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guerra de invierno Rusia contra Finlandia Richard W Condon HISTORIA ILUSTRADA DEL SIGLO DE LA VIOLENCIA La cronologia del siglo XX es un catalogo de violencia como jamas hasta ahora conociera el mundo. Dos guerras a escala mundial han sefalado las cimas de la inevitable inclinacién del hombre hacia la violencia; pero el period no ocupado por esas guerras no ha sidc menos violento: la humanidad no ha cesado de prepararse para la violencia. de ejecutar actos violentos o de ocuparse de sus conse- cuencias Cuarto més capaz se hace la raza humana de controlar el medio que la rodea. mas le empuja su ansia de autoatirmacién a poner en peligro ese medio con el uso de la violencia. El instinto de luchar y des parece ser tan basico en la naluraleza humana como el instinto de amar y crear. Para comprender mejor este siglo de violencia, San Martin-Ballantine inicia ahora la publicacion de una extensa coleccion, la Historia ilus- trada del Siglo de la Violencia. En ella se integrara la historia ilustrada de la Segunda Guerra Mundial, que tan enorme éxito tiene, y que continuara ofreciendo las series ya conocidas por sus lectores. Seguiran apareciendo los libros de Ba‘allas, Campana, Armas y Personajes de la Segunda Guerra Mundial, y se ampliaran para incluir otras batallas, ampafias y armas de todo el siglo de otros periodos y diferentes paises, ide Corea hasta Vietnam y desde la Espana de 1936 hasta las luchas fevolucionarias de América dal Sur. Por otra parte, seguira apareciendo \08 libros Politicos. Los libros iran, en todos tos casos, profusamente ilustrados. El jo XX ha sido la era de la cémara fotogratica, gracias a la cual han podido desarrollarse nuevas técnicas de presentacion. Hemos demos- lyado bien el dominio de dichas técnicas con la Historia llustrada de la Segunda Guerra Mundial. Dondequiera que haya tenido lugar un hecho ie violencia ha habide una camara pronta a registrario. El equipo de Invastigadore: la coleccion ha recorrido los archivos publicos y lia Golacciones particulares de todo el mundo en busca de las mejores fologratian, para q Lan oxto todos los libros vayan inmejorablemente ilustrados. # deben a las plumas de los escritores y comentaristas mas Wpwlenles del mundo, cada uno experto en su campo. Todos son HINGE Y.de (Aol! lectura; textos e ilustraciones componen juntamente IMIR Hlieya forma do presenta la informacion. Los libros iustrados de ath Martin ve » libros para el lector moderno. eee me Rusia contra Finlandia Se Tay Pama ar Net PPro TS Corea a Pee et parmesan tee ena accent ICs eta aero PCCM ee nas ee mes Guerra de invierno: Rusia contra Director Editorial: Barrie Pitt kditor: David Mason Director Artistieo: Sarah Kingham Editor Grafico: Robert Hunt, Editor Artistico Asesor: Denis Piper Disefiador: David Penney ‘ustracion: John Batchelor Investigacién Fotografica: Jonathan Moore Cartografia: Richard Natkiel jacinta os cei nc ac Si oi at's ip ie srt ee epee 6 eee ae Seca Epos sheen” dootnae’ Cote oc, a et rt anon iar: GE etna Asie erga ath, eet he WN Bee ve eg aeons meme be eee Be pee, Oe re Re rh eas eae eee ee Se dames steel Arches Iai Clicen, Toa Pinich War Arciven’ 102 Notional ArCiveS [Ucn aovowts fa ark Star 107 RTE. Welt Wind Sta T12 Naja Archiees 1 RTM 118 ‘etorial Press 119 Uusteine 1 FEO 116119 lager War Sseury Lowes, 120 28 Ph War ‘ARN 136.7 vinmur Wa arentvesSeIs8 TWME ae arena! Archies 140 tennura OY. ASIN Fetal Prem 1b1-157 Natonal Arcves 19a Ulster. 139 Lenijuve Oy; Cobsrts aaeor US ‘NStional Archiver Cubierta pocanor Uustem Gmbit ‘Traduetor: Carlos Lépez-Pozas Carrefio Primera Edicién Publicada en Estados Unidos por Ballantine Copyright © Ballantine Copyright © en Lengua Espanola LIBRERIA EDITORIAL SAN MARTIN Puerta del Sol, 6 MADRID.14 Impreso en Espafia - Printed in Spain Por Gréficas Lormo. Isabel Mendez.15, Madrid-18 Depésito Legal: M. 30.299 - 1976 ISBN 84-7140-128-2 a 3% 56 10 80 108 120 138 152 160 Introduccion Los -cestos de pan- de Molotov 1a realidad de los hechos I primer enfrentamiento La pesadilla de los carros ‘ba Geterminacion de los defensores La batalla de Suomussalmi La ofensiva de febrero EI acto nal 1a vigila de los gigantes Las consecuencias Bibliografta Introduccién por Barrie Pitt Una yee que Rusia, Estados Unidos y Gran Bretafta se conivirtieron en aliados para luchar contra la Alemania de Hit- Ter, se puso de moda, en los Estados Unidos e Inglaterra, representar al diti gente sovietico como un personaje po- pularmente familiar, a quien todos alu Gian Hamandole tio, en el papel de ata bie patrlarea de un estado proletario ‘Obligado a defenderse ante la agresion y Ta perfidia nazis. Los carieaturistas con- virtieron ja torva figura de Stalin, con ‘Sus enormes mostachos, en la de un ca- Dallero aneiano y bonachon, al tiempo que los medios de propaganda sugerian fi de una especie de despota benevo- ente que contaba con el undnime y teal apoyo de su pueblo. Fue necesaria la experiencia de las tacticas empleadas por Rusia en los aos de guerra fria para Que la imagen del dictador sovietico Creada en los paises occidentales du- Fante la segunda guerra mundial fuera Feemplazada por una vision mas realista facerea de su verdadera personalidad. Tal es el poder de la prensa. Pero para el pueblo finlandés nunca existi6 el engafio; para ellos Stalin es- taba fundico en el mismo moide que Hit- ler, un molde considerablemente més Dbrutal que el de Mussolini a pesar de su fempeno en edifiear un nuevo Imperlo Romano @ costa de emplear aviones ¥ ases letales contra las tribus de Etio- Dia, armadas unicamente con rifles. Cuando los finlandeses renusaron ceder terreno @ Rusia 0 permitirie la instala- ‘clon de bases militares en su territorio. era plenamente conscientes del riesgo Que vcorrian, pero consideraban que Gualquier concesion equivaldria a una. merma de su soberania, celosamente guardada desde la firma del Tratado de FFartu, en 1920, por el que el Kremlin re conoeié oficiaimente 1a independencia de Finlandia. Pero Alemania, desgraciadamente, habia eoncertado, en el pacto nazi-s0- vietico de no agresion de 1939, que Fin- andia habria de quedar englobada en la esfera de influencla soviétiea, junto con Estonia, Letonia y Lituania, todas las cuales —vecinas de Rusia y privadas ahora de la proteccion que anterior. mente les brindaba ia rivalidad de este pais con Alemania— no tuyieron otra Jlternativa que doblegarse ante las pre- tensiones rusas de situar en ellas bases militares, Pero os finlandeses, menos faccesibles desde Mosc e_historice: Mente més inelinados hacia la indepen: dencia. ignorando la opinion de Paasi- kkivi, sa representante en las negocta- clones fino-sovieticas, y del Mariscal Mannerhelm, a la saz6n Comandante en Jete, ofrecieron solamente eoncesiones ‘Simbélicas totalmente inaceptables para Stalin. ‘Cuando las vehementes demandas de una gran potenela son rechazadas por otra mas debil, rara vez recurre @ una fgecion belica inmediata. Preflere bus- tar, 0 provocar, un. -incidente» que prueba ser denunciado eomo un acto de agresién y entonees reacclona con sorumadorn fveren miltar Esta fue La tdetiea empleada por Stalin. Molotov, dletraudado por Ia Obstinada acti dé Finlandia, habia. dejado previamente dispuesta ia eseena al preguntar «cs 34 Sntencion provocar un conficto?s, yl 2 de noviembre, cuando algunos folda- dos ruaos resultazon muertos por Rego de artiera en que sera ‘conocido Como incidente de Mainla, ta, alps, Inevtablemente, Tecay®. sobre Tos Ar landeses. Dos dias despues 1 goblemo uso denunelo su paeto de no sgresion Con Milandia y, tras la fuptura de ss Felaciones diplométiees, manto un ata ‘que en gran scala sobre este pals EL resultado de la guerra entre una nacien eon 4.000000 de habltantes yun Calose com una pablaelon de 180,00.000, fo puede ser mis que uno, y ea leas Gon el Tratado de'Mosco: hrmado el 13 de marzo de 1040, Pero durante los 105 transcendentales dias que mediaron en: tte elt de diciembre de 1989 ya rma del tratad, les fuersas Atlandesas, las. {imosamenteinsienfieantes, urls: fon poderoso jereto Rolo antes de Sucumbir bajo la abrumadora supero- ridad numérica. a ue esta campafa en la. que lo ruses tradicionalmente favoreeidos. ‘paras condiciones de rigurosoinviero, se Vie fon supersdcs por los fintandeses qule- hes, aprovechando las posiblidades que i jetreno. tan’ bieh conocido par tlios Tes offecta para progresar deal aéndose sobre esquis y vistiendo uni- formes blaneos que les hacian cas] inv sibles, acosaban sin Lregua y produeian, ‘cuantiosas bajas 2 las tropas sovieticas, ligadas a las vias de comunicacion, cu- ‘yas columnas era, primeramente, frac- Gionadas en secciones de menor enti- dad, ¥ a continuacién destrufdas una a ‘una! en Suomussalmi, fuerzas finlande- sas de efectivos muy’ reducidos consi- guleron una vietoria de heroicas.pro- porelones al derroter a dos divisiones Tusas completas, Pero al final, comprometiendo en 1a ueha 1,200,000 homes, 1.500 carros de combate y 3,000 aviones, ios rusos forza ron inevitablemente !’ resultado que Dretendian. La campafia habla durado ‘mucho mas tiempo que el que se habia revisto en un principio y, en definitiva, fe realmente una Iueha entre David ¥ Gollat. Gollat salio veneedor porque David no disponfa de armas excepcio- nales que contrarrestaran su relativa dobilidad, pero 1a contienda constituys tuna util leccién acerca de lo que se puede conseguir con coraje, determina- cidn y avertado planeamiento. En ella quedd demostrado que una pequena erza, utilizando al méiximo las posibi- lidades que el terreno y la naturaleza ofrecen, puede ser eapaz de infligit da- fos considerables aun adversario des. proporcionadamente fuerte. Los «cestos de pan» de Molotov La liquidacion del estado polaco por los alemanes tuvo como consecuencia in: Mediata el enfrentamiento de las poten: clas alladas con los paises del Eje, aun que ambos bandos permaneeiesen mill tarmente inaotivos & medida que se ex tendia’ por Europa el fantasma de la guerra. Mientras en el mundo, expec fante, aguardaba la siguiente jugada en €l frente oriental, en el Iejano norte se producian acontecimientos que, inespe- fadamente, polarizaron la atencion ge- eral, apartandola del prinelpal teatro de operaciones. Alli, durante 105. dias (desde el | de diciembre de 1939 al 13 de marzo de 1940), un mundo conmovido y tonite fue testigo de una luena singular en la que Finlandia, una nacion de tres millones y medio de habitantes, bro, sin ayuda, una guerra contra los ciento ‘ochenta millones de la Unidn Sovistica, Como y porqué tuvo lugar la ~Guerra del Invierno constituye una historia tan fascinante como las de las propias Datallas, en la que se combinaron la politica bizantina del Kremlin, ech nico oportunismo de Hitler y el esfuerzo del pueblo finlandés para sustraerse al Papel que le habia sido asignado en el plan germano-sovietico para la divison del Este de Europa Finlandeses examinando un bombardero uso derribado en las cercanias de Vi pur La decision de que Finlandia quedara Ineluida en Ia orbita de Influencla sovié. tea, eonsecuencia del acuerdo suserito por Molotov y Ribbentrop el 29 de Agosto de 1999, era algo acerca de lo ‘cial los finlandeses no habian sido con- Sultados ni, por otra parte, estaban dis uestos a aceptar. Para ellos no era des. Conodieo el hecho de que su pais estaba ‘destinado a Servir de amortiguador con respecto a la Union Sovietica, pues a lo argo de su historia le habia correspon: dido siempre desempefiar ese papel en el reparto; realmente, el asunto habia ‘vuelto a ser objeto de debate entre Hel sinki y Mosct a partir de abril de 1938, La trayectoria historica y aquelias dis. cusiones preliminares condicionaron en parte el posterior desazrollo de los acon- teelmientos que culminaron en la Gue- fra del Invierno, "Tras la declaracion de su independen: 1.6 de diciembre de 1917, los finlai deses irsi el nuevo estado habria de ser marxista o capltalista, Despues de una guerra civil erienta y brutal, en Ia que participaron alemanes y boleheviques, el triunfo co- Trespondid a los -blanees>, eapitanes. dos por C. G. Mannerhelm. Con. tado de Tartu (Dorpab), en 1920, 1a pendeneia y soberania de Finlandi Ton reconocidas inequivocamente por el ‘Kremlin. El trazado de la frontera entre mabos estados queds también definido: Finlandia se mostro conforme en que el rerritorio de Karelia oriental y 1as dos provincias fronterizas de Repola y Pora arvi perteneciesen a Rusia, para garan iar la defensa militar de Leningrado; ‘os Tusos, como compensacion, aeords ‘on que la porcion occidental de Karelia ‘el puerto Libre de hielos de Petsamo, Artico, serfan para Finlandia; f iment, varias islas que este pafs po- Seia en el golfo de su nombre serian con. Sideradas territorio. neutral. Posterior. mente, en 1934 y Inego en 1944, ambos paises” formaliz jeuerdos "de no ngresion, reaflrmando el ‘Tratado de Tartu y estableciendo una Comision de quieras que Coneltiacion para. la asa...de disensiones, cu Arriba: Eneuentro de Ribbentrop y Molo: tov para Ia firma del acuerdo de 1839 que situ6 a Finlandia dentro de a esfera de in fluencia sovietica. Abajo: EI General Men rerheim en Helsink! durante la guerra civil finlandesa Rudolf Holst, ministro de asuntos ext res finlandés, fuese su naturaleza». La validez de tales acuerdos no expiraria hasta 194 ‘Sobre 1a base de estos tr ados y su fad at resto de los paises escan- Finlandia se consideraba a vo de las maquinaeiones de las gran- 5 potencias, 8u sitiseion scone sin embargo, impidié que se realizasen tales aspiractones. Al final de la década de 1930, caracterizada por un mento de las tenslones internact Ta Union Sovietiea surgio. re mente del aislamiento en. que tado sumida tras la revolucion bolche vigue ¥ sus subsiguientes acontecimien tos, reanudando una setiva participa dinavos, igh en los asuntos de Europa. A me Gida que unas crisis sucedian a otras ‘aumentaba la importancia de Rusia en el equilibrio politico mundial En Un prineipio, el Kremlin comenz6 por influir y presionar sobre los peque ados situ: 0 a su fronter je una de las primeras en sentir el renovado v Ta nueva politica exterior rusa. Ei de 1938, el segundo secretario de zquierda: A. K. Cajander, Primer Mini finlandés cuando la Unién Soviética pro- tendia una expansién pac Derecha: Vaind Tanner, ministro fi de finanzas gacion sovietica en Helsinkl, Boris Yartsev, velefoned al ministro finlandés de asuntos exteriores Rudolf Holsti para concertar una entrevista. Presin. endo que se trataba de un asunto de extrema importancia, puesto que se fumoreaba que Yartsey era miembro de Ta polleta secreta sovietiea, Holsti ace dio'a tal solleltud, pasando por alto pro tocolo diplomatico. En su reunion del 14 de abril, Moscu hizo patente al gobierno fnlandés su temor de que Finlandia pUdiera ser vietima de una agresidn nazi ‘como fase preliminar de una ulterior in- Vasion de ia Union Sovietica desde su territorio. Holst! fue advertido de que si sus tropes no eran capaces de contener Ia agresion los rusos avanzarian para enfrentarse a los slemanes en territorio. finlandés Si, por et contrario, opo: nian una resistencia eflea, "Rusia estaba dispuesta a prestar ‘todo. el poyo posible, tanto econdmico como militar, y a retirar sus fuerzas tan pron to finallzase la contienda, Yartsev, ademas, impuso absoluto seereto acerca de Io tratado en la entrevista hasta el punto de ocultar las conversaciones al Embuador sovietico en Helsinki. ‘De este modo dio comienzo una serie de d'seusiones que se mantuvieron du- ante casi un aho y en las que, en ocasio- hee, #2 pusieron de maniflesto los temo- tes’ Ids intenciones sovietieas. Desde ln principio Yartsev aludio en términos vagos a Una garantia de que los finlan- deses no apoyarian'a Alemania en una guerra con ia Union Sovistica, pero Fenuso repetidamente definir su verda- Aero proposite, Ineluso despues de que Inieiara conversaciones con el. primer ministro A. K. Cajander y con el minis fro de finanzas Vaino ‘Tanner, no. se mostrd mas expliclto de lo que habia sido con Holsti. Intento, empero, hacer mas sugestiva Ie. propuesia soviéuica Ofreciendo un acuerdo comercial muy favorable para Finlandia a cambio de lun compromiso politico directamente dirigdo contra Alemania Puesto que no habia forma de aver guar el contenido exacto de la_pro- uesta musa, las discusiones se proton- Baron en forma imprecisa por espacio de {Os meses de verano ¥ otono de 1938 Finlandia redacté el borrador de un convenio en el que puntualizaba su ad- hesion a una poittiea de neutralidad y el ropdsite de no permitir Ia violacion de su territorio ni su neutralizacion por cualquier otra potencia que pretendiese fagredir a la Union Sovietiea siempre que Rusia le permitiese fortificar las is- Jas Aaland para salvaguardar su neutra- lidad. El Kremlin prefirid ignorar tal proposicion y el 18 de agosto elaboro ina contrapropuesta en la que sugeria que Finlandia habria de formular por escrito un acuerdo eomprometi¢ndose a ‘detener cualquier agresion por parte de Alemania y_a solieitar el apoyo de la Unidn Soviétiea en el caso de que la re sistencia no tuviera éxito, Tal «apoyo: ho implieaba necesariamente el esta: blecimiento de tropas rojas en Finlan- dia, pero este pais habria de procurarse armamento ruso y autorizar la cons. ruccion de una base aerea soviética en Suursaari (Hogland), en el Golfo de Fin: landia, En compesacion, Rusia estaba dispuesta a consentir la fortificacion de Jas islas Aaland, empresa que habria de evarse eabo con apoyo, supervision y, en clerta medida, bajo control sovie tleos, asi como a firmar un tratado ga Yantizando la plena soberania de Fin- landia y su integridad territorial, esta blectendo ademgs ventajosos convenios comerciales con este pals. El gobierno finlandés, en sesidn plens: ria, acordo rechazar la propuesta sovie tea basandose, como Cajander puntua~ lizo, en que al proposieién pretende vulnerar la soberania de Finlandia. y esta en contraposicion con su. politica de neutralidad respecto al resto de los patses escandinavos». A pesar de que fal respuesta no fuera precisamente la que esperaba obtener parecié como si, de momento, la Unién Soviética hubiera dejado de mostrar interés por el asunto, ‘Transeurrieron varios meses sin que, or uno u otro lado, se hicleran nuevas ofertas. El intento, realizado en diciem bre, de utilizar el nuevo edificio de Ia le gacion finlandesa en Moscu para impul- Sar las negociaciones y dar ocasiOn a al gin tipo de acuerdo resulta infructuoso ya que ambas partes se obstinaban en mantener su propia postura En los primeros meses de 1939 las re laciones ruso-finlandesas no habian ex- perimentado el menor progreso; si aceso, se habian deteriorado. El Krem- lin se oponia a concertar acuerdos comerciales en tanto no hubieran sido Fesueltos los asuntos de earacter polities Mariscal Mannerheim, artitce de Ia ta- mosa, y no menos anticuac fen rlormento y militar, y Finlandia, por su parte, no @staba dispuesta a violar su neutraildad y soberanfa, Mosen propuso, en el mes ‘de marzo, el alquiler de algunas de Las Islas del ‘Golfo de Finlandia que, por imperativo de la propia Union Sovié tica, se mantenfan desde 1920 en régi- men de neutralidad para. instalar en ellas puestos de observacion. Ante Ia hegativa de los fnlandeses sugirio que ichas istas le huesen cedidas a cambio de territories en Karelia oriental, al horte del lago Ladoga. El gobierno de Helsink! rechazd también. esta. pro puesta por varias razones: primeramen- te porque de acuerdo con 1a constitu clon, 1a cesion de territorio. finiandés debia ser aprobada en 1a Dieta Por una mayoria equivalente a cineo sextas partes de los votos, pero evar tal cuestion a debate equivaldria a des velar el secreto que, a instancias del go- bierna sovietico, habia. presidido las conversaciones; én segundo lugar, cual Quier gobierno que efectuase tales con- esiones cometeria un sulcidio politico, finalmente, si Finlandia accediese a 10s requerimientos de la Union Soviética, hada impediria que Alemania hiciera demandas semejantes. Como resultado de esta respuesta las negociaciones se ‘Molotov, con Ribbentrop y Stalin obser: vandole’firmar’en Mosca el pacto nazi Sovietico de no. agresion. interrumpieron definitivamente, incluso aquellas que se mantenian en un te- reno estrictamente comercial ‘A finales de abril Alemania entro en el juego con Ia oferta de un pacto de no fagresion a los paises escandinavos. Fin Tandia, al igual que Suecia y Noruega, considers que tal oferta constitufa una Violacion de su neutralidad y estaba en Contraposicién con la orientacion de su politica exterior. Para el mariscal Man. hethelm, sin embargo, no tenia objeto Fechazat, invocando la neutralidad, el ofrecimiento de las dos grandes poten. figs, puesto que con ello solamente se — Hy ace conseguisia empeorar las relaciones con ‘mbas sin lograr nada positivo encami nado a girantizar la propia seguridad En cualquier caso, el gobierno finlan- des persistia en su precaria politica de heutralidad en una atmosfera interna Clonal que se enrarecta por momentos. Primero se produjo el Anchluss aus: triaco y luego la reunién de Munich para el desmembramiento de Checoslo Vaguia en 1038, reunién ala que Rusia, allada de los checos, no fue invitada Con la subsiguiente ocupacion alemana Ge aquel territorio y del distrito de Me mel, Rusia paso a convertirse, de pente, en la primera pieza clave mantener el equilibrio internactc Deseonfiando ya de Finlandia, comenzé por sacar provecho de su nueva posicion tratando de asegurar con Gran Bretana y Francia, 0 con Alemania. un acuer én el que se Teconociese a los estados paltieos, y & Finlandia, ineluldos en la esfera de inluencia soviética n marzo, los britanicos y los france ses injciaron negoclaciones con la Unién Sovietica encaminadas 2 reprimir la ex. pansidn de Alemania, Los dirigentes del Kremlin vieron en estas negociaciones sul gran oportunidad para conseguir que ios paises de Oceldente reconocieran su derecho de InterveneiOn para garantizar Ja defensa de los estados balticos y de inlandia en caso de que fueran ataca- dos. En tal neuerdo debian incluirse 1a provision de ayuda en el caso de una ‘agresion indirecta», como por ejemplo fa sospeeha de una actitud pro-alemana en un sector de! gobierno de cualquiera Ge los paises a quienes se hubiera ga: Fantizedo tal ayuda. Al difundirse los rumore tenciones sovietieas, un _ estremeci miento de apresién recorrio Finlandia Con el apoyo de Suecia, e] gobierno fin andés protest energie Londres y Paris ¥ consiguid que los aliados declarasen inaceptable cual quer propuesta que incluyese a su pais Bor esta y otras razones las discusiones fanglo-franco-rusas, que se prolongaron hasta el verano, estaban condenadas al fraceso. Mientras tanto, en abril, los rusos ha. ban inielado negociaciones comerciales con Alemania que pronto se trasladaron tambien a la esfera politica. Desprovisto de sensibilidad moral y juridica, el go- blero del Reich no tuvo eserupulos en sitwar algunos de sus vecinos bajo la in Tuenela sovietica, incluyendo a Finlan. sobre las in Elias Erkko, llamado a Moscd para discu- tirlas dema respecto a Finlan- dia. dia, En to concemiente a Berlin, no existian en aquel momento confetes de intereses con’ Rusia en el area del Bal tivo, Por eso, el 28-de agosto, Joachim Yon Ribbentrop se trastado a Moseu por Via aérea para conclu con Molotov un pacto de no agresion, Durante la cere Fiona Se prociam6 el comienzo de una nueva y feeunda era en las relaciones hazi-sovieticas. A pesar de las rotundas faranties dadas por Alemania y la Giion Sovietice, Piniand.a habla que dado incluida en Ia esfera de Influencia de esta ultima ¥ pronto iba a 1 verdadero signi eaclon is bien conocido eémo utiiad Hitler el pacto Ribbentrop Molotov para es Cudar su invasion de Polonia el 1 de Septiembre y como la Union Soviet tras haber proclamado su neutralided se lanzo el dia 17 sobre aquella postrada ‘naeion prevextanda que la guerra habia puesto Ge manifesta la -bamearrota in Fema del estado polaeo>. Este cuarto reparto de Polonia preparo el camino Dara el completo dominio de Rusa so bre Finlandia y Tos estados balticos, Primero, e128 de septiembre, fue some tiga ‘estonia, a continuacign, el 8 de eutbre, lo fe Letanta, y fnalmente Lt fhania él dia 11, y todas ellas hubleron de geceder a 1a demanda de instalacion e bases militares sovieticas en sus te mitorios. Entretanto, el dia 5 le habla Megado el tummo a Finlandia, cuando Molotov pidié a su ministro de asintos exteriores Ellas Erkko que se trasladase a Moscti para discutir «ciertas cusstio- hes coneretas de cardcter politico». EL 8 de octubre, al no haberse recibido nin- guna respuesta del gobierno finlandés, Derevyanski visite a Erkko instindole a apresurarse y puntualizando que Fin- Jandia no estaba tratando el asunto en Ja misma forma que lo habian hecho el resto de los paises balticos. Erkko re- plicé: «No tengo noticias de come han Sido invitados a Mosed los estados baltt os; Finlandia ha considerado la cues- tién como un asunto eorriente de tré- mite ordinario». Evidentemente Pinlan- dia no estaba dispuesta a capitular ante Jas, presiones soviéticas, Se decidio que 1a delegacién que ha ia de trasiadarse a Mosed estaria en. eabezada por J. K. Paasikivi, enviado finlandés en Esiocolmo, puesto que el lugar de Erkko estaba junto a $1 go- Dierno. Presumiendo que las -cuestio nes concretas- del Kremlin se cent Tian sobre asuntos tratados en | Cusiones anteriormente mantenicas y fen demandas similares a las que habian aecedido recientemente los paises balt os, el gobierno finiandes instruyo a Paasikivi para que hiciera hincapié en que la poitiea de neutralidad mante nida por Finlandia, la reducida exten: sion de su territorio, el tratado de Tartu ¥ el pacto de no agresion constitulan tna Serle de clreunstanclas nogetivas ue podrian llegar a convertirse en tana amenaza para la URSS. Toda concesion ternitorial debia ser exclufda, del mismo modo que la instalacion de bases muita. res sovleticas en suelo continental o en Jas Islas Aaland, ¢ igualmente cuakjuler reetificacidn en él isto de Karella Solo ‘en caso de presion extrema se le ator gaba para ofrecer algunas de las paque. fas islas del Golfo de Finlandia, cen ex cepeién de la de Suursaari. Cus ‘eoncesion tendria que ser reciproc ‘compensacion deberia resultar razona ble para el resto de las naciones. Final mente, se le prohibia toda discasion Sobre un tratado de asistencia matua Antiguo eaién en Cabo Hanko, ‘Sesion por Finlandia era consider Rusia como una amenaza para Lenin- grado. Con estas directrices la delegacién fin. landesa partid camino de Mosct el 9 de ‘octubre, y el dia 15 se inieiaron las ne- gociaciones. Los temores de Finlandia Se Vieron confirmados durante la pri mera sesion. Las demandas de Stalin se referian a todos aquellos asuntos sobre Tos que Pagsikivi no estaba autorizado a entrar en discusidn: un tratado de asi. tenela mutua, el arriendo de una base naval en Cabo Hanko, en la boca del golfo de Finlandia, con capacidad para una guarnicion de 5.000 hombres, 1a zona occidental de 1a peninsula de Pes- Cador, en et Océano Artico, la rectifica cin de la frontera fno-soviética en ef istmo de Karelia, trasladdndola doce ki lometros hacia el oeste (peligrosamente proxima a Viipuri, la segunda poblacion de Finlandia en extension), y algunas is las del Golfo, ineluida Suursaani, En re- sumen, Stalin solicitaba 2761 kilome tros euiadrados del mejor territorio fn Tandés a cambio de 5,520 kilometros cuadrados de tierras inermes al norte Gel lago Ladoga. Sugirié, ademas, la Gemolicion de fortifieaciones a ambos lados de la frontera por considerar que resultaban , pondiendo Paasikivi: «Nosotros no de Seamos tal cosa, pero, al parecer, uste- des si ‘Cuando, horas mas tarde, Paasikivi y ‘Tanner se disponfan a regresar a Hel sinki, se presento el secretario de Molo- tov en la legacion finlandesa para roger Jes que actdieran & una nueva entre- vista Cuando llegaron al Kremlin, Sta iin se comporto como si Is anterior ret Hon no se hublera interrampido. Ofte Glo recuelr a 4.000 hombres la guarni Sion en Hanko, smile sus prevenslo fies terrtoriaies en Karelia y aceptar Ia Propuesta para smplisr el ambito del Bacto de no agresicn, Aunque el Ultimo Panto entraba dentro de Io aceptable fos dos primeros estaban muy pot en: {Ginn de'1o que ios fnlandeses estaban dlispusstos, ‘a. conceder” incluso unt feta de 4.000 hhombres en Hanko de abe ablerta a un ataque desde el inte Hor i ona industraiizaday densa mente pablada que constituta el cors on del patsy la variaelon en 8 trazado Sela tontera podia, con todo, situaria pelgrosamente eerea de Viipir. Inca Paces ce comprender a su gobierno Rte tales propuestas,regresaron ambos a Helsing! para eelebrar nuetas const for Al propio tiempo Tanner solieito del fotlero sueco maniestarse si. en caso Se guerra, podia Finlandia contar con Su apoyo. Hl dia 27 el primer rinistro, Hansson, respondio que su pals le pro poreiona s, munieiones, equipo, Ptreres ¥ apoyo eliplomatieo, pero que ante el temnor. de poslbles.represalias slemarias no debla esperar neda ras De este modo, abandonados virtual: mente a sus propios recursos, los finlan. eses entraron en la fase final de las ne. gociaciones, Después de intensas disc Siones en el seno del gabinete y con los efes de las diversas faeciones de |i Dieta, se adopto una actitud firme ante as propuestas de Stalin. Ninguna base sovietlea seria instalada en Hanko, pert se aceptaba trasladar algo mas hacia ¢ este (atunque miicho menos d Stalin pretendia) 1a line isimo de Karelia; podria cederse Ia ion occidental de 1a peninsula de dor y se offecerian nuevamente las Dequefias islas del golfo de Fin La propuesia sobre demolicion de fortifieaciones a ambos lados de Ja fron tora en Karelia {ue rechazada porqu jor parte de Finlandia, no tentan otro Dhjeto que la defensa y'la conservacior Ge su neutralidad. En ruta hack Moseu, Pas Tanner fueron informados de q Hansson, Primer Ministro sueco, ofrecié a Finlandia apoyo diplomatico y asistencie material, pero rehusé prestar ayuda ral tar por temor a Alemania, 4J.K. Paasikivi y Tanner camino de Mosci fen un intento de negociar con Stalin tov, en su discurso del 31 de octubre ante el Soviet Supremo, habia anun- lado todos los detalles de las negocia. clones, Indecisos los finlandeses acerca de Io que tal publicidad pretendia deci ieron, con todo, presionar sobre Mosca en la esperanza de que todavia quedaba lugar para las negociaciones. Su opti mismo resulté infindado pues, aparte de que sus argumentos fueron califiea dos de Inadecuades aun antes sido expuestos en su totalidad ron hechas, por parte de Stalin, ofertas para’ futures compromisos. An: tes de que abandonasen el Kremlin, Mo lotov observo: «Nosotros, los eiviles, no odemos ver mas lejos en este asunto; ahora corresponde el turno a Jos milita. s para que manifiesten cuanto tengan Que decir". Con esta sintestra observa ion los finiandeses partieron camino de su pais. Durante todo el mes de noviembre la situacién se mantuvo relativamente en alma, @ pesar del continuo torrente de Inveetivas contra Finlandia en la prensa soviética y las repetidas vidlaciones de Su espacic aéreo por aviones de aquelle nacionalidad. Con toda, el gobierno andés mantenfa la opinion de que relaciones con Rusia, pese a estar atra vesando una mala racha, no tardarian en mejorar. Esta sensacion parecto con firmarla, el dfa 23, un informe del emba. jador norteamerieano en Mosca en el qu taba que no ereia que la URSS Ilegase a atacar a Finlandia, ‘Tres dias después el incigente de Mainila haeia desmoronarse todas aque- lias ilusiones. En una nota de Molotov se acusaba a los finlandeses de haber Gisparado con artilleria sobre el poblado de Maint c Sando cua fan sido ad del peligro que entranaba c fropas en la frontera y que lided, diffcilmente podian los finian: eses ser los responsables, puesto ue €) propio Mannerheim haba ordenado & ‘mediados de octubre que toda la artille Hla fulese retirada de 1as proximidades dente era consecuencia de su negativ proponia que fuerzas se replegasen yeinticineo Kul6- metros hacla el oeste con o fin cl pedir toda posibilidad de repetic ‘actos provocativos Desde este momento las releciones ‘se deterioraron 1 Helsinki nego los cargos Indico que las tropas so¥ disparado accidentalmente lado, pues ‘tres guardas fronterizos ‘in para evitar tal posibilidad, No obstante, se mostraron dispuestos a negociar un mutuo repliegue de topas & ambos la dos de la frontera y sugirieron una in jon conjunta para aclarar el in entre ambos pai ros de artilier El dia 28 Molotov rech de la zona al sur de Mainila, E de abrigar «profunda hostilidads hacia la URSS. Ademas, retirar las tropas soviéticas hasta Ia distancia sugerida equivaldria a situarlas en los suburblos de Leningrado, «lo que seria absurdo La negativa de Finlandia a efectuar un repliegue unilateral fue considerada co mo una decision deliberada para mante. ner a Leningrado bajo la directa amens. ‘a de las fuerzas fnlandesas, Tal razon miento llev6 al gobiemo soy conclusion de que Finlandia tenia al pacto de no agresion; Molotov por consiguiente, anunelo la renuncia dicho pacto por parte de la Union in. rompio sus 29 de noviem: 2 evitar la Tos finiandeses ‘enviaron “oneiliatori solucion amistosa de la disputa mn también de acuerdo en retl nterizos y funcionarios de aduanas, a tal distancia de Leningrado como para no representar ya una amenaza para esta ciudad. Ese mismo dia, sin argo, fuerzas del Ejercito Rojo cruza- ron la frontera por Petsamo e hicieron prisioneros a varios guardias finlandese: La réplica soviética a la nota llegé el di 30 en forma de un sibito ataque @ Fin. iandia por terra, mar y aire Esa manana, bombarderos rusos con base en Estonia se lanzaron en pieado sobre Helsinki y otras eludades, sobre Tas que arr Su earga de bombas. Segiin 1a radio so Mnlandeses sobre las ineursiones a eran pura fantasta, pues los avione Sos s€ habian limitado a lanzar p bre la poblacion hambrienta de ki. A partir de entonees los finlande: bombas de la avia én sovietica llamandolas cestos de in.de Molotov. Humor a un lado, Fin landia se encontraba comprometida en luna lucha por su propia superviveneis, Tanner suglere una mutua retirada de las ‘opas sovidticas y finlandesas a ambos dos de Ia frontere. La realidad de los hechos Nadie, y menos atin los proplos nian. deses, creia que Finlandia fuese capaz de resistir durante mucho tiempo el asalto soviético. Su unico propésito, cuando més, consistia en mantener a raya al invasor eon la esperanza de rec! bir ayuda exterior antes de que ocu: rrierauna calastrofe o, deseartando esto, levar a eabo un ataque tan cos toso’ para el enemigo como para indu: cirle a concertar una solucion paeifiea Desde la independencia de Finlandia, todos los mandos militares coineidian en considerar a Rusia como el unico agresor potencial. De aqui que los fn- landeses estuvieran psicologicamente preparados y defensivamente. dispucs os para enfrentarse a un atague desde ‘La fuerza motriz que Impulso tal determinacién durante el periodo com: prendido entre las dos guerras mundia. les habia sido el mariseal Manneteim, Aunque en situacion de retiro durante 108 Veinte, habla mantenido un ac tivo interés por los preparativos para la enviando jovenes ¥ les a estudiar en las escuelas militares alemanas y frarcesas a la vez que urgia constantemente la adopelon de medidas de caracter defen sive en la frontera oriental. Cuando asumid, en 1981, la presidencia del Con sejo de Defensa Nacional se dedies con caracteristica energia y esmero a eur plir sus propios objetivos. El servicio militar fue declaradc obit gatorio a partir de 1922; la permaneneia en las duraba un af, transcurrdo et Bombarderos rusos visitan una ciudad fin- andes ‘cual se permanecfa, por espacio de otros siete, en servicio de reserva activa (Uni ade’ da Defensa), y durante otros vein- ticuatro en situacion de reserva pro- plamente diena. Las Unidades de De. fensa mantenian sus euadros de mando y organizacion, sistema que permitia la movilizacion y encuadramiento de los Feservistas para una posterior Integra clon en las unidades regulares, ‘dupll cando sus efectivos. Mannerhelin reco: nocio los rieszos Inherentes @ la lentitud ¥ eseasa efieacia del sistema, que reque- Mia un minimo de dos semanas para que Jas unidades de reservistas llegasen a la frontera, ademas del tiempo necesario para integrarlas en las tropas regulares Ia prolongada concentracién de hom bres, aimas, equipo y suministros en lu: gares rauy definides hacia que resulta Sen miy vllnerables a los ataques at Durante el verano de 1939 se rei apresuiados es{uerzos para fortalecer la Linea Mannerhelm. eos. En consecuencia se adopto un sis- tema diferente, basado en un eriterio de movilizacion territorial mediante el cual las Unidades de Defensa, una vez que se Jes habian incorporado los euadros de mando pertenecientes al ejército regu: Tar, podian enviarse completas al frente. De esta forma seria posible reforzar ré- pldamente el ejército de maniobra antes Ge que el invasor penetrase profunds mente en el dispositivo de defensa; el plan para a utilizacion de los recursos el pais podria ser mas completo y per. mitiria Hevar a eabo su parcial o total movilizacion a medida que lo requiriese Ja situacion Durante los afios 1930 Mannerheim premio incesantemente a la Dieta para Que aportase mayores fondos al presu: Buesto de defensa aunque, a causa de la frisis ceondmiea mundial de principios de aquea dead, sus argumentos fue ron desatendidos en su. mayoria {odo, se sdoptaron tnedidas earsctett zadas por su energia e inteligente util zacion de los recursos disponibles, en: raminadas a fortalecer las defensas del isimo de Karelia —puerta de entrada natural para la invasion de Fintandia. adquirir armamento y equipo y adies: trar a las fuerzas armadas, Durante 1931 ¥ 1632 se enviaron unos 100,000 parados 8 la zona del istmo, donde construyeron hidos de ametralladoras, zanjas 7 obs taculos contra earros de pledra y hor migon. En verano y otoho de 1939, bri gadas de trabajadores voltuntarlos cons. Utuidas por estudiantes y cludadanos ansiosos de colaborar en ia defensa del pais” gumentaron las fortifieaciones existentes La mayor difleultad que encontrs Mannerheim fue, posiblemente, el fra caso de las medidas puestas en practica para obtener el capital necesario para Feposicién del material. El presupuesto para 1932 fue reducido en ‘un diez por Ciento, y otro tanto sucedi6 con. el de 1933, Gomo consecuenci, in ampliacin nizacion de la fabriea de cart Uitte abo de eplasareey ef dinero ne cesario para la puesta en marcha dei Sistema territorial de movilizacion tuvo ‘que extraerse do los fondos destinados para renovacion de armamentos. Al fh hhal de la década la situacion econdmica Reservistas finiandeses se ditigen hacia Johannes durante la movilizacion habia mejorado algo y 1a Dieta empez6 a atender las necesidades militares & medida que se ensombrecia el pano: rama internacional. En opinién de Mannerhelm, sin embargo, se habia he: ‘cho muy poco anteriormente para evitar ahora un desastre en easo de guerra. Y, fen clerto modo, tenia toda la razon, ues si se hubiese aportado el dinero ‘que exigian las necesidades de defensa, era encontrado, en talosa para soviética ‘Cuando los finlandeses se encontra ron, de pronto, en guerra, su fabriea de cariucheria alin estaba incompleta, las defensas del istmo de Karelia, a pesar Ge los esfuerzos realizados aquel ao, Fesultaban Insulflclentes en niimero e Inefieaces en ealidad, la mayor parte de los aviones de su fuerza aérea eran de modelo anticuado y los efectivos. del eléreito regular ascendian solamente a 33.000 hombres. ‘Tras la_movilizacion, efectuada mediante el nuevo sistema te Fritorial, esta fuerza se Inerements hasta 127.800 hombres, constituyéndose nueve Tropas perteneciontes a la Guardia Ci- vies, cuyos efectivos de 100.000 hombres. ban en condiciones de ser integrados Inmediatamente en unidades del ejército regular. divisiones y algunas unidades de servi los, Habia, ademas, unos 100.000 reser- vistas que podian ser movilizados, mas Jos 100.000 Ge 1a Guardia Civiea, que se fenaban periddicamente y tomaba parte en maniobras con el ejército rezu dian llegar a inteararse faba, pues, en condicione de poner en pie de guerra un total de 4001000 hombres, Aparte de ello es las Lovta Svard, fuerza fermeras, et. qu cial humano nece batalla, ero el pais estaba aun inadecuada. mente preparado para la dura prueba © aguardaba, como se desprende de mple comparacién de sus fuerzas con las de fa URSS: una division finian desa constaba de 14.200 hombres, mien. tras que los efectivos de las rusas a cendian a 17.500; las divisiones soviet as disponian de dos regimientos de ar- tilleria de carpana cuya potencia de fuego era tres veces superior a la del iiperaban el poten ario en el frente de unico regimiento con que con divisiones flandesas; las rust més, estaban dotadas con una secei de cahones contraearro, un batallon acorazado con cerea de cincuenta ca fros y una bateria antiaérea, elementos todos ellos de los que carecian los nlandeses, y eran ‘dos veces mas fmertes. en’ crmas_automaticas, mor teros y lanzagranadas. Aparte ‘de to do esto, los rusos disponian de ut dades acorazadas y de la reserva general de artilleria bajo el mando directo del Comandante en Jefe, las postbilida ‘des para abastecimiento de municion eran casi limitadas, sus 800 aviones al Iniciarse 1as hostilidades, comparados ‘con Jos 96 que constitufan Ja fuerza a¢- ea finlandesa, les aseguraban el abso luo dominio del aire, y, fnalmente, contaban con una abruimadora superio Fidad material ¢ industrial Por afiadidura, 1a inferioridad y esca sea de medios de Finlandia representa ban otro grave inconveniente para este pais. Mannerhelm estimaba que, Condiciones de guerra, sus posibilidad de abesteeimiento se reducian a: ex! tenelas de ‘municiones para fusileria Miembros de! Lovia Svard (Cuerpo Auxiliar Femenino Finlandés) cuyos servicios ibe: faron gran proporcién de petencial hu- mano, necosario en ol frente, PEC Gra ¥y de artilleria pe rege reat cs cee Bice eres inset samira Nene d ri pried one eny eras Perera et i creer Dees BARENTS SEA — > wa {que de los carros. Como el propio Man- ruptura de hostilidades el despllegue deff pos operativos de combate que se orga: dos en el Istmo de Karelia sorprendie Rerheim afirmé, la Mnea Mannerheim esas nueve divisiones era el siguientes firaron durante la guerra. ron a los finlandeses: se habfa calculado. Ia constituyen los propios soldados fin. Ejército del Istmo de Karelia (seis divi) “Las nueve divisiones finlandesas se que las limitaciones para la: maniobra Iandeses resistiendo en la nieve siones) compuesto por los Cuerpos deff enfrentaban a una fuerza de maniobra logistica —-que la naturaleza del terreno Careciendo de suficiente material, Ejército II y TI; la 6 division, al oes-} sovietiea eompuesta por cinco Ejercitos, la ausenela de comunieaciones podian armas y suministros para llevar a cabo te de Vilpuri donde preparaba posi- con un total de treinta divisiones y sels convertir en autentica pesadilla. int, una movilizacion completa, Finlandia clones defensivas, se mantenfa en reo brigadas acorazades, La principal fuerza pedirian al enemigo empleat con efita. no estaba en condiciones de equipar las serva a disposicidn del Comandante enlf risa, el Septimo Ejercito (fraccionado tia mas de tres divisiones simultanes- Quince divisiones que podia llegar a Jofe y en condiciones de reaecionar antell mas tarde en séptimo y decimotercero), mente. La potencia y entidad de. ats Constituir Hamando a filas a todo el per. tn eventual desembarco enemigo en ellf consistia en trece divisiones que fueron que, sin embargo, pusieron de relieve sonal en reserva. A principios de otoho sector de costa eomprendido entre Vila \nzadas contra el istmo de Karelia; sin que’ la ofensiva fuga tabla sido pla contaba con ocho divisiones, ya finales purl y Kotka; el IV Cuerpo de Ejéreitog embargo, solamente siete tomaron eada con mucha antielpacion, espe de octubre fue creada otra mas a base con dos divisiones, cubria un frente dail parte en el ataque inicial. Este elército clalmente cuando se supe que hablen de fusionar, integrandolas en una gran unos clen kildmetros al norte del lagal| Contaba, ademas, con ei refuerzo de sido construldas carreteras haste la I lunidad, las tropas de cobertura en el Ladoga, entre Salmi y Suojarvi. La rei cinco brigadas acorazadas y Varios re. nea fornteriza y acumulado en sus in istmo de Karelia. Cuando se produjo la serva general, constitiida por la 9* dividl yimientos de artilleria pesada. El obje- tmediaciones. grandes, cantidades. de sion, se estaba concentrando en Oulu {ivo de su ala tequierda era la conquista abastecimlentos, mientras que batallones y compafiiagl) de Viipuri para, desde este punto, pene El Octavo Ejército, al norte del La- Las carreteras y pistas construidas en el independientes, pertenecientes casi toa (rar profundamente en territorio inlan. doga, con nueve divigones, una brigade mayor secreto poco antes de las hostii- das a la Guardia Civica, cubrfan logl| ds. mientras que el ala derecha debia blindada y artilieria de grueso calibre dades permitieron a los rusos desplegar 1.125 kilometros de frente entre Suojarvigl lcanzar la linea del ferrocarril Kemi- debia avanzar hacia el surcesie, to ‘que los fintan-yel Artico. Mas adelante estas unidades| Sortavia-Leningrado. Segun Manner. deando el lago, para atacar la retaguar convertirian en el nticleo de los heim, los efectivos enemigos concentra- dia de las ferzas fnlandesas en el = SS = ~~ 7 ~ = a = rE UiT} t rh / L {stmo, y penetrar hasta haber alcanzado la linea Gel ferrocarril. Mas al norte, el Noveno Ejército, con cinco divisones, dlvidiria en dos’ el territorio finlandés mediante una accion que, partiendo de a zona Kandalaksh-Untua-Repola, pe. netrase profundamente para alcanzar el extremo septentrional del Golfo de Botsnia, cortando las comunicaciones con Suecta. En el Artico, el Cuarto Ejer- tito tres divisiones) tenfa como objetivo Inielal el puerto de Petsamo, y ocupado ste evanzaria hacia el sur en la direc. elén definida por la carretera Petsa ‘mo-Nautsi-Rovaniemi. Los dos ultimos @jéreltos citados no contaban con bri- gadas acorazadas independientes, pero Gispontan de los cincuenta carros de ada una de sus divisiones. De este modo, enfrentindose a la abrumadora supérioridad del adversa- % Ho, los finlandeses entraron en combat €on la leve esperanza de contener si vince nesta recibir ayuda, Pero, com feabla esperar, el apoyo que recibierot fue minimo, por no decir nulo, aunque un torrente de retorica y simpatia intin dase la prensa mundial, los comunicg dos de la mayorfa de los ministerios asuntos extranjeros y los vestibulos d la Liga de las Naciones. Tanto Sueck como Estados Unidos ofrecieron su més dlacion en el intento de un arreglo am 080, pero el gobierno soviético recha sus ofertas. Mientras tanto, el gobiemo fintan fue reorganizado, con Risto Ryti com primer ministro y Vaind Tanner com ‘ministro del interior. Se esperaba qi esta reorganizacién conduciria a una Iuelon pacifiea del conflicto, toda v1 que el anterior gobierno, 'calificada como obstruccionista por los rusos, se bia desacreditado ante los ojos’ de Stalin. Tales esperanzas, sin embargo, pronto se vieron frustradas. EI 3 de dl: embre el nuevo gabinete apelo a la Liga de las Naeiones, pero los rusos rehu- saron asistir a las sesiones donde se dis- utiera el problema de la guerra. Molo- loy argument6 que sla URSS no esta en guerra con Finlandia ni amenaza con ella @ la nacion finlandesa», afadiendo que la Union Soviética «mantiene pact fleas relaciones con la Republica Demo- ratiea de Finlandia, cuyo gobierno firmé con la URSS, ei 2 de diciembre, (un) pacto de amistad y apoyo mutuo, Este pacto resuelve todos los problemas que el gobierno soviético habla discu {ido intructuosamente con los delegados (del) precedente gobierno finlandes, esprovisto ahora de su poder». La Re Voluntarios suecos y norteamericanos. pilblica Democriitica a que se referia era, en realidad, un gobierno titere del Kremlin encabezado por el comunista Mnlandés exilado Otto Kussinen que haba establecido su sede en 1a locall: dad fronteriza de Terijoki, de la que se habfan apoderado los rusos el primer dia de la guerra, Sin dejarse embauear por la astuta perfidia ce Molotov, Ia Liga condend la factitud sovietica y expulsd a este pais de Ia organizacion. ‘Tanto los estados ‘miembros como aquellos que no lo eran fueron exhortados a prestar a Finlandia toda la ayuda posible. Este fue el ultimo resultado practico conseguido por 12 Liga, algo asi como un afortunado canto del cisne. Los reiterados intentos del gobierno finlandés para tomar contacto con el Kremlin restiltaron infructuosos, E115 de ciciembre hizo un lamamlento por radio a Molotov para reanudar las egociaciones, pero 1a unica respuesta fue un comunicado de la agencia ‘Tass en el que manifestaba que era muy poco probable que tal llamamiento recibiese Contestacion Como resultado del ruego hecho por la Liga de las Naciones, 1 apoyo pres- tado por la mayor parte de los paises fue eminentemente diplomatieo, aunque no falto asistencia material. Suecia fue la que aporté una ayuda mas sustaneial, Dues sus envios podian llegar faeilmente @ Pinlandia. Esta ayuda fue de inesti- mable valor y decisiva importaneia para el pais, que carecia casi por completo de armas y municones. Suecia envié tam- bien grupos de voluntarios, de los cuales solo dos batallones entraron en com bate; algunos otros llegaron proceden: tes de Gran Bretafla, Estados Unidos, Hungria y distintos paises, pero, con ex: cepcion de un grupo fino-amerieano que aleanz6 ! frente pocos dias antes del cese de las hostilidades, ninguno de ellos tuvo ocasién de entrar en aceidn, Estados Unidos hizo un préstamo de 30,000,000 $ que, desdichadamente, no podfa dedicarse @ adquisiclon de mate. Fal bélico y que no fue aprobado por el Congreso hasta febrero del sigulente afio. De todas formas, dadas las condi ciones del momento, no se esperaba re cibir una aportacion sustanciosa, ‘puesto que todas las naciones se encon: traban en proceso de rearme y necesita ban recursos para su propia defensa. EI primer enfrentamiento El plan de operaciones soviético para la fase inicial de la campana es un punto acerea del cual los historiadores y ios ‘nalistas militares no han legado 8 po: nerse de acuerdo; los rusos, por su parte, han mantenido siempre la mayor Teserva sobre este asunto. La disposi Clon de sus fuerzas no evidencia el lagar donde planeaban ejercer el esfuerzo ofensivo, a pesar de la mayor concen: tracion de tropas en el istmo de Karelia, via natural de penetracién hacia la zona ‘mis sensible del pats y en la que los fn. landeses habian comprometido 1a ma- yor parte de sus recursos defensivos Con toda seguridad ios rusos no consi deraban que un punto fuese preferible a otros pata una aceién de ruptura, puesto que estaban evidentemente con veneidos que Finlandia se desplomaria, en el primer enfrentamiento, contando, desde luego, con Ia colaboracion de quintacolumnistas en su interior. En ‘onsecuencia, durante el mes de di clembre no se esforzaron en concenttar ¥ coordinar su emperio sobre un punto determinado Taspirandose en la téctica rusa contra Napoleon, los finlandeses destrufan cuantos edificios y carreteras dejaban & Su paso a medida que se retiraban de Ia frontera. Esta politica de «tierra calc nada» provocd la aglomeracion de las praetieables y sin refugio donde guare. cerse contra ia temperatura glacial. Ast ala ver. que vetan frenacio su avance por Los cafiones rusos abren fuego contr posiciones finlandesas. del istmo numero de be una resistencia encamizeda, se encon- traban en la poco envidiable situacion de tener que acampar al descubierto al tiempo que pateullas de esquiadores fin Iandeses las hostigaban. sin tregua guiados por el resplandor de las hogue Fas nocturnas. La ficil victoria pronos ticada por los estrategas soviéticos no iba a convertirse en realidad. La falta de coordinacion y concentra: clon de esfuerzos que caracterizaba los fataques rusos permitio a los finlandeses retardar al invasor en toda Ia longitud de su frontera empleando reducidos destecamentos que utilizaban al ma ximo las posibilidades que el terreno omecia para la defense; de este modo pudieron concentrar et grueso de suis Ruerzas en el isimo de Karelia, Fuerza del ejéreito de maniobra que durante lal ‘movilizacion de otofo se habian trasl dado a ocupar posiciones intermedias, podian aeudir rapidamente en apoyo del Tas tropas de cobertura El eniterio que presidia Ia estrategial defensiva de los finlandeses preconizabal Ta ejeeucion de acciones encaminadas, més de detener a su agresor, a retardafl Su progresidn, especialmente en el is ma} de Karelia, donde se le permitiria inte hharse en uha zona de velnte a cineuent kilémetros de profundidad en proyectaba oca Baste posible. {deal para este propdsito: numerosos 1 gos y'pantanos cuya superficie aun nd Se habia helado y espesos bosques res Winglan el movimiento del enemiga ‘obligandole a vanzar por pasos angc THRTEENT 4 Gull of Finta Carro ligero sovistice BT-7-2. Entrd on jo el afo 1935 y su sistema disparos. Blindaje: 15 i3. mm. en el frente, rior y suelo del caso, caza; 10 mm. en la parte superior de Ia torrets; 6-10 mm. en la parte superior bbareaza; Motor: Liberty M-17T modi- sado, de 450 hp. Velocidad’ 72 krvh. AU ‘omia: 480 kms. Longitud: §,70 metros. Anchura 2,40 metros. Aitura: 1,93 metros. j_ Tripulacién ‘cahion de 76,2 disparos y cuatro amotaliadoras ‘mm. con 7.938 disparos. Blindaje: 80 mm. ‘maximo y 20 mm. minimo. Velocidad: 28,5 avn. Autonomia: "144. km. Moior: MI7 12 elindros, eon 600 hp. a 1.450 rpm. Longituc: 7,88 metros. Anchura: 2,85 me- ‘ros. Altura’ 2,84 metros. tos en los que era Ineapaz de manlobrar ¥ donde resultaba muy fécil amenazar a Bu flancos al descublerto. Mientras que esta zona resultaba desconocida para los rusos, para los tropas finlandesas era casi tan familiar como los patios de sus propias casas, pues durante el verano habien. realizado alll sus manlobras anuales. Conoeedores del terreno y sin el impedimento de equipo y armament pesado, los soldados finlandeses, des ‘zandose sobre esquis, se movian répida, Sigilosa y eficazmente para acosar al in ‘Sin embargo, como suele ocurnir, no todo salié de acuerdo con cuanto se’ ha: bia previsto. En contra de érdenes x plicitas de Mannerheim, las tropas de Cobertura, escasas en numero e insufl Clentemente armadas, se enfrentaron a ‘menudo a las fuerzas rusas sin contar con et adecuado apoyo de los esealones Superiores, haciendo imposibles las ac Columnas finlandesas durante ol gue hacia Ia Linge Mannerheim. roplie- clones retardadoras profundas. El en frentamiento directo resultaba ineficaz, ues el adversario avanzaba en densas Columnas a lo largo de estrechas carre. eras congestionadas por. sus propios pertrechos bajo la proteceién de los ca. ros de combate. La inferioridad numé: Fea y la falta de artileria fueron facto: Fes negativos para la actuacion de las tropas de cobertura que, pese a su debi lidad, podlan haber eausado grave que. branto al enemigo en caso de existir una. coordinacicn mas intima con las fuerzas, del ejército de maniobra, Con todo, el avance ruso se vio muy contenido, 'y el 2 de diciembre sola mente habia logrado profundizar hasta, Ja primera linea de organizaciones de fensivas, distante entre diez y quince kt. lometros de la frontera. Aunque se pro- dujeron esporadicas penetraciones, fu on pronto neutralizadas por la enérgica accion de los contraataques y la lineal ‘quedé restablecida. Durante las dltimas horas de la tarde de ese dia, sin em: Dargo, se perdié una importante porclon. de terreno a eausa de un curioso e inex plicable incidente. El Estado Mayor fin= lundés, en Imatra, fue informade de que ‘1 enemigo habia realizado un desem- bareo en la costa a retaguardia de las fhierzas de cobertura, mientras que en el centro del dispositive de defensa sus tropas hab(an penetrado hasta aleanzar Ja linea prineipal de resistencia. Antes de verinear et fundamento de tal in forme, el ala derecha de las tropas avan zadas’se repleg6 a una nueva posicion a la altura de Uusikirkko, mientras que las que guarnecian el flanco izquierdo fueron retiradas mas alld de la margen este del rio Suvanto, rebasando las po- ones que mantenia el 1 Cuerpo de Ejereito, La maniobra se realiz6 tan ri pidamente que las Grdenes para recupe rar el terrioliro abandonado no pudle- ron ser cumplimentadas. De este modo los rusos se aduefiaron de una valiosa extension de suelo finlandés sin efectuar ‘solo disparo, Este ineidente revelé que, incluso en. tre las propias fuerzas de cobertura, la coordinacion no existia o era muy pre- faria, To que puede explicarse en parte por la insufielencia de medios de comu nieacién, ya que los finlandeses no dis. ponfan de equipos modernos.y los que poselan funcionaban deficientemen. te. En cualquier caso, al retroceder Jas fuerzas que protegian el extremo oriental del Istmo como consecuencia de una noticia no confirmada, las que lefendian el sector de Lipola, pertene tientes al 11 Cuerpo de Bjército, queda- fon a merced del enemigo. EL 4 de diciembre, 1a amenaza de un ataque en el sector de Uusikirkko con- dujo a una situacion verdaderamente eritica. Nuevamente la falta de coord hacion fue causa de una grave pérdida de tiempo en la ejecucion de las accio- hes retardadoras, necesario para que btras fuergas ocuparan sus posiciones. En festa ocasidn, uunldades de infanterfa so iéticas, con el apoyo de una brigada blindada, avanzaron rodeando el ex- temo meridional del lago Suula, arro- Hlando las débiles posiciones defendidas por unas tropas que se encontraban al borde det sgotamiento. Las unidades que habia delante de Uusukirkko se re- plegaron al norte del poblado esperando lin ataque de los rusos en aquella direc elon. En lugar de ello el enemigo cont hud. presionando hacia el norte, apun: tando a Maisniemi, en un movimiento de tenaza que amenazaba con envolver {las fuerzas de cobertura situadas entre los lagos Sula y Muolaa 1H. Ohquist, comandante ial del frente finlandes en Al propio tiempo, ante la fuerte pre- sin enemiga en el Sector de Lipola, los finlandeses evacuaron sus. posiciones para acogerse a una nueva linea situada mas al norte. Resulta asombroso que consiguieran mantenerse tanto tiempo en ellas sin necesidad de refuerzos. En realidad, el dia 1 de diciembre, el Cuar- tel General de Mannerhelm habia de- signado a las divisiones 1 y 11 para que reforzarsen la parte oriental del istmo, pero el Teniente General Ohquist, ¢o- mandante del sector, considerd que le resultaban mds necesarias en otro lugar. En consecuencia, ninguna de dichas grandes unidades fue empleada para re forzar sector alguno; tal proceder hizo ‘que el propio Mannerheim se trasladase 2 Imatra el dia 3 para reprender perso- nalmente a los mandos del sector por st. pasividad en momentos de tan grave En la mafiana de aque! mismo dia los rusos ataearon y ocuparon una cabeza de puente en Kivinieml. Al dia siguiente Feanudaron el ataque en la zona de Uu: silkirlkko y lograron romper las defensas en Maisnieml, amenazando con eavol: 4s ‘tropas rusas en las de- fensas finlandesas. ver a la 5.8 divisién. Bl asalto de los ca. ros produjo tal panico en las trepas fin landesas que, en su precipitacion por ponerse a salvo, abandonaron su arma: mento, equipo y cocinas de campafia En una unidad de caballeria e. efecto fue tan particularmente sobrecogedor que, al dia siguiente, uno de los solda dos hacia esta pregunta: «¢Existe real mente peor combinacion qiie la de unos hombres aterrorizades cabalgando $0: bre corceles despavoridos?» No era esta la uniea vez que los fn. landeses se atemorizaban ante el ataque de los medios blindados durante aque llos primeros y confusos dias de guerra Pero su terror es comprensible sl. se tiene en cuenta que la mayoria de ellos nunca habian visto mas de uno o dos fearros de combate « la vez, mientras ‘que ahora debian enfrentarse a in gran ‘numero de ellos sin contar apenas con medics apropiados para combatirlos. Para compensar en parte la falta de cafones contracarro se constiuuyeron en cada compania, durante las primeras semanas de campafa, unos cestaca: mentos equipados con'minas. Sin em- 6 argo, pronto prevaleci6 el ingenio de Jos finlandeses, dando como resultado la produecion de un arma contra cara. ‘mas sencilla a la vez que més efectiva, el “eoetel Molotov. El artefacto, que era Ja simplicidad en sf misma, consistia en: tuna botella ena de una mezcla for mada por petroleo, elorato potisico ¥. otros ingredientes, a cuya boca se adap- taba. una ampolla con acido sulfiricg que actuabe de detonador. El procedi= iiento para lanzarlo requeria una gran. temeridad: un soldado, normalmente sobre esquis, se deslizaba junto al carro, contra cuya torreta, o en sur interior, Janzaba el explosive, Durante Ia etapa final de la maniobra retardadora se logro una cooperacién, mas estrecha entre los diversos grupos: de cobertura que, consecuentemente, fueron capaces de’ producir serios cons tratiempos al invasor. El frente de la It nea principal de defensa fue roto, dus ante esta fase, en dos oeasiones, ambag, en el sector oriental del istmo: una, el fa 6, en Koukonniemi, a costa de cuans tosas pérdidas para el atacante, y la otra en Kiviniemi, al dia siguiente. E16 de diciembre, considerando que los destacamentos retardadores habian, cumplido la finalidad principal de su misién, fueron retirados @ las posiciones, de la zona de resistencia. En aquellos momentos la situacion en el istmo es- taba establlizada. A lo largo de un frente de casi 1,300 kilometros, ios trece mil hombres que formaban la fuerza de cobertura hablan logrado contener al ejéreito ruso, excepto en Petsamo, en- frentandose & unos efectivos de 140.000 hombres y eerea de 1.000 carros de com- bate. Dondequiera que los finlandeses ha- bian cedido, las unidades acorazadas ene migas jugaron un papel decisivo, Los ca Rones’ contracarro de los. defensores muy eficaces, como lo atestiguan ‘ochenta carros destruidos antes del 5-de diciembre, pero resultaban excesi- vamente pesados y embarazosos para la rapidez que caracteriza a la guerra de movimiento, Fue en tales cireunstan- las en las que el coctel Molotov» tba a demostrar su valfa. No cabe duda que, desde el punto de vista de los estrategas soviéticos, Jos acontecimientos estaban toman: do un giro inesperado. La prensa rusa habia pregonado que Finlandia se de~ Mrumbaria en pocos dias y, evidente- mente, los mandos militares erefan en su propia propaganda, pues una orden eapturada durante los primeros dias de Ja guerra advertia alas tropas sovieticas Tropas de cobertura se r ahi el tercer dia de la guerra, que debian abstenerse de violar la fron tera de Suecia Mal preparado para enfrentarse a un enemigo resuelto y forzado a combatir fen estrechos corredores entre lagos ¥ bosques sobre carreteras destrufdas por los fnlandeses en su retirada y conges tionado por sus proplas tropas, el ejér- cite sovietico detuvo su avance. En iu- gar de un blitzkrieg (*) habfan invertido luna semana en llegar ante la primera If nea de defensa del adversario. Esta no tba a ser, clertamente, otra Polonia, 'No solamente fueron detenidos los ru- sos en el istmo de Karelia, sino que sus fesfuerzos en otros puntos resultaron igualmente infructuosos. Evidento- mente, el gobierno Kuusinen en Teri- oli, si es que alguna ver lleg6 a encon- trarse en tal lugar, representaba la baza fundamental para la actuacién de la quinta columna» en el interior de Fin- landia. Sin embargo, su lamamlento a las clases trabajadoras alentandolas a levantarse contra sus opresores 0 fue desofde 6 considerado como ridieulo. Ineluso aquéllos que comulgaban con las doctrinas comunistas permanecie- + Guerre reiampago iN. det 7. de Suvi ron indiferentes a su tono suave y su: Bestivo, flrmemente resueltos a defender Su patria de la invasion soviétiea. El pueblo compartia el convencimiento de ue, por encima de ser derechistas 0 iz Quierdistas, eran finlandeses, realidad Que ni la propaganda ni los razonamien- tas ideoldgicos eran capaces de modifi car. El patrictismo, un Intenso naciona- lismo y'el odio. Rusia impidieron cual uier posiblidad de colaboracién con Ia quinta columna. En el mar, los rusos se mostraron al tamente incompetentes. Ocuparon. sin diffcultad algunas islas a los largo de la costa que no estaban defendidas, pero fracasaron en su propdsito de desem barear tropas en territorio continental En un intento de -ablandar- 1a zona con miras a una operacién anfibia, 1a flota rusa del Baltico bombarded ’ Porvoo, lunos treinta kilometros al este de Hel sinki, con su artilleria naval, pero fue Obligada a retirarse por el fuego de las baterias de costa finiandesas. Hanko y ‘Turku atrajeron también la atencion de la escuadra soviétiea, aunque sin nin gin resultado, Si las memorias de Krus. Chey no mienten, la marina de guerra de la URSS era tan inepta que ni siquiera era capz de distinguir un buque ene- migo de un mercante neutral. Seguin sus propias palabras, uno de sus submari ‘hos habia dispardo, sin acertarle, con- fra un bareo sueco al que habfa tornado por finlandés, Durante la guerra Las bate- Fas de costa hundleron tres destructores, dos submarinos y varios buques auxilia: Tes rusos, causarido graves dafios al aco- razado Oktiabriskaya Revolulsia ‘Tampoco en el aire les fue mucho me- Jor. Durante los primeros dias de guerra ‘sus incursiones aéreas no consiguieron interrumpir el ritmo de la movilizacion, ‘inlandesa, que habia sorprendido # los mandos militares sovietioos. Los ata ques aéreos sobre las principales eluda des y nudos de comunicaciones, por otra parte, se llevaron cabo con insuficientes Rueraas y en condiciones metereologicas fadversas. Durante el mes de diciembre, el sur de Finlandia distruta unicamente de unas cuatro horas de luz diurna y los elelos estan frecuentemente nublados. Una Intensa nevada, el dia 2, se trans- formé durante las dos jomadas sigulen- tes en una fuerte ventisea que oculto todos los objetivos militares, y hasta ‘mediados de mes la nubosidad Impidio toda actividad aérea. Pero incluso cuando, en enero y febrero, aclaré el tiempo, las fuerzas aéreas no fueron ca paces de cumplir su mision fundamen. tal. Ni siquiera el ferrocarril Kemi-Tor. no, tniea y vital via de comunicacion por Ja que Finlandia exportaba sus pro: Guectos y recibfa de Suecta suministros y material bélico, Mego a quedar inte- rrumpido, en alguna ocasion, durante mas de cuatro horasTampoco se para liz6 el trafleo maritimo, especialmente. en Truku, contra cuyas instalaciones portuarias se realizaron sesenta incur: Siones aéreas. Por sui parte, y a pesar de que no dis- ponfan de modernos aviones ni de suf Glentes ‘baterias antiaereas, los. finlan deses ocasionaron elevadas perdidas a la aviacion sovietica. Al iniciarse las. hostilidades contaban los primeros so- lamente con 98 aparatos, cifra que au: mento hasta 287, de los cuales 167 eran. cazas, durante el transcurso de 1a con: Hienda, mientras que al final de la gue rra los rusos poselan cerca de 2.500. Se. gun sus propias eifras, los finlandeses perdieron sesenta y un aparatos y derri baron al enemigo 725 confirmadas y 200 ims probables. De ellos, 314 fueron des truldos, y mas de 300 danados, por la ar Ullerfa antiaérea. Una prueba'de la pre cisign del tiro de sus baterias es que el promedio de disparos por avién’ aba: tido fue de cincuenta y euatro para los materiales de operacion manual y de Goscientos en el caso de piezas automa- tieas, “Teniendo en cuenta la superioridad de las fMerzas a€reas de la URSS, las ellras, anteriores revelan su deficiente. prepa. racién y falta de entrenamiento, Tal cir- cunstaneia se pone aim mas de mani- fiesto si se tiene en cuenta el despliegue de sus bases, desde las que cualquier punto del territorio nnlandés resultaba facllmente aceesible, Las bases de bom barderos estaban localizadas en Esto nla, proximas a Leningrado, y en Kare. lia ‘oriental, de manera que las condi clones meteoroldgicas dificilmente ha ian totalmente imposible su aetuacion, ‘Tampoco el clima artico deberia haber mermado 1a eapacidad de sus pilotos, habituados @ operar en eircunstancias atmosféricas muy similares. Ademas, el Arriba: Puesta a punto de un avign fin {des antes del despegue. Finlandia perdié 61 aparatos durante la guerra. Abajo. La dotacién de una pleza AA Inspecclonando tuno de los 725 aviones rusos que fueron, derribados por los finlandeses. Fokker D XXI, De disefto original holandés, fue fabricado bajo licencia para la Fuerza ‘Aérea Finiandesa. EI modelo, como tantos otros que operaron durante la guerta, reau acuerdo con los patrones occidentales, poro se anfronte con Saito a los cazas rusos. La escasez de motores Bristol Mercury, para los que habla sido pro- yectado, obligé a la Fabrica. de Aviacién del Estado a mosificar el morro para instalar ‘motores americanos Twin Wasp. Motor: un Pratt & Whitney Twin Wasp radial, de 825 hp. ‘Armamento: cuatro ametralladoras de 7,9 mm. cada una con 300 disparos. Velocidad: 435 kmh. @ 3.000 metros. Velocidad ascensional: 3.000 metros en 4 minutos 30 segun- {d08. Techo: 8.800 metros. Autonomia: 980 kllometros. Poco vacio: 1.830 kllos. Peso car ‘Gado: 2.180 kilos. Envergadura: 7,95 metros. Longitud: 11 metros. Fokker CV-E. La version original CV fue empleada desde 1927 por la Fuerza Aérea Fin- landesa como avién de reconocimiento y bombardero ligero. Durante la guerra fue to- talmente superado por los cazas soviéticos y sobrevivio s6lo a base de ser empleado Ls isticas que se dan a continuacion por- rraine-Dietrich. La version finlandesa tenia caracte. de 7,9 mm. y perchas para varias bombas ligeras. Velocidad: 230 km/h. Velocidad ascersional: 4,000 metros en 16 minu- tos. Techo: 6.500 metros. Peso vacio: 1.386 kilos. Peso cargado: 1.883 kilos. Envergadura: 14,02 metros. Longitud: 8,33 metros. Fokker CX. Avién de reconocimiento y bombardeo aparecido en 1935, estuvo en servi- clo en las iuerzas aéroas holandesas y finlandesas durante la Segunda Guerra Mundial ¥, como el CV, al que estaba llamado a sustitur, resultaba anticuade con respecto a las ormas vigentes. Motor: Un Bristol Pegasus XXI radial, de 835 hp. Armamento: Dos ametralladoras de 7,9 mm. y hasta 385 kllos de bombas. Velocidad: 340 kmh, # 3.000 metres. Velocidad ascensicnal: 5.000 metros en 9 minutos. Avionomia: 830 hilémetros. Peso vacio: 1.845 kilos. Peso cargado: 2.491 kilos. Envorgadura: 11,98 metros. Longitud: 9,20 metros. Bristol Blenheim |. Producido en 1935, este bombardero ligero mayoria de los cazas en servicio en mas rapido que ta ‘al poco tiempo empez6 a resultar anticuado. Sus ‘detectos residian en el armamento, demasiado ligero, y en la escasa pro- leccion para tos tripulantes y el combustible. Motores: Dos Bristol Mercury VIII radiales de 840 hp. Armamento: Dos ametralladoras de 7,7 mm. y hasta 450 klios de bombes. Velocidad: 450 km/h a 4.500 metros. Velocidad ascensional: 4.500 metros en 11 minutos y 30 segundos. Techo: 8.500 metros. Autonomia’ 1.600 kildmetros. Peso vacio: 3.370 kilos. Peso cargado: 5.682 kllos. Envorgadura: 17 metros. Longitud: 12,10 metros. Tripulacion’ 3 hombre: 3 juedado muy anticuado al iniclarse la campana ruso- a. Wotor. Un Bristol Pegasus IN 3 radial, de S80 hp. Ar remento: Dos ametr adores L-33 de 7,9 mm. y un torpedo de 457.2 mm. 0 750 kilos de bombas. Velocidad 190 kmh @ 7.500 metros. Velocidad asc: ‘cho: 2.650 metros. Auvtonomia: 2.000 onal: Inclal de 108 metros por segundo. Ta- mn misién de reconocimiento. Peso va~ ‘io: 1.953 kilos. Peso cargado: 3.380 kilos. Envergadura: 13,96 metros. Longitud: 12 me 0 7,9 mm. Velocidad: 350 kmih, Tacho: 10,000 metros. Velocidad ascensicnal: 6.000 mau 10: 1.218 kilos. Peso cargado: 1.816 kllos. Envergadura: 10,2 tros en 13 minutos. Peso v metros. Longitud: 7,72 me tiempo reinante durante 1a segunda quincena de diciembre, inslitamente despejado, hizo posible’ que las incur slones fueran mas numerosas y frecuen- tes de lo que hubleran sido en. caso de un inviemio normal. Con. todo, unas 150.000 bombas rompedoras e incendia- rias, con un total de 7.500 toneladas, fueron arrojadas sobre campos y terras en los que no existia un solo objetivo de earacter militar Como los londinenses durante la se- gunda guerra mundial, el pueblo finian. ante una incursion és no se atemoriz6 por los bombar. eos; tomaban las cosas como venian y continuaban ocupdndose de sus queha- ‘ces habituales. Un reportero americano Telataba como, cuando comenzaban a sonar las sirenas de alrma, entro en sit euarto la camarera del hotel para de- eirle en inglés, -jAqui lega Molotov! La pesadilla de los carros Mientras que la situaeién en el istmo de Karelia se mantenfa bajo control, al norte del Ladoga era extremadamente eritica, Ali, dos divisiones finlandesas precariamente dotadas de armas contra Caro y cubriendo un frente de ciento ‘ocho kilémetros, entre Salmi y Suojarvi tenfan ante ellas las nueve divisones Ja brigada blindada que constituian el Cetavo Ejército soviético. Estas fuerzas se articulaban en cuatro potentes co- Tumnas cuyos objetivos eran, respecti vamente, Homantsi, Tolvajarvi, Suo- Jarvi y Sortavala; ocupados estos pun tos, controlarian el ferrocarril Sortava- la-Joensuu-Oulu y el sistema de eomu nicaciones interiores de Finlandia. Mas al norte el enemigo avanzaba con rapi ‘dez sobre Kuhmo y Suomussalmi, ame- hazando con dividir en dos el pats. ‘Temiendo un ataque masivo y general en el sector del istmo y con la esperanza @e que el frente septentrional podria mantenerse firme, el Mando finlandés habfa pretendido ‘conservar suficientes reservas para tal contingenela. Sin em- bargo, ante la grave situacién en el norte y la creclente amenaza que se cer. ra sobre el sistema de comunicaciones ferroviarias, refuerzos sustrafdos de Las débiles reservas en Viipuri y Oulu fue- ron enviados apresuradamente a Tolva- Jarvi, Kuhmo y Suomussalml, E15 de diciembre Mannerheim ordend que el 162 regimiento de infanteria, junto con un destacamento, se girigiera a Kunmo y Suomussalml, donde ya se encontraba atti 16s corrigiendo el tro sobre los carros sovisticos que se aproximan. El frente norte dol Lago Ladoga amas Teno un batallén que Jes habia precedido. El destacamento «A», constitufdo por tres batallones de depésito, _precipitada- mente organlzades y deficientemente equipados, se eneamind hacia Mo- mantsl, al'norte de Salmi, y otro bata. lion. lo hizo hacia Salla,’ ain mas al norte, ‘De acuerdo con un plan de operacto- nes basado en las maniobras realizadas fen tiempo de paz, se habia previsto que las fuerzas del sector de Salmi, inmedis. ‘amente al norte del Ladoga, se replega Han hasta Kitela, permitiendo con ello que el enemigo avanzase bordeando la orilla norte de! lago. Conseguido esto, si lanzaria un potente contraataque con “su Manco en la direccién Loimols Syskyjarvi. De aqui que el avance de fieraas soviétieas hasta Kitela no cau- sara gran preocupacién. Sin embargo, todo el plan de operaciones finlandés se jo amenazado ante la perspectiva de que el enemigo profundizase a 10 largo det ferrocarrit de Suojarvi y las carrete- inminente ra el sector de Suojarvi a cau ida penetracion de as enemigas, El 2 de diciembre los fn ‘Suvilaht postclones a la altura de Piltsoinoja. Al ia siguiente se ordend un contraataque para recuperar Suvilahti, pero la opera. ei6n se evaporo ante la presencia de los, carros sovieticos. Un testigo presencial, Erkki Palolampi, relata en su libro Ko- Waa Kestad como las unidades contra- carro finlandesas habfan logrado conte: ner iniclalmente su avanee, inutilizando Veintitrés de ellos sobre la carretera. Sin embargo no fue posible frenarles du- ante mucho tiempo y.. «el estruendo de los carros se escuchaba en la carretera y tambien extendiéndose por 10s. bos: ques..... Alguien comenz6 a gritar que estaban disparando desde la retaguar dia. (Habian logrado romper el frente! Un hombre tenia los ojos dilatados por el terror, otros vieron su pénico, sin que adie pudiera evitario pasaban de boca fen boca los gritos: los carros han roto el frente y vienen hacia aqui! Los hombres comencaron a corer vadeando en la nieve 0 esquiando hacia la retaguardia sin preocuparse por nada, ajenos a los gritos y las imprecaciones de sus offcia. les. El panico se extendi6, otras compa. fifas se dieron a la fuga, .... los rumores se propagaban velozmenite,. . . . nadie Obstaculos contra carros en Kollaa, tras Carro pesado soviético TSS. La necesidad de este arma surgié en 1832 como resultadall] T:pulacién: 10 hombres. Aimamento: Un obs de 76,2 mm. con” 100 disparos, dos dela exigencia. neo ametraliadoras de. 7,62. mm. con ‘con potencia de 500 hp. a 1.450 rpm. Longitud” 9,85 metros, Anchura: 3,25 metros. Altura: 3,45 metros. Peso: 50 toneladas. de primitiv es vel iados para combat a la izqulerda: Mayor General J. V. Hagglund, comandante del sector Sortaval Suojarvi. Derecha: Coronel (en la foto, Mayor Gene: destinado pai Hlomantsi-Tolvajarvi. tenfa otro propdsito que alejarse de la esadilla de log carros.. . Un joven sol Gado, intentando encaramarse a un tr. neo exclamaba Ahora ni siquiera los finlandeses son capaces de contener a los rusos El dia 7 fueron abandonadas las post ciones preparadas en Piitsoinoja, reple gaindose sus tropas a una segunda linea en Kollaa, de cuya conservacion depen: ia por completo el éxito del plan para el contraataque. Los rusos se lanzaron al asalto de esta posicion pero fueron Techazados, y para el dia 10 la situacion estaba practicamente estabilizada, con Jurando para un futuro Ja amenaza so ‘bre el sector. Mientras se producta el flujo de noti- clas procedentes del frente del Ladoga, Mannerheim leg6 a la conclusion de ue la situacion era alli demasiado del cada para encomendarla a la respons: bilidad de un solo hombre. En conse cuencla, el dia § dividié el mando, asig. nando al Mayor General Hagglund el Gel sector Sortavala-Suolarvi, y_ po: niendo al frente del de Homantsi-Tolva Jarvi al Coronel Paavo Talvela, oficial dé ran coraje y determinacion Una figura del eardcter de Talvela rel sultaba esencial, puesto que se le of den6 iniciar una ofensiva para derrot al enemigo con fuerzas numericament Inferiores y sin contar con otros refter= nas, con excepeion del batallén de reserva enviado poco antes por Hégglund, sus tropas —tres batallou hes en Tolvajarvi y uno en Tlomantst se encontraban ya combatiendo contra) dos divisones enemigas y estaban ex haustas. Ya durante los primeros dias de coms bates el dnico batallén que cubria a dis: tancia el acceso hacia Aglajarvi y Tolvas Jarvi se habia visto obligado, ante el el avance de la 139 division sovietica, a) efectuar un repliegue hasta la linea del Ho Aitto, donde se le unio un segundo: batallén.’ La tentativa de ambas u des. para ‘realizar ‘conjuntamente contraataque habia fracasado. Tneapas ces de soportar el potente fuego ene migo se retiraron, al dia siguiente, a lal margen oeste del lago Agia, donde ya se encontraba otro batalion. El terreno, he- lado ¥ duro, favorecia la ofensiva rusay, que progresaba rapidamente, obliganda) 2 las tropas finiandesas a replegarsa nuevamente el dia 5 para acogerse a las. posiclones situadas inmediatamente al Ste de Tolvajarvi, En opinion de los omandantes de Unidad, les, hombres Comensaban’ a perder ‘st capacidad combativa y Se avecinaba una catas- trofe. Cuando Talvela lleg6 al escenario de ln hueha eomprendio que solamente un ambjo de sentido en la marcha de 1as mperaciones podia eonjurar el desastre th consecuencia orden6 al Tenlente Co jonel AO, Pajan que, al frente de un bntallén fetorzado, se inBiltrase profin: damente tras ins itneas enemigas para stacar en la noche del 8 de diciembre Pajarl cumplio sus Ordenes al pie de la Jetta infiglendo al enernigo.cuantiosas perdidas que detuvieron su avance du: Fante dos dias. Sin embargo, el aia. 11 inielaron Jes rusos un movimiento en: ‘olvente pot el extremo norte del lago que paso inadvertido para los observe- lores finlandeses, atzeando” una co lumna "de aprovisionamiento. Pajar, Que acertaba a pasar por aquel lugar feunio rapidamente un grupo de hom: bres del destacamento de proteccion de la eolumana y acometio al enemigo, apo yado por des eorpanias de la reserva del eestor. Al eaer la noche los rusos, de- frotados y puestos en fuga, se retuglaron Ios bosques donde los que no fueron muertos por sus persequidores perecle- ron a eauba del fo, Esta aecion contr buyé en tal manera a levantar Ia moral elas" tropes finlandesas, que. als ffuiente dia fueron eapaces de contener J rechazar un intenso ataque frontal Al propio tiempo la situacién en ia coma de Homans estaba siendo contro fada. ta llegada del destacamento =A coincidio con la fase final de la mani bra de repliegue realizada en aquel see ‘or. La presencia de estes tropas de re resco, & pesar de estar precariamente auipadas, resulte decisive. Al dia si fuente los finlandeses lanearon un ate fue que tuo como. consecuenela. el dereo y aniquliamiento. de un batalion enemigo. ‘Una ver, detenido el avance sovietico n Tolvajarvi, Favela asumio Ia inicta {iva ol 12 de diciembre. Bn estas oper. tiones, el fri intenso, con temperaturas Inferioves a 53" bajo cer, oe espesos bosques y ln sorpresa futron factores decisivos’ para los finlandeses. La ‘ea de maniobra de Talvela consistia en un doble movimiento ‘para envolver” las fhereas enemigss,en el que ia accion del norte eerceria el estuerro del ataque, ¥ Teniente Coronel A. 0. Pajari luna vez completado el cerco, mante. nerlo el tiempo necesario para que el Mo y la falta de aprovisionamiento hi clera el resto. Pronto result6 evidente que este ori ginal plan no tendria éxito, puesto que Ios risos habian Iniclado un movi miento similar, partiendo de una zona al este de los lagos Tolva e Hirvas, y ha bian entrado en contacto con el ala iz Quierda de la maniobra finlandesa. El Gladerecha tambien se encontraba en Gifieultades al intentar, sin consegulrlo, cruzar el lago Tolva; sin embargo logra ron apoderarse de Ia isla de Koti, desde donde mantenian bajo su fuego la reta guardia y las comunicaciones del ene. migo. ‘Amibos bandos se vieron momenta neamente reprimidos ante la imposibi dad de completar la maniobra de eerco que hablan Inieiado, hasta que Pajari ‘pt por un audaz ataque frontal sobre {dhelada superficie del fago Tolva. Esta accion produjo una victoria de primera ‘magnitud para Jos finiandeses con la to tal destruccion de las fuerzas soviéticas eh aquel sector. La vanguardia del ata: ue estaba constituida por una compa. Bia al mando de un teniente herido; cuando la lucha toco a su fin, solamente ‘ocho de sus hombres permanecian con dose cuenta del peligro, las tropas fin: vida, El dia 14 ls totalidad del sector de landesas avanzaron, partiendo de Tol ‘Tolvajarvi estaba on poder de las tropas vajarvi, para enfrentarse a las fuerz Sinlandesas y la 139 division rasa com- enemigas en movimiento a les que acor pletamente derrotada. No existia duda saban incesantemente combinando lag} ‘acerea de cuan decisiva habla sido la modalidades del atague frontal y la tac Victoria: las pérdidas del enemigo as- tica de guerrillas. Poco habituados aj endian a mil muertos, varios centena. combatir en zona de bosques y expulsaq res de prisioneros, diez carros de com. dos de la localidad de Aglajarvi, en A bate, dos baterias de campana y gran que se habfan fortifieado, el dia 18, 1 cantidad de armas ligeras ysuminlstros. rusos emprendieron la retirada en coms ‘Aunque demasiado agotsdas para per. pleto desorden: explotando el éxito seguir al derrotado adversario, las tro. conseguido los finlandeses persiguierony as finlandesas hubieron de continuer sin tregua al enemigo hasta el ro Aitta Combatiendo por espacio de otros diez donde los restos de sus divisiones 75 fas. 139 fueron practicamente exterminados4 Una division de refresco, la 75, fue en- _"“Tolvajarvi constituy6 una resonant viada en apoyo de Ia 139'para sustraer victoria para los finlandeses y aun ef sus maltrechas fuerzas ala constante mids sorprendente cuando se considera resin enemiga y asegurar, ala vez, la las pérdidas del adversario. Para log carretera de Agiajarvi, unica ruta dis- primeros represent un botin de sesental ponible para el abastecimiento. Dén- carros, mas de treinta piezas de artille Hla, diez morteros, cerca de cuatrociend Cadaveres de soldados rusos perter clentes @ la 139" Divisién de! Ejercto des de municiones ¥ suministros. Aded Rojo. mds, Innumerable eantidad de armas 9 ater a>” La escasa maniobrobiidad de las wnide- dos acorazadas sovibticas en las zonas de bosques do Finlandia permitié a los efensores el fraccionamiento de las co- lumnas rusas en reducidos niicieos (mo! tis) faciles de aniquilar equipo resulté destrufdo durante la ba. talla, Las pérdidas del lado finlandés fueron proporcionalmente _ elevadas, hasta el extremo de que, en ciertos mo: mentos, Mannechelm estuvo a punto de Ordenar que cesase el combate, perm fiends que prosigulese hasta el final solo a instancias de sus comandantes fn el frente. Cuando hubo conclutdo, el treinta por ciento de los oficiales y subo- fleiales y el treinta y cinco por clento de las tropas habjan resultado muertos 0 heridos, “Mientras tanto, el sector de tlomantst, donde cuatro batallones mermados y una sola bateria hablan detenido en Seco el avance de la 15.8 division rusa odfa considerarse estabilizado, perma. Reciendo en tal situacién hasta el final de la guerra Estos éxitos representaron un gran impulso para elevar la moral de las tro- pas finiandesas sometidas a la fuerte presion del enemigo., especialmente en fl sector nordeste de la costa del lago Ladoga donde, el 8 de diciembre, Ia 18 y 168 divisiones sovieticas habjan logrado romper las defensas y penetrar en sus lineas. Un contraataque, lanzado el dia 12, consiguid restablecet el frente obli gando al enemigo a retirarse. Con Kola resistiendo, habla grandes esperanzas 6 ms de que las dos grandes unidades enen gas pudieran ser cercadas y destruida Las fuerzas dispuestas para atacar iquilar a las dos divisiones sovietica hablan adoptado un. despliegue forma de U entze Kitela y Uomaa. embargo, los primeros ataques, realia dos los dias 13 y 17, fracasaron porque intenso frfo, ia escasez de equipo. la f tiga de las tropas y la superioridad d¢ {Mego enemigo comenzaron a cobrar tributo en las tropas del IV Cuerpo di fereito, Finalmente, el 26 de diciembs una accicn ofensiva sobre las posiciong rrisas al este del lago Kota fue coronad por el éxito y al dia siguiente la carn tera a Uomaa estaba dominada por fuego. El lazo tendido alrededor d enemigo empezaba a ponerse tirante, ‘Una vez reagrupadas sus fuersas tras haberse asegurado que Kollaa col tinuaba resistiendo, Hagglund preps la operacion definitiva contra la 18 y 1 divisiones soviétieas, La ejeeucion de maniobra requeria el fraccionamient de las fuerzas enemigas en_pequend hiticleos -aislados denominados mo (término usado habitualmente para ferirse @ los montones de troncos Duestos para ser cortados) median! taeticas de guerrillas. Bn la noche del de enero las unidades del IV C.E. av: zaron —atravesando un terreno pobladk de bosques, virtualmente desprovisto d ‘caminos y cublerto de nieve que entoy pecia el movimiento de las armas equipo pesado, Hasta aleanzar sus pos| clones de partida. El dia 6 se inicié q fatague, Aparentemente ignorantes i cuanto estaba sucediendo, 10s rusos nf 18th DIV. Pitkéranti eee Ty patie ie Carros de combate soviéticos on accién fon el sector de Koll eontraatacaron ni efectuaron repliegue alguno a medida que los finlandeses se than aproximando. En lugar de ello se enterraron y se dispusieron a resistir donde se encontraban. El dia 11 sus fuerzas habian sido completamente ro- deadas y divididas en mottis entre los cuales se movian los atacnates con toda impunidad, "Todo se habia desarrollado conforme al plan previsto y los finlandeses consi- deraban que solo era cuestion de tiempo fe que los rusos depusieran las armas ero al ereer tal cosa menospreciaban 1a tenaeldad de sus adversarios que, ha- biendo situado Ia artilleria en el interior e las posiciones y con los carros 10- Geando' el perimetro, enterrados hasta Ja altura de la torreta, resistian obstina- damente. El hambre’hizd aparicion y como los suministros que podian ser transportados por via aérea no eran su flelentes, se vieron en la necesidad de sacrificar sus propios caballos. Silos fin- Tandeses hubleran contado eon mas ar- tilleria y cafones contracarro, el pro- blema se habia resuelto rapidamente, pero en aquel estado de cosas el IV Cuerpo de Ejército pasé el resto de enero y parte de febrero tratando de destruir los mottis al tiempo que eludia entrar en contacto con cuatro nuevas ivisiones que avanzaban desde Salmi y Kasnaselka La Uniea solucion estribaba en con- tender con un solo motti cada ver, blo- queando primeramente las comunica clones coneuerrentes en el mismo y des. 6s coat BOS truyéndolo a continuacion. Por est procedimiento fueron aniqullados su Sivamente los diez mottis de la 18% di sin. El dia 18 se rindi lo que aun qu aba de dicha gran unidad, y el 29 sh guid. su ejemplo la brigada’ acorazad: ‘Sobre el campo de batalla se contarom 4300 muertos, inclufdos dos generales fen esta eifra no figuran todos aqu los que yacian sepultados bajo la ni El botian ascendid a 128 earros de com bate, 91 caflones, 120 vehfeulos y tract res, 62 cocinas de campafia y gran eat idad de armas portatiles, municones equipo. Solo el fin de la guerra evit6 que la 16 Aivisién corriera 1a misma suerte. Abast cida desde el aire y por vehiculos d ‘racei6n animal que cruzaban el Lado columnas de aprovisionamiento 2 vvés de la superficie del lago demostrd propia futilidad: un reducido grupo 4 Soldados. finlandeses.situados en. un isla proxima a Kolranoja realizaron serie de ataques nocturnos, contra If ‘eolumnas de suministros, destruyend la mayoria de ellas antes de su ani lamiento por un ataque desde el aire. Las debilitadas fuerzas del sector 4 Kollaa prosiguieron con éxito su desi gual lucha, conteniendo el avance er igo y aliviando ast Ia presion sobre ef TV Cuerpo de Ejército, Aunque al bord del agotamiento, los defensores manta vieron sus posiciones sin deseanso du Tante todo el mes de enero sin ot ayuda que el refuerzo de tres batallones Independientes, un regimiento y uns brigada de eaballeria convertida en bi ada de esquiadores. Ninguna de las tinidades pudo abandonar la linea del frente durante este periodo para distru- lar de un merecido deseanso, pero su abnegada resistencia hizo posible el triunfo de las tropas de Hagglund mas al sur, ‘La detencion de las fuerzas sovieticas al norte del Ladoga y en elistmo de Ka- Telia se debié tanto a la determinacion de los defensores como a la inefieacia el ejereito rojo. No existe duda alguna de que el soldado ruso era valeroso, pero hho poseia los recursos de su oponente finlandés ni supo ponerse a la altura de circunstancias extraordinarias que Municionamiento durante las operaciones: para la defensa de Koll concurrieron en aquella guerra. Resulta también evidente que los rusos no pla hearon sus acciones ofensivas en la forma més adecuada para obtener 1a adecuada coordinacién y maxima ¢oo- eracion de los medios asignados a sus divisiones, El tiro de su artilleria era poco preciso y tal mal ajustado que el Dunto de caida de sus proyectiles so rodueia frecuentemente muy a reta- guardia de las posiciones finlandesas, Hubo ocasiones en las que los earros in- terrumpian el atauge, regresando a sus posiciones de partida aun antes de que Ia infanteria hubiera iniciado su avance. Tal inefieiencia y falta de coordinacion, continuaron durante todo el mes de dl. ciembre hasta que el Mariscal Timos- henko asumio el mando del Ejéreito Rojo en Finlandia. ‘Otro factor que contribuyo a que las pérdidas fueran tan abrumadoras fue la falta de flexibilidad de los mandos so. viéticos para adaptar sus planes tact cos a las exigencias de la situacién en cada momento. En vez de ello se atentan rigidamente al plan inieial, enviando al asalto una tras otra, sin vaellacion, olas de seres humanos, ineap-1ces de discenit otra modalidad de ataque que no fuera la de una aplastante superioridad nu meérica, La primera consecuencia del nombre rmiento del Mariscal 8. Timoshenko como ‘Comandante fuerzas rusas en Fir landia fue una mayor coordinacion en I ofensiva sovistice o La determinacién de los defensores A pesar de las privaciones y ditieultades Impuestas por la maginitud del invasor las tropas de cobertura en el istme de Karelia consiguieron garantizar el tiempo necesario para que otras fuerzas pudleran aleanzar y ocupar las posieio: hes de la principal linea de defensa Coneltido el repliegue de aquellas tro: ppas el 6 de diciembre, hubo unos evan. tos dias de relativa tranquilidad en todo el frente mientras el enemigo procedia & eagrupar sus unidades. Solamente esporddicas a tanteo y fuego de artillerfa Ia calma, pero tal activi lente ale zona de combate. Operando constantemente en 1a oscuridad y sin medios de luminacion aproplados ni siquiera disponian de lintemas eléctrieas— no sorprende que permane- cleran expectantes. Afortunadamente este periodo de relativa inactividad les dio ocasion para habituarse a la vida del frente. Incluso las fuerzas situadas escalones mas retrasados se mostraban Fecelosas, ¥ por es0, pues la linea de defensa era tan poco profinda que re Sulta casi inerefble que las patrullas so viétieas no fueran capaces de encontrar luna ruta de infiltracion hacia la retaguar- dia de les posiciones. ‘La intensu actividad de patrullas de reconocimiento, que en numerosas oca- Siones lograron ‘abrirse paso a través de La «lines Mannerheim» en ol itme do Ka- ralia. Linea de fuego finiendesa en Summa, Jas alambradas para desplazar 0 des- truir las rocas y grandes pledras coloca- das como obstieulo al avance de los ca- 70s, dio origen a frecuentes zas hocturnas y puso de manifies ‘muy importante: el valor de los obstaeu Jos como tales era muy precario, pues al haber sido situados exeesivamente a vanguardia de les easamatas y puntos fortiheados no quedaban eficazmente batidos por el fuego de las armas de de fensa. De todos modes ya era dema slado tarde para rectificar Aunque el perfodo de reiativa pasivi dad fue de inestimable valor para. los Mnlandeses al darles tempo y oportunt dad para «recobrar el aliento» y para reagrupar y reorganizar sus unidades, Jos ‘rusos, por su parte, nuevas fervas, las fan las operaciones y rea ppara el ataque. Del estudio de su ac- lad pudo dedueirse que proyecta var @ cabo Ia manlobra ofensiva siguiendo dos direcelones: una, dirlaida hacia Summa, y la segunda, en el ex tremo orlental del istmo, hacia Taipale El ataque en la primera direcciin era, evidentemente, de capital importaneia para ambos bandos, ya que si tenia éxito dejaba abierto el camino hacia Viipuri, Helsinki y el corazon de Finan: dia, provocando el final de la guerra mediante el envolvimiento, en un am: pllo movimiento de tenaza, ¥ ulterior finlandesas, El ataque sobre Taip era, evidentemente, tuna accion de rio de la accion principal. Ademas util zando el lago Ladoga y la buena ted d ‘comunicaciones en aquella zona, el at ue podria anticiparse en tiempo. Ef Consecuencia, durante 1a noche del I de diciembre las patrullas finlandes informaron que los rusos se dispontan. atacar. Una nueva division de infanterg enemiga se habia unido a la que ya enconiraba alli, asi como algunas bai Flas, Al amanecer del dia 15 Ia artiller usa comenzd a mach las organizaciones defensivas. En vist del escaso numero de baterias de Ia arth Herta finlandesa, el reducido aleance sus piezas y la falta de municiones, Tesponsabilidad de mantener las pos clones recay6 totalmente sobre la ina terfa que, soportando el efecto demol dor del fiego enemigo, debia mantened fn silencio sus armas hasta que el e migo se mostrase al descublerto, sot el hielo, disparando entonces easi a eajarro. Cuando se detuvo el comb: Jos rusos habfan. sido rechazados, Jando sobre el terreno numerosos mule tos y doce carros destruldos, ‘Después de una jorada comperats Los puntos fortiicados rusos servian 0 ‘base para el siguiente ataque en el irent del istmo de Karelia, ‘ue profusamente i ESssEe4 gives ee Atagues finiandeses 0 y mmm Linea del frente, 22 dic. las siguientes. Primeramente, los Tt daban por descontado que encontrari escasa 0 nula resistencia y, en conse euencla, no habian planeads sus oper clones con mucho’ detalle, Evident mente estaban convencidos de que st abrumadora superioridad seria suf lente, En segundo lugar, permaneeiar clegamente aferradois al ‘pian Inlelal no supleron adaptarlo a las especific eircunstancias de esta guerra, creyendo sin duda, que la superioridad en carro on oes L-Kuolema H Hy fH Los finlandeses cont lago Muolaa ¥en hombres compensaria su falta de revision. En tercer lugar, los coman- dantes de unidad estaban subordinados fala autoridad de los comisarios del pueblo y temian adoptar deeisiones que udieran convertirles en sospechosos politicos; el espectro de las purgas se Cernfa alin sobre el ejéreito rojo. Final- ‘mente, los soldados finlandeses, ademas, de estar competentemente mandados, luchaban para defender sus propios ho- ares; en consecuenela soportaban me Jor Ia’ tension y fatiga del combate que los sovietieos, deficientemente eondiicl. dos y a los que se habia hecho creer que ‘serfan recibidos por los finlandeses con los brazos abiertos en lugar de tener que combatir contra ellos; las tropas rusas, por otra parte, combatian en un am biente extrano y frecuentemente hostil La mayoria de sus hombres, habitantes de 1a planicie o la estepa, no habfan visto en toda su vida un bosque, ni si quiera de pequeno tamafio, El color gris Verdoso de sus uniformes, por otro lado, les hacia destacar sobre la nieve del mismo modo a come lo habria hecho Un Geshonillador, mientras que los finlan. deses, vestidos de blanco, resultaban racticamente invisibles. Detenido completamente el avance enemigo, habia llegado pera los finlan- eses el! momento de atacar. Ya, du: rante la manlobra retardadora, el Mayor General Ohquist habia solicitado auto. rizacién para llevar a cabo una opera. clon similar eon el 1 Cuerpo de Ejército, * vamente durante la batalla de Summi el Alto Mando Finlandés dio su consen timiento, el dia 19, para llevaria a cabo, ‘De acuerdo con él plan, la 6. division que permanecia en reserva detras di Summa, reforzada con un regimiento d infanterla, agruparia unidades de otr divisiones para la ofensiva. El ataq tba a tener lugar entre los lagos Muola Kuolema, en un frente de unos vel cuatro kliometros. La 6.* division debs avanzar en la direceion del rio Sums con unidades de la 4.* cubriendo flanco oeste, mientras que la 5 divisi6 tenia la misi6n de far al enemigo en vecindad de aquelia localidad. En el ex temo oriental del frente de ataque unidades de Ia 1* division atacarian Gireccion de la linea del ferroca mientras que, mas hacia el este, trop: de la 11.” division debian avanzar en receion suroeste para establecer com tacto con las anteriores, embolsando fuerzas rusas situadas entre embas. Realmente era un plan muy amb closo. Si tenia éxito, 10s finlandeses Dallarian en situacion para negociar c el Kremlin la solucién pacifica del con Aicto; no es que sus mandos alent Ia esperanza de un triunfo. completa pero se contentaban con algo. meno Que una resonante victoria si su ofen Siva conseguia perturbar suficien' ‘mente al enemigo como para obligarle ceder terreno ¥ hacerle considerar d nuevo el conjunto de la situacion, La hora H fue sefialada para las 06. del dia 25 de diciembre. Cuando legs momento nevaba copiosamente, aun- fque pronto ees6, tras lo cual la tempera- fra: descerdié @ 16.9 bajo cero y au- ment6 la fuerza del viento, mermando la eficaeia combativa de las tropas. En ta- les circunsianeias resultaba evidente que la conduccién del contraataque no Fesponderia a cuanto se habia previsto nel plan, Otros problemas se sumaban slanterior, Algunas de las unidades que formaban parte de la reserva traian consigo tantos vehiculos que, cuando faltaban pocas horas para el momento de inlelar e ataque, atin no habfan ter- minado de desembarearlos de los trenes que los transportaban. Al no haber sido Draeticadas reeonocimientos de las po- Sleiones, se desconocia su situacion como ef despliegue de las fuerzas y las armas del enemigo. En los primeros momentos las fuerzas atacantes encontraron escasa resisten- ia, pero cuando los earros soviéticos se pusieron en movimiento el avance se Getuvo en seco. De nuevo se interrum- pleron las comunicaciones por averias fn las lineas telefonicas y deficiente fincionamiento de los equipos de radio, haciendo imposible la intima coopera: cion entre (08 diferentes grupos de ata. ‘que, Por otva parte, como la artillerfa no era eapaz de progresar al mismo ritmo de Ja Infanteria, existian pocas posibill- dades de emplear las plezas de mayor ‘calibre contra los carros; cuando los ca- ones legaban, 1a falta de comunica- clones Impedia saber donde resultaban mas necesarios. Al cabo de ocho horas de detuvo la ofensiva y los finlandeses se retiraron hacia sus propias lineas sin Ser presionades por el adversario. Francotiradores rusos en accién. Aunque difielmente pueda afirmarse ave el contraatague fuera un éxito, con- {ibuyé alevanta’ la moral de las tropas Y, auizas io mas importante, hizo vacllar ij enemigo. Dada su infeioridad ume fica, su excasa potencia de fuego ¥ sus Asiicientes medion de transmasiones, re Stta soprendente incluso que intenta- ran lieyar a eabo 1a operacion, Sin ett- Dargo, durante mas de un mes los Tusos he redlizaron ningun esfuerso para rea- Hidar sis ataques en el istmo, excep. Tuando esporadieas salidas en a zona de Taipaie, entre e126 y el 27 de diciem fre, 7 peauchas escaramuzas en todo el Rene Gurante el mes de enero. ” La batalla de Suomussalmi a, } ¥ A mitad de camino entre el Océano Ar tico y el istmo de Karelia existe una zona desolada y escasamente poblada fen Ja que se libraron algunas de las mas famosas batallas de la Guerra del In vieno. Alli, junto a les miniisculas al deas de Sudmussalmi y Kuhmo, tres di vislones rojas encontréron su perdicion ‘a manos de unas fuerzas finlandesas muy inferiores en numero. En Ja creencia de que los rusos no es. taban Interesados en este paramo que carecia virtualmente de comunicacio nes, el Alto Mando firlandés habia en- ‘comendado su proveccién a un pufado de hombres procedentes de la reserva, guardas fronterizos y unidades de la Guardia Civica. Al comprobar, con gran sorpresa, que el enemizo no solo se dls ponia a invadir a aquela zona, sino que Io estaba haciendo cen dos divisiones con el habitual acompafamiento de ca ros y que contaba con una tercera dis puesta también a intervenir, envio apre Suradamente refuerzos a aquel frente. Alli, al igual que al otro lado de la fron. tera det Ladoga, los rusos habian estado construyedo carreteras que conducian hasta la propia linea de demarcacidn, y por ellas vaelaban ahora el torrente de Sus fuerzas sobre Finlandia. ‘Los pobladores de squella region es. taban totalmente convencidos de que, a causa de su propio aislamiento, nada ‘Tropas finlandesas despliegan antes de’ destruccién de dos diviiones sovicticas 7 junto ‘a Suomus: tenfan que temer de Rusia; de aquf que, aunque sablan que los rusos estaban as al otro lado de la el propio dia 30 de noviembre, cuando tenfan a las tropas rusas practicamente encima. Esta situacion ocasioné gran: des suftimientos y pérdidas econémicas ala poblacion civil; en algunos casos los nifics tuvieron que huir de Ia escuela ‘cuando los soldados rusos legaban ante Ja puerta, En las cercantis de Kuhmo, parte de la $4 division sovietica avanaaba a lo largo de las dos carreteras que condu- cian ala aldes. En su camino solo se in- terponia el unico batallén con que con. taban los defensores, pero a pesar de sus reducidos efectivos ¥ eseasos recursos, los finlandeses comenzaron, el 1 de di- clembre, a’atacar sus flancos. Viendose ineapacts de detener la marcha del enemigo se replegaron a posiciones algo mis retrasadas, solo para verse obliga: dos a retirarse nuevamente el dia 5. En estas circunstancias resultaba evident: Que La situacién se habia vuelto critica y que las escasas fuerzas necesitaban ur Kentes esfuerzos, de modo que el 25 re- Bimiento de la division, que se en- contraba en Oulu, fue enviado hacia aquel sector. Estas tropas estaban equipadas con fusiles, ametralladoras, tiendas de campafa y los omnipresen- tes esquis; carecian, sin embargo, de cafiones y’ armas contracarro, pues no disponian de ellas. Tan pronto legaron al frente entraron en combate, antes de que los rusos tuvieran tempo de reunir nuevas fuerzas o fortalecer sus posicio- nes, Ei factor tiempo era decisivo, y los in landeses renovaron sus ataques sobre Jos flancos del enemigo antes de que las tropas reeién llegadas hubleran tenido siquiera tiempo para familiarizarse con eee ee ore Coronel H. J. Sillasvuo, vencedor ‘mussaimi. Ja situacion 0 completar sus preparati- vos. El dia 8, mediante un ataque com. Dinado sobre la carretera desde el norve ¥ el sur, consiguleron fraecionar la co lumna en varios grupos, sobre los que durante algan tiempo mantuvieron clerta superioridad, pero Ia fatiga, las Dajas suftidas y la falta de teleionos de campana les obligaron a ir cejando gra ualmente en su esfuerzo, abandoriando Ia carretera en poder del enemigo. El Uempo, que se habia tornado extrema damente frio hasta aleanzar temperattt ras inferiores a 30 grados bajo cero, afiadio otra dificultad. Pero estas ope Faclones, al menos, detuvieron el avance de las tropas rusas, y para el dia 20 e1 frente se hallaba establlizado, Las fuer as del invasor se encontraban en una dificil situacién yen un embarazoso di ema: no podian ir hacia adelante ni se atrevian a retroceder, Al propio tiempo eran incapaces de establecer un solido contacto con los finlandeses que, sobre us esquis, se movian como fantasmas través de los bosques cublertos de nieve ¥ golpeaban a placer, donde y cuando les parecia oportuno’ Indudablemente “ tales tacticas explican un tanto 1a pi Vidad de los rusos y su negligencla ontar un ataque en regia contra I fropas finlandesas. En lugar de ello c varon trincheras junto a la carrete donde, expuestes al intenso ff, com ‘zaron Una larga y paciente espera p {que el resto de le 54 division viniera Sacarles del aprieto en que se halla ‘Avfinales de enero hubleron de i frento-a la amencen que representaba Tlegada a aquel frente de iuevas finlandesas” freseas tras su victoria Suomussalm Unos cincuenta kilémetros al norte del Kuhmo, cerea del poblado de Suomus salmi, tuvo lugar tina de las batal Clésicas de 1a historia militar. Fuerza finlandeses equivalentes a una divisin combatieron ‘contra. dos dlvisiones so: Miétleas (ia 13 y la 44), aniquilandol casi hasta el ultimo hombre Al igual que en otros ligares, los rusog hhabfan ‘construldo frente a” Suomuse salmi una serie de carreterss pis ue, sin que los finiandeses ubieran Hlegado a Sospeenaro, conductan dire. tamente hasta el Limite de la frontier haciendo posible el svance de fucrzas considerablemente poderosss por af parale que eareeis virtualmente de eau Tunicaciones. En. teritorio. Anlandes existian dos careteras que partiendo, Tespectivamente, de Juntusranta, ab forte y de Raate, mas al sur, conducian hacia ‘el oeste, ‘convergiendo en Suds mussalmi, Desde este punto partia ot ue se dirigia ala loealtdad de Kajeamny sItuada sobre la carretera principal y el ferrocanil a Oulu, Tomo ¥ Suecia. Dos regimientos dela 163 aivision ueraniena avanzaban sobre la carretera del norte mientras que un lercero 10 hacia por ta ue partia de Raate, al encuentro Ge ul Batalién de cobertura Snlandes. Ante la evidente disparidad de fuer 2a, las tropns finlandesas, racelonadas en dos nucleos, se lmitaron a acosar J hostigar las eolumnas enemigas en es: pera de la llegada de refuerzos al tiempo ue retrocedian lentamente a 10 lang deambas carteteras hasta que, el 6 de diciembre, se unieron en Suomussalmt AAI siguiente dia, tas haber incendlado 1 poblado, se retiraron hacias unas po- Siclones sifuadas al otzo lado de un es: frecho lego. cuya superficie ain no se habia’ helado 1o_sutleiente como’ para soportar el peso de los carros. Desde all Puldieron observar la reunion de Ias dos Columnas enemigas en lo que quedaba del pueblo. Sabfan perfectamente que ‘constitufan el tinico obstéeulo que se in \erponia entre Oulu y las fuerzas sovié- teas Para entonces, el Coronel Siilasvuo, al frente del 27 regimiento de infanteria de a 98 division en Oulu, se hallaba en camino haeia el sector de Suomussalms, euyo mando le habla sido encomen- ado, La llegada de estas tropas se de- mor6, sin embargo, cuando el convoy que las transportaba choco contra un tren de suministros, bloqueando la inea ferrea durante mas’ de veinticuatro ho- ras. No obstante, como el tramo del fe- rrocarnl de nueva construceldn Legaba hasta euarenta kilometros de Suomus- salmi, Sillasyuo aleanzé el frente el dia , inieiando las operaciones dos dias después. “Tras hacerse cargo del estado de la si- tuacion y enterarse del despliegue ene- igo, ordend que un destecamento lige- ramente reforzado se trasladase hacia el hordeste de Suomussalm. para atacar desde allf a las tropas rusas que se en- contraban en dicha localidad, a las que obligaron a retirarse. Con el grueso de Tas fueraas, Sillasvuo se eneamind hacia lun punto de la carretera de Raate si- ‘taado detras de las posiciones enemigas para cortar sus comunicaciones con 1a retaguardia, impidiendo Ia legada de ‘suministros, Al propio tiempo, un tercer destacamento, mas reducido, iba a in- tentar el bloqueo de la ruta de aprovi slonamlento desde Juntusranata para impedir la Wegada de nuevas Tuerzas ‘que pretendieran reforzar a las tropas cereadas. En esencia, el plan requeria ‘que las columnas rusas fueran fraccio- tadas en mottis, a los que se manten- ‘rian alslados del resto hasta que nue- vvas tropas procedentes de Oulu comple. tan Su destruecion ‘Aunque el tiempo disponible para preparar las operaciones era muy corto ¥ la cartografia de la zona, aparte de ‘ontener bastantes errores, io estaba al dia, era evidente que el ataque tenia ue empezar el 11, pues et enemigo pre slonaba insistentemente en direccion al ferrocarrl de Haukiperd, y si su manio- bra tenia éxito Ins escasas tropas fn landesas corrian el riesgo de resultar cercadas. Ademés, el tiempo empeoraba rapidamente, con descenso de la tempe. ratura hasta los 40 grados bajo cero. ‘Eneomendando la defensa de las posi- clones al sur de Suomussalmi a las do- taciones de las ametralladoras, los gru- pos de ataque se trasiadaron a sus posi- Clones de espera sin ser perturbados por el enemigo. Sin embargo, cuando’ se Aisponian a eruzar Un lago al sureste del poblado, tropezaron con tropas rusas en el tramo de carretera entre los lagos Kuomas y Kulvas. Dejando alli parte de ‘sus efectivos para cerrar el paso al ene- migo, el resto de las tropas se dirigio hacla Suomussalml. Al principio los fin landeses encontraron gran dificultad para llegar hasta la carretera, pero una vez que lo hubieron conseguido al avance sobre la retaguardia prosiguld de acuerdo con el plan previsto. El efecto de sorpresa jug6 un impor- tante papel en el éxito de las operacio- nes de aquellos primeros dias. Los ru- 0s, evidentemente, no sospechaban la Importaneia del ' ataque finlandés, puesto que enviaron, para hacerle frente, una fuerza de efectivos muy re ducidos que resulté destruida casi in- mediatamente. Los Onlandeses prost guleron su avance de forma que al caer Tirnoche se encontraban a unos dos Kt: Tometros del cruce que conducta al fe- rrocarril de Hankipera y controlaban la carretera de Raate en tna longitud de cineo kilémetros. Las fuerzas al norte del pueblo consiguieron cortar las co: municaciones de las posiciones rusas on su retaguardia pero se vieron inca 5 de conservar Ia carretera, te fe hacia sus bases de artida. ‘Al dia siguiente se reanudo el ataque con temperaturas tan bajas que fue ne- cesario dejar atras Ios camiones y los hombres partieron sin_ haber injerido una comida caliente. Sin embargo su moral era elevada y se encaminaron con decision a cumplir su tarea. Tras captu: rar una pequefa elevacién que domi. aba Ia ‘cafretera, continuaron avan. zando. En él transcurso del dia los rusos en- viaron carros por primera vez contra sus atacantes. Esto, al principlo, produjo Clerta consternaeion en las filas, pero ‘cuando se comprobé que no podian mo- verse ni disparar a través de los bos. ques, se disip6 el temor. Al atardecer los. finlandeses habian aleanzado la linea del ferrocarnil en un punto préximo a 6 luna colina desde Ia que el enemigo cons trolaba la carretera, Un ataque elec. tuado a la luz del dia sobre esta posieion fue rechazado, y al caer la noche los rus 30S, por propia inciativa, 1a abandona- ron’ §in combatir. Para’ entonees. los fnalandeses tentan el control de 1a zona y dominaban doce kilometros de carre- tera. £1 plan se estaba desarrolando sin Ia menor vacilacion, y los rusos, sin per catarse de ello, estaban siendo paulati- ‘amente concentrados en mottis. Como, or otra parte, ignoraban todo acerca de tunas taeticas ‘tan poco convencionales, eran incapaces de hacerles frente. El dia 13 los finlandeses avanzaron hacia Suomussalmi y al atardecer ha: bfan aleanzado los Imites del poblado Durante aquella noche, sigilosamente, se aproximaron a la posicion enemiga para atacaria al dia siguiente. Bn su In terior, los rusos se habian hecho fuertes en Jas ruinas de las casas, en las bode gas y en zanjas, situando algunos carras en el perimetro. Contra este obstculo se proponta Sillasvuo lanzar reducidas fuerzas, que carecian de artillerfa y ca ones ¢ontracarro y comenzaban a dat muestras de agotamiento. Mientras tanto, otro nucleo de tropas! Mnlandesas habia logrado establecerse s6lidamente al norte de Hulkonniemi, desde donde hostigaba al enemigo por su retaguardia. A pesar de los ataques 9, del violento fuego de que fue objeto, esta fuersa se mantuvo en sus posieio= nes hasta el dia 18, viendose fnaimente: obligada a retirarse; pero mientras cons Siguid resistir contribuyo a allviar la presidn sobre las unidades que ataca ban la aldea desde el suroeste, El proyectado ataque sobre Suomuss salmi tuvo lugar el dia 14, pero no cons sigulo penetrar en las defensas pese all empeno y decision puestos en juego, ‘Cuando ios atacantes se aproximaban poblado reelbieron fuego ocasional or su retaguardia desde algunos nidos de ametralladoras que no habian sida, localizacos, Mientras el ndcleo principal coneentraba sus esfuerzos sobre el pues blo, otro grupo eruz6 el lago al nordeste de ia posicion enemiga, manteniéndalo bajo vigilanela ante el temor de que pus icra ser utilizado como ruta de aprovi sonamiento, Arriba: Oflelales fintandeses conferencian ‘antes del ataque al poblado. Abajo: Tirado- 's selectos finlandeses en accion al sur del poblado, todavia en poder de los rusos. Ps Ge los medios acorazados sovisticos. E] 18, ante el elevado numero de bajas y el agotamiento de que daban muestra Sus hombres, Sillasvuo hizo detener e! ataque. Pero’para entonces la 163 divi sion ucraniana se encontraba rodeada ¥ fraecionada en varios mottis; todo 10 que los finiandeses tenfan que hacer ahora era mantener el actual estado de cosas hasta la llegada de nuevos refuer 20s. En el intervalo se aplicaron a la ta rea de asegurar, tanto como fuera pos! ble, las posiciones aleanzadas, con Vis: tas a ulteriores acclones, Casi al mismo tiempo los explorado. res informaron que otras fuerzas enemi- gas se aproximaban procedentes de Raate y desde el norte. Por otro lado te Sultaba evidente que la 163 division se isponia a romper el cerco, Alortuns: damente los refuerzos para las tropas finlandesas se encontraban ya en ca. mino, y el dia 20 ya habfan legado dos. nuevas baterias y dos piezas contrac Gontando con estos medios, Siilasvuo ordend, el dia 20, atacar una ver mas. Nuevamente, y a pesar de que esta ve disponian de cafiones, los. finlandeses encontraron dificultades con los carros, el problema se complicaba poraue tos Tusos estaban muy bien protegidos y se defendian con la determinacion del que no tiene ya nada que perder. A medida que la lucha se encarnizaba. se ponia més de manifiesto la inferioridad de los finlandeses para contender efieazmente ‘con el enemigo, pero al final se las cam. usieron para mantenerlo Inmovilizado. El dia 22 fue enviado un pequerio des tacamento para destruir un puente en la carretera de Raate, a retaguardia de las fuerzas pertenecientes a la 163 division que se encontraban detenidas sobre esta ruta, bloqueada por los finlandeses entre los lagos Kuomas y Kulvas, £l in tento no fue coronado por el éxito, pero sirvid para confirmar la opinion de que el enemigo esperaba la Uegada de Te. fuerzos, puesto que realiz un ataque por sorpresa contra los caflones contracarro que formaban parte del grupo. No obstan- te, los finlandeses no habfan advertido to- davia la magnitud de la amenaza que se avecinaba. Gradualmente el cuadro se fue haciendo mas claro, mostrando que tuna nueva division, la 44, excelente unt dad perteneciente al distrito militar de Moscul y totalmente motorizada, estaba en camino, procedente de Raate, para sacar a la 163 del aprieto en en que se encontraba. Ante tal circunstancia el grupo de ataque se retir6 hacia sts pro- las lineas, Solamente dos compafiias de fusiles defendian la carretera frente a las tro- ppas detenidas entre los lagos Kuomas y Kuivas y la 44 division, que continuaba aproximandose desde’ Raate. El pro- biema estribaba en si serian capaces de mantenerse firmes hasta que se hubiera completado In destruceion de las uni dades enemigas cereadas y pudiera en- varseles ayuda desde Suomussalmi, Aunque resulte increfble, aquel punado Ge hombres mantuvo el bloqueo hasta ser revslado dos semanas despues, Siilasvuo, mientras tanto, habia rea- rapado sus fuervas en prevision de la fiogeda del resto de la 8" division desde Oulu, 1o que habria de productrse el 25 fo dictembre. Su plan eonsistia en un Stague principal, desde el norte y el deste, sobre las tropas sovidtieas atra- pada’ en el érea de Hulkonniemi, cor Binando con otro secundario desde ei este. Simultaneamente, pequefios.ato- ues gobre ln propia localidad servirian ara Ajar al enemigo que se eneontreba Enis interio. Si todo se desarrallaba de acuerdo eon este plan, In 168 division Seria fragmentada’en mottis cada vez mis reducides que harian inevitable sa Gestruecion, EL ataque fue Ojado para la mafana del 26 de dlelembre odo este engranaje, sin embargo, es tuvo a punto de desmoronarse @ causa de furioso contraataque contra las bo siciones finlandesas desencadensdo por fl envmnigo les dias 24 7 28 con fuerte apoyo. téreo. Aunque ‘ue contenido, Blige a Silasvao a posponer su propio ftadue haste el 27 eon cbjeto de propor. tlonar un pequeno descanso @ sus wo- pas En las primeres horas de dicho dia, 2 pesar de los duros combetes de las dos Semanas precedentes ¥ de la fatiga de Sus Hombres, aio. comienso él ataque. Durante los dos primeros dias ta lucha fae, enearnizada’ Las operaciones. al horte del poblaco progresaron pda mente, rompiendo {as defensas fac Clonando al enemigo en. pequeRos Sleos: los feroves. contraatags no hi Gieron otra cosa que aumentar el ni: mero de sus bajas. Al anochecer del dia 27 las fuerzas soviéticas se hablan con: ventrado en un aérea muy reducida, con fas provisiones ¥ menos esperanzas. ‘Durante el primer dia de la batalla ei conocimlento aéreo informé que la 44 ion se Preparaba para romper el loqueo de la carretera y acudir en ayuda de la 183 division. Estas noticlas prodijeron gran ansiedad hasta que un huevo batallon, legado al frente aquella misma tarde, fue enviado sin demora para reforear’ el bloqueo. La carretera funque con difcultad, fue mantenida ante el ataque del dia’ siguiente, El dfa 28 los finlandeses penetraron profundamente al sur de Hulkonniemt, produeiendo tal panico en las tropas fenemigas que emprendieron 1a huida a traves de le helada superficie del tago nta El temor cundio tam! Iequierda: Cadéveres de soldados rusos pertenecientes a la 183." Divisién. Abajo: Un oficial finlandés examina el botin tras ia Virtual destruccion dela 183."Divisiénjunto 2 Suomussalmi. ‘Suomussalial, y pronto todos los efectt vos de la 162 division, excepto una ter cer parte que permanecia cercada al horte de Hulkonniem, habia -empren- 2s Tes persegu S osaban desde el aire sin descan ig bos dispersos lograron uiente las restantes fuerzas ‘aproximadamente. una ra parte de sus efectivos, recibieron el mismo trato tras haber fracasado en tun" valeroso Intento para romper el cereo, Al nal de aquella jornad: aivision destru bia 5.000 muertos muchos enterra ban hecho 300 pristoneros impresionante, representaba U1 reclbic elon al esfuer guerra finlandés, Inclufa_veintieinc ia de campatia, o 150 camiones, 250 cabailos y enormes cantidades de fusiles’y mun clones, ‘Aunque casi habian traspasado los mites de la resistencia fisica y mental, no les fue concedido a las tropas flan esas un momento de tregua. Tras unas horas de deseanso retornaron al com bate, esta vez contra la 44 division, que tba a experimentar ahora la eficacia de Ia tacticn mott. Esta modalidad envolvia un triple pro- eso: reconocimiento y bloqued, segui dos de ataque y aislamiento y, por fn, aniqullamiento. Ahora, con sus colum- has extendidas en una longitud superior a los treinta kilometros lo largo de la carretera de Raate, la 44 divisién ofrecta uun blanco idéneo para el in presezuido ccon la segunda y tercera fuses del pro- eso. Sin embargo no iba a resultar tan sencillo como en un principio cabia ima- inar, porque los rusos se habian atrin- cherado a ambos lados de la carretera para protegerse del acoso de las patru- as finandesas y utilizaban sus earros Para mantener ablertas las comunica Clones. Los arboles que flanqueaban la ruta habian sido derribados en tina pro- fundidad de cuatrocientos metros a ‘cada banda para crear una zona deseu Dierta entre sus unidades y los. grupos de partisanos finlandeses que, dia y no- che, les atacaban al abrigo de los bos- ues. Los rusos no se atrevian a traspa sar el perimetro de sus proplas organ zaciones y sus patrullas casi nunca se ‘aventuraban en la espesura. Cada vez que penetraban en un bosque mostra ban evidentes sintomas de claustrofo. bia. Como apenas practicaban recono- cimientos, ignoraban la entidad de las fuerzas atacantes, aunque, puesto que no hacian el menor esfuerz) para sus traerse al cerco que se cernia sobre ellos, es de suponer que la consideraban muy’ superiores a lo que eran en reall- dad. Ademas, al haber quedado inte rrumpidas ‘las comunieaciones entre ambas divisiones, el mando de la. 44 desconoeia, probablemente, la magni tud del desastre que se habla abatido sobre la 163, ‘Las condiciones det terreno eran per- fectas para la finalidad que perseguian las tropas de Sillasvuo. Unos cuatro 0 ‘cinco kildmetros al sur de la carretera ‘existia un estrecho lago, sensiblemente ” paralelo a aquélla, por el que podtan trasladarse rapldamente, sin ser obser vadas, a una serie de puntos escalonas dos a io largo de la ruta ocupada por lag, tropas rusas desde los que, con solo, atravesar los bosques, se sitiaban a la distancia aproplada para atacar sus pos siciones. De este modo, nl la espesa) capa de nieve ni la temperatura artiea! causaron grandes dificultades para los) preparativos de la ofensiva, Esta comenz6 la vispera de Afo) Nuevo con un violento ataque sobre las organizaciones situadas inmediata- mente detras del tramo en que la carre- tera estaba bloqueada, con objeto de aislar estas fuerzas de ‘aquellas que se encontraban més retrasadas. El dia 2 se eanudé el ataque, que tropesd con una, tenaz resistencia, especialmente por parte de los carros. Aquella misma tarde, con la legada del resto de las fuerzas dela 8.* division, que habian fi nalizado las operaciones de limpleza al norte de Suomussalmi, fue posible com= pletar el aislamiento de las posiciones de vanguardia, separandolas del resto de 1a columna, El dia 5 la columna fue atacada en. toda su longitud con la fnalidad de fracelonarla en nucleos de entidad re- ducida. Se derribaron Arboles para construfr barricadas —defendidas con eaftones y protegidas con minas— ce rrando Is carretera en numerosos pun: tos. I Muego finlandés, la gruesa capa de nieve y la espesura de los bosques im- pedian a los carros eludir las obstruc ‘iones. Los que se lanzaban contra ellas eran inmediatamente destrufdos ¥ utili ‘2ados para aumentar la consistencia del ‘bstaculo. Al final del primer dia de este fataque general la 44 division habia sido Seeclonada en varios de sus puntos y de forma que los segmentos resultantes no podian apoyarse mutuamente. El se. frundo dia los rusos comenzaron a dar Muestras de nerviosismo, y cuando ata- earon los finlandeses emprendieron la hufda sin intentar contenerlos. Explo- tando esta ventaja los atacantes pene- traron en toma en las posiciones que ain ofrecfan alguna resistencia y,_ al caer la noche, todos los moitis habfan Sido virtualmente destruldos. Els fruiente dia fue el ultimo para la 44 div sion, de la que solo unos cuantos grupos dispersos sobrevivieron para contar su historia El material capturado ascendia a 43 carros, $0 plezas de campafia, 25 armas contraearro, 270 vehfculos, 360 ametra- liadoras, 6.000 fusiles, 32 cocinas de campafia 'y 1170 eaballos, Las bajas fnemigas no fueron contabilizadas pues fos cuerpos estaban extensamente conan ‘ as OC a ‘al cuerpo de un soldado ruse durante que aun fortin enemigo, lo largo de veintisiete kilometros retera. Con todo se enfrentaron con graves problemas; le mayor dificul tad estribaba en que la nueva ruta de aprovisionamiento conducia hasta un unto situado entre dos grandes mottis Cuya separacion no llegabs a los ocho~ tclentos metros. A principos de febrero Tos Fusos consiguleron cortar la carre- tera, mantenléndose en ella por espacio fas, y solo despues de sopor- 3s contraataques se ret raron nuevamente a sus posiciones. Al proplo tempo resistian denodad cualquier tentativa para obliga ‘comprimirse en posiciones mas coneen- tradas con objeto de allviar la presién sobre las tropas finlandesas que opera pan en el intervalo entre ambas organi aaclones, las cuales cedieron finalmente, el dia 25 la situada mas hacia el este y 1a tra al dia siguiente, aunque ninguna de tllas ego a ser nunca completamente aniquilada. Los finlandeses no fueron tan afortu: nados en estas operaciones como lo ha. bfan sido en Suomussalm), pero con: lene tener presente que en'Kunmo los Fuso se mostraron mucho menos pasi ‘vos, Viveres, forraje, municones ¥ carbu Fantes eran arrojados desde el aire sobre {as fuerzas cercadas mientras que las co lumnas de socorro de la 28. division, apoyadas por carros y artllera, repre: seniaban une ‘continua amenaca' ara los tvandeses, que debian distraer mr ho tiempo y enengta para mantenerias alejadas. Sin aviones para dominate espacio aéreo y sin artillerta para red. cir las casamatas, difielimente podian los finlandeses eumplir sus propositos, Ademas, las difeultades pare’ proce arse’ subsistenclas eran tan grandes bara ellos cotno para los russ, arante el mes de febrero soportan Jos fnlandeses violentos contrentaqucs, ese alos cuales mantuvieron e! aisle: Iiento de los mottis. Afortunadamente en aquellas ‘ocasiones tracaso. nueva: mente la coordinacion de esfuerzos del enemigo, Por ejemplo, en uno Ge fog ataques los earros consiguieron abrise paso a través de ias lineas finlandesss, pero en lugar de dividirse en dos grupos Dara atacarla retaguardia on os disce Giones “simultaneamente. continuaron avanzando reunidos dando tiempo a los efensores para perseguitios y obliean les a retroceder. Este y otros intenios reallzados pare romper el cerco se trans formaron eh elevadas perdldas pare Ios a aed, etvaron ios rae nab faa de esguladores que, segin opin fe! propio Knruschey cian fos getenes ‘ue podta ofreser Ia Unien Sovietica y fmuyiben puderan bere soe as estepad rusas: pero Cuanco legron altos bosques de Fnlanala ou exeron cla resulta muy deficlente: El fa if en traron en contacto con tna patra fi Tandesa: en la escaramuza due sigtiona ste encuentro os rusos sufrieson bese tantes bales yelseuenta de sus hombees Aeron capturados. Sin desanitarse poe este primer dosesiabro, ia brigade esauedores prosguio svanzands a tame wés'de las bosques hacia las postclones Inlandesas en Kiekinkosic sobre la oe Fretera que sonducia a" Rubs por fort Por algan tiempo parees cot a fe los hubiera tagado 1a err, pero el dia 14 eparecieron en la tona povia gue pasaba la nueva earetera utdizada toe Tos intendeses como ruta de suminsitg, Dlogdetndola, Cas” Unieas fuerza aquella zone eran tropes de les servicios ¥.combationtes que fe reponian del ee fuero realizago ene! env, Detasiads debiles para oponer resistencia, estas ‘Topas no pudieron hacer otra cosa que oondonae sus instalaeiones, que fieron Scupadas por el enemigo, Pronto, tuna companis.reforzada de esquiedores finlandeses se encontraba ‘Sore a. pista del enemigo. Cerrando ‘lore os! rusos, el destacamento ‘de Yanguardia, a pesar de su inferiorida Sumeren, stacd sin esperar Ia llegada del resto de las fuerzas, La evidente ver. {ja de las tropas soviétiess no Se Pus0 de manifesto poraue, causa de Las ba fas temperatures ¥al'no aber limpiado Shn'suilelente esmero ia. grasa. de. Sus crinas, los fusles sem-automaticos. no tineionaron. En eireunstancias “seme Jantes los Tusos sollan arrojarse contra WTenemigo para atacarle con sus Bayo netas, tratando, incluso, de alcanzarte ‘on sus propias manos. Durante el Curso Gel combate los finiandeses cayeron. ce pronto en la cuenta de que un mutrido Grupo de ndversarios se habia situado @ Sis eepaldas, viendose cbligndos a man: tener su posicion durante toda la noche en preearias condiciones hasta la lle ede dol resto de la compara “fan pronto hicieron. aparicin estas ruerzas los rasos travaroe de romper el contacto, Enconirando bloqueada Ia futa que les conducia hasta sus cerca: dos compatriotas, pare de las tropas se dirigio hacia el nordeste, retrocediendo Seguidamente, Otro grupo se encamino en direceion norte, pero al verse aco Sado por ambos flancos traté de encon: rar una escapatoria hacia el este; cerca de un centenar de hombres se extravia fon y resultaron muertos, El grueso de las fuerzas, sin embargo, se mantuvo en sus posiclones, en las que encontr6 su Gestruccion, Arrojondo granadas de mano y cofiminando & gritos a los rusos para que se rindieran, los finlandeses se Tanzaron contra los blocaos; tras haber fracasado en su intento emplearon lan zallamas para reducir a los ocupantes Ge las casamatas, pero atin asi el ene- migo rehuso rendirse, tratando incluso de atravesar las lineas de sus atacantes, Sin conseguirlo. ‘Cuando todo hubo terminado habia mais de 300 muertos delante de las ea Samatas y cuarenta cuerpos abrasados entre las ruinas, Solo cuatro hombres se Hndieron. En los bosques se encontra- ron cerca de 1.500 cadaveres. Un amigo el autor, et Coronel A. K. Marttinen, a Ja sazon Jefe de Estaco Mayor de Sillas uo, ha proporeionado una interesante hota para el pié de este episodio: ase- gura que cuando fueron recogidos los esquis rusos se comprob6 que eran de tan mala calidad que solo podian servir ara lefia Hacla finales del mes las tropas de la 448 division intentaron romper el cere por sf solas. Las posiciones ‘inlandesas en Kuusijoki fueron sometidas al fuego, cada vee mas Intenso, de artilleria pe- Sada, y 10s efectivos que las guarnecian se reliraron, tras una serie de escaramu- 2as, para reforzar a lis fuerzas que aco- Saban el motti de Loytavaara. Aqui, los Tusos realizaron varias tentativas para Salir de sus posiciones, pero fueron re- hazados en todas las ocasiones ¥ as fuaeion se mantuvo sin variacion hasta el final de la contienda. Los intentos para completar la destruccion del motti proximo al lago Sauna se sucedieron Fepetidamente ‘sin que legara a un re. sultado definitive, aunque una buena parte de las tropas que lo guamecian ‘Qquedaron fuera de combate. Los co- de eaquiadores avanzan al Tropes rus de encuentro de los finlandeses, als Kuhmo, donde sufririan un important calabro. % nandantes finlandeses en aquel sector staban convencidos de que st la guerra se hublera prolongado durante un par Je dias el motti hublera sido totalmente Aunque ia bat whmo no ter. ming en un triunfo total, como la de ‘abe la’ meno weron muy superlore iellas acciones en I sultado final era, en la maj rasos, consecuencia del € rusa, En Salla sxpillsado de la lovalidad al tinleo bata: Tin con que contaban los defensore: De este modo quedo ablerta la carretera jarvi y Pelkosenniemi y despe izquierda: Pristoneros rusos. Abajo: Tropas de esquiadores finlandesos se dirigen a Petsamo, en el frente septontrional, donde etuvieron ia invasion rusa. jado el camino hacia el norveste y su- roeste para el enlance de ambas uunidades con las columnas que debian avanzar en territorio finland tendo, respectivamente, de Petsamo y de Suomussalmi y Kuhmo. El Tos rusos se hallaban a vein- tid6s kilometros de Kemijarvi y se espe Taba que continuarian avanzando en aquella direccion. En lugar de ello, un Tegimiento reforzado con carros yun batalion reconoeimiento sido reforzadas con otro batallon y, to mando la Inteltativa, atacaron el dia 18 el flanco de la columna ene indidos por gos de pinico, ando en el camino d rros, cuarenta mamento y A ralz de rincher 16 durante un mes osiciones sobre 1a ¢: smijarvi, atacadas Ic enero, fueron abandonadas por pero otras escaramuz tuvieron lugar en el sector no produje- ron resultados apreciables. Para enton- ces, los soldados finlandeses se encon- traban tan agotados que no fue posible pensar en nuevos ataques. Por ello recu- Frieron nuevamente a la téctica de gue rrillas, acosando al enemigo en su reta- guardig, interrumpiendo sus lineas de comunicacion, perturbando el trafico rodado y destruyendo los puentes. Ante tal actividad los Tusos se enterraron més profundamente y_construyeron Dlocaos, mientras que sus earros, escol- tados por tropas de esquladores, patru- jaban a lo largo de la carretera. ‘A mediados de enero los finlandeses reanudaron Ia ofensiva, obligando al ‘enemigo , con sus ataques, a replegarse fa otras drganizaciones mas fuertes en Markajarvi, al suroeste de Salla, en las que permanecieron hasta el final de la guerra. £n una ocasion trataron los ru Sos de expulsar a dos batallones finlan- deses, cays efectivos estaban muy mermados, de sus posiciones en la ca- rretera Sall-Pelkoseniemi, pero pronto Se replegaron a sus proplas lineas. E126 de febrero llego un contigente de voluntarios suecos para reemplazar a las tropas que estaban siendo traslada- das al frente de Viipuri. Aunque la infe- Horidad numérica no les habia perm ido emplear la téctica motti en Salla con la misma efleacia que en Suomus- salmi, 10s flnlandeses habian soportado tun ataque abrumador ¥ conservado sus poseiones. No podia esperarse, en ver- dad, mas de ellos. [La erdnica de las operaciones por en- cima del elreulo artico no quedaria completa sin una somera descripcion de Tas operaciones en el area de Petsamo. Es este un puerto libre de hielos situado a 400 kllometros del ferrocarril mas réximo y unido al resto del territorio Anlandés por una estrecha carretera. De aqui que, al hallarse tan alejado del principal teatro de guerra permanecie- Ses casi ignorado durante el conficto, Para los rusos, desde luego, resultaba muy facil invadir aquella zona , dispo- hiendo de un enlace ferroviario hasta Murmansk y una flota en el Océano Ar- tico, Su prinelpal interés se centraba en Jas mings de nfquel, que se contaban entre las mas rieas de Europa. Arriba: Puesto avanzade fintendés en Mar- ara ri Proximos a Markajé ‘Cuando comenz6 la invasién los fin- landeses contaban unicamente con una compafia y una bateria de campana para deferider aquel territorio contra tna division sovietica. Las plezas de ar tillerfa eran de un modelo que databa de 1887, y las escasas reservas se hallaban. dispersas entre los caserios. Al estallar Ia guerra los rusos ocuparon la penin- sul de Pescador y avanzaron hacia el ‘Sur en tres columnas, arrollando cuanto enontraban @ su paso. ‘Sin embargo, las temperaturas, ex. tremadas y la tactiea de guerrillas detu- vieron su progresién y los rusos organi- zaron posiciones defensivas, enterrin- ose y situando los carros para proteger el perimetro, como era habitual. El 18 de enero el frente se encontraba establli- zado a ia altura de Nautsi, donde per ‘manecio hasta el final, 103 ame Después de la infamante derrota que hablan sulffido en el istmo de Karelia, y ese a que se esperaba que atacarian bon todo euanto tuviesen para recupe rar st ptestigio, los rusos se mostraron poco aetives durante todo et mes de enero, aunque concentraron grandes intidades de artilleria, municiones.y equipo, ast como nuevas divisiones, s0- bre el aérea mas retrasada de su des pliegue. Al propio tiempo procedieron a perfeccionar y ampliar la red de comu Hicaciones en la zona del istmo, Otro de tos motives de aquella calma fue el re- evo del mando ocurrido a raiz de los primeros Teveses. IK. E. Voroshilov, Co- misario para la Defensa, fue reempla Mariscal Semyon Timos. henko, a su vez nombrado Comandante en Jefe de las fuerzas que operaban en Karelia, Era éste un jele ntegro y sis tematico que no malgastaba sus ener. gias inutilmente. Hs muy probable que Tes estrategas sovieticos tuvieran pre- vista una profunda peneiracion al norte del lago Ladoga que comportaria el en- volvimiento de las fuerzas finlandesas en el istino y el corte de las clones ferroviarias con ‘Tambien Wevaron a misiones de reconocimiento y emplea- ron globos para situar con detalle las fortifieaciones y localizar los asenta mientos de las baterias finlandesas; Informacion asi obtenida contribuyd no- tablemente @ mejorar la. pre iro de su artillerta, Las posi Fuerzas soviéticas cruzando los obsticu- los de Ia Linea Mannerheim fensivas n sometidas a un i cesante borbardeo desde tierra y desde fe) aire, Detraés do sus lineas las tropas Tusas se adiestraban intensamente con stas el préximo ataque; parte del e1 renamiento consistia en la pra golpes de mano sobre las posiciot fandesas. Estas acclones estaban mucho mejor organizadas que las del pasado mes de diciembre: 1a infanteria, no ini faba e, hasta que las defensa habian jandadas por intenso Wego, ¥ ia en estrecha cooperac elementos acoraza dos. Este perfodo de espera resultaba_al: 1e desmoralizador para los defen: ya solo por la incertidumbre, constantes y_prolongados éreos y de artilleria. Sus comunicaeiones estaban de muchos de los obstéeulos de hormig hhablan quedado reducidos a polvo y nadie se aVenturaba a abandonar 10s re- fgios @ la luz del dia a causa de la con. tinua presenela de aviones enemigos Cualquier movimiento 0 actividad debia et demorado hasta la legada de la no- che; las hogueras en los fortines y en las tlendas de campana debian apagarse al ‘amanecer, a pesar de las bajas temp turas, que aleanzaban los 30 grados bajo cero, ya esa misma hora era necesario. isminuir tambien la actividad de La ar. teria, Una intensa labor de reagrupamiento y reorganizaclén en ambos bandos fue la’ principal caracteristica de este pe- Hodo de espera. Los finlandeses retira ron su 8." division de la linea de fuego, reemplazéndola por la 85, que pas ‘denominarse 3 division. La 5.4. ala que se agregaron diversas unidades inde pendientes, paso a formar parte de la Teserva general. La 212 division siond coh la 1.%, yendo a oc nes en la zona oriental del ‘comandante en Jefe s de que dis pshenko organiz6 el Septimc Decimot itos, En el norte, el Nueve, Catoree y Dieciocho Bjercitos se integraron-en un Grupo de Bjercitos mando fue encomendado al Mari ‘Cuando el atau fro, los rusos. aplic sotencia ofensiva en el sector ombardeos menz6, el 1 de fe dental Granadas de mortero de trinchera capture das a los rusos. Mariscal G. Stern, nuevo comandante so- vietico del Grupo de Ejercitos Norte, frente, concretamente sobre la clones préximas a Summa. El desp gue de las Twerzas en presencia, en ese momento, era el siguiente: desde la costa del gollo de Finlandia hasta Suo- Kenta la 4" yn finlandesa se en- ffrentaba a la 43, In 138 y la 70 divisio- nes sovieticas; ‘la 3* division, entre ¥y el ferrocarril, tenia ante sf a y la 90 divisiones y la 4.* brigada blindada enemigas; entre el ferrocarril el lago Muola desplegaba la 1.* division, frente a la 248 rusa; la 2 division fin landesa cubria la linea desde el lago ‘que se et ja ¥, probable. la 7 dl ndido entre Ladoga, y ante ella se taba a la 48 di mente, a otras unidades; intenfa el sector compre ola y el lag ‘ontraba 1a 40 y la 150 division enemigas. Los rusos mantenian en Te- va un euerpo de ejército acorazado y, por lo menos, tres divisioneo de infante Ha. Contra ellas, los finlandeses podian oponer solamente la 5, ras del 1 de febrero inicio én las peimeras hi una imponente masa de artillers > igin ‘como ‘avion de c% lindros : : ta -3F, mas sofisticada, Motoras: Dos M-B radial década de 1990. Aunque mperiado su orl ‘Autonomia’ 2.000 kilometre 16 con éxito misiones de avidn torpe- ‘de 7,62 mm. y empen SU gran autonom gunda guerra mun Motores: cuatro AM"34 con ‘ras haber de: ne jente ‘amet metral bombardero medio de las {uerzas aéreas soviéticas durante la 2 é i : 3 i & H 2 € i mundial, que tam transporte de parac durante la campana contra Finiandi Congitud: 24.08 m 1 Tupolev ANT-5 (TB-3), bombardero ruso de principios de ‘noma: 4.000 kilémetros, Peso cargado: 8.280 kilos. Enverga muy anticuado, tue empleado durante la se 41447 metros. Tripulacion: Cuatro. tuna carga de bombas de 1.500 kilos). Peso cargade. 1 se refieren a su version DB. Cada uno, Armament: T ‘un torpedo de 457, '830 hp. cada uno. Armamento Ocho bombas. Velocidad: 250 kmh. Tec t y para tun fuego de barrera cuya intensidad so- bbrepasaba todo lo imaginable; cerca de 500 bombarderos se sumaron al ataque. El reconoeimiento aéreo localizo hasta 104 baterias enemigas en acei6n, lo que equivalia a unas 400 plezas de todos los. calibres. Convencidas de que la fuerza ‘aérea y Ia artilleria finlandesas no les Causarian contratiempos, los rusos ni Siqulera se habian molestado en enmas. Ccarar sus proplos asentamientos. Los carros, empujanio rodillos para detonar las minas y remoleando trineos blindadas ocupados con infanteria, co- mengaron ‘a moverse hacia el médio. fa.La experiencia, evidentemente, ha. ba ensehado a los'rusos a obtener ma. yores ventajas de la versatilidad de los Medios acorazados, ‘También usaban lanzallamas por vez primera. Infanteria ‘a ple seguia el moviraiento de los carros, Brotegiendose tras eseudos metalicos y Seultando su progresién con una corti de humo, En este ataque los earros actuaron con mayor cautela que en ocasiones precedentes; en lugar de penetrar pro- fundamente en las lineas enemigas tra taban de aislar los fortines de hormigon y los nidos de ametralladora, cegando Jas troneas por las que disparaban las armas de. los defensores. Dedicaban muy especial atencion a las alambradas de espino y obstdeulos contracarro, pro- ‘eurando destruirlos. Ya, el dia anterior, hhabfan sido lanzadas tropas paracaidis- tas a retaguardia de las posiciones fin- Tandesas con idéntico propdsito, a pesar de que en esta guerra no fueron em- pleadas con profusion las fuerzas aero- transportadas Durante todo el dia y parte de 1a no- ‘che prosiguié la batalla sin que deca- yese su rigor. Aunque los rusos reem- Dlazaban continuamente sus pérdidas, Sus ataques fueron rechazados en todo el frente, Pero no cabja Ja menor duda {e que las posiciones finlandesas habian Soportado un duro castigo. Muchos de Jos bloeaos de hormigén habfan sido daftados mas alla de toda posible repa racl6n; en muchos lugares los nidos de fametralladoras habian sido destrutdos y Tos asentamientos de artillerfa se encon traban en rulnias, Durante toda la noche se realizaron trabajos de reparacién a pesar del continuo fuego de neutraliza- .cuan una posicién du- ipurl. Los finland ante of avance ruso hacia Pe ee eee cidn y prohibicién sobre las posiciones ¥ as comunieaeiones con la retaguardia. Esta batalla, sin embargo, no fue otra cosa que el préludio de lo que habria de venir después. Hubo unos dias de rela- iva ealma durante los cuales el ene migo se limit a realizar acciones de tanteo que fueron faellmente repelidas. El amanecer del dia 5 sorprendio a las fuerzas rusas maniobrando para atacar. Precedido, una vez mas, por un intenso cafoneo Roetumo, el ataque se puso en marcha con inusitado vigor, concen. trando su esfuerzo principal en el sector de Summa, pero su empuje se vio dete- hnido por la fenas resistencia de los fin. Tandeses. Sobre el campo quedaron ca: torce earros destruidos. El dia 6 la ofensiva se hizo general en toda la amplitud del frente, pero la ma- yor presion continu ejereiéndose sobre ‘Summa, Durante los cinco dias siguien- tes los. defensores recibieron todo cuanto los rusos tenian, Bombardeos este el aire, soportando continuos fataques de la infanteria durante el dia y sometidos dia y noche al intenso fuego de artilleria, mantuvieron sus posicio- obstinada determinacion. En un 5do de veinticuatro horas los rusos dispararon 300.000 proyectiles so- bre las quebrantadas posiciones, Tncapaces de romper la resistencia en Summa trasladaron su esfuerzo al sec- tor de Lahde, algo mas hacia el este Olra serie de ataques tuvieron lugar, simultaneamente, sobre el hielo del azo Ladoga y golfo de Finlandia, encamina- dos a desbordar ambos flancos de 1a It nea de defensa. Aunque se produjeron algunas brechis de escasa amplitud, pronto fueron cerradas con et apoyo de Tas reservas locales. El empleo de estas tnidades, sin embargo, mermab 1a po- sibilidad que tenfa el mando finlandés para disponer de la 5.8 y la 21. divisio- hes, sus ultimas reservas. ‘Fue en Lahde donde tuvieron lugar los més. violentos ataques. Los rusos hablan concentrado ali tanta artilleria pesada que los fortines y los nidos de Ametralladora pronto quedaron pulvert zados. A la una de la tarde las organiza ‘clones mas adelantadas habian caido en poder del enemigo y se pidié a la 52 di Soldados finlandeses transportan a brazo tun canon contra carro hacia un fortin apresuradamente construldo, en un in- tonto de detener Ia ofensiva’ rusa. vision que enviara refuerzos. Algo des- pués legaron dos piezas Bofors perte- Recientes a esa gran unidad, pero no fueron enviadas tropas. A las 7.30 de aquella tarde la infanterfa y los carros penetraron en tromba en las posiciones fnlandesas, profundizando casi dos Ki lometzos en su retaguardia, sucesivas oleadas de atacantes penetraron por la brecha ablerta, amenazando de flanco y de revés las posiciones que limitaban sus extremos. Entre Vilpuri y el ene- migo solo se interponian las escualidas reservas del II Cuerpo de Ejército, El asalto prosiguid sin tregua durante Ja noche. Une tentativa de contaataque por patte de los defensores de Lande no Dudo progresar por falta de refuerzos. Hasta el dia siguiente no consiguieron Jas reseryas aleanzar la zona amena zada, pero aun asi su presencia no pudo ‘modiflear la situaeion, pues se trataba de un solo regimiento, el tinico dispon ble, El resto de las unidades de reserva habjan sido desviadas hacia Summa, en apoyo de la vaeilante linea de defensa "n-aquel sector. Otra brecha se produujo aquella noche en las posiciones al nor. deste de Merkki, y al dia siguiente el fenemigo comenz0 a avanzar en direc clon este. Tal acontecimiento iba a te- ner mas tarde lamentables consecuen clas, plies derrib la piedra de toque del contraataque Oinlandés al dia siguiente, Afortunsdamente el resto del frente continuaba resistiendo al Hegar 1a no the del dia 11. Pero la constante tension fa que estaban sometidas las tropas de primera linea comenz6 a cobrarse su tnbuto. Los hombres de la 3.* division, que llevaban mais de un mes en las posi Clones estaban extenuados que apenas podian mantener los ojos abiertos, ni si ulera en presencia de los carros. Esta in unidad tuvo que ser relevada por ‘238 division el dia 13, lo que quiere de- clr que a partir de aquél momento no existian reservas estratégicus detras del sector de Summa y que no se dispondria de ellas durante tina semana por lo mé 10s, plazo minimo que necesitaban las tropas de la 3.8 division para recupe. Ariba: Miembros de ta Cruz Rol dla mas necesarios @ medida que aumen- tan ae bajae en ambos bandos. Abajo ‘Obus finlandes en accion. La perdida de estas plezas en tomo al Iago Summa privé @ loe finlandeses de gran parte de 5 potencia de fuego. El dfa 13 enviaron los rusos tropas de refresco para ensanchar la brecha de Lahde, donde los finlandeses habian Iniclado un contraataque aquella ma- lana consiguiendo cerraria en parte, pero, como no dispontan de fuerzas suf lentes, al anochecer habian perdido ‘cuantas ventajas consiguieron ao largo ela jornada. Un factor que influy6 de. eisivamente en el resultado fue Ia pre senela de tropas de esquiadores soviet. cas, que resultaban difielles de localizar y sembraron gran confusion en el trans eurso de los combate, En la propia brecha, los rusos concen- traron tal superioridea de medios y pe- netraron con tal rapide, que los defen Sores de Merkki fueron desbordados en Sus propias posiciones cuando el ene. ‘migo comenz6 a envolver Las organiza. lones que mantenian los bordes. Aun ‘que suitieron terribles pérdidas, Ios ru $08 prosiguieron asolando el sector con fearros e infanteria hasta que, a Ultimas horas de la tarde, los fortines habian sido inutilizados. En el flanco este tam- bién result perforada la linea, y la in fanteria penetr6 por la abertura encabe. zada por unidades acorazadas. Los fin Tandeses lanzaron al contraatague al wl: timo batallon de reserva, pero su es uerzo se estrell6 contra el blindaje y 1a abrumadora superioridad, La ruptura de la posicion de resisten. cia obligé a los defensores a prescindir del contraataque que se proponian a levar a cabo y 2 replegarse a una serie de posiciones situadas al norte del lago Summa. Bn este sector los rusos habfan robustecido y extendido su ataque y re sultaba evidente que la batalla estaba Geeididamente inclinada a su. favor Hasta los vehiculos y los pesados obu. ses con que contaban en aquel sector ian sido destruidos, lo que significe una gran pérdida para ios finlandeses, 2 pesar de que los obuses habian entrado fen servielo durante la guerra ruso-japo- Durante la noche el enemigo penetro asta alcanzar tuna profundidad de unos tres kilometros. En este punto, la infan ter{a que se encontraba en el interior de Ta brecha no era sufleientemente fuerte, ain con apoyo de los carros, para obte ner ventaja de 1a situacion. For su parte, los Malandeses no tenfan suficientes fuerzas para expulsar al enemigo, Ei dia 14 los rusos ampliaron la brecha en Lahde, amenazando con envolver todo al sistema defensivo del sector de Un miembro del Cuerpo de Defensa fin- landés. Uno de sus bataliones tue en- Vlado al frente desde Viiput. ‘Summa, cuyas tropas se retiraron a po- slciones’ secundarias algo mas retrasa. das, Ei enemigo, sin duda, se proponia continuar allmentando la penetraetén al dia siguiente. El mando finlandes se en frentaba ala difiel altzmativa de si de. bia. 0 no ordenar un repliegue general a tuna segunda linea de defensa, Manner. heim lego al frente para celebrar con sultas con sus comandantes, y tras nu Merosas deliberaciones adopto la. deck sion de replegar a posiciones mas retra Sadas a todas las tropas del extremo oe cidental del istmo, aun cuando aquellas posiciones contasen can muy -pocos Puntos efleazmente fortificados Mientras tanto se trataba desespera damente de constitutr nuevas reservas & base de rebanar unidades donde fuera posible. Incluso fue necesarlo recurrir & Ja Armada para que enviase dos regi mientos al sector amenazado. El dia 13 se ordend al 62 regimiento de infanteria, perteneciente @ la 21" division, que desde Taipale, se trasladase rapida mente al extremo occidental del istino, Pero a causa de las incursiones aéreas, estas tropas, que viajaban en vagones eseubiertos’ con temperaturas de 30 igrados bajo cero, no consiguieron llegar. hasta el dia siguiente.Un batallon det Cuerpo de Defensa, constitufde en su asi totalidad por , que habia sido apre- suradamente orgahizado en Viipuri, se dirigio al frente en automoviles pero no pudo aleanzarlo hasta despues de ha- berse producido el repliegue. La 28. di- visidn, que habfa sido enviada al frente de Kollaa, tuvo que regresar al istmo. Mientras ios rusos manejaban divisio- nes, los finlandeses manipulaban con batallones. El dfa 15 prosiguieron los ataques en el seetor de' Lahde; los rusos arrollaron, Jas posiclones que aun se mantenian firmes y continuaron su avance hacia el norte, Mientras la situacion se deterio- Taba por momentos, el enemigo consi ‘guid abrir una nueva brecha a través de las defenses situadas sobre la carretera de Kaméra, 1o que hizo necesario efec~ tuar un repliegue en gran escala desde la mergen del lago Muola. La orden de Iniciarlo se dio a las 3.30 horas ‘Afortunadamente los rusos no lan ron nuevos ataques importantes di ante los dias siguientes, lo que permitio a los finlandeses aleanzar sus nuevas pposiciones en relativo buen orden. Con, todo, el enemigo tenfa ahora expedito al camino hacia Viipuri, Abrumados por esta aplastante realidad se repetian in- cesantemente esta pregunta: (cudnt tiempo podrian sus desgastadas tropas mantener las posiciones que ahora oct paban?. Cualquiera que hubiese sido la ravedad de la situacidn en el centro de. Ta Linea, lo clerto era que sus extremog. hablan aguantado, fraeasando todos los. is realizados por el enemigo para wer los flancos. En el gollo ce Fin landia, especialmente en Koivisto, lag baterias de costa habian demostrado su: valia haciendo retroceder el avanee enemigo sobre el hielo. Ahora, incluso, esas posiciones tensan que ser’abando= nadas durante los prOximos dias. El repliegue presentaba serios pro blemas, pues habla de reallzarse en gran parte durante el dia, expuesto constans temente a las ineursiones aéreas yal ‘aeoso de los carros. El 18, la mayor parte de las fuerzas habian logrado aco Rerse alas nuevas posieiones, Solo Kole Visto y las Islas adyacentes permanes cfan guarnecidas, y para reforzatlas s@ envio un regimiento, pues la conserva. clon de las. baterias era fundamental ara la proteccin del flanco derecho, durante la maniobra de repliegue. El dia. 21, sin embargo, fueron definttivamente ‘abandonadas, Para entonces, el trazado dela linea de defensa partia de la isla de Lasi, en la bahia de Viipur, y conti naba hasta el ferrocarril, donde se cur- vaba haeia el extremo norte del lago Muola y, desde este punto, se dirigia hasta el canal de Vooski. la defensa del sector mas proximo a 1a costa, que resulto ser el mas eritico durante’las subsiguientes jornadas, se encomends a la 4." division. El enemigo estableci6 contacto con la nueva posi- clon durante la noehe del 17 de febrero, En el ataque del dia siguiente los rusos. penetraron hasta Yis-Sommee, situado algo hacia el interior, ocupando unos ‘edificios de pledra de donde resulto muy diffell desalojarios. En este pobledo, como habia ocurrido en Summa, los obstaculos contra carros, al quedar ex- cesivamente alejados de’las posiciones para ser eficazmente batidos por las armas de la defensa, resultaron ineflea- Durante dos dias el 10.° regimiento de infanteria soports toda la poteneia del ataque enemigo, apoyado por un fuego endiabladamente preciso que produjo un elevado numero de bajas, tenlendo que ser relevado por e1 20.° regimiento, Esta unidad sufrid idéntico castigo, pues 1a artilleria rusa machacaba sus posiciones sin deseanso. Finalmente se produwio una brecha inmediatamente al este del poblado, pero los defensores, a pesar del agotamiento, se recuperaron y Obligaron al enemigo a retroceder, ‘Las numerosas Islas y ensenadas que era preciso vigilar, si no defender acti- vamente, deban una amplitud excesiva al seetor de costa. Cuando, el dia 18, las fuerzas sovieticas reanudaron las opera: clones, arrollaron algunos de los puntos clave de la defensa, obligando a los fin- Jandeses a retirarse al dia siguiente a Pullinniem! y Malsala, cuyas posiciones Jograron mantener a pesar de los furio. 08 ataques y el vacilante enlace eon los esealones superiores, por otra parte, las tropas que guarectan Koivisto estaban virtualmente aisladas, tenfan pocas 0 ninguna comunicacion eon terra firme ¥, si Pullinniemi legaba a caer, su si- tuacién se haria insostenible. A medida Los fintandesos se ven obliga a ‘cuar nuevamente sus posiciones ante la ‘superioridad de las fuerzas soviéticas en carros y hombres. ‘continental y el e posiclones des tun solo regimie indond Ia isla despuc ‘consumido su dotat ‘munieiones, clavado los cafiones y des. truldo las defensas. Transportando con: sigo todo cuanto podian Mevar, I fensores de Koivisto nosa marcha de cuarent sobre la helada superficie de la bahia de Viipuri en direecion a Sakkijarvi, dont Hegaron al dia siguiente. Por una ver los loses de la guerra sonrieron a las Tatiga as tropas finlandesas: cuando estaban Hegando a la altura del flanco enomigo se desato una fuerte tormenta de nieve ‘que oculte su movimiento a la observa elon. EI ataque sobre la isla de Last co- menz6 a primeras horas del dia 23 y al ccaer la tarde se encontraba en poder del fenemigo. Con ello resultaba seriamente amenazada la retaguardia de la nueva 16 puesto que dejaba Tihaniemi y bahia mo a observacion de est consideraba de capital importan- cla para la integridad de la delensa, faquella misma tarde se realizd tna {4 tativa para recuperarla, pero solo se consiguio retener su porelon norte dur Fante algun tempo Pero la amenaza no solo procedia del flanco oeste; en el ala t2quierda el enemigo habia roto el frente, pene- trando a través de las posielones que de fendian la 58 y Ia 23" divisiones, La brecha se hab(a producido en un area ‘dominada por pequefies co evel ferrocartily la ca rretera prineipal a Vipari. El dia 17 se produjo. un hueco junto a Postilampl ue pronto fue reetificado, aunque con D mis tarde tuvo F una penetracion en la margen este ago Nayki. Paso a paso los Tusos continuaron presionado, a pesar de Ia ‘nada resistencia finlandesa, hasta ‘que lograron perforar sus Iineas en un amplio frente. Bl 23 de febrero se encon- traban précticamente en terreno despe- Jado y dispuestos para la carrera hacla Vilpuirt. Para entonces, el conveneimiento de que esta segunda linea de defensa no se ria capaz de aguantar por mucho tiempo era general entre los mandos det sector. Hablendo particlpado este temor fl propio Mannerheim. el dia 18 ordené {que Ia linea fuera mantenida sin idea de Fepllegue durante el mayor tiempo po- sible. Tal decision produjo cierta cons. temacion entre los comandantes de uunidad, pero el mariscal no les habia comunicado que las propuestas de paz ya estaban en marcha y que cuanto mas Hempo resistiese el frente mayores se. rian las oportunidades de obtener unas condiciones razonables. A pesar de su Gisgusto cumplieron las ordenes y el frente se sotuvo durante otros diez dias. El dia 25 los ruos completaron la bre- cha en Honkaniemi, a caballo del ferro- tearril, lo que les coloed en situacién de favandar hasta Vilpuri para, desde alli, Iniclar el envolvimiento de las fuerzas Anlandesas en el istmo de Karelia. Al dia siguiente los defensores intentaron lun contraataque con quince carros Vic- ers comprados antes de la guerra pero cuyo armamento no hablan recibido hasta entonces. Su aparicién desde re. taguardia caus6 no poca confusion, y en algunos casos panico entre las tropas finlandesas que guarnectan as posicio- nes en segunido escalon, y en el traflco ue circulaba por la ruta de suministros El resultado de esta accion fue muy Lim tado, pues los carros encontraron difl- cultades en la nieve y resultaban dema. lado ligeros para competi con los $0- vieticos de veintiocho toneladas. Sola: ‘mente la mitad de ellos consiguieron re- resar a su base de partida, Este suceso sefial6 el fin del segunda linea de de- fensa. Fl dia 27 se ordend a las tropas que comenzaran a retirarse sobre una ercera linea de posiciones que, par- tiendo de la cludad de Viipunt, Se exten. dian hasta Tall y, desde este punto, se prolongaban hasta Vuosalmi, en et ca: nal de Vuoskt ‘Con objeto de facilitar Ia defensa de YVupurt y-allviar el peso que gravitaba sobre el comandante del II Cuerpo de Bjereito, Mannethelm dividio en dos esta gran unidad. El Cuerpo de Ejéreito T, con las divisiones 1. y 28, reeibio la mision de mantener el frente de la nueva linea de defensa entre el ferroca- tril y el canal de Vuoski. E111 Cuerpo de Los carros Vickers de 6 toneladas finian- Ejercito, constituldo por las divisiones 3,48, 5.y 234, debia concentrar su es- fierzo’en In defensa de Viipuri ‘Con estos cambios en la organizacion. del mando y la fortaleza de las posicio- hes que defendian la ciudad, el Alto Mando finlandés confiaba en mantener raya al enemigo hasta que las nego- Ciaelones de paz hubleran dado los re- Sultados apetecidos. En comparacion on las organizaciones de la segunda li- nea, las fortifieaciones de Viipuri ofte- cian grandes posibilidades para la de- fensa, pues no solo se trataba de insta- lgeiones de caracter permanente, sino que, durante el transeurso de la guerra, 12 poblacion civil habia construtdo nue- Yas posieiones y mejorado las ya exis tentes. Frente al conjunto formado por Jos antiguos fosos y fortines de piedra y los modernos blocaos y obstieulos de hormigén, el enemigo iba a encontrar serias dificultades para asaltar la cit dad El repliegue sobre esta tercera linea de posiciones no signifies, en modo al- uno, una derrota ni siquiera una reti Tada precipitada, a pesar del implacable acoso del adversario. La operacion se Nevo a cabo paso por paso, ordenada. mente, y los rusos tuvieron’ que pagar un alto precio por cada metro de terreno que consegufan. En Lihaniemi, situado en la costa de la bahia de Viipuri, la fuerte presion enemiga puso en peligro Ja sistematiea ‘maniobra, pero incluso allt los destacamentos’ retardadores cumplieron su mision sin vacilar, El 29 de febrero las vanguardias rusas toma. ron contacto en Nuoraa con los puestos avanzados de Ja linea defensiva, y el 1 de marzo legaron ante las posiciones del ala dereena de la 3.* division. La 5° division, al este de aqueélla, se repiegd en. ‘buen orden pero tuvo que apresurar su movimiento, imprimiendole mayor ritmo del previsto, cuando el adversario Tompio a taves de las lineas de Ia 23.8 division, situada a su izquierda. El ata ‘que se lieve a cabo con una importante masa de carros que llevé al enemigo asi ante las posiciones de retaguardia, sobre las que el repliegue iba a lievarse a efecto, pero pudo ser contenido en Uxonmakl gracias al ruego de las plezas de artilleria capturadas en Suomus. Salm), El'dia 1 de marzo el repliegue ha. ia legado a su término y la escena quedaba ahora preparada para el acto fins EI acto f Estaba claro que no habria tregua para las extenuadas tropas que ocuparon las fortifieaciones en torno a Vilpuri. In cluso mientras los iltimos nicleos re tardadores se acogfan a la nueva linea de defensa, e] enemigo comenz6 a marti. ear sus posiciones. Para entonces, via Estocolmo, se hallaban en curso forma: les discusiones de paz entre Helsinki y Moscu; la Informacion sefialaba que et Kremlin estaba decidido a atrebatar & Finlandia la mayor cantidad de territo io posible. Por esta razin la batalla de Vilpunt tenia una especial signifieacion para ambos bandos, como puede dedu- tirse de los brutales ataques de que fue. ron objeto el IT Cuerpo de Kjéreito y 1a ‘Agrupacion de Costa durante los ulti ‘mes dias de la contienda, Tnmediatamente a vanguardia de la ciudad se encontraban la 3 y la 58 di visones ocupando posiciones entre Ka Temaenlah y Tammisuo. En un punto Ge este sector, junto a Huhtiala, consi guieron los rusos introducir una cuna el ‘dia 2 de marzo. Al dia siguiente trataron de explotar el éxito mediante un vio Tento ataque que barrié todos los desta camentos de vigilancia de sus posicio- hes avanzadas, obligéndoles a_reple- garse sobre la linea de resistencia, ex- Cepto en Tammisuo, donde un pufado Ge finlandeses se mantuyo en una pe- Quefia colina. El da 4 el enemigo pre- Sion6 sobre un amplio frente y al ener la El castillo de Viipuri, punto clave para ia Invasién hacia e! Interior de Finlandi tarde habia evidentes sintomas de que Ta linea tendfa a ceder. Un regimiento de la reserva de la 3% division acudio en apoyo del punto més debilitado para evitar 1a ruptura; otro batallén se dir 16 hacia Im costa norte de la bahia de Viipuri para reforzar las tropas que alli combatian tratando de impedir que el enemigo pisara tierra firme, Los rusos continuaron atacando las posiciones de la 3 division durante odo el dia &, amenazando eon romper la Iinea en Lintumus; en Tammisuo fueron sucesivamente rechazados dos ataques de carros, La actividad decrecio note- blemente en este sector a lo largo de 1a sigulente Jomada, aunque el fuego de ariilleria prosiguié. con 1a intensidad habitual y fue necesario rechazar un dé bil ataque frente a Lintumus. El dia 7 se rodujo una brecha en Huntiala que los defensores no fueron capaces de cerrar, produciéndose una situacion verdad Famente erftica; cast todas las reservas del I Cuerpo de Ejercito habian sido sucesivamente empefladas en combate, ineluldas las unidades de los servicios, aunque todas las fuerzas de reserva del Cuerpo de Ejército se encontraban en camino hacia e] area de Viipuri, su lle- gada no se produciria hasta después de varias horas El dia 10, con objeto de mantener 1a densidad de fuerzas en el sector, el mando decidié que la 3* division débia acortar la longitud de su linea de de fensa mediante un repliegue hacia el It mite sur de Viipuri. La orden para eje cutar esta maniobra, sin embargo, no lleg6 a ser cursada y el frente permane ei6 como estaba. La presién enemiga, por otra parte, no solo no se mitiga sino Que cobré nueva intensidad y el dfa 11 se produjeron dos nuevas penetraciones en el sector de la 3.° division. En vista de la nueva situaeton:el mando de las fuerzas fnlandesas en el istmo autoriz6 el repliegue de las tropas hacia el Limite de Ia eitidad, pero Mannerheim, por su parte, ordené que la linea se mantuviese donde se encontraba, al menos hasta el atardecer del dia siguiente, pues ello sndesa intenta de- ‘cerco de Ia 3 Divi. indesa contienen el avance ene- convenfa a la politica exterior det mo- mento. Desconociendo esta circunstan- cla, los comandantes de las unidades subordinadas se indignaron pero, pese a todo, cumplieron la orden eserupulosa mente, Esa misma noche las fuerzas soviet cas rompieron el frente entre Kesamaa y la isla de Porkaa, al suroeste de la ‘Ciudad, exactamente en el limite entre las zonas de accion del I Cuerpo de Ejereito y las fuerzas que defendian la bahia de Vipuri. La ruptura planted tal amenaza para el conjunto de la defensa ‘que Ohquist, comandante del Cuerpo de Ejereito, considers que era necesario efectuar un repliegue Io antes posible. Pero, puesto que la orden de Manner heim atin estaba en vigor, opto por en: viar un batallén al punto en que el frente estaba cediendo, consiguiendo que se sostuviese. A la mafiana siguiente la 38 y 5. divi siones fueron objeto de un intenso ata- que que, al caer la tarde, habla produ: €ldo diversos boquetes entre Karjala y ‘Tammisuo, pero no existia la menor po- sibilidad de realizar un contraataque: las tropas estaban tan agotadas que apenas eran capces de mantener $Us ropias posiciones. En el punto donde habia tenido lugar Ja penetracion mas importante, el enemigo procedia a en- Sanchar la’ brecha en direccion oeste, amenazando con envolver a la 3 divi sién. Nuevamente Ohquist sollelté per miso para replegar sus fuerzas pero S0- lamente fue autorizado a retirarse sin rebasar Patterimaki. La maniobra se inicio bajo la constante presion de las fuerzas rusas, cuyo avance pudo ser contenido solamente cuando Ios finlan deses incendiaron los arrabales de la arte sur de Ia eludad, ‘Aquella misma noche Ia 5.3 division consiguid recuperar momentineamente el control de la situacion cuando las tropas de infanteria soviéticas, que ha- Dian sido separadas de sus carros, pene. traron en el interior de una bolsa que se cerré tras ellas. No obstante, la situa cidn continuaba siendo erities y las po sibllidades de mantener e1 cerco sertan minimas en cuanto se reanudasen las operaciones al dia siguiente. Tras haber sido techazados los ataques lanzados durante la mafana, sin embargo, Ia arti erfa ces6 de disparar y, con gran sor. presa tanto para los atacantes como ara los defensores, retornd Ia calma. Mientras los acontecimientos ante. ry riormente descritos tenfan lugar en el sector de Viipuri, la 23.* division man- tenfa sus posiciones mas hacia el este, entre Tali y Vuosalml. El repliegue a la linea mas retrasada se habla realizado ‘en buen orden y con eseasa presién so- bre los destacamentos de retaguardia, EL 3 de marzo se produjo, en el area de Tall, aunque ye algo antes hablan apa recido tropas enemigas ante las organi zaciones defensivas de Mustalahtt. El dia 4 fue rechazado un important ‘que, aunque con gran dificultad siguiente, ante el implacable empuje fenemigo, las lineas cedieron al suroeste de Tall Las fuerzas soviéticas trataron de pe- netrar mas. profundamente al tempo ue abrian una nueva breeha al este de Ia anterior. Los finlandeses inundaron la zona de ruptura pero su estratagema fracas al helarse el agua en pocos mo: ‘mentos; en las zonas donde el nivel ha bia aleanzado la altura de los obstacu los favorecio el avance de los carros. Al propio tiempo la 23. division habia Quedado muy debilitada por la segreza. clén de un batallon, enviado apresura damente al sector de costa de la bahia de Viipuri. El dia 8 las posiciones avan. zadas en torno a Tali se perdieron en sti totalidad y sus defensores se replegaron, hacia las organizaciones situadas en el limite del poblado. Un contraataque Janzado a las pecas horas cost un ele- vado ntimero de bajas pero no dio nin: gun resultado, Durante la noche, nuevas Unidades sovieticas se sumaron a la be. talla ya partir de ese momento Ia su Fioridad del atacante resulto abruma- dora. Ei miedo cundio entre las tropas del Ti Cuerpo de Bjéreito al extenderse el rumor de que los earros habfar con seguido romper el frente, atinque para ello hubiera sido necesario que cruz: sen, sin previa preparacion, la impe tuosa corriente del rio Pero; no ‘obs tante, uno de los batallones de primera nea hhuy6 presa del pantco. Otras t20- Bas se contagiaron y también empre dieron la fuga. Sin embargo, cuando se propag6 la noticia de que no habia ‘ca ros, Ios hombres fueron regresando sus puestos de combate, A medianoche, estimando que las de fensas de Tali se mantendrian firmes, la 23.8 division fue autorizada para trasla. dar su puesto de mando algo mas hacia etaguardia. Tal medida estuvo a punto de ‘tener desastrosas consecuencias, ues cuando, a la mafiana siguiente, el g A La 232 Division trata de contrastacar, a pesar dol avance enemigo. mando y el cuartel g se hallaban en eamiri. naeia su nuevo emplazamiento, el frente comenad a desplomarse. En el punto que habia ‘ocupado el puesto de mando solamente permanecia tn oficial de Bstado Mayor que no consiguid ponerse en contacto ‘Con sus superiores. Cuando, entre las 9.y Tas 10 de la manana, el comandante de Ia division. supo lo. que estaba su diendo, se encontraba demasiado al Jado do le accion para dirigit eftear ‘mente las operaciones. En tales circuns. tanelas asumio el mando el Jefe del 13.° regimiento de infanteria. A pesar de ello la confusion predomino durante varias horas, pues esta unidad se encontraba a considerable distancia de ruplura y las ineas telefonicas que enlazaban enire sf 8 los regimientos ¥ batallones estaban cortadas, haciendo imposibles las ¢o- ‘municaciones. No obstante, se hicieron preparativos para un caontraataque con Objeto de cerrar la brecha. Un batallén Ge reserva fue alertado y una compania Gel 13.° regimiento enviada con toda ur- Bencia al sector amenazado, ‘Durante la mafiana del dia 9 pudo sa. berse que era lo que en realidad habia ceurrido. Una compafia de choque so- al de la division viética habia cruzado el rio, vadeando la fuerte corriente con el agua hasta Ia ai tura del pecho, atacando inmediata mente a pesar de las bajas temperatu ras. El contraataque, evidentemente debia ponerse en marcha cuanto antes para evitar que la compaiia enemiga tuviera tiempo de reelbir refuerzos 0 apoyo de carros. El comandante de la di vision llegé por la tarde y tomo el mando, pero para entonces sus tropas ya se encontraban en movimiento, Al poco tiempo llegaron buenas noticias: parte del area comprendida entre los la gos Karstila y Leitimo habia sido rect perada, Asi, a pesar de que Tall y Re pola estaban en poder del enemigo, el eonjunto del frente podia considerarse estabilizado. ‘Con todo, 1a situacion era todavia muy fluida y podia evolueionar répida- mente una vez que los rusos consiguie Yan situar earros y artilleria al otro lado. del rio. El dia 10 jlegaron hasta la ribera ‘meridional del lago Leitimo y al dia si gulente iniclaron una ofensiva con apoyo de unidades acorazadas, Una vez ‘mas aqued la defensa y era muy poco cuanto podia hacerse para evitarlo, Al la noche, las lineas finlandesas en toro al Iago hablan sido perforadas en tres puntos diferentes. La 23. divisién, agotadas sus reservas, solicitd refuerzos del I Cuerpo de Ejéreito, que solo pudo, enviar un batallon incompleto y muy ebilltado. ‘Al amanecer del 12 de marzo el tra- zado de las lineas finlandesas diseurria tunos euatro kilometros a retaguardia de las posiclones que mantenian seis dias ‘antes, Durante La jornada predomind la ‘alma, en tanto que el enemigo procedia fa reagrupar sus fuerzas para la siguiente fase de operaciones. Pero, al igual que sucedi6 en los demas sectores, cuando Tos rusos inielaron el ataque final, que podia haber roto definitivamente el Frente dejando expedito el camino para la division del interior del territorio, ambos bandos depusieron las armas. Eran las 11 horas de la mafana. Nunca Negara a saberse con certeza si el ata: que que los rusos proyectaban realizar partiendo de Tali, en direecién oeste, a través de la zona’de pantanos del lago Saimaa inundada por los deshlelos de primavera, hublera Wegado a tener exito, Lo que si es elerto es que habria tropezado con dificultades east insupe- ables ‘Mientras tanto, en el sector extremo del frente, el T Cuerpo de Kjército man- a tenia sus posiciones entre el canal de Vuoski y el ferrocarril, La batalla mas importante tuvo lugar en las inmedia- clones del poblado de Vuosalmi, donde fel terreno offeeta condiciones muy favo- rables para la defensa. El 23.° regi miento de infanterfa, apoyado por una bateria de artilleria de campafia, se ha- aba desplegado en la margen suroeste del canal, sobre una alineacion de es- carpadas colinas que, curvandose en di- roceiGn nordeste, iba’a terminar en una equefa isla ocuipada por otras fuerzas fnlandesas. A su espalda, con una an- chura de unos cien metros, discurria el ‘cauce del curso de agua, cuya superficie estaba helada. E129 de febrero, cuando los defensores apenas si habian tenido tempo para fortificarse, el enemigo establecis con- tacto con ias posiciones, atacando sin dilacién. Esta accion inieial, que no era otra cosa que un combate de reconoci- miento, fue rechazada con facilidad, pero al finalizar la Jornada los rusos ha- bian acumulado carros y artilleria para ablandar las organizaéiones. situadas Un puesto avanzado. sobre Ia linea de alturas. Tampoco la pequefa isla del canal escapo a su aten- ‘ion, pero los finlandeses abrieron fos0s fen la corteza de hielo que, aun cuando se helaron casi inmediatamente, sirvie- Fon para contener durante algun tiempo el avance de los carros. EL 2 de marzo se produjo una brecha Junto al ferrocarril, por la que penetr6 ‘un batalidn enemigo. Los defensores pi- dieron a Ia artillerta que tirase sobre sus proplas posiciones. Cuando se disipé el Rumo de las explosiones, los atacantes se habian tetirado y las tropas finlande- Sas surgieron de sus refugios sin haber sufrido apenas dafi. El die 4, ante la intensa presiin ene- miga, las’ wopas que guarnecian el flaneo izqulerdo del sector retrocedieron hacia la isla. Bl contraataque lanzado durante la mafana del dia5 tuvo que ser Interrumpido a causa del elevado numero de bajas. Tampoco consiguio Feehzar el atacante una reaccién ofen: siva realizada por unidades pertene. lentes a la 8 division finlandesa, Para Soldados finland: atacar las 8 se preparan pare entonces, 1a artilleria de todo el sector contaba ‘inicamente con 600 disparos, mientras una nueva division sovietica se aproximaba al frente, ‘Al dia siguiente el esfuerzo del ataque se concentré sobre la isla, euyos defen- ‘Sores abandonaron para refugiarse en la orilla opuesta del canal. Las posiciones que ain se mantenian en la margen su Foeste constitulan una linea demasiado tenue para ofrecer una resistencia ef ‘caz, Durante el resto de la jomada, co- fdas de reves desde la isla, fueron s0- Metidas a un Intenso bombardeo: los soldados, sin tener donde refugiarse, permnecian Impasibles sobre la nieve, esperando el final La tentativa para cruzar el canal, rea- lWzada el dia 7, fue repelida por un con traataque efectuado al amparo de la os- curidad. Al dia siguiente el intenso fuego de barrera de la artilleria rusa So- bre las posiciones y lineas de aprovisio- namiento finlandesas se superpuso a la accion de violentos ataques aéreos. En el ataque que siguio a la preparacion por el fuego el enemigo penetrd en la lie hea principal de resistencia por varios puntos sin que el contraataque finlan= és consiguiera expulsarle de los objet ‘vos alcanzados. Poco después llegaron refuerzos de la 21.* division para relevar ‘elas tropas de primera linea, que se en- contraban al limite de su resistencia, EL 9 de marzo se encontraban anie ‘Yuosalmi. tres divisiones rusas, cuyo ataque produjo una nueva e importante penetracion que hizo tambalearse el Conjunto del debilitado sistema defen. ‘slvo de todo el sector. A pesar de ello, las" tropas finlandesas se repusieron pronto ¥ lograron cerrar la brecha. Las Ruerzas que alin permanecian en las co- linas de la margen suroeste resistieron sin desfallecer 1a brutal embestida del enemigo. Durante todo el dia 10 las or- ganlzaciones defensivas soportaron sin descanso el prolongado bombardeo de 1a artilleria rusa, preludio del ataque general que se inicl6 al amanecer y du- rante el cual la penetracién profundizd casi un kilometro. La apertura de una nueva brecha parecia inminente, pero la ‘oportuna llegada de refuerzos conjuré la famenaza, No obstante, las posiciones a ‘anguardia-de! canal tuvieton que ser La batalla prosiguié durante todo el ia 12 con ereciente furia, fluctuando 1a Iinea de contacto en uno u otro sentido de acuerdo con la camblante fortuna de las fuerzas combatientes. Al caer la tarde los Gnlandeses se encontraban en tan desfavorable situacién que lego a ‘considerarse seriamente la conveniencia de una retirada hacia otra linea mas re- ‘Srasada aunque mucho menos venta sa. El dia 13 amanecié en Vuosalmi compafiado por el fragor de un cao: ‘e implacable mientras arriba, en el , #e sueedian sin interrupciGn las sa: {as de los bombarderos. La comunica- jn entre los puestos de mando era im- sible, pues las lineas telefonicas esta- n cortadas y el intenso fuego artillero \pedia el uso de mensajeros y estate & De repente, y easi al unisono, los aflones rusos cesaron de disparar sin ue los finlandeses acertasen a expli use el motivo. Finalmente, un oficial 2 infanteria lego y dijo simplemente a paz ha sido firmada». De esta forma terming la batalla de Vuosalmi. Mientras tanto, en Taipale, en el ex. tremo oriental dei istmo, los rusos trata- ron de romper las defensas finlandesas en un ataque que se prolongé durante nee horas sin interrupcién, pero el fin de la guerra liego antes de que consi guleran su propésito. Una de las batallas mas refidas de la Guerra del Invierno tuvo lugar sobre 1 hielo y en las islas de la bahia de Vil ur, én el Golfo de Finlandia, mientras eL 1 Cuerpo de Bjéreito mantenia a raya al ejéreito rojo ante las propias puertas dela ciudad. I dia 1 de marzo, Man- nerhelm, considerando que para ofrecer luna resistencia verdaderamente eficaz fra preciso asegurar la oportuna coor: dinaeion de esfuerzos, situo bajo un mando Unico al eonjunto de fuerzas que defendian el golfo y la bahia. Al frente de la nueva organizacién, denominada ahora Agrupacién de Costa, puso al Te- niente General KL. Oesch, hasta en- tonees Jefe del Estado Mayor General. ‘Sus fuerzas estaban constituidas por la 4 division y elerto numero de batallo- nes independientes y baterias, estas al mas parcialmente instrufdas y preca- Fiamente equipadas. Otro batallén le- fgado recientemente, procedente de La- pland, se sumo a aquellas fuerzas, El invierno de 1939-40 fue uno de los més crudos que se recuerdan y const tuyo para los finlandeses, hasta bien en trado el mes de febrero, un aliado de 129 Soldados finiandeses en un fortin de pri mera lines inapreciable valor. Ahora, cuando espe raban que la primavera, fundiendo los hhlelos, continuaria ayudandoles, el tiempo continus siendo invernal, con lo que la ventaja cambi6 de signo. La con sistencia de la capa de hielo seguta so portando el peso de los carros rusos, y Jos fosos abiertos en 1a superficie se soli- dificaban casi al instante, Tras ¢l repliegue a la linea de poscio- nes en la costa norte, los finlandeses conservaban en su poder dos islas. si tusdas en la boca de Ia bahia, Tuppura y Uuras, desde donde habjan protegido ia retirada de sus tropas. Come la super. ficie de la bahia permanecia helada, las lipeas finlandesas se extendian en otros treinta kilometros, de ahi que ambas is- Jas eontinuasen siencio importantes, es peclalmente ante 1as cuatro divisiones y @l conjunto de unidades acorazadas que el enemigo mantenfa al suroeste de Uu- ‘Tuppura se perdio el 2 de marzo, des: pues de sus defensores rechazaran suce- sivos asaltos. Tras los primeros fracasos Jos rusos desarrollaron una taetica muy eficar para conquistar la isla. Primero la bombardearon desde tierra y desde el aire y la rodearon con los carros, ais- lando a sus defensores de todo contacto con tierra firme; luego los carros estre- charon el cereo, actuando como base de fuegos desde la plataforma de hielo, y a 0 continuaeién Ia infanteria inicié el asalto. Al dfa siguiente la guarnicion fin- Tandesa, abriéndose paso a viva fuerza, se retiré hacia Sakkijarvi, al otro lado. de la bahia. Mientras que la pérdida de Tuppura no tuvo gran repercusiin para el con: Junto de la defersa, Ia ca‘da de Telkar, sitnada frente a Vilaniem!, fue de gran transeendencia pues protenia, a la vez, los accesos a la costa norte de ia bahia y el flanco oeste de las fuerzas que guar hecian la isla de Suonio, pleza clave en el sistema defensivo del sector de costa. El fracaco de los dos intentos realizadas para recuperarla, ol dfa 2, iban a tener Serlas consecuencias en ef posterior dee sarrollo de la batalla en torno @ Viipuri, Aquel mismo dia los rusos a utilizaron como base de partida para el ataque a Ja costa norte en Vilaniem y Haranpade nora, Los finlandeses contraatacaron du rante la noche y el enemigo, expulsado de los puntos que habia ocupado en Ia costa, retrocedid sobre el hielo; al dia siguiente reanudé el ataque en fuerza tratando de consolidar una cabeza de paso en tierra firme y aleanzar la trada de la bahia, donde estaban situa: das las pesadas baterias de costa. Una vez mas, gracias a la oportuna legada de refuerzos, el atarante fue rechazado, Durante estos ataques las tropes rusas ho fueron apoyadas por carros, circuns- tancia que influyO decisivamente en el fracaso de sus tentativas para estable- } | \ EI Tupolev ANT-40 (SB-2bis). Compafiero del DB-3 durante ‘guerra civil espanol ‘el modelo bis, que poseia mejores motores y hélices, superior tos de vuelo mas sofisticados y acondicionamionto para -105 con cllindros en linea, de 990 hp. cada uno. Armamenio. Cuatro '650 kilos de bombas. Velocidad: 450 kmh a $.000 500 metros. Auionomia: 2.300 kilémetras. Peso vacio: 4.275 kilos. Peso version original se empleo on guerra con Finlandia. La '¥ de aquella experiencia surgid jmamento, instrumen- ipulaclon mas racional cargado: 6.490 kilos. Envergadura: 21,5 metros, Longitud: 12.65 metros. Tripulacion: Tres. cerse sdlidamente en terreno continen- tal. Por qué no emplesron sus carros es una pregunta que no tiene respuesta, Cabe suponer, sin embargo, que temian ‘que pudiera ceder la capa de hielo o que Tas deciones levadas a cabo no fueran ‘mais que operaciones de reconocimiento sin propdsito inmediato de mantenerse firmemente en la costa. Bl caso es que, a partir de entonces, los vehieulos acora- zados participaron con regularidad en todas cuantas acclones se desarrollaron en la bahfa, y cada vez en mayor pro- poreion, Para ios defensores, sin embargo, no represent un problema tan grave como pudiera parecer a primera vista, ya que os carros ligeros soviéticos no resulta. bban muy eficaces en el terreno donde se velan obligados a actuar; las rocas y la fuerte inclinacién de los acantilados dil- culteban el acceso a tierra firme. Te- hnian que buscar los puntos bajos y Ha nos de la costa, y cuando los encontra- ban era para ‘quedar frecuentemente atascados de la espesa capa de nieve. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, las tripulaciones adquirieron experiencia y mostraron mayor destreza y efleacia para adaptarse a las cone ‘clones det terreno. El procedimiento normalmente em: pleado por los rusos para el ataque a las osiclones consistia en lo sigulente: se- Teceionaban un saliente de la costa y 3: tuaban earros « ambos lados para so. meterlo a un fuego cruzado. Puesto que, or regla general, tales puntos eran de Taturaleza rocosa con laderas esearpa- das, los carros permanecian sobre la he- Tada superficie de la bahia hasta que la infanterfa escalaba la pendiente; a con- tinuacion se dirigian hacia algun en- trante o pequesa ensenada donde, nor malmente, existia algan poblado y un ‘camino por el que se internaban en tie- ra firme. Realizada esta operacion se diseminaban con la doble fnalidad de ortar la retirada a los defensores del sa- lente atacado y profundizar hacia el in- terior. El dia 4, en vista de la aplastante su- BI perioridad del enemigo, fueron evacua- Gas las islas exteriores. Los contraata- ques de los dias precedentes habfan Selarado las filas de sus guarniciones hasta tal extremo que las unidades tu- vieron que ser eviadas hacia retaguar- dia para descanso y recuperacion de efectivos. En esa misma fecha se inicio un ata- que general contra las posiciones fn- Tandesas. Las formaciones soviéticas, partiendo de sus bases en las islas Suur, Lava y Somer, avanzaron hacia Kotka y Hamina atravesando la s6lida superil- ie del Golfo de Finlandia, Las baterias de costa, cuyos pesados proyectiles per- foraban ia superfiele de hielo, causaron ‘autenticos estragos entre los atacantes, gran parte de los cuales perecieron aho: fados en las brechas ablertas por las explesiones, sembrando el pénieo en los. supervivientes. Aunque estos ataques no afectaron fundamentalmente la si- tuacion general, el Alto Mando conside. raba con honda preocupacién la posibi lidad de que el enemigo pudiera llegar a establecerse en ln costa norte, amena: zando de flaneo las defensas dé Viipur Por todo refuerzo fue enviado a este sec tor un batallon organizado a base de muchachos casi adolescentes y hombres demasiados viejos para prestar servicio, activo, Concentrando sobre Vilaniem!, en el extremo superior de 1a bahia, el fuego e los numerosos medios que habian ‘acumulado, los rusos lanzaron al ataque ‘un regimienito de infanteria apoyado por tun batallon de earros, apoderandose de luna gran parte de la Ciudad. Tras estas [uerzas continuaron fluyendo otras unt dades sin interrupeién hasta el anoche. cer, estimandose que a esa hora el ene- migo contaba con dos divisiones en el sector Haranmanniem)-Vilajoki-Vilanie- mi. Para reforzar las vacilantes. post elones fue enviado al anochecer el 9.° regimiento de infanteria, perteneciente aia 8 division, Mientras tanto, en 1a isla de Uuras, re cién evacuada, otro grupo de combate soviético se preparaba para atacar la isla de Sonio. Todas los ataques en ‘otros puntos de la bahia, aunque con gran diicultad, habian sido rechazados. Ea Agrupacion de Costa habia sopor tado fo suyo, pero no podia esperarse que eontinuara aguantando por mucho tiempo sin ayuda de refuerzos. Una soll eltud dirigida al comandante del 11 Cuerpo de Ejereito exponia sucinta- mente la situacion: todas las reservas habjan sido empenadas en 1a linea de fuego, y las baterlas de artilleria necesi- ‘aban municiones _desesperadamente, ero en los depdsitos de esta gran uni- dad solo quedaban 600 disparos para municionar la artillerfa de sus tres divi- nes, todas las cuales estaban siendo ‘duramente castigadas por el enemigo. Las noticias que Hegaron durante la noche dando cuenta de la situacién en Vilamiemi resultaban muy confusas: primero se dijo que los rusos habjan Sido expulsados y obligados a retroce- der sobre el hielo; un segundo informe confirmaba que mantenian sus posicio- hes en Uerra firme; mas tarde se decia que en Vilajoki habtan sido capturados al enetaigo catoree carros, y Onalmente que este mensaje no era exaeto. En rea: lidad el enemigo habia sido rechazado en algunos puntos, pero también es lerto que el dia 5 se encontraba sol damente establecido en la costa norte de la bahia de Vilpuri Ese dia fueron atacadas todas las po- siciones situadas en las islas, a excep- ion de la de Kulp, situada frente a la cluded. Los finlandeses volvieron a abrir fosos en la helada superficie, pero al So- idiflearse cast instantaneamente no sir vleron de obstaculo al paso de 10s ca ros, La infanterfa, por su parte, utilizé los Dloques de hielo’ extraldos para prote gerse del fuego de los defensores. Para entonces los rusos atacaban en el area de la bahia con tres divisiones, otras dleciséis operaban en el sector de Vilpun, entre 1a bahia y Vuoskl, y dlez mas entre este punto y el lago Ladoga. Los finlandeses, por sit parte, contaban con Ia Agrupacién de Costa y seis divi- Siones desplegadas entre la bahia y ‘Vuosalml, pero sus reservas se encon- traban empefadas casi en su totalidad ‘como refuerzo de las posiciones de prime- ra linea y sus niveles de abastecimientos estaban casi agotados. Durante la fase Inielal do la batalla la Agrupacion de Costa se suministraba de los depbsitos del I Cuerpo de Ejército utilizando la Fed de comunicaciones de la costa norte de la bahia, pero a medida que los com: bates aumentaron en intensidad las ca- rreteras se fueron saturando con los re fugiados y el trafico logistico; una vez que el enemigo consiguio poner en pié en la costa el aprovisionamiento de las unidades result6 casi imposible Con todo, a los finlandeses no les que daba otra’ alternativa que seguir Iu- chando, y¥ los rusos, que explotaban la Iinielativa al maximo, no aliviaban la presién sobre la defensa. El dia 6 las fropas soviétieas ocuparon parte del poblado de Nisolahti, rompieron las 1i- heas finlandesas junto a Niskapohja y establecieron una eabeza de playa entre Ja isla de Turki y Majapohja. Ante la gravedad de la situacidn el comandante de la 4. division consideré necesario un repliegue del ala izquierda de sus fuer zas, maniobra que dejaba expuesto el flanco oeste de la 3 division, ya muy debilitada por Ia transferencia de sus reservas al drea de Vilaniemi, Hizo tam: bien un llamamlento solleltando urgen- tes refuerzos para mantener la isla de Neula, junto ‘a Ia cual esperaba una nueva € inminente ruptura, pero sola- mente pudo envidrsele parte de un re- gimiento perteneciente a las reservas de fa. 5 dvision, Evidentemente, el frente insular es: Las bel taba a punto de suftir un colapso y re sultaba igualmente obvio que apenas se disponfa de hombres y medios para con. tener la avalanens. £1 derrumbamiento del sistema defensivo que se apoyaba en las islas y el repliegue de sus guamicio- nes hacia la costa era solo cuestion de tiempo. Cuando esta sucediese, el fanco del If Cuerpo de Ejército y las rutas de abastecimiento que, procedentes del oroeste, condueian hacia Vuipuri que darian virtualmente al descublerto, El despiadado y fanatico empuje de las fuerzas rusas prosiguio durante todo el dia 7 sin disminulr en intensidad mientras la artileria y la aviacion ma chacaban sin descanso las posiciones y lineas de aprovisionamiento, La care. tera de Vuipuri a Hamina fue cortada a continian aumentando. By Ja altura de Vilamieri, y cualquier re fuerza que los Mhlandeses pudleran eo: viar en apoyo de algun punto amena- zado se verla obligado a bordear las proplas posiciones en las que se estaba eombatiendo. Por la tarde se habla he cho insostenible la situaelon de las uni dades que defendian las islas entre ‘Stonio ¥ Majapohja, cuyas tropas se re tiraron al dia siguiente después de librar sangrientos combates. Una tras otra las fslas fueron evacuadas, excepto la de Piispa, donde permaneeld un peque destacamento, Entre Vilaniemi y Jahti no se produjeron cambios de eon: ideracién a pesar de la intensa lucha. El dia 9 se produjo otro ataque de ca. acter masivo. El reconocimiento landes Inform de la presencia -oluimna sovietica, formada por tropas y 0 ¥ culya profundidad se estimaba en uno’ kilometros, que se dirikia desde Pullinniemi, en la eosta sur, a Vilaniemt ena costa norte, atravesando la helada superficie de la bahia. Ello significaba ‘ue tna nueva division iba a ser lan- zada ala batalla que se estaba librando én la carretera Viipuri-Hamina, detras de Vilaniemi, donde las fuerzas enemt gas empenadas ya en dos divisiones. [a ansiedad del comandante de la 4 division. rrecfa por momentos ante la posibilidad de una nueva ruptura en el frente que mantenian sus fuerzas, pues contando, incluso, con los eseasos re fuerzos que le habian sido enviados, sus medios eran totalmente insuficientes para mantener las posiciones en easo de Que el enemigo aumentase st presién. Aquella misma tarde fue abandonada la isla de Plispa, cuyos defensores se re- plegaron hacia Koirunieml. Este replie Bue fue Inmediatamente explotado por Elenemigo, que consiguld abrir una bre- cha en el punto de soldadura entre 1a ‘Agrupacion de Costa y el 11 Cuerpo de Bjereito. El 14. regimiento de infante. ria, reforzado por un batallon de la 3.8 division fue enviado para estrangular la penetracion antes de que fueran des. Bordadas y envueltas 1as posiciones de segundo escalén, Tos rusos intentaron, al dia siguiente, arrollar las defensas en tomo a Maja. pobja él tiempo que atacaban la isla de Porkka, nica que gun permanecta en poder de los finlandeses. Al anochecer estaban ambas en manos del enemigo, a 18 son retira: igo pues Incluso las bicicl evitar @ 18 para Utiizarias. 134 pesar de una violenta reacci6n ofensiva Fealizada por las agotadas tropas de la CCTM Meo CU Tac con ventaja sus tropas de refresco, don- Peanenuciea ste mr mr oc! penetraban hasta alcancar la carretera, Pere eee oe enw ame Pome Suey cen eNO Po ee oC Oran Rs Peeereene ate cree Ta a Pee ete Pac oe ecm Te See ey errant renee Se Ra Co Seer ee Ty Heer ea ee sees rere eam Tet Ceara Bis ter eee ee ae a ea ante, la situacion para los finlandeses estaria al borde del desatre tan solo con Pierermreet) ee eee re Pin er mera STR ae on aT OT Erp rocraeCr ete ag od tices ety Pres ene Rag getices CP SC eC ees Piece GS Re ere pCR OTE cee ae a NE eet) Eig} Cresent eee Cae Pa rur ecceroCrn ird SOC kM ees rte oMme area SUN m ener taron su valor y esta por encima de toda Creer mu ected suya, aunque nunca esperaron disponer Pa eae ee ae trts Ronee re teers e Looe err is Sen te Beats Rett rd Monae rents ero ee Poeun OR eR Ty Cos a rp aS Ningun relato de la Guerra del Invierno serfa completo sin algunos comentarios sobre sus repereusiones en el ambito i ‘al, Cuando Rusia se abalans india, Europa se encontraba ya praeticamente en guerra. En cierto Todo, el papel de la Unién Soviética Gurante la segunda guerra mundial fue tuna consecuencia de los acontecimien- tos de su campana en territorio finlan- dés. La liguidacion de Polonia habia sido para el resto de los paises una muestra de Ia efleacia de la maquina de jerra nal, pero hasta el momento ada habia’ ocurrido que revelase la capacidad béllea de la URSS. Este pais, {de acuerdo con los patrones ustiales, taba considerado como gran potencia, pero hasta diciembre de 1939 ‘no pudo Gisponer de una medida adecuada para alibrar su poderio militar. Por ello el resto de las potencias asistieron con ‘reciente interés al desarrollo del drama representado bajo la luz de la aurora bo. ‘Aunque, probablemente, ningin pais vigild 1as' Vacllaciones de} colaso ‘con mayor atencion y espiritu analitico que Alemania, esta nacldn observ escrupu lasamente el compromiso al que estaba ligada por el tratado de_neu ‘Todas cuantas peticiones de ayu terial o diplématica, le hizo el gobierno La invasién de Polonia puso de manifiesto potencia dela maquina militar nazi. Por entonees, el potencial bélico de la URSS ‘era todavia una incégnita. Winston Churchill alenté al Aimirantazgo Britdnico para que elaborase planes en- ‘caminados a interrumpir el suministro de mineral de hlerro a Alemania. fnlandés fueron rechazadas por el Ter- cer Reich, llegando incluso a impedir el embarque de aviones italianos que ha bbfan legado a puerto aleman con des. tino a Finlandia. Mas consecuentes con las circunstan. clas fueron la aetitud y el punto de vista mantenidos por Gran Bretaha y Fran la, los dos estados restantes lo. sufi- ientemente poderosos como para pres tar a Finlandia un signifieativo apoyo. Ambos paises se encontraban en guerra con el gobierno nazi y vieron en el con fleto rusofinlandés grandes posibilida des: alivio de la presion sobre el frente franeés mediante la apertura de un nuevo teatro de operaciones en el norte; corte del trafico maritimo entre Suecia y Alemania, Interrumpiendo ast el su ininistro de mineral de hierro, que res: taba vital para su industria'de guerra asestar un duro golpe al bolehevisto: orden mo. ral virtualmente desculdadas desde 1919. Consecuentemente, el interés de los aliados por el eonflicto no era pura mente cireunstancial, pero no se com: prometieron inmediatamente; antes de Considerar seriamente la conveniencia de prestar una ayuda sustanclal debian comprobar si Finlandia era capaz de re Sistir el asalto inicial El interes militar de los aliados por Escandinavia no era, desde luego, una cuestion reciente. Durante la primera guerra mundial ios britanicos hablan finado las aguas noruegas y ahora se proponian hacer otro tanto. Ademas, el Almirantazgo, aguijoneado por Winston, Churchill, habia empezado a preparar en 1889 un plan para forzar el paso hacia el mar Baitico con objeto de cortar el feo maritime entre Alemania y Sue cla, privando @ aquelia del mineral de hlerro. El lamamiento hecho por la Liga de las Naciones en ayuda de Finlandia roporcionaba el fundamento legal, mientras que los éxitos de las armas fin- landesas constituian el auventico mo- tivo para instrumentar la ablerta inter- Yeelon de ambos paises en Escandine- via. Ostensiblemente, tal intervencion. estaria dirigida contra Rusia, pero dquién podrfa culpar a los aliados si fen | transcurso llegaba a producirse tun ablerto enfrentamiento con Alema- nnia?. Durante las etapas iniciales, desde Juego, los paises escandinavos no fueron preguntados ‘si estarian dispuestos a Servir de campo de batalla para las grandes potencias. Por su parte, el gobierno finlandés se mostraba anhelante y dispuesto a acep- tar ofertas vinlesen de donde viniesen, aunque tal actitud pudiera molestar a sus Vecinos. B] alejamiento y la exeén trica posicion de Finlandia la haeian depensier, sin embargo, del resto de los ‘estados eseandinavos, particularmente Ge Suecia, tanto por los suministros de material de guerra y alimentos que de ‘lla recibia como por su buena disposi- lén, al igual que Norusga, en el caso de {que los allados decidiesen enviar tropas al frente finlandés. Indudablemente, Ia idea de enviar tops a Finalandia despertaba mucho mayor entusiasmo en gobierno fran- ‘eés que en el britanico, Cuando tal po- Sibilidad fue expuesta, el 19 de diciem. El Primer Ministro france: sita una exposicion de ar 4939. Daladier, vie amento en bre, en el Consejo Supremo Aliado, Drimer ministro francés, Daladier, ex resd su deseo de enviar inmediata mente una fuerza expedicionaria. Ingla- terra, por su parte, se mostrd mas caute losa, tratando de evitar una ruptura con la Union Sovietica antes de haber efee- tuado inventario de las diversas post Dildades. Al final se acord6 apoyar dl rectamente a Finlandia, enviando tée- nieos 7 suministros, y discutir la cues tion del transito a través de Suecia y Noruega con los respectivos gobiemnos,