Está en la página 1de 2

Aprender a Desaprender

Los que hemos entrenado Rugby por algún tiempo hemos notado algunos cambios en los
últimos quince años; cambios de índole socio-cultural en la vida diaria, que afectan la
práctica deportiva.

La realidad en la que estamos inmersos los actores de la practica del Rugby -jugadores,
familia-, esta caracterizada por el uso a veces excesivo de tecnologías, un orden familiar
no tradicional: padres separados, familias ensambladas, excesiva demanda laboral, etc.
De este orden surgen nuestros jugadores en este nuevo siglo. Un jugador descontento,
desatento, con carencias afectivas, con centros de interés que indudablemente no son los
mismos que quince años atrás.

Creo, humildemente, que aquí es donde yace nuestro error: en ubicar afuera de la
enseñanza del Rugby el problema. En pensar: “No los motiva nada”, cuando en realidad
sabemos que lo que no los motiva tal vez sea nuestra forma de trasmitir la información o
la información misma. Porque todavía hay jugadores que vienen al club a aprender a jugar
Rugby pero desde el lugar de la superación misma, vienen a aprender a mejorar su juego,
a aprender lo significativo. Este tipo de aprendizaje va más allá de la técnica pura, de los
factores claves, del último “drill” importado. Me refiero al aprendizaje que se logra
investigando, descubriendo, tomando decisiones, en suma experimentando.

Claro que este tipo de enseñanza implica un gran desafío para el Entrenador. Implica una
planificación meditada y elaborada, el riesgo de encontrarse con preguntas que no
podemos responder de forma espontanea, y hasta enfrentarse con conceptos y
contenidos desconocidos. En definitiva, implica un cambio de foco, un cambio en la
manera de hacer los entrenamientos. Y en ese cambio y esos entrenamientos esta la
demanda de nuestros jugadores.

Seguramente habrá Jugadores que tampoco se motiven con esta enseñanza, pero
siempre habrá entrenadores inolvidables, entrenadores que marcan a fuego, que se
convierten en mentores y para ser uno de ellos debemos ejercer los valores del Rugby y
su Espíritu en la labor diaria. No basta el último ”drill” importado, el debate sobre los
factores claves, los discursos sobre el Espíritu y las Tradiciones del Juego, la
generosidad, la igualdad, la amistad, la responsabilidad, la perseverancia... No
enseñaremos desde el ejemplo, desde el modelo, si no lo ejercitamos (entrenamos)
primero nosotros. No basta la imposición de autoridad si no transmitimos respeto en cada
uno de nuestros actos: en la puntualidad, la corrección, la prolijidad, la solvencia, la
planificación de nuestros entrenamientos. Ya no basta con lo discursivo con lo implícito
porque nuestros Jugadores, modelo siglo XXI, piensan y cuestionan. Piensan, son
curiosos y creativos.

¿Cuantas veces decimos: “estos chicos parecen tener muchos derechos y pocas
obligaciones? Es verdad, que nadie en ninguna sociedad, puede vivir sin obligaciones.
Pero las obligaciones, al igual que los derechos, se estudian, se desarrollan, se aprenden
y se adquieren, también desde el ejemplo y cuando todo alrededor falla debemos estar
nosotros los Entrenadores y el Rugby.

Tal vez la respuesta sea disponernos a ser más curiosos y creativos, en vez de
“tercerizar” el problema y culpar al contexto. Después de todos nosotros también somos
parte del contexto. Somos parte importante del Rugby y muchos somos padres. Si nuestra
vocación es enseñar Rugby, tenemos la más útil de la herramientas, solo es cuestión de
buscar estrategias adecuadas.
En esa búsqueda tendremos que desaprender para volver a aprender, pero de eso se
trata porque el enseñar de forma significativa es aprender dos veces. Podemos plantear
entradas en calor con pelota, multiplicidad de ejercicios cortos para mantener la
concentración, sesiones de videos, contenidos de otras disciplinas, el enfoque de
Inteligencia emocional, y muchas cosas más pero no es el “qué” sino el “cómo” lo que
vale.

Dependerá entonces de nosotros encontrar el camino para planificar primero, desarrollar


en la cancha y evaluar después, una enseñanza más efectiva que genere un aprendizaje
memorable que a su vez logre mejores Jugadores, lo cual no es mas ni menos que lo
queremos lograr temporada tras temporada.

DANIEL AGUIRRE

Oficial de Desarrollo Provincial de Entre Ríos


Educador del International Rugby Board