Está en la página 1de 16

Informe del FMI crítico con las políticas neoliberales

Informe del FMI crítico con las políticas neoliberales

Informe del FMI crítico con las políticas neoliberales Neoliberalismo: Sobrevendido?

En vez de entregar el crecimiento, algunas políticas neoliberales han aumentado la desigualdad, a su vez poner en peligro la expansión duradera

Milton Friedman en 1982 elogió a Chile como un "milagro económico". Casi una década antes, Chile se había convertido en políticas que desde entonces han sido ampliamente emulados en todo el mundo. La agenda neoliberal una etiqueta utilizada por los críticos más que por los arquitectos de las políticas se basa en dos tablas principales. La primera se incrementa a través de la desregulación y la apertura de los mercados nacionales, incluidos los mercados financieros, a la competencia extranjera logrado competencia. La segunda es una reducción del papel del Estado, logrado a través de la privatización y los límites de la capacidad de los gobiernos para gestionar el déficit fiscal y acumular deuda.

Ha habido una tendencia global fuerte y extendida hacia el neoliberalismo desde la década de 1980, según un índice compuesto que mide el grado en que los países introdujo la competencia en diversos ámbitos de la actividad económica para fomentar el crecimiento económico. Como se muestra en el panel izquierdo del gráfico 1, el empuje de Chile inició una década o así antes de 1982, con cambios en las políticas posteriores llevándolo cada vez más a los Estados Unidos. Otros países también han puesto en práctica de manera constante las políticas neoliberales (véase el gráfico 1, panel derecho).

Hay mucho que celebrar en la agenda neoliberal. La expansión del comercio mundial se ha rescatado a millones de la pobreza extrema. La inversión extranjera directa ha sido a menudo una forma de transferir la tecnología y know-how a las economías en desarrollo. La privatización de las empresas estatales en muchos casos ha llevado a una prestación más eficiente de los servicios y bajar la carga fiscal sobre los gobiernos.

Sin embargo, hay aspectos de la agenda neoliberal que no han entregado como se esperaba. Nuestra evaluación del programa se limita a los efectos de dos políticas: la eliminación de las restricciones a los movimientos de capital a través de las fronteras del país (la llamada liberalización de la cuenta de capital); y la consolidación fiscal, a veces llamada la "austeridad", que es la abreviatura de las políticas para reducir el déficit fiscal y los niveles de deuda. Una evaluación de estas políticas específicas (en lugar de la amplia agenda neoliberal) llega a tres conclusiones inquietantes:

• Los beneficios en términos de aumento del crecimiento parecen bastante difícil de establecer cuando se mira en un amplio grupo de países.

• Los costos en términos de aumento de la desigualdad son prominentes. Tales costos

personifican el equilibrio entre el crecimiento y la equidad efectos de algunos aspectos

de la agenda neoliberal.

• Aumento de la desigualdad a su vez duele el nivel y la sostenibilidad del crecimiento. Incluso si el crecimiento es el único o principal propósito de la agenda neoliberal, los defensores de ese programa todavía tienen que prestar atención a los efectos distributivos.

¿Abrir y cerrar?

Como ha señalado Maurice Obstfeld (1998), "la teoría económica no deja ninguna duda acerca de las posibles ventajas" de la liberalización de la cuenta de capital, que también se llama a veces la apertura financiera. Se puede permitir que el mercado internacional de capitales para canalizar el ahorro mundial a sus usos más productivos en todo el mundo. Las economías en desarrollo con poco capital puede tomar prestado para financiar la inversión, fomentando así su crecimiento económico sin necesidad de fuertes aumentos de su propio ahorro. Pero Obstfeld también se refirió a los "peligros genuinos" de apertura a los flujos financieros del exterior, y concluyó que "esta dualidad de los beneficios y riesgos es ineludible en el mundo real."

De hecho, esto resulta ser el caso. El vínculo entre la apertura financiera y el crecimiento económico es complejo. Algunas entradas de capital, como la inversión extranjera directa, lo cual puede incluir una transferencia de la tecnología o el capital-do humana parecen impulsar el crecimiento a largo plazo. Pero el impacto de otras corrientes, tales como las inversiones de cartera y de la banca y sobre todo en caliente, o de deuda, los flujos especulativos-parece ni para impulsar el crecimiento, ni permitir que el país mejor

los riesgos de acciones con sus socios comerciales (Dell'Ariccia y otros, 2008; Ostry , Prati, y Spilimbergo, 2009). Esto sugiere que los beneficios del crecimiento y de distribución del riesgo de los flujos de capital dependen de lo que se está considerando el tipo de flujo; También puede depender de la naturaleza de apoyo a las instituciones y políticas.

A pesar de los beneficios del crecimiento son inciertas, los costos en términos de

aumento de la volatilidad económica y la frecuencia de crisis parecen más evidentes. Desde 1980, ha habido cerca de 150 episodios de aumento de las entradas de capital en más de 50 economías de mercados emergentes; como se muestra en el panel izquierdo del gráfico 2, un 20 por ciento de las veces, estos episodios terminan en una crisis financiera, y muchas de estas crisis están asociados con grandes caídas de salida (Ghosh, Ostry y Qureshi, 2016).

La omnipresencia de las subidas y bajadas da crédito a la afirmación del economista de Harvard Dani Rodrik que estos "no son un espectáculo secundario o una mancha de menor importancia en los flujos internacionales de capital; que son la historia principal. "Si bien hay muchos conductores, una mayor apertura cuenta de capital figura consistentemente como un factor de riesgo en estos ciclos. Además de aumentar las probabilidades de un accidente, la apertura financiera tiene efectos distributivos, aumentando sensiblemente la desigualdad (véase Furceri y Loungani, 2015, para una discusión de los canales por los cuales esta opera). Por otra parte, los efectos de la apertura sobre la desigualdad son mucho mayores cuando se produce un accidente (Gráfico 2, panel derecho).

La creciente evidencia de la alta relación costo-beneficio de la cuenta de capital apertura, en particular con respecto a los flujos de corto plazo, condujo el ex Primer Subdirector Gerente del FMI, Stanley Fischer, ahora el vicepresidente de la Junta de la Reserva Federal de Estados Unidos, a exclamar recientemente: "¿Qué propósito útil es servido por los flujos de capital internacionales a corto plazo" entre los políticos de hoy, hay una mayor aceptación de los controles para limitar los flujos de deuda a corto plazo que se consideran probable que conduzca a-o compuesto, una crisis financiera . Si bien las políticas no es el tipo de cambio disponible única herramienta y financieras también pueden ayudar en capital controles son una opción viable, ya veces la única, opción cuando la fuente de un auge insostenible del crédito es el endeudamiento directo desde

el exterior (Ostry y otros, 2012).

Tamaño del Estado

Frenar el tamaño del Estado es otro aspecto de la agenda neoliberal. Privatización de algunas funciones del gobierno es una forma de lograr esto. Otra es la de limitar el gasto público a través de límites en el tamaño de los déficits fiscales y en la capacidad de los

gobiernos para acumular la deuda. La historia económica de las últimas décadas ofrece muchos ejemplos de este tipo de bordillos, como el límite del 60 por ciento del conjunto del PIB para los países a unirse a la zona del euro (uno de los llamados criterios de Maastricht).

La teoría económica ofrece poca orientación sobre el objetivo óptimo de la deuda pública. Algunas teorías justifican los niveles más altos de deuda (ya que la tributación es distorsionante) y otros apuntan a niveles negativos inferiores o incluso (ya que los choques adversos llaman para el ahorro de precaución). En algunos de sus consejos la política fiscal, el FMI se ha preocupado principalmente con el ritmo al que los gobiernos

a reducir los déficits y los niveles de deuda después de la acumulación de la deuda en las economías avanzadas inducidos por la crisis financiera global: demasiado lento podría poner nerviosos a los mercados; demasiado rápido podría descarrilar la recuperación. Pero el FMI también ha abogado por pagar abajo de las ratios de deuda en el mediano plazo en una amplia combinación de los países avanzados y de mercados emergentes, sobre todo como un seguro contra choques futuros.

Pero, ¿existe realmente un caso defendible para países como Alemania, Reino Unido o los Estados Unidos para pagar la deuda pública? Dos argumentos se hacen generalmente en apoyo de pagar la deuda en los países con un amplio espacio, que es fiscal, en los países donde hay poca perspectiva real de una crisis fiscal. La primera es que, a pesar de las grandes perturbaciones adversas tales como la Gran Depresión de la década de 1930 o la crisis financiera mundial de los últimos diez años son muy poco frecuentes, cuando lo hacen, es útil haber utilizado los momentos de tranquilidad para

pagar la deuda. El segundo argumento se basa en la idea de que la alta deuda es mala para el crecimiento y, por lo tanto, para sentar una base sólida para el crecimiento, pagar

la deuda es esencial.

Sin duda, es el caso que muchos países (como los del sur de Europa) tienen más remedio que participar en la consolidación fiscal, ya que los mercados no permitirán que continúen los préstamos. Pero la necesidad de consolidación en algunos países no significa que todos los países, al menos en este caso, la precaución sobre "una talla para todos" parece totalmente justificado. Los mercados en general, se adhieren muy bajas probabilidades de una crisis de la deuda a los países que tienen un fuerte récord de ser fiscalmente responsable (Mendoza y Ostry, 2007). Tal trayectoria les da libertad para decidir no aumentar los impuestos o recortar el gasto productivo cuando el nivel de la deuda es alta (Ostry y otros, 2010; Ghosh y otros, 2013). Y para los países con una sólida trayectoria, el beneficio de la reducción de la deuda, en términos de seguro contra una futura crisis fiscal, resulta ser muy pequeña, incluso a niveles muy altos de deuda a PIB. Por ejemplo, pasar de un nivel de endeudamiento del 120 por ciento del PIB al 100 por ciento del PIB durante algunos años compra el país muy poco en términos de reducción del riesgo de crisis (Baldacci y otros, 2011).

Pero incluso si el beneficio del seguro es pequeño, todavía puede valer la pena incurrir si el costo es suficientemente baja. Resulta, sin embargo, que el costo podría ser de gran mucho mayor que el beneficio. La razón es que, para llegar a un menor nivel de deuda, los impuestos que distorsionan el comportamiento económico se tienen que aumentar de forma temporal o gasto productivo necesita ser cortada, o ambos. Los costos de los aumentos de impuestos o recortes de los gastos necesarios para reducir la deuda puede ser mucho mayor que el riesgo de crisis engendrada por la reducción de la deuda inferior (Ostry, Ghosh, y Espinoza, 2015). Esto no es negar que la alta deuda es mala para el crecimiento y el bienestar. Es. Pero el punto clave es que el costo de bienestar de la deuda más alta (la denominada carga de la deuda) es uno que ya se ha incurrido y no se puede recuperar; es un costo hundido. Frente a la posibilidad de elegir entre vivir con la mayor deuda-permitiendo el ratio de deuda disminuiría orgánicamente a través del crecimiento o correr deliberadamente excedentes presupuestarios para reducir la deuda, los gobiernos con amplio espacio fiscal lo harán mejor por vivir con la deuda.

Las políticas de austeridad no sólo generan costos sustanciales en el bienestar debido a una producción por el lado de los canales, sino que también perjudican la demanda, y por lo tanto empeoran el empleo y el desempleo. La idea de que las consolidaciones fiscales pueden ser expansiva (es decir, aumentar la producción y el empleo), en parte por el aumento de la confianza del sector privado y la inversión, ha sido defendido por, entre otros, el economista de Harvard Alberto Alesina en el mundo académico y por el ex Banco Central Europeo presidente Jean-Claude Trichet, en el campo de la política. Sin embargo, en la práctica, los episodios de consolidación fiscal se han seguido, en promedio, por gotas en lugar de por la expansión de la producción. En promedio, una consolidación del 1 por ciento del PIB incrementa la tasa de desempleo de larga duración de 0,6 puntos porcentuales y aumenta en un 1,5 por ciento en cinco años la medida de Gini de desigualdad de ingresos (Ball y otros, 2013).

En resumen, los beneficios de algunas políticas que son una parte importante de la agenda neoliberal parecen haber sido un poco exagerado. En el caso de la apertura financiera, algunos flujos de capital, como la inversión extranjera directa, no parecen conferir los supuestos beneficios para ellos. Pero para otros, en particular los flujos de capital a corto plazo, los beneficios para el crecimiento son difíciles de obtener, mientras que los riesgos, en términos de una mayor volatilidad y mayor riesgo de crisis, ocupan un lugar preponderante.

En el caso de la consolidación fiscal, los costos de corto plazo en términos de una menor producción y el bienestar y el aumento del desempleo se han minimizado, y la conveniencia de que los países con un amplio espacio fiscal del simple hecho de vivir con una alta deuda y permitiendo que las proporciones de deuda disminuya orgánicamente a través del crecimiento es poco apreciada.

Un bucle adverso

Por otra parte, dado que tanto la apertura y la austeridad están asociados con el aumento de la desigualdad de ingresos, este efecto distributivo establece un círculo vicioso. El aumento de la desigualdad generada por la apertura financiera y austeridad podría socavar el crecimiento en sí, la misma cosa que la agenda neoliberal tiene la intención de impulsar. En la actualidad existe una fuerte evidencia de que la desigualdad puede

reducir significativamente tanto el nivel como la durabilidad del crecimiento (Ostry, Berg

y Tsangarides, 2014).

La evidencia de los daños económicos de la desigualdad sugiere que las autoridades deben estar más abiertos a la redistribución de lo que son. Por supuesto, además de la redistribución, las políticas podrían ser diseñadas para mitigar algunos de los impactos de antemano, por ejemplo, a través de un mayor gasto en la educación y la formación, que se expande la igualdad de oportunidades (las denominadas políticas de predistribución). Y las estrategias de consolidación fiscal, cuando se necesitan, podrían ser diseñados para minimizar el impacto adverso en los grupos de bajos ingresos. Sin embargo, en algunos casos, las consecuencias distributivas desfavorables tendrán que

ser eliminado con posterioridad se producen mediante el uso de los impuestos y el gasto del gobierno para redistribuir el ingreso. Afortunadamente, el temor de que estas políticas

a sí mismos necesariamente afectar el crecimiento es infundada (Ostry, 2014).

Encontrar el equilibrio

Estos hallazgos sugieren la necesidad de una visión más matizada de lo que es probable que sea capaz de lograr la agenda neoliberal. El FMI, que supervisa el sistema monetario internacional, ha estado en la vanguardia de esta reconsideración

Por ejemplo, el ex economista jefe, Olivier Blanchard, dijo en 2010 que "lo que se necesita en muchas economías avanzadas es una consolidación fiscal a medio plazo creíble, no una soga fiscal actual". Tres años más tarde, dijo el director gerente del FMI, Christine Lagarde, la institución cree que el Congreso de Estados Unidos fue derecho a elevar el techo de la deuda del país "porque el punto es no contraer la economía mediante el recorte del gasto brutalmente ahora ya que la recuperación se está acelerando." Y en 2015, el FMI recomienda que los países de la zona del euro "con espacio fiscal debería utilizarlo para apoyar la inversión”.

En liberalización de la cuenta de capital, la opinión del FMI también ha cambiado, desde uno que considera los controles de capital como casi siempre contraproducente para una mayor aceptación de los controles para hacer frente a la volatilidad de los flujos de capital. Además, el FMI reconoce que la plena liberalización de los flujos de capital no siempre es una meta-fin apropiado, y que la liberalización adicional es más beneficioso

y

menos arriesgado si los países han alcanzado ciertos umbrales de desarrollo financiero

e

institucional.

Experiencia pionera de Chile con el neoliberalismo ha recibido grandes elogios de premio Nobel Friedman, pero muchos economistas han llegado en torno a la visión más matizada expresado por el profesor de la Universidad de Columbia Joseph Stiglitz (él mismo un premio Nobel) que Chile "es un ejemplo de éxito de los mercados combinando con una regulación adecuada "(2002). Stiglitz señaló que en los primeros años de su movimiento al neoliberalismo, Chile impuso "controles en las entradas de capital, por lo que no sería inundado", como, por ejemplo, el primer país asiático a la crisis, Tailandia, fue una década y medio más tarde. La experiencia de Chile (el país ahora evita los controles de capital), y la de otros países, sugiere que hay una agenda fija ofrece buenos resultados para todos los países para todos los tiempos. Los políticos, e instituciones como el FMI que los asesoran, deben guiarse no por fe, sino por la evidencia de lo que ha funcionado.

no por fe, sino por la evidencia de lo que ha funcionado. " El aumento de

"El aumento de las desigualdades reduce el nivel y la viabilidad del crecimiento", aseveran los investigadores en la edición de junio de la revista Finance & Development, publicada por el Fondo Monetario Internacional.

31 May 2016

El neoliberalismo aumenta la desigualdad y sus beneficios han sido "exagerados". Esta no es la opinión de un militante de izquierda, sino del Fondo Monetario Internacional (FMI), tradicional defensor de esta doctrina económica, generalmente cuestionada por anticapitalistas.

"Las ventajas de ciertas medidas que constituyen una parte importante de la agenda neoliberal parecen haber sido un poco exageradas", escriben tres directores del departamento de investigación del FMI en artículo publicado recientemente.

Y es que, de acuerdo a la información dada a conocer por los investigadores, el costo de estas políticas en términos de profundización de las desigualdades son en cambio "tangibles", al igual que sus efectos negativos sobre la actividad económica.

"El aumento de las desigualdades reduce el nivel y la viabilidad del crecimiento", aseveran los investigadores en la edición de junio de la revista Finance & Development, publicada por el FMI.

En el artículo, los tres expertos estudiaron dos ejes de la doctrina neoliberal, que apunta a minimizar la intervención del Estado en la economía: la libre circulación de capitales y las políticas de austeridad presupuestaria.

Según su evaluación, ciertos movimientos de capitales, como las inversiones extranjeras directas, pueden alimentar el crecimiento de un país, pero otros flujos de capitales de corto plazo contribuyen por el contrario a la volatilidad financiera y "aumentan los riesgos de un 'crac'". Los expertos señalan también que el costo de las políticas de austeridad -aumento de impuestos, recortes de gastos públicos- puede ser "mucho mayor" que sus beneficios, sobre todo en países (como en Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña) donde estos los programas de saneamiento no son imprescindibles.

OCDE también critica sistema

Por su parte, la OCDE se pregunta si el peso creciente de las finanzas en la economía mundial ha contribuido a la disminución de la productividad y ha reforzado las desigualdades desde el comienzo de los años 2000, en un informe publicado este martes. "El peso creciente de las finanzas en la economía mundial podría haber desviado la inversión de las actividades productivas y provocado una mayor concentración de la riqueza" entre las rentas más altas, señalan los autores del informe titulado "La articulación entre la productividad y la inclusión", y publicado con motivo de la apertura de la "semana de la OCDE" en París.

En el informe, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) analiza los vínculos entre el aumento de las desigualdades y la caída de la productividad, iniciada al principio de los años 2000 en la mayoría de los países miembros y que "se extiende ahora a las economías de mercado emergentes".

"Las desigualdades en términos de ingresos, patrimonio, bienestar y de oportunidades se han intensificado en la mayoría de países", constata el informe. Y esto ha tenido repercusiones en "el crecimiento de la productividad", señaló la organización. La OCDE explica de varias maneras esta desaceleración de las ganancias en productividad. Entre los factores coyunturales, el informe señala "la debilidad persistente de la inversión en el capital físico, en un contexto de debilidad de la demanda mundial". Y en el plano estructural, subraya "una dispersión creciente de la productividad entre las empresas situadas en la frontera tecnológica y aquellas que sufren retrasos" en este ámbito.

"Es necesario un nuevo planteamiento coherente y multidimensional con el fin de velar para que todos los individuos, las empresas y las regiones puedan cumplir su potencial productivo y obtener

provecho de las ganancias en productividad", afirmó Gabriela Ramos, consejera especial del secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, durante la presentación a la prensa.

Para la OCDE, la solución "pasa principalmente por una mejor adecuación entre la oferta de competencias y necesidades del mercado laboral y la garantía de posibilidades de formación continua". Otra alternativa es "la promoción del emprendimiento, la difusión de la innovación y el acceso de las pequeñas empresas a las competencias y los recursos que necesitan".

Publicado en May 23, 2016

(Versión en English)

Costa Rica ha logrado avances notables en el plano social, económico y ambiental que la destacan entre el resto de los países de Centroamérica (véase el gráfico 1). El panorama económico vislumbra un crecimiento sólido y un bajo nivel de inflación, en buena medida gracias a la recuperación en Estados Unidos, los precios persistentemente bajos de los productos primarios y las condiciones de financiamiento externo, que siguen siendo favorables.

de financiamiento externo, que siguen siendo favorables. Se prevé que la economía de Costa Rica tenga

Se prevé que la economía de Costa Rica tenga un crecimiento económico anual del 4¼% entre 2016 y 2018, que se estabilizaría a un nivel del 4% en el mediano plazo (tasa de crecimiento potencial estimada), en consonancia con el promedio de crecimiento en Centroamérica. Según el pronóstico, la inflación se mantendrá dentro del margen de 24% fijado como la nueva meta del Banco Central, la cual será respaldada por la aplicación de una política monetaria prudente.

No obstante, un desafío fundamental para la economía es el deterioro de la situación fiscal. La incapacidad de Costa Rica para revertir las políticas fiscales anticíclicas adoptadas durante la crisis financiera mundial de 200809 se ha traducido en fuertes déficits fiscales y un aumento a casi el doble de la relación deuda pública/PIB desde 2008 (42% en 2015). Nuestro informe más reciente

sobre Costa Rica advierte que, sin medidas correctivas, la razón de deuda/PIB seguirá aumentando hasta alcanzar un nivel sin precedente para el país (equivalente al 70% del PIB en 2021). Este marcado deterioro de la situación fiscal, no sólo perjudicará las perspectivas de crecimiento económico, sino que también aumentará considerablemente el riesgo de que un cambio abrupto de las condiciones financieras pueda forzar una corrección macroeconómica desordenada en el futuro, y provocar un retroceso del progreso social alcanzado hasta ahora.

Restablecimiento de la salud fiscal

Las autoridades han aprovechado el aumento del ingreso real derivado de las condiciones externas favorables para diseñar una estrategia destinada a restablecer la solidez fiscal. El desafío consiste en administrar este ajuste presupuestario de manera que sea posible proteger el crecimiento y la creación de empleo, sin dejar de lado las necesidades en el plano social. Estos elementos son cruciales para lograr la aprobación del Congreso y asegurar el respaldo de la sociedad en general.

Sin embargo, aun no está claro si la consolidación necesaria para evitar nuevos incrementos de la razón de deuda/PIB sea viable desde el punto de vista político. En nuestro informe se recalca la necesidad imperativa de lograr este objetivo.

Efectivamente, una consolidación parcial, incluso si conlleva una corrección importante equivalente a alrededor del 2% del PIB (que resultaría si la Asamblea Legislativa no aprobara alguna de las medidas de consolidación propuestas por el gobierno), no bastaría para reducir apreciablemente los riesgos macroeconómicos (véase el gráfico 2). Esta corrección, si bien disminuiría el ritmo de acumulación de deuda, no evitaría que la razón de deuda/PIB siga aumentando a un nivel “peligroso” durante los próximos años (55% en 2021). La experiencia de otros países demuestra que un nivel tan elevado de endeudamiento público aumenta considerablemente el riesgo de una crisis macroeconómica en las economías emergentes.

de endeudamiento público aumenta considerablemente el riesgo de una crisis macroeconómica en las economías emergentes.

Para estabilizar la deuda pública se requiere nada menos que una consolidación integral, basada en una corrección más amplia equivalente al 3¾% del PIB. Las autoridades, que han reconocido esta situación y escuchado los llamamientos de muchas de las partes interesadas, han formulado un programa fiscal centrado en el aumento de los ingresos e importantes medidas destinadas a contener el gasto, que derivarían en su reducción gradual como proporción del PIB. Este esfuerzo integral mantendrá la razón de deuda/PIB en un nivel “seguro” (46% del PIB), lo cual a su vez reforzará los fundamentos de la estabilidad macroeconómica del país y creará las condiciones para el urgente aumento del gasto de capital que mejoraría las perspectivas de crecimiento.

Las autoridades han diseñado una buena estrategia de consolidación. El aumento de los ingresos representa alrededor de las dos terceras partes de la misma, lo cual pondrá el esfuerzo tributario del país más a tono con el de otras economías emergentes. El aumento de los ingresos se logrará mediante reformas para reducir las exenciones, ampliar la base imponible y reducir la evasión. Otras medidas incluyen la aplicación de tasas más altas para los impuestos sobre el valor agregado y la renta personal para los ingresos más altos, protegiendo al mismo tiempo a las familias de menor ingreso. La tercera parte restante de la consolidación se logrará con medidas destinadas a reducir el ritmo de crecimiento de las transferencias corrientes, la masa salarial y las pensiones.

El ajuste gradual que se prevé iniciar este añotambién está bien calibrado. La mitad o dos terceras partes de la corrección deberán ocurrir en 2016 y 2017, y en los siguientes cuatro años se adoptaría el resto de dicha corrección. La continuación de una política monetaria acomodaticia, posibilitada por un ritmo de actividad económica menor al potencial y bajos niveles de inflación, deberá ayudar a contrarrestar los impactos nocivos de la corrección fiscal en el producto y el empleo durante el período de 201617. Para asegurar la disciplina fiscal en el largo plazo, las autoridades han propuesto la adopción de varias medidas para controlar la expansión del empleo público, introducir normas de responsabilidad fiscal y fortalecer gradualmente la situación financiera del sistema de pensiones.

En nuestro informe se destaca también que la consolidación fiscal debe traer aparejadas otras medidas para aumentar la capacidad de reacción de la economía frente a los choques y facilitar un crecimiento más equitativo. Esto deberá incluir medidas destinadas a fortalecer el marco de política monetaria (por ejemplo, para aumentar la flexibilidad cambiaria), proteger mejor el sector financiero mediante la adopción de políticas macroprudenciales, y promover la competitividad de la economía.

Las autoridades ya han presentado la mayoría de estas reformas fiscales a la Asamblea Legislativa. Para evitar que se alcancen niveles de deuda excesivos, los legisladores deben actuar sin demora, preservando los elementos fundamentales de la estrategia. A este respecto, los meses que siguen serán cruciales para Costa Rica. Los partidos políticos, sindicatos y principales interesados deben colaborar a fin de garantizar la aprobación de la estrategia de consolidación en su totalidad para reducir de manera decisiva los riesgos económicos para el país.

Martes, 31/05/2016 - 18:15 h

La OCDE se pregunta si las finanzas penalizan la productividad

FRA París| 31/05/2016 - 18:20

La OCDE se pregunta si el peso creciente de las finanzas en la economía mundial ha contribuido a la disminución de la productividad y ha reforzado las desigualdades desde el comienzo de los años 2000, en un informe publicado este martes.

"El peso creciente de las finanzas en la economía mundial podría haber desviado la inversión de las actividades productivas y provocado una mayor concentración de la riqueza" entre las rentas más altas, señalan los autores del informe titulado "La articulación entre la productividad y la inclusión", y publicado con motivo de la apertura de la "semana de la OCDE" en París.

En el informe, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) analiza los vínculos entre el aumento de las desigualdades y la caída de la productividad, iniciada al principio de los años 2000 en la mayoría de los países miembros y que "se extiende ahora a las economías de mercado emergentes".

"Las desigualdades en términos de ingresos, patrimonio, bienestar y de oportunidades se han intensificado en la mayoría de países", constata el informe. Y esto ha tenido repercusiones en "el crecimiento de la productividad", señaló la organización.

La OCDE explica de varias maneras esta desaceleración de las ganancias en productividad. Entre los factores coyunturales, el informe señala "la debilidad persistente de la inversión en el capital físico, en un contexto de debilidad de la demanda mundial". Y en el plano estructural, subraya "una dispersión creciente de la productividad entre las empresas situadas en la frontera tecnológica y aquellas que sufren retrasos" en este ámbito.

un nuevo planteamiento coherente y multidimensional con el fin de velar para

que todos los individuos, las empresas y las regiones puedan cumplir su potencial productivo y obtener provecho de las ganancias en productividad", afirmó Gabriela Ramos, consejera especial del secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, durante la presentación a la prensa.

"Es necesario (

)

Para la OCDE, la solución "pasa principalmente por una mejor adecuación entre la oferta de competencias y necesidades del mercado laboral y la garantía de posibilidades de formación continua". Otra alternativa es "la promoción del emprendimiento, la difusión de la innovación y el acceso de las pequeñas empresas a las competencias y los recursos que necesitan".

Fecha de publicación: 2016-05-30

¿Se han sobreestimado los beneficios del neoliberalismo? FMI piensa que sí

Desde la década de los 80 del siglo XX las recetas neoliberales tomaron el mundo en la búsqueda del crecimiento global. Pero ahora dos expertos de uno de sus más férreos defensores, el FMI, ponen en duda la eficacia de las mismas.

AddThis Sharing Buttons

Share to Facebook

22
22

Share to TwitterShare to Google+Share to LinkedInShare to WhatsAppShare to Correo

La apertura rápida de la cuenta de capital provoca más crisis financieras. El proceso debería ser mucho más lento y acompañado de fuertes controles. Los países de la OCDE tardaron más de 30 años en realizar este proceso

Las reformas neoliberales han predominado en el mundo desde 1980. El FMI y el Banco Mundial han sido dos de las instituciones que han aconsejado durante años a varios países para realizar ese tipo de reformas. El éxito de la economía chilena parecía avalar el buen funcionamiento de las reformas neoliberales, que, sin embargo, tras ser implementadas en decenas de países en desarrollo no parecen haber sido tan positivas como se esperaba. Lea aquí el artículo completo del FMI.

Tal y como describen Jonathan D. Ostry, Prakash Loungani y Davide Furceri, economistas del Fondo Monetario Internacional, en la revista oficial del organismo Finance & Development, "esa agenda neoliberal no ofrece buenos resultados para todos los países".

"La agenda neoliberal se caracteriza por la desregulación y la apertura de los mercados domésticos, incluyendo los mercados financieros y la entrada de competencia extranjera. Además de reducir el papel del estado, a través de la privatización y la limitación fiscal de incurrir en déficits y acumular deuda". También se fomenta la expansión del comercio internacional, la inversión directa para fomentar la transferencia de conocimientos.

Sin embargo, a pesar de que la teoría señalan que estos cambios son positivos para el desarrollo económico, "hay aspectos de la agenda neoliberal que no han funcionado como se esperaba". Según estos economistas, no todos los países han logrado un crecimiento económico sostenido, mientras que sí se han producido incrementos de la desigualdad importantes, lo que a su vez ha erosionado el desarrollo de esos países.

La teoría Aunque la liberalización de la cuenta de capital se suele ver como algo positivo para la adaptación de los países a la globalización, no siempre tiene los efectos deseados. Teóricamente, la liberalización de las cuentas de capital debería permitir una asignación más eficiente del capital a escala mundial, de los países industriales ricos en capital a los países en desarrollo con poco capital. Los beneficios deberían ser generales: una tasa de rentabilidad más alta del ahorro privado en los países desarrollados y una mejora del crecimiento, el empleo y los niveles de vida en los países en desarrollo.

Es cierto que este paso permite la entrada de flujos de inversión directa que sirven para transferir conocimientos tecnológicos, capital humano y estimular el crecimiento a largo plazo. Pero la apertura también permite la entrada de 'inversiones en cartera', a través de las cuáles el inversor busca un rendimiento financiero que no suele tener efectos positivos sobre la economía real, además de eliminar las fronteras para que los bancos extranjeros presten dinero a los agentes de los países en desarrollo.

"Estas inversiones en cartera y flujos de deuda parece que ni estimulan el crecimiento ni

permite al país compartir los riesgos con sus parejas comerciales. Esto deja entrever que

el crecimiento y el riesgo compartido producto de los flujos de capitales dependen del tipo

de flujo que sea", sentencian los economistas del FMI.

Mientras que los beneficios son algo inciertos para algunos países, los costes se pueden ver representados por el incremento de la volatilidad económica y una mayor frecuencia de crisis financieras. Desde 1980, ha habido alrededor de 150 episodios de entradas netas de capital en más de 50 mercados emergentes; en un 20% de las veces, estos episodios han finalizado en crisis financieras, muchas de estas crisis están asociadas a fuertes descensos de la producción, como se muestra en la revista Finance & Development.

Guillermo de la Dehesa, economista y presidente del Centre for Economic Policy Research, explicaba en 2004 que "la rápida liberalización de los sistemas financieros y de los flujos de capital en muchos países en desarrollo en unos casos, voluntaria, en otros, recomendada por el FMI y el Banco Mundial, y en unos pocos, forzada por un determinado programa de dichas instituciones, ha ayudado al desencadenamiento de las crisis financieras recientes de algunos de estos países".

Y es que no hay rentabilidad sin riesgo, ni recompensa sin peligro: "La libertad de

movimiento de capitales tiene, como toda libertad, sus peligros, ya que da mayores oportunidades a los individuos, las empresas y las instituciones financieras para tomar mayores riesgos, a veces imprudentes, que pueden producir crisis e incluso riesgos sistémicos".

La solución más adecuada

Como explicaba De la Dehesa, "una liberalización rápida de la cuenta de capital de la balanza de pagos puede traer consigo más problemas que beneficios. Los países de la OCDE tardaron más de tres décadas en liberalizar sus cuentas de capital y se pensaba que los países en desarrollo, menos preparados para ello, la podrían llevar a cabo en menos de una década".

Los peligros asociados a una liberalización demasiado rápida de los movimientos de capital pueden reducirse otorgando un espacio prolongado de tiempo a los países que inicien el proceso y "mediante una combinación de políticas macroeconómicas sanas y estabilizadoras, para no incurrir en desequilibrios financieros agregados y de políticas de regulación, supervisión y control de las instituciones financieras que desarrollen los incentivos adecuados para asegurarse una eficiente gestión del riesgo".

El ajuste fiscal

Por otro lado, esta corriente también aboga por un control fiscal para evitar elevadas cargas de deuda pública. Una deuda pública demasiado alta respecto al PIB puede lastrar el crecimiento y la confianza en el país. Pero intentar reducir la deuda puede tener unos efectos contraproducentes que lleven al país a una situación peor a la previa.

"Para obtener un nivel de deuda inferior, se necesita distorsionar el comportamiento económico elevando los impuestos de forma temporal o reduciendo el gasto público, o implementando ambas medidas. Los costes de incrementar los impuestos o recortar el

gasto para reducir la deuda pueden ser mucho peores

Con estos tampoco queremos

decir que un elevado nivel de deuda sea bueno para el crecimiento y el bienestar", señalan los economistas del FMI.

En resumen, los beneficios de algunas políticas de la agenda neoliberal "se podrían haber exagerado", sobre todo en el caso de la apertura financiera, que no sólo no parecen haber desembocado en los beneficios previstos sino que además podrían haber incrementado la desigualdad económica y erosionado el crecimiento. En el caso de la consolidación fiscal, se han subestimado efectos secundarios como "un menor crecimiento de la producción y Estado de Bienestar, y un mayor desempleo", destacan los economistas del FMI.

Para concluir, estos expertos aseguran que la desigualdad de ingresos generada por estas políticas termina socavando el crecimiento económico, que a la postre es el objetivo final de la agenda neoliberal. La apertura financiera y la austeridad pueden intensificar los ciclos económicos creando burbujas que se hinchan y se explotan poniendo en peligro el crecimiento económico a largo plazo de estas naciones.