Está en la página 1de 9

Anales de Psicología

ISSN: 0212-9728
servpubl@fcu.um.es
Universidad de Murcia
España

Canales-Johnson, Andrés; Lanfranco, Renzo; Vargas, Esteban; Ibáñez, Agustín
Neurobiología de la hipnosis y su contribución a la comprensión de la cognición y la conciencia
Anales de Psicología, vol. 28, núm. 3, octubre, 2012, pp. 1003-1010
Universidad de Murcia
Murcia, España

Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=16723774040

Cómo citar el artículo
Número completo
Más información del artículo
Página de la revista en redalyc.org

Sistema de Información Científica
Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal
Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto

1991). 1003-1010 http://dx. modelos interpersonales. Vergara 275. González-Ordi. we concluded that hypnotic suggestions have allowed a better comprehension of a diversity of normal and pathological neuropsychological processes. así como un patrón de conectividad cortical funcional disminuido.124931 © Copyright 2012: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia. Spanos. 1999. 2002). 2003). Barrett. Esteban Vargas3 y Agustín Ibáñez1. También podemos encontrar la ya clásica distinción dicotómica de teorías del estado versus teorías del no-estado (Hilgard. El fenómeno hipnótico ha sido abordado por diferentes modelos conceptuales. 28. At an empirical level. Barabasz. and theories that claim that hypnosis would just represent different neurophysiological changes associated to specific suggestions without no change in the state of consciousness (‘non-state theories’). Estados de conciencia. con rasgos patológicos de la neurosis (Mesmer. 1973. discutiendo sus características principales. se han comenzado a testear teorías que postulan que la hipnosis correspondería a un estado de conciencia neurofisiológicamente distintivo (‘teorías del estado’). los cuales centran la importancia en los rasgos y estados internos de la persona para explicar el fenómeno hipnótico. creencias. Abstract: The growing interest for the scientific study of consciousness and the current development of neuroimaging tools have allowed to investigate the neuronal correlates of hypnosis and to expand its scope to assess normal and pathological neurocognitive phenomena. Universidad Diego Portales. E-mail: andres. Santiago (Chile) 2 Programa de Magíster en Ciencias Médicas Mención Neurociencias. con una especie de sueño nervioso (Braid. Lynn et al. Lynn. Hipnosis. emoción y/o conducta” (Green. En paralelo con el desarrollo teórico. Instituto de Neurología Cognitiva (INECO). Buenos Aires (Argentina) 1 Resumen: El creciente interés por el estudio científico de la conciencia y el actual desarrollo de herramientas de neuroimagen han permitido investigar los correlatos neurobiológicos de la hipnosis y validar su utilización en el estudio de fenómenos neurocognitivos normales y patológicos.28. Murcia (España) ISSN edición impresa: 0212-9728. 1981) o diversos factores (Kirsch y Lynn. 2008). nº 3 (octubre). 2002. si un factor (Edmonston. these two theories are critically reviewed. se plantea que la evidencia neurofisiológicas actual todavía resulta insuficiente para resolver el debate entre teóricos del estado versus del no estado. y teorías que postulan que la hipnosis sólo representaría diferente cambios neurofisiológicos asociados a sugestiones específicas. 1990. Kallio y Revonsuo. Universidad de Chile 3 Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. 1843) y con cierta capacidad de la conciencia para recibir sugestiones (Liébeault. 2005). sin constituir un estado de conciencia (‘teorías del no estado’). 1999). Kirsch.es/analesps): 1695-2294 Neurobiología de la hipnosis y su contribución a la comprensión de la cognición y la conciencia Andrés Canales-Johnson1. Fellows. 2012.canales@mail.org/10. Con el avance de los siglos algunas de esas teorías fueron desechadas. Erickson. 1969. desde su difusión en el siglo XVIII por Franz Anton Mesmer. Laboratorio de Neurociencias Cognitivas y Sociocognición. actualmente se entiende como el procedimiento durante el cual “…una persona (el sujeto) es guiada por otra persona (el hipnotizador) para responder a sugestiones que implican cambios en su experiencia subjetiva. 1994). have both been assessed. Shindler y Stafford. Se la ha relacionado con supuestas propiedades magnéticas de los cuerpos (Tortosa. 1891). En este trabajo. los cuales centran la explicación del fenómeno en los aspectos sociales de la relación hipnótica (Yapko. propiciando diversos desarrollos teóricos y científicos para investigar el fenómeno a nivel neurobiológico. Barber. Por un lado. describiendo la evidencia neurofisiológica asociada a cada teoría. Kirsch y Lynn. Palabras clave: Correlatos cerebrales de la conciencia.doi. Favaloro. Also. Spanos. 4. mientras que otras fueron perfeccionadas. as well as a pattern of attenuated cortical functional connectivity. Teorías de estado y no estado. Evidencia experimental creciente apoya la idea de que un estado de conciencia hipnótico involucraría principalmente regiones como la corteza cingulada anterior y la corteza frontal dorsolateral. y.3. States of consciousness.1003 - . their main features are discussed and their neurophysiological evidence is described. we stated that the neurophysiologic evidence until now is still insufficient to solve the debate between state and non-state theorists. no se ha encontrado libre de controversias. todas estas distinciones pueden ser clasificadas en dos grandes grupos: las teorías que explican el fenómeno de la hipnosis como propiedades de un estado de conciencia (Spiegel y Spiegel. theories that postulate hypnosis as a neurophysiological distinctive state of consciousness (‘state theories’). 1999. se concluye que la sugestión hipnótica ha permitido comenzar a comprender diversos procesos neuropsicológicos normales y patológicos. 1986. Santiago (Chile). vol. e Instituto de Neurociencia. y analizando el estado actual del debate entre ambas. 2. sensación. Sugestión. Suggestion. se revisan críticamente ambas teorías. Durante el siglo XX el ingreso de la hipnosis al estudio científico llevó a un avance en su comprensión. Finally. A growing body of evidence supports that a hypnotic state of consciousness involves mainly the anterior cingulated cortex and the dorsolateral frontal cortex. el número de investigaciones vinculadas al estudio de los correlatos neuro- . alteraciones en la percepción. 1978. A groso modo. 1931). 1989. y las teorías que explican el fenómeno de la hipnosis como producto de sugestiones que dependen de variables psicosociales como las expectativas.um. Hypnosis. Buenos Aires (Argentina) 5 Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Miguel-Tobar. Otra clasificación distingue entre planteamientos cognitivo-conductuales y planteamientos psicosociales (Spanos y Chaves.cl Title: Neurobiology of hypnosis and its contribution to the understanding of cognition and consciousness. Dirección para correspondencia [Correspondence address]: Andrés Canales Johnson. Universidad Diego Portales. 1995. Finalmente. Univ. 1986. motivaciones. Experimentalmente. Spanos.anales de psicología. ISSN edición web (http://revistas.6018/analesps. imaginación y fantasías del sujeto (Jara y Martínez. Introducción La hipnosis. 1995).udp. Otra forma de diferenciar los modelos es según la cantidad de factores que incluyen. Montgomery. Si bien la misma ha sido definida de maneras muy distintas a lo largo de su historia. 1990. Renzo Lanfranco1. theories of state and non-state. Keywords: Cerebral correlates of consciousness. existe la distinción entre modelos intrapersonales. Chile 4 Laboratorio de Psicología Experimental y Neurociencias. In this work. 5 Laboratorio de Neurociencias Cognitivas y Sociocognición. 1980. Asimismo. Lynn y Rhue. Vanderhoff.

Específicamente ¿como se explican los cambios subjetivos durante la hipnosis? Los teóricos del estado (Kallio y Revonsuo. La tarea experimental se ha enfocado en correlacionar cambios en la experiencia consciente con cambios en la actividad de estructuras neuronales específicas durante hipnosis neutral. región anterior y posterior) ha sido observada sólo durante tareas atencionales dirigidas por estímulos externos. 2000) han estimulado la conceptualización de la hipnosis como un estado de conciencia. Ibáñez. Kosslyn. 2007). 1999. Hamalaienen y Lang. Whalley. describiendo la evidencia neurofisiológica y elaborando algunas consideraciones críticas al conflicto entre ambas teorías. nales del fenómeno hipnótico ha aumentado progresivamente durante los últimos años (Gruzelier. 2007. Stenger. un estado cerebral neurofisiológicamente específico y diferente de otros estados de conciencia tales como la vigilia o el sueño (Gruzelier. Laurema. Katayama et al. Mendelsohn. Edelman y Tononi. Por esta razón. nº 3 (octubre) Figura 1. 2010. por tanto. Revonsuo. 2010. 2007a. 2009. De Pascalis. 2007). Metodológicamente. Thompson. 2008. Oakley.) . 2003) piensan que el anales de psicología. Además. Hofbauer. Cosmelli y Ibáñez. Barutta. Aravena y Ibáñez. Raz y Shapiro. Solomonovich y Dudai. Barutta. 2000). la pregunta de si la hipnosis constituye o no un estado de conciencia representa un interrogante fundamental del área. 2008). susceptible de ser estudiado neurobiológicamente (Jamieson. MEG) para estudiar la hipnosis (McGeown. ¿qué constituye cerebralmente un estado de conciencia y cómo podría éste medirse? Existe relativo consenso en que un estado de conciencia podría definirse como un patrón discreto de interacciones neuronales que involucra múltiples regiones cerebrales (Barutta et al. 1999. Alpert y Spiegel. A continuación se describe evidencia neurofisiológica durante hipnosis neutral que apoya la teoría del estado hipnótico. Derbyshire. 2010a. se analizan las características principales de la teoría de estado y de no-estado. Oakley y Halligan. Disminución de actividad cerebral por inducción hipnótica en estado de reposo en sujetos altamente hipnotizables (azul) y bajamente hipnotizables (rojo). 2007. Fingelkurts. Mazzoni. Sin embargo. 2008) han propiciado una aproximación neurocognitiva de la hipnosis (Raz y Shapiro. 2002). vol. 2012. Por su parte. 2004. Cojan et al. esto se debe al paulatino reconocimiento de la hipnosis como un fenómeno real y.1004 Andrés Canales-Johnson et al. PET) y el análisis de señales electromagnéticas (EEG. dentro de la neurociencia. Raij. del contenido de conciencia. En parte. Kirsch y Hallquist. Pekala y Kumar. Constantini-Ferrando.b. 2010. agregándose a ello un consecuente incremento de actividad en regiones cerebrales vinculadas con la tarea atencional misma (Mason et al. 2009. Interesantemente. 2002. Rainville. Kallio y Revonsuo. Kallio. durante hipnosis neutral se observó una disminución de actividad en la corteza cingulada anterior. Hiltunen y Hari. Ibáñez. Ibáñez y Cosmelli. 2010a. La “red por defecto” corresponde al conjunto de áreas cerebrales que se encuentran activas en ausencia de actividad objetivo-dirigida (Mason et al. Numminen. Bushnell. Esto es. 2007). 2005. Duncan y Price. ello se ha traducido en la utilización de herramientas como la neuroimagen (fMRI. 2008. Dada la aún incipiente literatura que vincula el desarrollo teórico con la evidencia empírica en hipnosis. Manes. 2005. Entenderemos a esta última como la condición que surge cuando el hipnotizador induce la hipnosis sin sugerir posteriormente cambios en las percepciones de los sujetos (Yapko. modelos recientes que explican la cognición y la conciencia como estados emergentes de múltiples y diversas regiones cerebrales funcionalmente coordinadas (Barutta et al. (Reproducido con permiso de la editorial Elsevier. 2009. Sin embargo. 28. 2002. Narvanen. 2008). Gleichgerrcht. 2000). (Figura 1) Teorías de estado: la hipnosis como estado de conciencia Durante los últimos 50 años. Correlatos neurobiológicos del estado hipnótico McGeown et al (2009) mostraron con fMRI que la activación de la región anterior en la denominada “red por defecto” disminuye durante la hipnosis neutral en sujetos alta.e. el objetivo de este texto es analizar las teorías más relevantes en hipnosis y su evidencia experimental. Barutta. 2007). Venneri y Kirsch. 1999). pero no bajamente hipnotizables. Chalamish. fenómeno hipnótico requiere de una alteración de la estructura. Ibáñez. y no meramente. derechos reservados. en toda su extensión (i. esta perspectiva ha encontrado oposición en la idea de que la hipnosis no representaría un estado de conciencia. Hodges. 1999. Gleichgerrcht. Rainville et al. Fingelkurts. 2010. La disminución de actividad fisiológica en esta red. Para esto. para así poder determinarse los correlatos neuronales del estado hipnótico per se. sino que correspondería a distintos cambios neurofisiológicos derivados de sugestiones particulares (Lynn. pero sin observarse incrementos de actividad en otras zonas. giro frontal medio y superior bilateral y giro frontal medial izquierdo. Copyright. el desarrollo de nuevos enfoques teóricos y metodologías que incorporan aspectos biopsicosociales y aproximaciones multinivel en el estudio de la cognición y la conciencia (Ibáñez y Bekinschtein. los autores interpretan este resultado como un posible correlato de un cambio de estado cerebral específico de la hipnosis neutral. Edelman y Tononi.

2002. el número de grupos neuronales sincronizados en banda theta fue significativamente menor durante la condición hipnótica neutral con respecto a la condición basal. los autores sugieren que la activación de la primera región sin una concomitante co-activación de la segunda. se observó un aumento en la sincronización remota entre la corteza occipital derecha y la corteza inferotemporal izquierda en todas las bandas de frecuencia. Katayama et al. Los resultados mostraron que los microestados observados en la condición hipnótica suave se asemejan a cambios observados en meditadores expertos. 1999.e. Jamieson y Gruzelier. al encontrarse en hipnosis. como un aumento de actividad en bandas de frecuencia theta (4-6 Hz) y alpha (7-13 Hz) durante hipnosis neutral respecto a una condición basal. Fingelkurts et al. Por su parte. evidenciaría una disociación funcional del lóbulo frontal durante hipnosis neutral. Finalmente. 2009. A nivel de conectividad remota. restringidos espacialmente) y remotos (i. Por su parte. y la corteza occipital (Rainville et al. (2001) investigaron las fuentes de actividad EEG para varias bandas de frecuencia durante hipnosis neutral. Egner et al. nº 3 (octubre) . Apoyando esta idea. 1999. 1996. tálamo y tronco cerebral en sujetos bajo hipnosis neutral respecto a una condición basal (Rainville et al. a diferencia de en sujetos bajamente hipnotizables. 2009. Otra hipótesis sostiene que la hipnosis neutral estaría caracterizada por una disociación funcional del lóbulo frontal (Egner. Hacia una anatomía funcional del estado de conciencia hipnótico A nivel anatomofuncional. Gruzelier. mediante PET se determinó un patrón de actividad coordinado entre el córtex cingulado anterior. 2001). dar cuenta de las alteraciones perceptuales espontáneas observadas durante la experiencia hipnótica neutral (Rainville et al. lóbulo parietal inferior derecho. Los autores interpretan la disminución de actividad sincrónica local y remota como un marcador de estado hipnótico. Rainville et al. ampliamente distribuidos) en un sujeto altamente hipnotizable. 2002). el giro frontal medial (McGeown et al. parecen ser las regiones corticales más involucradas en hipnosis neutral. Entre las estructuras subcorticales se encuentran además el tálamo (McGeown et al. la corteza cingulada anterior (McGeown et al. al menos en parte. 2002) y el aumento de la conectividad funcional entre esta región y la corteza inferotemporal (Finanales de psicología. la activación de la corteza occipital (Rainville et al. 2002). respectivamente.e. 2002. Esta medida mostró un valor mayor en sujetos altamente hipnotizables. Adicionalmente. Rainville et al. la corteza parietal posteroinferior (Rainville et al. 1999. un estudio con fMRI durante la tarea Stroop mostró que en sujetos altamente hipnotizables. esto sugiere una fuente de activación cerebral desplazada hacia la región posterior-derecha que podría vincularse con la capacidad de imaginería en sujetos altamente hipnotizables. la activación del córtex cingulado anterior ocurre sin una co-activación de la corteza frontal lateral. Para los autores. Los resultados mostraron que la banda beta (12. Por esto. medida que indica el grado de independencia de los procesos cerebrales. 1999.5-30 Hz) y theta (6. El córtex cingulado anterior y la corteza frontal lateral se han vinculado funcionalmente con el monitoreo de conflicto y el control cognitivo.5-8 Hz) presentaron una fuente más posterior en sujetos altamente hipnotizables que en bajamente hipnotizables. giro frontal inferior derecho. estos resultados sugieren una forma diferencial de procesamiento de información tanto para la condición hipnótica suave como profunda. Egner et al. se observó tanto una disminución de actividad cortical de frecuencia delta (1-3 Hz). En este estudio se comparó mediante EEG la conectividad funcional de circuitos corticales locales (i.Neurobiología de la hypnosis y su contribución a la comprensión de la cognición y la conciencia Por otro lado. 2012. 2002. se ha mostrado que el estado hipnótico neutral en sujetos altamente hipnotizables se correlaciona con el incremento del flujo sanguíneo regional y de la actividad en banda delta de la corteza occipital bilateral (Rainville et al. 28. presentarían un estado más alerta y atento que los sujetos bajamente hipnotizables. la corteza dorsolateral frontal (McGeown et al. 2005. los estudios revisados sugieren evidencia tanto anatómica como funcional de un posible estado de conciencia hipnótico durante hipnosis neutral. Rainville et al. Fingelkurts et al. 2009. 2007). Además. vol. Dichos “microestados” corresponden a segmentos del EEG que reflejan la distribución espacial del potencial eléctrico en la superficie del cráneo y que constituyen funcionalmente patrones sucesivos de información cerebral (Katayama et al. 2002). Isotani et al. sugiriendo que en ellos. 2002). se determinó la complejidad dimensional global del EEG. Finalmente. Egner et al. 2002) y el tronco cerebral ponto-mesencefálico (Rainville et al. Por esta razón se plantea que la modulación en dichas regiones cerebrales podría. beta (15-25 Hz) y gamma (35-45 Hz). La modulación de actividad tanto en la corteza cingulada anterior como en la corteza dorsolateral frontal ha sido vinculada con el control del estado consciente. 2005). 2002). 2005). Aunque la interpretación funcional de los microesta- 1005 dos sigue en estudio. 2007). En síntesis. Las bandas beta (asociada a vigilia) y theta (asociada a relajación) mostraron una lateralización derecha e izquierda en sujetos altamente hipnotizables respectivamente. 2002. Isotani et al. (2007) investigaron los denominados “microestados” de actividad EEG en condiciones de hipnosis suave y profunda. Rainville et al. 2005). Este patrón de actividad es interpretado como un correlato de la disminución de la atención hacia estímulos externos no relevantes durante el estado hipnótico (Rainville et al. (2007) han sugerido que la hipnosis neutral estaría caracterizada por una alteración transitoria en la conectividad funcional cortical. caracterizado por la desconexión funcional transitoria de la corteza durante este proceso. 2009. 2002). mientras que en sujetos bajamente hipnotizables se observó el patrón opuesto. regulación del self y de los contenidos de conciencia a través de mecanismos de atención ejecutiva (Rainville et al. A nivel de conectividad local. 2002). 2009. McGeown et al.

Carrier y Bushnell. 2003). 2011. la inducción hipnótica. 2003). la supresión de dolor inducida hipnóticamente durante la estimulación dolorosa genera una disminución de la actividad del córtex cingulado anterior (Raij et al. pero sin aumentar la actividad de la corteza somatosensorial (Rainville. Hurtado. en la modalidad auditiva. Isla y Ibáñez. variables como la interpretación de las sugestiones. Gleichgerrcht y Manes. Estos resultados resaltan la potencial utilización de la sugestión hipnótica para estudiar las bases cerebrales del dolor subjetivo. corteza premotora y somatosensorial primaria. 2009. 2001) y la disminución de conectividad local y remota entre circuitos frontotemporales y talamocorticales (Fingelkurts et al. Por otro lado. la actividad de la corteza prefrontal dorsolateral derecha se correlaciona positivamente con la intensidad subjetiva del dolor durante la inducción dolorosa (Raij et al. Sugestión hipnótica y alucinaciones perceptuales La sugestión de alucinaciones perceptuales en sujetos altamente hipnotizables ha permitido estudiar sus correlatos neurobiológicos. 2010). Roca.b. 2012. 2002. 2009). Los procesos cognitivos situados en diferentes contextos pueden producir cambios neurofisiológicos sin alteración del estado de conciencia. corteza prefrontal dorsolateral y tálamo. Durante la iniciación de dolor hipnóticamente inducido aumenta la actividad en la ínsula y el córtex cingulado anterior respecto a una condición no hipnótica (Raij et al. Hiltunen y Hari. Knebel. Estudios de conectividad funcional sugieren que existiría un incremento en la modulación top-down de la ínsula anterior sobre la corteza somatosensorial durante una condición de analgesia inducida hipnóticamente versus una condición de dolor inducido físicamente (Vanhaudenhuyse et al. Raij et al. Desde esta perspectiva. pero no la imaginería de dolor. 2010. 2006. 2009. Lopez y Cornejo. Aportes empíricos recientes de las neurociencias sugieren que múltiples efectos contexto-dependientes (tanto intrínsecos como extrínsecos) modulan la cognición humana (Aravena et al. Ibáñez. 2007) apoyarían la idea de que durante el estado hipnótico ocurriría una desconexión transitoria en la conectividad cortical funcional. 2004). respecto a una condición de estimulación dolorosa sin sugestión hipnótica. 2007. Manes y Ibáñez. la evidencia parece sugerir algún tipo de alteración en el procesamiento de información durante hipnosis neutral (Egner et al. Price. 2009. corteza insular. córtex prefrontal. Szechtman et al. Por último. El estudio neurocientífico se ha centrado en el efecto de la sugestión hipnótica sobre la actividad neurofisiológica durante la ejecución de tareas neurocognitivas específicas. San Martín. Durante la escucha de sonidos reales. 2010. 2005. Ibáñez et al. Haye. activando anales de psicología. Sugestión hipnótica y dolor La sugestión hipnótica se ha utilizado para estudiar actividad neurofisiológica asociada tanto a la inducción como a la supresión de dolor (Crawford. 2005) y esta actividad predice la activación de la corteza somatosensorial secundaria vinculada a la experiencia de dolor subsecuente (Raij. 1997. Gleichgerrcht. 2001. nº 3 (octubre) la corteza cingulada anterior e insular. activan un circuito entre el tálamo. y que esta experiencia particular no constituye una condición necesaria para la generación de las experiencias derivadas de las sugestiones hipnóticas. 1997). Torralva y Manes. González. 2009. 2009). 2009. Ibáñez et al. Whalley y Oakley. Hurtado. Fingelkurts et al. lo que sugiere una amplificación de la percepción ordinaria por la alucinación hipnótica. Horton y Lamas.1006 Andrés Canales-Johnson et al. corteza motora pre-suplementaria. y control del movimiento voluntario. . Ibáñez. En síntesis. gelkurts et al. en su conjunto. A continuación se revisa evidencia de la utilización de la sugestión hipnótica en los campos de interés más connotados: estudio del dolor. Vanhaudenhuyse et al. 2007) han sido propuestas. alucinaciones perceptuales. ínsula medioanterior y corteza prefrontal (Derbyshire et al. 2005). Ibáñez et al. Vendemia. aumento correlacionado además con la vivacidad de las alucinaciones. Haye. 2010. así como entre el córtex cingulado medio y una amplia red neuronal que incluye a la ínsula bilateral. corteza insular. Ibáñez. Katayama et al. Con respecto a la coordinación funcional entre estructuras corticales. Adicionalmente. García-Larrea. 2007). tálamo y tronco encefálico (Derbyshire. Ibáñez. 2007). 2009). durante la supresión hipnótica de dolor entre el reposo y la imaginería (Faymonville et al. vol. Fingelkurts et al. córtex cingulado anterior. córtex prefrontal derecho. tanto la inducción como supresión de dolor mediante hipnosis activan circuitos entre el córtex cingulado anterior. Manes. 2009). tálamo y tronco cerebral. La disminución de coherencia entre regiones cerebrales de la redes de atención ejecutiva y monitoreo de conflicto (Egner et al. 1999). la activación cortical global (Isotani et al. Hurtado y Henríquez. específicamente vinculados a la sensación subjetiva de dolor (Rainville et al. Faymonville et al. los alucinadores presentaron una mayor activación en las regiones auditivas del lobo temporal respecto de quienes no alucinaron. Numminen. Teorías del no-estado: la hipnosis como cambios neurofisiológicos asociados a sugestiones A diferencia de los teóricos del estado. cuerpo estriado. Laurent. 2010c). 2000. Faymonville et al. 2000. Isotani et al. la inducción hipnótica de dolor ha permitido identificar las áreas cerebrales directamente relacionadas con la percepción emocional del dolor (Peyron. como un posible marcador del estado hipnótico que facilitaría la imaginería visual (Rainville et al. 2010a. Derbyshire et al.. González. expectativas o motivaciones son suficientes para caracterizar las experiencias bajo hipnosis y producir cambios neurofisiológicos. Duncan. 28. los teóricos del noestado plantean que la experiencia de un estado de conciencia corresponde tan sólo a uno de los muchos efectos subjetivos de la sugestión. Por un lado. Por ejemplo. Närvänen. (1998) observaron mediante PET un mayor flujo sanguíneo cerebral en el giro cingulado anterior derecho durante alucinaciones auditivas hipnóticas respecto a una condición no hipnótica. 2009).

1985. se ha observado modulación de la amplitud del potencial evocado P300 tanto en alucinaciones hipnóticas positivas (Spiegel. una disminución en la actividad correlacionada con la corteza motora primaria (i. En resumen y pese a la diversidad de paradigmas experimentales empleados. 1994. 1985) como negativas (Barabasz et al. la parálisis hipnótica se caracteriza por una modulación selectiva de actividad neuronal en áreas cerebrales vinculadas al control atencional y monitoreo del self. 2012. De Pascalis.e. Adicionalmente. 1999) Por ejemplo. se demostró un aumento en la activación de regiones del giro fusiforme izquierdo cuando se alucinaba en colores una figura de tonos grises. se ha observado una reducción en la amplitud de potenciales tempranos como P1 y N1 durante alucinaciones hipnóticas negativas (De Pascalis. se observó una disminución de la conectividad entre la corteza motora primaria y promotora. derechos reservados. asociadas con imaginería mental y representación interna del self. (2009) demostraron mediante fMRI que a diferencia de la inhibición motora voluntaria. tales como la corteza auditiva durante alucinaciones auditivas (Szechtman et al. Cutcomb. Ren y Pribram. Sugestión hipnótica y control del movimiento voluntario Utilizando sugestión hipnótica se ha empezado a comprender de mejor forma el aspecto volitivo de la experiencia subjetiva tanto normal como patológica. Regiones cerebrales que muestran un incremento en la actividad correlacionada con la corteza motora primaria durante la condición normal comparada con la condición hipnótica (i. Interesantemente. rojo). vol.) anales de psicología. 1994). se ha observado que una reducción del potencial P2 en el hemisferio izquierdo predice la supresión de la respuesta conductual ante estímulos que han sido obstruidos hipnóticamente (Jasiukaitis. 1994). hipnótica y simulada. De Pascalis. 1985. Barabasz et al. corteza promotora derecha y cerebelo derecho. Copyright. y de procesamiento cognitivo como P300 durante la sugestión alucinatoria hipnótica apoyan también esta idea (Spiegel et al. precuña derecha y lóbulo parietal inferior derecho. Cojan et al. 1998). La modulación de potenciales relacionados a eventos visuales tempranos como P1 y N1. Jasiukaitis et al. La conectividad con la corteza motora primaria de cada región se muestra graficada para la condición normal. Específicamente. Kosslyn et al. 2000). verde) y. y un incremento de conectividad entre la corteza promotora y la precuña. nº 3 (octubre) . los estudios son convergentes al iden- 1007 tificar modulaciones específicas sobre la activación de regiones de procesamiento sensorial temprano. se ha observado que sólo sujetos altamente hipnotizables presentan una disminución de la amplitud de P300 durante una tarea de obstrucción alucinatoria. (Reproducido con permiso de la editorial Elsevier. 1996). la cual consiste en obstruir la percepción de un estímulo visual mediante la alucinación de un cuadro oscuro (Spiegel et al. En sujetos bajo hipnosis. 1996). (Figura 2) Figura 2. (2000) investigaron mediante PET la modulación de regiones vinculadas a la percepción de color durante sugestión alucinatoria hipnótica. Nouriani y Spiegel. contrariamente. 28. Estas mismas áreas cerebrales mostraron una disminución de actividad durante la alucinación en gris de la figura presentada en colores. o el giro fusiforme en el procesamiento del color durante alucinaciones visuales (Kosslyn et al. 1999.Neurobiología de la hypnosis y su contribución a la comprensión de la cognición y la conciencia En la modalidad visual. En sujetos sanos.e.

se ha sugerido que este circuito estaría involucrado en la sensación de que las acciones motoras durante hipnosis son ejecutadas involuntariamente. P. 127-143.. J. Oakley y Firth... Gleichgerrcht. Referencias Aravena. (2010). tálamo izquierdo y putamen izquierdo se observó entre parálisis hipnótica versus parálisis simulada. Aravena. Consideraciones críticas al debate entre teóricos del estado y del no-estado Como hemos visto. tales como la corteza motora. Ibáñez. Los delirios de control externo también han sido estudiados mediante sugestión hipnótica en pacientes sanos (Blakemore. cerebelo derecho. 2003). 2003).. ha mostrando su utilidad para estudiar procesos neurocognitivos normales y patológicos. 2009). Hodges. 2009). nº 3 (octubre) Barutta. Barutta. 2003) y algunos síntomas positivos de la esquizofrenia como los delirios de control externo (Blakemore et al. Integrative Psychological and Behavioral Science. The machine paradigm and alternative approaches in cognitive science... . Asimismo.. A. debería demostrarse una relación causal entre el estado inducido hipnóticamente y la respuesta a las sugestiones. A. Barber. los cambios perceptuales generados por la hipnosis son sólo posibles luego de una modificación en la organización funcional de estructuras neuronales vinculadas a un estado de conciencia. y Ibáñez. F. 621-627. mejora la respuesta ante esas sugestiones (McGeown et al. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis.. Esto se ha evidenciado en el estudio del dolor. M. M. Cortex. R. Hypnosis: a scientific approach. Ward et al. Neurodynamics of mind: the arrow illusion of conscious intentionality as downward causation. Barabasz. Sin embargo. debería demostrarse que la disminución de actividad de la red. dado que tanto las teorías de estado como de no-estado predicen cambios en la actividad cerebral durante hipnosis. Integrative Psychological and Behavioral Science. E. los teóricos del no-estado sostienen que la experiencia de un “estado de conciencia” constituiría tan sólo un epifenómeno derivado de las sugestiones. estos resultados resaltan el uso de la sugestión hipnótica como una herramienta para la investigación de regiones cerebrales vinculadas a la experiencia subjetiva de la parálisis hipnóticamente inducida. 2007). Trevisan. 28. 2012. Finalmente. (1999) Cortical event-related potentials show the structure of hypnotic suggestions is crucial. se ha demostrado la activación de regiones cerebrales similares entre pacientes con histeria de conversión y personas bajo sugestión hipnótica de parálisis física. (2010). Los autores concluyen que alteraciones en este circuito podrían estar implicadas en la generación de delirios de control presentes en pacientes esquizofrénicos. Se ha mostrado una mayor activación del córtex parietal y cerebelo durante la sugestión hipnótica de control motor externo respecto a la realización voluntaria del mismo tipo de movimiento. 47. en el caso de la red por defecto. Fassler y Lilienfield. y dado que ambos modelos predicen cambios en la actividad cerebral. Barabasz. para los teóricos del estado. S. Así. y Manes. 5-22. sugiriendo que ambos fenómenos podrían involucrar mecanismos neurofisiológicos comunes (Halligan. (1969). e11751. E. Oakley y Frackowiak. Kirsch. Athwal. la mera observación de diferencias neurofisiológicas asociados al proceso hipnótico resultan insuficiente para resolver el debate.. Calvin. Asimismo. (2010c). D. la hipnosis se erige como un potencial modelo experimental neuropsicopatológico para estudiar patologías tales como la histeria de conversión (Ward et al.. A. 44. PLoS ONE. la sugestión hipnótica al producir efectos sobre fenómenos psicológicos específicos. Barutta. T. Ibáñez. el estado hipnótico se caracterizaría además por una disminución en la conectividad cortical. S. En sujetos sanos. 176-183. Gleichgerrcht.. Por ejemplo. Por ejemplo. F. (2003) compararon mediante PET la activación cerebral entre una condición de parálisis simulada intencionalmente y una de parálisis inducida hipnóticamente. y Ibáñez. la evidencia neurofisiológica expuesta a favor de los teóricos de estado no permite determinar concluyentemente si los cambios observados son debido al efecto del procedimiento sugestivo o a la existencia de un estado de conciencia. y Warner. Sobre la base de estudios de coordinación funcional. 47. vol. P. A. Manes. previa a la administración de sugestiones. Por otro lado. New York: Van Nostrand Reinhold.. Argentina’s early contributions to the understanding of frontotemporal lobar degeneration. La evidencia neurofisiológica a favor de un estado de conciencia hipnótico incluye la participación de diversas regiones corticales y subcorticales.. En síntesis. 5. con especial énfasis en la corteza cingulada anterior y la corteza lateral dorsolateral. J. Hurtado. anales de psicología. promotora y precuña (Cojan et al. Conclusión El interés por el estudio de la conciencia ha permitido estudiar las bases neurobiológicas de la hipnosis. alucinaciones perceptuales y control voluntario del movimiento. F. incurriría en una falacia de afirmación del consecuente (Lynn. Riveros. la conclusión de la existencia de un estado de conciencia a partir de la mera observación de diferencias neurofisiológicas. J. J. 2009). Applauding with closed hands: neural signature of action sentence compatibility effect. En base a esto. la sugestión hipnótica se ha empleado para emular síntomas de trastornos neuropsiquiátricos vinculados a la volición. Knox. dado que el procedimiento de inducción hipnótica en sí mismo implica sugestión. Jensen. (2010a). Por su parte. Cardona. 2000). 44. Un incremento de actividad tanto en el córtex orbitofrontal derecho.. E. A. Para apoyar un estado de conciencia hipnótico.1008 Andrés Canales-Johnson et al. Para determinar la existencia de un estado de conciencia entonces debería mostrarse que sugestiones específicas operando después de la inducción hipnótica generan un aumento en la respuesta neuronal con el mismo tipo de sugestión (McGeown et al.

Vendemia. 20.. T. G. B. 1058-1067. Brain Topography. Haye. New York: Basic Books. 355.... Vergara.. Roediger. S. Neural mechanisms of antinociceptive effects of hypnosis.. 42. Roca.. 15. D. A. Haye. Psychophysiological correlates of hypnosis and hypnotic susceptibility. Halligan.. P. Isotani. 303–305. Kirsch. Complexity and cognition: a meta-theoretical analysis of the mind and brain as a topological dynamical system. 15.. J. Alpert. 3579-3582. (1994). K. Integrative Psychological and Behavioral Science. M. (1991). Fingelkurts. V. Haye. G. Y. Fibromyalgia pain and its modulation by hypnotic and non-hypnotic suggestion: An fMRI analysis. (1980). (1843). (1973). A. S. (1999). Lynn y J. Oakley.. vol. M. 81-92. R.. Multi-level analysis of cultural phenomena: The role of ERP approach to prejudice. 986987. Gruzelier. Laureys. (2010). y Henríquez. Jamieson. 23. Event-related potentials during hypnotic hallucination.. Manes. Edmonston. C. 7. S. F. 133-146. The domain of hypnosis. Hurtado. and Life Sciences. I. M. y Manes. J. New York: Harcourt. Faymonville. M. (2010). y Manes.. Lynn. Hypnosis decouples cognitive control from conflict monitoring processes of the frontal lobe. M. (2011). (1996). (2007b).. París: Octave Doin. Increased cerebral functional connectivity underlying the antinociceptive effects of hypnosis. Nature Reviews Neurology. A. Lauerma. Oakley. 313-317. (2003). Barabasz. M. Currents theories of hypnosis: A critical overview. Yagyu. An integrative model of hypnosis. 111-164. (2003). 145-166). y Lynn.. E. 972-982. García. A. Kinoshita. 48–52. F... 1452-1462. 99-110. En G. 542-550. A universe of consciousness: How matter becomes imagination. Ibáñez. A.. Gruzelier. González. D. J. Delgueldre. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis. New York: Guilford Press. Hurtado. Derbyshire.. 969-978. S. 44. y Ibáñez. Left hemisphere superiority for event-related potential effects of hypnotic obstruction. Nash y A. F.) Hypnosis and conscious states: the cognitive neuroscience perspective (pp. (2000). Hurtado. B. A. 10-69. with some comments on alternative paradigms. I. y Gruzelier. Fingelkurts. L.. (1999). A. N. Stenger. Jamieson. 42. De Pascalis.. L... Fellows. M. Forster.. P. 62. J. P.). y Laureys. P. Social cognitive theories of hypnosis. T. 117-143. Gleichgerrcht. Del Fiore. Delusions of alien control in the normal brain. Knebel.. A. 157. T. Neuropsychologia. (1999). C. Escobar. BMC Neuroscience. R. J. Oxford: Oxford University Press. G.. (2009). (2007). Degueldre. L. Hipnosis. y Firth. P. Thompson.. H. Explaining Seeing? Disentangling qualia from perceptual organization.. A. y Oakley D. (2004). anales de psicología. Barnier (Eds. 98. J. Costantini-Ferrando. Hilgard. (1990). New York: Wiley.. J. y Cosmelli.. 7-14. Lehmann. Saito. D. C. A. S. The dynamic core of consciousness and neural darwinism. (2000).) Theories of hypnosis: current models and perspectives (pp. y Manes. Ibañez. 42.. Ibáñez. A.. (2007). Reyes. (2005). Frontiers in Human Neuroscience.. M. Neuropsychologia.. Imaging hypnotic paralysis: implications for conversion hysteria. 26. Lamy. (2005).. O.. 214. 41.. Lynn.. Hilgard. (1995). E. 4. A. (2007). Maquet. E... N. 255-262. (2010a). Manes. American Psychologist. 50. F. Neuron. Lancet. Andreucci. A. A. Nonlinear Dynamics. (2007a). R. S.. 862875. Gleichgerrcht. Journal for the Theory of Social Behavior. A.. 126.. y Rhue.. D. EEG source localization and global dimensional complexity in high -and low. 111-139). S. A. M. Oxford: Oxford University Press. (1999).. Contemporary Hypnosis. A. I. Clinical effects of insular damage in humans. Hypnosis: a general review. H. A. Anesthesiology. 27. De Pascalis. La hipnosis desde una perspectiva neurobiológica: una revisión de la evidencia y aplicaciones a la mejora de la función inmune. S.. 661-668. Classes of multichannel EEG microstates in light and deep hypnotic conditions. y Lilienfield. Sasada. Neuropsychologia.. Contemporary Hypnosis. J. A. Horton. The collected papers of Milton H. New York: Irvington. Riveros. Erickson.. Erickson in Hypnosis. Katayama. Kochi. y Hallquist.. Derbyshire.Neurobiología de la hypnosis y su contribución a la comprensión de la cognición y la conciencia Blakemore. En E. y Spiegel.. 264-275. Neuroscience Letters. 111-132.. 39-55. 81-110. y Cornejo.. J. D. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis. 45. Brain Structure and Function... 129-136. Ibáñez. S. D.. F. M. (2005). y Frackowiak. 11. y Ibáñez. Integrative Psychological and Behavioral Science.. A. F. Torralva. P. Contemporary Hypnosis.. Oxford: Oxford University Press. Contextual blending of ingroup/outgroup face stimuli and word valence: LPP modulation and convergence of measures. P. S.. S. y Revonsuo.. American Psychologist. intersubjectivity and ecology of mind. Hypnotic visual illusion alters color processing in the brain. Y Lamas.. Kinoshita. Hipnosis y placebos: la expectativa de respuesta como mediador de los efectos de la sugestión. Rhue (Eds. Q J Medicine. W. 1009 Ibáñez.. L. (2007).. González. y Sasada. 397-410. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis. Edelman. Revista de Neurología. 6.hypnotizable subjects: a pilot study. Schizophrenia Research. Cortex functional connectivity as a neurophysiological correlate of hypnosis: an EEG case study. (2008).. y Maquet.. Lopez. doi:10. Phillips. 45. 192-198. 28. G. Anales de Psicología. 34. F. 1279–1284. H. Pascual-Marqui. K. T. Decision-making cognition in neurodegenerative diseases. Gianotti.. (2009). C. Faymonville. The brain under self-control: modulation of inhibitory and monitoring cortical networks during hypnotic paralysis. A. I. G. When context is hard to integrate: cortical measures of congruency in schizophrenics and healthy relatives from multiplex families. W. S. Brain and Language. Kirsch. En S. London: John Churchill. J. Human Cognition in Context: On the Biologic. 547-555.00188 Ibáñez. 47. Son mécanisme. Franck. Kallio. A. (1999). Rossi (Eds). 20. 1. The state of hypnosis: evidence and applications. Luxen. M. Barrett. Ibáñez. (2000). Hypnosis and relaxation: modern verification of an old equation. y Spiegel. Gleichgerrcht. 1257-1267. y Tononi. 259-264. Knox. K. 51-90. (2010b). 471. T. E. (2009). V. (2008). Lynn. R.. Waber. y Bekinschtein. D. 233-244. Rossier. En M. 611-623. nº 3 (octubre) . American Journal of Psychiatry. Ibáñez. (2009). González. S. 22. DelFiore. y Oakley. Fassler. Hamalainen. C. 397-438). ERPs and contextual semantic discrimination: Evidence of degrees of congruency in wakefulness and sleep. H.2010. T. Cojan. T. Faber. Cognitive Brain Research. Isotani. (2001). 2012. J. Athwal. 39-56. Hypnosis and neuroscience: implications for the altered state debate. 10. y Lehmann D. A. European Journal of Pain. Hypnosis and conscious states: the cognitive neuroscience perspective. S. Jara. Cardona.. Early Neural Markers of Implicit Attitudes: N170 modulated by intergroup and evaluative contexts in IAT. 39. 28. (1965). P. (2003). Schwartz. H. Gesture influences the processing of figurative language in non-native speakers. Kallio. (2000). Whalley.. 1-7.. Braid. Ibáñez. Neuroimage. A. Psychology. (1996). Propietés diverses du somneil provoqué et des états analogues. Neuropsychobiology. Forging ahead: the 2003 APA Division 30 definition of hypnosis.. S. 13. Revonsuo. T. J. hipnotizabilidad y expectativas de respuesta: una revisión crítica. Kirsch. E.. La naturaleza de la analgesia hipnótica: bases y evidencias neurofisiológicas. G. Neurypnology: or the rationale of nervous sleep considered in relation with animal magnetism.. J. Luxen. (2008). Oxford handbook of hypnosis (pp. Nouriani. y Vuilleumier. 53. R. (1981). J. Ibáñez. Jasiukaitis. 15. (2010c). Green. G. V. N. P. Anales de Psicología. y Martínez. Cerebral activation during hypnotically induced and imagined pain. Neuroreport. 15.. E. y Manes. Cognitive Neuroscience.. Ibáñez. Anales de Psicología. y Lang. L. & Montgomery. Gruzelier. B. 223-224. Trujillo. Liébeault. G. 392-401. Cognitive and Social reconsideration of Meaning. E. Jamieson (Ed. Cosmelli. D. E.. Thérapeutique suggestive. Kallio.3389/fnhum. Crawford. Hypnotic susceptibility. A. A.. Whalley. Aravena. Moving beyond computational cognitivism: understanding intentionality. 92. 17. V. Hypnotic phenomena and altered states of consciousness: A multilevel framework of description and explanation. Neuroimage. y Revonsuo. (1999). R. 89. R. Brace and World. V.. D. 846-858. (2006). y Hurtado. Wackermann. The altered state of hypnosis: changes in the theoretical landscape. The MMN amplitude increases in hypnosis: a case study. E. Egner.. Kosslyn. Altered states of consciousness and hypnosis in the twenty-first century.. Kirsch. Anales de Psicología. (1891).

M. S.. y Faymonville. Rainville P. Grafton. R. 3-25. McGeown. y Macrae. M. R. Hiltunen. D. Anales de Psicología. Narvanen. Duncan. Szechtman. Mazzoni. y Price. 315. Consciousness and Cognition. Degueldre. R. y Stafford. J... Oakley. Oxford: Oxford University Press.. (2009). (Artículo recibido: 07-04-2011.. Hypnotic hallucination alters evoked potentials.. (2008). J. y Hari. 9. (2008) Mesmerizing memories: brain substrates of episodic memory suppression in posthypnotic amnesia. (2009). R.. N.. S.. A. H. D... Numminen.. Mason. D. A. P. Price D. Wegner. S. Hurtado. Journal of Abnormal Psychology. Journal of Cognitive Neuroscience. (2002). y Chaves. I. 102.. Frackowiak. Science. 887–901. Neuroimage. 11. 1194–1204. Woody. 143-165. Hypnotic behavior: A social-psychological interpretation of amnesia. 231-240. y Kumar. E. Laureys... R. H. Cognitive Neuropsychiatry. Shindler. (2005). Hofbauer. N.. y Shapiro.. A. nº 3 (octubre) . J. Hypnotic suggestion and cognitive neuroscience. 13. Jamieson (Ed. Spanos. Hofbauer. Moonen. 47. Human Brain Mapping.. A. 8. American Journal of Clinical Hypnosis. Chalamish. Numminen. Vanderhoff. Brichant. 159-170. (2007). T. Cutcomb. (2004). (2007). Solomonovich. K. Rainville. y Halligan. 59. Pain affect encoded in human anterior cingulate but not somatosensory cortex. Peyron.. L. C.. (2002).. Carrier B. Hypnosis: The cognitive-behavioral perspective. Raij. J. F. Bushnell M.. T.. Pain and non-pain processing during hypnosis: a thulium-YAG event-related fMRI study. Where the imaginal appears real: A positron emission tomography study of auditory hallucinations. M. Spanos. 116. Clinical Neurophysiology. (2000). Hypnosis and neuroscience: a crosstalk between clinical and cognitive research. Bushnell. and performance standards. Neuroimage. Size and probability of rewards modulate the feedback error-related negativity associated with wins but not losses in a monetarily rewarded gambling task. y Spiegel. Pekala.. y Hari. G. Una controversia interminable. Trance and treatment: clinical uses of hypnosis.. T. y García-Larrea. Madrid: Palmyra... y Dudai. N. P. vol. Venneri. y Price. K. 57. A. y Nahmias. Tratado de hipnosis clínica. Los fundamentos del magnetismo animal. Y. 263-288.. (1989). Ward.. 18. F. 94. y Halligan.. Multiple identity enactments and multiple personality disorder: a sociocognitive perspective. C. R. M. Defining hypnosis as a trance vs. 264-270. R. Vanhaudenhuyse. Hypnosis modulates activity in brain structures involved in the regulation of consciousness. M. M. y Ibáñez. (1998). Spanos. 1956–1960. (1931). J. En G. P. Strength of prefrontal activation predicts intensity of suggestion-induced pain. Buffalo: Prometheus Books. (2003).. Psychological Bulletin. Manes. 30. C. y Kirsch. (1997). C. (1986). Maquet. W.. V. Lynn. Proceedings of the National Academy of Sciences USA. Mesmer. Lamy. Hypnotic induction decreases anterior default mode activity. 95. Proceedings of the National Academy of Sciences USA. K. 249-255. Norton. An empirical-phenomenological approach to quantifying consciousness and states of consciousness: with particular reference to understanding the nature of hypnosis. 449-467. 15. Inc. (2010). M. 85–90. Bushnell. S. Brain correlates of subjective reality of physically and psychologically induced pain... Raij. Paus.. González-Ordi. Differential brain activations during intentionally simulated and subjectively experienced paralysis. J. (1999) La hipnosis. (2009). 848-855.. (1999).. 2012. A review and meta-analysis. Schnakers. G. S.. F. G. cooperation: hypnotic inductions. Behavioral and Brain Sciences. Hiltunen. D. R. A. H.). (2002). E. P. Spiegel. Barcelona: Jasón. J. Hypnosis and conscious states: the cognitive neuroscience perspective. 1047-1054. Yapko... C. Cerebral mechanisms of hypnotic induction and suggestion. (1985). Närvänen. Y. Duncan. 51. San Martín. D. 393–395. 295-312. aceptado: 01-10-2011) anales de psicología. Raz. Rainville.. 277. Neuron.. Boly. y Pribram. Wandering minds: The default network and stimulus independent thought. Duncan G. Ren. revisión: 24-10-2011. Mendelsohn. 44. analgesia and “trance logic”. Functional imaging of brain responses to pain. E. Oakley. Trends in Cognitive Sciences. Isla. Bowers. (1994). (2009). Archives of General Psychiatry. D. P.. 14. N.1010 Andrés Canales-Johnson et al. J. Washington DC: American Psychiatric Publishing. Luxen. y Miguel-Tobal. 28. H. 110-125. Laurent. Spiegel. B. 2147-2151. P. Tortosa. A. S. 30. Balteau. suggestibility. 2890-2897. Science. D. 968-971. J.. Van Horn. Journal of Cognitive Neuroscience. T. G.