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Bioética y Urgencias

Grupo Promotor del Comité de Ética Asistencial


SUMMA 112 Mayo 2010 / Nº
1
Editorial. bioeticayurgencias@hotmail.com
Las decisiones más difíciles
Los profesionales del SCU (Servicio Coordinador de Urgencias): Médicos
reguladores, DUES, locutores, gestores de recursos, teleoperadores, técnicos en
informática, etc., asumen lo que, tópicamente, se define como las funciones de
“cerebro” de un sistema integral de urgencias y emergencias. Cómo tal deben
gestionar los recursos existentes de forma profesional, eficiente y justa,
respondiendo a las demandas de la población ya sea mediante la información,
el consejo médico, la derivación o la asignación de recursos.

En definitiva ser trata de adoptar decisiones basadas en información muchas


veces limitada y oscurecida por lo que los teóricos de la información llaman
“ruido”, en muy poco tiempo, con recursos escasos, valoración de muchas
variables (localización geográfica y adecuación del recurso a la intervención
exigida, etc..), en muchas ocasiones presionados por las expectativas
desproporcionadas, amenazas, distorsión de la verdad, intencionada o no, del
demandante y la actitud beligerante de algunos de los profesionales de los
recursos con razón o no.

Se trata de las decisiones más difíciles desde el punto de vista profesional y


arriesgadas desde la perspectiva ética.

El respeto a la autonomía del paciente, al principio de beneficencia, al de no


maleficencia y, de forma destacada (respecto a la asignación de unos recursos
Índice siempre escaso), al de justicia deben guiar la toma de estas difíciles decisiones
de los profesionales del SCU.

Editorial La lucha contra los propios prejuicios forma parte del bagaje necesario de los
1 Las decisiones profesionales del SCU. No se trata sólo de aspectos obvio (prejuicios raciales,
más difíciles religiosos, respecto al sexo), sino de su la actitud ante la embriaguez, la
depresión, la debilidad de carácter, etc.

2Original Las relaciones entre los profesionales del SCU y entre estos y los trabajadores
Elegancia. de los recursos móviles y las bases constituyen también un reto desde el punto
J. Ortega Y Gasset profesional y ético.
3Investigación:
Actitud de los profesionales Por último, y admitiendo que la gerencia debe extremar la exigencia respecto a
ante el paciente crítico los profesionales del SCU, éstos, a su vez. deberán exigir de la dirección los
medios necesarios para la evaluación y mejora de su desempeño.
Humor

Rincón Bibliográfico Todo lo anterior tiene como corolario el que los profesionales del SCU precisan,
no sólo, de una capacitación profesional excelente, sino también, de integridad
moral y formación ética
Cartas al Director
Grosería
4
Caso Clínico
Asistencia en la agonía

1
porque el hombre se siente de ellos, a la vez, autor,
ELEGANCIA víctima y juez.
José Ortega Y Gasset No hay orden de la existencia, mayúsculo o
minúsculo, que no nos fuerce a optar entre hacer las
cosas de un modo mejor o de un modo peor. Y es ya
L a cosa es pésimo síntoma creer que el drama de la elección se da
endemoniadamente solo en los grandes conflictos de nuestra vida, en las
paradójica pero, a la vez, situaciones que tienen trascendencia histórica. No: una
sin remedio. Porque palabra se puede pronunciar mejor o peor y tal gesto de
elegir es ejercitar la nuestra mano puede ser más grácil o más tosco. Entre
libertad y resulta que las muchas cosas que en cada caso se pueden hacer hay
eso —ser libres— siempre una que es la que hay que hacer.
tenemos que serlo a la Pero la división más radical que cabe establecer entre los
fuerza. Es la única cosa hombres estriba en notar que la mayor parte de ellos es
para la cual el hombre ciega para percibir esa diferencia de rango y calidad
no tiene últimamente entre las acciones posibles. Sencillamente no la ven. No.
libertad: para no ser entienden de conductas como no entienden de cuadros.
libre. La libertad es la Por eso tienen tan poca gracia y es tan triste, tan
más onerosa carga que desértico el trato con ellos. Esa ceguera moral de la
sobre si lleva la humana criatura, pues al tener que mayoría es el lastre máximo que arrastra en su ruta la
decidir, cada cual por sí, lo que en cada instante va a humanidad y hace que los molinos de la historia vayan
hacer, quiere decirse que está condenado a sostener a moliendo con tanta lentitud. Son muy pocos, en efecto,
pulso su entera existencia, sin poderla descargar sobre los hombres capaces de elegir su propio comportamiento
nadie. Si volvemos del revés la figura de la libertad nos y de discernir el acierto o la torpeza en el del prójimo.
encontramos con que es responsabilidad. Esta es la gran En el latín mas antiguo, el acto de elegir se decía
pesadumbre: todas las otras, las pesadumbres en plural, elegancia como de instar se dice instancia. Recuérdese
se originan en ella. Al brotar de mi elección las acciones que el latino no pronunciaría elegir sino eleguir. Por lo
que componen mi vida resulto responsable de ellas. demás, la forma mas antigua no fue eligo sino elego, que
Responsable, no ante un tribunal de este o del otro dejo el participio presente elegans. Entiéndase el vocablo
mundo, sino por lo pronto responsable ante mi mismo. en todo su activo vigor verbal; el elegante es el
Porque si la acción tiene que ser elegida necesito “eligente”, una de cuyas especies se nos manifiesta en el
justificar ante mi propio juicio la preferencia, “int-eligente”. Conviene retrotraer aquella palabra a su
convencerme de que la acción escogida era, entre las sentido prócer que es el originario. Entonces tendremos
posibles, la que tenía mas sentido. En efecto, los diversos que no siendo la famosa Ética sino el arte de elegir bien
proyectos de hacer que de cada situación nos vienen nuestras acciones eso, precisamente eso, es la Elegancia.
sugeridos no se nos presentan casi nunca como Ética y Elegancia son sinónimos. Esto nos permite
equivalentes. Al contrario, apenas los descubrimos se intentar un remozamiento de la Ética que a fuerza de
colocan ante nosotros automáticamente, formando querer hacerse mistagógica y grandilocuente para
rigorosa jerarquía en cuya cúspide aparece uno de los hinchar su prestigio ha conseguido solo perderlo del
proyectos como siendo el que tiene mas sentido y por todo. Como esto se veía venir, combato hace un cuarto
tanto el que habría de ser elegido. Si no fuera así, si los de siglo bien corrido para que no se trate la Ética en tono
varios proyectos de acción posible ostentasen igual dosis patético. La patética ha asfixiado la Ética entregándola a
de sentido, si fuesen, por tanto, indiferentes, no cabria los demagogos, que han sido los destructores de todas
hablar de elección. Nuestra voluntad se posaría por un las civilizaciones y los grandes fabricantes de barbarie.
azar mecánico sobre cualquiera de ellos como la bolita Por eso he creído siempre que en vez de tomar a la Ética
de la ruleta se queda en el alvéolo de un número: lo cual por el lado solemne, con Platón, con el estoicismo, con
no es elección sino “buen tun-tun”. Elegir supone tener a Kant, convenía entrarle por su lado frívolo que es el más
la vista los diversos naipes que es posible jugar: el profundo, con Aristóteles, con Shaftesbury, con Herbart.
óptimo, el simplemente bueno, el que no vale la pena y Dejemos, pues, un rato reposar la Ética y, en su lugar,
el que es franco contrasentido. Ciertamente, somos libres evitando desde el umbral la solemnidad, elaboremos una
para preferir este último, aun a sabiendas de que no es nueva disciplina con el titulo: Elegancia de la conducta, o
preferible, pero no podemos hacerlo impunemente. La arte de preferir lo preferible. El vocablo elegancia tiene
acción insensata o que tiene sentido deliciente, una vez además la ventaja complementaria de irritar a ciertas
elegida, va a llenar un pedazo incanjeable de nuestro gentes, casualmente las mismas que, ya por muchas
tiempo vital, va a convertirse, por tanto, en trozo de otras razones previas, uno no estimaba.
nuestra realidad, de nuestro ser. El albedrío nos ha
jugado, pues, una mala pasada. En vez de hacemos ser
esa optima realidad que era posible, en vez de dar paso
franco a ese mejor ser nuestro que se nos presentaba
como el que teníamos que ser, por tanto, como el
auténtico, los ha suplantado por otro personaje inferior.
Esto equivale a haber aniquilado una porción, mayor o
menor. de nuestra verdadera vida que ya nadie podrá
resucitar porque ese tiempo no vuelve. Hemos vulnerado
nuestra propia persona, hemos practicado un suicidio
parcial y la herida queda abierta para siempre,
mordiendo no sabemos que misteriosa entraña
incorpórea de nuestra personalidad. Cualquiera que sea
su calibre tenemos conciencia de haber cometido un
último crimen, del que esa mordedura inextinguible es el
“remordimiento”. Los crímenes íntimos se caracterizan
2
HUMOR: VICENTE

Rosario & Diego

HABLANDO CON MAMA SOBRE LA


EUTANASIA

¿CUÁL ES LA ACTITUD DE LOS


PROFESIONALES DE LA EMERGENCIA
EXTRAHOSPITALARIA ANTE LOS
PACIENTES EN ESTADO CRÍTICO?

Rosario Alises

Hoy en día, la práctica de la Medicina de Urgencias, en


su versión extrahospitalaria, con frecuencia afronta problemas
nuevos relacionados con conceptos que afectan a a la frontera
entre la vida y la muerte: cuidados paliativos, medidas de
soporte vital, limitación del esfuerzo terapéutico, donación de
órganos a corazón parado, etc.

Además, la progresiva mutación de una medicina


paternalista (médico = padre) en una medicina autonomista
(paciente = persona autónoma) introduce cada vez más la
deliberación bioética en la relación médico-paciente. Y todo ello
sin perder de vista un cambiante marco legal, que nos obliga a
tener presentes nuevos conceptos como Instrucciones Previas,
Consentimiento Informado, Derecho a la Autonomía del
paciente.

Los conflictos éticos y/o legales en relación a la toma de


decisiones ante pacientes en situación crítica (ya sea por fase de
la enfermedad, por calidad de vida o por edades extremas) que
antes se planteaban en la sala de Urgencias de un hospital, hoy
en día también se plantean en un medio menos confortante y
protector para el profesional sanitario como es el domicilio de un
paciente al que no conocemos, o incluso en la vía pública.
¿Confiere todo ello un carácter especial diferenciador a esta
toma de decisión? ¿Cómo y qué decidimos? ¿Lo hacemos de
forma diferente a como lo haríamos en un hospital? Y si es así,
¿mejoraría nuestra respuesta si mejoramos nuestra formación
en temas como la bioética, los cuidados paliativos o la
normativa
legal?

Pues bien, empecemos por el principio averiguando qué


sentimos y cómo elaboramos los profesionales de las urgencias
extrahospitalarias nuestras decisiones ante situaciones límite en
pacientes críticos.

SOLICITAMOS

Trabajadores del SUMMA-112, médico, DUE o técnico,


que accedan a realizar una entrevista grabada con una
duración máxima de una hora. La grabación se transcribe
a texto y luego se borra. El anonimato está asegurado.

INTERESADOS

Dejen una dirección de correo electrónico o un teléfono de


contacto en los siguientes sitios:

• bioeticayurgencias@hotmail.com

3
• rosaletica@gmail.com
RINCÓN BIBLIOGRÁFICO
• facebook, Muro o Mensajes de Rosario Alises Enmanuel Buch.
Valdelomar

• carta dirigida al Grupo Promotor para el Comité Francisco Montero y Màrius Morlans: Para deliberar en
de Bioética del SUMMA-112 y entregada en los comités de ética. Barcelona: Fundació Doctor
registro general de la calle Antracita nº 2-bis Robert, Universitat Autònoma de Barcelona
(Madrid) (Edición patrocinada por Sanofi Aventis). Cerca de
trescientas páginas, que ofrecen un manual de
Nos pondremos en contacto con ustedes a la mayor brevedad cuestiones esenciales para los comités de
posible para concertar una cita donde y cuando más les bioética: corrientes clásicas y contemporáneas de
convenga.
filosofía moral, métodos de deliberación, ética del
Agradeceremos mucho su participación. cuidado, ejemplos de estudio de casos, y un
apéndice con documentos y legislación importante en
bioética.

Una entretenida y sabia charla entre un joven y su VVAA: Bioética y religiones: el final de la vida.
madre sobre la Eutanasia… Madrid: Universidad Pontificia de Comillas, 2000. Fieles
de distintas confesiones religiosas (Islam, judaísmo,
Anoche mi madre y yo estábamos sentados en la sala hablando
de la vida... entre otras... estábamos hablando del tema de vivir/
hinduísmo, budismo, protestantismo, catolicismo), hacen
morir. Le dije: Mamá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, una presentación de sus convicciones sobre el tema
dependiendo de máquinas y líquidos de una botella. Si me ves propuesto. Completa el texto un capítulo de setenta
en ese estado, desenchufa los artefactos que me mantienen páginas de Diego Gracia sobre la relación entre ética y
vivo. "PREFIERO MORIR" religión.

¡¡¡ Entonces, mi madre se levantó con cara de admiración.... Y Adela Cortina: Ética civil y religión. Madrid: PPC, 2002.
me desenchufó el televisor, el DVD, EL CABLE DE INTERNET, EL
Un libro de poco más de cien páginas, ameno y sencillo
PC, EL MP3/4, LA PLAY-2, LA PSP, LA WII, EL TELÉFONO FIJO, ME
QUITÓ EL MÓVIL, A IPOD, EL BLACKBERRY Y ME TIRÓ TODAS LAS de leer, editado originalmente en 1995, en el que aborda
CERVEZAS !!!. ¡¡¡ LA MADRE QUE ME PARIÓ !!! ¡¡¡ CASI ME la relación entre moral cívica y religiosa, presenta la
MUERO!!! llamada “ética mínima” y se pregunta por el lugar de las
creencias en una sociedad plural en valores.
grosería. Así, la mala educación del no-educado
trasciende en chabacanería. Obsérvese que aquí el
atributo “no educado” resta algo de
CARTAS A LA responsabilidad al chabacano; esta falta de
REDACCIÓN responsabilidad hace que la chabacanería, por
Puede enviar sus Cartas a la inintencionada, no tenga la agresividad de la
Redacción a: grosería. En efecto, la grosería sería la mala
bioeticayurgencias@hotmail.com educación satisfecha de si misma. Es la mala
educación del educado e implica, en mayor o
menor medida, agresividad.
Enterado de la publicación del trabajo de
Ortega sobre la elegancia me he permitido un Examinemos ahora la relación de la
pequeño experimento mental, suponer que Ortega grosería con el dialogo (conversación entre dos
escribió tanbien un artículo sobre un vicio opuesto a
la elegancia, logos, dos razonamientos) y la deliberación,
conversación en la que participan varios.

Si imaginamos un diálogo en el que uno de


GROSERÍA los dialogantes se vuelve grosero, comprendemos
Apócrifo de Ortega y Gasset. que en ese momento el diálogo muere. El otro
dialogante se siente agredido por el grosero y, o
Grosería viene del latín grossus, grueso. En bien utiliza a su vez la grosería, con lo que el
este sentido lo grueso se opone a lo fino, como lo diálogo se degrada en pelea, o, prudentemente,
vasto a lo delicado. Podemos decir fino, delicado, abandona el campo y se retira.
educado, elegante. Podemos oponer grueso, vasto,
mal-educado, discordante, feo, grosero. No son En el caso de la deliberación, el maleducado
antónimos perfectos, pero los primeros términos, y, en mucha mayor medida, el grosero, no acaban
que pertenecen al mundo de las virtudes, remiten con la deliberación necesariamente, pero la
de forma ideal a lo armónico, y suenan como podría vuelven,
hacerlo una pieza de Bach. Los segundos, que casi siempre, estéril. Detrás de la mala educación,
asientan en el infierno de los vicios, evocan de la grosería se esconde la intención, no de con-
discordancia y remiten a una pieza desafinada vencer, sino la de vencer. El furor y la rabia que
(imagine aquí el lector la música que menos desencadena la grosería, vuelven sordos al grosero
soporta). y al resto de los deliberantes para los argumentos y
los sentimientos del otro. Lo que debería ser
Nos interesa ahora examinar la relación confluencia deviene en desencuentro, la
entre grosería y educación. La falta de educación conversación se degrada en jaula de grillos. Lo que
no es necesariamente grosera. Pero tampoco la debería tender a la armonía, chirría.
mala educación avoca de forma necesaria a la
4
Cabría concluir que la deliberación necesita
de la elegancia y debe evitar la grosería.
Meditemos.

Atentamente,

Protágoras

CASO CLÍNICO

Mª José García Lozano

Se recibe una llamada en el SCU, regulada por un


médico. Se trata de una paciente, mujer de 85 años
con una enfermedad terminal y en estado clínico de
agonía.

Su hija demanda asistencia sanitaria. De manera


muy correcta y educada explica que aunque sabe
que su madre está agonizando y que no podemos
mejorar su estado de salud, solicita nuestra ayuda,
pues desde hace 4 horas ha comenzado con
dificultad respiratoria y un gesto de dolor intenso en
su cara, que no presentaba con anterioridad.
Ella quiere que sufra lo menos posible, aunque es
consciente de que en breve se producirá el
fallecimiento.
Una vez escuchada la demanda de asistencia
médica solicitada por la hija de la paciente, el
médico regulador decide enviar una unidad
asistencial, para que intente aliviar el dolor de la
enferma haciendo más llevadera su agonía.
Al pasarle el aviso al médico correspondiente,
facilitándole la información necesaria para la
realización del mismo, este responde de la
siguiente manera: “¿para qué voy a ir si se está
muriendo?! Ya tendré que confirmar el
fallecimiento”. A pesar de este comentario, realizó
su asistencia sanitaria a la enferma administrándola
morfina y a las dos horas fallecía sin sufrimiento en
su domicilio.
La hija al solicitar nuevamente un recurso médico
para confirmar el fallecimiento, agradeció que
hubiésemos ayudado a su madre a tener una
muerte digna, relajada y sin dolor.

Con la exposición de este caso clínico, no pretendo


que lleguemos a un diagnóstico de certeza, pues
está claro, ni a un tratamiento curativo. En esta
ocasión, desde este boletín, os invito a reflexionar
sobre los aspectos éticos en la asistencia al
enfermo terminal y a los ancianos.
Me gustaría establecer un debate, sobre la
atención sanitaria al final de la vida, y si pensáis
que es posible mejorar la calidad de la misma.
Otro tema a debatir sería la importancia de la figura
del médico en este proceso.

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bioeticayurgencias@hotmail.com

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