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El Jazz del Caribe

El uso en la música de estilos y tendencias culturalmente ajenas


aunado a la permisividad de protagonismo para el intérprete y los
diversos solistas, son características intrínsecas del jazz. Así
podríamos llamar jazzistas de la era prejazz a Rimsky Korsakov, a
Verdi, a Brahms, y otros grandes que cruzaron culturas y fueron
punta de lanza de las nuevas aventuras musicales, antes de que se
estrenara el término.
Exponentes del jazz de estatura enorme pueden encontrarse en
América en el jarocho Agustín Lara, de México, con su chotis
Madrid y en su Granada, aunque nunca había visitado España, en la
Suite Andalucía de Ernesto Lecuona, de Cuba, y en la naciente
música antillana de todas las naciones del ayer moderno, por autores
musicales que fueron capaces de producir ritmos autóctonos de la
diversidad musical regional y antillana, y de sus raíces étnicas. El
bolero, la criolla, la guaracha, el danzón, el merengue y el son, los
autentica en su dimensión de revolucionarios del jazz. Pero el jazz
no ceja. En su construcción, interpretación y seguidores siempre se
encuentra lo mejor de la música.
Talvez lo mejor que le ha pasado al jazz fueron los Beatles pues de
ellos sale el nuevo jazz, primero uno que inspiró arreglos de la
música clásica para ritmos populares, que hizo interesante la música
digital y, segundo, porque consiguió que los mejores estudiantes de
música vieran que el mundo tenía solo dos etapas musicales
divididas por los Beatles, quienes coaligaron tendencias, rítmia,
ideología y cultura con la música, produciendo fusiones de ritmos,
estilos, poemas, armonías, canciones y danzas.
Personalmente llamo a la nueva generación del jazz caribeño, los
Simbióticos, porque, en adición a ser, en su gran mayoría, exitosos
profesionales de la música, bien formados académicamente, son
también exponentes brillantes del concepto de fusión musical.
Pero mucho más que eso son constructores de una nueva música
universal que anda todas las naciones del mundo como nativa, tan
nativa como la folklórica, en simbiosis intelectual, histórica,
geográfica, lingüística, poética, rítmica y musical.
Podría mencionar nombres extra americanos, aunque no es
necesario. La música de hoy, inspirada por los Beatles, es universal,
folklórica de todas partes, admirada por todos como música del
pueblo. Es escuchada cada día en las armonías, los ritmos, las
fusiones, las canciones y los amores nacionales.
Es música de Juan Luis Guerra, de Carlos Vives, de la Nueva Trova
Cubana, Chichí Peralta, Stevie Wonder. Es del amor que expropia el
arte y consigue expresarse por medio del mejor arte, el que contiene
la esencia de todos, grafía universal, sonido mundial, imágenes de
etnias y del mundo, en sinfonía de hermandad y solidaridad.
Marcos R. Taveras es Consultor Privado
marataveras@hotmail.es
1-809-669-7130