Seminario Arquidiocesano “San Buenaventura” de Mérida

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Guión Litúrgico Semana Santa 2010

Contenido

ORDINARIO DE LA CELEBRACIÓN DE LA PALABRA DOMINGO DE RAMOS LUNES SANTO MARTES SANTO - RECPEPCIÓN DE LOS SANTOS OLEOS Guión Litúrgico Semana Santa 2010
Diseño de Portada Carlos Rincón Seminario Arquidiocesano “San Buenaventura” de Mérida. Transcripción y Levantamiento de Texto Comisión de Liturgia Seminario Arquidiocesano “San Buenaventura” de Mérida. Diseño y Diagramación Gregori Lobo Seminario Arquidiocesano “Santa Rosa” de Lima” de Caracas. Corrección Pbro. Cándido Contreras Arte Final Gregori Lobo Seminario Arquidiocesano “Santa Rosa” de Lima” de Caracas. ® Reservados todos los derechos. Impresión: Instalaciones del Palacio Arzobispal de Mérida y Comunidad del Seminario Arquidiocesano “San Buenaventura” de Mérida. IMPRESO EN VENEZUELA / PRINTED IN VENEZUELA
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MIÉRCOLES SANTO JUEVES SANTO VIERNES SANTO LAS SIETE PALABRAS VÍA CRUCIS SÁBADO SANTO DOMINGO DE RESURRECCIÓN CANTOS DE SEMANA SANTA Y PASCUA NOVENA A JESÚS DE LA DIVINA MISERICORDIA

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DÍA NOVENO Por las almas tibias Piadosísimo Jesús, que eres la Piedad misma. Traigo hoy al seno de Tu Compasivo Corazón a las almas enfermas de tibieza. Que el puro amor que Te inflama encienda en ellas, de nuevo, la llama de tu amor, y no vuelva el peso muerto de su indiferencia a abrumante con su carga. ¡Oh, Jesús!, todo compasión, ejerce la omnipotencia de Tu Misericordia, y atráelas a Ti, que eres llama de amor viva y haz que ardan con santo fervor, porque Tú todo lo puedes. Padre Eterno, mira con ojos misericordiosos a estas almas que, a pesar de todo, Jesús cobija en el seno de su Corazón lleno de piedad. Padre de Misericordia, te ruego, por los sufrimientos que Tu Hijo padeció, y por sus tres largas horas de agonía en la Cruz, que ellas también glorifiquen en el mar sin fondo de Tu misericordia, Amén.
Terminar con la jaculatoria del primer día.

ARQUIDIÓCESIS DE MÉRIDA SEMINARIO ARQUIDIOCESANO “SAN BUENAVENTURA”

Guión Litúrgico
Semana Santa 2010

Mérida - Venezuela Marzo 2010
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alaban y honran la grandeza de Tu misericordia. Son poderosas con el poder de Dios mismo. En medio de las dificultades y aflicciones siguen adelante, confiadas en Tu misericordia; y unidas a Ti, oh Jesús, portan sobre sus hombros a todo el género humano; por ello no serán juzgadas con severidad, sino que Tu misericordia las acogerá cuando llegue el momento de partir de esta vida. Padre Eterno, vuelve Tu mirada sobre las almas que alaban y honran Tu Atributo Supremo, Tu misericordia infinita, guarecidas en el Piadosísimo Corazón de Jesús. Estas almas viven el Evangelio con sus manos rebosantes de obras de misericordia, y su corazón, desbordante de alegría, entona cánticos de alabanza a Ti, Altísimo Señor, exaltando Tu misericordia. Te lo suplico Señor: muéstrales Tu misericordia, de acuerdo con la esperanza y confianza en Ti depositada. Que se cumpla en ellos la promesa hecha por Jesús, al expresarles que durante su vida, pero sobre todo a la hora de la muerte, aquellas almas que veneraron Su infinita misericordia, serían asistidas por El, pues ellas son su gloria. Amén.
Terminar con la jaculatoria del primer día.

DÍA OCTAVO Por las almas que estén en el purgatorio Misericordiosísimo Jesús, que exclamaste ¡misericordia!, introduzco ahora en el seno de Tu Corazón desbordante de misericordia las almas del purgatorio, almas que tanto aprecias pero que, no obstante, han de pagar su culpa. Que el manantial de Sangre y Agua que brotó de Tu Corazón apague las llamas purificadoras para que, también allí, el poder de Tu misericordia, sea glorificado. Padre eterno, mira con ojos misericordiosos a estas almas que padecen en el purgatorio y que Jesús acoge en Su Corazón, desbordante de piedad. Te suplico, por la dolorosa Pasión que sufrió Tu Hijo, y por toda la amargura que anegó Su sacratísima alma: muéstrate misericordioso con las almas que se hallan bajo Tu justiciera mirada. No los mires de otro modo, sino sólo a través de las heridas de Jesús, Tu Hijo bien amado; porque creemos firmemente que Tu bondad y compasión son infinitas. Amén.
Terminar con la jaculatoria del primer día.

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glorificar la generosidad de tu misericordia. Padre Eterno, vuelve Tu piadosa mirada hacia las almas de nuestros hermanos separados, especialmente hacia las almas de aquellos que han malgastado Tus bendiciones y abusado de Tus gracias, manteniéndose obstinadamente en el error. También a ellos da cobijo el Corazón misericordioso de Jesús; no mires sus errores, sino el amor de Tu Hijo y los dolores de la Pasión que sufrió y que aceptó por su bien. Haz que glorifiquen Tu gran Misericordia por los siglos de los siglos. Amen.
Terminar con la jaculatoria del primer día.

PRESENTACIÓN
Al presentar este Guión lo hacemos pensando en que, después de prepararnos con un tiempo de cuaresma, lleno de un mensaje de conversión y de llamado al seguimiento de Jesucristo. Nos sentimos comprometidos con todos ustedes en esta Semana Santa seguir alimentando nuestra fe y les proponemos, vivir los misterios de salvación por Cristo y acercarnos con un corazón decidido de compartir los misterios de redención: La Cena, la Pasión, Crucifixión y la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Es aquí, donde encontramos el verdadero sentido de nuestra vida Cristiana. Con esta propuesta, queremos hacerles conscientes de lo importante que es vivir toda la semana, que va desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección y aprovechar este tiempo para acercarnos y vivir en y con la Iglesia estos misterios, con profunda fe, permitiéndole al Señor Jesús que nos renueve y nos ayude a buscarlo todos los días de nuestra vida. Le ofrecemos a los seminaristas y laicos y a todos los hombres y mujeres de nuestra Arquidiócesis, este instrumento, que nos permite celebrar pero también nos anima asumir el compromiso de ser “discípulos y misioneros” de Jesucristo; en las lecturas que aquí tenemos, encontramos junto a Jesús otros personas que nos ayudan a preguntarnos ¿qué lugar ocupamos en estos misterios? Por eso, les invitamos, a no dejar que el lugar que ocupamos de celebrar los misterios de Jesús, en este año quede vacío. En estos días dispongámonos a vivir en este camino, lo que nos muestra Jesús desde la cruz pero también celebremos la Gloria de Dios. Es importante, en este caminar, la figura de Nuestra Madre María que nos ayuda a no desviar nuestras huellas y nuestras miradas de su Hijo. Aprendamos de la Madre, a acompañar a Jesús de Nazaret y celebrar con gozo la Noticia: “Tenía que resucitar dentro de los muertos” (Jn 20,9). Humberto J. Hernández A.

DÍA SEXTO Por las almas mansas y humildes y las de los niños pequeños Misericordiosísimo Jesús que dijiste: "aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón", acoge en Tu Corazón desbordante de piedad a todas las almas mansas y humildes, y las de los niños pequeños. Estas almas son la delicia de las regiones celestiales y las preferidas del Padre Eterno, pues se recrea en ellas muy particularmente. Son como un ramillete de florecillas que despidieran su perfume ante el trono de Dios. El mismo Dios se embriaga con su fragancia. Ellas encuentran abrigo en Tu Piadosísimo Corazón, oh Jesús y entonan incesantemente himnos de amor y de gloria. Padre Eterno, vuelve Tu mirada llena de misericordia hacía estas almas mansas, hacia estas almas humildes y hacia los niños pequeños acurrucados en el seno del corazón desbordante de piedad de Jesús. Estas almas se asemejan más a Tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra hasta alcanzar Tu Trono, Señor. Padre de misericordia y bondad suma, Te suplico, por el amor que Te inspiran estas almas y el gozo que Te proporcionan: bendice a todo el género humano, para que todas las almas a la par entonen las alabanzas que a Tu misericordia se deben por los siglos de los siglos. Amén.
Terminar con la jaculatoria del primer día.

DÍA SÉPTIMO Por las almas que veneran especialmente la Misericordia Divina Misericordiosísimo Jesús, cuyo Corazón es el Amor mismo, recibe en Tu Corazón piadosísimo las almas de aquellos que de una manera especial
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Sacerdote Eudista.
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Ordinario de la Celebración de la Palabra

RITOS INICIALES
Canto de entrada j SALUDO El celebrante dice:

La gracia de nuestro señor Jesucristo, el amor de Dios Padre, y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes.
El pueblo responde.

Y con tu espíritu.

gracias a raudales entre todos y cada uno de nosotros. Acógenos en el seno de Tu Compasivísimo Corazón y no permitas que salgamos nunca. Te imploramos esta gracia en virtud del más excelso de los amores; aquel con el que Tu corazón arde tan fervorosamente por el Padre Celestial. Padre Eterno, vuelve Tu piadosa mirada hacia las almas fieles, pues que guardan el legado de Tu Hijo. Por los méritos y dolores de Su Pasión, concédeles Tu bendición y tenlos siempre bajo Tu tutela. Que nunca claudiquen su amor o pierdan el tesoro de nuestra santa fe, sino que, con todos los Ángeles y Santos, glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
Terminar con la jaculatoria del primer día.

j ACTO PENITENCIAL El celebrante invita a los fieles al arrepentimiento:

Hermanos y hermanas: Para celebrar dignamente estos sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados.
Se hace una breve pausa. Después el celebrante junto a toda la comunidad dice:

Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante ustedes hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa, por eso ruego a Santa María, siempre Virgen a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor
El celebrante concluye con la siguiente plegaria:

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
El pueblo responde:

Amén. j GLORIA Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor; por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestras suplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.
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DÍA CUARTO Por los que no creen y todavía no conocen la Divina Misericordia. Piadosísimo Jesús, Tú que eres Luz del género humano, recibe en la morada de Tu corazón lleno de compasión, las almas de aquellos que todavía no creen en Ti, o que no te conocen. Que los rayos de Tu gracia los iluminen para que también, unidos a nosotros, ensalcen tu maravillosa misericordia, y no los dejes salir de la morada de Tu corazón desbordante de piedad. Padre Eterno, vuelve Tu piadosa mirada a las almas de aquellos que no creen en Tu Hijo, y a las de aquellos que todavía no te conocen, pero anidan en el Compasivo Corazón de Jesús. Aproxímalos a la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concédeles que también ellos ensalcen la generosidad de Tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
Terminar con la jaculatoria del primer día.

DÍA QUINTO Por las almas de nuestros hermanos separados Misericordiosísimo Jesús, que eres la Bondad misma, no niegues la luz a aquellos que Te buscan. Recibe en el seno de Tu Corazón desbordante de piedad las almas de nuestros hermanos separados. Encamínalos, con la ayuda de Tu luz, a la unidad de la Iglesia, y no los dejes marchar del cobijo de Tu Compasivo Corazón, todo amor; haz que también ellos lleguen a
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Novena a Jesús de la divina Misericordia
DÍA PRIMERO Por todo el género humano, especialmente por los pecadores Misericordiosísimo Jesús, cuya prerrogativa es tener compasión de nosotros y perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en Tu bondad infinita. Acógenos en la morada de Tu Piadosísimo Corazón y no permitas que salgamos jamás de él. Te lo pedimos por el amor que te une al Padre y al Espíritu Santo. Padre Eterno, vuelve Tu compasiva mirada hacia todo el género humano y en especial hacia los pecadores, todos unidos en el Piadosísimo Corazón de Jesús. Por los méritos de Su Pasión, muéstranos Tu misericordia, para que alabemos la omnipotencia de Tu misericordia, por los siglos de los siglos. Amen. JACULATORIA: Oh, sangre y agua que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, yo confío en Vos. DÍA SEGUNDO Por las almas de los sacerdotes y religiosos Misericordiosísimo Jesús, de quien procede toda bondad, multiplica Tus gracias sobre las religiosas consagradas a Tu servicio, para que puedan hacer obras dignas de misericordia; y que todos aquellos que la vean, glorifiquen al Padre de Misericordia que está en el cielo. Padre Eterno, vuelve Tu mirada misericordiosa hacia el grupo elegido de Tu viña (hacia las almas de sacerdotes y religiosos); dótalos con la fortaleza de Tus bendiciones. Por el amor del Corazón de Tu Hijo, en el cual están unidos, impárteles Tu poder y Tu luz, para que guíen a otros en el camino de la salvación y con una sola voz canten alabanzas a tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
Terminar con la jaculatoria del primer día.

ORACIÓN COLECTA

LITURGIA DE LA PALABRA.
j j j j j j j

PRIMERA LECTURA. SALMO RESPONSORIAL SEGUNDA LECTURA ACLAMACIÓN AL EVANGELIO. EVANGELIO — HOMILÍA CREDO PRECES U ORACIÓN DE LOS FIELES

RITO DE LA COMUNIÓN
El celebrante dice:

Fieles a la recomendación del Señor y siguiendo su divina enseñanza nos atrevemos a decir.
Todos:

Padre Nuestro…
El celebrante dice:

Líbranos de todos los males Señor y concédenos la paz en nuestros días para que ayudados por tu misericordia vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Señor Jesucristo
El pueblo responde:

Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre Señor
El celebrante dice:

Señor Jesucristo que dijiste a tus apóstoles: “la paz les dejo mi paz les doy”, no tengas en cuenta nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia y conforme tu palabra concédele la paz y la unida, Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
El pueblo responde:

Amén
El celebrante dice

La paz del Señor esté con todos ustedes
El pueblo responde: El celebrante dice:

DÍA TERCERO Por todas las almas devotas y fieles Misericordiosísimo Jesús, del tesoro de Tu misericordia distribuye Tus
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Y con tu espíritu

Dense fraternalmente la paz
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Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo ten piedad de nosotros Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo ten piedad de nosotros Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo danos la paz.
El celebrante dice:

bajo el sol, si en tus campos no ha nacido ni la más pequeña flor, toma mi mano y cantemos unidos por el amor, en nombre del Señor. 4. ILUMÍNAME, SEÑOR Ilumíname, Señor, con tu Espíritu, transfórmame, Señor, con tu Espíritu. Ilumíname, Señor, con tu Espíritu, ilumíname, transfórmame, Señor. Y déjame sentir, el fuego de tu amor, aquí en mi corazón, Señor. (2) Resucítame, Señor, con tu Espíritu, conviérteme, Señor, con tu Espíritu. Resucítame, Señor, con tu Espíritu, resucítame y conviérteme, Señor. Fortaléceme, Señor, con tu Espíritu, consuélame, Señor, con tu Espíritu. Fortaléceme, Señor, con tu Espíritu, fortaléceme y consuélame, Señor. 5. TODOPODEROSO La única razón de mi adoración, eres tú mi Jesús. El único motivo para vivir, eres tú mi Señor. Mi única verdad está en ti, eres mi luz y mi salvación. Mi único amor eres tú Señor y por siempre te alabaré. Tú eres Todopoderoso, eres grande y majestuoso; eres fuerte, invencible y no hay nadie como tú.

Este es Jesús el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, dichosos los llamados a la mesa de Señor.
El pueblo responde:

Señor no soy digno de que entres en mi casa pero una Palabra tuya bastará para Salvarme j COMUNIÓN

j ACCIÓN DE GRACIAS. ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN. j BENDICIÓN Y DESPEDIDA DE LA ASAMBLEA El celebrante dice (si es sacerdote)

RITOS DE CONCLUSIÓN.

El Señor, esté con ustedes
El pueblo contesta:

Y con tu espíritu.
El celebrante dice:

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes
El pueblo contesta:

Amén.
El celebrante dice:

Anuncien a todos la alegría del Señor Resucitado. Pueden ir en Paz.
El pueblo contesta:

Demos Gracias a Dios.
Y cuando es un seminarista que celebra la palabra dice:

El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.

Gloria
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34.

EN TORNO A LA MESA DEL SEÑOR En torno a la mesa del Señor, los apóstoles de la verdad de Jesús el Nazareno. Sus miradas se posan en Él, que resplandeciente está como la luz de una estrella en la mañana.

Porque tú eres santo, sólo tú Señor; sólo tú Altísimo Jesucristo, con el Espíritu, Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.

DOMINGO DE RAMOS

2. HOY EL SEÑOR RESUCITÓ Hoy el Señor resucitó y de la muerte nos libró. Y les dijo: “coman de este pan, que Alegría y paz, hermanos, es mi cuerpo que se entrega ahora; para remisión de sus pecados, esta es que el Señor resucitó. Porque esperó, Dios le libró y de la la alianza de vida eterna de muerte nos sacó. redención.” Y abrazando a todos les pidió que se El pueblo en él vida encontró, la amaran sin temor, es el mandamiento esclavitud ya terminó. nuevo, ha llegado la hora de partir, La luz de Dios en Él brilló, la Nueva pronto ya no me verán hasta que se Vida nos llenó. cumpla así lo que está escrito. Todos cantad: ¡Aleluya! Todos gritad: ¡Aleluya! GLORIA, GLORIA, ALELUYA Gloria, gloria, aleluya (3 veces) en 1. GLORIA SAN LORENZO Gloria a Dios en el cielo y en la tierra nombre del señor. paz, a los hombres paz, de buena Cuando sientas que tu hermano voluntad. (2) necesita de tu amor, no le cierres tus Te alabamos, te bendecimos, te entrañas ni el calor del corazón; adoramos, te glorificamos, te damos busca pronto en tu recuerdo la gracias por tu inmensa gloria; Señor palabra del Señor: mi ley es el amor. Dios, rey celestial, Dios Padre Cristo dijo que quien llora su todopoderoso. consuelo encontrará; quien es pobre, Señor Hijo único Jesucristo, Señor quien es limpio será libre y tendrá Dios, cordero de Dios hijo del Padre. paz. Rompe pronto tus cadenas, eres (Tú que quitas el pecado, ten piedad libre de verdad: empieza a caminar. de nosotros. (2) Si el camino se hace largo, si te cansas
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CANTOS PARA LA PASCUA

3.

SUGERENCIAS PASTORALES 3 Escenificar la entrada de Jesús a Jerusalén, (buscar a algún joven de la comunidad junto con un burro, para revivir el cuadro de Jesús, en su camino triunfal) 3 Adornar el Templo con palmas. 3 Determinar el punto de partida de la precesión y recorrido que se hará hasta el lugar de la celebración. 3 Para la lectura buscar los debidos lectores.

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MONICIÓN DE ENTRADA. Hermanos, nos hemos reunido para iniciar solemnemente la celebración de la Semana Santa; es decir, vamos a seguir a Cristo paso a paso y a revivir los acontecimientos del misterio de nuestra salvación: el Misterio Pascual. Hoy, nosotros aclamamos a Cristo, nuestro Rey y redentor, con palmas y ramos, símbolo de vida y de victoria; que nuestra alabanza sea una profesión de fe y un compromiso para seguir al Señor en su camino hacia la Cruz y a través de ella, hacia el triunfo definitivo. El celebrante y los ministros se revisten hoy con ornamentos rojos para la celebración, porque simbolizan la realeza de Cristo conquistada por el testimonio de amor, por el martirio y la entrega de su vida. BENDICIÓN DE LOS RAMOS Dios Todopoderoso y eterno, dígnate bendecir + estos ramos y concede a cuantos acompañamos ahora jubilosos a Cristo, nuestro Rey y Señor, concédenos reunirnos él en la Jerusalén del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
A continuación el celebrante rocía con agua bendita los ramos sin decir nada; mientras tanto el coro puede acompañar con cantos. Seguidamente se proclama el Evangelio.

BENDICIÓN DE LOS RAMOS

construir un mundo mejor, a construirlo sobre la roca, la roca de amor.

Como quieras Señor, como quieres que sea, dale la forma Jesús, hazlo a tu manera. Que tenga tu paciencia, tu amor, que 30. AMAR ES ENTREGARSE Amar es entregarse olvidándose de sí, tenga tu voluntad, que tenga tu buscando lo que al otro pueda hacer libertad, que reine esa paz con Dios, que tenga lo que me falta, que sobre feliz. (2) lo que no tengo. ¡Qué lindo es vivir, para amar! Hazme un corazón de barro es todo ¡Qué grande es tener, para dar! lo que yo quiero, que tenga tu Dar alegría, felicidad, darse uno sencillez, siempre tan lleno de luz, mismo eso es amar. perdonar como perdonas, mira que Si amas como a ti mismo y te entregas bien lo haces tú, hazme un corazón de niño, un corazón limpio y puro, a los demás, verás que no hay dale vueltas con tus manos, y hazme, egoísmo que no puedas superar. (2) un corazón como el tuyo. 31. SUMERGEME Cansado del camino, sediento de ti un desierto he cruzado, sin fuerzas he quedado, vengo a ti. Luché como soldado y a veces sufrí, y aunque la lucha he ganado, mi armadura he desgastado, vengo a ti. Sumérgeme en el río de tu Espíritu, necesito refrescar este seco corazón, sediento de ti. 33. TAL COMO SOY SEÑOR Tal como soy Señor, sin nada que ofrecer más que mi canción. No tengo más que darte pues todo es, tuyo Señor. Tal como soy Señor, sin nada que entregar más que el corazón. Me rindo todo a ti tómame Señor tal como soy. Acéptame como ofrenda de amor, como un sacrificio agradable en tu 32. CORAZÓN DE BARRO Hazme un corazón de barro, rompe el honor. Grato perfume yo quiero ser Señor. corazón de piedra, dale las vueltas que sean, pero hazlo a tu manera. Dame un corazón sencillo, hazme un corazón como el tuyo, usa la forma que quieras, pero hazlo igualito que el tuyo.
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MONICIÓN AL EVANGELIO Hermanos, Lucas en el Evangelio nos narra la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, y nos presenta el doble significado de este hecho, tanto para Jesús como para el pueblo; Jesús se entrega a su misión salvadora. EVANGELIO (LC 19, 28-40) Lectura del Santo Evangelio según San Lucas Gloria a ti, Señor En aquel tiempo, Jesús acompañado de sus discípulos, iba camino de Jerusalén, y al acercarse a Betfagé y a Betania, junto al monte llamado de los olivos, envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: “Vayan al caserío que está al frente a ustedes. Al entrar, encontrarán atado un burrito que nadie ha montado todavía. Desátenlo y tráiganlo aquí, Si alguien les pregunta por qué lo desatan, díganle: “El Señor lo necesita”. Fueron y encontraron todo como el Señor les había dicho. Mientras desataban el burro, los dueños les preguntaron: “¿Por qué lo desamarran?” Ellos contestaron: “El Señor lo necesita”. Se llevaron, pues, el burro, le
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27. CON VOSOTROS ESTÁ Con vosotros está y no le conocéis con vosotros está, su nombre es el Señor. Su nombre es el Señor y pasa hambre, y clama por la boca del hambriento, y muchos que lo ven pasan de largo, acaso por llegar temprano al templo. Su nombre es el Señor y sed soporta, y está en quien de justicia va sediento, y muchos que lo ven pasan de largo, a veces ocupados en sus rezos. Su nombre es el Señor y está desnudo, la ausencia del amor hiela sus huesos, y muchos que lo ven pasan de largo, seguros y al calor de su dinero. Su nombre es el Señor y enfermo vive, y su agonía es la del enfermo, y muchos que lo saben no hacen caso, tal vez no frecuentaba mucho el templo. Su nombre es el Señor y está en la cárcel, está en la soledad de cada preso, y nadie lo visita y hasta dicen: tal vez no era de los nuestros. Su nombre es el Señor el que sed tiene. Él pide por la boca del hambriento, está preso, está enfermo, está desnudo, pero Él nos va a juzgar por todo eso.

28. COMO EL PADRE ME AMÓ Como el Padre me amó, yo os he amado. Permaneced en mi amor, permaneced en mi amor. Si guardáis mis palabras y como hermanos os amáis, compartiréis con alegría el don de la fraternidad. Si os ponéis en camino sirviendo siempre la Verdad, frutos daréis en abundancia. Mi amor se manifestará. No veréis amor tan grande como aquél que os mostré. Yo doy la vida por vosotros. Amad como yo os amé. Si hacéis lo que os mando y os queréis de corazón: compartiréis el pleno gozo de amar como él me amó. 29. CONOCÍ UNA VEZ Conocí una vez a un hombre, su rostro estaba lleno de luz; su cuerpo maltratado, cargaba con una cruz. Me dijo que él quería, que le ayudara a caminar, que le ayudara en mis hermanos, que le ayudara a levantar. Aquí estoy Señor, ¿qué quieres de mí? No soy nada, no tengo nada; pero con tu amor, con tu ardor, te puedo ayudar. Él me dijo que en el mundo mucha gente no conocía su amor, que había sed de su palabra y hambre de perdón. Que quería que lo ayudara a
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echaron encima los mantos e hicieron que Jesús montara en él. Conforme iba avanzando, la gente tapizaba el camino con sus mantos, y cuando ya estaba cerca la bajada del monte de los Olivos, la multitud de discípulos, entusiasmados, se pusieron a alabar a Dios a gritos por todos los prodigios que habían visto, diciendo: “¡Bendito el rey que viene en nombre del Señor! ¡Paz en el cielo y gloria en las alturas!” Algunos fariseos que iban entre la gente, le dijeron: “Maestro, reprende a tus discípulos”. Él les replicó: “Les aseguro que si ellos se callan, gritarán las piedras”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Después del Evangelio, si se cree oportuno, puede tenerse una breve homilía.

MONICIÓN ANTES DE LA PROCESIÓN Queridos hermanos: Que esta procesión que vamos a comenzar ahora, nos haga comprender lo que debe ser nuestra vida de bautizados; aclamar al Señor nuestro salvador, por una vida delicada a su servicio, siguiéndolo fielmente, paso a paso.
Se procede con la procesión hacia el templo, se sugiere que se acompañe con cantos de animación. Al terminar el recorrido con la llegada al templo se comienza la celebración con la oración colecta.

PROCESIÓN DE LOS RAMOS

LA MISA
ORACIÓN COLECTA Dios Todopoderoso y eterno, que has querido entregarnos como ejemplo de humildad a Cristo, nuestro salvador, hecho hombre y clavado en una cruz, concédenos vivir según las enseñanzas de su pasión, para participar con él, un día, de su gloriosa resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo. MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA La primera lectura extraída del libro de Isaías, nos muestra al Señor, siempre cerca del que sufre. Para él tiene una palabra del aliento, una mano tendida, una ayuda crucial. Es un relato decisivo del Antiguo Testamento para mejor entender la Pasión de Cristo. Es el tercer cántico del siervo del Señor.

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1ª LECTURA (IS 50, 4-7) Lectura del libro del profeta Isaías En aquel entonces, dijo Isaías: “El Señor me ha dado una lengua experta, para que pueda confortar al abatido con palabras de aliento. Mañana tras mañana, el Señor despierta mi oído, para que escuche yo, como discípulo. El Señor Dios me ha hecho oír sus palabras y yo no he opuesto resistencia ni me he echado para atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que me tiraban de la barba. No aparté mi rostro de los insultos y salivazos. Pero el Señor me ayuda, por eso no quedaré confundido, por eso endurecí mi rostro como roca y sé que no quedaré avergonzado”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. SALMO RESPONSORIAL R. Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado? L. Todos los que me ven, de mí se burlan; me hacen gestos y dicen: “Confiaba en el Señor, pues que él lo salve; si de veras lo ama, que lo libre” / R. L. Los malvados me cercan por doquiera como rabiosos perros. Mis manos y mis pies han taladrado se pueden contar todos mis huesos/R. L. Reparten entre sí mis vestiduras y se juegan mi túnica a los dados. Señor, auxilio mío, ven y ayúdame, no te quedes de mí tan alejado/R. L. Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré. Fieles del Señor, alábenlo; glorifícalo, linaje de Jacob; témelo estirpe de Israel /R. (Sal 21) MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA Un fragmento de la carta a los Filipenses, conforma la segunda lectura. San Pablo nos reclama para realizar estas acciones desde la más profunda humildad. Y como ejemplo, Cristo. Él lo hizo todo sin hacer alarde de su categoría de Dios. 2ª LECTURA (FIL 2, 6-11) Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses Cristo, siendo Dios, no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó de sí mismo,
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amor. Cuánto te he buscado, cuánto he anhelado estar aquí y ahora que te encuentro y me veo junto a ti, porque también estás aquí.

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Muchas veces te he buscado queriéndote hallar; donde quiera que Limpio como el cristal, dulce como la yo he ido y no te pude encontrar. (2) miel, un corazón que sea como el Y si el tiempo nos separa, la historia tuyo Señor. que no se ve le preguntare al camino Grande para amar, fuerte para luchar, si te volveré a ver. (2) un corazón que sea como el tuyo Una gota aun no es río muchas gotas Señor. lo serán; todos juntos como gotas 26. DANOS UN CORAZÓN hacia el mar vamos a dar. (2) Danos un corazón grande para 24. DESDE QUE VOY JUNTO A amar. Danos un corazón fuerte para luchar. TI. Desde que voy junto a ti, la tierra que Hombres nuevos creadores de la yo piso es como espuma. Desde que historia, constructores de nueva voy junto a ti, la noche más oscura humanidad. Hombres nuevos que tiene luz. viven la existencia como riesgo de un Yo pienso que esta vida no es tan largo caminar. dura, si todo en realidad me lo das Hombres libres luchando en tú. esperanza, caminantes sedientos de Andando de tu mano que fácil es la verdad. Hombres nuevos sin frenos vida; andando de tu mano el mundo ni cadenas, hombres libres que exigen es ideal Señor. libertad. Desde que voy junto a ti, mis ojos se Hombres nuevos amando sin iluminan por completo. Desde que fronteras, por encima de razón y voy junto a ti, no sé por qué los lugar. Hombres nuevos al lado de los hombres llorarán. pobres compartiendo techo y pan. Yo sólo en esta vida tengo miedo del día en que tú no regreses más.
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DAME UN NUEVO CORAZÓN Dame un nuevo corazón Señor, un corazón para alabarte, un corazón para servirte. Yo quiero un nuevo corazón Señor.

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Al pecho llevo una cruz y en mi corazón lo que dice Jesús.

21. ¿QUÉ SERÍA DE MÍ? ¿Qué sería de mí si no me hubieras Yo sé que no tengo la edad ni la alcanzado? ¿Dónde estaría hoy si no madurez de quien ya vivió, mas sé me hubieras perdonado? tendría un que es de mi propiedad buscar la verdad y gritar con mi voz. El mundo vacío en mi corazón, vagaría sin rumbo y sin dirección. “Si no fuera va herido y cansado de un negro pasado de guerras sin fin. Hoy teme por tu gracia y por tu amor.” (2) la bondad que hizo y la fe que Sería como un pájaro herido que se deshizo y espera por mí. muere en el suelo. Sería como un ciervo que brama por agua en el Quiero dejar mi recado, no tengo desierto. “Si no fuera por tu gracia y pasado, pero tengo amor, el mismo de un crucificado que quiso dejarnos por tu amor.” (2) un mundo mejor. Yo digo a los indiferentes, que soy de la gente que cree en la cruz. Creo en la fuerza del hombre que sigue el camino de Cristo Jesús. 20. UN MANDAMIENTO NUEVO Un mandamiento Nuevo nos da el Señor: que nos amemos todos como el nos amó. La señal de los cristianos es amarnos como hermanos. Quien a sus hermanos no ama, miente si a Dios dice que ama. Cristo, Luz, Verdad y Vida, al perdón y Amor invita. Perdonemos al hermano como Cristo ha perdonado. Comulguemos con frecuencia para amarnos a conciencia. 22. ESTANDO JUNTO A TI Estando junto a ti encuentro paz, encuentro amor; y no me quiero apartar nunca de ti, de ti Señor. Mirando el cielo azul, mirando el sol te veo a ti y por eso gracias, gracias te doy. Qué bello es amarte y sentirte a ti mi Señor, sentir tu luz en mi, gracias te doy. Te quiero alabar, guiarme por tu palabra, gritarle al mundo que te siento mi Señor. Guíame Señor Jesús para ayudar a los demás, guíame Señor para dar más amor. 23. EL ALMA ES COMO GOTA El alma es como gota que refleja los rayos del sol y ahora que te encuentro en mi corazón refleja el rayo de tu

tomando la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres. Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó incluso la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús, todos doblen la rodilla en el cielo, en la tierra, en los abismos, y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. MONICIÓN A LA LECTURA DE LA PASION Escucharemos ahora la narración de la Pasión del Señor; toda esta lectura nos hace participar en los sufrimientos de Cristo durante su Pasión. Contemplemos, pues con fe, este camino de amor que siguió Cristo para darnos la vida con la gloria de su resurrección. EVANGELIO (LC. 22,14-23,56) Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas C. Llegada la hora, se sentó Jesús con sus discípulos, y les dijo: † He deseado enormemente comer esta comida pascual con ustedes antes de padecer, porque les digo que ya no la volveré a comer hasta que se cumpla en el Reino de Dios. C. Y tomando una copa, dio gracias y dijo † Tomen esto, repártanlo entre ustedes; porque les digo que no beberé desde ahora del fruto de la uva hasta que venga el Reino de Dios. C. Y tomando pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: † Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes; hagan esto en memoria mía. C. Después de cenar, hizo lo mismo con la copa diciendo: † Esta copa es la Nueva Alianza sellada con mi sangre, que se derrama por ustedes. Pero miren: la mano del que me entrega está con la mía en la mesa. Porque el Hijo del hombre se va según lo establecido; pero ¡ay de ese que lo entrega! C. Ellos empezaron a preguntarse unos a otros quién, de ellos podía ser el que iba a hacer eso. Los discípulos se pusieron a discutir sobre quién de ellos debía ser tenido
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como el primero. Jesús les dijo: † Los reyes de los gentiles los dominan y los que ejercen la autoridad se hacen llamar bienhechores. Ustedes no hagan así, sino que el primero entre ustedes pórtese como el menor, y el que gobierne, como el que sirve. Porque ¿quién es más, el que está en la mesa o el que sirve?; ¿verdad que el que está en la mesa? Pues yo estoy en medio de ustedes como el que sirve. Ustedes son los que han perseverado conmigo en mis pruebas, y yo les transmito el Reino como me lo transmitió mi Padre a mí: comerán y beberán a mí mesa en mi Reino, y se sentarán en tronos para regir a las doce tribus de Israel. C. Y añadió: † Simón, Simón, mira que Satanás te ha reclamado para cernirte como trigo. Pero yo he pedido por ti para que tu fe no se apague. Y tú, cuando te recobres, da firmeza a tus hermanos. C. Él le contestó: S. Señor, contigo estoy dispuesto a ir incluso a la cárcel y a la muerte. C. Jesús le replicó: † Te digo, Pedro, que no cantará hoy el gallo antes que tres veces hayas negado conocerme. C. Y dijo a todos: † Cuando los envié sin bolsa, ni alforja, ni sandalias, ¿les faltó algo? C. Contestaron: S. Nada. C. Él añadió: † Pero ahora, el que tenga bolsa que la agarre, y lo mismo la alforja; y el que no tiene espada, que venda su manto y compre una. Porque les aseguro que tiene que cumplirse en mí lo que está escrito: «Fue contado con los malhechores». Lo que se refiere a mí toca a su fin. C. Ellos dijeron: S. Señor, aquí hay dos espadas. C. Él les contestó: † Basta. C. Y salió Jesús, como de costumbre, al monte de los Olivos, y lo siguieron los discípulos. Al llegar al sitio, les dijo: † Oren para no caer en la tentación. C. El se apartó de ellos, alejándose como a un tiro de piedra y, arrodillado,
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tras día esclavo del pecado me encontré, y miré atrás y en mi pasado estás, tú en mi pasado estás. Quiero Jesús, quiero de nuevo estar junto a ti. Hoy quiero volver a ti. 15. VICTORIA Victoria tu reinarás, ¡oh cruz tú nos salvarás!

Sentir de nuevo un viento cálido, verme en tus brazos, sonreír. Entregarte todos mis problemas, volver a ser feliz, escúchame. 18.

SANTA MARIA DEL CAMINO Mientras recorres la vida, tú nunca solo estás, contigo por el camino, El verbo en ti clavado, muriendo nos Santa María va. rescató; de ti madero santo, nos viene Ven con nosotros a caminar, santa la redención. María ven. Ven con nosotros a Extiende por el mundo, tu Reino de caminar, santa María ven. salvación. ¡Oh cruz fecunda, fuente Aunque te digan algunos que nada de vida y bendición! puede cambiar, lucha por un mundo Impere sobre el odio tu reino de nuevo, lucha por la verdad. caridad. Alcancen las naciones el Si por el mundo los hombres sin gozo de la unidad. conocerse van, no niegues nunca tu mano al que contigo está. 16. HOY PEDÓNAME Hoy perdóname, hoy por siempre; sin Aunque parezcan tus pasos inútil mirar la mentira, lo vacío de nuestras caminar, tú vas haciendo caminos vidas; nuestra falta de amor y caridad. otros los seguirán. Hoy perdóname, hoy por siempre; aun sabiendo que he caído, que de ti 19. YO VENGO siempre había huido; hoy regreso (Nueva generación) Yo vengo del sur y del norte, del este arrepentido vuelvo a ti, vuelvo a ti. y oeste, de todo lugar. Caminos y 17. LÁVAME CON TU SANGRE vidas recorro, llevando socorro queriendo ayudar. Mensaje de paz es Lávame con tu sangre, sana mis mi canto, y cruzo montañas y voy heridas, vuelve; escucha mi voz y hasta el fin. El mundo no me háblame. Renovar quiero mi entrega, sentir ese satisface lo que busco es la paz, lo que amor primero; decirte que te quiero quiero es vivir. conversar, escúchame.
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compasión.

VENGO ANTE TI MI SEÑOR Sed tengo de un amigo, sed tengo de Vengo ante ti mi Señor, un amor, sed tengo de un hermano que tenga compasión, que acepte esta reconociendo mi culpa. sangre que derramando estoy por su Con la fe puesta en tu amor, que tú me das como a un hijo. Te abro mi salvación. corazón y te ofrezco mi miseria. 12. TÚ SOLO TÚ Yo estoy aquí para que obres en mí, Despojado de mis cosas, quiero llenarme de ti. solo quiero imitarte, solo quiero Que tu Espíritu Señor amarte, tómame Señor que a tu abrase todo mi ser, servicio estoy. hazme dócil a tu voz, Tú solo tú, puedes hacer esto en mí, transforma mi vida entera. cambia toda mi vida; transfórmame Hazme dócil a tu voz, Señor. (2) transforma mi vida entera. 13. UNA VEZ MÁS REZARÉ Una vez más rezaré, de rodillas me pondré. Puede ser que una vez más él me perdone. Le diré que lucho en vano, que pequé pues soy humano. Puede ser que una vez más él me perdone. Para un Dios que conoció la tentación, del amigo la traición; yo no dudo me perdone Dios amigo. Puesto en tus manos Señor, siento que soy pobre y débil, más tú me quieres así, yo te bendigo y te alabo. Padre, en mi debilidad, tú me das la fortaleza. Amas al hombre sencillo, le das tu paz y tu perdón.

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15. VENGO DE NUEVO A TI Vengo de nuevo a ti, estoy muy triste, solo y cansado de andar. Buscando el camino, buscando a tumbos la Yo vi sufrir a mi hermano cuando felicidad y miré atrás y en mi pasado faltaba una mano. Puede ser que una estás, tú en mi pasado estás. vez más él me perdone. Y aquí me presento ante ti, igual que Murió pobre y olvidado, yo con los en otros tiempos, cuando era feliz, y brazos cruzados. Puede ser que una podrás tú amigo fiel brindar tu vez más él me perdone. perdón, a este amigo que falló. Si es verdad que yo, me aparte pensando obtener libertad. Mas día
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oraba diciendo: † Padre, sí quieres, aparta de mí ese cáliz. Pero que no se haga mí voluntad, sino la tuya. C. Y se le apareció un ángel del cielo que lo animaba. En medio de su angustia oraba con más insistencia. Le corría el sudor como gotas de sangre cayendo al suelo. Y, levantándose de la oración, fue hacia sus discípulos, los encontró dormidos de tristeza, y les dijo: † ¿Por qué duermen? Levántense y oren para no caer en la tentación. C. Todavía estaba hablando, cuando llegó un grupo. El llamado Judas, uno de los Doce, se les adelantó, se acercó a Jesús y le besó. Jesús le dijo: † Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre? C. Al darse cuenta los que estaban con él de lo iba a pasar, dijeron; S. Señor, ¿herimos con la espada? C. Y uno de ellos hirió al criado del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Jesús intervino diciendo: † Déjenlo, basta. C. Y, tocándole la oreja, lo curó. Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los oficiales del templo, y a los ancianos que habían venido contra él: † ¿Han salido armados de espadas y palos como si tratara de un bandido? A diario estaba en el templo con ustedes, y no me hicieron preso. Pero ésta es su hora y la del poder de las tinieblas. C. Ellos lo prendieron, se lo llevaron y lo hicieron entrar en casa del sumo sacerdote. Pedro lo seguía desde lejos. Ellos encendieron fuego en medio del patio, se sentaron alrededor, y Pedro se sentó entre ellos. Al verlo una criada sentado junto al fuego, se le quedó mirando y le dijo: S. También éste estaba con él. C. Pero él lo negó diciendo: S. No lo conozco, mujer. C. Poco después lo vio otro y le dijo: S. Tú también eres uno de ellos. C. Pedro replicó: S. Hombre, no lo soy. C. Pasada cosa de una hora, otro insistía: S. Sin duda, también éste estaba con él, porque es galileo.
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C. Pedro contestó: S. Hombre, no sé de qué hablas. C. Y estaba todavía hablando cuando cantó un gallo. El Señor, volviéndose, le echó una mirada a Pedro, y Pedro se acordó de la palabra que el Señor le había dicho: «Antes de que cante hoy el gallo, me negarás tres veces». Y, saliendo afuera, lloró amargamente. Y los hombres que sujetaban a Jesús se burlaban de él dándole golpes. Y, tapándole la cara, le preguntaban: S. Haz de profeta: ¿quién te ha pegado? C. Y proferían contra él otros muchos insultos. Cuando se hizo de día, se reunió el senado del pueblo, o sea, sumos sacerdotes y letrados, y, haciéndole comparecer ante su sanedrín, le dijeron: S. Si tú eres el Mesías, dínoslo. C. Él les contestó: † Si se lo digo, no lo van a creer; y si les pregunto, no me van a responder. Pero en adelante el Hijo del hombre estará sentado a la derecha de Dios todopoderoso. C. Dijeron todos: S. Entonces, ¿tú eres el Hijo de Dios? C. Él les contestó: † Ustedes lo dicen, yo lo soy. C. Ellos dijeron: S. ¿Qué necesidad tenemos ya de testimonios? Nosotros mismos lo hemos oído de su boca. C. El senado del pueblo, o sea, sumos sacerdotes y letrados, se levantaron y llevaron a Jesús a presencia de Pilato. Y se pusieron a acusarlo diciendo: S. Hemos comprobado que éste anda amotinando a nuestra nación, y oponiéndose a que se paguen tributos al César, y diciendo que él es el Mesías rey. C. Pilato preguntó a Jesús: S. ¿Eres tú el rey de los judíos? C. Él le contestó: † Tú lo dices. C. Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la muchedumbre: S. No encuentro ninguna culpa en este hombre.
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Por la vía dolorosa, cayó al suelo con la cruz; pero nadie ayudaba a Jesús. Él cargaba con el odio de los que clamaban por verlo morir.

Padre vuelvo a ti. (2)

Lo reconozco, a veces olvidé, que eres mi Padre y que a mi lado estás. Que soy tu hijo y me aceptas como soy, sólo me pides: “Vive en (La sangre que hoy, nos limpia por fe, fue fidelidad”. derramada por Él en Jerusalén). Quiero sentirme cercano a ti, Señor, 8. PUEBLO MÍO oír tu voz que me habla al corazón, Pueblo mío que te he hecho, en que sentirme libre desde tu libertad, te he ofendido, respóndeme. Yo te saqué de Egipto y por cuarenta ser signo vivo de la fraternidad. años te guié en el desierto, tú hiciste 10. RENUÉVAME una cruz para tu Salvador. Renuévame, Señor Jesús, ya no Yo te libré del mar, te di a beber del quiero ser igual. Renuévame, Señor agua que manaba de la roca, tú Jesús, pon en mí tu corazón. hiciste una cruz para tu Salvador. Porque todo lo que hay dentro de mí, Yo te llevé a tu tierra, por ti vencí a necesita ser cambiado Señor. Porque los reyes de los pueblos cananeos, tú todo lo que hay dentro de mi corazón hiciste una cruz para tu Salvador. necesita más de ti. (2) Yo te hice poderoso, estando yo a tu lado derroté a tus enemigos, tú hiciste 11. SALIENDO DEL PRETORIO Saliendo del pretorio marcha una una cruz para tu salvador. procesión con rumbo al Calvario 9. QUERIDO PADRE sufriendo va un varón, la cruz en sus Querido Padre, cansado vuelvo a ti, espaldas que a veces se le cae, no haz que conozca el don de la amistad, puede caminar. No puede dar un vivir por siempre el gozo del perdón paso y cae sobre el camino, recibe un y en tu presencia tu fiesta celebrar. latigazo sobre su cuerpo herido. La Pongo en tus manos mis culpas ¡oh multitud insolente le grita sin cesar: Señor! Estoy seguro de que eres levántate maldito. siempre fiel, dame la fuerza para poder andar, buscando en todo hacer No, no puede ser maldito aquel que en su dolor exclama con un grito tu voluntad. perdónale Señor, perdónale sus faltas Padre yo busco tu amor. Padre no mires más su error; Señor ten vuelvo a ti, mira que tu hijo soy.
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4. PEQUÉ, PEQUÉ DIOS MÍO Pequé, pequé Dios mío, perdón, Señor, piedad; si grandes son mis culpas mayor es tu bondad. Por tu preciosa Sangre, perdón. Señor, piedad; si grandes son mis culpas, mayor es tu bondad. Por tu costado abierto, perdón, Señor, piedad; si grandes son mis culpas, mayor es tu bondad.

6. PEREGRINO Peregrino a dónde vas, si no sabes a donde ir. Peregrino por un camino que va a morir. Si el desierto es un arenal el desierto de tu vivir, quien te guía y te acompaña en tu soledad. Sólo Él, mi Dios que me dio la libertad, sólo Él, mi Dios me guiará.

Peregrino que a veces vas, sin un rumbo en tu caminar, peregrino, que Por tu Madre afligida, perdón, Señor, vas cansado de tanto andar. Busca piedad; si grandes son mis culpas, fuente para tu sed y un rincón para mayor es tu bondad. descansar vuelve amigo aquí en Egipto lo encontraras. 5. PERDONA A TU PUEBLO Peregrino sin un porque, peregrino si Perdona a tu pueblo, Señor, perdona una luz, peregrino por el camino que a tu pueblo, perdónale, Señor. va a la cruz. Dios camina en tu Por tu poder y amor inefable, por tu soledad ilumina tu corazón, misericordia entrañable, perdónanos, compañero de tus senderos buscando Señor. amor. Somos el pueblo que has elegido y con tu sangre lo has redimido, perdónanos, Señor. Reconocemos nuestro pecado que tantas veces has perdonado, perdónanos, Señor. Dios de la fiel y eterna Alianza, en ti ponemos nuestra esperanza, perdónanos, Señor. Desde la Cruz nos diste a tu Madre, vuélvenos al brazo del Padre, perdónanos, Señor. 7. POR LA VÍA DOLOROSA Por la vía dolorosa, triste en Jerusalén, los soldados le abrían paso a Jesús; más la gente se acercaba para ver al que llevaba aquella cruz. Las heridas le sangraban en la espalda del Señor, su cabeza coronada de traición, y cada paso iba escuchando la burla de aquel pueblo sin amor. Por la vía dolorosa, que es la vida del dolor, como oveja vino Cristo, Rey y Señor. Y fue él quien quiso ir por su amor, por ti, por mí. Por la vía dolorosa, al Calvario y a morir.
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C. Ellos insistían con más fuerza diciendo: S. Solivianta al pueblo enseñando por toda Judea, desde Galilea hasta aquí. C. Pilato, al oírlo, preguntó si era galileo; y al enterarse que era de la jurisdicción de Herodes, se lo remitió. Herodes estaba precisamente en Jerusalén por aquellos días. Herodes, al ver a Jesús, se puso muy contento; pues hacía bastante tiempo que quería verlo, porque oía hablar de él y esperaba verlo hacer algún milagro. Le hizo un interrogatorio bastante largo; pero él no le contestó ni palabra. Estaban allí los sumos sacerdotes y los letrados acusándolo con ahínco. Herodes, con su escolta, lo trató con desprecio y se burló de él; y, poniéndole una vestidura blanca, se lo remitió a Pilato. Aquel mismo día se hicieron amigos Herodes y Pilato, porque antes se llevaban muy mal. Pilato, convocando a los sumos sacerdotes, a las autoridades y al pueblo, les dijo: S. Me han traído a este hombre, alegando que alborota al pueblo; y resulta que yo lo he interrogado delante de ustedes, y no he encontrado en este hombre ninguna de las culpas que le acusan, ni Herodes tampoco, porque nos lo ha remitido; ya ven que nada digno de muerte se le ha probado. Así que le daré un escarmiento y lo soltaré. C. Por la fiesta tenía que soltarles a uno. Ellos gritaban en masa diciendo: S. ¡Fuera ése! Suéltanos a Barrabás. C. (A éste lo habían metido en la cárcel por una revuelta acaecida en la ciudad y un homicidio.) Pilato volvió a dirigirles la palabra con intención de soltar a Jesús. Pero ellos seguían gritando; S. ¡Crucifícalo, crucifícalo! C. Él les dijo por tercera vez: S. Pues, ¿qué mal ha hecho éste? No he encontrado en él ningún delito que merezca la muerte. Así es que le daré un escarmiento y lo soltaré. C. Ellos se le echaban encima pidiendo a gritos que lo crucificara; e iba creciendo el griterío. Pilato decidió que se cumpliera su petición; soltó al que le pedían (al que había metido en la cárcel por revuelta y homicidio), y a Jesús se lo entregó a su arbitrio. Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que
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volvía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevase detrás de Jesús. Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se daban golpes y lanzaban lamentos por él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: † Hijas de Jerusalén, no lloren por mí, lloren por ustedes y por sus hijos, porque miren que llegará el día en que dirán: «Dichosas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado». Entonces empezarán a decirles a los montes: Desplómense sobre nosotros»; y a las colinas; «Sepúltenos»; porque si así tratan al árbol verde, ¿qué pasará con el seco? C. Conducían también a otros dos malhechores para ajusticiarlos con él. Y cuando llegaron al lugar llamado «La Calavera», lo crucificaron allí, a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: † Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. C. Y se repartieron sus ropas echándolas a suerte. El pueblo estaba mirando. Las autoridades le hacían muecas diciendo: S. A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido. C. Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo: S. Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo, C. Había encima un letrero en escritura griega, latina y hebrea: «ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS». Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo: S. ¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros. C. Pero el otro le increpaba: S. ¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada. C. Y decía: S. Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino. C. Jesús le respondió: † Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso. C. Era ya eso de mediodía y vinieron las tinieblas sobre toda la región, hasta la media tarde; porque se oscureció el sol. El velo del templo se rasgó por
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CANTOS DE SEMANA SANTA y pascua
3. NADIE TE AMA COMO YO Cuanto he esperado este momento, cuanto he esperado que estuvieras así. Amo al Señor porque escucha mi voz Cuanto he esperado que me hablaras, cuanto he esperado que vinieras a mí. suplicante, porque inclina su oído Yo sé bien lo que has vivido, yo sé hacia mí el día que lo invoco. bien porque has llorado. Yo sé bien Me envolvían redes de muerte, caí en lo que has sufrido, pues de tu lado no tristeza y angustia. Invoqué el nombre me he ido. del Señor: “Señor, salva mi vida”. Pues nadie te ama como yo, El Señor es benigno y justo, nuestro Pues nadie te ama como yo, Dios es compasivo, el Señor guarda a mira la cruz, esa es mi más grande los sencillos estando yo sin fuerzas me prueba. Nadie te ama como yo. salvó. Pues nadie te ama como yo, Pues nadie te ama como yo. Alma mía recobra tu calma que el Señor fue bueno contigo; arrancó mi Mira la cruz, fue por ti, fue porque te amo. Nadie te ama como yo. alma de la muerte, mis ojos de las 1. CAMINARÉ EN PRESENCIA DEL SEÑOR Caminaré en presencia del Señor. lágrimas, mis pies de la caída. Yo sé bien lo que me dices, aunque a 2. MISERICORDIA (Salmo 50) veces no me hables. Yo sé bien lo que Misericordia concédeme, oh Dios, y tú sientes, aunque nunca lo compartas. Yo a tu lado he caminado, muéstrame tu inmensa compasión. De todo corazón te pido el perdón, de junto a ti yo siempre he ido, aún a veces te he cargado, yo he sido tu mi delito límpiame Señor. mejor amigo. Con el rocío del hisopo, mis culpas tú podrás lavar; si tú me quitas el pecado. Blanco cual la nieve quedaré. Los sacrificios que te ofrezco, tú no los puedes aceptar. Por eso yo en el futuro, mi corazón te inmolaré. Mi corazón Señor renueva, pues sólo tú das salvación. Y cuando sea rescatado, yo a los demás ayudaré.
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ORACION DE LOS FIELES Oremos a Dios Padre que con la resurrección de Cristo nos ofrece una vida nueva y la esperanza de la salvación y digámosle: Por la Resurrección de tu hijo, escúchanos. 1. Por la Iglesia, a la que Cristo ha encomendado la tarea de orar por todos, haciendo suyas las necesidades del mundo entero. Roguemos al señor. 2. Por todos los que se sienten necesitados de una palabra de apoyo, para que sientan en sus corazones a Cristo Resucitado. Roguemos al señor. 3. Para que recibiendo del Resucitado el don de la paz, nos comprometamos con él, a trabajar por la paz, luchando por un mundo más justo y más humano. Roguemos al señor 4. Para que demos testimonio de Jesús resucitado, viviendo ya desde ahora la resurrección de Cristo y la misión que en el bautismo hemos recibido. Roguemos al señor 5. Para que el Señor nos conceda una fe viva que nos lleve a proclamar: Jesús Resucitado es nuestro Señor y nuestro Dios. Roguemos al señor 6. Para que expresemos en nuestra vida, la misericordia de Dios, y seamos misericordiosos con los que tienen hambre, con los que tienen sed, con los que están desnudos, con los enfermos. Roguemos al señor Dios nuestro que nos haces revivir la experiencia de la salvación, haz que siempre sepamos reconocer a Cristo y vivir conforme a su Palabra. Por Cristo nuestro Señor. Amén. ORACION SOBRE LAS OFRENDAS Llenos de regocijo con la alegría de la pascua, te ofrecemos Señor, esta eucaristía, mediante la cual tu Iglesia se renueva y alimenta de un modo admirable. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. ORACION DESPUES DE COMUNION Señor, protege siempre a tu iglesia con amor paterno, para que renovada ya por los sacramentos de pascua, pueda llegar a la gloria de la resurrección, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

medio. Y Jesús, clamando con voz potente, dijo: † Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu. C. Y dicho esto, expiró. El centurión al ver lo que pasaba, daba gloria a Dios diciendo S. Realmente, este hombre era justo. C. Toda la muchedumbre que había acudido a este espectáculo, habiendo visto lo que ocurría, se volvían dándose golpes de pecho. Todos sus conocidos se mantenían a distancia, y lo mismo las mujeres que lo habían seguido desde Galilea y que estaban mirando. Un hombre llamado José, que era senador, hombre bueno y honrado (que no había votado a favor de la decisión y del crimen de ellos), que era natural de Arimatea y que aguardaba el Reino de Dios, acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Y, bajándolo, lo envolvió en una sábana y lo colocó en un sepulcro excavado en la roca, donde no habían puesto a nadie todavía. Era el día de la Preparación y rayaba el sábado. Las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea fueron detrás a examinar el sepulcro y cómo colocaban su cuerpo. A la vuelta prepararon aromas y ungüentos. Y el sábado guardaron reposo, conforme al mandamiento. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. PAUTAS PARA LA HOMILIA j Hacer ver, la importancia de la cruz como camino para llegar a la pascua, es decir a la alegría de compartir con Cristo, camino, verdad y vida. j Mostrar, el sentido del sufrimiento de Jesús, que lo llevó a dar la vida por amor a la humanidad. j Expresar, que también el hombre de hoy está sujeto al sufrimiento, pero debe llenarse de la esperanza en Cristo que sufrió la muerte de Cruz. j Dar a conocer, que la vida del hombre es un navegar entre vientos y mareas pero tomados de la cruz de Cristo. j Reflexionar sobre Jesús como víctima inocente de todo un sistema político y la proclamación de fe del Centurión que no encuentra causa
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para su muerte, sino que reconoce al Hijo de Dios
Se dice Credo

ORACIÓN DE LOS FIELES C. Hoy iniciamos la celebración solemne de los días santos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Oremos, para vivirlos con los sentimientos y el amor con que él los vivió. Prepara nuestro espíritu, Señor, a celebrar la muerte y resurrección de tu Hijo 1. El pueblo que hoy aclama a Jesús, reclamó su muerte en cruz ante Pilato. Para que este espectáculo de injusticia no se siga repitiendo en nuestro mundo: Roguemos al Señor. 2. Para que no seamos cómplices con nuestra colaboración y con nuestro silencio, de la condena y sufrimientos de personas inocentes: Roguemos al Señor. 3. Para que participemos con devoción de esta semana, en las celebraciones que recuerdan la institución de la eucaristía, la muerte y la resurrección de Jesús: Roguemos al Señor.
(Intenciones libres)

C. Concédenos, Señor, seguir a Jesús por el camino que conduce desde la cena pascual a la proclamación gloriosa de su resurrección. El, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Que la Pasión de tu Hijo, actualizada en este Santo Sacrificio que vamos a ofrecerte, nos alcance, Señor, de tu misericordia, el perdón que no podemos merecer por nuestras obras. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. ORACIÓN DE COMUNIÓN Tú que nos ha alimentado con esta Eucaristía, y por medio de la muerte de tu Hijo nos das la esperanza de alcanzar lo que la fe nos promete, concédenos, Señor, llegar, por medio de su resurrección, a la meta de nuestras esperanzas. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

murió y resucito por nuestra salvación EVANGELIO (JN 20,1-9) Lectura del Santo Evangelio según San Juan El primer día después del sábado, estando todavía oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Echó a correr, llegó a la casa donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor” y no sabemos dónde lo habrán puesto”. Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, he inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró. En eso llegó también Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Contempló los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, si no doblado en sitio aparte. Entonces entro también el discípulo, que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. PAUTAS HOMILIA j Hacer ver el núcleo central la resurrección de Cristo, desde la predicación apostólica, del kerigma primitivo, y el fundamento de la fe cristiana. j Mostrar que la humanidad esclava del pecado, por la resurrección de Cristo queda libre j Importante recalcar la figura del testigo, a ejemplo de María Magdalena y Pedro. El cristiano hoy, debe ser testigo desde la experiencia de acompañamiento de Jesús, en su vida y en relación con los demás.

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MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA La segunda lectura, extraída de la carta del apóstol San Pablo a los colosenses, nos exhorta a vivir la vida nueva que está en Cristo, buscando los bienes eternos que nos da el resucitado, por tal motivo el corazón del hombre debe configurarse totalmente con Cristo, nosotros estamos llamados a poner nuestros corazones en la esperanza del Reino para que al final todos nos manifestemos gloriosos juntamente con Cristo. Escuchemos 2ª LECTURA (COL3, 1-4) Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Colosenses Hermanos: Puesto que ustedes han resucitado con Cristo, Busquen los bienes de arriba, donde esta Cristo, sentado ala derecha de Dios. Pongan todo el corazón en los bienes del cielo, no en los de la tierra, porque han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces también ustedes se manifestaran gloriosos, juntamente con él. Palabra de Dios. SECUENCIA PASCUAL Ofrezcan los cristianos su ofrenda de alabanza a gloria de victima propia de la pascua. Considero sin pecado, que las ovejas salva a Dios y los a los culpables unió con nueva alianza. Lucharon vida y muerte en singular batalla, y, muerto el que es la vida triunfante se levanta.” ¿Qué has visto de camino, María en la mañana?” “A mi Señor glorioso, la tumba abandonada, los ángeles testigos, sudarios y mortaja. ¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza! Vengan a Galilea allí el Señor aguarda; allí verán los suyos la gloria de la pascua” Primicia de los muertos, sabemos por tu gracia que estás resucitado; la muerte en ti no manda. Rey vencedor apiádate de la miseria humana y da a tus fieles parte en tu victoria santa. MONICIÓN AL EVANGELIO El anuncio de María Magdalena suscita en la comunidad apostólica una gran inquietud, la alegría de la resurrección, la alegría de ver las vendas y el sepulcro vacío como las señales que les recordaran lo que el Maestro les había anunciado, la esperanza del amor que nos impulsa a seguir los mandatos del de Dios. Entreguemos pues nuestros corazones a la eterna voluntad del Padre y nuestras vidas al servicio de nuestro maestro Jesús que
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LUNES SANTO
SUGERENCIAS PASTORALES j Reunirse con la comunidad y organizar las actividades de la semana. j Realizar un acto penitencial como preparación para vivir plenamente la semana santa, y que dé paso a la preparación para el encuentro con el Resucitado. j Reunir a los coordinadores de grupos de apostolados y hacer oración por las actividades de toda la semana. MONICIÓN DE ENTRADA Estamos en el momento culminante de la vida terrena de Jesús, la Iglesia nos presenta en la mesa de la palabra los acontecimientos que preceden a su muerte y es una manera de prepararnos espiritualmente para vivir plenamente el Triduo Pascual. ORACIÓN COLECTA Concédenos, Señor, nueva fuerza para no sucumbir a nuestras humanas debilidades, por los méritos de la pasión de tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén. MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA El profeta Isaías nos presenta al siervo de Yahvé que está predestinado a ser el que abra los ojos a los ciegos, saque los cautivos de prisión, de las mazmorras a los que habitan en tinieblas, y este siervo no es otro que él mismo Jesús en el que Dios tiene sus complacencias y el que de manera pacífica reconstruye la alianza pactada para el beneficio de todos los hombres. 1ª LECTURA (IS 42, 1-7) Lectura del libro del profeta Isaías Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis
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complacencias. En él he puesto mi espíritu, para que haga brillar la justicia sobre las naciones. No gritará ni clamará, no hará oír su voz en las plazas, no romperá la caña resquebrajada, no apagará la mecha que aún humea. Proclamará la justicia con firmeza, no titubeará ni se doblegará, hasta haber establecido el derecho sobre la tierra y hasta que las islas escuchen su enseñanza. Esto dice el Señor Dios, el que creó cielo y lo extendió, el que dio con firmeza a la tierra, con el que en ella brota; el que dio el aliento a la gente que habita la tierra y la respiración a cuantos se mueven en ella: “Yo, el Señor, fiel a mi designio de salvación, te llamé, te tomé de la mano; te he formado y te he constituido alianza de un pueblo, luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. SALMO RESPONSORIAL R. El Señor es mi luz y mi salvación. L. El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién podrá hacerme temblar? /R. L. Cuando me asaltan los malvados para devorarme, ellos, enemigos y adversarios, tropiezan y caen /R L. Aunque se lance contra mí un ejército, no temerá mi corazón; aun cuando hagan la guerra contra mí, tendré plena confianza en el Señor /R. L. La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor y fortaleza y ene el Señor confía /R. (Sal 26). MONICIÓN AL EVANGELIO El evangelista sitúa a Jesús en Betania visitando a su amigo Lázaro, también se encuentra allí Marta y María quien se adelanta a los acontecimientos y que unge a Jesús con perfume de nardo carísimo preparando para su sepultura ya próxima en este mismo ambiente se nos presenta el egoísmo y la avaricia de Judas Iscariote pero ante la maldad de uno solo se ve el apoyo de la multitud que acude para ver a Lázaro y especialmente a Jesús. EVANGELIO (LC. 12,1-11) Lectura del santo Evangelio según san Juan.
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por la gracia del Espíritu Santo. Por Nuestro Señor Jesucristo tú Hijo que contigo vive y reina y es Dios por los siglos de los siglos. Amén. MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA Con la seguridad que le da ser testigo de la resurrección del señor, Pedro anuncia el Kerigma, Jesús ha muerto pero Dios lo ha resucitado. El Señor nos invita a ser testigos de su resurrección a partir de la fe y a anunciar con nuestra alegría y entrega que Cristo esta vivo, que murió y resucito para el perdón de nuestros pecados. Sintámonos convocados a escuchar esta palabra que se nos regala 1 LECTURA (HCH 10.34-37-43) Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles En aquellos días, Pedro tomo la palabra y dijo: “ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, después del bautismo predicado por Juan: cómo Dios ungió con el poder del Espíritu santo a Jesús de Nazaret y cómo éste pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Nosotros testigos de cuanto él hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de la cruz, pero Dios lo resucitó al tercer día y concedió verlo, no a todo el pueblo, sino únicamente a los testigos que él, de antemano, había escogido: a nosotros, hemos comido y bebido con él después de que le resucitó de entre los muertos. Él nos mandó a predicar al pueblo y dar testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y de muertos. El testimonio de los profetas es unánime: que cuantos cree en él reciben, por su medio, el perdón de los pecados”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. SALMO RESPONSORIAL (SAL 177). R. Este es el día del triunfo del señor. Aleluya L. Te damos gracias, Seño, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Diga la casa de Israel: “Su misericordia es eterna” /R. L. La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor nuestro orgullo. No moriré, continuaré viviendo para contar lo que el Señor ha hecho /R. L. La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angulas. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente /R.
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DOMINGO DE RESURRECCIÓN
SUGERENCIAS PASTORALES 3 Se recomienda buscar con antelación trozos pequeños de vela y antes de leer el evangelio encenderlas, simbolizando así que Cristo resucitó y que serás luz para alumbrar nuestras vidas. MONICIÓN DE ENTRADA Queridos hermanos, la celebración eucarística del día de hoy nos recuerda la gran intervención de Dios en la historia de la humanidad. Ha demostrado su favor a todos nosotros resucitando a su hijo del sepulcro. Un canto de victoria, un himno de alegría se entone por la manifestación del Hijo resucitado. La comunidad entera resplandezca por el brillo de la gloria del Señor Jesús. Que la alegría pascual difundida por el orbe entero nos haga experimentar que “este es el día que actuó el señor”. Iniciemos con mucha alegría esta celebración pascual. ORACION COLECTA Dios nuestro, que por medio de tu Hijo venciste a la muerte y nos has abierto las puertas de la vida eterna, concede a quienes celebramos hoy la pascua de resurrección, resucitar también a una vida nueva, renovados
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Gloria a ti, Señor Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betanía, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó entonces una libra de perfume de nardo auténtico, muy costoso, le ungió a Jesús los pies con él y se los enjugó con su cabellera, y la casa se llenó con la fragancia del perfume. Entonces Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que iba a entregar a Jesús, exclamó: “¿Por qué no se ha vendido ese perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?”, esto lo dijo, no porque le importaban los pobres, sino porque era un ladrón, y como tenía a su cargo la bolsa, robaba lo que echaba en ella. Entonces dijo Jesús: “Déjala. Esto lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tendrán siempre con ustedes, pero a mí no siempre me tendrán”. Mientras tanto, la multitud de judíos, que se enteró que Jesús estaba allí, acudió, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien el Señor había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes deliberaban para matar a Lázaro, porque a causa de él, muchos judíos se separaban y creían en Jesús. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. PAUTAS PARA LA HOMILIA j Explicar por qué Dios se hace hombre, lo salva. j Dar a conocer que nosotros debemos identificarnos con Cristo, preocupándonos por los otros, nuestros hermanos más necesitados amando y compartiendo. j Explicar que amar es servir, ayudar a crecer al otro como persona sin ningún interés de cualquier tipo, superando dificultades y divisiones. j Tomar en cuenta la figura del siervo como elegido de Dios, lleno del Espíritu. j Ver cómo la misión de Siervo no es fácil. j Reconocer que el Señor es luz y Salvación en lo que parece imposible para nosotros. j Resaltar la importancia de invitar a Jesús al hogar y ofrecerle nuestro
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agradecimiento por todo lo que hace en nosotros. Motivar a qué estamos dispuesto a darle a Jesús en este tiempo.

ORACIÓN DE LOS FIELES Jesús es aclamado como rey y Mesías. Subamos con él al camino que lleva desde el calvario a la resurrección 1. Por cada uno de nosotros para que en esta semana santa podamos dar lo mejor de nosotros ayudando a los demás. Roguemos al Señor. 2. Para que siempre recordemos el sacrificio que hizo Jesús en la cruz por cada uno de nosotros. Roguemos al Señor. 3. Por todos los que salen de misiones en esta semana para que tú los bendigas y les des fortaleza. Roguemos al Señor. 4. Por los jóvenes para que busquen de Jesucristo que es nuestro único amigo y redentor. Roguemos al Señor. Concédenos, señor, que la contemplación de los misterios de nuestra redención, nos haga más sensibles a los problemas de los pobres, y al dolor de los maltratados por la violencia y por las estructuras injustas por Jesucristo que murió y resucito por nosotros y es nuestro Señor. Amén. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Mira, Señor, con bondad, este sacrificio que tú instituiste misericordiosamente para reparar el daño de nuestros pecados, y hazlo producir en nosotros abundantes frutos de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. ACCIÓN DE GRACIAS Señor te damos gracias porque nos ayudas a cambiar de actitud diariamente, para que con nuestras obras te glorifiquemos hoy, mañana y siempre, y de esta forma construir la civilización del amor que nos pediste de manera especial cuando estabas con tus santos apóstoles, gracias Señor, gracias. ORACIÓN DE COMUNIÓN Quédate, Señor, con nosotros y protege con tu amor inefable nuestros corazones santificados por esta Eucaristía, para que podamos conservar siempre las gracias que hemos recibido de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Acepta, Señor, los dones que te presentamos y concédenos que el memorial de la muerte y resurrección de Jesucristo, que estamos celebrando, nos obtenga la fuerza para llegar a la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. PREFACIO I DE PASCUA S. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre. Señor, pero más que nunca en esta noche, en que Cristo, nuestra Pascua, fue inmolado. Porque Él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo: muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, restauró la vida. Por eso, con esta efusión del gozo pascual el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo... RITO DE LA COMUNIÓN ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN Infúndenos, Señor, tu espíritu de caridad, para que vivamos siempre unidos en tu amor los que hemos participado en este sacramento de la muerte y resurrección de Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

LITURGIA EUCARÍSTICA

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del pecado y nos ha hecho renacer por el agua y el Espíritu Santo, nos conserve con su gracia unidos a Jesucristo nuestro Señor, hasta la vida eterna. Amén. MONICIÓN ANTÉS DE LA ASPERSIÓN CON EL AGUA BENDITA El agua que vamos a recibir nos recuerda nuestro bautismo. Considerémonos esta noche como sí fuéramos bautizados de nuevo
El sacerdote rocía al pueblo con el agua bendita.

MARTES SANTO
EUCARISTÍA DE RECPEPCIÓN DE LOS SANTOS OLEOS MISA POR LOS ENFERMOS CON EL SACRAMENTO DE LA UNCIÓN. SUGERENCIAS PASTORALES 3 Realizar Charla con los movimientos de apostolado, sobre la vivencia de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. 3 Realizar el viacrucis en el templo o capilla. 3 Se recomienda para la liturgia utilizar el símbolo de un camino con huellas hasta llegar a la cruz, representando el camino que como cristianos debemos tomar. MONICIÓN DE ENTRADA Hermanos y hermanas, nos hemos reunido para celebrar está acción sagrada, y para recibir también los Oleos que este día fueron benditos y consagrados por el Obispo y su presbiterio en bien de toda la Iglesia, que serán utilizados en algunos de los Sacramentos, signos de salvación y de gracias abundantes. Hoy el señor Jesús, Médico de Cuerpos y almas, nos ha convocado para celebrar junto con El, este Sacrificio Eucarístico al mismo tiempo, para llenarnos de fuerza y recorrer juntos el camino de la verdad y de la vida. Dispongámonos a celebrar a Jesús, nos ponemos de pie. ORACIÓN COLECTA Dios todopoderoso y eterno, ayúdanos a celebrar los misterios de la pasión del Señor con tal fe y arrepentimiento, que podamos merecer tú perdón. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

ORACIÓN DE FIELES En esta Noche Santa, llenos de gozo por la Resurrección del Señor, purificados y renovados en nuestro espíritu, supliquemos al Señor, diciendo: Cristo Resucitado, vivifícanos 1. A Cristo, que, con su gloriosa resurrección, ha vencido la muerte y ha destruido el pecado, pidámosle que todos los cristianos seamos siempre fieles a las promesas del bautismo que hemos renovado en esta noche santa. Oremos al Señor. 2. En esta noche santa de su gloriosa resurrección, oremos a Jesucristo que, ha hecho renacer los nuevos hijos de la Iglesia, engendrándolos por el agua y el Espíritu Santo, pidámosle que afirme en ellos los dones que les ha concedido en esta Pascua. Oremos al Señor. 3. Pidamos al Señor Resucitado la gracia, para que cada uno de nosotros, haga lo posible, por hacer de esta Pascua, nuestra Pascua, nuestro paso con Jesús de la muerte a la vida, del egoísmo al amor. Oremos al Señor. 4. Al Señor Resucitado que, ha abierto las puertas de su reino a todos los hombres y mujeres, otorgándonos a todos, el don de la vida, pidámosle por aquellos que sufren. Oremos hermanos. 5. A Cristo, que, con su gloriosa resurrección, anuncio la alegría a las mujeres, y por medio de ellas a los Apóstoles y, por medio de ellos al mundo entero, pidámosle por los que nos hemos reunido para celebrar con gozo su resurrección. Oremos al Señor. Escucha, Padre Santo, por medio de tu Hijo el Resucitado, nuestra plegaria, para que muriendo a nuestros pecados, podamos resucitar con él a la vida nueva. Por Cristo Nuestro Señor.
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MONICIÓN A LA RECEPCIÓN DE LOS SANTOS ÓLEOS En todas las culturas, el aceite es signo de abundancia, de alegría, purifica antes y después del baño, suaviza la piel, cicatriza las heridas, da agilidad, es signo de curación pues suaviza las torceduras y las heridas, el que recibe el aceite irradia pureza y fuerza. Ahora, iremos presentando los Santos Oleos juntamente con el Sagrado Crisma. MONICIÓN A LA RECEPCIÓN DEL SAGRADO CRISMA. Se llama Crisma porque en latín significa cabeza, este aceite consagrado, está elaborado con plantas aromáticas perfumadas y aceites, que expresan su realidad para quien es ungido. Cristo mismo fue Ungido y Consagrado por el Padre para la Misión que le encomendaba. Este aceite sagrado será utilizado para ungir en la coronilla de su cabeza a los recién bautizados, al mismo tiempo lo utilizaran los que participen de la plenitud del Santo Espíritu a través del sacramento de la Confirmación. El Sagrado Crisma es también utilizado como signo de consagración de los que participan de la Ordenación Sacerdotal, en el que los Presbíteros son ungidos en sus manos y los que reciben la ordenación Episcopal en su Cabeza. Es el Aceite Sagrado más importante y siempre expresa Consagración Total. El cristiano que es ungido con este Aceite es completamente del Señor. MONICIÓN AL ÓLEO DE LOS ENFERMOS Este Aceite Sagrado está hecho con aceite de oliva, o con aceites de otras plantas vegetales. Es signo de purificación y fortaleza cuando el cristiano es probado en la enfermedad, robustece la fe, expresa curación y consuelo. Este Santo Aceite es utilizado solamente para el sacramento de la Unción de los enfermos. MONICIÓN AL ÓLEO DE LOS CATECÚMENOS. Este Aceite Sagrado esta extraído del aceite de oliva, se utiliza en el pecho solamente para ungir a los que van a recibir el Sacramento del Bautismo. Es signo de valentía para que el cristiano no tenga miedo ni temor ante los peligros, tentaciones y pecados. Es signo de fortaleza y entrega a Cristo y a la
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RECEPCIÓN DE LOS SANTOS ÓLEOS

MONICIÓN A LA RENOVACIÓN DE LAS PROMEZAS BAUTISMALES Hermanos, por medio del bautismo, hemos sido hechos partícipes del misterio pascual de Cristo, es decir, por medio del bautismo, hemos sido sepultados con Él en su muerte para resucitar con Él a una vida nueva. Por eso, después de haber terminado el tiempo de Cuaresma, que nos preparó a la Pascua, es muy conveniente que renovemos las promesas de nuestro bautismo, con las cuales un día renunciamos a Satanás y a sus obras, y nos comprometimos a servir a Dios en la santa Iglesia católica. (FORMA BREVE) (Hermanos, por el misterio pascual hemos sido sepultados con Cristo en el bautismo, para que vivamos una vida nueva. Por tanto, terminado el ejercicio de la cuaresma, renovemos las promesas del santo bautismo, con las que en otro tiempo renunciemos a Satanás y a sus obras, y prometimos servir fielmente a Dios en la santa Iglesia Católica) .
Para hacer la renuncia, se toma la fórmula que se propone a continuación:

S. ¿Renuncian ustedes a Satanás? T. Sí, renuncio. S. ¿Renuncian a todas sus obras? T. Sí, renuncio. S. ¿Renuncian a todas sus seducciones? T. Sí, renuncio.
Prosigue el sacerdote.

¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra? T. Sí, creo. S. ¿Creen en Jesucristo, su Hijo único y Señor nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros, resucitó y está sentado a la derecha del Padre? T. Sí, creo. S. ¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? T. Si, creo.
Y el sacerdote concluye.

Que Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos liberó
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MONICIÓN A LA LITURGIA BAUSTIMAL Llegamos al tercer momento de nuestra vigilia. El agua, elemento sencillo de la naturaleza, se convierte en el vehículo mediante el cual somos sumergidos en la misma muerte de Cristo para con él resucitar a una vida nueva. En esta noche bautismal hacernos memoria de nuestro bautismo, consciente de que habita en cada uno la fuerza de este sacramento que nos invita e impulsa cada día a vivir la novedad de vida que Cristo nos regala en su Pascua. BENDICIÓN DEL AGUA Pidamos, queridos hermanos, a Dios Padre todopoderoso que bendiga esta agua, con la cual seremos rociados en memoria de nuestro bautismo, y que nos renueve interiormente, para que permanezcamos fieles al Espíritu que hemos recibido.
Y después de una breve oración en silencio, prosigue con las manos juntas:

LITURGIA BAUTISMAL

Iglesia. La unción con este aceite significa purificación. Fuerza para rechazar valientemente todo mal. Todo pecado, toda ocasión de ofender a Dios.

Señor, Dios nuestro, mira con bondad a este pueblo tuyo, que vela en oración en esta noche santísima, recordando la obra admirable de nuestra creación y la obra más admirable todavía, de nuestra redención. Dígnate bendecir esta agua, que tú creaste para dar fertilidad a la tierra, frescura y limpieza a nuestros cuerpos. Tú, además, has convertido el agua en un instrumento de tu misericordia: a través de las aguas del Mar Rojo liberaste a tu pueblo de la esclavitud; en el desierto hiciste brotar un manantial para saciar su sed; con la imagen del agua viva los profetas anunciaron la Nueva Alianza que deseabas establecer con los hombres; finalmente, en el agua del Jordán, santificada por Cristo, inauguraste el sacramento de una vida nueva, que nos libra de la corrupción del pecado. Que esta agua nos recuerde ahora nuestro bautismo y nos haga participar en la alegría de nuestros hermanos, que han sido bautizados en esta Pascua del Señor, el cual vive y reina por los siglos de los siglos. Amén. RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS DEL BAUTISMO
Terminada la ceremonia del bautismo o, después de la bendición del agua, todos, de pie y teniendo en sus manos las velas encendidas, hacen la renovación de las promesas del bautismo. El sacerdote se dirige a la comunidad con estas palabras u otras parecidas.
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MONICION A LA PRIMERA LECTURA El siervo es llamado desde el seno materno para anunciar la salvación que debe llegar a los confines de la tierra. Escuchemos. 1ª LECTURA (IS 49, 1-6) Lectura del libro del profeta Isaías Escúchenme, islas; pueblos lejanos, atiéndanme. El señor me llamó desde el vientre de mi madre; cuando aún estaba yo en el seno materno, él pronunció mi nombre. Hizo de mi boca una espada afilada, me escondió en la sombra de su mano, me hizo flecha puntiaguda, me guardó en su aljaba y me dijo: “Tú eres mi siervo, Israel; en ti manifestare mi gloria”. Entonces yo pensé: “En vano me he cansado, inútilmente he gastado mis fuerzas; en realidad mi causa estaba en manos del Señor, mi recompensa la tenía el Señor”. Ahora habla el Señor, el que me formó desde el seno materno, para que fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a él y congregar a Israel en torno suyo tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza. Ahora, pues, dice el Señor: “Es poco que seas mi siervo sólo para restablecer a las tribus de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te voy a convertir en luz de las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de la tierra. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. SALMO RESPONSORIAL R. En ti, Señor, he puesto mi esperanza. L. Señor, tú eres mi fuerza, que no quede yo jamás defraudado. Tú, que eres justo, ayúdame y defiéndeme; escucha mi oración y ponme a salvo /R. L. Sé para mí un refugio, ciudad fortificada en que me salves. Y pues eres mi auxilio y mi defensa, líbrame, Señor, de los malvados /R. L. Señor, tú eres mi esperanza; desde mi juventud en ti confío. Desde que estaba en el seno de mi madre, yo me apoyaba en ti y tú me sostenías /R.
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LITURGIA DE LA PALABRA

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L. Yo proclamaré siempre tu justicia y a todas horas, tu misericordia. Me enseñaste a alabarte de niño y seguir alabándote es mi orgullo /R. (Sal 70) MONICIÓN AL EVANGELIO Un banquete de amigos es el lugar de la revelación de la traición y de la glorificación que viviría el Señor Jesús. Solo un corazón que ama puede permanecer fiel en el momento de la prueba. EVANGELIO (LC 13,21-33,36-38) Lectura del santo Evangelio según san Juan. Gloria a ti, Señor En aquel tiempo, cuando Jesús estaba a la mesa con sus discípulos, se conmovió profundamente y declaró: “Yo les aseguro que uno de ustedes me va a entregar”. Los discípulos se miraron perplejos unos a otros, porque no sabían de quién hablaba. Uno de ellos, al que Jesús tanto amaba, se hallaba reclinado a su derecha. Simón Pedro le hizo una seña y le preguntó: “¿De quién lo dice?” Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó: “Señor, ¿quién es?” Le contestó Jesús: “Aquel a quien yo le dé este trozo de pan, que voy a mojar”. Mojó el pan y se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote; y tras el bocado, entró en él Satanás. Jesús le dijo entonces a Judas: “Lo que tienes que hacer, hazlo pronto”. Pero ninguno de los comensales entendió a qué se refería; algunos supusieron que, como Judas tenía a cargo la bolsa, Jesús le había encomendado comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el bocado, salió inmediatamente. Era de noche. Una vez que Judas se fue, Jesús dijo: “Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo y pronto lo glorificará. Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Me buscarán, pero como les dije a los judíos, así se los digo a ustedes ahora: “A donde yo voy, ustedes no pueden ir”. Simón Pedro le dijo: “Señor, ¿A dónde vas?” Jesús le respondió: “A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; me seguirás más tarde”. Pedro replicó: “Señor, ¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti”. Jesús le contestó: “¿Conque darás tu vida por mí? Yo te aseguro que no cantará el gallo, antes que me hayas negado tres veces”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Terminada la epístola, todos se ponen de pie y el sacerdote entona solemnemente el "Aleluya", que todos repiten. Luego un salmista o un cantor dice el salmo, al que el pueblo responde: Aleluya. Si hace falta, el mismo salmista canta el Aleluya. ALELUYA

R/. Aleluya, aleluya. L. Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Diga la casa de Israel: "Su misericordia es eterna". /R. L. La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es nuestro orgullo. No moriré, continuaré viviendo, para contar lo que el Señor ha hecho. /R. L. La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente. /R. (Del salmo 117) EVANGELIO (LC 24, 1-12)  Proclamación del Santo Evangelio según san Lucas El primer día de la semana, de madrugada, las mujeres fueron al sepulcro llevando las aromas que habían preparado. Encontraron corrida la piedra del sepulcro. Y, entrando, no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. Mientras estaban desconcertadas por esto, se les presentaron dos hombres con vestidos resplandecientes. Ellas, despavoridas, miraban al suelo, y ellos les dijeron: ¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí. Ha resucitado. Acuérdense de lo que les dijo estando todavía en Galilea: "El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de pecadores, ser crucificado y al tercer día resucitar." Recordaron sus palabras, volvieron del sepulcro y anunciaron todo esto a los once y a los demás. María Magdalena, Juana y María, la de Santiago, y sus compañeras contaban esto a los apóstoles. Ellos lo tomaron por un delirio y no les creyeron. Pedro se levantó y fue corriendo al sepulcro. Asomándose, vio sólo las vendas por el suelo. Y se volvió admirándose de lo sucedido. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Después del Evangelio se tiene la Homilía y luego se pasa a la Liturgia Bautismal.

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OREMOS Señor Dios nuestro, poder inmutable y luz sin ocaso, prosigue bondadoso a través de tu Iglesia, sacramento de salvación, la obra que tu amor dispuso desde la eternidad; que todo el mundo vea y reconozca que los caídos se levantan, que se renueva lo que había envejecido y que todo se integra en aquel que es el principio de todo, Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.
Terminada la oración de la última lectura del Antiguo Testamento, con el responsorio y la oración correspondientes, se encienden las velas del altar. El sacerdote entona solemnemente el "Gloria", que todos prosiguen. Se tocan las campanas de acuerdo con las costumbres de cada lugar. Después del Gloria, el sacerdote dice la oración colecta, como de ordinario.

OREMOS Dios nuestro, que haces resplandecer esta noche santa con la gloria del Señor resucitado, aviva en tu Iglesia el espíritu filial, para que, renovados en cuerpo y alma, nos entreguemos plenamente a tu servicio. Por nuestro Señor Jesucristo...
En seguida un lector lee la epístola de san Pablo. EPÍSTOLA (RM 6, 3-11)

PAUTAS PARA LA HOMILIA j Expresar claramente el llamado del Profeta a todas las naciones a oír y estar atentos a su mensaje de Salvación. j Reflexionar en la confianza en Dios como una de las cosas en la que debemos crecer y fomentar más confianza Dios ya que no nos defrauda. j Dar a conocer que nosotros también podemos traicionar a Jesús cuando no cumplimos el mandamiento del amor con los que nos rodean. j Expresar que nosotros como discípulos llamados a vivir en Cristo debemos dar la cara en Cristo, con Cristo y por Cristo en cualquier situación de anuncio del reino de los Cielos. j Mostrar a la gente que, estamos llamados a ser luz y no tinieblas. ORACIÓN DE LOS FIELES Oremos hermanos a Dios nuestro Padre por nuestras necesidades y digamos Escúchanos Señor 1. Para que la Iglesia, siguiendo el ejemplo de Jesús, lleve su obediencia al Padre y su servicio a las personas hasta las últimas consecuencias. Roguemos al Señor 2. Para que los gobernantes sirvan a los intereses de los pueblos y no a sus propias aspiraciones. Roguemos al Señor 3. Para que los pobres y los oprimidos sean los primeros en obtener el respeto a sus derechos y la justicia para sus vidas. Roguemos al Señor 4. Para que mostremos nuestra devoción a Cristo crucificado siendo solidarios con los crucificados de nuestros tiempos. Roguemos al Señor 5. Para que sepamos descubrir y transmitir la fuerza del amor de Dios en medio de las dificultades, los sufrimientos y la muerte. Roguemos al Señor 6. Para que todos los difuntos compartan la resurrección de Cristo, igual que han compartido ya con él la muerte. Roguemos al Señor Padre santo ayúdanos, a perseverar en los caminos de la fe y a tener más fe en Ti, escogiéndote, en medio de nuestro quehacer cotidiano, como el camino, la verdad y la vida, para luego poder seguirte a ese lugar que nos prometes. Todo esto te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
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Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos Hermanos: ¿no saben ustedes que todos los que hemos sido incorporados a Cristo Jesús por medio del bautismo, hemos sido incorporados a El en su muerte? en efecto, por el bautismo fuimos sepultados con Él en su muerte, para que, así como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros llevemos una vida nueva. Porque, si hemos estado íntimamente unidos a El por una muerte semejante a la suya, también lo estaremos en su resurrección. Sabemos que nuestro hombre viejo fue crucificado con Cristo, para que el cuerpo del pecado quedara destruido, a fin de que ya no sirvamos al pecado, pues el que ha muerto queda libre del pecado. Por lo tanto, si hemos muerto con Cristo, estamos seguros de que también viviremos con Él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no morirá nunca. La muerte ya no tiene dominio sobre Él, porque al morir, murió al pecado de una vez para siempre; y al resucitar, vive ahora para Dios. Lo mismo ustedes, considérense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.
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ORACIÓN DE LAS OFRENDAS Acepta, Señor, con bondad este pan y este vino que te presentamos, y concede a cuantos quieres hacernos partícipes del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, llegar a poseerlo plenamente en tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. ORACIÓN DE COMUNIÓN Por medio de este sacramento, que ya desde ahora nos comunica tu fuerza, concédenos, Padre misericordioso, participar de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

proceder ante mis ojos. Entonces descargué mi furor contra ellos, por la sangre que habían derramado en el país y por haberlo profanado con sus idolatrías. Los dispersé entre las naciones y anduvieron errantes por todas las tierras. Los juzgué según su conducta, según sus acciones los sentencié. Y en las naciones a las que se fueron, desacreditaron mi santo nombre, haciendo que de ellos se dijera: 'Éste es el pueblo del Señor, y ha tenido que salir de su tierra'. Pero, por mi santo nombre, que la casa de Israel profanó entre las naciones a donde llegó, me he compadecido. Por eso, dile a la casa de Israel: 'Esto dice el Señor: no lo hago por ustedes, casa de Israel. Yo mismo mostraré la santidad de mi nombre excelso, que ustedes profanaron entre las naciones. Entonces ellas reconocerán que yo soy el Señor, cuando, por medio de ustedes les haga ver mi santidad. Los sacaré a ustedes de entre las naciones, los reuniré de todos los países y los llevaré a su tierra. Los rociaré con agua pura y quedarán purificados; los purificaré de todas sus inmundicias e idolatrías. Les daré un corazón nuevo y les infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de ustedes el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Les infundiré mi espíritu y los haré vivir según mis preceptos y guardar y cumplir mis mandamientos. Habitarán en la tierra que di a sus padres; ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor SALMO RESPONSORIAL R. Estoy sediento del Dios que da la vida. L. Como el venado busca el agua de los ríos, así, cansada, mi alma te busca a ti, Dios mío. /R. L. Del Dios que da la vida está mi ser sediento. ¿Cuándo será posible ver de nuevo su templo? /R. L. Recuerdo cuando íbamos a casa del Señor, cantando, jubilosos, alabanzas a Dios. /R. L. Envíame, Señor, tu luz y tu verdad; que ellas se conviertan en mi guía y hasta tu monte santo me conduzcan, allí donde tú habitas. /R. L. Al altar del Señor me acercaré, al Dios que es mi alegría, y a mi Dios, el Señor, le daré gracias al compás de la cítara. /R. (De los salmos 41 y 42)

Jesús Nazareno, Ruega por nosotros
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cuadrúpedos; el que envía la luz, y ella va, la llama, y temblorosa le obedece; llama a los astros, que brillan jubilosos en sus puestos de guardia, y ellos le responden: "Aquí estamos", y refulgen gozosos para aquel que los hizo. Él es nuestro Dios y no hay otro como El; El ha escudriñado los caminos de la sabiduría y se la dio a su hijo Jacob, a Israel, su predilecto. Después de esto, ella apareció en el mundo y convivió con los hombres. La sabiduría es el libro de los mandatos de Dios, la ley de validez eterna; los que la guardan, vivirán; los que la abandonan, morirán. Vuélvete a ella, Jacob, y abrázala; camina hacia la claridad de su luz; no entregues a otros tu gloria, ni tu dignidad a un pueblo extranjero. Bienaventurados nosotros, Israel, porque lo que agrada al Señor nos ha sido revelado. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. SALMO RESPONSORIAL R. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna. L. La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. /R. L. En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. /R. L. La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandatos del Señor son verdaderos y enteramente justos. /R. L. Más deseables que el oro y las piedras preciosas las normas del Señor, y más dulces que la miel de un panal que gotea. /R. (Del salmo 18) OREMOS Dios nuestro, que haces crecer continuamente a tu Iglesia con hijos llamados de todos los pueblos, dígnate proteger siempre con tu gracia a quienes has hecho renacer en el bautismo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. SÉPTIMA LECTURA (EZ 36, 16-28) Lectura del libro del profeta Ezequiel En aquel tiempo, me fue dirigida la palabra del Señor en estos términos: "Hijo de hombre, cuando los de la casa de Israel habitaban en su tierra, la mancharon con su conducta y con sus obras; como inmundicia fue su
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Miércoles SANTO
CONMEMORACIÓN DEL NAZARENO SUGERENCIAS PASTORALES 3 Animar a la vivencia o identificación del sufrimiento del hombre con la del Nazareno. 3 Que todos lleven una vela o una imagen del Nazareno para realizar la procesión por la noche. Colocar las estaciones en las instituciones que hayan y resaltar que todos estamos invitados a caminar con Jesucristo. MONICIÓN DE ENTRADA La redención de la humanidad mira hacia una cruz que se vuelve signo del amor grande que Dios ha tenido para con su pueblo. Cristo asume nuestras cargas y nos enseña que el dolor es camino de redención. Su ejemplo nos invita a ser seguidores fieles de su proyecto. Iniciemos nuestra celebración con la alegría que nos da el ser ya salvos. ORACIÓN COLECTA Padre misericordioso que para librarnos del poder del enemigo, quisiste que tu Hijo sufriera por nosotros el suplicio de la cruz, concédenos alcanzar la gracia de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA El siervo que ha experimentado el dolor puede dar una palabra de ánimo al desconsolado. El que ha cargado con el pecado de muchos puede animar a aquel que se siente doblegado bajo el peso de sus cruces. Su fuerza reside en la palabra de fidelidad que escucha y acoge en su corazón. Escuchemos 1ª LECTURA (IS 50, 4-9) Lectura del libro del profeta Isaías En aquel entonces, dijo Isaías: “El Señor me ha dado una lengua experta, para que pueda confortar al abatido con palabras de aliento. Mañana tras mañana, el Señor despierta mi oído, para que escuche yo,
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como discípulo. El Señor Dios me ha hecho oír sus palabras y yo no he opuesto resistencia, ni me ha echado para atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que me tiraban de la barba. No aparté mi rostro de los insultos y salivazos. Pero el Señor me ayuda, por eso no quedaré confundido, por eso endureció mi rostro como roca y sé que no quedaré avergonzado. Cercano está de mí el que me hace justicia, ¿quién luchará contra mí? ¿Quién es mi adversario? ¿Quién me acusa? Que se me enfrente. El Señor es mi ayuda, ¿quién se atreverá a condenarme?” Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. SALMO RESPONSORIAL R. Por tu bondad, Señor socórreme L. Por ti he sufrido injurias y la vergüenza cubre mi semblante. Extraño soy y advenedizo, aun para aquellos de mi propia sangre; pues me devora el celo de tu casa, el odio del que te odia, en mí recae /R. L. La afrenta me destroza el corazón y desfallezco. Espero compasión y no la hallo; consoladores, y no los encuentro. En mi comida me echaron hiel, para mi sed me dieron vinagre /R. L. En mi cantar exaltaré tu nombre, proclamaré tu gloria, agradecido. Se alegrarán al verlo los que sufren, quienes buscan a Dios tendrán más ánimo, porque el Señor jamás desoye al pobre, ni olvida al que se encuentra encadenado /R. (Sal 68) MONICIÓN AL EVANGELIO La traición de Judas desvela las oscuridades que llevamos todos en nuestros corazones. La entrega de Jesús marcará el inicio del cumplimiento de la promesa definitiva. EVANGELIO (MT 26, 14-25) Lectura del santo Evangelio según san Mateo Gloria a ti, Señor En aquel tiempo, uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes, y les dijo: “¿cuánto me dan si les entrego a Jesús?” ellos quedaron en darle treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregárselo.
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Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. R. El Señor es mi Dios y salvador. L. El Señor es mi Dios y salvador: con El estoy seguro y nada temo. El Señor es mi protección y mi fuerza, y ha sido mi salvación. Sacarán agua con gozo de la fuente de salvación. /R. L. Den gracias al Señor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus hazañas, proclamen que su nombre es sublime. /R. L. Alaben al Señor por sus proezas, anúncienlas a toda la tierra. Griten jubilosos, habitantes de Sión, porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes. /R. (Isaías 12) OREMOS Dios todopoderoso y eterno, única esperanza del mundo, tú que anunciaste por la voz de tus profetas los misterios que estamos celebrando esta noche, infunde en nuestros corazones la gracia de tu Espíritu, para que podamos vivir una vida digna de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 6ª LECTURA (BAR 3, 9-15. 32-4, 4 1) Lectura del libro del profeta Baruc: Escucha, Israel, los mandatos de vida, presta oído para que adquieras prudencia. ¿A qué se debe, Israel, que estés aún en país enemigo, que envejezcas en tierra extranjera, que te hayas contaminado por el trato con los muertos, que te veas contado entre los que descienden al abismo? Es que abandonaste la fuente de la sabiduría. Si hubieras seguido los senderos de Dios, habitarías en paz eternamente. Aprende dónde están la prudencia, la inteligencia y la energía, así aprenderás dónde se encuentra el secreto de vivir larga vida, y dónde la luz de los ojos y la paz. ¿Quién es el que halló el lugar de la sabiduría y tuvo acceso a sus tesoros? El que todo lo sabe, la conoce; con su inteligencia la ha escudriñado. El que cimentó la tierra para todos los tiempos, y la pobló de animales
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SALMO RESPONSORIAL R. Te alabaré, Señor, eternamente. L. Te alabaré, Señor, pues no dejaste que se rieran de mí mis enemigos. Tú, Señor, me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste. /R. L. Alaben al Señor quienes lo aman, den gracias a su nombre, porque su ira dura un solo instante y su bondad, toda la vida. El llanto nos visita por la tarde; por la mañana, el júbilo. /R. L. Escúchame, Señor, y compadécete; Señor, ven en mi ayuda. Convertiste mi duelo en alegría, te alabaré por eso eternamente. /R. (Del salmo 29) OREMOS Señor Dios, siempre fiel a tus promesas, aumenta, por medio del bautismo, el número de tus hijos y multiplica la descendencia prometida a la fe de los patriarcas, para que tu Iglesia vea que se va cumpliendo tu voluntad de salvar a todos los hombres, como los patriarcas lo creyeron y esperaron. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 5ª LECTURA (IS 55, 1-11) Lectura del libro del profeta Isaías Esto dice el Señor: "Todos ustedes, los que tienen sed, vengan por agua; y los que no tienen dinero, vengan, tomen trigo y coman; tomen vino y leche sin pagar. ¿Por qué gastar el dinero en lo que no es pan y el salario, en lo que no alimenta? Escúchenme atentos y comerán bien, saborearán platillos sustanciosos. Préstenme atención, vengan a mí, escúchenme y vivirán. Sellaré con ustedes una alianza perpetua, cumpliré las promesas que hice a David. Como a él lo puse por testigo ante los pueblos, como príncipe y soberano de las naciones, así tú reunirás a un pueblo desconocido, y las naciones que no te conocían acudirán a ti, por amor del Señor, tu Dios, por el Santo de Israel, que te ha honrado. Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar, invóquenlo mientras está cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal, sus planes; que regrese al Señor, y El tendrá piedad; a nuestro Dios, que es rico en perdón. Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, sus caminos no son mis caminos. Porque así como aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los de ustedes y mis pensamientos a sus pensamientos.
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El primer día de la fiesta de los panes Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: “¿Dónde quieres que te preparemos la cena de pascua?” Él respondió: “Vayan a la ciudad, a casa de fulano y díganle: “El Maestro dice: Mi hora está ya cerca. Voy a celebrar la pascua con mis discípulos en tu casa”. Ellos hicieron lo que Jesús les había ordenado y prepararon la cena de pascua. Al atardecer, se sentó a la mesa con los doce y mientras cenaban, les dijo: “Yo les aseguro que uno de ustedes va a entregarme”. Ellos se pusieron muy tristes y comenzaron a preguntarle uno por uno: “¿Acaso soy yo, Señor?” Él respondió “El que moja su pan en el mismo plato que yo, ése va a entregarme. Porque el Hijo del hombre va a morir, como está escrito de él; pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! Más le valiera a ese hombre no haber nacido”. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: “¿Acaso soy yo, Maestro?” Jesús le respondió: “Tú lo has dicho”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. PAUTAS PARA LA HOMILIA j Importancia de escuchar de la Palabra como fuente de Salvación. j Resaltar la figura del Siervo, modelo de escucha de la Palabra de Dios y por eso se decide a enseñarla a los demás. j Dar a conocer que Jesús sufrió y compartió los padecimientos, el dolor y la traición de un amigo, para enseñarnos a cargar con nuestras cruces. j Mostrar que nosotros también podemos traicionar a Jesús cuando no cumplimos el mandamiento del amor con los que nos rodean. j Expresar que nosotros debemos perdonar ante cualquier traición, injusticia, discriminación o falta de caridad. ORACIÓN DE LOS FIELES Acudamos a Jesús, el Nazareno, el Hombre de dolores, que en su cruz cargó nuestros delitos y pecados y nos llevó a la Salvación, diciendo: Jesús Nazareno, escucha nuestra oración 1. Tú que subiste a Jerusalén para sufrir la pasión y entrar así en la gloria, conduce a tu Iglesia a la Pascua eterna. Oremos 2. Tú que elevado en la Cruz quisiste ser atravesado por la lanza del soldado, sana nuestras heridas. Oremos
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Tú que convertiste el madero de la cruz en el árbol de la vida, has que los renacidos en el bautismo gocen de la abundancia de los frutos de ese árbol. Oremos 4. Tú que te humillaste haciéndote obediente hasta la muerte y una muerte de cruz, concede a nosotros tus fieles obediencia a la Palabra de Dios y paciencia ante los sufrimientos y las cruces de esta vida. Oremos 5. Jesús Nazareno, que cargas sobre tus hombros el peso de nuestros pecados, bendice abundantemente a todos aquellos, que hoy se abandonan en tus manos y pagan, con fe y devoción, su promesa. Oremos 6. Concédenos la protección de tu Madre, consuelo de los afligidos, para poder nosotros consolar a los que están atribulados, mediante el consuelo con que tú nos consuelas. Jesús Nazareno, varón de Dolores, que siendo obediente hasta el final nos diste la salvación, escucha la plegaria que tu Pueblo eleva a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. ORACIÓN DE LAS OFRENDAS Acepta, Señor, los dones que te presentamos y concédenos la gracia de traducir en una vida de amor y de obediencia a tu voluntad, el misterio de la pasión de tu Hijo, que estamos celebrando. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. ORACIÓN DE COMUNIÓN Concédenos, Señor, Dios nuestro, creer profundamente que por la muerte de tu Hijo, padecida en el Calvario y anunciada en cada Eucaristía, tú nos has dado la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

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tus manos. Tú, Señor, reinarás para siempre. /R. (Éxodo 15) OREMOS Tus antiguos prodigios se renuevan, Señor, también en nuestros tiempos, pues lo que tu poder hizo con las aguas para librar a un solo pueblo de la esclavitud del faraón, lo repites ahora, por medio del agua del bautismo, para salvar a todas las naciones. Concede a todos los hombres del mundo entero contarse entre los hijos de Abraham y participar de la dignidad del pueblo elegido. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 4ª LECTURA (IS 54, 5-14) Lectura del libro del profeta Isaías "El que te creó, te tomará por esposa; su nombre es 'Señor de los ejércitos'. Tu redentor es el Santo de Israel; será llamado 'Dios de toda la tierra'. Como a una mujer abandonada y abatida te vuelve a llamar el Señor. ¿Acaso repudia uno a la esposa de la juventud?, dice tu Dios. Por un instante te abandoné, pero con inmensa misericordia te volveré a tomar. En un arrebato de ira te oculté un instante mi rostro, pero con amor eterno me he apiadado de ti, dice el Señor, tu redentor. Me pasa ahora como en los días de Noé: entonces juré que las aguas del diluvio no volverían a cubrir la tierra; ahora juro no enojarme ya contra ti ni volver a amenazarte. Podrán desaparecer los montes y hundirse las colinas, pero mi amor por ti no desaparecerá y mi alianza de paz quedará firme para siempre. Lo dice el Señor, el que se apiada de ti. Tú, la afligida, la zarandeada por la tempestad, la no consolada: He aquí que yo mismo coloco tus piedras sobre piedras finas, tus cimientos sobre zafiros; te pondré almenas de rubí y puertas de esmeralda y murallas de piedras preciosas. Todos tus hijos serán discípulos del Señor, y será grande su prosperidad. Serás consolidada en la justicia. Destierra la angustia, pues ya nada tienes que temer; olvida tu miedo, porque ya no se acercará a ti". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

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noche un fuerte viento del este, que secó el mar, y dividió las aguas. Los israelitas entraron en el mar y no se mojaban, mientras las aguas formaban una muralla a su derecha y a su izquierda. Los egipcios se lanzaron en su persecución y toda la caballería del faraón, sus carros y jinetes, entraron tras ellos en el mar. Hacia el amanecer, el Señor miró desde la columna de fuego y humo al ejército de los egipcios y sembró entre ellos el pánico. Trabó las ruedas de sus carros, de suerte que no avanzaban sino pesadamente. Dijeron entonces los egipcios: "Huyamos de Israel, porque el Señor lucha en su favor contra Egipto". Entonces el Señor le dijo a Moisés: "Extiende tu mano sobre el mar, para que vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes". Y extendió Moisés su mano sobre el mar, y al amanecer, las aguas volvieron a su sitio, de suerte que al huir, los egipcios se encontraron con ellas, y el Señor los derribó en medio del mar. Volvieron las aguas y cubrieron los carros, a los jinetes y a todo el ejército del faraón, que se había metido en el mar para perseguir a Israel. Ni uno solo se salvó. Pero los hijos de Israel caminaban por lo seco en medio del mar. Las aguas les hacían muralla a derecha e izquierda. Aquel día salvó el Señor a Israel de las manos de Egipto. Israel vio a los egipcios, muertos en la orilla del mar. Israel vio la mano fuerte del Señor sobre los egipcios, y el pueblo temió al Señor y creyó en el Señor y en Moisés, su siervo. Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este cántico al Señor. SALMO RESPONSORIAL R. Alabemos al Señor por su victoria. L. Cantemos al Señor, sublime es su victoria: caballos y jinetes arrojó en el mar. Mi fortaleza y mi canto es el Señor, El es mi salvación; El es mi Dios, y yo lo alabaré, n es el Dios de mis padres, y yo le cantaré. /R. L. El Señor es un guerrero, su nombre es el Señor. Precipitó en el mar los carros del faraón y a sus guerreros; ahogó en el Mar Rojo a sus mejores capitanes. /R. L. Las olas los cubrieron, cayeron hasta el fondo, como piedras. Señor, tu diestra brilla por su fuerza; tu diestra, Señor, tritura al enemigo. /R. L. Tú llevas a tu pueblo para plantado en el monte que le diste en herencia, en el lugar que convertiste en tu morada, en el santuario que construyeron
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TRIDUO PASCUAL
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JUEVES SANTO

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. SALMO RESPONSORIAL R. Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti. L. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida está en sus manos. Tengo siempre presente al Señor y con El a mi lado, jamás tropezaré. /R. L. Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque tú no me abandonarás a la muerte, ni dejarás que sufra yo la corrupción. /R. L. Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría perpetua junto a ti. /R. (Del salmo 15) OREMOS Señor Dios, Padre de los creyentes, que por medio del sacramento pascual del bautismo sigues cumpliendo la promesa hecha a Abraham de multiplicar su descendencia por toda la tierra y de hacerlo el padre de todas las naciones, concede a tu pueblo responder dignamente a la gracia de tu llamado. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 3ª LECTURA (EX 14, 15-15, 1) Lectura del libro del Éxodo En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: "¿Por qué sigues clamando a mí? Diles a los israelitas que se pongan en marcha. Y tú, alza tu bastón, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los israelitas entren en el mar sin mojarse. Yo voy a endurecer el corazón de los egipcios para que los persigan, y me cubriré de gloria a expensas del faraón y de todo su ejército, de sus carros y jinetes. Cuando me haya cubierto de gloria a expensas del faraón, de sus carros y jinetes, los egipcios sabrán que yo soy el Señor". El ángel del Señor, que iba al frente de las huestes de Israel, se colocó tras ellas. Y la columna de nubes que iba adelante, también se desplazó y se puso a sus espaldas, entre el campamento de los israelitas y el campamento de los egipcios. La nube era tinieblas para unos y claridad para otros, y así los ejércitos no trabaron contacto durante toda la noche. Moisés extendió la mano sobre el mar, y el Señor hizo soplar durante toda la
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LA CENA DEL SEÑOR ASPECTOS A PREVER Al atardecer, en la hora más oportuna, se celebra la misa de la cena del Señor, en la que participa toda la comunidad y todos los sacerdotes y clérigos que ejercen su ministerio.  La sagrada comunión solamente se puede distribuir a los fieles dentro de la misa; a los enfermos se la pueden llevar a cualquier hora del día.  El sagrario debe estar completamente vacío. Conságrese en esta misa suficientes hostias, de modo que alcancen para la comunión hoy y mañana.  Preparar el monumento, y se cuidará mucho que esté bien arreglado con manteles, con flores y adornos, velas y un lugar central y muy limpio para colocar el Santísimo después de la procesión.  Buscar doce personas que representen a los apóstoles y a quienes se les lavarán los pies durante la misa, doce sillas apropiadas para que se sienten cerca del altar, pero sin impedir la vista a la gente o a la asamblea.  Tener en cuenta una jarra o recipiente con agua limpia, toalla y jabón
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sabiduría de espíritu, para resistir los atractivos del pecado y poder llegar así a los gozos del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 2ª LECTURA: (GN 22, 1-18) Lectura del libro del Génesis En aquel tiempo, Dios le puso una prueba Abraham y le dijo: "¡Abraham, Abraham!". El respondió: "Aquí estoy". Y Dios le dijo: "Toma a tu hijo único, Isaac, a quien tanto amas; vete a la región de Moria y ofrécemelo en sacrificio, en el monte que yo te indicaré". Abraham madrugó, aparejó su burro, tomó consigo a dos de sus criados y a su hijo Isaac; cortó leña para el sacrificio y se encaminó al lugar que Dios le había indicado. Al tercer día divisó a lo lejos el lugar. Les dijo entonces a sus criados: "Quédense aquí con el burro; yo iré con el muchacho hasta allá, para adorar a Dios y después regresaremos". Abraham tomó la leña para el sacrificio, se la cargó a su hijo Isaac y tomó en su mano el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos. Isaac dijo a su padre Abraham: "¡Padre!". El respondió: "¿Qué quieres, hijo?". El muchacho contestó: "Ya tenemos fuego y leña, pero, ¿dónde está el cordero para el sacrificio?". Abraham le contestó: "Dios nos dará el cordero para el sacrificio, hijo mío". Y siguieron caminando juntos. Cuando llegaron al sitio que Dios le había señalado, Abraham levantó un altar y acomodó la leña. Luego ató a su hijo Isaac, lo puso sobre el altar, encima de la leña, y tomó el cuchillo para degollado. Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo y le dijo: "¡Abraham, Abraham!". Él contestó: "Aquí estoy". El ángel le dijo: "No descargues la mano contra tu hijo, ni le hagas daño. Ya veo que temes a Dios, porque no le has negado a tu hijo único". Abraham levantó los ojos y vio un carnero, enredado por los cuernos en la maleza. Atrapó el carnero y lo ofreció en sacrificio, en lugar de su hijo. Abraham puso por nombre a aquel sitio "El Señor provee", por lo que aun el día de hoy se dice: "el monte donde el Señor provee". El ángel del Señor volvió a llamar a Abraham desde el cielo y le dijo: "Juro por mí mismo, dice el Señor, que por haber hecho esto y no haberme negado a tu hijo único, yo te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y las arenas del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades enemigas. En tu descendencia serán bendecidos todos los pueblos de la tierra, porque obedeciste a mis palabras.
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así como los ayudantes y agua limpia de reserva. Tocar las campanas durante el canto de gloria. Al finalizar la celebración insistir en el sentido del rito: Cristo nos da el ejemplo y nos pide que nos ayudemos y sirvamos unos a otros.

SUGERENCIAS PASTORALES 3 El canto y la procesión de entrada “utilizando el incienso” así destacamos que el sacerdote es el signo visible de la presencia de Cristo en cada eucaristía. 3 El gesto de la caridad del lavatorio de los pies, sino responde a un verdadero sentido de ser gesto de servicio y de amor, puede ser oportunamente sustituido con otro signo: Reconciliación y paz entre los participantes. 3 Para mejor desenvolvimiento el lavatorio puede hacerse de manera ordinaria con los doce niños, jóvenes y adultos y siguiendo la lectura del evangelio a imagen de los apóstoles. 3 Se sugiere que también se incentive el valor de la atención familiar. Para ello se recomienda hacer el lavatorio por familias, grupos de apostolados, vecinos, por edades (niños, jóvenes y adultos), en la procesión de los dones (Pan y Vino) deben ponerse en evidencia los elementos elegidos por Cristo para su autodonación. 3 El traslado del Santísimo se sugiere que se realice con la sobriedad necesaria y realizar una exposición del santísimo que resalte la eucaristía y el sacerdocio. Esta adoración del santísimo al final de la liturgia eucarística, debe ser considerada como el acto de fe de la Iglesia en la presencia real y perenne del Señor con nosotros en el sacramento del altar. 3 En caso de no haber capilla del santísimo se debe hacer un monumento, en el que se exponga a Jesús sacramentado. Este debe ir sobriamente adornado y con su respectivo alumbrado. 3 Debe incentivarse a la comunidad a la adoración del Santísimo Sacramento. 3 Distribuir un horario donde se incluyan todas las familias para el acompañamiento del Santísimo en vigilia.

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MISA VESPERTINA DE LA CENA DEL SEÑOR
Según la antigua tradición de la Iglesia en este día se prohíben todas las misas sin asistencia del pueblo. En la tarde, a la hora más oportuna, se celebra la misa de la cena del Señor, con la participación de toda la comunidad.

MONICIÓN DE ENTRADA. Hermanos en la Eucaristía de esta tarde conmemoramos y revivimos la última Cena. Antes de que Judas lo traicionara para entregarse a una muerte libremente aceptada, el Señor Jesús quiso estar en intimidad con los suyos y tomar con ellos la última Cena. Así esta tarde, en gran intimidad con el Señor Jesús como lo hizo en el Cenáculo, celebremos lo que Él nos mandó hacer para tenerlo siempre presente y activo entre nosotros. Recordamos hoy la institución de la Eucaristía, la institución del orden sacerdotal y la proclamación del mandamiento del Amor. Demos gracias por tanto amor que nos ha manifestado el Señor Jesús y gocemos des ser contados entre los invitados a esta Cena. Nos ponemos de pie para iniciar la celebración con alegría y gozo.
Se dice “Gloria”. Mientras se canta este himno se toca las campanas. Terminado el canto, las campanas no vuelven a tocarse hasta la vigilia pascual.

animal que se arrastra sobre la tierra". Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen suya lo creó; hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: "Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser viviente que se mueve sobre la tierra". Y dijo Dios: "He aquí que les entrego todas las plantas de semilla que hay sobre la faz de la tierra, y todos los árboles que producen fruto y semilla, para que les sirvan de alimento. Y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todos los seres que respiran, también les doy por alimento las verdes plantas". Y así fue. Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno. Fue la tarde y la mañana del sexto día. Así quedaron concluidos el cielo y la tierra con todos sus ornamentos, y terminada su obra, descansó Dios el séptimo día de todo cuanto había hecho. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor SALMO RESPONSORIAL R/ Bendice al Señor, alma mía L. Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. /R. L. Sobre bases inconmovibles asentaste la tierra para siempre. Con un vestido de mares la cubriste y las aguas en los montes concentraste. /R. L. En los valles haces brotar las fuentes, que van corriendo entre montañas; junto al arroyo vienen a vivir las aves, que cantan entre las ramas. /R. L. Desde tu cielo riegas los montes y sacias la tierra del fruto de tus manos; haces brotar hierba para los ganados y pasto para los que sirven al hombre. / R. L. ¡Qué numerosas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con maestría! La tierra está llena de tus creaturas. Bendice al Señor, alma mía. /R. (Sal 103) OREMOS Dios nuestro, que de un modo admirable nos creaste a tu imagen y semejanza y de un modo más admirable todavía nos redimiste, concédenos
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ORACIÓN COLECTA Dios nuestro, que nos has reunido para celebrar aquella Cena en la cual tu único Hijo, antes de entregarse a la muerte, confió a la Iglesia el sacrificio nuevo y eterno, sacramento de su amor, concédenos alcanzar por la participación en este sacramento, la plenitud del amor y de la vida. Por nuestro Señor Jesucristo. MONICIÓN PARA LAS LECTURAS Los judíos celebran, en su cena pascual, el gran acontecimiento del Éxodo: una etapa que les constituyó como pueblo y les hizo experimentar la salvación de Dios. Los cristianos hemos recibido el encargo de celebrar también la Pascua, como memorial de un nuevo Éxodo: que es el paso de Cristo, a través de la muerte y por medio de la Resurrección, a la Nueva Vida y, nuestro paso con Cristo de la muerte a la vida, del egoísmo al amor. En la Eucaristía celebramos y actualizamos la muerte y resurrección de Cristo, comemos de su pan y bebemos de su cáliz.
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superficie de las aguas. Dijo Dios: "Que exista la luz", y la luz existió. Vio Dios que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas. Llamó a la luz "día" y a las tinieblas, "noche". Fue la tarde y la mañana del primer día. Dijo Dios: "Que haya una bóveda entre las aguas, que separe unas aguas de otras". E hizo Dios una bóveda y separó con ella las aguas de arriba, de las aguas de abajo. Y así fue. Llamó Dios a la bóveda "cielo". Fue la tarde y la mañana del segundo día. Dijo Dios: "Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo lugar y que aparezca el suelo seco". Y así fue. Llamó Dios "tierra" al suelo seco y "mar" a la masa de las aguas. Y vio Dios que era bueno. Dijo Dios: "Verdee la tierra con plantas que den semilla y árboles que den fruto y semilla, según su especie, sobre la tierra". Y así fue. Brotó de la tierra hierba verde, que producía semilla, según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla, según su especie. Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la mañana del tercer día. Dijo Dios: "Que haya lumbreras en la bóveda del cielo, que separen el día de la noche, señalen las estaciones, los días y los años, y luzcan en la bóveda del cielo para iluminar la tierra". Y así fue. Hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para regir el día y la menor, para regir la noche; y también hizo las estrellas. Dios puso las lumbreras en la bóveda del cielo para iluminar la tierra, para regir el día y la noche, y separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la mañana del cuarto día. Dijo Dios: "Agítense las aguas con un hervidero de seres vivientes y revoloteen sobre la tierra las aves, bajo la bóveda del cielo". Creó Dios los grandes animales marinos y los vivientes que en el agua se deslizan y la pueblan, según su especie. Creó también el mundo de las aves, según sus especies. Vio Dios que era bueno y los bendijo, diciendo: "Sean fecundos y multiplíquense; llenen las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra". Fue la tarde y la mañana del quinto día. Dijo Dios: "Produzca la tierra vivientes, según sus especies: animales domésticos, reptiles y fieras, según sus especies". Y así fue. Hizo Dios las fieras, los animales domésticos y los reptiles, cada uno según su especie. Y vio Dios que era bueno. Dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo
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1ª LECTURA (EX 12, 1-8. 11-14) Lectura del libro del Éxodo El Señor dijo a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto: «Este mes será para ustedes el mes inicial, el primero de los meses del año. Digan a toda la comunidad de Israel: "El diez de este mes, consíganse cada uno un animal del ganado menor, uno para cada familia. Si la familia es demasiado reducida para consumir un animal entero, se unirá con la del vecino que viva más cerca de su casa. En la elección del animal tengan en cuenta, además del número de comensales, lo que cada uno come habitualmente. Elijan un animal sin ningún defecto, macho y de un año; podrá ser cordero o cabrito. Deberán guardarlo hasta el catorce de este mes, y a la hora del crepúsculo, lo inmolará toda la asamblea de la comunidad de Israel. Después tomarán un poco de su sangre, y marcarán con ella los dos postes y el dintel de la puerta de las casas donde lo coman. Y esa misma noche comerán la carne asada al fuego, con panes sin levadura y verduras amargas. Deberán comerlo así: ceñidos con un cinturón, calzados con sandalias y con el bastón en la mano. Y lo comerán rápidamente: es la Pascua del Señor. Esa noche yo pasaré por el país de Egipto para exterminar a todos sus primogénitos, tanto hombres como animales, y daré un justo escarmiento a los dioses de Egipto. Yo soy el Señor. La sangre les servirá de señal para indicar las casas donde ustedes estén. Al verla, yo pasaré de largo, y así ustedes se librarán del golpe del Exterminador, cuando yo castigue al país de Egipto. Este será para ustedes un día memorable y deberán solemnizarlo con una fiesta en honor del Señor. Lo celebrarán a lo largo de las generaciones como una institución perpetua."» Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. SALMO RESPONSORIAL R. Gracias, Señor, por tu sangre que nos lava L. ¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Levantaré el cáliz de salvación e invocaré el nombre del Señor /R. L. A los ojos del Señor es muy penoso que mueran sus amigos. De la muerte, Señor, me has librado, a mí, tu esclavo e hijo de tu esclava /R.
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L. Te ofreceré con gratitud un sacrificio e invocaré tu nombre. Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo /R. (Sal 115). 2ª LECTURA (COR. 11, 23-2 6) Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios Hermanos: Yo recibí del Señor lo mismo que les he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que iba a ser entregado, tomó el pan en sus manos, y pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: “Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía”. Lo mismo hizo con el cáliz después de cenar, diciendo: “Este cáliz es la nueva alianza que se sella con mi sangre. Hagan esto en memoria mía siempre que beban, de él”. Por eso, cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este cáliz, proclaman la muerte del Señor, hasta que vuelva. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. EVANGELIO (JN 13,1-15) Lectura del santo Evangelio según san Juan Gloria a ti, Señor Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin. Durante la cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios, se levantó de la mesa, se quitó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: « ¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?» Jesús le respondió: «No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás.» «No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!» Jesús le respondió: «Si yo no te lavo los pies, no podrás compartir mi suerte.»
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Y así, esta noche santa ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los poderosos. En esta noche de gracia, acepta, Padre santo, el sacrificio vespertino de alabanza, que la santa Iglesia te ofrece en la solemne ofrenda de este cirio, obra de las abejas. Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego, que arde en llama viva para la gloria de Dios. Y aunque distribuye su luz, no mengua al repartida, porque se alimenta de cera fundida que elaboró la abeja fecunda para hacer esta lámpara preciosa. ¡Qué noche tan dichosa, en que se unen el cielo con la tierra, lo humano con lo divino! Te rogamos, Señor, que este cirio consagrado a tu nombre para destruir la oscuridad de esta noche, arda sin apagarse y, aceptado como perfume, se asocie a las lumbreras del cielo. Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo, ese lucero que no conoce ocaso, Jesucristo, tu Hijo, que volviendo del abismo, brilla sereno para el linaje humano, y vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LA LITURGIA DE LA PALABRA Regocijemos nuestro corazón saboreando las delicias del amor de nuestro Dios, que desde antes de que el tiempo existiera, piensa en nosotros para llenarnos a participar de la gloria de su vida divina; escuchemos a nuestro Dios que ha realizado maravillosamente una historia de salvación, herida por el pecado, pero con la sobreabundancia de la gracia Escuchemos con amor, las sagradas escrituras, en las que Dios ha querido que quedaran grabadas las etapas de nuestra historia, que es historia de gracia y salvación, a la vez que escuchamos la llamada a la consolación y a la felicidad plena que viene de Dios en la voz de los profetas. 1ª LECTURA: (GN 1, 1-2, 2) Lectura del libro del Génesis: En el principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era soledad y caos; y las tinieblas cubrían la faz del abismo. El espíritu de Dios se movía sobre la
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fulgor del rey eterno, se sienta libre de la tiniebla que cubría el orbe entero. Alégrese también nuestra madre la Iglesia, revestida de luz tan brillante; resuene este templo con las aclamaciones del pueblo. (Por eso, queridos hermanos, que asisten a la admirable claridad de esta luz santa, invoquen conmigo la misericordia de Dios omnipotente, para que aquel que, sin mérito mío, me agregó al número de los diáconos, complete mi alabanza a este cirio, infundiendo el resplandor de su luz.) El Señor esté con ustedes. R/. Y con tu espíritu. Levantemos el corazón. R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R/. Es justo y necesario. En verdad es justo y necesario aclamar con nuestras voces, y con todo el afecto del corazón, a Dios invisible, el Padre todopoderoso, y a su único Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Porque Él ha pagado por nosotros al eterno Padre la deuda de Adán y ha borrado con su sangre inmaculada la condena del antiguo pecado. Porque éstas son las fiestas de Pascua, en las que se inmola el verdadero Cordero, cuya Sangre consagra las puertas de los fieles. Esta es la noche en que sacaste de Egipto a los israelitas, nuestros padres, y los hiciste pasar a pie el Mar Rojo. Ésta es la noche en que la columna de fuego esclareció las tinieblas del pecado. Ésta es la noche que a todos los que creen en Cristo, por toda la tierra, los arranca de los vicios del mundo y de la oscuridad del pecado, los restituye a la gracia y los agrega a los santos. Ésta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso del abismo. ¿De qué nos serviría haber nacido si no hubiéramos sido rescatados? ¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros! ¡Qué incomparable ternura y caridad! ¡Para rescatar al esclavo entregaste al Hijo! Necesario fue el pecado de Adán, que ha sido borrado por la muerte de Cristo. ¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor! ¡Qué noche tan dichosa! Sólo ella conoció el momento en que Cristo resucitó del abismo. Ésta es la noche de la que estaba escrito: "Será la noche clara como el día, la noche iluminada por mi gozo".
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«Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!» Jesús le dijo: «El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos.» El sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: «No todos ustedes están limpios.» Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: « ¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y tienen razón, porque lo soy. Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.» Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. PAUTAS PARA LA HOMILÍA j Darle importancia a la Pascua como prefiguración de la última, ver las disposiciones que se exige para esta fiesta. j Hacer resonancia de la Pascua como fiesta para la liberación. j En la liturgia de hoy la Iglesia conmemora tres grandes acontecimientos que el mismo Jesús nos dejó: j Institución de la Eucaristía: manifestación suprema del amor de Dios. Hoy es el aniversario de su institución, Jesús celebró la última cena con sus discípulos en la que se entrega como único sacrificio “Este es mi cuerpo que se entrega por ustedes”. La Eucaristía es el sacramento que nos hace presente a Jesucristo. Y nos invita a unirnos a Él, en su vida nueva de resucitado y con la comunidad que forma su cuerpo místico. j Cristo se nos da como alimento de salvación bajo un trozo de pan, Juan Pablo II afirmaba: “La eucaristía hace a la Iglesia, y la Iglesia hace a la eucaristía”. j Institución del orden: El sacerdocio es la manifestación de la prolongación del amor de Cristo bajo la forma de servicio y entrega a los hombres. “Hoy es el Día del sacerdote”, Cristo Sumo y Eterno Sacerdote ha querido darse en el servicio a los hombres para que
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Guión Litúrgico Semana Santa 2010 Después de haber trazado la cruz y los demás signos, el sacerdote puede incrustar en el cirio cinco granos de incienso, en forma de cruz, diciendo al mismo tiempo:

j

j

j

No se dice el “Credo”

santifiquen y actualicen su sacrificio (La eucaristía) en torno a la comunidad, a ellos les encarga continuar su obra sobre todo repitiendo sus palabras y sus gestos. El sacerdote es el pastor; es el pontífice (Puente) entre Dios y los hombres y al mismo tiempo es promotor de unidad y caridad. Es el profeta que anuncia la palabra de Dios y denuncia las injusticias, violencias, explotaciones del propio hombre. Es el consagrado; que en el nombre de Dios celebra la eucaristía, y sobre todo es el hombre del perdón por que es el instrumento de Dios para el servicio de la confesión de los pecados. Sacerdotes y fieles forman el único sacerdocio de Cristo es por ello que el sacerdocio necesita de los fieles, en especial de su oración, de su solidaridad y de su amistad. El sacerdote es el mejor amigo de las cosas de Dios. La promulgación del mandamiento del amor: en esta celebración recordamos la demostración del amor de Cristo a los hombres hasta la muerte. “Les he dado ejemplo para lo que he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan”. El mandato del amor es para todos los cristianos: “Ámense unos a otros como yo les he amado”. De ahí que, si comulgamos con Cristo, tenemos que estar también en comunión con los hermanos, pero no sólo en la acción litúrgica, sino también en todos los momentos de la vida.

1) 2) 3) 4) 5)

Por sus santas llagas gloriosas nos proteja y nos guarde Jesucristo nuestro Señor. Amén.

PROCESIÓN
A continuación el sacerdote toma el cirio pascual y manteniéndolo elevado contra él solo:

Cristo, luz del mundo.
Y todos responden:

Demos gracias a Dios.
Todos entran en la iglesia, precedidos por el diácono (o el sacerdote) que lleva el cirio pascual, Si se emplea el incienso, el turiferario precederá al Sacerdote. En la puerta de la iglesia, el sacerdote se detiene y elevando el cirio, canta por segunda vez:

Cristo, luz del mundo.
Y todos responden:

Demos gracias a Dios.
En este momento todos encienden sus velas en la llama del cirio y avanzan de nuevo. Al llegar ante el altar, el sacerdote, vuelto hacia el pueblo, canta por tercera vez:

Cristo, luz del mundo.
Y todos responden:

Demos gracias a Dios.

Entonces se encienden las luces del templo.

LAVATORIOS DE LOS PIES.
Al finalizar la homilía se lleva a cabo el lavatorio de los pies, lo realiza quien preside la celebración; durante este tiempo se puede realizar un canto apropiado que se relacione con el mandamiento del amor. El celebrante invita a las personas designadas a que ocupen los asientos que se han preparado en un lugar apto, donde fácilmente el rito sea visible a los fieles. Entonces el celebrante se acerca a cada uno, echa agua sobre sus pies y si es necesario le da un beso, como signo de la humildad de Cristo.

MONICIÓN AL PREGÓN PASCUAL. El corazón de la iglesia, al verse iluminada por el resplandor de tanta luz, estalla en un himno de alegría y de acción de gracias, pregonando las maravillas que Dios realizo y va a realizar esta noche, llenos de alegría aclamemos a Cristo, nuestra vida.

MONICIÓN PARA EL LAVATORIO DE LOS PIES El lavatorio de los pies es un gesto profético, que expresa que es el Reino de Dios. El que preside la celebración, actúa como signo visible de Cristo, siguiendo a Jesús en su condición de Siervo que lava los pies a los demás. En
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PREGÓN PASCUAL
Alégrense, por fin, los coros de los ángeles, alégrense las jerarquías del cielo y, por la victoria de rey tan poderoso, que las trompetas anuncien la salvación. Goce también la tierra, inundada de tanta claridad, y que, radiante con el
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ORACION DE BENDICION DEL FUEGO Dios nuestro, que por medio de tu Hijo nos has comunicado el fuego de tu vida divina, bendice este fuego nuevo y haz que estas fiestas pascuales enciendan en nosotros el deseo del cielo, para que podamos llegar con un espíritu renovado a la fiesta gloriosa de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Con el fuego nuevo se enciende el cirio pascual.

el servicio, los cristianos, descubrimos un signo eficaz de amor; es por eso, que éste gesto simbólico del lavatorio de los pies, debe comprometernos, a nosotros los cristianos de hoy, a servir y a amar cómo el Maestro. ORACIÓN DE LOS FIELES Oremos hermanos, a Cristo en cuyas manos ha puesto el Padre todas las cosas, y pidámosle que escuche nuestra oración: Jesús, Pan de Vida, escúchanos 1. Para que como Jesús nos dispongamos al servicio de los demás con generosidad, y vivamos de esa manera el mandamiento del amor. Oremos 2. Para que nuestro Obispo … y sus presbíteros que en este día han recordado el inicio de su ministerio y han renovado sus promesas, vivan plenamente conforme a Jesús. Oremos 3. Para que el Señor que con su humillación nos exalta, con su entrega nos merece el perdón, con su sangre nos purifica y con su carne nos alimenta, ilumine también nuestras mentes para que comprendamos y amemos los misterios que hoy conmemoramos. Oremos 4. Para que descubramos en la Eucaristía el centro de nuestra fe y podamos proclamar desde nuestra vida, la Eucaristía lo es todo, absolutamente todo. Oremos 5. Para que el pan compartido de la Eucaristía conduzca a los cristianos a gestos claros y eficaces de solidaridad. Oremos Escucha, oh Padre, nuestra plegaria y haz que los que ahora participamos del Pan Eucarístico, crezcamos continuamente en santidad. Por Jesús tu Hijo muy amado que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucarística, porque cada vez que celebramos el memorial de la muerte de tu Hijo, se realiza la obra de nuestra redención. Por Cristo Nuestro Señor. Amén. ORACIÓN DE COMUNIÓN Señor, tú que nos permites disfrutar en esta vida de la Cena instituida por tu Hijo, concédenos participar también del banquete celestial en tu Reino. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
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MONICIÓN ANTÉS DE ENCENDER EL CIRIO PASCUAL El sacerdote encenderá el Cirio, Cristo ha resucitado, vive glorioso para siempre y nos comunica su luz y su vida. Ahora el Cirio será llevado al altar en solemne procesión. ”Yo soy la luz del mundo” ha dicho Jesús. Sólo él puede iluminar nuestra marcha por el destierro de esta vida. Si, por razones pastorales, parece oportuno hacer resaltar con algunos símbolos la dignidad y la significación del cirio pascual, puede hacerse de este modo: una vez bendecido el fuego nuevo, un acólito o uno de los ministros llevan el cirio pascual ante el celebrante. Éste, con un punzón, graba una cruz en el cirio; después, traza sobre él la letra griega Alfa y debajo, la letra Omega; entre los brazos de la cruz; traza los cuatro números del año en curso, mientras dice: Cristo ayer y hoy,
traza la línea vertical:

Principio y fin,
traza la línea horizontal: traza la letra Alfa. Arriba de la línea vertical:

Alfa

Y Omega.
traza la letra Omega, abajo de la línea vertical:

Suyo es el tiempo
traza el primer número del año en curso, en el ángulo superior izquierdo de la cruz:

y la eternidad.
traza el segundo número de! año, en el ángulo superior derecho:

A Él la gloria y el poder,
traza el tercer número del año en el ángulo inferior izquierdo:

por los siglos de los siglos. Amén.
traza el cuarto número del año en el ángulo inferior derecho.
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Seminario Arquidiocesano “San Buenaventura” de Mérida Después de la celebración tiene lugar el traslado y reserva del santísimo para exponerlo a la adoración de los fieles se omite el rito de conclusión, mientras se hace la procesión se hace un canto apropiado. Después de unos momentos de adoración en silencio, se entra a la sacristía, en seguida se desnuda el altar y si es posible, se quitan del templo las cruces y se tapan las imágenes.

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TRASLADO DEL SANTÍSIMO

SABADO SANTO

MONICIÓN PARA LA RESERVA DEL SANTÍSIMO El monumento es una gran ocasión para que cada creyente y la comunidad cristiana dediquen su atención orante y contemplativa para agradecer a Cristo, alabarle, bendecirle y adorarle por lo que Él es y por aquello que hace en nosotros y con nosotros. La Eucaristía es presencia real de Cristo, su Cuerpo y su Sangre se nos dan como Don que nos alimenta y fortalece, que nos sana y nos libera. Vivamos éste encuentro con Jesús, presente de modo sacramental y realmente, en la Hostia Consagrada. ORACIÓN POR EL AÑO SACERDOTAL Señor Jesús, que en San Juan María Vianney quisiste donar a tu Iglesia una conmovedora imagen de tu caridad pastoral, haz que en su compañía y sustentados por su ejemplo, vivamos en plenitud este año sacerdotal. Haz que, permaneciendo como Él delante de la eucaristía, podamos aprender cuan sencilla y cotidiana es tu palabra que nos enseña; tierno el amor con el que acoges a los pecadores arrepentidos; consolador el abandono confiado a tu madre inmaculada. Haz, oh señor, que por intercesión del Santo Cura de Ars, las familias cristianas se conviertan en “Pequeñas Iglesias, donde todas las vocaciones y todos los carismas, donados por tu Espíritu Santo, puedan ser acogidos y valorizados. Concédenos, Señor Jesús, poder repetir con el mismo ardor del Santo Cura de Ars las palabras con las que él solía dirigirse a Ti:

LUCERNARIO

VIGILIA PASCUAL

MONICIÓN AMBIENTAL Queridos hermanos hemos llegado al corazón de todas las celebraciones del misterio de Cristo, su pascua. Hoy el cielo y la tierra se unen en vigilante espera ansiando el triunfo de Jesús sobre la muerte. Hoy la creación entera clama en un cántico de alegría porque experimenta en si “el brazo poderoso de Dios” que le rescata del pecado pasando en medio de ella. Vengan, pues, todos, en esta noche santa, astros del cielo, animales que pueblan la tierra, hombres y mujeres que habitan este planeta, vientos, mares y ríos, y todo lo que contiene el universo. Vengan del norte, del sur, del este y del oeste. Vengan a celebrar la noche santísima entre todas las noches, la madre de las vigilias entre todas las vigilias. El imperio de la muerte y el pecado ha sido vencido y se levanta como un lucero de la mañana, la luz esplendente, la de Jesús resucitado, como luz que disipa definitivamente nuestras oscuridades. MONICIÓN ANTÉS DE LA BENDICIÓN DEL FUEGO El fuego, uno de los elementos originarios de la creación, nos ayuda a comprender la presencia indudable de la claridad del resucitado. Como columna que se alza en medio de la oscuridad, la luz disipa con su fuerza las tinieblas de la noche y nos hace entrar en la participación de la claridad que no es otro que Cristo, luz del mundo. El solemne anuncio de la Pascua, con vibrante melodía, pregona a toda la asamblea la excelencia de esta noche y el misterio de gracia que en ella sucede.
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XIII
ESTACIÓN

JESÚS EN BRAZOS DE SU MADRE
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Déjame estar a tu lado, Madre, especialmente en estos momentos de tu dolor incomparable. Déjame estar a tu lado. Más te pido: que hoy y siempre me tengas cerca de Ti y te compadezcas de mí. ¡Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía!

Año Sacerdotal
“Te amo, oh mi Dios. Mi único deseo es amarte hasta el último suspiro de mi vida. Te amo, oh infinitamente amoroso Dios, y prefiero morir amándote que vivir un instante sin amarte. Te amo, Señor, y la única gracia es que te pido es la de amarte eternamente. Oh mi Dios, si mi lengua no puede decir cada instante que te amo, quiero que mi corazón lo repita cada vez que respiro. Te amo, oh mi Dios salvador, porque has sido crucificado por mí y me tiene aquí crucificado contigo. Dios mío, dame la gracia de morir amándote y sabiendo que te amo”. Amén.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro

XIV
ESTACIÓN

EL CADÁVER DE JESÚS PUESTO EN EL SEPULCRO
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Todo ha terminado. Pero no: después de la muerte, la Resurrección. Enséñame a ver lo transitorio y pasajero, a la luz de lo que perdura. Y que esa luz ilumine todos mis actos. Así sea.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro

ORACIÓN FINAL
Te suplico, Señor, que me concedas, por intercesión de tu Madre la Virgen, que cada vez que medite tu Pasión, quede grabado en mí con marca de actualidad constante, lo que Tú has hecho por mí y tus constantes beneficios. Haz, Señor, que me acompañe, durante toda mi vida, un agradecimiento inmenso a tu Bondad. Amén. Virgen Santísima de los Dolores, mírame cargando la cruz de mi sufrimiento; acompáñame como acompañaste a tu Hijo Jesús en el camino del Calvario; eres mi Madre y te necesito. Ayúdame a sufrir con amor y esperanza para que mi dolor sea dolor redentor que en las manos de Dios se convierta en un gran bien para la salvación de las almas. Amén.

Santo Cura de Ars
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VIERNES SANTO

X
ESTACIÓN

JESÚS DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Arrancan tus vestiduras, adheridas a Ti por la sangre de tus heridas. A infinita distancia de tu dolor, yo he sentido, a veces, cómo algo se arrancaba dolorosamente de mí por la pérdida de mis seres queridos. Que yo sepa ofrecerte el recuerdo de las separaciones que me desgarraron, uniéndome a tu pasión y esforzándome en consolar a los que sufren, huyendo de mi propio egoísmo.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro

XI
ESTACIÓN

JESÚS CLAVADO EN LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Señor, que yo disminuya mis limitaciones con mi esfuerzo y así pueda ayudar a mis hermanos. Y que cuando mi esfuerzo no consiga disminuirlas, me esfuerce en ofrecértelas también por ellos.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro

XII
SUGERENCIAS PASTORALES 3 Preparar con anterioridad turnos de adoración con el santísimo sacramento, que continua en el monumento durante la mañana y hasta la celebración de la pasión del Señor. 3 Realizar un viacrucis en este día, procurar qué se realice con la mayor participación posible de la comunidad. Según las circunstancias puede hacerse viviente, para lo cual se necesita que durante los días anteriores se haya ensayado evitando improvisaciones y mera teatralidad. Quienes participan como personajes de la pasión deben vivir con seriedad este ejercicio de piedad. Consultando a la comunidad se establece la hora de dicho viacrucis. 3 Presentemos al final de este día un viacrucis meditado. 3 Para este día la capilla o templo parroquial debe estar sobrio sin flores,
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ESTACIÓN

JESÚS MUERE EN LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Te adoro, mi Señor, muerto en la Cruz por Salvarme. Te adoro y beso tus llagas, las heridas de los clavos, la lanzada del costado... ¡Gracias, Señor, gracias! Has muerto por salvarme, por salvarnos. Dame responder a tu amor con amor, cumplir tu Voluntad, trabajar por mi salvación, ayudado de tu gracia. Y dame trabajar con ahínco por la salvación de mis hermanos.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro

¿EN QUÉ CONSISTE?
Es recordar con amor y agradecimiento lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos del pecado. Te animarás a cargar con las cruces de cada día, si recuerdas con frecuencia las estaciones o pasos de Jesús hasta su muerte en la Cruz.
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VII
ESTACIÓN

SEGUNDA CAÍDA EN EL CAMINO DE LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Caes, Señor, por segunda vez. El Vía Crucis nos señala tres caídas en tu caminar hacia el Calvario. Tal vez fueran más. Caes delante de todos... ¿Cuándo aprenderé yo a no temer el quedar mal ante los demás, por un error, por una equivocación?. ¿Cuándo aprenderé que también eso se puede convertir en ofrenda? 3

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Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro

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VIII
ESTACIÓN

JESÚS CONSUELA A LAS HIJAS DE JERUSALÉN
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Muchas veces, tendría yo que analizar la causa de mis lágrimas. Al menos, de mis pesares, de mis preocupaciones. Tal vez hay en ellos un fondo de orgullo, de amor propio mal entendido, de egoísmo, de envidia. Debería llorar por mi falta de correspondencia a tus innumerables beneficios de cada día, que me manifiestan, Señor, cuánto me quieres. Dame profunda gratitud y correspondencia a tu misericordia.

sin cirios, el altar desnudo. Debe establecerse una hora oportuna para esta celebración preferiblemente a las tres de la tarde. Para la liturgia de la pasión del Señor es necesario prever las personas para las lecturas a si como quienes acompañaran al celebrante en las lecturas de la pasión al igual que en la oración universal Preparar la reflexión de las siete palabras con anterioridad, ello incluye las personas que colaboraran en la preparación de las mismas, elaboración del altar a la cruz, búsqueda de las siete velas o velones que serán usados. Al final del esquema de este día presentamos una meditación de las siete palabras. Organizar con la comunidad el traslado del santo sepulcro a un lugar idóneo, para venerarlo durante esa noche y parte del sábado, o en su defecto se puede hacer la velación del santo Cristo en la cruz.

3 Con el altar desnudo, sin cruz, sin cirios, en horas de la tarde iniciar una pequeña procesión hasta llegar cerca del altar. El celebrante se postra o se arrodilla según crea conveniente y toda la asamblea se arrodilla un momento. Sin canto inicial y sin monición. Se comienza con la oración colecta.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro

IX
ESTACIÓN

JESÚS CAE POR TERCERA VEZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Tercera caída. Más cerca de la Cruz. Más agotado, más falto de fuerzas. Caes desfallecido, Señor. Yo digo que me pesan los años, que no soy el de antes, que me siento incapaz. Dame, Señor, imitarte en esta tercera caída y haz que mi desfallecimiento sea beneficioso para otros, porque te lo doy a Ti para ellos.

MONICIÓN A LA POSTRACIÓN Y ADORACIÓN EN SILENCIO Nos hemos reunidos para conmemorar la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo. Es la hora en que sucedió el acontecimiento: la hora del combate supremo y de la batalla definitiva; la hora de la humillación y de la glorificación; la hora de pasar de este mundo al padre. La postración es signo de humildad y pequeñez del hombre ante Dios. Mediante este gesto, el sacerdote pide la protección de Dios Padre unamos, en silencio, a la oración. La celebración de esta tarde nos dispondrá para celebrar el memorial de Jesucristo muerto y resucitado en la solemne Vigilia Pascual. ORACIÓN COLECTA
(No se dice oremos)

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Padre nuestro misericordioso, santifica y protege a esta familia tuya, por cuya salvación derramó su Sangre y resucitó glorioso Jesucristo, tu Hijo. El cual vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Se reza a continuación un Padrenuestro
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MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA El cuarto canto del siervo del Señor nos revela el sentido redentor del dolor, el inocente asume el sufrimiento de los otros con eficacia. Escuchemos en silencio meditativo este impresionante cántico del Siervo, imagen anticipada de Jesucristo en su pasión. Él sí que supo ser obediente al Padre hasta el final, hasta la muerte en la cruz. 1ª LECTURA (IS 52, 13-53,12) Lectura del libro del profeta Isaías Sí, mi Servidor triunfará: será exaltado y elevado a una altura muy grande. Así como muchos quedaron horrorizados a causa de él, porque estaba tan desfigurado que su aspecto no era el de un hombre y su apariencia no era más la de un ser humano, así también él asombrará a muchas naciones, y ante él los reyes cerrarán la boca, porque verán lo que nunca se les había contado y comprenderán algo que nunca habían oído. ¿Quién creyó lo que nosotros hemos oído y a quién se le reveló el brazo del Señor? El creció como un retoño en su presencia, como una raíz que brota de una tierra árida, sin forma ni hermosura que atrajera nuestras miradas, sin un aspecto que pudiera agradarnos. Despreciado, desechado por los hombres, abrumado de dolores y habituado al sufrimiento, como alguien ante quien se aparta el rostro, tan despreciado, que lo tuvimos por nada. Pero él soportaba nuestros sufrimientos y cargaba con nuestras dolencias, y nosotros lo considerábamos golpeado, herido por Dios y humillado. El fue traspasado por nuestras rebeldías y triturado por nuestras iniquidades. El castigo que nos da la paz recayó sobre él y por sus heridas fuimos sanados. Todos andábamos errantes como ovejas, siguiendo cada uno su propio camino, y el Señor hizo recaer sobre él las iniquidades de todos nosotros. Al ser maltratado, se humillaba y ni siquiera abría su boca: como un cordero llevado al matadero, como una oveja muda ante el que la esquila, él no abría su boca. Fue detenido y juzgado injustamente, y ¿quién se preocupó de su suerte? Porque fue arrancado de la tierra de los vivientes y golpeado por las rebeldías de mi pueblo. Se le dio un sepulcro con los malhechores y una tumba con
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LITURGIA DE LA PALABRA

IV
ESTACIÓN

ENCUENTRO CON LA VIRGEN
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Haz Señor, que me encuentre al lado de tu Madre en todos los momentos de mi vida. Con ella, apoyándome en su cariño maternal, tengo la seguridad de llegar a Ti en el último día de mi existencia. ¡Ayúdame Madre!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro

V
ESTACIÓN

EL CIRINEO AYUDA AL SEÑOR A LLEVAR LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Cada uno de nosotros tenemos nuestra vocación, hemos venido al mundo para algo concreto, para realizarnos de una manera particular. ¿Cuál es la mía y cómo la llevo a cabo? Pero hay algo, Señor, que es misión mía y de todos: la de ser Cirineo de los demás, la de ayudar a todos. ¿Cómo llevo adelante la realización de mi misión de Cirineo?

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro

VI
ESTACIÓN

LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Es la mujer valiente, decidida, que se acerca a Ti cuando todos te abandonan. Yo, Señor, te abandono cuando me dejo llevar por el "qué dirán", del respeto humano, cuando no me atrevo a defender al prójimo ausente, cuando no me atrevo a replicar una broma que ridiculiza a los que tratan de acercarse a Ti. Y en tantas otras ocasiones. Ayúdame a no dejarme llevar por el respeto humano, por el "qué dirán".

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
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VIA CRUCIS
I
ESTACIÓN

JESÚS SENTENCIADO A MUERTE
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Sentenciado y no por un tribunal, sino por todos. Condenado por los mismos que le habían aclamado poco antes. Y El calla... Nosotros huimos de ser reprochados. Y saltamos inmediatamente… Dame, Señor, imitarte, uniéndome a Ti por el Silencio cuando alguien me haga sufrir. Yo lo merezco. ¡Ayúdame!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

los malvados, aunque no había cometido violencia ni había engaño en su boca. El Señor quiso aplastarlo con el sufrimiento. Si ofrece su vida en sacrificio de reparación, verá su descendencia, prolongará sus días, y la voluntad del Señor se cumplirá por medio de él. A causa de tantas fatigas, él verá la luz y, al saberlo, quedará saciado. Mi Servidor justificará a muchos y cargará sobre sí las faltas de ellos. Por eso le daré una parte entre los grandes y él repartirá el botín junto con los poderosos. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los culpables, siendo así que llevaba el pecado de muchos e intercedía en favor de los culpables. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. SALMO RESPONSORIAL R. Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. L. A ti, Señor, me acojo, que no quede yo nunca defraudado. En tus manos encomiendo mi espíritu y tú, mi Dios leal, me librarás/R. L. Se burlan de mí mis enemigos, mis vecinos y parientes de mí se espantan de mí. Estoy en el olvido, como un muerto, como un objeto tirado en la basura/R. L. Pero yo, Señor, en ti confío. Tú eres mi Dios, y en tus manos está mi destino. Líbrame de los enemigos que me persiguen/R. L. Vuelve, Señor, tus ojos a tu siervo y sálvame, por tu misericordia. Sean fuertes y valientes de corazón, ustedes, los que esperan en el Señor/R. (Sal 30) MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA La obediencia al proyecto de Dios es el término de la obra de redención. El sacerdocio de Cristo resplandece en el misterio de la cruz, asumiendo y compadeciéndose de nuestras flaquezas. 2ª LECTURA (HEB. 4, 14- 16; 5, 7-9) Lectura de la carta a los Hebreos Ya que tenemos en Jesús, el Hijo de Dios, un Sumo Sacerdote insigne que penetró en el cielo, permanezcamos firmes en la confesión de nuestra fe.
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Se reza a continuación un Padrenuestro

II
ESTACIÓN

JESÚS CARGADO CON LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Que yo comprenda, Señor, el valor de la cruz, de mis pequeñas cruces de cada día, de mis achaques, de mis dolencias, de mi soledad. Dame convertir en ofrenda amorosa, en reparación por mi vida y en apostolado por mis hermanos, mi cruz de cada día.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro

III
ESTACIÓN

JESÚS CAE, POR PRIMERA VEZ, BAJO EL PESO DE LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Tú caes, Señor, para redimirme. Para ayudarme a levantarme en mis caídas diarias, cuando después de haberme propuesto ser fiel, vuelvo a reincidir en mis defectos cotidianos. ¡Ayúdame a levantarme siempre y a seguir mi camino hacia Ti!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
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Se reza a continuación un Padrenuestro

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Porque no tenemos un Sumo Sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades; al contrario él fue sometido a las mismas pruebas que nosotros, a excepción del pecado. Vayamos, entonces, confiadamente al trono de la gracia, a fin de obtener misericordia y alcanzar la gracia de un auxilio oportuno. El dirigió durante su vida terrena súplicas y plegarias, con fuertes gritos y lágrimas, a aquel que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su humilde sumisión. Y, aunque era Hijo de Dios, aprendió por medio de sus propios sufrimientos qué significa obedecer. De este modo, él alcanzó la perfección y llegó a ser causa de salvación eterna para todos los que le obedecen. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. MONICIÓN A LA LECTURA DE LA PASION El relato de la pasión según San Juan nos introduce en el misterio de la Muerte de Jesús con los rasgos de victoria que están unidos a su muerte. En su ofrenda Jesús nos vuelve a introducir en la casa del Padre. EVANGELIO (JN, 18, 1-19,42) Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Juan C. Jesús fue con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón. Había en ese lugar una huerta y allí entró con ellos. Judas, el traidor, también conocía el lugar porque Jesús y sus discípulos se reunían allí con frecuencia. Entonces Judas, al frente de un destacamento de soldados y de los guardias designados por los sumos sacerdotes y los fariseos, llegó allí con faroles, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que le iba a suceder, se adelantó y les preguntó: X. « ¿A quién buscan?» C. Le respondieron: S. «A Jesús, el Nazareno.» C. El les dijo: X. «Soy yo.» C. Judas, el que lo entregaba estaba con ellos. Cuando Jesús les dijo: «Soy yo», ellos retrocedieron y cayeron en tierra. Les preguntó nuevamente: X. « ¿A quién buscan?» C. Le dijeron:
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de las cosas más humanas y más profundas. La sed es algo profundamente humano y natural, tan necesario para conservar la vida tanto casi como la misma existencia de Dios que nos conserva; pero la sed de Cristo es mucho más profunda no puede ser calmada solo con agua, es la sed de que todos sus hermanos puedan tener agua y comida suficiente... es la sed de los pobres de ayer, de hoy y de siempre. ¿Nos preocupamos de calmar la sed de nuestro pueblo? septima palabra

TODO ESTÁ CUMPLIDO.
(Jn. 19, 30)

La última palabra del Dios desnudo: "todo está cumplido" y murió... si hubiéramos seguido paso a paso el drama de la vida de Jesús como en una telenovela, en este momento deberíamos romper en llanto, porque el autor y actor principal ha muerto, para una película este no sería un buen final, pues muere el protagonista. Pero como esto no es ni una telenovela ni una película, tratándose de la vida real, o de "la más real de las vidas", nos acongojamos y sufrimos por la muerte de nuestro redentor, pero por uno de esos misterios tan grandes de nuestro existir, la vida posee una ambigüedad tan grande que a la vez nos alegramos por la muerte, porque sabemos que luego viene la resurrección y la vida definitiva junto al Padre. Jesús finaliza su misión entre nosotros... nos ha dado su mensaje, y algunos, aunque sin entenderlo mucho, han hecho caso al llamado y se han empapado del mensaje del Reino y de la misericordia del Padre... ahora nos toca a nosotros, somos los portadores de un mensaje que no es nuestro, el mensaje de que "todo se ha cumplido" y la redención fue consumada por Cristo desde la Cruz y la resurrección. Siete palabras del Corazón de Cristo, siete palabras que nosotros estamos llamados a pronunciar desde nuestra aflicción y nuestra cruz, porque son el camino hacia la Vida Nueva... porque son el camino hacia la Pascua.

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del Padre. Lamentablemente en nuestro tiempo esto parece volverse imposible, nuestra cultura no entiende que los tiempos de Dios no son los nuestros y en cada momento confía más en sus fuerzas que en las de Dios. Hoy parece que vivimos como si Dios no existiera, o por lo menos como si no tuviera influencia en nuestras vidas, hemos tomado solos las riendas de nuestras vidas y nos ha ido bastante mal pues no hemos puesto nuestro espíritu en las manos del Padre. ¿Cuántas veces he empezado algo sin rezar antes? ¡Y después me quejo de cómo me va! Todas esas veces fui crucificado, pero sin esperanzas de resurrección... pues ¿quién nos da la vida? Las tres palabras siguientes, las últimas, fueron tomadas por Juan, el menor de los discípulos, pero con el mayor de los corazones, pues fue el único capaz de quedarse al pie de la cruz junto a María.

MUJER, AHÍ TIENES A TU HIJO... AHÍ TIENES A TU MADRE.
(Jn. 19, 26-27)

quinta palabra

El discípulo amado ya soportó la cruz, vio a su maestro y amigo sufriendo y muriendo, por eso Jesús lo recompensó tan pronto... le encomienda a María; pero ¿qué significa esto? Jesús no quiere dentro de su familia ningún excluido, y María, sin ningún varón cerca que daría fuera de la sociedad... ¿volvemos al mismo tema que antes? ¿Los excluidos? Y es que la misión de Jesús se dirigía a ellos con especial predilección (Cf. Lc. 4, 16-19) El "hermano de todos" no quiere que nadie quede fuera del Reino y de la liberación definitiva. Hace ya 2000 años que Jesús entregó a su madre a todos los hombres en la persona de Juan, y ella sigue acompañándonos, acompaña a los pueblos haciéndose uno de nosotros y viniendo a nuestra casa, Coromoto, Guadalupe, Chiquinquirá son solo algunos de los nombres que nuestro pueblo da a María cada vez que Jesús nos dice: "Pueblo, aquí tienes a tu madre". sexta palabra

TENGO SED.
(Jn. 19, 28)

Esta "sexta palabra" es lo más pequeño que Jesús gritó desde la cruz, pero una
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S. «A Jesús, el Nazareno.» C. Jesús repitió: X. «Ya les dije que soy yo. Si es a mí a quien buscan, dejen que estos se vayan.» C. Así debía cumplirse la palabra que él había dicho: «No he perdido a ninguno de los que me confiaste.» Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja derecha. El servidor se llamaba Malco. Jesús dijo a Simón Pedro: X. «Envaina tu espada. ¿Acaso no beberé el cáliz que me ha dado el Padre?» C. El destacamento de soldados, con el tribuno y los guardias judíos, se apoderaron de Jesús y lo ataron. Lo llevaron primero ante Anás, porque era suegro de Caifás, Sumo Sacerdote aquel año. Caifás era el que había aconsejado a los judíos: «Es preferible que un solo hombre muera por el pueblo.» Entre tanto, Simón Pedro, acompañado de otro discípulo, seguía a Jesús. Este discípulo, que era conocido del Sumo Sacerdote, entró con Jesús en el patio del Pontífice, mientras Pedro permanecía afuera, en la puerta. El otro discípulo, el que era conocido del Sumo Sacerdote, salió, habló a la portera e hizo entrar a Pedro. La portera dijo entonces a Pedro: S. « ¿No eres tú también uno de los discípulos de ese hombre?» C. Él le respondió: S. «No lo soy.» C. Los servidores y los guardias se calentaban junto al fuego, que habían encendido porque hacía frío. Pedro también estaba con ellos, junto al fuego. El Sumo Sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de su enseñanza. Jesús le respondió: X. «He hablado abiertamente al mundo; siempre enseñé en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada en secreto. ¿Por qué me interrogas a mí? Pregunta a los que me han oído qué les enseñé. Ellos saben bien lo que he dicho.» C. Apenas Jesús dijo esto, uno de los guardias allí presentes le dio una bofetada, diciéndole: S. « ¿Así respondes al Sumo Sacerdote?» C. Jesús le respondió: X. «Si he hablado mal, muestra en qué ha sido; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?»
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C. Entonces Anás lo envió atado ante el Sumo Sacerdote Caifás. C. Simón Pedro permanecía junto al fuego. Los que estaban con él le dijeron: S. « ¿No eres tú también uno de sus discípulos?» C. Él lo negó y dijo: S. «No lo soy.» C. Uno de los servidores del Sumo Sacerdote, pariente de aquel al que Pedro había cortado la oreja, insistió: S. « ¿Acaso no te vi con él en la huerta?» C. Pedro volvió a negarlo, y en seguida cantó el gallo. C. Desde la casa de Caifás llevaron a Jesús al pretorio. Era de madrugada. Pero ellos no entraron en el pretorio, para no contaminarse y poder así participar en la comida de Pascua. Pilato salió adonde estaban ellos y les preguntó: S. « ¿Qué acusación traen contra este hombre?» C. Ellos respondieron: S. «Si no fuera un malhechor, no te lo hubiéramos entregado.» C. Pilato les dijo: S. «Tómenlo y júzguenlo ustedes mismos, según la ley que tienen.» C. Los judíos le dijeron: S. «A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie.» C. Así debía cumplirse lo que había dicho Jesús cuando indicó cómo iba a morir. Pilato volvió a entrar en el pretorio, llamó a Jesús y le preguntó: S. « ¿Eres tú el rey de los judíos?» C. Jesús le respondió: X. « ¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?» C. Pilato replicó: S. « ¿Acaso yo soy judío? Tus compatriotas y los sumos sacerdotes te han puesto en mis manos. ¿Qué es lo que has hecho?» C. Jesús respondió: X. «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi reino no es de aquí.» C. Pilato le dijo: S. « ¿Entonces tú eres rey?» C. Jesús respondió:
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esta súplica de Dios a Dios, nuestros pecados fueron perdonados. Nosotros somos los que crucificamos a Jesús y lo hacemos día a día, con nuestras mentiras, hipocresías, faltas de amor, miradas altaneras y mil cosas más. Esta oración al Padre, no es para mi vecino, o para aquel que no trago en la comunidad, es para mi... porque no sé lo que hago.

TE ASEGURO QUE HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO.
(Lc. 23, 43)

TERCERA PALBRA

No es cualquiera quien pronuncia como "tercer palabra" esta promesa, es el mismo Camino hacia el paraíso y la Puerta a la vida nueva, con autoridad puede darnos este mensaje de esperanza. Hasta el último momento Jesús se preocupa por aquellos excluidos y marginados de la sociedad. A nosotros no nos es debido contradecir la Palabra de Dios, debemos velar por darle cumplimiento, por allanarle el camino. Pero ¡NO! por lo general hacemos lo contrario, en lugar de abrir las puertas del paraíso, se las cerramos en la cara a aquellos a quienes Jesús mismo invitó y llamó. Condenamos a las prostitutas, a los presos, a los enfermos, y mucho más si son de SIDA, a los homosexuales, a los drogadictos; y más aún a los que no tienen el mismo color que yo, la misma ideología política, la misma condición social. Nuestras comunidades no se salvan de esta acusación, porque muchas veces le cerramos la puerta a los demás tan solo por ser diferentes, o tantas otras veces que recibimos a alguien pero no le damos su lugar. Ojalá seamos nosotros y nuestras comunidades los destinatarios de este mensaje esperanzador del Maestro, porque para la conversión, para volver la vista hacia Dios... nunca es tarde.

PADRE, EN TUS MANOS PONGO MI ESPÍRITU.
(Lc. 23, 46)

Cuarta palabra

Esta "cuarta palabra" del Emmanuel parece unir la encarnación con la pasión, parece repetir el "fiat" de María: "Hágase en mi según tu Palabra" (Cf. Lc. 1, 38) ¿Será porque en la Madre y en el Hijo hay un mismo sentimiento de entrega y confianza en Dios? Nosotros debemos intentar que cada día de nuestras vidas esté en las manos
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cada lado y Jesús en el medio". (Jn. 19, 17-18) La palabra era la luz verdadera... vino a los suyos, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el poder de llegar a ser Hijos de Dios. (Jn. 1, 9. 11-12) En este marco de dolor y marginación, Jesús pronuncia desde la cruz sus siete palabras, palabras que nacen del corazón mismo de Dios y del corazón mismo del hombre, corazón que herido pero compasivo, no quiere irse sin dejar su último testamento hasta que vuelva. Dos de los evangelista, Marcos y Mateo, nos representan a Jesús recitando el salmo 22 antes de su muerte.

DIOS MÍO, DIOS MÍO, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?
(Mt. 27, 46; Mc.15, 34)

Primera Palabra

Esta "primera palabra" pronunciada por el Dios crucificado es, más que un reproche hacia Dios, la oración del justo que sufre y espera en Dios; Jesús, en lugar de desesperar y olvidarse de Dios, clama al Padre pues confía en que él lo escucha, pero Dios no responde, porque ha identificado a su hijo con el pecado por amor a nosotros, y este debe morir, Jesús, colgado en la cruz, es rechazado ahora por el cielo y por la tierra, porque el pecado no tiene lugar. Cuantas veces en nuestras vidas hemos sentido el abandono de Dios. ¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora? ¿Qué hice Señor? Preguntas y preguntas como la de Cristo que encuentran como respuesta el silencio de Dios. Por lo general, es la mejor respuesta que nos puede dar, pero no lo entenderemos hasta que sepamos que del silencio brota la resurrección.

PADRE, PERDÓNALOS PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN.
(Lc. 23, 34)

SEGUNDA palabra

Sin pensarlo casi, solemos pronunciar esta "segunda palabra" de Jesús con un tono soberbio, como quien nunca ha pecado ni necesita perdón, suele ser nuestra excusa para decir: "que Dios te perdone... yo no"; sin saber que por
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X. «Tú lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz.» C. Pilato le preguntó: S. « ¿Qué es la verdad?» C. Al decir esto, salió nuevamente a donde estaban los judíos y les dijo: S. «Yo no encuentro en él ningún motivo para condenarlo. Y ya que ustedes tienen la costumbre de que ponga en libertad a alguien, en ocasión de la Pascua, ¿quieren que suelte al rey de los judíos?» C. Ellos comenzaron a gritar, diciendo: S. « ¡A él no, a Barrabás!» C. Barrabás era un bandido. C. Pilato mandó entonces azotar a Jesús. Los soldados tejieron una corona de espinas y se la pusieron sobre la cabeza. Lo revistieron con un manto rojo, y acercándose, le decían: S. « ¡Salud, rey de los judíos!», C. y lo abofeteaban. Pilato volvió a salir y les dijo: S. «Miren, lo traigo afuera para que sepan que no encuentro en él ningún motivo de condena.» C. Jesús salió, llevando la corona de espinas y el manto rojo. Pilato les dijo: S. « ¡Aquí tienen al hombre!» C. Cuando los sumos sacerdotes y los guardias lo vieron, gritaron: S. « ¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!» C. Pilato les dijo: S. «Tómenlo ustedes y crucifíquenlo. Yo no encuentro en él ningún motivo para condenarlo.» C. Los judíos respondieron: S. «Nosotros tenemos una Ley, y según esa Ley debe morir porque él pretende ser Hijo de Dios.» C. Al oír estas palabras, Pilato se alarmó más todavía. Volvió a entrar en el pretorio y preguntó a Jesús: S. « ¿De dónde eres tú?» C. Pero Jesús no le respondió nada. Pilato le dijo: S. « ¿No quieres hablarme? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y también para crucificarte?» C. Jesús le respondió: X. «Tú no tendrías sobre mí ninguna autoridad, si no la hubieras recibido
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de lo alto. Por eso, el que me ha entregado a ti ha cometido un pecado más grave.» C. Desde ese momento, Pilato trataba de ponerlo en libertad. Pero los judíos gritaban: S. «Si lo sueltas, no eres amigo del César, porque el que se hace rey se opone al César.» C: Al oír estas pala-bras, Pilato sacó a Jesús y lo sentó en el tribunal, en el sitio que lla-man el Enlosado (en hebreo Gábbata). Era el día de la preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Y dijo Pilato a los judíos: S. Aquí tienen a su rey C. Ellos gritaron: S. ¡Fuera, fuera!. ¡Crucifícalo! C. Pilato les dijo: S. ¿A su rey voy a crucificar? C. Contestaron los sumos sacerdotes: S. No tenemos más rey que el César C. Entonces se lo entregó para que lo crucificaran. Tomaron a Jesús y Él, cargando con la cruz, se dirigió hacia el sitio llamado la Calavera (que en hebreo se dice Gólgota), donde lo cru-cificaron, y con él a otros dos, uno de cada lado, y en medio Jesús. Pilato mandó escribir un letrero y ponerlo encima de la cruz; en él estaba escrito: ‘Jesús el nazareno, el rey de los judíos’. Leyeron el letrero muchos judíos, porque estaba cerca el lugar donde crucifica-ron a Jesús y estaba escrito en hebreo, latín y griego. Entonces los sumos sacerdotes de los judíos le dijeron a Pilato: S. No escribas: ‘El rey de los judíos’, sino: ‘Este ha dicho: Soy rey de los judíos’ C. Pilato les contestó: S. Lo escrito, escrito está C. Cuando crucificaron a Jesús, los soldados cogieron su ropa e hicie-ron cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Por eso se dijeron: S. No la rasguemos, sino echemos suertes para ver a quién le toca C. Así se cumplió lo que dice la Escritura: Se repartie-ron mi ropa y echaron a suerte mi túnica. Y eso hicieron los soldados. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a su madre y junto a ella al discípulo
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LAS SIETE PALABRAS

Las Sagradas Escrituras nos traen muy pocos datos sobre Jesús en la cruz pero los datos que tenemos son bastante claros y fuertes para nuestra vida cristiana. Frente al Cristo crucificado no podemos quedarnos indiferentes... desde la cruz, el Dios desnudo sigue llamándonos al encuentro con el Padre... y este encuentro es en el amor. Sin importar si nosotros también estamos crucificados, somos los soldados, las mujeres o simples espectadores del drama de la cruz, él nos abre los brazos para mostrarnos cuán grande es el amor de Dios y el odio de los hombres. Jesús, cargando sobre si la cruz, salió de la ciudad para dirigirse al lugar llamado "del Cráneo”, en hebreo, "Gólgota". Allí lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a
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S. Líbranos Señor, de todos los males y concédenos la paz en nuestros días para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro salvador Jesucristo. R. Tuyo es el reino… SUGERENCIA
Hoy no se hace el abrazo de la paz. Se distribuye la comunión a los fieles, mientras tanto se pueden 3

entonar algunos cantos apropiados. Después de la comunión el ministro lleva el copón a un lugar especialmente preparado fuera de la Iglesia, o si las circunstancias lo exigen, lo reserva en el sagrario. ORACIÓN DE COMUNIÓN Dios todopoderoso y eterno, que nos has redimido con la gloriosa muerte y resurrección de Jesucristo, por medio de nuestra participación en este sacramento prosiguen en nosotros la obra de tu amor y ayúdanos a vivir entregados siempre a tu servicio. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén ORACIÓN DE BENDICIÓN SOBRE EL PUEBLO Envía Señor tu bendición sobre estos fieles tuyos que han conmemorado la muerte de tu Hijo y esperan resucitar en con él; concédeles tu perdón y tu consuelo, fortaleza su fe y condúcelos a su eterna salvación. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
Todos se retiran en silencio. Se desnuda el altar a su debido tiempo, recordemos que es un día de descanso, al igual que el sábado durante el día.

que tanto quería, Jesús dijo a su madre: X. Mujer, ahí tienes a tu hijo. C. Luego dijo al discípulo: X. Ahí tienes a tu madre. C. Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa. C. Después, sabiendo que ya todo estaba cumplido, y para que la Escritura se cumpliera hasta el final, Jesús dijo: X. «Tengo sed.» C. Había allí un recipiente lleno de vinagre; empaparon en él una esponja, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca. Después de beber el vinagre, dijo Jesús: X. «Todo se ha cumplido.» C. E inclinando la cabeza, entregó su espíritu.
(Aquí todos se arrodillan, y se hace una breve pausa)

C. Era el día de la Preparación de la Pascua. Los judíos pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas de los crucificados y mandara retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz durante el sábado, porque ese sábado era muy solemne. Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús. Cuando llegaron a él, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua. El que vio esto lo atestigua: su testimonio es verdadero y él sabe que dice la verdad, para que también ustedes crean. Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura que dice: No le quebrarán ninguno de sus huesos. Y otro pasaje de la Escritura, dice: Verán al que ellos mismos traspasaron. C. Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús -pero secretamente, por temor a los judíos- pidió autorización a Pilato para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se la concedió, y él fue a retirarlo. Fue también Nicodemo, el mismo que anteriormente había ido a verlo de noche, y trajo una mezcla de mirra y áloe, que pesaba unos treinta kilos. Tomaron entonces el cuerpo de Jesús y lo envolvieron con vendas, agregándole la mezcla de perfumes, según la costumbre de sepultar que tienen los judíos. En el lugar donde lo crucificaron había una huerta y en ella, una tumba
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nueva, en la que todavía nadie había sido sepultado. Como era para los judíos el día de la preparación y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús. PAUTAS PARA LA HOMILÍA j Hoy se conmemora la pasión del Señor, por eso todo se hace con sobriedad, sin solemnidad, es un día de reflexión. j El profeta afirma insistentemente que el Siervo no sufrió por sus propios pecados, sino a causa y en favor de los de los demás miembros de su pueblo. El justifica a muchos, es decir, restablece las relaciones justas entre los hombres y Dios. j El siervo es inocente pero no es perdonado sino que llega a sufrir los más crueles castigos hasta no tener rostro humano. j San Juan presenta la llegada de la hora de Jesús, es la hora de pasar de este mundo al padre, de entregarse por completo en el sufrimiento y la exaltación, su entrega en la cruz es su mayor prueba de amor por nosotros. j Jesús, en la pasión según San Juan, es visto desde la glorificación es el rey entregado a la muerte. Es un día para preguntarnos ¿Correspondemos al amor que Dios nos tiene? ¿Somos fieles a Jesús o solo nos acordamos de su amor una vez al año? ¿Actuamos como Cristianos convencidos de que nuestro Señor se entregó por nuestra salvación? j Los judíos los sumos sacerdotes y Judas Iscariote cerraron su corazón y no vieron más que sus propios intereses. Como cristianos podemos estar tentados también a ignorar a Cristo y no verle ni encontrarle en quienes siguen viviendo su pasión: en los enfermos, en los abandonados, en aquellos que necesitan de nuestra mano amiga porque no tienen alimento, vestidos, etc.… ¿Cómo me comporto ante los hermanos que sufren la pasión a diario? ¿reconozco a Jesús en ellos? j Mirarán al que traspasaron: Cristo, clavado al madero, convierte la cruz en signo de bendición. ¿Cómo cristiano soy signo de bendición para los demás? ¿acepto con dignidad y alegría las cruces de cada día?

Desde la entrada del templo, iniciar la procesión con los cirios a los lados y al comenzar invitar a los asistentes a que después que se diga la frase: Mirad el árbol de la Cruz. Se responderá: Venid adorémosle. Esta frase se repetirá tres veces, al inicio de la procesión, a la mitad del templo, y cerca del altar; luego invitar a los asistentes a la celebración. LA COLECTA PARA LOS SANTOS LUGARES La Sagrada Congregación de la Iglesia oriental, que coordina la solicitud pastoral de la Iglesia católica a favor de toda la comunidad cristiana de Tierra Santa, recuerda cada año la importancia vital de la jornada del Viernes Santo para la supervivencia del cristianismo en el país de Jesús. La colecta por los santos lugares, no va dirigida principalmente a sostener los santuarios, que recuerdan el paso histórico de Jesús, sino el sostenimiento de la comunidad cristiana que, por la dramática situación actual, se encuentran en estado de marginación y cuya supervivencia depende de la solidaridad del mundo cristiano. Esta colecta se realiza mientras se hace el gesto de adoración de la santa cruz.

SAGRADA COMUNIÓN
Se extiende un mantel sobre el altar y se pone sobre él un corporal y el libro. En seguida el ministro trae el santísimo sacramento del lugar donde se ha reservado (Monumento), directamente al altar, mientras todos permanecen de pie y en silencio, sin canto se recomienda que vaya acompañado de dos acólitos que lleven dos cirios y los dejen a los lados del altar o sobre él. Se coloca el santísimo sacramento sobre el altar y se descubre el copón, previa genuflexión.

MONICIÓN Hoy en ningún lugar del mundo hay consagración del pan y del vino, pues no hay eucarística, por ello nos disponemos a recibir el pan consagrado que se reservó en el monumento durante la celebración de la cena del Señor. Que la adoración de la cruz que hemos realizado alcance su plenitud en la comunión del cuerpo del Señor que se entregó a la muerte por amor a nosotros. PADRE NUESTRO Fieles a la recomendación del Señor y siguiendo su divina enseñanza nos atrevemos a decir: Padre nuestro...
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POR LOS QUE SE ENCUENTRAN EN ALGUNA TRIBULACIÓN Oremos hermanos, a Dios Padre todopoderoso, para que libre al mundo de todas sus miserias, de salud a los enfermos y pan a los que tienen hambre, libere a los encarcelados y haga justicia a los oprimidos, conceda seguridad a los que viajan, un pronto retorno a los que se encuentran lejos del hogar, y la vida eterna a los moribundos.

ORACIÓN UNIVERSAL
A continuación se realiza la llamada oración universal, una serie de diez peticiones precedidas de su respetiva invitación que expresa la intención. Previamente de haber preparado a las personas que participaran leyendo la invitación; luego el que dirige dirá la oración; tratar de hacer silencio entre invitación y oración.

(Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el celebrante:)

Dios todopoderoso y eterno, consuelo de los afligidos y fortaleza de los que sufren, escucha a los que te invocan en su tribulación, para que experimenten toda la alegría de tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

MONICIÓN Cristo es para todas las naciones, su cruz se levanta como el signo de bendición para todos los pueblos. Nos disponemos ahora a participar de la oración universal a través de la cual elevaremos nuestra oración al padre, por la Iglesia y por el mundo entero, en este día que conmemoramos la entrega de Jesús por la humanidad. POR LA SANTA IGLESIA Oremos, hermanos, por la santa Iglesia de Dios, para que el Señor le conceda la paz y la unidad, la proteja en todo el mundo y nos conceda una vida serena, para albar a Dios Padre Todopoderoso.
 (Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el celebrante:)

Terminada las oraciones, se comenzará con el gesto de la adoración de la santa cruz; la cruz debe estar cubierta por algún paño o velo (primera forma) o descubierta acompañada de unos cirios (segunda forma).

ADORACIÓN A LA CRUZ

MONICIÓN Jesús fue condenado a la muerte, y la más terrible de su época como lo era en la cruz, tanto por el hecho de ir muriendo lentamente así como por la vergüenza de morir desnudo. Era la cruz el instrumento de muerte reservado a los peores malhechores, a los criminales, pues acarreaba una muerte muy dolorosa. Para los israelitas era maldito el que colgaba de una cruz. Sin embargo con la muerte de Jesús en la cruz, ésta pasa a ser el mayor signo de amor y de bendición para el hombre, pues en ella estaba reflejada la vida, en ella lo entregó todo por nosotros. Por ello nos disponemos adorar la cruz como signo de reverencia a aquel que colgó en ella. PRIMERA FORMA Desde el altar colocar la cruz con un paño, indicar a los asistentes que a medida que se repita la frase: Tu cruz adoramos Señor, se responderá: Tu santa resurrección alabamos. Esta frase se repetirá tres veces mientras se revela la parte superior, un lado o por último al otro lado. Al finalizar de revelarla invitar a los asistentes a la adoración de la cruz. SEGUNDA FORMA
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Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo revelaste tu gloria a todas las naciones, conserva la obra de tu amor, para que tu Iglesia, extendida por todo el mundo, persevere con fe inquebrantable en la confesión de tu nombre, Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. POR EL PAPA Oremos también por nuestro Santo Padre Benedicto XVI, para que Dios nuestro Señor, que lo eligió entre los Obispos, lo asista y proteja para bien de su Iglesia, como guía y pastor del pueblo santo de Dios.
 (Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el celebrante:)

Dios todopoderoso y eterno, cuya providencia gobierna todas las cosas, atiende a nuestras suplicas y protege con tu amor al Papa que nos has elegido, para que el pueblo cristiano, confiado por ti a su guía pastoral, progrese siempre en la fe, Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
 POR EL PUEBLO DE DIOS Y SUS MINISTROS Oremos también por nuestro Obispo N., (nombre del Obispo), por todos los Obispos, presbíteros, diáconos, por todos los que ejercen algún ministerio en la Iglesia y por todo el pueblo de Dios.
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Dios todopoderoso y eterno, que con tu espíritu santificas y gobiernas a toda tu Iglesia, escucha nuestras súplicas y concédenos tu gracia, para que todos, según nuestra vocación, podamos servirte con fidelidad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
 POR LOS CATECÚMENOS. Oremos también por los catecúmenos, para que Dios nuestro Señor los ilumine interiormente y les comunique su amor; y para que mediante el bautismo, se les perdonen todos sus pecados y queden incorporados a Cristo nuestro Señor. (Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el celebrante:)

nuestro Señor. Amén.
 POR LOS QUE NO CREEN EN CRISTO Oremos también por los que no creen en Cristo, para que iluminados por el Espíritu Santo, puedan encontrar el camino de la salvación. (Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el celebrante:)

Dios todopoderoso y eterno, concede a quienes no creen en Cristo buscar sinceramente agradarte, para que encuentren la verdad; y a nosotros tus fieles, concédenos progresar en el amor fraterno y en el deseo de conocerte más, para dar al mundo un testimonio creíble de tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. POR LOS QUE NO CREEN EN DIOS Oremos también por los que no conocen a Dios, para que obren siempre con bondad y rectitud y puedan llegar a si a conocer a Dios.
 (Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el celebrante:)

Dios todopoderoso y eterno que sin cesar concede nuevos hijos a tu Iglesia aumenta en los catecúmenos el conocimiento de su fe, para que puedan renacer por el bautismo a la vida nueva de tus hijos de adopción. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
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POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS Oremos también por todos los hermanos que creen en Cristo, para que Dios nuestro Señor les conceda vivir sinceramente lo que profesan y se digne a reunirlos para siempre en un solo rebaño, bajo un solo pastor.

(Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el celebrante:)

Dios todopoderoso y eterno, tú que reúnes a los que están dispersos y los mantienes en la unidad, mira con amor a todos los cristianos, a fin de que, cuándo se están consagrados por un solo bautismo formen una sola familia, unida por el amor y la integridad de la fe. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
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Dios todopoderoso y eterno, que has hecho a los hombres en tal forma, que en todo aún sin saberlo te busquen y solo al encontrarte hayan descansado, concédenos que, en medio de las adversidades de este mundo, todos reconozcan las señales de tu amor y, estimulados por el testimonio de nuestra vida, tengan por fin la alegría de creer en ti, único Dios verdadero y Padre de todos los hombres, por Jesucristo nuestro Señor. Amén. POR LOS GOBERNANTES Oremos también por los jefes de estado, y todos los responsables de los asuntos públicos, para que Dios nuestro Señor les inspire decisiones que promuevan el bien común en un ambiente de paz y libertad.
 (Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el celebrante:)

POR LOS JUDÍOS Oremos también por el pueblo judío, al que Dios se digno hablar por medio de los profetas, para que el Señor le conceda progresar continuamente en el amor a su nombre y en la fidelidad a su alianza.

(Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el celebrante:)

Dios todopoderoso y eterno, que prometiste llenar de bendiciones Abraham y a su descendencia, escucha las súplicas de tu Iglesia, y concede al pueblo de la primitiva alianza alcanzar la plenitud de la redención. Por Jesucristo
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Dios todopoderoso y eterno, en cuya mano esta mover el corazón de los hombres y defender los derechos de los pueblos, mira con bondad a nuestros gobernantes, para que con tu ayuda, promuevan una paz duradera, un auténtico progreso social y una verdadera libertad religiosa. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

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