PROPUESTA PARA IMPLEMENTAR LA CULTURA DEL EMPRENDIMIENTO

EN LA BÁSICA PRIMARIA DE LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA TECNICA BOYACA DE LA
CIUDAD DE IBAGUE

Ángela Cristina Méndez Gil 1
EJE TEMATICO: CURRICULO, SOCIEDAD GESTION EDUCATIVA

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Administrador Financiero (U. Tolima). Especialista en Pedagogía (U. Tolima). Candidato a Magister en
Educación (U. Tolima) Docente Institución Educativa Técnica Boyacá (Ibagué – Colombia). Email:
gelacristi@hotmail.com. Cel. 313 2142836

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Resumen
La Guía 39 (MEN, 2014), propone que las aulas se conviertan en laboratorios de creatividad, donde
la construcción del conocimiento esté integrado con el desarrollo de hábitos, valores y actitudes, casi
que con un fin único, formar personas, en este caso niños y jóvenes capaces de generar acciones
que beneficien su vida desde lo personal hasta lo interpersonal.
Atendiendo a dicha premisa, se planteó el proyecto que lleva por nombre: propuesta para
implementar la cultura del emprendimiento en la Básica Primaria de la Institución Educativa Técnica
Boyacá de la ciudad de Ibagué, el cual busca permitir que los estudiantes del nivel primario, reciban
desde esos primeros años de educación y formación, herramientas emprendedoras, que aviven las
habilidades y competencias que por herencia o repetición se vivencian en esos primeros años y a su
vez fortalezcan y definan acciones que sirvan como derrotero en su proyecto de vida.
La propuesta está enmarcada en una investigación cualitativa, desde un enfoque descriptivo,
teniendo en cuenta que a partir de observaciones, notas de campo y registros escritos (encuestas),
se tendrá la realidad del problema y así generar una idea, la cual de manera transversal permeará,
los acompañamientos que desde la dirección de grupo realizan los titulares de cada grado a través
de actividades grupales, individuales, lúdicas y académicas.

Palabras Claves: Emprendimiento, creatividad, habilidades, valores, competencias
Abstract
The project, seen from the comprehensive human development approach, 39 MEN Guide proposes
that classrooms become laboratories of creativity, where the construction of knowledge is integrated
with the development of habits, values and attitudes, almost an order unique, train people, in this
case children and young people capable of generating actions that benefit their life from the personal
to the interpersonal. Considering this premise, the project is called arises: proposal to implement the

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entrepreneurship culture in the elementary school of School Technical Boyacá city of Ibague, which
seeks to enable students of primary level received from those early years education and training,
entrepreneurial tools that enliven the skills and competencies that by inheritance or repetition are
experienced in those early years and in turn strengthen and define actions that serve as a road map
in their life project.
The development of the proposal is framed in a qualitative research, from a descriptive approach,
considering that from observations, stories, field notes and written records (surveys), the research
team was able to approach the reality of the problem and generate an idea which permeate
transversely of the accompaniments that management group made headlines each grade through
group, individual, recreational and academic activities.
Keywords: Entrepreneurship, creativity, skills, values, skills.
Introducción
Una sociedad requiere la existencia de personas emprendedoras, con iniciativa, proactivas,
innovadoras, líderes, que trabajen con entusiasmo para construir su propio futuro, que asuman retos,
que trasciendan, que produzcan riqueza, que generen conocimiento, que promuevan la economía y
el mercado, que compitan sana y lealmente, contribuyendo a forjar un ambiente de equidad,
oportunidades múltiples y libertad. Si hay gente emprendedora, hay emprendimiento y con este hay
producción de ideas, proyectos, empresas, alianzas productivas.
Para que haya gente emprendedora, capaz de producir ideas proactivas, hay que estimular el
desarrollo de las habilidades, capacidades y competencias que por herencia adquirió y adoptó del
entorno desde sus primeros años de vida. Dicho proceso debe ser coherente e involucrar a
entidades tan importantes como lo son, la familia, la escuela y la sociedad.
La familia aporta las primeras bases de construcción especialmente en valores, la escuela formaliza
las relaciones interpersonales y amplía su conocimiento y saberes disciplinares; por su parte la

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sociedad sirve como escenario para vivenciar, validar y evaluar el aprendizaje adquirido. Lo anterior
ha permitido que el emprendimiento se constituya en una tendencia global que promueve y
desarrolla políticas, programas y planes de trabajo para incentivar, facilitar y respaldar el
emprendimiento y la actividad emprendedora. Cada año se destinan mayores recursos y
presupuestos en el mundo a estimular el emprendimiento, como estrategia para combatir la pobreza
y la desigualdad, y para mejorar las posibilidades de desarrollo humano y realización personal, en lo
individual, y de desarrollo social y económico, en lo colectivo.
Para el presente proyecto la relación existente entre estos tres actantes, es fundamental para el
crecimiento del proyecto de vida de cada educando, razón por la cual, se hace importante generar
desde los primeros años de educación básica primaria el contacto con actividades emprendedoras
que despierten el interés inicialmente en el acopio de competencias como el liderazgo, la creatividad,
la buena escucha, el trabajo en equipo, el cuidado del entorno, las cuales servirán de derroteros en
su vida personal y laboral futura.
Desde la propuesta Yo soy una gran empresa la cual de forma transversal a la dirección de grupo
que realiza cada docente de básica primaria, se buscará permear, el desarrollo de sus competencias
laborales generales desde lo personal, interpersonal, intelectual y organizacional a través de
actividades prácticas y vivenciales como lo sugiere el MEN en la Ley 1014 (2006) la cual reglamenta
el Fomento a la Cultura del Emprendimiento y se establece según el numeral 2. Transmitir en todos
los niveles escolares conocimiento, formar actitud favorable al emprendimiento, la innovación y la
creatividad y desarrollar competencias para generar empresas.
Cabe resaltar que en la Institución Educativa Técnica Boyacá de la ciudad de Ibagué, sitio de
diagnóstico de la propuesta, no se está cumpliendo con la aplicación de la ley en su totalidad,
teniendo en cuenta que dicha obligatoriedad se aplica en los niveles de básica secundaria y media,
es por lo anterior que se establece la “propuesta para implementar la cultura del emprendimiento en
la básica primaria” ,con el fin de mitigar en primera instancia, la reglamentación de la norma y
proceder a dar continuidad al proceso enseñanza aprendizaje en los estudiantes desde la primaria
en la institución educativa, formando individuos competentes ante un mundo globalizado que exige
cada día personas capaces de innovar, crear, imaginar y general propuestas.

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Planteamiento del Problema
La Ley 1014 cuyo objetivo primordial es fomentar la cultura del emprendimiento determina que se
debe: “Promover el espíritu emprendedor en todos los estamentos educativos del país, en el cual se
propenda y trabaje conjuntamente sobre los principios y valores que establece la constitución”
(Congreso de la República, 2006, art. 2), por medio de la “cátedra de enseñanza obligatoria en todos
los establecimientos oficiales o privados que ofrezcan educación formal en los establecidos en la
presente ley” (Congreso de la República, 2006, art. 13).
Es de gran importancia que la cultura del emprendimiento se promueva desde el currículo, con todas
sus áreas y espacios de formación, de tal manera que se atienda a las necesidades en que está
inmersa la institución educativa , intereses y expectativas presentes en el entorno, y se responda al
cumplimiento de los proyectos de vida personal, social y comunitaria.
De acuerdo con la Ley 1014 (Congreso de la República, 2006), es necesario que todos los
establecimientos educativos desarrollen acciones pedagógicas articuladas e intencionadas que,
mediante el desarrollo de las competencias básicas y ciudadanas, promuevan el desarrollo de
actitudes emprendedoras en los estudiantes y contribuyan a la consolidación de la cultura del
emprendimiento. Al ser responsable de las acciones pedagógicas y curriculares para lograr que los
estudiantes desarrollen las competencias necesarias para su adecuado desempeño personal, social
y profesional, la gestión académica debe implementar un diseño curricular, promover prácticas
pedagógicas y diseñar actividades de aula que generen en los niños, las niñas y jóvenes conciencia
de su papel protagónico en el avance de la sociedad, visión hacia el cambio y el mejoramiento de
sus condiciones y su calidad de vida, manifestaciones éstas de actitudes emprendedoras.
Por lo tanto, es compromiso de los establecimientos educativos estructurar una propuesta curricular
centrada en la adecuada formación de competencias básicas y ciudadanas en diferentes contextos
pedagógicos, que permita alinear los programas, estrategias y procesos hacia el desarrollo de
actitudes emprendedoras, esto se logra con un sistema dinámico de gestión académica que
promueva el desarrollo de las competencias básicas y ciudadanas, en la interrelación de los diversos

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espacios de formación, como los planes de área, los proyectos pedagógicos, las actividades
institucionales y los proyectos pedagógicos productivos y/o empresa.
Es por lo anterior que se considera de gran importancia para la Institución Educativa Técnica Boyacá
de la ciudad de Ibagué, la implementación de la Ley 1014 que se encuentra vigente en el
establecimiento, pero no se desarrolla tal vez por falta de voluntad política, desde el grado primero,
hasta el grado quinto de básica primaria. Con la ejecución de una propuesta transversal a la
dirección de grupo, se dará cumplimiento legal en primera instancia, buscando favorecer la
comunidad estudiantil del barrio El Carmen y sus alrededores, dicha población perteneciente a un
nivel socio-económico estrato uno, muchos de los hogares son disfuncionales y sus madres tienen la
condición de cabeza de hogar, quienes tienen que responder por el sustento de sus familias, es de
connotar que el entorno en que se encuentra el establecimiento educativo es netamente comercial y
los estudiantes son en su mayoría hijos de vendedores ambulantes provenientes del comercio
informal.
Es importante resaltar que ya es existente la cátedra de emprendimiento desde el grado sexto hasta
undécimo en dicha Institución, lo que se busca es trabajar de forma transversal a las prácticas que
realizan los docentes durante la dirección de grado, en los grados de primero a grado quinto, la
cultura del emprendimiento y dar continuidad a este proceso con el programa de articulación que se
tiene con el SENA, de tal modo que se obtengan resultados favorables; tanto en el campo laboral
como profesional como tecnólogos de mercadeo y/o creando unidades de negocio familiares
(microempresas). Teniendo en cuenta todo lo anterior, se presenta la siguiente pregunta problema:

Formulación de la pregunta problema
¿Qué propuesta de fomento de la cultura del emprendimiento se debe implementar en la básica
primaria de la Institución Educativa Técnica Boyacá de la ciudad de Ibagué?

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Referentes teóricos
El término emprendimiento, cuenta con variedad de acepciones atendiendo al enfoque o utilidad que
se le dé. En la vigésima tercera edición de la Real Academia de la Lengua Española (s.f.), aparece
el término “Emprendimiento” al que definieron como: “1. m. Acción y efecto de emprender (‖
acometer una obra). 2. m. Cualidad de emprendedor. Esta persona destaca por su emprendimiento y
capacidad (párr. 18). La Real Academia de la Lengua Española enmarca dos palabras claves para
este proyecto y para la realidad de la propuesta del MEN, estas son persona y capacidad. La
capacidad, determinada como ese conjunto de habilidades, condiciones y actitudes que le permiten
a un individuo llevar a feliz término un objetivo, meta o propósito, es la esencia de un pionero,
palabra que se deriva del término francés entrepreneur, el cual era la forma como usualmente se
denominaba a aquellos individuos aventureros; sin embargo, con el pasar del tiempo, este término
ha generado más adeptos en el campo de la economía y la administración, para referirse a la
persona que tiene una idea de negocio y la hace realidad (Castillo, 1999).
Sin duda alguna, se puede aseverar que los emprendedores no sólo son aquellos Individuos
creadores de empresas, sino sujetos con un valor agregado en sus habilidades, capaces de ser los
precursores de las actividades que realizan. De igual forma, para autores como Varela (1991) y
Crissien (2008); el término entrepreneurship (en inglés) que traduce emprendimiento, es asociado,
con el espíritu empresarial, con la fuerza o energía necesaria que se debe tener para liderar una
empresa; sin embargo, para Pereira (2007) “es equivocado utilizar indistintamente las expresiones
espíritu emprendedor y espíritu empresarial” (p. 16), debido a que el primero se centra en el
individuo y sus dimensiones sicológicas, culturales y económicas y, el segundo, parte de la
existencia o el fomento de empresas.
Para la presente propuesta el individuo y sus dimensiones sociales y culturales son el eje primordial
para el fomento no solo de una empresa sino de una idea de negocio. Históricamente, los
principales referentes del emprendimiento y su enseñanza se basan en el desarrollo de teorías
económicas que buscan el aumento de la riqueza, y subvaloran los amplios beneficios para el
desarrollo personal y colectivo que pueden ser alcanzadas cuando se conciben de forma diferente.

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No obstante, la sociología y la psicología han contribuido en la generación de discursos en torno al
emprendimiento y su enseñanza la orientan hacia el desarrollo de una cultura emprendedora como
base fundamental para el desarrollo de individuos y sociedades económicamente más equilibradas.
Hacia los años 50 el economista Schumpeter (1961) concibió el emprendimiento como un
desequilibrio en el sistema económico que se generaba por las acciones del emprendedor,
caracterizado por ser “una persona extraordinaria que promovía nuevas combinaciones o
innovaciones” (citado en Castillo, 1999, p. 5) y que debía contar con las capacidades técnicas,
experiencia e intuición. Para la Escuela de Schumpeter (1961), las acciones de los emprendedores
debían generar desequilibrios en las actividades económicas y de esta manera permitir el paso de
una situación existente a otra; este juicio genera controversias dado que dichos cambios o
transformaciones deben estar en función de promover y aumentar las diferencias que existen entre
quienes lideran las actividades económicas y los espectadores; diferencias que aumentan las
desigualdades sociales, económicas y culturales entre las sociedades. Se asume el emprendedor
más como factor de exclusión que de inclusión social.
Por otro lado, según Castillo (1999) la Escuela Austriaca proponía que cualquier persona era
poseedora de las capacidades para el emprendimiento y que ello no la hacía extraordinaria ni mucho
menos especial; razón por la cual, las acciones de los emprendedores no buscaban generar nuevas
situaciones, por el contrario, buscaban generar cambios en una misma situación con el fin de
mejorarla. Sin embargo, esta concepción permite la competencia desleal, teniendo en cuenta que la
visión de unos pocos debe formalizarse y para tal fin no se respetan los intereses personales, sino
los de la empresa a la cual van dirigidas las acciones emprendedoras.
Para Madrigal, Gutiérrez y Báez (2006) el emprendedor es “aquel individuo que cuenta con las
habilidades y actitudes necesarias para percibir oportunidades de negocio, establecer una empresa,
y desarrollarla en forma sustentable, aún a pesar del riesgo e incertidumbre que esto implica” (p. 4),
lo que advierte que un individuo emprendedor, solo es emprendedor cuando las habilidades que
desarrolla están orientadas exclusivamente a la creación y sostenimiento de las ideas de negocios,
olvidando al individuo como ser social y transformador de su entorno. La generación de empresas

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debería ser una buena excusa, para reconocer o formar a un individuo emprendedor, capaz de
inicialmente transformar su vida, para luego intervenir en la de los demás; es por esta razón que
Calixto, Díaz, Ortegón, Ortiz & Toro (2005) conciben al emprendedor como:
Aquella persona que proyecta sus actividades, se plantea metas y objetivos
claros,

desarrolla sus potencialidades y es generador de cambios.

Es

además responsable de su vida y comprende que, lo que es y lo que ha
logrado, depende principalmente de su propio quehacer (p.28).
Dichos autores, validan para este proyecto la necesidad de formalizar desde las edades tempranas,
habilidades, capacidades y destrezas que les permitan generar cambios a nivel personal y social.
Por otra parte McClelland (2000), define al emprendedor como aquella persona “que vive un proceso
de innovaciones continuas” (citado por Pereira, 2007, p. 15). Dicha realidad se evidencia en el
cambio de rol que puede sufrir un individuo, que limita sus ideas innovadoras y las sede para
convertirse en empresario. Desde ese punto de vista, la capacidad de innovación presente en un
emprendedor, debe ser potencializada y en lo posible alimentada para evitar que se vuelva
responsabilidad de pocos y exclusiva de círculos o élites empresariales.
De acuerdo con las consideraciones anteriores, se puede afirmar que el emprendimiento es
susceptible de ser desarrollado en los sujetos; por tanto, se requiere de procesos de enseñanza
orientados a fomentar el emprendimiento y ello va ligado con el propósito con que se plantee, sean
fines estrictamente relacionados con el crecimiento económico o su interrelación social, ambiental y
económica.
Otro autor en este tema es Pinchot (1999), quién difundió el término entrepreneur en su libro
Intrapreneuring. Para este autor los emprendedores son personas que hacen realidad todo aquello
que se imaginan, y son capaces de llevar a feliz término la idea más insignificante, a través de la
creatividad, de la innovación. Pinchot (1999) utilizó el término intrapreneurship para referirse al
espíritu empresarial y hacer referencia a los emprendedores dentro de las grandes empresas. Según

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él, este espíritu es el que hace realidad los sueños de cambio, y transformación de una idea a través
del tiempo. Es ese espíritu, el responsable de la innovación, debido a los componentes de quien lo
posee, la tenacidad, entrega, optimismo, carácter, decisión y riesgo entre otros.
Martínez (2009) propone que para la enseñanzadel emprendimiento se deben promover las
competencias emprendedoras desde una visión holística para que los elementos socio-económicos
y ambientales se relacionen, se respeten y se aborden en iguales condiciones y así formar sujetos
integrales, autónomos y democráticos que se desenvuelvan en cada una de las esferas de la vida en
sociedad para promover “el equilibrio entre un progreso económico sostenible y el desarrollo social y
humano” (p. 1) que busque evitar los desequilibrios poblacionales dados por sistemas económicos
inequitativos que buscan el enriquecimiento de unos y el empobrecimiento de otros.
En ese sentido, Martínez (2009) propone un programa socio-educativo en el que se asumen las
competencias emprendedoras como: características individuales (aptitudes y rasgos de
personalidad) que puestas en práctica facilitan la adquisición de conocimientos, por medio de la
educación y de experiencias reales significativas, dando lugar a comportamientos observables que
permiten resolver con éxito las diferentes problemáticas, tanto laborales, sociales y
medioambientales.
Lograr programas educativos que promuevan el desarrollo de competencias emprendedoras, es el
interés actual del Ministerio de educación nacional ya que es en este contexto que ese valor
agregado, se transforma mediante los enfoques y perspectivas que direccionan la formación integral
del educando en busca de superar la visión eficientista del emprendimiento, al otorgar prelación a
resolver las necesidades económicas con la confluencia de los factores sociales, culturales y
ambientales necesarios en toda sociedad y en los escenarios en que deben desenvolverse los
emprendedores. En la mayoría de enfoques y perspectivas relacionadas con la enseñanza del
emprendimiento se encuentra de manera evidente la tendencia económica; no obstante, existen
elementos teóricos que permiten visualizar la enseñanza del emprendimiento orientada “desde una
perspectiva que trasciende el mundo empresarial y el mercado de trabajo como tal” (Martínez, 2009,

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p. 10) lo que permite concebir el crecimiento económico articulado al desarrollo, el progreso y la
cohesión social.
Para Porras (2006), la acción emprendedora es entendida como “el movimiento y la acción
emprendedor” “el movimiento y la dinámica no pasiva, ni mucho menos estática, que realizan el o
los actores del emprendimiento no solo de manera inicial, sino también intermitente, periódica y/o
permanente, generando interacciones y relaciones” (p. 63), que deben gestarse en un escenario
como el aula de clase y expandirse hacia las diferentes actividades desarrolladas por el estudiante.
La creatividad es esencial en la enseñanza del emprendimiento porque permite a los estudiantes
desarrollar procesos de innovación, necesarios para crear, transformar y dar solución a situaciones
propias y del entorno. Al respecto, Varela (1991) considera que “desde una perspectiva empresarial,
la creatividad se mira en términos de originalidad y productividad” (p. 130), situación que implica en
los estudiantes la concreción de ideas de negocios. Por su parte, Schumpeter (citado por Pereira,
2007) identifica al sujeto emprendedor como “el destructor creativo” que rompe los ciclos ajustados
del mercado” (p. 14) a partir de innovaciones que le permiten superar a los competidores.
La perspectiva más humana de la concepción de creatividad que evidencian Tarapuez y Lima (2008)
es compartida por los estudiantes al reconocer que la creatividad les permite utilizar “la imaginación
para llevar a cabo soluciones”, es decir, la creatividad implica un esfuerzo mental para generar ideas
que proveen soluciones; además, los docentes consideran que la creatividad “es aquella capacidad
que permite dar solución a algo, con un toque personal” (p. 3) es decir, permite imprimir el sello
personal.
Por ello se resalta lo que al respecto De Bono (2005) quien plantea: “si no hay fomento de la
creatividad “la capacidad creativa dependerá en un todo del talento natural” (p. 66) y, si bien es
cierto existen “personas naturalmente creativas no significa que no puedan serlo aún más si se
someten a cierto entrenamiento y aplican determinadas técnicas” (p. 66), como tampoco excluye a
“que otras personas no puedan llegar a ser creativas” (p. 66); por tanto, la creatividad es una
capacidad que puede ser desarrollada en los sujetos que, aunque no garantiza el desarrollo de los

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mismos niveles de creatividad en los sujetos dadas las condiciones particulares, si contribuye a
desarrollar capacidades creativas que facilitan los procesos de enseñanza y aprendizaje del
emprendimiento.
Para finalizar cabe decir que el término competencia no es nuevo, fue puesto en consideración, por
Kinney en 1952, y se refiere a las actitudes, conocimientos, destrezas y conductas que facilitan de
manera progresiva el crecimiento social, emocional y físico del individuo. Por otra parte, Las
competencias según Jacques Delors en su texto la educación encierra un tesoro dice:
La educación debe estructurarse en torno a cuatro aprendizajes fundamentales
siendo éstos: aprender a conocer, es decir, adquirir los instrumentos de la
comprensión, aprender a hacer, para poder influir sobre el propio entorno;
aprender

a vivir juntos, para participar y cooperar con los demás en

todas las actividades humanas; por último, Aprender a ser, un proceso
fundamental que recoge elementos de los tres anteriores (pp. 95– 96).
Atendiendo nuevamente al concepto emanado por el señor Delors, se puede inferir que cada una de
las aportaciones sirvió como referente para acuñar el término empleado por el MEN, cuando se
refiere a la competencia, como el conjunto de capacidades y habilidades que le permite al individuo,
saber hacer en un contexto determinado. Si bien es cierto, es el concepto más cercano al
emprendimiento, por su relación con el hacer, se hace necesario reconocer que en la actualidad se
han incorporado ramificaciones al término competencia, dependiendo el ámbito Veamos como la
educación escolar tiene entre sus obligaciones con sus estudiantes brindarles una formación basada
en las siguientes:
Las competencias básicas: son las que permiten al estudiante comunicarse,
pensar en forma lógica, utilizar las ciencias para conocer e interpretar el
mundo…
Las competencias ciudadanas: son las que habilitan a los jóvenes para la
convivencia, la participación democrática y la solidaridad…
Las

competencias laborales: son las que comprenden todos aquellos

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conocimientos, habilidades y actitudes, que son necesarios para que los
jóvenes se desempeñen con eficiencia como seres productivos.
Las competencias laborales son generales y específicas. Las generales se
pueden formar desde la educación básica hasta la media. Las específicas
se desarrollan en la educación media técnica, en la formación para el
trabajo y en la educación superior (MEN, 2006, p. 5).
Históricamente el concepto de currículo ha ido evolucionando de tal forma que en una línea de
tiempo se ha podido evidenciar, el cambio de términos que han sido empleados para definirlo.
Veamos algunos de ellos: El currículo, fue definido por Bobbit en el año de 1918, de dos maneras:
una, como el rango total de experiencias, dirigidas o no, comprometido en desarrollar habilidades del
individuo, y la otra, como la serie de experiencias de entrenamiento conscientemente dirigidas que
las escuelas emplean para completar y perfeccionar ese desarrollo. Por otro lado Arrieta, lo define
como aquella serie de cosas que los niños y jóvenes deben hacer y experimentar a fin de desarrollar
habilidades que lo capaciten para decidir asuntos de la vida adulta.
Figueroa y Díaz-Barriga en 1981, lo define como un proceso dinámico de adaptación al cambio
social, en general, y al sistema educativo en particular y finalmente Fátima Addine (2000), lo
conceptualiza, como un proyecto educativo integral con carácter de proceso, que expresa las
relaciones de interdependencia en un contexto histórico, social, condición que le permite rediseñarse
sistemáticamente en función de las necesidades del entorno y del ciudadano que se desea formar.
Teniendo en cuenta, el anterior registro evolutivo de términos que ha sufrido el currículo, se puede
entender la importancia que en la actualidad posee dentro del PEI de una institución y para el
presente proyecto, representa la necesidad de involucrar una de las necesidades de los estudiantes
en los niveles iniciales de la básica primaria, el ser formados en la cultura del emprendimiento.
Par completar esta lista de referentes teóricos es necesario en el desarrollo de la propuesta, incluir
las palabras cultura del emprendimiento, las cuales para el MEN, desde la Ley 1014 enmarcan:
El conjunto de valores, creencias ideológicas, hábitos, costumbres y normas, que
comparten los individuos en la organización y que surgen de la interrelación

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social, los cuales generan patrones de comportamiento colectivos que establecen
una identidad entre sus miembros y los identifica de otra organización (Congreso
de la República, 2006, Art. 1).
El generar una cultura del emprendimiento, es lo que de forma implícita, plantea la presenta
propuesta en los educandos de los grados de básica primaria, si se tiene en cuenta que al
promoverlo se forjan patrones de comportamiento, que a futuro les permitirá hablar el mismo
lenguaje emprendedor.
Metodología
Teniendo en cuenta las concepciones aportadas por McMillan y Schumacher (2005).
La investigación es un proceso sistemático de recogida y de análisis lógico de
información o de datos con un fin concreto. Para llevarla a cabo, requiere de un
método de investigación en donde se evidencian las formas de recoger y
analizar los datos. Para este proceso de recogida de datos es fundamental
contar con técnicas de medición, entrevistas y observaciones (pp. 11-12).
De igual forma, la investigación educativa, reúne a un conjunto de métodos que inician desde la
observación de hechos, descripción de situaciones y recolección de hallazgos, que finalmente hacen
parte de la materia prima que todo investigador necesita para realizar su estudio. Un proceso de
investigación normalmente presenta dos enfoques, el cuantitativo que demuestra resultados
estadísticos en forma de números y el cualitativo que describe los datos como una narración.
Dentro de éste último enfoque, el papel del investigador es fundamental, si se tiene en cuenta que
de la observación, interpretación y exploración que inicialmente resulta subjetiva, se establecen
categorías objetivas, las cuales cotejadas con las teorías existentes validan la realidad de lo
estudiado. Por lo anteriormente expuesto, ésta propuesta de implementar la cultura del
emprendimiento, se ubica dentro de un enfoque cualitativo, de carácter descriptivo debido al interés

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del investigador, los cuales después de explorar y reflexionar, proponen acciones, que si no
erradican, por lo menos mitigan el objeto investigado. Este tipo de investigación según Suarez
(2001) permite descubrir e indagar sobre algún fenómeno poco estudiado, buscando establecer unas
categorías previas que guíen la observación y la información recolectada y a la vez, acude a
diversas técnicas como lo son, la observación guiada y encuestas entre otros.
El diseño metodológico de la investigación requirió de la complementariedad de métodos que
permitieron realizar un análisis integral al fenómeno educativo relacionado con la enseñanza del
emprendimiento. Los métodos cualitativos que guiaron esta investigación son el análisis y síntesis, el
inductivo- deductivo, el histórico-lógico y el estudio de documentación institucional.
Resultados
Teniendo en cuenta la encuesta aplicada a los padres de familia de los estudiantes de educación
básica primaria de la Institución Educativa Técnica Boyacá de la ciudad de Ibagué, se puede
establecer que el 82% de los encuestados, le gustaría que su hijo sea emprendedor cuando sea
mayor, además el 63% de los padres creen que la realización de pequeños proyectos empresariales
incentivaran a sus hijos, por otra parte el 92% opina que ser emprendedor cambia o mejora la vida
que lleva hasta el momento, el 57% de los padres opinan que le gustaría que su hijo reciba la misma
formación de emprendimiento que actualmente es impartida en la secundaria , el 75% de los padres
creen que la aplicación de la cátedra de emprendimiento en la básica primaria ayudara al futuro de
su hijo, su familia y al desarrollo del país.
El 65% le gustaría asistir a una feria empresarial donde su hijo formara parte de los expositores, el
80% de las personas encuestadas le gustaría que su hijo aprenda a trabajar en equipo, el 85% le
gustaría que su hijo desde la primaria reciba conocimientos que le permitan ser más creativo e
innovador; el 75% de los padres encuestados le gustaría que su hijo llegara a ser un gran líder
empresarial, si tiene una educación que incluya el emprendimiento desde la primaria, de los padres
encuestados el 67% le gustaría que su hijo despertara las habilidades y destrezas que posee para
potencializar su capacidad de liderazgo empresarial en un futuro, el 72% de los padres les gustaría

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que sus hijos en un futuro continuaran su negocio mejorándolo, poniendo en práctica lo aprendido
desde la cátedra de emprendimiento, de las personas encuestadas el 67% les gustaría que sus hijos
aprendan lo positivo del trabajo en equipo y a gestionar la toma de decisiones, así mismo el 70% de
los padres incentivarían a sus hijos para que reciban la cátedra de emprendimiento.
Es así que el 82% de los padres apoyan la implementación de la cátedra de emprendimiento y el
80% cree que la cátedra de emprendimiento se debería implementar en la básica primaria desde el
año próximo en la Institución Educativa Técnica Boyacá de la ciudad de Ibagué.
Se aplicó una encuesta a seis docentes de la Institución Educativa, que orientan las asignaturas
desde primero a quinto de básica primaria, en las cuales se observan lo siguiente, todos los
docentes expresan no conocer sobre la Ley 1014 (2006) y además que la aplicación de la cátedra de
emprendimiento, ayuda al futuro de los estudiantes, a sus familias y al desarrollo del país, además
los docentes están de acuerdo que se comience a orientar a los estudiantes en el emprendimiento
desde la básica primaria, puesto que esta cátedra refuerza acciones que buscan la formación en
competencias básicas, laborales, ciudadanas y empresariales dentro del sistema educativo, es por lo
anterior que los docentes apoyan la propuesta de la implementación de la cátedra de
emprendimiento en la básica primaria de la Institución Educativa Técnica Boyacá de la ciudad de
Ibagué.
Conclusiones
Luego de haber realizado un recorrido conceptual y de proponer la implementación de la cultura del
emprendimiento de forma transversal desde la dirección de grupo, se concluye:
Que el aula es un verdadero laboratorio empresarial, razón por la cual abordar conceptos propios de
la cultura del emprendimiento, garantiza el desarrollo de habilidades y competencias integradoras.

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Que el implementar una propuesta de cultura del emprendimiento, transversal desde la dirección de
grupo, motivará en los estudiantes competencias laborales, que les servirá de referente en el campo
laboral que se encuentre (Juegos, grupos de estudio, etc.).
Que en todas las instituciones educativas de Colombia se debe planear, ejecutar y evaluar
programas o proyectos transversales que fomenten la cultura del emprendimiento, para enriquecer la
calidad de vida de sus estudiantes y del entorno que los rodea.
Que los docentes son los mediadores de este tipo de proyecciones y por tal razón deben tener una
capacitación o un conocimiento de las nuevas propuestas educativas sobre el tema de
emprendimiento, para participar de forma asertiva en el desarrollo de competencias de sus
estudiantes.
Recomendaciones
Implementar e institucionalizar en grados de básica primaria de la Institución Técnica Boyacá, la
propuesta didáctica que propone esta investigación, implica inicialmente reconocer el potencial
emprendedor que alberga la institución en esas edades iniciales, razón por la cual se hace necesario
el empoderamiento empresarial en cada uno de los docentes que orientan en estos niveles.
Organizar un equipo interdisciplinario que se haga cargo de liderar y acompañar la transversalidad
de la propuesta desde la dirección de grupo, debe ser uno de los imperativos administrativos, para
lograr inicialmente enriquecer el Proyecto Educativo institucional, que en la actualidad solo reconoce
el emprendimiento en los grados de bachillerato.
Promover la cultura, más que ser un imperativo de obligatoriedad, debería ser visto por las
instituciones educativas, como una oportunidad de mejora en la calidad de la educación. Moldear las
capacidades y habilidades innatas de los individuos, para que sean capaces de gerenciar de forma
asertiva su primera empresa, “yo”, debe ser la propuesta inicial de cada institución para aportar en la
formación integral del ser laboral que será en un futuro.

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Referencias Bibliográficas
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