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Movimientos peronistas

Por Edgardo Mocca
Imagen: Leandro Teysseire.
El universo peronista se ha activado visiblemente. En pocos días hemos asistido, e
ntre otras movidas, a una reunión de los peronistas del Frente Renovador, a un pro
nunciamiento político-ideológico en nombre del Papa y de Perón, y dentro de una vasta g
ama de celebraciones del 17 de octubre a una reunión del Partido Justicialista de l
a Ciudad de Buenos Aires, cuyo cierre fue el discurso de Cristina Kirchner pronu
nciado desde su residencia en la provincia de Santa Cruz. Es muy importante pres
tar atención a estos movimientos porque los reacomodamientos internos del vasto y
contradictorio mundo del peronismo son, junto con el clima popular ante el rumbo
asumido por el Gobierno, cuestiones decisivas para el futuro del país.
Algo indica que en las mesas de arena del peronismo empieza a percibirse el lent
o pero sostenido deterioro de la simpatía popular por el gobierno de Macri. Nada a
segura que esa tendencia se sostenga pero parece que hay coincidencia en que neg
arla puede ser nocivo para cualquier cálculo electoral. Los peronistas que están con
Massa lucen una dualidad muy llamativa: reivindican el liderazgo del tigrense p
ero diferencian fuertemente su discurso político del de su jefe, en el sentido de
acentuar los tonos críticos respecto del actual rumbo de gobierno. Las crónicas dice
n que en la última reunión de este grupo, uno de sus principales líderes sostuvo que l
os peronistas son, dentro del Frente Renovador, los que se oponen a que los plat
os rotos los paguen los que menos tienen. ¿Revelación de beligerancias internas o co
queteo hacia los peronistas opositores? Lo más seguro es que ni los propios actore
s lo sepan: suele entenderse que la mejor táctica política es la que deja abiertas l
as puertas en múltiples direcciones. Por lo pronto parece haber llegado a su fin l
a luna de miel de principios de año, signada por la aprobación de las leyes más duras
que abrieron paso al ajuste y al brutal endeudamiento y por la complacencia insti
tucional expresada en el acompañamiento de Massa a Macri en su debut en ese emblema
del establishment capitalista global que es la reunión de Davos. En realidad, se
trata de una elemental lógica pragmática de la política: ¿Cómo se hace para enfrentar elec
toralmente a un gobierno de derecha con un discurso de derecha? Claro que de esa
evidencia de sentido común no surge una interpretación mecánica de la táctica política; p
ara los renovadores y particularmente para Massa es importante mantener un diálogo
fluido con la parte de la sociedad que lo acompañó en la elección de octubre y definió
el ballotage a favor de Macri. Para quienes ven las cosas de este modo, hay que
lograr un desplazamiento de la crítica al proyecto del macrismo al reproche por la
mala administración y por la falta de sensibilidad social del Gobierno. Algo así co
mo que no saben hacer bien lo que de todos modos hay que hacer. Por otro lado es
te sector político es consciente de que su crecimiento fue, en buena parte, tribut
ario del estado de ánimo de cansancio de la política en muchos sectores sensibles al
discurso único mediático dirigido contra el kirchnerismo. Si se atiende a una lógica
interna del Frente Renovador esa dualidad crítico-tolerante respecto del Gobierno
aparece razonable; el problema para ellos es la extraordinaria y creciente fluid
ez que tienen en los últimos tiempos los reacomodamientos peronistas. Por lo cual,
buena parte del rumbo de este minué que bailan los peronistas de Massa dependerá de
cómo evolucione la relación del Gobierno con esa parte del electorado que lo eligió c
ontra el kirchnerismo pero no la está pasando demasiado bien estos meses.

Mientras tanto una constelación muy diversa de dirigentes que se dejan llamar lauda
tos lo que más o menos literalmente podría traducirse como alabados
acaba de romper la h
bitual monotonía de las roscas preelectorales colocando la discusión en términos poco
habituales de tensión ideológica. Con la excepción del sector más firmemente encolumnado
con las políticas del kirchnerismo y el liderazgo de Cristina, en la Argentina es

la persecución sistemática de sus simpatizantes y su proscripción ele ctoral. además. entre otras cosas. que es urgent e cambiar en pos del reencuentro con los valores esenciales del ser humano y se r emiten a las encíclicas papales críticas de la globalización financiera y al Modelo arg entino para el proyecto nacional . Lo único que habilita la productivid ad de semejante engendro es la ofensiva de poderosos sectores de la sociedad. Vale una digresión: es m uy visible la existencia de un fuerte choque táctico-político en el interior del blo que social que sostiene al gobierno del macrismo. del prin cipal. el que consiste en definir si será posible construir un orden neoliberal co n un sistema de partidos y de competencia electoral que no comprometa sus princi . llaman a emanciparse de los residuos culturales de una modernidad ag onizante basada en el consumismo desenfrenado y el rédito inmediato. De este último texto subrayan una frase del entonces presidente: Existen dos únicas alternativas: neocolonialismo o liberación . que ta n eficazmente ponen en escena Lanata y Stolbizer. de esa historia de la dictadura que pomposamente se autodenominó Revolución Libertadora . Por eso hay en l os círculos de la derecha argentina quienes intentan construir estrategias un poco más complejas y sofisticadas para construir un orden político estable para el neoli beralismo en la Argentina. Claramente no es esa la posición del Grupo Clarín.taba funcionando un pacto no escrito que consistía en conducir la política al espaci o del show televisivo y a la repercusión judicial de las operaciones dirigidas a l a persecución de los líderes del anterior gobierno. presentado por Perón en el Congreso de la Nación po cos meses antes de su muerte. puesto que sostiene n tácitamente sus orientaciones y tienden a subsanar sus insuficiencias históricas. A esta altura del año los gurúes del revanchismo neoliberal soñaban a la ex presidenta políticamente aislada o reducida su influenci a a una grey incondicional pequeña y políticamente impotente. La aparición de Cristina Kirchner en el cierre de un acto organizado por el PJ por teño. Que por lo mismo no tuvo consecuenci as prácticas. y que dio por terminado al peronismo con el e xilio de su líder. como las que el operativo Nisman le atribuyó cuando postuló que se procu raba el levantamiento de las alertas de Interpol contra los iraníes sospechosos de participación en el atentado a la AMIA. lo que fue precisamente desmentido por la s autoridades de ese organismo internacional. U n acuerdo. que quieren recluir la política en el seno del batifondo televisivo. Esta intervención de un heterogéneo colectivo de dirigentes peronistas. Como base para la creación y desarrollo de una comunidad sostenida por la guía de Francisco y de Perón enuncian unas líneas programáticas que bien podrían ser resumidas como una prof undización crítica de la experiencia de los años del kirchnerismo. que nunca pudo ejecutarse. Lo cierto es que el prospecto del establishment de poner a Cristina fuera de combate no s e concretó. generar un precedente judicial de contornos trágicos: la detención de una ex presidenta por proponer al Congreso la firma de un acuerdo con otro país. Que la cuestión del peronismo siga siendo el problema central de la política argentina más de sesenta años después de aquel operativo demuestra la dificultad que entraña el intento de borrar la memoria política de nuestro pueblo. El enigma peronista está abierto y su solución será decisiva para el resultado de la e lección de 2017 que es una instancia clave para la solución de otro enigma. En este caso pretenden. Ciertos sectores encargados de la ingeniería político-electoral consideran políticamente peligrosa la idea de radica lizar la operación judicial en su contra hasta culminar con su detención. que abarca b uena parte del espacio actual del movimiento. co ordinados y expresados por el aparato de agitación y propaganda llamamos medios de comunicación. sería equivocado reducirla a un juego táctico circunstancial y de cor to alcance. Los laudatos rompen el pacto con un documento en el que caracterizan la realidad actual como despojo del patrimon io argentino . Esta gente está alterada por el miedo que suele ser consejero de políticas suicidas. Y también que en todos los movimientos internos de la constelación peronis ta ronda la presencia de la ex presidenta. con un discurso de fuerte acento identitario peronista y una no menos fuerte invocación a la unidad del espacio que se reconoce en esa pertenencia tampoco deb ería ser reducida a una anécdota menor. llegó a ser incluida en la agenda de l propio Papa. Los obsesi ona el fantasma de la historia. las carpetas de los servicios y la impunidad de la corporación judicial.

Basta con decir que las p osturas del sector que hoy ocupa las posiciones rectoras en el interior del PJ e stán siendo desbordadas por izquierda desde un sector del Frente Renovador. la marcha del 24 de marzo. En últi ma instancia el modo en que se muevan los afectos y las indignaciones populares en estos meses será el termómetro que mida la viabilidad de las movidas políticas. Es necesario dilucidar en q ué dirección se están reagrupando las fuerzas del peronismo. Ciertamente lo son en cierto s entido. qu e abarca las concentraciones masivas en las plazas del sector que acompaña intensa mente el liderazgo de Cristina. la resistencia al tarifazo y la Marcha Federal. se reconozca o no. desde la s encíclicas papales y la póstuma producción política del líder histórico del movimiento.pios rectores. Fácilmente puede reducirse esta cadena de acciones en el interior d el peronismo a la condición de maniobras electorales . Pero la cuestión no es esa. las confluencias sind icales como la movilización del 29 de abril provisoriamente archivadas por el triun virato dirigente de la CGT . Ta l vez algo tenga que ver con esto la movilización popular de todos estos meses. .