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Marvin Alexander Melgares Martínez

A mi percepción, pienso que si se cumplen estas tareas en el principio y
fundamento de los ejercicios espirituales, ya que las tareas serían las preguntas a
las cuales el mismo ser humano se deberían de responder, a mi parecer son
preguntas elementales, donde entran en juego una parte muy importante en el
desarrollo de nuestra vida y que son preguntas existenciales, ¿dónde voy?;
¿cómo voy?; ¿quién soy?; ¿qué debo hacer? Y ¿cómo debo vivir y obrar?,
estas tareas se les da respuesta en cierta parte entrando en una intimidad
profunda conmigo mismo en relación con todo mi ser y la creación, es por ello que
en el principio y fundamento de los ejercicios de San Ignacio se pretende
entrelazar una conexión entre la intimidad más profunda del ser humano y esa
parte espiritual que es Dios.
Por otra parte, San Ignacio pretende, que cada persona a través de las tareas ya
antes mencionadas, entre y descubra a la vez una experiencia rica, única y
medular en su existencia, esa es la mencionada en dicho texto sobre “el hombre
es creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor y
mediante esto salvar su alma….solamente deseando y eligiendo lo que más
nos conduce para el fin que somos creados”, por lo tanto Dios a través de
estos comentarios de San Ignacio en sus ejercicios, implícitamente remarca hasta
cierto sentido las experiencias espirituales que el ser humano va adquiriendo a
través de su diario vivir por medio de las tareas, en dicho proceso está
experimentando un deseo fuerte de conversión, donde hace un proceso de
ascesis en su vida espiritual y sacramental, esto solamente lo puede lograr
buscando un modo diferente de vida hasta llegar a una plenitud de vida, sobre
todo poniéndole énfasis en los carismas que el mismo Señor le ha dado para
encontrar su santidad, buscando siempre la perfección del amor a través de una
experiencia mística en su vida de oración y de encuentro consigo mismo, con el
mismo Dios y con el prójimo.
Finalmente,