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Muchachitos Leatherdykes y sus Daddies

:
Cómo tener sexo sin mujeres u hombres
Jacob C. Hale
Hay momentos en la vida en los que la cuestión de saber si un* puede pensar de manera diferente a la que un*
piensa, y percibir de manera diferente a la que un* ve, es absolutamente indispensable si un* sale a observarlo y
reflexionarlo todo.
---Michel Foucault, El Uso de los Placeres

La teoría queer contemporánea considera al género como un constructo regulatorio, como un lugar de relaciones
de poder cambiantes. Pese a que teóric*s queer frecuentemente han afirmado el modo en que el poder de cuerpos
y performatividades generizadas-como-queer interrumpen sistemas sexo/género normativos impuestos, la teoría
permanece muy rezagada de los discursos comunitarios. En las comunidades de minorías sexuales tales como las
comunidades Leather queer, existen ricos discursos de placer, práctica, deseo y subjetividad generizada sutilmente
variados. Estos discursos comunitarios a menudo reflejan ricas y sutilmente variadas encarnaciones de género que
resisten y exceden cualquier categorización simple bajo la forma de hembra, macho, mujer, hombre, y por lo
tanto, homosexual, bisexual o heterosexual1. Más aún, la teoría queer ha tendido a descuidar “las implicancias que
tiene el sistema sexo/género impuesto sobre las personas que viven por fuera de éste”, tal como Ki Namaste ha
señalado acerca del borramiento de la subjetividad transgénero por parte la teoría queer 2. Cuando sujet*s
transgénero participan de comunidades minoritarias organizadas en torno a prácticas sexuales radicales, emergen
configuraciones de sexo, género y sexualidad nuevas y teóricamente pertinentes. En este ensayo, teorizaré las
generizaciones de muchachitos Leatherdyke (N. de T.: el término original en inglés, que carga una especificidad
histórica, comunitaria y geopolítica puntual, es ‘boy’) y sus Daddies Leatherdyke en los Estados Unidos.
Especialmente me interesa explorar el modo en el que el juego de género Leatherdyke funciona como una forma
de interrogación, solidificación, resistencia, desestabilización y reconfiguración de género. A partir de esta
investigación, esbozaré algunas conclusiones tentativas en torno a los estatutos de género existentes en los Estados
Unidos.
En primer lugar, necesito apuntar brevemente mis calificaciones para escribir sobre el tema y mi posición
subjetiva en relación a las comunidades y prácticas Leatherdyke. Mi certificado de nacimiento da testimonio de
que, cuando nací, fui diagnosticado “mujer” y asignado a un nombre femenino fuertemente generizado. Fui criado
para pasar a ser de niña-a-mujer, con un cuerpo femenino bastante poco ambiguo hasta que comencé con las
inyecciones de testosterona exógena el 19 de mayo de 1995. Durante la mayor parte de mi vida adulta, viví como
una mujer bisexual cuyas relaciones sexuales primarias eran con hombres heterosexuales. En 1991, “salí del
closet” como lesbiana, y dos años más tarde, empecé a explorar el SM y a participar de los círculos de amistad y
estructuras comunitarias Leatherdyke, fundamentalmente en Los Angeles. En 1995, comencé mi transición mujera-hombre (N. de T.: en el original, el autor utiliza el término female-to-male y su sigla ftm; término que ha sido
intensamente revisado y cuestionado críticamente por activistas y teóricos trans en función de que prioriza cierta
inteligibilidad pensada desde una óptica cisexista sobre los cuerpos y trayectorias trans, demarcando
teleológicamente una línea recta que se inscribe en una lógica de “punto de partida” y “punto de destino” en donde
los estatutos de ‘mujer’ y ‘hombre’ que ocupan un lado u otro de la línea son puertos estables que permanecen
como hechos duros, sin importar la biografía o subjetividad de la persona, independientemente de si la persona

1 Los avisos personales en las publicaciones de las comunidades sexuales minoritarias a veces confunden a l*s lector*s que no
participan dentro de las comunidades en las cuales se producen las publicaciones. Para un análisis de un anuncio que ilustra mi
planteo, ver Jacob Hale, “Are Lesbians Women?”, Hypatia 11 (primavera de 1996): 100-101.
2 Ki Namaste, “’Tragic Misreadings’: Queer Theory’s Erasure of Transgender Subjectivity”, en Queer Studies: A Lesbian, Gay,
Bisexual, and Transgender Anthology, editada por Brett Beemyn y Mickey Eliason (New York: New York University Press, 1996),
183-206.

y como un primer acercamiento hacia aquello que complicaré posteriormente. el Daddy puede llegar a ser más joven que su muchachito. Sin embargo. No obstante. de modo que es elemental conservarla tal cual). hombres gay Leather. Leather y butch. y aclaración mediante. los “muchachitos Leatherdyke” son mujeres lesbianas (tortilleras) adultas que encarnan un rango específico de masculinidades inteligibles dentro de las comunidades queer Leather (SM). las edades de los rol quizás no guarden relación alguna con las edades reales de l*s participantes. uniforme de colegial católico. como la figura del aprendiz. Fallen Angels 1997. sus “Daddies” bien pueden ser Leatherdyke butch/chong*s o. respetuosas y atentas. en Men Doing Feminism. de manera menos frecuente. “Tracing a Ghost Memory in My Throat: Reflections of Ftm Feminist Voice and Agency”. dejando de lado abordajes sobre el modo en el que el género opera en interacciones entre muchachitos Leatherdyke y sus Daddies Leathermen. es aquella categoría que tiene importancia y utilidad político-afectiva para el propio Hale a la hora de nombrar su recorrido vital. retraídos o distantes. familia (tal como ésta es definida por la ley). . a pesar de no asistir cuando me invitan a fiestas sólo-para-mujeres. Jacob Hale. lesbiana. de Leatherdyke a Leatherfag3. vaga en la medida en la que se hace eco de lo difuso que son las fronteras entre las categorías mujer (N. tales como servir de chico VIP para la ganadora del concurso Ms. Desde un punto de vista externo a la cultura Leatherdyke. ver C. Retengo fuertes lazos con un número de Leatherdykes de Los Angeles. castigo y atención del Top como figura administradora y gestora del escenario sexual) -sumiso o masoquista o ambos. es crucial considerar que no sólo los juegos de género Leatherdyke como tecnologías de transición ftm difieren para distintos ftm. Los muchachitos Leatherdyke pueden vincularse con sus Daddies de formas amorosas. sino también que hay muchos ftm que jamás han participado de comunidades Leatherdyke o dentro en prácticas y comunidades lésbicas. Sesionar/rolear como un muchachito puede indicar un estatus masculino de bottom (N. uniformes deportivos de escuela o estilos juveniles de hip-hop que parecieran entrar en contradicción estilos comunitarios Leather más tradicionales-.tales como una camisa de boy-scout. Esta delimitación es. o la ropa bien puede no dar indicio alguno de su estatuto como muchachitos. La ropa también puede indicar ligeramente niveles de experiencia SM y. de T: female. también es una categoría que da cuenta de la particularidad de terminologías y debates internos y externos a las comunidades trans de aquel contexto. Cuando tiene lugar el juego de edades muchachito-Papi. enturbia las auto-identificaciones más complejas que he construido en aquel entonces en resistencia a las construcciones hegemónicas de la transexualidad y la masculinidad dominante.diferente del de ‘esclavo’. Pueden señalar su estatus como muchachitos/boys con vestimentas específicas al género y a la edad . en el sentido en que atraviesa por igual a los estilos butch/chongos de la comunidad lésbica y a las maneras de la comunidad Leather de señalar el estatuto de bottom e interés en actividades sexuales específicas. Los muchachitos Leatherdyke pueden tener edades de rol específicas. por supuesto. tan vasto como aquel que queda abierto para los chicos jóvenes. el rango de masculinidades que queda abierto para las performatividades de los muchachitos Leatherdyke es. editado por Tom Digby (New York: Routledge: 1997). Para un abordaje más detallado de las complejidades de las auto-identificaciones ftm. o pueden llegar a situarse difusamente como niñitos o como adolescentes. aunque esta categoría que designa ‘a quien está abajo’ es un término paraguas mucho más amplio que involucra una serie de posiciones subjetivas posibles dentro de dinámicas sexuales de poder. ceñiré mi enfoque a los muchachos Leatherdyke y a sus Daddies Leatherdyke. No obstante. Dado que las performatividades masculinas de los muchachitos Leatherdykes ocurren a menudo dentro de contextos separados de sus interacciones con compañer*s de trabajo. ‘recibe’ y/o está bajo el cuidado. En este ensayo. y sigo participando de algunos eventos públicos comunitarios Leatherdyke.: aquí el anglicismo bottom podría ser traducido de manera equívoca como ‘pasiv*’. interés en actividades sexuales particulares. o bien pueden llegar a ser mocosos. y por sobre todas las cosas. siguiendo sus certificados de nacimiento. por lo menos. queer. tortillera. vecin*s y otr*s amig*s y relativ*s por fuera de contextos SM. pantaloncitos cortos de escolar. Aún más. algunos muchachitos Leatherdyke son jovencitos. el sujeto bajo entrenamiento. Los muchachitos Leatherdykes performan la masculinidad en un número amplio de maneras. rebeldes.siempre fue un hombre y/o jamás se identificó como mujer aún antes de su transición social pública. o si a la persona no desea un punto de llegada transicional y/o afianzarse en la identificación como hombre. En síntesis. de maneras más precisas. otros son chicos grandes. en mi experiencia el juego de edades es más común en los emplazamientos muchachito-Daddy Leatherdyke que en los gay masculinos. éstas ven menos ceñidas a construcciones culturales 3 Mientras esta formulación representa adecuadamente a una porción limitada de mi propia identificación al momento en que comencé la transición. aquel que se somete. de T. en el original). Dado que no he emprendido una investigación bajo una aproximación etnográfica cuidadosa. la vestimenta suele ser aquello que indica su estatuto como bottoms SM y como butches/chong*s. cualquier generalización es tentativa.

N. así como cualquier otra forma de performatividad.ar/1998/07/gayle-rubin-por-maria-luisaperalta.se han convertido en la amenaza máxima a la supuesta pureza de esta frontera. estas disputas se han dado a escala internacional. el elemento de contra-género produce un significado y un sentido nuevo” 4. “De catamitas y reyes: reflexiones sobre butch. desde 1976. los conflictos más resonantes y cargados de ansiedad en torno a las fronteras políticas de la categoría mujer dentro de las comunidades lésbicas.de la masculinidad que las performatividades de los hombres jóvenes.com. El argumento de Rubin llega aún más lejos de ser pensado en relación a las masculinidades Leatherdyke encarnadas en los espacios de prácticas Leatherdyke: cuando las performatividades masculinas de los muchachitos Leatherdyke suceden en conjunción con corporalidades femeninas bastante ‘poco ambiguas’ (sic) dentro de emplazamientos como fiestas. ansiedades comunitarias lésbicas generales en torno a la masculinidad. de T. geográficamente hablando. De hecho. sus performatividades están menos ceñidas a regulaciones culturales de masculinidad que la de hombres jóvenes5. . cómo sería la vida en un cuerpo ‘de hombre’/‘de mujer’ en relación a otros cuerpos. de T. 1992). raza. clase. Por ejemplo. efectivamente. Por ejemplo. cultural y sexual). Las transexuales de-hombre-a-mujer (mtf) (N. en las que zonas corporales fuertemente codificadas por el género se hacen visibles. las cuales están influenciadas por vectores de poder tales como raza. corporalidad. me pliego a Steven G. Smith al pensar en el embodiment como un proceso a través del cual la comunidad estipula lo que cuenta como un cuerpo ‘de hombre’/‘de mujer’. como la comunidad Leatherdyke 4 Gayle Rubin. 469. más recientemente. ‘corporización’. Tales disputas pueden llegar a reflejar diferentes tradiciones locales de eventos dando forma a su política [de admisión y/o exclusión]. La traducción puede leerse en: http://potenciatortillera. de T. cuando en muchísimos espacios vectores determinados de clase. más que las disputas en relación a si las transexuales de hombre-a-mujer -con o sin modificaciones quirúrgicas de sus genitales. de T. Lesbianas a la Vista. qué normas (y latitudes) de carácter y conducta son asociados con aquellos cuerpos. debe ser inteligible para ser eficaz. como parte de los insumos teóricos del grupo de activismo lésbico argentino. y quién es hombre y mujer. EEUU. dado que las personas viajan para asistir a fiestas por fuera de sus regiones geográficas. en The Persistent Desire: A Femme-Butch Reader.: un término bastante complejo de traducir que puede referirse como ‘encarnación’. etnicidad. Estas ansiedades se han tornado especialmente agudas a la hora de determinar las fronteras de la categoría ‘mujer’ para solicitar la admisión a espacios sexuales sólo-de-mujeres. En adición. ‘corporalización’) junto a sus sentidos más difundidos. dado que “cuando las mujeres se apropian de estilos masculinos. A pesar de que muchas de las organizaciones que organizan tales fiestas son locales. 91. a la hombría y al ‘ser macho’ circulan a lo largo de las comunidades Leatherdyke.: encuentro esta generalización algo desconcertante y bastante problemática.html 5 En adición a usar embodiment (N. debido a una necesidad sentida de proteger la seguridad sexual de las mujeres en espacios sexuales. famoso y denunciado por sus políticas históricas de exclusión transfóbica y discursos deshumanizantes hacia las mujeres trans feministas.: vale la misma salvedad crítica que la que apunté con el término ftm. en el sentido que pareciera indicar que dentro de los escenarios sexuales específicos de las subculturas SM o de experimentación sexual-sensorial-afectiva se ingresa a un espacio en donde parecieran suspenderse provisoriamente o no tener lugar este tipo de formaciones estructurales y subjetivas. y si no es eficaz.: cabe aclarar que la traducción y puesta en circulación de este texto de Rubin al castellano fue obra del compromiso. han sido disputas acerca de cómo definir mujer a los fines de admisión para los eventos Leatherdyke. una mujer profesional de clase media-alta puede volverse un chabón rockerito y headbanger de dieciséis años con un cambio de ropa y actitud. La performatividad de género. lesbianas y bisexuales que reclamaron la legitimidad y necesidad de su presencia en aquel espacio de socialización e intercambio político.pueden asistir o no al Michigan Womyn’s Musical Festival (N. edad y aceptabilidad o funcionabilidad en el mercado del deseo operan básicamente como entramados constitutivos y factores de preferencia y exclusión sistemática de otras subjetividades). editado por Joan Nestle (Boston: Alyson. y debido a discusiones comunitarias en la web y en publicaciones tales como la ahora-difunta revista Leatherdyke Venus Infers. las terminologías específicas que el autor está empleando aquí) y. Esto no equivale a decir que las performatividades masculinas de los muchachitos Leatherdyke no están reguladas dentro de contextos Leatherdyke.: festival internacional de música y talleres feministas realizado en el estado de Michigan. género. Gayle Rubin ha afirmado que “existen más maneras de ser butch” que “maneras de ser masculinos que tienen los hombres”. debe ocurrir al interior de condicionamientos sociales para ser inteligible.blogspot. las inquietudes y la sensibilidad traductoril de la activista lesbiana anarquista María Luisa Peralta en 1998. no puede triunfar como performativa. género y fronteras”. orientación sexual u ocupación (N. 1992). en aquel entonces. Smith. sin dejar de reconocer que éstas son. de T. Gender Thinking (Philadelphia: Temple University Press. Ver Steven G. los transexuales de mujer-a-hombre.

Michael M. Ilustraré esto último rememorando algunas de mis propias experiencias personales. si una mtf o un ftm sostienen tales comportamientos. 29. 339-46. ésta entró en conflicto con Leatherdykes de otras regiones. “Dyke with a Dick” en The Second Coming: A Leatherdyke Reader. la persona involucrada en dichos comportamientos puede quedar sancionada de participar en futuras fiestas y ser exiliada de las comunidades y círculos de amistad Leatherdyke. 7 Gayle Rubin. Venus Infers 1. “The Outcasts: A Social Story”. . en Califia y Sweeney. editado por Patrick Califia y Robin Sweeney (Los Angeles: Alyson. 8 Anne Williams. caracterizada por un firme posicionamiento público de limitar la entrada únicamente a una audiencia de mujeres lesbianas). Como ha observado Gayle Rubin. Second Coming. Una. Bergstedt ofició de International Ms.: conferencia lésbica sadomasoquista de Seattle fundada en 1992. con tradiciones y políticas deliberadamente noseparatistas6. Leather Is Anne C. corporalidad. Hernandez. En estas disputas. que funciona través de un concepto de sumisión.1 (n. en articulación con corporalidades ‘de mujer’. lesbianas y bisexuales desde 1987 en los Estados Unidos) 8. y en las experiencias de Spencer Bergstedt como Daddy Leatherdyke previamente a su transición. de T. intentó crear un evento que implicase asistencia nacional sin dejar de reforzar sus tradiciones y políticas separatistas locales. “Boundaries: Gender and Transgenderism” en Califia y Sweeney.1 (n. S. Esto puede ser ilustrando observando algunas de las maneras en las que la práctica muchachito o Daddy al interior de contextos Leatherdyke puede facilitar recorridos transicionales de mujer-a-hombre. existe un espectro mucho más amplio de actitudes masculinas tolerables que cuando la corporalidad es parcialmente hombre. La práctica Leatherdyke muchachito/Daddy en ocasiones opera como un modo de exploración. las ansiedades se centraban tanto en la corporalidad masculina como en las actitudes masculinas. especialmente en relación al dolor. Mientras que un* butch/chonga con un cuerpo de mujer bastante ‘poco ambiguo’ (sic) puede ser reprendid*/a por su mal comportamiento. 1996). solidificación. las performatividades de género masculinas. será más plausible que dichas actitudes sean calificadas como “de hombre” y atribuidas a una historia. Second Coming. 63-70. comúnmente allí cuando la corporalidad sin ropa es leída sin ambiguedades como mujer.cuerpos que se suponía que terminarían con nuestras vidas de marimachas y que señalarían los inicios de ‘hacerse mujer’. Leather 1994 (N.d): 4-7.d. Aún más.: convención internacional de cultura Leather específicamente organizada por y para la comunidad Leather de mujeres. Las invitaciones a fiestas. 482 n. la instrucción en técnicas SM. particularmente cuando la persona a la que uno se somete también es masculina. a menudo serían consideradas intolerables en un FTM” 7. identificación o corporalidad sexo/género. “Catamites”. manteniendo la misma posición que tenía previo a su transición. que no está ejemplificada ni por Bergstedt ni por mí mismo. 34-35. “And the Winner is… 1994 International Ms. Actualmente integra el consejo ejecutivo de la National Leather Association. esta actitud posiblemente no vaya a ser atribuida a su estatus. Gayle Rubin. Existen por lo menos tres maneras en las que la práctica Leatherdyke muchachito/Daddy puede funcionar para consolidar la propia identificación de un muchachito o de un Daddy Leatherdyke como [entidad] masculino o como un hombre. En esta parte descansaré sobre mis propias experiencias personales como muchachito Leatherdyke. Patrick Califia. mientras que la conexión casual de actitudes objetables con el sexo/género pueden aparecer citada como un precedente de justificación a la hora de modificar políticas identitarias para excluir a otr*s mtf y ftm en el futuro. Por el contrario. Una segunda es que Bergstedt me describió en una entrevista el 9 de agosto de 1995: la práctica de Daddy Leatherdyke le permitió explorar su potencial masculino de dominio mucho más de lo que podía hacerlo en otras áreas de su vida. Mientras todavía se identificaba como tortillera. Bergstedt”. tales como las de San Francisco. Venus Infers 2. Sin embargo. se prestan a un rango mayor de expresión dentro de los contextos Leatherdyke que en muchos otros emplazamientos lésbicos o tortilleros. resistencia. Una tercer manera es a través de la exploración de infancias masculinas o períodos de adolescencia que fueron arrebatados de nuestras vidas en cuanto desarrollamos cuerpos prepubescentes ‘de mujer’ . desestabilización y reconfiguración de género. quizás más que en relación a sus análogos dentro de comunidades lésbicas más grandes. Pese a estos mecanismos regulatorios. y el acceso a compañer*s sexuales/de sesión son poderosas vías de regulación de conducta dentro de las comunidades Leatherdyke. “actitudes odiosas que podrían ser toleradas en un* butch/chonga. Abogado en 6 Tala Brandeis. la inclusión dentro de círculos comunitarios organizacionales y afectivos. 52-62. de T.): 26-30.predominantemente separatista de Seattle involucrada en organizar Powersurge (N. “Who is my Sister? Powersurge and the Limits of Our Community”. [considerada] como la posición SM más masculina. auto-identificaciones o historia sexo/género.

“en persona”. escribí un anuncio personal buscando una torta Daddy en el Lesbian News. a veces disolviéndonos en risas cuando nuestros guiones trastabillaban. Hombre Top e identificado como heterosexual. nos comprometimos en escenarios psicológicos extendidos. no es sexual con la mayoría de las personas con las que sesiona y considera al juego SM más como un “ejercicio espiritual” a través del cual él aprende “quien soy yo”. me respondió “no. una familia que es “tolerante a la diferencia y al cambio”. El ser Daddy. y me bauticé con un nombre de chico: primero. Mi rol de edad rápidamente se asentó en los catorce años de edad. Sostiene que. En esta oportunidad. A través del SM. mi identificación como boy/muchachito se hizo más fuerte. brindándole por lo tanto un entorno seguro y reconfortante para la auto-exploración. tanto antes como después de su transición. y es directivo en Derecho de Familia en la Conferencia Internacional sobre el Proyecto de Legislación y Empleo Transgénero (International Conference on Transgender Law and Employment Project. todas las personas Leather que conoce han respaldado su transición. no había incursionado en el sexo en solitario porque las fantasías que se desataban al interior de mi cabeza me asustaban. Se describe a sí mismo como un “Daddy’s daddy”. A través de las prácticas Leather. “Alex”. para esta persona. “Jake”. especialmente en busca de consejo acerca de problemas en sus vidas. Bergstedt fue capaz explorar su masculinidad y su dominio. Eventualmente. Participante activo de emprendimientos para la comunidad transgénero.ejercicio en Seattle. Después de que ella y yo dejamos de vernos. cuando ella oficiaba de Daddy para mi muchachito. Al cabo de unas pocas semanas. y luego. ha sido más prolífica en circuitos pansexuales y gays que en circuitos Leatherdykes. Las escenas con esta torta. recurren para ser asesorados. se trataba de amor. Posteriormente en nuestra entrevista. Empecé a ser introducido a otras personas como “Jake” dentro de otros escenarios distintos a las fiestas . Esto es. alguien al cual otros daddies. una publicación mensual de Los Angeles. Bergstedt podía “vivir realmente” su masculinidad mediante la exploración de su dominio masculino. era sólo conmigo”. al momento de nuestra entrevista. se trataba más de ayudar y enseñar que de castigar. [un estilo que] no procesaba suficiente’… ‘demasiado enfocado en las metas’. comencé a verme con una joven tortillera SM post-punk que conocí en una performance de Ron Athey. Cuando le pregunté si acaso las mujeres de la comisión sostenían objeciones similares en relación a los estilos de liderazgo de los hombres. respaldo. Bergstedt dijo que las prácticas SM “poco tienen que ver con el placer sexual” para él. A medida que me fui adentrando en comunidades lésbicas. En las prácticas SM. Bergstedt tenía una compañera y era el “Papi de nueve chic*s Leather” con los cuales no sesionaba en absoluto. objetaban mi estilo de liderazgo como ‘demasiado masculino y demasiado dominante. Me mantuve lejos de leer libros acerca de adolescencias masculinas porque me sentía aterrado y avergonzado por la excitación que experimentaba en respuesta a escenas en las que chicos adolescentes eran castigados. ICTLEP). dijo “realmente podría vivir eso”. Bergstedt describe al SM como “un recurso o un medio para aprender más sobre mí mismo y crecer espiritualmente”. En cambio. El participar en el SM le posibilitó formar una familia Leather elegida. a pesar de que la participación de Bergstedt en las comunidades Leather. Esto fue habilitado por “el respaldo y la aceptación” que encontró para sus expresiones de dominio masculino dentro de los circuitos comunitarios Leather. y empecé a explorar eventos comunitarios y literatura SM queer. cuidado y guía. Es bien consciente de que la dominación puede ser femenina y él no iguala simplemente a la masculinidad con dominación. incluyendo a hombres gay top muy experimentados. incluyendo la Comisión de Lesbianas y Gays de la Ciudad de Seattle (Seattle City Commision on Lesbians and Gays). Bergstedt caracterizó su asesoría Daddy como la providencia de “energía masculina estable y enriquecedora”. En 1993. mientras que los hombres tenían muy pocos problemas conmigo”. Bergstedt ha formado parte de los cómites de otras numerosas organizaciones comunitarias. encontré a alguien con muchos años de experiencia Leather que me trató como un “muchacho” y como un “hijo” la mayor parte del tiempo que estuvimos junt*s. me identificaba como lesbiana y lo venía haciendo desde hacía dos años. Bergstedt contaba que el mensaje que estaba recibiendo de esta experiencia era que “la manera en la que estaba expresando mi dominio y mi personalidad era inapropiada para el rol de género con el cual las personas me percibían”. se centraban en castigos en los cuales jugaban un rol importante juergas de vestuarios en la secundaria con pibes y basketball. Durante muchos años. “herramienta” fue la palabra usada por él. dice que el SM lo habilitó a explorar “formas masculinas de ser dominante” en una escala más amplia que otras áreas de su vida. empecé a usar ropas más de pibe y pantaloncitos de jockey. Ilustró el contraste presente con otras áreas de su vida al recapitular experiencias trabajando en la Comisión de Lesbianas y Gays de la Ciudad de Seattle durante el momento en el que se identificaba como tortillera: “un número de mujeres que estaban en la comisión aquel entonces. Bergstedt fue el tesorero en la Segunda Conferencia Anual FTM de las Américas en Seattle en agosto de 1996.

definiendo aquellas performatividades posibles de otras formas. Cuando digo que me volví más masculino. Durante este tiempo. mi comunicación de una identificación de género masculina se hacía legible para alguien más. FTM Newsletter 29 (Enero de 1995): 14-15. y soy ciertamente menos masculino en algunos aspectos que un número de mis amigas butches/chongas. por así decirlo. el SM como tecnología de género le facilitó explorar. La historia de Bergstedt y la mía son bastante diferentes. Para que mi performatividad como muchacho fuese legible para Daddy. y expandiendo los terrenos en los que podía crear un yo masculino. Necesitaba saber que mi identificación de género podía articularse de modo legible para. Para él. de manera que fuese lo suficientemente convincente para mí y poder transformar una auto-identificación enteramente contenida dentro de mi estructura de fantasía a una auto-identificación [que involucraba] una esfera social más amplia de personificación. a pesar de mi cuerpo ‘de mujer’. ver Lee Lambert. fueron muchas las ocasiones en las que lo arruiné. y se encuentra cambiando continuamente a medida que las categorías culturalmente disponibles cambian a su vez. cuando aquello que dije o hice se salía de la marca de muchacho. 11 Esto no debería malentenderse como una invocación de un continuo de masculinidad butch-ftm en el que los ftm son más masculinos que las butches/chongas. Leather Journal 76 (Noviembre de 1995): 29. ni tampoco haciendo de muchacho de alguna otra manera.Leatherdyke. constituida y estructurada por los códigos de género Leatherdyke. 10 Para la perspectiva de mi anterior Daddy sobre alguno de estos eventos. De hecho. y yo cambio en diálogo con éstas. Según mi propia concepción. a veces éstos eran momentos dolorosos. a medida en que me fui adentrando más en el mundo de los hombres Leather y mi propia presentación se volvió más masculina. la performatividad de género de un muchacho. hay algunos temas comunes en la historia de Bergstedt y en la mía: temas de exploración de masculinidades y en torno al respaldo y a la aceptación que encontramos en nuestros mundos Leather. La participación de Daddy era necesaria para mí. era un muchachito en aquella cultura de a dos. aquel quien soy “realmente” es una cuestión de hechos socio-culturales acerca de mis localizaciones categóricas. “quien era yo realmente”. a pesar de que no estaba limitado únicamente a aquellos códigos de pibito que ella ya conocía. soy menos masculino en algunos aspectos de lo que lo era antes de la testosterona exógena. En esta cultura de a dos. . Cuando era un muchachito con mi torta Daddy. particularmente la manera en la que se intersectaba con la comunidad Leather gay masculina y las culturas juveniles hip-hoperas. por supuesto. y luego como la de un muchacho Leather. N. algún* otr*. y otras veces transformaban nuestra interacción en [una interacción] entre dos butches/chongas adultas. estoy describiendo cambios que realicé durante un período específico de tiempo y no quiero dar a entender que ahora soy más masculino de lo que lo era antes. ni que los ftm sean más masculinos que las butches/chongas. Las prácticas Leather pueden crear. por lo menos. Mi malestar al escuchar pronombres femeninos referidos a mí se solidificó aquí10. JordyJones. auto-presentación y identificación 11. de manera más completa de lo que podía en otras áreas de su vida. “Another View of F2M”. Transportando las palabras con las que Bergstedt eligió hablar de sí mismo. al mejor amig* butch de Daddy que se convirtió en mi tío. el SM como tecnología de género me permitió experimentar con masculinidades como parte de un proceso de auto-construcción en el que me volví más masculino. adquiriendo una familia Leather y ampliando mis conexiones y participación dentro de la comunidad queer Leather. “Daddy’s Home! Raging Hormones”. podría no haber leído mi performatividad de género como la de un muchacho. Masculinidades Femeninas (Durham. en corporalidad. y las construimos de forma bastante diferente. y a mí 9. me abrió nuevas posibilidades de performatividad de género en las que podía encajar como un muchacho o como un hombre.C: Duke University Press. Aún así. Para mí. tal como lo explica. para ser un muchacho junto a ella. una cultura de a dos. otras veces eran sorprendentemente placenteros. dentro de 9 Mi uso de pronombres femeninos para referirme a muchachos y Daddies Leatherdyke en este artículo es un modo artificial y problemático de comunicarme con aquell*s lector*s que no son ni han participado de circuitos comunitarios Leatherdyke. el uso del pronombre solía variar arbitrariamente: pronombres tanto femeninos como masculinos eran usados para referirse a Daddy. proveyeron aquellos constructos culturales de muchacho a través de los cuales mi performatividad de género era inteligible como la de un muchacho Leatherdyke primero. Era un muchacho con ella al implicarme en una performatividad de género que tenía sentido para nosotr*s dos. Ver J. Daddy me dio “respaldo y aceptación” para ser un muchacho. o yoes masculinos. tenía que citar códigos genéricos que ella entendiese como los de un muchacho. Halberstam. La comunidad Leatherdyke de Los Angeles. pero ésta no es natural o esencial. hay facticidad aquí. próxima publicación). probando estilos diferentes de auto-presentación y comportamiento masculino. compuesta por aquellas dos personas que estén sesionando juntas. No era una mujer adulta jugando el rol de un muchacho o interpretando a un muchacho. El poder extender el contexto de mis performatividades de género como muchacho o como hombre más allá de situaciones en las que Daddy y yo éramos las únicas personas presentes. En todo caso. Daddy. en caso de no haber existido constructos culturalmente disponibles de muchacho con los cuales ella podía articular.

58 (N. Ya existía precedente para tales desterritorializaciones y reterritorializaciones dentro de las comunidades Leatherdyke en las cuales participaba. y quienes aprovisionan a menudo los paradigmas de masculinidad aquí son las masculinidades de los hombres Leather gays. Una vez cuando Powersurge definió a una mujer como alguien ‘que podía golpear su pija contra un escritorio sin sentir dolor’. pienso. de cambiar los sentidos personales y sociales de nuestros cuerpos sexualizados. nuestras habilidades de rediagramar nuestros cuerpos -incluso diría de cambiar nuestras encarnaciones sin cambiar nuestros cuerpos. Un fenómeno así implica que objetos inanimados -dildos.a veces asumen algunas de las características fenomenológicas de las zonas erógenas del cuerpo. Algunos de estos límites están constituidos personalmente en [el sentido] que no podemos reconfigurar por nuestra cuenta los significados sociales de ciertas zonas corporales. un dildo quizás no era una pija únicamente en su concepción. Advocate. ¿Es el Daddy Leatherdyke una mujer o un hombre? ¿Es un muchachito Leatherdyke una mujer. 7 de agosto de 1984.noblogs. “agujero del orto” (“asshole”) o “agujero del culo” (“butthole”). existe un precedente ya dado para las reconfiguraciones masculinas de nuestros cuerpos que permite que nuestras reconfiguraciones nuevas emerjan al campo de la performatividad y producción social eficaz. . Santo Foucault: Hacia una Hagiografía Gay (New York: Oxford University Press. pero podía ser una pija fenomenológicamente hablando. Puede convertirse en un “agujero” (“hole”).org/post/2016/04/21/michelfoucault-sexo-poder-y-la-politica-de-la-identidad-entrevista/) . a veces l*s Leatherdykes resignifican zonas corporales sexadas. y un muchachito Leatherdyke rogando “¡por favor. Por ende. y al hacerlo. reactualizan el monopolio hegemónico del sistema 12 Bob Gallagher y Alexander Wilson. “Michael Foucault: Una Entrevista: Sexo. Entre algun*s putos Leatherdyke. esta resignificación puede demostrar ser dolorosa si el Daddy del muchachito no lo entendiera. son algunos de los lugares en los cuales las conexiones culturales dominantes [existentes] entre los genitales y el género se imbrican más fuertemente. de manera que muchas personas trans necesitamos remapear las zonas sexualizadas de nuestros cuerpos si es que vamos a ser sexualmente activ*s. cogeme el culo!” puede estar pidiéndole a Daddy que lo coja por el mismo orificio en el que un* clínic* podría llegar a insertar un especulo para ejecutar un pap. fui capaz de interrumpir los sentidos culturales dominantes en torno a mis genitales y de reconfigurar estos sentidos. La práctica Leatherdyke tal vez pueda ayudarnos a discernir cuáles son aquellos aspectos de nuestras subjetividades encarnadas que son susceptibles a nuestra propia agencia. Para algunos FTMs que solíamos ser Leatherdykes. se vuelve nítida tanto en la historia de Bergstedt como en la mía. 1995). una respuesta frecuente entre varias butches/chongas Leatherdyke y algunos FTM era decir que sin duda dolería si sus pijas fuesen estrelladas contra un escritorio. y cuáles son aquellas partes de nuestros cuerpos a cambiar si queremos vivir en nuestras propias pieles. Otro aspecto del SM como tecnología de género que no apareció tan marcadamente en mi entrevista con Bergstedt. Aún así. un desideratum importante es el de mantener una masculinidad tan suturada como sea posible durante las escenas. Por supuesto. A la hora de inventar nuevas reconfiguraciones idiosincráticas. quizás porque no se me ocurrió preguntárselo en ese momento. David M. “agujero de pibe” (“boyhole”). de T: disponible al castellano en https://artilleriainmanente. A través de la práctica SM Leatherdyke. quizás ésta pueda ser resignificada de manera que su uso erótico sea consistente con la masculinidad ‘de hombre’. La relacionalidad de género. Daddy. Las prácticas SM que desmontan la sexualidad genital de los placeres corporales proveen un escenario para aquel fenómeno de remapeo12. Halperin.tuvieron comienzo en las prácticas queer de resignificación accesibles dentro de las culturas Leatherdykes. “un agujero para coger” (“fuckhole”). junto con los baños públicos y los establecimientos médicos. Sin ir más lejos. un hombre o un pibe? Pienso que estas preguntas están mal formuladas: presuponen concepciones demasiado simplistas de cómo operan las categorías de género. es el modo en el que el juego de género Leatherdyke posibilita un fenómeno a veces conocido en los discursos comunitarios transgénero como “reprogramar” o “recodificar” nuestros cuerpos. mientras que otros pueden estar impuestos externamente en el sentido en que no podemos arreglarnos para comunicar nuestros intentos de rediagramación idiosincrática de formas que otr*s sean capaces y estén dispuestos de leer. “agujero de tipo” (“manhole”). si la parte corporal que un* Daddy Leatherdyke está fisteando (N. de T.comunicaciones relacionales generizadas/de género. con que existen límites para nuestras habilidades de reconstituir los espacios socialmente sexualizados de nuestros cuerpos.: práctica sexual basada en la inserción parcial o completa del puño de cualquier orificio corporal) es aquello que un* clínic* denominaría inequívocamente “vagina”. Poder y La Política de la Identidad”. 26-30. Las interacciones sexuales. algunos FTMs que solían ser Leatherdyke también se pueden haber encontrado. 85-91. esto es. como yo lo hice.

situados en “subculturas” con orquestaciones de género diferentes a las de 13 Kate Bornstein. Más aún. En otra parte he planteado que la categoría cultural dominante ‘mujer’ en los Estados Unidos de hoy en día no se encuentra definida en términos de condiciones necesarias o suficientes [a cumplir]. Los certificados de nacimiento y las licencias de manejo funcionan para distintos propósitos estatales. y difiere en relación a diferentes fines e intereses estatales. Women and the Rest of Us (New York: Routledge. a pesar de contar con los requisitos legales para modificar aquella “F” a “M” en uno. 1967). en un tiempo dado y con un propósito dado. De este modo. uno que no involucra culturas diferentes. el cual ha sido denominado por Harold Garfinkel como “la actitud natural hacia el género” para indicar el estatuto de éste como un sistema culturalmente construido que. aún más. podemos considerar legítimamente a las “subculturas” analíticamente como culturas separadas de la cultura dominante. 116-85. in Proceedings of the Second Interdisciplinary Symposium on Gender Dysphoria Syndrome. 17998. Kessler y Wendy McKenna. sin variación de categorías genéricas. A la luz de mi reconstrucción descriptiva anterior de la categoría mujer y el trabajo de Garfinkel acerca de la “actitud natural”. está mal formulada. Stewart (Boulder. incluso bajo la legislación del estado en el que nací y resido. uno funciona para guardar registro médico (entre muchas otras funciones) de modos en los que el otro no. “Passing and the Managed Achievement of Sex Status in an ‘Intersexed’ Person. Esta construcción del estatuto sexo-genérico como algo unitario también se resquebraja en cuerpos Leather queer implicados en el juego con el género. Considero bastante poco controversial [el afirmar] que el género está construido culturalmente y que las comunidades Leatherdyke conforman culturas que. el estatuto sexo-genérico unitario es una ficción culturalmente construida. Part One” en Studios in Ethnomethodology por Harold Garfinkel (Oxford: Polity. y unoo en el que. Gender: An Ethnomethodological Approach (New York: John Wiley. son diferentes si no autónomas en la medida en que producen formaciones y estructuras culturales distintas de aquellas que se encuentran en dicha cultura. Laub y Patrick Gandy (Stanford: Division of Reconstructive and Rehabilitation Surgery.d. Finney. En un interludio breve. editado por Donald R. producida por el Estado. Colo. Mi licencia de manejo californiana carga con la designación sexo-genérica “M” y mi certificado de nacimiento californiano carga con la designación sexo-genérica “F”. una construcción jurídica que se desmorona para algunos cuerpos trans (e intersex). Suzanne J. a pesar de que están influidas por la cultura dominante y que quizás puedan llegar a ejercer influencia sobre la misma. ninguno de los cuales es necesario o suficiente para la membresía en tal categoría. puedo afirmar. n. En lugar de hablar del estatuto de género de una persona. a pesar de parecer lo contrario. un análisis cuidadoso de las performatividades de los muchachitos Leatherdyke y sus Daddies debería probar que. no cuento con los requisitos legales para oficializar tal cambio en otro y. editado por Anne C.que diferencia tangencialmente mujer de hombre parte de un sistema sexo/género/sexualidad opresivo. 1978). . 46-50. Stanford University Medical Center. aún cuando algunas de las culturas en cuestión son subculturas. en parte. Es así como mi estatuto sexo-genérico es específico a los fines y intereses estatales. Jacob Hale. 117-22. 112-15. de acuerdo a los principios culturales dominantes. por la psicoterapia y por otras instituciones y estructuras discursivas. 1984). Garfinkel and Ethnomethodology (Cambridge: Polity. podríamos pasar a hablar del estatuto generizado de una persona en una locación cultural dada. John Heritage. algunos no. no tengo una necesidad particular en modificarlo. paso a ser mi propio ejemplo. En un sentido más amplio. Harold Garfinkel. por la medicina. algunos Daddies y muchachos Leatherdyke son mujeres. podemos corroborar que una pregunta presuponiendo que una persona tiene un estatuto de género unitario a lo largo de culturas. “Transsexuality and the Laws on Sexual Mores”. como integrantes de su cultura. no existe discrepancia en absoluto entre las designaciones sexogenéricas de mi licencia de manejo y mi certificado de nacimiento. Por ejemplo. sino en términos de trece criterios. 218-37. Gender Outlaw: On Men.: Westview. dado que existen múltiples leyes y regulaciones que definen el estatuto sexo-genérico de modo diferente. “Are Lesbians Women?” Hypatia 11 (primavera 1996): 94-121. somos moralmente responsables por salvaguardarlo y por apuntalarlo como enteramente natural. y que en muchos casos no existe verdad alguna en el asunto. Herrman y Abigail J. Suzanne J. “The Medical Construction of Gender: Case Management of Intersexed Infants” en Theorizing Feminism: Parallel Trends in the Humanities and the Social Sciences. Actualmente no cuento un estatuto de sexo/género unitario bajo la ley. Debido a esto.). me gustaría llevar esta noción de los estatutos múltiples de género más allá abordando un caso mucho más simple. Joseph C. tal pregunta es culturalmente imperialista en el sentido en que privilegia interesantes formaciones de género contemporáneas en los Estados Unidos 13. De hecho. mi uso anterior de “la ley”es un trampa. nuevamente. Esta discrepancia aparente se debe al hecho de que legislaciones y regulaciones estatales diferentes admisnistran el cambio de la designación sexo-genérica de estos documentos. 1994). La unidad del estatuto sexo-genérico es una ficción jurídica en el más estricto de los sentidos.sexo/genéro/sexualidad dominante. En consecuencia. el estatuto sexo-genérico unitario es. 1994). La idea que existe una sola característica -usualmente pero no siempre entendida como genital. Kessler.

de especialidad médica en especialidad médica. como por ejemplo Patrick Califia. una frontera en la cual las categorías culturales dominantes de sexo-género operan en función de un propósito específico: proteger a l*s integrantes de otra. nos permite entender mejor este fenómeno cultural más que pensarlo en términos de (dos o más) estatutos sexo-genéricos unitarios. una vez que la pija de Daddy se ha convertido en una pija sensible dentro de la experiencia fenomenológica de su propia corporalidad. Durante este tiempo. much*s muchachitos y Daddies Leatherdyke son ‘mujeres’. Una vez que esta frontera es sobrepasada. Por ejemplo. Desde perspectivas médicas. de T. de T.: !!!). Probablemente la próxima cosa que Daddy haga sea guardar su bolso de accesorios y dejar su campera de cuero si es una noche calurosa. Ni siquiera se trata de aquel punto conocido que plantea que la identidad de género se construye en interacción con otras identidades a lo largo de vectores de poder y subjetividad. Daddy puede llegar a ser simplemente un hombre gay oso y un Daddy muy chongo. dependiendo del contexto específico de interacción entre Daddy. algunos muchachitos y Daddies Leatherdyke que no son trans o intersex. cultura de ciertos tipos de interferencia y violencia (N. de T. tales como hacer sentido del comportamiento de otra persona.en los que Hale sitúa los procesos de transexualidad/transgeneridad.: es como poco. Una vez que Daddy se encuentra en una escena con un muchacho butch y puto. carezco de un estatuto sexo-genérico unitario bajo la ley estatal de California. Durante este encuentro. cultural e histórico -Estados Unidos.los constructos culturales dominantes. éstas no son las categorías más relevantes de género para otros propósitos. y [no se trata de que] ella no haya dejado una cultura e ingresado en otra. incluso de ley a ley al interior de una misma jurisficción. En cambio. Esto puede llegar a variar de jurisdicción en jurisdicción. sino que son desplazadas por otro cuerpo inconmensurable de categorías sexo-genéricas. Lo que es más. o siguiendo a la medicina en el caso de que sus características sexadas no sean ‘mujer’ o ‘hombre’ ‘sin ambiguedades’ (N. Tala Brandeis. de T. Una pequeña porción de tiempo acontece desde que Daddy camina de la entrada del lugar de fiesta para dejar su bolsa de accesorios. algunas personas Leatherdyke de hombre-a-mujer y de mujer-a-hombre podrían llegar a contar como ‘hombres’ (N. de los estatutos sexo-genéricos múltiples específicos al contexto y a los propósitos. y algunos muchachitos y Daddies Leatherdyke quizás no cuenten con un estatuto sexo-genérico unitario siguiendo las legislaciones. mientras escribo esto sentado. Pensar en términos de estatutos generizados múltiples específicos al contexto y a los propósitos.: sin terminar de conocer las especificidades del contexto político. ni que haya modificado su cuerpo. y de la de su muchachito. a pesar de que . donde el acceso al reconocimiento subjetivo y corporal depende de alcanzar subjetiva y corporalmente determinadas expectativas sociales y médicas estrictas). y no posicionarse de algún modo sobre ella -cuando históricamente el separatismo transfóbico existente en muchos espacios Leather S&M estadounidense ha sido denunciado y repudiado públicamente por muchas personas cis y trans sexoradicales pertenecientes a la propia comunidad Leather S&M estadounidense. ni siquiera es simplemente uno en el que l*s individu*s pueden cambiar sus estatutos sexo-genéricos a lo largo de sus vidas al cambiar sobre sí mism*s tales como aquellos cambios que se espera que hagan las personas transexuales (N. cuando mi Daddy ingresa a una fiesta sólo-para-mujeres. Desde una perspectiva cultural mayor. En relación a los espacios culturales Leatherdyke. El sentido que estoy señalando aquí. de T. determinar cómo interactuar con dicha persona u organizar el deseo y la práctica sexual. a pesar de no estar enteramente separada. complicado leer a Hale mencionar descriptivamente una dinámica cisexista de exclusión que es harto común en espacios de socialización sexual gay y lésbicos. Susan Stryker.: ugh y uf). e incluso de un* clínic* a otr* dentro del marco de una misma especialidad médica. las categorías culturales dominantes de sexo/género no son suspendidas por completo. éste pareciera ser un paradigma monolítico no desjudicializado y no despatologizado de dichos procesos. dado que ésta es la categoría mediante la cual se organizan sus interacciones con otr*s. su muchachito y l*s otr*s participantes u observador*s. 1997. No obstante. quizás no sean fácilmente clasificables en caso de no satisfacer lo suficiente el criterio definitorio de las categorías ‘mujer’ y ‘hombre’. la entrada a una fiesta es una frontera espacial y discursiva entre culturas. O algo totalmente distinto.: ?!). especialmente pero no únicamente en aquellas interacciones en las que está presente el erotismo. probablemente la primer cosa que hace es pagar una tarifa de admisión y llenar un formulario. no es simplemente uno en que el sexo/género varía de una locación cultural/histórica a otra. las Leatherdykes y las Lesbian Avengers que se aliaron con Camp Trans durante el Michigan Womyn Music Fest de 1993). porque a Daddy le gusta socializar un poco y entrar en el espacio mental de la fiesta antes de sesionar. su estatuto sexo-genérico operativo es el de un* Leatherdyke Daddy. ‘mujer’ y ‘hombre’ quizás puedan llegar a ser las categorías de género más relevantes y aquellas únicas dos disponibles a los propósitos de decidir quién participa (N. su estatuto sexo-genérico operativo es el de una mujer dado que debe ser una mujer (de la manera en la que [mujer] sea definido por las organizadoras) para ser admitida.

También existe poder en la producción creativa de nuevas y alternativas formaciones de género. Más aún. y tenemos algo de agencia. Hacer este cambio discursivo. El tipo de multiplicidad que estoy subrayando es uno más profusamente múltiple que el que nos resulta familiar.de las performatividades de género Leatherdyke. dentro y a través de los suaves y permeables bordes de las fronteras múltiples y solapadas de las categorías de género y de los sistemas de género inconmensurables. y quizás en la identificación de género también. Un discurso está constituido y reforzado por un poder mayor que el otro. esto también cuenta con pronunciados condicionamientos. así como aparece en esta edición. Nuestro trabajo político y creativo urgente no se trata de la proliferación de géneros. Hernandez. y quisiera agradecerle especialmente a Spencer Bergstedt por su participación en esta investigación. si bien no ilimitada. debemos profundizar tácticas -abiertas por la relatividad de propósitos de los estatutos de género. ni tampoco son los géneros marcas mensurables en una línea o puntos mensurables dentro de un espacio geométrico raso. de T. por supuesto. que Daddy es una mujer que también es un* Daddy Leatherdyke. También me gustaría agradecerle a Talia Bettcher. de T. Carolina del Norte. en junio de 1996. que oscila entre géneros o se desidentifica de los géneros ‘hombre’ y ‘mujer’) para aquell*s nosotr*s que caemos en agujeros negros al situarnos en cualquiera de las estructuras de sexo/género/sexualidad actualmente disponibles y para aquell*s que estamos dislocad*s de las mismas por completo. _____ Una primer versión de este ensayo fue presentada en la Conferencia de Berkshire de History of Women en Chapel Hill. virables y resistentes. Estoy agradecido a Eve Kosofsky Sedgwick por los comentarios que ella me realizó en aquella ocasión. las múltiples situacionalidades culturales. Una multiplicidad salvaje de género abunda. no obstante.versadas en nombrar y reclamar identificaciones sexo/género múltiples. La decisión sobre cuál de estas concepciones aceptar es una decisión política. este planteo culturalmente imperialista pasa por alto [el hecho en] que insistir en que l*s muchachitos y Daddies Leatherdyke son mujeres. Al reemplazar analíticamente la idea de un estatuto de género unitario con aquella noción de múltiples estatutos de género contribuye a entender este tipo de fluidez de género. Robin Podolsky y Gayle Rubin por las conversaciones productivas acerca de los tópicos que discuto en este ensayo o por sus comentarios en los primeros borradores. no implica en absoluto sugerir que la fluidez de género es más radical. es insistir en ignorar la situacionalidad cultural -o. La fluidez en la performatividad e identificación de género claramente no es necesaria para interrumpir la unidad de sexo/género – tal como lo demuestra el ejemplo de Daddy caminando para guardar su bolsa de accesorios o mi situación actual bajo la ley del estado de California. En todo caso. nosotr*s debemos familiarizarnos y familiarizar a otr*s con la multiplicidad de géneros actualmente disponibles en las curvaturas de los espacios generizados (N. Cuando consideramos al mismo muchachito Leatherdyke o al mismo Daddy Leatherdyke dentro de diferentes locaciones culturales. tales como la competencia por un título Leather o el trabajo como abogado. J. Este ensayo. Michael M. probablemente nos vayamos a encontrar con una fluidez en la performatividad de género. más apropiadamente. en todas las situaciones y para todos los fines. pero aún así existe una poderosa agencia en rehusarse a acordar que [éste último] está enteramente contenido dentro de sus estructuras discursivas. y podremos usar aquellos bordes suaves y permeables como sitios de producción creativa de más y nuevas locaciones y estructura discursivas genderqueer (N.: sin embargo. una decisión sobre si se le concederá una primacía discusiva o no al discurso cultural dominante sexo/género por sobre el discurso sexo/género Leatherdyke. . subversiva. Halberstam.mi locación cultural e histórica permanece en el mismo sitio. y que ser un* Daddy Leatherdyke es una manera de ser una mujer. todo el tiempo.: genderqueer aquí bien puede remitir a la práctica queer de disrupción en los sistemas de legibilidad genérica o bien a una forma de identidad/identificación personal. es insistir en ignorarlo en favor de preservar un sistema sexo/género/sexualidad patentemente opresor y hegemónico que impone las categorías primordiales de mujer y hombre a expensas de evadir las especificidades por las cuales opera el sexo/género en discursos y prácticas culturales queer. restricciones y también deliberaciones políticas que sostienen el límite de lo posible abierto para poc*s y de formas también muy reguladas). Mis formulaciones le deben mucho a estas siete personas. es una pieza preliminar de un proyecto más amplio interesado en ampliar las condiciones de posibilidad de agencia discursiva y creación cultural trans y genderqueer. transgresora o disruptiva que performatividades e identificaciones de género más estables. Sin embargo. Un* podría decir.

que tuve el gusto de traducir en un tirón catártico de fin de semana. Todas cosas fueron apareciendo cuando ciertos aspectos de estas subculturas de experimentalidad sexual (y de experimentalidad con múltiples roles e identificaciones de género a partir del sexo) dejaron de dialogar de forma afirmativa con mi propio género. pero la reflexión no avanza mucho más de una mera observación (pienso la mención de la política abiertamente transfóbica del Festival Powersurge. y ese lugar de impulso tan rico e importante para mí que fue comenzar a vivir socialmente aquello que empecé viviendo en sótanos y catacumbas los fines de semana. expuesto. y que son una realidad de muchísima violencia para muchas personas trans (hombres en espacios de socialización sexual gay y mujeres en espacios de socialización sexual lésbica). hombres trans en espacios de socialización sexual gay. clase. Paradójicamente (o no). brevemente Leatherdyke.: If you can not slam your dick in a drawer and walk away. hice de la promesa que este título alojaba una especie de utopía hermana con la cual espejar mi propio proceso personal de transición de género de aquel entonces. ‘indeseables’. vulnerado y excluido a mujeres trans en espacios de socialización sexual lésbica.siempre estuvo agitado por una narrativa deseante bisexual. encuentros y desencuentros con las comunidades Leather y sadomasoquistas locales. romantizaba con desesperación todo aquello que este escrito para contarme. then the Amazon Feast and the Dungeon parties are not available to you” no puede quedarse solamente en una anécdota). identificado con otro género). como dice Hale. Si bien es una potente pieza de contestación transgénero de imaginarios sexuales y recrea todo un recorrido biográfico que me resulta intensamente afín (más allá que mi propio recorrido Leather -e incluso. Se describe esto como un hecho constitutivo de algunos espacios y subculturas sexuales (casi al punto de una idiosincrasia ‘folklórica’). también se me reveló como una plataforma históricamente restrictiva. donde no sentirme tan incierto. conocía su título citado de otros textos. hay muchos modos que este texto tiene de hablar del género y de las dinámicas de género dentro de espacios de sociabilización sexual que me resultan extraños y otros directamente cuestionables. para ser un texto en donde se señala de qué maneras ciertas formas de regulación de género en espacios de socialización sexual también pueden ser resignificados por personas y ayudar a empoderar ciertas narrativas transicionales a través de prácticas. tan fuerte era la necesidad de encontrar imágenes donde verme. y muchísimas otras existencias trans y cis cuyos cuerpos. ‘disfuncionales’. vidas que pueden comenzar siendo ensayadas primero a partir de una imagen perversa para luego extenderse al universo público cotidiano. Uno de ellos es el poco espacio que se le da a la formulación de un posicionamiento político en relación a las posturas de exclusión cisexista en torno al género. Justamente. los espacios de socialización sexual que funcionan como ámbitos propicios para alentar la exploración de género (y que. Sin certeza alguna sobre las cosas que sentía sobre mi género aquel entonces. este texto. Años después (después de idas y vueltas. identificación y desidentificación deseante también están fuertemente regladas. y que tales espacios a veces operan bajo lógicas fuertemente normativas. entonces el Festín de Amazonas y las Fiestas en el Sótano no son para vos”/ “Because gender lines are bending and fading in these changing times we also have a further clarification for attendance. ‘amenazantes’ para aquellas locaciones regidas por la Ley del (mercado del) deseo.. finalmente apareció. primero dentro de estos espacios. hay un silencio muy grande en relación a los límites y políticas de fronteras que nunca dejan de formar parte de estos espacios. salvaguardados por fronteras cisexistas de género y fuertemente demonizadores de las personas trans como aquell*s “invasor*s que no pertenecemos”. pero resulta complicado si no se termina de señalar los modos en los que las condiciones de acceso a esos laboratorios de producción. raza. “(…) porque las líneas de género se doblan y difuminan en estos tiempos cambiantes. lógicas que. de momento “dejándolas ser”. . represiva y amonestadora para quienes no eran/eramos autorizad*s o no buscaban ni deseaban la autorización alguna de las regulaciones de género vigentes.. han deslegitimado. cada vez con una embestida más urgente. donde pensarme. de un género a otro). cultura son marcados como ‘impropios’. uno en el cual las subculturas del cuero y las prácticas sadomasoquistas tuvieron mucho que ver. narrativas y grupos de afinidad.Nota del traductor: Estuve buscando este texto de Jacob Hale durante tres años. luego al exterior. y sin conocerlo. también proponemos una aclaración mayor para la asistencia…: si no podés golpear tu pija contra un escritorio y salir caminado. se constituyen como espacios condicionados. nos han acompañado a muchas personas trans a figurar nuestras propias transiciones). no hay demasiado de contestación transgénero sobre los imaginarios cisexuales y sus lógicas de exclusión: se puede hablar mucho de la manera en la que el Leather y el S&M pueden funcionar como laboratorios para impulsar y sostener posibles vidas trans. En la contestación transgénero sobre los imaginarios sexuales. en muchísimos casos.

y no quisiera que la fantasía de positividad sexual y exploración sexo-genérica radical esté en el centro. pero estas realidades siguen siendo más que actuales dentro de algunos espacios de empoderamiento y radicalidad sexual que se autoproclaman “superadores de todo binario”.Sé que este texto también responde a pautas de contexto muy específicas. . etc. pero no quería dejar de hacer esta disgresión ya que. en donde las personas trans se negaron a ser pensadas e imaginadas por personas queer. el tiempo habrá pasado y los contextos serán otros. amortiguándolo toda crítica. en calidad de ‘ilustrativas promesas queer’. bajo categorías teóricas queer. sin emitir palabra alguna o siendo cómplice de las historias de expulsión. que tiene que ver con su lugar.). deshumanización e invisibilización sistemática que muchas personas trans Leather y/o sadomasoquistas han vivido y vivimos en esos espacios. su tiempo y muchos discursos vigentes (aunque también ya en ese mismo momento existían otros discursos resonantes de fuerte disonancia.