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El Mate- Martnez Estrada (1895-1964)

De ti a m, mano a mano,
el mate viene y va. El mate es
como un dilogo
con pausas que llenar.
(Daro lo ha llamado
calumet de la paz).
Nio que se ha dormido
cansado de llorar.
Y an suspira, la lluvia
cae sobre la ciudad.
El brasero sus brasas
aviva fraternal
y como en la charada
llena todo el hogar.
De ti a m, mano a mano
el mate viene y va.
Nos quedamos callados
mirando sin mirar
un cuadro, un libro abierto,
un reflejo fugaz.
Tenemos una pena
como de soledad;
nos falta un hijo y algo
que no tendremos ya.
El reloj da la hora
de la serenidad
y grano a grano cuenta
arenas en el mar.
La lluvia se dira
que liquida el cristal.
El brasero calienta
el fro del hogar.
De ti a m, mano a mano,
El mate viene y va.
Hace poco perdimos
un amigo ejemplar,
perdios un hermano
de exquisita bondad
se le escap la vida
antes de comenzar.
Presente en el silencio
sabemos bien que est,

pero callamos porque


no podemos hablar.
T principiaste un cuadro,
yo un libro; y ah estn
sin terminar las manos
la estrofa final.
De ti a m, mano a mano,
El mate viene y va.
Llevamos siete aos
de vida conyugal
y nuestro amor reclina
su frente en la amistad.
De los viejos proyectos
casi no hablamos ms;
hay algo que nos dice
de un fracaso brutal.
Nos miramos con pena
durmiendo sin soar;
nos ha engaado el sueo,
ya no soamos ms.
De ti a m, mano a mano,
el mate viene y va;
viene a m fervoroso,
casi fro a ti va.
No hay ms luz que las brasas
ni ms calor, quizs.
Mi cigarrillo quema
sustancia sideral
y como se ve poco
no nos vemos llorar.