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Alizze Lubino

El Juego de realidad en la obra de Mejía
En un texto literario, por ejemplo una novela, se acumulan
hechos y circunstancias sirviéndose de las palabras, pero que,
para existir, para que se les de ese cuerpo y vida a los mismos,
necesitan de la complicidad del lector, de su imaginación. Su
movimiento, su ritmo, y su propia existencia, estarán en
dependencia de la capacidad del lector para entenderlos, de su
inteligencia para interpretarlos y de sus estados de ánimo para
percibir y compartir los sentimientos que pretende transmitir
el autor (Lourdes Pérez Villarreal)
Uno de los efectos más logrados en la obra del escritor Juan Diego Mejía es el juego de la
imagen proyectada en la cabeza del lector. Quien lee el mundo interior del personaje
principal asiste a una proyección en la que se logran percibir, objetos, sonidos y colores que
quedan retumbando en la imaginación como una realidad sólida y concreta. Este efecto
estético, relacionado con algunos elementos de lo cinematográfico, se basa en el tiempo en
presente, narración sucesiva, acciones, y panorámicas que se logran, no solo por la
narrativa del autor, sino por cómo la construye, valiéndose de un lenguaje cargado de
descripciones cuidadosas y acertadas para lograrlas, otro elemento que se ve a lo largo de la
obra del escritor, es que, independientemente de que la imaginación señale un tiempo
presente, quien imagina nos lleva al pasado, al presente, y al futuro. Es decir, se vale de una
realidad hipotética que en muchos casos va al pasado, especula su presente y de la misma
manera se aventura a hechos futuros. En este texto se busca destacar el efecto
cinematográfico en la obra de Mejía a través de los elementos mencionados, y ver, cómo de
la misma manera, el juego del tiempo no se mantendrá en una constante. Las novelas en las
que se hará ese rastreo estético serán: El dedo índice de Mao (2003) y El cine era mejor
que la vida (2001)
El cine era mejor que la vida

acariciándose con jabón perfumado en el baño de paredes despintadas. Este movimiento en el cine estaría limitado a ser mostrado. elaborada cuidadosamente por el narrador. a la debilidad con la que cae el agua. Como si fuera real a pesar de que se trata de una proyección de la fantasía de Mejía. Mejía piensa.p.Un primer momento de acercamiento cinematográfico es cuando el niño nos conduce a la interioridad del personaje. pero la descripción se da en presente para que pueda ser más percibida por el lector.En esta novela se ve un Juancho niño que admiraba la perseverancia de su padre por tener una tranquilidad económica y poder mantenerse feliz al lado de su familia.16) Esa proyección paralela. La écfrasis se empieza a dar cuando se muestra cómo el jabón se desliza por el cuerpo.2001. en el mismo cine. y las paredes despintadas nos permiten imaginar las condiciones de vida del personaje. En términos de temporalidad. La alusión al puerto. se ve caracterizada por elementos que dan mucho más precisión y claridad al ambiente y al lugar en el que ella se encuentra. se sabe que lo admira y el narrador nos aclara los múltiples intentos por parte de su padre de empezar un proyecto digno para generar solo ganancias y no incertidumbre por obtener la comida diaria . nombre del padre del niño. . lo que debería estar haciendo Evalú a esa hora. quien imagina nos está llevando a una realidad hipotética en tiempo pasado. Desde allí puede oír los loros del patio en su algarabía antes del anochecer y siente el viento fresco mezclado con olor a café que se filtra por la puerta del baño (Mejía. La relación con Mejía y el protagonista. no habría construcción a partir de la lectura porque los planos mostrados por la cámara ahorrarían la composición de los espacios y atmosferas. quien nos instala en los espacios y nos aclara las relaciones de los personajes. es descrita por su hijo de manera difusa. el caer del agua y el viento que quizá moverá los matorrales alrededor de la casa. Dejamos que el público que presencia la película el gran escape siga adherida a las posibles proyecciones mientras que somos persuadidos por imágenes que hacen alusión a El gran escape de Mejía: Y se le ocurre que a esa hora Evalú debe estar bañándose en su casa del puerto con el agua que cae sin fuerza desde el tubito de su ducha. Aquí la voz narradora es la de un niño.

en la imaginación del personaje. (…) Laura inicia una ceremonia de varias horas en la que se baña con toda la calma como dándole tiempo a Mejía de llegar o ella de arrepentirse. volvemos a una Laura en presente.) Ahora está vestida y maquillada con rojo en los labios y una rosa suave en sus mejillas. Limpia con un cepillo los zapatos de tacón. Ahí está ella.p.59) Después de estar lista Laura decide ir al bar en el que se presentaría la mujer que afligía tanto a Mejía por la radio. y la conoció. conversando a través de la ventana con el hombre que canta en los graneros del barrio viejas y nostálgicas canciones (Mejía. a juzgar por el éxtasis en que entra Mejía cuando suena esa canción. Siente que ahora son otros tiempos. En este segundo momento. Laura quería conocerla.Otro ejemplo en los que se revive esa proyección y quien lee se deja llevar por la verosimilitud de lo mostrado es cuando Laura decide.. hay un cambio temporal.Es algo que vive en la mirada de Mejía y que se muestra en sus borracheras Ella cree que puede ser la mujer de la radio que canta Te busco. sin cuerpo. Este capítulo se finaliza con “ ‘ya pasó todo Laura’ quisiera decirle ahora. que una noche estuvo a punto de atrapar . pero la descripción empieza considerar acciones futuras: Laura ha cambiado desde entonces. Coloca el vestuario delicadamente sobre la cama de matrimonio.57) En este fragmento se ve claramente cómo se da un viaje al pasado que resulta estar descrito en presente. (Mejía. ir a conocer la mujer que tantas veces conmovía a su esposo a través de la radio: Ahora estoy comiendo mis fríjoles de cada noche y en frente de mí se enciende una gran pantalla de cine en la que pasarán una película llamada Laura. pero desde hace años la persigue un fantasma sin nombre.p. Escoge el vestido adecuado para la ocasión y el lugar. nos da rasgos característicos del personaje para que podamos sentirlo más cerca con sus cantos en los graneros.2011. Oscurece muy temprano en la pequeña casa ese sábado y el silencio es mayor que todos los días (. y la gran película que lleva su . diez años atrás.2011. y Mejía no llega. nosotros como lectores estamos viendo lo que pasa: el pequeño niño que nos narra nos señala a sus padres entregados a una visita.

el lector ve lo que él ve. empezamos a lidiar con las posibles proyecciones que nos evoca este narrador: . un muchacho que ingresa a la Universidad Nacional de Medellín. pero también porque no se volvía participe de una causa como la de un cambio social sustentado en la revolución. Por estas imágenes retenidas en la mente se ve cómo Mejía juega con las realidades de la escritura. de su vida. y cómo se genera un conflicto entre la interioridad de su hogar. pero así como esa. EL dedo índice de Mao Iniciamos con un Juancho joven. y ya ubicados. Son objetos y acciones relacionados. Mejía no deja de evocar y producir por medio de lo incauto en sus lectores claridad y transparencia en sus construcciones literarias.a quien lee la novela. Este nos ubica espacialmente en la ciudad de Medellín. focalice en ellos. son hechos cotidianos que no dejan el tono de la novela.59) Es una proyección que se apoya en movimientos aprendidos por el escritor. da la sensación . es una historia. la novela nos ofrece un camino trazado pero no iniciado a pesar de la intertextualidad de sus textos. nos ubica en barrios como en de Manrique y lugares que frecuenta como Junín. estudiante de Economía y novato en el mundo de las revoluciones. Su deseo de ir al campo a cambiar las relaciones políticas se veía impedido por las atenciones que requería su hermano. Juancho se ve restringido por la condición especial de su hermano el Gordo. Nos presenta a sus amigos y a su hermano: el Gordo.2011. y una causa como la revolución de los maoístas en la universidad. en los vestidos ceñidos y en la ropa interior de encaje extendido en la cama matrimonial. en la Universidad Nacional. pero esto cambia muchas veces cuando a Juancho se le antoja imaginar cómo reaccionarían otros o lo que pensarían. elementos aprendidos que permean la realidad con contundencia. en su imaginación. de que es un narrador que lo sabe todo por la verosimilitud de los hechos que narra. un narrador personaje amable y simple con el lector.nombre se desvanece en las luces que ella enciende al salir de la cocina camino al cuarto de costura (Mejía. De nuevo se manifiesta que es un narrador personaje. Todo nos es mostrado en la novela por el protagonista.p. Laura se quita los guantes para llamar al teléfono y permite que el lector. que va guiándolo por los acontecimientos en el transcurso de la novela.

poco a poco desaparecen los fantasmas. en la imaginación del personaje alcanza a percibir. Vi a Claudia entrar con su exnovio a la casa de campo de los papás del Crespo. Alude a una temperatura del lugar: estaba frío. al parecer. Son estas construcciones semántica las que refuerzan la verosimilitud de lo descrito y permiten que el efecto de la proyección se asuma como algo real. está mostrando las acciones de dos sujetos que tuvieron un pasado amoroso y se encuentran en un lugar que “activa las llamas” de algo apagado. dije en voz alta para apagar la llamas (Mejía. Juan Diego Mejía parte de un contexto.2009. los besos.2003. elemento que ya sugiere una materialidad.Imágenes horribles empezaron a crecer como una hoguera en la cafetería de artes. es hora de irme a dar clases donde Mr. la contingencia se sobrepone al caminar de los estudiantes en la cafetería. como algo que se une a la realidad de la novela. Me senté a verlas mientras la gente pasaba frente a mí sin importarle mi drama. Un elemento relevante en el lenguaje cinematográfico es precisamente la temporalidad en la que está hablando el narrador. y la casa. me paro de allí y mientras camino entre la fila de gente en la cafetería. Ya estaba ahí otra vez. puesto que los espacios que arma la narración sucesiva alcanzan a ser captados por el lector y mucho más la acción de los personajes. presente :“el espectador de cine no apunta hacia un haber-estado-allí sino a un estar-aquí viviente” (Mesa. Otro elemento importante del fragmento es el estado de los personajes.p. y la posición que adopta el narrador es el de un asistente a un acontecimiento de alguna manera real. Jackie. reconocen el lugar donde tantas veces estuvieron antes de empezar el capítulo de la universidad. . un ritmo narrativo que adquiere tal grado de estabilidad en su obra que cuando establece situaciones hipotéticas. el escritor acude a adjetivos: mojados. pero que en este caso el autor tiene la libertad de volverlo una extensión de la misma.p. los veo en el rito de las caricias.228) Cuando empieza a urdir con su imaginación nos sitúa en su propia proyección y por medio de una narración en presente y cámara. me asfixio. denota un grado de desolación que el lector. los dos juntos mojados por el aire frío de la finca.4) Algo importante es ver la efectividad. en este caso. el lector las asume como ciertas.

vemos cómo el narrador está observando a unos muchachos que le evocan al Mono-tiempo pasado. joven universitario nacido en el campo y estudiante de Economía.y empieza. de nuevo la temporalidad en su cabeza es en presente. Un último ejemplo en el que podemos percibir la proyección pero a futuro. Va con las cicatrices todavía nuevas en sus piernas blancas y escuálidas.Uno de los mejores amigos de Juancho es el Mono.2003. iría al destino determinado por los dirigentes del partido a ejecutar lo que se le encargara. todo es mostrado. la sombra en su mirada esconde la decisión de volarse de su casa algún día (Mejía. el texto se centra en las reacciones de los rostros y su lenguaje corporal se resumen en algunas palabras. Juancho imaginó la niñez del Mono. movimiento de la gente. filas de heladerías con mesas y sombrillas en la calle. los vendedores organizan su mercancías bajo los toldes al otro extremo de la plaza y el Mono empuja una rueda por encima de las basuras.incierto que construye el personaje. sonido de las campanas que despiertan en algunos rostros el ir a cumplir su labor. así debió de ser el Mono cuando salía los domingos al casco urbano de Carolina del Príncipe. acciones. lugares. las campanas de la iglesia les recuerdan a todos los habitantes su deuda con Dios. la gente va y viene. Algo importante para que se logre un efecto cercano a lo cinematográfico es la concreción de las acciones. camiones de escalera sobre un costado del parque. Es así como deciden ir a una casa de campo que por simple curiosidad y tedio es abandonada. Los imaginé años atrás en un cuadro como ése. a través de su interioridad. pero esta vez no se iba a encontrar con su familia. vestían pantalón cortito y cargaderas. es cuando Juancho preocupado por su hermano el Gordo decide llevarlo a un lugar en el que pudiese sentirse seguro y con un poco más de libertad en contraste con su los espacios habituales para él: la ciudad de Medellín. En esta ocasión.238) Aquí se puede percibir el contraste de tiempo. por Juancho. son acciones mostradas a través de la escritura y construidas en nuestra mente por el narrador que nos la susurra: Los pelados de Caldas jugaban descalzos con una rueda vieja de bicicleta y un palito arrancado de cualquier árbol. a llevarnos a un pasado-porque habla de la infancia del Mono. En medio de la lejanía . p. Huye de su casa a temprana edad y por los motivos de la revolución volvería al campo. durante poco tiempo.

y nos lleva a través de la posibilidad a sentir afinidad profunda con el personaje. la piel azulosa (Mejía. Referencias Mejía.2003 ) Esta última posibilidad de la novela que se genera a partir de la imaginación del personaje principal.J.. Los niños echados en el piso jugando. de nuevo me llamó y en la casa de José encendieron la luz . el corazón congelado. Es así como se hace un recorrido de los posibles momentos en los que Juan Diego Mejía nos deja ver la relación que tienen sus narradores y la proyección cinematográfica que se empieza a transmitir en la cabeza del lector. que juega con los efectos y que se vale de infinidad de opciones. las manos sobre el pecho.. los carritos del Gordo regados por toda la sala. pensé. lleva a tal punto de tensión al lector. (.p.J. tal vez esperó mi respuesta. Le habrá dado miedo al verse solo. a lamentar un descuido genuino. su hermano. D. quien sufría de Retardo mental leve o moderado. El dedo índice de Mao.. (2011)..Mompox: Pluma de Mompox . Lo imaginé saliendo a puerta para gritar mi nombre. El cine era mejor que la vida. (2003). que quien lee se compadece del futuro de Juancho. Editorial Norma. Me preocupaba pensar en el que gordo se hubiera despertado y yo no estuviera con él. las descripciones se mantienen en presente a lo largo de su obra. escritor consciente de su tiempo. Y él tendido boca arriba. y cómo a pesar de que se mueve en el tiempo. el estómago quieto. Es de destacar que este narrador personaje.) De pronto como si un caballo me hubiera pateado en el pecho pensé que algo grave le había ocurrido al Gordo.D.el protagonista empieza hilar un sinfín de posibilidades con su hermano el Gordo y la casa sola: Ya no sabía por dónde regresar y la luna se había cubierto de nubes..)Esperaba ver a José con su mujer mirando el cadáver con cierta fascinación por lo desconocido. El perro blanco durmiendo junto a José. Mejía. Bogotá. (. También vemos la influencia del tiempo a la hora de imaginar. Lo pormenorizado del estado del Gordo vuelve tangible al personaje. todo el tiempo está acudiendo a referencias de la realidad de la novela. terminaría muerto por su abandono. helado y azuloso. cuando empieza a imaginar.

) Cine y literatura entre realidad e imaginación. Ediciones Abya – Yala .Villareal. Ecuador.P.L (2001.