cada uno de nosotros está llamado a "mediar" para los demás la gracia que viene de. tampoco sin él podemos superar la condición de pecado en que la humanidad se ha colocado. 2. El texto de GS 13 (véase más arriba) nos habla de la experiencia humana. 3. III. gracia de Cristo»22. 24 Cf Lumen Gentium 62: «. según el designio irrepetible de Dios. a la luz de la fe en Cristo. 110-111. los dos se nos dan inseparablemente unidos. la solidaridad entre los hombres..relevante para todos sólo porque todos están afectados por el pecado de origen. Rm 5. solidaridad en Cristo redentor». 12-21.. La gracia concedida al primer hombre es. al ser imagen de Jesús. han de cooperar de diversa manera para el bien de los demás. 22. Cf FLICKALSZEGHY. Partiendo de esta experiencia humana.todo ha sido creado en Cristo y hacia Cristo. 3. «Nuestra vocación a la unión con Jesús significa. Jesucristo. no existe esta situación de presencia de Dios y de gracia que nos impulsaría hacia el bien»25. En el NT aparece clara la idea de universalidad en el pecado en el contexto de la reconciliación que a todos llega (cf....El punto de partida: la experiencia de la división interna y externa en el hombre. la solidaridad en Adán es anterior a la que se da en Cristo»21. 286-307. en un 21 Ibid. a toda la vida humana.. En esta lógica. individual y colectiva. La mediación de gracia y de pecado es conocida en el AT. para su realización plena. así también la única mediación del Redentor no excluye. Ef 2. 1. la tradición de la Iglesia ha tratado de explicar cuál es el sentido teológico de esta situación.El «pecado original» como la privación de la comunicación de gracia. «La solidaridad en Cristo cabeza es anterior a todo vínculo interhumano.EL PECADO ORIGINAL «ORIGINADO».. 18-21.LA MEDIACION UNICA DE CRISTO Y LA COOPERACIÓN DE LOS HOMBRES A LA SALVACION. Cada uno sufre las consecuencias de esta ruptura. el bien y el mal que cada uno realizamos tiene inevitablemente repercusiones sociales. 22 14b . La teología actual insiste más en la doctrina de la creación en Cristo. 23 Ibid. «Los hombres. El NT nos presenta a Jesús hombre como el único mediador entre Dios y los hombres (cf 1 Tim 2. sino que suscita.. Sólo de Jesús recibe Adán su sentido. La pecaminosidad universal sólo «la podremos comprender como el reverso de la medalla de la vocación de todos los hombres a la unión con Cristo en su cuerpo. esta vocación pide. 25 LADARIA. III. porque en él se funda el designio inicial del Padre sobre nosotros. más fiel al NT. desde el primer instante. 4.. en las criaturas una diversa cooperación que participa de la única fuente». De algún modo. y esto pide la cooperación de todos.. según el concilio. de la división interna y externa en que los hombres nos encontramos. Esta situación en la que se halla la humanidad es la que nos describe la Escritura y toda la tradición de la Iglesia. Ibid. que nos constituye en lo que somos en lo más profundo de nosotros mismos»23. se convierte en mediación negativa.7 . El subrayado es nuestro. «La "mediación" de la gracia de Cristo. Los aspectos positivos y negativos de esta vinculación de los hombres entre sí se hallan unidos de modo indisociable. al no existir. En la figura de Jesús no pueden separarse estos dos aspectos de cabeza y redentor. etc.Nuestra solidaridad en Cristo cabeza es. Ga 3. la cooperación de cada uno de nosotros.. que el hombre hubiera podido recibir por el hecho de venir al mundo. 5)24.. 108.). que es la Iglesia..

que viene de la culpa ajena. arranca la historia de pecado. La negación de la 26 LADARIA. El magisterio quiere evitar que esta transmisión se considere mera imitación. que en su origen no pueden ciertamente ser separadas de las culpas personales. 192: «El pecado original es análogo respecto del pecado actual. Quien no está en la gracia de Dios. en su crecimiento y desarrollo. 29 Ruiz de la Peña. que el pecado anterior a cada uno sea algo exterior a él. 32 Ibid. 116. Esa comunicación que debería realizarse en el designio «originario» de Dios.obstáculo para el verdadero desenvolvimiento del ser humano en su relación con Dios. González Faus. Ruiz de la Peña. en solidaridad (negativa) con todos los demás hombres. lo es justamente por ser una realidad personal. se trata ante todo de una realidad que afecta negativamente a nuestra relación con Dios». Gozzelino. Köster. en el "mundo" en general). y que los efectos de esta pecado están presentes desde el primer instante»31. que ante Dios tiene carácter de verdadera culpa». lo incapacita para el bien y lo aboca a la ratificación personal de esta situación heredada o recibida en los pecados personales»30. Se puede entender el pecado original «originado» «a partir de esta privación de la gracia querida por Dios como consecuencia de la ruptura de la comunicación de amor y de bien que de hecho se ha producido en la historia». No. y su privación equivale a la privación de su amistad. 31 Ibid. «El consenso es casi total entre los autores católicos. sino de modo análogo (que no significa impropiedad)29.. Grelot. Bur. cf FLICK-ALSZEGHY. 30 LADARIA. P. «Desde este punto de vista. Desde esta concepción se relativiza el problema de la transmisión del pecado original por generación física. no se requiere tampoco el monogenismo para la explicación del pecado original»32. es decir. A partir del pecado de «Adán» (como este se entienda).. 114. mediada por Cristo. y se convierte en la fuente de nuevos pecados personales»26. 320ss. libremente ratificada... pero después. «El pecado de la humanidad que nos ha precedido pesa sobre el ser humano que viene al mundo y pesa sobre toda la humanidad. En esta línea de pensamiento se ha movido en los últimos decenios la teología católica: H. 117. Flick-Alszeghy. ya que la gracia equivale a la amistad con Dios. las notas de consenso que señala H. producen situaciones de difícil superación y control aun por parte de quienes las han iniciado. en una sociedad. Köster: el pecado original es un estado de perdición. Pesa en cuanto impide la unión con Dios. lo es en la medida en que el término persona es también análogo. En la reflexión reciente se ha tendido a poner de relieve las dimensiones personalistas y. anterior a la decisión personal. Hay que entender la generación humana en un sentido integral que tiene en cuenta muchos factores. a la enemistad con Dios. 28 Ladaria recuerda que al definir el pecado original en los términos de «privación de gracia» se describe de un modo bastante explícito la realidad del pecado. aunque no en el sentido de culpa personal (concepto unívoco de pecado). y la unión entre los hombres.8 . en cuanto supone un minus de la presencia de Dios y de su Espíritu. en esta corriente de pecado que «Adán» ha iniciado. que afecta al hombre desde el primer instante y sólo se supera con la unión con Cristo. «Cf. no tiene ahora lugar. El pecado personal es la inserción. «Esta da lugar a las estructuras de pecado. de esa primera deficiencia en la comunicación de la gracia. Ibid. relacionales del pecado original. 113-114. Todos estos ámbitos están afectados por la privación de la mediación de gracia. por tanto. y no sólo los físicos (entrada en un medio humano y cultural. está en su «desgracia». y se convierten a su vez en fuente de nuevos pecados»27. «El hombre que llega a este mundo se encuentra con una privación en la comunicación y la mediación de gracia que lo hace pecador. Esta es sólo el medio (el vehículo) y no la causa. mas no porque sea un «pecado de la naturaleza» y no de la persona. La transmisión por generación «significa que éste es un elemento más de la condición humana que cada uno recibe por el hecho de su nacimiento. y la privación de la presencia de Dios y de la gracia que quiso darnos es «pecado» 28. 27 14b .

sobre la causa de la realidad presente. «El caso de los niños no debe constituir el eje del estudio del pecado original. Sin embargo. no actual. Parece que con ella se piensa en algún ámbito de realidad que queda fuera del influjo de Cristo. que se pone de relieve en la participación en el pecado de Adán. nada dice la Escritura directamente. explicado en clave de evolución. 192: «Examinemos el caso límite del niño no bautizado. nuestra situación actual. Respecto a los niños muertos sin bautismo. Pues bien. Lentamente se forma la idea del limbo. Aunque el punto más importante. Sin ella está privado de la capacidad de amar a Dios y al prójimo. Agustín van al infierno pero con penas suaves. es el pecado original «originado». no tiene sentido introducir una excepción para los niños. más fuerte que el pecado. está abocado a la ratificación personal de la historia de pecado de la humanidad que le ha precedido. pero como virtualidad o latencia. pero no la de sentido (los tormentos del fuego. le afecta también la mediación de la gracia redentora de Cristo. encontrará su expresión máxima en los pecados personales»33. Para S. por el contrario. en una situación intermedia entre cielo e infierno. Si el pecado afecta a los hombres antes de toda decisión. Han contraído "algo" del pecado de Adán que ha de ser lavado por el bautismo. el hombre queda frustrado. Cristo. potencial. Pero la vocación del hombre es la divina (cf GS 22). 5.. que es «neutral» ante él... Pero nadie se atreverá a negar que se trata de una personalidad real. Es en el pecado personal del adulto donde se manifiesta en el mayor grado la falta de mediación positiva de gracia. etc. el pecado original «sería una realidad de orden transhistórico.El pecado original. sería el que sobrepasa en sí y en todos nosotros las resistencias a la unificación y a la ascensión espiritual que 33 Ibid. En la Edad Media la pena del pecado original es pena de daño (carencia de la visión de Dios). Y es persona (ser responsable. Algunos han querido encontrar el fundamento del pecado no sólo en la libertad humana. Hay en él una personalidad virtual. ésta reclama inevitablemente la reflexión sobre los orígenes. es decir. EL PECADO ORIGINAL «ORIGINANTE». 118. aunque sea por caminos que sólo él conoce. Con la esperanza en la misericordia de Dios debemos pensar en una real posibilidad de salvación de estos niños.verdadera solidaridad humana. la solidaridad negativa en Adán»34.. 34 14b . 1. dador de respuesta) en la medida en que va a llegar a serlo. ¿qué sentido tiene entonces hablar de una felicidad natural? Si pensamos que todo hombre ha sido llamado a la vocación sobrenatural en Cristo. La hipótesis de la «naturaleza pura» no se ha realizado históricamente. si al niño le afecta la privación de la mediación de gracia. El bautismo es para ellos «in remissionem peccatorum» en un sentido verdadero aunque analógico. ¿Es pecador? Lo será en la medida en que es persona. 35 RUIZ DE LA PEÑA.EL ORIGEN DEL PECADO Y SU UNIVERSALIDAD. sobre el pecado original «originante».El pecado original en los niños.) que es la propia de los pecados personales (Dz 410 =DS 780). según la cual los niños muertos sin bautismo gozarían de la felicidad «natural». Ese "algo" puede ser entendido como la privación de la gracia. 3. más que un elemento de la serie de los acontecimientos históricos. En definitiva. Ibid. III. sino en el mismo cosmos y en el mundo prehumano. En ningún caso el poder del pecado puede ser mayor que el de Cristo. como señala también la Biblia. Hoy día los teólogos se separan mayoritariamente de esta concepción. Si este destino no se alcanza. En este sentido. también a los niños que necesitan de Cristo y de su gracia redentora. 118-119. en la cual no experimentarían como «pena» el verse privados de la visión de Dios.9 . como germen a desarrollar». que lleva consigo la privación de la amistad con Dios35. la noción del limbo no ha hallado acogida directa en el Magisterio de la Iglesia. de forma paralela es menester afirmar: el pecado (o la gracia) en un niño no actualmente responsable posee una existencia real.

K. En esta línea de Teilhard se sitúan K. Ha sido notable el influjo de P. pero no concede relevancia al primero. Gozzelino.El «pecado del mundo». H.Grelot. Adán es legión (toda la humanidad pecadora). y A. La tendencia de la teología católica ha sido la de distinguir entre el pecado y la limitación humana. J.. M. la tradición y el Magisterio le dan esa relevancia peculiar. Rahner y.hallamos en la materia» 36. Alszeghy. No sólo un origen. Ibid. 40 Por ejemplo.F. entre otros. En la concepcion tradicional del pecado original se acentuaba casi exclusivamente el pecado de Adán para explicar el estado de «pecado» en que el niño viene al mundo.«Pecado de Adán» y «pecado del mundo». que señala que si Cristo es una persona. por ello. y que. el pecado de Adán. No parece que estas corrientes hayan sido muy seguidas en la teología de los últimos años. en general. Perfectibilidad de la criatura y mal moral son dos nociones que han de ser distinguidas. 39 RUIZ DE LA PEÑA. Dubarlé. La respuesta de la teología católica se inclina. discrepancias notables en el modo de concebirla» 40. sin embargo. y haya de hecho. no se trata de una alternativa. Cf.Nicolas. Más bien ambos se exigen de algún modo mutuamente: el segundo.10 . L. «abandonar el valor especial del primer pecado. por eso ese primer pecado sería una falta «arquetípica» en la que aparece la naturaleza de todo pecado. Schoonenberg de colocar la doctrina del pecado original en el ámbito más vasto del «pecado del mundo». G. M. manifiesta el real peso del primero. 38 Ibid. Para él el pecado «originante» es «el pecado del mundo». Weger. Z. Y éste. Martelet. la opción negativa frente a Dios y las carencias creaturales que han de ser superadas. González Faus.H. Rondet. 3. entendiéndose por tal el conjunto de las acciones pecaminosas cometidas a lo largo de la historia. aunque pueda haber. incluso. 2. sin el primero. P. K. 180.. creen que se ha de conceder a este primer pecado una relevancia peculiar. Baumgartner. por supuesto. que ha llegado a ser por la acción del hombre y no fue dada con la creatureidad». Bur. Flick. El pecado «originado» reclama un pecado «originante». Colzani. 123.M. No es preciso reconocer un influjo especial al primer pecado.. En la teología moderna. Ch.L. por la aceptación de esta segunda posibilidad»38. G. «se ha planteado la cuestión de si la «herencia» de pecado y privación de gracia que marca la existencia de todo ser humano que viene a este mundo está determinada sólo por un pecado inicial o si la ha producido también el cúmulo de pecados cometidos por todos los hombres. donde cita a autores como G. 124. (muchos) aceptando que todos los pecados son causantes de la actual situación de la humanidad. 124-125. sino específicamente un pecado de origen37. éste no tuvo más importancia que cualquier otro. 37 14b . la multitud de todos los pecados constituye el pecado del mundo. que considera que la herencia de pecado se remonta a una masa indefinida de pecados relacionados entre sí. J. LADARIA. es historia y no constitutivo esencial de la naturaleza.. como causante. la teología católica se reconoce mayoritariamente al menos en el mínimo que señalaba Rahner: «Una situación universal de condenación que abarca a todos los hombres con anterioridad a su propia decisión personal libre. a su vez. es un eslabón más en la cadena que constituye al mundo en «reino del pecado»39. 126. Ladaria. La Escritura y algunos elementos de la antigua tradición de la Iglesia han contribuido a la recuperación del «pecado del mundo» en este contexto del pecado original. más bíblica. «De hecho.L. La Escritura. Sin dar al primer pecado o pecados una relevancia especial. no se ve cómo se puede salvar la universalidad de la condición pecadora de la 36 Ibid. J. que considera que el «pecado de Adán» es el «pecado inaugural» de la serie que después seguirá. «No hay contradicción entre el «pecado de Adán» y el «pecado del mundo». Schmidt-Moormann e. Segundo. de la situación de alejamiento de Dios de la humanidad. del «pecado de Adán» en el sentido lato. deja de tener explicación. Pero esto no significa para la mayoría de los teólogos. en parte el menos.J. Ruiz de la Peña. J.I.

. en suma.debemos afirmar que la mediación de gracia será. 41 LADARIA. aunque no sólo este momento es responsable de todo el mal que ahora vivimos»41. no estática. 172. se dará en él la ratificación de la desobediencia de Adán.. que comienza a producir su efecto desde la comisión del primer pecado histórico y que se va engrosando.. LADARIA.. «Don del Espíritu de Jesús y pecado original son las coordenadas contrapuestas en que se mueve la vida del hombre. pero la situación de pecado se arrastra desde el comienzo de la historia.Jesús ha vencido ya a la muerte y al pecado»44. en última instancia.11 . 129-130. 44 LADARIA. aunque permanecen unas consecuencias o efectos de ese pecado original en el hombre regenerado. III. Introducción a la antropología teológica. 126-128. En la teología del «estado original» y en la narración bíblica del paraíso. pero también. Nosotros seguimos colaborando con esa historia de pecado. por el impulso de la gracia. 128. el hombre es plenamente renovado y desaparece de él todo pecado (cf. así «el pecado originante sería una magnitud dinámica. Los subrayados son nuestros. La real efectividad del primer pecado garantiza además la universalidad de la situación pecaminosa».. 43 RUIZ DE LA PEÑA. Señala de forma sintética Ruiz de la Peña: «en la medida en que el justo sigue siendo pecador. La mediación superadora de la gracia se realiza y se hace visible de modo especial en la Iglesia y en los sacramentos. Ladaria termina como inició la reflexión: dentro del ámbito cristológico. El dominio del pecado y el apartamiento de Dios han entrado. 42 14b . Cf. sobre todo en el bautismo. y la solicitación al mal persiste como real amenaza de des-integración y como experiencia de escisión interior (o de alienación). LADARIA. ** CONCLUSIONES TEOLOGICAS45. Los bienes «preternaturales» serían aquellos dones que el hombre habría poseído en el caso de no haber pecado y que no le han sido devueltos con la gracia de Cristo. donde habla de concausalidad del primer pecado y de los restantes. Trento). en este sentido el pecado de «Adán» nos ha constituido a todos en pecadores»42.ID. Cf. la muerte continúa ofreciendo un aspecto inquietante y suscitando una angustia irreprimible. El pecado ha tenido que empezar al principio.. en sus opciones libres. 181. pero sí mediante los pecados próximos que. en definitiva.. con todos los pecados personales. Somos víctimas y agentes del pecado. influye sobre cada ser humano no necesariamente de forma directa e inmediata. No nos separamos del todo del mundo de pecado. El primer pecado.LA MEDIACION PARA EL BIEN. 6. en el mundo desde el comienzo. 7. la de la obediencia de Cristo. la inmortalidad y la integridad se verían permanentemente hostigadas por la muerte y la concupiscencia. RUIZ DE LA PEÑA. La mediación negativa del mal sigue actuando en nosotros mientras estemos en este mundo. Normalmente... 130-131. más fuerte que la del pecado. derivan de él y amplifican su virtualidad. sino también como un destino solidario (mejor sería decir «antisolidario») de toda la humanidad. «El primer o primeros pecadores no son los responsables de todos los males. por tanto.dado que Jesús es el redentor de toda ella considerada como un todo moral. Pero esto no quiere decir que el don del Espíritu no actúa fuera de las fronteras de la Iglesia visible (cf.. GS 22).humanidad. III.LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO ORIGINAL DESPUES DEL BAUTISMO. En el bautismo. se habla de la condición del hombre en el estado de amistad con Dios. En el Magisterio se habla sobre todo de dos: la integridad o ausencia de concupiscencia y la inmortalidad. no serán dones pacíficamente poseídos de una vez por todas. Dicho de otro modo: en tanto (y porque) la gracia coexiste con el pecado. a modo de bola de nieve. no como una mera suma de pecados personales. En este sentido todos somos Adán. sino conquista cotidiana laboriosamente trabajada y sólo solventada victoriosamente en el éschaton»43. 129.

. a la sociedad de la gracia. 4. 8. fruto. Desde este punto de vista es neutra moralmente y positiva en el dinamismo personal.. continuador y propagador del pecado original.«Pecado original» es un concepto analógico (no es como el pecado personal) que corresponde a la distinción paulina entre pecado y transgresión.El pecado original se supera gracias a la incorporación al ambiente. 3. sino una dialéctica desde el principio entre el misterium salutis y el misterium iniquitatis.Es la atracción natural hacia lo apetecible.. ya que el hombre no puede salvarse sin Cristo. El ser humano es biología culturizada o cultura que se hace biología.). sino que es fruto de una decisión histórica.La doctrina del pecado original es el reverso necesario de la salvación universal de Cristo: todos necesitan a Cristo para salvarse.. incluso sin la hipotética existencia del pecado original el hombre dispondría. etc. 4.. pues el "pecado ambiente" no es algo natural. 2. un destino implacable. Porque la conversión es un proceso que tiene que contar con la progresiva armonización de la persona en medio de la influencia negativa del ambiente. Esa atracción permanece incluso después de la opción voluntaria en contra. debida a nuestra riqueza biológica que supera el marco del instinto. de sangre. se necesita la divinización por la comunión: ser hijos en el Hijo.Para que este germen de pecado.. 2. Es decir. de hecho.12 . 45 Señalo ahora de modo muy sucinto una serie de conclusiones teológicas sobre el pecado original que nos puede ayudar a completar lo anterior. 20).La dificultad aparece cuando no está armonizada con una jerarquía de valores personales y relacionales. No hay sucesión entre situación de pecado y situación de gracia. porque le estructura psicológica y moralmente. 5.. La Iglesia como cuerpo del Resucitado donde obra el Espíritu. y de un modo interno.. 7. El pecado personal es. por tanto. ** LA CONCUPISCENCIA46..Pero la teología del pecado original es derivada y referida a la de la gracia original o proyecto salvífico original de Dios. Se convierte entonces en una fuerza disgregadora y no meramente disgregada. de concupiscencia. Es libertad situada en la historia. un paso progresivo de una atmósfera contaminada a una atmósfera vitalizante.. 6.Esta incorporación a la Iglesia puede ser explícita (bautismo de agua) o implícita (bautismo de deseo. 14b . Hay que superar conceptos fisicistas e inmovilistas de la naturaleza humana.1. 3. 1. no basta para su realización una simple perfección moral. 5. según el Magisterio. b) el pelagianismo. Pero donde abundó el pecado. o tendencia al pecado o inmunodeficiencia moral adquirida se desarrolle es necesaria la opción personal. No se trata de una simple imitación consciente.Esta influencia se fundamenta en la naturaleza social del hombre.En el bautizado permanece para la lucha.Con la doctrina del pecado original se superan: a) el gnosticismo. pues. sobreabundó la gracia (Rm 5. Esta es más fuerte.. 46 Añado aquí unas puntos sobre el tema de la concupiscencia que pueden ser útiles para una mejor comprensión del pecado original...Esta historia de pecado afecta a todo el que nace de un modo previo a su opción personal. Se da.Indica la situación real (pecado original originado) en la que todo hombre crece y se desarrolla: una sociedad marcada por el pecado: el primero de ellos (pecado original originante) y todos los demás.

La lectura resulta densa y profunda. aunque dada su extensión puede dejarse a un lado al preparar el examen de síntesis. en Diccionario Teológico Interdisciplinar III. RUIZ DE LA PEÑA. Gozzelino trata con mucha profundidad y además con una bibliografía actualizada el tema del pecado original. Salamanca 1972. Introducción a la antropología teológica.. L. Me parecen útiles para preparar este tema del examen de síntesis. consecuencia del rechazo de la gracia original» (capítulo III). BIBLIOGRAFIA LADARIA. Il mistero dell'uomo in Cristo. 41198.F. Interesa sobre todo la parte teológica (pp. Este manual presenta el tema del pecado original desde un contexto más filosófico y existencial. sobre todo Trento. pp. L. Escrito en un lenguaje fácil y asequible a todos. Son un caso límite del axioma: el hombre no puede condenarse sino por él mismo (se necesita el pecado personal).13 . pp.L.. Esta gran obra de los entrañables teólogos de la Gregoriana M.. 301386. Completa la lectura de Ladaria.. Ladaria trata en la parte primera del libro sobre «El hombre. Nuevo Testamento. En estas 25 páginas da una visión global del pecado original de un modo más sencillo que en su manual anterior. Me parece una síntesis muy bien hecha del pecado original. al igual que Ladaria y Gozzelino. Ladaria ofrece aquí. La reflexión sistemática (pp. 106-131). 393-426) es la parte más importante e interesante en este tema. su punto de vista sobre «El hombre pecador. pp. por eso aconsejaría si os falta tiempo que os centrárais en la parte más teológica: «Reflexión Sistemática: el pecado original. Santander 1987. Salamanca 1982. 55-131. Es una obra de gran importancia a la hora de acercarse a la teología actual del pecado original.I. El don de Dios. Creo que se debe dedicar más tiempo al aspecto teológico del pecado original. El hombre bajo el signo del pecado. También se sitúa en la misma línea que los anteriores autores. GOZZELINO. aunque no olvida evidentemente la parte bíblica. Para el examen de síntesis me parece indispensable acercarse al menos a este manual donde Ladaria ofrece su óptica respecto al pecado original. Teología del pecado original y de la gracia. La parte bíblica e histórica puede verse por cualquiera de estos autores citados. J. El pecado original» (capítulo V). SERENTHÀ. J. Teología del pecado original. En la segunda parte se ocupa de «El hombre en la gracia de Dios». ya que me parece que con que se vea uno de ellos basta. pp. L. donde desarrolla el tratado de la gracia. el estudio del pecado original: Antiguo Testamento. pp. 344-430. Antropología teológica especial. 159-198).6. Historia de la doctrina del pecado original. histórica y teológica. Proyecto de hermano. de un modo más sumario. LADARIA.. después de el «estado original» y el paraíso (capítulo II) es donde enmarca el tema de «El pecado original. ALSZEGHY. Estella 1993. 105-128. G. 744-764. También puede dejarse a un lado en caso de que falte tiempo. Madrid 1993. ruptura de la amistad original con Dios y privación consiguiente de gracia para los hombres» (pp. La condición pecadora de la humanidad. 14b . Si no hay tiempo es mejor no entrar. FLICK-Z. Visión teológica del hombre.F. Torino 1991. «Pecado original». así como también lo que dice la enseñanza de la Iglesia..En el caso de los niños muertos sin bautismo: entran en el plan de la misericordia gratuita de Dios. Lo importante es tener una visión de conjunto de lo que dice el Antiguo y Nuevo Testamento respecto al pecado original. Flick y Z. Bueno para profundizar en el pecado original. llamado a la amistad con Dios y pecador». El tema 14b del Colegio Mexicano se limita a resumir la exposición que hace Ladaria. Alszeghy se ocupa de una manera profunda y detallada del tema del pecado original. pero puede ser salvado sin su colaboración activa si ésta no es posible. Saggio di protologia. Teología del pecado original. M. Ruiz de la Peña divide en cuatro partes. pp. GONZÁLEZ FAUS.. Santander 1991.