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TRIUNFAR NO ES COMPETIR

“No hay secretos para el éxito. Este se alcanza preparándose,


trabajando arduamente y aprendiendo del fracaso.”

Colin Powell

Todos nosotros en algún momento de nuestra existencia deseamos tener


una vida exitosa tanto en lo profesional como en lo familiar y lo personal,
sin embargo muchas veces ocurre que cuando tratamos de llevar a cabo
algún plan o un proyecto, al primer tropiezo que encontramos nos
dejamos vencer por las circunstancias que se nos presentan y las metas
propuestas quedan sin cumplir, no nos damos cuenta que cada tropiezo,
cada error cometido es una nueva enseñanza que nos queda y muy
seguramente en los próximos intentos los errores del pasado serán
corregidos. El camino hacia el éxito depende de una serie de actitudes y
estrategias que cada quien asume y construye a través de su historia
personal, marcando la forma como enfrenta cada reto de la vida.

Ser exitoso es una cuestión personal porque los objetivos y metas


dependen de motivaciones, intereses, principios y valores propios,
en la actualidad vivimos en un medio que exige ser competente, es decir,
saber hacer, saber ver, saber actuar, comprendiendo lo que se hace y
sabiendo vivir, ser competente es contar con unas habilidades que le
permitan a la persona desempeñarse con eficacia en cualquier contexto.
Todos tenemos capacidades diferentes, lo importante es saber usar de
forma útil nuestro conocimiento frente a los problemas y situaciones
de la vida cotidiana en los diversos ámbitos donde nos desenvolvemos
ya sea de tipo profesional o personal. El camino hacia el éxito depende
de una serie de actitudes y estrategias que el individuo asume y ha
construido a través de su historia personal, marcando la forma como
enfrenta cada reto de la vida, así como el éxito es producto de alguna
estrategia que se lleve a cabo con dedicación, el fracaso también lo es y
por eso cada persona puede ser triunfadora y perdedora al mismo
tiempo, dependiendo del éxito o fracaso obtenido en las diferentes áreas
de la vida ya sea en lo familiar, laboral, socio-afectiva o espiritual.
Debemos desarrolla habilidades que nos permitan fortalecer nuestra
autonomía y además proveer los medios económicos y materiales que
nos aseguren la subsistencia. Cada persona ejerce el control sobre su
vida por lo tanto es responsable de su éxito o fracaso, y es allí donde hay
que estar alerta para activar mecanismos de defensa que nos permitan
un mejor conocimiento de sí mismo y así desarrollar exigencia propia y
algún método para alcanzar los objetivos propuestos.

Por último es necesario tener claro que como seres humanos asociamos
el éxito con ser famosos y esto es como reducir la lista de personas que
han sido exitosas a lo largo de la historia. Vemos por ejemplo a el médico
que solo es conocido en su comunidad, el maestro que día a día se
esmera para que sus alumnos se superen, la persona que desea que su
negocio funcione y prospere, el estudiante que aspira a graduarse y
sacrifica tiempo para estudiar en lugar de ir a fiestas. Hay muchos
ejemplos, solo debemos abrir los ojos para poder verlos diariamente,
aquellas personas que son ejemplo a seguir, son también exitosas y
todos podemos ser uno de ellos.

Alvaro Raul Sanchez Tocarruncho

200721432