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Comienza el Año del Bicentenario

El 25 de Mayo de 2010 Argentina celebrará los 200 años de la revolución que inauguró el
camino hacia la Independencia. Durante todo el año habrá actividades para festejar la
gran fiesta patria

El 25 de Mayo de 2010, Argentina celebrará los 200 años de la revolución que inauguró el
camino hacia la Independencia. Durante todo el año habrá actividades preparatorias para
la gran fiesta del año próximo.

El Gobierno Nacional ha creado la Comisión del Bicentenario Permanente del


Bicentenario de la Revolución de Mayo 1810- 2010 que tiene la tarea de realizar obras,
fijar metas y crear conciencia ciudadana de cara al Bicentenario.

¿Qué se entiende como Revolución de Mayo? (Que inició en 1810 – por eso que
comienza el Bicentenario en 1810 y NO en 1816 que es la fecha cuando se declara la
independencia).

Se conoce como Revolución de Mayo a la serie de eventos revolucionarios que


sucedieron en mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires, por aquel entonces capital del
Virreinato del Río de la Plata, una dependencia colonial de España. Como consecuencia
de la revolución fue depuesto el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y reemplazado por la
Primera Junta.

Se conoce como “Día de la independencia” al 9 de Julio cuando se realiza la declaración


de independencia de la Argentina. La misma tuvo lugar durante el Congreso de Tucumán
el 9 de julio de 1816.

Los argentinos nos encontramos a tres años de un segundo centenario de nuestro


pronunciamiento que nos separara del reino de España y que luego de la balcanización
del virreinato del Río de la Plata, conformaríamos cuatro nuevos países, para los que
adhieren al pensamiento único de una historiográfica oficial, intentan hacernos ver la
gran diferencia de la Argentina de 1910 y la de esta 2010. Aquella que era el granero del
mundo, la de la esperanza de miles de inmigrantes, la “joven”, la “pujante”, la que no
tenía limites para su crecimiento. Hoy en cambio nos plantean que este segundo
centenario encuentra a la Argentina, retrasada entre las naciones del mundo con una
crisis tanto política como social, que nos llevo al actual de declinación.

Como la Historia nos debe servir para obtener la experiencia que nos impida volver a
cometer antiguos errores. Para revisarla a la luz de las consecuencia que determinaron
las acciones políticas que se asumieron en su momento. La realidad es que ambos
centenarios nos encuentran nuevamente sin un pensamiento estratégico genuinamente
nacional y suramericano.

Porque somos tan contundente en este enfoque, porque lo que la denominada


generación de 1880, concluyo que una alianza con la potencia dominante de esa época,
Gran Bretaña, nos permitiría alcanzar el desarrollo como subordinado a un orden
mundial inmutable y determinado. (Que hacia de Argentina una factoría de materias
primas en la división internacional del trabajo). La realidad es que para fines del siglo
XIX, la posición dominante de Gran Bretaña, entraba en una declinación, como bien lo
expresa el historiador, Paúl Kennedy, lo que ocurriría es que Inglaterra administraría con
gran ingenio su declinación, pero por esta tierras la denominada oligarquía que era la
cadena de transmisión económica entre Argentina e Inglaterra se aferraria a ese modelo
aun cuando todo indicaba que ingresaban nuevos potencias al juego internacional y que
para el primer centenario ya Estados Unidos de Norteamérica se había transformado en
una potencia que crecía avasalladoramente, y por ejemplo nuestro vecino Brasil hacia
una apuesta de alianza con la potencia del norte de América, para esa misma época. Esa
falta de análisis de la situación internacional tanto en lo político como económico derivo
en tratados y pactos políticos que causaron un gran retroceso a la posibilidad que tenia
Argentina de alcanzar un desarrollo sustentable entre los Países del mundo y que
llevaron a esos sectores que manejaban la política y la economía a recurrir al golpe de
estado para mantener sus privilegios y su alianza con la Gran Bretaña.

Porque somos tan contundente en este enfoque, porque lo que la denominada


generación de 1880, concluyo que una alianza con la potencia dominante de esa época,
Gran Bretaña, nos permitiría alcanzar el desarrollo como subordinado a un orden
mundial inmutable y determinado. (Que hacia de Argentina una factoría de materias
primas en la división internacional del trabajo). La realidad es que para fines del siglo
XIX, la posición dominante de Gran Bretaña, entraba en una declinación, como bien lo
expresa el historiador, Paul Kennedy, lo que ocurriría es que Inglaterra administraría con
gran ingenio su declinación, pero por esta tierras la denominada oligarquía que era la
cadena de transmisión económica entre Argentina e Inglaterra se aferraria a ese modelo
aun cuando todo indicaba que ingresaban nuevos potencias al juego internacional y que
para el primer centenario ya Estados Unidos de Norteamérica se había transformado en
una potencia que crecía avasalladoramente, y por ejemplo nuestro vecino Brasil hacia
una apuesta de alianza con la potencia del norte de América, para esa misma época. Esa
falta de análisis de la situación internacional tanto en lo político como económico derivo
en tratados y pactos políticos que causaron un gran retroceso a la posibilidad que tenia
Argentina de alcanzar un desarrollo sustentable entre los Países del mundo y que
llevaron a esos sectores que manejaban la política y la economía a recurrir al golpe de
estado para mantener sus privilegios y su alianza con la Gran Bretaña.

Hoy a menos de tres años de un nuevo centenario, pareciese que nuevamente no


alcanzamos a vislumbrar los grandes cambios que se avecinan en el mundo y cual
debería ser nuestro rol para los próximos 50 años y cual seria la estrategia para alcanzar
los objetivos que nuevamente nos posicionen en esta globalización. Para ello deberemos
romper con estructuras mentales y paradigmas que nos fueron impuestas como
verdades reveladas y tener ese pensamiento crítico y practico, para obtener la suficiente
libertad de pensamiento que permita diseñar políticas de estado propias y no ser meros
espectadores de los cambios mundiales. Pero para ello deberemos partir de un análisis
internacional serio y basados en hipótesis concretas para poder tener ese pensamiento
crítico estratégico propio, que no nos cansaremos de convocar, ya que es la única
alternativa seria de salir de esta situación declinante.

En Primer término, debemos reconocer a partir del 2001, reaparece el criterio de las
tensiones geopolíticas y geoestratégicas en los conflictos internacionales y no los
ideológicos:

EE.UU. priorizo su superioridad prácticamente en lo militar, para lograr sus objetivos, no


por el control del “espacio”, como fue la consecuencia de la segunda guerra mundial
sino por la conquista geopolítica de los “grandes mercados” tanto de proveedores de
materias primas como del consumo de los mismos, en este marco pareció que desde el
fatídico 11S, el fin de la historia era un hecho real y sin retorno y todo se encaminaba a
un nuevo orden mundial. Para ello EEUU bajo las distintas administraciones de
Republicanos o Demócratas desde la década del 90, “no dejaron de incrementar
fuertemente el gasto en Defensa para hacer frente a un mundo globalizado y para
modernizar sus fuerzas armadas para estar a la altura de este plan estratégico de
mantener su supremacía global”. EE.UU. esa republica de carácter imperial al decir del
filosofo Raymond Aron, pareció alcanzar el cenit de su poder al transformarse en la única
superpotencia militar del globo y de esa manera romper el multirateralismo con el objeto
de establecer su unilateralismo como política internacional

El Bicentenario de la República Argentina tendrá lugar el 25 de mayo de 2010, doscientos


años después de la Revolución de mayo de 1810 en la cual se destituyó al virrey español
Baltasar Hidalgo de Cisneros y dando lugar a la creación de una Junta de gobierno
conformada por destacados representantes del pueblo. Así tuvo su origen el primer
gobierno patrio.

Por más de 150 años, las Ferias Internacionales han sido el lugar por excelencia donde
los diferentes países han tenido la oportunidad de mostrar lo mejor de sí mismos. Este
año, le toca a nuestro país compartir la riqueza de su geografía, su cultura y gastronomía,
y celebrar, junto a los visitantes de esta exposición universal, doscientos años de
innovación y desarrollo tecnológico, cultural, científico y productivo.
A través de los años, este tipo de encuentros va adquiriendo mayor relevancia,
constituyéndose en verdaderos hitos en que los países muestran su potencial y su
creatividad. Las naciones participantes se preparan con años de anticipación. De esta
manera, lo que se busca es generar que los ojos del mundo se encuentren orientados a
ese lugar.

En 2010, Shanghai, la mayor ciudad y centro comercial y financiero de la República


Popular China, albergará, nuevamente y durante seis meses, esta exposición universal.
La Argentina estará presente con un Pabellón propio de más de 2000 metros cuadrados,
donde se promocionará al país en todos sus aspectos dando a conocer a sus visitantes
lo vasto de su geografía, su cultura y gastronomía, como también sus aspectos
productivos y toda la fabulosa información que ofrece como país.

También en China se celebrará el Bicentenario de la Revolución de Mayo. Transmitiendo


a todos los visitantes la alegría de nuestro festejo, haciendo hincapié en el desarrollo
centrado en lo humano, innovación científico-tecnológica, diversidad cultural y
cooperación, temas centrales del Bicentenario Argentino.