OPINIÓN | 2016/09/03 00:00

Las Farc sin la a
Por ANTONIO CABALLERO
De eso se trataba, desde el principio. De que los guerrilleros pudieran
volverse senadores para no seguir siendo guerrilleros. De que los
excluidos del 57 pudieran ser incluidos.

Antonio Caballero. Foto: León Darío Peláez
Suscribo el sensato consejo que da Héctor Riveros en La Silla Vacía: no
lean el acuerdo, por favor. Los va a enredar. No es necesario leer una
por una (yo he leído unas cuantas) esas fatigosas 297 páginas de una
verborreica prosa jurídico-político-técnico-incluyente (“todos y todas” a
cada frase). ¿Quién necesita, y para qué, leerse
entero y línea a línea el Código de lo Contencioso Administrativo? Porque
el fondo del acuerdo es muy sencillo: que se acaban las Farc como
organización armada a cambio de que las dejen hacer política sin armas.
Es decir, que se elimina la a de su nombre, la a de la palabra ‘armadas’,
y su guerrilla se convierte en una organización política civil como
cualquier otra: Fuerzas Revolucionarias de Colombia, por ejemplo.

Porque no son las armas de las Farc lo que rechazan ellos. o que un exjefe de guerrillas aspire a la Presidencia. De que los guerrilleros pudieran volverse senadores para no seguir siendo guerrilleros. Por eso exterminaron hace 30 años a los integrantes de la Unión Patriótica.000 asesinados. la misma exclusión que después de la hecatombe de la Violencia se pactó hace 60 años entre las elites conservadoras y liberales. sino la posibilidad de que lo que la guerrilla representa o pretende representar socialmente pueda participar en política. Como si nuestra historia entera (nuestra Historia Patria) no estuviera repleta de exguerrilleros senadores (el caso más reciente es el de Everth Bustamante. De eso se trataba desde que empezaron las primeras y repetitivas conversaciones. y de exjefes de guerrillas que han llegado a sentarse en el mismísimo solio de Bolívar (empezando por el mismo Bolívar). 10 años. y con razón. Y si desde el principio no se los hubiera excluido por consideraciones mundiales (de comunistas y capitalistas) y locales (de ricos y pobres). desde el principio. que empezó por eso. El mejor posible. Pero es que de eso se trataba. Si cuando negociaban no era para llegar a un acuerdo ¿para qué era? Se trataba de eso. Ese viejo y cómodo pacto de exclusión es el que defienden cuando se niegan escandalizados a aceptar que un antiguo guerrillero pueda ser senador. de que los alzados en armas dejaran las armas para participar pacíficamente en política. quienes con esa indignación muestran retrospectivamente su mala fe de entonces. 20. De eso se ha tratado siempre. los partidarios del No. . No quieren que las Farc dejen de existir en tanto que organización armada: quieren que dejen de existir. Belisario Betancur. que ocupa una curul por el uribismo). desde sus candidatos presidenciales hasta sus últimos votantes desarmados: 5. quieren que aquí no exista nada distinto del Frente Nacional de toda la vida: quieren que se mantenga la exclusión del demonio del comunismo (hoy llamado por ellos castrochavismo). y se votó en aquel otro plebiscito. y también las de los ahora indignados Andrés Pastrana y Álvaro Uribe.Pero es justamente eso lo que los partidarios del No en el plebiscito no quieren que suceda. las mismas de los últimos 30. como dice el negociador Humberto de la Calle: porque es el único posible. Porque los doctrinarios del No en el plebiscito. Las del ahora satisfecho. no habría empezado esa guerra que unos todavía niegan y otros tratan de terminar con un acuerdo de paz. De que los excluidos del plebiscito del 57 pudieran ser incluidos. desde el principio. Cuando empezó esta guerra. que son los mismos “enemigos agazapados de la paz” de quienes se ha venido hablando desde hace tres décadas.

Que no van a volver a secuestrar. El más iluso. Salvo. a cambio de transformaciones que el país de todos modos necesita. Significa que no van a volver a matar soldados ni civiles. Porque con que se acaben las Farc no se acaban los temas. Que no van a volver a extorsionar. Que las Farc se retiren del negocio no elimina el negocio: otros lo recogerán. Que no van a volver a reclutar. y sin asesinarlos. o el recurso final a las armas. Que necesita para que no vuelva a empezar una guerra por las mismas razones y motivos por los cuales empezó la de las Farc. hacer política en paz. El punto de la droga me parece el más flojo. . Significa que los guerrilleros de las Farc renuncian a la guerra. Ese es el primer punto. Que se van a apartar del negocio de las drogas ilícitas.Y deseable. para los eternos enemigos de la paz. con Farc o sin Farc. será tema de otra columna. ya dije. claro está. ¿Y a cambio de qué? De que los dejen. que por eso no quieren que se acaben las Farc. Las Farc dejan el chantaje de las armas. para reparar lo que dejó la Violencia. Pero ese. Y el negocio existirá mientras la prohibición exista. pero que han venido postergándose con la excusa de la nueva violencia. que ha sido tema de centenares de columnas mías. Y de que empiecen a implementarse cambios en el agro que hubieran debido darse hace medio siglo.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful