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FORMACION MORAL BASICA 1.- 2QUE ES LA MORAL? La moral, se ocupa del recto proceder en la conducta del hombre y nos ensefia a distinguir el bien del mal. He aqui algunos principios y normas generales en que se ha ido condensando gran parte de la reflexi6n de los moralistas a lo largo de los siglos. 2.- PRINCIPIOS GENERALES DE MORAL 2.1.- COHERENCIA: “No hagas a los demas lo que no quieres que te hagan ati”. 2.2.- “EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS”. Es decir, no se puede realizar una accién mala, aunque sea con un fin bueno. Por ejemplo, no se puede acabar con la vida de un enfermo, aunque sea para evitarle el dolor; no se puede jurar en falso, aunque sea para evitar un desahucio. 2.3.- “EL MAL MENOR”: Si no hay mas remedio que elegir entre dos males, debe elegirse el mal menor. Por ej., es licito amputarle la pierna gangrenada para salvar la vida del enfermo. 2.4. “CONFLICTO DE DEBERES”: Cuando no es posible cumplir con dos deberes simultaneos, debe atenderse en primer lugar al mas importante y perentorio. Por ej., no es falta llegar tarde al trabajo por atender a un herido en un accidente de carretera. “FIDELIDAD A LA CONCIENCIA”: “No se puede actuar en contra de la propia conciencia, cuando, de un modo absoluto, manda hacer o prohibe hacer algo”. Si existen dudas, deben aclararse, si es posible. Porque es verdad que se debe seguir la propia conciencia, pero también lo es que hay obligacién de formarla y esclarecerla, procurando que la conciencia personal refleje verdaderamente la moralidad objetiva, viendo las cosas como son realmente. 3.- LA CONCIENCIA Hemos hablado de la conciencia y de su importancia en el orden moral. Pero, gqué es la conciencia? Es la propia inteligencia en cuanto distingue el bien de! mal moral. Es como el testigo y juez interior de las propias acciones. 25. Existen varias clases de conciencia: Conciencia RECTA (= sincera, bien intencionada), CIERTA (= segura, que no duda), DUDOSA (= que duda sobre lo que debe hacer), VERDADERA (= que ve las cosas como son realmente), ERRONEA (= las cosas no son como élla las percibe, se equivoca). La conciencia puede ser al mismo tiempo recta, pero errénea. Sin embargo, hay que aspirar al logro de una conciencia recta, verdadera y cierta. 4- LOS MANDAMIENTOS Son diez y por eso se les conoce con el nombre de “Decalogo”. Son como los 10 pilares que sostienen una conducta moralmente correcta. Son como 10 faros que iluminan nuestra travesia por esta vida. Son como las sefiales de la carretera que orientan y advierten de los peligros al viandante. Los mandamientos no crean el mal; advierten de él para que no lo hagamos. Son advertencias amorosas de Dios, no obstaculos o pruebas para ver si los superamos. 5.- EL PECADO Al acto o comportamiento moralmente bueno se le llama “virtud”, sobre todo cuando es un comportamiento habitual. Al acto 0 comportamiento moralmente malo se le denomina “pecado”. Para que exista pecado son necesarias tres cosas: 1#) Que se trate de algo malo (0 al menos tenido como tal por el que lo realiza); 2*) Que uno se dé cuenta de que aquello es malo, y esto en el momento de hacerlo; 38) Que se quiera o acepte aquello después de darse cuenta de que es algo malo. Claro que, atin supuestas estas tres condiciones, no todos los pecados tienen la misma gravedad y trascendencia. Depende de la importancia del asunto (“materia”) y del grado de “advertencia” y de “consentimiento”. De ahi la clasificacién de los pecados en mortales y veniales. Hay pecado mortal cuando existen materia grave, advertencia plena y consentimiento pleno. Sdlo hay obligacién de confesar los pecados mortales ciertos, pero se puede y se recomienda confesar también los veniales y los dudosos. 6- LAS TENTACIONES No debe confundirse el pecado con la tentacién. La tentacién es una incitacién al mal, al pecado. Pero si no se consiente en élla y no se hace lo que 6lla propone no hay pecado. Las tentaciones pueden surgir dentro de uno mismo © venir de fuera. Tener tentaciones no es pecado, sea cual sea la tentacion, si vienen sin culpa propia, sin buscarlas. Los santos también tenian tentaciones, pero procuraban rechazarlas. 7.- LAS PASIONES Con el tema de las tentaciones esta relacionada la cuestidn de la “pasiones” que, desde el punto de vista de la Moral, se pueden definir como apetencias desordenadas. En el fondo de las pasiones estan los “instintos”, que son impulsos 0 tendencias naturales. Por ej., el instinto de supervivencia, el instinto sexual, el instinto de comer y beber, etc. Los instintos determinan el comportamiento de los animales. En el caso de los seres humanos han de estar controlados y regulados por la razon y la voluntad, facultades tipicamente humanas, llamadas a ser como la linterna y el motor que iluminan y motivan el comportamiento de las personas. Los instintos no son en si mismos malos; el pecado se da cuando nos impulsan al mal y uno consciente y libremente se deja llevar por ellos. De ahi la importancia de una adecuada formacién, psicolégica y moral, en este campo. Aqui tiene aplicacién lo dicho por una célebre pedagoga: “Eres libre cuando haces no lo que mas te apetece, sino lo que te hace mas persona”. 8.- TIANA. Si bien el Cristianismo no es, en primer lugar, una doctrina moral, sino un Anuncio, una Buena Noticia, un Evangelio, de este Evangelio surgen, no obstante, unas exigencias morales y unas pautas de comportamiento. He aqui algunas ensefianzas de Jesus muy aleccionadoras en este sentido: * “‘Tratad a los demas como queréis que ellos os traten a vosotros” (Mt 7, 12). ‘La medida que uséis la usardn con vosotros” (Lc 6, 38). “No juzguéis y no os juzgaran” (Mt 7, 1). * No a la venganza: “Se dijo: ojo por ojo, diente por diente. Yo os digo: no hagais frente al que os agravia” (Mt 5, 38s). * EL AMOR distintivo de los discipulos de Jesus: “Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado” (Jn 15, 12). “La sefal Por la que conocerdn que sois discipulos mios, sera que os amdais unos a otros” (Jn 13, 35). ¢ Un amor que abarca a los propios enemigos: “Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian” (Le 6, 27). Amor, en su doble vertiente de amor a Dios y al prdjimo, que resume todos los mandamientos (Mt 22, 36- 40). * No bastan las palabras; son necesarias las obras: “No todo e/ que dice Sefior, Sefior, entraré en el Reino de los Cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que esta en el Cielo” (Mt 7, 21). + Los bienes y valores espirituales, en primer lugar: “No tengdis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo” (Mt 10, 28). "De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde a si mismo” (Le 9, 25). * No avergonzarse de ser cristiano: “Si alguno se avergiienza de mi y de mis palabras, también el Hijo del Hombre se avergonzard de él cuando venga con su gloria” (Le 9, 26). * No al resentimiento, si al perdén: “Perdonad lo que tengdis contra otros, para que también vuestro Padre del Cielo os perdone vuestras culpas” (Mc 11, 28). * La ley al servicio del hombre: “E/ sdbado se hizo para el hombre y no el hombre para el sabado” (Mc 2, 27). ENANZA: S DE LOS APOST « “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”, dicen los Apéstoles a las autoridades judias (Hech 4,19). + “A ser posible y en cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todo el mundo’, escribe San Pablo a los cristianos de Roma (Rom 12, 18). * Hay que evitar la acepcidn de personas. “No juntéis la fe en Nuestro Seftor desucristo con el favoritismo” advierte Santiago (Sant 2, 1). * Amor a Dios y al prdjimo: “Si alguno dice: amo a Dios y aborrece a un hermano, es un mentiroso”, escribe San Juan (I Jn 4, 20). 10.- ALGUNA‘ NAN: A: * Defensa de la vida: “La vida desde su concepcion, ha de ser salvaguardada con el maximo cuidado; el aborto y el infanticidio son crimenes abominables”. (G. S., 51). * Mensaje cristiano y progreso: “El mensaje cristiano no aparta a los hombres de la edificacién del mundo ni los lleva a despreocuparse del bien ajeno, sino que, al contrario, les impone como deber el hacerlo” (G. S., 34). Por eso, “la espera de una tierra nueva no debe amortiguar, sino mas bien avivar, la preocupacién por perfeccionar esta tierra” (G. S., 39).