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DIRECTORIO FRANCISCANO

ENCICLOPEDIA FRANCISCANA
LOS CAPUCHINOS (O. F. M. Cap.)

.

Los CAPUCHINOS son una rama o porción de la Orden de Hermanos Menores fundada por san Francis
Asís, que, en el siglo XVI, buscando una vivencia más estricta y fiel de la Regla y forma de vida origina
separó de la Observancia. El sitio oficial de la Orden Capuchina en internet se encuentra en la siguie
dirección:
http://www.ofmcap.org/
ORIGEN DE LA ORDEN CAPUCHINA
por Fr. Julio Micó, o.f.m.cap.

La desazón producida por el sentimiento de infidelidad al proyecto original de Francisco de
Asís acompañará a muchos, como una sombra, en el caminar histórico de la Fraternidad,
siendo el motivo de los innumerables intentos de reforma que el Franciscanismo ha
conocido a través del tiempo.
A mitad del siglo XIV, por reacción contra el «conventualismo» de la Orden, comenzaron a
aparecer en Italia, España y Francia diferentes grupos de frailes que aspiraban a una vida
más coherente con los orígenes franciscanos, deseosos de volver a una vida más acorde con
los orígenes de la Fraternidad, especialmente en el retiro y la pobreza. Dentro de este
ambiente de reforma nacieron los Capuchinos.
El motivo fue el mismo de siempre: un grupo de frailes, en este caso Mateo de Bascio,
Pablo de Chioggia y los hermanos Ludovico y Rafael de Fossombrone, insatisfechos de la
vida que se llevaba en la «Observancia», decidieron volver al eremitismo de los orígenes
como una forma de cumplir literalmente la Regla.
Sin permiso previo de su Provincial, optaron por hacer efectiva su nueva forma de vida, lo
que les ocasionó persecuciones y aventuras sin fin hasta que su amistad con Catalina Cibo,
duquesa de Camerino y sobrina del Papa, hizo posible que el 3 de julio de 1528, por medio
de la bula Religionis zelus, Clemente VII concediera existencia jurídica a la nueva
Fraternidad. En realidad se trataba, simplemente, de poder llevar «vida eremítica»,
guardando la Regla de San Francisco, de usar la barba y el hábito con el capucho piramidal
-de aquí el nombre de «Capuchinos»- y de predicar al pueblo.

«Volver a Francisco» era la consigna que latía en el fondo de la reforma. hasta que en 1609 lograron establecerse en Madrid.html ] LOS ORÍGENES DE LA REFORMA CAPUCHINA (1525) por José-Vicente Ciurana. aunque en realidad llevaran el título de Constituciones de los hermanos llamados de vida eremítica. La celebración del Concilio de Trento (1545-1563) favoreció la consolidación de la reforma. por hacerse en el eremitorio de Albacina. no hicieron más que seguir el ambiente de renovación y darle una forma concreta. La reforma Capuchina. La Orden fue extendiéndose rápidamente hacia el Rosellón. aunque sin resultados positivos. en la legislación definitiva de la Orden.m. Los capuchinos. Las posteriores renovaciones sólo introducirán detalles de forma que no afectan al contenido. Con la instauración de casas de estudio en vistas a la formación para el ministerio. por tanto. En 1536 se promulgaron las nuevas Constituciones. en su opción de volver a los orígenes. El primer intento parece que fue en 1570.cap. La presente nota no pretende ser algo original ni exhaustivo. Algunos de los iniciadores de la reforma no resistieron este cambio. unos conventos más espaciosos y una organización más disciplinada. se vio la necesidad de hacerla más equilibrada volviendo al genuino espíritu de Francisco. al considerar que la nueva reforma de los Capuchinos no añadía nada a la ya existente en España y muy extendida reforma de los Descalzos y Alcantarinos.f. o. Aragón (1598) y Navarra (1606). Para ello se convocó un nuevo Capítulo con el fin de discutir las nuevas Constituciones. han pasado a la historia como Las Constituciones de Albacina. después Bélgica. Castilla seguía cerrada a los Capuchinos. multiplicándose posteriormente por otros puntos de Castilla y Andalucía (1613). Intenta solamente poner de relieve algunos datos. Un año después se convocó el primer Capítulo para organizarse y redactar las Constituciones que. por lo que tuvieron que ser expulsados de la Orden. luego hacia Valencia (1596) y. finalmente. de tanto rigor en sus formas. donde la mesura y el equilibrio entre la contemplación y la acción llegaron a tal punto que se que convirtieron. creando verdaderos problemas.planalfa. [Tomado de http://www. En España resultó más difícil por la prevención existente en la Corte de Felipe II. Reforzada por el ingreso de grandes personalidades de la Observancia.es/confer/capuchinos/la%20orden. se mostraba en el fondo poco franciscana. pues. como dice uno de los primeros cronistas: «Reformarse no es otra cosa que retornar a la forma original dada en los comienzos a nuestra Orden». Fue en 1578 cuando consiguieron establecerse en Barcelona.La afluencia inmediata de gran número de observantes y algunos novicios planteó la necesidad de hacer unas Constituciones que definieran la incipiente reforma. Primero fue Francia. recogidos de autores que se han dedicado a estudiar nuestro tema . los Capuchinos no sólo se afianzaron sino que lograron expandirse geográficamente. prácticamente.

repugnaba a su índole noble y distinguida toda actitud que se desviase de la legalidad. esperaba que ella viniera desde arriba. Siempre que aparece una reforma bajo el signo de la más pura observancia.(Pobladura. no se ha de perder de vista la eterna lucha en torno a la interpretación práctica del ideal franciscano. pero traduciendo siempre el mismo conflicto. latentes siempre. llegan tarde y sin eficacia. religiosos fervorosos e idealistas que esperan una voz de insubordinación legal para hacer valer su derecho a observar la Regla a la letra. sobre la aparición de la reforma capuchina dentro de la familia franciscana y sobre la cristalización de sus inquietudes espirituales en su primer texto legislativo: las Constituciones de Albacina. haciendo valer su condición de sobrina del papa Clemente VII. LOS INICIADORES DE LA ESCISIÓN Mateo de Bascio. ya que en la práctica existían religiosos que. La experiencia le demostrará que tales reformas. Dos tendencias. en el XV. Lo que ocurrió en la floreciente Provincia italiana de Las Marcas. se declaró una epidemia de peste en el ducado de Camerino. representada por la prudencia humana y el espíritu de disciplina. Juan de Fano. El remedio hubiera podido hallarse en el fomento inteligente de las casas de recolección. I. Campagnola). con el permiso de sus superiores. Pero mientras los más radicales la interpretan a la luz de la vida del Fundador y de su Testamento. sobre todo. pero se desconfiaba de las iniciativas privadas. A finales de 1522 y principios de 1523. podía haber ocurrido en otra cualquiera. En el siglo XIII se llamaron Espirituales y Comunidad. bajo diferentes denominaciones. en el XVI. pertenecía al grupo de los que en la Provincia de Las Marcas reclamaban la libertad de observar la Regla a la letra. con el pretexto de mayor perfección. de los superiores y de los Capítulos. Observancia y Conventualismo. en el convento de Montefalcone. Van Asseldonk. Juan Bautista Varano y Catalina Cibo. Iriarte. y los Celantes. Abundaban los religiosos y superiores deseosos de mayor observancia. Había entrado en la Observancia hacia 1510. y Mateo. ansioso como el que más de una renovación. se separaban de la observancia y llevaban una vida de vagabundos. la otra tendencia se esfuerza por actualizarla conforme a las exigencias prácticas de la evolución de la Orden y de sus fines apostólicos. de esta última. no tarda en aparecer dentro de la Orden la misma doble tendencia y en repetirse los episodios de pugna entre Comunidad. Pero esta comprensión falló. con una mayor comprensión hacia los religiosos descontentos. joven sacerdote de escasa cultura y temple de predicador popular. van reflejándose de tarde en tarde en toda la historia franciscana. Ambas concepciones reconocen como norma intangible de vida la Regla de san Francisco. Estrecha Observancia y Regular Observancia. Para comprender mejor el nacimiento de la reforma capuchina. El fenómeno concreto a que nos referimos se produjo en el seno de la Observancia a comienzos del siglo XVI con incontenible efervescencia. . Su acción caritativa le valió la amistad de los duques de Camerino. que será considerada como la madre de los capuchinos en sus comienzos. El Ministro provincial de la misma. se dedicó a atender a los apestados. sobre todo en Italia.

previendo lo que aquel hecho podía significar para la unidad de la Provincia. Juan de Fano. disfrazados de camaldulenses. para observar la Regla según sus deseos. El Provincial tuvo que doblegarse. de 8 de marzo de 1526. Enterado de estos acontecimientos. obtuvo de Clemente VII el breve Cum nuper. y una noche salió secretamente de su convento de Montefalcone y se encaminó a Roma. con la facultad de poder encerrarlos. en el que se declaraba a Mateo de Bascio y a los dos hermanos. durante el Capítulo. y allí se presentó Mateo conforme al mandato del papa. Viendo que no podía contar con la aprobación del superior ni con la benevolencia de sus hermanos de comunidad. Francisco de los Angeles Quiñones. Inmediatamente exigió de Juan de Fano que en el plazo de tres días pusiera en libertad al preso. A finales de 1525 acudían al mismo Provincial los hermanos carnales Ludovico y Rafael de Fossombrone. Juan de Fano. Allí acudió Juan de Fano con los suyos. Luego. y sólo su astucia pudo librarles de caer en manos de sus perseguidores. Juan de Fano se lo negó. decidió procurarse la aprobación del papa. ya que éste era mucho más áspero y con un capucho puntiagudo cosido a la túnica. el Provincial. el Ministro general de los Observantes. en efecto. pero Ludovico y Rafael huyeron a los montes. A finales de abril se celebraba el Capítulo provincial en Jesi. Cuando el Provincial finalmente les dio alcance. Decidieron entonces pedir alojamiento en el eremitorio de los camaldulenses de Massaccio. Mateo de Bascio. vivae vocis oraculo. a fin de observar la Regla en toda su pureza. para no ser apresado por los suyos. como fugitivo y vagabundo. comenzó a anunciar la palabra de Dios con gran fervor por el ducado de Urbino. acompañado de fuerza armada. en el convento de Forano. cuando la noticia de lo ocurrido le llegó a Catalina Cibo. vestir el hábito que llevaba puesto y andar predicando de una parte para otra. Como era natural. en visita pastoral. excomulgó a los fugitivos. y Mateo de Bascio reanudó su vida de predicador ambulante. Entonces ellos huyeron y se refugiaron entre los conventuales de Cingoli. pero los fugitivos se escaparon por segunda vez. apóstatas de la Religión. que veneraba a Mateo desde que había ejercitado la caridad durante la peste. lo adoptó sin más y se entregó a la práctica literal de la Regla. En consecuencia. Obtuvo con facilidad de Clemente VII el permiso de viva voz. con la única obligación de presentarse todos los años. a su superior provincial. no poseía documento alguno escrito de la autorización pontificia ni se había preocupado de procurárselo. pidiendo permiso para retirarse a un eremitorio con otros compañeros. lo hizo encarcelar. se dirigió a Cingoli con un grupo de frailes para apresarlos.En 1525 Mateo tuvo una visión en la que el mismo san Francisco le confirmó en sus propósitos y actitud. Unos tres meses llevaba en su reclusión. teniendo buen cuidado de no aproximarse a los conventos de los Observantes. Enterado luego de que el hábito que a la sazón usaban los frailes no era el mismo que había usado san Francisco. El Provincial. los dos hermanos habían solicitado ya formalmente . En noviembre de 1525 llegaba a la Provincia de Las Marcas. a otro monasterio.

Esta decisión motivó el que hiciera una nueva redacción de su Dialogo entre 1535 y 1536. siguiendo las sendas de los Espirituales. Con todo. Juan de Fano. Mientras tanto y a pesar de las dificultades. extendido por el Penitenciario mayor. y para vivir en un eremitorio observando la Regla. (Posteriormente. la postura oficial de la Orden frente a los movimientos reformistas que habían surgido en su seno. debían pedir antes el consentimiento de su Provincial. Los grupos de reforma. el Provincial Juan de Fano se esforzó entonces por evitar al menos otras deserciones. todo es seguro y bueno. el asilo les valió a Ludovico y Rafael. a una utopía. siendo sincero consigo mismo en su afán de reforma. El autor del Dialogo se plantea el problema de la observancia integral de la Regla según la «intención» de san Francisco. san Juan de Capistrano y el Ministro general Francisco de los Angeles Quiñones. Solamente donde está la Observancia. como Provincial de Las Marcas. mientras toda disidencia viene del maligno. El permiso era también esta vez exclusivamente personal. y. . el ideal de la Orden franciscana no existe fuera de la observancia de la Regla según las declaraciones pontificias. aunque sin dejar de ser miembros de la Observancia ni cambiar el hábito. juntamente con Mateo de Bascio. En junio de 1527 publicó su Dialogo della salute. obtuvo por su parte la renovación del breve. Ambos fueron después en busca de Mateo de Bascio para acogerse con él a la autorización pontificia. Éste intentó el camino de la persuasión. pero. en presencia de los duques de Camerino. El 18 de mayo de 1526 obtenían el breve Ex parte vestra. Entre tanto. refugiándose bajo la protección de la duquesa de Camerino contra la obstinada persecución de Juan de Fano. por no indisponerse con los Observantes.su incorporación a la Camáldula. pasándose a los capuchinos. tienden a una ficción injustificable y peligrosa. Los monjes rehusaron esta petición. Para él. de ahí que optaran por dirigirse a Roma. Juan de Fano. según las declaraciones pontificias. apoyado por el Ministro general Quiñones. los cuatro reformados cobraban gran aprecio entre los habitantes de Camerino en la nueva peste que entonces se cebó en la ciudad durante el verano de 1527. pero éste. no tiene valor jurídico. a los tres se les había unido Pablo de Chiogga. dio la razón a sus perseguidos. Esta segunda redacción de su obra es importante por ser la primera exposición de la Regla surgida de entre los capuchinos y por la defensa que hace en favor de la propia razón de ser de los mismos dentro de la familia franciscana). tal como había sido estructurada por san Bernardino de Sena. Ante la imposibilidad de someterlos por la fuerza o de atraerlos mediante la persuasión. observante que se había secularizado para atender a su madre. que les autorizaba para separarse de la comunidad. Los cuatro se reunieron en Fossombrone. si se lo negaba. Los reformadores apelaban al Testamento de san Francisco. no hay que apelar al espíritu o a la intención de san Francisco. Esto no se da fuera de la Observancia oficial. tuvo lugar una discusión en la que los fugitivos presentaron todas sus querellas contra la comunidad. también éste obtuvo permiso personal de Roma. replicando a los descontentos. pero Mateo les hizo observar que ésta era exclusivamente personal. podían hacer uso de la concesión del breve. de momento. Juan de Fano representa.

significa de hecho un intento serio de responder lo más fielmente posible a su «plan» sobre la Orden. Su Testamento es citado explícitamente varias veces. expuesta. el 3 de julio de 1528. no sólo en la Regla bulada de 1223. Prueba de esto es la llamada al ejemplo de Francisco y a su doctrina contenida fuera de la Regla. Esta aspiración hacia el ideal integral de Francisco. En abril de 1529. y contenía los puntos siguientes: facultad de llevar una vida eremítica guardando la Regla de san Francisco. de Catalina Cibo. sino también en el ejemplo de su vida misma y en la doctrina que contienen sus otros escritos. no tenían entre sí ningún lazo de sociedad canónica. de hecho y de derecho.II. los reformados quedaban bajo la protección de los superiores Conventuales. Ludovico convocó el primer Capítulo. y de ahí que las normas allí redactadas se conozcan con el nombre de Constituciones de Albacina. el papa expedía la bula Religionis zelus. tanto clérigos como laicos. Se celebró en el eremitorio de Albacina (Ancona). cuando menos. y le presentó una súplica de Ludovico y de Rafael de Fossombrone. integrado por doce religiosos. que los caracteriza como Orden comunitaria. especialmente el Testamento. LA BULA «RELIGIONIS ZELUS» (1528) La situación de los reformados. también esta vez. fugitivo del sacco de Roma. se les autorizaba a recibir novicios. La ayuda incondicional y decisiva vino. que ellos lo pretendían. era. Después de maduro examen. En cuanto se refiere al ideal que Francisco quería para su Orden. la cual se dirigió a su tío el papa Clemente VII. que daba existencia jurídica a la nueva fraternidad. La Orden capuchina estaba fundada. fue Ludovico. la prescripción de celebrar a diario una sola misa en cada . Los primeros capuchinos buscan esta intención de Francisco. Hubo que multiplicar los eremitorios y pensar en una organización más estudiada. jurídicamente considerada. y predicar al pueblo. La bula iba dirigida a Ludovico y a Rafael. los primeros capuchinos se pronuncian desde sus comienzos por una observancia lo más perfecta posible de todo lo que el Santo quería y deseaba para su Orden. LAS CONSTITUCIONES DE ALBACINA (1529) La bula Religionis zelus tuvo como efecto inmediato el que gran número de Observantes y algunos novicios fueran a unirse con los recién constituidos capuchinos. La duquesa hizo publicar inmediatamente el documento en la plaza pública de Camerino y en todas las iglesias del ducado. pero todo su contenido muestra. En un principio se consideró a Mateo de Bascio como el padre de la reforma. como se afirma frecuentemente en las fuentes. separados de la comunidad. Había que dar el paso definitivo. cuando éste se encontraba en Orvieto. Las Constituciones de Albacina no hablan explícitamente de ello. en virtud de la bula de aprobación. pero bajo el gobierno directo de un superior propio con autoridad parecida a la de los Ministros provinciales. pero el verdadero jefe. con el fin de elegir superiores y redactar unas constituciones. de hecho. usar barba y el hábito con capucho piramidal. III. ni organización alguna reconocida.

hay que reconocerlo también. El desorden interno de las Constituciones puede explicarse también por la intención primordial de los legisladores. ya que los asuntos están entremezclados. Los 67 párrafos de que consta el primer texto legislativo de los capuchinos pueden reducirse fácilmente a cuatro grandes capítulos: pobreza y vida austera. Otro buen número de prescripciones responde precisamente a la doctrina y a la vida del Santo. quizás se hayan cargado demasiado las tintas. También hay semejanzas con las normas que el Ministro general de la Observancia. se inspira en la Carta a toda la Orden (vv. la primera generación capuchina. En cuanto al orden en que se suceden los temas. el texto de Albacina no es precisamente un modelo. Estas últimas constituirán la legislación definitiva de la Orden capuchina y el punto de mira de las revisiones posteriores de la legislación. salir al paso de los abusos que ellos han vivido dentro de la Observancia. tuvieron una vida corta.fraternidad. más externas que internas. formada en su mayoría por religiosos provenientes de la Observancia. Es la tentación de la vida eremítica. Es querer hacer hincapié en un valor fundamental del franciscanismo primitivo. que no se encuentran en la Regla de 1223. Se vio claramente que había que superar las imperfecciones y parcialidades del primitivo texto legal. Estos pretenden. Es cierto que las Constituciones de Albacina no eran un cuerpo orgánico de leyes apropiado para encauzar la vida de una institución. más que redactar un texto legislativo completo. ceremonias litúrgicas y disciplina regular. El eremitismo y la contemplación es algo que recorre todos los párrafos del texto. Las Constituciones de Albacina. mantenían cierto espíritu de cuerpo con los Observantes y no perdieron la conciencia de que su intento había sido reformar la Observancia. para la Custodia de los Angeles y para la Provincia de San Gabriel respectivamente. tendió a considerar la nueva reforma como una rama distinta del árbol franciscano. siempre latente en la historia franciscana. Pero su importancia estriba en que en ellas podemos rastrear las directrices carismáticas de fondo del primitivo grupo capuchino. para una interpretación vital nueva de la Regla de san . pero. en cambio. había promulgado para las casas de recolección. éste había dado ya a la naciente reforma la unidad fundamental que precisaba. Francisco de los Angeles Quiñones. que acaba siempre superada por una vida mixta de contemplación y de acción. La generación siguiente. formada por capuchinos que no habían sido antes Observantes. es indicativo ya el título: Constituciones de los Hermanos Menores llamados de la vida eremítica. En las primeras Constituciones capuchinas hay determinaciones que están tomadas de las normas escritas por los reformadores españoles Juan de la Puebla y Juan de Guadalupe. De hecho. Respecto a la orientación de la nueva reforma. 30-33). soledad y vida eremítica. cosa fácil de explicar dada la permanencia de Ludovico de Fossombrone entre dichos monjes. En 1536 se promulgaron otras nuevas. En cuanto a influencias de fuera del ámbito franciscano. sin embargo. son reconocibles las que provienen de la legislación de los Camaldulenses. El contenido de tales prescripciones tiene su fuente inmediata en los estatutos particulares de otros grupos de reforma existentes en aquel entonces dentro de la Observancia. Con todo. oración y vida contemplativa. y que había que superarlas.

pero nada más. Desgraciadamente son escasos los esfuerzos realizados en la empresa. Hoy las debemos leer con perspectiva crítica. Se formulan algunos principios generales sobre el tema. V. una de las más florecientes. o. OFMCap. Es verdad que los nuevos religiosos insisten en ciertos aspectos un tanto olvidados y a veces voluntariamente silenciados: forma del hábito. [El P. publicado en Estudios Franciscanos 80 (1979) 1-42] No queremos terminar nuestro estudio en torno a la mentalidad de los primeros capuchinos sobre la observancia de la Regla sin hacer algunas reflexiones que juzgamos de interés.f. Nota sobre los orígenes de la reforma capuchina (1525) y las Constituciones de Albacina (1529). se comprobaría la absorción de las más auténticas esencias espirituales franciscanas por parte . Elizondo ha publicado numerosos y amplios estudios sobre la Regla franciscana y sobre las Constituciones de los capuchinos y otros temas afines. por estimar que se empobrecería la supuesta originalidad de la vida capuchina. ORIGINALIDAD DE LA FORMA DE VIDA CAPUCHINA Si se leen las fuentes narrativas del siglo XVI. lo cual siempre es deseable. Falta el estudio minucioso y comparativo. que nos ofrezca datos ciertos y esclarecedores. cumplimiento del Testamento del seráfico Padre. si se quiere. se aducen algunos ejemplos. fácilmente se puede llegar a una conclusión que no responde a la realidad: la originalidad de la forma de vida capuchina. n. Aquí ofrecemos la última parte de uno de sus escritos. Se pondría cada cosa en el lugar que le corresponde.Francisco. no en su conjunto. a la vez. pero siempre dentro de la misma y enriquecida con su caudal cristiano y religioso. Esto último lo digo para los capuchinos.m. no fantásticas. Pero todo ello se encuentra ya a través de los siglos en la propia familia minorítica. y. [J.. la importancia de establecer científicamente las relaciones verdaderas. sino en cenáculos de hermanos. pero no podemos considerarnos ante ellas como extraños. Tal vez este planteamiento no agrade a ciertos ambientes de tendencia magnificadora. La Orden capuchina es otra reforma surgida en el seno de la Orden.. vol.cap. en Selecciones de Franciscanismo. VII. pobreza franciscana llevada a sus últimas consecuencias. ansiosos por vivir íntegramente el espíritu franciscano. No lo creemos. pronunciada austeridad de vida. Los movimientos de reforma son una constante nunca extinguida en la trayectoria ideal y práctica de la Fraternidad. 1. 20 (1978) 243-249] LOS PRIMEROS CAPUCHINOS Y LA OBSERVANCIA DE LA REGLA FRANCISCANA por Fidel Elizondo. De ahí. entre la espiritualidad y normas prácticas de las primeras generaciones capuchinas y las existentes en otros focos de reforma franciscana. ardientes deseos de contemplación y alejamiento del mundo. Ciurana.

3. Pero el ejemplo ahí está. no teóricas. 2. por algunas correcciones hechas al respecto. Y muy actual. uso del dinero y necesarias limitaciones? Si se prefiere. alimentos. Los legisladores de 1536 intentan realizarlo. ¿pero con el mismo sincero deseo de practicar de hecho hoy y a nuestro modo la pobreza-austeridad con todas sus consecuencias. EQUILIBRIO CONTEMPLACIÓN-ACCIÓN No fue fácil a los capuchinos el establecerlo. Y el capuchino se empeña en derivar hacia otros derroteros. tendrán de todo menos de franciscano o capuchino. alejamiento-presencia entre los hombres. POBREZA Y AUSTERIDAD DE VIDA Otro de los elementos que hace impacto entre los hombres del siglo XVI es la estampa del capuchino rabiosamente pobre y chillonamente austera: en los conventos. diversas de las vividas por los capuchinos en el siglo XVI. pero los de 1552. Pero de nuevo surge el problema actual. el continuo movimiento sin espacios convenientes de conversación pacífica y tranquila con Dios. ¿Es la mentalidad moderna? ¿Es el discurrir de la sociedad agobiada? Poco valen los argumentos para quien se mueve por otros principios y quiere encarnarlos hoy. para explicarlo. determinantes. en el siglo XX? . También existe afán de dinero. y los cauces nos conducen a las mismas fuentes: al seráfico Padre y su encarnación profunda del binomio contemplaciónacción. en edificios. como norma de vida permanente. en los vestidos. Igualmente hay que afirmar que en no pocas ocasiones el ferviente anhelo se cristaliza en ciertas exageraciones. el desasosiego por el trabajo cotidiano. en los alimentos y en el ajuar. Científicamente está demostrado que los nuevos religiosos sólo desean vivir íntegramente la Regla seráfica. mejor. vestidos. patentizan su no consecución total. La concepción activa de la vida. por el trabajo y por la dificultad que entraña. ¿La acomodación moderna de la Orden sigue la pista trazada por las primeras generaciones capuchinas? Con mentalidad distinta. nunca y en nada. Basta recordar la historia de las reformas franciscanas en los siglos XIV-XV. Pero las verdaderas y profundas fuentes de la vida ideada por la reforma capuchina hay que buscarlas principalmente en la Orden franciscana. a la mentalidad de los cenáculos de oración en el siglo XVI. Ni siquiera hay que acudir. ansias de comodidad. en el laudable afán de vivir íntegramente la vida minorítica. en las iglesias. ¿pero reales. Por el esfuerzo. binomio de difícil desarrollo en una agrupación numerosa de personas. del cristiano y del religioso deberá tenerse en cuenta. los primeros capuchinos acentúen el aspecto que más fácilmente olvida la naturaleza humana: la oración. con diversidad de entorno. con discrepancia de enfoque. algunos detalles podrán tener origen en casa extraña: serán pocos y de escasa importancia. Como tampoco a otras reformas franciscanas. también.de la familia capuchina. la contemplación. También la mentalidad del siglo en que se vive en torno a la concepción del hombre. pues siempre influye en toda institución eclesiástica y civil. Las crónicas del siglo XVI presentan frecuentemente ejemplos de religiosos entregados a la contemplación y al servicio de los demás. Tal vez. Es normal que.

la Orden. Con todo.4. para el verdadero pueblo de Dios. el único motivo fundamental del origen de la Orden capuchina es el cumplimiento visceral de la Regla. reconocidos los íntimos deseos de observar integralmente la Regla y comprobados ciertos extremos de exageraciones concretas. conversar y meditar sobre ella. por lo tanto. sin más. sujetos a necesarios o convenientes cambios. en parte influenciadas por la espiritualidad cristiana y religiosa de aquella época. Pero estimamos que la realidad no puede apartarse mucho de las siguientes conclusiones: ante todo. se debe mirar las intenciones de los fundadores. un ideal emerge por doquier. cabe preguntar: ¿a qué debemos atenernos hoy: a las intenciones por ellos alimentadas. Y. acomodando su cotidiana existencia a los postulados fundamentales de la Regla. como consecuencia. a través de los siglos y con las limitaciones propias de la naturaleza humana. al íntimo recogimiento con el Señor. hasta el punto de considerarla más como obra divina que humana? Puede opinarse cuanto se quiera. nosotros. OBSERVANCIA Y APRECIO DE LA REGLA Si consultamos las fuentes diplomáticas. ha dejado una huella no despreciable de su vivir y actuar en la Iglesia: el capuchino era algo especial para los fieles sencillos. han pretendido encarnarlos. son elementos secundarios. la creencia de que ha sido inspirada directamente por Dios. llevarla consigo. foguea el espíritu capuchino y encuadra la actuación de los hermanos: el íntimo. lo verdaderamente importante para el capuchino de ayer y de hoy es el esfuerzo denodado en observar. el libro de la vida. o también. Los capuchinos. ininterrumpido y anhelante deseo de observar escrupulosamente la Regla y las intenciones del seráfico Padre. la Regla franciscana debe ser para los capuchinos la norma fundamental peculiar de vida religiosa. legislativas y narrativas del primer siglo de la Orden. perfectamente comprensibles por la mentalidad del siglo XVI y las lecturas que alimentan la espiritualidad de los primeros reformadores. Las pretendidas exageraciones en cumplirla. estudiarla. al modo práctico de encarnarlas? En otras palabras: ¿basta al capuchino ser auténticamente franciscano o ha de buscar y mantener sus peculiaridades propias? Muchas distinciones podrían formularse para responder cumplidamente al problema planteado. sino de hecho y en verdad el espíritu y la substancia de la norma de vida minorítica. sin mitigación alguna. a plasmarla en la práctica. pero la conclusión siempre permanece idéntica. pero ellos han formado un ambiente de familia que. La reflexión incluye un problema de hondura. tal vez. . por haber seguido la trayectoria trazada por ésta en torno a la pobreza. ¿Razones? ¿Se deberá a que para el Fundador la norma de vida por él trazada es "la medula del evangelio. no de palabra y en teoría. la esperanza de la salvación y el pacto de la eterna alianza"? ¿Acrecentarán la estima de los religiosos las exhortaciones del Santo para que sus hijos la observen sin glosa y a la letra? ¿Influirá. justo es afirmarlo. las concreciones a la vida práctica ideadas por las primeras generaciones. leerla con frecuencia. que conduce a los religiosos a apreciarla. Y. a la exquisita caridad para con los necesitados e indigentes. a la humilde y sencilla minoridad. no podemos abandonar. Estudiados científicamente muchos aspectos de la reforma capuchina. y.

ese mismo capítulo de 1578 instituyó los dos comisariatos de Francia. El Concilio de Trento había visto en su última época al vicario general de los capuchinos sentado entre los demás superiores generales de las Ordenes religiosas. Italianos fueron los que configuraron el espíritu y la vida de observancia de la primera generación francesa.746 religiosos. quizás en demasía. con la formulación precisa del ideal intensamente vivido. que constituyen no sólo el código legislativo fundamental. la Orden se había situado en el pueblo de Dios con una conciencia segura de su personalidad espiritual y de su misión en la Iglesia. que agrupaban los conventos fundados desde 1574. la índole nacional se fue abriendo paso. superada la crisis sobrevenida con la apostasía de Bernardino Ochino. todavía en un clima de contestación. cuando el movimiento se veía consolidado y consciente de sí. hombre de gran cultura teológica y franciscana.cap. pero había contribuido a impulsar la vida y la acción de la reforma hacia una mayor institucionalización. con su tanto de espíritu de rebelión y de fondo polémico. iniciadores de la reforma en Cataluña. especialmente por lo que hace a los estudios y a los medios de apostolado. queremos asemejarnos. la pujante reforma se hallaba en lo que podríamos llamar la tercera fase de su evolución. Elizondo. Las 21 provincias eran italianas. sin pretenderlo. sino sobre todo el auténtico proyecto de vida. se hizo una reflexión a fondo sobre la intensidad de la nueva reforma.f. a los sacerdotes diocesanos y a otros religiosos. en el capítulo de 1535. Sin reflexionarlo suficientemente. tal vez hayamos olvidado en demasía nuestro peculiar sentido franciscano de la vida y la concretización básica y exigente de la Regla. en que llegaron a París los primeros capuchinos. muy marcado en lo que se refiere a la fisonomía interna. Un primer esbozo de Constituciones se hizo en el capítulo tenido en el eremitorio de Albacina en 1529.En nuestro sincero deseo actual de renovación. Aun la severidad empleada por san Lorenzo de Brindis en su recorrido por los conventos de España se explica en gran parte por esa concepción cismontana. su título original e íntegro es «Constituciones de los Hermanos Menores llamados de la vida eremítica».m. si bien poco a poco. todas en Italia. surge una pregunta humilde y sencilla: ¿hoy. se habían formado en Italia. OFMCap. Cuando los capuchinos se establecieron en Barcelona. tuvo gran parte en el estilo de las comunidades que se fueron extendiendo por España. Los primeros capuchinos y la observancia de la Regla FISONOMÍA ESPIRITUAL DE LOS CAPUCHINOS por Lázaro Iriarte. 1578. La fuente fundamental para conocer la espiritualidad de los capuchinos en el primer siglo de su historia son las Constituciones. Dejada atrás la etapa de la reacción primera contra la institución. que aparecerían en la visita de los ministros generales. como pasó en las provincias del otro lado de los Alpes. o. hecho al manejo directo de los escritos de san Francisco y de las antiguas fuentes. haciendo un conglomerado no siempre fácil de digerir. Más tarde. empeñados en ver relajación en todo lo que pudiera contrastar con el modo de vivir italiano. Los capuchinos españoles. la Orden capuchina proyecta luz peculiar de vida y actuación entre los fieles? [F. Y. bajo la dirección de Bernardino de Asti. El sello italiano. creando no pocos conflictos. La estadística dada a conocer en el capítulo general de 1578 enumeraba 21 provincias. profundamente . 325 casas y 3.

no se observe la sutileza de la ley ni se apliquen las marañas judiciarias» (n. en 1524 para las de Portugal y en 1526 para las de Italia. 1536. verdadero código penal adicional. y el movimiento de las casas de recolección. Un cotejo de las Constituciones de Albacina con el Modo de vivir dado por Quiñones. sobre todo. El movimiento que se dio en 1525 con Mateo de Bascio no era aislado. el capítulo general llegaría a promulgar un Modus procedendi. cuando se habla de las medidas coercitivas con los hermanos culpables. una de las cosas que llaman la atención es la insistencia con que se habla de reforma. sin incurrir en actitudes anti. andando el tiempo. No pensaba Bernardino de Asti que. Es difícil afirmar valores con la opción vital de un ideal. A la inquietud creciente en Italia había precedido en España la reforma de los guadalupenses.compenetrado con el espíritu de san Francisco. pone de . y al final todo termina con esta norma: «Mandamos que en nuestras cuestiones internas y. para las casas de retiro de Castilla. Él fue quien preparó el texto de las Constituciones promulgadas al año siguiente. Un ejemplo del estilo de legislar adoptado en 1536 lo tenemos en el capítulo séptimo. en cuanto al texto fundamental. de la verdadera reforma que tantos buenos religiosos de la Observancia estaban esperando. a veces en contradicción con las motivaciones espirituales. según las enseñanzas de Jesús y de san Francisco. como lo hizo san Francisco. la tacha de «relajación». de la que se habían desligado. ministro general desde 1523. Bernardino de Asti concibió la ley básica de la reforma como un programa de vida. Preceden cuarenta líneas sobre la comprensión y misericordia con que debe ser tratado el pecador. lo que más importa. He dicho que el sello de italianidad aparece patente en la reforma capuchina. en especial al aparecer el primer tomo de los Anales de Baronio. En ulteriores revisiones de esas Constituciones irían apareciendo nuevos elementos jurídicos y penales. en 1523. ni mucho menos. en la corrección y castigo de los hermanos. han regido la Orden hasta el capítulo de renovación de 1968. LA «REFORMA» CAPUCHINA Y SUS FUENTES DE INSPIRACIÓN Cuando se leen las primeras constituciones y los relatos de los cronistas del siglo XVI. más aún. originaría más tarde una seria querella por parte de los agraviados. con su anhelo de austeridad y retiro. grandemente apoyado por Francisco de los Angeles Quiñones. él mismo alma de oración y de auténtica experiencia espiritual. casi desapercibidas. tenemos las relaciones y crónicas editadas en Monumenta Historica y las circulares de los ministros generales. esto sucedería en 1593. Había en toda la Orden franciscana una fuerte efervescencia que reclamaba urgentemente cauces legítimos de renovación con un retorno sincero a san Francisco. 95s). las prescripciones aparecen como aplicaciones concretas del ideal. sin modificar esas preciosas motivaciones de hondura evangélica. en el cual las motivaciones evangélicas y franciscanas ocupan el lugar primario. que se dejaban intactas. que son las que. Pero debo decir también que la primera inspiración llegó más bien de España. Además de las Constituciones. Esta insistencia. Todo movimiento reformista tiende siempre a buscar una justificación en esa acusación a la situación precedente. que llevaba como peligro inevitable lanzar contra la institución. clarividente y.

Por lo cual deben leerse con frecuencia su vida y las de sus compañeros» (n. En concreto fue el capucho cónico lo que distinguió a los agrupados en la nueva reforma y se convirtió en denominación popular. admoniciones. pero acentuando notablemente el rigor en la austeridad y en la práctica de la pobreza. no sólo en la letra de la Regla y del Testamento. como él se conformó en todo a Cristo. aún después de su muerte. si somos hijos de san Francisco. apoyada en la posición jurídica de los doctos. según aparece en las más antiguas pinturas y en los hábitos conservados como reliquias. sino todas sus encendidas palabras y sus obras llenas de caridad. Lo expresaban en estos términos las Constituciones de 1536: «Puesto que en tanto somos hijos del seráfico Padre en cuanto imitamos su vida y doctrina. norma y ejemplo». no hemos de extrañarnos de que la cuestión del verdadero hábito de san Francisco originara polémicas no siempre pacíficas. En realidad. Pero en la base había una voluntad sincera de conformarse en todo a san Francisco. Esa intención se esforzaba por descubrirla Bernardino de Asti. dado a nosotros como regla. debemos hacer las obras de san Francisco: por esto se ordena que cada cual se esfuerce por imitar a este nuestro Padre. poco a poco los responsables de la formación de los jóvenes capuchinos fueron dando más importancia al Espejo de Perfección y al Libro de las Conformidades. Y el símbolo de este retorno fue recobrar la forma del hábito usado por el santo Fundador. dice Bernardino de Colpetrazzo. 6). Mientras que la orientación oficial de la Orden. sobre todo para los celadores de la fidelidad a la Regla escrita. leída a la luz de las declaraciones pontificias. . Las constituciones de 1536 decían ya a este propósito: «Para conocer mejor y al detalle la mente de nuestro seráfico Padre. la Regla viva. «Dado a nosotros como regla. el sector «espiritual» tuvo como punto de referencia la vida y la «intención» de san Francisco. así. Los valores de forma en aquella época eran de orden primario. por lo cual nuestro Salvador dijo a los hebreos: "Si sois hijos de Abraham haced las obras de Abraham". Por desgracia no todos estaban capacitados para establecer esa escala preferencial. quizá porque el acceso a los escritos personales de san Francisco -cartas. 142). redactor de las Constituciones. más aún. las Conformidades y los otros libros que hablan de él» (n. hemos de imitar en él a nuestro Señor Jesucristo. sino en las encendidas palabras y en el ejemplo del Fundador. no sólo tomando en cuenta la Regla y el Testamento. Regla no bulada. norma y ejemplo. y secundariamente en las fuentes biográficas antiguas. fue aferrándose cada vez más a la letra. Volver a san Francisco fue la consigna desde un principio: «Reformarse no es otra cosa que retornar a la forma original dada en los comienzos a nuestra santa Religión».manifiesto que lo tuvieron a la vista los capitulares que en 1529 se dieron a sí mismos el nombre de «hermanos menores de la vida eremítica». que ofrecían una imagen deformada del Fundador y de los orígenes de la Orden. Francisco siguió siendo siempre.no era fácil a la mayoría de los religiosos. léanse sus Florecillas. Interesante: ese criterio de leer las Conformidades como fuente del genuino espíritu franciscano se mantuvo hasta la revisión de 1968.

se renuncia por ello a toda exposición «carnal. a la letra». Las Constituciones de 1536 (n. Y lo mismo que en los tiempos de Ángel Clareno. ya que ésta se resume en un verdadero desapropio de sí mismo y en el verdadero amor de Dios. Una vuelta sincera al Fundador no puede menos de hacer resaltar los valores de la intimidad con Dios.. Mateo de Bascio habría escuchado en la oración las mismas palabras que. a la letra y sin glosa». La época en que aparecen los capuchinos señala el punto culminante de la marcha hacia la contemplación personal.. a la letra. Y Bernardo de Offida ( c. que se refleja en las relaciones de los cronistas. dijo Cristo a san Francisco ante los ministros: «Quiero que esta Regla sea observada a la letra. 17). 1). dañosa y relajatoria».». no dejó de producir cierto fanatismo. Todas las reformas franciscanas.Al enlazar con los «espirituales» del primer siglo franciscano. «necesarias para imitar perfectamente a Cristo. acentuaron este elemento. sin modulaciones. La Regla es espiritual y debe ser observada por el espíritu y para el espíritu». pero se aceptan las declaraciones pontificias. que debe ser observada «sencillamente. sino sobre todo las cosas del espíritu.. «en qué consiste la vida del cristiano y del hermano menor» (n. pero supieron valorar el sentido comunitario del culto divino. con el ejemplo y con la palabra. Los capuchinos se pronunciaron desde el principio por un rechazo neto de todo aparato externo en las celebraciones comunitarias y contra la multiplicidad de «oficios de gracia» y de rezos vocales. A los maestros de novicios inculcaban las mismas Constituciones que no se contentaran con enseñarles observancias y ceremonias. el comentario vivo. según la leyenda recogida por el Espejo de Perfección (n. verdad y vida». inútil. 5) contienen un ardoroso compromiso de fidelidad a la Regla. no faltan testimonios de una pedagogía sana en la fidelidad al espíritu y al contenido evangélico de la Regla más bien que a la letra material. 6). a partir de los observantes del siglo XIV. la vida de oración contemplativa ocupa un puesto primario. incluso exagerándolo en una opción marcadamente eremítica en la primera generación. camino. los capuchinos cayeron en el literalismo por lo que hace a la Regla. en especial de la Misa. del retiro y de la soledad. sin embargo. PRIMACÍA DE LA CONTEMPLACIÓN En la vida de san Francisco y en los orígenes de su Orden. sino que el que está enamorado de Dios e iluminado por el Espíritu Santo puede guardar la Regla de san Francisco. en la carta a toda la Orden. Mateo de Schio (+1550) solía decir: «Ahora yo comprendo la Regla porque la observo. San Francisco había mandado. La Regla no consiste en practicar observancias. 1558): «La Regla es toda espíritu y no se la puede entender sino es por espíritu y observancia. Bernardino de Asti consideraba la sana interpretación de la Regla como un don del Espíritu del Señor a los que la observan con sencillez. doctrina y ejemplo del Padre san Francisco». ha de ser «la santísima vida.. mostrándoles. El oficio divino debía recitarse en tono recto. que en cada lugar no se celebrase más que una sola . nuestra luz. La misma nota de austeridad y de recolección regía en la celebración de la Misa. El Testamento viene presentado como «glosa y exposición espiritual de la Regla» (n. Con todo.

esposa de Cristo y del seráfico Padre» (n. Pero la pobreza. donde por tiempos los hermanos atraídos por la soledad pudieran llevar «vida eremítica» sin ser molestados (Albac. Por eso las Constituciones de 1536 ordenaban que los predicadores. y en ella estuvieran hasta tanto que. «firmísimo fundamento de toda la regular observancia» (n. Como verdaderos franciscanos. POBREZA EVANGÉLICA. Ante todo. Eusebio de Ancona. y ésta consiste en la caridad. estaba mandado que hubiera algunas celdas en el bosque próximo al convento. la espiritualidad de la reforma supo captar todo el sentido profundamente evangélico de la pobreza voluntaria y se ligó aun con las consecuencias heroicas de la misma.Misa. 81) es llamada «madre santísima». Es la fraternidad como . De ahí el papel que concedían a la pobreza como la gran liberadora de los impedimentos para la oración. 126). y se fundaban en la cláusula del mismo san Francisco en la Regla: «Lo que más importa es orar siempre a Dios con corazón puro y mente limpia». 69).» (n. Bajo el magisterio de Bernardino de Asti. y esto. la consideraban como el fin de la Regla y aun de la vida religiosa en general. aun siendo tan fundamental. volvieran a la soledad. la razón última de elegir una vida en pobreza es la opción hecha por el Hijo de Dios. Los maestros de la nueva reforma. 27. pobreza y oración. «reina y madre de todas las virtudes. «madre amadísima» (n. llenos otra vez de Dios. los impulsara a diseminar las gracias divinas por el mundo. La «altísima» y «celestial» pobreza (n. Los capuchinos vieron desde el primer momento en la renuncia a los bienes y a todo afecto terreno un requisito imprescindible para la verdadera oración. La primera generación capuchina hizo de la pobreza como el cimiento del compromiso personal y colectivo de seguir a Cristo según el ejemplo y las enseñanzas de san Francisco. «cuando por el trato con seglares sintieran disminuir en ellos el espíritu. Bernardino de Asti enseñaba que tres virtudes son el fundamento de la vida de un verdadero capuchino: caridad. 23. 27). Es lo que aparece en las extensas motivaciones del capítulo sexto de las Constituciones de 1536. 42). a) Pobreza-abdicación.3). Todo se subordinaba a la oración mental. Para facilitar la espontaneidad y el sosiego de la contemplación solitaria. los primeros capuchinos daban más importancia a la pobreza del grupo que a la de cada hermano. aun cuando hubiera varios sacerdotes. sino aun el ministerio de la predicación. Ya san Buenaventura había puesto de relieve la importancia de la práctica de la pobreza como disposición para las ascensiones místicas. 69. para evitar que la fraternidad se disgregara en el momento más intenso de la unión entre los hermanos. Las tres se necesitan mutuamente. 38. 84). Bernardino de Asti. LA GRAN LIBERADORA Una vuelta sincera a san Francisco no puede menos de llevar consigo el redescubrimiento del ideal y de la vida de pobreza evangélica. una vida señalada por la pobreza desde el nacimiento hasta la cruz (n. No sólo las ocupaciones manuales y los rezos mecánicos podían ser causa de aminorar la afición a la oración contemplativa.. «hecho pobre por nosotros en este mundo» (2 R 6. 114). Juan de Fano. no es la meta de una vida.. sigue siendo medio de perfección.

la pobreza y la austeridad» (n. lo vivieron intensamente los primeros capuchinos. b) Pobreza-peregrinación.tal la que se compromete a vivir en pobreza total. sencillez. habían de ser «pequeñas. sino la respuesta profética a todo aquel «mundo». de las carrozas lujosas. Aceptaron la interpretación tradicional del Nada se apropien de la Regla (2 R 6. El hombre del siglo XVI. humildes. de no imponerse a ninguno. «Vivir sin propio» significa para él tener el corazón verdaderamente «desapropiado». pobres y sencillas». Debían estar situados ni demasiado cerca ni demasiado lejos de las ciudades. A la misma mística de peregrinación respondía la manera sencilla y provisional de hacer los edificios en los «lugares» (nunca dieron el nombre de «convento» ni menos de «monasterio» a la vivienda). la misma preocupación de depender de propietarios inmediatos de las casas y lugares obedecía. San Francisco dio mayor importancia a la pobreza interior. siempre disponible para hacer el bien. de la santa rudeza. especialmente del bien calzar. codicia. los capuchinos se mantuvieron fieles a la norma de sencillez y austeridad. a la voluntad de no instalarse en lugar alguno. liberado de toda ambición. hizo de la austeridad la palabra de orden. vileza.1). la vita communis fruto de la renuncia individual. buscando un equilibrio entre la soledad y la integración en el contexto humano. aristócrata o burgués. envidia de los bienes ajenos. la vanidad de quien tenía medios aparecía en la ostentación de los grandes palacios con sus portaladas solemnes. que hallamos en los escritos de san Francisco. elegir un modo de vivir pobremente. de no estar sobre los otros. esto es. se expresa con el término minoridad. El binomio pobreza-humildad. No es la pobreza monástica. para los capuchinos. d) Pobreza-austeridad. Lo mismo las iglesias: «pequeñas. sus salones altos y profusamente adornados. La joven reforma. y esto por un sentido de minoridad. La pobreza no suponía sólo. para que todo predicase humildad. sino estar al servicio de todos. de las quintas señoriales. en inseguridad. Las fuentes hablan. de acuerdo con la Regla. sin pretender ni compensaciones ni gratitud ni honores o gloria. que toma como modelo la primera comunidad de Jerusalén. connatural a la vocación cristiana y tan esencial en el ideal de pobreza de san Francisco. «ha de resplandecer la sobriedad. Las Constituciones se atenían a la norma dada por san Francisco en el Testamento para las casas e iglesias. sino la pobreza apostólica. franciscanos y no franciscanos -como por un acuerdo tácito denominados de descalzos-. pobreza y desprecio del mundo». como de un elemento connatural a la pobreza. era amigo de comodidades. establecían las Constituciones de Albacina. y era inculcada a los hermanos por los maestros de la primera generación. En los comienzos eran eremitorios o construcciones abandonadas. Las Constituciones de 1536 recogen esta doctrina. de los banquetes de manjares variados y refinados. propia complacencia. renunciando a los medios fijos de vida. despreciables y bajas. en sentido jurídico de abdicación del dominio. c) Pobreza-minoridad. pero teniendo presente el sentido evangélico dado por san Francisco. sus espaciosos ventanales. Aun cuando más tarde las casas se hicieron con material más consistente. la pobreza y . en conformidad con las declaraciones pontificias. «La austeridad aterrorizaba. al igual que los demás movimientos del tiempo. que quiere decir actitud evangélica de no ocupar los primeros puestos. del bien vestir. El sentido de peregrinación. que a la exterior de las cosas materiales. estrechez. del espíritu. 15). En todas las cosas. la de Cristo y los apóstoles.

pero. como un hermano. e) Pobreza-fraternización con los pobres. después descubrió al Cristo pobre y paciente. jerarquías. se sintió llamado a renovar la pobreza franciscana después de haber ejercido la caridad con un desgraciado. También en el origen de la reforma capuchina nos encontramos con el mismo itinerario. marginación u opresión. San Francisco. ya que con el cultivo de la soledad va unida la intimidad fraterna. bajo Bernardino de Asti. existía la norma de compartir con los pobres la parvedad de los propios recursos. compenetración y ayuda recíproca. suele seguir en las reformas franciscanas una incontenible expansión evangelizadora. de manifestaciones de amor fraterno hasta la ternura. Ya el capítulo de 1535. en 1525. Además. difícil de comprender para quien no capta el dinamismo evangélico en profundidad. Mateo de Bascio. espontaneidad. gran parte de los superiores locales eran hermanos legos. en su itinerario penitencial. sobre todo. hallaron absurdos los convencionalismos de precedencia. Esta conjunción feliz de renuncia y de gozo en la convivencia fraterna. el cual afirma que lo hallaremos siempre que vayamos al encuentro de todo hermano que tiene necesidad de nosotros.1). tal vez vino demasiado pronto para algunos que hubieran necesitado más tiempo de cenáculo recoleto. Él y los primeros iniciadores de la reforma se acreditaron ante la población en la asistencia denodada a los apestados. Pedían hospitalidad gustosamente en los hospitales y se entregaban a los servicios más humildes en los mismos. incluso la diferencia entre sacerdotes y no sacerdotes en el interior del grupo. y la devoción conmovía» a los que visitaban los «lugares» de los capuchinos (Pablo de Foligno). hasta que el Concilio de Trento puso fin a esta práctica. lanzó a la nueva reforma a la predicación en gran escala. y ellos iban también como delegados a los capítulos. VITALIDAD APOSTÓLICA Tras un primer estadio de concentración eremítica.sencillez enternecían. este segundo tiempo no se hizo esperar. Los cronistas nos ofrecen cuadros sorprendentes de ingenuidad. En los primeros decenios. exenciones y todo cuanto afea la igualdad fraterna. la de todo hombre que padece penuria. «hecho pobre por nosotros en este mundo» (2 R 6. Tomás de Celano pone de manifiesto el papel que la vida de pobreza voluntaria desempeñaba en el grupo inicial formado por san Francisco: libre y desprendido de afanes terrenos y de afectos «privados». que no es precisamente anacorética. cada hermano volcaba en los otros toda la intensidad del amor (1 Cel 39). Para él la pobreza es una existencia pobre. descubrió primero al pobre. El capítulo nueve de las Constituciones ofrecen la descripción ideal del . En los capuchinos. en un clima de alegría y de sencillez. supieron realizarla las primeras generaciones capuchinas. VIDA FRATERNA La pobreza y la austeridad sólo son auténticamente evangélicas si liberan los corazones para el amor. Al recobrar la espontaneidad original. sino una realidad trágica en los que son víctima de ella. es la existencia del Hijo de Dios. La pobreza no es una opción filosófica o ascética.

2.anunciador del Evangelio: hombre de profunda experiencia del trato con Dios. como enviados de paz. en especial de la sagrada Escritura. sea aligerándola del uso eclesiástico de divisiones y sutilezas. Ya las Constituciones de 1536 recuerdan el celo de san Francisco por la conversión de los infieles. esencial en la vida franciscana. ejemplar en toda su vida. pero suave con el pecador. ¿Cuáles son los elementos de la espiritualidad de la reforma capuchina que constituyen un reclamo en el momento actual? 1. dando gratuitamente lo que gratuitamente ha recibido. estimulan a ofrecerse para tal empresa a los hermanos que se sienten llamados. en 1535 se determinara establecer «algunos devotos y santos estudios. enamorado de Cristo. Los predicadores capuchinos renovaron la predicación de la época. superando convencionalismos y adherencias de tiempos y situaciones que ya no existen. Hemos hablado ya de la asistencia caritativa a los hambrientos y apestados. etc. siempre con el único fin de formar sacerdotes convenientemente preparados y dando siempre la primacía a la sagrada Escritura. pero prudente en lo que dice. en conformidad con la Regla. como válidos directores de almas. Ante todo. aun mitológica. CONCLUSIÓN De nuevo nos hallamos hoy en el esfuerzo por volver sinceramente al Evangelio y a san Francisco. duro con los vicios. no obstante el recelo expresado en el capítulo de Albacina contra la ciencia. Muy pronto se distinguirían como impulsores de iniciativas sociales. No estaría mal exagerar. cuidadoso de poseer la necesaria cultura teológica. Pero quizá nos falte aquella sinceridad elemental de los reformadores. esa misma consigna de retorno a san Francisco. contemplador de la Palabra de Dios. lleno de celo por la salvación de las almas. como en los comienzos de las reformas. que la hacían pesada y nada accesible al pueblo. Pero no fue la predicación la única forma de apostolado de los capuchinos en el siglo XVI. esa nota de retiro y de recolección para recobrar el sentido de la oración. Esta fue la razón única de que. . sea principalmente reaccionando intencionadamente contra la moda humanista de hacer alarde de erudición clásica. Hoy tenemos medios mejores de conocer el espíritu y las «intenciones evangélicas» del Poverello. está en la aspiración de muchos y es actualísimo en un momento en que el Espíritu Santo está impulsando tantos movimientos en el seno de la Iglesia hacia el descubrimiento de la oración como clima de la experiencia de la fe. impregnados de caridad y humildad» (n. ardoroso. Y hay que añadir la conciencia de la vocación misionera de la Orden. Andando el tiempo la Orden se abriría plenamente al cultivo de las ciencias sagradas. El elemento contemplativo. 122).

que tiene como fórmula evangélica la obediencia. etc. Lo importante es que sepamos poner los presupuestos imprescindibles de ese redescubrimiento: desapropio. con lealtad fraterna.. sí en lo que se refiere a obras e instituciones. y una proyección externa de la hermandad descubierta y realizada primero hacia adentro.. Iriarte. 23 (1979) 277-296] .3. los gestos heroicos de los antiguos capuchinos?: a) en cuanto a la abdicación. renunciando a la autonomía. en cambio. pero ciertamente la pobreza evangélica no es una disciplina ascética. los emigrantes. más o menos. a nosotros los religiosos. como son la sencillez. en nuestro tiempo y para nuestro tiempo. ¿Estamos en disposición de asumir. sin lustre y sin provecho temporal. la sobriedad.. Fisonomía espiritual de los primeros capuchinos. La acción apostólica tiene hoy la misma raíz de siempre y. VIII. 16). e) el aspecto de hoy es seguramente el de ver en la pobreza voluntaria un compromiso de fraternización con los pobres. vol. muy delimitada hoy por el Concilio. hoy se ofrecen nuevas oportunidades: los marginados. se desenvuelve por los mismos cauces que hallaron los antiguos capuchinos: experiencia personal de la fe.. «Los contemporáneos nos interpelan con insistencia.La pobreza evangélica. si no con la renuncia a la exención canónica. recursos propios de acción. 5.. que hemos de llevar adelante entre todos. aceptación de cada hermano como es. si no en la posesión de los edificios. mutua apertura y confianza. lo mismo que en el origen de nuestra reforma. un estilo de mando que brota de esa misma actitud de servicio. el espíritu de servicio.. [Extraído de L. en Selecciones de Franciscanismo. denuncia profética con nuestra vida y con nuestra palabra de lo que nuestra sociedad tiene de antievangélico. d) la pobreza-austeridad fue un concepto muy actual en el siglo XVI. b) en cuanto al sentido de peregrinación y de disponibilidad. n. Ev. audacia de ser diferente en un mundo más preparado que nunca para descubrir los valores de una vida de renuncia. los drogadictos. optando más bien por una inserción en obras. Rasgos fundamentales de su espiritualidad. son muy actuales ciertos aspectos de esa misma pobreza.La vida fraterna busca cauces evangélicos de espontaneidad y de compenetración. instituciones e iniciativas ajenas. Para ello se impone el diálogo confiado. 4. los primeros capuchinos tradujeron ese compromiso en el gesto heroico de obligarse a socorrer a los necesitados en tiempo de carestía y a los apestados en tiempo de epidemia. conciencia de hallarnos ligados por un compromiso de grupo a un ideal de vida sumamente exigente. testif. que hoy quizás sea más difícil restaurar en nuestra sociedad del confort y del consumo. c) en cuanto a la actitud de minoridad en medio del pueblo de Dios. sobre todo afectivo. sino una liberación para amar y darse. de la intimidad con Dios. de autenticidad cristiana. mensaje sincero y directo. de verdad austera y diáfana. el contentarse con lo elemental. renunciando a tantas formas de instalación personal o colectiva que hoy nos quitan la libertad evangélica y apostólica. sobre nuestra fidelidad a la pobreza prometida» (Pablo VI. sí con una participación desinteresada en la pastoral de conjunto y con la preferencia por campos de acción y de servicio a los hermanos. OFMCap.