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La Misma Amenaza Médica

Nadie puede tildar injusta la pretensión de gremio profesional alguno por mejorar la calidad de vida
de sus miembros, pues justo es compartir el crecimiento económico entre los miembros de la
sociedad. Por eso se mira con simpatía que los profesionales de la salud busquen mejorar su lote.

El problema no está en la justeza del objetivo. Está en los medios a los que el Dr. Suero siempre
acude, huelgas criminales que afectan primordialmente a los más necesitados, quienes no ocasionan
las diferencias de percepción que han impedido acuerdos justos, pero sí carecen de medios
alternativos para procurarse salud. Sus llamadas aterradoras son injustas también para los propios
médicos por tratarlos como obra de mano industrial abusivamente compensada por empresarios que
se niegan a compartir sus beneficios industriales, y no lo que verdaderamente son, proveedores de
un servicio esencial para la sociedad, quienes mitigan el sufrimiento de los más necesitados.

Siempre ha estado equivocado el Dr. Suero en su percepción del problema. Él lucha por el
mantenimiento de un sistema salarial en un sector para el cual se han legislado cambios profundos y
permanentes que han cambiado las relaciones entre el pagador del servicio y quien cobra
honorarios. Peor todavía, su actitud de conservación del mecanismo salarial es extemporáneo y
obsoleto. Él debería enfilar sus cañones hacia la conquista de honorarios justos para los miembros
del Colegio Médico Dominicano, por servicios rendidos, y no por conservar una relación salarial
que se ha prestado tradicionalmente a todo tipo de irresponsabilidad profesional.

El Colegio Médico Dominicano debería ser la primera entidad en propiciar el cambio de sistema de
manera que cada quien esté consciente del nuevo rol legal que le corresponde. A los empleadores
de los profesionales de la salud, sea quienes sean, les corresponde recibir de los receptores del
servicio médico, o de quienes los representan y por ende tienen responsabilidad financiera, el pago
del servicio que se presta. A su vez, tiene la obligación de pagar los honorarios de todo el personal
envuelto en la entrega del servicio, en concordancia con tarifas pre-acordadas.

El Estado Dominicano debe hacer asequible la atención médica a toda la ciudadanía. Si el Dr.
Suero se ocupara de presionar a legisladores y al gobierno para que la atención médica sea
universal, todos los dominicanos tendrían acceso a atención médica, los médicos obtendrían pago
de sus honorarios y el Dr. Suero apoyo irrestricto de toda la población. Pero jamás lo conseguirá
con el chantaje ni con la negación de atender a los enfermos.

Actualícese, Dr. Suero.

Marcos R. Taveras es Consultor Empresariales


marataveras@hotmail.es