Está en la página 1de 3

Derecho Procesal Civil ― Raúl Núñez Ojeda

26 de abril de 2012

5. DERECHO A JUICIO PÚBLICO

Ha sido tratado por muchos autores y la publicidad tendría dos perspectivas o perseguiría dos objetivos. Por un lado, importaría al ciudadano que su problema sea resuelto o visto a la luz pública y no con una justicia secreta, mientras que por el otro lado, respecto de la administración de justicia, se traduce en la oportunidad que tienen los justiciables de ver por sí mismos la gestión del ser vicio de administración de justicia en un Estado de Derecho.

Su mayor dimensión e importancia lo tuvo durante el movimiento Iluminista o Ilustrado, que lo llevó como máxima o bandera de lucha en contra de los procesos penales secretos. En términos generales, en Chile podría sustentarse de una forma no -correcta que en este país esta garantía estaría consagrada en el art. 9 del COT cuando señala que los actos de los tribunales son públicos, excepto los establecidos por ley. Esto sería correcto si nos fuéramos al ámbito d e penal, en que efectivamente la publicidad forma parte del nuevo enjuiciamiento penal chileno.

Ahora, en el ámbito del proceso civil, la publicidad es menos clara en un juicio escr ito o predominantemente escrito como es el proceso civil actualmente vigente. Se puede ver el COT en el art. 380, inciso tercero. En un sentido fuerte, solo en los juicios penales, laborales y de familia se cumpliría esta máxima. En el ámbito civil, la publicidad estaría expresada en la figura de los secretarios que tienen el deber de dar los expedientes de un caso determinado. ¿Esto es publicidad? ¿Hay una publicidad en la que el caso se resuelve a la luz pública?

6. DERECHO A UN JUICIO ORAL

Esta garantía se denomina también “el derecho a un juicio por audiencias”. Esto es porque los juicios no son orales o escritos absolutamente, sino que predomina una modalidad u otra. Como son los juicios predominantemente orales o escritos, uno no tiene derecho a la oralidad, sino a un juicio por audiencias, que establece que siempre implicará una etapa escrita.

En las reformas Procesal Penal, Laboral y Familia los juicios son por audiencia.

Demanda Contestación Audiencia preliminar Audiencia de Juicio.

Las primeras dos son escritas y las otras dos son orales. Este no es un juicio oral, sino por audiencia; tiene predominancia de la oralidad, pero tiene etapa escrita.

Los juicios por audiencia permiten que el juez y las partes puedan enfrentarse directamente, que el juez pueda apreciar directamente las pruebas y reduce los plazos de tramitación de los pleitos. Esto permite que las audiencias orales puedan solucionarse de plano o en la misma audiencia los incidentes planteados por los litigantes.

1

Derecho Procesal Civil ― Raúl Núñez Ojeda

26 de abril de 2012

Importancia de los juicios por audiencia

Permiten ciertos subprincipios que forman parte de esta garantía.

Principio de inmediación: El tribunal va a tener un contacto directo con las partes sin intermediación de otros funcionarios y el tribunal tendrá un contacto directo con las pruebas, de las cuales podrá obtener o sacar las conclusiones que estime pertinentes del caso, porque las apreció con sus propios sentidos.

Principio de concentración: Todos los actos necesarios para la conclusión del juicio se deben realizar en una misma audiencia.

Principio de continuidad: El debate en esa audiencia no debe ser interrumpido y por tanto la audiencia se va a extender hasta que concluya el pleito.

Así, las audiencias orales pueden suspenderse para continuar al día siguiente, pero inmediatamente al día siguiente [Concentración y Continuidad].

El nuevo proceso civil consagra el principio o la garantía del juicio por audiencia, porque en ese proceso se establece un sistema por audiencia como es en el ámbito laboral, de familia y penal.

Fase de Discusión Escrita Audiencia Preliminar Audiencia de Juicio

7. DERECHO AL DEBIDO PROCESO

Es la principal del sistema procesal chileno, pero no se trataría de una garantía específica que tuviera un contenido predeterminado o establecido, sino que correspondería a los propios actores del sistema judicial fijar el contenido de esta garantía. En opinión del prof. Núñez, esta garantía debería operar como una fórmula general y subsidiaria que permita corregir el proceso cuando no concurra otra garantía o incluso para reforzar alguna garantía específica vulnerada.

Esta garantía está consagrada en la Constitución de ’80 en el art. 19, nº 3, inciso quinto. Hay que tener en cuenta que de las actas de la Comisión de Estudio de la Nueva Constitución se desprende de una manera inequívoca que la intención que tuvieron los redactores de esta fue consagrar por primera vez en nuestro ordenamiento jurídico una garantía que tiene muchos siglos de desarrollo en el derecho anglosajón: el debido proceso legal, cuya traducción más correcta es EL DERECHO AL JUSTO Y DEBIDO PROCESO o a UN PROCESO CON TODAS LAS GARANTÍAS.

También hay que considerar que la redacción que el constituyente chileno de la época expuso una crítica histórica, que tiene por objeto reducir el campo de aplicación de esta garantía a los abusos en que pudiera incurrir el juez en la tramitación y fallo de un proceso

2

Derecho Procesal Civil ― Raúl Núñez Ojeda

26 de abril de 2012

concreto, dejando fuera las que provengan del propio legislador. Esto es relevante, porque aunque un proceso sea tramitado o se ajuste estrictamente a los términos de la ley, igual podría ser un proceso no justo o no debido y que igualmente vulneraría este estándar. Desde esa perspectiva, uno podría pensar que esta garantía no estaría dirigida solo a los tribunales, sino también al legislador, y que por tanto necesariamente su actividad debía ser regida por esta garantía polivalente tiene muchas posibilidades. El debido proceso debe ser definido por la Corte Suprema y el Tribunal Constitucional.

3