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2ª FASE.

REFLEXIÓN/ OBSERVAR
Copia o imprime el siguiente texto y contesta las preguntas:
La tentación de la prosa
Durante una temporada asesoré en una revista de información económica (...) La mayor
parte de los escritores respondía al perfil previsible de revista casi especializada: textos
técnicos, espesos, cargados de conceptos y terminología, con una sintaxis tortuosa ..., que
exigían un esfuerzo importante de lectura y que, al final, se convertían en soporíficos y
crípticos (...) Pero de vez en cuando espigaban algunos artículos que se leían con fluidez, que
despertaban curiosidad e, incluso, que al final -¡con no poca sorpresa mía!- llegaban a
interesarme. Echabas una ojeada a las primeras líneas y te sentías arrastrado a seguir la
prosa hasta el final, como si se tratase de una novela negra.
Todos los artículos cumplían unas mínimas condiciones de calidad, porque pasaban una
corrección minuciosa: eran normativos, con buena puntuación, cohesionados y más o menos
coherentes y adecuados. Pero ¿qué hacía que unos fueran tan atractivos y otros tan poco?,
¿por qué te enganchabas a leer unos hasta el final?, ¿por qué resistía poco más de un par de
párrafos en otros? La respuesta tiene ocho letras: RETÓRICA. O también el arte de
comunicarse, o de saber convencer, atraer, persuadir... ¿Qué más da cómo lo
llamemos?
Los escritos más conseguidos eran magníficos ejemplo de oratoria clásica.
No solo acertaban en el tono divulgativo y llano, sino que aprovechaban
todo tipo de recursos expresivos para atrapar al lector despistado y para
mantenerlo con interés hasta el final: vacíos de información, preguntas
retóricas, comparaciones, juegos, anécdotas,... Tanto la información como la
estructura o la prosa ayudaban a la audiencia a comprender las ideas. En
cambio, los artículos menos afortunados se despreocupaban de hacer ese
trabajo, presuponiendo quizás que la motivación y la dedicación de los lectores ya estaban
garantizadas- ¡vaya ilusión!- (...) De este modo llegamos a la conclusión que quizás ya
sospechábamos: no basta con escribir correctamente y con coherencia y adecuación y
cohesión. También hace falta ingenio y saber preparar trucos para seducir al lector, para
tentarlo como la prosa.
Daniel Cassany, La cocina de la escritura. Anagrama

Preguntas:
1. Realiza la rutina de pensamiento: "Palabra- Idea- Frase" sobre el contenido del texto
y escribe un título alternativo que refleje el contenido.
Palabra:
Idea:

Frase:

TÍTULO:
2.Define las palabras que aparecen en negrita del texto.
3.Escribe un sinónimo de las siguientes palabras que aparecen en el texto teniendo
en cuenta el contexto: tortuosa, soporíferos, crípticos y espigaban.

¿A qué se refiere el autor cuando dice que es necesario "saber preparar trucos para seducir al lector"? ¿Qué "trucos" crees que son necesarios para atrapar su interés? . 5. ¿Quiénes son sus posibles receptores? ¿Y su tema y propósito? ¿Qué registro utiliza el autor? 6.Establece los elementos de comunicación que se dan en el texto.4.Comenta el grado de adecuación de este texto.

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