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en Snrroaga la han obligado i retirarse apesar de su vigo-

rosa resistencia, mas foforíada inmediatamente con algunas


tareas, eorrian en tropel al camino á victorear a su REY,
atrajo una multitud de espectadores al puente de Bcobía, y
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compañías del 2." y 3.° batallón, se ha rechazado al enemi- á las márgenes del \ idasoa, en el territorio de Francia; y
go, causándole bastante pérdida de muertos y h e r i d o s , sa- no fallaría algún español estraviado, que contemplando desde
tisfaciendo asi su inicuo proceder de haber incendiado dos allí este grandioso espectáculo, lijase sus reflexiones sobre oRo. ^í. omocudeó
cas 'rios de infelices colonos que tranquilos atendían al cul- el que presenta el interior del Reino , y d e la patria q u e 20 ce Sel
tivo de sus campos, sin q u e por nuestra parte haya habido le dio el ser. Entre los extranjeros mismos que allí estu-
olra que la d e 3 muertos y ocho heridos. — Se ha pasado viesen, n o fallarían muchos absortos a la vista de un R E Y ,
a nuestras Ibas un soldado de la legión inglesa , y á esta que aparecía tan Grande en tan corto terreno. S- M. echo
hora «I»- ias <.;!<'<• de la noche no ocurre novedad en esta pié a tierra en la puerta del castillo, lo recorrió detenida-
linea—Dios guarde á V. Iv muchos anos. Hernani 13 de mente , y examinó en seguida todas las fortificaciones da
Setiembre (b I i Excmo. Sr.— Bartolomé de Guibelalde.
Excmo. Si'. Secretario de Estado y del Despacho tle la t/uerra.
la plaza ; ios cabildos acompañaron á S. M. durante su per-
manencia : la compañía do grinaderos del ti." batallón, y
otra de paisanos armados estaban < ubriendo la carrera.
S. »1. continuó después a la casa forlilicada de Torre-alta;
examinó la posición donde se dio la gloriosa acción del 11
de Julio, en q u e fue batida la legión anglo-cristiua; y \ o l -
^mmh WWtML
Habiéndose servirlo el REY N . S. determinar pasar viendo al camino real, regresó a ü y á r z u n á las dos de la
personalmente al campo de San Sebastian a reí onocer su larde, en donde comió después de haberse enterado de las
linca y la ilcl Vidasna , emprendió MI marcha a las dos de fortificaciones del pueblo. A las cuatro emprendió de nuevo
la larde del hiñes I'2 del corriente desde su Cuartel Real la marcha al monte de S . M a r c o s , y desde este punto for-
de Tolos.1, acompañado de S. A. !i el perenísimo Señor I n - tificado y dominante oxaminó S. \ 1 . las lineas formadas des-
fante I). Sebastian Gabriel , con muy corta servidumbre , 20 de el puolo de San Francisco hasta el alio de Pasa-
cabalbis de escolta de su Guardia de honor de caballería ges, y en seguida se dirijio a Hernani, donde fué saludado
v una compañi-, de la do infantería; y pasando por los pue- por la artille lia del reducto del cementerio y convenio d e
blos de I i u r a , V ¡babona , Atidoain y Tjrnieta en mi dio de monjas: hubo iluminación general, y ruinaba la mayor ale-
iií'lamacinnes gi nerales , llegó á las cinco a Hcrnuni , á cuya gría en los habitantes, que a porfia victoreaban á su REY. tante dosis de radicalismo , republicanismo , motines y sedi-
eiiiraila se hallaban c¡ Comandante general de. la Provin- El miércoles Í4 á h.s siete y media de la mañana pasó S. M. ARTICULO DE OFICIO. ciones : eslámos expuestos á infestarnos mas y mas con lo
cia con todo su ¡v M. ¡ el Gcfe de la segunda brigada; a ia iglesia parroquial por medio de un numeroso concurso; que se nos arrime d e la fermentación española. Estos fra-
asistió ii la Misa, y concluida montó i caballo, y se diri- ternizadores , enseñados al uso de las armas de fuego , van í
el B." batallón guipiizcuano; las ;.utc,i¡dades , y un inmenso
jio, acompañado siempre de S. A. R . , á la altura de Oria-
<S\ tAv. ¿taue Jw novedad en ¿u, esparcirse en la sociedad, para enseñar ademas de sus antiguas
gentío que victoreaba ¡i su Soberano con las m,:s sinceras
muestras de entusiasmo. S. 81. continuó su man ha enterán- mendi á examinar la batería que se, ha construido en su maldades, los cánticos sublimes del bullicio constitucional,
dose exactamente de la posición de la plaza de San Sebas- coronamiento, y las densas defensas hechas en toda la linea. mi/¿or£an6e daíua. que aprenderán de sus sanguinarios aliados, sino se les reti-
tian y situación de nu *tra linea y ¡a de los enemigo.-, S M. se detuvo por roas de una hora , enterándose de los ra l u e g o . . . La revolución francesa se atribuye á la cooperación
llegando a las seis y inedia á Oyárzun , donde igualmente puestos avanzados del e n e m i g o , los punios que éste ocupa, de Francia con los Estados del Norte de América , cuando
y los en que se halla m u s i r á linea establecida desde el De igual beneficio disfruta S. A. R. el Serenísimo Señor se rebelaron contra su metrópoli. Las semillas de la igualdad
fué recibido con la mayor ansiedad per una numerosa con- Infante D O N SEBASTIAN GABRIEL.
currencia, Ayuntamiento y Cabildo, coyas corporaciones, monte de Igueldo , Lasarte , Oriaincndi , Loyola, Amezaga- y de los derechos del hombre , produgeron el fruto de m i -
asi como las de Hernani, tuvieron la honra tic ser recibi- ñ a , S. Marcos, R e n t e r í a , Lezo y alturas de Aizquibel, y serias y asesinatos, que derrocaron la monarquía, y llevaron
das por S. ¡W. con la benevolencia que le caracteriza: y en seguida bajó a H e r n a n i ; se apeó en el convento de Madres la desolación basta los extremos de aquel país desventurado.
pernoctando en esta \ ilia!, asisiió á la Misa en su iglesia Agustinas, en cuya huerta se halla colocada una batería con 3
piezas, y después de haberla examinado, y recorrido el cir- Las últimas noticias que se han recibido de Salzburno ase-
parroquial a h.s ocho d e la mañana del martes ¡ 3 , partien-
culo de ia ciudad, se detuvo en la batería del cementerio, guran, (juc continuaban en aquella Ciudad sin lamenor novedad El estado de la España , dice el Herald del 30 de Agosto,
do acto continuo en m i d i ó de repelidos vi;teres y acla-
examinando las tres piezas de batir de a 18 y 3-2 , la posi- en su importante salud S. A. R. el Serenísimo Señor PRINCIPE presenta una amplia y melancólica convicción de las funestas
maciones y con el mismo acompañamiento á I r u n , á cuya
ción y demás circunstancias con que se hallan establecidas, DE AsTUtüAS , los Serenísimos Señores Infantes Don JtJAN consecuencias de la cuádruple-alianza y de la intervención
vista llegó a las nueve y media de la mañana, siendo r e -
regresando después a Palacio, donde admitió á besar su Real C A R L O S y Don F E R N A N D O M A R Í A , SU Augusta Tia la Sere- extranjera. En la menguada época para el honor de Inglater-
cibido por ambos Cabildos, el Comandante de las fuerzas
mano al Comandante general, E. M. , gefes y oficiales d e nísima Señora infanta Doña MARÍA T E R E S A , y la Serenísima ra y bien-estar de España , cuando los ministros ingleses q u e -
del Yidñsóa, la compañía de cazadores l e ! (!." batallón y
los cuerpos que se bailan cu aquel punto. A las tres y media Señora Infanta Doña MARÍA AMALIA. brantaron su preconizado principio de ÍIO intervención , m e z -
una de paisanos armados. S. T.l- se dirijió desde luego al
reducto denominado del P a r q u e , donde existen cuatro pie- emprendió ;•>. M. su marcha con S. A. R. de regreso a clándose en la solución de una cuestión , que según siempre
cas de gra^sfi calibro, y lo examino todo minuciosamente, Toe sa , dejando encantados con su nunca interrumpida afa- hemos declarado, pertenecía únicamente á la nación españo-
llamando con especialidad su Soberana atención el nuevo bilidad a las tropas y habitantes tle aquellos contornos, aun- la el decidirla , manifestamos francamente nuestra opinión so-
modo de habilitar á las piezas de muñones. Desde el re- que con el sentimiento tic DO gozar por mas tiempo de su P A R T E N O OFICIAL. bre la marcha política que se seguia , cuy a opinión no hemos
ducto bajó S. M s la Villa, cuyas calles estaban intransi- Real presencia Ha seguido a S. M. el Sr. Ministro Uni- tenido motivo para alterar desde entonces. La Inglaterra d e -
versal con los Secretarios del Despacho de la Guerra y do Noticias extranjeras. — INGLATERRA. bía haber permanecido neutral durante la contestada sucesión
tables por el .numeroso gentío que había concurrido de todas
Estado. á la corona , hasta tanto que la nación española hubiese d e -
partes a disfrutar del icgorijo y s^lis acción de aquel v e -
Extracto de una carta de San Sebastian de 18 de Agosto in- cidido á quien elegia por su Soberano. No tenemos necesidad
cindario. \ ¡sitó la maestranza, el hospital militar y la ca-
serta en el Morning Post del 27 del mismo.—Si se hallara en de citar á Watel , Puflendorf, ni ningún otro jurista , para
t e r n s , y montando a caballo , siguió ia marcha á la ciudad S. M . se ha dignado conceder algunas gracias h los sol- establecer la proposición : que toda nación independiente tie-
esta ciudad el entusiasta mas acalorado de Isabel segunda, y
de Fuentervabía á las once. La salva de artilb ría de la plaza, dados, sargentos, oficíales y geles de la división guipuzcoana, ne derecho para elegir su propio Seberano , ó que el legisla-
viera lo que pasa por espacio de medio dia con los de las ca-
el repique general de campanas y las no interrumpidas en testimonio de lo satisfecho que se halla de ia disciplina, dor dado á un pueblo por una intervención extranjera , es un
sacas coloradas n o hay duda que volvería disgustado, y abju-
aclamaciones con que esplicabau su amor y decisión , no valor y lealtad de tan decidido ejército; asi como del celo intruso , y no un gefe elegido por la nación
raría una causa defendida por semejantes campeones. Hablan-
••lamenta los habitantes de la ciudad, sino los de lodos del Comandante general, al cual se ha servido nombrarle do con claridad , ni la vida ni la hacienda están seguras de Sin entrar en la cuestión de la legalidad del poder q u e
los caserías j hasta los labradores, t e e abaaúoaaadu sus Gran Crez d e la Real orden de Isabel la católica. la rapacidad de los pillos , que forman la legión llamada ma- asumió F e m a n d o \ \ \ para alterar la sucesión al trono, obran-
lamente inglesa : hasta tal extremo ha llegado su insubordina- do conforme a su despótica voluntad , é insistiendo en las
ción. Algunas personas de poca previsión se lisonjeaban (¡ue cortes del reino para que aprobasen su decreto sin permitir
el general Evans los pondría en orden cuando volviese , en discutirlo ; sin entrar , lo repetimos , en los méritos legales d e
la persuacion sin duda de que habiendo dirigido la chusma la cuestión enlabiada , suponemos que la opinión está dividi-
de \\ estminster, podría hacer lo mismo con estas gentes ; pero da en España en cuanto á la validez del acta de Fernando
hay chusmas de diferentes graduaciones . y los legionarios son que trasliere a su hija la herencia d e la corona , que la l e v
tan eminentemente superiores á sus hermanos de Covent anterior designaba a Don Carlos. Estando pues dividida la opi-
garden en la violación de las ley es , como uno que ha r e - nión sobre una cuestión , que el mismo Lord Palmerston a d -
cibido la sentencia de siete años de trasportación p u e d e * j a c - mite ser esencialmente nacional , debe prevalecer la opinión
tarse de supremacía sobre un raterillo q u s tan solo ha sido de la mayoría tle la nación. Esta opinión de la mayoría h u -
condenado a trabajar algunos meses en una tahoua. biera ya prevalecido hace mucho , con tal que la intervención
extranjera no hubiera servido para alimentar la guerra civil,
manteniendo una especie d e equilibrio entre las partes con-
Según la correspondencia de todos los periódicos, dice el tendientes. Si la mayoría de la nación esta realmente en fa-
- Morning Post del 30 , al panucaría constitución en la ciudad de vor de la altera-ion de sucesión de Don Carlos v su linea,
EN LA IMPRENTA REAL.
San Sebastian , los soldado; ingleses embriagados formaron una a Isabel y sus descendientes , esta misma mayoría se halla se-
parte m u v activa en aquella Hirieses solemnidad . fraternizan- guramente capaz de sostener á la niña sobre el t r o n o , y
do cordÍ3lmente con los autores de la revoló ion. Será esto hacer q u e su titulo sea respetado por la minoría sin necesi-
una desgracia para la Inglaterra cuando los vandidos t b i dad tic intervención extranjera ; pero si Don Cario, es consi-
ral Evans regresen á su país. Como si no tuviéramos aquí bas- derado corno legitimo heredero por la mayor parte de la na-
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«inn , deberá suceder ñécésñfíáfñeñíc en la corona.— Esta es listas corresponde el nombramiento del Soberano. ," Puede es á todos Tos gabinetes. El Diario de Francfort, cuyo feffg't) ya una columna de 1000 h o m b r e s , que ocupan las fuertes
una proposición que tan solo los liberales pueden disputarla, • M e c e r s e la cuestión en cuanto a la fuerza de "ambos par- liene alguna autoridad , se expresa en estos términos.—" Na- po'ieiones del Priorato. ¡Vistan'. , cuyas fin izas estuvieren
pretendiendo , apesar do so doctrina en otras p a r t e s , que en tidos' ron mas decoro? Que la Inglaterra , la Francia y demás die es capaz de prever lo que liara la España : lo que no- por slgXlri tiempo dislocadas, acaba de reconcentrarlas, \ se
España la minarla debí' di<lar i c o s á 1* mayor,a , o que los Poloiu ias , enseñadas por la experiencia, o b s e r en una n e u - sotros sabemos es , que pasó va el tiempo en que, un ininis- ocupa activamente en una nueva organización. Dentro de po-
menos deben contrarestar la decisión de la mayor parí tralidad estricta en lo futuro. Que dejen el campo libre á los t r o f r a n c é s , sea c u a l fticre ,,.,
..... ,, pudiera disponer a su ai'IJlrio de cos dias la Cataluña podrá poner sobre bisanuas de 2o a Mi
Cuando dos partes de un i iw.rioii SpTtsn á las arOWS psía carlistas J sus adversarios para que decidan su querella , y el la' suerte de esta JVaeio'n Para salvar!» son ucees,irías tr-s mil le
decidir cuál sera su Soberano , deben atenerse .1 h decisión partido ipie bfevalczca bajo estas circunstancias \ establezca c o s a s : un Rey e s p a n o l , libertades españolas, y nada del ex- En una o;,ría de l'erpiñm fecha de 7 del actual se dice.—
del terrible tribunal a que han apelado. La intervención extran- ;-ruó de su elección, sea reconocido como el verdade- tranjero, »La entrada de Mando en Cataluña es un acontecimiento de
jera no es necesaria al partido mas fucile , y si es reclamada ro partido nacional. — Escriben de Hriixelas : la legación de España acredil a l;i eranae cóñsVciícncia. I;.l e'spírífu p'blieo se ha reanimado c \ -
por el mas débil , no puede tener olro resull ido <¡uc el de cerca de nuestro gobierno ha seguido el ejemplo de la de ,,iariamente . . al ver las ]iriineras disposiciones del
suscitar obstáculos a la e\|!i'es le l.i voluntad i'ni ional. Aho- •" Í . —
P a r í s : el caballero Ar:;:iiz, , cucar-ido de ir--ocios ; Águila,', nuevo general', se han relatado algunas c o l u u u c s revoluciona-
ra bien , los adversarios d i ÍJtm Cirios nos dicen tjn« s0a su secretario, y el marques ib Córdoba adíelo á la cinba- rias , desuno: brindóse consiibjrablcluente por la deserción. El
ellos el mayor n imeio y el p u l u l o mas fuerte : apesar de esto, I l¡ A ¡N C I A. ¡.ida , hari comunicado al ministro t r o de negocios extranjeros:
e\| 3 d d actual se nreséntár >n '•< IVIároío 10 sol lados de lí'i'ica con i
ellns son Ins que han clamado por la in!er\ oticlon. A éste que por consecuencia d i las m u d a n / i s ocurrí I is u ü i . i i . i i r i e n l é olicial-s v ", .ai'enles Pai-ee (Pie no pa-a ii i: iba en que nó
partido se, le lian dado los auxilios de la curr!i:::n'c-alianza, ;! Paris. cu la Peii.nsiila , habian enviado la dimisión de sus dcltinog se presentí; ¡ge. i ó i nr n púmero , y esto solo an el cuartel
este partido ba concedido nuestro gobierno la suspensión del al gobierno español. Estos diplomáticos se rían determinado a e ral , no i I nulo con los que se agregan á las partidas
acta de alistamiento, ii él se le ha socorrido con buques dé El p u l i d o «faltado que ha proclamado en España la constitu- llar ésto paso, consiguiente y propio del lu r f hombría sueltas que ocupan punios diferentes de la alia Cataluña »
guerra inglescí \ con un cuerpo de marina real , y al misino ción ibd ano U s e h:i dividido en bandos , que recíprocamente (le bien que los c a r a é l e r i z a . (!',; dr /'' )
ultimamente , se han vendido las bayonetas asalariadas de lis se acusan de traición. Fsle p a r t i d o , impaciente por su esencia, -lina t»fta da Madrid dice ¡ nos h.lllaínos aqui en una gran
legiones ingles,! , francesa y portuguesa ; mieutrai Don Carros y porque conoce el peligro en que le ponen los sucesos de consternación por la noticia que nos anuncian oficialmente de
se sostiene únicamente con las tropas y recursos nacionales, V . cree que solo puede salvarle la energía , y quiere ipi • el eÓDÍernd francés, y acaso el de fn;,lalen,i se niegan á
exceptuando los desertores de las legiones extranjeras , y aun que' sus gcles sean enérgicos. Estos forjan proclamas y orde- tomar pifie en nuestro', ne-o.-ios. I'.sto facilita imicl^o h mar De Zaragoza dicen con Techa del ¡t. — Une se han suscitado
d e este socorro no llene gran desro de apro\cebarse , según nes d e l d i i ; pero eso no impide que los carlistas progresen; cha de Don Carlos sobre Madrid. conlest.ieioiies riuv Seria* OOlre el capitán general de Aragón
piulemos juzgar de los l i o desertores ingleses, que envió á destituye á los empleados; pero no mejora la ad'miiiislrarion; i i i gqbierpp El esjurilu de independencia tiene allí raices
.—El oO ib; Agosto, el ¡ley de Ñapóles se embarcó en T o -
Francia los dias pasados. los caudales públicos lian desaparecido, y todos los recursos 'indas", que CáTafr'áVá sé verá obligado á condescender
lón en el Real l'erdinando.
¿ Cu il es pues en realidad el partido mas fuerte ? ¿ Aquel se han agotado. F,n semejante situación Bft puede sostenerse —Sabemos po- un conducto s'eguro, dice el Wttrfthlj I'nst. en todo, o de¡-r el ininil.'rio l'.nlre nuestros liberales se xa
qwé se apoya tan solamente en las furrzas nacionales , o el ocho dias la popularidad de un ministro. Al Momento que se arinque no W garantizamos, qur. las discmi'or.es entabladas en- enfriando el piioo-r entusiasmo , y aquellos a quienes les que-
que siempre lia colocado todas sus esperanzas en la interven- organiza un nuevo ministerio, Se te piden diiicío y victorias; y tre los gabinetes de San James y las Tullen is desluces de la da un poco de juicio temen les riesgos] en que se ven en-
ción extranjera i Cuando los generales rrisiinos hablaban de ho puede- contestar sínO córifcsann'o derrotas v manifes- publii'acioii de fa coñsmución española, lían tomado últimamen- vuellos. Cabrera eala vez mas fuerte y a m e n a z a d o r , marcha
haber aniquilado á los carlistas muchas veces en una misma tando miseria pública , se le acusa de traición , y esto es pre- te un' aspecto nad•; a-radaMc. (liiipartittlJ iuipuiíeulente á donde le a. oinoda. Por coi.f. sion de los mis-
campaña , cuando los periódicos de Londres y París publi- cisamente lo que ha ocurrido con tadatfava y Scoáfre'. E s t e , mos revolución.oíos van en aumento sus fuerzas y las de (Uií-
—Los periódicos de S. Petersbuigo publican un maWi'.iestó
caban diariamente estas supuestas victorias , Con circunstan- á quien varios anónimos le han pronosticado la suerte de Duc- lez , habiéndose reunido á este ulliñVo un gran número de mo-
imperial que ordena una leva general en el imperio ruso.
cias que barinn mas bonor á la invención de sus autores que sada, se ha contentado con insertar una carta en todos los p e - derados , que resistiéndose á jurar la constitución del C2, s m
—Se habla en" los salones uinlomatreos del próximo
á su veracidad , nada menos que un milagro continuado h u - riódicos. perseguidos sm q-1" les quede otro recurso que alistarse en
rínrimícnio dé fí. Carlos por las' fres grandes potencias' del
biera sido capar de. sostener ,i ios carlistas, si la milésima Tenemos pues en España dos clases de revolucionarios- /¡he- Norte'. Aseguran también que .el Austria retira su ene.rrg.nlo las lilas de Carlos Y, ó marchar al extranjero.
pflrle de estas relaciones hubiera sido verdadera. El público redes constitucionales, y revolucionarios propiamente dichos. de Negocios 171 pfirtitWS en Madrid , donde , aunque no ha-
ingles- d-ebi» beberse llenado de admiración al ver que rena- Dice el Tiempo que muchos liliendcs se oponen ni estableci- bía reconocido á Cristina, con'serv,Í:KÍ im' a'-'-'ii'.é éffé'árgau I ib-
cía tanto carlista para ser degollado por los crisiiuos , si nos» miento de la constitución ; y después a ñ a d e . — " l i é aquí una íécrTirr la-s eoi'nim'iéaCiOTies' del «SinHWPfio ésV.aíioT. $t? diée ,.ne
otros no nos hubiéramos tomado el trabajo , aunque con gran- -prueba de lo que decíamos poco ha , á saber r qríe el goce esta retirathr es él prehídi-o del reeonoeiiiiiento de Don Car-
de* gastos", de saber la verdad de lo que pisaba en e! tea- »de olro régimen constitucional mas ó menos imperfecto Na» los. (Id.) Sin emnargÓ de que Mar.'a Cristina se prestó a la jura de
tro de la guerra , y contradecir asi á los zurridores de false- "tenido por resultado desunir al partido liberal.» (>m el objeto» h Constitución y' mandó prueí.im.nrla én toda la España , lis
dades- en Madrid , Bayona y toda la frontera. Tuvimos aun de reunir los liberales disidentes al resto del partido revolu- juntas insuijeutes no se disuelven hasta ver cumplidas las pro-
oate haeer frente á las noticias del telégrafo francés , ipié. tra- cionario , propone el Tiempo la creación de énn sognn-da c á - ¿ m n a a m u j i " , v-i.~t~i-i M-Jju*»um ii i i - j ^ n t - a B J a mesas que se las han hecho y el sesgo que loma el ctyigrcso
taba de ocultar la verdad en vez de publicarla. Apelamos á mara , para que tengan lugar en el gobierno ciertos hombre* 1 él éual ó no ,'iUerari la <-onslitiieion. ó si la modifi-
los sucesos para decidir sí nuestras relaciones ó las de nues- que temen la influencia de una sola asamblea • esto qnicnv ca sera' en un senthfo mas' rejiublieano y absurdo.
tros contrarios merecían crédito, l'or este motivo se nos ata- decir, que los proceres pretenden sostenerse aunque sea r e - N O T I C I A S D E E S P A-XA. La junta de Málaga ha llevado al trono constitucianrl una
có si» miramiento , y del mismo modo .i nuestros correspon- mendando la constitución del año 1-2. Pero en el purrtn en qrre exposición que dice entre otras eos is: '"Señora: las circunst m das
sales ; porque nos atrevíanlos a decir la verdad al público, sm hoy están las cosas, este ensayo no serviría mas que para hacer «que proilugeron nuesi'va insuri', ccion no han cesad" t
cuidar de stt influencia en la política de la bolsa. Los aconteci- dar un nuevo estallido al volcan revoTutriOnano , v seria pre- S. M. y S. A. ft. salieron de Tolósa el t(í a los ocho y >>y por eso ésta junta gubernativa continúa en < 1 ejerei, io de
mientos han justili •ado nuestra sinceridad y lian conlnndido á ciso ante todo hacerse con dinero. Mendízabal salió para L o n - madia de la mañana: á las doce llegaron á Segura, dotidc «sus funciones, basta que las corles reunidas sancionen y
nu •-tros calumniadores. ¿ Quién cree ahora al telégrafo fian- dres a fin do proporcionar algunos- socorros; pero'Rallará m u y c o m i e r o n , y Kánien'oosc puesto en marcha á las tres , llega- «aseguren los derechos imprescriptibles. Señora : la provincia
lis reí aciones de los periódicos erislinos , en cuyas c o - libios á los capitalistas que antes le sostuvieron con su c r é - ron á Itdrméndi i las siete y cuarto'. d- ',! daga . por una experiencia fatal, eslá convencida de la
ftiinnas han sido aniquilados los carlistas y sobrevivido des- dito. Concentrada la revolución en el ámbito de algunas ciu- »nubla<l de todos los programas poldicos. y pone en duda
pués á su aniquilamiento para destruir a sus enemigos? dades, y habiendo perdido su crédito y sus afianzasen el e x - «la firmeza de los principios de los hombres que gobiernan:
Pero Don- Carlos no Umita ya sus operaciones á Navarra tranjero, no tiene mas acción que sobre si misma, quedando- «cree de consiguiente . que debe guardar la misma posición
v las Provincias Vascongadas, envii.í Gómez con una divi- reducida á un pequeño partida , cuyos individuas se destru- Dicen de fíernani con fecha del 10: ayer ftivimos una es- «que basta a q u i , mientras no vea hechos positivos, en lugar
sión para- atravesar el Norte de España , mientras que Ca- yen mutuamente ; el Tiempo se lamenta de la discordia que- caramuza en toda la biiea. El ataque mas serio lije liecia el «d'e palabras vanas. En virtud de todo lo e x p u e s t o , la junta
brera hace la guerra en el mediodía , y otros gafes penetran reina en el partido de las ideas nuevas , porque ella le debilita' punto de Amezagaña : á las dos y media de la tarde el ene- »ha decidido gobernar por sí en bis circunstancias actuales.,"
en Ansflnn J Castiiia. En medio de las victorias de los car- indispensablemente; y nosotros creemos como este periódico, migo afctjo aqtféTfd posición Con todas sus fuerzas y S piezas —Se asegura qué las juntas de Sevilla, Granada, Valencia
i l l a s ba ca«K) el gobierno de la Reina , para cuyo sostén se q u e el partido revolucionario ha decaído mucho después que! de camparín : pero fue rechazado vigorosamente . y se retiró v otras . se han e\p!i'-ado en este misino lenguaje con el go-
babia estipulado la cundí: :n, y esta infeliz ha sido se ha jurado la constitución. El bando que por él momento con el desengaño de que no hay esfuerzos bastantes para ha- bierno de la usurpación.
arrastrada por soldados embriagadas y por la hez del popu- ha quedado triunfante no tiene ningún poder efectivo: él lo cer volver pié atrás a nuestros voluntarios.
lacho desde la Granja á Madrid , degradándose á obedecer á sabe , y trata de suplirlo , ó á lo menos de hacer ilusión por
su insolente autoridad. Allí, en Madrid , la viuda de Fernan- la violencia. Esta violencia sola bastaba para dar con el en'
do en medio de crímenes y ultrajes, que sobrepujan á la tierra ; pero acelerará su ruina la magnanimidad de Carlos V , En una carta' de Catnhrña . fecha del I < que acaba de
ferocidad de los mas incultos salvajes, tiene que firmar los único refugio de todos los que abandonando la revolución bus- publicarse en los peno heos, se lee enlrú otras cosas : Ayer
deeretos del sargento García, y someterse al capucho d é l o s can un asilo en la lejitimidad ; pues la cuestión ha Hegatfo á llivas. Los batallones carlistas, bajo las ordenes de -e aqui lo que tantas veces hemos dicho ; una revo-
cenizaros embriagados de una facción democrática. ; Tales son á su último t é r m i n o , y no hay otro recurso sino elegirá el Buno", CabálVerTa y wfuchTacho , se Balfában reunidos" en'aquél lución llama á otra revolución : un abismo llama "a olro abis-
los frutos de la cuadrupic-aliarizti '. Y ¿ q u é remedio r e s t a ? terror ó Carlos V. Sin embargo, la revolución espaíinfa tiene punto. Al loqu<> de generala ie ivm:¡o la división y se formó
Seguramente el no intervenir mas en adelante. también sus emigrados: el partido constitucional derribado def mo : la insaciabiüdad de las pasiones es un principio incontes-
ert batalla en actitud marcial y con mucha regularidad. \ o
A la verdaxl , est «osa m u j aariasa que la mayor parte, poder h u y e presuroso para sustraerse de los furores del partido creí que iba á presenciar un ataque contra los revolucionarios table. Martínez derrocó á Zea ; Toreno empujó á Martínez;
si no todos los periódicos , que apoyaban el justo-medio del vencedor que le persigue ; pero antes de mucho , desengañado de Olot ; pero no fue así: la causa de este movimiento era lá revolución no satisfecha con T o r e n o , elevó al poder á Men-
último gobierno de la Reina . se nos vengan ahora predicien- de poder recibir socorro alguno del extranjero, tendrá que la lie- ida del general Marolo , á quien se recibió con un en-
do grandes sucesos para la España de parte de la facción hacer votos por el triunfo de la lejitimidad. dizabal , y Mendízabal fue muy presto el blanco de sus dia-
titslastuo difícil' diT é^ptteáT. AHf" eTtToiTtrtr l n r 7 oficiMe~s de
democrática , que- ha destruido basta los cimientos de este —Parece que los carlistas expedicionarios se apuran poco Sá estado mayor , que habian llegado á Cataluña con algunos días tribas : L t í i i z quiso neutralizar el m o v i m i e n t o , y un torrente
mismo gobierno. Todavía hablan del aniquilamiento de los car- los refuerzos que se dirigen contra ellos : si las tropas que han de anticipación. Puesto á su cabeza recorrió las tilas , repi- irresistible lo arrastró , y le hizo desaparecer de la escena po-
rillo. Muy bien : si li ficción democrática con- salido últimamente de Madrid no los d e t i e n e n , tendrá Don tiéndose mil veces el grito de viva Carlos \ ¡>
sigue el aniquilar los carlistas por su propia fuerza , vaior y lítica en medio de horrores y de sangre : apareció Calatrava,
Carlos expedito el camino de la capital. «Burjo , Caballería y Muchacho están á la cabeza de G00O
recurtjos, sin inti rverienii extranjera , les concederemos que — La suerte de España y la solución de la gran contienda hechura de las juntas , y las juntas amenazan boy á Calatra-
hombres aguerridos y que han hecho toda esta campiña. Ros
ion ellos el partido mus fuerte , y que á ellos y uo á los car- entre la b-jilimidad y la revolución, ocupan en este momento de Eróles ha reunido sus fuerzas diseminadas , componiendo va , desconfían de sus principios, y se preparan á despojarle
(480) (4-81)
«inn , deberá suceder ñécésñfíáfñeñíc en la corona.— Esta es listas corresponde el nombramiento del Soberano. ," Puede es á todos Tos gabinetes. El Diario de Francfort, cuyo feffg't) ya una columna de 1000 h o m b r e s , que ocupan las fuertes
una proposición que tan solo los liberales pueden disputarla, • M e c e r s e la cuestión en cuanto a la fuerza de "ambos par- liene alguna autoridad , se expresa en estos términos.—" Na- po'ieiones del Priorato. ¡Vistan'. , cuyas fin izas estuvieren
pretendiendo , apesar do so doctrina en otras p a r t e s , que en tidos' ron mas decoro? Que la Inglaterra , la Francia y demás die es capaz de prever lo que liara la España : lo que no- por slgXlri tiempo dislocadas, acaba de reconcentrarlas, \ se
España la minarla debí' di<lar i c o s á 1* mayor,a , o que los Poloiu ias , enseñadas por la experiencia, o b s e r en una n e u - sotros sabemos es , que pasó va el tiempo en que, un ininis- ocupa activamente en una nueva organización. Dentro de po-
menos deben contrarestar la decisión de la mayor parí tralidad estricta en lo futuro. Que dejen el campo libre á los t r o f r a n c é s , sea c u a l fticre ,,.,
..... ,, pudiera disponer a su ai'IJlrio de cos dias la Cataluña podrá poner sobre bisanuas de 2o a Mi
Cuando dos partes de un i iw.rioii SpTtsn á las arOWS psía carlistas J sus adversarios para que decidan su querella , y el la' suerte de esta JVaeio'n Para salvar!» son ucees,irías tr-s mil le
decidir cuál sera su Soberano , deben atenerse .1 h decisión partido ipie bfevalczca bajo estas circunstancias \ establezca c o s a s : un Rey e s p a n o l , libertades españolas, y nada del ex- En una o;,ría de l'erpiñm fecha de 7 del actual se dice.—
del terrible tribunal a que han apelado. La intervención extran- ;-ruó de su elección, sea reconocido como el verdade- tranjero, »La entrada de Mando en Cataluña es un acontecimiento de
jera no es necesaria al partido mas fucile , y si es reclamada ro partido nacional. — Escriben de Hriixelas : la legación de España acredil a l;i eranae cóñsVciícncia. I;.l e'spírífu p'blieo se ha reanimado c \ -
por el mas débil , no puede tener olro resull ido <¡uc el de cerca de nuestro gobierno ha seguido el ejemplo de la de ,,iariamente . . al ver las ]iriineras disposiciones del
suscitar obstáculos a la e\|!i'es le l.i voluntad i'ni ional. Aho- •" Í . —
P a r í s : el caballero Ar:;:iiz, , cucar-ido de ir--ocios ; Águila,', nuevo general', se han relatado algunas c o l u u u c s revoluciona-
ra bien , los adversarios d i ÍJtm Cirios nos dicen tjn« s0a su secretario, y el marques ib Córdoba adíelo á la cinba- rias , desuno: brindóse consiibjrablcluente por la deserción. El
ellos el mayor n imeio y el p u l u l o mas fuerte : apesar de esto, I l¡ A ¡N C I A. ¡.ida , hari comunicado al ministro t r o de negocios extranjeros:
e\| 3 d d actual se nreséntár >n '•< IVIároío 10 sol lados de lí'i'ica con i
ellns son Ins que han clamado por la in!er\ oticlon. A éste que por consecuencia d i las m u d a n / i s ocurrí I is u ü i . i i . i i r i e n l é olicial-s v ", .ai'enles Pai-ee (Pie no pa-a ii i: iba en que nó
partido se, le lian dado los auxilios de la curr!i:::n'c-alianza, ;! Paris. cu la Peii.nsiila , habian enviado la dimisión de sus dcltinog se presentí; ¡ge. i ó i nr n púmero , y esto solo an el cuartel
este partido ba concedido nuestro gobierno la suspensión del al gobierno español. Estos diplomáticos se rían determinado a e ral , no i I nulo con los que se agregan á las partidas
acta de alistamiento, ii él se le ha socorrido con buques dé El p u l i d o «faltado que ha proclamado en España la constitu- llar ésto paso, consiguiente y propio del lu r f hombría sueltas que ocupan punios diferentes de la alia Cataluña »
guerra inglescí \ con un cuerpo de marina real , y al misino ción ibd ano U s e h:i dividido en bandos , que recíprocamente (le bien que los c a r a é l e r i z a . (!',; dr /'' )
ultimamente , se han vendido las bayonetas asalariadas de lis se acusan de traición. Fsle p a r t i d o , impaciente por su esencia, -lina t»fta da Madrid dice ¡ nos h.lllaínos aqui en una gran
legiones ingles,! , francesa y portuguesa ; mieutrai Don Carros y porque conoce el peligro en que le ponen los sucesos de consternación por la noticia que nos anuncian oficialmente de
se sostiene únicamente con las tropas y recursos nacionales, V . cree que solo puede salvarle la energía , y quiere ipi • el eÓDÍernd francés, y acaso el de fn;,lalen,i se niegan á
exceptuando los desertores de las legiones extranjeras , y aun que' sus gcles sean enérgicos. Estos forjan proclamas y orde- tomar pifie en nuestro', ne-o.-ios. I'.sto facilita imicl^o h mar De Zaragoza dicen con Techa del ¡t. — Une se han suscitado
d e este socorro no llene gran desro de apro\cebarse , según nes d e l d i i ; pero eso no impide que los carlistas progresen; cha de Don Carlos sobre Madrid. conlest.ieioiies riuv Seria* OOlre el capitán general de Aragón
piulemos juzgar de los l i o desertores ingleses, que envió á destituye á los empleados; pero no mejora la ad'miiiislrarion; i i i gqbierpp El esjurilu de independencia tiene allí raices
.—El oO ib; Agosto, el ¡ley de Ñapóles se embarcó en T o -
Francia los dias pasados. los caudales públicos lian desaparecido, y todos los recursos 'indas", que CáTafr'áVá sé verá obligado á condescender
lón en el Real l'erdinando.
¿ Cu il es pues en realidad el partido mas fuerte ? ¿ Aquel se han agotado. F,n semejante situación Bft puede sostenerse —Sabemos po- un conducto s'eguro, dice el Wttrfthlj I'nst. en todo, o de¡-r el ininil.'rio l'.nlre nuestros liberales se xa
qwé se apoya tan solamente en las furrzas nacionales , o el ocho dias la popularidad de un ministro. Al Momento que se arinque no W garantizamos, qur. las discmi'or.es entabladas en- enfriando el piioo-r entusiasmo , y aquellos a quienes les que-
que siempre lia colocado todas sus esperanzas en la interven- organiza un nuevo ministerio, Se te piden diiicío y victorias; y tre los gabinetes de San James y las Tullen is desluces de la da un poco de juicio temen les riesgos] en que se ven en-
ción extranjera i Cuando los generales rrisiinos hablaban de ho puede- contestar sínO córifcsann'o derrotas v manifes- publii'acioii de fa coñsmución española, lían tomado últimamen- vuellos. Cabrera eala vez mas fuerte y a m e n a z a d o r , marcha
haber aniquilado á los carlistas muchas veces en una misma tando miseria pública , se le acusa de traición , y esto es pre- te un' aspecto nad•; a-radaMc. (liiipartittlJ iuipuiíeulente á donde le a. oinoda. Por coi.f. sion de los mis-
campaña , cuando los periódicos de Londres y París publi- cisamente lo que ha ocurrido con tadatfava y Scoáfre'. E s t e , mos revolución.oíos van en aumento sus fuerzas y las de (Uií-
—Los periódicos de S. Petersbuigo publican un maWi'.iestó
caban diariamente estas supuestas victorias , Con circunstan- á quien varios anónimos le han pronosticado la suerte de Duc- lez , habiéndose reunido á este ulliñVo un gran número de mo-
imperial que ordena una leva general en el imperio ruso.
cias que barinn mas bonor á la invención de sus autores que sada, se ha contentado con insertar una carta en todos los p e - derados , que resistiéndose á jurar la constitución del C2, s m
—Se habla en" los salones uinlomatreos del próximo
á su veracidad , nada menos que un milagro continuado h u - riódicos. perseguidos sm q-1" les quede otro recurso que alistarse en
rínrimícnio dé fí. Carlos por las' fres grandes potencias' del
biera sido capar de. sostener ,i ios carlistas, si la milésima Tenemos pues en España dos clases de revolucionarios- /¡he- Norte'. Aseguran también que .el Austria retira su ene.rrg.nlo las lilas de Carlos Y, ó marchar al extranjero.
pflrle de estas relaciones hubiera sido verdadera. El público redes constitucionales, y revolucionarios propiamente dichos. de Negocios 171 pfirtitWS en Madrid , donde , aunque no ha-
ingles- d-ebi» beberse llenado de admiración al ver que rena- Dice el Tiempo que muchos liliendcs se oponen ni estableci- bía reconocido á Cristina, con'serv,Í:KÍ im' a'-'-'ii'.é éffé'árgau I ib-
cía tanto carlista para ser degollado por los crisiiuos , si nos» miento de la constitución ; y después a ñ a d e . — " l i é aquí una íécrTirr la-s eoi'nim'iéaCiOTies' del «SinHWPfio ésV.aíioT. $t? diée ,.ne
otros no nos hubiéramos tomado el trabajo , aunque con gran- -prueba de lo que decíamos poco ha , á saber r qríe el goce esta retirathr es él prehídi-o del reeonoeiiiiiento de Don Car-
de* gastos", de saber la verdad de lo que pisaba en e! tea- »de olro régimen constitucional mas ó menos imperfecto Na» los. (Id.) Sin emnargÓ de que Mar.'a Cristina se prestó a la jura de
tro de la guerra , y contradecir asi á los zurridores de false- "tenido por resultado desunir al partido liberal.» (>m el objeto» h Constitución y' mandó prueí.im.nrla én toda la España , lis
dades- en Madrid , Bayona y toda la frontera. Tuvimos aun de reunir los liberales disidentes al resto del partido revolu- juntas insuijeutes no se disuelven hasta ver cumplidas las pro-
oate haeer frente á las noticias del telégrafo francés , ipié. tra- cionario , propone el Tiempo la creación de énn sognn-da c á - ¿ m n a a m u j i " , v-i.~t~i-i M-Jju*»um ii i i - j ^ n t - a B J a mesas que se las han hecho y el sesgo que loma el ctyigrcso
taba de ocultar la verdad en vez de publicarla. Apelamos á mara , para que tengan lugar en el gobierno ciertos hombre* 1 él éual ó no ,'iUerari la <-onslitiieion. ó si la modifi-
los sucesos para decidir sí nuestras relaciones ó las de nues- que temen la influencia de una sola asamblea • esto qnicnv ca sera' en un senthfo mas' rejiublieano y absurdo.
tros contrarios merecían crédito, l'or este motivo se nos ata- decir, que los proceres pretenden sostenerse aunque sea r e - N O T I C I A S D E E S P A-XA. La junta de Málaga ha llevado al trono constitucianrl una
có si» miramiento , y del mismo modo .i nuestros correspon- mendando la constitución del año 1-2. Pero en el purrtn en qrre exposición que dice entre otras eos is: '"Señora: las circunst m das
sales ; porque nos atrevíanlos a decir la verdad al público, sm hoy están las cosas, este ensayo no serviría mas que para hacer «que proilugeron nuesi'va insuri', ccion no han cesad" t
cuidar de stt influencia en la política de la bolsa. Los aconteci- dar un nuevo estallido al volcan revoTutriOnano , v seria pre- S. M. y S. A. ft. salieron de Tolósa el t(í a los ocho y >>y por eso ésta junta gubernativa continúa en < 1 ejerei, io de
mientos han justili •ado nuestra sinceridad y lian conlnndido á ciso ante todo hacerse con dinero. Mendízabal salió para L o n - madia de la mañana: á las doce llegaron á Segura, dotidc «sus funciones, basta que las corles reunidas sancionen y
nu •-tros calumniadores. ¿ Quién cree ahora al telégrafo fian- dres a fin do proporcionar algunos- socorros; pero'Rallará m u y c o m i e r o n , y Kánien'oosc puesto en marcha á las tres , llega- «aseguren los derechos imprescriptibles. Señora : la provincia
lis reí aciones de los periódicos erislinos , en cuyas c o - libios á los capitalistas que antes le sostuvieron con su c r é - ron á Itdrméndi i las siete y cuarto'. d- ',! daga . por una experiencia fatal, eslá convencida de la
ftiinnas han sido aniquilados los carlistas y sobrevivido des- dito. Concentrada la revolución en el ámbito de algunas ciu- »nubla<l de todos los programas poldicos. y pone en duda
pués á su aniquilamiento para destruir a sus enemigos? dades, y habiendo perdido su crédito y sus afianzasen el e x - «la firmeza de los principios de los hombres que gobiernan:
Pero Don- Carlos no Umita ya sus operaciones á Navarra tranjero, no tiene mas acción que sobre si misma, quedando- «cree de consiguiente . que debe guardar la misma posición
v las Provincias Vascongadas, envii.í Gómez con una divi- reducida á un pequeño partida , cuyos individuas se destru- Dicen de fíernani con fecha del 10: ayer ftivimos una es- «que basta a q u i , mientras no vea hechos positivos, en lugar
sión para- atravesar el Norte de España , mientras que Ca- yen mutuamente ; el Tiempo se lamenta de la discordia que- caramuza en toda la biiea. El ataque mas serio lije liecia el «d'e palabras vanas. En virtud de todo lo e x p u e s t o , la junta
brera hace la guerra en el mediodía , y otros gafes penetran reina en el partido de las ideas nuevas , porque ella le debilita' punto de Amezagaña : á las dos y media de la tarde el ene- »ha decidido gobernar por sí en bis circunstancias actuales.,"
en Ansflnn J Castiiia. En medio de las victorias de los car- indispensablemente; y nosotros creemos como este periódico, migo afctjo aqtféTfd posición Con todas sus fuerzas y S piezas —Se asegura qué las juntas de Sevilla, Granada, Valencia
i l l a s ba ca«K) el gobierno de la Reina , para cuyo sostén se q u e el partido revolucionario ha decaído mucho después que! de camparín : pero fue rechazado vigorosamente . y se retiró v otras . se han e\p!i'-ado en este misino lenguaje con el go-
babia estipulado la cundí: :n, y esta infeliz ha sido se ha jurado la constitución. El bando que por él momento con el desengaño de que no hay esfuerzos bastantes para ha- bierno de la usurpación.
arrastrada por soldados embriagadas y por la hez del popu- ha quedado triunfante no tiene ningún poder efectivo: él lo cer volver pié atrás a nuestros voluntarios.
lacho desde la Granja á Madrid , degradándose á obedecer á sabe , y trata de suplirlo , ó á lo menos de hacer ilusión por
su insolente autoridad. Allí, en Madrid , la viuda de Fernan- la violencia. Esta violencia sola bastaba para dar con el en'
do en medio de crímenes y ultrajes, que sobrepujan á la tierra ; pero acelerará su ruina la magnanimidad de Carlos V , En una carta' de Catnhrña . fecha del I < que acaba de
ferocidad de los mas incultos salvajes, tiene que firmar los único refugio de todos los que abandonando la revolución bus- publicarse en los peno heos, se lee enlrú otras cosas : Ayer
deeretos del sargento García, y someterse al capucho d é l o s can un asilo en la lejitimidad ; pues la cuestión ha Hegatfo á llivas. Los batallones carlistas, bajo las ordenes de -e aqui lo que tantas veces hemos dicho ; una revo-
cenizaros embriagados de una facción democrática. ; Tales son á su último t é r m i n o , y no hay otro recurso sino elegirá el Buno", CabálVerTa y wfuchTacho , se Balfában reunidos" en'aquél lución llama á otra revolución : un abismo llama "a olro abis-
los frutos de la cuadrupic-aliarizti '. Y ¿ q u é remedio r e s t a ? terror ó Carlos V. Sin embargo, la revolución espaíinfa tiene punto. Al loqu<> de generala ie ivm:¡o la división y se formó
Seguramente el no intervenir mas en adelante. también sus emigrados: el partido constitucional derribado def mo : la insaciabiüdad de las pasiones es un principio incontes-
ert batalla en actitud marcial y con mucha regularidad. \ o
A la verdaxl , est «osa m u j aariasa que la mayor parte, poder h u y e presuroso para sustraerse de los furores del partido creí que iba á presenciar un ataque contra los revolucionarios table. Martínez derrocó á Zea ; Toreno empujó á Martínez;
si no todos los periódicos , que apoyaban el justo-medio del vencedor que le persigue ; pero antes de mucho , desengañado de Olot ; pero no fue así: la causa de este movimiento era lá revolución no satisfecha con T o r e n o , elevó al poder á Men-
último gobierno de la Reina . se nos vengan ahora predicien- de poder recibir socorro alguno del extranjero, tendrá que la lie- ida del general Marolo , á quien se recibió con un en-
do grandes sucesos para la España de parte de la facción hacer votos por el triunfo de la lejitimidad. dizabal , y Mendízabal fue muy presto el blanco de sus dia-
titslastuo difícil' diT é^ptteáT. AHf" eTtToiTtrtr l n r 7 oficiMe~s de
democrática , que- ha destruido basta los cimientos de este —Parece que los carlistas expedicionarios se apuran poco Sá estado mayor , que habian llegado á Cataluña con algunos días tribas : L t í i i z quiso neutralizar el m o v i m i e n t o , y un torrente
mismo gobierno. Todavía hablan del aniquilamiento de los car- los refuerzos que se dirigen contra ellos : si las tropas que han de anticipación. Puesto á su cabeza recorrió las tilas , repi- irresistible lo arrastró , y le hizo desaparecer de la escena po-
rillo. Muy bien : si li ficción democrática con- salido últimamente de Madrid no los d e t i e n e n , tendrá Don tiéndose mil veces el grito de viva Carlos \ ¡>
sigue el aniquilar los carlistas por su propia fuerza , vaior y lítica en medio de horrores y de sangre : apareció Calatrava,
Carlos expedito el camino de la capital. «Burjo , Caballería y Muchacho están á la cabeza de G00O
recurtjos, sin inti rverienii extranjera , les concederemos que — La suerte de España y la solución de la gran contienda hechura de las juntas , y las juntas amenazan boy á Calatra-
hombres aguerridos y que han hecho toda esta campiña. Ros
ion ellos el partido mus fuerte , y que á ellos y uo á los car- entre la b-jilimidad y la revolución, ocupan en este momento de Eróles ha reunido sus fuerzas diseminadas , componiendo va , desconfían de sus principios, y se preparan á despojarle
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de una autoridad , de que lia un m e s le revistieron : le r e m c o n s t i t u y e n t e s , y que antes d e poe5 con espanto del termi-
plazaib otro y otro . y m i l , hasta q u e entronizado el princi- no-medio , se verían los principios mas absurdos erigidos e n
pio de la legitimidad , ponga un dique á tanta insubsistencia, dogmas irrecusables, y que desaparecerían las decantadas p r c -
a tal desorden , á tantos escándalos. rogativas que al trono concedía el .estatuto. L a convocatoria 3t>: q ¿. V>
vexwei
T o d o esto teníamos pronosticado Cien veces hemos dicho de las cortes en un sentido todavía mas lato y popular q u e
quo esta es la historia de las revoluciones : esto es consiguien- el año 2 2 , y el examen analítico que hemos hecho d e , l a s
te al mecanismo de las sociedades , si por una fatalidad se se- reales prerrogativas por la constitución del 12 , responden d e
pararon una vez de los principios conservadores. Los anales la seguridad y cumplimiento de aquellos anuncios.
sangrientos d e la revolución nos han dejado bien consignada
esta verdad terrible ; y por e s o cuando leíamos en los perid
«lieos del justo-medio las interminables y pomposas apologías
de las nuil-lias administraciones que se han sucedido en el
Los estados generales comenzaron en Francia la obra d e
la revolución , y m u y pronto se trasformaron en asamblea
constituyente. Nuestros estamentos han seguido el misino rum-
bo. La asamblea proscribió la afectada moderación de los es-
ümm&
corto periodo de dos años : cuando veíamos ensayar tantas tallos generales, y de un solo golpe y con violación de lo»
combinaciones , que lisonjeaban el ridículo cosmopolismo de derechos mas sagrados, despojó al clero y las iglesias d e los •

nuestros teoristas . y les oíamos anunciar con tanta seguridad bienes adquiridos bajo la salvaguardia de la ley : extinguió la
y de un modo tan enfático, que se había lijado definitiva- nobleza después de haberla escarnecido, é hizo á Luis XVI e l
mente el principio que iba á salvar la patria , nos lamentába- ludibrio d e la vil canalla. Las constituyentes españolas entran
mos de que hubiera hombres tan frivolos y fanáticos, que dispuestas á consumar el plagio de la revolución francesa. • i . n . i , i .
después de experiencias tan amargas no conocieran el térmi- A su sombra y á la del actual desgobierno de Madrid mar-
no indefectible á q u e conduce la caprichosa veleidad de las Montejurra , y con este motivo di las disposiciones necesa-
cha la impiedad con frente erguida, sobre las; dolorosas r u i -
pasiones políticas: deplorábamos el alucinamiento de los p u -
ARTICULO DE OFICIO. rias para inarehar al rayar el dia con los referidos dos batallo-
nas d e aquella iglesia floreciente en otro t i e m p o , h o y tai» nes y caballería en dirección d e Dicastillo , c u y o punto ocu-
blicistas , q u e blasonando d e filósofos, pensadores y profundos, pobre y abandonada , tan impotente en su zelo , y hecha el paba el brigadier Zaratiegui, q u e estaba en contacto con el ge-
<9f <y/6. ¿ú/ue ¿w noveaaa én ¿Uc neral Sanz , situado en Arroniz , teniendo al brigadier D. Joa-
desconocían los elementos d e la organización social, y que blanco de tantas persecuciones. Los proceres desaparecieron, y quín Ebo sobre su derecha tanto para guardar al valle d e Ber-
/ /
cambiados los resortes d e la maquina pretendían regularizar la nobleza en este orden de cosas , seria un recuerdo histó- wn/wrtan¿e dauící. rueza como para observar el movimiento que hacían las
el movimiento. rico y nada m a s ; porque la misión de las juntas españolas, / fuerzas enemigas d e Los-Arcos. La columna de Lerín salió al
amanecer de este punto , y emprendió su marcha atravesan-
Al oír hablar de la sensatez d e Martinez , y eterna d u - es la de destruir todas las (jerarquías como^lo dijo poco tiem- De igual beneficio disfruta S. A. R. el Serenísimo Señor do el campo de. Alio , como en dirección del Portillo de San
ración de su gobierno ; al ver la tan ponderada popularidad d e po há un diario de la revolución. Pero ¿llegó á su término Infante D O N SEBASTIAN GABRIEL. Julián ; pero antes d e llegar á él , se vio á la de Sesma d e s -
embocar por este y unirse con aquella , y en seguida empren-
Mcndizabal , y la estabilidad q u e presagiaban los periódicos el movimiento ? Nada de eso. La constitución debe modificar- dieron ambas su marcha por el camino de Arroniz.—Este era
á su administración y a su sistema d e connivencia; al oír se , no en favor del trono constitucional como pretenden al- el cuadro del enemigo, cuando yo m e incorporé al brigadier
encomiar después la marcha franca de Istúriz , su enér- gunos , sino en pro de las libertades públicas como desean Las últimas noticias que se han recibido de Salzbtirgo ase- Zaratiegui , á quien hallé en las posiciones del camino que vá
guran, que continuaban en aquella Ciudad sin la menor novedad desde Dicastillo á dicho Arroniz con una parte de sus fuer-
gica resistencia , y su decisión por un sistema moderado, los mas, y lo prescriben las juntas con el alfange en la mano: zas , porque las restantes se habían extendido hasta este úl-
¡en su importante sahul S. A. R. el Serenísimo Sciior PRINCIPE
que fijaría la rueda d e tantas exigencias , decíamos que todo el sistema electoral, aunque tan popular y tan l a t o , necesita DE ASTURIAS , los Serenísimos Señores Infantes Don JUAN timo pueblo, donde las colocó el general Sanz que observaba
una mayor amplitud ; esto se pide , y esto se hará : un d i - por la derecha de Los-Arcos, y q u e también se aproximaba
aquello era facticio ; que las doctrinas que en determinados C A R L O S y Don FERN'A.NDO M A R Í A , tu Augusta Tia la Sere-
en la dirección del mismo punto. El alto q u e hicieron los
periodos se profesaban eran principios puramente especula- putado por cada 70,000 almas no es suficiente ; y con el p r e - nísima Señora Infanta Doña MAHIA T E R E S A ,<jla Serenísima
enemigos como á distancia d e una hora de nuestras posicio-
Señora Infanta Doña MAKIA AMALIA.
tivos ; que su realización ofrecia obstáculos insuperables; que texto d e que n o vienen los representantes de América, la elec- nes , me hizo dudar á donde se dirijia el ataque , pero al
Cn indicó por su movimiento q u e sobre Arroniz. Entonces
Jas ilusiones que con lauto empeño se pretendía generalizar, ción se hace ya al respecto de un diputado poró'0,000 almas, llegué al pueblo donde me avisté con el general Sanz q u e t e -
eran un germen fecundo de convulsión y desorden ; que el porque los cuerpos deliberantes en un gobierno popular d e - nia colocadas sus fuerzas en las posiciones q u e cubrían las
M I N I S T E R I O UNIVERSAL. entradas , y cuya derecha que mandaba el brigadier D. Joa-
inconcebible aturdimiento de los moderados , consideiaba al ben ser m u y numerosos para sostener la independencia quo
quín Elío ocupaba el alto llamado las Peñas de Iiarbarin con
m u n d o como debe ser , y n o como es en realidad, y que les corresponde , y la dignidad de los debates parlamentarios. Secretaria de Estado y del Despacho de la Guerra. el 6." batallón de Navarra , cuatro compañías del segundo pro-
bajo este concepto su marcha debiera ser desacertada y r i - Calatrava y sus colegas se han desacreditado en el momento visional de Castilla cn el cantón del monte , y las otras cua-
tro en la hermita d e Santa Cruz sobre el camino q u e va á
dicula ; que los hombres , y los sistemas iban á hundirse por mismo de su elevación: las juntas los amenazan , y es preci- P A R T E RECIBIDO E N E S T A S E C R E T A R I A .
Los-Arcos. Fuelles así en nuestra derecha cubrían el pueblo
su propio peso ; que la revolución nunca quedaría satisfecha; so sucumbir. E n vano el nuevo ministerio presenta á la so- de Arroniz, el 2." batallón de Navarra, colocado en el cor-
Comandancia general de Savarra.—Excmo. Sr.— Con ob- ral de la Horca , dos compañías de Aragoneses junto á la di-
•que sus adalides serian cada vez mas exagerados y exigentes; berana consideración de las juntas y voceros una vida toda li- jeto de llamar la atención de uua columna enemiga que se cha hermita de Santa Cruz , y los escuadrones e x p e d i c i o n a -
que la sangre de los moderados derramada por el furor republi- beral , toda patriótica; una aversión marcada contra todos hallaba acantonada en Artajona , pasé la madrugada del 13 el rio y 3 ° de Navarra detras de la hermita de Mendia: las
cano , vendría a lavar tantos errores ; que los hombres de e s - los tronos de la tierra ; un ateismo probado , y una inmora- Arga por el vado de Sarria , y me coloqué en el pueblo de compañías del 1." y 4.° se colocaron en la altura de la Cuna
Legarda con los batallones Cazadores de la Ribera , 7." d e del referido corral de la Horca y las compañías de preferen-
tado , y aun los gefes militares de cierto color poh'tico d e s - lidad escandalosa : en vano los señores ministros han reforma- Navarra y el escuadrón que manda el comandante D. Manuel cia del 8." y todo el 9.° batallón al mando de su comandan-
aparecerían en breve , expirando á manos de la canalla, ó do provisionalmente el sistema electoral, y han dado á las cor- L ú c u s , enviando de ante mano á Obanos al capitán graduado te D. Martin Lerga en el pueblo d e Arroniz. Cubierta asi
h u y e n d o al extranjero á purgar , y llorar á un mismo tiem- de teniente coronel D. Francisco Ügéjr con las compañías de nuestra derecha y centro atendí á reparar la izquierda colo-
tes extraordinarias la iniciativa d e las ordinarias: en vano pre- preferencia de dicho 7." batallón , á bu de que sacase racio-
po su imprevisión y desaciertos. Esto hemos dicho mil veces: cando en ella al batallón de Cazadores de la Ribera y al 7."
sentarán esta hoja de servicios á la causa de la revolución. nes para la tropa , romo lo verificó. Los repetidos avisos que de Navarra , y el l . " provisional de Castilla á las órdenes del
cotéjense pues nuestros vaticinios con lo que acaba de suce- Ella quiere mas. Nada le satisface. Las juntas dudan de los ac- recibí del brigadier D. Juan Antonio Zaraüe-uí, que se hallaba brigadier D. Fermín Ripalda , mientras que dos escuadrones
en la Solana, de que el enemigo estaba atacando en la par- de lanceros de Navarra , dos do caballería d e Castilla y el
d e r , y- dígasenos ¿quién iba fuera de camino, la Gaceta fac- tuales ministros. N o están contentas con la poca firmeza dé- t e d e Los-Arcos con las tropa» que m .nda el general D. Pa- de la Ribera, situados en el llano entre Alio y Dicastillo, c u -
ciosa , ó los periódicos profetizantes ? los principios de los hombres que gobiernan ,- y el resultado l l o S a u z , mientras que uua columna enemiga se dirijia á Ses- brían el flanco , aunque ¿ bastante distancia por no permitir-
que tendrá este descontento , se deja presajiar bien á las ma y la de Artajona marchaba sobre Larraga , como indican- lo mas el terreno.—Sobre las once del dia rompió su marcha
En uno de nuestros números h á ocho meses dijimos que do embestir a ¡a Solana por Oteiza , no; ab^garo* á retroce- el enemigo para nuestras posiciones en tres columnas, euva
era indudable , que los estamentos se convertirían en cortes claras. der á las tres y media de la tarde , y cepuar el Arga , apre- fuerza constaba de 11 á 12000 hombres de infantería v JOÓO
surándome á adelantar lo posible para piote,er el país a m e - caballos. En el momento que nuestras guerrillas rompieron el
nazado ; y en efecto, eonsegui llegar ai oscurecer á Cirauqui, fuego con las enemigas , colocaron los rebeldes su artillería,
donde pernocté. El referido brigadb r <•>•:.tihuo los avisos sem- compuesta d e tres baterías de á tres piezas cuando menos cada
E N LA IMPRENTA REAL. bré los movimientos del e n e m i g o , haciéndeme saber que lo* u n a , y principiaron un vivísimo luego arrojando infinitas irra-
argelino:, o l i i . n eü Lev'n ', uiía gruesa columna en Sesma, al Cuando desde la posición central observé las fuei--

parecer al noniio del' ivhé'i.fe' IñUatreí», 1 otra con Ora., en f'.'S q u e n o s Combatían v q u e las c o n c e n t r a d a s DMStÜs* PU'IMIMH
t o s - A r c o * . Semejante policio» |ndj tita cutre ello, una
combinación bastante pala invadir los pueblos de las laida* de utuy poco de 30UO hombres, que apenas componían una cuarta.

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