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PERIODI STA

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La leyenda dice que Biblos es la ciudad más antigua del mundo; los arqueólogos, que fue habitada hace unos nueve milenios. Los vestigios prueban las numerosas culturas que por ella transitaron.

Aquella leyenda se transmitió

de generación en generación. No

debió de resultar una sorpresa, pues, cuando a principios del siglo

xx el arqueólogo francés Maurice

Dunand confirmó que el origen de

Biblos se remonta al Neolítico*. Du- nand descubrió una gran cantidad

de herramientas y armas de sílex

sepultadas en un tel!* de doce me- tros, poco después de las excavacio-

nes del egiptólogo Pierrc Montet y

de lo s trabajos de prospección efec-

tu a dos durante la segunda mitad del siglo XIX por Ernest Renan.

EVA MELÚS

C orría el siglo XIII a. C. cuando los niños de Bi- blos se iban a dormir con el relaro de que la suya era la ciudad más antigua

del mundo. Creían que El (padre de los dioses fenicios* y creador del Uni- verso) la había fundado, y que Yam (divinidad fenicia del mar) le había ofrendado uno de sus dos puertos, tan

valiosos para su intensa actividad co- mercial por el Mediterráneo.

y

Vlf) .\

IIIST O IU .\

Centro comercial y espiritual -

La antigua ciudad del territorio de Canaán* que conocemos como Bi- blos, situada a 40 km de Beirut, re- cibe de los libaneses el nombre ára- be de Jbeil (montaña pequeña), pese a que sus antepasados la bauti- zaran como GubIa (montaña gran- de). Las excavaciones de Dunand

EL DATO

Muchos estudiosos consideran las Ins-

cripciones que Maurlce Dunand han6 gr.badas en el sarc6fago (del u mile- nio a. C.) de Ahiram, ,rey de Blblos. eo- mo el primer alfabeto fonético de la historia. Dunand las ,llamó escritura pseudoJerogllflca. porque derivaba de la Jeroglfflc, egipcia.

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pusieron de ma- nifiesto que hubo giblitas al menos desde el VII mile- nio a. C. En la actualidad se sa- be que estos ha- bitantes vivían en chozas circu- lares de un solo bloque de piedra -que transformarían en edificaciones rec- tangulares con habita- ciones-; basaban su eco- nomía en la agricultura, el pastoreo y, en parte, la pesca ; y enterraban a su s muertos en grandes ánforas.

Templo de los Obeliscos, también llamado de Reshef. En detalle. cántaros de Biblos.

Poco antes de la Edad del Bronce*, Biblos inició una próspera relación comercial con Egipto, que denominó a su aliado Kubna. Los fenicios les abastecían de madera, especialmen- te de aromático cedro, para construir barcos; de resina para realizar los ritos funerarios; y de metales. A cambio de un trato comercial ventajoso, los egip- cios les suministraban oro, alabastro, lino y papiros, por entonces un mate- rial novedoso, y les garantizaban se- guridad. Biblos incluso llegó a ser un protectorado egipcio y sus mandata- rios tenían el privilegio de ser consi- derados príncipes de Egipto. Aparte de configurarse en sede económica , la ciudad se convirtió en un gran centro de peregrinación, esta tus que mantendría durante siglos para los diferentes pueblos que la invadieron. Uno de los ejemplos hallados de ar- quitectura religiosa de principios de la Edad del Bronce lo cons- tituye el Templo de

Baal at Gebal, Se-

ñora de Biblos, que ¡"lontet bautizó como Templo egipcio por la cantidad de exvotos de este estilo que encontró bajo su pavimento. Otro gran templo de la misma épo- ca, que los arqueólogos conocen co- mo Templo en L , fue destruido por los amoritas* tras in vadir y quemar la ciudad a principios del II mile- nio a. C. Paradójicamente, este pue- blo reconstruyó Biblos poco des-

GLOSARIO

lIibus procedentes de una confusa región al oeste de Mesopotamia Que se expan- sionaron por la zona a partir de 2200 a. C.

Dinastla fundada a mediados del siglo

VI a. C. Que reinó en gran parte del anti-

gu o

Oriente hasta el siglo IV a . C.

Región mediterránea situada entre Tur- Qula y Egipto.

~pocade la Edad de los Metales posterior a la del Cobre y anterior a la del Hierro. Abarca de 2900 a 1200 a. C.

Dlnastia musulmana Que gobernó Egipto entre los siglos xy XII. Durante este perio- do llegó a controlar también Palestina y parte de Siria.

Pueblo Instalado en canaán* en el 111 mile- nio a. C., constituido en unidades políticas independientes (entre ellas Biblos) yso- metido alternativamente a los imperios egipcio y mesopotámico durante la Edad del Bronce* . El término fenicio es griego; ellos se denominaban cananeos.

Esclavos de distinta procedencia Que esta- blecieron la dinastia reinante en Egipto en- tre entre 1250Y1517.

Periodo de la prehistoria comprendido en- tre c 9000 y 3CXXl a. C.

Pueblo de origen turco Que se estableció en Anatolia en el siglo XIII Yo a través de su - cesivas conquistas, dominó el Mediterré- neo oriental. Tras una larga decadencia, el Imperio se derrumbó en 1918 a raíz de su derrota en la Primera Guerra Mundial.

conjunto de pueblos del mar Egeo y la costa anatólica Que en c 1200 a. C. se des- plazaron hacia el sur a ralz del empuje de otros pueblos.

Colina artificial formada por la continuada superposición de asentamientos.

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ARQUEOLOGÍA

Superposición de vestigios

LAS HUELLAS DE UNA CIUDAD SUCESIVAMENTE CONQUISTADA

11 LA GRAN REStDENCIA

Esta mansión aristocrática, que se sostenía por 15 columnas de madera sobre bases de piedra y que fue construida en el al mi-

lenio a. C., confirma la prospe- ridad económica de la ciudad en ese periodo, gracias a su re- lación comercial con Egipto.

a CASAS MONOCELULARES Dunand descubrió algunas casas monocelulares de entre el \111 yel 111 milenio a. C. levantadas sobre un suelo de cal. Confirmó así Que en Biblos tuvo lugar una de las LKbanizaciooes más antiguas de la histor,ia. También se conservan en esta zona algunas sepulturas. Los giblitas de esta época colo- caban a sus difuntos en grandes tlnforas y los ofrendaban con al- gún mobiliario modesto.

ti TEMPLO DEBAALAT GE- BAL. Fue construido en 2700 a.

C.

en honor a la señora de Biblos y

remodelado en época romana. Montet lo llamó el TemplO Egip-

cio, por su arQuitectura y por los exvotos de este estilo que al -

bergaba . Bajo sus restos se

han

a PUERTA DE LA MURALLA

En ella se aprecian signos de un incendio, recurso que utilizaron los amorltas· para tomar la ciudad hacia 2300 a. C. La mu- ralla rodeaba la ciudad, excepto en el lado mar, y se sustentaba gracias a unos pilares. En la ac- tualidad tan sólo se conservan de ella 26 metros.

TEMPLO EN L. Levantado hacia 2700a. c., fue destru ido por los amoritas, que sobre él construyeron el Templo de los Obeliscos. Junto a su entrada aún se aprecian piedras calci- nadas, y detrtls de ella vasijas de arcilla que posiblemente contenían el agua destinada a las abluciones.

TEMPLO DE LOS OBELIS- COs. Estaba presidido por un

gran obelisco de piedra sobre un pedestal con la representa- ción de Reshef, dios fenicio"

de la guerra . A su alrededor se

levantaban otros Obeliscos de

menor tamaño, que simboli-

zaban a ros fieles. Bajo el pa- vimento de este templo del u

milenio a. C. se hallaron

de exvotos, como figuritas hu- manas de bronce recubiertas por una Itlmina de oro. Tanto los obeliscos como las estatuí- lIas se encuentran en el Museo Nacional de Beirut.

lIas se encuentran en el Museo Nacional de Beirut. miles DI CASAS RECTANGULARES Los arqueólogos localizaron
lIas se encuentran en el Museo Nacional de Beirut. miles DI CASAS RECTANGULARES Los arqueólogos localizaron

miles

DI CASAS RECTANGULARES Los arqueólogos localizaron en la zona este casas anteriores a la Edad del Bronce". Recupe- raron una de la segunda mitad del IV milenio a. e., sostenida por siete columnas y compuesta por varias habitacioneS; otra abo- vedada, algo posterior; y otras mtls de entre 3200 y 3000 a. C.

Figura de bronce bañada en oro hallada en el Templo de Baalat Gebal.

Otra invasión en cier- to sentido provechosa pa- ra los giblitas fue la de los denominados pueblos del Mar* en el siglo XIII a. C. Biblos aprendió de ellos novedo sas técnicas de navegación, que resulta- rían providenciales para su desarrollo comercial. 'Eln importante fue que algunos historiadores ha- blan propi,lmente de civilización fenicia a partir de entonces.

La Bi-

blos fenicia posterior a la invasión de los Pueblos del ¡\llar (de entre los si-

glos XIII y VI a. C.) no ha sido nunca localizada. Los expertos barajan va- rias hipótesis . La ciudad se desplazó qui zás hacia la parte occidental del tell, que según los indicios podría ha- berse erosionado y derrumbado. Pero tal vez ocupó la parte norte del pro- momorio, lo que significa que estaría sepultada bajo Jbeil. La ausencia de la Biblos de este período también po- dría deberse al reaprovechamiento

Hallazgos y discusiones -

pués, y sobre los restos del templo en L levantó el Templo de Reshef (dios de la guerra y pro- tector contra las plagas), también llamado Templo de los Obeliscos, que descubriría Dunand. Con los amoritas Biblos inició una etapa de prosperidad, que se tradujo entre los siglos XIX y XVIII a. C. en un período de hegemonía comercial sobre el re sto de las ciudades feni cias .

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Restos de chozas Ysepultu-

lib ios Inicia relaciones comerciales con Egipto.

LOS amorltas· Invaden, destru- yen. Incendian y reconstruyen la ciudad. Un siglo después. los PUebl os del Mer* la co nqui sta n.

Alejandro Magno arrebata BlbIos

lOS cruzados

ras del NeoIltlco· son algu- nos de los vestigios més antllUOS halladOs en li bios.

a los persas aqueménldas". Tras

levantan una

la conquista romana, la ciudad al-

fortaleza y un

canza SU m4xIma extensión.

castillo.

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romana, la ciudad al- fortaleza y un canza SU m4xIma extensión. castillo. 20 HISTOlll .-\ y
encootrado los cimientos de un templo anterior, el Templo Hipóstilo. 11 TEATRO ROMANO Las excavaciooes

encootrado los cimientos de un templo anterior, el Templo Hipóstilo.

11 TEATRO ROMANO

Las excavaciooes pusieron al descubierto belIOs mosai- cos Que hoy se guardan en el Museo Nacional de 8eirut. originalmente, el teatro es- taba situado cerca de la puerta de la ciudad, pero los arqueólogos trasladaron los restos y lo reconstruyeron en su actual ubicaciOn.

51 NECROPOUS REAL

conjunto de fosas y cáma- ras funerariaS del se-

gundo milenio a. C. destina-

das a albergar los restos de los reyes de BibloS y su fas- tuoso mobiliario. Plerre Mon- tet halló el sarcófago de1 rey Ahiram (en la imagen infe- riOr), Que constituye uno de tos grandes tesoros del Mu- seo Nacional de Beirut, y cu- ya leyenda de advertencia a los profanadofes está COll- siderada como uno de los textos fenicios más antiguos de la historia .

gil GLACIS Y MURO

LaS estructuras defensivas de la ciudad fueroo sofis- ticándose a lo

largo de los siglos. El glacis,

o terraplén, se levantó en-

tre los siglos IX YVII a. C. En

el VII se artadiO una torre de

vigía V. tiempo después, un muro exterior.

CASTILLO. Cuando los cruzados llegaron a Biblos en 1104 construyeron un

castillo en lo alto de la coli- na coo piedras de edificios fenicios y romanos y SObre los restos de un monumen-

to fatlmi* . Esta construc-

ción es, junto con la iglesia

de San Juan, el principal teStimonio de su paso por

la ciudad.

San Juan, el principal teStimonio de su paso por la ciudad. iI FORTALEZA. Entre 550 y

iI FORTALEZA. Entre

550 y ma.C.los per- sas aqueménldas* reforzaron el sistema defensivo de Biblos con una nueva muralla Que rodeaba las de la Edad del Bronce. La fortale- za demuestra el valor estratégico y militar Que los persas otorga- ban a la ciudad.

que los romanos hicieron siglos más tarde de las piedras de los antiguos edificios para construir los suyos. Pe-

Los arqueólogos no han conseguido localizar la Biblos de entre los siglos XIII y VII a. C.

movido los restos para hacerse con el mayor número de piezas.

La

ciudad reocupó el pro- montorio la primera mi- tad del siglo VI a. c. , tras la invasión de los persas

aqueménidas*. Los nue-

vos soberanos explotaron la flota y la actividad comercial au- mentó. Restos de una fortaleza de es- ta época evidencian la importancia estratégica y defensiva de Biblos.

Dominio griego -

ro la hipótesis más polémica apunta a Dunand como el responsable de esta carencia arqueológica. Algunos expertos le han acusado de haber re-

arqueológica. Algunos expertos le han acusado de haber re- Restos de la necrópolis real con el

Restos de la necrópolis real con el reconstruido teatro romano al fondo.

Ello no evitó que dos siglos más tarde Alejandro Magno la conquista- ra. A los griegos debemos la denomi-

nación de la ciudad como Biblos, ya que a través de ella arribaban a Grecia los papiros egipcios, y de sus habitan- tes como fenicios, término que hace referencia al tinte rojo que comerciali- zaban para colorear las túnicas de los poderosos. Los griegos convirtieron Biblos en un centro de culto a Adonis, dios fenicio que incorporaron a su panteón mitológico, y mantuvieron una intensa actividad mercantil. Las clases privilegiadas de la ciu- dad adoptaron la lengua y la cultura de los helenos, y las mantuvieron in- cluso después de ser conquistados por las tropas del general romano Pompe- yo en el siglo I a. C. Durante las cua- tro centurias que los romanos estuvie- ron en la ciudad, la urbe se extendió más allá de las murallas hasta alcanzar la parte montañosa, según prueban los restos arqueológicos. Los nuevos dueños construyeron templos, ter- mas, edificios públicos, carreteras y pórticos. Biblos aumentó su celebri- dad como centro espiritual, gracias al festival anual en honor a Adonis y As- tarté, nombre egipcio con que tam- bién se conocía a la Señora de Biblos.

Los otomanos· toman

libios, trallas con- quistas de musulma- nes y mamelucos·.

Emest Renan localIZa las ruinas de la antigua ciu- dad de libios y realIZa la prtmera prospección.

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PIerre Montet excava libios. un ano después de crearse

el servicio de AntIgOedades

det Alto comisionadO.

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Maurlce Dunand

za exC8Vldones en BI- bJos bajo flnancladón

del estado lbanés

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Los trabllOl arqueo-

Ió&fcolse detienen

al estallar la pem cIVIl de Ubano.

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21

ARQUEOLOGíA I

ARQUEOLOGíA I Castillo construido por los cruzados tras conquistar Biblos a principios del siglo XII. Sucesión

Castillo construido por los cruzados tras conquistar Biblos a principios del siglo XII.

Sucesión de conquistas -

Al di-

vidir el emperador Teodosio los terri- torios romanos entre sus dos suceso- res en el año 395, Biblos quedó en la mitad oriental, también llamada Im- perio bizantino. Los giblitas no co- mulgaban con el cristianismo de sus dominauores y recibieron a los árabes a mediados del siglo Vil como a unos libertadores. En el siglo XlI llegaron los cruzados, camino a Jerusalén, y se adueñaron ue la ciudad, que pasó a ser un feudo dependiente del vecino conuado de Trípoli. De esta época la ciudad conserva una increíble forta- leza y un castillo. Un siglo después, los musulmanes reconquistaron la plaza. Les sucedieron poco después los mamelucos* y los turcos otoma- nos*, a principios del siglo XVI, que lograron conservar el poder en el área durante cuatro siglos más. No les resultó fácil, debido sobre todo a las diferencias étnicas, cultura-

les y religiosas de la población. Los turcos dividieron el actual Líbano en- tre drusos (musulmanes) y maronitas (cristianos). El enfrentamiento de am- bos bandos por el control alcanzó su puntO culminante en 1860, con una gran matanza de maronitas que des- pertó la conciencia internacional. Franceses e ingleses, que competían por imponer su influencia, presiona- ron al Imperio otomano para instaurar una administración cristiana en la zo- na, el régimen de la Mutasarrifiat. Por su parte, el emperador francés Napoleón III envió un ejército a Lí- bano para detener los crímenes con- fesionales. Era consciente de que para completar la intervención ne- cesitaba una radiografía cultural. El Soberano encomendó esta tarea a Er- nest Renan, un pensador controverti- do a quien se le acababa de negar una cátedra de lenguas semíticas ante la presión de gru pos católicos, que te- nían en la emperatriz Eugenia a su máxima valedora. Para Napoleón IlI, enviar al territorio libanés aRenan

Apasionados por Oriente

Tres arqueól ogos franceses dirigieron las prospecciones

y excavaciones de Bi blos.

dirigieron las prospecciones y excavaciones de Bi blos. ERNEST RENAN (1823-1892) Erudito y anticlerical, a

ERNEST RENAN

(1823-1892)

Erudito y anticlerical, a mediados del siglo XIX viajó al antiguo territorio de canaán* para realizar prospecciones arqueoló- gicas. Le acompañó su her- mana y fiel colaboradora Henriette, Que murió en Amchit, cerca de Biblos, donde se conserva su tumba . Tras localizar va- rios asentamientos feniclos*, entre ellos Biblos, volvió a Par!s y en 1864 pu- blicó Misión en Fenicia, donde explicaba los trabajos realizados en la zona.

PIERRE MONTEl (1885-1966)

Especializado en egiptolog[a, en Biblos realizó sus primeros hallazgos impor- tantes, aunque algunos estudiosos han Criticado que fuese precisamente eso lo que más le importaba, y no situar las piezas en su contexto. Muchos de los restos que encontró se exponen hoy en el Museo del Louvre, en Pa- r!s. Entre 1929 y 1939 exca- vó en Tanis y después en Abu Rawash, ambas en Egipto. Finalmente, deci- dió ejercer como profesor de Egiptologfa en la Uni- versidad de Estrasburgo, en Francia.

Egiptologfa en la Uni- versidad de Estrasburgo, en Francia. MAURICE DUNAND (1898-1987) Desde los 27 anos

MAURICE DUNAND (1898-1987)

Desde los 27 anos vivió consagrado a las excavaciones de BiblOs. Al Udirigió 44 campañas, hasta cumplír los 61 . Gracias a su persistencia, las ruinas de esta ciu- dad son las únicas de oriente Próximo exploradas en su totalidad. Le Quedó po- ca tiempo para escribir.Tan sólo publicó Fou/lles de Byblos , el catálogo de obje- tos encontrados, y algún trabajo aislado sobre la ocupación neolítica· de la co- lina, en colaboración con el arqueólogo francés Jacques Cauvin.

22

IIISTOHI.\ y

VI!) ,\

Co[eccionismo salvaje

TRIBUTOS, PROGRESO Y UNA GUERRA

LA AlERTA

En el sigla XIX, la demanda de antigüedades de Oriente Medio desde Europa y el interés de lOs coleccionistas llegaron a cobrar tal magnitud Que en 1869 ellm- perio otomano prohibió 'la ex- portación de antigüedades y determinó que tOdas las piezas halladas serían conservadas en efMuseo Imperial de Estambul.

EL EXPOUO

La ley estaba hecha, pero no era fácil de aplicar. En 1926, un constructor que trabajaba en un cine de BiOlOs encontró una es- finge real egipcia de la XII dinas-

vieron como destino el,Museo Nacional de Beirut. Allí se expo- ne el sarcófago de Ahiram, los restos del Templo de los Obelis, cos y numerosos exvotos l1alla-

dos

de bronce recubiertas de oro. Muchos de los restos halladOs durante las cuatro campañas anteriores, dirigidas por el egip- tólogo Pierre Montet. no tLNie- ron aquel fi nal. El gobierno local donó al Museo del Lowre buen número de piezas procedentes de Biblos y otras ciudades feni- cias, corno ugarit. De entre los

en SIl interior, corno figu ritas

objetos Que se trasladaron destaca un pectoral egipcio de- corado con un halcón real, lle- gado a París en 1929. Aestas donaciones hay que añadir el polémico método de trabajo de Montet. El profesor William A. Ward, de la American University of Beirut, le acusó de excavar sólo los templos y tumbas que le permitían Obtener la máxima cantidad de hallazgos en el me- nor tiempo posibfe.

ElCONFUCTO

se cree que durante la guerra civil de Líbano (1975- 1990), muchas fami- lias hambrientas hicieron 10 posible por vender todo aquello que encontraron.

tía . Enseguida la vendió a un tra- tante de arte local y dos años después se exponía en el British Museum de Londres. Nunca se supo silaquella pieza formaba parte de un conjunto En los años sesenta, un equipo de ar- queólogos británicos intentó in- vestigarlo en su lugar de origen, pero éste había sidO destruido.

LAS CIRCUNSTANCIAS

Por fortuna, desde que Dunand

comelClzó a trabajar en, la

zona en 1925 la Dirección General de Antigüedades de Líbano financió los traba- jos y todos los hallazgos tu-

Pectoral egipcio hallado en Blblos.
Pectoral egipcio
hallado en Blblos.

como líder de su misión en Fenicia era una manera de compensarlo sin contrariar demasiado a su esposa. :\'0 se equivocó al elegir. Durante su ex- pedición, Renan localizó varios yaci- mientos, entre ellos Biblos.

Cuan-

do Renan

de Biblos quedaron a merced de co-

volvió a Francia , las ruinas

Primeras excavaciones -

Ya en 1920, aca- bada la Primera Guerra ivlundial, la Sociedad de Na- ciones confirmó a Líbano como man- dato francés. Las nuevas autoridades regularon las excavaciones y crearon instituciones arqueológicas, como

el Servicio de Antigliedades del Alto Comisionado, instalado en Beirut. Fue entonces cuando el egiptólogo galo Pierre ¡"Iontet ob-

tuvo permiso para reali- zar las primeras excava- ciones sistemáticas en Biblos. Algunos autores han criticado su método

resultadista, más enca- minado a encontrar piezas que a do- cumentarlas debidamente. Lo cierto es que sus cuatro expediciones, entre 1921 y 1924, sirvieron para confirmar las intensas relaciones comerciales y religiosas de la ciudad fenicia con Egipto. Dunand tomó el relevo de ~dontet en 1925, ya a las órdenes del gobierno libanés, y excavó la ciudad en su totalidad . Localizó hasta 15 asentamientos que yacían sepultados bajo mansiones modernas y jardines. La Dirección General de Anti- güedades, puesta en marcha en 1943

por el emir :vlaurice Ché- hab, hizo un buen trabajo ele restauración de los monumentos his-

tóricos de Biblos. La ciudad se con- virtió en lugar de reunión de lajel .\Cl, una de las perlas del París de Oriente, como era conocido Líbano antes

de estallar la gu e rra civil en 1975. El

conflicto no arremetió en exceso con- tra la ciudad , pero en los alrededores

se cobró 150.000 víctimas y no dejó demasiado espacio para la arqueolo- gía. El Musco Nacional de Beirut quedó parcialmente destruido. Des- de el final de la guerra, en 1990, la Dirección General de Antigliedades trabaja para que se retomen las exca- vaciones en Líbano, especialmente en Beirut, donde se están haciendo importantes hallazgos. En Biblos, Dunand dejó poco por hacer. HyV

[PARA SABER MAs

ENSAYO

DUNAIoIO, M . Fouilles de Byblos. París: Pa ul

Geuthner, 1937-1973 (c atálogo) . En franc és.

WAGNER , Carlos G. Los fenicios. Madr id:

Akal , 2002.

INTERNET

The City of By blo s. En Ing lé s y al e má n.

www.byblos-jbeil.com

El arqueólogo Renan localizó Biblos durante una misión ordenada por Napoleón 111

leccionistas, diplomáticos aficiona- dos a las prospecciones y simples la- dronzuelos. Franceses e ingleses se disputaban la propiedad de los ha- llazgos en todo Líbano hasta que, en 1869, el Imperio otomano promulgó la primera ley escrita sobre patrimo- nio y prohibió el envío de antigüeda- de s al extranjero. En adelante, todas las piezas encontrad as serían condu- cidas al \ ,Iuseo Imperial de Estam- bul. creado ese mismo año a partir de la colección iniciada por el militar turco Ahmed Fethi Pacha.

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23

ANECDOTARIO I

¿Sabía usted.

?

POR CARLOS JIMÉNEZ CLlMENT

EL QUE PICÓ MUY ALTO

En la corte de Felipe rv em un secreto a voces que el conde de Vllramedlana andaba enamorado de la reina Isabel de Barbón. un día en que el conde rejoneaba un tQrO con una pica alguien dijo al Rey que el de Vi- lIamediana picaba muy bien . El Monarca, con doble sentido, di- jo: "Pica bien, pero pica muy al- to· . Tiempo. después, el conde murió asesinado (en la imagen) por un desconocido y I:as malas lenguas aseguraron que detrás del crimen estaba el rey celoso.

aseguraron que detrás del crimen estaba el rey celoso. Montaña hispana en Roma La importancia del

Montaña hispana en Roma

La importancia del comercio entre Roma y una de sus

provincias más

prueba más evidenre se conserva en Roma. Se trata del monre Testaccio, un promontorio artificial creado con los restos de millones de ánforas llegadas de la provincia de

la Bética (la actual Andalucía) que conrenían principal- mente aceite de oliva. Este " basurero" tienc una altura de 54 metros y un perímetro Je un kilómetro.

apreciada s, Hispania, fue

enorme. La

Je un kilómetro. apreciada s, Hispania, fue enorme. La CONVICTO INGENIOSO Cuando el emperador romano Octavio

CONVICTO INGENIOSO

Cuando el emperador romano Octavio Augusto (en la imagen) puso precio a la ca- beza del líder insurgente cántabro Corocota, que mantenía en jaque a sus legi ones en His-

pan ia, éste se

el César y le rec lamó los 250 .000 denarios de la recompensa Octavio se quedó ta n

perplejOcon la osadia de aque l mo ntañero que le pagó lo acordado y le dejó ir en paz

presentó

sin ningún temo r ante

Vivir de la sopa boba

AbUCheos a Beethoven

La grandeza de algunos genios no siempre es com- prendida, y a menudo una audiencia no valora a sus mejores artistas. Durante el estreno de la sinfonía He- roim de Beethoven el público protestó enérgicllmente, cuchicheó y no paró de molestar. En un momento da- do, desde el gallinero estalló un voz grosera que ex- clam<í: "i De buena gana pagaría un penique más para que esto se acabara!". Después de aquello todo fue- ron risotadas y burlas.

TOROS EN EL VATICANO El 24 de juniO de 1500 tuvo lugar en la plaza
TOROS EN EL VATICANO El 24 de juniO de 1500 tuvo lugar en la plaza

TOROS EN EL VATICANO

El 24 de juniO de 1500 tuvo lugar en la plaza de la basílica de san Pedro de Roma una corrida de toros promovida por el papa Alefanclro VI, de la familia valenciana de los Borja. Celare Bor- gla (en la imagen), hijo y jefe militar del Papa, lidió seis toros. Con un formi- dable golpe de espada cortO la cabeza del último, Impresionando a los Italia- nos, Que Vieron en aquel suceso una premonición de los dos si- glos de influencia española que habrfa de sufrir Italia.

Que Vieron en aquel suceso una premonición de los dos si- glos de influencia española que

La reina yel republicano

La

sitó un abogado para resolver un pleito. rvIandó llamar a salmerón, que había sido uno de los cuatro presidentes de la república. Éste le dijo: "Señora, soy republicano, no seré, pues, el abogado de una reina, sino que tendré una clienta española". Al terminar el pleito, Salmerón no quiso cobrar nada, pero la Reina le envió un re- H

reina Isabel 11 , destronaJa y refugiada en París, nece-

WllDE EL INSOLENTE

El escritor irlandés Osear Wilde (en la imagen) getestaba el protocolo y las obligaciones sociales. Siempre fue un gran provocador que hizo de la insolencia y el absurdo una forma de vida. Por ejemplo, cuando al- guien le inVitaba a una cena o

a una reunión a la Que no quería

asistir se limitaba a enViar

jeta impresa cargada de sarcasmo:

una tar-

Duranre la Edad \[cdia, la mayoría de los estuoiantes que seguían la carrera oe letras en España eran pobres de solemnidad. Tanto era así que a la s doce en punto del mediodía acudían con otros mendigos a tomar la sopa que en las puertas de los conventos repartían por caridad a los más necesitados. A estos estudiantes empezaron a llamarles sopistas, y de ellos se decía que vivían de la so- pa boba, es decir, sin trabaj,1[ y a expensas de los demás. Con el tiempo la frase hizo fortuna.

de los demás. Con el tiempo la frase hizo fortuna. "Mr. Wilde, retenido por un compromiso

"Mr. Wilde, retenido por un compromiso posterior, no podrá estar con ustedes".

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