Entendemos a la cultura como al conjunto de valores, ideas, tradiciones

históricas y formas de relacionarse entre las personas, es decir, al conjunto de ideas y
prácticas que hace al modo de ser de la sociedad. Continuando con esto y
diferenciándolo, consideramos al arte como la forma en que se expresa la cultura en
una práctica particular y concreta que puede reproducir los valores culturales
hegemónicos o transformarlos. Así, el arte es una de las formas por excelencia en que
se manifiesta la cultura de la sociedad en cada contexto histórico. Esto se demuestra
en que a través de los legados artísticos de todos los pueblos del mundo, la
humanidad ha podido conocer gran parte de su historia universal, y la diversidad de
modos de vida, conocimientos, prácticas y auto-representaciones en cada tiempo y
lugar.
Y sabiendo que somos nosotros personas que buscan día a día transformar la
realidad en la que vivimos, no debemos olvidar nunca a la cultura. Porque es allí, en
las relaciones humanas del día a día, en las expresiones más sinceras y cotidianas de
la gente, donde vamos a construir el hombre y la mujer nueva. Entonces, además,
debemos revolucionar la cultura. Para esto debemos pensar al arte no como un mero
espectador pasivo de esta, sino como una herramienta para transformar la realidad
¿Cómo? Recordando la frase del compañero poeta desaparecido en la última
dictadura, Roberto Jorge Santoro “La poesía es una escopeta de dos caños. Uno
apunta a la verdad. El otro a la belleza: disparen”.
De la misma forma, Bertolt Brecht, director y dramaturgo alemán, dice: “El
teatro (arte) debe entretener, instruir y entusiasmar a las masas. Debe ofrecer obras
de arte que muestren la realidad, de modo que permita construir el socialismo. Debe
estar pues, al servicio de la verdad, del humanitarismo y de la belleza”. Entonces él
resalta como Santoro la importancia que debe dársele a la belleza, a la búsqueda de
una nueva estética que sea llamativa, que atraiga al espectador y que lo haga querer
formar parte. No debemos por querer romper con lo establecido olvidarnos de esta
pata fundamental del arte. Nos recuerda además la necesidad de un movimiento
artístico que entretenga, que ése siempre debe ser su gran finalidad. Finalmente
ambos artistas hablan de la verdad. Esta es revolucionaria y debe ser una
herramienta para generar pensamiento crítico a todos y a nosotros mismos,
moralizarnos en esta tarea de transformar las cosas que no es fácil, movilizar a cada
uno, sembrar una semilla.
El arte debe ser una vía de expresión y liberación del hombre y la mujer. Debe

Sin embargo esta no es la realidad con la que nos encontramos hoy. entretenido y hermoso como sólo el arte es.generarle placer producirlo y verlo. A las calles. Brecht. donde el arte es elitista y está sometido a las necesidades del mercado. el cineasta Raymundo Gleyzer y tantísimos otros. como lo hicieron Santoro. así como su producción debe estar al alcance de todos/as. Por estos motivos debemos además de llenar nuestro arte con un contenido distinto. universidades. . barrios. debemos llevarlo a todas partes.