Variedades

Viernes 5 de agosto de 2016. El Peruano

LEGADOS 3

Jorge Puccinelli refiere que
ese grupo fue
un semillero
de inquietudes
universitarias
y de vocaciones
históricas.
ACCIÓN REBELDE

Vanguardia intelectual. En los debates públicos de la época, la Generación del Centenario destacó por sus reflexiones en torno a la realidad nacional y el futuro del país.

V

enga para acá,
Jorge, le dice
Raúl Porras Barrenechea a un
joven Basadre
el día que cita, para tomarse
la foto, a los promotores del
Conversatorio Universitario
(CU). Jorge Basadre, de solo
18 años, es incluido entre los
convocados, aunque todavía
no integra el grupo, según
narración de Luis Alberto
Sánchez en una entrevista
concedida a Mario Castro
Arenas en 1984.
Han pasado intensos meses de actividades y publicaciones previas a perpetuarse
ese momento de camaradería en 1921. En 1919, por
ejemplo, se formó el CU con
la inalidad de reivindicar la
historia de la independencia
del Perú.

VOCACIÓN HISTÓRICA
Sánchez, en un artículo publicado en Caretas (edición
Nº 1080, 1989), reiere que
fue Jorge Guillermo Leguía
quien, “siguiendo un ejemplo
uruguayo, nos organizó para
formar el Conversatorio”. Empero, pequeño desacuerdo,
Basadre objeta, en La vida y
la historia, que fue “bajo el
mando de Porras”.
En el Conversatorio trabajaron bajo las formas de

IMAGEN CON
HISTORIA
Es una de las fotografías más representativas de la intelectualidad del siglo
XX. Se publicó en 1921 en la revista Mundial, pero más que una imagen
con algunos integrantes de la Generación del Centenario, representa un esfuerzo por construir un nuevo país. ¿Hay una Generación del Bicentenario?
TEXTO EDUARDO SOSA

seminarios y conferencias
que eran seguidos por debates públicos. Leguía realizó
la primera disertación sobre
Lima en el siglo XVIII. Luego, Porras sustentó sobre el
clérigo y poeta José Joaquín
de Larriva. El tercer turno
le correspondió a Sánchez,
quien habló sobre los poetas
de la revolución.
Jorge Puccinelli reiere (en
Libro de homenaje por los 40
años de docencia universitaria de Luis Alberto Sánchez,
1967), que ese grupo fue un

LEYENDA PERPETUA

A

parecen, de pie, de izquierda a derecha:
Jorge Basadre, Manuel Abastos, Ricardo
Vegas, Raúl Porras y Luis Alberto Sánchez.
Sentados, de izquierda a derecha: Guillermo Luna,
Carlos Moreyra y Jorge Guillermo Leguía. Otros
integrantes de esa Generación Mayor fueron César
Vallejo, Luis E. Valcárcel, José Carlos Mariátegui,
Haya de la Torre y Julia Codesido, entre otros.

semillero de inquietudes universitarias y de vocaciones
históricas: “Los ‘José-toribios’
se llamaron irónicamente

entre sí los de más deinida
orientación historicista, en
clara alusión y reconocimiento al magisterio de Medina”.

Añade que la importancia
de ese núcleo, coetáneo del
grupo Colónida, fue tal que
su nombre signa a toda esa
generación, conocida como
la Generación del Conversatorio Universitario o del
Centenario.
Fruto de ese grupo fue,
además, la Reforma Universitaria de 1919. “Algún tiempo
después, Porras creyó interesante que nos reuniéramos,
para que apareciésemos juntos en una fotograía”, relata
Basadre.

Para ese efecto, Porras cita a
Jorge Guillermo Leguía, Manuel Abastos y Sánchez, los
tres oradores del Conversatorio. También a Ricardo Vegas
García, “entusiasta divulgador
de esa bella y desinteresada
aventura”, a Guillermo Luna
Cartland y a Carlos Moreira y
Paz Soldán, “ambos camaradas suyos desde los días mozos y a mí”, completa Basadre.
Augusto Tamayo Vargas
rescata otro legado de aquella Generación: en la década
de 1930, las promociones de
estudiantes, que embargadas
de una nueva emoción fundaban Seminarios de Cultura y
Centros de Estudios Peruanos,
concibieron su acción rebelde
en su calidad de universitarios
al recibir lecciones de profesores jóvenes (como Valcárcel,
Basadre o Porras).
Considérese que en 1931,
cuando sucedió otra victoria
de la Reforma Universitaria,
varios de los personajes retratados realizaban actividades
alrededor de San Marcos: Jorge Guillermo, como secretario
general; Basadre, como director de la Biblioteca; Sánchez,
como director de Extensión
Cultural; y Porras, como mentor del Colegio Universitario.
Referirse a ese grupo es
ubicar sus nacimientos entre
1890 y 1905. Formados en las
aulas sanmarquinas, mostraron una actitud rebelde, en
contraste con la generación
precedente, la del Novecientos, que Sánchez señaló como
jóvenes-viejos: jóvenes de
edad y viejos de criterio.
“El retrato apareció con
un generoso comentario de
José Gálvez en el que nos denominaba la Generación del
Centenario”, se lee en La vida
y la historia. Cae, indefectiblemente, una interrogante
que nos regresa al presente:
¿quiénes son, ahora, nuestra
Generación del Bicentenario?

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful