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Historia Universal Moderna y Contemporánea 1

Unidad 1 Introducción al estudio de la Historia OA2 Interpretaciones de la Historia

Lectura: Marx, K. (1998). Manifiesto Comunista, Barcelona: Editorial Debate.

OA2 Interpretaciones de la Historia Lectura: Marx, K. (1998). Manifiesto Comunista , Barcelona: Editorial Debate.
OA2 Interpretaciones de la Historia Lectura: Marx, K. (1998). Manifiesto Comunista , Barcelona: Editorial Debate.

La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia lucha de clases.

Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales, en una palabra: opresores y oprimidos se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras francas y abierta; lucha que terminó siempre con la transformación revolucionaria de toda la sociedad o el hundimiento de las clases en pugna.

En las anteriores épocas históricas encontramos casi por todas partes una completa diferenciación de la sociedad en diversos estamentos, una múltiple escala gradual de condiciones sociales. En la antigua Roma hallamos patricios, caballeros, plebeyos y esclavos; en la Edad Media, señores feudales, vasallos, maestros, oficiales y siervos, y además en casi todas estas clases encontramos, a su vez gradaciones especiales.

La moderna sociedad burguesa, que ha salido de entre las ruinas de la sociedad feudal, no ha abolido las contradicciones de clase. Únicamente ha sustituido las viejas clases, las viejas condiciones de opresión, las viejas formas de lucha por otras nuevas.

Nuestra época, la época de la burguesía, se distingue, sin embargo, por haber simplificado las contradicciones de clase. Toda la sociedad va dividiéndose, cada vez más, en dos bandos hostiles, en dos grandes clases, que se enfrentan directamente: la burguesía y el proletariado.

De los siervos de la Edad Media surgieron los vecinos libres de las primeras ciudades; de ese estamento urbano surgieron los primeros elementos de la burguesía.

El descubrimiento de América y la circunnavegación de África ofrecieron a la burguesía en ascenso un nuevo campo de actividad, los mercados de la India y de China, la colonización de América, el intercambio con las colonias, la multiplicación de los medios de cambio y de las mercancías en general imprimieron al comercio, a la navegación y a la industria un impulso hasta antes desconocido y aceleraron con ello el desarrollo del elemento revolucionario de la sociedad feudal en descomposición.

La antigua explotación feudal o gremial de la industria, ya no podía satisfacer las necesidades, que crecían con la apertura de nuevos mercados. Vino a ocupar su puesta la manufactura. La clase media industrial suplantó a los maestros de los gremios; la división del trabajo entre las diferentes corporaciones desapareció ante la división del trabajo en el seno del mismo taller.

Pero los mercados crecían sin cesar; la demanda iba siempre en aumento: Ya no bastaba tampoco la manufactura. El vapor y la maquinaria revolucionaron la producción industrial. La gran industria moderna sustituyó a la manufactura, y el lugar de la clase media industrial vino a ocuparlo los grandes industriales millonarios, jefes de verdaderos ejércitos industriales, los burgueses modernos.

vino a ocuparlo los grandes industriales millonarios, jefes de verdaderos ejércitos industriales, los burgueses modernos.