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LEY DEL MEDIO AMBIENTE

TITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
CAPITULO I
OBJETO DE LA LEY

ARTICULO 1º.- La presente Ley tiene por objeto la protección y conservación del medio
ambiente y los recursos naturales, regulando las acciones del hombre con relación a la
naturaleza y promoviendo el desarrollo sostenible con la finalidad de mejorar la calidad de
vida de la población.

ARTICULO 2º.- Para los fines de la presente Ley, se entiende por desarrollo sostenible el
proceso mediante el cual se satisfacen las necesidades de la actual generación, sin poner en
riesgo la satisfacción de necesidades de las generaciones futuras. La concepción de
desarrollo sostenible implica una tarea global de carácter permanente.

ARTICULO 3º.- El medio ambiente y los recursos naturales constituyen patrimonio de la


Nación, su protección y aprovechamiento se encuentran regidos por Ley y son de orden
público.

ARTICULO 4º.- La presente Ley es de orden público, interés social, económico y cultural.

TITULO II
DE LA GESTION AMBIENTAL

CAPITULO I
DE LA POLITICA AMBIENTAL

ARTICULO 5º.- La política nacional del medio ambiente debe contribuir a mejorar la
calidad de vida de la población, sobre las siguientes bases:
1. Definición de acciones gubernamentales que garanticen la preservación,
conservación, mejoramiento y restauración de la calidad ambiental urbana y
rural.
2. Promoción del desarrollo sostenible con equidad y justicia social tomando en
cuenta la diversidad cultural del país.
3. Promoción de la conservación de la diversidad biológica garantizando el
mantenimiento y la permanencia de los diversos ecosistemas del país.
4. Optimización y racionalización el uso e aguas, aire suelos y otros recursos
naturales renovables garantizando su disponibilidad a largo plazo.
5. Incorporación de la dimensión ambiental en los procesos del desarrollo
nacional.
6. Incorporación de la educación ambiental para beneficio de la población en su
conjunto.
7. Promoción y fomento de la investigación científica y tecnológica relacionada
con el medio ambiente y los recursos naturales.
8. Establecimiento del ordenamiento territorial, a través de la zonificación
ecológica, económica, social y cultural. El ordenamiento territorial no implica
una alteración de la división política nacional establecida.
9. Creación y fortalecimiento de los medios, instrumentos y metodologías
necesarias para el desarrollo de planes y estrategias ambientales del país
priorizando la elaboración y mantenimiento de cuentas patrimoniales con la
finalidad de medir las variaciones del patrimonio natural nacional,
10. Compatibilización de las políticas nacionales con las tendencias de la política
internacional en los temas relacionados con el medio ambiente precautelando la
soberanía y los intereses nacionales.

CAPITULO II
DEL MARCO INSTITUCIONAL

ARTICULO 6º.- Créase la Secretaría Nacional del Medio Ambiente (SENMA)


dependiente de la Presidencia de la República como organismo encargado de la gestión
ambiental. El Secretario Nacional del Medio Ambiente tendrá el Rango de Ministro de
Estado, será designado por el Presidente de la República y concurrirá al Consejo de
Ministros,

ARTICULO 7º.- La Secretaría Nacional del Medio Ambiente, tiene las siguientes
funciones básicas:
1.- Formular y dirigir la política nacional del Medio Ambiente en concordancia con la
política general y los planes nacionales de desarrollo y cultural.
2.- Incorporar la dimensión ambiental al Sistema Nacional de Planificación. Al efecto, el
Secretario Nacional del Medio ambiente participará como miembro titular del Consejo
Nacional de Economía y Planificación (CONEPLAN).
3.- Planificar, coordinar, evaluar y controlar las actividades de la gestión ambiental.
4.- Promover el desarrollo sostenible en el país.
5.- Normar, regular y fiscalizar las actividades de su competencia en coordinación con las
entidades públicas sectoriales y departamentales.
6.- Aprobar o chazar y supervisar los Estudios de Evaluación de Impacto Ambiental e
carácter nacional, en coordinación con los Ministerios Sectoriales respectivos y las
Secretarías Departamentales del Medio Ambiente.
7.- Promover el establecimiento del ordenamiento territorial, en coordinación con las
entidades públicas y privadas, sectoriales y departamentales.
8.- Cumplir y hacer cumplir las disposiciones emanadas de la presente Ley.

ARTICULO 8º.- Créanse los Consejos Departamentales del Medio Ambiente (CODEMA)
en cada uno de los Departamentos del país como organismos de máxima decisión y
consulta a nivel departamental, en el marco de la política nacional del medio ambiente
establecida con las siguientes funciones y atribuciones:
a) Definir la política departamental del medio ambiente.
b) Priorizar y aprobar los planes, programas y proyectos de carácter ambiental
elevados a su consideración a través de las Secretarías Departamentales.
c) Aprobar normas y reglamentos de ámbito departamental relacionados con el medio
ambiente.
d) Supervisar y controlar las actividades encargadas a las Secretarías Departamentales.
e) Elevar ternas ante el Secretario Nacional del Medio Ambiente para la designación
del Secretario Departamental del Medio Ambiente.
f) Cumplir y hacer cumplir la presente Ley y las resoluciones emitidas por los
mismos.
Corresponde a los Gobiernos Departamentales convocar a las Instituciones regionales
públicas privadas, cívicas, empresariales, laborales y otras para la conformación de los
Consejos Departamentales del Medio Ambiente, estarán compuestos por siete
representantes de acuerdo a lo dispuesto por la reglamentación respectiva.

ARTICULO 9º.- Créanse las Secretarías Departamentales del Medio Ambiente como
entidades descentralizadas de la Secretaría Nacional del Medio Ambiente, cuyas
atribuciones principales, serán las de ejecutar las políticas departamentales emanadas de los
Consejos Departamentales del Medio Ambiente, velando porque las mismas se encuentren
enmarcadas en la política nacional del medio ambiente.
Asimismo, tendrán las funciones encargadas a la Secretaría Nacional que correspondan al
ámbito departamental, de acuerdo a reglamentación.

ARTICULO 10º.- Los Ministerios, organismos e instituciones públicas de carácter


nacional, departamental, municipal y local, relacionados con la problemática ambiental,
deben adecuar sus estructuras de organización a fin de disponer de una instancia para los
asuntos referidos al medio ambiente.
Asimismo, en coordinación con la Secretaría del Medio Ambiente correspondiente
apoyarán la ejecución de programas y proyectos que tengan el propósito de preservar y
conservar el medio ambiente y los recursos naturales.

CAPITULO III
DE LA PLANIFICACION AMBIENTAL

ARTICULO 11º.- La planificación del desarrollo nacional y regional del país deberá
incorporar la dimensión ambiental a través de un proceso dinámico permanente y
concertado entre las diferentes entidades involucradas en la problemática ambiental.

ARTICULO 12º.- Son instrumentos básicos de la planificación ambiental.


a) La formulación de planes, programas y proyectos a corto, mediano y largo plazo, a
nivel nacional, departamental y local.
b) El ordenamiento territorial sobre la base de la capacidad de uso de los ecosistemas,
la localización de asentamientos humanos y las necesidades de la conservación del medio
ambiente y los recursos naturales.
c) El manejo integral y sostenible de los recursos a nivel de cuenca y otra unidad
geográfica.
d) Los Estudios de Evaluación de Impacto Ambiental.
e) Los mecanismos de coordinación y concertación intersectorial interinstitucional e
interregional.
f) Los inventarios, diagnósticos, estudios y otras fuentes de información.
g) Los medios de evaluación, control y seguimiento de la calidad ambiental.

ARTICULO 13º.- La Secretaría Nacional del Medio Ambiente queda encargada de la


conformación de la Comisión para el Ordenamiento Territorial, responsable de su
establecimiento en el país.

ARTICULO 14º.- El Ministerio de Planeamiento y Coordinación con el apoyo del


Ministerio de Finanzas, la Secretaría Nacional del Medio Ambiente y los organismos
competentes, son responsables de la elaboración y mantenimiento de las cuentas
patrimoniales con la finalidad de disponer de un adecuado sistema de evaluación del
patrimonio natural nacional.

CAPITULO IV
DEL SISTEMA NACIONAL DE INFORMACION AMBIENTAL

ARTICULO 15º.- La Secretaría Nacional y las Secretarías Departamentales del Medio


Ambiente quedan encargadas de la organización el Sistema Nacional de Información
Ambiental, cuyas funciones y atribuciones serán: registrar, organizar, actualizar y difundir
la información ambiental nacional.

ARTICULO 16º.- Todos los informes y documentos resultantes de las actividades


científicas y trabajos técnicos y de otra índole realizados en el país por personas naturales o
colectivas, nacionales y/o internacionales, vinculadas a la temática el medio ambiente y
recursos naturales, serán remitidos al Sistema Nacional de Información Ambiental.

TITULO III
DE LOS ASPECTOS AMBIENTALES

CAPITULO I
DE LA CALIDAD AMBIENTAL

ARTICULO 17º.- Es deber del Estado y la sociedad, garantizar el derecho que tiene toda
persona y ser viviente a disfrutar de un ambiente sano y agradable en el desarrollo y
ejercicio de sus actividades.

ARTICULO 18º.- El control de la calidad ambiental es de necesidad y utilidad pública e


interés social. La Secretaría nacional y las Secretarías Departamentales del Medio
Ambiente promoverán y ejecutarán acciones para hacer cumplir con los objetivos del
control de la calidad ambiental.
ARTICULO 19º.- Son objetivos del control de la calidad ambiental:
1.- Preservar, conservar, mejorar y restaurar el medio ambiente y los recursos naturales a
fin de elevar la calidad de vida de la población.
2. Normar y regular la utilización del medio ambiente y los recursos naturales en beneficio
de la sociedad en su conjunto.
3.- Prevenir, controlar, restringir y evitar actividades que conlleven efectos nocivos o
peligrosos para la salud y/o deterioren el medio ambiente y los recursos naturales.
4.- Normas y orientar las actividades del Estado y la Sociedad en lo referente a la
protección del medio ambiente y al aprovechamiento sostenible de los recursos naturales a
objeto de garantizar la satisfacción de las necesidades de la presente y futuras generaciones.

CAPITULO II
DE LAS ACTIVIDADES Y FACTORES SUSCEPTIBLES DE DEGRADAR EL MEDIO
AMBIENTE

ARTICULO 20º.- Se consideran actividades y/o factores susceptibles de degradar el medio


ambiente; cuando excedan los límites permisibles a establecerse en reglamentación expresa,
los que a continuación se enumeran:
a) Los que contaminan el aire, las aguas en todos sus estados, el suelo y el subsuelo.
b) Los que producen alteraciones nocivas de las condiciones hidrológicas,
edafológicas, geomorfológicas y climáticas.
c) Los que alteran el patrimonio cultural, el paisaje y los bienes colectivos o
individuales, protegidos por Ley.
d) Los que alteran el patrimonio natural constituido por la diversidad biológica,
genética y ecológica, sus interpelaciones y procesos.
e) Las acciones directas o indirectas que producen o pueden producir el deterioro
ambiental en forma temporal o permanente, incidiendo sobre la salud de la población.

ARTICULO 21º.- Es deber de todas las personas naturales o colectivas que desarrollen
actividades susceptibles de degradar el medio ambiente, tomar las medidas preventivas
correspondientes, informar a la autoridad competente y a los posibles afectados, con el fin
de evitar daños a la salud de la población, el medio ambiente y los bienes.

CAPITULO III
DE LOS PROBLEMAS AMBIENTALES DERIVADOS DE DESASTRES
NACIONALES

ARTICULO 22º.- Es deber del Estado y la sociedad la prevención y control de los


problemas ambientales derivados de desastres naturales o de las actividades humanas.
El Estado promoverá y fomentará la investigación referente a los efectos de los desastres
naturales sobre la salud, el medio ambiente y la economía nacional.

ARTICULO 23º.- El Ministerio de Defensa Nacional en coordinación con los sectores


público y privado, deberán elaborar y ejecutar planes de prevención y contingencia
destinados a la atención de la población y e recuperación de las áreas afectadas por
desastres naturales.

CAPITULO IV
DE LA EVALUACION DE IMPACTOS AMBIENTALES

ARTICULO 24º.- Para los efectos de la presente Ley, se entiende por Evaluación de
Impacto Ambiental (EIA) al conjunto de procedimientos administrativos, estudios y
sistemas técnicos que permiten estimar los efectos que la ejecución de una determinada
obra, actividad o proyecto puedan causar sobre el medio ambiente.

ARTICULO 25.- Todas las obras, actividades públicas o privadas, con carácter previo a su
fase de inversión, deben contar obligatoriamente con la identificación de la categoría de
evaluación de impacto ambiental que deberá ser realizada de acuerdo a los siguientes
niveles:
1.- Requiere de EIA analítica integral.
2.- Requiere de EIA analítica específica
3.- No requiere de EIA analítica específica pero puede ser aconsejable su revisión
conceptual.
4.- No requiere de EIA

ARTICULO 26º.- Las obras, proyectos o actividades que por sus características requieran
del Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental según lo prescrito en el artículo anterior,
con carácter previo a su ejecución, deberán contar obligatoriamente con la Declaratoria de
Impacto Ambiental (DIA), procesada por los organismos sectoriales competentes, expedida
por las Secretarías Departamentales del Medio Ambiente y homologada por la Secretaría
Nacional. La homologación deberá verificarse en el plazo perentorio de veinte días, caso
contrario, quedará la DIA consolidada sin la respectiva homologación.
En el caso de Proyectos de alcance nacional, la DIA debería ser tramitada directamente ante
la Secretaría Nacional del Medio Ambiente.
La Declaratoria de Impacto Ambiental incluirá los estudios, recomendaciones técnicas,
normas y límites, dentro de los cuales deberán desarrollarse las obras, proyectos de
actividades evaluados y registrados en las Secretarías Departamentales y/o Secretaría
Nacional del Medio Ambiente. La Declaratoria de Impacto Ambiental, se constituirá en la
referencia técnico legal para la calificación periódica del desempeño y ejecución de dichas
obras, proyectos o actividades.

ARTICULO 27º.- La Secretaría Nacional del Medio Ambiente determinará mediante


reglamentación expresa, aquellos tipos de obras o actividades, públicas o privadas, que
requieran en todos los casos el correspondiente Estudio de Evaluación de Impacto
Ambiental.

ARTICULO 28º.- La Secretaría Nacional y las Secretarías Departamentales del medio


ambiente, en coordinación con los organismos sectoriales correspondientes, quedan
encargados del control, seguimiento y fiscalización de los Impactos Ambientales, planos
de protección y mitigación, derivados de los respectivos estudios y declaratorias.
Las normas procedimentales para la presentación, categorización, evaluación, aprobación o
rechazo, control, seguimiento y fiscalización de los Estudios de Evaluación de Impacto
ambiental serán establecidas en la reglamentación correspondiente.

CAPITULO V
DE LOS ASUNTOS DEL MEDIO AMBIENTE EN EL CONTEXTO INTERNACIONAL

ARTICULO 29º.- El Estado promoverá tratados y acciones internacionales de


preservación, conservación y control de fauna y flora, de áreas protegidas, de cuencas y/o
ecosistemas compartidos con uno o más países.

ARTICULO 30º.- El Estado regulará y controlará la producción, introducción y


comercialización de productos farmacéuticos, agrotóxicos y otras sustancias peligrosas y/o
nocivas para la salud y/o del medio ambiente. Se reconocen como tales, aquellos productos
y sustancias establecidas por los organismos nacionales e internacionales correspondientes,
como también las prohibidas en los países de fabricación o de origen.

ARTICULO 31º.- Queda prohibida la introducción, depósito y tránsito por territorio


nacional de desechos tóxicos, peligrosos, radioactivos u otros de origen interno y/o externo
que por sus características constituyan un peligro para la salud de la población y el medio
ambiente.
El tráfico ilícito de desechos peligrosos será sancionado e conformidad a las penalidades
establecidas por Ley.

TITULO IV
DE LOS RECURSOS NATURALES EN GENERAL

CAPITULO I
DE LOS RECURSOS NATURALES RENOVABLES

ARTICULO 32º.- Es deber del Estado y la sociedad preservar, conservar, restaurar y


promover el aprovechamiento de los recursos naturales renovables, entendidos para los
fines de esta Ley, como recursos bióticos, flora y fauna, y los abióticos como el agua, aire y
suelo con una dinámica propia que les permite renovarse en el tiempo.

ARTICULO 33º.- Se garantiza el derecho de uso de los particulares sobre los recursos
naturales renovables, siempre que cumplan lo dispuesto en el artículo 34 de la presente Ley.

ARTICULO 34º.- Las leyes especiales que se dicten para cada recurso natural, deberán
establecer las normas que regulen los distintos modos, condiciones y prioridades de
adquirir el derecho de uso de los recursos naturales renovables de dominio público, de
acuerdo a características propias de los mismos, potencialidades regionales y aspectos
sociales, económicos y culturales.
ARTICULO 35º.- Los departamentos o regiones donde se aprovechen recursos naturales
deben participar directa o indirectamente de los beneficios de la conservación y/o la
utilización de los mismos, de acuerdo a lo establecido por Ley, beneficios que serán
destinados a propiciar el desarrollo sostenible de los departamentos o regiones donde se
encuentren.

CAPITULO II
DEL RECURSO AGUA

ARTICULO 36º.- Las aguas en todos sus estados son de dominio originario del Estado y
constituyen un recurso natural básico para todos los procesos vitales. Su utilización tiene
relación e impacto en todos los sectores vinculados al desarrollo, por lo que su protección y
conservación es tarea fundamental del Estado y la sociedad.

ARTICULO 37º.- Constituye prioridad nacional la planificación, protección y conservación


de las aguas en todos sus estados y el manejo integral y control de las cuencas donde nacen
o se encuentran las mismas.

ARTICULO 38º.- El Estado promoverá la planificación, el uso y aprovechamiento


integral de las aguas, para beneficio de la comunidad nacional con el propósito de asegurar
su disponibilidad permanente, priorizando acciones a fin de garantizar agua de consumo
para toda la población.

ARTICULO 39º.- El Estado normará y controlará el vertido de cualquier sustancia o


residuo líquido, sólido y gaseoso que cause o pueda causar la contaminación de las aguas o
la degradación de su entorno.
Los organismos correspondientes reglamentarán el aprovechamiento integral, uso racional,
protección y conservación de las aguas.

CAPITULO III
DEL AIRE Y LA ATMOSFERA

ARTICULO 40º.- Es deber del Estado y la sociedad mantener la atmósfera en condiciones


tales que permita la vida y su desarrollo en forma óptima y saludable.

ARTICULO 41º.- El Estado a través de los organismos correspondientes normará y


controlará la descarga en la atmósfera de cualquier sustancia en la forma de gases, vapores,
humos y polvos que puedan causar daños a la salud, al medio ambiente, molestias a la
comunidad o sus habitantes y efectos nocivos a la propiedad pública o privada.
Se establece como daño premeditado, el fumar tabaco en locales escolares y de salud, por
ser estos recintos donde están más expuestos menores de edad y personas con baja
resistencia a los efectos contaminantes el aire.
Se prohíbe el fumar en locales públicos cerrados y en medios de movilización y transporte
colectivo. Los locales públicos cerrados deberán contar con ambientes separados especiales
para fumar.

ARTICULO 42º.- El Estado, a través de sus organismos competentes, establecerá, regulará


y controlará los niveles de ruidos originados en actividades comerciales, industriales,
domésticas, de transporte u otras a fin de preservar y mantener la salud y el bienestar de la
población.

CAPITULO IV
DEL RECURSO SUELO

ARTICULO 43º.- El uso de los suelos para actividades agropecuarias forestales deberá
efectuarse manteniendo su capacidad productiva, aplicándose técnicas de manejo que
eviten la pérdida o degradación de los mismos, asegurando de esta manera su conservación
y recuperación.
Las personas y empresas públicas o privadas que realicen actividades de uso de suelos que
alteren su capacidad productiva, están obligados a cumplir con las normas y prácticas de
conservación y recuperación.

ARTICULO 44º.- La Secretaría Nacional del medio ambiente, en coordinación con los
organismos sectoriales y departamentales, promoverá el establecimiento del ordenamiento
territorial con la finalidad de armonizar el uso del espacio físico y los objetivos del
desarrollo sostenible.

ARTICULO 45º.- Es deber del Estado normar y controlar la conservación y manejo


adecuado de los suelos.
El Ministerio de Asuntos Campesinos y Agropecuarios en coordinación con la Secretaría
Nacional del Medio Ambiente, establecerá los reglamentos pertinentes que regulen el uso,
manejo y conservación de los suelos y sus mecanismos de control de acuerdo a lo
establecido en el ordenamiento territorial.

CAPITULO V
DE LOS BOSQUES Y TIERRAS FORESTALES

ARTICULO 46º.- Los bosques naturales y tierras forestales son de dominio originario del
Estado, su manejo y uso debe ser sostenible. La autoridad competente establecida por Ley
especial, en coordinación con sus organismos departamentales descentralizados, normará el
manejo integral y el uso sostenible de los recursos del bosque para los fines de su
conservación, producción, industrialización y comercialización, así como también y en
coordinación con los organismos competentes, la preservación de otros recursos naturales
que forman parte de su ecosistema y del medio ambiente en general.

ARTICULO 47º.- La autoridad competente establecida por Ley especial, clasificará los
bosques de acuerdo a su finalidad considerando los aspectos de conservación, protección y
producción, asimismo valorizará los bosques y sus resultados servirán de base para la
ejecución de planes de manejo y conservación de recursos coordinando con las
instituciones afines del sector.

ARTICULO 48º.- Las entidades de derecho público fomentarán las actividades de


investigación a través de un programa de investigación forestal, orientado a fortalecer los
proyectos de forestación, métodos de manejo e industrialización de los productos forestales.
Para la ejecución de los mismos, se asignarán los recursos necesarios.

ARTICULO 49º.- La industria forestal deberá estar orientada a favorecer los intereses
nacionales, potenciando la capacidad de transformación, comercialización y
aprovechamiento adecuado de los recursos forestales, aumentando el valor agregado de las
especies aprovechadas, diversificando la producción y garantizando el uso sostenible de los
mismos.

ARTICULO 50º.- Las empresas madereras deberán reponer los recursos maderables
extraídos del bosque natural mediante programas de forestación industrial, además del
cumplimiento de las obligaciones contempladas en los planes de manejo. Para los
programas de forestación industrial en lugares diferentes al del origen del recurso extraído,
el Estado otorgará los mecanismos de incentivo necesarios.

ARTICULO 51º.- Declarase de necesidad pública la ejecución de los planes de forestación


y agroforestación en el territorio nacional, con fines de recuperación de sueldos, protección
de cuencas, producción de leña, carbón vegetal, uso comercial e industrial y otras
actividades específicas.

CAPITULO VI
DE LA FLORA Y LA FAUNA SILVESTRE

ARTICULO 52º.- El Estado y la sociedad deben velar por la protección, conservación y


restauración de la fauna y flora silvestre, tanto acuática como terrestre, consideradas
patrimonio del Estado, en particular de las especies endémicas, de distribución restringida,
amenazadas y en peligro de extinción.

ARTICULO 53º.- Las universidades, entidades científicas y organismos competentes


públicos y privados, deberán fomentar y ejecutar programas de investigación y evaluación
de la fauna y flora silvestre, con el objeto de conocer su valor científico, ecológico,
económico y estratégico para la nación.

ARTICULO 54º.- El Estado debe promover y apoyar el manejo de la fauna y flora


silvestres, en base a información técnica, científica y económica, con el objeto de hacer un
uso sostenible de las especies autorizadas para su aprovechamiento.

ARTICULO 55º.- Es deber del Estado preservar la biodiversificación y la integridad del


patrimonio genético de la flora y fauna tanto silvestre como de especies nativas
domesticadas, sí como normar las actividades de las entidades públicas y privadas,
nacionales o internacionales, dedicadas a la investigación, manejo y ejecución de proyectos
del sector.

ARTICULO 56º.- El Estado promoverá programas de desarrollo en favor de las


comunidades que tradicionalmente aprovechan los recursos de flora y fauna silvestre con
fines de subsistencia, a modo de evitar su depredación y alcanzar su uso sostenible.

ARTICULO 57º.- Los organismos competentes normarán, fiscalizarán y aplicarán los


procedimientos y requerimientos para permisos de caza, recolección, extracción y
comercialización de especies de fauna, flora, de sus productos, así como el establecimiento
de vedas.

CAPITULO VII
DE LOS RECURSOS HIDROBIOLOGICOS

ARTICULO 58º.- El Estado a través del organismo competente fomentará el uso sostenible
de los recursos hidrobiológicos aplicando técnicas de manejo adecuadas que eviten la
pérdida o degradación de los mismos.

ARTICULO 59º.- La extracción, captura y cultivo de especies hidrobiológicas que se


realizan mediante la actividad pesquera otras, serán normadas mediante legislación
especial.

CAPITULO VIII
DE LAS AREAS PROTEGIDAS

ARTICULO 60º.- Las áreas protegidas constituyen áreas naturales con o sin intervención
humana, declaradas bajo protección del Estado mediante disposiciones legales, con el
propósito de proteger y conservar la flora y fauna silvestre, recursos genéticos, ecosistemas
naturales, cuencas hidrográficas y valores de interés científico, estético, histórico,
económico y social, con la finalidad de conservar y preservar el patrimonio natural y
cultural del país.

ARTICULO 61º.- Las áreas protegidas son patrimonio del Estado y de interés público y
social, debiendo ser administradas según sus categorías, zonificación y reglamentación en
base a planes de manejo, con fines de protección y conservación de sus recursos naturales,
investigación científica, así como para la recreación, educación y promoción del turismo
ecológico.

ARTICULO 62º.- La Secretaría Nacional y las Secretarías Departamentales del Medio


Ambiente son los organismos responsables de normar y fiscalizar el manejo integral de las
Areas Protegidas.
En la administración de las áreas protegidas podrán participar entidades públicas y privadas
sin fines de lucro, sociales, comunidades tradicionales establecidas y pueblos indígenas.
ARTICULO 63º.- La Secretaría Nacional y las Secretarías Departamentales del Medio
Ambiente quedan encargadas de la organización del Sistema Nacional de Areas protegidas.
El Sistema Nacional de Areas protegidas (SNAP) comprende las áreas protegidas existentes
en el territorio nacional, como un conjunto de áreas de diferentes categorías que
ordenadamente relacionadas entre si, y a través de su protección y manejo contribuyen al
logro de los objetivos de la conservación.

ARTICULO 64º.- La declaratoria de Areas Protegidas es compatible con la existencia de


comunidades tradicionales y pueblos indígenas, considerando los objetivos de la
conservación y sus planes de manejo.

ARTICULO 65º.- La definición de categorías de áreas protegidas así como las normas para
su creación, manejo y conservación, serán establecidas en la legislación especial.

CAPITULO IX
DE LA ACTIVIDAD AGROPECUARIA

ARTICULO 66º.- La producción agropecuaria debe ser desarrollada de tal manera que se
pueda lograr sistemas de producción y uso sostenible, considerando los siguientes aspectos:
1.- La utilización de los suelos para uso agropecuario deberá someterse a normas prácticas
que aseguren la conservación de los agroecosistemas.
2.- El Ministerio de Asuntos Campesinos y Agropecuarios fomentará la ejecución de planes
de restauración de suelos de uso agrícola en las distintas regiones del país.
Asimismo, la actividad pecuaria deberá estar de acuerdo a normas técnicas relacionada al
uso del suelo y de praderas.
3.- Las pasturas naturales situadas en las alturas y zonas inundadizas, utilizadas con fines de
pastoreo deberán ser aprovechadas conforme a su capacidad de producción de biomasa y
carga animal.
4.- El Ministerio de Asuntos Campesinos y Agropecuarios establecerá en la reglamentación
correspondiente, normas técnicas y de control para chaqueos, desmontes, labranzas,
empleo de maquinaria agrícola, uso de agroquímicos, rotaciones, prácticas de cultivo y uso
de praderas.

ARTICULO 67º.- Las instituciones de investigación agropecuaria encargadas de la


generación y transferencia de tecnologías, deberán orientar sus actividades a objeto de
elevar los índices de productividad a largo plazo.

CAPITULO X
DE LOS RECURSOS NATURALES NO RENOVABLES

ARTICULO 68º.- Pertenecen al dominio originario del Estado todos los recursos naturales
no renovables, cualquiera sea su origen o forma de yacimiento, se encuentren en el
subsuelo o suelo.
ARTICULO 69º.- Para los fines de la presente Ley, se entiende por recursos naturales no
renovables, aquellas sustancias que encontrándose en su estado natural originario no se
renuevan y son susceptibles de agotarse cuantitativamente por efecto de la acción del
hombre o e fenómenos naturales.
Corresponden a la categoría de recursos naturales no renovables, los minerales metálicos y
no metálicos, así como los hidrocarburos en sus diferentes estados.

CAPITULO XI
DE LOS RECURSOS MINERALES

ARTICULO 70º.- La explotación de los recursos minerales debe desarrollarse considerando


el aprovechamiento integral de las materias primas, el tratamiento de materiales de
desecho, la disposición segura de colas, relaves y desmontes, el uso eficiente de energía y
el aprovechamiento nacional de los yacimientos.

ARTICULO 71º.- Las operaciones extractivas mineras, durante y una vez concluidas su
actividad deberán contemplar la recuperación de las áreas aprovechadas con el fin de
reducir y controlar la erosión estabilizar los terrenos y proteger las aguas, corrientes y
termales.

ARTICULO 72º.- El Ministerio de Minería y Metalurgia, en coordinación con la Secretaría


Nacional del Medio Ambiente, establecerá las normas técnicas correspondientes que
determinarán los límites permisibles para las diferentes acciones y efectos de las
actividades mineras.

CAPITULO XII
DE LOS RECURSOS ENERGETICOS

ARTICULO 73º.- Los recursos energéticos constituyen factores esenciales para el


desarrollo sostenible del país, debiendo su aprovechamiento realizarse eficientemente, bajo
las normas de protección y conservación del medio ambiente.
Las actividades hidrocarburíferas, realizadas por YPFB y otras empresas, en todas sus
fases, deberán contemplar medidas ambientales de prevención y control de contaminación,
deforestación, erosión y sedimentación así como de protección de flora y de fauna silvestre,
paisaje natural y áreas protegidas.
Asimismo, deberán implementarse planes de contingencias para evitar derrames de
hidrocarburos y otros productos contaminantes.

ARTICULO 74º.- El Ministerio de Energía e Hidrocarburos, en coordinación con la


Secretaría Nacional del Medio ambiente, elaborará las normas específicas pertinentes.
Asimismo, promoverá la investigación, aplicación y uso de energía alternativas no
contaminantes.
TITULO V
DE LA POBLACION Y EL MEDIO AMBIENTE

CAPITULO I
DE LA POBLACION Y EL MEDIO AMBIENTE

ARTICULO 75º.- La política nacional de población contemplará una adecuada política de


migración en el territorio de acuerdo al ordenamiento territorial y a los objetivos de
protección y conservación del medio ambiente y los recursos naturales.

ARTICULO 76º.- Corresponde a los Gobiernos Municipales, en el marco de sus


atribuciones y competencias, promover, formular y ejecutar planes de ordenamiento urbano
y crear los mecanismos necesarios que permitan el acceso de la población a zonas en
condiciones urbanizables, dando preferencia a los sectores de bajos ingresos económicos.

ARTICULO 77º.- La planificación de la expansión territorial y espacial de las ciudades,


dentro del ordenamiento territorial regional, deberá incorporar la variable ambiental.

ARTICULO 78º.- El Estado creará los mecanismos y procedimientos necesarios para


garantizar:

1.- La participación de comunidades tradicionales y pueblos indígenas en los procesos del


desarrollo sostenible y uso racional de los recursos naturales renovables, considerando sus
particularidades sociales, económicas y culturales, en el medio donde desenvuelven sus
actividades.
2.- El rescate, difusión y utilización de los conocimientos sobre uso y manejo de recursos
naturales con la participación directa de las comunidades tradicionales y pueblos indígenas.

TITULO VI
DE LA SALUD Y EL MEDIO AMBIENTE

CAPITULO I
DE LA SALUD Y EL MEDIO AMBIENTE

ARTICULO 79º.- El Estado a través de sus organismos competentes ejecutará acciones de


prevención, control y evaluación de la degradación del medio ambiente que en forma
directa o indirecta atente contra la salud humana, vida animal y vegetal. Igualmente velará
por la restauración de las zonas afectadas.
Es de prioridad nacional, la promoción de acciones de saneamiento ambiental, garantizando
los servicios básicos y otros a la población urbana y rural en general.

ARTICULO 80º.- Para los fines del artículo anterior el Ministerio de Previsión Social y
Salud pública, el Ministerio de Asuntos Urbanos, el Ministerio de Asuntos Campesinos y
Agropecuarios y la Secretaría Nacional del Medio Ambiente en coordinación con los
sectores responsables a nivel departamental y local, establecerán las normas,
procedimientos y reglamentos respectivos.

TITULO VII
DE LA EDUCACION AMBIENTAL

CAPITULO I
DE LA EDUCACION AMBIENTAL

ARTICULO 81º.- El Ministerio de Educación y Cultura, las Universidades de Bolivia, la


Secretaría Nacional y los Consejos Departamentales del Medio Ambiente, definirán
políticas y estrategias para fomentar, planificar y desarrollar programas de educación
ambiental formal y no formal, en coordinación con instituciones públicas y privadas que
realizan actividades educativas.

ARTICULO 82º.- El Ministerio de Educación y Cultura incorporará la temática ambiental


con enfoque interdisciplinario y carácter obligatorio en los planes y programas en todos los
grados niveles ciclos y modalidades de enseñanza del sistema educativo, así como de los
Institutos Técnicos de formación, capacitación, y actualización docente, de acuerdo con la
diversidad cultural y las necesidades de conservación del país.

ARTICULO 83º.- Las universidades autónomas y privadas orientarán sus programas de


estudio y de formación técnica y profesional en la perspectiva de contribuir al logro del
desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente.

ARTICULO 84º.- Los medios de comunicación social, públicos o privados, deben fomentar
y facilitar acciones para la educación e información sobre el medio ambiente y su
conservación, de conformidad a reglamentación a ser establecida por el Poder Ejecutivo.

TITULO VIII
DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGIA

CAPITULO I
DE LA CIENCIA Y TECNOLOGIA

ARTICULO 85º.- Corresponde al Estado y a las instituciones técnicas especializadas;


a) Promover y fomentar la investigación y el desarrollo científico y tecnológico en
materia ambiental.
b) apoyar el rescate, uso y mejoramiento de las tecnologías tradicionales adecuadas.
c) Controlar la introducción o generación de tecnologías que atenten contra el medio
ambiente.
d) Fomentar la formación de recursos humanos y la actividad científica en la niñez y la
juventud.
e) Administrar y controlar la transferencia de tecnología de beneficio para el país.
ARTICULO 86º. El Estado dará prioridad y ejecutará acciones de investigaciones científica
y tecnológica en los campos de la biotecnología, agroecología, conservación de recursos
genéticos, uso de energías, control de la calidad ambiental y el conocimiento de los
ecosistemas del país.

TITULO IX
DEL FOMENTO E INCENTIVOS A LAS ACTIVIDADES DEL MEDIO AMBIENTE

CAPITULO I
DEL FONDO NACIONAL PARA EL MEDIO AMBIENTE

ARTICULO 87º.- Créase el Fondo Nacional para el Medio Ambiente (FONAMA)


dependiente de la Presidencia de la República, como organismo de Administración
descentralizada, con personería jurídica propia y autonomía de gestión, cuyo objetivo
principal será la captación interna o externa de recursos dirigidos al financiamiento de
planes, programas, proyectos, investigación científica y actividades de conservación del
medio ambiente y de los recursos naturales.

ARTICULO 88º.- El Fondo Nacional para el Medio Ambiente, contará con un Directorio
como organismo de decisión presidido por el Secretario Nacional del Medio Ambiente,
constituido por tres representantes del Poder Ejecutivo, tres de los Consejos
Departamentales del Medio Ambiente y uno designado por las Instituciones bolivianas no
públicas sin fines de lucro, vinculadas a la problemática ambiental de acuerdo a
reglamentación.

ARTICULO 89º.- Las prioridades para la recaudación de fondos así como los programas,
planes y proyectos aprobados y financiados por el Fondo Nacional para el Medio
Ambiente, deben estar enmarcados dentro de las políticas nacionales, departamentales y
locales establecidas por los organismos pertinentes. La Contraloría General de la República
deberá verificar el manejo de recursos del Fondo Nacional para el Medio Ambiente.

CAPITULO II
DE LOS INCENTIVOS Y LAS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS VINCULADAS AL
MEDIO AMBIENTE

ARTICULO 90º.- El Estado a través de sus organismos competentes establecerá


mecanismos de fomento e incentivo para todas aquellas actividades públicas y/o privadas
de protección industrial, agropecuaria, minera, forestal y de otra índole, que incorporen
tecnologías y procesos orientados a lograr la protección del medio ambiente y el desarrollo
sostenible.

ARTICULO 91º.- Los programas, planes y proyectos de participación a realizarse por


organismos nacionales, públicos y/o privados, deben ser objeto de incentivos arancelarios,
fiscales o de otra índole creados por Leyes especiales.
TITULO X
DE LA PARTICIPACION CIUDADANA

CAPITULO I

ARTICULO 92º.- Toda persona natural o colectiva tiene derecho a participar en la gestión
ambiental, en los términos de esta ley, y el deber de intervenir activamente en la comunidad
para la defensa y/o conservación del medio ambiente y en caso necesario hacer uso de los
derechos que la presente Ley le confiere.

ARTICULO 93º.- Toda persona tiene derecho a ser informada veraz, oportuna y
suficientemente sobre las cuestiones vinculadas con la protección del medio ambiente, así
como a formular peticiones y promover iniciativas de carácter individual o colectivo, ante
las autoridades competentes que se relacionen con dicha protección.

ARTICULO 94º.- Las peticiones e iniciativas que se promuevan ante autoridad competente,
se efectuarán con copia a la Secretaría Departamental del Medio Ambiente, se resolverán
previa audiencia pública dentro de los 15 días perentorios siguientes a su presentación. Las
resoluciones que se dicten podrán ser objeto de apelación con carácter suspensivo, ante la
Secretaría Departamental y/o Nacional del Medio Ambiente, sin perjuicio de recurrir a
otras instancias legales.
En caso de negativa o de no realización de la audiencia a que se refiere el párrafo anterior,
él o los afectados harán conocer este hecho a la Secretaría Departamental y/o Nacional el
Medio Ambiente, para que ésta, siga la acción en contra de la Autoridad Denunciada por
violación a los derechos constitucionales y los señalados en la presente Ley.

TITULO XI
DE LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD, DE LAS INFRACCIONES
ADMINISTRATIVAS Y DE LOS DELITOS AMBIENTALES

CAPITULO I
DE LA INSPECCION Y VIGILANCIA

ARTICULO 95º.- La Secretaría Nacional del Medio Ambiente y/o las Secretarías
Departamentales con la cooperación de las autoridades competentes realizarán la vigilancia
e inspección que consideren necesarias para el cumplimiento de la presente Ley y su
reglamentación respectiva.
Para efectos de esta disposición el personal autorizado tendrá acceso a lugares o
establecimientos objeto de dicha vigilancia e inspección.

ARTICULO 96º.- Las autoridades a que se hace referencia en el artículo anterior estarán
facultadas para requerir de las personas naturales o colectivas, toda información que
conduzca a la verificación del cumplimiento de las normas prescritas por esta ley y sus
reglamentos.
CAPITULO II
DE LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD AMBIENTAL

ARTICULO 97º.- La Secretaría Nacional del Medio Ambiente y/o las Secretarías
Departamentales, en base a los resultados de las inspecciones, dictarán las medidas
necesarias para corregir las irregularidades encontradas, notificándolas al interesado y
otorgándole un plazo adecuado para su regularización.

ARTICULO 98º.- En caso de peligro inminente para la salud pública y el medio ambiente,
la Secretaría Nacional el Medio ambiente y/o las Secretarías Departamentales ordenarán, de
inmediato, las medidas de seguridad aprobadas en beneficio del bien común.

CAPITULO III
DE LAS INFRACCIONES ADMINISTRATIVAS Y SUS PROCEDIMIENTOS

ARTICULO 99º.- Las contravenciones a los preceptos de esta Ley y las disposiciones que
de ella deriven serán consideradas como infracciones administrativas, cuando ellas no
configuren un delito.
Estas violaciones serán sancionadas por la autoridad administrativa competente y de
conformidad con el reglamento correspondiente.

ARTICULO 100º.- Cualquier persona natural o colectiva, al igual que los funcionarios
públicos tienen la obligación de denunciar ante la autoridad competente, la infracción de
normas que protejan el medio ambiente.

ARTICULO 101º.- Para los fines del artículo 100º deberá aplicarse el procedimiento
siguiente:
a) Presentada la denuncia escrita, la autoridad receptora en el término perentorio de 24
horas señalará día y hora para la inspección, la misma que se efectuará dentro de las 72
horas siguientes debiendo en su caso, aplicarse el término de la distancia. La Inspección se
efectuará en el lugar donde se hubiere cometido la supuesta infracción, debiendo levantarse
acta circunstanciada de la misma e inmediatamente iniciarse el término de prueba de 6 días
a partir del día y hora establecido en el cargo.
Vencido el término de prueba, en las 48 horas siguientes impostergablemente se dictará la
correspondiente Resolución, bajo responsabilidad.
b) La Resolución a dictarse será fundamentada y determinará la sanción
correspondiente, más el resarcimiento del daño causado. La mencionada Resolución, será
fundamentada técnicamente y en caso de verificarse contravenciones o existencia de daños,
la Secretaría del Medio Ambiente solicitará ante el Juez competente la imposición de las
sanciones respectivas y resarcimiento de daños.
La persona que se creyere afectada con esa Resolución podrá hacer uso el recurso de
apelación en el término fatal de tres días computables desde su notificación. Recurso que
será debidamente fundamentado para ser resuelto por la autoridad jerárquicamente superior.
Para efectos de este procedimiento, se señala como domicilio legal obligatorio de las partes,
la Secretaría de la autoridad que conoce la infracción.

c) Si del trámite se infiriese la existencia de delito, los obrados serán remitidos al


Ministerio Público para el procesamiento penal correspondiente.

CAPITULO IV
DE LA ACCION CIVIL

ARTICULO 102º.- La acción civil derivada de los daños cometidos contra el medio
ambiente podrá ser ejercida por cualquier persona legalmente calificada como un
representante apropiado de los intereses de la colectividad afectada.
Los informes elaborados por los organismos del Estado sobre los daños causados, serán
considerados como prueba pericial preconstituida.

En los autos y sentencias se determinará la parte que corresponde de la indemnización y


resarcimiento en beneficio de las personas afectadas y de la nación. El resarcimiento al
Estado ingresará al Fondo Nacional para el Medio Ambiente y se destinará preferentemente
a la restauración del medio ambiente dañado por los hechos que dieron lugar a la acción.

CAPITULO V
DE LOS DELITOS AMBIENTALES

ARTICULO 103º.- Todo el que realice acciones que lesionen deterioren, degraden,
destruyan el medio ambiente o realice actos descritos en el artículo 20º, según la gravedad
del hecho comete una contravención o falta, que merecerá la sanción que fija la Ley.

ARTICULO 104º.- Comete delito contra el medio ambiente quien infrinja el Art. 206º del
Código Penal cuando una persona, al quemar campos de labranza o pastoreo, dentro de los
límites que la reglamentación establece, ocasione incendio en propiedad ajena, por
negligencia o con intencionalidad, incurrirá en privación de libertad de dos a cuatro años.

ARTICULO 105º.- Comete delito contra el medio ambiente quien infrinja los incisos 2) y
7) del Art. 216) del Código Penal Específicamente cuando una persona:
a) Envenena, contamina o adultera aguas destinadas al consumo público, al uso
industrial agropecuario o piscícola, por encima de los límites permisibles a establecerse en
la reglamentación respectiva.
b) Quebrante normas de sanidad pecuaria o propague epizootias y plagas vegetales.
Se aplicará pena de privación de libertad de uno diez años.

ARTICULO 106º.- Comete delito contra el medio ambiente quien infrinja el Art. 223º del
Código Penal, cuando destruya, deteriore, sustraiga o exporte bienes pertinentes al dominio
público, fuentes de riqueza, monumentos u objetos del patrimonio arqueológico, histórico o
artístico nacional, incurriendo en privación de libertad de uno a seis años.
ARTICULO 107º.-El que vierta o arroje aguas residuales no tratadas, líquidos químicos o
bioquímicos, objetos o desechos de cualquier naturaleza, en los cauces de aguas, en las
riberas, acuíferos, cuencas, ríos, lagos, lagunas, estanques de aguas, capaces de contaminar
o degradar las aguas que excedan los límites a establecerse en la reglamentación, será
sancionado con la pena de privación de libertad de uno a cuatro años y con la multa de cien
por ciento del daño causado.

ARTICULO 108º.- El que ilegal o arbitrariamente interrumpa o suspenda el servicio de


aprovisionamiento de agua para el consumo de las poblaciones o las destinadas al regadío,
será sancionado con privación de libertad de hasta dos años, más treinta días de multa
equivalente al salario básico diario.

ARTICULO 109º.- Todo el que tale bosques sin autorización para fines distintos al uso
doméstico del propietario de la tierra amparado por título de propiedad, causando daño y
degradación del medio ambiente será sancionado con dos o cuatro años de pena de
privación de libertad y multa equivalente al cien por ciento del valor del bosque talado.
Si la tala se produce en áreas protegidas o en zonas de reserva, con daño o degradación del
medio ambiente, la pena privativa de libertad y la pecuniaria se agravarán en un tercio.
Si la tala se hace contraviniendo normas expresas de producción y conservación de los
bosques, la pena será agravada en el cien por ciento, tanto la privación de libertad como la
pecuniaria.

ARTICULO 110º.- Todo el que con o sin autorización cace, pesque o capture, utilizando
medios prohibidos como explosivos, sustancias venenosas y las prohibidas por normas
especiales, causando daño, degradación del medio ambiente o amenace la extinción de las
especies, será sancionado con la privación de libertad de uno a tres años y multa
equivalente al cien por ciento del valor de los animales pescados, capturados o cazados.
Si esa caza, pesca o captura se efectúa en áreas protegidas o zonas de reserva o en períodos
de veda causando daño o degradación del medio ambiente, la pena será agravada en un
tercio y multa equivalente al cien por ciento del valor de las especies.

ARTICULO 111º.- El que incite, promueva, capture y/o comercialice el producto de la


cacería, tenencia, acopio, transporte de especies animales y vegetales, o de sus derivados
sin autorización o que estén declaradas en veda o reserva, poniendo en riesgo de extinción a
las mismas, sufrirá la pena de privación de libertad de hasta dos años perdiendo las
especies, las que serán devueltas a su habitat natural, si fuere aconsejable, más la multa
equivalente al cien por ciento del valor de estas.

ARTICULO 112º.- El que deposite, vierta o comercialice desechos industriales líquidos


sólidos o gaseosos poniendo en peligro la vida humana y/o siendo no asimilables por el
medio ambiente, o no cumpla las normas sanitarias y de protección ambiental, sufrirá la
pena de privación de libertad de hasta dos años.

ARTICULO 113º.- El que autorice, permita, coopere o coadyuve al depósito, introducción


o transporte en territorio nacional de desechos tóxicos peligrosos radioactivos y otros de
origen externo, que por sus características constituyan un peligro para la salud de la
población y el medio ambiente, transfiera e introduzca tecnología contaminante no aceptada
en el país de origen así como el que realice el tránsito ilícito de desechos peligrosos, será
sancionado con la pena de privación de libertad de hasta diez años.

ARTICULO 114º.- Los delitos tipificados en la presente Ley son de orden público y serán
procesados por la justicia ordinaria con sujeción al Código Penal y al Código de
Procedimiento Penal.
Las infracciones serán procesadas de conformidad a esta ley y sancionadas por la autoridad
administrativa competente.

ARTICULO 115º.- Cuando el funcionario o servidor público sea autor, encubridor o


cómplice de contravenciones o faltas tipificadas por la presente Ley y disposiciones afines,
sufrirá el doble de la pena fijada para la correspondiente conducta.

TITULO XII
DE LAS DISPOSICIONES TRANSITORIAS

ARTICULO 116º.- Las actividades a desarrollarse que se encuentren comprendidas dentro


del ámbito de la presente Ley, deberán ajustarse a los términos de la misma, a partir de su
vigencia para las actividades establecidas antes de la vigencia de esta Ley se les otorgará
plazo perentorio para su adecuación, mediante una disposición legal que clasificará estas
actividades y se otorgará un plazo perentorio adecuado a las mismas. Este plazo en ningún
caso será superior a los cinco años.

ARTICULO 117º.- La Secretaría Nacional del Medio ambiente queda encargada de


presentar en el plazo de 180 días su Estatuto Orgánico y la Reglamentación de la presente
Ley.
El Fondo Nacional para el Medio Ambiente, en el mismo plazo presentará sus estatutos,
reglamentos internos, estructura administrativa y manual de funciones.

ARTICULO 118º.- Quedan abrogadas y derogadas todas las disposiciones legales


contrarias a la presente Ley.
Los problemas ambientales traspasan las fronteras y exigen una eficaz cooperación
internacional para su resolución. Por otra parte muchos espacios naturales, aunque estén
situados en países concretos, han sido declarados patrimonio de la Humanidad. Todo esto
ha motivado que en el campo ambiental haya desde declaraciones y convenios
internacionales hasta legislación estatal y municipal.

DECLARACIONES INTERNACIONALES GENERALES

Hay muchas Declaraciones Internacionales cuya finalidad es plantear los principios


generales que deben inspirar la actuaciones de los Estados y de la sociedad para lograr una
mejor protección del ambiente. Destacamos tres de ellas por su especial interés histórico:

- Declaración de Estocolmo de las NNUU sobre el Medio Ambiente Humano. Es de 1972 e


insiste en el derecho del hombre a vivir en un medio de calidad y en su "solemne obligación
de proteger y mejorar el medio para las generaciones presentes y futuras". También resalta
la importancia de la educación en asuntos ambientales.

- Carta Mundial de la Naturaleza aprobada en sesión plenaria de las NNUU en 1982. Hace
especial hincapié en la preservación del patrimonio genético: asegurar un nivel suficiente
en todas las poblaciones de seres vivos en todo el mundo, concediendo especial protección
a los más singulares o a los que se encuentran en peligro. Por otra parte insiste en la
necesidad de no desperdiciar los recursos naturales y de tener en cuenta la capacidad a
largo plazo de los sistemas naturales para sustentar las poblaciones.

- Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, aprobada por la Conferencia


de las NNUU reunida en Río de Janeiro en 1992. En esta conferencia se consolida y se
proclama a nivel internacional la idea de "desarrollo sostenible" y se aprobaron cuatro
documentos:

- Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo


- Convención marco de las NNUU sobre el Cambio Climático
- Convenio sobre la Diversidad Biológica
- Agenda 21

CONVENIOS INTERNACIONALES

Los convenios internacionales tratan temas concretos que afectan a todos o a varios países.
Hay muchísimos dedicados a temas medioambientales y, a modo de ejemplo, citamos
algunos:

- Convenio de Ramsar .- Protege los humedales por su gran importancia como hábitats para
las aves acuáticas.

- Convenio de Berna .- Sobre la conservación de la fauna y de la flora salvajes y de sus


hábitats naturales en Europa.
- Convenio de Bonn .- Sobre la conservación de especies migratorias.

- Convenio de Washington (CITES).- Sobre el comercio internacional de especies


amenazadas de la flora y la fauna silvestres.

- Convenio de Ginebra.- Sobre la contaminación atmosférica transfronteriza a gran


distancia.

- Convenio de Viena.- Sobre la protección de la capa de ozono.

- Convenio de Basilea.- Sobre el control de los movimientos transfronterizos de los


desechos peligrosos y su eliminación.

- Convenio de Río.- Sobre la diversidad biológica

- Convenio Marco de las NNUU sobre el Cambio Climático (Río de Janeiro)

LEGISLACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA

Los temas ambientales tienen un gran peso en la Unión Europea y da idea de su


importancia el que alrededor de la tercera parte de lo que se legisla se refiere a este tema.
Los tres tipos más importantes de disposiciones comunitarias son los Reglamentos, las
Decisiones y las Directivas. Los Reglamentos y las Decisiones se aplican directamente en
todos los países miembros, mientras que las Directivas son de obligado cumplimiento pero
es cada uno de los países el que tiene que hacer sus leyes concretas para aplicar la Directiva
en su propio territorio. Las Directivas son el instrumento normativo más utilizado en el
campo medioambiental.

Hay varios cientos de normativas europeas sobre impacto ambiental, protección de la


atmósfera, calidad de las aguas, regulación de vertidos, conservación de la naturaleza,
gestión de residuos, etc.

Programas Marco.- La forma en la que se ha organizado la política ambiental en Europa ha


sido a través de Programas de cinco años de duración. El Primer Programa de Acción
abarcó de 1973 a 1977 y se dedicó especialmente a la contaminacióna atmosférica y a la
gestión de los recursos y del medio. Como hemos visto en el Quinto Programa, que
comenzó en 1993, estaba dedicado a poner en marcha las recomendaciones de la
Conferencia de Río, procurando impulsar un desarrollo sostenible en Europa.
Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo se
celebró en Río de Janeiro en Brasil del 3 al 14 de junio de 1992, reunió a 110 Jefes de
Estado y de Gobierno y a 178 países. Maurice Strong, fue el secretario general.
Aproximadamente 400 representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG)
estuvieron presentes, mientras que más de 17 000 personas asistieron al Foro de ONGs
celebrado paralelamente a la Cumbre.

Esta conferencia, continuación de la Conferencia Internacional sobre el Medio Humano (la


primera Cumbre de la Tierra que tuvo lugar en Estocolmo en 1972), se caracterizó por la
adopción de un texto fundador de 27 principios, titulado «Declaración de Río sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo», que aclara el concepto de desarrollo sostenible

« Los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el


desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la
naturaleza. », (Principio 1) « Para alcanzar el desarrollo sostenible, la protección del medio
ambiente debe ser parte del proceso de desarrollo y no puede ser considerado por
separado ». (Principio 4)

La Conferencia fue la oportunidad de adoptar un programa de acción para el siglo XXI,


llamado Programa 21, (Agenda 21 en inglés) que enumera algunas de las 2 500
recomendaciones relativas a la aplicación de los principios de la declaración.

Tiene en cuenta las cuestiones relacionadas con la salud, la vivienda, la contaminación del
aire, la gestión de los mares, bosques y montañas, la desertificación, la gestión de los
recursos hídricos y el saneamiento, la gestión de la agricultura, la gestión de residuos.
Incluso hoy, el Programa 21 es la referencia para la aplicación del desarrollo sostenible en
los territorios.

La sección III del informe de la Conferencia de Río, destacó el papel de los diferentes
actores en la aplicación del desarrollo sostenible: mujeres, jóvenes y niños, los pueblos
indígenas, las organizaciones no gubernamentales, autoridades locales, sindicatos,
empresas, investigadores y agricultores.

La Conferencia de Río fue también testigo de la aprobación de la Convención sobre el


Cambio Climático, que afirma la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero que condujo a la firma en 1997 del Protocolo de Kyoto. La Declaración sobre
los Bosques y el Convenio sobre Diversidad Biológica, que supedita el uso de la herencia
genética mundial a una serie de condiciones y presenta un primer nivel en este ámbito,
también fueron ratificados en la Cumbre.
Las Conferencias de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo,
también conocidas como las Cumbres de la Tierra, fueron unas cumbres internacionales
que tuvieron lugar en Río de Janeiro (ciudad) (Brasil) del 3 de junio al 14 de junio de 1992
y en Johannesburgo (Sudáfrica) del 26 de agosto al 4 de septiembre del 2002. Fueron unas
conferencias sin precedentes en el ámbito de las Naciones Unidas, tanto en tamaño como en
alcance de sus motivos.

En la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro, participaron 172 gobiernos, entre ellos 108
jefes de Estado o de Gobierno. Unos 2.400 representantes de organizaciones no
gubernamentales (ONG) atendieron, junto a 17.000 personas en el Foro de ONG que se
convocó paralelamente y al que se atribuyó estatus consultivo.

Los temas tratados incluían:

- escrutinio sistemático de patrones de producción — especialmente de la producción de


componentes tóxicos como el plomo en la gasolina y los residuos contaminantes.

- fuentes alternativas de energía para el uso de combustibles fósiles, vinculados al cambio


climático global.

- apoyo al transporte público para reducir las emisiones de los vehículos, la congestión en
las ciudades y los problemas de salud causado por la polución.

- la creciente escasez de agua.

El principal logro de la Conferencia fue el acuerdo sobre la Convención Marco de las


Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que más tarde llevaría al Protocolo de Kioto
sobre el cambio climático

En la Cumbre de la Tierra de Johannesburgo, participaron alrededor de 180 gobiernos.

En esta cumbre se acordó mantener los esfuerzos para promover el desarrollo sostenible,
mejorar las vidas de las personas que viven en pobreza y revertir la continua degradación
del medioambiente mundial. Ante la pobreza creciente y el aumento de la degradación
ambiental, la Cumbre ha tenido éxito en establecer y crear, con urgencia, compromisos y
asociaciones dirigidas a la acción, para alcanzar resultados mensurables en el corto plazo.

El principal objetivo de la Cumbre es renovar el compromiso político asumido hace diez


años con el futuro del planeta mediante la ejecución de diversos programas que se ajustaban
a lo que se conoce como "desarrollo sostenible".

Un futuro sostenible
El medio ambiente se convirtió en una cuestión de importancia internacional en 1972,
cuando se celebró en Estocolmo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Humano. En los años subsiguientes, las actividades encaminadas a integrar el medio
ambiente en los planes de desarrollo y los en procesos de adopción de decisiones en el
plano nacional no llegaron muy lejos. Aunque se avanzó algo respecto de cuestiones
científicas y técnicas, se siguió soslayando la cuestión del medio ambiente en el plano
político y se fueron agravando, entre otros problemas ambientales, el agotamiento del
ozono, el calentamiento de la Tierra y la degradación de los bosques.

Cuando las Naciones Unidas establecieron la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente
y el Desarrollo en 1983, era evidente que la protección del medio ambiente iba a
convertirse en una cuestión de supervivencia para todos. La Comisión presidida por Gro
Harlem Brundtland (Noruega) llegó a la conclusión de que para satisfacer "las necesidades
del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las
propias" la protección del medio ambiente y el crecimiento económico habrían de
abordarse como una sola cuestión.

De resultas del Informe Brundtland, la Asamblea General de las Naciones Unidas convocó
la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
(CNUMAD). La Conferencia, conocida como Cumbre para la Tierra, se celebró en Río de
Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992. Fue un momento decisivo en las negociaciones
internacionales sobre las cuestiones del medio ambiente y el desarrollo.

Los objetivos fundamentales de la Cumbre eran lograr un equilibrio justo entre las
necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y de las
generaciones futuras y sentar las bases para una asociación mundial entre los países
desarrollados y los países en desarrollo, así como entre los gobiernos y los sectores de la
sociedad civil, sobre la base de la comprensión de las necesidades y los intereses comunes.

Los acuerdos de la Cumbre para la Tierra

En Río, 172 gobiernos, incluidos 108 Jefes de Estado y de Gobierno, aprobaron tres
grandes acuerdos que habrían de regir la labor futura: el Programa 21, un plan de acción
mundial para promover el desarrollo sostenible; la Declaración de Río sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo, un conjunto de principios en los que se definían los derechos
civiles y obligaciones de los Estados, y una Declaración de principios relativos a los
bosques, serie de directrices para la ordenación más sostenible de los bosques en el mundo.

Se abrieron a la firma además dos instrumentos con fuerza jurídica obligatoria: la


Convención Marco sobre el Cambio Climático y el Convenio sobre la Diversidad
Biológica. Al mismo tiempo se iniciaron negociaciones con miras a una Convención de
lucha contra la desertificación, que quedó abierta a la firma en octubre de 1994 y entró en
vigor en diciembre de 1996.
El Programa 21

En el Programa 21, que contiene más de 2.500 recomendaciones prácticas, se abordan los
problemas urgentes de hoy en día. El Programa 21 tiene por objeto preparar al mundo para
los retos del próximo siglo e incluye propuestas concretas en cuestiones sociales y
económicas, como la lucha contra la pobreza, la evolución de las modalidades de
producción y de consumo, la dinámica demográfica, la conservación y ordenación de
nuestros recursos naturales, la protección de la atmósfera, los océanos y la diversidad
biológica, la prevención de la deforestación y el fomento de la agricultura sostenible.

En el Programa 21 se recomiendan maneras de fortalecer el papel de los grupos principales


--las mujeres, los sindicatos, los agricultores, los niños y los jóvenes, las poblaciones
indígenas, la comunidad científica, las autoridades locales, el comercio, la industria y las
organizaciones no gubernamentales-- con miras al desarrollo sostenible.

Al aprobar el Programa 21, la Conferencia exhortó a los participantes a adoptar varias


iniciativas importantes en esferas fundamentales del desarrollo sostenible. Entre esas
iniciativas cabe señalar la Conferencia Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de los
Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, de la cual surgió un Programa de Acción para
esos Estados, una Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación,
de fuerza jurídica obligatoria, y la celebración de conversaciones sobre la prevención del
agotamiento de las poblaciones de peces altamente migratorios y de las poblaciones de
peces cuyos territorios se encuentran dentro y fuera de las zonas económicas exclusivas
(poblaciones de peces transzonales).

La Declaración de Río

En la Declaración de Río se definen los derechos y las obligaciones de los Estados respecto
de principios básicos sobre el medio ambiente y el desarrollo. Incluye las siguientes ideas:
la incertidumbre en el ámbito científico no ha de demorar la adopción de medidas de
protección del medio ambiente; los Estados tienen el "derecho soberano de aprovechar sus
propios recursos" pero no han de causar daños al medio ambiente de otros Estados; la
eliminación de la pobreza y la reducción de las disparidades en los niveles de vida en todo
el mundo son indispensables para el desarrollo sostenible, y la plena participación de la
mujer es imprescindible para lograr el desarrollo sostenible.

Principios relativos a los bosques

La Declaración de los principios para la ordenación sostenible de los bosques, que no tiene
fuerza jurídica obligatoria, constituyó el "primer consenso mundial" sobre la cuestión. En la
Declaración se dispone, fundamentalmente, que todos los países, en especial los países
desarrollados, deberían esforzarse por reverdecer la Tierra mediante la reforestación y la
conservación forestal; que los Estados tienen derecho a desarrollar sus bosques conforme a
sus necesidades socioeconómicas, y que deben aportarse a los países en desarrollo recursos
financieros destinados concretamente a establecer programas de conservación forestal con
miras a promover una política económica y social de sustitución.

Tras la aprobación de los principios relativos a los bosques se estableció, en 1995, un


Grupo Intergubernamental sobre los Bosques, en calidad de órgano subsidiario de la
Comisión sobre el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

La Comisión sobre el Desarrollo Sostenible de las


Naciones Unidas

La Comisión sobre el Desarrollo Sostenible fue establecida después de la Cumbre de la


Tierra para apoyar, alentar y supervisar a los gobiernos, los organismos de las Naciones
Unidas y los grupos principales, tales como los sectores comercial e industrial, las
organizaciones no gubernamentales y otros sectores de la sociedad civil, en las medidas que
habrián de adoptar para aplicar los acuerdos alcanzados en la Cumbre para la Tierra.

La Comisión está integrada por representantes de 53 gobiernos elegidos entre Estados


Miembros de las Naciones Unidas sobre la base de una representación geográfica
equitativa. Los miembros ocupan su cargo durante períodos de tres años; cada año se
celebran elecciones para cubrir los puestos que quedan vacantes por rotación. Las
organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales acreditadas ante la Comisión
pueden participar en sus períodos de sesiones en calidad de observadores.

La Comisión, que se reúne anualmente en Nueva York, presenta informes al Consejo


Económico y Social y formula recomendaciones a la Asamblea General. Su primer período
de sesiones se celebró un año después de la Conferencia de Río, del 14 al 26 de junio de
1993; el segundo fue celebrado del 16 al 27 de mayo de 1994; el tercero, del 11 al 28 de
abril de 1995, y el cuarto, del 18 de abril al 3 de mayo de 1996.

El mandato de la Comisión consiste en examinar la aplicación de los acuerdos alcanzados


en la Cumbre para la Tierra, impartir orientación normativa a los gobiernos y a los grupos
principales que realizan actividades relacionadas con el desarrollo sostenible y fortalecer el
Programa 21 elaborando nuevas estrategias en caso necesario. La Comisión intenta
promover el diálogo y crear asociaciones entre los gobiernos, los organismos de las
Naciones Unidas y los grupos principales, lo cual resulta fundamental para promover el
desarrollo sostenible en todo el mundo.

Con arreglo al programa de trabajo temático plurianual aprobado en su primer período de


sesiones, la Comisión supervisa la aplicación del Programa 21 y recibe informes anuales de
los gobiernos y aportes de las organizaciones que forman parte de los grupos principales.
En 1997, la Asamblea General pasará revista a los adelantos generales alcanzados desde la
Cumbre para la Tierra y hará recomendaciones prácticas orientadas al siglo que se
aproxima.
Entre las cuestiones intersectoriales que se examinan junto con las sectoriales cabe incluir:
el comercio y el medio ambiente; las modalidades de producción y de consumo; la lucha
contra la pobreza; la dinámica demográfica; los recursos y mecanismos financieros; la
educación, la ciencia, la transferencia de tecnología ecológicamente racional, la
cooperación técnica y el fomento de la capacidad; la adopción de decisiones y las
actividades de los grupos principales.

Los informes que presentan anualmente los gobiernos son la base fundamental sobre la cual
se evalúan los progresos y se determinan los problemas que se plantean a los países. A
mediados de 1996, unos 75 gobiernos anunciaron que habían establecido comisiones
nacionales de desarrollo sostenible u otros órganos de coordinación. Muchos países estaban
tratando de obtener apoyo legislativo para sus planes de desarrollo sostenible; por otra
parte, en la mayor parte de los países la participación de las organizaciones no
gubernamentales es sumamente activa.

Para ayudar a los países a formular normas sobre sostenibilidad y controlar sus efectos, el
Programa 21 reconoce la necesidad de que se establezca una serie de indicadores del
desarrollo sostenible de aceptación internacional. Se prevé que para el año 2000 se pondrá a
disposición de todos los países una serie de indicadores de entre los cuales los gobiernos
podrán seleccionar los más adecuados para las condiciones en sus países. La labor de la
Comisión respecto de la evolución de las modalidades de producción y de consumo,
particularmente en los países desarrollados, incluye la promoción de modalidades más
sostenibles de consumo y de producción y la evaluación de los efectos--en los países en
desarrollo--de los cambios en las pautas de consumo y producción en los países
desarrollados. La transferencia de tecnología ecológicamente racional es otra cuestión en
que la Comisión aprobó un programa de trabajo encaminado a seguir promoviendo formas
de producción industrial menos contaminantes.

La Comisión está ampliando el alcance del Programa 21 en otras esferas mediante su


colaboración con la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Conferencia de las
Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y el Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), encaminada a promover la coherencia y el
apoyo mutuo de las actividades en materia de comercio, medio ambiente y desarrollo
sostenible.

También se está intensificando la labor en diversos aspectos sectoriales. Al observar los


inicios de una crisis del agua, la Comisión pidió que se llevara a cabo una evaluación
mundial de todos los recursos de agua dulce, tarea que ha de concluir en 1997. Asimismo,
la Comisión pidió que se coordinaran y centraran mejor las actividades en la esfera de la
energía. En 1994, la Comisión estableció el Grupo Intergubernamental sobre los Bosques,
como órgano subsidiario, y le encargó que estudiara más en detaille la ordenación
sostenible de los recursos forestales mundials y que le presentara informes al respecto.
Cooperación de los organismos de las Naciones Unidas

Reconociendo que los organismos y programas de las Naciones Unidas estéan en una
posición idónea para ayudar a los gobiernos a aplicar el Programa 21, la Cumbre para la
Tierra instó al sistema de las Naciones Unidas a racionalizar sus actividades y a aprovechar
mejor sus conocimientos especializados en distintas partes del sistema.

Atendiendo a esa petición, en octubre de 1992 el Secretario General de las Naciones Unidas
estableció el Comité Interinstitucional sobre el Desarrollo Sostenible, para que determinara
las principales cuestiones de política y promoviera la cooperación y la coordinación
eficaces a nivel de todo el sistema en el marco de las actividades complementarias de la
Cumbre para la Tierra.

Los organismos de las Naciones Unidas desempeñan la función de dirigentes de tareas en


relación con distintos capítulos del Programa 21 y según su ámbito de especialización. Se
encargan de organizar las actividades a nivel de todo el sistema de las Naciones Unidas
respecto de la aplicación del Programa 21 y de presentar informes sobre la marcha de esas
actividades. El Comité presenta informes al Comité Administrativo de Coordinación
(CAC), presidido por el Secretario General.

Junta Consultiva de Alto Nivel

El Secretario General de las Naciones Unidas también estableció en julio de 1993 una Junta
Consultiva de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible sobre la base de una
recomendación de la Cumbre para la Tierra.

La Junta, integrada por 21 personalidades eminentes que desempeñan sus funciones a título
personal, asesora al Secretario General y a la Comisión sobre las nuevas cuestiones que se
plantean en relación con el desarrollo sostenible y ayuda a formular propuestas de política,
concebir formas innovadoras de resolver problemas y determinar las nuevas cuestiones que
habría que señalar a la atención de los comités, programas y organismos de las Naciones
Unidas.

En sus cuatro años de funcionamiento, la Junta Consultiva de Alto Nivel ha promovido


activamente diversas medidas encaminadas al desarrollo sostenible. Su influencia ha
quedado de manifiesto no sólo en la calidad de la orientación normativa que imparte, sino
también en la amplitud de los contactos que mantiene con grupos comunitarios y de
profesionales.

Grupo Intergubernamental sobre los Bosques

En el tercer período de sesiones de la Comisión, celebrado en abril de 1995, se estableció el


Grupo Intergubernamental sobre los Bosques. Esa medida evidenció la preocupación
generalizada que existe respecto de la situación en que se encuentran los bosques del
mundo y la importancia crítica de los bienes y servicios que proporcionan desde los puntos
de vista económico, social, cultural y ambiental. El Grupo ha de centrar su atención en la
ordenación sostenible de los bosques y la aplicación de las decisiones sobre los bosques de
la Cumbre para la Tierra. El mandato del Grupo abarca aspectos como la necesidad de
formular programas forestales nacionales, la función productiva de los bosques, el
comercio de productos forestales y el medio ambiente, la conservación de la diversidad
biológica, la importancia de los bosques en la moderación del cambio climático mundial y
el respeto de los derechos de las poblaciones indígenas y de los habitantes de los bosques.
También comprende cuestiones de cooperación técnica y financiera entre países. Se prevé
que el Grupo presentará su informe definitivo a la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible
en su período de sesiones de 1997.

El espíritu de Río

Desde la Cumbre para la Tierra, celebrada en 1992, el "espíritu de Río" perdura en la


acción de los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, los grupos principales y
las personas de todo el mundo.

Bien cabe llamar a la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible el órgano custodio del
"espíritu de Río" y del desarrollo sostenible; la Comisión no sólo ha logrado movilizar el
interés y la participación activa de los gobiernos y del sistema de las Naciones Unidas,
incluidos los bancos de desarrollo, sino que también ha captado la atención de grupos no
gubernamentales y del público en general.

El Programa 21 y la labor de la Comisión han suscitado una reacción alentadora; se han


puesto en marcha numerosísimas iniciativas públicas y privadas encaminadas a aplicar los
instrumentos aprobados en la Cumbre para la Tierra. Ello obedece a la urgencia que reviste
el tema del que se ocupa la Comisión y a la manera abierta y transparente como lleva a
cabo sus actividades. El hecho de que la Comisión haya hecho hincapié en su carácter
participativo ha generado apoyo a su labor y adhesión a su programa de trabajo. En sus
intentos de integrar las soluciones para los problemas económicos, sociales y ambientales,
la Comisión se está ocupando con urgencia de las principales cuestiones que preocupan a
los países en el ámbito del desarrollo.

Medidas adoptadas por los grupos principales

Inspirados por la Cumbre para la Tierra y alentados por la labor de la Comisión, individuos
y organizaciones de todo el mundo han concretado el Programa 21 en medidas prácticas
aplicadas a comunidades locales. En los ejemplos siguientes queda de manifiesto el alcance
de las medidas adoptadas.

A comienzos de 1994, la Confederación de Industrias de Zimbabwe inició un programa


denominado "Limpio, verde y rentable" para ayudar a ciertas industrias del país a
desarrollar su capacidad administrativa y técnica con vistas a mejorar su comportamiento
ecológico. Inicialmente, el programa se centra en dos aspectos: la colaboración con los
sectores directivos para que se comprometan con la causa del medio ambiente y desarrollen
estrategias empresariales encaminadas a mejorar el comportamiento ecológico de la
industria, y la realización de auditorías ambientales y de "economía doméstica" para
encontrar oportunidades inmediatas de reducir los insumos de materiales, agua y energía y
los desechos.

El programa de recuperación de recursos de Metro Manila ha desencadenado una


revolución silenciosa con el apoyo de tres grupos: la Clean and Green Foundation, la Metro
Manila Linis-Ganda y la Secretaría de Rehabilitación de Ríos del Departamento de Medio
Ambiente. Los grupos han organizado a los dueños de chatarrerías en cooperativas
ambientales registradas ante la Dirección para el Desarrollo de Cooperativas. En el sistema
ordenado que se ha puesto en marcha, los "asistentes ambientales" reúnen y compran
material, y los chatarreros lo clasifican y lo venden a fábricas y otros compradores. El
sistema de recolección ayuda a reducir entre un 60 y 70% la presión de los vertederos. Se
trata de una iniciativa local, a cargo de agentes locales y con recursos locales.

En Namibia, mujeres, jóvenes y grupos de organizaciones no gubernamentales participan


activamente en las actividades nacionales de lucha contra la desertificación en las tres
zonas desérticas del país: los desiertos de Namib, Kalahari y Karoo. Se está ampliando el
alcance de los medios de comunicación, se hace participar en las actividades a las
poblaciones de las aldeas y se trata de educar a la ciudadanía sobre la cuestión mediante
representaciones dramáticas, talleres y boletines informativos. En 1993-1994 se han llevado
a cabo encuestas sociológicas y se han levantado mapas pluviométricos; los Directorios de
Asuntos del Medio Ambiente y de Gestión de Recursos, junto con el Ministerio de
Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, se encargan de las actividades nacionales. A pesar de
los muchos problemas que atraviesa el país, se ha puesto en marcha una campaña nacional
urgente para superar los problemas económicos, sociales y ambientales de la
desertificación.

En Nepal, por medio del Proyecto de Silvicultura Comunitaria, se están reforestando zonas
sumamente erosionadas del país mediante el establecimiento de bosques de ordenación
comunitaria. Este proyecto basado en la comunidad tiene por objeto reducir la demanda de
leña mediante la difusión de conocimientos relativos a la construcción y la utilización de
cocinas de bajo consumo de combustible.

El Uruguay y la Federación Mundial de Organizaciones de Ingenieros (FMOI) han


convenido en establecer un centro regional para América Latina y el Caribe a fin de
promover la ingeniería para el desarrollo sostenible. El Centro reunirá información y la
difundirá a los ingenieros, organizará cursos de capacitación sobre temas relacionados con
el desarrollo sostenible y promoverá el estudio de proyectos de ingeniería en la región.

Una coalición de 40 grupos de 16 países de América Latina, apoyados desde los Estados
Unidos por la Organización de Mujeres para el Medio Ambiente y el Desarrollo y con el
respaldo de organismos de las Naciones Unidas, está ayudando en el plano local a las
mujeres a capacitar a otras mujeres de sus comunidades para promover la enseñanza sobre
el medio ambiente y la conciencia de las cuestiones relativas al desarrollo sostenible. En
Europa, en América del Norte y en otros países industrializados las mujeres están
promoviendo entre los consumidores la conciencia de los efectos sobre el medio ambiente
de determinados productos, especialmente productos químicos tóxicos, plaguicidas y
productos con contenido radiactivo. Las mujeres también han desempeñado una función
fundamental en reuniones recientes celebradas entre períodos de sesiones en relación con la
modificación de los hábitos de consumo y de las modalidades de producción.

La Cumbre para la Tierra + 5 en 1997

La Cumbre para la Tierra convino en que la Asamblea General de las Naciones Unidas, en
un período extraordinario de sesiones que se celebraría en 1997, llevaría a cabo un examen
de los adelantos alcanzados al cabo de cinco años. En ese período extraordinario de
sesiones se evaluará en qué medida han respondido los países, las organizaciones
internacionales y la sociedad civil al reto de la Cumbre para la Tierra. En la Cumbre para la
Tierra + 5, Jefes de Estado y autoridades gubernamentales, en consultas de base amplia en
todos los planos, desde el local hasta el internacional, llevarán a cabo una evaluación
amplia y honesta de nuestra posición en relación con los objetivos establecidos en la
Cumbre para la Tierra. El objetivo consiste en determinar y reconocer los adelantos
alcanzados en la aplicación de los acuerdos concertados en la Cumbre para la Tierra y en
promover acuerdos similares en todo el mundo. También se tratará de identificar errores y
omisiones y de proponer medidas correctivas. Mediante el examen se promoverá la
asociación mundial necesaria para alcanzar el desarrollo sostenible y se tratará de renovar
el compromiso de los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, los representantes
de grupos principales y la ciudadanía en general en relación con los retos del siglo que se
acerca. Un propósito importante del período de sesiones consiste en determinar las
prioridades y los objetivos y esbozar un plan de trabajo para la siguiente etapa de aplicación
de los instrumentos de la Cumbre para la Tierra, que nos llevará al siglo XXI.