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cae ee José Manuel de la Peta Olivas San DOTTY Troma Se Guia técnica de estudios litorales MANUAL DE COsTAS ler rar ay 39 antag Guia técnica de estudios litorales (MaNuUAL DE COSTAS) PREFACIO Todos los que hemos sentido al una vez curiosidad, necesidad 0 ganas de empezar a estudiar ingenieria de costas, nos hemos tenido que enfrentar con el pri- mer escollo importante de encontrar el libro o los libros, lo suficientemente ase- quibles como para entender desde la primera pagina lo que nos estaban diciendo. El libro, 0 mejor dicho la cuenc uia, que a continuacién os presento es la conse- a de la experiencia que me ha dado los preciosos afios de estudio y traba- jo que Ilevo dedicando a la ingenieria de costas en el Centro de Estudios de Puertos y Costas del CEDEX, ayudado y alentado por la camaraderia y compa- jierismo de todas las personas que han formado y form: neste Centro de estudios de costas espaol Con esta guia quiero facilitar y ayudar a un: blemas relacionados con las costas, para que s nicos que nos dedicamos o tes en su incipiente camino del conocimiento de las costas mejor comprensién de los pro- 4 una verdadera guia para los téc usta el mar, asi como para iniciar a los estudi A la hora de redactarla he puesto especial hincapié en darle un lenguaje lo mas claro posible, asi como orienter cada uno de los temas que componen la guia hacia el aspecto mas prictico y didéctico, Si algdn punto de esta guia chica no estuviera lo suficientemente claro para usted, o creyera que se debiera rectificar en uno u otro adecido. sentido, por favor, indiquenmelo. Le estaria ciertamente agi Finalmente, quiero agradecer muy especialmente la colaboracién que en todos estos afios de trabajo he encontrado de mis compafieros y amigos Francisco J. Sanchez Palomar y Carlos Redondo Morején de Girdn, ademas me gustaria reconocer la inestimable ayuda y lectura critica de mi corrector anénimo. Cuando nos olvidamos de la historia estamos con- denados a repetirla, sin ton ni son. Y cuando olvidamos a los que nos precedieron estamos cometiendo una an injusticia, profesores Pedro Pérez de la Sala Ramén Iribarren Cabanillas Pedro Sua Bores Rafael del Moral Carro Jose M.* Berenguei Miguel A. Losada Antonio Lechuga Alvaro Jose Manuel de la Pei INDICE DE CONTENIDOS PREFACIO PRESENTACION PROLOGO CAPITULO 1. CONCEPTO GENERAL DE LOS PROCESOS COSTEROS CAPITULO 2. DESCRIPCION GENERAL DEL ENTORNO COSTERO Caracteristicas morfol6; je la costa structuras geomorfe 2.1.2.1. Concepto y ck 2. Rias y estuaric 2.1.2.7. Marismas y marjales 2.1.2.8. Tombolos y hemitémbolos 2.1.2.9. Dunas 2.1.2.10. Playas 2.1.2.1. Bahias 2.1.2.12. Cabos 2.1.2.13. Acantilados 2.1.2.14. Cafiones submarinos Redes fluviales Plataformas costeras Bibliografia CAPITULO 3. CLIMA MARITIMO Conceptos generales Vientos 3.2.1. Tipos de viento 2. Estructura del viento 3. Tipos de datos de viento 4. Fuentes de datos de viento aje 1. Generacién, tipos y caracteristicas del oleaje 2. Descripcién estadistica del oleaje 3. Regimenes de oleaje 4, Descripcién espectral del oleaje 5. Teorias descriptivas del oleaje 6. Tipos de datos de oleaje 7. Fuentes de datos de oleaje aariaciones del nivel del mar 4.1. Clasificacién y tipos 4 2. Mareas astronémicas 3.4.3. Tsunamis 3.4.4. Ondas largas, resacas o seiches 3.4.5. Sobreelevaciones debidas al oleaje 4.6. Mareas meteorolégicas 3.4.7. Fenémenos singulares. Bores 3.4.8. Cambios del nivel del mar Corrientes 1. Generalidades y tipos de corrientes 5.2. Corrientes enerales 5.3. Corrientes locales inducidas por el viento 5.4. Corrientes de marea We Yr Ys Wn de 63 64 44. 3.5.5. Corrientes originada por la variacién de las propiedades fisicas > quimicas del agua 3.5.6. Corrientes inducida Bibliografia 3.6.1. Vientos 3.6.2. Oleaje 3.6.3. Variaciones 3.6.4. Corrientes por el oleaje nivel del mar CAPITULO 4. DINAMICA LITORAL 1. Conceptos generales Oleaje incidente y limites de oleaje 4.2.1. Oleaje incidente, 4.2.2. Limites del oleaje incidente 4.2.3. Direcciones principales de oleaje Propagacién de oleaje 4.3.1. Concepto de propagacién de o 4.3 ropagacion 4.3.3. Modelos graficos de propagacién 4.3.3.1. Método grafico de propagacién de los Planos de Oleaje 4.3.3.2. Método grafico de propag 4.3.4. Modelos matemiticos de prop: 4.3.4.1. Modelos de propagacién basados en la teoria de onda 4.3.4.2. Modelos de propagacién basados en la simulacién de flujos neralidades Tipos y modelos de acion de Las Ortogonales cién de oleaje Sedimentos 4.4.1, Introduccién 4.4.2. Origen, fuentes y sumideros 4.4.3. Clasificacién por tamafios y composicién de los sedimentos 4.4.4. Propiedades y velocidad de caida de los sedimentos 4.4.4.1. Porosidad. indice de poros 4.4.4.2. Densidad. Peso especifico 4.4.4.3. Angulo de reposo 4.4.4.4. Velocidad de caida 4.4.5. Distribucién y evolucién de los sedimentos en la costa 4.4.6. Fuentes de datos de sedimentos Transporte sdlido litoral 4.5.1. Definicién y concepto 4.5.2. Métodos de obtencién deel transporte 4.5.3. Evidencias morfolégicas del transporte sélido litor 4.5.4. Calculo teérico del transporte sélido litoral 4.5.4.1. Tipos y métodos de calculo 40 141 144 144 144 147 150 4.6 4.5.4.2. Caleulo teérico del transporte longitudinal 4.5.4.3. Calculo te6rico del transporte en suspension y en arrastre 4.5.4.4. Transporte longitudinal de 4.5.4.5. Transporte longitudinal con difraccién de oleaje 4.5.5. Otros métodos para el calculo del transporte longitudinal 4.5.6. Evaluacién del transporte longitudinal 4.5.7. Transporte transversal 1. Fuerzas actuantes 4.5.7.2. Condi nes para el transporte transversal Unidades fisiogrificas 4.6.1. Definicién y conceptc 4.6.2. Determinacién de la unidad fisiogrific: Transporte e6lico nerales 4.7.1. Concepto fisico 4.7.2. Evidencias morfol 4.7.3. Parametros y condicionantes del transporte edlico 4.7.4. Calculo tedrico del transporte edlico Bibliografia 4.8.1. Oleaje incidente y limites de oleaje icas del transporte eélico 4.8.2. Propagacién de oleaje 4.8.3. Sedimentos 4.8.4, Transporte s6lido litoral 4.8.5. Transporte eélico CAPITULO 5. INFLUENCIA EN LA COSTA DE LA DINAMICA LITORAL Conceptos generales Balance de sedimentos Estabilidad en la costa 5.3.1. Concepto de es i 3.2. Forma en planta de una 2.1. Costas abiertas 5 osta en equilibrio 2. Costa semi-abierta fas cerr 53. erfil en equilibrio 3 icacién del perfil 5.3.3.2. Caracteristicas y tipos de perfil 5.3.3.3. files teéricos 5.3.3.4. Formacién de barras 3.3.5. Modelos de perfiles de playa Evolucién de la linea de costa 5.4.1. Introduccién RG 2. Evolucién histérica de la linea de costa 5.4.2.1. Introduccién 5.4.2.2. Tipo de estudios sobre la evolucién de la costa 5.4.2.3. Fuentes de informacion, veracidad y tratamiento 5.4.2.4, Referencias, planos y mapas historicos 5.4.2.5. Cartas nduticas y levantamientos batimétricos 5.4.2.6, Fotografias 5.4.2.7. Planos de evoluci6n de la linea de costa ecién de la evolucién de la linea de costa 5.43.1. Métodos de prediccién 5.4.3.2. Métodos empiricos 5.4.3.3. Métodos deterministas Bibliografia 5.1. Balance de sedimentos Estabilidad en la costa 5.3. Evolucién de la linea de costa CAPITULO 6. ACTUACIONES EN LA COSTA Introduceién al tema Tipo de actuaciones y consecuencias 6.2.1. Conceptos generales para la actuacién en una costa 6.2.2. Rigidizacién de una zona costera 6.2.2.1. Concepto de rigidizacién 6.2.2.2. Métodos de diza 6.2.2.3. Factores que aconsejan la rigidizacién de una playa on de una playa 6.2.3. Regeneracién o creacion de playas 6.2.3.1, Introduccién y conceptos 6.2.3.2. Tipos y formas de creacién o regeneracién de playas 6.2.3.3. Factores que aconsejan la creacién o regeneracién de una playa 6.2.4. Normalizacién de la dinamica litoral 6.2.4.1, Concepto de normalizacién de la dindmica litoral 6.2.4.2. Tipos y formas de interrupcién de la dinamica litoral y sus consecuencias 6.2.4.3, Métodos para normalizar la dinamica litoral 6.2.5. Reparacién y actuaciones en las zonas dunares Jes sobre zonas dunares costeras Conceptos gener: Forma del perfil dunar Evolucién y limite estable de la duna Métodos de crea asentamiento de las defensas dunares Consecuencia de la falta de zonas dunares costeras 6.2. 385 398 399 399 400 403 405 405 406 409 416 419 6.2.6. Aspectos medioambientales 6 6. 6. 6. 6. 6.2.6.1. Concepto general de medio ambiente costero 6.2.6.2. Normas y legislacién 6.2.6.3. Evaluacién de Impacto Ambiental 6.2.6.4. Elementos medioambientales a considerar 6.2.6.5. Metodologia para el estudio del impacto ambiental 6.2.6.6. Caracteristicas medioambientales a tener en cuenta en las actuaciones costeras 7. Tipologia general de las obras de defensa de costas 6.2. Clasificacion 6.2.7.2. Defensas longitudinales 6.2.7.3. Diques y espigones 6.2.7.4. Obras exentas tacién artificial de playas Aspectos generales 6.3.1.1. Zonas de préstamo 6.3.1.2. Sistemas de transporte y vias de transito 6.3.1.3. Sistemas de vertido y cubicacién Parimetros de proyecto y diseiio Elecci6n del tipo de arena de préstamo Seccién transversal o tipo de perfil a considerar Planta y duracién de la alimentacién artificial Volumen de vertido y factores de alimentacién Trasvase de arenas Introduecién Descripcién general de un trasvase de arenas Sistemas de trasvase de arenas 6.4.3.1. Clasificacion y uso 6.4.3.2. Sistemas fijos de trasvase de arenas 6.4.3.3. Sistemas semi-méviles de trasvase de arenas 6.4.3.4, Sistemas méviles de trasvase de arenas Operaciones en un trasvase de arenas 6.4.4.1. Captacion 6.4.4.2. Transporte 6.4.4.3. Depésito 5. Factores que aconsejan la eleccién de un sistema de trasvase de arenas ografia Tipo de actuaciones y consecuencias Alimentacién artificial de playas Trasvase de arenas CAPITULO 7. GESTION INTEGRAL DE LA COSTA Introduceién Concepto general de gestidn integral de la costa 7.2.1. Objetivos 7.2.2. Planificacién y metodologia de trabajo 3. Estudio técnico integral: medios, agentes y procesos Medio fisico y geografico 1, Estructura geomorfolé 2. Unidades fisicas 3. Obras maritimas en la costa 4. Problemas o anomalias en la costa 5. Estructura urbana costera » ecolégico 1. Espacios naturales medas de interés 3.2.3. Habitat, flora y fauna de especial proteccién Medio quimico y biolé 3.3.1. Calidad de las aguas 2. Calidad de los materiales de las playas y préstamo Agentes costeros 3.4.1. Fisicos 7.3.4.2. Humanos Estudios técnicos 7.3.5.1. Procesos costeros 2. Medioambientales 7.3.5.3. Socioeconémicos Identificacion de riesgos 7.3.6.1. Consecuencias de la actuacion 7.3.6.2. Sensibilidad de la actuacién ante riesgos naturales Estudio de alternativas de actuacién Tipo de alternativas 7.4.1.1. Alternativas globales 7.4.1.2. Alternativas puntuales 2. Parametros para la valoracién de alternativas 7.4.2.1. Tipo de parimetros 7.4.2.2. Parametros de calidad de playa 3. Parimetros de valoracin econémica 4, Parametros de valoracién social 5. Parimetros de afectacién ecolégica Método de valoracibn de parametros 7.4.3.1. Valoracién de parametros de calidad de las playas 7.4.3.2. Valoracién de los parimetros de valoracién econémica Valoracién de los parimetros de valoracién social 7.43.3. 7.4.3.4. Valoracién de los parimetros de afectaci6n ecol6; 743 a 5. Estudios y criterios de valoracién de parametros 7.4.4. Metodologia de comparacién: valoracién de alternativas 7.5. Explotacion y gestion de los datos y alternativas para la toma de decisién 586 7.5.1. Introducein 586 7.5.2. Sistemas de informacién geogritic: 587 7.5.3. Tipo y entrada de datos en el SIG 588 7.5.4. Metodologia para la aplicacién y usos del SIG 590 7.5.5, Naturaleza ¢ integracién de los datos en el SIG 590 7.5.6. Gestion y explotacién del SIG para la toma de decisiones 594 7.6. Bibliografi: CAPITULO 8. MONITORIZACION DE PLAYAS Concepto general de monitorizacién 8.1.1, ,Que es una monitorizacién? 599 8.1.2. Objetivos a cumplir en una monitorizacion 600 8.1.3. Tipos de monitorizacién de playas 601 8.2. Partes de que se compone una monitorizacién de playas 602 8.2.1. Planificacién e identificacién de objetivos 602 8.2.2. Campaiias de posicionamiento de equipos de observacién y medida 603 3. Campaiias de obtencion de datos de campo. 604 4. Anilisis de resultados 604 5. Conclusiones a tomar 605 8.3. Plan general y metas a alcanzar 605 3.1. Identificacién de objetivos 60 3.2. Datos previos y antecedentes 605 8.3.3. Plan basico de observacion 606 8.3.4. Primera inspeccién 606 8.3.5. Ejecucién del plan 607 8.4. Preparacién para la toma de datos de campo 608 8.4.1. Preparacién del material 609 8.4.2. Posicionamiento y levantamiento de equipos 609 8.5. Toma de datos de campo 610 8.5.1. Toma de medidas de oleaje 611 8.5.2. Toma de medidas de corrientes 613 8.5.3. Toma de medidas de nivel del mar 614 8.5.4. Toma de muestras granulométricas 615 8.5.5. Campaiias topograficas y batimétricas 616 8.5.6. Toma de medidas de viento 627 8.5.7. To ma de medidas del transpor 8.5.8. Toma de medidas de transpor 8.5.9. Toma de imagenes Anilisis de resultados 8.6.1. Objetivos perseguidos en los 8.6.2. Tratamiento con 8.6.3. Resul dos junto de nales e de sedimentos ndlisis de los datos PRESENTACION Los que trabajamos en el campo de investigaci6n y experimentacién en inge- que punto resulta dificil encon- la actividad profesional. El conoci- eria civil sabemos a hast ar obras de referencia cuando se comienza nto esta en continua evolucién, y es mas el resultado de afios de trabajo ¢ otros técnicos y la reflexién a partir de la acumulacién sucesiva Je estudios particulares que el fruto del estudio, yor experiencia pri eraccién con En este sentido, creo que José Manuel, con esta Guia Técnica de Estudios torales ha hecho un ejercicio sumamente fructifero. En primer lu por el onsiderable esfuerzo que supone el sistematizar conocimientos adquiridos a jo largo de una ya larga y fructifera vida profesional, facilitando asi la aproxi- macion a la ingenieria de costas de futuros profesionales. En segundo | gar porque con esta sistematizacién se apuntan también cuales son las lineas de avance e investigacién futura en este campo. Y, finalmente, por la ca de divul epres pacidad acion de las técnicas ligadas a los estudios costeros que esta obra nerosidad intelectual del autor para compartir los uutos de la intensa vida profesional que esta desarrollando y compartiendo con otros técnicos en el area de cos xperimentacién de Obras Publicas nta y que refleja, la s del Centro de Estudios y Estoy plenamente convencido de que esta obra puede despertar el interé de los futuros profesionales para desarrollar su activ ambito de Ia i profesional en el a costera, y de los que ya trabajan en este campo por el esfuerzo de sistematizacién y divulgacién del conocimiento eniel continuar er iniciado por el autor. En definitiva, por continuar impulsando los estudios y la enieria civil al xperimentacién en la ingenieria de costas. Un campo de la ir el CEDEX I que cada afio plantea nuevos jo dedicando buena parte de su Director General del CEDEX de Fomento PROLOGO La Guia Técnica de estudios litorales de José Manuel de la Peiia Olivas resu- ne y sintetiza los conocimientos adquiridos durante muchos afios en el fascina parte sin- Jar del relieve terrestre y como tales son objeto de la curiosidad y del aprecio 1 ¢ mundo de los estudios de la franja litoral. Las playas constituyen una de buena par wos, Sin embargo, su estu- (0 cientifico es relativamente reciente ya que se remonta a solo unos sesenta ios. Podemos decir por tanto que nos encontramos en la tercera generacién tras de la humanidad desde tiempos ant jos pioneros de estos estudios. Es en este contexto donde se enmarca esta Guia En mi opinién hay tres niveles de aproximacién a la costa: en el primer nivel nos acercamos a ella como usuarios y todo nos parece amable en un buen dia de 0. No intentamos explicarnos nada y todo parece sencillo e incluso trivial. Para qué vamos a la playa? Inmediatamente nos contestamos, que vamos para disfrutar apaciblemente de un entorno de gran valor ambiental. Daniel M. Ashe en el prélogo de An introduction to Coastal Zone Management (1994) nos expre- sa esto con una claridad meridiana cuando dice: “Ningiin suefio es mas esencial- te americano que pasar un dia relajado en la playa con el sol en tus hom- bros...". En un segundo nivel Ilegamos a la playa profesionalmente, por asi decir- io. En este nivel nos interesan los procesos, intentamos comprender los fenéme- eral me nos y entender su funcionamiento y en este caso nuestra visita a la playa no es tan amable ni relajada. Con ¢ estudio podemos decir un montén de cosas sobre lo que observamos, sobre lo que pasa y sobre lo que pasard. Al dia de hoy, en este nivel, tenemos muchas herramientas y sabemos usarlas. En un ter- cer nivel los procesos se complican y nos adentramos en terrenos todavia por explorar. La naturaleza y sus complejidades no se deja atrapar ficilmente en tiempo y nuestras redes cartesianas y las investi ciones de estos procesos, generalmente mejores revistas cientificas del mundo. no lineales, rellenan las paginas de La Guia Técnica de estudios litorales se sitia claramente en el segundo nive fiticamente, esta guia no esti pensada para los grandes catedraticos de Universidad, sino para los profesionales, que teniendo una forma cién adecuada quieran adentrarse en las procelosas a Como dice su autor as d campo costero con sus incertidumbres y con sus verdades consagradas a través de los afios de ‘prue- ba y error’. Ya sabemos que alguien dijo que la In go de los errores cometidos. Para evita enieria de Costas es el catilo- esto se offece este manual en el que su autor ha puesto mucha ilusién. El objetivo iiltimo del mismo es ayudar a los jéve- nes y no tan jévenes profesionales a transitar sin ries completamente s os por estos caminos. Estoy uro de que va a ser asi Para mi es un honor que José Manuel me pidiera redactar estas notas a mane- ra de Prélogo por dos razones principales: La primera, por la amistad que nos une después de tantos afios de trabajo en comin. En segundo lugar porque comparti- a las playas. Amor que me atreveria a considerar resurado y que nos ha dado muchas satisfacciones y también algunos sinsa- bores. Las playas, para nosotros, han sido un objeto de estudio y algo mas. {Cudntas veces nos las hemos Ilevado a casa? mos desde siempre el ‘amor’ desi En los avatares que nos ha tocado vivir, en ocasiones, hemos nadado a favor de la corriente. Esto ha ocurrido cuando, casi imperceptiblemente, la sociedad en su conjunto valoraba la franja litoral, sus recursos, su paisaje y su uso ltidico mas alld de otras consideraciones. Por el contrario, ha habido situaciones en las que Jas miradas iban para otro lado. En este caso hemos nadado en direccidn contra- ria a una rip current (corriente de retorno), con resultados devastadores para nuestras energias. En los aiios c arenta y cincuenta del siglo pasado los pioneros de la Ingenieria de Costas experimentaron un curioso proceso. En casi todos los casos aron a las playas indirectamente: las arenas eran un problema que habia que resolver. Las obras maritimas exigian dragados y el objetivo principal era tratar de minimizar los costes y los voliimenes de material. Sin embargo, poco a poco la situacién fue cambiando y los Inman, Bagnold, Putnam, Arthur e Iribarren empezaron a considerar las playas en si mismas y a sentirse irresistiblemente atraidos hacia ellas. Esto es particularmente evidente en nuestro gran Iribarren. EI mundo cientifico y técnico asi lo entendid dandole su nombre al parimetro que discrimina la rotura del oleaje en playas y muchas cosas mas, y que es esen: cial en la moderna Ingenieria de Costas. La Guia Técnica de estudios litorales de José Manuel de la Pefia se divide en ocho capitulos que abarcan todos los contenidos necesarios para entender y abor- dar los problemas que se presentan en la franja costera. A su vez los ocho capi- se pueden clasificar en tres bloques: un bloque general con los capitulos dos. Un bloque central con los capitulos tres, cuatro, cinco y seis y un blo- nal con los capitulos siete y ocho. A mi juicio, una de sus principales carac- sticas es el orden y la sistematizacion. enerales, la costa como En el primer capitulo se tratan los procesos costeros g unidad. En nuestra practica profesional este concepto unitario de la costa lo emos marcado indeleblemente, pero es conveniente recordarlo en los tiempos corren. El segundo capitulo nos describe el entorno costero y los tipos de sta. Como podemos observar nuestro litoral es extraordinariamente variado y entre la Ria de Foz y el Delta del Ebro hay grandes diferencias y algo en comin: delicado equilibrio. En el tercer capitulo se aborda el clima maritimo y su manifestacién en las as fachadas. Su importancia es insoslayable teniendo en cuenta q\ nte principal en los movimientos sedimenta- s. El capitulo dedicado a la Dinamica Litoral e mo sabemos, el oleaje es el a icamente, el niicleo e la Guia. José Manuel nos introduce de Ileno en el transporte de sedi- arc entos y su calculo. Los distintos tipos de transporte y sus limites estén cla- mente expresados. Conviene no olvidar que, si conocemos como se mueve el sedimento, antean en la franja costera. En este capitulo se calcula el transporte odemos contestar casi al noventa por ciento de las cuestiones ue se pl ediante formulaciones ampliamente contrastadas a nivel mundial, pero tam- n se apuntan otros métodos de estimacién del transporte que en a asos Son necesarios, como por ejemplo la comparacién de las batimetrias, etc Como hemos apuntado con anterioridad, aunque las herramientas de que dispo- nos mos al dia de hoy para analizar y tratar los problemas costeros son muy pod »sas, todavia quedan zonas en la comprensién de la naturaleza que exigen trata- ientos empiricos. El autor nos ensefia cuando podemos usar unos y otros. En e capitulo cinco se estudia como repercute la dindmica litoral en la costa, a través jel importantisimo concepto del balance sedimentario. En definitiva, en un avance 0 retroceso de an al mismo al, superior o inferior a la que sale. Ademas de lo anterior José Manuel de a Pefia analiza otras formas costeras que no depend balance. Todo lo anterior se estudia con un fin determinado. Aparte del conoci: in problema plan- jiente capitulo de “Actuaciones en la costa” rales, a un amo de costa especificado la evolucién de la misma, | e orilla, dependera de si la cantidad de sedimentos que lle; n estrictamente de este niento cientifico la Ingenieria de Costas trata de resolver alg ido. Esto es de lo que trata el si Como todos sabemos nuestra costa esta sometida, en términos roceso erosivo debido a diversas causas. En este contexto, el volumen de obras ie defensa de diferentes tipos que ha habido que acometer a lo la ha sido muy importante. Se analiza con especial grado de detalle la actuacion costera que hoy concita el mayor grado de acuerdo a nivel mundial y que es la alimentacion artificial > del tiempo playas. Este tipo de defensa de costas es el principal exponente de lo que se dio en llamar “soluciones blandas”, en contraposicién a las obras de defensa clisicas que serian las “soluciones duras”. Sin duda alguna Ja experiencia de José Manuel en los grupos europeos en los que estuvimos inte- ido mucho que ver con este enfoque. ados ha teni En el presente, teniendo en cuenta la presién de usos que se manifiesta en la franja litoral, es légico que se tienda a maximizar el beneficio social de las actua- ciones costeras, por lo que existe un capitulo dedicado a los modernos conceptos de la Gestién Integral. La costa ya no se puede considerar como soporte de una actividad nica, sino que hay que armonizar diferentes intereses a menudo con- trapuestos y este es el principal objetivo de estas nuevas propuestas de gestion. En el iiltimo capitulo se estudian los aspectos relativos al seguimiento de las actuaciones desde un punto de vista morfolégico. Siempre debemos comprobar. y asi lo han entendido las diferentes Administraciones, el comportamiento real de cada una de las obras que suponen un cambio en la linea de costa, Esta monito- rizacién de las playas, de las obras y del entorno costero suponen una garantia in al fin para para conocer la bondad de las distintas actuaciones y su conforma el que fueron destinadas. La Guia Técnica de estudios litorales tiene una vocacién eminentemente pric- tica, por lo que se incluyen multitud de ejercicios resueltos, que ayudan a entender mejor los diferentes contenidos. Estoy seguro de que el esfuerzo que ha supuesto para el autor la redaccién de esta Guia se vera recompensado con su utilidad para los profesionales y estudiosos del incomparable mundo de la zona litoral. Madrid, 22 de junio de 2006 Antonio Lechuga Alvaro Cuando observamos la costa, a menudo nos creemos que inalterable durant jempre igual, al igual que el acantilado, el pefiasco o los escollos. Pero esto no s cierto, la cos! elemento que est cor 1 biando, estructu ndose en diversidad de formas que, a su vez, siguen cambiando, sensibles a De una mi que Ja naturaleza va modelando. se producen como interaccién entre di os distintos:.tie ediante una serie de agentes es que for- nan el clima, y por concrecién llamamos clima maritimo al conjunto de climéticos que inciden directamente el medio litoral. y a los procesos fisicas que roducen estos Cuando sobre una parte de la tierra comienza a lover, e mediante la escorrentia, tiende a discurrir hacia las zonas mas bajas, arrastrando CAPITULO 1. CONCEPTO GENERAL DE LOS PROCESOS COSTEROS ha perm mucho tiempo; la playa parece que ha estado ahi siempre, agente exterior que actie sobre ellas. La ingenieria de costas trata studiar todos estos procesos y de responder a las multiples p s que Ja nera sencilla y concisa, se podria indicar que estas formas coste- agentes ntes climaticos marinos en la costa se les conoce como diné: aj. A este conjunto de agentes climaticos habria que afiadir dos agen- mbién importantes, uno de ellos es el geolégico y otro el humano. ntendiendo por s propios de Ia as fallas, etc. Los agentes humanos son mas conoc ariados e imprevistos, y de los que el ingeniero de costas es participe, en cierto icos aquellos que se producen por los movimien- ntes g corteza terrestre, tales como la subsidencia, los ph mientos, dos; pero, sin duda, mas de la Iluvia de tierra ms 0 menos gruesas, dependiendo de la fuer za que por el desnivel del terreno haya cogido el agua y de la cantidad que dis- con su impetu particula curre de ésta. Las particulas de material arrastradas por la corriente fluvial unas veces sedimentan en el propio lecho del rio debido a remansos, presas etc. Pero hasta su desembocadura en el mar otras v es acompaiian a las Una vez que el material sedimentario (arena, grava o gravilla) entra en con- vas marinas, pudiera suceder que éstas estuvieran en calma, 0 simplemente que no poseyeran en ese momento la fuerza suficiente como para arrastrar el material que el rio transportaba, entonces las particulas se van depo- sembocadura, formando acumulaciones de mat veces son deltas, otras veces estuarios marismales, etc, Pero pudiera suceder que tacto con las ial que unas sitando en la d mar si tuviera fuerza suficiente como para mover ese material, 0 que al cabo de los dias, el material depositado en la desembocadura de aquel rio lo comenza- ra a mover las olas. En la Figura 1.1 se muestra el estado de la desembocadura del rio Mijares en Castellén después de laminar un; des Iluvias en su cuenca en octubre del afio 2000, arrastrando con ella gran can- tidad de material avenida producida por gran- Las olas al aproximarse a la costa rompen produciéndose un movimiento de unas veces es frontal a do, u oblicuo, lo que produce que el movimiento de vaivén En el transcur- vaiven que propia costa, pero que otras, la mayoria de las veces, es se se transforme en un movimiento en zigzag a lo largo de la costa a, se va creando una corriente que ual que al material procedente de movimiento zigzagueante del a ando a lo largo de la costa, al Igiin remanso o una interrupciér al igual que ellos, cuando se produce ntan, formando a lo largo la costa estas particulas se depositan y sedime npo las playas. En la Figura 1.2 se muestra una playa apoyada en un dique. la playa de Matard que se sustenta lateralmente sobre el dique del puerto del mismo nombre Pero también, el oleaje a veces incide bruscamente sobre costas rocosas acan: el acantilado s, produciendo, a lo largo del tiempo, desplomes y roturas e1 atilado. Si la per- se depositan en su base opie y se conoce como rasa del sistencia del oleaje es suficiente las rocas caidas al pie del acantilado se van des gravilla 0 arena, Este material formado a partir puede dela mbrando; formandose grav >s promontorios rocosos en contacto con el mar y depositado en su pie a lo larg movido, al igual que las particulas que proceden de los rios, sta por la persistente incidencia del oleaje sobre la costa hasta que, como en el so anterior, sedimente formando playas. Cualquier persona que haya estado en la playa habré observado que en la yoria de las playas los chiguillos se entretienen coleccionando conchas mar s. Estas conchas marinas al alcanzar la costa se van rompiendo y desmenuzan ao lar lente de los rios o de los acantilados, arenas. Otras veces no son conchas sino aterial coralifero el que, suftiendo la misma transformacién, forma las arenas » del tiempo, formando, por si solas © mezclado con el material pro- as playas. Una vez depositado el material, arena, grava 0 ravilla, en la costa forman. la playa, éste no se queda inmévil sino que continuamente se ve sometido a la accion directa de los agente climaticos marinos: olea que le obligan a estar en continuo movimiento; bien a lo largo de la costa, debi- do a la incidencia oblicua del oleaje, lo que conocemos por el nombre je, vientos, corrientes, etc enérico de formando diferentes formas de perfil de playa, conocido como tra litoral transversal a la playa o la costa; bien es empujado por el viento hacia el interior de la playa, formando por acumulacién dunas de arena. Pero pudiera suceder que este movimiento de material a lo largo de la costa se viera interrum- pido por una barrera natural, cabo, islote, etc., 0 artificial, dique, esp entonces el material frenaria su velocidad y sedimentaria, no pudiendo proseg su andadura hasta que logre rebasar la barrera que impide su paso. P el oleaje obliga al material a moverse, en comienza a curvarse en su extremo donde ansporte sélido litoral a lo largo de la costa; bien transversalmente a la costa sporte sdlido etc Lit (0, a su vez, a inicialmente recta tonces la play e encuentra la barrera que coarta su normal movimiento para compatibilizar el oleaje que le obliga a moverse con la barrera que le fuerza a detenerse. Esta accién contintia, depositindose continua- mente material y curvandose mas y mas alcance el extremo de la barrera, con lo cual se restituye el primitivo movimien- to natural de sedimentos a lo largo de la costa, o si la barrera es lo suficientemen- te larga Ilegard un momento que la curvatura que va formando la linea de costa es tal que los oleajes que antes incidian oblicuamente ahora lo hacen normal a la playa, desapareciendo el movimiento zizagueante a lo largo de la playa, tnica- mente existiendo movimiento de vaivén que no produce transporte de material lo lar playa hasta que la linea de orilla (0 de la costa, compatibilizando el movimiento de material a que obliga el oleaje con el freno que supone la barrera. Ahora bien, nos podemos preguntar, una vez visto como la arena se deposita formando las playas y se mueve continuamente a lo largo de ella, si su depdsito forma una pendiente uniforme y estable a lo largo del tiempo o no. Pues bien la respuesta, como habéis podido observar de la lectura anterior es que el perfil de la playa es cambiante, dependiendo de la accién directa del oleaje. Si considera- mos el perfil general de una playa cualquiera, éste se puede separar y diferenciar en diversos tramos; el primero de ellos es el que vulgarmente conocemos como playa, la playa seca, donde en su extremo mis alejado del agua se encuentra con la capa vegetal y que a veces forma pequeiios promontorios arenosos Ilamados dunas; en el limite de la arena seca con la linea de agua hay una franja que el mar en su movimiento de vaivén moja, a esta franja se la conoce con el nombr estrin; si se; g ue la arena, esta zona es conocida como playa sumergida, pero no toda la playa sumergida tiene el mismo comportamiento, asi existe una zona donde continuamente estén rompiendo las olas, zona de rotura, que coincide con 1a franja litoral donde mas sedimento ava o gravilla) se mueve. Profundizindonos en el mar llega un momen- uimos internandonos en el aj 1a prosig (arena, a accién del oleaje es tan pequefia que el movimiento del material es camente nulo, nos encontramos en el limite del perfil activo, esto es mas pric para adentro del mar los fondos marinos tienen escaso movimiento. A esta pro- fundidad donde no existe movimiento de materia debido al oleaje se le conoce cor didad de cierre, pero si nos seguimos adentrando llega un momento que la accién del oleaje no se deja sentir en los fondos, siendo este punto cono- cido como punto neutro o de Corna te con pendiente cuasi uni- te y persistente, la Si sobre este perfil de playa, supuesto inicialmer perfil de verano o de bonanza, actia un oleaje fue do; arrastrando el oleaje en su movimien- villa hasta las proximidades del rma del perfil de la playa va cambi vaivén las particulas de arena, grava o punto de rotura donde se depositan, formando asi un escalén de material que ha ido tomando de la playa seca y que aleja el punto de rotura de la linea de orilla, formandose asi una autodefeasa natural de la tierra frente al oleaje. En el trans- so del transporte del material de la playa seca al escalén que va a formar el perfil de invierno o de temporal, el propio mar va clasificando el material y depo- o del perfil; el materi Tueso va a formar parte del extr 10 del escaldn, la barra, quedando las particulas mas finas en la parte mas ele- sitandolo a lo lar ida del estrin. Cuando el temporal amaina o cesa, el propio mar vuelve lenta- el material hasta dejar el perfil de la playa como un perfil de b a, si bien muchas veces queda como residuo final un pequejio promonto- conocido como barra de sedimentos en las proximidades del punto de rotura Je la ola en temporales, existiendo ocasiones que aparecen dos barras. mente a transpor n la Guia que a continuacion se presenta se quiere dar respuesta técnica todos estos procesos costeros que en unas pocas paginas se han descrito. En pri- mer lugar se describiran brevemente los diferentes accidentes que pueden encon- trarse a lo largo de la costa. A continuacién se tratara de los agentes climaticos ctiian sobre esa franja costera. Y posteriormente se analizan las consecuen- cias de esa accién climatica sobre el medio costero. Para dedicar los tres tiltimos capitulos a la accién humana tendente a solucionar los problemas que se presen- tan de la actividad humana sobre el medio costero, intentando no dafiar el medio, siendo respetuoso siempre con él, porque al fin de cuentas es nuestra casa y Iz Je nuestros hijos, y forma parte de nuestro ser Me gustaria f de introduccién sobre los procesos coste- s con una vifieta de un viejo colaborador y amigo, Carlos Redondo Morején de uras de esta Guia. Esta vifieta nalizar este capitulo uchos de los dibujos de las fi Girdn, autor de 2 noristica refleja como nada el sentir de muchas de las personas que querien- mar y sus costas han sido lo suficiente “cotillas” para querer indagar el por- qué de los procesos costeros. APITULO 2. DESCRIPCION GENERAL DEL ENTORNO COSTERO te capitulo, segundo de la Guia, se dedica a conocer las diversas formas pueden encontrarse a lo largo de la costa, ello ayudaré a distinguir el litora S accidentes que lo van conformando, qué comportamiento y caracteristicas en cada uno de ellos. Siendo imprescindible para toda persona, antes que ida, conocer el entorno. 1. Caracteristicas morfolégicas de la costa ste gran apartado trata de las diversas estructuras y formas del litoral Tamente se clasifica la costa segtin su estructura mas elemental, para des seguidamente las formas morfolégicas mis comunes que forman la costa cllo se pretende que el lector distinga cada una de las estructuras y formas eras, y las caracteristicas generales que las distinguen 2.1.1, Aspectos y caracteristicas generales de la costa El contacto de la corteza terre: tre con el mar, la accién continuada de los gentes climaticos, el movimiento de sedimentos aportados por los tios ctividad biolégica marina, la estructura geol6gica del terreno y la accion rman a lo largo del tiempo ese aspecto, a veces abrupio y a veces neal y lano, que tienen las costas. A lo largo de la corta vida de la ingenieria de costas ha habido, ciertamente, un nimero importante de clasificaciones de las estructuras costeras: Bruun (1954), Laval (1961), Suarez Bores (1974), Horikawa (1988), etc. Para esta Guia se ha preferido diferenciar las costas dependiendo del origen que hayan tenido. naturaleza y de las caracteristicas de! material que las componen. Segiin este pre- cepto, las costas pueden clasificarse en dos grandes grupos: 1. Costas acantiladas, rigidas 0 rocosas 2. Costas sedimentarias, flexibles playas Dentro del primero de los tilados propiamente di rocosas bajas. Dentro del se: do del grosor del sedimento que la componen puede ser de arena. Tupos se encuentran, a grandes rasgos; los acan- hos, Figura 2.1, los acantilados bajos 0 cantiles, y zonas upo se encuentran las playas que dependien- avilla, Fi undo g ra Figura 2.1. Acantilados de Sierra Helada (Benidorm-A Independiente de la naturaleza misma de la costa, ésta se estructura de muy diversas formas, dependiente 0 independientemente de la accion de los agentes climéticos que van a condicionar la dinamica litoral del entorno. Asi la forma primitiva” de la costa vendria determinada por la ra, habiéndose visto modificada a lo largo del tiempo por los diferentes tes climaticos, biol6; sobre ella eologia de la franja coste- gen- olégicos y humanos que han actuado y actiian icos, 2.1.2. Estructuras geomorfolégicas costeras En este apartado se describen breve y concisamente las diversas formas que adquiere la tierra en su contacto con el mar, asi como la accién dindmica que actiia sobre ellas. 2.1.2.1. Concepto y clasificacion Las distintas formas que va adquiriendo la costa, como resultado de una interaccién de tierra y mar en conjuncién con los agentes climaticos, biolégicos, geolégicos y humanos, se pueden clasificar siguiendo la misma metodologia uti- lizada en ei apartado anterior para clasificar las costas, segun sea el elemento basico que las configura. un primer grupo se han tomado aquellas formas que adquiere el rio al des embocar en el mar: rias y estuarios y deltas. Para el segundo grupo se han toma- dg aquellas formas costeras asociadas o formadas principal y esencialmente por material sedimentario: flechas, cordones litorales, albuferas y golas, marismas y marjales, tombolos y hemitombolos, dunas, y playas, El tercero de los grupos son aquellas formas que adquieren estructuras rocosas 0 al amparo de ellas: cafiones Submarinos, bahias, cabos, acantilados, arrecifes, atolones, etc A continuacién se hace una breve descripcién de todas estas formas costeras, indicando para cada una las caracteristicas mas importantes. Hay que tener en cuenta que esto es una clasificacion muy g neral y, por tanto, sobre cada una de estas formas pueden existir ciertas variantes que tienen distinta denominacién aunque su comportamiento estructural es el mismo, como mis tarde se vera al alizar cada una de las formas indicadas. Se ha dejado aparte de las formas costeras enumeradas anteriormente las islas y peninsulas por considerar que o son estructuras costeras superiores, pién- sese en la isla de Mallorca o en la peninsula Ibérica, o van asociadas a otras estructuras costeras, cabos, hemitémbolos, etc. También se han dejado fuera de esta clasificacion eneral estructuras menores, como pueden ser farallones, islo- tes rocosos, etc. que en ciertas ocasiones pueden ser importantes por producir 0 generar algin tipo de formacién costera mayor, tal es el caso de islotes rocosos que pudieran dar origen a tmbolos o hemitémbolos. En la Fi representada una costa ideal con diversas formas mas comunes que se pueden encontrar en la naturaleza ura 2.3 aparece 2.1.2.2. Rias v estuarios Se conoce con el nombre de “ria” a la parte de la desembocad a en un mar con marea comprendida entre su desembocadura y el a de un rio punto hasta que alcanza significativamente los efectos de las mareas, y por tanto las corrientes mar de agua salada y a ales, alternindose con los ciclos de marea la predominancia gua dulce, La tipologia de las rias es grande, dependiendo de la relacién existente entre la geometria y tamafo del area de la ria y el caudal liquido y s6lido del rio Cuando las rias terminan en entrantes con grandes profundidades se les conoce con el nombre de “estuarios”. Los estuarios que tiene forma triangular reciben el 2 ‘abra Aun cuando los estuarios se encuentran predominantemente en la desembo- a de las rias, esto es en los mares con marea, también existen casos de stuarios en la desembocadura de rios en mares sin marea; si bien éstos, por lo ral, no se encuentran bien desarrollados. Al estar las rias asociadas a desembocaduras de cursos fluviales, es natural materiales procedentes de . 0 de la accién de cualquier otra que se encuentren afectadas por sedimentaciones ¢ Jos propios cursos fluviales que conforman la ri proxima que medi 10 posible que sedimenten en el interior de la ria fuente sedimentar ante el transporte sélido litoral y el trans- e mareal han hech el interior de la ria es sumamente compleja, ente climatico de importancia: marea, oleaje y corrientes dindmica litoral presente ¢ al existir mas de un ag flu ando |a profundidad v geometria de las rias permite movimientos sedi- mentarios de importancia, éstas tienden a formar una flecha o lengua de arena frecuentemente llamado “puntal” en el norte de Espaiia, que parte de la aris- t ior de uno de sus lados y tiende a cerrar la entrada de la ria. A resguardo Je la fecha enel interior dela ria tiende a formarse por sedimentacidn de una marisma que con el tiempo puede llegar a colmatarse. En las Figuras 2.4 y 2.5 se presentan dos ejemplos de rias; el primero de ellos es una ria afectada con sedimentaciones de importancia y la segunda es un estua- rio, donde los problemas sedimentarios son mucho menores. 2.1.2.3. Deltas Cuando Ja cantidad de sedimento que arrastra un rio es lo suficientemente grande como para que. al alcanzar no sea capaz. de transportar= Jo en su totalidad a lo largo de la costa, se produce en el conta 1 mar, el oleaj to del rio con el mar_un depésito de material sedimentario que con el tiempo iri aumentando hasta formar un saliente de material sedimentario, conocido como “delta”. Esta palabra proviene de su similitud con la letra gri en usarla al estudiar el delta del rio Nilo, segiin Plinio, ga A, y fue Herddoto el primero 9s deltas se producen, frecuentemente, tinicamente en mares sin marea, ya que Jas corrientes de marea que se forman en Jas desembocaduras juegan un papel fundamental en Ja propia dindmica de la ria, soliendo evolucionar de mane- ra diferente los depésitos aportados por el rio, Ahora bien, cuando el caudal séli- do de aporte del rio grande Uegar a foi Jelias en mares.con ‘Mareas importantes Steijn (1986), en su estudio de formacién y desarrollo de los di 2.4. Ria de Foz (Lugo). mundo, dependiendo del agente costero que mas influia en su creacién y desarro- Ilo en tres tipos: + Fluvial dominante * Oleaje dominante * Mareal dominante Y los dibujé en un grafico triangular, Figura 2.6, en cuyos extremos se encontraban: el delta del rio Mississippi como totalmente fluvial; el delta del rio Senegal como totalmente dominado por el oleaje; y el delta del golfo de Papiia como totalmente mareal ENERGIA DE OLEATE 2.5. Deser ENERGIA FLUVIAL > 2 sominante ENERGIA DE MAREA gua 2.6. Clasificacién de los deltas basada en los procesos de su formacién si pues, el tipo y desarrollo del delta depend ranulométrica de! material sedimentario, asi como de las condiciones fisicas del agua del rio y del clima maritimo reinante en la desembocadura (Suter, 1974). gravillas y arenas, el delta tiende a evolucionar como un cono de deyeccién en iando el aporte sedimentario del rio esté compuesto de cascajos, gravas, principalmente de la composi- forma de abanico, recibiendo el nombre de cono deltaico. Generalmente este tipo facili- 4s interiores de deltas tiende formar una barra de material en la desembocadura qu ta nuevos depé: por la dificultad que encuentran en desaguar tos y la creacién de nuevos brazos d Si el material strado por el rio esta compuesto casi en exclusividad por la fraccién gruesa (cascajo y gravas), el movimiento litoral de ésta es muy pequefia originandose un delta en forma de punta, con pendientes fuertes. En estos casos el rio desemboca almente en un solo brazo con ausencia de par na litorales. Finalmente, si solo material sedimentario fino io transporta pricticament (arena fina, arcillas y limo) teniendo el crecimiento principal en su parte sumergida, denominandose asi delta delta progresa superficialmente a ritmo lento submarino o subaéreo. En lineas generales es muy raro que nos encontremos deltas totalmente desarrollados con diversos brazos deltaicos, pues esto es casi privativo de los ndes rios como el Ebro, Rédano o Mississippi, donde las fuentes aportadoras y la capacidad de transporte de material sedimentario es de estos rios se encuentran hoy en dia con un delta en claro periodo de retroceso ande, si bien muchos dada la regulacién a que se ven sometidas sus cuencas Lo mis habitual para un ingeniero de costas es hallarse con deltas de rios en los que no se encuentra totalmente desarrollado su delta, estando formado por ur solo brazo deltaico que avanza moderadamente hacia el mat La forma geométrica y aspecto del delta suele dar ciertas informaciones del uentra la costa. Asi cuando predominan las gravas en la punta del delta, habiendo una disminucién de ellas a medid: mos de la desembocadura, indica que el delta se encuentra en erosién y por tanto también lo pueden estar las costas aledafias. La d rio y a la que esta dirigida el delta indican el sentido neto del transporte sélido litoral (apartado 4.4.2) estado evolutivo en que se er que nos ale feccién con que desemboca el al desarrollarse en el mar no solo alteran la forma de la cos! Los de rando un saliente, sino que alteran la batimetria de los fondos marinos cercanos la, dependiendo la zona de influencia de la importancia y tipo del delta, Io que cia la costa. En la Figura puede originar alteraciones en el oleaje al propagarse 2.7 se muestra el famoso delta del rio Ebro. ional, IGN). 2.1.2.4. Flechas Eln imentario al ser movido por el ole: puede ser interceptado, dificultando su movimiento, de tal manera que se forme a partir del obstaculo, natural o artificial, una leng de flecha. Desde el punto de vista de su g sembocadura de un cauce fluvial 1 yeneracin, pueden distinguir- iaterial sei nsporte s6lido litoral. con la se dos tipos de flechas: las asocia y las que se forman al amparo de un obstaculo al transporte sdlido lit ua de arena que se conoce con Las flechas asociadas a la desembocadura de un rio deben su formacién a dos causas primordialmente: la interaccién entre el gua del rio y el transporte sdlido longitudinal 0 su corriente asociada, o al equilibrio entre el transporte mareal, corrientes de flujo y reflujo, y al transporte a lo largo de la costa, corriente loi tudinal a lo largo de la costa debidas al oleaje. Asi la flecha se genera debido al equilibrio que existe entre la dinamica litoral y la dindmica fluvial. La primera de las causas se da primordialmente en aquellos rios que desem- bocan directamente en el mar, no en rias o estuarios, por ejemplo, y existe un transporte sélido litoral longitudinal importante a lo largo de la costa. Ejemplo de ello se encuentra en la maravillosa Flecha del Rompido en la costa onubense espafiola, que aparece reflejada en la Figura 2.8, formada en la desembocadura del rio Piedras, una vez colmatada toda la primitiva ria. ura 2.8. Costa de Huelva en Ia qui y la flecha de Punta Um aparece la flecha del Rompido a la izquierd: a la derecha (Fuente: IC La segunda de las causas de la formacién de flechas asociadas a desemboca- duras fluviales, la componen aquellas flechas que se crean en las entradas de las rias, como en el apartado 2.1.2.2 se ha visto. Pueden formarse tanto en entradas de rias con costas adyacentes con mucho transporte s6lido 0 con escaso transpor- te sdlido, como sucede con las rias del norte de Espafia donde al ser una cost acantilada y rocosa el transporte sdlido litoral a lo largo de la costa abierta es reducido y de poca importancia. EI segundo tipo de flechas se producen al sortear un obsticulo el transporte sélido litoral (cabo, dique, espigén, etc.), teniendo la resultante media del oleaje ulo muy grande respecto a la normal a la costa ransporte un dng’ que produce el t ones y difracciones del oleaje en dichos obstaculos originan zonas con Las reflex 0 gia de oleaje importante, formando areas de remanso que un gradiente de ener material sedi ntario originando lenguas de arena. pree Un buen ejemplo ilustrativo se encuentra en los trabajos de Castanho (1966) litoral, resumidos gréficamente en la Figura 2.9, en la transporte so Gue aparece la curva de variacién del transporte s6lido litoral q, respecto al angu- Jo de incidencia del oleaje a, La curva muestra que existe un angulo 4, de inci oleaje, que determiné estar comprendido entre 50° y 60°, con el que se dencia del un transporte sélido litoral maximo. Para angulos mayores se tiende tipo flechas y para angulos menores las formaciones son tipo playas. Asi ues, un mismo caudal sélido puede Fleaje distintos, pudiendo producir el mayor de ellos formaciones tipo flecha macione enerarse por dos angulos de incidencia del cuando las condiciones morfoldgicas de la costa, saliente, ete., lo permitan. ° ay — (seguin Cas 2.1.2.5. Cordones litorales Cuando sobre una playa actiia un temporal se sabe que el perfil de ésta se ra amortiguar la accién del oleaje, formandose asi en las proximidades » de rotura una barra litoral o un escaldn, Tras pasar el temporal el ol je residual tiende a restablecer el primitivo perfil, pero la barra puede que no des- aparezca en su totalidad, tal es el caso de la playa del Saler en Valencia, en la que 200 metros de la linea de orilla is, alimentada uulo grande puede continuar cre existe una barra de cerca de 2 metros de altura a Figura 2.10, permaneciendo estables a lo largo del tiempo. Ader por el transporte sdlido litoral al incidir con ar ciendo, especialmente en mares con marea donde la barra puede quedar en aguas someras en las pleamares, y al cabo del tiempo formarse un cordon de a ena per anente a lo largo de la costa que en ciertos casos aflora a la superficie as isletas de arena. El cordén litoral aflorado en la superficie se asemeja a lar Los cordones litorales pueden aparecer también como estructuras derivadas de una flecha al partirse, normalmente por su arranque, como consecuencia de una interrupcién brusca del transporte sélido litoral 0 por cualquier otra causa, soliendo derivar de Ia en el apartado anterior flechas asociadas a obsticulos, del segundo tipo descritc Los cordones litorales, al igual que las flechas pueden dar lugar a albuferas ya lagunas litorales, cuando los cordones emerg tierra. ny se unen a dos puntos de la Como puede suponerse, los cordones litorales son tipicos de costas areno: sas con gran actividad. Asi por ejemplo se pueden encontrar grandes ejemplos ra 2.11 aparecen los espectaculares cordones litorales del sur de Portugal en la costa de cordones litorales en el suratlantico peninsular ibérico, en la F de Faro. ~~ ina, JHM) Cuando un cordén litoral o una flecha se desarrolla frente a una ensenad: puede que éste, o ésta, Hegue a cerrarla dejando en el interior una /aguna litera Si esta lacuna litoral se encuentra en contacto con ¢l mar mediante canales cono- cidos con el nombre de golas, ala laguna se la denom na_albufera, y tiende a fellenarse con los sedimentos continentales, derivando en zonas pantanosas lito- fales denominadas marjales 0 marismas, dependiendo de si e: smaieas, como se vera en el epartado sig ‘in 0 no al aiente Este tipo de estructura costera ne asociado con ensenadas 0 conca' €osteras, como se ha indicado anteriormente, con poco calado y con costas adya- Centes muy activas sedimentariamente. En la costa del leva e espaiiol y norte de Africa existen numerosos ejemplos €ntre los que se pueden citar por su fama a la Albufera de Valencia y al Mar Menor de Murcia. En la Figura 2.12 se muestra un ejemplo de este tipo de for- Maciones, aunque menos conocido que los anteriores, se trata de la Mar Chica en Tas proximidades de Melilla en el norte de Africa Las marismas son arenales sedimentarios, generalmente pantanosos, que se han formado al abrigo de cualquier estructura geomorfolégica costera y desagiie del Gran Canal en (Foto: P 2.128. Témbolos v hemitémbolos Cuando cerca de la costa existe un promontorio aislado (isla, isleta, etc.), éste crea a su resguardo una zona de amortiguamiento del oleaje. y por tanto energia, lo que implica que en dicha sombra de oleaic el transporte sAlido litoral disminuya considerablemente, formandose a su vez un transporte sdlido litoral por gradiente de sobreelevacién de altura de ola hacia cl interior de la zona abrigada_sedimentando el material transportado a lo largo de la costa al amparo de la estructura que lo ha originado Consecuencia de todo ello es la formacién de un saliente de material sedi- menfario (arena, grava 0 gravilla), creciendo su punta en direccion del promon- torio_que lo ha orig: alcanzar el promontorio y unirse fisicamente con él se dice que se ha creado un tombolo, y cuando el saliente no alcan; do un hemitémbolo. nado. Cuando el saliente de material sedimentario logra el promontorio se dice que se ha crea- Realmente, la creacién de tmbolo o de hemitémbolo o la no formacién de ambos depende del grado de sombra respecto al oleaje que ejerza el promontorio a la costa. Por tanto las variables a la que est sujeto son principalmente la longitud del promontorio paralela a la costa (L) y la distancia de éste a la costa (D). Cuando la relacién D/Ls1,5 el tsmbolo se forma; mientras que cuando dicha rela- ncuentra comprendida entre I ’5 del acantilado y que se encuentra, por tanto, parcialmente sumer El frente del acai en ella puede distinguirse la zona mas baja en la que actia directamente el olea. je y aquella zona superior en la que se to de la parte inferior lado es la pared rocosa eme ida en contacto con el mar. producen los derrubios por descalzamien- EI pie del acantilado es el limite entre el frente del antilado y la base del mismo donde se depositan los materiales procedentes del acantilado. En ciertas ocasiones en este lug gunda erosion de los materiales proce dentes de la parte superior del frente del acantilado que no se han erosionado lo suficiente como para que sean transportable y movibles por el mar at se produce una s La rasa del aca ntilado son playas que se forman junto al pie del acantilado Por el material procedente de la erosién del mismo y que defiende al acantilado de los envites del mar, a partir de ella los materiales sedimentarios procedentes del acantilado se pueden incorporar al transporte s6lido litoral 2.1.2.14. Cafiones submarinos Estas forma ciones no son propiamente estructuras costeras, encuentran, como su propio nombre indica, fuera de 'a importancia que tiene en los procesos costeros (como dren, barrera al paso de sedimentos, limite de unidades fisiogr selas como tales. dado que se la linea de orilla; si bien, por rificas y sedimenta s, etc.) debe incluir Los cafiones submarinos son valles muy escarpados submarinos en los que !a plataforma costera continental tiene un hundimiento brusco. Puede Ciado a fallas a antiguos valles formados en las regresiones marinas, por lo que €n Clertos casos se encuentra asociado a un valle continent dura de un rio. Son ficilmente identificables en I agrupamiento de las lineas batimétricas a | estar aso- 1 y/o a la desemboca: fas cartas nduticas al existir un la vez que éstas bruscamen se apro- ximan ¢ inmediatamente se alejan de la linea de costa. Dependiendo de la proximidad a la que se encuentre el valle submarino Puede o no influir en el transporte sélido litoral, tanto directamente, al ser una trampa absorbedora del material transportado a lo | largo de la costa, como indi- rectamente, al producir una distorsién en a refraccién del oleaje al aproximarse a la costa y por tanto en la accién de éste sobre la linea de orilla. Las obr timas que se encuentran asociadas, en las proximidades o valles submarinos suelen influir ni as mari- n frente, a cafiones 0 ativamente en el movimiento de sedimentos a lo largo de la costa, dependiendo su grado del cal: tim: lado que alcance la obra mari- le, al disminuir la plataforma debe tenerse especial cuidado a la hora de proyectar y construir cualquier obra maritima en las proximidades de un cafién submarino, al facilitar la absorcin de material por el val de orilla por donde discurre el material, Por tanto al no ser recuperable el material que se pierde en él, dado las profundidades a las que se deposita mplos de cafiones submarinos, especialmen- seevante pe norte de la provincia de Almeria se la cost ante peninsular, solo Biren Je estos valles, En la Figura 2.22 se muestra uno de los cafiones = sates me el c mergido de Garrucha. se trata del caiién sumergid n ntes mencionadas; se tra almerie 2.2. Redes fluviales mo de costa al conjunto de cauces flu onoce como red fluvial de un tra ces fu portan los sedimentos que pueden trasportar a dicho tramo, nc rzosamente que desembocar en él. Seguin el tipo de cauce se puede distinguir, primeramente, entre rios y rieras o barrancos, Dentro del conjunto de los rios pueden distin aquellos con una importan uirse, desde el punto de vista de aportacién sedimentaria a local y los que poseen una importancia g general. Los rio con una importancia local suelen desembocar en el propio tramo de costa, 0 en sus inmediaciones, no dejandose sentir su aportacién sedimentaria de manera especial aguas abajo de dicho tramo. Los rios con importancia general suelen condicionar la actividad sedimenta- ria no solo del tramo de costa donde desembocan, sino también de I ares mucho mis alejados, dependiendo la lejania a la que se hacen sensibles sedimentaria- mente de la importancia aportadora del cauce. Las rieras y barrancos tienen solamente una importancia local, estacional y algu- nas veces hiperanual, dado que suelen venir condicionados por el régimen torrencial de sus cuencas, pudiendo producir deltas prominentes, tal y como sucede con el barranco del Bocaorio en la Azohia en Carta ra 2.23, ena que se muestra en la F En general, los rios rieras y barrancos no aportan su material sedimentario continuadamente, sino que el aporte sedimentario importante suele hacerse en las épocas de grandes avenidas, dependiendo, por tanto, en grado sumo del régimen de sus caudales y clima de la cuenca fluvial Al estudiar la red fluvial que afecta a un tramo de costa debe tenerse en cuen- ta el grado de regulacién de las distintas cuencas, la lejania 0 proximidad de la Ultima presa, la superficie de cuenca, el grado y tipo de vegetacién de la cuenca, asi como todos los aspectos que condicionen él volumen de sedimentos a apor- tar por el cauce, como las extrac iones de dridos de su lecho. 2.23. Delta que forma la desemboca Azohia en Ca 1 Bocaorio ra del barranco 1a (Murcia) 2.3. Plataformas costeras Se denomina plataforma costera, 0 plataforma continental, a la zona del Jecho marino comprendida entre la linea de orilla y una profundidad entre los 100 y 200 metros donde el fondo del mar cambia su pendiente radicalmente, cayen- Yo en una pequeia distancia a grandes profundidades ataforma costera puede subdividirse, a su vez, en tres tramos, genéricos bien diferenciados: plataforma interna, media y externa. En la Figura 2.24 se muestra el perfil de la plataforma costera frente al puerto de Burriana, donde pueden apreciar estos tres tramos de la plataforma continental La plataforma interna es el lecho marino mas proximo a la linea de orilla, y es donde se desarrollan la mayoria de los fendmenos costeros y de dinimica lito- rneralmente, hasta los 30 0 60 metros de profundidad y condi- ral. Se extiende, g cionan especialmente los fenémenos de refraccién y propagacion del oleaje La plataforma media se extiende desde el limite externo de la plataforma interna, 30-60 metros, hasta una profundidad no definida, prolongandose como sna plataforma de pendiente reducida La plataforma externa se encuentra comprendida entre el limite exterior de lataforma media y el talud continental, que en poca distancia nos conduce a des profundidades. El comienzo del talud continental suele esta situado entre 200 metros, dependiendo de la costa que se trate. No siempre pueden distinguirse en la plataforma costera estos tres tramos, menos si dos de ellos, siendo a veces dificil de apreciar la separacién entre la plataforma media y la externa PERFIL DE LA PLATAFORMA CONTINENTAL TOMADO FRENTE A LA PLAYA NORTE DE. BURRIANA ntal frente al puerto de Burriana en Caste Figura 2.24. Perfil de la plataforma contin Los taludes de las diversas partes de la plataforma costera es una de las carac- teristicas que las distingue; yendo de menor a mayor pendiente s mos alejando de la linea de orilla. Bibliografia No existen para este capitulo publicaciones que puedan considerarse bisicas, mas bien para cada uno de los temas en cuestién se ha acudido a la bibliogr ral bisica que a continuacién se presenta. Es posible que esta bibliogratfia pudie complementarse con determinados tratados generales de geografia y de costas que no se han incluido. Bruun, Per (1953). Forms of Equilibrium of Coast with Littoral Drift: Institute of Engineering Research-University of California, Berkeley (Tech, Report 347) Bruun, Per (1954). Coast Erosion and Development of Beach Profiles: Beach Erosion Board-U.S. Army, Corps of Engineers (memoria n° 44). Castanho, José Pires (1966). Rebentacao das ondas e transporte litoral Laboratorio de Engenharia Civil de Lisboa (memori 5), Del Moral Carro, Rafael (1978). Ingenieria de Costas; Laboratorio de Puertos “Ramén Iribarren”-CEEOP-MOPL Calloway, W. E. (1975). Process framework for describing the morphologic and for exploration; Ed. M. L. Broussard (pp. 87 a 98). Gutierrez Lopez, José Santos (1995). Estudio de la dindmica litoral del delta del Ebro y prognosis de su evolucién - Recopilacién y anilisis de los trabajos sobre el delta del Ebro; Centro de Estudios de Puertos y Costas del CEDEX (informe téenico para la D. G. de Costas), Horikawa, Kiyoshi ed. (1988). Nearshore Dynamics and Coastal Processes University of Tokyo Press Laval (1961). Cours de Travaux Maritimes; Ecole Nacional des Ponts et Chaussées, Paris. Puig de la Bellacasa y Sanchez, Narciso (1921). Nociones di fia fisica aplicadas a la ingenieria; Imprenta de Ramona Velasco, viuda de Prudencio Pérez Rey, Jorge J. y Teresa Medialdea (1989). Los sedimentos cuaternarios superficia- es del margen continental espaiol: Publicaciones Especiales Instituto Espafiol de Oceanografia - Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentacion (n' Santas Loy Hi Suter, J. R Costa José Carlos y Francisco Mufioz écnico para la D. G. de Costas). C. (1986). Study of litera ydraulies Pedro (1980). Formas costera ‘aminos, Canales y Puertos os de C Y O. Mizuno (1987) an island; Annual Report Instit. of (1974). Deltaic cost; Cambridg evolution, ed. R. W. G. Carter y C 993). Seguimiento de la playa prmation and develop (Valencia); Centro de Estudios de Puertos y Costas del CEDEX as; Escuela Técnica Superior de de Madrid 4 study on depositional shoreline forms Geosci., Universidad de Tsukuba University Press (dentro del D. Woodroffe, pp. 87 a 120). libro CAPITULO 3. CLIMA MARITIMO pitulo anterior se ha pasado revista a las diferentes formas que adquie- nedio fisico costero y sus caracteristicas mas importantes. Sobre este r ro acta una serie de agentes que tenderan a ir modificando el medio, ot lo los procesos costeros. Los agentes que actiian sobre el medio pueden ser de diversas clases, clasificindose en dos grandes grupos: 4 ntes fisicos. v 108. Dentro de los agentes fisicos se pueden distinguir tres grandes grupos: agentes climaticos marinos, que actian directa y especificamente sobre el marino; jerales, que actiian sobre el medio pero no. nen una accién directa especifica sobre el litoral. y agentes geolégicos. En este capitulo se v eneral a los principales a a dar un repaso muy maticos marinos. El e foque dado es puramente practico; se define cada uno jos agentes de forma sencilla y concreta; se enumeran los fendmenos y proce- dos a cada uno de los agentes; y se indican las fuentes y forma de deter- los datos y valores, practica o tedricamente, de cada uno de los gentes cli- 1. Conceptos generales Como se ha descrito en los capitulos anteriores, la costa se ve sometida a una ie de ntes natur les, climéticos y geolégicos, que junto a la accién del ombre van a determinar el estado final del litoral. Entre los dos agentes natura les 0 fisicos, los climaticos marinos son los que tienen efectos activos mas direc- tos sobre las estructuras costeras, y dan lugar a los fenémenos y procesos fisicos conocidos como dinamica litora Los agentes climaticos marinos principales que mas comiinmente influyen en las costas son, clasificados segtin el grado de libertad que tienen unos agentes sobre otros: 2 : 3. Variacio c rientes. En los apartados siguientes se comenta brevemente cada uno de estos aj tes climaticos marinos, actiian e influyen en la dinamica litoral y, por tant las costas, y, finalmente, el tratamiento, conocimiento y busqueda de los datos de cada uno de los agentes climaticos. aciendo especial hincapié en su tipologia, forma en que », en la evolucion y forma de Por tiltimo, hay que sefialar que no se entra para nada en los aspectos tedri- cos que explican y describen los fenémenos climaticos marinos, pues se ha con- siderado que se sale del ambito puramente prictico y descriptivo del libro. La eleccidn en el orden con que se trata cada uno de los agentes es debido a la dependencia que van teniendo respecto al anterior; asi Ia (© provoca un campo de generacidn de oleaje que se propaga a lo largo del mar. anto el viento como el oleaje pueden ser responsables de variaciones importan- tes en el nivel del mar en las proximidades de la costa, y provocan corrientes neracion del vien- tanto en la costa como alejado de ella. 3.2. Vientos En lineas muy g quier agitacién de las moléculas que constituyen el aire que forma nuestra atmés- fera. Las causas que dan lugar a esa agitacion, y consecuentemente al movimien- to del aire son muchas; el mas leve choque, la mas leve variacién de temperatu- nerales, puede indicarse que el viento se produce por cual- ra, presién, densidad, etc., originan perturbaciones lo suficientemente sensibles ndo un fluido elastico, tiende para propa continuamente a un estado de equilibrio; y si por cualquier causa se altera su estado de equilibrio, por pequefio que éste sea, su reaccién es inmediata, inten tando recobrarlo. Dada Ia especial sensibilidad del aire, y siendo tantas las ¢ sas perturbatrices, se comprende que el estado de reposo de la atmésfera sea un se a grandes distancias. El aire s estado excepcional y momentaneo de transicién No se va entrar, ni tan siquiera levemente, jtulo, en el desarrollo tedrico de los vientos, pues éste entra ducci6 dentro del campo de la mete ficulares y especializados, fuera d pproducen los procesos costeros. rologia dindmica y fisica, aspectos estos muy par- un conocimiento general de las causas que | viento sobre la superficie del mar da lugar a que, por transfe- neren ondas, oleaje, y diversos tipos rencia de energia entre el aire y el agua, se g de corrientes marinas. Pero antes de comenzar con el estudio d i e la estructura de fa conveniente conocerlos y clasificarlos. Ios vie 3.2.1. Tipos de viento Los vientos se dividen en dos grandes grupos, regulares y variables: los vien- fos regulares se subdividen, a su vez, en constantes y periddicos. Los vientos Constantes son aquellos que, en un mismo punto de la costa, soplan siempre en Ta misma ¢ marcha; ejemplo de ello son los vientos alisios. Vientos periddicos son aquellos @ue soplan regularmente dura Jos monzones, que soplan en el mar de la India hacia tierra entre marzo y sep- tiembre, o los que mas pueden afectar a la costa que son las virazones y los terra Tes, que aparecen como diferencia térmica de mar a tierra reccién, y solo por accidente se ven radicalmente perturbados en su nte un periodo de tiempo determinado; tales como Las virazones, viento marero o brisa de mai son aquellos vientos periddicos que se dejan sentir a corta distancia de la costa, soplando de mar a tierra; suele {comenzar de nueve a diez de la mafana, alcanzando su mayor fuerza de las doce ala arde, y a partir de ese momento comienza a declinar hasta quedar len calma al anochecer. Sal el terral, 0 brisa de t Mar y ocupando el mismo espacio que dejo la virazén; va aumentando de fuerza hasta la madrugada, declinando, a partir de entonces, hasta quedarse en calma (poco antes de las nueve de la mafia €4 siguiendo el curso del sol. Estos vientos locales son importantes pues pueden IModificar localmente alguno de los agentes climaticos marinos; especialmente 10s Vientos no locales y los oleajes. dos de > hee ra, soplando de tierra a La direccién de ambos vientos se modifi- 3.22. Estructura del viento El vie Bim del fo, uno de los entes mas significativos de la dinamica de la tropos- fera, se puede caracterizar por la serie de factores siguientes: I. Gradiente de presién. Viene definido por la variacién de la presién atmosférica a lo largo de la nor- Mal a las isobaras, esto es Magnitud de presién p normal na las isobaras 2. Fuerza de Coriolis Fuerza que aparece como consecuencia de la propia rotacién toma la expresién Donde: « = velocidad angular de rotacién de la Tierra (7°3rad/s) latitud > 3. Fuerza centrif Vendra determinada por la curvatura de Ia isobara, y por tanto la variable a considerar es: r= radio de curvatura de la isobara r> 0 enanticiclones r <0 en ciclones 0 borrascas 4. Friecién superficial R=K. fl Donde: K f l = coeficiente de friccién fuerza de Coriolis velocidad del viento 5. Gradiente isalobarico. Debido a la confluencia o difluencia de las isobaras que pueden altera valor del viento geostréfico. 6. Difluencia de las isobaras. Efecto que produce el no paralelismo de las isobaras. 7. Cizalladura horizontal del viente ostrofico. Cuando existe una confluencia de isobaras el viento tiende a ser menor mientras que cuando existe una difluencia de isobaras el viento tiende a aumen tar. Los efectos de la difluencia de las isobaras y del gradiente isalobirico pue- Bes orig sres en el calculo del viento, mayores del 10%, si bien la incerti Idumbre que existe al determinar estos factores hace que si se aplican pueden pro ducir errore ores atin que si se hubieran despreciado. El efecto de la cizalla: dura horizontal es g mente pequeiio y puede ser despreciado. El vie aproximarse a la superficie del mar se ve alterado por dicho con facto, asi dependiendo de la alteracién que se produce en altura, la atmésfer ferrestre puede dividirse en dos capas: la capa limite. A su ez esta cap: ec e fel con je subdividirs dos capas: Ekman o de transicién, y capa limite superficial. Por tanto perfil ¢ mésfera se encuentra dividido, a estos efectos, en tres capas tal y como 1 el esquema de la Figura 3.1 Atmésfe re Capa de Ekman o de transiciér Capa limite superf | 4 capauiwre E | is Divisio capa atmos | El limite entre la atmésfera libre y la capa de Ekman se encuentra situado @proximadamente a 1.000 metros de altitud, y el limite entre la capa de Ekman y Ha capa limite superficial, dependiendo de ios autores, puede oscilar entre 100 Metros y por debajo de los 50 metros. En la atmésfera libre la tension de cizallad en la capa limite superficial es cons ra es cero, mientras que en la capa de Ekman es funcién de la ate. Si se supone en la atmésfera libre el campo de presiones estacionario, enton- ces la velocidad del viento depende de los tres primeros factores apuntados ante- riormente: gradiente de presién, fuerza de Coriolis y fuerza centrifuga. Si ade més, se suponen las isobaras casi rectas, y por tanto ia curvatura r muy pequefia, afectan tinicamente los dos primeros factores, produciéndose el llamado viento -astr6fico, que viene det minado por G ap l f 2@ sen(>) an Donde: U, es la velocidad del viento geostréfico; Fes el factor de Coriolis 2 1): y Gesel radiente horizontal de presién en valor absoluto. Cuando la curvatura de las isobaras es importante, afectan los tres términos, denominandose viento bérico 0 del gradiente en superficie, que puede determinarse por la siguiente expresién: Siendo: U;, la velocidad del viento barico, y teniendo el resto de las compo: nentes el mismo significado que en la ecuacién anterior Pai culo de altura de ola a partir de los datos de viento, se puede utilizar los dos vientos anteriormente definidos, geostréfico 0 bérico, dependiendo de la curvatura de las isobaras. No deben utilizarse mayores simplificaciones, pues los tres factores utilizados, a fines costeros, o para el c ddiente de presién, fuerza de Coriolis y curvatura de las isobaras son de la misma importancia y d se en cuenta en tener- EI perfil de velocidades de viento para la capa inferior, capa limite superfi- cial, viene definido por Donde z= altura 7 = longitud de rugosi longitud de la estabi L e dad de friccion k=constante de Von Karman (= 0°41) EI la funcién y(z/L) depende la estabilidad de la columna del aire. pudiéndose calcular mediante la formulacién expuesta por Thomppson (1994) En condiciones de estabilidad neutra, donde no existe cambio de temperatura (AT = 0), y(2/L) = Oy U(z)sigue un perfil logaritmico, hecho que puede apli- arse sin errores a la capa de Ekman o de transicion. La relacién entre el viento geostrfico y el viento de la capa de Ekman 0 de transicion viene dado por la expresion de Haltiner-Williams (1980): U, Ds (a,) - sen (@,) Donde @, es el angulo que forma la direccién del viento en la r ostré: fica y region de Ekmar E a velocidad del viento en la capa limite superficial a una altura , cuando no es mayor de 20 metros, viene relacionada con la velocidad del vien- to a una altura de 10 metros, velocidad del viento muy utilizada, por la simple expresi¢ 0 (10) Ue) Zz 3.2.3. Tipos de datos de viento A la hora de caracterizar el viento se puede disponer de tres tipos de datos de vient elocidades y direcciones de viento deducidas del gradiente de presin 2. Observaciones visuales del viento. de viento medidos mediante equipos Las velocidades y direcciones deducidas del gradiente de presién superficial, Son datos obtenidos tedricamente a partir del mapa isobarico de superficie, api €ando la formulacién tedrica expuesta en el apartado anterior. El procedimiento de se expondra mas tarde al hablar de oleaje, ya que su objetivo final sue! jeterminar o predecir el oleaje en un punto determinado. Para predecir los vientos cerca de la superficie del ma cos que evolucionan con tipos generale existe una serie de modelos matemit: ran rapidez, estos modelos se podrian clasificar A. Modelos de prediccién de la capa limite B. Modelos de diagnosis de la capa limite C. Modelos estadisticos Las observaciones visuales del viento se recogen por los marinos observan- do las distintas intensidades y direcciones del viento en la superficie del mar. Los an para valorar la velocidad e intensidad de sufrido notables transformaciones hasta la actualidad. Originalmente los que indicaban la velocidad del viento se median mediante términos descriptivos: flojito (brisa muy débil) 0 bonancible (brisa moderada), temporal o temporal ctiterios que se util viento han fuerte, etc. g to se le asigné un nimero dentro de una escala de intensidades que se le dio el nombre de Reaufort, almirante de la armada briténica que introdujo en 1834 este sistema de medida en la Marina Real de Gran Bretafia. La primera conferencia sobre Meteorologia Marina de 1874 recomendé el huso internacional de la esca- ja Beaufort La trasformacién de los grados de la escala Beaufort a valores de velocidad no ha sido sencilla; pues la apreciacién de velocidad que tiene un observador tiene cierta desviacién con la velocidad real del viento observado. Los observa dores a bordo de los buques utilizan una tabla de conversion antigua que fue introducida internacionalmente en 1948, tabla 3.1, que se muestra_a_continua- cién Las velocidades de iento reales equivalentes a los grados de la escala de a Mundial (OMM 1970) difieren de las tomadas en las observaciones visuales, y son las que se muestran en la tabla 3.2 adjunta (Bouws, 1988). Beaufort recomendados por la Organizacién Meteorol Asi pues, para determinar la velocidad real, a efectos de prediccién de olea- e, calculo del transporte edlico, etc., de la observacién visual, expresada en nudos, se determina el n° de Beaufort, tabla 3.1, y se determina la velocidad rea © equivalente, yendo con este numero a la segunda tabla, tabla 3.2. Ni Término descriptivo Valores observados (nudos) Beaufort 0 Calma 1 1 Ventolina 1 2 lojito (brisa muy débil) 4 3 ojo (brisa débil) 4 Bonancible (brisa moderada) 11-16 5 Fresquito (brisa fresca 6 Fresco (brisa fuerte 7 Frescachén (viento fuerte 8 Temporal 9 Temporal fuerte 10 emporal duro il Temporal muy duro Rn Temporal huracanado TABLA 3.2. CONVERSION ESCALA BEAUFORT-VELOCIDAD VIENTO Ni Término descriptivo Velocidad — Intervalos de velocidad Beaufort ms ms nudos 0 Calma 08 0-1 )-2 1 Ventolina 2.0 2 Flojito (brisa muy débil) 3,6 3-4 6-8 3 Flojo (brisa débil) 56 9-1 Bonancible (brisa moderada) 78 5 Fresquito (brisa fresca) 02 6 Fresco (brisa fuerte) 7 Frescachén (viento fuerte) 8 Temporal 9 femporal fuerte 10 femporal duro 1 femporal muy dure 12 femporal huracanado a un observador, la direccion del viento es mas facil de determinar siguiendo los frentes de ola en un temporal, o con aparatos simples. La desv ci6n tipica de una observacién respecto a la direccién del viento esta en torno 10°, y es independiente de la velocidad del viento (Bouws, 1988) s registros de viento medidos mediante equipos pueden ser de muy diver- ses, dependiendo del lugar donde se tome pueden ser + Estaciones meteorolégicas en tierra + Registros en el mar Las estaciones meteorolégicas en tierra suelen ser observatorios meteorolé- gicos 0 de aeropuertos, situados en las proximidades de la costa, si bien las carac- teristicas del viento registrado en ellas pudiera diferir del real existente en la costa, aunque sea cercana, también pueden existir datos provenientes de campa- jias especificas con datos tomados en el mismo borde costero, aunque en la mayoria de las ocasiones los registros provenientes de campafias suelen ser de corta duracién y por tanto no acostumbran a ser muestras estadisticamente repi sentativas del viento de la zona. Los r. dos tipos genéricos: si son re; egistros en el mar pueden distinguirse de ros tomados en un punto fijo, boya o plataforma por ejemplo; o no existe punto fijo de toma, barcos en ruta. En el primero de los casos el registro se puede asignar a un punto determinado, mientras en el segun- do el registro de datos abarca toda un area. 3.2.4. Fuentes de datos de viento Una vez conocidos los tipos de vientos, su estructura general y los tipos de datos de viento que pueden existir, habria que bajar a la realidad practica del ingeniero de costas o de la persona que dese conocer y obtener los datos de viento en un lugar determinado de la costa. Para ello puede acudir a buscar estos datos utilizando las vias que ofrece los tipos de datos de viento que se ha distin- guido en el anterior apartado, que resumiendo son Deducidos teéricamente Observaciones visuales Registros instrumentales Existen dos maneras de adquirir los datos deducidos tedricamente: obtener- los uno mismo aplicando la formulacién anteriormente expuesta, en base a mapas meteoroldgicos de superficie: matemiticos de predic © acudir a entidades que explotan modelos (on del viento. Entre las entidades espafiolas que se dedi- can a la prediccién del viento destacan el Instituto Nacional de Meteorologia y Clima Maritimo de Puertos del Estado. Las observaciones visuales de viento pueden ser de dos tipos fundamental- mente: aquellas que se toman sobre barcos en movimiento, lo que produce banco de datos de viento en areas; y las tomadas en lugares fijos, como pued ser plataformas petroliferas. El banco de datos mas importante de observacio- nes visuales de viento es el proporcionado por el National Climatic Data Center (NCDC), situado en la localidad de Asheville, en el estado de Carolina del Norte de Los Estados Unidos de América. Este organismo, del que se hablara mas n cuIMA M Extensamente al comentar las diversas fuentes de datos de oleaje, facilita los s de viento recog’ a. Ncoordenadas geozrsficas del punto de observacién; direccién del Wiento, separada en usos de 10°; y velocidad del viento, separado en escalones Ge 1a 199 mudos. En Espafie este banco de datos los poseen diversas institucio- Ghes-e}-Centro de Estudios de Puertos y Costas del CEDEX entre ellas, asi 3 ctica obra de consulta “ROM 0.4 o cciones _climaticas II: Viento” editada_por Puertos del Estado del Min de Fomento’ Los registros instrumentales de datos de viento pueden ser numerosisimos, iB bien una buena parte de ellos pueden provenir de campaiias de tomas de ide viento de duracién limitada, y por tanto, en idos por barcos en ruta, barcos meteoroldgicos, etc., sumi- Gpisme dichos datos vienen recogidos en la pr tos. la mayoria de las ocasiones, las imulestras no suclen ser representativas del clima de viento. Los bancos de datos We registros instrumentales mas fiables suele ser aquellos que provienen de odes de medidas, entre las que puede citarse la Red de Meteorologia Portuaria (REMPOR) ubicada en diversos puertos a lo largo de las costas espaiiolas y la MOD (estaciones de medida de oleaje direccional) que incorpora en sus nue- Was boyas estaciones meteorologicas, aunque su objetivo es el registro direccio- 3.3. Oleaje El oleaje es el_principal agente climético causante de _la_dinémica litoral or el vie: plar sol superficie a a ffansmisién de cnergia del aire al agua, dando lugar a Ja formacién de oleaie que aga aun fuera de su area de generacién. La superficie de agua donde acta lviento generador de oleaje se denomina ftch meteorolégico, mar de viento, imar de nido de abejas o mar naciente, y al oleaje generado en dicha area oleaje 0 de 0 so caractel ia mis 2 c PPeriodos de Ia ola. Al salir estas olas del drea de generacién, se produce un efec- WO-de soldadura y reagrupamiento entre las diferentes ondas, reduciéndose la Wariedad de las olas: este tipo de oleaje que aparece firera de su area de genera- Hefiza por frentes de ola bien definidos, y a la zona del mar donde se propaga se Hlaiconoce con el nombre de decay No es dificil que coexisian los dos tipos de oleaje en un rea de la costa Pues pudiera suceder que un area de generacién sea alcanzada por frentes de Wleaje tipo SWELL generados fuera de dicha area y que se han propagado hasta Megar a ella EI fenémeno de oleaje es tan simple como la formacién de ondas en un liqui- do llamado mar. Pero sabre el mar no solo actian las ondas conocidas vulgar- mente por olas, sino que existe un d de ondas. Estas ondas.se_pue- den clasificar dependiendo de su periodo, esto es lo que hizo Munk (1951), v se presenta en la Figura 3.2. En ella se puede apreciar que el oleaje, olas ordinarias de gravedad, se encuentra dentro de una banda de periodos de ola comprendida entre 1 y 30 segundos, En los apartados siguientes inicamente se tratari de este tipo de oleaje, olas ordinarias de gravedad, y en otra parte del capitulo se trata- ra de otro tipo de ondas. como son las ondas de marea Para estudiar este oleaje, formado por multitud de ondas de muy diversas alturas, periodos y direcciones, debe pensarse primeramente en qué método se usa o puede usarse para poder describir todo el fenémeno que se conoce con el nombre je nérico de “ole Para describir el oleaje. 0 estado del mar, puede optarse por dos métodos, estadistico o espectral. El primero de ellos estudia el oleaje aplicando métodos estadisticos a una muestra de olas. El segundo de los métodos agrupa y estudia eT oleaje como un fenomeno energético al cual pueden aplicarse métodos espec- tales v estudiarlo en su conjunto Después de describir el oleaje como un conjunto de datos de ondas, se mues- tran genéricamente los modelos tedricos que intentan describir el oleaje, basan- dose en la teoria de onda, y dando soluciones a la ecuacién general de la onda. Finalmente, al igual que se ha hecho con el viento, se enumeran los distintos tipos de datos de oleaje que se pueden encontrar y las fuentes a las que hay que recurrir para obtenerlos. Periodo de las olas Ls Ws Sain IZh 2h a Tengertates 3 Tics oy 4 1 0 wt et us Periodo de las olas en segundos Clasificacién de las ondas marinas (Mu Jk, 1951). |. Generacién, tipos y caracteristicas del oleaje Cuando en un Area del mar comienza a soplar el viento de manera turbule a de la masa gaseosa a la masa liquida en turbulento, se puede considerar que duce una transmision de ene § se supone que el Viento esta en r fexisten dos tipos de velocidades: una uniforme y otra de fluctuacién sobre la velocidad uniforme. Las velocidades de fluctuaci6n originan sobre la superficie del mar, inicialmente en reposo, fluctuaciones de presién y esfuerzo cortante que provocan una onda, u ola marina, que la velocidad uniforme del viento se in en la trans- encarga de transportar. La consecuencia a esta sencilla explic misién de energia entre los dos medios es la generacién de una amplia ondas de muy diferentes caracteristicas. zona de generacién del oleaje, o regién del mar donde actia el viento fetch meteorolégico, mar de viento, mar de nido de abejas 0 mar naciente, pro- yoca el oleaje de temporal que se caracteriza, como se ha indicado en el aparta do anterior, por la aleatoriedad y amplia gama de direcciones, alturas y frecuen- cia de olas cuya interferencia da lugar a una disposici6n casi caética de la super- ficie marina, formando una serie de penachos que aparecen y desaparecen con- ndose toda una amplia gama de olas, tinuamente, sucedié s, sin un orden aparente. andes y peque! pandonar las olas en formacién, oleaje tipo Sea, su zona de lad atoria de las olas va mit dos cercanos se sueldan, tendiendo a concentrar la energia en bandas, disminu- yendo el intervalo de periodos de onda. La direccién del oleaje se hace mas niti- zeneracion, posicién altamente ndose: las olas de perio da, formandose grandes frentes de ola que se mueven en una misma direccién. La zona exterior a la de generacién, donde se propaga el oleaje, se le conoce con ion de generacion mbre de decay, y al oleaje que se propaga fuera de la regi se le conoce como mar de fondo, 0 con su acepcién inglesa de Swell je, como antes > a una zona del mar, o de la costa, puede no sélo afecta se ha dicho, un sélo tipo de oleaje y en una sola direceién. Asi, pueden distin: se varios tipos de oleaje dependiendo de la complicacién en alturas de ola y direcciones de propagacién. Cuando se supone un oleaje con altura de ola prc- ticam nte constante se le denomina oleaje regular, este es un caso pricticamen- te hipotético usado frecuentemente en laboratorio, en contraposicién cuando el oleaje est formado por alturas de la mas variada gama se le denomina oleaje 1: Si el oleaje proviene de una tinica direccién se le denomina oleaje un eccional, mientras que cuando el oleaje provienen de mas de una direccién se noce con el nombre de oleaje multidireccional. Lo mas frecuente es que el Oleaje existente en una zona sea irregular y multidireccional, pudiéndose consi- derarlo como una composicién de miiltiples oleajes regulares v unidireccionale: D que apé nuestra el ya clasico dibuj e en la Figura 3.3 ‘omo n 10 cualquier otra onda, vien A. Casta de [a ala: nivel mas alto que alcanza la o1 B. Seno de Ia ola: nivel mas bajo que alcanza la onda. C. Alturs de ola: distancia vertical entre el seno y cresta préximos (H). D. Longitud de onda: distancia horizontal entre crestas, senos, sucesivos (L). E. Periodo de Ia ola: tiempo transcurrido entre el paso de dos crestas, 0 senos, sucesivos por un punto fijo (t), F. Vélocid distancia que recorre la ola por unidad de tiempo, lon- ja dividido por el periodo de ola (v) Composicién de olas regulares y unidirec 0,5. A dicha zona del mar se las profundas o altamar, y al punto donde VL = 0.5. se le cor mo punto neutro o de Cornaglia. A menores profundidades el ecto de Tas ondas alcanza el Tondo del mar. siendo comin separar est. nas, dependiendo de Ta profundidad: aguas intermedias o profundidad S 0 somenis, Por tanto, el mar se puede sub “didad (4) viene determir conoce con el nombre de 4 region, “en dos 201 va of dividir con relacién a su profundidad en: 4. Aguas profundas o alta nsicién o aguas intermedias as poco profundas 0 someras Las olas que se propagan por altamar lo hacen con una altura Hp, pero cuan do alcanzan las aguas intermedias el efecto del fondo hace que éstas varien de altura H°=, hasta que penetran en aguas poco profundas y se aproximan a la costa, donde en un punto de:erminado rompen. Para determinar la altura de ola en rotura y punto donde se produce existen multitud de criterios (de la Pefia, 1988), siendo de uso comin los criterios de McCowan y Battjes: Hy/d, = 0.78125 (McCowan, 1891) Ho/d, = 1,1 [mi(Hy/Lo)""] (Battjes, 1974) Don dy, = profundidad de rotura H, altura de ola en rotura n = pendiente de la playa Hy = altura de ola en altamar longitud de onda en altamar ndo \demds, una ola puede romper también por forma, esto se produce Jacién H/L = 1/7. Finalmente_dehe tenerse presente que las ondas son entes matemiticos que intentan reproducir la naturaleza representada por el fendmeno fisico de las olas. Por lo que a la hora de abordar el fenémeno del oleaje se pueden plantear tres procedimientos basicos v fundamentales: Aproximacién técnica o matemitica basada en las ecuaciones generales de movimiento, continuidad y momento, o cantidad de movimiento, pudién- dose utilizar distintos tipos de coordenada lagrangianas, 0 de posicion epresentadas por la posicién y tiempo (x,t), 0 eulerianas, 0 de velocidad, representadas por el vector velocidad y tiempo (vt). aproximando el concepto de onda a la teoria de 2. Aproximacién estadisti olas. 3. Aproximacién espectral, entre las dos anteriores, pero utilizando las técni- cas semejantes a las usadas en campos electroma nalizar los registros del oleaje. 3.3.2. Descripcién estadistica del oleaje Se entiende por descripcién estadistica del oleaje cuando sobre un registro de olas se aplican, para su estudio, métodos estadisticos y se utilizan parametros esencialmente estadisticos. Supéngase que se tiene un registro de oleaje como e que muestra la Figura 3.4. El periodo de las olas (t) es el tiempo transcurrido entre dos cruces cons ivos por en nivel edio del n NMM), 0 linea cero, ascendiendo o descendiendo; y la altura de ola es la distancia vertical entre un seno y una cresta, Otro criterio de eleccién de altura de ola de un registro es con- siderar la altura de ola como la distancia vertical entre el valor mas alto y el mas bajo del registro de olas comprendido entre dos cruces por el NMM ascendentes © descendentes, pudiendo haber alguna diferencia segin el criterio que se tome. Figura 3.4. Registro de oleaje. Los pardmetros utilizados para describir el estado del mar dado por un r tro de oleaje suelen ser los siguientes: H,, = altura media de ola Hoax = altura de ola maxima del reg t periodo medio de la ola Hy» = altura de ola media de las 1/n olas mas altas, el valor mas comin suele ser 1/3, llamada altura de ola significante que puede asimilarse a la altura de ola tomada por un observador (datos visuales) = periodo de oleaje medio de las I/n olas mayores Las alturas de ola de un estado de mar, tomadas en cruce descendente, siguen_ una distribucién de Ravleigh, esto es: la probabilidad de que las alturas de ola de un estado de mar, caracterizado por H no excedan de una altura de ola H viene dada por: P(H) Y la probabilidad que dicha altura de ola sea excedida sera Q(H) = I- P(H) Por ejemplo; en un estado de mar con una altura de ola significante H,,;= 4 metros, la probabilidad que aparezca una ola de 7 metros es, aplicando la formu- Jacién anterior | P(7) = 0,997, Q(7) = I - P(7) = 0,003 = 0,3 % Pero los registros de oleaje suelen ser finitos, si se suponen compuestos por una muestra de N datos, u olas, y el ntimero de olas que exceden de un valor H de altura de ola es n, entonces lz probabilidad de aparicién de H serd QUH) = n/N Y por tanto: tanto, la altura de ola significante de un registro de N olas puede calcu- rse mediante H 0,5 In Y Ia altura de ola maxima de dicho registro viene determinada, utilizando el percentil 50 de la distribucién de la distribucién de los valores maximos, por Hyax = 0,5 Hy3ln-¥ 145.N La caracterizacion del clima de oleaje en_un lugar determinado, utilizando inétados estadisticas a Tos registros 0 datos de oleaje, se hac El régimen medio de oleaje se define como la distribucién de estados del mar el aiio medio, adaptndose dicha distribucién a una distribucién normal. Por La frecuencia de presenta cién anual, fi = Horas/(afios x 365 x 24), seria fi 0.1398 2m 0,045 3m 0,0061 4m 0,0004 0.00002 Si estos valores se trasladan a_un papel logaritmico normal y sobre ellos se realiza una regresi6n lineal, se obtendria sobre dicho papel lo; una recta que representaria el régimen de oleaje en el punto de registro. aritmico normal mos, considerando Ja altura de ola significante del maximo temporal que se pre- senta cada uno de los afios que comprende el plazo de previsién. El calculo del régimen extremal se pueden realizar de distintas formas, dependiendo fundamen- talmente del tipo y calidad de los datos de oleaje disponibles. La distribucién — extremal o de temporales se ajusta a una distribucién doble exponencial, o distri- buci6n asintética primera, sobre la cual se puede realizar, al igual que en los r. menes de oleaje, una regresién lineal 3.3.4. Descripcién espectral del oleaje Otro método para representar el aspecto aleatorio de Ja superficie del mar consiste en utilizar el espectro de oleaje. El concepto de espectro se le atribuye a Newton quien, haciendo estudios sobre Ja luz_descubrié que podia descompo- nerse en una gama, o espectro, de diferentes colores con la ayuda de un prisma. La técnica de descomposicion de un fenémeno complejo en multiples fenéme- Jos se ha utilizado continuamente para analizar los proble- un registro de un estado del mar determinado, si se tier cuenta tanto la direccién d ente frentes como el abanico de frecuencias de cada una de las olas, la forma irregular de la superficie del mar se podria separar en una serie de miiltiples arménicos, esto es utilizando el anili pen Suponiéndose e propagacién de los difei ménico o de Fourier, que permite lograr una aproximacién a la curva de esta- mar real mediante la suma de una serie de arménicos simples, esto es a; to; - k; (x cos 8, + y sen 8;) n (xy,t) = la elevacién del nivel del a amplitud ‘ wT = frecuencia angular de la ola T= periodo de la ola = 1/f lo de fase del grupo j cuando t = 0 0 formado entre el eje x y la direccién de propagacién La distribucién de ener ia de esa serie de arménicos, representativos de la curva del estado del mar real, respecto a la direccién y la frecuencia de presen: tacion se le conoce como espectm de oleaje, espectro completo o espectro de Jeaie direccional. Cuando no se tiene en cuenta las direcciones de propagaciér integrindose todas ellas en una sola, el tipo de espectro que se obtiene es el Ila- mado espectro escalar o espectro de frecuencias, y la serie de arménicos se sim- plifica tomando la siguiente expresion [n= aj00s (wt -4,) En la practica, los espectros de frecuencias se pueden calcular por distintos métodos, siendo comin utilizar el algoritmo de Cooley-Tukey (1965) conocido como transformacién rapida de Fourier (FFT), si bien hay que resaltar que la diferencia existente entre espectros calculados por métodos distintos obtienen resultados muy similares. a idea del espectro de oleaje es separar por frecuencias 0 periodos, o ban- das de frecuencias o periodos, la energia de oleaje contenida en un e de do del mar ninado, Figura 3.5. Como la energia de una ola viene determinada por E=+ pent pea Pero frecuentemente se suprime el término constante pg y se halla por frecuencias el valor de | 4 © se simplifica ain mas determinando Figura 3.5. Definicién de un e solamente la variable a5, F gura 3.5, transformandose en u za. En la practica, la energia E 0 en su defecto 2 a5, 0 a3 espectro de varian se calculan para valo: esto es la frecuencia se toma res discretos de la frecuencia de lo: upos de 0 un intervalo de frecuencias, y por tanto el valor de ordenadas representa no la energia sino la densidad de energia S(P, esto es la energia por unidad de frecuencias, o en su simplificacién el valor de a5 divi- dido por el intervalo d como valor representativo medio d recuencias y se expresa en unidades de mS/Hz. Una vez conocido el espectro de frecuencias, a partir de él se puede obtener una serie de parametros representativos del oleaje y de ese estado del ma ani- Jogamente al tratamiento estadistico dado al estado del mar. Estos parimetros se suelen deducir de los momentos de la distribucién S(), definiéndose el momen to de orden n del espectro como: m, = J f* Sip df La densidad espectral S(f) dfrepresenta en variaciones finitas el valor de 2 a5 contenido en el int ponerse como: alo de frecuencias f+Af y por tanto dicha expresin puede m, == f?, Asi, por ejemplo, el momento de orden 0, mp, que representa el area encerra- da por el espectro vendria dado por La altura cuadritic se | valor se: mien! se deduc cuencia y periodo de mente emp! que utilizé para su desarrollo datos visuales de oleaje y el método PNJ de Pierson media, Hj. fepresenta la altura de la sinusoide que tuvie misma energia que el estado del mar estudiado, y por tanto su valor es Ficilmente deducible de la propia definicion de la energia H, (8 E/ pg La altura de ola deducida del espectro mas representativa es aquella que su nilar al de la altura de ola significante H,/; obtenida mediante trata- adistico del estado del mar, Esta altura de ola es la lamada Hy, que de Hy». multiplicado por, esto es: Hyp = (16 E /pg)!2 = 4 m La diferencia entre H)/; y Hyp eS muy pequeiia pudiéndose tomar un valor de 1,05 H,; = H, Las frecuencias y periodos espectrales mas comiinmente usados son: la fie pico (f, y T,) y el pe Spectro (Tyo = My/M) iodo de las olas correspondiente a la cia media de Desde que se comenzé a aplicar la teoria espectral en el tratamiento de un esta- r, se ha intentado modelizar espectros tedricos que representen un estado de mar determinado. En esta Guia se presentan los espectros teéricos mas usual- js, teniendo como precedente el desarrollado por Neumann (1953) siendo éstos: 1. Bretschneider (1959): Valido para fetch finitos en funcién de la altura de 2. Pierson-Moskowitz (1964): Valido para oleaje totalmente desarrollado 0,081 sip JONSWAP (Joint Nort Sea Wave Project, 1973): ae SN=— se (2x7 f 4. Goda (1985): ncién de la altura y periodo de ola signif Este espectro tiene la facilidad de estar expresado como ante. Donde: f= frecuencia S(f) = densidad espectral g=aceleracién de la gravedad Uz= velocidad del viento a una altura z fp = frecuencia del pico del espectro F=lor 0,07 para f# fp, 0,09 para f ud del fetch fp Hy; T periodo de ola significante = 1°05/fp Para frecuencias pequefias y andes, Figura 3.6, los espectros teéricos tipo Pierson-Moskowitz (P-M) y JONSWAP son similares, teniendo este ultimo un pico mucho mas acusado que el resto de los espectros escalares 0 de frecuencia teéricos. Al igual que se ha definido la densidad espectral para un espectro frecuen- cial, S(f), podria definirse la densidad espectral para el espectro completo, ene gaciGn; esto es, S(f0), cuya rela gia referida a frecuencias y direcciones de prop: mbos vendria dada por cién entre S() =} S(£@) dé Pero ademas, el espectro completo, que tendria espacialmente forma de cam- pana, es usual que se exprese como producto del espectro de frecuencias y la fu cién de distribucién direccional, esto es: S(EO) = S() G(9) Teniendo que cumplir la funcién de distribucién direccional G(#8): si) = JG(o/) d= 1 Moskowitz y JONSWAP Los ejemplos ms utilizados de funciones de distribuci6n direccional son Distribucién normal: La campana gausiana orientada a la direccién media, 8,,, toma el valor como funcién de distribuci6n de direcciones Go) e Distribucién coseno cuadrado: Se orienta sobre la direccién media, 6, y toma un valor como funcién de distribucién de direcciones de 2 x x G(0/) = = cos(8-6,,) para - 0-8, Ge/)=0 Resto Longuet-Higgins (1962): 3, 9-0 GA) = C(s) cos*s Cs) Siendo s un parimetro de control para la distribuci6n angular que determina picudez” de la distribucién direccional, siendo C(s) una constante que satis- jas condiciones de normalidad (CEM, 2001) 4. Mitsuyasu (1975): 0-8 pasado un tiempo fe en encontrar en la Una vez dado um repaso a los tipos de oleajes que se pued Bt) = G,cos aturaleza y a los métodos de estudio y andlisis del oleaje real, utilizando la esta distica y los espectros, queda una parte muy importante en el estudio del oleaje, Danas otra caine eee cena y es conocer las teorias que intentan describir mateméticamente el movimiento yon a alor, cuando el abanico de direcciones se extiende a ondulatorio que se produce en el mar, llamado oleaje Antes de entrar a describir someramente teorias mas usuales, debe recal car odas las teoria de oleaje son eso mismo “teorias” y, por tanto, aproxi- maciones matematicas al fenémeno real del oleaje. Y para su desarrollo se hacen tuna serie de hipotesis de partida que no son sino simplificaciones al complejo fenémeno real que rige el oleaje. Siendo I’ la funcién Gamma, y s el esparcimiento, que denota la abertu da persona que haya visto el mar, habré observado cémo en el agua se for direccional sobre la direccién principal, Figura 3.7, que toma un valor man una serie de ondulaciones, olas, que progresan hacia la costa hasta romps en aya. Si se considera una ola de este tipo que produce una perturbacién §, alt je ola, a lo las de la direccién x con una velocidad c. Dado que se para t>f mueve, la perturbacién & dependera del espacio y tiempo, esto es de xy t. En un instante determinado ft = 0, la perturbacién & sera una funcién dependiente de la distancia x, € = fx), que se conoce como perfil de onda. Si por un instante, se supone que la onda se propaga sin cambiar de forma, en un momento posterior perfil de onda sera salvo que se ha movido una dis- ta a x = c.t. Si se toma en este punto el nuevo origen de la onda, la funcién que rige la perturbacién & sera: &=fix-c El ejemplo mas sencillo de este tipo de ondas es la llamada onda armén en la cual el perfil de onda es una sinusoide del tipo: [& =a cos m(x - ct) onda El valor maximo, a, de la perturbaci6n § se llama amplitud. El perfil epite a distancias regulares 2/m, llamada Jongitud de onda, L, pudiéndose bir a cos 2a/L (x - ct) n pasar por un punto se Hama perio- ud de onda L El tiempo que tarda una onda completa et de Ia ola, T, y como en ese tiempo Tha recorrido una lot onces la celeridad es ¢ = L/T. La frecuencia de la onda F es el nimero de das que pasan por un punto por unidad de tiempo: F = 1/T. Finalmente, se en la unidad noce como numero de ondas, k, al nimero de ondas contenid distancia: k = I/L Fondo é Pero la onda arménica es solamente una solucién particular de la ecuacion seneral de movimiento ondulatorio que puede escribirse, cuando la velocidad es constante, como: se puede suponer que el la superficie del mar a despreciar la viscosidad y supo- La irrotacionalidad permite En el caso particular movimiento es irrotacional. Lo que equivale ner que los movimientos han partido del reposo. suponer Ia existencia de un potencial de velocidades v Siendo el vector que representa la velocidad en cualquier punto: v=-Ag dg La velocidad no tiene componente normal: ag r=¢ an La conservacién de la masa liquida se expresa por la ecuacién de continu dad: ou , av, aw x dy az AY =0 La irrotacionalidad y conservacién de masa conducen al cumplimiento de la ecuacién de Laplace 0 Si las fuerzas exteriores que actiian sobre la unidad de masa liquida se pueden representar por el vector F entonces la ecuacién del movimiento del Jiquido se puede expresar en forma vectorial, segiin la ecuacién de Euler como: dv 1 F-+4 Si se supone que la fuerza exterior F tiene un potencial V, la integral de la ecuacién es la llamada ecuacién de Bernouill De presion lensidad del agua de mar tinica fuerza digna de menci denominan ondas de grave nes la gravet dad, entonces V=g .& y las resultando la ecuacién de Bernouilli 2, (ap\2]_ ag 0 az! |" ae ncontrar una solucién matematica que describa el movimiento ondula- torio de la superficie del agua se deben imponer y cumplir una serie de condicio: nes en los extremos, condiciones de contorno. La primera de las condiciones se obtiene de las condiciones inicialmente expuestas; la velocidad normal de la par- ticula del agua debe anularse, Si se aplica al fondo del mar, con una profundidad d(x,y), entonces dicha condicién se traduce en: we-u ee ul ax‘ ay s particulas de agua de la superficie del mar, superficie libre, permanecen en ella (condicién cinemética), lo que se traduce en que La tercera de las condiciones de contorno, condicién dindm la presién en la superficie libre sea igual a la presién atmosférica aq A partir de este punto, para obtener una solucién matematica que satisfaga la gcuacién de onda y las condiciones de contorno, se puede optar por dos vias: simplificar las condiciones de contorno linealizéndolas, o intentar resolver el problema con las condiciones de contorno no lineales mediante aproximaciones. Asi aparecen los dos grandes grupos de teoria de ondas: A. Teorias lineales de oleaje B. Teoria no lineales, o de amplitud finita, de oleaje 4. TEORIAS LINEALES DE OLEAJE La linealizacién de las condiciones de contorno se efectiia haciendo la supo- sicidn. o hipétesis, que la amplitud de la onda, 0 Ja altura de ola, es pequeiia res- pecto a la longitud de onda. Esto quiere decir que la velocidad ves pequefia, con jo que puede despreciarse sus componentes en las condiciones de contorno en la superficie libre y tomando como presién la relativa Pr = P - Pa, entonces ambas condiciones se convierten en Si se elimina § de ambas resulta: era ap _ 1 a4 r= St (=0) iz oe Aunque las condiciones de contorno, para la superficie libre, se hayan linea- lizado, la solucién de la ecuacién de onda es complicada, pues la geometria del fondo puede ser dificil. Una simplificacién para solucionar este problema es suponer el fondo del mar a una profundidad constante, entonces la condicién de contorno impuesta al fondo se simplifica, quedando: {on mas conocida con estas condiciones linealizadas y simplific equeiia amplitud (1845), cuyo res La: das es men de su sc Perfil de la onda eal de onda de Airy 0 de sluci6n se expone a continuacién & =a cos 2mk (x - ct) cp Celeridad de la onda e=4 tanh 244 ten a(d+z) L erac —— sen (x- ct) senh L B. TEORIAS NO LINEALES DE OLEAJE También Ilamadas teorias de onda de amplitud finita o pequefia amplitud, Al no fener en cuenta las simplificaciones lineales de las condiciones de contorno, no se Puede obtener una solucién ar: litica que cumpla la ecuacién de onda y sus condi- ciones de contomno. Para su tratamiento, el primer punto a tener en cuenta es reducir las tres varia- bles independientes que describen la forma de la onda (profundidad d, altura de ola H, y longitud de onda L) a dos var pardmetro de Ursell, Ur = HL?/d®, utilizado por primera vez por Stokes en 1847, les adimensionales; una de ellas es el Yel otro proveniente de la relacion entre dos de las tres variables independientes anteriores (d, H, L), esto es H/d, H/L 0 d/L este grupo de teorias de onda no lineales pertenecen las soluciones que presentan la teoria de onda de Stokes (1847) y la teoria de onda Cnoidal. En la feoria de onda de Stokes, los parimetros independientes adimensionales que se eligen son: d/L, y el peralte de la ola H/L. Se supone que el valor de H/L es ientras que el otro parametro adimensional, d/L, no tiene necesaria- 1 P mente que ser pequefio. En la teoria de onda Cnoidal los parametros adimensio- nales independientes que elige son H/d y el parametro de Ursell, Ur asumiendo que H/des pequeiio y Uresta proximo a la unidad, por lo que (d/L)? = (H/d)/Ur es también muy pequefio. La asuncién de las hipétesis de partida de las teorias de onda de Stokes y Cnoidal tiene como consecuencia que la primera, teoria de Stokes, sea valida para aguas relativamente profundas, mientras que la segunda, teoria Cnoidal, sea valida para aguas poco profundas. La solucién aproximada de ambas teorias de oleaje a la ecuacién de onda son una serie del tipo que a conti- nuacién se expresa Teoria de onda d tokes: El perfil de onda viene dado por: &=acos@ + a? B, (Ld) cos 20 + ai B; (L,d) cos i 6 Donde: a = H/2 para aproximaciones de 11 y 21 orden a < H/2 para aproximaciones de orden mayor B = f,(d.L) 0=2nk(x-ct) Si solamente se considera el primer término, 1°" orden, se estaria tomando la solucién dada por la teoria lineal de onda a de onda Cnoidal Esta teoria fue desarrollada por Korteweg y De Vries en 1895. La palabra cnoidal con que se conoce a esta teoria de onda proviene del término cn con que se desi igna al coseno eliptico jacobiano que forma parte de desarrollo de la solu- ign al perfil de onda. La sofucién general del perfil de onda aproximado al ter- cer orden del desarrollo en serie fue calculado por Isobe, Nishimura y Horikawa (1975), siendo: d> A, cn’ Donde: cn = funcién del coseno eliptico jacobiano An =f, (d, H, k=, K,E) K= integral eliptica completa de 1** tipo E-= integral eliptica completa de 2° tipo k= médulo de la integral eliptica cuIMA MAR Existen mis teorias de onda que intentan dar una solucién a la ecuaci6n Hal de onda, tales como la teoria de onda desarrollada por Dean (1965) denomi- 10 la teoria de onda solitaria desarrollada por ‘Stream Function Method Russell (1844) Finalmente, debe tenerse presente, a la hora de aplicar alguna de estas teorias We onda, su campo de validez, esto es; que teoria de onda se adapta mejor a la idad en las condiciones fisicas en que se quiere aplicar, no olvidando nunca aproximacién matematica de una realidad algo mas roximacién reali que estas teorias son una icompleja. Asi mismo, debe tenerse en cuenta al ele error que se comete y el esfuerzo que supondria el reducir ese error ir el orden de valido. Wesarrollando un orden superior 83.6. Tipos de datos de oleai ‘Aligual que sucede con los datos de viento, los datos de oleaje que se puede isponer para caracterizar el clima de oleaje en una costa, pueden ser de wes tipos bisicos: A. Datos de oleaje deducidos tericamente B. Observaciones visuales C. Datos instrumentales 0 registros de oleaje medido mediante equipos ‘A. DATOS DE OLEAJE DEDUCIDOS TEORICAMENTE Los datos de oleaje deducidos tedricamente son todos aquellos valores 0 datos de oleaje que se han ob‘enido indirectamente de otros parametros climati- €0s 0 geogrificos a los que se les aplica diversas formulaciones o modelos para deducir de ellos el oleaje. A lo largo de la historia de la ingenieria se han ido des- arrollando diversos modelos y formulas; desde las formulas mas sencillas hasta Jos modelos matemiticos mas sofisticados. Todos estos tipos de datos de oleaje deducidos teéricamente necesitan cono- Ger el ich, 0 area de generaciGn del oleaje, El area o superficie del mar donde Sopla el viento, llamado fetch meteoroldgico, que afecta a un punto P concreto de la costa se puede determinar sobre una carta meteoroldgica, Figura 3.10; para ello, se van determinando los puntos M de las isobaras que cumplen que el angu- To ci que forma la tangente a la isobara en esos puntos M con la recta que une dichos puntos M con el punto P sea 45°, o 30° si Ia isobara es muy recta, tal y Cono se muestra en la Figura 3.9. (A). La configuracién del fetch meteorolégico cos (Shields y viene limitado por una serie de condicionantes meteorol Burdwell, 1970), que se representan en la Figura 3.9. (B). EI problema que suscita la forma aleatoria que adquiere gico, ha inducido a buscar fetch con areas geométricas sencillas, rectangulos, que sustituyan al primitivo fetch meteorolégico, con lor y superficie andlogas. Asi aparece el concepto de fetch esquematico como la aproximacién rectangular del fetch meteoroldgico y que queda definido por su loi el fetch meteorolé- gitud y anchura. Cuando A) PUNTOS LIMITES DEL FETCH M Tangente en M a la isobara 8) LIMITACIONES DEL FETCH 1° Porun frente un frantelateralmente (Shieles y Burdwel, 1970) 9. Determinacién del fetch meteor Se considera el fetch de anchura ilimitada y longitud igual al fetch meteorologi- iGO aparece cl concepto de fetch estandar, que viene determinado por un solo arimetro, la longitud del fetch. Cuando el area de generacién es una superficie festringida, se puede calcular su fetch efectivo utilizando el método propuesto (WS. Army, 1962) y que aparece en la Figura 3.11 Muy genéricamente, los datos de oleaje deducidos teéricamente se pueden Glasificar segin sean deducidos de: 1. Formulas empiricas 2. Mapas meteorolégicos, datos de viento 3. Espéctros tedricos Las formulas empiricas soa los métodos mas antiguos de cdlculo, o deduccién, de oleaje que relacionan la altura de ola H con la longitud del fetch F. Las prime- fas formulas provienen del siglo XIX (Pérez de la Sala, 1886) y fueron deducidas Por marinos briténicos tras una larga serie de observaciones. Posteriormente, en fste siglo, Ramén Iribarren dedujo una nueva formulacién que ademas relaciona bala longitud de onda y del fetch HAWKESLEY Dedujo que la altura de ola en varas era igual a 1/40 de la raiz cuadrada de la Tongitud del fetch (linea de agua como inicialmente la denominaron los ingenie- wc foo] x Ky 6 | 998/167 jee] To [r000 | 267 [20 30 | e66| 33 206] 155.46 -usiuricases| 2 fetch efectivo para dreas restrin Del Moral y Bere afioles) también en varas. Si se pone la ecuacién con la altura de ola en metros y el fetch en kilémetros (1 vara 3 pies = 0.914 metros): Dedujo dos expresiones dependiendo de la longitud del fetch para fuertes la en metros y el fetch en kilometos era: temporales, que expresados la altura de ol: LIMA ™ Para F<114 millas nauticas (210 km): H = 0,337 VF ara F<6 millas nduticas (11 km) H = 0,337 \F - 0,262) F +0,762 RAMON IRIBARREN Dedujo las caracteristicas de la ola en profundidades indefinidas en funcién ide Ia longitud del fetch; estas formulas han sido muy utilizada en Espafia como formula de 1a altura de ola de célculo, y aun hoy en dia en ciertas ocasiones se sigue ha H=124 L=31\F Don metros. ja altura de ola y longitud de onda vienen en metros y el tch en kil6- (OLEAJE PARA EL MAR CANTABRICO Arcos (2001) muestra una formulacién que segiin su criterio aproxima muy bien los parametros del oleaje con las causas que lo generaron. El periodo foleaje T en segundos formado con un viento de fuerza Beaufort V que sople urante d dias sobre un mar en calma viene dado por: T=V+52d altura de ola H en metros viene dada por la expresion: H = T(12 ~V) + (F ~ 1509500 Donde F representa el etch en millas nduticas, sin sobrepasar la altura de ola luna cota maxima, dada por la raiz cuadrada de la mitad del fetch en millas. Gomo mérodos de previsién del oleaje v por ese nombre suelen ser usualmente Sonacidas_ Los primeros modelos de previsin eran grificos, destacando entre Bllos el llamado “Método de la ola significante” 0 SMB (Sverdrup, Munk, Bretschneider), el “Método grifico de Wilson” y “Método integrado de previsién €spectral” (Suarez Bores, 1967, 1981) algo menos conocidos. Sverdrup y Munk 41947) usaron procedimientos empirico-analiticos para desarrollar el primer Método de previsién, las grificas primitivas fueron, posteriormente, revisadas Por Bretschneider (1952, 1958) usando para ello datos empiricos, siendo este metodo de previsién conocido con el nombre de SMB, el mas ampliamente uti- lizado en su momento. En la actualidad, se han desarrollado diversos modelos matematicos de previ- sidn, tales como los explotados por el Instituto Nacional de Meteorologia 0 por Clima Maritimo de Puertos del Estado. Sin embargo, existen casos en que por el tiempo necesario para la obtencién de datos, el coste que supone usar un modelo numérico, o simplemente la imposibilidad de utilizarlo se requieren métodos mas simples que compensen los errores cometidos con la facilidad de calcul. Los Unicos métodos que cumplen este objetivo son los mencionados métodos grifi- cos, y entre ellos, en la actualidad el mas utilizado y fiable es la revision del méto- do de previsién SMB, utilizando datos de campo (Mitsuyasu, 1968), entre ellos los aportados por el AJoint North Sea Wave Project, mencionado en el apartado 3.3.4 de este capitulo, mas conocido como JONSWAP (Hasselman et al., 1973) Este método simplificado de previsién de oleaje asume una serie de condi- cionantes, tales como: los fetches son cortos (80 a 100 kilémetros), y la veloci- dad del viento es uniforme en toda la superficie del fetch, admitiendo desviacio- nes en velocidad y direccién de 5 nudos, 2,5 nvs, y 301. Ademas se asume que el mar se encuentra en calma en el momento que comienza a soplar el viento. que el fetch y /o duracién es limitada. La limitacién de fetch oblig que con esa longitud de fetch es suficiente para que la altura d zado el equilibrio. Con todas estas condiciones se simplifican las ecuaciones usa- das para desarrollar el modelo paramétrico (Hasselman, 1976), dando las siguientes ecuaciones: a suponerse ola haya alcan- Estas ecuaciones son validas hasta que se aleanza el oleaje totalmente des- arrollado, entonces los valores que toman son: Hno 0,2433 l Donde H, itu T,,= periodo de pico del espectro F ngitud del fetch t= duracién U, = factor de esfuerzo del viento = 0,71 U U= velocidad del viento te, en la Figura 3.12 se muestra la grifica de prediccién de altura de olay periodo, en funcién del fetch, duracién y velocidad del factor de presién del Viento, extraida del “Shore Protection Manual” (1984). Para caracterizar ¢ puede recurrir a ad normalmente unos lima de oleaje en un punto determinado de la costa se arlo a un espectro teérico, este tipo de adaptacién requiere os minimos de partida (anchura espectral, a nificante, periodo de pico, etc.), que pueden determinarse por los procedimien- ra de ola si tos anteriormente descritos, limitando el intervalo de periodos segun sean las caracteristicas generales del mar litoral. Constituyen este tipo de datos de oleaje el método mas antiguo de obtencién de registros de oleaje. Los datos mas antiguos proceden del siglo XIX, si bien a lo largo del tiempo se ha ido modificando, estructurando y estandarizando su obtenci6n y tratamiento posterior. Basicamente, este tipo de datos visuales com prenden todos aquellos registros que se han obtenido de la apreciacién visual de un observador, con 0 sin instrumental auxiliar. Las observaciones visuales pueden clasificarse, dependiendo del punto de toma, en dos grupos: + Observaciones visuales puntuales * Observaciones visuales superficiales En el primero de los casos, el punto de observacién es fijo: es caracteristico de las observaciones tomadas en plataformas petroliferas o estaciones en tierra En el segundo, el punto de observacién es mévil, abarcando los puntos de obser. vacion grandes areas; el ejemplo mas claro esta en las observaciones tomadas sobre buques en ruta Cada observacién visual debe contener un mimero minimo de datos a. Tipo de oleaje b. Coordenadas geogrificas del punto de observacién c. Fecha d. Altura de ola €. Periodo de Ia ola f. Direccién de procedencia de las olas El observador debe distinguir el tipo de oleaje, sea (mar de viento) o swell (mar de fondo), siguiendo el criterio que: el oleaje tipo sea se desplaza en la misma direccién que el viento, y el resto del oleaje es oleaje tipo swell. Por tanto una misma observacién puede tener un dato correspondiente a la altura de ola sea y otro dato correspondiente a otra altura de ola swell Cuando la observacién es desde un punto fijo, como es obvio, solamente es necesario situar el punto, pero cuando el punto de observacién es movil cada observacién debe ir acompaiiada con sus coordenadas geogrificas, latitud y lon- gitud. Generalmente, solo se exige una aproximacién de 0,11. La fecha de la toma del dato al menos debe ser del dia, pudiendo, en ciertos casos, distinguir también la hora de la observacién. La altura de ola observada se puede asimilar a la altura de ola significante Hs, como muchos estudios han puesto de manifiesto. Los errores que se comenten en la observacién son importantes y debe tenerse en cuenta a la hora de su registro. Verploegh (1961), tras un cuidadoso ma maRiTI™ ———— Hpetudio comparativo jin que error tipico de . —_ Nde ola inferiores a 1,5 metros a 1 metro para alturas de ola supe- alturas de ola infe ego a la con. oma de datos visuales sobre barcos, | s alturas de ola observadas varia entre 0,3 metros para riores a 6 metros. egundos, 2. Elerror tipico del periodo de una ola puede aleanzar 1,8 s 3, Elerror tipico de una observacién aislada de direccién de las olas (mar de Viento) est comprendido entre 10° y 13 e cometen en las observacio- eciaciones en los posible errores que se cometen en las observa Istas apreciaciones en n las observacio enaics condicionan la exactitud con que deben presentarse los datos visua- BE atiuras de ola vienen agrupadas por intervalos de altura, normalmente i jetros, por lo que debe tenerse en cuenta a la hora de evaluar la exactitud de edi. os alturas de ola pequefias, normalmente inferiores a 0,25 metros : elen considerar calmas. Los periodos de las olas se suelen expre- ie, se suclen considerar ca nexpre en escalones, por ejemplo de 2 segundos, y la direccin que se da en uso I DATOS INSTRUMENTALES O REGISTROS DE OLEAJE MEDIDO. WMEDIANTE EQUIPOS: Este conjunto de datos de oleaje son Saneiog cus 80 uslizando i jo una serie de equipos mas o menos sofisticados, por lo que el dato se Ber rss repistrarse con un instrumento de medida. Los datos adquiridos si suelen ser mucho mas precisos y con mucha mayor informacién, aunque, lao esti, resultan mucho mas caros, y necesitan de una estructura y personal fpara su explotacién. Los sistemas de medicién de los datos instrumentales se Peden clasificaratendiendo a diversas caracteristicas; por la posicién del apa- ato respecto de la superficie de asificar en tres grandes tipos: I. Subsuperficiales mar se pueden Il. Superficiales Ill. Encima de la superficie Pero, también pueden clasificarse atendiendo al tipo de dato que reg tran: a. Sistemas de medida escalar de oleaje b. Sistemas de medida direccional de oleaje Los sistemas fipos; con sus g Tupos o diferentes tipos de medicién, esto es ail. Sistemas fijos a.1.1 Sensores de presion Piezorresistivos Piezooscilantes a.1.2 Sensores de ultrasonido y laser a3 § 2. Sistemas flo a.2.1 Boyas acelerométricas a.2.2 Buques istemas de “pértig: Los sistemas fijos formados por sensores de presién son aquellos que transforman la onda de presion al paso de una ola en variacién de voltaje mediante una funcién de transferencia. Existen dos tipos basicos de sensores de presién: los piezoresistivos, en los que se hace variar la resistividad en fun- cién de la presién, y los piezooscilantes basados en la variacién de frecuenci propia de oscilacién de un cristal de cuarzo sometido a una variacién de pre sion. Los sensores de ultrasonido mas utilizados son las ecosondas invertidas, en los que la ecosonda se fija en el fondo del mar y detecta la sefial de cambio de estado liquido a estado gaseoso, superficie del mar, mediante la emisién de eco y su vuelta una vez rebotado. Cuando las mediciones son de oleaje tipo sea pudiera suceder que el haz sonoro rebotara en las primeras burbujas que se for- man en la cresta de la ola falseando 1a medicién, no sucede esto con las olas tipo swell donde el sistema funciona mucho mejor. Las “pértigas” son sistemas de medida de oleaje restringido a dreas con mue- Iles o estructuras. Su forma de trabajo se basa en la impedancia variable que forma la pértiga o sonda al cortocircuitarse con el agua del mar, siendo el mismo sistema que se utiliza para las sondas en laboratorios. Las boyas son el sistema més prictico utilizado para registrar los valores del oleaje, especialmente en aguas profundas. Basicamente son un flotador que contie- ne un acelerémetro de movimiento vertical. El método mas practico y econémico para mantener el sensor vertical fue ideado por la casa Datawell, que fabricé la boy rometro de bola en un liquido de den- sidad ligeramente inferior que el sensor, de tal forma que la fuerza de recuperacién era baja, consiguiendo periodos de oscilacién del instrumento altos, alcanzando hasta 40 segundos. Waverider” en la cual sumerg 6 el acel Dentro del grupo de sistemas flotantes se incluyen los buques, cuando éstos llevan incorporados sistemas de re frecuente que estos equipos estén incorporados en buque estacionados perma- nentemente en un lugar. n ser sensores de presion. Es gistro, que su feuima anit" — medida direccional de oleaje pueden ser basicamente de dos Los sisten sipos: b.1.1 Desde satélite + Altimetro + Difusémetro b.1.2 Desde vuelos 0 globos de observacién b.1.3 Desde tierra con radar 2. Sistemas de medicién en el mar b.2.1 Desde 3 0 5 puntos cercanos b.2.2 Desde un tinico punto Los sistemas de registro de oleaje cuando se efectiia fuera del mar, medicién remota, se pueden clasificar de acuerdo con la lejania 0 proximidad a la superfi- fie del mar. Cuando la medida se toma desde satélite, se puede realizar median- te altimetros instalados a bordo, o mediante difusémetros. Los vuelos y globos de observacién utilizan la estereografia para determinar las variables del oleaje. Si bien estos métodos son poco utilizados y poco practicos. Finalmente desde tie ta se puede instalar estaciones de radar que basicamente pueden ser de tres tipos: aquellas que dan una medida puntual del oleaje; los radares de onda terres- tre que utilizan ondas de radio polarizadas verticalmente y logran cubrir zonas ‘con un alcance comprendido entre 0 y 200 km; y los radares de onda celeste que gran tamaito que pueden estar alejadas de la costa y utilizan an son instalaciones de : ondas de radio que se desplazan por la ionosfera, pudiendo cubrir zonas de extensién, desde 900 a 3.000 km. Los sistemas de medicién en el mar son basicamente dos: los que miden las oscilaciones verticales en tres o cinco puntos cercanos simultineamente mediante sensores de presin piezooscilantes, solamente se suelen utilizar para medi en aguas poco profundas, y los que miden desde un unico punto mediante una boya 0 flotador, registrando la oscilacién vertical y dos pardme- tros horizontales. Cuando miden horizontalmente los dos angulos de deriva. balan: heave-pitch-roll”. Si lo que mide la boya es las aceleraciones en los tres ejes mediante un triacelerémetro la boya es Wavedir. Cuando el desplazamiento vertical lo mide mediante un sensor de presién y ademas mide las velocidades orbitales en le plano hori- al sistema se le conoce con el nombre de corriente-presin stra el movimiento vertical y las inclinaciones los diedros formados por el plano definido 0 y cabeceo, a la boya se le conoce como zor Finalmente, cuando la boya instantaneas, dadas por los ang fi por el eje vertical de la boya y una direccién de referencia y el plano definido por la direccién norte y la vertical, a estas boyas se las conoce con el nombre de Wave-Track. oleaje Analizados y conocidos los tipos de datos de oleaje que pueden existir, en este apartado se trata de exponer al lector las diferentes fuentes que tiene para adquirir los datos de oleaje. En la mayoria de las ocasiones, las fuentes de datos de oleaje son las mismas que las que proporcionan los datos de viento, si bien los datos de oleaje suelen ser de mayor interés en la ingenieria de costas y por tanto la extension de las fuentes y registros suele ser mayor. La division que se ha pre- ferido a la hora de exponer, en lineas generales, las fuentes de datos de oleaje con que se puede contar es muy similar a la realizada para los datos de viento, afia diendo un apartado mas, extensible a los datos de viento, pudiendo dividirse en 1. Deduci 2. Datos visuales. ys tedricamente. 3. Datos instrumentales. 4, Publicaciones. nrimero de los tipos de fuentes de datos deducidos tedricamente, se pue- Gen adquirir por dos vias diferentes: obtenerlos directamente uno mismo, apli datos ilacion tedrica anteriormente expuesta, 0 recurrir a bancos ceando la form 5 ducen tedricamente; entre las entidades espaiiolas que explotan siste- que los Tas de previsién de oleaje que deducen te6ricamente los datos de oleaje desta- can el Instituto Nacional de Meteorologia y Clima Maritimo de Puertos del Estado~ Las fuentes de datos visuales pueden ser, basicamente, de dos tipos: aquellas en que los datos visuales se han tomado de un punto fijo y se han tomado por barcos en r a de las fuentes de datos es tipica de campafias aisladas ¥y limitada en el tiempo, tales como por plataformas petroliferas, en ocasiones sta serie de datos visuales se incorporan a los bancos de datos visuales interna- tionales, pero esto no suele ser frecuente. La segunda de Jas fuentes de datos. las se centran en siuado en la. jor barcos en ruta ological Offic: “que provienen de los datos visuales tomados diversas entidades, tales como el “British Mei Jocalidad de Bracknell en Gran Bretafia, v que explotan en Espaiia entidades somo Clima Maritimo de Puertos del Estado, 0 el “National Climatic Data Center” situado en Ia localidad de Asheville. en Carolina del Norte, en Estados Unidos de América. El inconveniente que tiene este tipo de datos es que la den: sidad $ no es uniforme a lo largo y ancho del mar, sino mas bien al con- trario, ya que los lu; marinas, tal y como se muestra en la Figura 3.14 ares de toma de datos se centran en las andes rutas de navegac Las fuentes de datos de oleaje instrumentales pueden diferenciarse en dos tipos, segiin sea el tipo de dato, escalar o direccional; pero también podria dife- enciarse segin sea la extensién del banco de datos en: continua y parcial. La fuente de datos parcial suele provenir de campafias de tomas de datos realizadas con motivo de al “an estudio especifico y no suelen tener extensién superior cuatro afios, es frecuente su realizacién por parte de entidades d tigacion, tales como el Centro de Estudios de Puertos y Costas fuentes de datos continuas suelen e estudio ¢ inves- CEDEX. Las formadas por redes de boyas explotadas por entidades estatales. En Espaiia existen dos redes de boyas a lo largo d costa, una de ellas denominada “Red Espafiola de Medida y Registro de Oleaje (REMRO)”, fundada en 1974, que posee una red de boyas escalares a lo largo de la costa espajiola, pertenece a Puertos del Estado y es explotada por el Centro de Estudios de Puertos y Costas del CEDEX, y la otra esta formada por boyas direc cionales fondeadas en aguas profundas, al igual que la REMRO pertenece a Puertos del Estado. Otras entidades estatales como son algunas comunidades auténomas poseen redes de medidas de oleaje similares a las anteriores, siendo Ja mas desarrollada la red perteneciente a la Generalidad de Catalufia 14. Observaciones ss de observaciones (Fuente: Ch a Maritimo de Puertos del Estado). Finalmente, una de las fuentes de oleaje mas util y utilizada la forman las publicaciones, que se nutren de los datos de oleaje que les proveen las anteriores fuentes de datos de oleaje expuestas. Dentro de todas las publicaciones destacan las siguientes: + Recomendaciones para Obras Maritimas (ROM 0.3-91). Oleaje. Anejol Clima Maritimo en el Litoral Espafiol del MOPT (actual Puertos del Estado-Ministerio de Fomento). + Cartas Sea y Swell del “US Naval Hydro + Estadisticas elaboradas del “Ocean Wave Statistics” d raphic Office Hogben y Lumb. + “Global Wave Statistics”. casting Spectral Ocean Model”, atlas del Atlintico norte hecho por Ni aphic Command Detachment”, Asheville-Carolina del N E UU). + +S y of Synoptic Meteorological Observations” del “US Naval 0. raphic Command’ stas publicaciones, en Espaiia, el Centro de Estudios de Puertos y CEDEX elabora anualmente informes con los datos procesados de las enecientes a las red REMRO para Puertos del Estado, también la General de Ports i Costes” de la “Generalitat de C lunya” publica anualmente los datos procesados de su Red de Re; fiol como en catalan. stro de Oleaje, tanto en espa Variaciones del nivel del m: EI nivel del mar no se encuentra estatico sino que se ve sometido a una serie de fluctuaciones. El origen de estas fluctuaciones, o variaciones del nivel del iar verso y de ellas se trata en este apartado. Lo cierto es que el nivel medi mar es diferente cuando existe presencia de oleaje y cuando no exis- te; cuando existe viento y cuando no, etc. Al nivel de! mar en ausencia de agen tes climaticos que lo perturben se le conoce con el nombre de nivel medio del mar poso (NMM o NMMR) y cuando el mar se encuentra en movimiento a su nivel de referencia se le conoce como nivel medio del mar en movimiento (NMMM). 3.4.1. Clasificacién y tipos Las fluctuaciones o variaciones que pueden aparecer en el nivel del mar se pueden clasificar atendiendo a diversos aspectos, aunque aqui se ha preferido clasificarlas, segiin se ha hecho histéricamente, atendiendo al origen de las varia- ciones del nivel del mar. Desde este punto de vista se pueden distinguir los siguientes tipos de fluctuaciones Mareas astronémicas Tsunamis, Ondas largas, resacas 0 Aseiches=: 4. Sobreelevaciones debidas al oleaje. Mareas meteorolégicas. Otros fenomenos singulares En algunas ocasiones, la clasificacién que se hace de las variaciones del nivel del mar es mucho mas amplia, dividiéndose por periodos de oscilacién (Pefia 2004); a. Oscilaciones de corto periodo, entre 3 y 30s b. Oscilaciones de largo periodo, desde 30 s c. Oscilaciones de muy largo periodo Entre el primero de los grupos, se hallan todas aquellas oscilaciones del nivel del mar asociadas con la accién del oleaje Dentro del segundo grupo estarian el resto de las sobreelevaciones u oscila- ciones del mar no consideradas en la primera clasificacion El tercero de los grupos est compuesto por aquellas oscilaciones de perio- dos muy largos, como pueden ser las variaciones eustiticas e isostaticas del nivel del mar. Los diferentes tipos de variaciones que se pueden hallar en este grupo son: + Variaciones del nivel medio del mar * Mareas gravitatorias de largo periodo 0 mareas noidales Sobreelevaciones por densidad * Cambios seculares y eustaticos En los apartados siguientes, solamente se trataran las variaciones u oscilacio- nes del nivel del mar incluidas en la primera clasificacién, ya que éstas son las causas principales que alteran el nivel medio del mar. as astronémicas La superficie del mar no se encuentra en calma, periédicamente se producen oscilaciones de subida y bajada del mar que se conoce con el nombre de marea astronémica, o simplemente marea. Las oscilaciones periddicas que se producen del nivel del mar son causadas por la fuerza de atraccién que ejercen los astros, especialmente la Luna y el Sol, combinado con el movimiento de rotacién de la Tierra. La marea se manifiesta en forma de una onda, onda de marea, que se propa 0 de la superficie mareal terrestre. gaa lo la Los parametros que definen a las mareas astronémicas, Figura 3 Marea: movimiento vertical de subida y bajadas del nivel del Corriente de marea: movimiento horizontal del agua Pleamar: maximo nivel de la marea. LIMA MAY minimo nivel de la marea Bajama reciente: cuando la marea sube, entre bajamar y pleamar. marea baja, entre pleamar y bajamar. Viciante: cuando ‘Amplitud o carrera de marea: dife encia de alturas entre la pleamar y baj mar. Flujo: corriente de marea entrante del mar a tierra a al mar, »: corriente de marea saliente de tier eAAMAR Figura 3.15, Principales parimetros de la marea astronémica Las mareas es un fenémeno periddico muy complejo, siendo su frecuencia gual a 18 afios y 11 dias, correspondiente al tiempo que transcurre para que el estado de la posicidn relativa de la Luna, el Sol y la Tierra se repita, El astro que Mayor atraccién ejerce en les masas ocednicas, y es por tanto mas influyente en las mareas, es la Luna, seguida del Sol cuyo efecto de atraccién es 2,73 menor que la Luna. El resto de los planetas y astros tienen una influencia insignific: te respecto a la atraccion lunar y solar. La accién combinada de la Luna y el Sol y sus posiciones relativas res- pecto a la Tierra producen una carrera de marea determinada a una hora deter- minada en un punto del mar. Al ser la posicion relativa del astro y satélite Variable respecto a la Tierra se producen diferencias notables en las caracte- Tisticas de la marea. Para dar una explicacién sencilla de la variacién de las Mareas al variar la posicion relativa de Luna-Sol-Tierra, supongase que se analiza el fendmeno en el ecuador terrestre y a una distancia constante (Moreu y Martinez, 1983), F nes ura 3.16, obteniéndose las siguientes posicio- A. Luna Nueva y Luna Llena (L; y Ls): Las fuerzas de atraccién de la Luna y Sol se suman dando lugar a grandes pleamares en los meridianos de paso del Sol y Luna, puntos M, y Ms, y grandes bajamares en los meri- dianos perpendiculares a los anteriores, puntos Ms y M;. Llamandose mar ando astro y satélite pasan por el meridiano superior al mismo tiempo, y snatea viva cuando el Sol pasa por el meridiano supe- rior y la Luna por el inferior B. Luna en L; y Le: Las fuerzas de atraccién gravitatoria lunar y solar for- man un angulo de 45° ocurriendo antes de que la Luna pase por el meridiano del lugar, y las bajamares en los meridianos perpendiculares, puntos My y Mg a zizi Las pleamares se producen en los puntos M3 y M, C. Luna en Cuarto Creciente y en Cuarto Menguante (L; y L;): Las fuerzas gravitatorias de la Luna y el Sol se contrarrestan, forman un angulo de 90°, predominando la atraccién lunar. Se produce, entonces, bajas plea mares, puntos M; y M; y bajamares, puntos M, y Mg; denominandose mareas muertas. D. Luna en Ly y Lg: La direccién de fuerzas de atraccién gravitatoria lunar y solar forman un angulo de 45°, Las pleamares se producen en los pun- tos My y Mg, ocurriendo después de que la Luna pase por el meridiano del lugar, y las bajamares en los meridianos perpendiculares, puntos My yM Esta sencilla explicacién se complica cuando el punto donde se observa la marea no se encuentra en el ecuador y ademas Ia distancia de la Tierra al Sol y la Luna varia. Hay que tener en cuenta que la érbita lunar se encuentra inclinada respecto del plano ecuatorial 28° y la terrestre respecto al Sol 23°27” respecto al mismo plano. Estas dos circunstancias hacen que el fenémeno de la marea expli- cado tan simple en la realidad se complique Como la fuerza de atraccién del astro y planeta es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia los momentos de mayor alejamiento 0 mayor acerca miento producirin mareas menores 0 mayores respectivamente. Al dar una érbi- ta completa la Luna en 27,5 dias aproximadamente, durante ese tiempo se produ- ciré un maximo acercamiento a la Tierra, que si se verifica coincidiendo con los equinoccios, dara lugar a las mayores mareas con Luna Nueva o Llena, denomi- nandose mareas vivas equinocciales. Dado que las mareas son ondas de largo periodo y son producidas por las fuerzas gravitatorias del Sol y la Luna, es comin considerarla como la resultan te de cuatro ondas de marea, a saber ‘L_Onda de mara Junar semidiurna: Es la producida por la atraccin de la Luna, suponiendo que permanece el plano ecuatorial. Traera como conse- L. ~~ € L: 2 (Moreu y Martinez, 1983), Figura 3.16. Posicién relativa ent cuencia que todos los puntos del mar tendran, en un dia lunar, dos ple: mares y dos bajamares, esto es el ciclo mareal sera de 12 h 24’ aproxima- damente. 2. Onda de marea solar sev Producida por la atraccién del Sol, supo- niendo que éste se encuentra en el plano ecuatorial, formandose en un dia solar dos pleamares y dos bajamares, esto es el ciclo mareal serd de 12 h. 3_ Onda de marea lunar diuma: Al no encontrarse en realidad la érbita lunar en el plano ecuatorial las dos bajamares y pleamares sucesivas no son iguales, para corregirlo se crea un artificio superponiendo una onda de marea diurna, con un ciclo de un dia lunar, 24 h 50” aproximadamente. 4. Onda de marea sc al que la Luna, la orbita terrestre solar no se encuentra en el plano del ecuador por lo que fuera de éste las plea- mares y bajamares sucesivas no son de la misma magnitud, credndose el mismo artificio con una onda de marea diurna con un ciclo de un dia solar, 24 h Para formar la onda de marea se suele considerar conjuntas las ondas semi- diurnas, onda lunisolar semidiurna, y las diurnas, onda de marea lunisolar diur- na Con las premisas anteriores, y aun existiendo anomalias particulares, las mareas se pueden clasificar en tres grandes grupos Mareas semidiurnas: Son aquellas que producen dos pleamares y dos bajamares casi iguales en el transcurso de un dia solar. 24 50°. Se deben a la mayor influencia de las ondas semidiurnas Mareas diurnas: Se producen en aquellos lugares donde tienen una may r Preponderancia las ondas diurnas, caracterizindose Por tanto, por Producirse en un dia lunar una pleamar y una bajamar. Mareas mixtas: Es un tipo intermedio a los dos upos anteriores, Pudiendo tener dos formas diferentes: la mayor pleas; sigue a la mayor bajamar y viceversa. En algunos lugares, y cn ciertas condiciones, pue- den presentarse periods en los cuales existan por dis Junar dos pleama sia ane bajamar, o una pleamar y dos bajamates, o incluso any bajamar sin pleamar o una bajamar sin pleamar. Se denominan lincas cotidales a aquellas lineas que unen los puntos en que la Pleamar se produce a la misma hora, estas linea se cortan en un punto, denomina. do anfidrémico, donde la marea es nula, El tiempo transcurrido entre la pleamar y el Paso de la Luna por el meridiano del lugar se denomina establecimiento de pue las mareas, La primera teoria de las mareas a debe al grie Poseidonios (siglo I. de C.) que estudié el fenémens en Cadiz, recopilando el olan mento que en esa ciudad se tenia, Ya en él aparceen la influencia lunar y solar, y la importancia relativa de planeta y astro. pie ide, también la variacién df la marea en diaria, mensual y anual, ete. Sus etude se conocen a través de Fstrabon, gedgrafo de la época, y no por escrivee téenicos de él mismo. Modernamente, el primer cientifico que abondé eerie amente el fenémeno mareal fue Newton, que se basé en su ley de gravitacion Universal para enunciar su teo- ria. Para explicar el fenémeno de las mareas, Newton se bas6 en dos hipétesis |. Considerar a la Tierra formada por una esfera sélida y sobre ella una fina capa de agua 2. Considerar que las moléculas de agua adquieren en un instante la posicién de equilibrio cuando sobre el agua actiia una fuerza: cern es, se supone que cl agua no tiene inercia, viscosidad, ni existe Tozamiento entre el agua, la atmésfera y la Tierra Segtin la teoria enunciada por Newton, Figura 3.17, al estar atraida la Tierra a ele man? A la fina masa liquida toma forma de un elipsoide de revolucién con Ia soperneor en la recta que une los centros de Tierra y astro. En este equilibrio, la superficie de agua comprendida entre 4A’ y la comprendida entre B-B’ se ae as mis elevada que el nivel medio del mar y. por tant. estaran en plea- Imar Ios puntos del eje mayor. Por el contratio, el me comprendido entre A-B y moe. ca 2} tendra su superficie por debajo del nivel medie del mar y sus extre: mos, en el eje menor del elipsoide, se encontrardn en bajama ¢ Newton (Moreu y Mart que afios después Laplace formu- i andes modificaciones Gu teoria basada en la anterior de Newton, pero hizo g cion fener en cuenta la gravedad terrestre, la fuerza centrifuga de rotacién de la y la variacién en la profundidad de los mares. Consideré, ademas, que la €5 una onda que se propaga. La formulacién de Laplace solamente se veri- 2 emi s lunar y solar. i : ar, esto es solo existen ondas semidiurna: Sila marea es regular, ara calcular las areas es suponiendo que los sistemas mas exactos Uno de los sistema: P: sre fonda real de marea se puede descomponer en un ntimero finito de ondas c : Co es Arménicas y se basa, e método es conocido como de Las Constantes y Sec aciones de Laplace (1775) y desarroiladas por g¢ Darwin (1914) y Dodson (1941), entre otros, asumiendo que: ipalmente, en las investi @ La curva de marea puede descomponerse en una suma de ondas arménicas Cuasi-independientes de diferentes periodos cada uno correspondiente a la fuerza astronémica causante B:La componente vertical de cada arménico, sobre el nivel medio de marea €5 del tipo coseno. Por tanto, la altura de marea vendra dada por la expresin general del tipo: M, = 2 H,; feos (w, t - @) Donde WM, es la altura de marea, f; son unos factores de correccién de que lun valor entre 0 y 1, H, son las constantes arménicas, «; son las velocida- angulares que resulta de dividir 3.601 por el periodo del arménico conside @or ejemplo si el arménico en cuestién es semidiurno habria que divid ir por B24), y 4, son cl retraso de marea en un lugar determinado, siendo una cons. del lugar y se mide en gredos Las constantes arménicas se pueden agrupar en grupos dependiendo del periodo de la onda que genera, distinguiendo: diurnas, semidiurnas, cuartodiut nas, bimensuales, mensuales, semianuales y anuales. Suele ser frecuente el uso de 16 constantes arménicas, tal y como utiliza en su prediccién el Instituto Hidrografico de la Marina Espafiola, siendo las constantes consideradas: Diurnas: K,, 0}, P;, Q, Semidiurnas: M,, $, No, K>, v Cuartodiurnas: My, MS, Semianual: SS, Anual: S, Un ejemplo grifico de la composicién de la onda de marea a partir de armé- nicos se presenta en la clasica Figura 3.18 (Russell y MacMillan, 1952) ura 3.18. Curva de marea, como composici (Russell y MacMillan, 19: ). IGuando se quiere hallar la marea en un lugar determinado de la costa, o se Ja mediante una campafia de toma de datos de marea, o se recurre a las dife- fuentes que pueden facilitarlo. Las fuentes de datos de la marea astroné- fe pueden clasificar en dos grupos : IA Provenientes de una red de toma de medida, BB. Mediante prediccién de mareas. [Las redes de medida de mareas estan constituidas por una serie de mare6gr Situados, normalmente, en los puertos aprovechando su abrigo. En Espaia diversos ofganismos que poseen redes de maredgrafos: El Instituto fol de Oceanografia, Puertos del Estado, El Instituto Geogrifico Nacional EI Instituto Hidrografico de la Marina. Asi por ejemplo: Puertos del Estado tuna red de maredgrafos en 1989 formada por 13 puntos de medida denomi- REDMAR. En la actualidad, existe un proyecto de integracién de las distin edes de mareégrafos de los organismos estatales mencionados anteriormen- y que se denominara Red Integrada de Maredgrafos (RIMA). Muchos paises, entre ellos Espaiia, poseen un organismo encargado de publi- Jos Hamados anuarios de mareas que editan las preediciones anuales d para una determinada cantidad de puntos en la costa, incluyendo la meto- ia suficiente para determinarla en cualquier otro punto de la costa. En fia el or > encargado es el Instituto Hidrogrifico de la Marina, que uti- Miza para su prediccién, al igual que el almiranta: Tantes arménicas s, e] método de las cons- Los Tsunamis son olas de periodo muy largo generadas por fendmenos natu- Hales tales como maremotos, erupciones volcanii BWiene de la voz japonesa compuesta por tsu, puerto, y nami, ola. Originariamente ste vocablo se aplicé para denominar olas grandes de largo periodo. Ha sido fadoptado universalmente este vocablo, dado que las acepciones con que anterior- Mente se conocia —olas de mareas u oleaje sismico~ eran confusas. s, etc. Su denominacién pro- La concepcién fisica del fenémeno es bastante facil: un elemento perturba- or provoca, en un punto, una onda similar a la que pudiera provocar una piedra Que se tira al agua. La perturbacion puede producirse por maremotos, erupciones Wolednicas, corrimientos de tierras, fallas, etc., si bien el origen mas comin suele PProvenir de los dos primeros. La energia del maremoto E que transmite al mar Wiene dada por la expresi6n: log E- 1,18 M x Donde Mes la magnitud del seismo en Ia escale viene expresada en erg de Richter y la energia E gios. z Las olas de un tsunami suelen ser de corta amplitud con relacién a su longi tud de onda, disminuyendo de altura a lo largo de su propagacién y aumentando € el numero de olas. Este tipo de olas pueden viajar grandes distancias, pudiéndo- - se observar a distancias mayores de 8.000 kilémetros. La altura de ola que alcan- 13004 ¢ zan los tsunamis en su generacién es muy variable, pudiendo sobrepasar los 30, hove a eguin algunos autores hasta casi 50 metros, o no exceder de | metro. Otra de las ™ am variables a tener en cuenta en un tsunami es la velocidad de propagacién que suele alcanzar valores muy elevados, en ocasiones excediendo de 800 knv/h. Un ejemplo muy tipico y muy estudiado de este tipo de fendmenos marinos es el ocurrido en la erupcién del volcan de la isla de Tera, hoy en dia Santorini, en el mar Egeo ocurrido en torno al 1500 a. de C. La erupcién del volcan provocé una estruendosa explosion que supuso la desaparicién de mas de media isla. El tsunami generado fue de una gran magnitud con olas entre 30 y 42 metros, segiin autores. La onda marina expansiva alcanzé6 la isla de Creta por su lado norte, con oleaje que se habia amortiguado hasta aleanzar una altura evaluada en torno a 12 metros (Antonopoulos, 1992). Un resumen del desarrollo de este tsunami se pre- senta en la Figura 3.19, en la que puede apreciarse cémo la velocidad de propa- gacién alcanz6 cotas de hasta 470 km/h, con una media de velocidad de props gacién de 200 knv/h, aleanzando la isla de Creta a una distancia de 120 km en 36 minutos, LE BETWEEN THERA AND CRETE N-S DIRECTION.Depths upscaled max 150(870K=/) Speed of propagation of the sea waves ,a/se€ DURING TRAVEL FROM THERA TO CRETE, n/a Para estudiar la probabilidad de ocurrencia de un tsunami existen dos méto- i dos, dependiendo si existen 0 no datos ¢ informacién histérica suficiente del 2 fenémeno. Cuando existen suficientes datos histéricos el tratamiento para cono- 3 cer la probabilidad de ocurrencia es meramente estadistico. Un caso bien distin- é to es cuando, como en la mayoria de las ocasiones sucede, no existen suficientes a datos. Para este caso, el método mas empleado es el conocido con el nombre de so09 Grupo de Tsunamis, consistente en determinar la probabilidad de aparicién de un Bei vce rin: ream THcKa, see tsunami de una magnitud m como la suma de probabilidades siguientes os , Y n (40,5 j) =n (m) +n (m+0,5) +n (mé1) 7 tog Donde: i n(m)=ae © : 4) YARIATICW OF TSUNAMI EIGHT DURING TRAVEL FROM THERA TO CRETE, = Siendo a y b dos coeficientes a determinar. (actual Figura estimados del tsunami provocado por la erupcién del volcan de al 1500 a, de C. (Antonopoulos, 1992) En la historia de la humanidad estan registrados un sinnimero de tsunamis, rini), producido en torn baste recordar los tsunamis producidos por la explosin y erupcién del volcan de la isla griega de Tera, mencionado con anterioridad, la explosién del Krarakatoa en el Pacifico Sur, 0 el producido por los terremotos de Lisboa de 1755 y 1761 y més recientemente el que se produjo en Argelia en mayo de 2003, que afecté a las Islas Baleares. El tsunami que se produjo tras el terremoto de 1755 se hizo sentir en las costas portuguesas con olas de 4,9 metros, en Cadiz alcanzaron altu- ras devastadoras de 18 metros, 14,6 metros se observaron en las islas Azores, lIle- gando hasta América con olas de 3,7 metros en la isla de la Antigua y 6,4 metros en Saba. El tsunami originado en 1761 fue de menor intensidad, habida cuenta de que en Penzance (Inglaterra) se registraron alturas de 2,4 metros para el primero de los tsunamis y 1,8 metros para el segundo. Evidentemente, los puntos de generacién de tsunamis se concentran en aque- las areas de mayor probabilidad sismica o volcénica; tal es el caso del area Chile-Peri, costas japonesas, etcétera 3.4.4. Ondas largas, resacas 0 Bajo determinadas condiciones, en areas abrigadas de la costa, tales como puertos o bahias, se producen ciertas oscilaciones estacionarias de periodo largo al que se le ha dado en llamar resacas, o con el nombre inglés de “seiches”. Las das abiertas al mar, como en areas cerradas, tales como lagos o canales. Evidentemente desde el ndo de los supuestos es de menor importancia resacas 0 seiches se pueden producir tanto en zonas abr punto de vista costero el seg Las ondas estacionarias en areas cerradas pueden producirse por variaciones bruscas 0 intermitentes de la presién atmosférica 0 la velocidad del viento, o tam- bién al producirse una brusca disminucién o aumento en el nivel de agua. Cuando el area abrigada no es cerrada, sino que se encuentra abierta al mar, a las causas anteriormente expuestas se les puede sumar oscilaciones transmitidas a través de la boca de entrada del mar, especialmente si las fuerzas causantes tienen el mismo periodo de oscilacién o entran en resonancia con el area abrigada Iribarren (1947) llegé a la conclusién de que las oscilaciones en darsenas, dada la coincidencia de periodo y diferencia de amplitudes, estin originadas por la oscilacién ritmica del nivel medio del mar durante los temporales amplificada por resonancia al producirse la concordancia entre el periodo de oscilacién de la masa de agua contenida en le darsena y le de oscilacién del nivel medio del mar (Del Moral y Berenguer, 1980) Las oscilaciones se producen generalmente por la combinacién de las fuer- zas exteriores y por la configuracin y dimensiones del area abrigada. La solu- cién mas sencilla e ilustrativa de este fendmeno se da cuando se supone que el rea abrigada tiene en planta forma rectangular, las paredes son verticales y su calado (d) es constante, Figura 3.20 (Carr, 1953; CERC, 1984). Entonces, si el e es ny Ila longitud del area en la direccién numero de nodos al lo largo del e del eje, entonces el periodo de oscilacién natural de dicho area abrigada ser cuando es cerrada: Si el drea abrigada esta cone ~ surface pratites 20. Perfil de ondas la (Cart, 1953; CERC, 1984). 21 d ‘ada al mar, 41 (1+2n) ) 41 d T= (2) Secone Mase Thea Mowe Fe ler Carr 2, 1953) solucién vendra dada por: El maximo periodo vendria dado para el primer arménico (n=0), esto es 5 ima mari = = ———— Esta prime fa solucién simplista sirve para tener una visién didactica y apro- ximada del problema, pues esta claro que en la mayoria d abrigada ni tiene profundidad ni anchura constante, ni se desarrolla en una sola dimensién. Posteriores teorias han dado soluciones algo mas aproximadas a la realidad, aunque el grado de complicacién que Hevan aparejado es muchisimo mayor. Defant (1961) obtuvo un método para det: cién libre, en una sola dimensién, para areas cerradas estrechas y largas con anchura y profundidad variable. Posteriormente Carrier, Shaw y Mitaya (1971) obtuvieron la solucién matematica al problema para areas abrigadas, pero conec- tadas con el mar, con una profundidad fija y un contorno variable. Platzman (1972) desarrollé un método para calcular los periodos naturales de oscilacién para areas abrigadas con un contorno variable. bservacién del fendmeno, supéngase que se registra en todo viendo a la io Ja subida y bajada del mar, (1), en la orilla. La curva que se obtendria as ocasiones el area e estra en la Figura 3, e representa la sobreelevacién Gel tipo que se muestra en la Figura 3.22, que representa la fe produce del nivel del mar en las proximidades de la orilla. Esta sobreele- in puede dividirse en tres tipos: una es aquella que es permanente mientras minar los periodos de oscila- fste en oleaje, es la sobreelevacién media o, usando la acepcién americana, pup; otra es la sobreelevacidn absoluta, medida desde el nivel medio del mar Hen reposo (NMM) hasta el punto maximo que alcanza el mar ola tras ola, den Gninada por la acepcién americana de run-up; y, finalmente, puede distinguirse fbna tercera sobreclevacion medida como diferencia de alturas entre el punto mas Iblevado y mas bajo que alcanza el agua de una ola, denominado también por la Ipcepcién americana de swash En la actualidad se est elaborando una nueva Recomendacién de Obras Maritimas (ROM) por parte de Puertos del Estado denominada Oscilaciones del Mar, claborada por Miguel Angel Losada que recoge mas profundamente todas estas variaciones del estado del mar, si bien mas bien vistas desde el punto de vista y problema portuario, mas que costero. 3.4.5. Sobreelevaciones debidas al oleaje Cuando sobre una playa incide el oleaje, tras romper, el agua se eleva por la pendiente hasta una altura determinada, para seguidamente deslizar, el mismo agua, pendiente abajo, donde encontrar otra kimina de agua, proveniente de la siguiente rotura de ola, que frenara su trayectoria descendente. Esta descripcién simple del fenémeno de subida y bajada del agua por la pendiente del estran, que todo el mundo ha observado en una playa, da lugar a una sobreelevacién del nivel del mar 7(t), Figura 3.21, tanto mas acusada cuanto mas impetuoso sea el olea~ je; con mayor altura de ola y energia. El estudio del fendmeno de sobreelevacién media o set-up no ha ido parejo fon el estudio del run-up y swash para playas, debido principalmente a que estos dos Uiltimos no han recibido mucha atencién por parte de la ingenieria ni de la fiteratura cientifica (Douglass, 1990) ya que para la estimacién del run-up en pla- B/a5 se han adaptado los métodos para determinarlo en estructuras y ha sido muy Posterior mente cuando han aparecido estudios sobre el run-up en playas. La determinacién del comportamiento y fenémeno del set-up se debid a los Ensayos en laboratorio realizados por Saville (1961), que indicaron que para rotu- BeDiversos autores espaiioles han traducido estas acepeiones amercanas de set-up, swash Por sobreclevacién, remonte y rebase. Me parece dichas traducciones poco claras y equivocas, Por lo que he preferido seguir utilizando las palabras anglosajonas, que son la de uso mas exten: Figura 3.2 acién del mar debido al ido dentro del campo de la ingenieria de costas (N. A). Esquema de Ia variable de sobe ra de olas en una pendiente hay un decrecimiento en el nivel medio del mar, re: pecto al nivel medio del mar en reposo, Figura 3.23. (A), justamente antes de pro- ducirse la rotura, a esta depresiOn se le denomina set-down (S,.). Posteriormente. eI nivel medio del mar va elevandose hasta aleanzar una sobreelvacin respecto asunivelen reposo. set-up (S,,) en las proximidades de la linea de agua, Cuando la playa tiene una plataforma, con una pendiente muy pequefia, que obliga a rom- per la ola justo antes de la plataforma o berma, Figura 3.22. (B), entonces el nivel maximo del set-up se produce al comienzo de la berma, tras la rotura, y se man- p hasta aleanzar la costa tiene ese sel La dificultad en la determinacién teérica de los valores del set-up y set-down depende de suponer un oleaje monocromatico o suponer un oleaje irregular. Para oleaje monocromitico puede utilizarse, para calcular el set-up y set-down, el método sugerido por Reid (1963) que refleja el Shore Protection Manual. El set- up (Figura 3.23) puede ponerse como: S,=AS-S, A) Enplnyas B ) Ex playa con platform o berms in del set-up (Sw) y set-down (Sb) en dos pe (CERC LIMA mA a uet-Higgins y Steward (1963) a partir de AS lo calcularon Lot El valo Jos datos « Ile, dando un valor aproximado de: AS = 0,15 S, Siendo d, la profundidad en rotura, que puede determinarse a partir de los oleaje que se exponen en el apartado 3.3.1 de este capitulo. riterios de rotura de HEI valor del set-down en rotura lo calcularon tedricamente también Longuet- Higgins y Steward (1963) dando un valor de: 64 x ds El set-up estimado con este método se basa en asumir que el oleaje incide formalmente sobre la costa, si el oleaje incidiese sobre la costa con un angulo determina: -up fuese una funcién del coseno del Mngulo que forma el oleaje en rotura con la costa (CERC, 1984), si bien en una es razonable suponer que el set [primera aproximacién podria estimarse el valor dado por las formulas anteriores error cometido no seria excesivo y estaria del lado de la como vilido ya que seguridad El estudio del fenémeno en su globalidad no se ha desarrollado hasta fechas relativamente proximas, pues se definié el set-up para caracterizar la sobreeleva- fa sobreelevaciones o mas bien remontes en estruc: tei6n en playas y el run-up p: furas portuarias y costeras. La importancia del problema ¢ determinar el limite maximo que define las zonas de posi ién y rebase por el oleaje, tales como zonas dunares, cordones litorales, ete., lo determinard la altura de disefio de playas, dunas, paseos maritimos, el run-up reside en peligro de inunda- etc. (Petia, 2004), aque forza El primer problema en el estudio del run-up en playas es definir correctamen fe las diferentes variables a determinar. Si se supone un registro como el de la Figura 3.24 (Douglass, 1990), con el nivel de referencia en el nivel medio del mar gistro (f) se puede asimilar al set-up, el up de pico en reposo (NMM), el valor medio del r valor del run-up se puede calcular como el maximo o pico puntual rui ,)o determinando el valor maximo de la sobreelvacién entre dos sucesivos pasos fe, el swash (S) se define como el valor verti- tro. por la media, set-up, (R,). Finalmer €al entre el maximo y minimo entre dos sucesivos pasos por la media del reg definiendose entonces (Ahrens, 1981): el run-up significante, media de los 1 ; la media (R,, 7 pién puede hacerse un estudio estadistico de los registros del run-up, ; y el run-up que es excedido por el 2% Tun-ups mayores (R,, de los run-ups (R, ) dia, largamente utilizada para determinar el run-up en playas, aunque su ver- dadera aplicacién sea para estructuras. La identificacién que hizo de! fenémeno con el nimero de Iribarren se ha mantenido como casi una constante en los siguientes desarrollos teéricos, tanto para estructuras como para playas, como asi Jo han puesto de relieve los trabajos de Van Oorschot y d’Angremond (1968). tjes (1974), Ahrens (1981), Mase y Iwagaki (1984), y Mase (1989); pero no es hasta 1986 cuando Holman publica sus campaiias de toma de datos realizadas en el pantalan del CERC en Duck (Carolina del Nor de 149 series de tiempo del run-up con oleaje incidente entre 0,4 y 4 metros y jodos comprendidos entre 6 y 16 segundos. Con posterioridad, Resio (1987 iz6 los datos de Holman para aplicar un modelo de valor extremo para el -up en plavas, La formulacion final de Resio puede escribirse y presenta los resultados RS- Donde R'=1,25-1 2 1, VL Siendo: R,* = el run-up estadistico definido por el pico local; Hyyy = la altu a de ola significante espectral; L, = la longitud de onda local correspondiente al periodo de pico del espectro de densidad de energia; Tr = el periodo de retorno 1/Pe; Pe = probabilidad de excedencia; y a= la pendiente de la playa en radia- nes. Douglass (1990) hizo una monografia sobre el run-up aplicado a playas, en que analizé uno por uno todos !os métodos de cdlculo del run-up en playas, lle- zando a la conclusién de que el método que se aproximaba mejor a la realidad era el enunciado por Holman (1936) y Resio (1987), que se ha expuesto anterior- mente. Incluye también en esta monografia dos ejemplos de la aplicacién del método de Resio para el cilculo del run- ratorios e interesantes por lo que se reproducen a continuacién. tro N run-up en estructuras: Ramén Iribarren y Ca obtuvo un: acién para determinar el les (1947 R_ tan H H \L con & p, que son a EJEMPLO 3.1 Siendo: H la altura de ola monocromatica incid en profundidades indefinidas; y or la pendiente mina niimero de Iribarren o parametro de Asur L ja estructura. A la longitud de ond: Dado un oleaje incidente con un periodo de pico Tp = 10 s, una altura de ola incidente H, a 8 m de profundidad, pendiente de Ia playa 0,1 duracién e le deno- ha sido, y e Esta ecuacién hoy del temporal 35 min y un set-up de I m. Se pide: Determinar el maximo run-up dutante el tempor. SOLUCION EJEMPLO 3.1 1) Se calcula la probabilidad de excedencia Pe: Pe = 1/N, siendo N el nuime- ro de olas medias en el temporal Mareas meteorolog Se conoce por este nombre aquellas sobreelevaciones del nivel del mar cau- por cambios bruscos er la presin atmosférica o vientos de temporal. Su rancia radica en que provoca subidas y bajadas anormales del nivel del mar Suelen venir acompafiadas de la actividad normal de un temporal, siendo difi- fede predecir su frecuencia de aparicién y potencia. Un caso extremo de este Mipo de fendmeno son los huracanes, muy estudiados en aquellos paises, como HBstados Unidos de América, donde es frecuente su aparicién. Pe = I/N = 1/ [(35 min) . (60 s/min) . (10 s/ola) = 1/210 (olas) = 0,0048 (El método de Resio asume que Tun-up, si bien esto no es correcto.) niimero de olas es igual al niimero de 2) Se calcula R: R==1 ~ 1,05 [(1/0,048) - 0,5] 3) Se calcula la longitud de onda local: Atendiendo a las causas que provocan la variacién en el nivel del mar, se pue- Ty Wen distinguir dos tipos de mereas meteorol6gicas p dLo = 8/155 = 0,0516 J. Mareas 2, Mareas meteorolég Lo =(g/22) 102 (9,8/22) 155m cas de presién as de viento Utilizando Ia teoria lineal donde: L dl Lp = d/ 0,096 = 8/0,096 = 83 m Lo tanh (27.d/L) Las mareas meteorolégicas de presién son aquellas variaciones del nivel del fmar provocadas por un gradiente de la presin atmosférica, debido a zona de lllas y de bajas presiones; en la zona de altas presiones se crea una depresién del hhivel del mar y en las zonas de baja presién se produce una elevacién, de tal fforma que se equilibra el nivel del mar con la presién existente. El valor de la Bobreelevacién se puede estimar por estudios de campo (Santas et al., 1991), jpudiéndose tomar una variacién del nivel del mar de | milimetro por cada mili- Ibar que exceda o decrezca del nivel medio de presién, 1.003 mb o 760 mm, tal y feomo hace el anuario de mareas espaiiol como correccién de las mareas (Instituto EJEMPLO 3.2. Hidrogrifico de la Marina, 1995). En Estados Unidos de América, Conner et al. EI mismo temporal, oleaje y playa del ejemplo 3.1. Determinar el run-uf (1957) desarrollaron una formula semiempirica, utilizando datos de los huraca- excedido por el 2% durante el temporal eS producidos en el golfo de México, que daba la maxima altura de sobreeleva- Gin espers 0,096 4) Se calcula en maximo run-up: (R,* = B/ 2 = 0,87 . [0,1/(2/83)!2] R,* 212m SOLUCION EJEMPLO 3.2. R, 0,154 (1019 - P,) 1) La probabilidad de excedencia es: Pe = 0,02 2) Se calcula R Donde: R,,,.. € la sobreelevacién sobre el nivel medio del mar (NMM) expre- Sada en valores de presin y Py es la presin en el centro del huracan. R= = 1,25 - 1,05 [(1/0,02) - 0,5}-%!9 = 0. Las mareas meteorolégices de viento son aquellas variaciones del nivel del far que se producen como consecuencia de una accién continuada del viento Sobre la superficie del mar. Normalmente, la accién del viento cuando es de IMportancia es debido a una tormenta, que suele llevar aparejada una diferencia 3) Se calcula la lo uud de onda local (igual que el ejemplo 1): Lp = 83 m 4) Se calcula el run-up: aniri™ importante de presin atmosférica sobre la superficie del mar y una generacién, de oleaje importante, por lo cual las mareas meteorol aparecer como un fenémeno climatico aislado. icas de viento no suelen La estimacién y prediccién del valor de las mareas meteorol6gicas de viento F es altamente complicada, por lo que un método simple es recurrir a una estimas s cién histérica analizando datos anteriores, tal y como hace el National Ocean — Service de los Estados Unidos de América _— Este fenémeno también ha sido estudiado tedricamente, especialmente para ‘anales o superficies cerradas o semicerradas (Hellstrom, 1941; Langhaar, ane 1951; Keulegan, 1951), dando la pendiente de la superficie liquida un valor de " F ura 3.25); Donde: y, = distancia vertical desde el fondo hasta la superficie del agua x = coordenada horizontal enfrentada a la direcci6n del viento Figura 3.25 2.= coeficiente adimensional que depende de la turbulencia del agua p, = densidad del agua de mar Ha ecuacién anterior es complicada cuando el fondo es variable, pero se notablemente cuando se supone un fondo de profundidad constante h, T= tensién tangencial en la superficie del mar g =aceleracién de la gravedad § la ecuacidn anterior puede ponerse Esta expresion se puede modificar introduciendo un nuevo coeficiente adie mensional: ds dx Siendo: y, ~ s +h y ses la sobreelevacién debido a la marea meteorolégica viento. Donde Us es la velocidad del viento. Si se introduce el valor de ken la ecua+ cién de la pendiente de la superficie del agua queda ésta: ILa solucién de esta ecuacin en forma adimensional es (Grassa, 1988): kl dx gy, dy, fy s , 2Ax+0) n \ h 1 El valor de k se obtuvo para un caso real, tomando datos en el lago Okeechobee en Florida (EE UU) (CERC, 1961), dando un valor aproximado de 33.10%, Esta metodologia para el calculo de la sobreelevacién debido a una marea meteoroldgica de viento se ha aplicado para playas abiertas, tal es el caso de la playa del Trabucador en el delta del Ebro (Grassa, 1988), y la playa del Palo (Pefia, 2000) o Alicante (Pefia, 2004). Biendo: A =k l Exp tiene un valor de y Cuna constante, que para el caso mas general s = s, 7. Fenémenos singulares. Bores La prediccién de las variaciones en el nivel del mar y su conocimiento suele ser complejo, pues una fluctuacién del nivel del mar suele ser debida simulta- neamente a diversas causas. En los apartados anteriores se ha ido desglosando cada uno de los tipos y causas de las variaciones de nivel a que puede estar some- tida la superficie del mar; ahora bien, existen fenénenos singulares en determi- nados puntos del litoral ajenos, al menos en su desarrollo normal, a los clasifica- dos anteriormente. Estos hechos suelen estar ligados a estructuras geogrificas concretas que favorecen su aparicién. Como ejemplo de este tipo de fendmenos se encuentra los Ilamados bores. Los bores son elevaciones casi instantaneas del nivel de las aguas que se pro- ducen en estuarios, rias y rios caudalosos afectados por mareas astronémicas. Su nombre proviene del noruego antiguo, bara, y significa ola. Se le conoce por muy diversos nombres; en la amazonia se llama pororoca, en Francia barre 0 mascaret, en Alemania flutbrandii c y en Inglaterra e: g de la Bellacasa, Los bores se presentan como una ola aislada (Pu 1921) de gran altura, habiendo aleanzado valores de hasta 6 metros en el rio Amazonas, si bien los valores normales suelen estar comprendidos en alturas algo superiores a. los 2 metros. Una explicacién simple del fenémeno es la que explica Puig de la Bellacasa (1921): Parece que se produce, por la dificultad que experimenta, la propagacién en la ria, del comienzo de elevacién de la marea. El primer flujo se encontrard con que el agua tiene atin gran velocidad en sentido descendente; ademas, la altura H del agua en la canal sera pequefia por estar terminando la bajamar de la marea; resulta asi que en la formula v = [g. (H+h)/?-°-u [Russell, cele ridad de una onda en canales, donde: H = profundidad del agua; h = altura de la onda; u = velocidad del agua], H sera pequeiia y u grande. Un segundo flujo se encontrara con mayor H y menor u que el primero, de modo que entraré en la ria con mas velocidad y aleanzara a aquél, propagindose ambos con altura 2h, Se concibe que pueda asi acumularse varios flujos sucesivos y nte, una intumescencia considerable. formar, en el frente de marea ascend Los bores se dejan sentir en Europa en rias tan importantes como la del Tajo, Guadiana, Garona, Elba, Dordofia, Weser, canal de Bristol, etc 3.4.8. Cambios del nivel del mar El iiltimo de los apartados que tratan sobre la variacién del nivel del mar se dedica a los cambios del nivel de! mar; estos es, al aumento o disminucién del nivel medio del mar. No se entra en un estudio con alguna profundidad sobre este maniri Sino que se ha preferido hacer una serie de reflexiones y consideraciones Igeben tenerse en cuenta a la ise supone un punto de la costa, el nivel del mar en dicho punto puede a lo Hel tiempo oscilar. La oscilacién del nivel medio del mar puede ser relati primero de los casos se supone el punto en cuestidn fijo y se hora de abordar un estudio sobre el tema @absoluta. En fala variacién también osci Ipscilaciones relativas de ertical de mar y punto. En el se lar y por tanto la oscilacién total o absoluta sera la suma de undo de los casos, el punto punto y nivel del mar Para calcular los cambios que se han producido en el nivel medio del mar en punto de ls 0 punto donde se quiere calcular como las variaciones propias de la superficie fina, A corto p! dio de las variaciones del NMM se realizan con de datos de un mare6grafo instalado en el punto en cuestidn, a su vez, debe arse también las variaciones del propio mareé @asientos del terreno, hundimientos, movimientos de la corteza terrestre ete osta deben tenerse en cuenta tanto las oscilaciones 0 variaciones zo el € rafo, que puede estar some- AA largo plazo solo puede calcularse la variacién del nivel del mar por proce- fientos deductivos, tal seria el caso de estructuras que en otro tiempo se supic- gue estaban situadas en un punto determinado respecto del mar, si bien, debie- @eterminarse a su vez el movimiento de dicha estructura a lo largo de tiempo. Corrientes El ultimo de los agentes climaticos marinos a estudiar son las corrientes que roducen en el mar como consecuencia de actuar sobre la masa liquida otros . Las corrientes, en muchos casos y especialmente en las proximidades de SGosta, van asociadas al agente que las produce y como consecuencia de ello. estudiarse con el agente productor y no exclusivamente la corriente il. Generalidades y tipos de corrientes Has corrientes marinas son movimientos de masa de agua que se trasladan den- ide la propia agua. Su caracteristica fundamental, dado el medio en que se mue- €5.Su no periodicidad y su alta sensibilidad a los cambios de otros agentes cli- icos, pudiendo variar rapidamente su direccién y velocidad. Estas peculiarida hacen que haya muchos tipos y clases de corrientes ocednicas coexistiendo ltineamente, lo que dificulta grandemente su estudio (Sverdrup, 1943). Bxisten dos maneras genéricas de representar y calcular las caracteristicas de (otrientes (Wiegel, 1964) mariTino __ 1, Método lagrangiano, o del camino. ficiales de gran recorrido y gran masa de agua que dis- ipaas corrientes super Baobre los océanos que se conocen como corrientes generales 2. Método euleriano, o del flujo. na un nombre, asi como a cada rama de la ngiano sigue el comportamiento de una particula de agua Weada corriente general se le a El método lag: Bie, Las corricntes generales que afectan a las costas espafiolas son dos. determinada durante su movimiento a través del espacio. Una forma tipica de cale cular las caracteristicas de la corriente por este método es lanzando flotadores que trazan la direccién de la corriente, y calculada su posicién a lo largo del tieme -a. Desde po determina su velocidad. Y el método euleriano observa las caracteristicas del izaban para sus flujo de agua que pasa a través de un punto determinado del mar. Los correnti= nto profundo 4 metros son los aparatos mas tipicamente utilizados para determinar las caracte= risticas de la corriente en un punto determinado. la corriente general del Golfo y la corriente general me das entre si ntiguo estas corrientes son conocidas por los marinos que las, avegaciones, si bien hasta hoy en dia no se tiene un conoci- Bia corriente general del Golfo, Figura 3.26, podria darsele un recorrido Biendo de las costas afticanas, donde se denomina corriente Ecuatorial del fila altura de las islas de Cabo Verde. Atraviesa el océano Atlantico en én oeste, arribando a las costas americanas a la altura del cabo San Roque Brasil, donde recibe agua de otra corriente paralela, la corriente Ecuatorial Gurr que discurre algo ms al sur. Toma direccién norte hasta alcanzar las de las Antillas donde se bifurca en dos ramas. Una de ellas exterior reco- ieimar de las Antillas, y otra interior penetra en el mar del Caribe y en el Hfaide México, de donde recibe el nombre, y sale por el estrecho de Florida Gin caudal estimado de 26 millones de metros cibicos por segundo y una dd de 5 nudos. Ya en el océano se juntan las dos ramas que transportan Estos modelos lagrangianos y eulerianos se denominan asi por la aplicacién en mecanica de fluidos de los conceptos de posicién, lo que se ha dado en deno= minar camino, o de velocidad, que se ha denominado flujo, por lo que un mode= lo es de Lagrange cuando funciona en (x, t) siendo x el vector posicién y t el tiempo, mientras que un modelo euleriano vendria en (v, t) siendo v el vector velocidad Las corrientes marinas se pueden clasificar atendiendo a diversas caracter ticas, dependiendo de las necesidades que se tenga para su estudio. La clasificas cién mas clisica dentro de la ingenieria costera atiende a dos premisas basicas ipantidad de agua calculada por Stommel (1958) en 35 millones de metros la proximidad o lejania de la costa, y el agente climatico generador. Dividiendo undo, formando la corriente del Golfo propiamente dicha. Se las corrientes en fhacia el noreste impulsado por la costa y la fuerza de Coriolis. Al comen- A. Corrientes generales Gavesia atlintica la corriente se esparce, haciéndose filamentosa y alcan- (Posias curopeas entre Irlanda y Galicia, En las costas europeas, F fa corriente toma dos caminos opuestos: una rama se dirige al norte, y otra ireccidn sur, con un pequefio ramal que penetra en el mar Cantabrico. La D. Corrientes originadas por la variacién de las propiedades fisicas o quimis ur toma el nombre de corriente portuguesa cuya costa recorre de norte a cas del agua Bia aleanzar el cabo de San Vicente, a partir del cual cambia de nombre lide Corriente canaria que es a donde se dirig Bl golfo de Cadiz para penetrar en el mar Mediterraneo con déficit de Pa Velocidad de la corriente canaria es sensiblemente menor, alcanzando Sen torno a 2 nudos. De las islas Canarias se dirige derecha hacia el sur fo de partida en las proximidades de las islas de Cabo Verde. Para darse sidea de la velocidad de la corriente general de! Golfo: una botella lanzada Mel canal de la Mancha, llegara a los diez meses a las islas Canarias; a ESaiios a las Antillas; y a los cuatro afios volveria a las costas europeas. flando una velocidad media de la corriente general del Golfo de 5 | B. Corrientes locales inducidas por el viento, o corriente costera ura C. Corrientes de marea C. Corrientes inducidas por el oleaje tras bifurcarse un ramal Las corrientes mas presentes en los procesos costeros son del iiltimo tipoy inducidas por el oleaje, siendo las menos significativas las corrientes generales ¥ las originadas por la variacién de las propiedades fisicas 0 quimicas del agua. Em los apartados siguientes se describira cada uno de los tipos de corrientes anterio= res y se analizaran sus caracteristicas mas generales. 2. Corrientes generales La accién continuada de los vientos de direccién casi constante sobre lib Mar Mediterraneo y sus costas disfrutan de un clima templado, a veces superficie del mar, las distintas densidades de las masas de agua y el movimiemts ue favorece la evaporacién intensa de sus aguas, no compensada por to de rotacion terrestre, efecto Coriolis, son las causas principales de generaciGml Portes fluviales de los rios tan caudalosos como el Ebro, Rédano, o Po en | GROENLANDIA ee \ (YY ocean artéatic tb | ln, Norte im f ] Figur 3.27. Corriente general del Golfo frente a la costa occidental europe ite y los aportes del mar Negro, donde desembocan el Danubio, B Dnieper o Don. De no penetrar agua del océano Atlintico por el de Gibraltar su nivel descenderia del orden de 1 metro anual. La compensadora del Atlantico es solamente superficial: al acercarse al Se inclina sobre las costas espafiolas al sureste, y sobre las costas jes al noreste, mientras que por el centro conservan su direccién este. Ja punta de Tarifa (Pérez Bellod, 1956) las corrientes costeras toman las j@s este-sureste y este-noreste, produciendo una corriente central Hleste, con mayor fuerza sobre la costa marroqui que sobre la espafiola, Altura de Algeciras y Ceuta, donde se divide nuevamente en dos, pene- fon direccidn noreste sobre la costa andaluza y con direccién sureste Costa marroqui. Ya dentro del mar Mediterraneo la circulacién se veri- Sentido antihorario, Figura 3.28, si se inicia el recorrido desde la embo- @riental del estrecho de Gibraltar, la direccién principal de la corriente Mas cosas africanas hasta el cabo Bon, hasta alcanzar las costas sicilia- ffecorrer tanto su costa norte como la sur en direccién este y disminuye mente de intensidad. Su rama sur pasa por Malta, saltando el golfo aleanzando las costas de Libia cerca de Susah. Recorre las costas de WY Palestina, dirimiéndose con direccién norte hacia Asia Menor, donde 2 3.26. Corriente general del Golfo. Mireccién este hasta alcanzar el mar Egeo. Ya dentro de este mar, toma ariin direccién noroeste recorriendo la costa jénica hasta los Dard: Jucidas por el viento encuentra la corriente saliente de suroeste, recorriendo las costas gri nelos, donde mar Negro y siguen juntas hacia el oeste y s. Al alcanzar la costa norte de Creta, #3. Corrientes locales ind Bando los vientos no actitan de for lando sobre un drea limitada durante un tiempo limitado, las corrien- na constante en grandes areas, sino que que recorre de este a oeste, la corriente general se dirige hacia el mar sop! Adriatico, recorriendo sus costas occidentales, dalmata, de sur a norte, para igue genera son locales y @ las que se las denomina corrientes locales induci- posteriormente dirigirse hacia el sur bordeando la costa itilica. Atraviesa el Borel viento. Su campo ce accion en las proximidades de la costa se ve con- estrecho de Mesina y se interna en el mar Tirreno con direccién norte hasta Sjonada por ésta y ticnde a tomar una direccién paralela, En ocasiones, la acti- Bidel viento provoca tanto una corriente inducida como oleaje tipo sea. Al alcanzar las costas francesas, que recorre paralelas, y bordear de norte a sur la ide actuar el viento la corriente continuara su movimiento bajo la inercia. costa mediterranea espafiola hasta el cabo de Gata, donde gira hacia el oeste hasta alcanzar el estrecho de Gibraltar, si bien desde el cabo de Gata existe una interferencia de la corriente mediterranea saliente, hacia el estrecho, y de la entrante del estrecho. sie tipo de corrientes se han estudiado especialmente desde el punto de vista | Ekman (1905) calculé la velocidad y direccién de la corriente generada fderando el mar abierto, plano infinito, con profundidad y viscosidad de folino (eddy) constantes, y siendo las tnicas fuerzas actuantes la de friccién Iiento y la fuerza de Coriolis. La velocidad de corriente a un altura z viene por: u= U, e*7 cos (45°- az) v= U, e#7 sen (45° - az) Donde: U, es la velocidad absoluta de la corriente en la superficie, u es la fiponente de la velocidad en direccién perpendicular al viento, vla componen- ela velocidad en la direccién del viento, y a toma la expresién: Py Q sen > \ MH a= Figura 3.28. Corriente general mediterrinea. Donde: p,, cs la densidad del agua, @ la latitud, Q la velocidad angular de la La corriente general mediterranea produce corrientes reversas locales de (0,0000729 rad/s), y u, la viscosidad de remolino (eddy). importancia, es decir, en sentido contrario de la corriente general, cuando Gdelo de Ekman, la direccion de la corriente generada en la superficie del mar encuentran ensenadas o bahias cerradas, segiin Pérez Bellod (1956) tal es el caso ©) forma un angulo de 45° con la direccién del viento generador y a una de la corriente que recorre el golfo de Sidra, costa libio-tunecina, la que se oca= Wdidad z= /a el sentido de la corriente es opuesto al de superficie y su siona en el mar Tirreno recorriendo Cércega y Cerdefia, 0 la que se produce en iSidad es 23 veces menor. Esta teoria supone que la corriente en el ecuador los golfos de Almeria o Vera en Espaiia aleanzar profundidades infinitas, pero esto no sucede en la realidad. sbrough (1935) establecié que la solucién de Ekman era solamente valida Zonas proximas a los polos. Indicando, por tanto, que los resultados obte- (Con esta teoria deben tomarse con cautela, siempre como valores cualita- ¥ no cuantitativos. gina en eb Tarifa, alcanzando valores proximos a los 6 La velocidad maxima de la corriente general mediterranea se or estrecho de Gibraltar a la altura d nudos. Con buen tiempo y en condiciones normales la velocidad media de la corriente es de 3 nudos en las costas espafiolas y de 2 nudos en las costas africa nas. Posteriormente la intensidad de corriente va disminuyendo a valores de 0,8 nudos entre los cabos de Gata y Palos, y de 0,6 nudos entre este iiltimo y el cabo de San Antonio. HLS corrientes locales inducidas por el viento tienen un condicionante muy portante en las condiciones de borde impuestas; especialmente el borde natural ESupone la linea de costa. Uno de los efectos importantes es el incremento del nivel del mar en las proximidades de la costa debido a la persistencia del viento hacia ella, tal y como se ha visto en el apartado 3.4 anterior, dedicado a la varia- cién del nivel del mar por viento. Cuando existe un contorno como la costa, los efectos de segundo orden del viento cobran mayor importancia (Wiegel, 1964), Uno de los ejemplos més significativos es el que expone Wiegel: si se considera un viento en el hemisferio norte soplando aproximadamente paralelo a la linea de costa dejando la costa a mano derecha y, por tanto, el viento produce una corrien- te superficial de agua con direccién a la costa, asumiendo que la densidad del a del mar aumenta con la profundidad especialmente porque la temperatura de crece con ella, el efecto directo del viento es el transporte de masas cilidas y menos den- sas de agua a la costa, y al ser la costa un obsticulo las masas de agua calida se acumulan contra la costa y a distancia de la orilla el agua fria y densa ocupara el espacio dejado por el agua caliente. Por contra, si el viento origen de la corriente: sopla en sentido contrario, dejando la costa a su izquierda, el efecto producido es el contrario; la corriente producida lleva direccién contraria a la costa y, por tanto, las masas calientes y poco densas de agua de mar se alejan de la orilla y son reem- plazadas por aguas mis frias y densas, Una vez que el viento cesa, la corriente generada sigue su curso impulsada por la inereia. En pura teoria, esta corriente se veria desviada de su direccién por: la fuerza de Coriolis y se veria afectada por la resistencia de los contornos. El camino que seguiria teéricamente (Wiegel, 1964) seria eliptico y su periodo Ten horas vendria dado por la expresién: 12 T= sen Donde ¢ es la latitud. El periodo, por tanto, variaria de 12 horas en el polo a infinito en el ecuador. 3.5.4. Corrientes de marea La elevacién y descenso de! nivel del mar debido a las mareas, estudiadas en el apartado 3.4 anterior, produce unos movimientos de la masa de agua que determinan la generacién de corrientes denominada de marea, una de sus carac= teristicas, en contra de lo que sucede al resto de las corrientes, es la de su perio- dicidad. En altamar, lejos de la costa, estas corrientes parece que tienen poca entidad y su accién suele quedar oculta por el resto de corrientes que se producen en él. Al alcanzar las proximidades de la costa el efecto de la marea se hace sentir mas, moviendo los voliimenes necesarios de agua para originar las pleamares y baja luciéndose las lamadas corrientes de flujo o hinchante y corrientes foo vaciante que no coinciden exactamente con los periodos de subida y a, por lo que puede dar lugar a confusién cuando a estos perio- Ee les designa como de flujo y reflujo (Puig de la Bellacasa, 1921). Asi Jacorriente de marea adquiere las velocidades maximas entre las ple: hhivel medio y bajamares, anuldndose al llegar a la pleamar y bajamar que We sentido, pasando de corriente de flujo a corriente de reflujo y vice- Hips movimientos de marea, combinados con la batimetria, dan lugar a tres le corrientes de marea en las proximidades de la costa (Wiegel, 1964), 3.29: TD Derotacién Hi, Rectilincas Mi. Hidrdulicas Bas corrientes de marea tipo rotacién son aquellas que se dan en mar abier- le no tiene que invertirse la direccién de la corriente, para que ésta pase punto dado de la creciente o flujo a la menguante o reflujo. Su trayectoria fObedece a la accidn de le fuerza de Coriolis, en el hemisferio norte sigue ido de las agujas del relo), y completan su trayectoria cada 12 horas, cuan- area es semidiurna, 0 24, cuando la marea es diurna. El transporte neto agua en este caso es nulo. Las corrientes de marea tipo rectilineas son aquellas que invierten el sentide de la corriente entre el flujo 0 creciente y el reflujo o menguante. Son las corriens tes tipicas que penetran por una ria y toman direccién rio arriba. Suelen produs cirse cuando el canal mareal es lo suficientemente estrecho y largo para no per= mitir corrientes tipo rotacién. Las corrientes de marea tipo hidréulico o corriente intermareal se producen cuando dos tramos de costa que tienen un desfase de marea estin conectados entre si. Se produce una corriente de marea hidrdulica o intermareal en el canal intermareal que une los dos puntos de la costa La velocidad de la corriente de marea en altamar es muy baja, pero llega a) ser en las costas de 3 a 5 kilémetros por hora, y cuando la orografia es favorable puede alcanzar aun los 12 kilometros a la hora Corrientes originada por la variacién de las propiedades fisicas © quimicas del a 1a En este apartado se pretende recoger todas aquellas corrientes, de una cierta importancia, no englobadas en los apartados anteriores ni siguiente, que son basi« camente aquellas corrientes que se producen por la alteracién de alguna propie= temperatura, salinidad, ete densidad, caudal, -upo variopinto, las corrientes de este tipo mas gene= dad quimica del agua 0 fisica Dentro de todo este que pueden encontrarse son rales * Corrientes por cambio de temperatura * Corrientes por cambio de densidad del agua * Corrientes por cambio de salinidad * Corrientes por cambio de caudal Aunque, por motivos didacticos, se haga una clasificacién separadora de este tipo, lo cierto es que unas y otras son origen y consecuencia de la misma corrien= te, tal es el caso presentado en el apartado 3.5.3 anterior, cuando como conses cuencia de la accién del viento sobre la superficie del mar se trasladan masas de agua cdlidas originado una corriente por diferencia de temperatura y densidad, Otro ejemplo curioso es el que se produce en las corrientes generales 4 conexién entre el mar Mediterraneo y el océano Atlantico, descritas en el apartae do 3.5.2 anterior. Las pérdidas por evaporacién determinan un descenso del nivel del mar Mediterrineo respecto al Océano, que es la causa de la corriente supet= ficial entrante; pero también la evaporacién causa un aumento de salinidad en el mar, y por tanto de su densidad. La densidad media de las aguas mediterrineas es aproximadamente de 1,032 mientras que las atlinticas es de 1,026, y esta dife= rencia produce un movimiento de las capas inferiores de este a oeste en el estre= maritiN©o existencia de esta corriente de salinidad, o densidad, explica mar Mediterrneo no aumenta de salinidad y justifica el te del Atléntico es muy superior a las pérdidas produci- de Gibraltar. La jente cOmo ¢ audal spor evaporacid gorrientes pueden a del caudal de los rios que (Otras corrientes puc tin aumento brusco del caudal circulante de la corriente. En determina Ipeasiones estas corrientes, 0 caudales, alteran la trayectoria y ritmo normal Horriente, tal sucede con rios caudalosos y la corriente general; por ejem eorriente general mediterrénea debe en gran parte su trayectoria al flujo lemitido por los gran¢ ar Ni producirse por desca es rios que desembocan en él y al IGorrientes inducidas por el oleaje EE uiltimo de los agentes generadores de corriente considerado es el oleaje Sopla el viento sobre la superficie del mar transmite energia al agua, son las Hamadas corrientes enerando corriente y parte generando oleaje Gnducidas por el viento, y el oleaje de temporal o sea. Cuando cesa el contintian su camino, corrientes de inercia, y el oleaje se ell. En este las corriente: alo largo del mar, conociéndosele como oleaje de fondo o s $€ trata de estudiar las corrientes generadas directamente por el oleaje, ff la propia naturaleza, a veces es dificil distinguirlas de otras, al sola- Tas corrientes. leaje sobre el mar hace transportar masas de agua en direc- ura 3.30. accién del Wiel oleaje, llamadas corrientes de masa o corriente costera, Fig firansporte de masa de agua es explicable tedricamente por la solucién de orden, y de mayores érdenes, de la teoria de oleaje de Stokes (Wiegel, (Cuando el oleaje propagado alcanza una zona del mar con una profundi- donde afecta el fondo, se refracta y tienden a ponerse los frentes de ola ia la costa enviando masa de agua hacia la costa. dina profundidad determinada el oleaje rompe ¢ incide sobre la playa hasta dun punto determinado desde donde retorna al mar. Cuando el frente de €on una determinada oblicuidad, el retorno de! agua hacia el mar no es mismo camino, sino que, por reflexi6n, volveria al mar con un angulo de igual y complementario al angulo de incidencia segiin la normal a la NO se consideran pérdidas por fricci6n etc., Figura 3.31a. Por tanto, las fies que genera la ola al romper son de dos tipos, Figura 3.31b: una ascen- ffasladando la masa de agua estrin arriba, hasta alcanzar la altura m iMuN-Up; y otra descendente, o de retorno, desde la altura maxima hasta q fra con la corriente ascendente, 0 con la ola a punto de romper, frendn- Bubitamente, depositando los granos de sedimento en suspensién y art astra Imanirimo a) Figura 3.30. Sister tes préximas a la costa (Wie dos y pudiendo formar un pequeiio monticulo cerca de la zona de rompientes la= mado barra. Resumiendo, el oleaje oblicuo al romper, incidir en la playa y retors nar por ella forma una corriente en zig-zag, Figuras 3.30 y 3.31c, que avanzaa lo largo de la costa, pudiéndose descomponer este movimiento en dos tipos dé corrientes: Corriente longitudinal Corriente transversal a oblicua del o} Siendo la primera de las corrientes la responsable del trasporte del material sedimentario a lo largo de la costa, como se vera en el capitulo siguiente, y la segunda la responsable de la formacién del perfil, capitulo 5. Pero cuando exis te una excesiva concentracién de agua se produc de la playa, unos chorros de agua que partiendo de la orilla se trasladan hacia el may le: atravesando la zona de rompientes, frenndose y difundiéndose a una distancia determinada formando un bulbo o cabeza de corriente, son las lamadas Rips currents, Figura 3.30. 0,305 | \ 1 y i | \ 4x 2x cada cierta distanc’ Nelocidad de la corriente litoral [m/s] G3 Hi, .i.cos a)/T IG. sen O21. 2. H,)'2 [ms] fangulo de incidencia del oleaje © altura de ola en rotura [m] Petiodo de la ola [s] endiente dec la playa Los estudios tedricos para la prediccién de las corrientes son escasos, y SUES len dar valores aproximados, especialmente aquellos modelos mas simples, que suelen ser los mas manejables y rapidos. Dentro de este tiltimo grupo se encuen= tra la formulacién de Inman y Quinn (1952) que, basdndose en datos de campo y laboratorio, obtuvieron la siguiente expresién para el calculo de la velocidad de corriente lon; Duarinimo a GB. (1845). On Tides and Waves; Encyclopaedia Metropolitana base a los estudios tedricos de Lor gins (1970, Posteriormente, en nidos por Galvin y Eagleson (1965) se 1971), modificados por los datos obte obtiene (CERC, 1977): JA. (1974). Surf similarity; Proceedings of 14 Conference on Coastal 1, pp. 466 a 480). pineering (v0! Palacios. byista General (2001). “Meteorologia maritima en el Cantabrico”; 4), [ms] V= 6,3 mV gH, sen 2a E, (Direccién) (1988). 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