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ÍNDICE / No. 2071 • 10 DE JULIO DE 2016

portada: Archivo Excélsior Foto
portada: Archivo Excélsior
Foto

REPORTE ESPECIAL

6 A cuatro décadas, remembranzas de una infamia /Julio Scherer García

11 El poder y la calumnia /Julio Scherer García

17 Estados Unidos “monitoreó” el golpe /Homero Campa

18 La libertad como ficción /Octavio Paz

 

CONFLICTO MAGISTERIAL

22

Nochixtlán: la Policía Federal violó sus propios protocolos /Pedro Matías y Arturo Rodríguez

26

Así dialoga Gobernación /Pedro Matías y Arturo Rodríguez

28

El gobierno fabricó la “rebeldía” del SNTE /Mathieu Tourliere

CISA / Co mu ni ca ción e Información, SA de CV

CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN: Francisco Álvarez Romero, Estela Franco Arroyo, Salvador Corro Ortiz, Rafael Rodríguez Castañeda, Julio Scherer Ibarra

semanario de información y análisis
semanario de información y análisis

DIRECTOR FUNDADOR: Julio Scherer García † SUBDIRECTOR FUNDADOR: Vicente Leñero Otero †

DIRECTOR: Rafael Rodríguez Castañeda

SUBDIRECTOR EDITORIAL: Salvador Corro SUBDIRECTOR DE ADMINISTRACIÓN: Alejandro Rivera

ASISTENTE DE LA DIRECCIÓN: María de los Ángeles Morales; ayudante, Luis Ángel Cruz

ASISTENTE DE LA SUBDIRECCIÓN EDITORIAL: Flor Hernández

ASISTENTE DE LA SUBDIRECCIÓN DE ADMINISTRACIÓN: Laura Ávila

COORDINADORA DE FINANZAS DE REDACCIÓN: Beatriz González

COORDINADORA DE RECURSOS HUMANOS: Luz María Pineda

EDICIÓN Y CORRECCIÓN: Alejandro Pérez, coordinador; Cuauhtémoc Arista, Tomás Domínguez, Hugo Martínez, Juan Carlos Ortega

Tomás Domínguez, Hugo Martínez, Juan Carlos Ortega CORRUPCIÓN 32 Díaz de la Torre, el hombre que

CORRUPCIÓN

32

Díaz de la Torre, el hombre que traicionó a Gordillo /Jesusa Cervantes

POLÍTICA

36

El PRD, un partido de gobernabilidad precaria /Rosalía Vergara

39

Enrique Ochoa o la lealtad extrema /Jenaro Villamil

DIPLOMACIA

42

La mezquindad del gobierno mexicano asfixia a la CIDH /J. Jesús Esquivel

ESTADOS

45

Un “basurero” industrial amenaza el Altiplano Potosino /Verónica Espinosa

LA CAPITAL

48

El crimen, dueño del corazón de la CDMX /José Gil Olmos

ANÁLISIS

52

El desencuentro de los socios /Olga Pellicer

53

Invención de Nuño /Naranjo

REPORTEROS: Carlos Acosta, Jorge Carrasco, Jesusa Cervantes, Juan Carlos Cruz, Patricia Dávila, Gloria Leticia Díaz, Álvaro Delgado, José Gil Olmos, Santiago Igartúa, Arturo Rodríguez, Mathieu Tourliere, Rodrigo Vera, Rosalia Vergara, Jenaro Villamil CORRESPONSALES: Campeche, Rosa Santana; Colima: Pedro Zamora; Chiapas, Isaín Mandujano; Guanajuato: Verónica Espinosa; Guerrero, Ezequiel Flores Contreras; Michoacán, Francisco Castellanos; Nuevo León, Luciano Campos; Oaxaca, Pedro Matías; Puebla, María Gabriela Hernández; Tabasco, Armando Guzmán; Veracruz, Noé Zavaleta INTERNACIONAL: Homero Campa, coordinador; Corresponsales: Madrid: Alejandro Gutiérrez; París: Anne Marie Mergier; Washington: J. Jesús Esquivel

CULTURA: Armando Ponce, editor; Judith Amador Tello, Isabel Leñero, Niza Rivera Medina, Colum- ba Vértiz de la Fuente, reporteras; Colaboradores: Javier Betancourt, Blanca González Rosas, Estela Leñero Franco, Samuel Máynez Champion, Jorge Munguía Espitia, José Emilio Pacheco , Alberto Pa- redes, Raquel Tibol , Florence Toussaint; cultura@proceso.com.mx

ESPECTÁCULOS: Roberto Ponce, coordinador. espectaculos@proceso.com.mx

DEPORTES: Raúl Ochoa, Beatriz Pereyra

FOTOGRAFÍA: Marco Antonio Cruz, coordinador; Fotógrafos: Germán Canseco, Miguel Dimayuga, Benjamín Flores, Octavio Gómez, Eduardo Miranda; asistente, Aurora Trejo; auxiliar, Violeta Melo

AUXILIAR DE REDACCIÓN: Ángel Sánchez

ANÁLISIS: Colaboradores: John M. Ackerman, Ariel Dorfman, Sabina Berman, Jesús Cantú, Denise Dresser, Marta Lamas, Olga Pellicer, Javier Sicilia, Enrique Semo, Héctor Tajonar, Ernesto Villanueva, Jorge Volpi; cartonistas: Gallut, Helguera, Hernández, Naranjo, Rocha

Lidia García,

CENTRO DE DOCUMENTACIÓN: Rogelio Flores, coordinador; Juan Carlos Baltazar, Leoncio Rosales

CORRECCIÓN TIPOGRÁFICA: Jorge González Ramírez, coordinador; Serafín Díaz, Daniel González, Patricia Posadas

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54

Los Chuchos guían la debacle perredista /Jesús Cantú

55

El presidente está solo /Sabina Berman

57

Tiempo agotado /John M. Ackerman

59

TIEMPO FUERA: Yo, el populista /Fabrizio Mejía Madrid

INTERNACIONAL

60

NICARAGUA: Una amistad de décadas, dañada en un mes /Matilde Córdoba

64

ARGENTINA: El hombre que investiga a Macri /Miguel Bonasso

67

Al descubierto la corrupción estructural /Francisco Olaso y Juan José Subirá

LIBROS

70

Nuevo libro de Hernández, un Che dibujado pero de carne y hueso /José Gil Olmos

ENSAYO

73

Las contrapropuestas culturales (primera de dos partes) /Jorge Sánchez Cordero

CULTURA

76

Meyer, Bartra, Tello: Qué es el populismo /Judith Amador Tello

DISEÑO: Alejandro Valdés Kuri, coordinador; Fernando Cisneros Larios, Antonio Fouilloux Dávila, Manuel Fouilloux Anaya y Juan Ricardo Robles de Haro

COMERCIALIZACIÓN: Margarita Carreón, gerente. Tel. 5636-2063.

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TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN: Fernando Rodríguez, jefe; Marlon Mejía, subjefe; Eduardo Alfaro, Betzabé Estrada, Javier Venegas

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No.1, Col. San José de las Peritas, Xochimilco, México, DF   PÁGINAS DE CRÍTICA   80
 

PÁGINAS DE CRÍTICA

 

80

ARTE: Arte para la Nación (2) /Blanca González Rosas

MÚSICA I: Sexta Sinfonía de Sergio Berlioz /Mauricio Rábago Palafox

MÚSICA II: La voix humaine de Maria Katzarava /Raúl Díaz

TEATRO: Proyecto Fausto /Estela Leñero Franco

 

CINE: Julieta

/Javier Betancourt

TELEVISIÓN: Televisa busca flotador /Florence Toussaint

ESPECTÁCULOS

86

Proceso apuesta por las emociones infantiles /Niza Rivera

88

Emparenta el finés Klaus Härö su drama fílmico con México /Columba Vértiz de la Fuente

DEPORTES

90

El Poli, un desastre deportivo /Beatriz Pereyra

93

Frontón México, una huelga que todos ignoran /Raúl Ochoa

96

PALABRA DE LECTOR

98

MONO SAPIENS /¡¡Solución al problemón!! /Helguera y Hernández

agencia proceso de información EDITOR EN JEFE: Raúl Monge; Editores: Sara Pantoja, Miguel Ángel Vázquez,
agencia proceso de información
EDITOR EN JEFE: Raúl Monge; Editores: Sara Pantoja, Miguel Ángel Vázquez, Concepción Villaverde,
María Luisa Vivas; Tels.: 5636-2087
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1709 / 2 de agosto de 2009

5

ción expresa de Comunicación e Información, S.A. de C.V., titular de todos los derechos.

REPORTE ESPECIAL

Indeleble el recuerdo de la infamia perpetrada desde el poder el 8 de julio de 1976 contra Julio Scherer García y sus colaboradores de Excélsior. A cuatro décadas de aquel funesto golpe mediante el cual el entonces presi- dente, Luis Echeverría, quiso acallar la libertad de expre- sión con el apoyo de un grupo de cooperativistas de la casa editorial, es menester recoger la voz de don Julio, su memoria, sus indagatorias, los testimonios que buscó y encontró hasta llegar a la raíz de aquel episodio de trai- ción encabezado por el mandatario que gobernó con el antifaz hipócrita de hombre democrático.

A cuatro décadas

Remembranzas de una infamia
Remembranzas
de una infamia

JULIO SCHERER GARCÍA

D ueño Excélsior de los terre- nos de Paseos de Taxqueña, 951,913.39 metros cuadra- dos al sur de la ciudad, co- braban forma los sueños que los hombres sueñan cuan-

do creen que el futuro pertenece al pre- sente. ¿Por qué no podría disponer de su propio bosque, como algunos de los gran- des periódicos en el mundo y producir su propia materia prima, el papel? Había di- nero para todo y para todos. El vuelo del diario, aceptado por un público cada día más numeroso, respaldaba el entusiasmo por el auge en puerta. Se discutía ya si la cooperativa debía continuar en Reforma y Bucareli o levantar grandes instalaciones en una zona industrial. En este caso, Excél- sior conservaría sólo su edificio en Refor- ma 18, historia y símbolo de la casa edito- rial. Sus terrenos de la esquina exclusiva serian vendidos a precio de oro, que sobre

oro se asentaban las viejas construcciones, paisaje de un México entrañable. El diputado Humberto Serrano, líder agrarista que no salía de la Secretaría de la Reforma Agraria custodiada por Augus- to Gómez Villanueva, invadió Paseos de Ta- xqueña como quien ocupa un solar. Cen- tenares de campesinos se dispersaron por la enorme superficie, acamparon en los si- tios que les vinieron en gana y dieron la gran noticia a los enemigos de la coopera- tiva: tiempo atrás, bajo la dirección y ge- rencia de don Rodrigo de Llano y don Gil- berto Figueroa, la cooperativa les había permutado tierras de su propiedad en los estados de Hidalgo y Veracruz por los an- tiguos terrenos de la Candelaria, hoy Pa- seos de Taxqueña. No tolerarían el abuso, a punto la cooperativa de transformar sus lotes en fraccionamiento. Saldrían com- pensados de Paseos de Taxqueña o no abandonarían el sitio privilegiado.

Fue violenta la campaña contra el diario. Humberto Serrano alcanzó noto- riedad como hombre de un día y de mu- chos días. Descubrieron los noticieros de Televisa que por las venas del líder corría sangre de Emiliano Zapata, roja como la pasión y el sacrificio. No cedería, al me- nos que hubiera justicia para sus hom- bres. Gómez Villanueva levantaba los hombros en señal de impotencia. No po- dría enfrentar a sus hermanos de clase. Cercana la hora de las negociaciones pa- ra intentar algún arreglo, se perdía Hum- berto Serrano quién sabe dónde. Nada retrata aquellas escenas como un rela- to del licenciado Miguel Ángel Granados Chapa la tarde que nos reunimos con Luis Javier Solana para despedir al escri- tor Federico Fasano, de regreso al Uru- guay. Decía el líder agrarista que los pe- riodistas citadinos, hechos al pavimento, no podríamos comprender a los campe-

Aarón Sánchez

Aarón Sánchez Aguilar y de Quevedo, Quezada, Scherer, Rodríguez Toro, Becerra Acosta y Sánchez España. La

Aguilar y de Quevedo, Quezada, Scherer, Rodríguez Toro, Becerra Acosta y Sánchez España. La denuncia

sinos, hechos al sol y a la tierra, sin tiem- po en el tiempo. El presidente Echeverría envenena- ba el ambiente y recomendaba paciencia. Voz de resonancia universal, candidato al Premio Nobel de la Paz, pregonaba que se cumpliría con la ley. En el interior de Reforma 18 la inquie- tud crecía. De los Consejos de Administra- ción y Vigilancia partía la especie: intran- sigentes los directivos de Excélsior, ponían

en peligro el patrimonio de los trabajado- res y sus familias. Ellos y sólo ellos, Scherer

y Rodríguez Toro, eran los responsables de

los problemas que la cooperativa encaraba. Publicó Excélsior el viernes 9 de julio de

1976 que la cooperativa había descubier- to turbios manejos de su gerente general y de su director general, Hero Rodríguez Toro

y Julio Scherer García. Sin el conocimien-

to de los trabajadores, “habían salido de sus arcas cerca de 14 millones de pesos, 9

irremisiblemente perdidos”. Dijo también el editorial del periódico que se investiga- ría a otros cinco cooperativistas, cómplices del gerente y el director. En una maquina- ción del director habían intentado frustrar las pesquisas encaminadas a desentrañar su comportamiento y el del gerente gene- ral. Enlistaba el periódico a los encubrido- res: Arturo Sánchez Aussenac, jefe de re- dacción; Leopoldo Gutiérrez, secretario de redacción; Arnulfo Uzeta, jefe de informa- ción; Ángel T. Ferreira, reportero de la fuen- te política, y Jorge Villa Alcalá, director de Últimas Noticias. Señalaba el mismo tex- to que gerente y director se habían hecho dueños de un poder omnímodo que ejer- cían, sin piedad. Ya sin ellos, suspendidos en sus derechos y obligaciones como so- cios de Excélsior, se respiraba otro aire en la casa fraterna. Fue exaltado el 8 de julio co- mo un “día de júbilo, día histórico”. Cinco días después fue interrogado

Echeverría acerca de los acontecimientos habidos en Excélsior. Reproduzco la nota del propio periódico:

En relación con lo ocurrido en Excélsior, el presidente Echeverría afirmó ayer an- te periodistas mexicanos y corresponsa- les extranjeros: “Fue una determinación de los cooperativistas y no ha interveni- do el gobierno de México y nunca lo hi- zo menos al final, absolutamente. Pare- ce ser que allí una mayoría determinó lo que se hizo después.

“Se le preguntó acerca del grave cargo que le imputa la prensa extranjera, que lo señala responsable de aquellos su- cesos. El Primer Mandatario respondió:

“Nada más que se molesten los repre- sentantes de esos periódicos de la ciu- dad de Nueva York en ir a Reforma 18 y preguntar cómo estuvo”.

periódicos de la ciu- dad de Nueva York en ir a Reforma 18 y preguntar cómo

Aarón Sánchez

No podía ser más clara la parcialidad del presidente de México. La verdad era una y estaba en Reforma 18. No valía la pena considerar siquiera la denuncia de 50 periodistas, escritores, profesores, in- vestigadores, artistas y funcionarios pú- blicos cuyo derecho a la libre expresión de sus ideas había quedado conculcado pre- cisamente la madrugada del 8 de julio de 1976. A punto de iniciarse el tiro del dia- rio, Regino Díaz Redondo, presidente del Consejo de Administración de la coope- rativa, había ordenado la supresión de la plana en la que el medio centenar de in- telectuales y artistas opinaba acerca del conflicto de Excélsior. Horas antes de la asamblea que dirimiría el destino del pe- riódico, no podía haberse encontrado me- jor ocasión para considerar sus juicios en una discusión real (Publicado en el libro Los presidentes)

Al abandonar el edificio de Excélsior, en Reforma 18, me sentí perro sin dueño. Sin saber qué hacer con mi cuerpo, no había más mundo que el mundo interior. Algo me decía que mi comportamiento en la asamblea que nos había puesto en la ca- lle había sido propio de un cobarde, pero algo me decía que no, que en el momen- to extremo me había acompañado la luci- dez, tocado el periódico de muerte. De esto hablaba a solas con Susana. Yo sentía que se apretaba contra mí, que na- da mejor podía hacer en el agobio que era nuestra vida. La miraba a los ojos para mi- rar atrás de su mirada verde y descendía a los labios que tanto me gustaban.Temía lo peor, el despertar en ella de una amorosa

La salida de Reforma 18. Dignidad Aarón Sánchez
La salida de Reforma 18. Dignidad
Aarón Sánchez

compasión, irrepetibles los días que no se quieren olvidar. Sin frontera que separe las palabras del pensamiento, un día me dijo Vicente Leñero: “Quizás abandonamos la asam- blea antes de tiempo. Ya se coreaba tu nombre. En fin, no sé”. Un agujero me devoró. Si nos había- mos salido antes de tiempo, el miedo me había ganado. Trabajábamos en Proceso, la revis- ta que ya levantaba vuelo y volvió Vicen- te Leñero, directo e inesperado. Me dijo que había escrito un libro, Los periodistas, que me dedicaba la obra de la que yo era el eje y que no me mostraría una línea de su manuscrito. No se expondría ni me ex-

Las asambleas. Campo minado

pondría a un punto de vista adverso, a la sugerencia de alguna modificación signi- ficativa o circunstancial. Vicente se reflejaba en las palabras de Kertész, el Nobel húngaro: “¿La Verdad o

mi Verdad? La Verdad. ¿Y si no es la Ver-

dad? Entonces el error, pero el mío”. Fui leyendo Los periodistas como quien

camina, hablando y escuchando, obser- vando y sintiéndome observado, com- prendiéndome entre muchos, agradecido

en las lágrimas de las que sólo yo puedo

dar cuenta. Las páginas se fueron haciendo una cadencia dolorosa, un andante y fui sa- biendo que, poco a poco, recuperaba el sentido de mi propia dignidad. (Presenta- ción de Los periodistas, edición 2006.)

Fui más atrás, a los días del golpe de Eche-

verría contra Excélsior. Sin energía, desan- grado, anhelaba otra vida. Había hablado

con Susana, enfrentada al porvenir como

viniera. Sería profesor de medio tiempo

la UNAM y corresponsal de algún pe-

riódico de Europa o de los Estados Unidos.

en

“Que la derrota no lo derrote”, me impul- saba don Carlos Quijano, pero la verdad la derrota me derrotaba. Fuera de Reforma 18, antiguos compa- ñeros se burlaban. El golpe debían haberlo

programado para el cuatro de julio, no pa- ra el ocho. “El cuatro a Julio”, se reían. Lá- zaro Montes, hombre de rincones, correc- tor de estilo sin pasión por la belleza de

las palabras, al verme caído me exigía que

me pusiera de pie para que lo ayudara en caso necesario: “Te quedarán relaciones,

ahí te encargo”.

Celebraban fiestas. Un día bautizaron

una rotativa: “Ocho de Julio”. Regino Díaz Redondo era carismático, audaz, valero-

so,

reportero-director que más tarde seria

“el

reportero de la década”, llenas sus vi-

trinas de premios otorgados por el Estado y siempre al lado de los suyos, los incon- dicionales, los que informaban “con sen- tido común”, como si al periodismo lo go- bernara la equilibrada sabiduría.

Una noche amanecí empapado, igual

que si me hubiera metido en la tina de ba-

ño

con todo y pijama. Vi a Susana, sus ojos

de

angustia, extraña a sus pasos. Iba de

un

lado para otro sin saber de sí, sabien-

do

de

mí.

Llamó a Samuel Máynez Puente y en diez minutos nuestro querido doctor me

había enviado al sueño con una inyección

la vena. Supe que Samuel le dijo a Su-

sana que dormiría veinticuatro horas, que necesitaba descanso, que el corazón galo- paba, que asomaba el peligro.

A las doce horas estaba fuera en una

en

ciudad que no era la mía, sin saber qué ha- cer con el tiempo ni saber a dónde ir ni a dónde no ir. Viví en Excélsior de los diecio-

Archivo Procesofoto

cho a los cincuenta años, de mandadero

a director. Allí me casé, allí nacieron mis

hijos, allí murieron mis padres, allí cono-

cí la amistad, allí tuve pasiones y enfria-

mientos, allí amé a Susana para siempre.

Allí

reporteros, Carlos Denegri. Allí supe que a

su esposa la despertaba en la madrugada

y le gritaba: “¡Levántate, puta, que ya llegó

la señora!”. Allí conocí las contradicciones

del director Rodrigo de Llano, que admira-

ba a Denegri hasta poner el periódico a su servicio, a la vez que dictaba cátedra que

yo escuchaba embelesado antes de cum-

plir la mayoría de edad:

“La mejor noticia es la que se pierde, porque no se puede documentar ni pro-

bar por la lógica interna de los hechos. El

reportero debe saberlo. Su honor está por encima de todo.” Expulsado de Excélsior, amigos insepa- rables pensaron que no debía abandonar

un esfuerzo común, me vistieron de ge-

neral, me prendieron algunas medallas y

vi de cerca al mejor y al más vil de los

me

llevaron al frente de un proyecto que

era

sobre todo de ellos: una prensa sin el

lastre de la dependencia. Estratega de una guerra que no podía librar, exangüe como

me encontraba, cumplí con la única tarea

a mi alcance: di la cara y aparecí con nom-

bre y apellido en la portada de Proceso.

A varios de los iniciadores de la aven- tura magnífica les hablé entonces de mi

ánimo quebrado. Me presentaba a las re- uniones de trabajo resuelto a hacer sentir

mi entrega por la tarea. Algunas noches,

camino al piso 10 de Dinamarca y avenida Chapultepec que José Pagés Llergo había puesto a nuestra disposición, miraba ha-

cia las altas ventanas con la esperanza de

encontrarlas apagadas. (Publicado en el li- bro Estos años.)

Luis Echeverría llegó al poder y al final del sexenio dio el manotazo que acabó con Excélsior. A la distancia recuerdo la asam- blea que a muchos nos echó a la calle. Me

Al lado de Leñero. Lucidez

ber adónde mirar; vi a Raúl Torres Barrón, reportero de la nueva hornada, a quien in- vité a unirse a Proceso y me respondió: “Si no puede con esa cara de amargura, para qué me invita”. Fue un tiempo múltiple y de crisis que se soltó. Las reporteras de la “Sección B” se tras- ladaron a mi casa. Las presidían Bambi y María Idalia, ya con renombre como actriz. Su trabajo en el diario las entusiasmaba después de haber transformado la sección

de sociales en un espacio de cultura ligera,

la “Sección B”, “B de Bambi”, según decía or-

gullosa Ana Cecilia Treviño. Se veían agobiadas y Bambi tomó la

iniciativa por sus compañeras. A Susana

la había conocido en la Facultad de Filoso-

fía y Letras de la Compañía de Jesús, en la

Avenida Hidalgo 120. Eran cercanas, eran amigas. –¿Qué hacemos? –le había preguntado

REPORTE ESPECIAL

bre ya se coreaba en la asamblea. Debiste aguardar unos minutos. Los sucesos que seguirían al golpe mo- dificarían el punto de vista de Vicente. No podría olvidar su juicio:

–Frente a cualquier crítica adversa, sostendría que te habías mantenido en la línea correcta. Vicente me llevó a la zona profunda de la amistad. Su crítica adversa, en momen- tos cruciales, habría terminado con lo po- co que restaba de mí. Permanecimos juntos un primer año, luego un segundo y en una larga etapa, veinte años. Vicente me decía que desea- ba volver a su vocación en el teatro, los li- bros, la cultura, los talleres que impartía, su condición de profesor. Me obsequiaba parte de su tiempo esencial. (Publicado en el libro Vivir.)

veo

a mí mismo y apenas me conozco. Soy

a

Susana–. Todos nos queremos salir con

Echeverría hizo suya la convocatoria pre-

yo

y no soy yo. De entonces a la fecha la

Julio.

sidencial al crimen en 1968, citó a la muer-

vida ha cobrado una velocidad que se dis- para y que no podría imaginar qué tan le-

–Sólo sé de ti, Bambi. A tus compañeras las leo, pero no las conozco.

te el jueves de corpus de 1971, participó en la guerra sucia, dejó sueltos a torturado-

jos

llegaría. Veo a Vicente Leñero al lado de Gas-

–Bueno, Susana ¿qué harías? –A ti te lo puedo decir. No te vayas,

res y asesinos, vulneró la libertad de ex- presión, acumuló bienes y ejerció la trai-

tón

García Cantú y los imaginé unidos pa-

quédate en el periódico.

ción con la puntualidad de un oficio. En su

ra siempre; veo a Elena Guerra, los ojos se-

Se hizo un silencio entre las dos.

biografía sólo faltó el ingreso a una celda

cos

y el alma inundada; veo a Bambi con

–Estás sola y tienes dos hijos.

de Almoloya.

su

pequeña bolsa de mano que ocultaba

–¿Y Julio?

Después de su artera intromisión en

en su interior una pistola calibre 22. Mario Ezcurdia, su compañero de muchos años, cercano al poder, la había enseñado a tirar

–Yo hablo con él. (…) Años después del 8 de julio de 1976,

Excélsior en 1976, nació Proceso y más de una vez me pregunté si el periodismo del que dimos cuenta, implacable hasta donde

en

los stands del Estado Mayor Presiden-

con Los periodistas en las librerías, Vicente

nuestras fuerzas alcanzaban, tuvo su ori-

cial. “Si te tocan, disparo”, me diría.

Leñero me contó de su ánimo en la asam-

gen en una pasión vindicativa o en un en-

 

Vi

a Ángel Trinidad Ferreira, compadre

blea. Pensaba que me había adelantado a

cendido revanchismo. No eran tolerables

desde la primera semana que nos cono- cimos, bailarín, pitcher, jugador de domi-

los acontecimientos al ponerme de pie y anunciar el camino a la calle. Me dijo:

sujetos como Echeverría, construido con materiales de baja calidad ni resultaba ad-

nó,

invencible en el pleito callejero, sin sa-

 

–Creo que te precipitaste. Tu nom -

misible nuestra defunción por decreto. Nos

  –Creo que te precipitaste. Tu nom - misible nuestra defunción por decreto. Nos 2071 /

Juan Miranda / Procesofoto

habían arrojado de un gran diario, pero no eran dueños de nuestro futuro. Hijas de la misma hoguera, la ven- ganza y la revancha se parecen hasta en el lenguaje y a la distancia pueden con- fundirse. Ambas son obsesivas y exigen

un brutal desgaste de energía. La vengan- za se instala en el aborrecimiento y la re- vancha ronda por ahí, pronta a ceder a la tentación del “todo se vale”. En mi fuero interno, las meras vísceras, deseaba para Echeverría un daño grande, él que tanto daño había causado a tantos. Yo traía en

la memoria, como en una libreta de apun-

tes, los cuerpos descuartizados y los ros- tros sin nariz ni boca que había visto en el

archivo fotográfico de Proceso con enfer- miza o catártica frecuencia. También lle- vaba conmigo crónicas y reportajes de la corrupción impune. La vida la había vivido en Excélsior y de pronto me vi fuera. De un momento a otro sucesos encadenados me plantaron en

un patético exilio. Las calles perdieron su sentido, daba lo mismo el norte que el sur

y aprecié el inconmensurable valor de la

rutina. Las citas en busca de información cayeron muy bajo y el teléfono enmude- ció, inútil, agresivo. En el derrumbe interior fueron con- movedores los testimonios de solidaridad jurada y cumplida “hasta la muerte”, los abrazos que cercan en el corazón, las hú- medas pupilas como única e incompara- ble expresión de dolorosa elocuencia. Pe- ro el reportero y director no existiría más. Yo simulaba entereza, dominio sobre mí mismo y trataba de restarle importancia a un desprecio que me acosaba. Había per- dido un gran periódico “por pendejo”, me zaherían. “Te cogieron, hermanito, y quié- nes”, escuché muchas veces. Me presionaba con ánimo de comple- tar la derrota y perderme en un largo sue- ño. Una mañana, vacío el estómago, la presión peligrosamente baja, insomne y exangüe, caminé horas y horas en recla- mo de un infarto. Las piernas me tembla- ban y más de una vez me sentí a punto de caer. Recuerdo a Susana, iluminados los ojos verdes por la fiebre del amor y la an- gustia, que tenía para mí dos expresiones:

“No te vayas” o, simplemente, “ven”. En estos largos treinta años he revi- sado los materiales de Proceso y vuelto a leer y releer mi propio trabajo. Abiertos los sentidos, no me llega el olor de la calum- nia o su hermana menor, la difamación. A otros posiblemente alcance algún hedor, autores como son de libelos y libros apó- crifos, expertos en la amenaza solapada, hábiles en la intimidación que derive en pesadilla. El tiempo hace suya la historia y la es- cribe sin retórica. De Echeverría sólo da cuenta de los malos momentos que pade- ce, hoy, los últimos de su vida. Acaso sub-

que pade- ce, hoy, los últimos de su vida. Acaso sub- sista por ahí algún grupo

sista por ahí algún grupo que jure por su honor que el expresidente ha sido hombre de bien, patriota, “santo laico”, que así lle- gó a llamársele en la aurora de su poder. He vuelto los ojos a mis propios senti- mientos. No tendría sentido desviar las lí- neas que corren por su interior. Me ocurre pensar que si mirara a Echeverría a punto de dar un paso en el vacío, no tendría va- lor para gritarle: “¡Cuidado, Luis!”. (Publi- cado en la edición especial con motivo del 30 aniversario de Proceso.)

Hace casi diez años fui señalado con car- gos infamantes, ladrón o cómplice de la- drones. Difundieron los actuales dirigen- tes de Excélsior que de la caja del periódico había desaparecido una fortuna y que yo, dueño de un poder ilimitado en la coope- rativa, vejaba a trabajadores dignos y hon- rados. El presidente Echeverría participó con todo su peso en la contienda y secun- dó la turbiedad de cargos indemostrables. El 8 de julio de 1976, pasadas las cuatro de la tarde, junto con amigos y compañe- ros entrañables, salí de Excélsior para siem- pre. No imaginé entonces que reconstrui-

ríamos el futuro imposible. Dueños sólo de nuestra decisión, en días oscuros e im-

predecibles empezamos desde cero. Aho- ra, ante ustedes, habría deseado que la pa- labra inefable les hiciera llegar el ánimo que me conturba y alegra. Sólo la voz del silencio podría transmitirles con fidelidad

mi reconocimiento por su desprecio a la

calumnia y por la confianza que externan

en el trabajo colectivo del que formo par-

te en Proceso. En un sistema como el nuestro, que a gala tiene el servilismo y la adulación al presidente de la República, es arduo y pa- ciente el ejercicio de la libertad. Todo la pone a prueba. En la época del licenciado

Echeverría, uno de sus secretarios más cer- canos, el licenciado Francisco Javier Alejo, llegó al extremo de afirmar que el presti-

gio del jefe de Estado es un problema de

seguridad para el Estado. En lenguaje sin

adornos esta teoría deja abierto el campo para matar. Se puede matar por razones patrióticas en salvaguarda del prestigio

del jefe de la nación. (Párrafos del discurso

pronunciado al recibir el Premio Manuel Buendía a la Trayectoria Periodística en ju- nio de 1986.)

REPORTE ESPECIAL

Julio Scherer García fue director de Excélsior del 31 de agosto de 1968 al 8 de julio de 1976. De lo que vivió en aquellos años, de las injurias y calumnias de que fue víc- tima, de las traiciones, de las presiones brutales del po- der político contra el periodismo libre, dejó algunos tes- timonios estremecedores. En 2003, en Tiempo de saber. Prensa y poder en México, uno de sus libros en coautoría con Carlos Monsiváis, el fundador de Proceso desnudó con su estilo impecable –en las primeras 98 páginas del volumen– los juegos perversos a los que recurrieron los gobiernos de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría para acabar con el que era el diario mexicano de mayor presti- gio e influencia. Lo hizo a partir de sus propios recuerdos y de los testimonios documentales de Jorge Velasco, un antiguo cooperativista de Excélsior, voz clave en su tex- to. Presentamos a continuación la Introducción y algunos fragmentos del mismo.

El poder y la calumnia
El poder
y la calumnia

JULIO SCHERER GARCÍA

L a calumnia desde el poder es un crimen a mansalva. Requiere de la alevosía para mantener en la sombra a su autor; requiere tam- bién del abuso, la disputa des- igual. Traiciona, además, porque

finge cercanía o amistad por la víctima. Calumnia el débil moral, al margen de su cultura o su sapiencia. Calumnia el vencido, sin energía para un enfrenta- miento real. A todos puede rondar en al- gún momento la idea de herir mortal- mente a su adversario, pero si la calumnia nace en el ámbito presidencial, el delito alcanza todo su hedor.

Hace algún tiempo inicié una amistad a fondo con Jorge Velasco. Me fue contan- do su vida, le fui contando de la mía. En Excélsior fuimos enemigos, al parecer irre- conciliables. Fue expulsado de la coope- rativa en 1965 y yo 11 años después. Ha- bíamos peleado con todo, excepto con la maledicencia. Nos repugnaba su caldo de cultivo, el golpe por la espalda. No recuer- do de él una ofensa personal y estoy cier- to de que nunca la tuve para él. Hablamos de nuestro encarnizamien- to y de las circunstancias que lo rodearon. Jorge y el grupo al que perteneció se en- tregaron al gobierno, en la cúspide el pre-

sidente Díaz Ordaz; Luis Echeverría, alfil de Díaz Ordaz y luego presidente, y Ma- rio Moya Palencia, para siempre un delfín. Hombre de orden, Jorge Velasco conser- vó los documentos de la época y la bitácora de aquellas jornadas. Algún día servirá to- do esto, pensaba. Y así lo expresó, como al azar, en nuestras conversaciones insólitas. Le pedí que detallara los aconteci- mientos. Me dijo que sí. Precisé, para es- capar a cualquier equívoco, que me con- tara para hacer públicas sus palabras y reflexiones. Me dijo que sí. Le ofrecí lo que tenía para él, lealtad. Trabajamos juntos y atamos cabos. El trío –Díaz Ordaz, Echeverría y Moya– minó Excélsior. No veía con buenos ojos su desem- peño y jugó el juego perverso del poder en su propio tablero: fomentar el desánimo, sem- brar la discordia, destruir paulatinamente. Por aquella época circularon libros sin madre, nacidos del viento, sin registro an- te la ley, sin derechos de autor, sin una edi- torial responsable, anónimos. Su difusión fue limitada, pero llegaron adonde debían llegar, al corazón de los conflictos enve- nenados: la libertad de expresión, la gue- rrilla, la matanza del 2 de octubre. El len-

nenados: la libertad de expresión, la gue- rrilla, la matanza del 2 de octubre. El len-
Rodríguez Toro. Bravura Juan Miranda / Procesofoto
Rodríguez Toro. Bravura
Juan Miranda / Procesofoto

Aquella página en blanco

E l 8 de julio de 1976, el señor Arca- dio Becerril, inspector de Excélsior, recibió un memorándum en estos términos:

“Porque el texto de la plana No. 22 de

guaje brutal en que fueron concebidos y escritos acusa un ánimo de linchamien- to. Pululan por ahí seres despreciables que deben ser destruidos, transmitía su len- guaje falsamente sibilino. Los libros se llaman: El Excélsior de Scherer; Danny, el sobrino del Tío Sam. Biop- sia de un cínico; El Móndrigo y Qué poca mad era la de José Santos Valdés. Los firmantes:

Efrén Aguirre, Eugenio Ibarra, El Móndrigo

y

Prudencio Godines Jr.

El

relato de Jorge Velasco me conduce

y

las palabras se van haciendo a sus re-

cuerdos. Ocurrió algo parecido a una sim- biosis entre dos antiguos contendientes. No hay una idea de más ni de menos en la crónica, un invento, alguna conjetura gra- tuita, acaso la luz cargada o disminuida en alguna escena o algún personaje. La his- toria aquí reseñada es historia en la vida de Velasco.

(Habla Velasco)

Yo, de otro nivel, comprometido con Ber- nardo Ponce, don Bernardo, había recorrido

a tiempo los laberintos del periódico. Esta- ba preparado. Podría medirme sin dificul- tad con el gerente general. Lo desdeñaba.

A don Bernardo se unieron figuras no-

tables. Enrique Borrego, director de la Se- gunda Edición de Últimas Noticias, la Extra,

la primera sección de EXCÉLSIOR, en la edición de hoy jueves 8 de julio, contiene un ataque a los intereses de EXCÉLSIOR, Compañía Editorial SCL, y beneficia exclu- sivamente a los intereses de los señores

la edición que nació con la Segunda Gue- rra Mundial, fue una de ellas. Gozó una época impecable en el desempeño de su oficio. Sus textos eran maliciosos, sutil el

Velasco. Buena lid Benjamín Flores
Velasco. Buena lid
Benjamín Flores

Julio Scherer G., y Hero Rodríguez Toro, los consejos de administración y vigilancia, así

como los miembros de las comisiones de conciliación y arbitraje y de control técnico, decidieron ordenar que no se publique la página y que ésta aparezca en blanco en señal de enérgica protesta.” Firmaba el documento, como presiden- te del Consejo de Administración, Regino Díaz Redondo. Ese mismo día, el director general del periódico, Julio Scherer García, recibió a la vez un memorándum firmado por el editor de guardia de Excélsior:

“En el periódico de esta fecha (No. 21,637) aparece en blanco la página 22 que debió haber sido ocupada por un desple- gado en defensa de la cooperativa ante la agresión exterior, firmado por la mayoría de los colaboradores editoriales de EX- CÉLSIOR, la Primera Edición de ÚLTIMAS NOTICIAS y DIORAMA. “La plancha fue retirada de la rotativa, aproximadamente a las tres de la mañana, por varios miembros de los consejos y co- misiones encabezados por el señor Regino ”

Díaz Redondo El texto retirado era un desplegado firmado por 49 colaboradores de las pá- ginas editoriales de Excélsior, mismo que reproducimos aquí.

veneno que filtraba. Algo pasó con él, que su hombría se vino abajo. El día de su ma- trimonio, el presidente Adolfo Ruiz Cor- tines le regaló la concesión de la Lotería Nacional en Ciudad Juárez, negocio sin sobresaltos. Trastornado por una hermo- sa bailarina y cantante de Chihuahua, Yo- landa de Anda, en días de alcohol y algo más quemaba vestidos de seda y arrojaba al excusado pulseras y collares que repo- nía en los amaneceres del amor. Al cinco para las doce de la noche del viernes 9 de septiembre de 1966, Borrego se suicidó de un balazo. Sobre el buró de su recámara dejó escrito mi nombre y una palabra: “Avísenle”. Un año antes, su hijo, también Enri- que, se había lanzado a la muerte desde un sexto piso. Alguna que otra vez apare- cía por Excélsior. Recuerdo al muchacho, flaco, de ojos azorados. Los hermanos del periodista, Arman- do y Salvador, don Bernardo, Oliverio Du- que y yo nos trasladamos a Cuernavaca con la determinación, a la postre inútil, de evitar la autopsia, traumático el destaza- miento, el cuerpo tratado como despojo. Contrastaban Armando y Salvador. Ni disfrazado del gigante Gulliver en la tie- rra de los enanos habría llamado la aten- ción el primero de ellos. Salvador era de otra madera. Escribió Derrota mundial, vi-

REPORTE ESPECIAL Aportaría el dinero que hiciera falta pa- ra mantener a flote el frágil
REPORTE ESPECIAL
Aportaría el dinero que hiciera falta pa-
ra mantener a flote el frágil emporio pe-
riodístico. Hacía falta su red informativa
para evitar que los proyectos izquierdi-
zantes del régimen avanzaran a un paso
todavía más rápido.
A punto de cerrarse la operación, el 13
de septiembre de 1973, el empresario ca-
yó abatido por un comando guerrillero.
La operación financiera quedó deshecha
mientras un velo oscuro descendía sobre
Monterrey. El luto fue real, dramático. Gar-
za Sada era considerado por los suyos co-
mo ejemplo de hombre y empresario, ad-
mirado y querido como ningún otro, pilar
de la industria, certeza moral.
Despejado el camino, Mario Vázquez
Raña, amigo de Luis Echeverría, pudo
anunciar “a nombre de un grupo de em-
presarios” que había adquirido la cadena.
Desde entonces, 1976, se le conoce como
Organización Editorial Mexicana.
Ya en 1972, Julio Sánchez Vargas, direc-
tor de Somex y más tarde procurador de
la República, había nombrado interventor
de los bienes de García Valseca al doctor
en derecho David Vega Vera. Nos conocía-
mos de tiempo atrás y me contaba: reci-
bía instrucciones de Fausto Zapata, el ce-
rebro de Echeverría en los asuntos de la
información; de Juan Francisco Ealy Or-
tiz García, hoy multimillonario con carte-
ra para comprarlo todo, y de Gabriel Alar-
cón Chargoy, de fortuna paralela a la de su
exsocio Miguel Espinosa Iglesias.
Vega Vera los escuchaba como quien
oye llover. Tenía un jefe, Mario Vázquez Ra-
ña, su compadre. A su antojo, éste hacía y
deshacía. Él llevó en 1976 a Mario Moya Pa-
lencia a la dirección de El Sol de México, la
avanzada periodística de la empresa.
La plana desaparecida
sión del Apocalipsis. El suicidio de Hitler y el
triunfo de Stalin se combinaban para que
el comunismo se hiciera del orbe. En ju-
nio de 1968 habían circulado 34 ediciones
del libro. Una de sus portadas muestra al
führer con el brazo recto hacia el futuro y
la esvástica del exterminio en el antebra-
zo izquierdo.
Escribió también Batallas metafísi-
cas, que se ocupa del sexenio de Echeve-
rría y la víctima que cobró: Eugenio Gar-
za Sada. El gobierno había degradado el
ambiente, devaluado el sentido de la vi-
da, alterado los valores de los mexicanos.
Echeverría y Garza Sada disputaron por
la cadena de García Valseca y sus 37 pe-
riódicos en la República. El gobernante la
quería para entregarla a sus amigos. No
aceptaba que Garza Sada pudiera salvar
de la quiebra a tan vasta red editorial. De-
bía 168 millones y Banca Somex los co-
braba a nombre del acreedor, el gobierno.
Garza Sada pugnaba en sentido opuesto.
Cooperativistas. Tensión máxima
Rogelio Cuellar
Echeverría frente a Scherer Cortesía: Archivo Excélsior
Echeverría frente a Scherer
Cortesía: Archivo Excélsior

Los Marios, así eran conocidos en la Or- ganización, se querían y juntos disfruta- ban de la vida. Un día del doble onomás- tico, la fiesta tuvo una culminación en- tusiasta. Mario Moya Palencia se casaría pronto. Los presentes lo festejaron como

se halaga a un novio feliz. Se hicieron bro- mas. El gran escándalo del momento era el secuestro de Moya Palencia: una mujer hermosa –dichoso él– se había apoderado de su corazón.

A finales de 1976, el grupo Sayrols, del

que yo era director, encomendó al publicis- ta Silvio García Patto una campaña en for- ma. Se trataba del lanzamiento espectacu- lar de una revista ambiciosa: Ser Padres.

A la cita para la presentación del pro-

yecto, García Patto llegó con una hora de retraso. Sudoroso, jadeante, se deshacía en caravanas y ofrecía disculpas. Se ex- plicó, finalmente: en Los Pinos y del “mis- mísimo presidente Echeverría” había re- cibido instrucciones para diseñar una “campaña de suscripciones agresiva, con- vincente y poderosa” para hacer de El Sol de México el diario más influyente del país. Impresionado, García Patto comentó que vio en el presidente a un gran empresario convencido de su producto. A Fausto Za- pata debería entregarle el proyecto para la campaña del más brillante de los soles, el

sol sobre la República.

Por aquellos días (18 de septiembre de 1969, jueves), a un año de la matanza del 2 de oc- tubre y de la fiesta oscura de la Olimpiada, una bomba cimbró el edificio de Reforma 18. No hubo consecuencias dolorosas, sólo el hipócrita desfile de la preocupación ofi- cial. Investigaría, ofreció el gobierno. A fon- do, como dice siempre. Lamentable, afirmó el presidente Díaz Ordaz, y con él, todos. A

las declaraciones seguiría el silencio, cal sobre el cadáver. La historia habló a través del general Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa en el tiempo aciago. Dejó escri- to, bajo su firma, entregado el pliego a su hijo Javier, que el bombazo a Excélsior fue ordenado por el general brigadier Luis Gu- tiérrez Oropeza, jefe del Estado Mayor Pre- sidencial. Eran signos, las sombras que en pocos años cobrarían forma y volumen. Luis Echeverría, el secretario de Gober- nación, estaba en lo suyo. Maestro del do- ble rostro, se hizo de una imagen: el deber. Entrada la madrugada, mantenía el cuer- po inclinado sobre los documentos de una administración al gusto del presidente. Horas después, aún tibio el sol, volvía al trabajo como si la fatiga le fuera ajena. Sus siete hijos eran muy unidos, y su esposa, doña Esther Zuno, que enseñaba

a bailar a grupos de niñas, era considera-

da un ejemplo de buen trato y armonía interior. Era, además, la celosa cuidado- ra de un huerto hermoso. Su padre, el ge- neral José Guadalupe Zuno, era la antíte- sis del yerno: el viejo jalisciense entregaba los ojos a sus interlocutores y peleaba de

frente. Había sido izquierda y mantenía una actitud escandalosa.

Echeverría abrió el juego para noso- tros, los expulsados de Excélsior. Habría di- nero para mantenernos en la lucha contra la pandilla hasta su destrucción final. Re- cuperaríamos nuestro patrimonio y sal- varíamos un periódico a la deriva sin la mancuerna inolvidable: Gilberto y Rodri- go, que así empezábamos a llamarlos, sin el Don, porque eran nuestros. Como primera medida alquilamos una oficina en el décimo piso, despacho 1013, del edificio San Antonio (polvo por

el temblor de 1985), marcado con el núme-

ro 64 de la Avenida Juárez, a unas cuadras de Excélsior. Gobernación cubriría la ren- ta, el sueldo de la secretaria, el teléfono, la papelería, el alcohol cuando hiciera fal- ta, que no hay como un trago para hume- decer el alma. Los viernes, días de pago en la caja de la cooperativa, serían también días de pa- go en el despacho de San Antonio. Todo proveería Gobernación: percepciones, va- caciones, gratificaciones trimestrales, li- cencias por enfermedad, la recompen- sa de fin de año. El licenciado Rojo Reyes, funcionario a la orden del titular de Go- bernación, se encargaba hasta donde po- día de nuestro bienestar. De los 37 expulsados, 13 no cobraban, 24 sí. Éramos del no: Carlos Álvarez, Arman- do Borrego, Oliverio Duque, Félix Escobe- do, Octavio Figueroa, Carlos Freyre, Raúl Beethoven Lomelí, Jesús Moreno, Bernar- do Ponce, Arnulfo Rodríguez, Aurelio Silva, Guillermo Velasco y Jorge Velasco. Teníamos recursos o nos sobraba el dinero, como a don Bernardo, propieta- rio de una mansión en Tecamachalco; o contábamos con influencias, como Arnul- fo Rodríguez, Viborillas, y Raúl Beethoven Lomelí; o nos iniciábamos en un nuevo trabajo, como Oliverio Duque, mi herma- no Guillermo y yo. Eran del sí: Martha E. Alarcón, Fulvio Baroni, Salvador Cedeño, Ricardo Chávez, Alfredo Domínguez, Rafael Escobedo, Luis Garmendia, Tomás García, Alberto Gutié- rrez, Raúl Gutiérrez, Óscar Guzmán, En- rique Jiménez, Evodio López, Guillermo López, Pablo López, Héctor Minués, Adol- fo Ortega, Gilberto Rodríguez, Raúl Rodrí- guez, Luis Rojas, Pedro Salinas, Ladislao Santoyo, Juan Tenorio y Luis Urrutia. No hubo problema, reclamo alguno por las listas antagónicas. O cobraban los del “sí” o el grupo se desintegraba. No ha- bía de otra. Nos unía una causa y un im- pulso: la salvación de la cooperativa. A Rojo Reyes yo le llamaba “el perfec- to secretario”. De corta estatura, rebasa- do por la moda, sin un rasgo propio, la voz confidencial era su habla. Presuroso, los minutos marcaban su tiempo. Susurraba:

“Son

El 17 de marzo de 1972 enviamos un tele- grama urgente a Luis Echeverría, donde se le pedía que ordenara que Industria y Co- mercio “convoque conforme al artículo 83 de la Ley, asamblea general para que socios de cooperativa la encaucemos nuevamen- te dentro de la legalidad y restablézcan- se libertad, justicia y garantías constitu- cionales ahora violadas por usurpadores de Excélsior”. Además, se le informaba que “En momento que usted ordene, exhi-

instrucciones, señor

Cortesía: Archivo Excélsior

biremos firmas originales de cientos de pe- ticionarios convocatoria asamblea general

Al presidente de la República, al revolu-

cionario, del modo más atento le pedimos intervenga para terminar situación injus- ta mancha y perjudica movimiento coope- rativo mexicano. Conforme Ley y doctrina cooperativa seguimos solicitando asam- blea libre donde voluntad socios sea respe- tada. Usted mismo, señor presidente, dijo dentro empresas periodísticas debe haber

libertad para quienes en ellas trabajan. En Excélsior estamos en campo de concentra- ción digno de los mejores días del fachis- mo. Usted es la luz única que nos queda en esta ignominia indigna del México que us- ted preside. Aguardamos su anhelada in- tervención, reiterándole respeto y conside- ración atenta.” Pasó un tiempo breve y eterno. Don Bernardo y yo sentíamos esa fatiga que no es de los músculos.

A las 18 horas del 2 de julio de 1972,

Moya nos invitaba con un ademán para que nos sentáramos en los sillones de piel oscura que añadían su matiz a una ofici- na concebida para el orden y el mando. Yo quedé frente a un cuadro de Benito Juárez, de Jorge Leguízamo. Me atrajo el Benemé- rito, con la raya del lado derecho de su ca- bello negrísimo. Don Bernardo cumplió el rito, dio las gracias por la audiencia concedida y en- tró en materia como si llevara prisa. Eche- verría, en los hechos, les había concedi- do todo a los usurpadores. “Repítase el procedimiento”, había dicho en el Tribu- nal Superior de Justicia; “La justicia de la Unión ampara y protege”, había sentado la ejecutoria a los colegiados; Industria y Comercio había autorizado nuevos libros de actas para las asambleas y consejos de la cooperativa en quiebra legal. “Todo para ellos”, escuché a don Bernardo, ya altera- do. Y en seguida: “Deseamos saber las re- glas del juego. Yo he invertido en esta lu- cha mis últimos siete años útiles, y Jorge, unido a un importante grupo de coopera- tivistas, ha visto cómo lo despojan de su patrimonio y, más aún, le quiebran su fe en las leyes. Deseamos saber cuáles son las reglas de este juego para aceptarlo o rechazarlo. Hablo sólo por los dos”. Moya lo miró segundos largos, luego se detuvo en mí y sin decir palabra se incor- poró del alto sillón de su escritorio y desa- pareció. Hablaba por teléfono. La red, los hi- los del poder. Regresó. Sonreía. –Don Bernardo, Jorge, les tengo un mensaje del señor presidente. –Viene –dijo don Bernardo. –El señor presidente les pide, don Ber- nardo, Jorge, que su mensaje lo hagan ex- tensivo a todos sus compañeros. –Viene –repitió don Bernardo. –Que tengan confianza.

) (

Casi indiferente, don Bernardo inte- rrumpió el ritmo del diálogo, una cier- ta cadencia que se había instalado entre nosotros. –Don Mario, le ruego me permita ha- cer una llamada al señor presidente, aquí mismo. –Imposible, don Bernardo. El uso de la red impone reglas severas. –Le ruego, entonces, que le pida al se- ñor presidente que nos reciba. No le quita- remos más de un minuto. Que en este mo- mento vamos para allá. –No me es posible, don Bernardo. Se trata del señor presidente. Yo le puedo transmitir el mensaje que usted quiera. –Se trata de un mensaje muy personal. –No importa. –Entonces, ya que usted insiste, dígale que vaya y chingue a su madre. Me estremecí.

(Habla Scherer)

El año de 1973 circuló El Excélsior de Sche- rer, libro de 158 páginas. El escritor es vir- tual, Efrén Aguirre, nombre y apellido sin firma. No hay editorial responsable ni re- gistro legal ni derechos de autor. El libro es la nada y, simultáneamente, un vas- to mundo, obra etérea y pedregosa para atraer el escándalo sobre personas que más valiera se hubieran disuelto en el anonimato. Yo aparezco como un sujeto cenagoso, menesteroso de la ayuda del embajador de la Unión Soviética, traidor a las cau-

Díaz Ordaz. Autoritarismo

REPORTE ESPECIAL

sas nobles, adicto a todas las drogas y mi- serias. Al terminar la lectura que me era obligada, pensé que el autor habría desea- do lijarme la piel y luego descargar agua de letrina sobre mi cuerpo.

no fue libro único en su

estilo. Al año siguiente de su aparición, un

señor Leoncio Ibarra dedicó 140 páginas a

don Daniel Cosío Villegas, cáustico crítico del gobierno, y vio también la luz El Món- drigo, autobiografía anónima que da cuen- ta del 2 de octubre y las torcidas razones del movimiento de huelga. También apa-

despunte de la

guerrilla en la remota estación ferroviaria y cuartel del Ejército en Chihuahua. Transcribo acerca de la obra que me alude:

“Ofreceremos la personalidad psico- pática (de JSG) como un platillo para psi- quiatras, biólogos y genetistas, con sus fuerzas psíquicas y fisiológicas que han hecho posible que siendo un insignifican- te ayer, ahora haya podido destrozar una entidad tan vigorosa, como Excélsior, el Pe- riódico de la Vida Nacional. “En cada viaje al extranjero, Julio con- sulta con especialistas de renombre y aquí sólo le ha faltado ponerse en manos de yerberos. Hemos sabido que algunos profesores que lo examinaron en Alema- nia, han expresado su insatisfacción con términos como inferioridad psicopática o personalidad psicopática y también con términos anticuados como insania moral. “Desgraciadamente para Julio, su mal avanza. Es irreversible.”

reció Qué poca Mad

El Excélsior

era,

para Julio, su mal avanza. Es irreversible.” reció Qué poca Mad El Excélsior era , 2071

REPORTE ESPECIAL

No encuentro mi psicopatía galopan- te, pero sí el delirio ajeno. Detalla la obra los objetivos que perseguía en Excélsior. Movilizar al pueblo humilde en contra del gobierno; abatir la inversión de Esta- dos Unidos, Inglaterra, Japón, Alemania, Francia y países europeos no socialistas; nacionalizar la banca; expropiar las em- presas comerciales nacionales y las que formen parte de consorcios extranje- ros; dar muerte a la sociedad de consu- mo; confiscar las propiedades rurales en manos de extranjeros; anular los certifi- cados de la inafectabilidad agraria y ga- nadera; abrir las cárceles a los presos po- líticos; amnistiar a los guerrilleros rurales y urbanos; sustituir el Servicio Militar por la Guardia Nacional y esto por tres pode- rosos motivos: La Guardia Nacional es el pueblo en armas; la Guardia Nacional in- cluye a jóvenes y adultos; la Guardia Na- cional es una estructura de la democracia popular. Por último, a manera de colofón:

disolver los cuerpos de policía y del Ejérci- to para sustituirlos por milicias populares. Sigue el libro, página 14:

“Desde hace años Julio Scherer García es cliente habitual de la clínica psiquiátri- ca del doctor Ramón de la Fuente, situada en la Avenida de los Insurgentes Sur, núme- ro 1748, despacho 503, de la capital de la Re- pública. En ese lugar estudian sus comple- jos que le hacen brotar desde el fondo de su subconciencia, algo que quieren ser dientes de guadañas y lengua de sicofanta (impos- tor, calumniador). En los anaqueles de la clí- nica, el doctor De la Fuente guarda celosa- mente el legajo de la personalidad psicoso- mática de Julio, en la cual aprecia la carroña encerrada en los meandros de su cerebro y entre los tegumentos de su corazón. “Sabemos que su estado actual es de peligro, al grado que si se le sometiera a una operación quirúrgica, de esas pareci- das a la autopsia, se hallaría una hipertro- fia de sus glándulas suprarrenales, cuya excesiva producción de adrenalina causa, en su cerebro y en su hipotálamo, los efec- tos de una desorbitada megalomanía.” Le pedí al doctor Juan Ramón de la Fuente, psiquiatra como su padre, que le diera a conocer las líneas que a él le con- ciernen. “Es un texto lamentable”, dijo. “Sí, doctor, por eso le pido que hable con el vie- jo profesor”. Días después me vi con el rector: “Me contó mi padre que usted lo entrevistó va- rias veces en su condición de periodista y él respondió en su calidad de hombre de ciencia. Me dijo que desde entonces se estiman, convencido de que también los unen las discrepancias. Le hirió la calum- nia a los dos, a usted y a él. No hay golpe artero sin dolor”. “Hablemos usted y yo de la calumnia, doctor.” Conversamos:

El asesino mata, muchas veces arreba- tado por una vorágine que no puede do- minar. Al calumniador no hay remolino que lo extravíe, perdida así sea momen- táneamente la noción del tiempo y del espacio. El calumniador medita, une cir- cunstancias y en el momento oportuno inocula el veneno. El calumniador agaza- pado mira de lejos la destrucción que cau- sa. Es débil orgánico, psicológico.

Desde su primera entrega –16 de agosto de

1968–, los artículos de don Daniel harían historia. Desechada la solemnidad, llega- ron a describir al presidente Echeverría co- mo a un lenguaraz y a Mario Moya Palencia,

el aspirante número uno de la sucesión, co-

mo a un hombre sin el brillo inimitable de

la cultura. A Díaz Ordaz lo inmovilizó en la

historia con una frase, a propósito de Tla- telolco: “El gobierno caerá en un descrédito que nada ni nadie lavará jamás”. Hizo la autopsia de la libertad de pren- sa el 29 de junio de 1969, días después de que el gobierno y los medios se congratu- laran de vivir en paz, atentos a la patria. Es- cribió: “No se ha dado ni puede darse una prensa libre junto a un parlamento servil; tampoco cuando el cine, la radio y la televi- sión son esclavos oficiales, o están excesi- vamente comercializados. No puede darse donde la autoridad tiene un poder incon- trastable, sea legítimo o arbitrario. Impo- sible que florezca donde el ciudadano se

siente inseguro, ya porque desconoce sus derechos, ya porque el temor le impide re- clamarlos. No puede brotar si el gobernan- te es insensible al pulso de la opinión pú- blica y si ésta carece de canales abiertos

para manifestarse sin esfuerzo ni riesgo, es decir, natural y diariamente”. “Arriba y adelante”, el fervoroso le- ma de campaña de Echeverría, provocaba

a don Daniel: “Pero de dónde partimos y

adónde vamos es lo único que no dice don Luis. ‘Arriba y adelante’, tan vacío como las nubes en que avanza su nave imaginaria”. Aún temprano en el sexenio que siguió con pasión detectivesca, Cosío Villegas per- cibió dos características del personaje de la banda: su locuacidad y su mesianismo, al grado que pretendió el liderazgo mundial, la Secretaría General de las Naciones Unidas. Quedó asentado en El estilo personal de gober- nar: “No sólo se tiene la impresión de que hablar es para Echeverría una verdadera ne- cesidad fisiológica, sino de que está conven- cido de que dice cada vez cosas nuevas, en realidad verdaderas revelaciones. Es más:

llega uno a imaginarlo desfallecido cuando se encuentra solo, y vivo, aun exaltado en cuanto tiene por delante un auditorio. Y si

éste es restringido por el número o la ho- mogeneidad de sus componentes, pide que

lo escuche otro más amplio, de hecho la na-

ción y aun el mundo entero”.

más amplio, de hecho la na- ción y aun el mundo entero”. HOMERO CAMPA “ M

HOMERO CAMPA

M ientras esto es re-

dactado, hemos re-

cibido reportes de

que los miembros

disidentes en la re-

unión de la coope-

rativa (de Excélsior) están armados y buscarán una decisión para remover a (Julio) Scherer García y a sus principa- les colaboradores”.

Eran las 00:25 minutos del 9 de ju- lio de 1976 cuando el embajador de Es- tados Unidos en México, Joseph Jo- hn Jova, envió el cable “confidencial” 1976MEXICO08783_b para informar so- bre “los nuevos desarrollos de los pro- blemas de Excélsior” al Departamento de Estado de su país.

Aarón Sánchez

En la oficina del director. Antes del embate

Estados Unidos

“monitoreó” el golpe
“monitoreó”
el golpe

En 1976 la embajada de Estados Unidos en México siguió acuciosamente el golpe a Excélsior, perpetrado desde la Presidencia mediante el títere Regino Díaz Redondo. La legación envió una docena de cables confidencia- les a Washington informando del ataque, según reveló WikiLeaks en 2013. En ellos se asentó que Díaz metió a hombres armados a las asambleas en las que buscaba destituir a Julio Scherer de la dirección de aquel diario, y que desde el primer momento se percibió la mano de Luis Echeverría tras la embestida.

Regino Díaz Redondo, “quien como presidente del Consejo de Administra- ción de Excélsior tenía la responsabilidad de checar las credenciales de los miem- bros de la cooperativa, trajo una docena de matones armados, los cuales tuvieron éxito en intimidar a los por mucho tiem- po apolíticos miembros de la cooperati- va, quienes de otra manera habrían fa- vorecido (en la asamblea del 8 de julio) a Scherer y sus asociados”, señala el cable 1976MEXICO08888_B enviado por Jova a Washington el 12 de julio de 1976, el cual consigna algunos detalles de dicha asam- blea proporcionados por un “apoyador de Scherer” que no identifica. “Cuando Scherer vio matones arma- dos –agrega el cable–, hizo un desespera-

“Cuando Scherer vio matones arma- dos –agrega el cable–, hizo un desespera- 2071 / 10 DE

REPORTE ESPECIAL

do intento por obtener vigilancia policia- ca”. Pero el jefe de la Policía de la Ciudad de México “no quiso aceptar sus llamadas telefónicas”. Luego intentó hablar con el presidente Luis Echeverría, pero el secre- tario privado de éste “se rehusó a ponerlo en contacto” con él. “Estos dos esfuerzos confirmaron en la suspicaz mente de Scherer que el pre- sidente estaba detrás de su expulsión” del diario, agrega el despacho. Los citados cables diplomáticos ejem- plifican el seguimiento puntual que la embajada de Estados Unidos hizo al “gol- pe a Excélsior”, tal como lo calificó en di- versos despachos el propio embajador Jo- va. Son parte de un lote de 1 millón 707 mil 500 documentos que las embajadas estadunidenses en el mundo enviaron

a Washington entre 1973 y 1976, cuando

la política exterior de ese país era dirigi- da por el controvertido Henry Kissinger. En abril de 2013 el portal WikiLeaks puso

a disposición esos documentos en un mi-

crositio que nombró “cables Kissinger”. De ese lote, 51 mil 642 documentos ha- cen referencia a México y una docena de ellos abordan el conflicto que derivó en la expulsión de Julio Scherer García como di- rector de Excélsior. Partes sustanciales de dichos cables fueron reseñados por el pe- riodista Alejandro Navarrete en las pági- nas de este semanario (Proceso 1902).

“Métanlo en cintura”

A las 17:35 del 8 de julio de 1976 –el mis-

mo día en que se llevó a cabo la asamblea de cooperativistas de Excélsior–, Jova envió

a Washington el cable 1976MEXICO08735

en el que analiza “qué es lo que está de- trás de la invasión” que ejidatarios efec- tuaron el 10 de junio de ese año en los te- rrenos de Paseos de Taxqueña, propiedad de Excélsior. Se remite al editorial que el diario publicó el 7 de julio y a un artículo

Paz. Solidaridad Archivo Procesofoto
Paz. Solidaridad
Archivo Procesofoto
Jova. Trasfondo Archivo Procesofoto
Jova. Trasfondo
Archivo Procesofoto

escrito por Enrique Maza –a la postre jefe de información de Proceso– en el que su- gieren que dicha invasión tenía “motiva- ciones políticas” con el propósito de “fre- nar la independencia” del periódico. Jova dice que esas denuncias “concuer- dan” con un “informe confidencial” recibi- do “semanas atrás” (al parecer en febrero de ese mismo año), según el cual “el presi- dente Echeverría está harto de los ataques de Excélsior (entre otras ofensas percibidas) sobre el gobierno y sobre (el presidente electo) José López Portillo”, por lo que “ha- bría determinado meter en cintura” al dia- rio y a su director, Scherer García. “El reporte confidencial –continúa Jova– sugiere que el gobierno buscaría desalen- tar la publicidad en Excélsior y quizá aplicar otras medidas de presión financiera.” Jova vuelve a referirse a ese mismo “reporte confidencial” en un cable que en- vío un día después, el 9 de julio:

“¿Por qué el presidente desearía ata- car a Excélsior?”, se pregunta el embajador estadunidense en ese cable. Y en seguida apunta: “El reporte confidencial atribuye

al presidente la creencia de que Excélsior

ha roto ‘las reglas no escritas del juego’, atacando al presidente, al gobierno en ge- neral, al PRI y al presidente electo López Portillo”. Recuerda que en febrero de 1975 Ex- célsior se “involucró en una polémica” con López Portillo cuando éste era secretario de Hacienda y cuando se creía que “había quemado” sus posibilidades de ser candi- dato presidencial. En ese entonces –seña-

la Jova–, el periodista Gastón García Cantú

escribió en el diario un artículo en el cual afirmó que la nominación de López Porti- llo sería “una traición a los intereses de los trabajadores y de los campesinos”. Sin embargo, en ese mismo cable Jo- va aventura “otra explicación” del ataque:

“las propias ambiciones periodísticas del presidente de México” Explica: “Se cree que Echeverría ha comprado acciones para controlar dos pe- riódicos de la Ciudad de México (El Sol y El Universal), cuya influencia combina- da probablemente no iguale a la de Excél- sior y quizás así estaría atacando a la com- petencia mientras aún tiene el poder y el aparato de seguridad para hacerlo”.

“Motivos”

Consumado el golpe, Jova envió por la noche del 9 de julio dos despachos a Washington. En el primero –clasificado como 1976MEXICO08820_b– informa que

tras la decisión de la asamblea de “sus- pender de manera temporal” a Scherer co- mo director general, abandonaron el dia- rio 48 escritores, académicos, periodistas

e intelectuales. Menciona a Miguel Án-

gel Granados Chapa, Gastón García Can- tú, Jorge Hernández Campos, Carlos Mon-

La libertad como ficción*

OCTAVIO PAZ

D esde su independencia de Espa-

ña y Portugal, hace más de siglo y

medio, las naciones latinoamerica-

nas han vivido bajo Constituciones

republicanas y democráticas. Para nadie es un secreto que, salvo en periodos aislados y generalmente cortos, casi todos estos regímenes nominalmente republicanos y

democráticos han sido, de hecho, dictadu- ras. Desde 1825 a 1976 nuestros gobiernos han adoptado muchas ideologías, pero la

diversidad de todas esas máscaras no ha logrado ocultar la realidad permanente de nuestra historia política: el caudillo. Dentro de esta situación, que es hoy imperante en América Latina –salvo unas cuantas excep- ciones como las de Costa Rica y Venezue- la– el caso de México es único, peculiar. Nuestro régimen es un compromiso entre la democracia auténtica y el caudillismo a la latinoamericana. Pero este compromiso, positivo en su primera etapa, se ha vuel-

Cables al Departamento de Estado
Cables al Departamento de Estado

siváis, Alejandro Avilés, Abelardo Villegas y Ricardo Garibay, entre otros. En el segundo –1976MEXICO08849_b– señala directo: “Tenemos buenas razones para creer que la expulsión (de Scherer)

to más y más inoperante. La crisis de 1968 fue un ejemplo dramático del progresivo desgaste del sistema mexicano. El partido en el poder durante cerca de medio siglo, incapaz de resolver el conflicto por medios políticos, no tuvo más remedio que apelar a la fuerza y llamar al Ejército. El gobierno actual recogió la lección e in- tentó una reforma democrática dentro del partido. La mayoría de los observadores en- cuentran, con razón, que los cambios han si- do insuficientes. Se nos dio un respiro, pero no se logró infundir en nuestra anémica de- mocracia un poco de la vitalidad. En las ver- daderas democracias la vitalidad es sinóni- mo de diversidad ideológica y de pluralidad de opiniones y partidos. La crisis de nues-

fue organizada de manera secreta por los principales asesores en materia de seguri- dad del presidente Echeverría y podría re- sultar en una modificación sustancial de la política editorial de Excélsior”.

tro sistema político es tal que ninguno de los partidos independientes presentó candida- tos en la elección presidencial de este año. El panorama es aún más desolador si se piensa en la situación de los dos poderes que, se- gún nuestra Constitución, están encargados de preservar la democracia en México: el Po- der Legislativo y el Judicial. El primero, for- mado por una abrumadora mayoría de miem- bros del partido oficial, no es un órgano de discusión y deliberación sino de aprobación mecánica de las iniciativas presidenciales. La misión de nuestros senadores y diputados es aplaudir y elogiar al presidente en turno… La función del Poder Judicial es todavía más triste: no es sino un apéndice del Ejecutivo. Los cambios ocurridos en el diario Ex-

En varios cables, el embajador Jova po- ne en duda que el golpe al periódico fue a causa de las críticas que éste lanzaba con- tra el gobierno de Echeverría. Subraya un hecho: cuando el diario pu- blicaba artículos y editoriales en los que

célsior adquieren su cabal significado só- lo dentro de la realidad que, someramen- te, acabo de describir. En México no existe una autentica vida política porque carece- mos de ese espacio libre donde se desplie- ga, en las democracias, la actividad de los grupos y los individuos. Ese espacio es plu- ral: es el lugar público por excelencia, llá- mese plaza, parlamento, periódico o cual- quier otro sitio de confrontación y discusión de ideas y personas. Los mexicanos no te- nemos vida política real, pero tenemos una ficticia: cada tres y seis años celebramos elecciones. En ellas participan partidos y grupos fantasmas que no tienen más fun- ción que probar, con irrealidad, la realidad aplastante y omnipresente del Partido Re-

ción que probar, con irrealidad, la realidad aplastante y omnipresente del Partido Re- 2071 / 10
ción que probar, con irrealidad, la realidad aplastante y omnipresente del Partido Re- 2071 / 10

REPORTE ESPECIAL

sugería que detrás de la invasión a los te- rrenos de Paseos de Taxqueña había “mo- tivaciones políticas” de “obscuras fuer- zas” que no identificaba, sugería al mismo tiempo que “los ataques a Excélsior eran de facto ataques al propio presidente Echeve- rría para desacreditar un régimen que ha promovido la libertad de prensa”. Añade: “Los columnistas de Excél- sior –seguramente con la aprobación de Scherer– han evitado ponerse en ruta de colisión con el presidente. Excélsior se ve determinado a resistir los ataques, pero sin señalar al presidente o a alguien rela- cionado de manera cercana con él”. Tras el golpe, Jova se entrevistó con un “apoyador de Scherer”. No lo identifica. Sólo comenta que es politólogo especia- lizado en política interna de México. Esta “fuente” le aseguró que el enojo que cau- saba Excélsior con sus críticas a la política gubernamental no tuvo que ver con el gol-

pe en su contra, “por el contrario –le dijo el politólogo–, Excélsior le daba un sentido de legitimidad a la administración de Eche- verría con sus críticas frecuentes a varias políticas públicas. A pesar de la indepen- dencia del diario, el liderazgo de Excélsior había estado, en su conjunto, apoyando genuinamente al gobierno”. El motivo del golpe –según la fuente de Jova– habría sido otro: “Los deseos de Eche- verría de retener el control político después de dejar la Presidencia de la República”.

Explicó: “Se viene una inevitable lucha por el poder (entre el presidente saliente y el entrante). Echeverría tendría consigo prác- ticamente todo el Congreso, al menos tres

o cuatro puestos clave en el gabinete, mu-

chos en el PRI y fuertes puntos de apoyo en

la prensa para promover sus ambiciones”.

En ese escenario, Scherer –a pesar de que mantendría su independencia y sus críticas al gobierno de López Portillo– “se

El “Excélsior” de Scherer. El mejor diario en español Rogelio Cuellar
El “Excélsior” de Scherer. El mejor diario en español
Rogelio Cuellar

volucionario Institucional (PRI). También te- nemos una Cámara de Senadores y otra de Diputados, una Suprema Corte de Justicia

y una federación de estados soberanos. Nuestra ficticia vida política sería incom- pleta si no tuviéramos una libertad de pren- sa igualmente ficticia. Teóricamente nues- tros periódicos pueden decir lo que quie- ren: prácticamente dicen lo que pueden. Y lo que pueden es lo que quiere el gobierno. O lo que quieren los grandes intereses que do- minan al país, de las corporaciones privadas

a las poderosas burocracias obreras y políti-

cas. Aunque no hay que exagerar la influen- cia de los organismos privados y gremiales:

en México el verdadero poder es político y se concentra en el Estado.

Ante la experiencia de 1968 el régi- men decidió liberalizar su política frente a la prensa. Fue una decisión positiva que la mayoría de los mexicanos aplaudimos sin reserva. Excélsior era un periódico co- mo los otros: gracias a la nueva coyuntu- ra política, y, sobre todo, gracias a la ini- ciativa de su director, Julio Scherer García, se transformó en un periódico distinto a los otros: Excélsior empezó a decir lo que mu- chos querían y no podían decir. El diario se convirtió en el centro de convergencia de las opiniones libres y disidentes de México. No todo lo que se dijo en Excélsior coinci- de con lo que yo pienso y creo. Más de una vez estuve en desacuerdo con muchos de sus colaboradores. No defiendo sus opinio-

hubiera opuesto fuertemente a los esfuer- zos de Echeverría de retener su influencia y poder político”.

El embajador y el periodista

El 17 de agosto del 1976 Jova envió el ca- ble 1976MEXICO10575_b en el cual refiere que cinco días antes había sostenido una conversación con Scherer García durante una cena a la que también asistió Enrique Maza. “Era la primera vez que nos veíamos después del golpe a Excélsior”, comenta el embajador. Cuenta que logró conversar brevemen- te en privado con Scherer, quien le confir- mó que el grupo que salió de Excélsior “te- nía planes de establecer un semanario primero y luego un diario”. Dice que le preguntó “si había algo de cierto en los rumores que decían que ha- bía sido reclutado por la cadena del diario El Sol, en la cual Echeverría habría adquiri- do una mayoría de acciones. “Scherer confirmó que había sido abor- dado con tal oferta por Mario Vázquez Ra- ña, el empresario mexicano que maneja aspectos financieros de El Sol y El Univer- sal en representación de Echeverría”, apu- na Jova en el cable. Señala que la reacción de Scherer a la oferta –aparentemente hecha no mucho después de su expulsión de Excélsior– “fue todavía emocional: ‘Jamás haría eso. Nun- ca trabajaría para esa gente. No soy una prostituta’”, le contestó el periodista. Al final de la conversación con Sche- rer, Jova aludió al intento de asesinato o secuestro de la hermana de López Porti- llo. Entonces “le pregunté si veía proble- mas en los cuatro meses previos a la toma de posesión de López Portillo. “Scherer dijo: ‘Odio admitirlo, pero sí, me temo que veo problemas, incluyendo posibles problemas para López Portillo. Echeverría es capaz de todo’.”

para López Portillo. Echeverría es capaz de todo’.” nes: defiendo su derecho a sostener ideas distintas

nes: defiendo su derecho a sostener ideas distintas a las mías. Defiendo nuestro dere- cho a disentir del poder de los poderosos. Justo en el momento en que el ocaso de los partidos independientes clausuraba el re- ducido espacio político mexicano, Excélsior abrió otro espacio. Hoy ese espacio también se cierra. No asistimos al triunfo de una ideo- logía verde, roja o negra: asistimos al triunfo del color gris, el color del conformismo y la pasividad. ¿Por cuánto tiempo?

* “La libertad como ficción” se publicó en julio de 1976 en varios periódicos y revistas del mun- do y después se recogió en El ogro filantrópico, Barcelona (Seix Barral) y México (Joaquín Mor- tiz), 1979.

Octavio Gómez

Octavio Gómez Nochixtlán: la Policía Federal violó sus propios protocolos Especial 22 2071 / 10 DE
Octavio Gómez Nochixtlán: la Policía Federal violó sus propios protocolos Especial 22 2071 / 10 DE
Octavio Gómez Nochixtlán: la Policía Federal violó sus propios protocolos Especial 22 2071 / 10 DE
Octavio Gómez Nochixtlán: la Policía Federal violó sus propios protocolos Especial 22 2071 / 10 DE
Octavio Gómez Nochixtlán: la Policía Federal violó sus propios protocolos Especial 22 2071 / 10 DE
Nochixtlán: la Policía Federal violó sus propios protocolos Especial
Nochixtlán: la Policía Federal
violó
sus propios protocolos
Especial

22 2071 / 10 DE JULIO DE 2016

Octavio Gómez Nochixtlán: la Policía Federal violó sus propios protocolos Especial 22 2071 / 10 DE

Octavio Gómez

CONFLICTO MAGISTERIAL

La Policía Federal tiene un protocolo para el uso de la fuerza. Está en un manual que recoge y sistematiza los procedimientos para enfrentar todo tipo de situaciones sin

caer en el uso excesivo de la fuerza. Se dice, por ejemplo, que se debe proteger el entorno de hospitales o escuelas; nunca disparar a zonas letales; intentar la disuasión antes

que la agresión

y una larga lista de procedimientos que

respetan las convenciones internacionales. Los policías que participaron en los hechos violentos de Nochixtlán el 19 de junio hicieron caso omiso de ellos.

PEDRO MATÍAS Y ARTURO RODRÍGUEZ

A SUNCIÓN NOCHIXTLÁN, OAX.- La

mañana del 19 de junio, tras

desalojar la carretera Tehua-

cán-Oaxaca, agentes de la

Policía Federal (PF), oficial-

mente de varias divisiones,

ingresaron a esta ciudad. Desde un heli- cóptero atacaron el modesto hospital local con bombas de gas, una estalló en el techo del área de cuneros y la otra en el acceso al nosocomio. Los testimonios de esas horas obteni- dos por Proceso y publicados en su edición 2069 daban cuenta de la forma en que un médico, dos enfermeras y un enfermero debieron abandonar momentáneamente a los heridos durante el operativo, para cu- brir con toallas mojadas las hendiduras por donde penetraba el gas. Luego, los federa- les cercaron la instalación, pretendiendo registrarla. Esa es apenas una de las numerosas violaciones que en ese operativo cometió la PF al Manual de uso diferenciado y progresivo de la fuerza, que guía sus operativos y que, en su apartado 4.6. –relativo a los procedi- mientos en manifestaciones–, señala que se debe “evitar el uso de gases en inmedia- ciones de hospitales y escuelas”. La noche del 19 de junio la indignación de esta comunidad desembocó en el incen- dio de diferentes instalaciones: el hotel Ju- quila, desde el cual señalan que se hicieron disparos; el rancho de los Cuevas, caciques priistas de la zona –el alcalde Daniel y su hermano, diputado electo, Hermilo–, así como en la Estación Nochixtlán de la PF. En este último inmueble, como a un ki- lómetro de la zona del operativo, quedaron regados en el exterior documentos, manua- les de procedimiento, informes, circulares y pases de revista. Numerosos casquillos de bala yacen aún a la vista en el patio, aun- que no se pudieron recabar testimonios que ubiquen tiros en ese lugar. El mencionado

Manual fue entregado a Proceso por organi- zaciones sociales que a su vez, afirman, los recibieron de vecinos de la comunidad. El documento consta de 93 páginas, con prólogo de Genaro García Luna, y expone de manera precisa los diferentes procedimien- tos, con fotografías y especificaciones para el uso de la fuerza en todo tipo de situacio- nes, dedicando un amplio apartado al con- trol de manifestaciones. El manual contiene los procedimientos que no se aplicaron en el operativo del 19 de junio, como tampoco en numerosos casos de protestas o conducción de detenidos; se hizo uso excesivo de fuerza y se faltó al deber de los cuidados humanitarios a la población ci- vil afectada en situaciones de violencia. Dicho documento fue mencionado en la entrevista que el comisionado de la PF, En- rique Galindo Ceballos, concedió a Proceso para la ya citada edición. En su numeral 1, “Niveles de uso de la fuerza”, se expone una pirámide en la que se describen las características del tipo de intervención y uso de la fuerza en una es- cala progresiva del 1 al 6, que se afirma co- rresponde a estándares de la Organización de las Naciones Unidas. Los dos primeros niveles muestran formas de actuación poli- cial de ejercicio de autoridad, con presencia e interacción sin violencia. En numerosas marchas en la Ciudad de México o Oaxaca, ha quedado documenta- do que la intervención policiaca se brinca el nivel de interacción, por ejemplo, para negociar sobre el repliegue de una mani- festación o, como ocurrió el 19 de junio, no medió palabra previa a la actuación disua- siva, según los maestros que bloqueaban la autopista. El tercer nivel corresponde a resistencia pasiva, y se refiere a aquel ciudadano “que se muestra poco colaborador” y que “se re- siste de manera estática o se rehúsa físi- camente a acatar voluntaria, pacífica y de manera inmediata las indicaciones”. Para ese caso, se muestran diferentes técnicas

de sometimiento a partir de infligir dolor en articulaciones, rostro, cuello, nuca, ester- nón y manos. En este caso, por ejemplo, las presenta- ciones de detenidos que suele hacer el go- bierno federal muestran el procedimiento de infligir dolor en el cuello, nuca y pabellón auricular, perfectamente descritos y reser- vados a quien presenta este último nivel de resistencia, como ha ocurrido con Joaquín El Chapo Guzmán y otros presuntos capos. La prevención es concreta: el policía debe hacer el menor uso de la fuerza posi- ble y “tampoco puede emplear el uso de la fuerza como forma de castigo directo”, se señala en la introducción del Manual. El cuarto nivel corresponde a la “re- sistencia activa” y en esos casos muestra, además de las técnicas de sometimiento señalados, el uso del bastón PR-24, o to- lete, con los puntos precisos en los que debe golpear: pantorrillas y antebrazos, esternón o abdomen, y el “golpe Yawara, particularmente valioso para el control de multitudes”. El quinto nivel es la agresión no letal. Es cuando el agresor trata de atacar al policía con cualquier objeto no contundente (libro, celular, una botella plástica de agua) que pueda usar como proyectil. En esos casos se emplea la misma técnica del bastón, pero en zonas más dolorosas, como las rodillas, brazos y abdomen. Finalmente, el sexto nivel es para la “agresión letal”, en el que se autoriza el uso del arma de fuego, pero sólo en defen- sa propia o de un tercero, para un delito grave que amenace la vida, para detener a una persona que represente peligro o “que oponga resistencia a la autoridad”, o para una persona en fuga con peligro de lesiones graves o de muerte.

persona en fuga con peligro de lesiones graves o de muerte. Guadarrama López. Nuevos datos 2071

Guadarrama López. Nuevos datos

persona en fuga con peligro de lesiones graves o de muerte. Guadarrama López. Nuevos datos 2071

2071 / 10 DE JULIO DE 2016

23

Cruz Aquino. Muerte absurda Octavio Gómez
Cruz Aquino. Muerte absurda
Octavio Gómez

La ambigüedad de algunas indicacio- nes deja al arbitrio del policía el proceder, y también la responsabilidad legal que, en todo caso, se asume de manera individual y no para la cadena de mando. “En cualquier caso sólo se podrá hacer uso intencional de armas letales cuando sea estrictamente inevitable para proteger una vida”, especifica el numeral 1.6.1., en el que además se añade que deben usar- se de la “manera menos lesiva, ejerciendo moderación y tratando de reducir al míni- mo los daños”.

Disparos a discreción

Un anciano con la pierna destrozada cuen- ta su historia. De pronto oyó disparos, se tumbó pecho-tierra y le dieron. Otro esta- ba dentro de una tienda y al oír disparos corrió y fue herido. Se lo contaron al sub- secretario de Derechos Humanos de Go- bernación, Roberto Campa Cifrián, quien, entre otras cosas, ofreció darles atención médica y agotar la investigación. Las historias fueron contadas durante la reunión del viernes 8, cuando una cara- vana de funcionarios federales encabezada por Campa llegó a esta ciudad para soste- ner un encuentro con la comunidad y los interesados en el desalojo sangriento del 19 de junio, que cobró la vida de ocho perso- nas, dejó heridas a más de un centenar, dos desaparecidos y 23 detenidos de manera ar- bitraria (ya liberados). Hasta el cierre de esta edición, la Co- misión Nacional de los Derechos Hu- manos (CNDH) y la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca no habían podido obtener los partes ofi- ciales para determinar la actuación po- licial; tampoco de instituciones como el IMSS, donde según el comisionado Galin- do Ceballos hubo dos policías heridos de bala. Y en general, ninguna dependencia

les daba información, a casi tres semanas de los hechos. Los informes solicitados son particu- larmente descritos en el Manual, deben elaborarse en los casos de uso de armas, inmediatamente después de la acción y, en otros casos, hasta 24 horas después. “Para evitar desapariciones forzadas” se debe re- gistrar a todos los detenidos y los nombres y placas de los policías que los trasladan. Los vehículos de traslado deben ser apropiados. En el caso del operativo de Nochixtlán, los 23 detenidos fueron esposados y api- lados en un camión, en condiciones infra- humanas. De ellos, 18 fueron sacados del panteón cuando una familia mixteca sepul- taba a su jerarca. En tanto, la CNDH informó el miércoles 6 que aún hay dos personas desaparecidas. La opacidad con que se manejan los partes oficiales, en el gobierno de Gabino Cué Monteagudo y en las dependencias federales, ha sido observada por organiza- ciones sociales, porque impiden conocer condiciones, por ejemplo, de las necropsias practicadas a las víctimas. Sólo por testimo- nios, este semanario ha podido contrastar algunas de las muertes con el tipo de dispa- ros que los testigos entrevistados señalan provenían de los contingentes policiacos. Por ejemplo, Jesús Cadena Sánchez y An- selmo Cruz Aquino murieron a orillas de un arroyo cercano a la carretera. Los hermanos de Anselmo, testigos de la agresión, cuentan que intentaban llevar a un herido cuando desde el otro extremo, donde se ubicaba el contingente de federales, les dispararon. Dos hermanos más resultaron heridos. A Jesús Cadena, el joven catequista de Nochixtlán, el disparo le atravesó la veji- ga y salió por su glúteo izquierdo. A unos metros, Anselmo, empleado de mostrador en una farmacia de Tlaxiaco, estaba pecho a tierra. El disparo le entró por la boca y le destrozó un pulmón.

En el Manual se insiste en que el uso de

armas no debe ser letal o para abatir al “in- fractor”, e inclusive, en el caso de una mani- festación que se convierte en turba o motín, especifica “no emplear la fuerza con perso- nas que huyen, corren o caen”. A Omar González Santiago, un mixteco reforestador voluntario, opositor a la caza furtiva y vendedor de flores en tianguis, originario de la comunidad Palo de Letra,

el disparo le entró entre un ojo y el tabique

nasal. Conforme al numeral 1.6.3. “Situaciones hipotéticas en las que un policía no puede emplear su arma de fuego”, se muestra una gráfica con las zonas a las que no se debe

disparar, pues son letales: testículos, ester- nón, cuello, rostro, nuca, cervicales, colum- na, zona renal y recto. El contraste entre los testimonios y el Manual refleja que no sólo se agredió a quienes no participaban en el ataque ar- mado –en caso de que lo hubiera, como ha dicho Galindo–, que se estaban protegien- do e inclusive auxiliando heridos, sino que además se les disparó a zonas letales. En el caso de los dos heridos se observa que hubo tiros a discreción, también prohibidos, pues

el documento establece que deben realizar-

se disparos selectivos.

Civiles, armas y protestas

La versión persistente en la comunidad es que había civiles que dispararon desde el techo del hotel Juquila. El segundo visita- dor de la CNDH, Enrique Guadarrama Ló- pez, confirmó a Proceso que en ese lugar se hizo registro fotográfico de cartuchos y georreferenciación. Aunque ninguna autoridad ha reco- nocido la presencia de agentes ahí, en las instalaciones de la Estación Nochixtlán de la PF, entre los documentos que fotogra- fiaron habitantes de la zona –compartidos

a Proceso–, destaca una circular en la que

se instruye al personal adscrito a todas las estaciones del estado a no usar uniformes desde el 11 de junio. Ese día fue detenido Francisco Villalo- bos Ricártez, secretario de Organización de

la Sección 22, y la circular expresaba que los

miembros del sindicato podrían detener uniformados para negociar su liberación. En cualquier caso, el Manual estable- ce desde sus primeras páginas que el po- licía “debe estar perfectamente aseado y uniformado”. El numeral 4, “Condiciones necesarias para el desarrollo del restablecimiento del orden público”, muestra las tácticas, el tipo de entrenamiento, equipo y las concepcio- nes que en la lógica policial tienen “las di- ferentes manifestaciones sociales”, en dos grandes grupos:

24 2071 / 10 DE JULIO DE 2016

policial tienen “las di- ferentes manifestaciones sociales”, en dos grandes grupos: 24 2071 / 10 DE

Las marchas, mítines y plantones, “que no requieren del uso de la fuerza para su control” y, la turba y motín que sí la requieren:

“Toda persona tiene derecho a reunirse pacíficamente. Sin embargo, el orden públi- co puede alterarse cuando situaciones tales como huelgas, concentraciones, desplaza- mientos u otras, se tornan violentas.” El equipo empleado para controlar ma- nifestaciones contempla casco, escudo pro- tector, equipo antimotines de protección, máscara antigás, el bastón PR24, armas disuasivas: granadas de gas y humo, rifles para dispararlas y balas de goma con alcan- ce de 200 metros. Luego cataloga las manifestaciones so- ciales: muchedumbre que se transforma en turba: “por excitación intensa, los miem- bros que la componen pierden su sentido de razonamiento y su respeto por la ley, la autoridad y las personas. Cualquier signo de debilidad de las fuerzas de seguridad, aun cuando sea momentáneo, puede ser suficiente”, se lee. Considera disturbios por motivaciones económicas, por ejemplo en una gran de- presión; los movimientos sociales son, para la PF, producto de fricciones entre grupos sociales, raciales o seccionales; los movi-

CONFLICTO MAGISTERIAL

mientos políticos nacen por inconformidad o simpatía con un sistema político y tienen como fin apoyar o desacreditar funciona- rios e instituciones. También contempla movimientos desencadenados por desastres y por au- sencia de autoridades que pueden provo- car disturbios. En las siguientes páginas expone una serie de procedimientos de comunicación y negociación con los ma- nifestantes, para luego recorrer las formas de actuación, según los niveles de la pirá- mide de uso progresivo de la fuerza. En este apartado no considera el uso de armas letales; para todos los niveles ins- truye un espacio de negociación y advier- te de diferentes previsiones para el uso de las armas no letales: tácticas de ubicación de líderes; no emplear fuerza con personas que caen o huyen; dejar de usar la fuerza al cese de la resistencia; evitar arrebatar ban- derolas o pancartas; no usar objetos arroja- dos por los inconformes, y siempre usar el tolete. También instruye el uso de protección con escudos y en formaciones para evi- tar ser dañados por objetos contundentes, como piedras, cohetones o bombas molo- tov, pero no considera disparar un arma de fuego para ese caso.

Además, no deben disparar las bom- bas directamente a las personas, deben evitar el uso de gases cerca de hospitales y escuelas, y luego dedica el numeral 4.7. a la “Asistencia a personas afectadas”, consistente en planificar previamente corredores humanitarios y el acceso de personal médico y socorristas, facilitar el acceso de médicos a los heridos. Los policías deben auxiliar a los lesionados, notificar a sus familias, brindar cuando sea necesario primeros auxilios, entre otros. Esto es todo lo que no se hizo en Nochixtlán. Finalmente, el Manual considera el es- tado psicológico de los policías en el nu- meral 5. Entre las reacciones básicas prevé tres: enfrentar, huir y paralizarse. Al res- pecto recomienda tomar la decisión de enfrentar conforme a procedimiento; huir para evitar ser dañados y sobrevivir pero esperar apoyo táctico, y evitar paralizarse para no quedar a merced de los captores. En Nochixtlán hubo policías que se pa- ralizaron; huyeron hasta que llegó el apoyo táctico en helicóptero con armas de fuego y, finalmente, contra la indicación del Manual, dejaron un reguero de heridos y al menos dos policías capturados.

indicación del Manual , dejaron un reguero de heridos y al menos dos policías capturados. 2071
indicación del Manual , dejaron un reguero de heridos y al menos dos policías capturados. 2071

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Una reunión celebrada el pasado 30 de junio en la Secretaría de Gobernación con una comisión de re- presentantes de Nochixtlán acabó prácticamente en nada. Víctimas y deudos del ataque del 19 de junio pedían, entre otras cosas, la derogación de la reforma educativa –que estuvo en el origen de la tragedia– y reparación del daño. Lo único que obtuvieron fue una visita posterior de Roberto Campa Cifrián a la zona del ataque

Así dialoga
Así dialoga

Gobernación

Cifrián a la zona del ataque Así dialoga Gobernación Octavio Gómez PEDRO MATÍAS Y ARTURO RODRÍGUEZ

Octavio Gómez

PEDRO MATÍAS Y ARTURO RODRÍGUEZ

A SUNCIÓN NOCHIXTLÁN, OAX.- Cuan- do los deudos, víctimas y repre- sentantes de esta comunidad le pidieron al gobierno de Mé- xico abrogar la reforma educa- tiva, la respuesta fue “que no

se metieran en eso”. Demandaron justicia y les pidieron paciencia, pero les ofrecieron programas clientelares y acceso a internet. Luego exigieron la reparación integral del daño conforme a estándares internacio- nales. El gobierno ofreció analizar el tema. Finalmente, el titular de Gobernación, Mi- guel Ángel Osorio Chong, justificó la actua- ción policial diciendo que en Oaxaca había desabasto en las tiendas Diconsa y se afecta- ba a miles de personas con los bloqueos del magisterio. –¡Eso no es cierto! –explotó Adriana, una mixteca integrante del grupo de padres de familia que apoya al magisterio–. Esas tien- das no tienen desabasto y ni siquiera ven- den cosas nutritivas. ¡No quiera usar esa mentira en esta mesa! Ante el señalamiento de la mujer, Oso- rio Chong se descompuso y momentos después abandonó el encuentro, sin dar ni una explicación. La reunión del pasado 30 de junio entre la comisión de Nochixtlán y funcionarios de Gobernación se había ini- ciado hacia las 14:30 horas y para las 16:00 el

Campa Cifrián. Visita tardía

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había ini- ciado hacia las 14:30 horas y para las 16:00 el Campa Cifrián. Visita tardía

CONFLICTO MAGISTERIAL

titular de la secretaría ya se había esfumado. Habían pasado 11 días de los hechos trágicos de Nochixtlán y en los pueblos de la Mixteca continuaban las ceremonias funerarias. La reunión comenzó con recelo mutuo. Según los integrantes de la Comisión de Re- presentantes de Nochixtlán –quienes dieron a Proceso los pormenores de las reuniones–, la primera molestia fue porque en Gober- nación se les exigió que para dar inicio al encuentro, se deshicieran de teléfonos celu- lares o dispositivos electrónicos que pudie- ran registrar lo que ahí se tratara. Para ellos, los funcionarios de Goberna- ción “fueron parte de los que autorizaron el desalojo, y ni entonces ni ahora han dado una explicación para el pueblo por el ata- que”, dice a Proceso Vicente Rodríguez, uno de los representantes. En las primeras horas el estancamiento en la reunión giró en torno al primer punto del pliego que llevaban las familias: la abro- gación de la reforma educativa. Según Vicen- te Rodríguez, la respuesta que les dieron es que “en la reforma educativa no se metieran pues era asunto de otra mesa”. Un funcionario de la dependencia, que participó en los encuentros, confirmó la negativa a abordar el asunto, pues dijo que los representantes “tienen dos agendas… la CNTE no deja ir ninguna oportunidad y esta mesa es para el caso 19 de junio”. Para los miembros de la mesa era justifi- cable pedir lo mismo que el magisterio, pues fue esa reforma la que provocó el conflicto que, al ser reprimido, afectó a la comunidad. Mientras Osorio y sus colaboradores in- sistían en llevar programas sociales a No- chixtlán y otras comunidades, la comisión ciudadana les hizo saber que estaban ahí por un tema de justicia y que si era su obliga- ción llevarles programas sociales, el tema no tenía por qué estar a discusión.

Reticencias y “show”

En la sala que se dispuso en la sede de la dependencia, y tras la abrupta salida de Osorio Chong, quedaron sólo los subsecre- tarios de Gobierno, Luis Enrique Miranda Nava; y de Derechos Humanos, Roberto Campa Cifrián; el coordinador de asesores de Osorio, Guillermo Lerdo de Tejada Servit- je; y el subprocurador de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo, Gilberto Higuera Bernal. La reunión había sido acordada el 27 de junio, durante un encuentro previo facilita- do –según los representantes de la comu- nidad– por la CNTE. No hubo documento ni minuta, pero el compromiso fue que se abriría una mesa especial sobre el operativo policiaco del 19 de junio que, oficialmente, cobró la vida de ocho personas y dejó más de un centenar de heridos. Por su parte, los integrantes de la comi-

Carretera federal Huajuapan-Oaxaca. Bloqueo magisterial Hugo Cruz
Carretera federal Huajuapan-Oaxaca. Bloqueo magisterial
Hugo Cruz

sión ciudadana, así como de la CNTE y los grupos de padres de familia, estaban en desacuerdo con que la mesa se centrara en Nochixtlán, pues los ataques de ese 19 de junio ocurrieron también al menos en Huit- zo, Viguera y Hacienda Blanca, además del operativo en la región del Istmo de Tehuan- tepec; en esos hechos hubo lesionados, un muerto y cuantiosos daños materiales. En cualquier caso, lo que obtuvieron “fueron respuestas a medias, sin fechas ni definiciones”, afirma Sergio López, también representante de la comunidad. Higuera proponía un peritaje, adelan- tando la atracción que del caso haría la Procuraduría General de la República. Las familias recriminaron la falta de miras y el tiempo transcurrido. Además pedían una fiscalía especial para el caso, con coadyu- vancia de la Comisión Nacional de Media- ción (Conamed), la organización Serapaz, y asistencia del Alto Comisionado de las Na- ciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Alrededor de las 16:30 horas hubo un receso; al regresar, sólo llegaron Cam- pa Cifrián y Lerdo de Tejada. Las horas transcurrieron sin avance, pues Campa sólo prometía revisar la viabilidad de la asistencia internacional y rechazaba a la Conamed, pero ofrecía la participación de su subsecretaría. Con todos los puntos rechazados, la con- currencia les dio un ultimátum: atiéndan- nos “como acordamos. Que regrese Osorio, o al menos Nava. No vamos a seguir hablando con dos personas sin poder de decisión”. Después de un nuevo receso, Campa Cifrián propuso su visita a Nochixtlán, aun- que los asistentes no estaban de acuerdo. El funcionario los forzó. No avanzarían en el tema de justicia hasta no realizar la visita y en sus propios términos: quería hablar con víctimas y garantizarles a los heridos aten-

ción médica –no quieren ir a hospitales por miedo a ser detenidos–, para lo que llevaría brigadas de salud y otros expertos, con la oferta de cubrir todos los gastos. No acepta- ría prensa. Sin más promesas que las relacionadas con presupuesto y sin avance en los temas de justicia, Campa Cifrián acudió el jueves 7 a Nochixtlán con una caravana de unos 10 vehículos. Contingentes reunidos afuera de la escuela Abraham Castellanos, donde se realizaría el encuentro, lo recibieron co- reando “¡asesinos, asesinos!”; las con- signas de repudio se mantuvieron hasta unos 10 minutos después de que la dele- gación oficial había entrado al inmueble. Seis horas después, en un acto de teatralidad y lucimiento, Campa salió a la calle e intentó dar una conferencia de prensa que, por las malas condiciones lo- gísticas y las consignas que se coreaban contra el gobierno, debió suspenderse y reorganizarse dentro de la escuela. El anuncio central: que se había acep- tado la asistencia del ACNUDH y de la CIDH en la indagación de los hechos. Nada sobre reparación integral del daño. Luego Campa se retiró pues debía encon- trarse en la Ciudad de México con los pa- dres de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, que precisamente exigían la actuación de la CIDH.

La asamblea comunitaria

“Estamos conformes mas no satisfechos. Esto apenas comienza y pensamos que la parte más difícil será la operatividad, que lo que se acordó se haga”, afirma Sergio Cruz García, integrante de la Comisión de Nochixtlán. Una vez más no hubo minuta ni firma de lo acordado; y, aunque se anunció, no se fijó fecha para la siguiente reunión con

de lo acordado; y, aunque se anunció, no se fijó fecha para la siguiente reunión con

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de lo acordado; y, aunque se anunció, no se fijó fecha para la siguiente reunión con

Eduardo Miranda

Osorio Chong; en tanto, la mesa de trabajo

no está integrada, así que no se sabe quié- nes asistirán.

El 19 de junio la población acusó a los

hermanos Daniel y Herminio Cuevas –priis- tas, alcalde y diputado electo respectiva- mente– de facilitar el ingreso del operativo

a través de un rancho. La indignación por lo

ocurrido devino disturbio que coronó la jor- nada con el incendio del rancho de los Cue- vas, el hotel Juquila, el Palacio Municipal y

una estación de la Policía Federal. Desde ese día, el ayuntamiento se di- solvió de hecho y el gobierno estatal, de Gabino Cué Monteagudo, ha mostrado que es una nulidad. Los pobladores se organi- zaron, llamaron a asamblea, eligieron dos representantes por cada uno de los cuatro barrios, quienes luego fueron ratificados. Así surgió la Comisión de Representantes de Nochixtlán que se reunió con Osorio Chong el 30 de junio. Con la ciudad sumida en el duelo y el

caos, el 23 de junio los habitantes de No- chixtlán se reunieron en asamblea. Acor- daron exigir la desaparición de poderes y las cosas se pusieron por momentos ten- sas por la presencia de seis regidores que decidieron asistir. La asamblea les dijo que,

si tenían dignidad, renunciaran y se fueran

del pueblo. Desde entonces viven escondi- dos o se fueron. En 30 minutos decidieron elegir dos personas por cada barrio, de manera que la comisión quedó integrada por Vicente Ro- dríguez, Sergio Cruz, Abimelec López, Sergio López, Misael Zanabria, Susana Avendaño, Itayee Cruz y Neftalí Reyes. El día 24 fueron ratificados en asambleas de barrio. Así fue como improvisaron gobierno: hay brigadas de vigilancia en cada barrio, inte- gradas por ciudadanos que hacen rondines nocturnos y cuidan las calles. La limpieza de las calles se hace con trabajo comunitario y las ambulancias llegan de otras comunida- des, como apoyo. Aunque no existen servicios adminis- trativos municipales, hay aspectos en que las cosas han mejorado: no hay robos des- de que los ciudadanos se hacen cargo de la seguridad. Otras cosas siguen igual, como el desa- basto de agua; desde hace años los habitan- tes deben conseguirla en pipas. La mayoría de los integrantes de la co- misión son profesionistas de la localidad,

algunos tienen simpatía o han militado en partidos políticos, pero esta vez son tajantes:

“Aquí nadie puede llevar agua a su molino pues se trata de un grupo que trabaja para el pueblo”, dice Sergio López.

Y añade: “no estamos usurpando fun-

ciones ni decimos que somos autoridad. Nuestro objetivo es trabajar por que se haga justicia y la prioridad es que eso se

consiga, a pesar de todo, con la mesa de Gobernación”.

El gobierno

fabricó

la “rebeldía” del SNTE

La noticia cimbró: el SNTE –domado y sometido tras la detención de Elba Esther Gordillo– se alebrestó de pron- to contra la reforma educativa,esgrimiendo argumentos parecidos a los de la CNTE. Parecía que al gobierno fe- deral le estallaba de pronto un nuevo frente de batalla… Pero no es así. La oportuna rebeldía del sindicato ofi- cialista le permitirá a la Segob, a la SEP y a Presidencia dividir a los profesores, fingir que atiende las exigencias de los inconformes, postergar los cambios de calado, fortalecer al gremio “charro” y ganar tiempo.

Mathieu Tourliere

E l jueves 7, el oficialista Sindi-

cato Nacional de Trabajadores

de la Educación (SNTE, que

defendió a capa y espada la re-

forma educativa) desplegó en

los principales periódicos una

lista de 10 “resolutivos” que exigen la mo- dificación de aspectos fundamentales de

esa reforma. Por medio de la Secretaría de Edu-

Gordillo Morales. Viejas estrategias

cación Pública (SEP), el gobierno federal expresó su entera disposición a discutir estos puntos e instaló de inmediato una mesa de trabajo con el gremio. Sin embargo, gran parte de los recla- mos son idénticos a los que detonaron la insurrección de la Coordinadora Nacio- nal de los Trabajadores de la Educación (CNTE) contra la reforma educativa hace tres años, y que la administración de Peña Nieto siempre rechazó negociar. Es más: también son los mismos que

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de Peña Nieto siempre rechazó negociar. Es más: también son los mismos que 28 2071 /

CONFLICTO MAGISTERIAL

Díaz de la Torre con Nuño Mayer. Complicidades SEP
Díaz de la Torre con Nuño Mayer. Complicidades
SEP

denunció Elba Esther Gordillo Morales –la exdirigente del SNTE– a finales de 2012 e inicios de 2013, cuando anunció que de- rrumbaría la reforma educativa. Días más

tarde, la líder fue detenida y posteriormen-

a la dignidad y prestigio profesional de los maestros”. Ello contrasta con la postura de apoyo incondicional al proceso de evaluación que

adoptó el SNTE desde inicios de 2013, y que

te

encarcelada por desvío de dinero.

el

propio Juan Díaz de La Torre resaltó el pa-

El SNTE integró el diálogo en medio de

sado 23 de junio en un acto conjunto con

propagación del movimiento magisterial

disidente en el país –que en las últimas dos semanas reportó acciones en la zona me-

la

Morelos, Michoacán, Guerrero, San Luis Po-

Aurelio Nuño Mayer, el secretario de Edu- cación, en el que el sindicalista aseveró que los “verdaderos maestros” participaron en

tropolitana de la Ciudad de México y los

la

evaluación docente.

estados de Nuevo León, Chiapas, Oaxaca,

tosí, Baja California, Sinaloa y Veracruz–, en

Bravo denuncia en entrevista que la eliminación de la evaluación punitiva “es

una de nuestras principales insistencias”,

el

que los docentes rebasaron a los líderes

y

recordó que “hasta hace unas semanas

oficialistas. Según Francisco Bravo, integrante de la Dirección Política Nacional de la CNTE, el despliegue formó parte de una estrategia del gobierno para desactivar el conflicto magisterial y reinstalar al SNTE –al que tie- ne controlado– como interlocutor en mate- ria educativa.

Argumentos idénticos

Entre los planteamientos más importantes del SNTE destacaron los resolutivos terce- ro, cuarto y quinto, en los que el sindicato oficialista exigió “replantear todo el proce- so” de evaluación docente, para eliminar en ello “toda visión o acción sancionadora

o punitiva”. Planteó la necesidad de “con-

textualizar” la evaluación para hacerla “más realista” y que garantice “el respeto

el SNTE decía que la evaluación estaba fabulosa”. El SNTE no se limitó a pedir modifica- ciones al proceso de evaluación, sino tam- bién a encontrar soluciones “a los distintos

problemas que han surgido en torno” a su aplicación. Entre ellos, exigió que las autoridades educativas abran espacios a los profesores para revisar su proceso de evaluación, con

la finalidad de evitar “ceses injustificados

y descuentos indebidos”, otro reclamo que

viene denunciando la CNTE desde hace meses. “Para nosotros cada uno de los 3 mil 360 despidos fue injustificado, en tanto que no derivó del mal trabajo en las aulas, de al- gún delito o de falta grave”, recordó Bravo, al añadir: “Sólo fue porque no presentaron esto que llamaron evaluación”.

El sindicato oficialista también pidió al gobierno “que se respeten los derechos ad- quiridos por los docentes en el programa de Carrera Magisterial”, y solicitó que se tome en cuenta este estímulo en el momento de calcular las primas vacacionales, el aguinal- do o la cotización para la jubilación. Durante el conflicto, la CNTE ha denun- ciado que esta separación del estímulo al salario base es parte de las consecuencias de la reforma educativa y genera una caí- da en los ingresos de miles de maestros. Este punto originó el levantamiento del magisterio en entidades como Nuevo León, Coahuila o Chihuahua, donde los docentes prácticamente nunca se movilizan. Bravo subrayó que varias reivindicacio- nes de la CNTE no figuran en los resoluti- vos del SNTE, entre ellos el fundamental: la abrogación de la reforma. El sindicato oficialista tampoco exigió suprimir la modificación del artículo 73 constitucional, que instaura la autonomía de gestión de las escuelas, no considera el acceso directo de los egresados de las nor- males al servicio educativo ni plantea una visión precisa sobre el modelo educativo.

Estrategia gubernamental

El sindicalista sostiene que “este documen- to no lo elaboró el SNTE sino el gobierno”, ya que el sindicato oficial “no tiene deci- siones propias”. Explicó que todos los líde- res seccionales del SNTE “están metidos

siones propias”. Explicó que todos los líde- res seccionales del SNTE “están metidos 2071 / 10

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Víctor Hugo Valdivia

Maestros de Nuevo León. Apoyo a la CNTE

en corruptelas” y desvían parte de los 160 millones de pesos mensuales que recibe el sindicato cada mes como cuotas, por lo que

el gobierno los tiene maniatados.

“¿Por qué estos puntos? Porque son los que causan el mayor reclamo entre los maestros. El gobierno hizo un análisis previo

y determinó que son las medidas que más

lastiman a los maestros”, plantea Bravo. Agrega que en las últimas semanas,

los líderes del SNTE fueron rebasados por

la inconformidad de los maestros y se des-

cubrieron incapaces de controlar las movi- lizaciones. “Los docentes ya no confían en sus representaciones seccionales en los es- tados y toman la protesta por sí mismos en las calles”, insistió. Según el profesor, los planteamientos del SNTE responden a una estrategia “in-

tegral” de la administración de Peña Nieto,

a través de la cual alcanzaría tres objeti-

vos: no dar “muestras de debilidad” ante la CNTE ni “admitir una derrota en una de las 11 reformas estructurales que plan-

teó”; recomponer el sindicalismo institu- cional como instrumento de control de los maestros, y detener el rebase al SNTE.

“Son dos vías: Nuño cita al sindicato ofi- cial para que entregue la petición formal, y por otro lado la Secretaría de Gobernación atiende a la CNTE y crea condiciones que afectan la capacidad de negociación, por- que el mensaje que quieren dar a los maes- tros es ‘ya lo estamos trabajando’.”

A raíz de la apertura de la mesa de ne-

gociaciones entre la Segob y la CNTE, el pasado 22 de junio –tres días después de la violenta represión en Nochixtlán–, el ma- gisterio disidente se convirtió de nuevo en interlocutor del gobierno federal, por pri- mera vez desde el inicio del paro nacional, el 15 de mayo anterior. Ésa fue una de las razones por las cua- les el gobierno reactivó el SNTE: “Hay una disputa por la interlocución entre el SNTE y la CNTE”, dice. Según él, el gobierno busca demostrar

que se puede cambiar la reforma educati- va “desde adentro” y con el SNTE, y con ello aislar a la CNTE, que exige su abrogación o suspensión. “Darán la impresión de que atienden las exigencias de los maestros, y algunas se van a atender. Pero estas medidas no tocan el corazón de la reforma y pueden ser pa- sajeras, y dentro de un año o dos, cuando el asunto se haya descompuesto, pueden volver a aplicar la ley como la conciben ahora.” Reconoce que a través de esta estra- tegia el gobierno podría desactivar la propagación del movimiento magisterial en el país; sin embargo, afirma que los maestros sabrán que cualquier “solución real” a estas demandas será “producto

“solución real” a estas demandas será “producto de la CNTE”. Reacción en cadena En la noche

de la CNTE”.

Reacción en cadena

En la noche del martes 5 la CNTE con- siguió un nuevo encuentro con Osorio Chong, el cual duró menos de media hora. En este lapso el magisterio entre- gó al gobierno federal sus propuestas educativas y recibió a cambio la “con-

trapropuesta” de la administración, que consistió en un documento de una hoja y media, impreso en papel no membretado ni firmado, que aborda la educación en térmi- nos genéricos. En ese documento la Segob evocó su disposición a “facilitar un proceso de diá- logo con la Secretaría de Educación Pública

en torno al modelo educativo” y aseguró “la participación del magisterio nacional y so- ciedad en general en esta materia”. Ambas partes acordaron que la CNTE consultaría con sus bases para elaborar una respuesta

al documento del gobierno, por lo que la si-

guiente reunión con Osorio Chong se agen- dó para este lunes 11. Sin embargo, el mismo martes el SNTE llevó a cabo una sesión extraordinaria, de la cual emanaron los 10 puntos mencionados

previamente; el miércoles Nuño recibió en las instalaciones de la SEP a Juan Díaz de la Torre; y el jueves se instaló una mesa de tra- bajo SNTE-SEP. En ese momento, los secretarios ge- nerales de la CNTE se encontraban en sus respectivos estados, iniciando el proceso de consulta sobre el documento de Gober- nación. Bravo no cree que fuera una coin- cidencia: “El gobierno pensó en todos estos momentos, en las inercias que traíamos”. Nuño afirmó el miércoles que la SEP analizaría “de manera detallada, puntual, sensible, profesional y responsable” cada uno de los puntos presentados por el SNTE. El propio Peña Nieto, quien durante años asentó con firmeza que la reforma educativa “no se negocia”, dio un giro radi- cal a su discurso, al declarar el miércoles 6 que la derogación o la abrogación de la re- forma “no es competencia del Ejecutivo”; es decir, ni de la SEP ni de Segob, ni tampoco de la Presidencia de la República. Desde el estallamiento del movimien- to magisterial, Nuño adoptó una postura cerrada al diálogo con la CNTE. Nunca re- cibió a los integrantes del magisterio disi- dente en la SEP y, al contrario, repitió hasta el cansancio que no negociaría la reforma educativa. Por su parte, el SNTE siempre salió a de- fender esa reforma –incluso la evaluación–,

a condenar los brotes de violencia deriva-

dos de las acciones de la CNTE y a dar su pleno respaldo al Ejecutivo federal. El pasado 18 de mayo, por ejemplo, De

la Torre expresó duras críticas contra los lí-

deres de la CNTE, al afirmar que “cometen un gran error, no sólo porque lesionan la imagen del magisterio, sino porque no con- siguen absolutamente nada en términos de calidad de vida para los maestros”.

Conflicto añejo

Desde la llegada al poder de Enrique Peña Nieto, Elba Esther Gordillo se opuso a la re- forma educativa. Dos meses más tarde el

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Nieto, Elba Esther Gordillo se opuso a la re- forma educativa. Dos meses más tarde el

gobierno le cobró con cárcel los descarados actos de corrupción a los que se prestó du- rante sus 23 años al frente del magisterio. El 20 de diciembre de 2012, un día des- pués de la aprobación del texto en la Cáma- ra de Diputados –con 351 votos a favor, 85 en contra y ocho abstenciones–, La Maestra arremetió contra “una reforma meramente administrativa” y planteó: “Yo, Elba Esther, asumo la responsabilidad de decir que no, porque ése es mi papel”. El 14 de febrero de 2013 el SNTE de Gor- dillo distribuyó a los maestros agremiados el folleto ¿Por qué luchamos hoy? en el cual presentó los “riesgos y limitaciones” que contenía la recién aprobada reforma edu- cativa, y anunció que el sindicato adoptaría una serie de medidas –tanto en el plano so- cial y político como en los tribunales– para modificarla. Tres años y medio más tarde, los mis- mos reclamos de Gordillo siguen siendo la base de las reivindicaciones de la CNTE. El SNTE criticó entonces la creación del Sistema Nacional de Evaluación, cuyo pro- ceso evaluativo se convertiría en “un ins- trumento para cancelar estímulos ganados, realizar despidos o evadir la responsabi- lidad del Estado a otorgar prestaciones de seguridad social”. Asimismo, señaló que el sistema de autonomía de gestión de las escuelas se- ría una forma disfrazada para el Estado de “delegar en los padres de familia su respon- sabilidad de sostenimiento de las escuelas” y abriría la puerta a fenómenos como “con- tratación a prueba, despidos, pulverización de la jornada y outsourcing”. El SNTE también advirtió que la reforma desaparecería el ingreso automático al ser- vicio educativo de los egresados de las es- cuelas normales y denunció que la reforma educativa se había impulsado “desde la Or- ganización para la Cooperación y el Desa- rrollo Económico (OCDE)”, argumento que se escucha en todas las manifestaciones de la CNTE en la capital. En los párrafos finales del folleto de 14 cuartillas, se le recuerda al gobierno que “el SNTE ha sido garante de la estabilidad so- cial y la gobernabilidad en México” y anun- ció que promovería un juicio de amparo. Si bien Bravo reconoce que los argu- mentos de Gordillo coincidieron con los de la CNTE, afirmó que ambas partes seguían intereses encontrados. “Ella sabía que en el fondo querían desbaratar el sindicato, lo que afectaba a su poder. Anticipó lo que su- cede hoy: iba a haber un rebase de los maes- tros respecto de sus dirigencias formales”. El 26 de febrero de 2013, 12 días des- pués de la distribución del folleto y en medio de la campaña de Gordillo para derrumbar la reforma, las autoridades la detuvieron en el aeropuerto de Toluca. La Procuraduría General de la República (PGR) de Jesús Murillo Karam la acusó de malver-

(PGR) de Jesús Murillo Karam la acusó de malver- CONFLICTO MAGISTERIAL sación de fondos provenientes del

CONFLICTO MAGISTERIAL

sación de fondos provenientes del SNTE por un monto que supuestamente alcanza los 2 mil millones de pesos. La detención y el procesamiento de la dirigente, tres meses después del regreso del PRI al poder, tuvieron buena recepción en la opinión pública nacional e internacio- nal, ya que el enriquecimiento descarado de Gordillo y la corrupción en el SNTE eran conocidos por todos. Sin embargo la PGR dejó intocado a Juan Díaz de la Torre, su delfín y mano derecha en el sindicato, y los demás dirigentes sec-

toriales, quienes también operaron estruc- turas opacas y desviaron millones de pesos. “El encarcelamiento de Elba Esther fue para hacer una limpieza en el sindicato”, sostiene Bravo. “Lo que menos le interesa al gobierno es saber si hay corrupción en el sindicato. Lo que le interesa es saber cómo llevar a cabo su reforma, y si por ello tienen que mover gente, lo hacen; Elba Esther re- presentaba un obstáculo”. Hasta el pasado miércoles 6, el SNTE nunca había elevado la voz contra la refor- ma educativa.

el pasado miércoles 6, el SNTE nunca había elevado la voz contra la refor- ma educativa.
el pasado miércoles 6, el SNTE nunca había elevado la voz contra la refor- ma educativa.

2071 / 10 DE JULIO DE 2016un obstáculo”. Hasta el pasado miércoles 6, el SNTE nunca había elevado la voz contra la

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Díaz de la Torre El hombre traici a G El secretario general de la SNTE,
Díaz de la Torre El hombre traici a G El secretario general de la SNTE,

Díaz de la Torre

El hombre

El hombre
traici

traici

a G

El secretario general de la SNTE, Juan Día

damental del complicado engranaje que e

a los maestros durante la gestión de la p

dillo y, por lo tanto, debe ir también a la

Mauricio Urtaza Martínez, socio de la emp

DC. El otrora encargado de dispersar las c

magisterial cobraba a las empresas que pr

miados revela en entrevista el

modus ope

JESUSA CERVANTES

E n agosto de 2012, en la Iglesia de San Martín de Porres, en Guada- lajara, la familia de Elba Esther Gordillo Morales emparentó con la de Juan Díaz de la Torre. Ese día, Mónica Arriola Gordillo, hija

de La Maestra, fue madrina de bautizo de una hija de Juan Óscar Díaz Medina. Ese compadrazgo reafirmó la relación de la en- tonces dirigente sindical y su futuro relevo. Originario de Jalisco, Díaz de la Torre inició su vida gremial a la sombra de Juan Alcalá Espitia, dirigente de la sección 16 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Jalisco y cercano al creador de Vanguardia Revolucionaria, Carlos Jonguitud Barrios y posterior líder de ese gremio. Cuando Gordillo Morales hizo a un lado a Jonguitud, Díaz de la Torre se plegó a ella. Y ella le correspondió al convertir- lo en líder de la sección 16 de 2000 a 2003; dos años después lo ungió como líder de su recién creado partido político: Nueva Alianza.

La habilidad con la que Díaz de la To- rre manejó el Fideicomiso Global del Ma- gisterio en Jalisco, fue vista por La Maestra como una virtud, por lo que lo hizo hom- bre de sus confianzas en materia financie- ra. Decidió que fuera él quien determinara qué dirigentes seccionales de la SNTE se habían ganado, a costa de embaucar a maestros con créditos de nómina, su 2% de comisión. Mauricio Urtaza Martínez –socio de la empresa Servicios Financieros DC y en- cargado de dispersar las comisiones que el SNTE cobraba a las empresas autoriza- da como únicas para prestar dinero a sus agremiados– relata cómo participó Díaz de la Torre en esa estrategia y terminó por traicionar a Gordillo. Entrevistado en el Reclusorio Sur Va- ronil, Urtaza Martínez ubica a Díaz de la Torre como pieza del complicado engra- naje que exprimió económicamente a los maestros durante la gestión de Gordillo. Dice que, al igual que otros operadores como Javier Moreno Valle, Pedro Ramírez Campuzano, Enrique Martínez Ríos y Ale- jandro Rueda, el actual secretario general

de la SNTE debe estar encarcelado, como su predecesora. En sus ediciones 2066 y 2069, Proceso informó sobre la forma en que Gordillo y sus allegados crearon un entramado finan- ciero para, en primer lugar, cobrar comisio- nes a proveedores por permitirles ofrecer servicios al magisterio y, en segundo, ex- primir a los maestros que solicitaban algún préstamo con elevados intereses. Según los documentos consultados, las sociedades financieras Kondinero, Ma- ayane, Directodo, Crédito Maestro y Con- SuPago cobraban a los maestros intereses que iban de 60 a 180%. Cada empresa, des- pués de descontar el costo del préstamo cada quincena, trasladaba el dinero re- caudado a la compañía creada para esos menesteres por Urtaza y Rueda. Urtaza detalla en la entrevista que él se encargaba de dispersar el dinero entre quienes idearon la operación financiera y los líderes sindicales, mientras Díaz de la Torre se dedicaba a palomear a los líde- res seccionales que recibirían su 2% de co- misión por embaucar a maestros para que solicitaran los créditos al SNTE.

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su 2% de co- misión por embaucar a maestros para que solicitaran los créditos al SNTE.

Octavio Gómez

Octavio Gómez Las operaciones, dice Urtaza, se inicia- ron en 2009, cuando Javier Moreno Valle, exdueño
Octavio Gómez Las operaciones, dice Urtaza, se inicia- ron en 2009, cuando Javier Moreno Valle, exdueño
Octavio Gómez Las operaciones, dice Urtaza, se inicia- ron en 2009, cuando Javier Moreno Valle, exdueño

Las operaciones, dice Urtaza, se inicia- ron en 2009, cuando Javier Moreno Valle, exdueño de Canal 40 y tío de Rafael More- no Valle, actual gobernador de Puebla, se encontró con Gordillo Morales en Nueva York. “Ella –cuenta– le comenta de las nece- sidades que tiene de apoyo para dos temas:

el Forte (Fondo de Retiro de Trabajadores de la Educación), un fideicomiso que esta- ba en Santander y que en aquel momento valía 14 mil millones de pesos, y le pidió a Moreno Valle que le ayudara a localizar un faltante de cerca de 4 mil millones. “Moreno Valle recurrió a Pedro Ramí- rez Campuzano para que lo apoyara y éste acudió a Enrique Martínez Ríos, un exfun- cionario de Bancomext que dejó el cargo en 1992.”

Las empresas dispersoras

Mauricio Urtaza asegura que Martínez Ríos y Ramírez Campuzano formaron em- presas que les entregaran comprobantes –como Servicios Financieros DC– a las so- ciedades financieras de objeto limitado

CORRUPCIÓN

CORRUPCIÓN

gar al SNTE por dejarlas trabajar y el in- terés elevado que se cobraba al maestro. Una vez que el dinero llegaba a Ser- vicios Financieros DC, detalla Urtaza, mediante correo electrónico Enrique Mar- tínez Ríos le decía entre quiénes debía dis- tribuirse el dinero. “El porcentaje mayor era para las per- sonas del sindicato y lo demás para las que habían armado todo ese proceso”, asegura el entrevistado. –¿La mayor parte iba para Elba Esther Gordillo? –pregunta la reportera. –Por el lado del porcentaje, diría que a Gordillo (aunque no de manera directa), a Rafael Ochoa Guzmán, quien era senador y estaba de licencia, pero era secretario oficial del sindicato, a María San Juana Cerda Fran- co, a Francisco Arriola, a José Manuel Díaz Flores y a Díaz de la Torre, en su calidad de líder sectorial en Guadalajara. Era 2009. Varios documentos consultados por Proceso incluyen listas con el número de la sección sindical y el nombre de su diri- gente, seguidos de los montos de los cré- ditos que tramitó, así como la entrega del 2% al secretario seccional “como premio”. Así aparecen las sumas mes por mes y año por año. Las cifras por mes coinciden con el di- nero que Urtaza transfirió por medio del sistema de pagos electrónicos interban- carios a José Manuel Díaz Flores, quien fi- nalmente fue detenido el 26 de febrero de 2013, el mismo día que cayó La Maestra. Por esas fechas, Díaz de la Torre defi- nía a qué líderes sindicales se les paga- ba la comisión por “enganchar” a algún maestro. –¿Quién autorizaba el pago de 2% de la comisión a los líderes sindicales? –se le pregunta a Urtaza, quien hacía los depósitos.

–se le pregunta a Urtaza, quien hacía los depósitos. (sofoles), para que éstas, a su vez,

(sofoles), para que éstas, a su vez, les pa- garan a Servicios Financieros por un servi- cio inexistente. Así, el dinero que llegaba a DC era la comisión que estas sofoles tenían que pa-

Gordillo Morales. Abandono Especial
Gordillo Morales. Abandono
Especial
Urtaza. Nuevas revelaciones Miguel Dimayuga
Urtaza. Nuevas revelaciones
Miguel Dimayuga

–A Díaz de la Torre. Estos listados los hacía directamente cada empresa: Kondi- nero, Maayane, Directodo, Crédito Maes- tro, ConSuPago; no lo definían Martínez Ríos o Ramírez Campuzano. Les llegaba el monto que se debía facturar y ellos, por alguna razón que desconozco, manda- ban a quienes se le iba a facturar (cuando Servicios Financieros le facturaba a cada empresa). El mecanismo, dice, operaba de la si- guiente manera: “Se recibía el monto to- tal con el IVA. El IVA era lo que Martínez Ríos, Moreno Valle y Ramírez Campuzano se distribuían. El importe en sí era lo que se regresaba o facturaba”. –¿Era para el sindicato? –Era la repartición que alguien (Díaz Flores) iba a hacer directamente a los líde- res sindicales. –¿Los listados que entregaban las em- presas los autorizaba Díaz de la Torre? –Sí, él era el que decía a cada sector, palomeaba a quién entregarle y cuánto se le debía dar a cada persona. –Esta operación de Díaz de la Torre, ¿de cuándo a cuándo fue? –De 2009 a 2013. –¿Hasta el momento en que detienen a Gordillo? –Sí, fundamentalmente.

Más preguntas

La reportera le pregunta a Urtaza si la operación financiera ideada por Ramí- rez Campuzano, Moreno Valle y Martínez Ríos, así como el cobro de comisiones a empresarios y el pago de comisiones a di- rigentes sindicales que autorizaba Díaz de la Torre es la misma que se les imputa a los dirigentes de la Coordinadora Nacio- nal de Trabajadores de la Educación. “Yo quiero señalar que Díaz de la To - rre no solamente participó en el porcen-

taje de la institución, tengo entendido que Martínez Ríos le entregó en varias ocasio- nes dinero a él, a Cerda Franco y a Fran- cisco Arriola. Sí se les entregó dinero, no fueron nada más supervisores de la ope- ración… Ellos recibieron recursos.”

–¿Se les tendrá que abrir una indagato- ria por los documentos que usted tiene? – se

le pregunta a Urtaza, quien está preso desde

marzo de 2015 por el delito de evasión fiscal. –Sí. Yo no soy autoridad, pero… o to - dos coludos o todos rabones. Si es un deli- to de este lado –del de la Coordinadora– y

hablamos de la misma metodología, por qué no es delito del otro lado. También es delito para Díaz de la Torre y para Ochoa. Se le recuerda al entrevistado que Díaz Flores (a quien él depositaba para luego dispersar el dinero conforme a lo autori- zado por Díaz de la Torre), fue detenido en febrero de 2013. “Sí –comenta–, pero el proceso que se le sigue no tiene nada que ver con este caso.” Comenta que solicitó al juez llamarlo

a declarar, al igual que todos los que par-

ticiparon en la dispersión, incluyendo a Díaz de la Torre, “pero el juez dice que no tiene nada que ver con mi caso”.

El dueño de Servicios Financieros DC

que tan sólo en 2010 dispersó poco más de

129 millones de pesos entre líderes sindi- cales y operadores financieros de Gordillo

a través de Servicios Financieros DC, ale-

ga que el juez sólo ha tomado en cuenta el

dinero que ingresó a su empresa, pero no

lo que salió, menos aún a quiénes se les depositaron fondos. Por esta razón, consi- dera que el juez es de “consigna”. “Yo no entiendo por qué. Si hicimos algo malo, pues lo hicimos muchos. Y si este asunto es de impuestos, pues que pa- guen los que recibieron el dinero”, comen- ta Urtaza.

Y añade: Díaz de la Torre siempre es-

tuvo enterado de todo. Él palomeaba los

recursos que se pagaban a los líderes sin- dicales. Por ello, reitera, él también debe ser llamado a declarar. “El Código Fiscal –afirma– es muy cla- ro en cuanto a lo que es válido y lo que no, como gastos. Siendo muy claros en esto:

Servicios Financieros DC recibía dinero de unas firmas que pagaban por un servi- cio, y esta empresa lo entregaba a quienes proveían servicio; luego, hay una relación directa entre los gastos y el objeto de la empresa; entonces, todo es deducible. No están los comprobantes fiscales. “El tema de los comprobantes fisca- les…Para mí, estas personas que recibie- ron el dinero son quienes deben darlo; si no lo dieron, quienes incumplieron fueron ellos, no yo. Además, ellos no han reporta- do el origen de sus ingresos.

Los depósitos

Mauricio Urtaza recuerda que llegó a ha- cer hasta tres depósitos en un día, y todo pasó por el sistema financiero. –En el caso de Díaz de la Torre, ¿hay documentos que lo involucren o no? –in- siste la reportera. –No. Lo que sé es que se le entregó di- nero en efectivo por parte de Martínez Ríos. El vínculo en el tema de las comi- siones era así: Martínez Ríos era quien negociaba y atendía toda la parte de las empresas, así como la parte del sindica- to. Él tenía contacto frecuente con Cerda Franco, con Díaz de la Torre, con Ochoa y con Francisco Arriola. –¿Llegó a ver a Díaz de la Torre con Martínez Ríos recibiendo dinero? –No vi a Rafael Ochoa con él, pero sí escuché varias veces hablando a Martínez Ríos con Díaz de la Torre por teléfono. Después de que el Servicio de Admi- nistración Tributaria intervino la empresa Servicios Financieros DC por no pagar im- puestos, los operadores de Gordillo crea- ron otras firmas para seguir con el cobro de comisiones a empresas, entre ellas

JUAR, GH, TEA y MR. A través de ellas con- tinuó la dispersión de recursos. Urtaza comenta que no tiene prue- bas de que los esquemas financieros si- gan vigentes. Por lo pronto, asegura que si a él lo acusan de evasión de impuestos, pide que se investigue también a su socio, Alejan- dro Rueda, así como a Ramírez Campu- zano, a Martínez Ríos, a Moreno Valle y a Díaz de la Torre. Respecto a Gordillo Morales, asegura que gran parte del dinero iba a las empre- sas Goat Enterprice, Pineapple y CV Tem- ple, para luego trasladar el recurso a otra cuenta de ella. Sin embargo no hay docu- mentos en los cuales se le mencione.

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a otra cuenta de ella. Sin embargo no hay docu- mentos en los cuales se le

El PRD, un partido de gobernabilidad

precaria

ROSALÍA VERGARA

L a corrupción de los gobiernos perredistas, la incapacidad de someter a las corrientes de ex- presión internas a la institucio- nalidad, pero sobre todo “la su- bordinada cercanía de algunos

dirigentes al gobierno federal”, son los fac- tores que restan credibilidad al proyecto histórico del Partido de la Revolución De- mocrática (PRD), sostiene Agustín Basave en su renuncia a ese organismo político. Con el título “Por el renacimiento del Partido de la Revolución Democrática”, Basave entregó su largo documento a los 22 integrantes del Comité Ejecutivo Na- cional (CEN) y a la mesa directiva del Con- sejo Nacional del organismo político el domingo 2. En 41 cuartillas fustiga a las corrientes o tribus porque, dice, cada una actúa co- mo si fuera un partido político, pese a que están incorporadas en el CEN “en propor- ción a su votación en elecciones internas”. Y agrega: “Este modelo, sin embargo, no ha logrado contrarrestar el sistemático con- flicto e indisciplina que caracteriza nuestra vida interna, haciendo cada vez más preca- ria la gobernabilidad del partido”. Destaca que este esquema sustituyó al antiguo “caudillismo” por otro que hoy encabeza Nueva Izquierda, una corriente hegemónica que permitió la formación de un bloque mayoritario que hoy dirige “el curso de la agenda legislativa y la políti- ca de alianzas”. Ante la peor crisis de su historia, expo- ne Basave, el PRD “inventó una nueva mo- dalidad de liderazgo” –la presidencia exter- na–, que él aceptó en noviembre de 2015, pensando en que el partido pudiera sobre- ponerse a cada corriente y encaminarlo hacia objetivos colectivos. Sin embargo, hoy recapitula en su do- cumento: “En los últimos meses se han dado muestras claras de la precaria go- bernabilidad del PRD y de la dificultad pa- ra alcanzar acuerdos, lo cuál tiene su ori- gen en que el presidente no pertenece a un bloque o corriente mayoritaria, y el

partido no cuenta con una cultura política

corrientes como máximo órgano de poder

El PRD por dentro

o

un orden estatutario capaz de sostener

fáctico del partido, donde se dirige, delimi-

el

nuevo modelo de partido”.

ta y traza la actuación del PRD por encima

Para Basave, el PRD necesita una refor- ma estatutaria y de sus documentos bási- cos para fortalecer la presidencia, acotar a las corrientes y propiciar el acercamiento

del CEN, la estructura formal y estatutaria para este tipo de determinaciones. Así como está, puntualiza, “este órga- no se convierte en un espacio meramen-

a

la ciudadanía; asociando sus intereses a

te deliberativo, con una capacidad acota-

los de la mayoría empobrecida, sindicatos, movimientos obreros, grupos estudianti- les, ecologistas, feministas, indígenas, mi- norías sexuales, personas con discapa-

da de construcción de acuerdos. Es lógico que, hasta cierto punto, los integrantes del CEN acaten la línea política recibida por los líderes de sus corrientes; lo que

cidad y todos aquellos movimientos que aspiren a una transformación social des- de abajo y a la izquierda. “Reconozco con franqueza que no tu- ve las condiciones necesarias para en- cabezar esta reforma, pero hago votos porque mi renuncia a la presidencia de-

cios al interior del PRD o bien privilegian a

no es racional es que el máximo centro de poder sea producto de las reglas no es- critas, ni que se dupliquen funciones, re- cursos y tiempo manteniendo estructuras paralelas”.

tone un proceso de concientización que desemboque en la determinación en la cúpula del partido para emprender la transformación radical que las bases de nuestro instituto político piden a gritos”, indica. Es necesario desbaratar la estructura de corrientes perredistas, pues éstas en- torpecen la distribución de cargos y espa-

militantes que no son los más idóneos, lo que ha generado la desconfianza entre las bases, sostiene Basave. Esa actitud, reitera, ha derivado en pro- blemas como la actuación parcial de la jus- ticia electoral. “Ejemplo de esto son los re- cientes Consejos Estatales Electivos de 2016 en Puebla, Oaxaca, Veracruz y Zacatecas”. A esto suma la burocratización de las comisiones, la imposición de perfiles no idóneos en los cargos, la judialización de los procesos electorales y la subordina- ción de los intereses del partido, así como

Con respecto a la nueva gobernabilidad en el partido, Basave alude a dos organismos ciudadanos internos que no cuentan con un reglamento que garantice su instaura- ción o funcionalidad: el Consejo Consul- tivo, “del cual no existe claridad en sus funciones”, y el Observatorio Ciudadano, integrado por asociaciones civiles. “Más allá de un cambio normativo, es necesario redefinir la naturaleza del ór- gano ciudadano, pasando de ser un me- ro ‘observador’ de las prácticas del parti- do o ‘consejero’ cuyas ideas y propuestas puedan incidir verdaderamente en nues- tra vida interna”, señala. También pide crear un Consejo Con- sultivo Ciudadano a nivel nacional y es- tatal cuyos representantes se encargarán de monitorear y evaluar los trabajos de los órganos directivos del partido y emitir las recomendaciones correspondientes; acer- car propuestas ciudadanas a la conforma-

el

respeto a los derechos de los militantes.

ción de la agenda legislativa del partido;

Para terminar con este flagelo, propo- ne desaparecer las comisiones Electoral y de Afiliación; fusionar la Comisión de Éti- ca con la de Auditoría y nombrarla Comi- sión Anticorrupción, y definir los cargos por méritos; también, deshacer la mesa de

tener representación dentro de la Unidad de Transparencia para garantizar el cum- plimiento de la obligación del partido en esta materia. El partido debe contar con una repre- sentación dentro de la Comisión de Ética

Germán Canseco

POLÍTICA

En 41 cuartillas, Agustín Basave expone los motivos de su renuncia a la presidencia del PRD, que concretó el domingo 2 ante los integrantes del CEN y de la mesa directiva del Consejo Nacional del partido. Sin personalismos, el dimitente enumera –en un documento de circula- ción restringida–, los lastres que postran el organismo político, sobre todo el de las tribus, y la subordinación de algunos dirigentes al go- bierno federal. Sin embargo, lo más valioso de su documento son las propuestas para forjar el renacimiento del PRD.

para vigilar la conducta de sus militantes y representantes públicos; ser un órgano de apoyo del presidente nacional del par- tido, y realizar propuestas sobre las modi- ficaciones a los documentos básicos. Sin mencionar nombres, Basave cri- tica en su carta de renuncia algunas ac- ciones inamovibles hasta hoy dentro del PRD, como la afiliación electrónica, uno de los proyectos impulsados por Jesús Ortega cuando presidió el partido. “Aunque el estatuto reconoce la posi- bilidad de que cualquier interesado que cumpla los requisitos pueda afiliarse al PRD de manera electrónica, lo cierto es que el sitio web del partido no promueve la afiliación ni hace el proceso accesible a los interesados”, sostiene Basave en “Por el renacimiento del Partido de la Revolu- ción Democrática”. Él propone una afiliación libre, lejos de las prácticas clientelares que han ca- racterizado a este proceso, con módulos y folios como cuotas de corriente. Además, debería ir a acompañado de un curso bási- co para garantizar que el nuevo militante conozca los principios, la historia, el pro- grama y los estatutos del partido. Asimismo, pide que el PRD aplique el título séptimo de sus estatutos, en los cuales se reconoce el referéndum y el ple- biscito como métodos de consulta entre la militancia. Hoy, la segunda figura só- lo puede realizarla el consejo con el voto aprobatorio de mayoría calificada, lo cuál hace de este ejercicio una herramienta poco usada para legitimar las decisiones de la dirigencia. Con respecto a los perredistas sin co- rriente, debe permitirse ser candidatos a cargos de elección popular, para evitar que los grupos de presión interna –las tribus– “sigan socavado la institucionalidad del partido y generado esquemas que hacen casi imposible desarrollar una vida parti- dista fuera de ellas”. Critica también que no se proteja la se- crecía del voto, lo cual aprovechan los lí- deres de las tribus para presionar a sus in-

crecía del voto, lo cual aprovechan los lí- deres de las tribus para presionar a sus
Tribus. Tensiones Miguel Dimayuga
Tribus. Tensiones
Miguel Dimayuga

tegrantes, subordinando la voluntad del perredismo a la disciplina de las corrientes.

Las propuestas

Agustín Basave propone fortalecer la pre- sidencia nacional porque en la actualidad todas sus decisiones se toman de mane- ra horizontal dentro del CEN, “lo cual con- vierte al presidente, en el mejor de los ca- sos, en un primus inter pares cuya única diferenciación del resto de sus miembros es el ejercicio de la vocería del partido”. Por eso, pide que el nuevo prototipo de presidencia tenga facultades para de- signar y sustituir a los coordinadores de bancada; definir a las secretarías del CEN; moción de confianza en sus decisiones; capacidad de veto, e interlocución con el gobierno federal. Asimismo, es necesario fortalecer las Juventudes de Izquierda porque, recalca, “se han estancado y burocratizado”. Una prueba es la falta de agenda integral hacia los jóvenes, aletargando a la organización por la intromisión de las corrientes. Considera que los jóvenes perredistas deberían desarrollar una campaña nacio- nal de afiliación, garantizar la transparen- cia en su agrupación, establecer un pro- grama nacional de formación política en línea; desarrollar medios de comunica- ción propios, realizar un Encuentro Nacio- nal de Jóvenes de Izquierda y programar una gira nacional en las universidades. “He aquí nuestro desafío: generar un claro compromiso de renovación ética y reivindicar nuestros principios políticos. Forjar el renacimiento del partido y erigir- lo en una organización cercana y abierta a la sociedad, representando una izquierda democrática, progresista y respetuosa del estado de derecho, pero opositora incon-

fundible al PRI-gobierno y a su intento de restauración autoritaria”, destaca el docu- mento de 41 cuartillas. Sin dar cifras, Basave sostiene que el PRD se ha desdibujado; no por las alian- zas con el PAN, “sino por actos de corrup- ción que siguen presentes en la vida de nuestros gobiernos, por la incapacidad de mantener a las expresiones dentro de un marco de institucionalidad y por la subor- dinada cercanía de algunos dirigentes al gobierno federal. “Las consecuencias imprevistas del Pacto por México y el surgimiento de Mo- rena también han puesto en duda el pro- yecto histórico e ideológico del PRD”. Y exhorta a los perredistas a generar un claro compromiso de renovación ética y reivindicar sus principios políticos: Hoy, el PRD “debe dar respuesta a la crisis de representatividad política del siglo XXI, al surgimiento de movimientos estudianti- les como #YoSoy132, al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, a las luchas de Atenco y de la CNTE, pero también a iniciativas ciudadanas como la #Ley3de3, las iniciativas por legalizar la mariguana y por el reconocimiento del matrimonio en- tre parejas del mismo sexto. “Hoy, el PRD debe ser capaz de recono- cer los retos de su tiempo y evolucionar sus principios ideológicos, sin que ello sig- nifique abandonar las causas que le die- ron origen”. Basave sostiene que, como la izquier- da partidista mexicana se ha acostumbra- do al conflicto, la inercia del pasado, con su historia de represión y marginalidad, no ha cambiado. Por ello propone susti- tuir, en lo ideológico, el concepto de pue- blo por el de ciudadanía; y en el terreno estratégico, sustituirlo por el de electora- do para reposicionar al partido.

JENARO VILLAMIL

L a noche del 9 de marzo de 2011 se realizó una singular cena en la casa de la enton- ces magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Po- der Judicial de la Federación

(TEPJF), María del Carmen Alanís, para discutir la polémica sobre el spot de 43 segundos del V Informe de Gobierno del entonces gobernador Enrique Peña Nieto, correspondiente a 2010, que su- puestamente violó los artículos 134 de la Constitución y el 228 de la ley elec- toral por transmitir un mensaje que implicaba “una promoción personali- zada” del mandatario mexiquense. En el spot apareció Peña Nieto pre- sumiendo sus “compromisos cum- plidos” a cinco años de iniciar su go- bierno. Apareció con la camisa banca arremangada, en una lujosa camione- ta negra, hablando ante las cámaras de televisión. Y se observó en todo el país, no sólo en el Estado de México, duran- te agosto de 2010. Meses después, en el penthouse de la casa de la magistrada Alanís, en la co- lonia Jardines de la Montaña, asistieron para “explicar” su posición el diputa- do federal del PRI Luis Videgaray, perso- naje de toda la confianza de Peña Nie- to, convencido por su amigo Enrique Ochoa Reza, quien estudió la licencia- tura en Economía en el Instituto Tecno- lógico Autónomo de México (ITAM) du- rante los mismos años en que el futuro secretario de Hacienda fue presidente de la sociedad de alumnos. Ochoa Reza formaba parte del equi- po de confianza de Alanís Figueroa. Era el director del Centro de Capacitación Judicial Electoral del TEPJF, operador de la magistrada junto con Patricio Balla- dos, el entonces coordinador de aseso- res de Alanís. Ochoa Reza, además, tenía una añeja amistad con Emilio Rabasa, esposo de la presidenta del tribunal. En esa cena participaron también el representante del PRI ante el Institu- to Federal Electoral (IFE), Sebastián Ler- do de Tejada; el consejero del propio IFE Marco Antonio Baños, exsocio de Alanís en la consultora Demos, y el cabildero Frank del Río, contratado por el PRI. Según Roberto Zamarripa, en su co- lumna publicada el 21 de marzo de ese año en Reforma, Frank del Río “habría re- cibido una encomienda: hacer jugosos ofrecimientos a los magistrados del Tri- bunal Electoral para tratar de revertir en esa instancia la decisión del IFE que castigó a Peña Nieto por violar la Cons- titución al promover su imagen con spots sobre su V Informe de Gobierno”. No era poco lo que estaba en jue-

Germán Canseco

Era el director de la Comisión Federal de Electricidad y hasta hace unos días no pintaba para el relevo de la dirigencia priista. Pero el jueves 7 se destapó y, al día siguiente, la “cargada” del PRI –bien disciplinada– ya lo arropaba. Se trata de Enrique Ochoa, un neotecnócra- ta cercanísimo al secretario de Hacienda. Hoy se perfi- la hacia suceder a Manlio Fabio Beltrones rumbo a los comicios de 2017 en el Estado de México y de 2018 en todo el país, gracias a que siempre ha seguido el guion que le ha dictado Luis Videgaray y a que ha protegido devotamente a Enrique Peña Nieto.

Enrique Ochoa

o la lealtad extrema

POLÍTICA

go. Era la primera vez que el IFE ordena- ba una sanción a la millonaria campaña de Peña Nieto en medios electrónicos. Tan sólo ese spot le dejó 60 millones de pesos a Televisa, 23 millones de pesos a TV Azte- ca, 1.4 millones a Milenio TV y 1.5 millo- nes de pesos a Telefórmula, según los da- tos acreditados por el IFE. Cuando este dispendio fue exhibido, el equipo de Peña Nieto justificó: el pago por la difusión nacional se debía a que “pa- ra llegar al Estado de México era necesa- rio contratar pautaje en medios naciona- les. Es la única manera de llegar al Estado de México… por las condiciones técnicas que hay, se obliga a hacer una contrata- ción nacional”, de acuerdo con el comuni- cado oficial del gobierno mexiquense del 27 de enero de 2011. La operación de Ochoa fue determi- nante para lograr que el tribunal revirtiera la decisión del IFE, en la polémica sesión del 14 de mayo de 2011, según recorda- ron fuentes internas del TEPJF consulta- das por Proceso. Al enterarse de la cena, el PAN presen- tó una queja para que la magistrada Ala- nís, presidenta del TEPJF, se excusara de la votación por evidente conflicto de interés. Alanís no negó la cena, argumentó que se hizo fuera de las instalaciones del tri- bunal, en su casa particular, y que eso no comprometía su voto. Afirmó que normal- mente se acostumbra escuchar a “las dis- tintas partes” de un litigio. Por unanimi- dad, la Sala Superior del TEPJF consideró “infundada” la queja del PAN en la sesión del 14 de abril de 2011.

dad, la Sala Superior del TEPJF consideró “infundada” la queja del PAN en la sesión del

El fondo del litigio con el PRI y con Pe- ña Nieto se resolvió tres semanas des- pués, el 4 de mayo del mismo año. La vota- ción quedó cuatro votos a favor de revertir la sanción del IFE al gobernador mexi- quense, y tres en contra. La decisión del TEPJF fue responsabili- zar a las televisoras por la difusión del spot que no debía verse más allá del territorio mexiquense. Las autoridades de la enti- dad no tuvieron ninguna responsabilidad. Mucho menos el PRI.

Minimizar su militancia priista

Después de este episodio, Ochoa recibió el apoyo del PRI y del peñanietismo para su máxima aspiración de ese año: ser conse- jero electoral del IFE. Ochoa compareció en abril de ese año ante la Comisión de Gobernación de la Cá- mara de Diputados, presidida por el pa- nista Javier Corral, para explicar su pro- yecto como consejero. El político, identificado como funciona- rio de la burocracia electoral del TEPJF, pre- sentó un ensayo de 11 cuartillas para justi- ficar la necesidad de “flexibilizar” el modelo de comunicación política aprobado en la reforma electoral de 2008. Justo la misma demanda de Televisa, TV Azteca y las esta- ciones de radio, beneficiarias de los millo- narios y secretos convenios de publicidad con Peña Nieto, el entonces precandidato puntero a la Presidencia de la República. –¿Usted era o es miembro del Consejo Político Nacional del PRI? –le preguntó en esa comparecencia el diputado federal del PT Juan Enrique Ibarra. –No formo parte del Consejo Nacional del PRI –se desmarcó Ochoa. Explicó que en 2006 presentó un juicio ante las ins-

Monroy. Ambición frustrada Germán Canseco
Monroy. Ambición frustrada
Germán Canseco
Beltrones. Rostro del fracaso Octavio Gómez
Beltrones. Rostro del fracaso
Octavio Gómez

tancias electorales para cuestionar la per- manencia en el cargo de Mariano Palacios Alcocer y Rosario Green, entonces presi- dente y secretaria general del PRI. Ochoa ganó el juicio. “Dejé de pertenecer a dicho consejo. Sólo lo fui por un tiempo breve”, afirmó el aspirante a consejero, licenciado en Dere- cho por la UNAM, con maestría y doctora- do en Ciencia Política en la Universidad de Columbia. Otro dato poco conocido de su biogra- fía es que fue consejero electoral del Dis- trito 21 de la Ciudad de México en las elec- ciones de 1997, cuando el PRI perdió ante el PRD y Cuauhtémoc Cárdenas ganó la je- fatura de Gobierno capitalina. No logró ser consejero del IFE, pero fue rescatado por su amigo Luis Videgaray pa- ra participar en el equipo de transición de Peña Nieto, una vez ganada la contienda presidencial en julio de 2012. Fue nombrado subsecretario de Hidro- carburos en la Secretaría de Energía, con Pedro Joaquín Coldwell al frente. Su paso anterior en el gobierno federal fue como asesor de Luis Téllez, secretario de Ener- gía entre 1997 y 1999, en el gobierno de Er- nesto Zedillo. Por este dato biográfico, algunos co- nocedores de los grupos políticos priistas consideran a Ochoa un tecnócrata del gru- po zedillista, sin vinculación alguna con los sectores del PRI y menos con trayecto- ria dentro del partido. Ochoa nunca ha tenido un cargo de elección electoral. En 2003 trató de ser can- didato a diputado federal de representa- ción proporcional por el PRI, pero fue “ba- jado de las listas”, como se dice en el argot. María del Carmen Alanís lo salvó. Pri- mero lo llevó al IFE como asesor, donde ella fue secretaria ejecutiva antes de su polémica renuncia por diferencias claras con el entonces presidente del Consejo General, Luis Carlos Ugalde. A su llegada al TEPJF, Alanís nombró

a Ochoa como su secretario particular y después lo convirtió en director del Cen- tro de Capacitación Judicial Electoral, don- de él armó su propia red. Fuentes del tribunal prevén que Ochoa buscará influir desde la presidencia na- cional del PRI en la designación de los próximos candidatos a magistrados elec- torales, quienes tendrán la última palabra en las elecciones presidenciales de 2018. El PRI será determinante en el Senado para la elección de los siete magistrados de la Sala Superior del TEPJF que entrarán en funciones el próximo 4 de noviembre. Las ternas serán propuestas por la Supre- ma Corte de Justicia de la Nación. Deberán ser electos por mayoría. Los nuevos magistrados también se- rán fundamentales en los comicios del Es- tado de México en 2017. Dos de los magis- trados electos concluirán su encargo en octubre de 2019, dos en octubre de 2022 y los tres restantes en octubre de 2025, se- gún el método de elección escalonada que se acordó en la reforma electoral.

De “bombero” de la CFE al PRI

En febrero de 2014, en vísperas de la dis- cusión de la “reforma estelar” del peña- nietismo –la energética–, Francisco Rojas Gutiérrez renunció a la dirección de la Co- misión Federal de Electricidad (CFE), por diferencias con el “equipo compacto” (en- cabezado por Videgaray) del primer man- datario para esta materia. Videgaray movió de la Subsecretaría de Hidrocarburos a Ochoa para que diri- giera la CFE y enfrentara una dura nego- ciación con el sindicato por el pasivo la- boral de la Comisión, que ascendía a más de 630 mil millones de pesos y que, tras la negociación y “convencimiento” de los lí- deres del SUTERM, se redujo en mayo de 2016 a 160 mil millones de pesos. El nombre de Ochoa Reza se barajó en varias ocasiones para sustituir a algunos

secretarios de Estado e, incluso, como po- sible director de Pemex, siempre bajo la batuta de Videgaray, uno de los dos pre- candidatos fuertes del peñismo para el 2018. El otro es el secretario de Goberna- ción, Miguel Ángel Osorio Chong. Su nombre nunca se escuchó para di- rigir el PRI, aunque en octubre de 2015, durante el 70 aniversario luctuoso del ge- neral Plutarco Elías Calles, el orador prin- cipal no fue el dirigente nacional priista, Manlio Fabio Beltrones, sino el titular de la CFE, Enrique Ochoa, quien ofreció un dis- curso que pasó sin pena ni gloria. Tras la derrota del PRI en siete entidades de la República durante las elecciones del 5 de junio pasado, y la renuncia de Beltrones, las especulaciones sobre la designación del próximo presidente del Comité Ejecutivo Nacional del partido gobernante comenza- ron a correr en el viejo edificio de Buena- vista e Insurgentes, en la Ciudad de México. Primero se manejó la versión de que el exgobernador de Querétaro José Calza- da podría ocupar la cúpula del partido. El nombre de Luis Videgaray se ventiló en va- rias columnas de trascendidos, pero el ti- tular de Hacienda negó rotundamente que le interesara dejar el mando de la política financiera. La designación del sucesor de Beltro- nes en el PRI se aceleró ante el interés de la presidenta interina del CEN, Carolina Monroy, prima del presidente de la Repú- blica e integrante de la dinastía del Gru- po Atlacomulco, quien expresó interna y externamente su interés de quedarse al frente del tricolor. Peña Nieto la vetó, se- gún reportes internos de Los Pinos con- sultados por Proceso. Extraoficialmente la lista de suspiran- tes a dirigir el PRI se integró por el yuca- teco Jorge Carlos Ramírez Marín, actual di- putado federal, extitular de la Sedatu, con amplia militancia en el PRI y excolabora- dor de Beatriz Paredes; Enrique Martínez Martínez, gobernador de Coahuila antes de Humberto Moreira, precandidato presi- dencial en 2006 y extitular de la Sagarpa en este sexenio; Osorio Chong, secretario de Gobernación y el precandidato presiden- cial más fuerte del gabinete peñista según las encuestas, y por Carolina Monroy. El jueves 7, Ochoa sorprendió cuando admitió públicamente que llegar a la diri- gencia nacional del PRI “sería el mayor ho- nor” de su vida. Ante las versiones de que no cumple con el requisito estatutario de tener 10 años de militancia como mínimo, el titular de la CFE utilizó su cuenta públi- ca de Twitter, @EnriqueOchoaR, para mos- trar su credencial de afiliación al PRI, de julio de 1991, firmada por Luis Donaldo Colosio. Tiene el número 0003. “Soy un orgulloso militante del PRI na- cional desde 1991”, escribió el ahora exdi- rector de la CFE.

La maquinaria de la “cargada” comen- zó a operar al día siguiente. El viernes 8 re- nunció como director de la CFE, y la Confe- deración de Trabajadores de México (CTM), encabezada por Carlos Aceves, anunció su “apoyo unánime” a Ochoa Reza. La Confe- deración Nacional de Organizaciones Po- pulares (CNOP) y su dirigente, la senadora Cristina Díaz, también se “sumaron”. El CEN del PRI publicó la convocatoria para la elección extraordinaria del presi- dente sustituto para el periodo 2015-2019. “Actualmente los únicos tiempos que

POLÍTICA

existen en nuestra agenda son los de la transformación y la modernización”, de- claró crípticamente Carolina Monroy. A Ochoa le corresponderá conducir al PRI en la elección más importante de 2017, la del Estado de México, así como la de Coahuila y Nayarit. En el Estado de Méxi- co, la “joya de la corona” del peñanietismo, se juega no sólo la sucesión de Eruviel Ávi- la, actual gobernador, sino las aspiraciones del exalcalde de Ecatepec y aliado político de Videgaray para la candidatura presiden- cial del PRI en 2018.

y aliado político de Videgaray para la candidatura presiden- cial del PRI en 2018. 2071 /
y aliado político de Videgaray para la candidatura presiden- cial del PRI en 2018. 2071 /

Germán Canseco

La mezquindad del gobierno mexicano asfixia a l a CIDH
La mezquindad del gobierno mexicano
asfixia
a
l
a CIDH

La presión ciudadana e internacional obligó a que el gobierno de Enrique Peña Nieto aceptara una investiga- ción independiente para el caso Ayotzinapa, coordinada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Pero boicoteó el trabajo del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes y terminó asfixiándolo. Y no le bastó. Ahora que la CIDH enfrenta una crisis económi- ca, ha lanzado una campaña de desprestigio y manio- bra para reducirle recursos.

J. JESÚS ESQUIVEL

W ASHINGTON.- Entre defen-

sores de derechos huma-

nos y diplomáticos lati-

noamericanos no hay du-

da y denuncian: México

quiere debilitar a la Comi-

sión Interamericana de Derechos Huma- nos (CIDH) y dejarla sin dientes por haber derrocado la “verdad histórica” del gobier- no de Enrique Peña Nieto en la desapari- ción de los 43 normalistas de Ayotzinapa. “Me da la impresión de que el enemi- go principal de la CIDH en este instante es México”, dice a Proceso José Miguel Vivan- co, director de la División para las Amé- ricas de la organización Human Rights Watch (HRW). Las acusaciones contra México, en las que coinciden defensores de los derechos humanos y diplomáticos latinoamericanos, se refieren al cabildeo sordo que lleva a ca- bo el gobierno de Peña Nieto para debilitar los poderes y alcances de la CIDH, aprove- chando que el órgano jurídico de la Organi- zación de los Estados Americanos (OEA) se encuentra en una grave crisis financiera. “Históricamente, este esfuerzo por debi- litar a la Comisión ha sido orquestado por los países que conforman el Alba (Alian- za Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), liderados por Venezuela y Ecua- dor; pero a raíz de la desaparición de 43 jó- venes de Ayotzinapa (en septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero), la batuta la tomó el go- bierno mexicano”, apunta Vivanco. El pasado 22 de mayo, días después de

que el gobierno de Peña Nieto diera por terminada la misión del Grupo Interdisci- plinario de Expertos Independientes (GIEI) en el caso Ayotzinapa, la CIDH develó de- talles de su debacle financiera. “La Comisión lamenta profundamen- te tener que informar que el 31 de julio de 2016 se vencen los contratos de 40% del

Vivanco. “Es México”

personal y no se cuenta con los fondos ni con la expectativa de recibir fondos para poder renovarlos. Asimismo, la Comisión informa con profundo pesar que se ha vis- to obligada a suspender la realización de las visitas previstas para este año, así co- mo de los periodos de sesiones 159 y 160, programados originalmente para julio y octubre”, se lee en el comunicado de pren- sa que la CIDH difundió el 23 de mayo. La endeble situación económica del ór- gano jurídico de la OEA –que por medio del GIEI exhibió las mentiras de la “verdad his- tórica” con la que el gobierno de Peña Nieto quiso darle carpetazo al caso Ayotzinapa– está siendo usada para hacerla inoperante. “La posición de México sobre la CIDH da la impresión de que es en represalia por el informe del GIEI y por todo lo que ha descubierto y develado en México”, ex- presa Vivanco en la entrevista. El director de la División para las Amé- ricas de HRW explica que la CIDH siempre ha sido objeto de ataques por parte de los gobiernos a los que denuncia por incum- plir con la protección de los derechos hu- manos de sus ciudadanos. Hasta que el gobierno de Peña Nieto entró al relevo, estos ataques los enca-

Crisis a los cuatro vientos
Crisis a los cuatro vientos

bezaba Venezuela y el Alba, pero la crisis y el desprestigio del gobierno de Nicolás Maduro minimizaron los efectos de esa descalificación. “El aislamiento de Venezuela es tal que no tiene ese músculo que tuvo en el pasado para dañar al Sistema Interameri- cano (integrado por 35 países). Y el Alba, al no contar con Venezuela, queda huérfano de representación. Quedó totalmente des- articulado”, abunda. En el pasado, otros países como Brasil, Argentina, Perú, Colombia, Chile y los cen- troamericanos fueron enemigos de la CI- DH tras ser señalados por casos de viola-

ción a los derechos humanos, algo que los exponía ante la comunidad mundial. Y de manera irónica, cuando los in- tentos de debilitar a la CIDH provenían de otras naciones, el defensor de la Comisión fue México. “Esa actitud de México se dio antes de Ayotzinapa. El contexto actual es muy, muy distinto. Que el Alba siga cacarean- do, es un gaje del oficio y del ruido am- biental, pero no conmueve a nadie”, reco- noce Vivanco. Cuando la CIDH alertó sobre su situa- ción económica, algunos países se preo- cuparon por las consecuencias que esto puede tener en la defensa de los derechos humanos. Otros, como denuncian los entrevista- dos, aprovecharon la crisis para debilitar al órgano jurídico de la OEA con el poder de los dineros. “Resulta igualmente perturbador el es- tado de indefensión en que quedarán mi- les de víctimas de violaciones a los dere- chos humanos. Será inevitable que el es- tado procesal que se estaba intentando reducir vuelva a aumentar y llegue a un punto incompatible con el derecho de ac- ceso a la justicia”, alertó la CIDH a la región interamericana en mayo pasado.

Máscaras

En el 46 Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la OEA, celebrado del 13 al 15 de junio pasado en Santo Do- mingo, República Dominicana, el gobierno de México se presentó como el gran pro- motor para encontrar una solución a la crisis de la CIDH. “La posición de México es de preocupa- ción”, asegura Luis Alfonso de Alba Góngo- ra, embajador mexicano ante la OEA. “Por- que nos parece que hay que atender obvia- mente lo más inmediato, que es la falta de recursos de este año, la posibilidad de que

DIPLOMACIA

tenga que reducir actividades y que no pue- da mantener los contratos de un número importante de personal”, agrega. En Santo Domingo, México propuso que la CIDH y la Corte Interamericana de Derechos Humanos se coordinen con la Se- cretaría General de la OEA para hacer una propuesta sobre su financiamiento. Se es- pera que la presenten, a más tardar, en oc- tubre de 2016. De Alba Góngora matiza que es la CI- DH la responsable de su situación econó- mica, porque se rezagó a la hora de pre- sentar sus presupuestos. “El gobierno que más ha contribuido de los países latinoamericanos con dona- ciones o recursos voluntarios es México”, presume. Los fondos a los que se refiere el emba- jador de México son los dos millones de dó- lares que dio para financiar al GIEI en el ca- so Ayotzinapa, pero que para la CIDH nada tienen que ver con el presupuesto general. “El GIEI es la CIDH. Es un mecanismo creado por la CIDH. Ahí es un manejo de la información que ya corrigió (sic) el pre- sidente (de la CIDH), James Cavallaro. La contribución de México del año pasado y de éste es evidentemente a la CIDH, con la que establecimos un acuerdo para crear el GIEI”, admite De Alba. “Aparte –insiste–, no puede haber recur- sos destinados para un fondo general. Eso nunca lo había planteado la CIDH, lo acaba de hacer hace unas tres semanas. Nos aca- ban de hacer una solicitud por 50 mil dóla- res para un fondo general.” –¿Nada más 50 mil dólares? –se le pre- gunta. –Exactamente, eso no le resuelve prác- ticamente nada a la CIDH. –¿Cuánto dinero estaría dispuesto Mé- xico a aportar para ese fondo? –En este momento no le puedo dar una cifra. Asegura que su prioridad sigue estan- do en relación con el caso Ayotzinapa: “A finales de este mes habrá una sesión con la CIDH. Seguramente habrá una cifra que el gobierno de México está dispuesto a fi- nanciar para las visitas del relator, segui- miento del caso, trabajo de investigación y otras cosas. La CIDH no ha presentado un presupuesto. Para el ejercicio de 2017 las cosas son mucho más sencillas”.

La crisis paliada

En respuesta a la crisis de la CIDH, pero no por iniciativa de México, varios países del hemisferio se comprometieron a entregar “aportes voluntarios”. Los ofrecimientos han sido, hasta aho- ra, de 160 mil dólares por parte de Argen- tina; Panamá, 150 mil; Colombia, 100 mil; Perú, 50 mil; Chile, 22 mil, (más los 100 mil con los que costeó las sesiones de ha-

Perú, 50 mil; Chile, 22 mil, (más los 100 mil con los que costeó las sesiones

ce unas semanas); Antigua y Barbuda, mil 800 dólares, y Estados Unidos, con 100 mil. El gobierno estadunidense también anunció, de manera unilateral, que los 600 mil dólares que había dado a la OEA para becas se podían reprogramar para que la CIDH los utilice. Una fuente del Sistema Interamerica- no que solicitó el anonimato por razones de seguridad explica que muchas de las promesas de aportaciones voluntarias no se han materializado, pero que con las po- cas ya entregadas la crisis se conjuró en el corto plazo. La CIDH, revela, ya recibió 50 mil dóla- res de Panamá; los mil 800 dólares de An- tigua y Barbuda, y 20 mil dólares de Chile. Pero fueron sobre todo los 600 mil dó- lares que Estados Unidos permitió repro- gramar los que permitieron extender los 30 contratos que expiraban el 31 de ju- lio. “La CIDH sigue en una grave situación económica, siguen suspendidas la mayo- ría de las actividades”, apunta la fuente consultada que conoce los detalles de las finanzas de la Comisión. Por los oficios de Cavallaro, quien sos- tuvo unas 17 reuniones bilaterales duran- te la Asamblea General en Santo Domingo, Canadá está en negociaciones con la CI- DH para dar 500 mil dólares. La Unión Eu- ropea, en tanto, comprometería 400 mil. Y para 2017 y 2018, ofrece incluso incremen- tar esa cantidad. Hay además negociacio- nes con fundaciones y organizaciones no gubernamentales. Lo llamativo es que varias de las fuen- tes consultadas revelan que hay otros paí- ses americanos dispuestos a fondear la CIDH, pero el gobierno de México está in- terviniendo para que no lo hagan, al me- nos en el corto plazo. “Costa Rica, por ejemplo, estaba lista para hacer un aporte voluntario, pero gra-

cias a las presiones de México, que son muy fuertes, no lo ha podido hacer”, asevera una fuente diplomática.

Que no

–Hay algunos de sus colegas, embajadores ante la OEA, que aseguran que México pi- dió al gobierno de Costa Rica que no apor- tara fondos para sanear la crisis de la CI- DH… se le comenta a De Alba. –Absolutamente falso. Al contrario, es- tamos buscando financiamiento para la CI- DH y no quiero mencionar países en parti- cular. Lo digo con la mayor tranquilidad del mundo; es falso, me parece hasta curioso. –Organizaciones defensoras de los de- rechos humanos aseguran que el gobier- no de México quiere imponer medidas co- rrectivas a la CIDH por el caso Ayotzinapa –se le insiste. –Nunca pedí medidas correctivas. Yo dije que habría que abrir un debate, porque había percepciones correctas o incorrec- tas de que la CIDH se estaba distanciando de los Estados y que estaba siendo parcial, o algo por el estilo. Que eso podía explicar que estuvieran recibiendo menos recursos. “Eso, y lo puedo decir, es un sentimien- to generalizado en la OEA, de que la CIDH tiene que fortalecer su relación con todos los Estados miembros, no nada más con México, porque la CIDH no es una organi- zación no gubernamental, es un órgano creado por los propios gobiernos para apo- yar procesos de transformación normativa, política, legislativa. Es un órgano que crea- mos para que nos ayude a cumplir mejor con nuestras obligaciones contractuales en materia de derechos humanos.” –¿Cree usted que la CIDH está politi- zada? –La CIDH lo que tiene que hacer es una revisión, y eso puede ser muy rápido. Pri-

Peña Nieto. Rencor con el GIEI Germán Canseco
Peña Nieto. Rencor con el GIEI
Germán Canseco

mero, de por qué tiene el retraso procesal que tiene. Hay quejas que le han sido pre- sentadas y que no se han resuelto, que ni siquiera se ha respondido a los peticiona- rios, denuncias que tienen más de 10 años. ¿Qué sistema es ése? Algo está fallando. Desde el punto de vista de derechos huma- nos eso es muy grave. “Luego tiene el problema de la distri- bución de casos, tiene que haber un cierto equilibrio por regiones y temas. Hay que abrir un debate sin temores, porque no se trata de debilitar la Comisión, se trata de fortalecerla. Si la Comisión es cuestionada no va a conseguir más recursos.” En la reciente Cumbre de Líderes de América del Norte, celebrada el mes pasa- do en Ottawa, Canadá, el presidente Barack Obama (Estados Unidos), Enrique Peña Nieto, y el primer ministro Justin Trudeau (Canadá) en una declaración conjunta re- afirmaron su compromiso con el sistema interamericano y en especial con la CIDH. El director de la División para las Amé- ricas de la CIDH ve con suspicacia el con- tenido de esa declaración. “Señalan textualmente que entre los tres estados financian tres cuartas partes, 75% del presupuesto de la CIDH, lo cual a mí me parece que es una declaración des- carada, tanto de Canadá como de México, porque en realidad 65% del presupuesto de la CIDH lo financia Estados Unidos. Y México no ha ofrecido ni un centavo es- te año. México alegará que en 2014 dio un millón de dólares y en 2015 otro millón a la CIDH, ¡pero fueron para el GIEI!, no me vengan con tonteras”, sentencia Vivanco. HRW insiste en que la propuesta que hizo México en Santo Domingo para la CI- DH exhibe con claridad las verdaderas in- tenciones del gobierno de Peña Nieto pa- ra debilitar al órgano jurídico de la OEA. Vivanco cuenta que la propuesta de México condiciona a que sólo sean los es- tados que han ratificado la Convención Americana los que puedan hacer aportes económicos a la CIDH. “Curiosamente, los países que no son parte de la Convención son Estados Uni- dos y Canadá, además de islas menores, países pequeños que no tienen peso. La fórmula de México es que Estados Unidos pueda hacer aportes voluntarios, pero que esos aportes tengan un tope. El tope podría ser de 40%. ¡Ojo!: 40% es menos que 65%. Entonces, ¿quién cubriría el saldo de 25%? ¿Y qué pasa con los países observadores, todos los países de la Unión Europea que aportan y que están interesados en seguir aportando voluntariamente? “Da la impresión de que esta fórmu- la agravaría la crisis y dejaría a la CIDH to- davía más expuesta, vulnerable y mucho más debilitada. Ésa es la propuesta de Mé- xico”, concluye el director de la División de las Américas de HRW.

propuesta de Mé- xico”, concluye el director de la División de las Américas de HRW. 44

Verónica Espinosa

ESTADOS

No paran los intentos de saquear la riqueza mineral de San Luis Potosí, ya sea
No paran los intentos de saquear la riqueza mineral de
San Luis Potosí, ya sea con proyectos de extracción o,
en este caso, con negocios derivados de la fuerte pre-
sencia de industrias que producen residuos peligrosos.
La empresa Citsu, de la que son socios exfuncionarios
estatales, pretende construir en la zona de Palula, en el
Altiplano Potosino, un confinamiento que recibirá los
desechos industriales del centro del país.
Un “basurero” industrial
Un “basurero” industrial

VERÓNICA ESPINOSA

S ANTO DOMINGO, SAN LUIS PO-

TOSÍ.- De Wirikuta a Palula

o de Real de Catorce a San-

to Domingo se extiende el

Altiplano Potosino, la re-

gión más grande del esta-

do, cuyos pobladores se enfrentan a la amenaza de empresarios mineros de convertirla “en el cementerio tóxico del país”. Casi siempre con ayuda de funcio- narios, los empresarios han impulsado e impuesto proyectos como el de Mine- ra San Xavier en el Cerro de San Pedro (región Centro), la mina Peñasquito en Mazapil (municipio zacatecano que comparte territorio con San Luis), el confinamiento de residuos peligrosos La Pedrera en Guadalcázar y la opera- ción de concesiones mineras de Real Majestic en Real de Catorce. Ésta última fue suspendida ante la lucha del pueblo huichol en defensa de sus territorios sagrados, con el respal- do de activistas y ciudadanos (Proceso número 1807).

amenaza el Altiplano Potosino
amenaza
el Altiplano Potosino
do de activistas y ciudadanos ( Proceso número 1807). amenaza el Altiplano Potosino 2071 / 10

2071 / 10 DE JULIO DE 2016

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Santo Domingo. Repudio popular Verónica Espinosa
Santo Domingo. Repudio popular
Verónica Espinosa

Ahora se trata de construir un confina- miento de grandes proporciones para de- positar residuos industriales en el rancho Palula, entre San Luis Potosí y Zacatecas, destinado a recibir los desechos de más de 3 mil industrias del centro del país. El enorme riesgo que entraña ya provocó la formación del Comité por la Defensa de la Vida en Santo Domingo y municipios circunvecinos.

Es la segunda tentativa de este tipo en

ese municipio. La primera se echó a andar en Santa Ifigenia, donde los promotores no consiguieron el permiso de la autori- dad local. Ejidatarios, empresarios ganaderos, sacerdotes respaldados por la diócesis de Matehuala, y recientemente represen- tantes del pueblo Wixárika (huichol) in- tegran el comité defensor de la vida que rechaza el confinamiento, denominado

Centro Tecnológico para el Manejo Inte- gral de Materiales Provenientes de Activi- dades Industriales y Procesos Extractivos (Cetemim).

A la organización se sumaron como

asesores técnicos y legales varios inves- tigadores del Programa de Agua y Socie- dad de El Colegio de San Luis y el Centro

de Derechos Humanos Samuel Ruiz, A.C., con el fin de formalizar jurídicamente su lucha social. En las 20 hectáreas supuestamente autorizadas para el confinamiento se ubi- can terrenos de uso forestal que forman parte de una Unidad de Manejo Ambiental (UMA), poblada todavía de venados y águi-

las reales, entre otras especies. La zona de amortiguamiento es de 600 hectáreas. Sin embargo, los permisos que ya han sido judicialmente impugnados, princi- palmente por dos motivos: los funciona- rios municipales niegan haberlos firmado

y los territorios involucrados estarían no

dentro de Santo Domingo, sino del lado zacatecano, en Villa de Cos, de acuerdo con registros y documentos de la Secreta- ría de Medio Ambiente y Recursos Natura- les (Semarnat) y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). A los habitantes de esta parte del Al- tiplano Potosino se preguntan:: “¿Por qué voltean a vernos cuando quieren tirar la basura de sus empresas, si nunca lo hicie- ron para ver qué necesitamos?”.

El empresario y sus políticos

La zona prevista para el confinamiento en Palula está a casi 300 kilómetros de la ca- pital potosina, de los cuales casi 100 son de terracería. Hace meses los habitantes de Santo Domingo vieron con sorpresa que empezó a construirse una carretera, que suponen gestionó la empresa Citsu con ayuda del estado para facilitar el ac- ceso al Cetemim, aunque actualmente la obra está suspendida. El principal accionista del Centro de Ingeniería y Tecnología Sustentable (Cit- su) es el empresario minero José Cerrillo Chowell, también propietario de una gran extensión de Palula. También son socios de Citsu tres in- tegrantes del gabinete del gobernador Fernando Silva Nieto (1997-2003): David Atisha Castillo, secretario de Ecología y Gestión Ambiental; Olegario Garza Gran- de, contralor general, y Fausto Cervantes Elizondo, titular de la Junta Estatal de Caminos. El investigador Francisco Javier Peña Paz, del Programa de Agua y Sociedad de El Colegio de San Luis, señala en entre- vista: “Este proyecto se caracteriza por avaricia e impericia: no demuestran co- nocimiento sobre el tema pero sí mucha ambición. Y sabemos que va combinado con el poder político; detrás está el exgo- bernador Fernando Silva Nieto”. Cervantes Elizondo apareció en las primeras presentaciones del proyecto a empresarios y medios, en noviembre pa- sado. Dijo que el Cetemim se instalaría en una zona donde no representa riesgo para la población, puesto que la comunidad más cercana se encuentra a 12 kilómetros

y en ella viven 50 personas.

Añadió que en el confinamiento –en el que se invertirán 300 millones de pesos– se recibirán los desechos industriales de 3 mil empresas de San Luis, la Ciudad de México, el Estado de México y la zona del Bajío, por lo que su instalación se consi-

dera “urgente” debido a la escasez de este tipo de instalaciones en el país. Tras afirmar que “el centro no reci- birá materiales explosivos, radiactivos, biológicos o infecciosos”, el extitular de la Junta Estatal de Caminos aseguró que el Cetemim ya tenía permisos en materia de impacto ambiental, cambio de uso de suelo forestal a industrial, así como la li- cencia municipal. Dos años atrás, en 2013, Cervantes Elizondo anunció que, como parte de un “proyecto para reintroducir especies na- tivas que han ido desapareciendo”, cuyo promotor era Cerrillo Chowell, se libera- rían 200 ejemplares de venado bura, cola blanca y berrendos en 9 mil hectáreas de la UMA Palula. Luego se supo que en rea- lidad se trataba de convertir ese territorio en un coto de caza controlada. Sin embargo, los pobladores de Santo Domingo y comunidades cercanas se en- teraron del proyecto del confinamiento de una manera muy distinta, en agosto del 2015, cuando una mujer que se iden- tificaba como trabajadora social comen- zó a acudir al municipio para hablar con la gente y preguntarles cuáles eran sus carencias. Un campesino narró en un video tes- timonial elaborado para la lucha contra el confinamiento:

“En agosto del año pasado llegó una trabajadora social de parte de Cerrillo Chowell a hacer una encuesta sobre las necesidades prioritarias de la comunidad. Llegó a mi casa ofreciéndole a mi esposa ayuda a la vivienda: que licuadora, que estufa, que plancha. Ella le pregunta: ¿por qué me quiere dar esto, si no yo no estoy pidiendo nada?” La trabajadora social contestó que iba de parte del señor Cerrillo Chowell “por- que se ha fijado en ustedes, en la pobre- za en que viven… Ya se hizo buena gente, quiere ayudarles y les va a regalar lo que necesiten”. La respuesta que da el campe- sino en el video es: “A lo mejor nos hacen falta muchas cosas, pero no necesitamos de él”. En esa ocasión la enviada del em- presario admitió que se construiría un confinamiento de desechos, pero inten- tó minimizarlo: “Nada más van a tirar estopas, baterías usadas y otras cosas pequeñas”. La noticia llegó a oídos del sacerdote Gerardo Ortiz, conocido como Padre Ca- nas, de la Pastoral social de la diócesis de Matehuala, quien buscó apoyo y ayudó a organizar el Comité por la Defensa de la Vida. El comité se constituyó ante nota- rio público con Édgar Coronados como presidente y representantes de todos los municipios involucrados. Como respal- do técnico se integraron Francisco Javier

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todos los municipios involucrados. Como respal- do técnico se integraron Francisco Javier 46 2071 / 10

Verónica Espinosa

Peña de Paz, Germán Santacruz y Daniel Jacobo, profesores e investigadores de El Colegio de San Luis, quienes elabora- ron un informe sobre las inconsistencias técnicas del proyecto en el aspecto am- biental, mismo que presentaron en una reunión con legisladores locales en abril pasado.

Daño al ambiente, la salud y la economía

Consultados al respecto, los especialis- tas explicaron que, según datos de la Se- marnat, las industrias del país producen alrededor de 2 millones de toneladas de residuos al año. Añaden que esa cantidad sería depositada en el Cetemim antes de cinco años; después de ese lapso, la em- presa prevé que se deposite un millón de toneladas anuales. Al revisar las dos versiones públicas de las Manifestaciones de Impacto Am- biental del proyecto, los investigadores encontraron varias inconsistencias en la información que proporciona la empresa:

los volúmenes de material que será confi- nado y la efectividad de las geomembra- nas que se emplearán, similares a las que se utilizan en la minería de tajo a cielo abierto para depositar los residuos. Lo mismo ocurre con las sustancias utilizadas para el tratamiento de los dese- chos, entre éstas el peróxido de hidrógeno y el ácido nítrico, que en la cantidad que pretende utilizar la empresa resultan al- tamente riesgosos. También detectaron que funcionarios de la Semarnat “han intentado enmen- darle la plana” a la autoridad local e inclu- so modificaron los datos de la ubicación del predio, que en la primera manifesta- ción se ubicó en San Luis Potosí y en la se- gunda ya aparece en Zacatecas. En el oficio SGPA/DGIRA/DG01368, fechado en 2013, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental de la Se- marnat “precisa” a los promoventes del confinamiento que las coordenadas que proporcionan de la localización del mis- mo fueron revisadas a través del Sistema de Evaluación Geográfica de Evaluación de Impacto Ambiental (SEGEIA), “identifi- cando que el predio se localiza en el mu- nicipio de Mazapil, estado de Zacatecas, y no en el municipio de Santo Domingo, es- tado de San Luis Potosí, como manifestó”. Pero en 2015, en un segundo oficio (SGPA/DGIRA/DG04340), la dependencia se desdice: “El predio para el desarrollo del proyecto está ubicado en el interior del rancho Palula, en el municipio de San- to Domingo, San Luis Potosí”. No obstante que la empresa reserva las coordenadas exactas, la Semarnat las menciona en sus dos oficios citados, que

firma el director de Impacto y Riesgo Am- biental, Alfonso Flores Ramírez. Extraña también que dicho territorio sea presentado como “una microcuenca hidrográfica con nulas posibilidades de albergar un acuífero”, puesto que en su investigación Santacruz, Peña de Paz y Jacobo encontraron que la dirección de

la Conagua en San Luis Potosí clasificó el

mismo lugar como parte del Acuífero El Cardito, perteneciente a la Cuenca Cama- cho-Gruñidora… que según los mapas de

la Conagua se localiza en Zacatecas.

En lo que parece una confesión de par- te, la página 129 de la Manifestación de Impacto Ambiental del Cetemim señala:

“El proyecto modifica sustancialmente el aprovechamiento del uso de suelo de la zona”, de vocación forestal. El especialista Peña de Paz señala: “So- cialmente el proyecto es de una gran in- equidad. Quieren que la gente que no ha sido beneficiada del desarrollo económico pierda aún más cargando con la basura que produce ese desarrollo”. Advierte que los riesgos que implican esos desechos también afectarían econó- micamente a los habitantes de la zona, incluidos algunos exportadores de gana- do. “Podemos estar viendo el inicio de la construcción de un cementerio industrial muy peligroso, en donde termine vivien- do la gente que no puede pagar otro tipo de terrenos, lo que aumentaría mucho la desigualdad social”. Indica que el confinamiento repre- senta “una amenaza al derecho humano

al disfrute legítimo de los productos del trabajo. Al desvalorizar eso se está expro- piando años de trabajo de la gente que está en Estados Unidos o en Monterrey

y ha realizado estas construcciones con

Altiplano potosino. Tiradero tóxico

ESTADOS

años de ahorros: de repente eso se queda sin ningún valor, sin hablar de los efectos en la salud”.

A decir de los investigadores que ase-

soran al Comité por la Defensa de la Vida,

la Semarnat debió requerir a la empresa

un estudio de impacto ambiental regional y no local, opinan los investigadores, pues durante el transporte de los residuos pue- den existir riesgos para poblaciones muy grandes, como la de Matehuala.

El pasado 26 de junio, en una reunión

en su rancho Guadalupe, en Zacatecas, el empresario minero Miguel Torres Leyva –que tiene su casa en Palula– informó a ejidatarios, propietarios y ganaderos que Cerrillo Chowell acababa de perforar un pozo junto al predio donde pretende ins- talar el Cetemim y aledaño a un ojo de agua.

“El agua es sagrada, sin agua no hay vida. Con agua envenenada tampoco, eso significará la muerte de la región. Vamos a defendernos con la ley y nuestra decisión de oponernos a esto”, dijo Torres Leyva.

El confinamiento operaría durante los

próximos 30 años si se le validan los per- misos, suspendidos de manera definitiva por la resolución que emitió el viernes 1 el juez segundo de Distrito en San Luis, Francisco Ramos Silva, sobre el juicio de amparo interpuesto por Ricardo Sánchez Ruiz y Guillermo Luévano, abogados del Centro de Derechos Humanos Samuel Ruiz y la Clínica de Litigio Estratégico de la Universidad Autónoma de San Luis, respectivamente. Los litigantes comentaron que la Se- marnat no ha atendido los requerimien- tos del juez para entregar los informes que le conciernen sobre las autorizacio- nes en materia de impacto ambiental.

los informes que le conciernen sobre las autorizacio- nes en materia de impacto ambiental. 2071 /
los informes que le conciernen sobre las autorizacio- nes en materia de impacto ambiental. 2071 /

2071 / 10 DE JULIO DE 2016

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David Deolarte / Proceofoto

El crimen, dueño del corazón de la CDMX
El crimen,
dueño
del corazón de la CDMX

JOSÉ GIL OLMOS

L delegación Cuauhtémoc, en el

corazón de la Ciudad de México, es una de las zonas económicas

políticas más importantes de

a

y

todo el país; ahí tienen sus cen- tros neurálgicos los poderes Eje-

cutivo y Legislativo, la Iglesia católica y el

sector financiero. Pero también es el epi- centro del crimen organizado, que actúa como promotor de células delictivas que se dedican a la venta de droga, tráfico de armas, extorsión, lenocinio, secuestro, pi- ratería, asaltos, violaciones y homicidio. La demarcación, gobernada por Ricar- do Monreal, es la séptima economía del país: contribuye con 4.6% al PIB nacional

y concentra 36% del equipamiento y 40%

de la infraestructura cultural de la Ciudad

de México. Y en la última década varias de sus co- lonias –Condesa y Roma, sobre todo– son

las de mayor plusvalía inmobiliaria y co- mercial, y atraen a buena parte de las em- presas, comercios y restaurantes más im- portantes del país. Este crecimiento comercial, económico

e inmobiliario interesó al crimen organiza-

do y a bandas que se han multiplicado sin control. Según Monreal, en la Cuauhtémoc no existe la delincuencia organizada “protegida estructuralmente por la autoridad policial o alguna autoridad política local, como sí es el caso de entidades o municipios de los esta-

dos de Guerrero, Morelos, Michoacán, Vera- cruz,Tamaulipas, Sinaloa o Jalisco”. Lo que existe, sostiene el político en un diagnóstico al cual este semanario tuvo ac- ceso, es la delincuencia organizada “como agente promotor o fuente de actividades ilícitas, tales como lavado de dinero, co- mercio de estupefacientes, trata de perso- nas y secuestros, principalmente”. El jefe delegacional menciona un in- forme de la agencia antidrogas de Esta- dos Unidos, fechado en noviembre pasa- do, que identificó la presencia operativa de al menos cinco cárteles en la Ciudad de México:

El de Sinaloa, que maneja los carga- mentos de droga en el Aeropuerto Inter- nacional Benito Juárez y su distribución

LA CAPITAL

Un análisis de la delegación Cuauhtémoc admite que sólo en esa demarcación hay cinco cárteles que se de- dican tanto al narcomenudeo como a delitos del fuero común: robo, secuestro, extorsión, trata de personas e incluso violación. El corazón de la capital del país ya es territorio hostil para cualquier ciudadano.

en el corredor Tepito-Lagunilla; el de los Beltrán Leyva, en la venta de estupefa- cientes en antros y bares de las colonias Centro, Condesa y Roma; Los Zetas, vin- culados con robo, contrabando de mer- cancías y trata de personas en el corredor Eje Central-Merced-Circunvalación; el del Golfo, en robo de mercancías y secuestros en el Centro, Tepito y La Lagunilla; y Los Caballeros Templarios, en secuestros y ex- torsión a los comercios del Centro, La Mer- ced y Eje Central.

La baraja desplegada

De acuerdo con el diagnóstico de Monreal –expuesto el 27 de abril pasado en el semi- nario Violencia y Paz, en El Colegio de Mé- xico–, de las 23 actividades ilícitas propias de la delincuencia organizada, en la dele- gación Cuauhtémoc se tiene registro de que ocurren al menos 10: tráfico de estu- pefacientes, trata de personas, lenocinio, contrabando de bienes y servicios diver- sos, falsificación de documentos, homi- cidios calificados, piratería, extorsión, se- cuestro y tráfico de armas.

Como ejemplo de la presencia operati- va del crimen organizado en la Ciudad de México cita el caso de la desaparición for- zada de 13 jóvenes del bar Heaven, en la Zona Rosa, en mayo de 2013. El delegado señala que este hecho fue una expresión de la rivalidad entre dos grupos locales: Unión Tepito y la Unión In- surgentes o Unión Condesa, que están re- lacionados con cárteles poderosos. “A partir de este hecho se estableció una línea de vinculación entre la Unión Te- pito y el Cártel de los Beltrán Leyva, princi- pales distribuidores de drogas en bares y antros de la Ciudad de México”, se lee en el diagnóstico. El informe del delegado hace referen- cia a la publicación del diario Reforma que refiere que el grupo Unión Tepito contro- la el mercado de la droga en la Ciudad de México. Dicha agrupación supuestamen- te surgió en 2009 como una especie de au- todefensa de los comerciantes del famo- so barrio ante las amenazas de La Familia Michoacana. Una vez que lograron repe- ler a esta banda del crimen organizado, la Unión Tepito se convirtió en el grupo de- lincuencial dominante.

Violencia cotidiana

De acuerdo con las autoridades, en la de- legación Cuauhtémoc actúan grupos que no son propiamente de la delincuencia or- ganizada, sino que se concentran en deli- tos del orden común, como robo a tran- seúnte, a casa habitación, a comercios, automóviles, transporte público y asalto a cuentahabientes. Estos delitos se concentran en la mitad de las 33 colonias que la integran, sobre to- do en la Centro, Doctores, Guerrero, Roma, Santa María la Ribera, Morelos, Obrera, Juá- rez, Atlampa, Tránsito y Peralvillo. El año pasado la delegación Cuauhté- moc fue la tercera más violenta de la Ciu- dad de México, sólo detrás de Iztapalapa y Gustavo A. Madero, que registraron los más altos índices de hechos delictivos. En el informe aludido se reconocen con puntualidad los lugares de mayor inciden-

se reconocen con puntualidad los lugares de mayor inciden- 2071 / 10 DE JULIO DE 2016

2071 / 10 DE JULIO DE 2016

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Monreal. Diagnóstico crudo Eduardo Miranda
Monreal. Diagnóstico crudo
Eduardo Miranda
con puntualidad los lugares de mayor inciden- 2071 / 10 DE JULIO DE 2016 49 Monreal.
con puntualidad los lugares de mayor inciden- 2071 / 10 DE JULIO DE 2016 49 Monreal.
con puntualidad los lugares de mayor inciden- 2071 / 10 DE JULIO DE 2016 49 Monreal.

David Deolarte / Procesofoto

Bar Heaven. El inicio David Deolarte / Procesofoto
Bar Heaven. El inicio
David Deolarte / Procesofoto

cia delictiva. Incluso, en algunos casos –co- mo en el de robo en transporte público– se ubican las calles más peligrosas (Arcos de Belén, Avenida Hidalgo, Balderas y José Ma- ría Izazaga) y las horas en que se cometen más robos: de 12:00 a 16:00 horas. Precisa, por ejemplo, que de los 419 ro- bos en transporte público, 319 se perpe- traron en el Metro, 55 a bordo de un micro- bús y 45 en un taxi. De los casos registra- dos dentro del Metro, las estaciones con mayor incidencia en horas pico fueron Hi- dalgo, Balderas, Pino Suárez, Chapultepec, Bellas Artes, Juárez y San Cosme. Los 55 hurtos en microbús se realiza- ron principalmente en Pino Suárez, Eje 1 Norte, Chimalpopoca, Circunvalación, Ci-

prés, Eje 2 Norte, Avenida del Trabajo y la calle Naranjo. El principal modus operandi en este de- lito es que dos o más sujetos abordan la unidad y con arma de fuego o arma blan- ca amenazan a los usuarios y los despo- jan de sus pertenencias. En otras ocasio- nes sólo el chofer realiza el atraco. En la mayor parte de los 45 casos de ro- bos en taxi, los agraviados recuerdan que abordaron el transporte en la Zona Rosa

o

en las colonias Condesa, Roma, Centro

o

Doctores, aunque precisaron que las ca-

lles donde se registra el robo estaban lejos del lugar donde ocuparon el servicio. En el caso de los robos a transeúnte, se registraron en mayor medida en Eje Cen-

Delegación Cuauhtémoc. Marcada

tral, República de El Salvador, Doctor Ar- ce y Eje 1 Poniente Guerrero de las colo- nias Centro, Doctores, Guerrero, Roma Norte y Morelos, de las nueve de la ma- ñana al anochecer. De la misma manera ocurre con el robo de vehículo en las ca- lles Amado Nervo, Enrique González Mar- tínez y Guadalajara, de las colonias Santa María La Ribera y Roma Norte, así como en las colonias Centro y Doctores. De acuerdo con el diagnóstico, en los casos de robo a negocio, el año pasado se iniciaron 400 averiguaciones. En más de 90% de estos casos, sujetos armados fue- ron los que despojaron a los dependientes

o a los dueños del dinero de sus ventas.

En los casos de homicidio se advierte un aumento importante, de 71 a 116 casos en un año. Además de 152 lesionados por arma de fuego sin que se sepa el estatus final de las personas heridas. De lo que sí se tiene registro es de las calles donde se han cometido la ma- yor parte de los homicidios en las colo- nias Centro, Guerrero y Peralvillo. La ca- lle de Toltecas, con seis casos, es la de ma- yor registro. En el número 83 de esa calle se

encuentra una vecindad donde se consu- men drogas. También en la calle de Jesús Carranza hay cuatro vecindades donde se venden estupefacientes. Otro de los delitos con una tendencia al alza es la violación. Durante 2015 se pre- sentaron 82 averiguaciones previas ante la autoridad ministerial, superando por más del doble a las 38 de 2014. El modus operandi que refieren muchas de las víctimas consiste en que los ata- cantes las suben a vehículos de transpor- te público y más adelante las violan. Las colonias de mayor incidencia son Centro, Peralvillo, Morelos, Obrera y Doctores. Las calles más peligrosas son Calzada de Gua- dalupe, Lucas Alamán y el Zócalo capitali- no. Las horas de mayor peligro van de las 18:00 a las 23:00 horas. El análisis asegura que el robo a casa habitación es uno de los delitos más ate- rradores y preocupantes para los ciuda- danos, ya que vulnera la privacidad y el espacio familiar. También ha ido en au- mento: en 2014 se registraron 42 casos con averiguación previa y en 2015 fue- ron 52. Las colonias con mayor cantidad son Roma Sur, Centro, Atlampa, Tránsito

y Doctores, en las calles Anáhuac, Tona-

lá, Ayuntamiento y Fray Servando Teresa de Mier. En cuanto a delitos contra la salud, du- rante 2014 se levantaron 208 averiguacio- nes, en 2015 fueron 87 y en lo que va de es- te año suman 23. Ocho de cada 10 averiguaciones fue- ron por posesión de mariguana en las ca- lles Eje 1 Norte (94 eventos), Jesús Carran- za (88), Reforma (68), Argentina (26), Ave- nida del Trabajo (17) y Bolívar (nueve).

David Deolarte / Procesofoto

David Deolarte / Procesofoto LA CAPITAL que se les revise. Las femeninas amena- zan a los

LA CAPITAL

que se les revise. Las femeninas amena-

zan a los uniformados con acusarlos an- te la autoridad por haberlas ‘manoseado’

o ‘acosado sexualmente’, impidiendo con

ese tipo de actitud que se pueda llevar a

cabo una revisión. El ‘cliente’, al tener en su poder la droga, trata de llegar a la esta- ción del Metro Lagunilla para salir del ba- rrio, camina sobre Jesús Carranza hacia el Sur y al Eje 1 Norte hacia el poniente e in- gresa al Metro.” Los hermanos Mario y Héctor Villafa- ña Maya están identificados como los je- fes de la banda que opera en el inmueble de Jesús Carranza 22. “Los lugareños saben que los here- deros de estas conductas siguen operan- do de manera abierta y con mejores desa- rrollos tecnológicos, lo que les permite ser más eficientes en sus tareas criminales”, reconoce el diagnóstico. Finalmente, otro de los fenómenos de violencia que padece la delegación es el de lesionados con armas de fuego, que también creció. En 2014 hubo 107 casos

y un año después se registraron 152. Sin

embargo, sólo fueron 29 remisiones por el delito, quedando 123 casos impunes. No se sabe cuántos de estos heridos perdie- ron la vida. Cuauhtémoc, la delegación que se de- nomina “el corazón de la Ciudad de Mé- xico”, está padeciendo un alza en la de- lincuencia y la violencia. Y aunque su de- legado sostiene que el crimen organizado no existe como delincuencia protegida por la autoridad, si está la presencia de cinco cárteles como “promotores” o “fuen- tes” de actividades ilícitas.

“promotores” o “fuen- tes” de actividades ilícitas. Intentos de rescate En su diagnóstico, el jefe delegacio-
Intentos de rescate
Intentos de rescate

En su diagnóstico, el jefe delegacio- nal admite que se tienen identificados in- muebles donde se comercializan diferen- tes tipos de drogas y las formas en que se trafican. “El domicilio es punto de venta de dro- ga. Es una vecindad cuya puerta perma- nece cerrada y para acceder es necesario tener la llave. Cabe señalar que la puerta de acceso está reforzada con herrería, pa- ra darle una mayor protección en caso de que alguna autoridad pretenda ingresar al inmueble. Para la distribución de la droga hacen uso de motonetas, circulando en- tre los puestos ambulantes del tianguis, las unidades habitacionales y en sentido contrario a la circulación de los vehículos. “La venta se hace mediante el uso de ‘burreros’, siendo éstos personas en situa- ción de calle, menores de edad o adultas mayores, en su mayoría adictos a alguna droga: ‘Llevan y traen’ a cambio de un po- co de ésta. Sobre la calle de Carbajal, des- de Peralvillo hasta Paseo de la Reforma, se puede observar a estas personas que sir- ven de ‘burreros’ en el acarreo de la droga para su venta. Quienes se dirigen a com- prar saben que el intercambio se efectúa a través de ellos. Algunos de los personajes que habitan en el domicilio señalado tie- nen cuentas pendientes con la justicia o están cumpliendo con éstas mismas.” En dicho informe se reconoce a una banda llamada Los Villafán Ríos que ope- ra en la calle Jesús Carranza 22, en Tepito, considerada una de las más peligrosas de toda la delegación. Se explica en el documento: “Aprove- chándose de la alta afluencia de personas que acude al tianguis y a la protección que les brindan los puestos, los distribuido- res se apostan en la puerta de la vecindad para vender la droga, desde donde tienen una amplia visión en caso de que arribe la policía, y así puedan introducirse inme-

diatamente a la vecindad, incluso sin la necesidad de correr o esconderse entre los edificios, ya que una vez adentro aseguran la puerta para no permitir ni el acceso ni la salida del sitio. “Otro modo de operar la venta de dro- ga es usando a personas del sexo femeni- no de distintas edades, desde menores de edad hasta adultas mayores. Colocan en la entrada de la vecindad puestos de ven- ta de alguna mercancía menor, como dul- ces, calcetines u otro objeto pequeño que usan para poder tener y vender la droga. “Las veces que se han hecho revisio- nes, la actitud con la que reciben a la po- licía es violenta: lo mismo mujeres que hombres y menores de edad no permiten

Delincuencia en el centro de la capital

Olga Pellicer

El desencuentro de los socios

L a cumbre de líderes de América del Norte celebrada en Ottawa la semana pasada no tenía condiciones para recibir mucha atención. La opinión pública inter- nacional anda ocupada con otros asuntos:

el desconcierto que ha provocado el Bre- xit en los mercados financieros interna- cionales y en todos aquellos interesados en el futuro de Europa; la multiplicación de los ataques terroristas provenientes del llamado Estado Islámico; la desazón que acompaña el proceso electoral en los Estados Unidos y los temores ante la posibilidad de que Donald Trump sea el vencedor. En ese contexto, el encuentro de los socios de un acuerdo comercial firmado hace más de 20 años tiene poco atracti- vo. El término América del Norte, como espacio geográfico y geopolítico donde se aspira a un proyecto de integración signi- ficativo, se ha desvanecido. El TLCAN es uno más de los numerosos acuerdos co- merciales que se han firmado y otros que están esperando ratificación. El TPP sí lla- ma la atención, por buenas o malas razo- nes; de entrar en vigor, tendrá un impacto de peso en el comercio internacional del siglo XXI. Se trataba, pues, de un encuentro de poca trascendencia que, sin embargo, no careció de interés. De una parte, dio lugar a intercambios de puntos de vista sobre grandes problemas que en estos momen- tos recorren el mundo occidental. ¿Cómo explicar el creciente malestar social que ha surgido en el Reino Unido, gran parte de Europa, Estados Unidos, América La-

tina? De otra parte, en la reunión se ad- quirieron compromisos en materia de energía, cambio climático y medio am- biente que merecen una reflexión. Con respecto al primer punto, un epi- sodio breve pero significativo que tuvo lu- gar en la conferencia de prensa de los tres mandatarios al finalizar la reunión dejó mucho que pensar. El presidente Peña Nie- to en una intervención convencional, de poco contenido, condenó los populismos que están surgiendo en el mundo. Tenía en mente, era claro, a Donald Trump en Esta- dos Unidos y López Obrador en México. De manera inesperada, ese comentario provocó una rápida reacción de Obama, que aprovechó la ocasión para dar una versión

del origen del malestar social que, a su vez, explica la necesidad del populismo. El hilo conductor de su gobierno ha sido el apoyo

a los más desfavorecidos, a los que requie-

ren la acción del gobierno para mejorar sus

condiciones en materia de educación, salud

y otros. Puede entonces considerarse –se-

ñaló– que él es un populista. Dichas de manera muy espontánea, esas palabras trazan una línea de enor- me valor cuando hay una corriente de pensamiento según la cual es urgente, sobre todo después del Brexit, reafirmar la confianza en el libre comercio y las fuerzas del mercado. Se deja así a un lado la necesidad de la acción gubernamen- tal para combatir la profundización de la desigualdad, la persistencia de la po- breza y los resentimientos sociales, ras- gos sobresalientes de la situación actual. Para entenderlo, nos recordó Obama, el

populismo hay que verlo con otros ojos. Lo anterior no significa que en la reunión de los tres socios no se hayan re- afirmado las virtudes del TLCAN. Era in- dispensable. Sin embargo, se advirtieron similitudes entre el compromiso social que comparten Trudeau y Obama, sus formas de comunicación, la confianza en los valores que inspiran su actuación y las dificultades de Peña Nieto para transmitir los objetivos de su gobierno. Las reformas estructurales no pueden seguir siendo el eje de su discurso. Múltiples señales indi- can que aquellas no han sido suficientes; su implementación está lejos de corres- ponder a las expectativas que habían creado. La diferencia con sus socios del TLCAN es la poca habilidad para comuni- car y la escasa atención que otorga a los orígenes del descontento social.

Con respecto a los compromisos adqui- ridos, lo más significativo es la Declaración

y Plan de Acción sobre Energía, Cambio

Climático y Medio Ambiente. Se trata de documentos desiguales, elaborados apre- suradamente, que contienen, sin embargo, un compromiso muy firme en relación con energías limpias. Después de reconocer la

fuerte integración que existe entre los tres países en materia de energía, se establece

la meta de lograr que en 2025 el 50% de la

electricidad en América del Norte proven- ga de fuentes de energía limpias.

Semejante compromiso es muy ambi- cioso. El año 2025 está muy cerca y el cam- bio tecnológico, cultural y de capacidades que se requiere es grande. En todo caso,

lo importante es hacer notar que cierta-

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que se requiere es grande. En todo caso, lo importante es hacer notar que cierta- 52

mente existe una fuerte integración en materia energética entre los tres países. Pero no se trata del mismo tipo de inte- gración. La de Estados Unidos y Canadá es una, la de México con Estados Unidos es otra. El eslabón más débil de esa integra- ción es México. Veremos cómo avanza en los compromisos sobre energías limpias. Esta fue la última reunión a la que asistió Obama. El saldo de los ocho años de su gobierno respecto a la integración de América del Norte es pobre. Cierto que el antecesor de Trudeau no era entusiasta

de estrechar lazos entre “los tres amigos”. Pero ni Obama ni los gobiernos mexica- nos pusieron mucho de su parte por me- jorar el proyecto de integración. Ni unos ni otros dieron impulso desde el gobierno

a objetivos que efectivamente contribuye-

ran, por ejemplo, a una colaboración sus- tantiva en materia de ciencia y tecnología.

Le va mucho mejor en ese tema a otros

países que ni son vecinos ni tienen acuer- do de libre comercio. El futuro de los encuentros entre los socios del TLCAN depende de quién llege

a la Casa Blanca, de qué impulso quiera

dar Justin Trudeau a la celebración y con- tenido de tales encuentros y qué interés tenga el gobierno mexicano en trabajar

con mayor profundidad sus relaciones con América del Norte. Hasta ahora, éstas las conducen principalmente otros acto- res y en menor término el gobierno. Los próximos años son tan inciertos que el último episodio de encuentros y desen- cuentros ocurrido en Ottawa agrega poco al optimismo.

ANÁLISIS

Naranjo

Invención de Nuño

ocurrido en Ottawa agrega poco al optimismo. ANÁLISIS Naranjo Invención de Nuño 2071 / 10 DE

Jesús Cantú

“Los Chuchos” guían la debacle perredista

E n 2006, impulsado por la candi- datura presidencial de Andrés Manuel López Obrador, el PRD alcanzó su ma- yor porcentaje de votación en las elec- ciones para diputados federales, con 29.82% de los votos, y se colocó como segunda fuerza electoral, únicamente por debajo del PAN; y superó con poco más de 300 mil votos al PRI. Aunque en esa ocasión participó en la Coalición por el Bien de Todos y todavía no era posible diferenciar las votaciones de cada una de las fuer- zas políticas, existe el antecedente de 1997, cuando obtuvo 26.3% de los vo- tos (impulsado por la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas a la jefatura del Gobierno del Distrito Federal). Así que, aunque seguramente el resto de los partidos aportó su cuota, la mayor parte fue del perredismo, tal vez más de 25% En la elección intermedia de 2009 participó solo y se desplomó al 13%, que representaba alrededor de la mi- tad del porcentaje obtenido tres años antes; repuntó a 19.4% en la elección de 2012, otra vez impulsado por la can- didatura de López Obrador; volvió a caer a 12.1% en la intermedia de 2015; y en las 12 entidades donde hubo elec- ción de gobernador en 2016, no logró llegar ni siquiera a 10% de los votos. Quedó como cuarta fuerza política. Mientras tanto, en lo relativo a en- cabezar los gobiernos de las entidades

federativas, desde 2002 el PRD era el par- tido que encabezaba el Ejecutivo en seis entidades, incluyendo el entonces Distri- to Federal (que fue la primera que ganó en 1997), también número máximo que ha logrado tener al mismo tiempo; la mayor población en entidades gobernadas por él la alcanzaron en 2010 con las mismas seis entidades, cuando ganó el gobierno de Oaxaca y perdió el de Zacatecas. En esos momentos encabezaba go- biernos en Baja California Sur, Chiapas, el Distrito Federal, Guerrero, Michoacán y Oaxaca. En 2011 empezó a disminuir su nú- mero de gubernaturas (en 2005 ya había perdido Tlaxcala pero ganado Guerrero; y en 2010 perdió Zacatecas pero ganó Oa- xaca) al perder Baja California Sur, sin ga- nar ninguna otra. En 2012 gana Morelos pero pierde Michoacán y Chiapas; en 2013 gana Tabasco; en 2015 recupera Michoa- cán y pierde Guerrero; y en 2016 pierde Oaxaca. En estos momentos es gobierno en cuatro entidades: la Ciudad de México, Michoacán, Morelos y Tabasco, que cuen- tan con más de 13 millones de ciudada- nos en la lista nominal y representan aproximadamente 16% de los ciudadanos en el padrón electoral; esta cifra contrasta con los más de 18 millones que alcanzó en las seis entidades que gobernaba en el 2010 y que eran 23% del padrón electoral. Tras la elección de 2006 y una vez que concluyó el periodo de Leonel Cota en

2008 (éste llegó a la dirigencia perredis- ta impulsado por López Obrador), la co- rriente interna Nueva Izquierda (conocida como Los Chuchos) y que reúne al mayor número de militantes del PRD –aunque aún insuficiente para ser mayoría–, ha mantenido la presidencia del partido del sol azteca y éste ha perdido gubernaturas y preferencia electoral. En este periodo, como es evidente en los párrafos precedentes, el PRD ha perdi- do casi dos terceras partes del porcentaje de votación del máximo que alcanzaron en 2006; una tercera parte de las guber- naturas y de la ciudadanía residente en la población que gobernaba (en este caso en referencia a 2010, cuando logró el máxi- mo de población); y pasó de ser la segun- da fuerza electoral a la cuarta. Como consecuencia lógica de la pér- dida de votos y gubernaturas, también se ha reducido el financiamiento al partido y han disminuido tanto los puestos de elec- ción popular que gana, como los puestos administrativos que tiene a su disposi- ción, por lo cual la lucha por ocupar las posiciones directivas dentro del partido se recrudece, pues implica puestos de tra- bajo y manejo de recursos, lo que le per- mite mitigar las mencionadas pérdidas. A juzgar por las crónicas de los me- dios, así como los posicionamientos y entrevistas a los dirigentes de las co- rrientes, la reconstrucción del partido, el diseño de una estrategia que le permita afrontar más decorosamente las eleccio-

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el diseño de una estrategia que le permita afrontar más decorosamente las eleccio- 54 2071 /