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Inconstitucionalidad: 306-10

SE AMPLÍA LA MOTIVACIÓN SOBRE MI INTERÉS LEGÍTIMO,


PERSONAL Y DIRECTO EN LO DEMANDADO.
Sala de lo Constitucional
Corte Suprema de Justicia
República de Honduras

Y o, INTI JORDÁN MARTÍNEZ ALEMÁN, de generales, facultades y condición nítidamente


conocidas en el presente expediente, con carnet de Procuración 320-10 del Colegio de
Abogados de Honduras, comparezco respetuosamente ante Vos, Honorable Corte
Suprema de Justicia, a través de vuestra Sala de lo Constitucional, para ampliar la motivación sobre
mi interés legítimo, personal y directo en lo demandado por mi persona.

Fundamento mi ampliación de motivación de la siguiente manera:

PRIMERO: En pocas palabras, en la demanda originaria expuse que mi interés legítimo lo


demostraba fehacientemente porque:

1. Soy un contribuyente en el pago de impuestos. La imposición de nuevos impuestos


(“paquetazos”) es el resultado de la insuficiencia de fondos en el erario público para cumplir con
todas las obligaciones del Estado. Dentro de estas obligaciones están las de pagar
indemnizaciones, prestaciones, cesantías, intereses, costas judiciales y demás, causados por
actos ILEGALES de servidores públicos. Estos servidores son beneficiados y no se le deduce
responsabilidad por sus ilegalidades. Eso sí, es a mí, como contribuyente, a quien le toca pagar.
2. El acceso a la justicia --específicamente estar legitimado en demandas como la de autos-- me lo
confiere distintos instrumentos legales, tales como la Convención de la Naciones Unidas contra la
Corrupción, Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes, Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos. Así como tengo deberes ante la nación, también tengo derechos. De
no ser así, NO hay razón de vivir en este país.
3. La Constitución de la República no me prohíbe que como ciudadano sea actor en esta demanda
(70); puedo presentar peticiones que sean motivadas por interés general (80); y quiero hacer
prevalecer o defender mis derechos como ciudadano, nacional y contribuyente que soy, a través
del libre acceso a los juzgados y tribunales para ejercitar acciones o demandas (82).

SEGUNDO: Para fortalecer y cerrar mi explicación sobre mi legitimación como actor, me aferro con
propiedad a lo dispuesto en el artículo 40 numeral 1 de la Constitución de la República.

Como ciudadano de esta república tengo el deber (más que un derecho) de defender y velar
porque se cumpla la Constitución. ¿De qué forma puedo hacer esto? El artículo 3 constitucional me
da la opción de la insurrección, cuando se atenta contra el orden constitucional; esta es una medida
extrema y no relevante a este caso. La respuesta más directa, justa y aplicable al presente caso, para
que yo pueda cumplir con mi DEBER ciudadano señalado, es acceder a los tribunales para ejercitar
acciones. La nación requiere de sus ciudadanos para el mantenimiento de la institucionalidad y
constitucionalidad. De no ser así, Honorables Magistrados, estaríamos a la merced de nuestros
tiranos gobernantes, quienes desde 1821 poco han demostrado su compromiso con la república.

TERCERO: Asimismo, hago propia la obligación constitucional impuesta en el artículo 38,


puntualmente en mi contribución para el sostenimiento moral y material de la nación. El
sostenimiento moral está ligado a nuestro deber de preservar la red de costumbres, tradiciones,
valores e idiosincrasias de nuestra nación, solo siendo modificables a través del tiempo, por cambios
sociales naturales para una comunidad, y NO por la imposición rígida por parte del Estado hacia la
sociedad. La ética deber ser observada por los servidores públicos.

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El sostenimiento material busca la protección de los recursos naturales, el talento humano


(recursos humanos), institucionalismo político, gobernanza, el Fisco, el territorio, las fronteras y
demás elementos orgánicos de nuestra nación. Así, mi demanda de inconstitucionalidad del 12 de
mayo de 2010 busca principalmente este sostenimiento material, ya que deseo que mis impuestos y
los impuestos de mis conciudadanos --principal ingreso del Presupuesto de la República de
Honduras-- sean usados adecuadamente, con apego a la Ley y la Constitución. No deseo que el
Estado de Honduras se vea lesionado o esté indefenso por los actos ilegales de los servidores
públicos, que están protegidos inconstitucionalmente por los artículos 53 y 110 del decreto
legislativo 16-2010.

CUARTO: En mi amena reunión con la Procuradora General de la República de Honduras del 11 de


mayo de 2010, a las 9 a.m., fui informado oficialmente por la servidora-titular, abogada Ethel Deras
Enamorado, que ella no tiene ningún interés en lo demandado por mi persona y no está en sus
proyectos buscar que se responsabilice a los servidores públicos que hagan o intervengan en
despidos y actuaciones ilegales (aun y cuando lesionen al Estado de Honduras).

Esta demostración de apatía al tema no hace más que confirmar mi tesis de que nuestros
gobernantes tienen 0 compromiso con la república. De esta manera, Honorables Magistrados, mi
deber ciudadano es precisamente defender y velar por que se cumpla la Constitución, y coadyuvar al
sostenimiento moral y material de la nación hondureña. Caso contrario, estaríamos en una virtual
anarquía, donde ni los gobernantes ni los ciudadanos hacen algo para que la Constitución de la
República sea cumplida y defendida. Como resultado, también estaríamos deteriorando el frágil
Estado de Derecho que más o menos podemos apreciar en Honduras.

*
* *
De no tener a un ciudadano común legitimado para demandar, esta Alta Corte estaría
causándole una muerte lenta al Derecho Constitucional en Honduras, dejando que asuntos como el
señalado en mi demanda solo puedan ser accionados por oficiales del gobierno en el ejercicio de sus
cargos (de quienes ya he señalado qué tipo de convicciones éticas y compromisos tienen). La Justicia
Constitucional debe ser incoada y aplicada para salvaguardar la Constitución de la República, misma
que está siendo infringida por los artículos 53 y 110 del decreto legislativo 16-2010.

PETICIÓN

A esta ilustre Sala de lo Constitucional respetuosamente pido:

1. Admitir el presente escrito;


2. Tener por bien hecha la presente manifestación, como ampliación a mi motivación de mi interés
personal, directo y legítimo para demandar.

Tegucigalpa, M.D.C., 24 de mayo de 2010

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