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“Casi todos volvieron a su vivir antigüo”. El indio nómade:
una problemática misional particular.
Autor: Norberto Levinton
Arquitecto y Doctor en Historia
Introducción
Las misiones destinadas para los indios Abipones no tuvieron un gran
desarrollo. Las reflexiones de los misioneros jesuitas, preocupados por
explicitar el resultado material, distribuyeron las responsabilidades de las
falencias del proceso entre los propios indios abipones, los representantes
del gobierno colonial, los españoles comerciantes-hacendados y los
grupos indígenas enemigos. El objetivo de este trabajo es sustentar la idea
de que la escasa evolución de las reducciones y su fracaso final se debió a
la imposibilidad misionera de modificar la identidad indígena.

La forma de apropiación del espacio como identidad
De las reducciones para indios abipones San Jerónimo fue fundada en
1748, Concepción en 1749, San Fernando en 1750 y San Carlos del
Timbó también llamada Nuestra Señora del Rosario en 1763.
La primera cuestión esencial que debemos responder es porqué estos
indios aceptaron reducirse. La aceptación de la condición reduccional
sólo puede ser entendida como una salida forzosa ante la derrota. La
presión militar devino en la exigencia de que los indios aceptaran pautas
de vida cristianas; por ello la supuesta conformidad también podría ser
entendida como un ardid de los propios indios. Vitar sugiere que un sector
importante de los abipones podría haber manejado la situación para ubicar
a parte de sus guerreros cerca de las haciendas que pensaban ser asaltadas.
Cualquiera haya sido el punto de partida es indudable que la nueva
condición no tuvo una aceptación masiva; solamente algunos de los
principales Caciques consintieron en acordar un compromiso de paz con
todas las ciudades españolas y su gente aceptó en principio la decisión.
Dobrizhoffer describe la discusión entre los jefes indios. La mayoría

a pesar de haber sido la más antigua y la más desarrollada de las cuatro. 2 Siendo la idónea experiencia de la guerra el valor social más importante sólo conferían un carácter noble a los guerreros de fama. Una prueba de ello fue la deserción permanente que sufrieron los asentamientos jesuíticos. También se le agregaba un sufijo “in” a su nombre para ser inmediatamente reconocido por todos los abipones.2 pretendía concretar un acuerdo con las ciudades de Santa Fe. “aquellos gracias a los cuales comemos”. Córdoba. El gentío de San Fernando del Río Negro viviría la misma situación. los abipones indudablemente integraban una sociedad militar. se había originado con gente emparentada o de amistosa relación con la de San Jerónimo y siempre mantendrían una relación de complicidad con sus habitantes. la llamaban “albergue de malévolos”. eran llamados Hecheri o Nelereycaté y gozaban de gran prestigio. El candidato a ser aceptado como tal debía pasar varias pruebas y un rito en el cual una anciana a viva voz y acompañada de la música surgida de una calabaza celebraba sus merecimientos y la fama militar de sus antepasados.1… “en esto son extremados y sucede que cuando se quieren convertir ponen por condición que sus hijos no han de asistir mucho tiempo a la iglesia porque no les falte para adicionarse en militares ejercicios…”. Como una especie de síntesis final el Padre Klein le escribiría al Padre Contucci que …”en trece años sólo se habían bautizado 15 de los adultos y de estos sólo cinco viven cristianamente. El propio comportamiento agresivo de los niños durante sus juegos era tomado como una señal de coraje.3 Por eso es importante comprender que si no se producía un cambio profundo la condición guerrera nunca se perdería totalmente. Claramente estaban defendiendo su identidad guerrera. La reducción de San Jerónimo sería famosa por su nivel de insurgencia. los demás casi todos volvieron a su vivir antiguo…”. que quiere decir. Santiago del Estero y Tucumán. Más claramente. los guerreros eran designados como Niadagaguadi.4 . La cercanía de los abipones reducidos a otros indios del mismo grupo étnico pero “infieles” facilitaría que estos últimos pudieran lograr que los reducidos los acompañaran en sus robos. La importancia de este hecho era tal que la madre de un niño recién nacido golpeaba el techo y las paredes de su choza para augurar que cuando creciera se pudiera hacer famoso en la guerra. querían seguir haciéndole la guerra a Corrientes y a Asunción.

Aunque la del Timbó tuvo escasa evolución en el momento de la expulsión de los jesuítas es más que evidente que allí también se cumplirían las experiencias del resto. El Cacique Caliguila aceptó que se instruyera cristianamente a los niños con la condición de que no se los entretuviera antes o después del mediodía con largos sermones y que se les permitiera que usasen libremente sus arcos y flechas. Hay que dedicarse lentamente a la corrección de las costumbres y errores de estos feroces bárbaros…. cerca de Santiago del Estero. La propia elección del sitio de fundación del asentamiento.Si quieres doblegar importunamente un vidrio. Es evidente que desde la implantación del asentamiento de San Jerónimo los indios organizaron todo en desacuerdo con los españoles. debe ser sobrellevado. Considerando que tal vecindad de los españoles les resultaría peligrosa para sus vidas cuando menos para su libertad. … “pensaron que esta dificultad para cruzarlo [al río] demoraría a los españoles que fueran llegando y sería para ellos una defensa…”5. mulatos e indios .3 Es de destacar que una de las principales razones de la pervivencia del sentimiento militar habría sido la desconfianza hacia los españoles. comenzaron a pensar en la fuga…”. El dibujo de Nuestra Señora del Rosario o del Timbó muestra a las viviendas. lejos de cualquier centro poblado. construidas por soldados. Los indios de Concepción considerarían a la proximidad de la ciudad española como el principal factor de desestabilización. Debido a ello intentaron encontrar formas de hacerse comprender por los indios. Las reducciones no se dispondrían como los poblados españoles con un trazado ortogonal. lo quebrarás…”. En 1639 en la primera experiencia que hicieron los jesuitas con los abipones el Padre Pastor. incluyó disposiciones que podrían haber sido discutidas por cualquier español. Ambas cosas fueron aceptadas por los misioneros. Dobrizhoffer dice: … “lo que prudentemente no puede ser corregido. constituiría una certificación de la previsora actitud indígena. …“llegaron hasta los abipones rumores nada vagos acerca de la idea que tenían los españoles de trasladar la fundación y mover sus límites más cerca de la ciudad. Como ya había sucedido con otros indios se propusieron modificar paso a paso las expresiones indígenas contrarias a una forma de vida cristiana. Los misioneros jesuitas tuvieron conciencia de las dificultades para evangelizar a los abipones.

El tema venía desde los escritos de José de Acosta. el culto sin veneración al Abuelo (“mal demonio” o Keebet). … “no tienen casas . no reunidos en común sino esparcidos y cambiando a cada paso de morada…”.La Provincia Jesuítica del Paraguay retomó algunas de estas ideas. su jefe. El Padre Cardiel los asimiló a los tártaros y a los gitanos en “Medios para reducir a vida racional y cristiana a los indios infieles” (1744).4 contratados. Pero cualquier problema se superó con una gran paciencia. de 1763) En cambio desde un punto de vista contemporáneo se puede discutir la concepción jesuita del abipón como bárbaro. … “los que viven como fieras. como es vivir diecisiete años entre gente tan bárbaras…”. En las misiones los propios sacerdotes tuvieron opiniones diferentes sobre la mentalidad de los indios. …”el Padre había doblegado las nubes con sus artes …”. En “Historia Natural y Moral de las Indias” (1590) articuló una suerte de clasificación de los grupos indígenas según el nivel de civilización alcanzado. también de manera análoga a lo que ocurría en su ámbito tradicional. Arnal: … “aunque vine informado de que son perversos los indios. convivió largo tiempo con los sacerdotes. El Padre Rejón le escribe al Padre Proc. no se si consistía en ellos o en los Padres que con ellos no se avenían.Afirma el Padre Acosta que … “de este género de bárbaros trató Aristóteles cuando dijo que podían ser cazados como bestias y domados por la fuerza…”. Al principio hasta les tuvieron cierta permisividad con los rituales alcohólicos. no en ciudades o pueblos sino en rocas y cavernas. saben la doctrina. En el lugar central del pueblo. El indio consideró al Padre Brigniel como un hechicero de su mismo rango. Inclusive se mantendría una actitud muy paciente con los hechiceros. El Padre Francisco Navalón le transmite al Padre Visitador Contucci : … “llevaba con paciencia tan prolongado purgatorio. siguiendo una disposición en forma de medio arco como lo hacían los abipones en sus propias aldeas. nos han entregado de sus hijos para que les enseñemos a nuestro gusto…”(4 de sept. Quizás fue una dificultad la escasez de misioneros que sabían el idioma como Brigniel o Dobrizhoffer.(4 de dic. de 1766). el homenaje a los huesos de los muertos fuera de la iglesia y la lectura indicadora de los futuros sucesos en las pléyades. ubicarían al Cacique principal con su gentío más cercano. Pariekaikin. Al presente estan tan sujetos que asisten a la iglesia.¿De que se puede acusar a los jesuítas? De nada por parte de los indios (así lo demuestra el hecho de que pudieran convivir).

Por un lado le entregaron el manejo de los cuatro asentamientos a la Compañía de Jesús reconociendo el valor y el resultado de sus métodos. sin ornamento ni campana ni estancia. Arnal: … “la soledad en que me encuentro en el Timbó. No obstante no . El Padre Klein le escribe al Gobernador Ceballos que se mantenían de raíces y frutas del monte después de haber acabado todo el maíz de sus chacras y que en determinado momento ya aburridos del pueblo … “se fueron poco a poco unos tras otros al campo en busca de su comida…”. … “acaso les parezca intolerable estar encerrados entre los límites de una sola ciudad. Pero por otro debieron ceder poco a poco ante la presión de los comerciantes-hacendados que entendían la pacificación de los abipones como la adquisición de mano de obra barata. libres de la voluntad de nadie…”. busco que hacer y no lo hallo. En cambio el Padre Dobrizhoffer ya ubicado en Viena reflexionaba después de quince años de su salida de Buenos Aires. para luego deslizar poéticamente sobre el género de vida de estos indígenas que … “se dejaban llevar por rápidos caballos.Lozano vincularía sus habitáculos con las tiendas de los Moros. VR contemple cual estaré con mi genio. Los llamaba “aduares de alarbes montaraces”. depender de una voluntad ajena y estar constreñidos en sus casas como el caracol…”. (aduares: conjunto de tiendas que los Moros o Gitanos levantaban en el campo para su habitación) (alarbe: árabe/ hombre inculto o brutal) (montaraces: que andan y se crían en los montes). En 1753 se les acabó el ganado a los de San Fernando y fueron a pedir comida a Corrientes. Si se los quería dejar en un lugar durante por lo menos un cierto tiempo tendrían que haber concebido las dificultades para convertir a estos indios en agricultores. Un tema concurrente fue el de la cantidad de ganado entregado a los misioneros para mantener a sus indios.En 1758 se repitió lo mismo. Desde la reducción del Timbó le escribe el Padre Rejón al Padre Proc. y poco remedio para llevarla adelante. Don Alonso Hidalgo (Alcalde de 1er voto) expresa: …” han venido sólo a comer…”. es necesario hacerles casas…”. Al año siguiente los mismos indios ya se dedicaban a asaltar a los que pasaban por el camino de Santa Fe a Santiago del Estero. otras algo mayores.5 sino unas bárbaras tiendas de pocas esteras o de cueros de caballo. Los representantes del gobierno colonial tuvieron una actitud dual frente a los abipones. unas pequeñas como una alcoba. reducción aceptada sin sínodo.

el pésimo armamento de los destacamentos y la escasez de la tropa6.La preocupación de alimentar a los indios recayó en los Padres que vivieron siempre presionados por la constante carencia de las cosas más elementales hasta que pudieron recibir subsidios de los indios de las reducciones guaraníticas. Pero nos abandonaban solos…. Los soldados no podían encontrar a sus enemigos y el sistema de presidios tenía grandes deficiencias como la distancia entre los fuertes. Dobrizhoffer comenta que los gobernadores prometieron su trabajo y dinero. Los sucesivos gobernadores no pudieron mantener la paz con los abipones y otros guaycurues ni con “entradas” al Chaco de importantes ejércitos ni con la llamada “frontera presidiaria”. Dobrizhoffer explica claramente que el peor mal causado por dejar sin comida a los abipones era que salir a buscar un venado significaba una ausencia de dos o tres meses. trabajamos…”. …. de los mayores a los cuales se los enviaría a los presidios de la costa. Se pensaba que debía separarse a los menores de 14 años. destruyen todo lo que nosotros. Al otorgársele a las reducciones un éjido para el manejo de sus actividades económicas se iniciaron disputas. La idea de “adelantar la tierra” o sea de ganar una nueva frontera con los indios no sojuzgados para los españoles poderosos significaría la posibilidad de apropiarse de más tierras. muy pronto convertía en fieras sus mentes domesticadas…”. Pero fue desplazado de su cargo por realizar manejos indebidos de los fondos de sisa. Al Gobernador Campero se le ocurrió trasladar a los abipones y otros indios nómades a los centros mineros. día y noche. La antigua libertad de andar por donde quisieran. que así podrían ser educados.”.6 caigo de ánimo y ando diligenciando con esta ciudad lo que puedo…”. En realidad la idea del traslado masivo provenía del Consejo de Indias. Según Vitar el conflicto entre los jesuítas y los comercianteshacendados tuvo especial gravedad en Salta. Allí hipotéticamente se “suavizarían”. … “a ellos les era suficiente que nosotros encerrábanos a los abipones en las nuevas reducciones como se encierra a las fieras en jaulas y que se abstuvieran de robar. “fueron olvidando paulatinamente el conocimiento de la religión y la disciplina de costumbres que habían bebido con tanto trabajo. Los correntinos y asunceños les compraban a los indios lo que robaban a los . Los españoles comerciantes-hacendados no sólo no ayudaban … “antes bien al contrario con sus pestilentes doctrinas y malos ejemplos.

Mocovíes y Lenguas se llevaron animales y otros bienes de la reducción. llevaron también mi mula que por 5 años ha sido mis pies y mis manos…”. santiagueños y tucumanos y así también al revés. … “hace más de dos años que no han llegado aquí y sólo estuvieron a veces de huéspedes…”7 (habían muerto en Santiago del Estero luego de un enfrentamiento). En uno de estos ataques los Mocovíes se aliaron con Tobas. Dobrizhoffer escribe el 14 de enero de 1765 al Padre Miranda que … “los tobas han arreado toda la caballada que se hallaba alrededor del pueblo. Yapitalakas y Vilelas. Las antiguas enemistades con los Mocovíes recrudecían cada tanto con nuevos enfrentamientos. Lenguas. Los indios. como el Capitán Ychoalay que habían vivido entre los españoles. pues los mismos españoles tus hermanos no hacen caso de tu doctrina…”. Una flecha se incrustó en la espalda del Padre Dobrizhoffer pero aún así pudo sobreponerse del ataque gracias a la ayuda de las mujeres y de los escasos cinco soldados que lo acompañaban. con justa razón. Con impudicia toman cualquier mujer que encuentran para satizfacer su lujuria…”. Mataguayos. Conclusiones . Los abipones.Posteriormente un ataque de 600 indios Tobas. Malbalaes. Los enemigos se encargaron de 60 bueyes que tenían para arar y de vaciar las casas. El Padre Klein reconoce en una carta que no podía evitar la presencia de algunos alzados en el pueblo. Dentro de los otros grupos indígenas hay que considerar a los abipones que no aceptaban reducirse y de los cuales algunos mantendrían una duradera enemistad con los reducidos. la mayoría tiene muchas. -cuenta Dobrizhoffer. Algunos abipones buscaron un escondrijo ante el gran poderío del enemigo pero muchos se quedaron para enfrentar el peligro que al final no llegaría a producirse.7 santafecinos.Dobrizhoffer menciona el largo enfrentamiento entre los abipones riikahes y los abipones nakaiketergehes.le decían al sacerdote: … “no será mucha verdad lo que tú nos enseñas. Más compleja fue la relación con los tobas. le decían al jesuita José Brigniel sobre el tema del matrimonio: … “te equivocas Padre mío si lo crees.

los serranos. todos los indios de Paracuaria dejarán de ser bárbaros y abrazarán la ley de Cristo. los mbayás. El mismo Crisóstomo. Dice que … “comiencen los antiguos cristianos de América a ser cristianos en sus costumbres y los aipones. En 1775. Dobrizhoffer retrata a uno y a otro. De cualquier manera llama la atención sobre una evangelización no realizada a presión. En ese sentido de la comprensión es cuando aparece como el hecho más importante la escasa evolución de las misiones jesuíticas. en una palabra. los vilelas. Asimismo poco a poco hubo algunos logros en la producción agrícola y en la ganadera aunque se debió contar con capataces y peones externos. los chunupíes. Los indios nunca terminaron de creer en los acuerdos de paz y los españoles tampoco. Si bien es indicadora después de varios años no permite totalmente establecer el nivel de la relación con los misioneros. los lenguas. Con respecto al español su mensaje no es tan lejano. Dentro de la cantidad de misioneros que trabajaron en estas reducciones se percibe claramente la diferencia entre los que lograron penetrar en una mentalidad indígena totalmente alejada de las costumbres sociales aceptadas en la época y los que se apegaron retóricamente a la clasificación de bárbaros. nosotros libres de la palabra empeñada volveremos a nuestra costumbre de degollarlos…”. en la homília X. Si dejan de cumplir con sus promesas. en la primera carta a Timoteo. los payaguás. La nómina de bautizados no debe ser considerada como concluyente. los tobas. ya no estaban los jesuítas. los españoles nos enviarán más vacas. afirmaba antiguamente: Nemo gentilis esset si nos ut opportet. los aucas. Hubo cambios como la restricción de la movilidad que facilitaron pautas de vida como la cría de mayor cantidad de hijos. Al abipón lo relaciona estrictamente con la comida recibida sin haberla trabajado. el Teniente de Gobernador de Corrientes Juan García de Cossio sería acusado por Joseph J. los chiriguanos.8 Es evidente que la acción misionera no logró desestructurar de fondo la forma de vida tradicional de los abipones. “No tengas cuidado Padre. los mataguayos. Nosotros se la pedimos cuando nos reunimos en esta fundación. christianis esse curaremus…” (Nadie sería gentíl si nosotros procurásemos ser cristianos como debiéramos). los lules..…. los mocovíes. etc. los patagones. El tema fundamental es la confianza entre los abipones y los españoles. García .

junto con su primo Don Manuel de Orduña.9 Zúñiga de defraudar. los indios del pueblo de San Fernando de Abipones. … “sin un rancho habitable.9El deplorable estado del pueblo mostraba la necesidad de remover al administrador. una toldería de indios….8Hacia 1796 el pueblo de San Fernando de Garzas (había pasado a lo que antes era la estancia) era caracterizado como más que un pueblo … “un nido de foragidos. A. Noticia .”. Maeder. Traducción de Edmundo Wernicke. … “quienes coaligados en defraudar los intereses del pueblo mantuvieron a los indios en tal penuria y miseria sin darles aún de comer que estos desampararon el pueblo…(…)…después de la retirada de los indios pegaron fuego al pueblo para que ni aún memoria se haga de él…”.” 10 Mapa publicado en “Historia de los Abipones”. Advertencia editorial de Ernesto J. ni iglesia pues la que hay está arruinada…”(…)…los indios permanecen infieles…(…)…no tienen que comer y se ven precisados al robo….

ya los trata a los abipones de ladrones de estancias. El tema lo hemos tratado en Norberto Levinton. 6-10-7 en 1785. N°653. de Jujuy.. 9 Raul de Labougle. “Etnografía del Chaco”. Nac. Univ. Sala IX. Ver la fundación de San fernando del Río Negro en AGN. “Entre los Abipones del Chaco”. del Paraguay. inmediatamente de la expulsión. 94. 17-3-4 8 AGN. 122. Río de la Plata y Tucumán”.Posteriormente. Ver también Guillermo Furlong Cardiff.10 biográfica y bibliográfica del Padre Martín Dobrizhoffer realizada por Guillermo Furlong Cardiff. pág. El sentido de la auto-reproducción de la sociedad está muy bien explicado en Pierre Clastres. del Nordeste. “Las trnsformaciones de las viviendas indígenas debidas a la acción evangelizadora de la Compañía de Jesús: su influencia sobre la identidad cultural de los diferentes grupos étnicos involucrados”.. Teruel y Jerez (Comps. Madrid. Sala IX. As.…. III. 17-3-5 el 6 de septiembre de 1750 y los Inventarios de San Fernando en AGN. 4 AGN. Sala IX. 10 AGN. 3-3-7. 1836.. Lozano. Guevara. 1968. de Antrop.. 108) 7 AGN. Dobrizhoffer. As.1967.Bs. Carta del 18 de julio de 1775 de Zúñiga al Rey. Vitar. 10 de octubre de 1763 5 Dobrihoffer. La estancia en sí tenía buenos dividendos.San Pablo. pág. 1998. 1 Pedro. “Historia de la Prov. CEADUC. 1997. “Historia de los abipones”.Ver también Colección Gondra 1556 f. 1987. “Guerra y Misiones en la frontera chaqueña del Tucumán (17001767)”. 139. As. . “Investigaciones en Antropológía Política”. Sala IX. 1941.). “La reducción jesuítica de San Fernando de Río Negro”. 2 José. Bs. El Gobernador Carlos Morphi.. 1938. 6 Beatriz. Sala IX. Imprenta del Estado. Sept. 3 Martín. 1996. Carta del 26 de enero de 1768. “Historia de los abipones” Vol. Tucumán. Carta de Manuel de Basabé al Virrey Arredondo del 3 de enero de 1795. “Descripción Corográfica del Gran Chaco Gualamba”(1733).(1784). En Nuestra Historia.Jujuy. Bs. pág. 6-10-. Científ. Nac. De Inv. 85.Las guarniciones de los fuertes eran delincuentes que pagaban sus culpas mediante el destierro…(pág. Sala VII. Inst.Esta cuestión se puede ver en Alfred Metraux. Resistencia. Univ. Asunción. En Pasado y presente de un mundo postergado. Barcelona. gracias a la confianza creada por los misioneros. Cons. pág. se pudieron organizar los pueblos de otra manera. Gedisa..