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El auge económico y la nueva política liberal (1990- 2009

2009)
El Shock Económico

El gobierno de Fujimori inició con un programa estructural aplicado desde agosto de


1990 está compuesto por la reducción de la protección arancelaria para la industria
manufacturera, la anulación de los subsidios a las exportaciones, la reprivatización de
174 empresas públicas (conseguida sólo en parte y con muchas dificultades), la
reinstauración del mercado de tierras, el cierre de los bancos de fomento y el despido
masivo de empleados estatales. El programa de ajuste iniciado simultáneamente,
tenía por objetivos reducir el déficit presupuestal y la liquidez monetaria para acabar
con la inflación de 3.000% anual que dejó el gobierno de Alan García. Se inició con el
súper shock de agosto de 1990. En un solo día el gobierno hizo subir por decreto la
inflación en un 439% y en 30 veces el precio de la gasolina, pulverizando las
remuneraciones que ya habían perdido el 50% de su poder de compra entre 1985 y
1990.1

En los meses siguientes fueron despedidos 200.000 trabajadores de la administración


pública. Fueron anuladas formalmente o en la práctica todas las leyes de protección
laboral fruto de las luchas sociales desde 19192. Al ser despedidos masivamente los
trabajadores estatales, paralizarse la construcción y cerrarse cantidad de empresas
industriales, el movimiento sindical perdió sus contingentes más organizados.

Los dirigentes fueron cesados o quedaron aislados y la opinión pública no acompañó


sus protestas: ya estaban desprestigiados por la saturación de huelgas en los servicios
públicos. Los trabajadores de las pocas fábricas que continuaron funcionando
mantuvieron una paz laboral excepcional para la historia sindical del Perú, por temor al
despido. El sueldo mínimo fue congelado en 72 soles mensuales unos 36 dólares de
hoy,3 mientras que, por efecto de la violenta alza de precios, la canasta básica subió a
590 soles, unos 295 dólares de hoy.

En realidad, la deuda principal del Estado peruano no es con la banca internacional,


sino con los asegurados desatendidos, los ahorristas estafados, los jubilados
sometidos a pensiones de miseria y, en general, con quienes son marginados de los
servicios públicos a pesar de pagar sus impuestos

En realidad, la deuda principal del Estado peruano no es con la banca internacional,


sino con los asegurados desatendidos, los ahorristas estafados, los jubilados
sometidos a pensiones de miseria y, en general, con quienes son marginados de los
servicios públicos a pesar de pagar sus impuestos. Se calcula que la deuda del Estado
con el Seguro Social llega a los 7 mil millones de dólares pero no es ni siquiera
reconocida. Los ejecutores del programa neoliberal han sostenido que la pobreza
generada por la aplicación del ajuste puede aliviarse con programas de compensación.

1
Cfr Reyes 2008
2
Cfr INEI 1996
3
Cfr INEI 1996
Esta concepción tiene dos requisitos: que la compensación llegue rápida y
directamente a quienes más la necesitan; y que sea temporal, es decir, que deje
funcionando a la economía en condiciones normales de actividad, crecimiento y
distribución de ingresos. Pero nadie sabe hasta cuándo durará el reajuste. Al
comienzo, con la frialdad de un iceberg, el Ministerio de Economía no hizo el menor
esfuerzo por habilitar fondos. Y después el resto del Estado, ya desmantelado por el
propio programa, ha sido incapaz de llevar a cabo la compensación.4

Rasgos característicos del neoliberalismo

Así también Alberto Fujimori el cual desde 1990 implementó el neoliberalismo,


privatizando casi todas las empresas que estuvieron en manos del estado teniendo
como consecuencia que a través de la luz, teléfono, las empresas mineras, se llevaron
al extranjero grandes cantidades de utilidades a Chile, España, EE.UU., Japón,
Europa es decir, se produjo un saqueo de nuestro trabajo y nuestra riqueza para hacer
esto hicieron una gran campaña diciendo que; la privatización traería grandes
inversiones extranjeras para darnos trabajo, sin embargo esto no ha sido así, sino
vinieron inversiones solo en la minería por materia prima.

Por otro lado podemos decir que, durante casi 20 años, la política económica en el
Perú ha sido dominada por el neoliberalismo. Esa fe ciega en que los mercados libres
siempre funcionan bien, que lo mejor es tener un Estado mínimo, que las regulaciones
estatales deben reducirse lo más posible, que las empresas estatales son siempre
ineficientes y las empresas privadas son siempre buenas.

Seguir sosteniendo, en medio de esta crisis, que las empresas privadas en el “libre
mercado” son modelo de eficiencia, como afirma el neoliberalismo, es simplemente
cerrar los ojos a una verdad del tamaño del monte Everest.5

Pero el modelo neoliberal sigue siendo el que se aplica en el Perú. El Plan Anticrisis
de García sigue promoviendo entregar obras públicas a empresas privadas mediante
concesiones y contratos mal regulados, con privilegios que terminarán costándonos a
todos los peruanos. Así viene sucediendo con la Interoceánica Sur, cuyo costo ya no
será de 800 millones sino de 1,300 millones de dólares. Así también, sucede con el
gas, que al aprobarse la exportación para que hagan negocios grandes empresas,
pero no se pusieron a pensar en el fallo de los expertos en el cual concluyeron que no
se podrá abastecer en su totalidad al mercado interno.

La cuestión de fondo de este modelo que se fomenta desde los 90 que afirma que el
libre mercado soluciona todos los problemas económicos. Además, lo que ha hecho
en realidad es propiciar un crecimiento económico que beneficia a unos pocos, acaba
con los derechos laborales, a la vez que disminuye la capacidad recaudadora del
Estado, ahonda las desigualdades y daña al país, sobre todo a los sectores rurales.

4
Cfr Dubois, Fritz, Nelson 1999
5
Cfr Francke 2003
Por eso, el reto económico que nos trae la crisis económica mundial provocada por las
mismas políticas de libre mercado y desregulación total solo puede ser superado
dejando de lado el neoliberalismo para avanzar en un nuevo equilibrio entre el rol del
mercado y el del Estado, consolidando la descentralización y la participación
ciudadana.

Ahora bien ¿Qué ha significado el modelo neoliberal en el Perú? La aplicación de un


modelo de reorganización económica, social y política que busca la masiva
expropiación de recursos públicos y sociales, de propiedad de todos los peruanos,
para concentrarlos en manos de unos pocos grandes empresarios. Esta aplicación la
lleva adelante una coalición de poder, formada por grandes empresarios, tecnócratas
al servicio de intereses transnacionales, una cúpula corrupta de las Fuerzas Armadas
que aprovechan el liderazgo, a la postre criminal, de un independiente ambicioso como
Alberto Fujimori y su inescrupuloso asesor Vladimiro Montesinos6. Esta coalición es
exitosa por el fracaso económico del gobierno aprista y la derrota de la izquierda y el
movimiento social popular a inicios de la década de 1990.

Actualidad política y económica neoliberal - Crítica constructiva

Muchos opinamos que la política neoliberal debe ser cambiada pues actualmente aun
persisten rasgos de dicha idea. Esta política económica refuerza el dominio de los
monopolios sobre los consumidores y promueve una acelerada extracción de nuestros
recursos naturales con serios daños sociales y ambientales. El crecimiento económico
ha sido rápido pero ha beneficiado más a las trasnacionales que a la mayoría de
peruanos. Por ello es que necesitamos un cambio de fondo. A continuación se
presentarán, seis puntos de cambios centrales:

1. Dar prioridad al agro, el turismo, las economías solidarias y las PYMES, orientando
así nuestra economía a generar empleos para los millones de peruanos que los
necesitan. Hay que facilitar el crédito, ampliar los mercados en el país y en el
extranjero, brindar tecnología e información, capacitar a los jóvenes y a los
trabajadores. La concertación con las organizaciones gremiales y empresariales es
clave para que el estado les resuelva problemas en vez de creárselos.

2. Planificar para un desarrollo descentralizado, de tal manera que logremos que la


economía crezca sobre todo fuera de Lima. Para ello se deben promover las empresas
industriales y de valor agregado en las regiones. La infraestructura de puertos y
transportes, la energía y el gas, que son bases fundamentales del desarrollo
económico, tienen que responder a los intereses nacionales y no privatizarse bajo
esquemas corruptos, como se está haciendo ahora.

3. Ampliar el mercado interno de tal manera que la industria y el agro nacional puedan
vender más y a mejores precios. Para ello se necesitan derechos laborales y sueldos y
salarios justos, de tal manera que el progreso económico llegue a los asalariados y así
estos puedan comprar más. Las importaciones subsidiadas facilitadas por los TLCs,
que se comen nuestro mercado interno y traen crisis al agro y la industria, deben ser
controladas.

6
Cfr Iguiñiz 1999
4. Redistribuir el ingreso mediante impuestos mayores a quienes concentran la riqueza
y la multiplicación del presupuesto orientado a mejorar la educación, la salud y las
carreteras. Junto con impuestos a las excesivas ganancias mineras y una mayor
fiscalización sobre las grandes empresas evasoras que hoy deben cientos de millones
en tributos, hay que reestablecer el impuesto a las grandes propiedades.

5. Amistar la economía con la ecología, evitando los daños ambientales y promoviendo


negocios sostenibles. Normas estrictas de protección del medio ambiente deben ir de
la mano de la promoción de los bionegocios, como el procesamiento de plantas
naturales, el aprovechamiento del ecoturismo y la exportación de productos orgánicos.

6. Apoyar con fuerza la investigación, aplicación y promoción de nuevas tecnologías.


Las universidades públicas deben repotenciar su labor de investigación, en relación
con sus entornos regionales y en alianza con empresas innovadoras.

En conclusión, el neoliberalismo usa el pretexto del libre mercado, pero en realidad es


más un capitalismo de señores corruptos principalmente en la política. Con estos seis
ejes de cambio, nuestra economía puede crecer rápidamente y al mismo tiempo
distribuir mejor la riqueza, combatir la pobreza, respetar el medio ambiente y
proyectarnos hacia el futuro.
Fuente Bibliográfica:

Pedro Francke 2000. Políticas públicas y pobreza en el Perú de los noventa, Capítulo
2 pp.29-48

Iguiñiz, Javier. “Pobreza: Perú vs América Latina”, en Actualidad Económica (Lima),


No. 202, 1999, Noviembre.

Revista Trimestral del CEDEP “La reciente reactivación y los efectos del ajuste
liberal: ¿continuidad o ruptura?”, en Socialismo y
Participación (Lima), , No. 66 Junio 1994.

Dubois, Fritz y Nelson, Shack. “Balance y perspectivas en la lucha contra la


pobreza en el Perú 1995-2000”, en Diálogo sobre
experiencias y retos en la lucha contra la pobreza
(Lima: Banco Mundial-Comisión Europea-Presidencia
del Consejo de Ministros)

INEI – DHS – Macro Internacional 1997 Encuesta nacional de demografía y salud


(Lima).

Luis Reyes Lostaunau. Neoliberalismo, pobreza y políticas sociales en el Perú de los


noventa en Revista de la Facultad de Ciencias económicas,
año IV, pp 61-74, 2001, Nº14

AGUILAR, Gonzalo
2009 La ofensa del neoliberalismo
(Consulta 20 de mayo)
(elcomercio.pe/noticia/419961/ofensa-neoliberalismo)