Foto: Arno Burgi/EPA

El futuro condiciona el pasado
Si describes el paisaje que te rodea, es posible que pueda intuir donde está tu futuro. Si bien esta frase se
asemeja a una afirmación premonitoria, no tiene este significado. Los límites de tu paisaje cotidiano no están
en las condiciones de vida del presente, sino en las potencialidades del futuro. El futuro define el sentido de
trascendencia de nuestra búsqueda personal y, por lo tanto, marca el horizonte de nuestro desarrollo personal.
El futuro condiciona el presente. Este concepto quizá no corresponde a nuestra creencia habitual que el pasado
(lo que hemos vivido) establece los límites de nuestro presente y determina nuestro potencial hacia el futuro. En
cierta medida, el pasado establece las limitaciones del presente (físicas, psicológicas, económicas, culturales, etc.),
pero los límites son subjetivos y tienen relación con las negociaciones personales que hacemos en el presente.
Negociamos con el presente desde nuestro horizonte personal, es decir desde el punto donde hemos trazado los
límites de nuestro futuro. El paisaje que nos rodea tendrá una dimensión diferente según la dimensión de futuro
que enmarca nuestro propósito cotidiano. Las limitaciones son del pasado, pero límites corresponden al futuro.

1

Marcelo Manucci ©2016

competitividademocional

La búsqueda define el horizonte
Podemos recrear, comprender y aceptar el pasado. Pero esto

enfrentará lo nuevo, e inclusive determinan si no atrevemos

no implica el cambio. Comprender lo que nos rodea, no implica

a enfrentar lo nuevo. Si el marco emocional está sustentado

“dar un paso hacia lo nuevo”. Comprender lo que nos rodea

en el miedo o la angustia, el destino se acota, el horizonte se

(o como hemos llegado hasta allí), no implica transformarlo.

hace más pequeño y el contexto se despliega amenazante y

Para cambiar nuestro presente, es necesario la decisión de

hostil para nuestro desarrollo. Por el contrario, si el estado

dar un paso y experimentar las nuevas condiciones donde el

emocional está enmarcado en el optimismo y el entusiasmo,

pasado no tiene muchas influencias en el desarrollo de los

el horizonte se extiende y el contexto se transforma en un

acontecimientos.

territorio de crecimiento y oportunidades.

Lo que nos permite entrar en nuevos territorios es una

El horizonte representa nuestro propósito, es una metáfora

decisión de búsqueda. “¿Cuál es tu búsqueda?” Esta es

de nuestra búsqueda personal de desarrollo. El horizonte

la pregunta que define el horizonte. Cuando describes el

es el punto donde el futuro comienza a condicionar la

paisaje que te rodea, despliegas tu búsqueda. El destino de tu

vida cotidiana en el presente. Comprender el pasado es

desarrollo condiciona las potencialidades del presente. Pero,

una plataforma necesaria para avanzar hacia lo nuevo.

¿quién puso allí el punto de destino? Lo que nos mueve de un

Comprender el pasado puede cambiar el marco emocional

presente inerte, aburrido o sintomático no es la comprensión

que permita trazar un nuevo horizonte. Pero la decisión para

del pasado (ni siquiera la aceptación compasiva de la historia),

transformar nuestras condiciones de vida es una construcción

sino una decisión de explorar nuevas formas de vida (nuevos

que no depende del pasado. Comprender el pasado permite

territorios). En cada decisión están presentes las emociones

darle sentido a “lo conocido”. Para transformar el presente,

que definen la extensión del horizonte. El marco emocional de

hay que aventurarse en “lo desconocido”.

las decisiones definirá la forma como cada uno de nosotros

El futuro aparece despejando el pasado
A nadie le gusta que le digan “basta”. Lo sentimos como que están coartando nuestra libertad. Quizá algo
que viene desde nuestra época de niños cuando nos regañaban por determinadas conductas o decisiones. A
nadie le gusta que le digan “basta”, por ese motivo a nadie le gusta que le digan que “debe cambiar”. Pero no
hay forma de construir un nuevo futuro sin decir “basta”. No hay un cambio posible sin “basta”. Para crear lo
nuevo es necesario un duelo, esto implica despedir estructuras obsoletas o disfuncionales. Transformar de
nuestro paisaje el grupo de adjetivos que marcan nuestro presente y definen nuestra posición personal en el
paisaje cotidiano.
Avanzar hacia lo nuevo, es aventurarse en “lo desconocido”. Podemos tener claro el horizonte, pero el
camino hay que recorrerlo. Por ello, el cambio no es una cuestión de ideas y definiciones racionales. Todos
entendemos cuando nos dicen “basta” y cuando una situación impone el cambio. Pero la estructura que
sostiene nuestro paisaje cotidiano es mucho más compleja que una serie de ideas, valores y creencias. El
cambio no se logra solamente encontrando sentido a esta trama, sino que es necesario sostener el duelo
para reconstruir el paisaje: despedir para reconstruir.
El cambio efectivo implica sostener el duelo para “alojar a lo nuevo”. Esta es una idea importante porque el
duelo implica despojarnos más que incorporar, desarmar la trama que sostiene nuestras imágenes que nos
rodean. Podríamos decir que el cambio es simple, aunque esto no significa que sea fácil. Simplemente hay
que dejar de hacer (basta).

2

Marcelo Manucci ©2016

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful