SITUACION ECONOMICA ARGENTINA Y CRISIS INTERNACIONAL

El cambio de tendencia de las variables fundamentales de la economía a partir del
abandono del neoliberalismo no dejó de provocar desazón entre sus viudas: los
economistas ortodoxos que tapizaron de justificaciones y falsas promesas el camino
a la debacle de 2001. El sufrimiento post crisis fue lento, cotidiano y acumulado
durante una década de crecimiento del Producto. De poco sirvieron las terapias de
grupo en los medios hegemónicos para alertar sobre los riesgos inminentes de no
regresar a las viejas recetas de ajuste permanente. El legado generado durante el
nuevo siglo no fue más que una retahíla de predicciones erróneas, de expresión de
deseos incumplidos. Hoy, cuando se superponen algunas señales de freno de la
economía durante el primer semestre, las viudas se excitan; creen que les será más
fácil volver a su especialidad: alarmar con escenarios de catástrofe. Por eso, aunque
trajinaron todas las camas del capital, hoy reaparecen impostando la pureza de las
vírgenes, sin mácula por sus fracasos del pasado, con caritas envaradas de “vieron,
nosotros lo decíamos”. El registro se produce frente a entrevistadores siempre
condescendientes que apenas preguntan en el más puro de los presentes. Pero el
estro, no sólo por su propia naturaleza, será efímero.
Las causas del freno del primer semestre están en debate. Con su tradicional
deshonestidad intelectual, la derecha política atribuye el ciento por ciento del
enfriamiento a una supuesta mala praxis interna. La visión contrasta con el análisis
realizado durante la expansión, atribuida en su totalidad al “viento de cola”. Desde el
gobierno, en tanto, cargan todo el freno a la situación internacional.
Un análisis sereno de los datos, anterior a la consideración de los canales de
transmisión, parte de la evidencia: durante el primer semestre de 2012 la economía
mundial se deterioró notablemente, obligando a reajustar a la baja las predicciones.
Las economías avanzadas siguieron entrampadas en la perimida lógica financiera de
recrear “la confianza de los mercados” para, así, bajar el costo del financiamiento,
presunta base de la reactivación. Desde la teoría, la discusión está agotada. No
tiene sentido continuar explicando que los ajustes nunca reactivaron ni reactivarán.
Además, en Europa no se discute economía sino poder. La supuesta necesidad de
ajuste funciona como excusa para tres objetivos: sanear mientras sea posible los
balances del capital financiero, la apropiación privada del patrimonio público y la
destrucción sin precedentes de derechos laborales y sociales construidos
pacientemente durante generaciones. Las sociedades, como víctimas de un
encantamiento, asisten pasivas al desastre. Desde las economías emergentes las
miradas son atónitas: pareciera que Europa realmente creyera en la solución
neoliberal y que no se trataba de un mero discurso para que la periferia se endeude
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En tanto acepta la teoría de las ventajas comparativas estáticas. pero no está claro que alcancen.y deshaga de sus empresas públicas. centralidad ideológica que prescinde de los hechos. Estados Unidos. de su peso real en el PIB y en las exportaciones. que incorporó los resultados de la sequía en su territorio. Sobre el “viento de cola” vale reiterar que el promedio de crecimiento anual de los países de América latina entre 2003 y 2011 fue del 4. considera que el agro es el centro del universo. junto a la menor dinámica de los emergentes. Hasta antes del último informe del Departamento de Agricultura estadounidense (USDA). -Brasil:quizás el vecino pueda servir de ejemplo sobre el vínculo directo existente entre tipo de cambio y evolución del Producto. la lectura ortodoxa de los canales de transmisión no cuenta sólo con deshonestidad intelectual. Los determinantes de lo que sucederá en la economía local son más extensos que un precio: . contra el 7. El dato coyuntural de la menor cosecha esperada aumentó los precios presentes. los futuros de la soja venían en baja. Las medidas contracíclicas jugarán un rol fundamental. Cualquiera sea el caso. Según se destaca en el último informe macroeconómico del Banco Central (que por fin dejó de llamarse “Informe de Inflación”).2 por ciento. es decir.8 por ciento de Argentina. Sobre la interpretación de la “mala praxis” surgió un imprevisto: la coyuntura climática del Hemisferio Norte le dio una mano. como ya lo muestra el menor crecimiento. Así el “viento de cola” después de la convertibilidad se debió al alto valor de la oleaginosa y la “mala praxis” del presente a la coexistencia de crecimiento bajo con precio de la soja alto. El dato estructural sigue siendo el de menores ingresos en relación con la temporada pasada y menores precios a mediano plazo como respuesta al debilitamiento de la demanda mundial. La hermenéutica de las viudas ya es obsoleta.Mundo: desde mediados de 2011 los volúmenes de comercio mundial experimentan una fuerte desaceleración. Este nivel de participación. hace imposible hablar de “desacople” durante la crisis. En la baja de su crecimiento se 2 . En el plano local. sino también con restricciones analíticas. En consecuencia. pero sin cambiar la tendencia del mercado de futuros de la Bolsa de Chicago y sin que los mayores precios alcanzaran para contrarrestar la caída de la cosecha argentina. una realidad con efectos globales a la que deberán acomodarse las economías latinoamericanas. Europa y Japón absorben el 46 por ciento de las exportaciones de los países emergentes. el todo puede ser explicado por una sola variable: el precio de la soja. la única predicción posible para Europa bajo los actuales gobiernos es la continuidad de la recesión.

cambiarias. pero el contexto internacional vuelve difíciles las certezas. se recupera Argentina y viceversa. Si Brasil se recupera. El 30 por ciento de devaluación posterior hasta el presente no alcanzó para sacar al real de los niveles de revaluación máxima de la última década. utilizan para proveer sin restricciones al mercado interno regional. además de las tensiones inflacionarias y. rama que en realidad es la pata de un complejo multinacional sudamericano con centro en Brasil. Luego de una leve devaluación durante la crisis de 2008. La industria argentina es altamente dependiente de su sector automotor. Aquí no hay dudas sobre los canales de transmisión.destacó la caída de la industria. principalmente de Estados Unidos y Europa. continuarán las presiones internas de los sectores que creen que es más importante la posibilidad de atesorar divisas en momentos de incertidumbre que el modelo de desarrollo con inclusión. nunca pierden las esperanzas de nuevas nupcias 3 . que representa un cuarto de su PIB. algo comenzó a verse. comenzó una revaluación constante hasta agosto de 2011. Brasil representa el 74 por ciento de las exportaciones de autos y autopartes de Argentina. En este escenario de acechanzas internacionales y freno local intensificado en el segundo trimestre. ventas que a su vez suman casi la mitad de las exportaciones totales al vecino país. Los límites son conocidos. existe una alta correlación entre la producción y venta de autos en Brasil y la evolución del EMI-Indec en Argentina. que las matrices. Las viudas. aunque ya avanzadas en edad. los hacedores de política locales deberán extremar la creatividad en medidas de estímulo a la demanda. por extensión. En consecuencia. La previsión es que las medidas anticíclicas adoptadas en los últimos meses por Brasil tendrán efectos positivos en el mantenimiento de su demanda interna y externa.

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