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EL CURRÍCULO COMO CAMPO DE ESTUDIO: UNA REFLEXIÓN CRÍTICA Y

PRÁCTICA.

Erika Janneth Liz Reyes
Stephanie Melo Ramírez

“Porque el conocimiento se selecciona, se organiza y se distribuye en función de convicciones
sociales, credos políticos, aspiraciones profesionales, lealtades de clase y motivos económicos”
Kliebard (1.992)

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Resumen
La necesidad evidente de replantear el Currículo como campo de estudio, ha
llevado a retomar distintas concepciones de estudios del currículo, surgiendo así
la necesidad de realizar un rastreo teórico desde la concepción histórica del
currículo, y sus conceptualizaciones, resaltando la existencia de propuestas
alternativas que abogan por una reconfiguración del currículo como campo
inexplorado de estudio; con el fin de proporcionar a la comunidad educativa
herramientas que les permitan replantear los cuestionamientos que intervienen en
la educación actual, teniendo en cuenta distintas teorías, métodos y planes de
estudio hoy desarrollados de una manera tradicional, esto ha conllevado a la
necesidad de tomar una posición crítica, del corto alcance dado al significado de
un currículo integral es por esto que es necesario plantear de hoy en adelante una
mirada universal amplia y suficiente que de distintos enfoques del ser humano en
su dimensión humanística y como ser racional.
Palabras - Clave: Currículo, Educación.

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INTRODUCCIÓN
La presente ponencia surge de diferentes reflexiones académicas producto de
la formación como Magíster en Educación, y por la urgencia de estudiar y analizar
el currículo como un campo de estudio desde una perspectiva integradora,
investigativa, critica, reflexiva y propositiva.
En esta dirección, se resaltan los aportes significativos de distintos estudiosos
del tema, tales como: L. Stenhouse, S. Kemmis, G. Sacristan, A. Estebaranz, F
Díaz, entre otros. surgiendo así la necesidad de realizar un rastreo teórico desde
la misma concepción histórica del currículo, y sus conceptualizaciones, resaltando
la existencia de propuestas alternativas que abogan por una reconfiguración del
currículo como campo de estudio; con el fin de proporcionar a la comunidad
educativa herramientas que les permitan

replantear los cuestionamientos que

intervienen en la educación actual, teniendo en cuenta distintas teorías, métodos y
planes de estudio hoy desarrollados de una manera tradicional, que conlleva a una
posición crítica, del corto alcance dado al significado de un currículo integral , es
por esto que es necesario plantear una mirada universal amplia y suficiente que de
distintos enfoques

all ser humano en su dimensión humanística y como ser

racional.
Se debe contemplar los ideales del currículo excavando de él, lo rígido y
conducente a objetivos que nos permitan

plantear y abarcar la problemática

socioeconómica política cultural de la educación y la investigación, se hace

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inherente profundizar en el panorama educativo moderno, con el fin de cambiar
los modelos educativos tradicionalistas, normalistas y dar comienzo a un proyecto
construido, de la mano con la necesidad social en proclive del desarrollo
fundamental de la calidad humanística, disciplinar
instrumento

educativo

situado

en

un

contexto

y profesional autentico
amplio

del

aprendizaje

conquistando la formación y autoformación integral, involucrando la inteligencia
social y emocional del ser humano
Para iniciar,

es necesario hacer una indagación

bibliográfica sobre las

aproximaciones históricas del currículo como campo de estudio; al realizar dicha
revisión es indispensable “intentar analizar el concepto de currículo como una
realidad histórica, que como tal ha sufrido una evolución en su práctica y en la
forma de concebirlo ESTEBARANZ (1995).
Al estudiar la historia del currículo, no se puede concebir como algo aislado, sin
cambio y evolución, (Kiliebard 1992),afirma que la historia del currículo es una
historia social, ya que la historia del cambio social esta relacionada con el cambio
de las ideas y el currículo es afectado por las creencias, percepciones sociales,
pero también ayuda a mantenerla y a preservarla; lo anterior reitera la importancia
de entender que la educación está sujeta a un contexto social, político, económico
y cultural ; estos factores determinan el tipo de hombre que se desea formar y el
tipo de sociedad que se pretende construir.

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Son muy pocos los estudios que abordan el currículo desde una perspectiva
histórica, sin embargo existen aproximaciones que han analizado el currículo en
su evolución a lo largo de las distintas etapas de la educación Kliebard (1992). Las
cuales se analizarán en la presente ponencia.
1. LA HISTORIA TRADICIONAL DEL CURRÍCULO
1.1 El currículo como evolución de los métodos de la enseñanza
A partir del siglo XX, ha surgido una tendencia académica, que ha concebido
la historia del currículo centrada especialmente en los métodos de enseñanza
(Kemmis 1988); estos métodos de enseñanza han estado estrechamente
relacionados con el momento histórico y con las percepciones que se han tenido
sobre el papel que cumple la educación en la sociedad. En especial ha sido
Kemmis quien ha centrado su estudio en un trabajo realizado por Broudy (1.963),
quien dedicó su atención a realizar un estudio histórico sobre los métodos de
enseñanza desde la antigua Grecia hasta el siglo XVII.
1.2 El currículo como los contenidos de enseñanza
Esta visión toma relevancia según (Estebaranz 1995) con los aportes de
Lundgren (1992), quien asume la historia del currículo desde los contenidos de
enseñanza en diferentes contextos históricos e introduce al tema una nueva
categoría de análisis la cual ha llamado “códigos curriculares”, definidos por el
mismo autor como textos producidos para la educación, que organizan distintos
campos del conocimiento (Lundgren 1992). Por tanto, esta visión toma en cuenta

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como eje fundamental las materias que conforman los “códigos curriculares”, la
intensión que estas tienen y los métodos utilizados para enseñarlas, en este
sentido el autor a definido varios tipos de códigos curriculares a partir de diferentes
épocas históricas, por ejemplo asume el código curricular clásico refiriéndose
desde Grecia hasta el siglo XVIII, en donde los contenidos de enseñanza se
dividieron en dos bloques el trívium y el cudrivium con la clara necesidad de
formar a un hombre con altas capacidades intelectuales, con destrezas físicas y
con una notable sensibilidad por la dimensión estética.
Un código curricular realista: en donde se involucra la enseñanza de otras
disciplinas apartir del fenómeno de la ilustración y todo lo que implicó el auge de
la razón.
Un código moral: surge con la conformación del estado de derecho y toma
importancia a partir de la necesidad de formar hombres ciudadanos en deberes
siglo XIX.
Un código curricular invisible u oculto: surge a partir de la implantación de
políticas educativas estatales las cuales seleccionan y organizan los contenidos de
enseñanza sin tener en cuenta el contexto social, económico político y cultural
tanto de educandos como educadores en el desarrollo de las prácticas
pedagógicas cotidianas.

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1.3 El currículo como Teoría Curricular.
Según el texto Didáctica e Innovación Curricular de (Estebaranz 1995) Es en la
década de los 90 es Kliebard el que comienza a construir la historia del currículo
desde la obra de Bobbit (1918) “The curriculum”, y posteriormente basa su estudio
en textos escritos por Dewey, Rugg, Caswell, pensadores que empiezan asumir el
currículo como un campo de estudio.
Es en este sentido que el mismo Kliebard hace un aporte significativo al teoría
curricular como campo de estudio desde dos enfoques: el primer enfoque consiste
en asumir el currículo como una herramienta fundamental y necesaria para lograr
un cambio político y social; este cambio del que habla el autor esta relacionado
con un concepto progresista de la educación y de la necesidad de entender que es
por medio de una “reforma curricular” que

se puede llegar a construir una

sociedad más justa e incluyente, en esta dirección Kliebard centró su atención en
investigaciones que están relacionadas o basadas en la interpretación del
currículo dentro del contexto político, social y económico de una sociedad.
El segundo enfoque está relacionado con el método inductivo, es decir como el
estudio de casos específicos pueden servir como forma de originar un nuevo
marco para comprender los cambios curriculares con una nueva luz (Kliebard
1992).

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Se debe resaltar la importancia de estudiar y de analizar la historia del
currículo, que desde años atrás se ha concebido desde una visión tradicionalista
que la ha reducido a la enseñanza básica de los contenidos y de los métodos; sin
embargo el contar con un marco histórico del currículo puede facilitar la
compresión de porqué y con que efecto se enseñan ciertas cosas en las escuelas,
lo que enfatiza la consideración de contexto (Estebaranz 1.995). No obstante
debe advertirse que la historia del currículo está en constante construcción.

2. UNA RECONCEPTUALIZACIÓN DEL CURRÍCULO

Teniendo en cuenta que reconceptualizar, es dar un nuevo significado a una
palabra, se hace necesario dar una mirada hacia el currículo para que tome un
nuevo valor y sea acorde con las necesidades sociales y culturales del mundo
cambiante. Pasando de ser un plan de estudio o un modelo escolar a ser una
carta de navegación que de las directrices en la formación de un ser humano inter
y transdisciplinarmente, es decir que involucre un ámbito social, económico,
político, cultural desde una pluralidad de disciplinas( Zabalza 1984).
(Albornoz 2005). Enfatiza en la necesidad que en la praxis el educador
sobrepase, la cotidianidad en los métodos de enseñanza, que se implemente un
currículo que permee un estilo de vida, que el educador pase de los métodos
tradicionalistas de enseñanza, transmisor de conocimientos, a plantear métodos
propositivo, el educador es el que interactúa con el estudiante, es por ello que eso
lo convierte en herramienta clave a la hora de planear nuevas estrategias, hacer

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un recuento histórico, traerlo al diario vivir, involucrando las necesidades de la
sociedad y plantear métodos, contenidos temáticos, acordes al contexto actual;
hacer que los documentos hechos por expertos como el

Proyecto Educativo de

la Institución, pase de ser una bella retorica a convertirse en una palpable realidad.
Teniendo en cuenta que pensar el currículo es más que pensar un plan de
estudio o los parámetros para direccionar la parte Académica de una institución es
un Campo de formación y de estudio.
En el texto Reflexiones en torno al Currículo en la Universidad el autor
(Miljánovich 2010) del aprendizaje significativo del cual habla D.Ausubel teniendo
en la influencia de la modernidad, hace que la calidad del aprendizaje sea vista
desde la asimilación o procesamiento que el estudiante le hace a la información
que ha adquirido a través de la observación, la interacción con el docente, de la
lectura, de la experimentación, la reflexión, etc.
Román Pérez (2004), afirma que la sociedad académica requiere que la
educación replantee su estructura y sus funciones desde su modelo hacia un
modelo socio-cognitivo y humanista, que conceptos tales como aprender a
aprender son equívocos, pues se debe tener en cuenta la parte afectiva
(inteligencia emocional), la cual integra capacidades y valores y hace que se
interiorice lo aprendido, y el contenido cobre apropiación en estos distintos
métodos.

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Por lo tanto en esta perspectiva, el Currículo tiene como base una noción de la
vida y del mundo interactuando con diversos factores;

filosófico, pedagógico,

psicológico, antropológico, sociológico, económico, político, informático, entre
otros. Dicha interacción se da cuando el currículo es influenciado por estos
factores y el producto o respuesta afecta la dinámica de los mismos. (Miljánovich
2010)
El currículo no debe ser sólo una herramienta que responde a la normatividad
del gobierno nacional, reformulados con el propósito de obtener los Registros
Calificados de los Programas y caracterizados teóricamente por la secuencia
estructurada, el orden y contenidos disciplinares; un currículo debe impregnar en
el paso por la educación, dando el sello o impronta institucional en el ser humano,
cambiante, sociable, en interacción constante con el mundo laboral, y como futuro
formador de ciudadanos.

2.1 El currículo como práctica investigativa
Es en esta perspectiva (Contreras 1.995). en el texto enseñanza, currículum y
profesorado, pretende abordar el currículo desde un nuevo enfoque retomando
aportes relevantes y significativos como el de (Stenhouse 1984) en su texto
Investigación y Desarrollo del Currículo, en donde se evidencia que uno de los
problemas más recurrentes a la hora de definir que es “currículo” es la brecha que
existe entre la intenciones y la realidad, lo anterior según Kliebard lo anterior se

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puede relacionar con la existencia de un currículo oculto como aquel que se
construye a partir de las experiencias pedagógicas generadas por el contexto
social, político y económico en el cual se encuentra inmersa la escuela.
El reconocer esa brecha existente entre la teoría y la práctica curricular y el
intentar reducirla es lo que le da sentido a la teorización y a la investigación que
del currículo se hace como campo de estudio, de esta manera el currículo se
define como algo esencialmente problemático (Contreras 1.995).
Al concebir el currículo como algo problémico, es asumir que la educación es
un proyecto de transformación social y no algo ajeno al contexto, estático y sin
cambio, es reconocer que es el currículo la herramienta fundamental para lograr
ese cambio de lo tradicional aislado a lo complejo, social y humanístico, es por
esta razón que vale subrayar los cuestionamientos planteados por Stenhause :
 Que propósitos educativos debe intentar alcanzar la escuela?
 Como podemos traducir esos propósitos en normas y como comprobar
luego hasta qué punto y porque la práctica no ha cumplido nuestras
esperanzas?
 Dada una aspiración ¡ como hemos de actuar para intentar realizarla…..
(Stenhause 1984)
Estas preguntas abren una debate frente a la equivocada conceptualización
que se ha tenido del currículo, pues este no en un manual a una cartilla que le
indique al profesor el que enseñar y el como enseñar esa visión instrumentalista y

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técnica del currículo se debe cambiar por una visión que permita comprender que
es a partir de la práctica investigativa que el docente va encontrando las respuesta
complejas que surgen en su diario quehacer como maestro. El currículo es el
medio a través del cual el profesor aprende porque le permite probar las ideas
mediante la práctica y por tanto confiar en su juicio en vez de en el de otros
STENHOUSE(1983).
El subrayar la importancia del pensamiento de Stenhouse es afirmar que la
función principal del currículo es articular las ideas educativas con acciones reales
es lograr una articulación entre teoría y praxis que en ultimas será uno de los
propósitos de la educación , no obstante se debe recalcar la importancia de que
esa relación entre teoría práctica debe contribuir a la formación de un sujeto
político capaz de construir una sociedad fundada en el respeto de la dignidad
humana y la solidaridad.
Finalmente se debe concebir que el currículo es un proyecto de formación
constante que debe servir como herramienta fundamental a la labor docente que
no debe estar asignada a la transmisión continua de información sino a la
construcción de escenarios pedagógicos: participativos y democráticos.
3. EL CURRÍCULO INTEGRAL
Currículo proviene del latín curriculum, que significa “carrera”, “corrida” ha sido
entendido desde una óptica más restringida, pues se entiende como el tema de

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enseñanza, los contenidos de las disciplinas y el plan de estudios de una
determinada materia.(Sacristán 1996).
La palabra integral se deriva del vocablo latin integrālis, que significa: global,
total. Se aplica a lo que comprende todos los aspectos o todas las partes de la
cosa de que se trata. (Moliner, 1998: 251). De acuerdo a lo anterior, podemos
definir que el currículo integral es una carrera total, es decir es la búsqueda
constante para hacer de la educación un proyecto de formación de personas que
devienen de una sociedad, orientadas hacia la excelencia en el desempeño de la
profesión y con una clara conciencia de su carácter ciudadano; en relación con el
entorno cultural, económico y político de la región.
Werner Jaeger (1994), en el texto Paideia – Los ideales de la cultura griega,
recuerda que es en esta cultura donde por primera vez se es consciente de ethos
pedagógico, como preocupación por la formación de un ser humano en la
sabiduría y proclive a una vida como obra de arte. Allí el papel del currículo y del
docente adquiere relevancia en el proceso de formación espiritual y moral, de
modo que la educación no se concibe sin la presencia de un maestro con una
enseñanza integral, que coadyuve al desarrollo de un areté o virtud.
Por lo tanto se hace necesario una mirada al pasado y retomar la necesidad de
plantear el currículo tal y como dice Frida Díaz Barriga(1993). Difícilmente puede
hablarse de la existencia de un solo enfoque o metodología curricular capaz de

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dar respuesta integral a la diversidad de problemas que plantea el currículo y su
práxis.
A continuación consignamos extractos del pensamiento de reconocidos
tratadistas en el campo temático del currículo.
Walter Peñaloza Ramella, autor de libros y artículos sobre la materia, sostiene
que el currículo tiene carácter eminentemente teleológico, esto es, persigue fines,
de los cuales se derivan objetivos de diversos niveles. “Si el currículo tiene
carácter teleológico frente a la noción de lo que es educación, ello quiere decir —
expresado en otros términos— que aquella noción de educación es el fin y que el
currículo es el medio para arribar a ese fin. En toda relación teleológica hay
siempre un medio y un fin” (Peñaloza, 1995).
El mismo autor, José María Ruíz Ruíz (2007) incorpora al tema del currículo la
propuesta de la Comisión Internacional para la Educación en el siglo XXI mediante
el epítome: “enseñar a conocer, a hacer, a vivir juntos, y a ser”.
Zabalza (1987) concibe el currículo en base a los supuestos de partida, de las
metas que se desean lograr y los pasos que se darán para alcanzarlas: el conjunto
de conocimientos, habilidades y actitudes que se consideran importantes trabajar
en la escuela año tras año.
Gimeno (1988) afirma que el currículo es el eslabón entre la cultura y la
sociedad exterior a la escuela y la educación; entre el conocimiento o cultura

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heredados y el aprendizaje de los alumnos; entre la teoría y la práctica posible,
dadas unas determinadas condiciones.
Coll (1987) entiende por currículo el proyecto que preside las actividades
educativas escolares, precisa sus intenciones y proporciona guías de acción
adecuadas y útiles para los profesores que tienen la responsabilidad directa de su
ejecución. 1
1 Manuel Miljánovich Castilla1(2010). Reflexiones en torno al currículo en la
Universidad: revista iipsi Facultad de psicología UNMSM. Pág 5.

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CONCLUSIONES
Al analizar este panorama se debe entender el Currículo como un proyecto
inacabado y en constante construcción, el cual tradicionalmente se ha concebido
desde una visión instrumentalista mediada por el conocimiento técnico,
descontextualizado y alejado de toda realidad educativa; por lo tanto esta
ponencia permite analizar la verdadera misión del currículo como principal
herramienta para resignificar el valor de la educación, una educación que permita
generar nuevos escenarios de prácticas pedagógicas que motiven y creen la
necesidad de formar sujetos políticos y críticos con el fin de construir una
educación para la emancipación.
Es necesario revindicar a través del currículo el papel humanizador de la
educación reconstruyendo nuevos procesos de participación ciudadana en
escenarios democráticos reales, asumir que el currículo no es sinónimo de
contenidos ni de métodos de enseñanza, sino un campo de estudio que vale la
pena redescubrir desde la práctica investigativa al interior de la escuela.
Es con este tipo de debates que se debe lograr una reflexión en torno a los
procesos educativos y a un más en un mundo neoliberal,

el cual ha traído

consecuencias nefastas a la sociedad agudizando problemas tales como la
pobreza, la marginación, la violencia, la pauperización de la dignidad humana,
formando un homus economicus más que un hombre con claras convicciones
políticas llamado a emprender un proyecto pedagógico ético, el cual debe ser

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gestado desde la educación popular la cual debe formar una ciudadanía no para el
consumo, no para revindicar la individualidad si no una ciudadanía social .
Finalmente se concluye la necesidad de construir un currículo integral que
contemple al ser humano en su dimensión humanística y política capaz de
solucionar la problemática que existe en su entorno, para contribuir a la construir
una sociedad equitativa, justa que de relevancia al respeto por los derechos
humanos.

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REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

1. Estebaranz, A. (1995). Didáctica e innovación curricular. Universidad de
Sevilla
2. Contreras, D. J. (1990). Enseñanza curriculum y profesorado. Akal
universitario
3. Stenhouse. L. (1984). Investigación y Desarrollo del Currículo. Morata
4. Kemmis. S. (1986). El Curriculum: más allá de la Téoria de la Reproducción
5. Roman P. M. (2004).

Sociedad del conocimiento y refundación de la

escuela desde el aula. Madrid: Facultad de Educación de la Universidad
Complutense de Madrid.
6. Miljánovich C. M. (2010). Reflexiones en torno al currículo en la
Universidad: revista iipsi Facultad de psicología UNMSM.
7. Albornoz M (2005). Reconceptualizaciòn del currículo desde la cotidianidad
Educativa, Mayeuticaeducativa.
8. Díaz B. F. (1993). Aproximaciones metodológicas al diseño curricular hacia una
propuesta integral, en Tecnología y Comunicación Educativas, No. 21,
México, Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa.
9. Orjuela.R y Compañía.(2007) Acerca de la Modernización Curricular de la
UDEC.

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