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1La sabiduría de la Biblia

Usted cree que la Cristiandad es una fuente de bondad humana sin rival. Cree
que Jesús enseñó las virtudes del amor, compasión y desprendimiento mejor que
cualquier maestro que haya existido. Cree que la Biblia es el libro más profundo
jamás escrito y que sus contenidos han resistido el paso del tiempo, tan bien que
debe haber sido inspirado en forma divina.
Todas esas creencias son falsas.
Las preguntas sobre moralidad son preguntas acerca de felicidad y sufrimiento.
Es por esto que ni usted ni yo tenemos obligaciones morales hacia las rocas. En
el grado en que nuestras acciones puedan afectar la experiencia de otras
criaturas positiva o negativamente, se aplican las cuestiones de moralidad. La
idea de que el contenido de la Biblia es una guía perfecta de moralidad es
simplemente sorprendente, dado el contenido de este libro.
Hay que reconocer que el consejo de Dios a los padres es honesto:

Cuando los niños se salgan de la línea debemos golpearlos con una vara
Proverbios 13:24, 20:30 y 23:13-14.

Si tienen la desvergüenza de respondernos, debemos matarlos.


Éxodo 21:15, Levítico 20:9, Deuteronomio 21:18-21, Marcos 7:9-13, y
Mateo 15:4-7.

Debemos lapidar hasta matar a quien cometa herejías, adulterio,


homosexualidad; trabaje los sábados, labore tallando imágenes, practique
hechicerías y una amplia gama de otros crímenes imaginarios. Aquí está un sólo
ejemplo de la sabiduría sin tiempo de Dios:

Si tu hermano, el hijo de tu madre, o tu hijo, o tu hija, o tu esposa querida, o tu


amigo del alma, te tientan diciéndote, “Vayamos a servir a otros Dioses”... No
deberás ceder o escucharlo, no le tendrás lástima, no le tendrás compasión; sino
que deberás matarlo; tu mano deberá alzarse primero para matarlo y luego las
manos de todo el pueblo. Deberás lapidarlo hasta que muera, porque él quiso
llevarte lejos del SEÑOR tu Dios, quien te rescató de la tierra de Egipto, la tierra
de la esclavitud. Si escuchas en alguna de tus ciudades en las cuales el SEÑOR
tu Dios te ha hecho vivir, que algunos de tus amigos han dicho a los habitantes
de esas ciudades , “Vamos a servir a otros Dioses” de lo cual tú no sabías,
deberás investigar y preguntar diligentemente; y cuidar de que, en caso de que
sea cierto y seguro que tal abominable cosa haya ocurrido entre ustedes,
pongas a los habitantes de tal ciudad bajo la espada, destruyéndola totalmente,
a todos los que estén en ella y en su jurisdicción, con la punta de la espada.
Deuteronomio 13:6, 8-15

Muchos Cristianos creen que Jesús terminó con estas barbaridades en los más
claros términos e introdujo una doctrina de amor puro y tolerancia. No lo hizo.
De hecho, en varios puntos del Nuevo Testamento, se puede leer a Jesús
endosando la totalidad de la ley del Viejo Testamento.

De verdad, os digo, hasta que el cielo y la tierra desaparezcan, ni una pizca, ni


un punto, pasará por la ley hasta que todo sea cumplido. Cualquiera que tome a
la ligera el menor de estos mandamientos y enseñanzas y enseñe eso a los
hombres, no será llamado al reino de los cielos; pero aquel que los cumpla y los
enseñe, será llamado grande en el reino de los cielos. Por eso les digo, a menos
que vuestra rectitud exceda a la de los escribas y Fariseos, nunca entrarán al
reino de los cielos.
Mateo 5:18-19.

Los apóstoles se hacen eco de esto (por ejemplo, vean 2 Timoteo 3:16-17). Es
verdad, por supuesto, que Jesús dijo algunas cosas profundas acerca del amor, la
caridad y el perdón. La Regla Dorada es realmente un maravilloso precepto
moral. Pero numerosos maestros ofrecieron las mismas instrucciones muchos
siglos antes de Cristo. (Zoroastro, Buda, Confucio, Epicteto...), e incontables
escrituras discuten la importancia del amor auto trascendente en forma más
articulada que en la Biblia, eso sin estar envueltas en las obscenas
celebraciones de violencia que encontramos a través del Viejo y del Nuevo
Testamento. Si piensa que la Cristiandad es la más directa y definida expresión
del amor y compasión que el mundo haya visto, es que no conoce mucho acerca
del mundo de otras religiones. Tome la religión del Jainismo como ejemplo. Los
Jaines predican una doctrina de ultra-no-violencia. Aunque los Jaines creen en
muchas cosas muy improbables acerca del universo, no creen en el tipo de
cosas que encienden las llamas de la Inquisición. Probablemente pensará que la
Inquisición fue una perversión del “verdadero” espíritu de la Cristiandad. Quizás
así fue. El problema, sin embargo, es que las enseñanzas de la Biblia son tan
confusas y auto contradictorias que fue posible que los cristianos quemaran
alegremente a los herejes por cinco largos siglos. Fue también posible, que los
más venerados patriarcas de la Iglesia, como San Agustín y Santo Tomás de
Aquino concluyeran que los herejes debían ser torturados (Agustín) o
directamente asesinados (Aquino). Martín Lutero y Juan Calvino recomendaban
el sistemático asesinato de los herejes, apóstatas, judíos y brujas. Por supuesto
que usted es libre de interpretar la Biblia en forma diferente, aunque, ¿nos es
sorprendente que usted tenga éxito en discernir las verdaderas enseñanzas de
la Cristiandad, mientras los más influyentes pensadores de la historia de su fe
fallaron?
Por supuesto, muchos cristianos piensan que una persona inofensiva como
Martín Luther King Jr., es el mejor ejemplo de su religión. Pero esto presenta un
serio problema, porque la doctrina del Jainismo es objetivamente una mejor guía
para asemejarse a Martín Luther King Jr., antes que la doctrina del Cristianismo.
Aunque King, indudablemente, se consideraba a sí mismo un devoto cristiano,
adquirió su compromiso hacia la no-violencia primariamente gracias a los
escritos de Mohandas K Gandhi. En 1959, incluso, viajó a la India para aprender
los principios de la protesta social no violenta directamente de los discípulos de
Gandhi. ¿Dónde aprendió Gandhi su doctrina de no violencia? La obtuvo de los
Jaines.Si piensa que Jesús enseñó sólo la Regla Dorada y el amor al vecino,
debería releer el Nuevo Testamento. Preste particular atención a la moralidad
que estará en vigencia cuando Jesús retorne a la Tierra en medio de sus nubes
de gloria:

Dios juzga sólo para dar aflicción a aquellos que te afligen…Cuando el Señor
Jesús se revele desde el cielo con sus poderosos ángeles en llamas, vengándose
de todos aquellos que no conocen a Dios y que no obedecen los evangelios del
Señor Jesús. Ellos deberán sufrir el castigo de la eterna destrucción y exclusión
de la presencia del Señor y de la gloria de su poder.
2 Tesalonisenses 1:6-9

Si un hombre no me respeta, se encuentra vacío como una rama seca; y las


ramas secas se juntan y son arrojadas al fuego para ser quemadas.
Juan 15:6

Si sólo consideramos la mitad del mal humor de Jesús, fácilmente podemos


justificar las acciones de San Francisco de Asís o Martín Luther King Jr. Tomando
la otra mitad podemos justificar la Inquisición. Cualquiera que crea que la Biblia
ofrece la mejor guía que tenemos en cuestiones de moralidad, tiene algunas
extrañas ideas acerca de guías o de moralidad. Para evaluar la sabiduría moral
de la Biblia, es útil considerar cuestiones morales que han sido resueltas a la
satisfacción de todos. Considere la cuestión de la esclavitud.
Todo el mundo civilizado concuerda en que la esclavitud es una abominación.
¿Qué instrucciones morales tenemos del Dios de Abraham en este tema?
Consulte a la Biblia y descubrirá que el creador del universo claramente espera
que tengamos esclavos:

Acerca de los esclavos varones y mujeres que puedas tener: puedes tener
esclavos varones y mujeres de entre las naciones que te rodean. También
puedes tenerlos entre los extranjeros que comparten contigo y sus familias que
estén contigo, que hayan nacido en tus tierras; y ellos serán de tu propiedad.
Podrás dejarlos en herencia a tus hijos después de ti, para que sean de su
propiedad para siempre; puedes hacer esclavos de ellos, pero entre los
hermanos de Israel no deberán regir unos sobre otros, con severidad.
Levítico 25:44-46

La Biblia también clarifica que todo hombre tiene la libertad de vender a su


hermana para convertirla en esclava sexual—aunque ciertas lindezas se aplican.

Cuando un hombre hace esclava a su hermana, ella no deberá salir como lo hacen los
varones esclavos. Si ella no complace a su amo, quien la ha requerido para sí, entonces él
deberá redimirla, no tendrá el derecho de venderla a personas extranjeras, debido a que ha
hecho tratos fallidos con ella. Si la destinará a su hijo, deberá tratar con ella como si fuera
su hermana. Si tomara otra esposa para sí, él no deberá disminuir su comida, sus vestidos
o sus derechos maritales. Y si él así no lo hiciera, ella deberá salir libre, sin el pago de
ningún dinero.
Éxodo 21:7-11

La única restricción real que Dios aconseja a los poseedores de esclavos es que no se los
lastime en los ojos o en sus dientes (Éxodo 21). Es más que claro que no es este el tipo de
moralidad que puso fin a la esclavitud en los Estados Unidos.No hay un pasaje del Nuevo
Testamento donde Jesús objete la práctica de la esclavitud. San Pablo, incluso amonesta a
los esclavos a servir bien a sus amos y a servir a sus amos cristianos especialmente bien:

Esclavos, sean obedientes con sus amos terrestres, con miedo y temblando, con
determinación en el corazón, como a Cristo...
Efesios 6:5

Dejemos a aquellos que están bajo el yugo de la esclavitud consideren a sus amos
merecedores de todo honor, de manera que el nombre de Dios y la enseñanza no sean
difamados. Aquellos que tienen maestros de la fe no deben ser irrespetuosos a las bases a
las que estén hermanados; deben preferir servir lo mejor posible porque aquellos que
reciben los beneficios de sus servicios son creyentes y amados. Enseñen y exhorten a
cumplir estas obligaciones. Si cualquiera enseña de manera distinta y no acorde con las
palabras de nuestro Señor Jesucristo y las enseñanzas acordes con la devoción, está
hinchado de vanidad, no sabe nada; tiene una mórbida atracción por las controversias y
disputas acerca de palabras, que producen envidia, disenso, calumnias, sospechas
abyectas...
1 Timoteo 6:1-4

Debe quedar en claro de estos pasajes que, mientras los abolicionistas del siglo
decimonónico tenían razón, ellos estaban en el lado errado del argumento teológico. Como
el reverendo Richard Fuller lo afirmó y lo escribió en 1845:
"Lo que Dios sancionó en el Viejo Testamento y permitió en el Nuevo, no puede ser
pecado".
El buen reverendo pisaba tierra firme aquí. Nada en la teología cristiana remedia las
deficiencias espantosas de la Biblia en lo que es quizás el más grande-y el más elemental-
problema moral que nuestra sociedad haya tenido que enfrentar alguna vez.En respuesta, a
los cristianos como usted, les gusta a menudo insistir en el punto de que los abolicionistas
también extrajeron inspiración considerable de la Biblia. Claro que lo hicieron. Con
seguridad las personas han estado escogiendo la Biblia durante milenios para justificar sus
impulsos morales y de otro tipo. Esto no significa, sin embargo, que aceptar que la Biblia
sea la palabra de Dios es la mejor manera de descubrir que raptando y esclavizando a
millones de hombres, mujeres y niños inocentes se está moralmente equivocado.
Claramente no lo es, dado lo que la Biblia dice sobre esta materia. El hecho que algunos
abolicionistas usaron partes de las escrituras para repudiar otras partes de las mismas, no
indica que la Biblia sea una buena guía en temas de moralidad. Ni sugiere que los seres
humanos deban necesitar consultar un libro para resolver problemas morales de este tipo.
Desde el momento en que una persona reconoce que los esclavos son seres humanos
como él, con la misma capacidad para sufrir y gozar, esta persona entenderá que es
manifiestamente errado poseerlos y tratarlos como equipo de granja. Es notablemente fácil
para una persona llegar a esta conclusión, y así y todo, esta idea tuvo que ser extendida a
punta de bayonetas a lo largo del Sur Confederado, a pesar de los cristianos más píos que
este país haya conocido alguna vez. Vale la pena alguna reflexión sobre los Diez
Mandamientos en este contexto, a resultas de que parece que la mayoría de los
americanos piensan que ellos son moral y legalmente indispensables. Mientras la
Constitución americana no contiene una sola mención de Dios, y se la desacreditó
ampliamente en el momento de su composición como un documento religioso, muchos
cristianos creen que nuestra nación se fundó en los principios "Judeocristianos".
Extrañamente, los Diez Mandamientos se citan a menudo como la prueba indiscutible de
este hecho. Mientras su relevancia en la historia americana es cuestionable, nuestra
reverencia para los mandamientos no es un accidente. Ellos son, después de todo, los
únicos pasajes en la Biblia de tanta profundidad e importancia que el creador del universo
sentía la necesidad de escribirlo físicamente y en piedra. Como tal, uno esperaría que
éstas fuesen las más grandes enseñanzas escritas para toda la vida, en cualquier asunto y
en cualquier idioma.
Aquí están. Prepárese:

1. No tendrás ningún otro dios que Yahvé.


2. No tallarás imágenes...
3. No tomarás el nombre de Dios en vano.
4. Recuerda el día Sabático, guardarlo santo.
5. Honrarás a tu padre y madre.
6. No matarás.
7. No cometerás adulterio.
8. No robarás.
9. No levantarás falso testimonio contra tu vecino.
10. No codiciarás la casa de tu vecino; no codiciarás a la esposa de tu vecino o su criado,
su criada, su buey, su asno o algo que es de tu vecino.

Los primeros cuatro de estos mandamientos no tienen nada que ver en absoluto con la
moralidad. Como se declara, ellos prohíben la práctica de cualquier otra fe no
Judeocristiana (como el Hinduismo), el arte religioso, pronunciaciones como "¡Maldito
Dios!", y todo trabajo ordinario en el sábado. Todo esto bajo la pena de muerte. Nosotros
bien podríamos preguntarnos cuán vitales son estos mandamientos al mantenimiento Los
Mandamientos 5 al 9 se refieren a la moralidad, aunque es cuestionable el número de seres
humanos que honraron a sus padres o se abstuvieron de comprometer asesinato, adulterio,
robo, o perjurio debido a ellos. Se encuentran advertencias de este tipo en virtualmente
cada cultura a lo largo de la historia registrada. Su presentación en la Biblia no nos compele
a nada en particular. Hay razones biológicas obvias sobre por qué las personas tienden a
tratar bien a sus padres, y a pensar mal de los asesinos, adúlteros, ladrones, y mentirosos.
Es un hecho científico que los sentimientos morales, como el sentido de lo justo o el
aborrecimiento de la crueldad, preceden a cualquier exposición en las escrituras. De hecho,
los estudios de conducta de los primates revelan que estas emociones (de alguna manera)
preceden a la humanidad misma. Todos nuestros primos primates tienen inclinaciones
hacia los de su propia especie y generalmente son intolerantes al asesinato y al robo. A
ellos tampoco les gusta mucho la traición sexual o el engaño. Sobre todo, los chimpancés
despliegan muchas de las preocupaciones sociales complejas que usted esperaría ver en
nuestros parientes más íntimos en el mundo natural. Por consiguiente, parece bastante
improbable que el americano medio reciba la instrucción moral necesaria viendo estos
mandamientos cincelados en mármol cada vez que entre a una corte de justicia. ¿Y qué
acerca del hecho que para establecer sus tratados, el creador de nuestro universo no pudo
pensar en intereses humanos más fuertes que los de la codicia por sirvientes y animales?
Si iremos a tomar al Dios de la Biblia seriamente, debemos admitir que Él no nos da nunca
la libertad de seguir los mandamientos que deseemos y rechazar el resto.Tampoco nos dice
que podamos aligerar las penalidades que ha impuesto por romperlas.Si piensa que sería
imposible mejorar los Diez Mandamientos, realmente debería leer algunas otras escrituras.
Una vez más, no necesitamos mirar más allá de los Jaines: Mahavira, el patriarca Jaino
sobrepasa la moralidad Bíblica con una simple sentencia:

“No injuries, abuses, oprimas, esclavices, insultes, atormentes, tortures o mates a


ninguna criatura viviente”.

Imagine cuán diferente podría ser nuestro mundo si la Biblia tuviera esto como su precepto
central.
Los cristianos han abusado, oprimido, esclavizado, insultado, atormentado, y matado gente
en el nombre de Dios por siglos, sobre las bases de una lectura teológica de la Biblia. Es
imposible comportarse de esta manera adhiriendo a los principios del Jainismo.
¿Cómo, entonces, puede argüir que la Biblia provee el argumento de moralidad más claro
que el mundo haya visto jamás?

Sam Harris