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Una Planta Verde

Desde el mes de mayo del presente año del 2009, surgió en los medios de comunicación de
la República Dominicana una nueva polémica en respuesta a la aprobación del proyecto
para la construcción en la periferia del Distrito Municipal de Gonzalo, provincia de Monte
Plata, de una fábrica de cemento gris tipo Portland, denominada Planta Verde por usar
tecnologías de punta capaces de manejar los efluvios y procesos internos en la elaboración
del producto sin producir contaminación a su medio ambiente, así como de entregar
ventajas competitivas a la empresa en el mercado del cemento.

Ha sido un proceso de oposición muy costoso que ha contado con profesionales de


prestigio, aunque en su mayoría tintados por los colores de la oposición, con organizaciones
campesinas, estudiantiles y ecológicas, con medios de comunicación y periodistas de la
radio, la televisión, la prensa escrita y blogs y periódicos digitales que hacen que el tema
trascienda lo nacional. Lo curioso es que esa enorme sinfónica no parece tener un director
de orquesta ni un empresario que auspicie el espectáculo, a pesar de que se ha hecho el
alarde de enviar a estrados más de una docena de abogados.

No se ha conformado esa aparente amorfia, esa entelequia, con usar argumentos técnicos,
sean estos geológicos, hidrológicos, geográficos, ecológicos, sociológicos, sino que
adicionalmente ha emprendido una campaña soez de irrespeto así como de acusaciones
contra la moral y la integridad de los inversionistas del Proyecto, al tiempo que lanza
dardos envenenados de maldad contra un político que se ha mantenido como bastión de
seriedad y honestidad durante su ejercicio público. Este estilo se une con el intento aparente
de chantaje de un portal en internet que ha mantenido ya durante más de un mes un aviso
anunciando la publicación de declaraciones de Nuria Piera sobre la cementera.

La primera ola de oposición se fundaba en el eslogan de salvar a Los Haitises de la


cementera que había conseguido que se le otorgara permiso de construcción a pesar de la
oposición de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, aunque los
promotores del espectáculo sabían y saben muy bien que las dos aseveraciones son
mentirosas.

El principal propulsor de la tesis de localización del proyecto argumenta básicamente que


Los Haitises no son solo la zona vedadada y extiende el parque hasta donde él considera
que llega. Valdría la pena preguntar si él también considera a la Cordillera Oriental y la
zona al norte de la península de Samaná como parte de Los Haitises, puesto que ambas son
también zonas cársticas con mogotes colindantes con la zona que él define.

Tiene principal importancia la contribución que la empresa pueda hacer en beneficio del
mantenimiento del equilibrio ecológico tanto dentro de la zona vedada o área protegida,
como en la zona de amortiguamiento y en la zona de influencia del parque.

El lugar del emplazamiento de la fábrica de cemento ha estado rodeado de comunidades


agrícolas desde hace bastante tiempo. En este momento hay unos diez bateyes alrededor del
sitio, en adición a Gonzalo, la mayoría de los cuales se encuentran al este de donde estará
localizada la fábrica. Estos son, Batey la Ozúa, Batey Mejía, Batey los Abandonos, Batey
Lambedera, Batey Los Arroyos, Batey Sabana Grande, Batey Las Cabirmas, Batey Nuevo,
Batey Carmona y Batey Las Taranas. Son todas comunidades de bajos ingresos.

Todas esas comunidades están asentadas en la zona de amortiguamiento del parque y


seguramente están produciendo con la mera localidad de su vivir alguna contaminación de
importancia, con la falta de estructura sanitaria de sus comunidades, la inadecuada
disposición de basuras y excretas, sus prácticas agrícolas incorrectas, y por la realización de
siembras clandestinas en terreno vedado del parque. Su poder adquisitivo es muy bajo y no
son, en la gran mayoría, dueños de las tierras que cultivan, ni obtienen ingresos justos de
sus esfuerzos al vender a intermediarios que se quedan con la gran tajada.

La fábrica de cemento no solo ha de utilizar tecnología que garantiza la entrega de cero


contaminación a su medio ambiente, sino que, además, contempla medidas para mejorar el
estándar de vida de las comunidades vecinas, incluyendo gestionar con las autoridades del
Estado la entrega de tierras a los campesinos dentro del programa de Reforma Agraria,
elaborar con SEMARENA y el IAD programas de siembra de frutales, de agricultura de
invernadero y proyectos de silvopastoreo de administración conjunta con los campesinos.
De la misma manera, y en coordinación con la Secretaría de Agricultura, se iniciarán
programas para la incorporación de valor agregado a los productos del campo en las
actividades pre y pos cosecha y se gestionará con el Banco Agrícola el financiamiento de
las actividades de siembra, cultivo y cosecha de la zona. Con las secretarías de Obras
Públicas y Salud Pública, mejorar la infraestructura sanitaria de las comunidades.

La cementera será una empresa verde. Ese concepto implica la elección por parte de los
empresarios de seguir un camino de protección al medio ambiente, por un lado, mientras
por el otro asume responsabilidades sociales con el propósito de mejorar la calidad de vida
de las personas que comparten su hábitat.

El cumplimiento de la cronología de construcción de la planta dará como resultado su


inauguración en aproximadamente tres años. Durante todo ese tiempo, puesto que la planta
todavía no estará en operación, no es posible que la transformación de la materia prima, las
calizas, en cemento puedan contaminar el medio ambiente.
La transformación implica que la caliza pierda CO2 y éste pase a la atmósfera, lo cual
constituye un evento de contaminación ambiental. Para evitar la contaminación, el
Consorcio inició desde hace más de dos meses un programa intensivo de reforestación, de
forma que cuando se inicien las operaciones de la planta para producir cemento, ya exista
una densidad arbórea capaz de fijar el carbono en las plantas liberando el oxígeno.

Como en este caso, se han definido todas las medidas rutinarias y de contingencias
requeridas para garantizar el mantenimiento de operaciones sin afectar adversamente el
medio ambiente.

Marcos R Taveras
marataveras@yahoo.com